Latest / Hijos de la Resistencia / Una oportunidad en la incertidumbre [Carta a mí mismo]
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- 0:33Speaker 1: Miércoles, 18 de marzo de 2020. Son las 10 y 4º de la mañana, una mañana, por cierto, encapotada por las nubes, de hecho parece que va a llover, pero bueno, a a nadie le importa eso hoy. ¿Qué sentido tiene preocuparse por el tiempo en un momento como este? Hace 4 días el gobierno de España declaró el estado de alarma en nuestro país. Al parecer hay un virus circulando por ahí y, bueno, no se nos permite salir de casa para otra cosa que no sea hacer la compra, ir a trabajar o pasear al perro.
- 1:09Si me escuchas desde el otro lado del mundo, tranquilo, tranquila, porque esto también te va a llegar si no te ha llegado ya. Para nosotros, para los que la vida significa superarnos día a día, marcarnos objetivos y luchar por ellos, tenemos más motivos que nadie para para estar pasando por un momento complicado. Somos personas activas, personas a las cuales nuestros entrenamientos, nuestra rutina y nuestras competiciones, que en este caso se han visto canceladas, nos inyectan de vida y nos hacen ser mejores personas con los que tenemos cerca. Pero este sería el discurso fácil, adoptar el papel de víctima y no seré yo quien te incite a a ello. Si me lo permitís, me gustaría compartir con vosotros, me gustaría compartir contigo una reflexión de Víctor Frank.
- 2:08Víctor Frank era doctorado en medicina y filosofía, profesor de neurología y psiquiatría en la Universidad de Viena, y catedrático de en logoterapia en la Universidad de San Diego, en California. Dicho así, cualquiera podría pensar que se trata de un hombre laureado y un hombre de éxito, y, de hecho, hubiera sido así si no fuera porque pasó 3 años de su vida confinado en 4 campos de concentración nazi, incluido el campo de Auschwitz. Durante este tiempo, Víctor perdió a su mujer, perdió a sus padres, perdió a su hermano, a su cuñada, a amigos y, en definitiva, a mucha gente a la que quería. Víctor sobrevivió, y al terminar todo aquello escribió varios libros, entre los que se encuentran el hombre en busca de sentido, que es al fin y al cabo un repaso a sus emociones y a sus sentimientos durante aquellos 3 años de reclusión y esclavitud. En este libro, y entre muchas otras perlas literarias, Víctor escribe lo siguiente.
- 3:22Los supervivientes de los campos de concentración aún recordamos a los hombres que iban a los barracones a consolar a los demás, ofreciéndoles su único mendrugo de pan. Quizá no fueron muchos, pero esos pocos son una muestra irrefutable de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa, la libertad humana para elegir el propio camino, la libre elección de la acción personal ante las circunstancias. Las reacciones psicológicas de los prisioneros de un campo de concentración van mucho más allá de la mera expresión de determinadas condiciones físicas y sociológicas. Por mucho que todas ellas nos induzcan a pensar y a suponer un comportamiento estereotipado de los reclusos, se advierte que el tipo de persona en la que se convertía cada prisionero era más el resultado de una decisión personal que el producto de la tiranía del régimen, de modo que cada hombre y cada mujer, incluso en condiciones trágicas, puede decidir quién quiere ser espiritual y mentalmente, y conservar así su dignidad humana. Muchos de vosotros me escribís habitualmente contándome vuestras ambiciones deportivas, vuestras ganas de mejorar en ese 10 k, en esa media maratón, o vuestro sueño de hacer un Iron Man o incluso un Ultraman.
- 4:48Os garantizo a todos que nunca vais a tener una oportunidad como esta para desarrollar una mente privilegiada que os permita, una vez que todo esto termine, afrontar esos sueños con la fuerza y la disciplina mental que vuestros sueños requieren. No os apaguéis, aprovechad el tiempo, leed esa novela que tanto os llamaba la atención, tocad ese instrumento que siempre quisisteis tocar, cocinad esa receta elaborada para la que nunca tuvisteis tiempo, meditad, reflexionad sobre lo que queréis hacer cuando esto termine, porque será entonces cuando tengáis que poner toda la carne en el asador. Y no hago esto porque tenga alguna autoridad moral, de hecho, más bien es al revés. Hago esto para mí mismo, y realmente lo comparto con vosotros con la ilusión de poder ayudar a alguien. Hago esto para escucharme cada mañana y recordarme a mí mismo que merecerá la pena si pongo mi voluntad en que así sea.
- 5:55Dure lo que dure, el confinamiento, sean 15, 20, 30 o 60 días, resistiré, resistiremos. Ahora más que nunca, saldremos de aquí entrenados física y mentalmente, listos para salir ahí a cumplir nuestros sueños porque nos siguen esperando, impolutos e inamovibles. Recordad, amigos, que las circunstancias excepcionalmente adversas otorgan al hombre la oportunidad de crecer espiritualmente más allá de sí mismos. Un fuerte abrazo.