Latest / Hijos de la Resistencia / #295 Libre albedrío y fuerza de voluntad: ¿Mito o realidad?
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- 0:00Speaker 1: Muy buenas a todos. Soy Rubén Espinosa, y esto es Hijos de la Resistencia, el podcast. Un programa en el que ahondamos en este tipo de deportes, y en el que abrimos las puertas a que deportistas, entrenadores e investigadores nos aporten Todo lo para que entrenemos más y mejor. Muy buenas a todos, bienvenidos, bienvenidas a un nuevo episodio del podcast Hijos de la Resistencia. Yo soy Rubén Espinosa, y hoy te traigo un tema que te va a alucinar, vas a caerte atrás.
- 0:42Estoy convencido de que este episodio, o espero es mi intención, entre de lleno en tu top, no sé si 5, no sé si 10, no sé si 3, a lo mejor, espero que a alguien le parezca este tema tan fascinante como a mí, que lo meta de lleno en su top 3, top 1 del podcast. Fíjate, te voy a empezar con una pregunta para que para que veas por dónde van los tiros. ¿Cuántas veces te has levantado tú motivado por la mañana? ¿Has fijado una hora para entrenar? Con la energía por las nubes, a tope, con unas ganas de comerte el día, pero a medida que iban pasando las horas, bueno, pues han empezado a pasar cosas.
- 1:17Un email por aquí, una llamada de alguien por allá, una conversación, una discusión, un problema, o sencillamente el día ha ido avanzando hasta que ha llegado un momento el que tu energía se había ido al carajo y has dicho, mira, tío, que le den por saco, hoy mejor descanso, hoy al final no entreno. Es posible también que haya alguien que me escuche, puedes ser tú, que diga, no, no, Rubén, ni esto, a mí esto no me pasa, yo, vamos, yo soy una persona con una fuerza de voluntad de la leche, con una disciplina y una constancia, vamos, de manual. Bien, importante, y aquí rompo una lanza, yo siempre, siempre, siempre he apelado a la responsabilidad individual a la hora de sacar estas situaciones adelante. Hay que echarle valentía, hay que echarle coraje, hay que poner esfuerzo cuando se trata de marcarse un reto y de superarlo, cuando se trata de construir un hábito bueno o de que cuando se trata, por ejemplo, de cuidarse a 1 mismo e incluso de cuidar a los demás. Pero, y aquí abro el melón de este episodio, ¿Y si nada de esto fuese tu culpa?
- 2:25Tanto para bien como para mal, Y si tú solamente fueses una marioneta, en el buen sentido de la palabra, a las órdenes de lo que tu cerebro decide que tienes que hacer, y a las órdenes y a merced de las conexiones y de la química que se producen en tu cerebro? Mira, una de las personas que más sabe en el mundo sobre cómo funciona nuestro cerebro es Robert Sapolski. Quizá me hayas escuchado ya mencionarle en algún episodio o en alguna entrevista, es un tipo del que he aprendido muchísimo y que yo siempre, siempre, siempre recomiendo. El caso es que este tipo ha escrito varios libros explicando cómo funciona el comportamiento humano, y 1 de ellos, que se llama compórtate, menciona 2 historias que a mí me hicieron replantearme muchas cosas con respecto a la pregunta que he lanzado antes de si tienes tú o no tienes la culpa, tanto para bien como para mal, de las decisiones que tomas a lo largo del día. Vamos con la 1º historia.
- 3:27La 1º historia que nos cuenta Robert Zapolski en su libro compórtate se produce en el año 1966 en la ciudad de Texas. En aquel año, madre acababa de cumplir 3 añitos, pero al otro lado del mundo, en Texas, un tipo llamado Charles Whitman, un ex marine, un tío que había sido militar, subió a la torre del reloj de la Universidad de Texas con una maleta cargada de armas. Estuvo durante 96 minutos, ojo, el tiempo que muchos de vosotros tardáis en hacer media maratón, este tipo estuvo disparando a diestro y siniestro a todas las personas que había a su alrededor, en concreto, a 49 personas. 16 murieron. Fue una catástrofe, se oyó en todo el país y dio la vuelta al mundo.
- 4:22Lo más curioso de esto es que la noche anterior este tipo, Charles Witman, había asesinado también a su esposa y a su madre, y lo más inquietante es la carta que dejó antes de suicidarse. En esa nota, lo que pedía era que, por favor, analizasen su cerebro. Él decía en esa nota que llevaba tiempo sintiendo que algo no funcionaba bien, que había perdido el control de su propia voluntad y que sentía una fuerza interna que lo arrastraba a hacer cosas que para él mismo eran impensables, dado que, según él, era una persona que amaba a su mujer y a su madre. Cuando le hicieron la autopsia, vieron que Wittmann sufría un tumor cerebral, un glioblastoma que estaba presionando directamente su amígdala. La amígdala es una estructura del cerebro que dispara nuestras emociones más primitivas y que controla y que gestiona el miedo, la ira o incluso la agresividad.
- 5:33Voy a dejarte que reflexiones sobre esto y que te hagas la pregunta de, ¿Witman tuvo la culpa? Witman era un hombre aparentemente normal, sí, un ex marine que tenía acceso a armas, pero era una persona amable, afable y que había cuidado de su madre y de su mujer hasta el momento en el que empezó a sentir estas cosas. Y te voy a contar otra historia. En 1848, bastante antes, también en Estados Unidos, un tipo que trabajaba en los ferrocarriles, que se llamaba Finneas Gates, sufrió un accidente bastante grave en el trabajo. Lo que le pasó fue que una barra de hierro le atravesó directamente el cráneo, pero no lo mató, el tipo sobrevivió.
- 6:16Pero pasó algo, y es que antes del accidente, toda la gente que le conocía, pues decía que Finneas era un tipo serio, un tipo responsable y, de hecho, era un tipo respetado en la empresa en la que trabajaba. Pero después del accidente, todas las personas que tenía en su círculo decían que se había convertido en una persona muy impulsiva, grosera, trataba mal a la gente, que insultaba, que, bueno, pues hacía muchos comentarios groseros y que, emocionalmente, era una persona bastante inestable. Lo que vieron los médicos fue que el accidente le había provocado un daño irreparable en una parte del cerebro, que son los lóbulos frontales, en concreto en la corteza prefrontal ventromedial, que es donde se controlan las emociones y la parte social de nuestro cerebro. Luego te hablaré más profundamente de esta parte del cerebro. En este caso, se trató de la amígdala, como era el caso anterior que te he contado, pero el resultado fue el mismo, una persona transformada de forma radical a nivel de personalidad por un evento que no depende de ellos, en un caso, un tumor cerebral y en otro un accidente.
- 7:32Y yo me pregunto, y te pregunto a ti también, ¿qué pasa cuando una parte del cerebro se descontrola? ¿Sigues teniendo tú la culpa de lo que haces? ¿Sí o no? Esto es un debate moral bastante interesante que podemos tratar otro día, pero hoy me quiero centrar en lo que comentábamos al principio. ¿Eres tú quien tiene fuerza de voluntad o es tu cerebro que está predestinado por todo el contexto en el que ha sido creado, que no depende de ti, el que te permite tomar ese tipo de decisiones?
- 8:02¿Eres responsable de tirar la toalla en un momento de debilidad? ¿Eres responsable de procrastinar un entrenamiento hasta el final del día y finalmente tirar la toalla? Si un tumor puede destruir la empatía y si una barra de hierro puede borrar la responsabilidad o la personalidad de una persona, entonces la pregunta no es si una persona es buena o mala, o débil o fuerte, la pregunta es, ¿cómo funciona nuestro cerebro? ¿Qué lo hace funcionar de esta manera? Y, sobre todo, ¿qué lo hace fallar?
- 8:36Speaker 2: Lo que más me gusta de Hijos de la Resistencia es el soporte y la planificación. Para mí tenerlo todo organizado y controlado y bien planificado es es clave. Pues tomé la decisión de empezar con Hijos de la Resistencia porque me cansé de experimentar, de perder tiempo intentando aprender por mi cuenta y para aprovechar el tiempo básicamente, y hacerlo bien de del del tirón, ¿no? Hacerlo bien de primeras. Para una persona que esté pensando en buscar ayuda y optimizar su tiempo, le diría que se apunte y pruebe, porque realmente merece la pena y funciona.
- 9:07Speaker 1: Él es 1 de los deportistas que forman de Hijos de la Resistencia. Si tú también quieres, puedes conseguirlo y hacerlo hoy mismo. Haz clic en el link de la descripción y empieza a entrenar con nosotros. Para responder estas preguntas vamos a ir por partes, como dijo Jack el destripador. Vamos a empezar explicando qué es la amígdala, que es probablemente el interruptor más potente que tiene nuestro cerebro para darle al on cuando se trata de generar un impulso.
- 9:41La amígdala es una parte pequeñita, es muy chiquitita, que está en el cerebro y que procesa todo lo que tenga que ver con el miedo, con la ansiedad y todo lo que despierte tu agresividad. Está justo en el núcleo de tu sistema límbico, es decir, en en pleno centro del cerebro emocional. Ya sabes, vamos a recordar rápidamente, esto lo hemos comentado en algún otro episodio. Para simplificar y poder entenderlo fácilmente, tienes que visualizar tu cerebro en 2 entidades, una más emocional, que es la que gobierna todas nuestras emociones y la que mide cómo reaccionamos y cómo nos sentimos ante la realidad que nos rodea, y una parte más racional, que es la que intenta interpretar la realidad tal y como es, no tal y como nosotros la sentimos, ¿vale? Por ejemplo, cuando una persona termina una carrera, pues, los que se echan a llorar y se acuerdan de la familia y los que nos emocionamos, yo soy muy de estos, pues ahí está el cerebro emocional sacando todo a su protagonismo, porque al final lo que estamos haciendo es cruzar una línea y completando una distancia, ¿no?
- 10:45El más racional, pues sencillamente diría, oye, acabo de completar esta distancia en este tiempo y poco más, ¿no? Pero bueno, estábamos hablando de la amígdala. La amígdala tiene una particularidad muy curiosa, y es que siempre está alerta. Y no solo eso, sino que se activa antes de que nosotros nos demos cuenta, incluso antes de que la parte racional llegue a entender o a procesar lo que la amígdala ya ha detectado, y esto no depende de ti, esto es algo que sucede en tu cerebro independientemente de lo que creas y de lo que tú quieras. Vamos a poner un ejemplo, imagínate que sales un día a entrenar a la montaña, sales a media tarde, se te ha echado un poquito el tiempo encima, sales a entrenar y cuando ya estás volviendo empieza a caer el sol y todavía te queda un rato para llegar a donde has dejado el coche, así que temes que te puedas quedar a oscuras y además no llevas ni luces, ni llevas focos, ni llevas nada.
- 11:44Y de repente, en esto que vas corriendo por la pista de tierra o por la montaña, escuchas un ruido entre los arbustos, un crujido entre las ramas, no tienes muy claro qué es lo que es, pero lo que pasa ahí es que tu cuerpo se va a tensar, tu corazón se va a acelerar y vas a respirar más rápido, y todo esto va a ocurrir antes de que tu cerebro racional pueda evaluar si es un jabalí, si es un perro, si es el viento o de si incluso has sido tú que has pisado una rama. Esto, evolutivamente, tiene todo el sentido del mundo, dado que cuando había un riesgo real de morir por un depredador, o por una caída, o por un accidente, era mucho mejor para nuestro cerebro reaccionar rápido y equivocarnos, que esperar a estar seguro y morir, ¿no? Y bueno, si hay alguien por ahí que piensa que puede controlar esto, pues tendría que ser una persona que sea imposible de asustar, ¿no? Que la metamos en un espacio oscuro, con incertidumbre, un lugar que no conoce, y que cuando alguien se le acerca con una careta de algún asesino en serio, pues que le meta un susto de la leche y que no se asuste, que ni se inmute.
- 12:54Alguien que reaccione de esa manera, pues sería alguien que tiene la amígdala absolutamente dormida, y esto es un problema. Ahora quizá no tanto, pero en un entorno hostil y hace muchísimos años, pues hubiera tardado muy poco tiempo, o bien en ser devorado o en no sentir miedo, ¿no? El miedo al final es un termostato que gracias a la amígdala hemos podido sentir y hemos podido sobrevivir. Ahora bien, esta estructura, la amígdala, no responde solo ante el miedo, también está muy implicada en otras sensaciones, como por ejemplo la ansiedad anticipatoria, es decir, cuando no sabemos lo que va a pasar en algún aspecto que nos preocupa y tenemos incertidumbre. Cuando aparece esa situación, la amígdala se activa más.
- 13:39También en el estrés social. Te pongo ejemplos, cuando tienes un entrenamiento importante, una tirada larga, y no sabes cómo va a salir, cuando tienes un test y estás estresado toda esa semana porque te da cierto miedo o te genera cierta ansiedad, ahí está habiendo una activación de la amígdala que te cuesta mucho controlar directamente, porque es que realmente, prácticamente no puedes, no eres capaz de controlar esa sensación porque a tu amígdala detesta, le va muy mal la incertidumbre. Por eso, muchas veces sentimos más miedo o más ansiedad antes de una competición que durante la propia prueba. Una vez que ya hemos empezado es como, bueno, ya voy, genial. ¿Por qué?
- 14:22Porque ahí ya la amígdala no tiene esa incertidumbre. Por eso, a veces, el simple hecho de esperar el esfuerzo nos consume más y nos desgasta más que el esfuerzo en sí mismo. Esto es algo que se ve muchísimo en personas que tienen miedo a pasarlo mal, y que cuando lo están pasando mal son conscientes de, ostras, pues no era para tanto, o, ostras, qué fuerte he sido, ¿no? Sin embargo, ese preludio al al evento en el cual lo vas a pasar mal, es cuando realmente entra ese miedo o esa incertidumbre. Y mira, algo muy interesante que también nos cuenta Robert Zapolsky en su libro Compórtate, es cómo responde la amígdala ante el procesamiento de los prejuicios.
- 15:05Fíjate, te voy a contar un estudio que a mí me voló la cabeza. Cogieron a un grupo de personas y les mostraron imágenes de rostros de otras personas. Algunas de las personas que había en esas fotos eran de la misma raza, y otras eran de otra raza distinta, caucásicos, raza negra, raza asiática, otro tipo de razas. Bien, hasta aquí nada raro. ¿Qué es lo que pasó?
- 15:30Bueno, pues algunas de esas imágenes aparecían solamente durante una 10º de segundos, esto son 100 milisegundos. Es un tiempo tan rápido en el cual tu cerebro consciente no llega a procesarlas, es decir, tú no sabes que las has visto. Es decir, los participantes de lo del estudio no sabían que habían visto esa imagen. Sin embargo, la amígdala sí que lo sabía, y lo que se observó fue que cuando el rostro que mostraban menos de una 10º de 2º era de otra raza, la amígdala se activaba con mucha fuerza, incluso si la persona no era consciente, insisto, de no haberla visto, esto es superimportante. Esto demuestra que evolutivamente nuestra amígdala es racista, por decirlo de alguna manera, ¿por qué?
- 16:16Pues porque detecta en una raza distinta una señal de peligro. Y no solo pasaba eso, sino que cuanto mayor era el nivel del sesgo del participante, aquí los médicos hicieron pruebas psicológicas diseñadas para detectar esos prejuicios, cuanto mayor era el nivel del sesgo, más intensa era la reacción de la amígdala. Esto lo que significa es que tu amígdala reacciona antes de que tú pienses y reacciona según asociaciones que tú probablemente ni sepas que tienes. Tú no has tenido tiempo ni de juzgar a nadie ni de cuestionarte si esa raza empatizas con ella o no, da igual, tu amígdala ya ha decidido si esa persona es 1 de los tuyos o no. ¿Y por qué pasa esto?
- 16:59Pues porque tu cerebro es maravilloso y tu cerebro lo que quiere es protegerte desde hace 1000 de años hasta el día de hoy. Entonces, cuando hay una parte de la información que tú recibes por los ojos a nivel visual que es susceptible de ponerte en peligro, tu cerebro automáticamente lo que hace es generar un atajo anatómico para que esa información le llegue directamente a la amígdala sin pasar por el cerebro racional, por la corteza prefrontal, que luego hablaremos de ella. Entonces, esa información pasa directamente a esa parte más emocional, que es la amígdala, para que si hay peligro reaccione rápido. Bien, en este estudio que te estoy contando hicieron algo más, y es alargaron el tiempo al que exponían las imágenes a las personas con las que estaban haciendo el estudio. Y cuando las imágenes se mostraron 500 milisegundos, es decir, medio 2º, lo que vieron es que el sistema cambiaba.
- 17:57Lo 1º que se activaba era la amígdala, una vez más, siempre es la amígdala la que recibe esa información susceptible de ser peligrosa, pero enseguida entraba en acción la corteza prefrontal, que es la que en este caso le dice a la amígdala, hey, espera, para el carro, no vayas por ahí, que estás viendo a una persona inofensiva y no estás viendo nada que te vaya a poner en riesgo. Gracias a la corteza prefrontal, somos personas cuerdas que nos comportamos como personas y no como animales. Gracias a la corteza prefrontal frenamos el sesgo, corregimos la reacción, ponemos contexto. Pero claro, ¿esto qué pasa? Que requiere tiempo, ya has visto, medio 2º mínimo.
- 18:38Si nos dan menos de medio 2º, la corteza prefrontal no actúa, la información pasa directa a la amígdala y nos ponemos en alerta. ¿Y esto qué significa? Pues es tan sencillo como que no somos en absoluto responsables de nuestra 1º reacción ante estímulos que puedan suponer una amenaza. Ahora bien, sí somos responsables de la 2º. Tu amígdala es la que lanza el grito, pero la corteza prefrontal que, si está activada, si tiene energía y si no está saturada, será la que ponga calma.
- 19:12¿Qué sucede? Pues que ese trabajo de la corteza prefrontal requiere un coste energético bastante alto. Por lo tanto, ¿qué sucede cuando una persona está cansada, está fatigada, está estresada, no ha dormido bien? Pues que cualquier conflicto que pueda tener a lo largo del día es muy probable que lo resuelva a través de la amígdala de una manera brusca, hostil o, incluso, pues, en algunos casos lleguen a las manos, ¿no? Las personas cuando están en un estado de ansiedad, todos sabemos cómo reacciona la gente cuando se sube a un volante.
- 19:45Pero bueno, para eso tenemos la posibilidad de darle de comer, de dejar descansar y de entrenar a nuestra corteza prefrontal, que es la que tenemos que intentar cuidar al máximo. Vamos a hablar un poquito de ella. La corteza prefrontal es la zona del cerebro que está justo detrás de la frente, donde te pones las cartas para jugar al quién soy, ahí, justo ahí, es la región, por decirlo de una forma sencilla, la región más humana del cerebro, es la que nos permite hacer cosas que ninguna otra especie puede hacer también como nosotros. Por ejemplo, aplazar una gratificación, aplazar una recompensa, planificar el futuro, controlar un impulso, regular una emoción y saber gestionarla, elegir lo más difícil, elegir el camino difícil y no el camino fácil cuando sabemos que es el correcto. Además, algo que juega un poco en nuestra contra en una etapa de nuestra vida es que la corteza prefrontal, por ser la más importante, es la última en desarrollarse.
- 20:48De hecho, no está completamente madura y formada aproximadamente hasta los 25 años. Por eso, los adolescentes no son impulsivos porque les apetezca, es que realmente les falta aún una estructura frontal funcional completa que funcione bien, y esto explica muchas cosas. Explica, por ejemplo, el hecho de que el consumo de ciertas sustancias o de malos hábitos en los chavales que están desarrollando esa corteza prefrontal, pues puede tener unas consecuencias mucho peores en una edad adulta. No es lo mismo consumir alcohol con 40 años que con 20 cuando tu corteza prefrontal se está desarrollando. A lo mejor si no has tenido un erasmus como lo tuve yo y maltrataste al cuerpo como lo pude hacer yo en alguna época de mi vida, quizá te sientas más identificado con el enamoramiento de los 15, ¿no?
- 21:41Esa esa sensación increíble de darlo todo por alguien, incluso a veces alguien que ni siquiera conoces, esa ese amor tan irracional de los chavales de la adolescencia responde precisamente a que es la corteza prefrontal la que tiene que decir en esas situaciones, hey, para, vamos con cabeza, vamos poco a poco, vamos a conocernos, etcétera, etcétera, etcétera. De hecho, personas que ya en la edad adulta responden de una manera muy irracional ante este tipo de situaciones, pues son personas que en ese momento la corteza prefrontal no la tienen bien entrenada. Pero aquí vuelvo a la pregunta, ¿es culpa de ellos o son marionetas a merced de cómo su cerebro funciona? Y bueno, para poder entender cómo en el día a día gestionamos nuestro autocontrol o cómo se genera esa fuerza de voluntad, tenemos que hablar de las 2 partes más importantes que hay en nuestra corteza prefrontal. Por una parte, tenemos la corteza prefrontal dorsolateral, a la que voy a llamar todo el rato cerebro racional, que es la parte, es la zona más lógica, más analítica, es la zona que participa en tareas como, por ejemplo, tomar decisiones 100 por 100 racionales, evaluar los riesgos y los beneficios, planificar a largo plazo, aplazar la recompensa y no comerte esa tarta que te acaban de poner porque sabes que hoy el postre no es tu mejor opción, la que te permite mantener la atención en un objetivo concreto, a pesar de que ese objetivo no sea ni para hoy ni para mañana.
- 23:12Bueno, pues en un contexto deportivo, esta parte del cerebro, la parte racional, se activa, por ejemplo, cuando te planteas si tiene sentido salir a entrenar después de un día largo o si es mejor descansar para evitar posibles lesiones, ¿no? También, por ejemplo, cuando estás en un entrenamiento de series que te están dejando bastante tocado y tú dices, ostras, podría continuar a este ritmo, pero empiezo a notar que hay alguna pequeña molestia y dices, venga, voy a reducir el ritmo para quitar cualquier tipo de riesgo. Ahí es tu cerebro racional el que está tomando el control. Si tú estás descansado, si estás bien alimentado, y si no has consumido muchos recursos para esta parte del cerebro a lo largo del día, pues tu cerebro racional va a ser capaz, prácticamente en cualquier situación, de inhibir la respuesta de algunas regiones que son más primitivas, como por ejemplo la amígdala, de la que hemos hablado anteriormente. Pero claro, si no tienes esta parte bien entrenada, si estás cansado o si llevas todo el día enfrentándote a negociaciones, a escribir emails o a pensar y darle mucho trabajo a esta parte, pues, ¿qué puede pasar?
- 24:31Pues que es más sencillo no tomar buenas decisiones. Por este motivo la gente cuando altera su corteza prefrontal, en una sobremesa se bebe un par de chupitos y una copa, saca la tarjeta y se apunta a cualquier carrera, porque claro, la que tiene que poner ahí el análisis y la que tiene que hacer los cálculos de los riesgos y los beneficios, pues está por uvas, ¿no? Y luego tenemos la otra parte de esta corteza prefrontal, que es la parte ventromedial, que para que nos entendamos todos, porque yo yo soy el 1º que escupo por la boca cada vez que tengo que decir palabras de estas raras, me voy a referir a ella como la parte de mi cerebro racional que escucha las emociones y que las gestiona. Esta parte del cerebro está mucho más conectada con tu sistema límbico, con tu amígdala, y escucha las emociones, y toma decisiones, buenas o malas en función de cómo de entrenada esté, en base a esas emociones. Fíjate, seguro que si te pido que recuerdes cuál fue la última vez en la que te tocó tomar una decisión en tu vida y en la que tuviste que hacerle caso a tu corazón y guiarte por lo que te pedía el corazón?
- 25:45Seguro que la recuerdas. Bien, pues realmente nos referimos a, o sea, utilizamos esta expresión de hacerle caso a tu corazón, pero realmente, en este caso, lo que le estamos queriendo decir a nuestro cerebro es, oye, hazle caso a la corteza prefrontal ventromedial. Esta es la parte del cerebro que regula ese tipo de toma de decisiones. Si quieres ver a la corteza prefrontal ventromedial fallando en su máximo esplendor, tú lo único que tienes que hacer es apuntarte a un club de running, de triatlón, de lo que sea, y no faltar a la cena de Navidad. Tú te vas a la cena de Navidad de cualquier club y cuando terminan los postres, que ya la gran mayoría, pues, irán en un estado alterado a nivel de corteza prefrontal, pues llegan los chupitos y llegan las copas, y justo ahí hay 1, siempre hay 1 que saca la tarjeta y empieza a decirle a los demás, oye, que me acabo de apuntar a este Iron Man, oye, que me acabo de apuntar a esta maratón, oye, que acabo de hacer esto, y todos los demás sienten una necesidad de sacar la tarjeta y de apuntarse que en función de lo entrenada que tengan a esta parte de su corteza prefrontal, pues podrán sucumbir al arduo deseo de apuntarse o dirán, hey, no es momento, mañana decido, o mejor pasado mañana, que hoy creo que nos lo vamos a pasar muy bien, ¿no?
- 27:09Y bueno, este ejemplo es un poco drástico porque en esta situación en la que estoy diciendo, la parte racional de la corteza prefrontal está totalmente anulada, está está dormida, está por uvas. Es la emocional la que está cobrando todo el protagonismo y, encima, de una manera alterada, en este caso, por el consumo de alcohol, ¿no? Pero en el día a día, la fuerza de voluntad no es solo un cálculo racional o solo un impulso emocional, la fuerza de voluntad que tú tengas en cierto momento es el resultado de la interacción que está ocurriendo todo el tiempo entre estas 2 zonas de tu cerebro, la corteza prefrontal dorsolateral, que es la que, como decíamos, aportaba estructura, planificación, lógica, riesgos, beneficios, y la corteza prefrontal ventromedial, que es la que aporta contexto emocional, motivación interna y la que está más conectada con esos instintos más primitivos, en este caso con la amígdala, ¿no? Y, por ejemplo, un punto que es fundamental para los deportistas de élite es la gestión del dolor. Cualquier deportista de élite no solo va a experimentar dolor de forma habitual, sino que muchos de ellos viven con dolor constante.
- 28:27Es fundamental para ellos, y esto no es algo que ellos eligen, es fundamental para ellos que su corteza prefrontal y la amígdala estén implicadas la una en la otra en cómo se modula esa experiencia dolorosa. No se trata únicamente de que tu corteza prefrontal te permita tener una buena percepción del dolor, sino de que cómo afrontan ellos emocionalmente esas molestias, pues no les suponga un drama, un problema, o no les impida seguir focus en su objetivo. Y como digo, esto es algo que está preconfigurado, ¿lo pueden entrenar? Pues claro que lo pueden entrenar, todo es entrenable, faltaría más y esto es algo que trabajan mucho y para eso hacen una gran tarea todos los psicólogos deportivos. Pero la realidad es que de la misma manera que tenemos claro que si no tienes una buena genética muscular, estructural y fisiológica y cardiovascular, no tienes ninguna posibilidad de dedicarte al deporte de élite, a nivel cerebral ocurre exactamente lo mismo.
- 29:31Y bueno, ahora te voy a cambiar de tema radicalmente porque es que este es otro de los estudios que comparte Robert en su libro compórtate, que a mí también me me volvió loco y fue como, guau, no tiene nada que ver con el deporte, pero nos muestra de una manera muy heavy hasta qué punto, incluso, personas que están formadas a nivel profesional para tomar decisiones racionales, pueden ver alterado su sistema de pensamiento en función a cuánto de fatigada está su corteza prefrontal más racional. Fíjate, esto es un estudio que hicieron con jueces, ¿vale? Sé que te estoy cambiando de tema, pero es que te te va a encantar esto. Fíjate, cogieron y analizaron 1000 decisiones judiciales sobre la libertad condicional, cogieron 1000 juicios en los cuales el juez tenía que aprobar o desestimar la libertad condicional de la persona que era juzgada, y lo que hicieron era analizar el porcentaje y el número de libertades que se otorgaban y de libertades que no se daban, y las correlacionaron con la hora del día a la que era el juicio. Y vieron que a 1º hora de la mañana, el 65 por 100 de las peticiones eran aprobadas, a 1º hora de la mañana.
- 30:56A medida que iba avanzando el día, el porcentaje de aprobaciones iba cayendo cada vez más en picado hasta el punto de que justo antes de comer, antes de que tuvieran ya que salir a descansar, prácticamente nadie conseguía el permiso en ese punto, cae casi hasta el 0 por 100. Después del descanso y después de la comida, la tasa de peticiones de libertad condicional aprobadas volvía a subir, y este ciclo se repetía día tras día, semanas tras semanas, toda la duración del estudio. Robert Zapolski lo que nos intenta decir mostrándonos este estudio es que, incluso siendo el mismo caso y con el mismo juez, el resultado puede ser muy distinto solamente por el hecho de que se revise a una hora o a otra. ¿Por qué? Pues porque tomar una decisión racional y empática, que es el trabajo que tienen que hacer estos jueces, requiere un trabajo de la corteza prefrontal, que es la estructura del cerebro que más energía consume.
- 31:58Y cuando la corteza prefrontal está cansado, el cerebro lo que hace es recurrir a atajos, y en este caso el atajo es muy sencillo. Pues digo que no por defecto porque es más sencillo, según Rubén Schapulski, rechazar es más fácil que evaluar los matices de todo un proceso judicial. Fíjate, a mí esto me parece una barbaridad en cuanto a lo interesante que es y lo que podremos aprender de ello, ¿no? Esto ya cada 1 que se lleve los aprendizajes a su terreno, pero cualquiera que tenga que tener una negociación en casa, pedirle algo a alguien, proponer un plan, pedirle un aumento a tu jefe, lo que sea, cualquier cosa que dependa de el análisis racional y empático de otro ser humano, tenemos que ser inteligentes e ir a pedirlo cuando sepamos que esa persona va a estar, bueno, pues con el estómago lleno, entre otras cosas. Y ahora, antes de cerrar, quiero que pasemos un poco por encima acerca de los principales combustibles que son los que, de alguna manera, van a estar regulando este funcionamiento de estas estructuras del cerebro que tienen un impacto tan grande en nuestro comportamiento, en nuestra fuerza de voluntad y en nuestra toma de decisiones.
- 33:15En 1º lugar, tenemos cómo funciona nuestro sistema dopaminérgico, la dopamina, cómo tu cerebro produce esta sustancia a la que se le ha asociado como, se le ha llamado al químico del placer, pero que realmente es más bien una señal de anticipación de la recompensa. Es decir, la dopamina lo que hace es provocarnos placer, no cuando conseguimos algo, sino cuando nuestro cerebro cree que lo vamos a conseguir. Por ejemplo, cuando imaginamos cruzar una meta o visualizamos nuestra marca personal, o cuando visualizamos completar un entrenamiento que para nosotros es importante, ahí la dopamina ya está en acción. Y esta anticipación lo que hace es activar los circuitos que conectan con la corteza prefrontal, ¿para qué? Para que nuestra corteza prefrontal tenga un motivo de decir, oye, voy a mantener el esfuerzo, pues si me estás dando dopamina, voy a seguir haciendo esto que sé que es bueno para ti.
- 34:17Pero ojo, ¿cuál es el problema aquí? Pues que si la dopamina falla o está desequilibrada, la corteza prefrontal no tiene esa gasolina, ese combustible para mantener la lucha contra los impulsos. Esto se ve perfectamente en las adicciones. Cuando una persona padece una adicción, su sistema dopaminérgico está totalmente alterado y su corteza prefrontal no tiene la capacidad de sucumbir a los impulsos de satisfacer, en este caso, pues, la necesidad de esa persona de consumir una droga, ¿no? Pero incluso existen ejemplos en los que esta alteración del circuito dopaminérgico no depende de la persona.
- 35:01Te voy a poner un ejemplo, sabemos que en personas que han tenido muchas situaciones complicadas, muchas adversidades, sobre todo a nivel psicológico o a nivel social, personas que han tenido un entorno familiar en el que han sufrido maltrato o violaciones, o personas que han estado en situaciones realmente complicadas de gestionar desde el punto de vista psicológico, pues estas personas no producen dopamina, sus regiones de recompensa del cerebro no funcionan igual. Entonces, es mucho más complicado para ellos poder adherirse, por ejemplo, a un programa de entrenamiento, como por, esto es un ejemplo, pero podemos encontrar muchísimas dificultades en las que estas personas se van a ver inmersas a la hora de que su cerebro funcione bien, a la hora de otorgarle recompensa. Por eso es tan sabido por todos que personas que han tenido problemas de este tipo, pues es mucho más fácil que luego caigan en otra serie de problemas, ¿por qué? Pues porque su manera más accesible para seguir generando dopamina es a través de la alteración del del estado de consciencia directamente, ¿no? Y bueno, como tip práctico para nosotros, para los deportistas, ¿qué te diría?
- 36:12Pues jolín, la importancia de fijarnos un objetivo, de tener un propósito en nuestro calendario, es ahora más importante que nunca. ¿Por qué? Pues porque eso, esa visualización, saber que tenemos ese objetivo, ese reto, esa prueba, y compartirla con una comunidad, con un entrenador o con las personas de mi entorno, eso me va a servir como sintetizador de dopamina y me va a permitir mantenerme de una manera más sencilla adherido al proceso. Y luego tenemos un 2º combustible. Hemos hablado de la dopamina como principal combustible para toda la corteza prefrontal.
- 36:50Tenemos un 2º combustible, que es el estrés, el estrés leve, el estrés temporal, el estrés en lo que se llama el eustrés, que es el estrés positivo, el estrés activador, ese estrés que te despierta energía, que moviliza recursos. El estrés, bien entendido y bien llevado, el estrés en su justa medida, es un combustible fantástico para la corteza prefrontal. Por eso se habla de que los objetivos han de ser smart, ¿no? Han de ser alcanzables, realistas, fijados en el tiempo, tienen que suponer un reto, tienen que ser un pequeño foco de estrés bien entendido. Ahora bien, si nos pasamos por arriba y llegamos a una situación en la que estamos sometidos a un estrés constante sostenido en el tiempo y que se cronifica, ahí va a suceder todo lo contrario.
- 37:40De hecho, va a haber una disminución en las conexiones neuronales si nuestra corteza prefrontal va a dejar de funcionar, o al menos va a tener menos recursos para poder funcionar. Y bueno, amigos, creo que este es un tema que puede parecer muy científico, pero sobre el que, una vez que tienes toda esta información, los debates encima de la mesa creo que se ven de una manera distinta, así que a mí me gustaría pedirte que hagas el esfuerzo y el ejercicio de reflexionar acerca de todo esto, 1º, para contigo mismo, es decir, reflexiona acerca de cuál ha sido tu contexto, cuál ha sido tu predisposición a nivel genético, cuáles han sido tus experiencias, cuáles han sido todas esas cosas que has vivido, tanto aquellas sobre las que has tenido cierto control como aquellas sobre las que no has podido hacer absolutamente nada, y que son todos todas esas variables que al final, pues están moldeando la eficacia con la que funciona tu corteza prefrontal, la sensibilidad al estrés que tienes y cómo funciona tu circuito de dopamina. Habrá quien haya tenido entornos en la infancia muy estresantes a nivel del colegio que les hayan exigido mucho, que haya tenido profesores que les han marcado para bien o para mal.
- 38:53Habrá quienes tengáis alguna relación familiar que quizá en el pasado os ha afectado tanto para bien como para mal, habrá quien se emocione escuchando el nombre de un familiar y habrá quien se ponga tenso, nervioso y no quiera oír hablar de esa persona, ¿no? Me gustaría que reflexionaras también sobre el entorno emocional que tienes a día de hoy, y sobre el que al final, pues te toca responder, ¿no? En el día a día, y las guerras que tengas en casa, en la familia. Piensa acerca de qué cosas te generan dopamina, cuántas de ellas son sanas y positivas, y cuántas de ellas son insanas o destructivas, piensa cómo de reactivo eres y cómo reaccionas a las cosas que te pasan, y a partir de ahí, cuando hayas hecho toda esta reflexión, te animo a que hagas 2 cosas. En 1º lugar, quítate culpa, porque que seas responsable de tus actos, que sin duda lo eres, no significa que seas culpable de cómo sientas y de cómo reacciones en 1º instancia a las cosas.
- 40:03Quítate culpa y, a partir de ahí, haz un acto de comprensión contigo mismo, y entiende que el juego, lo bonito de esto, lo bonito de, lo bonito y lo malo de saber todo esto, es asumir que no tienes culpa de cómo reaccionas, pero que eres responsable de cómo gestionas y cómo predispones a tu entorno para que llegado ese momento en el que tú sabes que no vas a tomar la mejor decisión posible, pues que puedas, de alguna manera, ponerte el camino más fácil, allanarte el camino. Muchas veces no se trata de esforzarnos más, sino de diseñar mejor el entorno para que la opción difícil sea neurológicamente más fácil, y así, pues, podamos eliminar esa sensación de culpa o de juicio. Y la 2º cosa que te propongo que hagas es no hacerle caso a Robert Zapolski en una de sus afirmaciones, y es, él dice que el deportista que se levanta a las 5 de la mañana o el deportista que soporta el dolor y que mantiene un nivel de presión o capacidad de presión en una competición, él dice que eso no es fuerza de voluntad ni tenacidad, ¿no? Él afirma rotundamente que no somos, y esto es literal, dice que no somos ni más ni menos que la suerte biológica y ambiental acumulada sobre la que no hemos tenido ningún control y que nos ha llevado, pues, hasta hasta donde este instante se haya dado, ¿no?
- 41:26Yo este ejercicio de empatía negativa que hace él, quitarle mérito a quienes creo que lo tienen, yo lo ejecutaría al revés, y yo te diría, oye, vamos a practicar esa empatía hacia quienes no son como nosotros, a quienes piensan distinto, a quienes tienen una ideología diferente, a quienes tienen unos gustos distintos, a quienes reaccionan de una manera que a nosotros nos resulta hostil. Bueno, pues, prácticamente, al final todo el mundo tiene diferencias porque somos cerebros absolutamente distintos, y si entendemos que nosotros no somos culpables en 1º instancia de cómo reaccionamos, tampoco lo pueden ser los demás. Por lo tanto, si conseguimos gracias a esta información quitarnos nosotros culpa y juicio, y paralelamente mirar con unos ojos algo más empáticos a los demás, creo que estaremos un poquito más cerca de lo que es la felicidad. Así que, bueno, amigos, espero que hayáis disfrutado de este episodio tan especial para mí. Nos vemos, nos escuchamos la próxima semana.
- 42:31Hasta entonces, espero que paséis una semana fantástica repleta de salud, kilómetros y aprendizajes. Un fuerte abrazo, Hijos de la Resistencia.