Latest / Carne Cruda Podcast / Derroteros: El ruido y el silencio, con Inés García y Paula Ducay, PUNZADAS (CARNE CRUDA EXTRA)
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- Adiós se va igualmente derrotero. Pétalo bien camino en dirección medio tomado para llegar al fin propuesto un conjunto de datos que indican el camino para llegar a un lugar. Creo que nos vamos dirección que se da por escrito. Para María Díaz alemán. Va a ser buen fin de un libro que contiene un derrotozo luego la línea marcada en el mapa de mareas para guiar a los pilotos tau derrotero, déjate otey derroteros. Tiros pensar paseando con indes García y Paula aducay punzadas rés, Paula, qué tal muy bien, qué tal t con prisa hoy, con con mucho jolgorio a quién el estudio. Pero antes de salir a pasear con vosotras, tengo que deciros que el otro día que lu grabando punzadas para radio ploma rias las que ahora se hace la República Independiente de la Radio Viva Bravo, por cierto, que si queréis hacer vuestro programa, este estudio se alquila y echa la cuña publicitaria. Me decía que lu dice son más graciosas con su programa que cuando están contigo, que se pone muy serias. Digo esto se tiene que acabar si tú guardarás todos los chistes para abundar las sonoras. Esto es como cuando buena fuente le dice aberto, eres más gracioso cuando vas a la resistencia. Eh, pues es un poco así. Así que tenemos que reemper esa dinámica de seriedad. Bien, y lo primero es qué tal estáis, qué tal la semana, qué tal el día, pues es que yo no muy bien, porque llevo muchísimos días durmiendo fatal. A mí me pasa igual sí, ya porque ya no sé. Yo creo que por tantas cosas en la cabeza. Claro esto que te despiertas a las cuatro de la mañana y dices por qué estoy despierta. Estaba dormida hace un segundo y ahora ya no. A mí me pasa igual que me hagan cuesto además cansadísimo y de repente harás cuatro de la mañana. Yo vamos a ver ya eso en ese momento es por estrellas. Esto sí, sí. Es también que estamos enclaustradas en casa y creo que nuestro cuerpo dice por qué estamos aquí. Sí, te vamos a emplazar a la calle la vía de la vida de las autónomas. A veces, bueno es que vosotros hacéis doscientos cincuenta cosas punhadas. Sonoras tú acabas de sacar un libro. El club de lectura, Bueno, el club, los clubes de lectura que tenéis, sí, si no paráis. Está bien que la gente aparece que son muchas cosas, porque parece que no, pero cuando las sumas dices, Dios mío no paramos demasiado normal que tengas estrés. Normal, si tengáis estresa, vamos un poco tú le, sí, winés, tú cómo estás. No tenemos preguntado. Yo viene. O bien, tú pones, bien, hoy he salido de casa. Así que bien, venir aquí es una alegría. Claro, vamos a darnos un paseo aquí por las calles. Claro que sí, es verdad que sí venimos subiendo de reina sofía que, por cierto, la cuesta esta no parece muy empinada. Pero yo es que llegamos a estudio y yo estoy ya que no digamos vuestro sí, sí, sí, es porque no salimos de casa, no andamos, hay que hacernos deportes. No era uno de vuestros propósitos. Pro Hemos oro, pero no lo está pasado. Bueno. De qué vamos a hablar mientras paseamos, pues hoy vamos a pasear y pensar acerca del ruido, del sonido y del silencio, que también al hilo de lo que veníamos hablando. Vamos a hablar un poco de cómo el ruido se relaciona con el estrés y cómo a veces el silencio es una cosa a la que aspirar en o nuestras vidas. No nos parecía muy bonito hacer esto en derroteros, porque podríamos decir que esto es un paseo sonoro. Sí, sí, y vamos a hablar de paisajes sonoros en fin, unas cosas muy chulas. No queríamos preguntarnos qué papel juega el ruido en nuestras vidas si estamos saturadas de ruido que yo creo que la respuesta intuitivamente es que sí y lo hemos dividido un poco entre el ruido externo. Vamos a hablar de contaminación acústica, de quién puede permitirse llevar vidas silenciosas de lo que supone para el cuerpo y el estrés y la mente vivir en ciudades llenas de sonidos y luego, un poco también del ruido interno de las propias palabras, que es como el ruido más humano, de las conversaciones, de la presión, de dar siempre tu opinión. Y hemos articulado este paseo en torno a dos libros. El primero de ellos es un ensayo de Pedro Bravo que se ha publicado hace muy poquito en debate, que se llama silencio manifiesto contra el ruido, la inquietud y la prisa. Me dais muchos deberes de libros que me apasionan ya solo por el título y no me da tiempo ahí a este ritmo. Ya solo aumentamos tu estrés. Sí, muy mal, pero bueno me apetece mucho leerme un manifiesto contra el ruido, la inquietud y la prisa, que, además, me parece que están muy relacionadas, muy relacionados. Sí, pues, este es un ensayito acerca de eso, del ruido, de la prisa, del movimiento permanente en el que estamos inmersas y las consecuencias que esto tiene. Porque podemos acercarnos al tema del sonido, evidentemente, desde una perspectiva científica. Nosotros no somos científicas, pero bueno, más o menos sabemos que el sonido es esta transmisión de una onda a través de un fluido. Muy bonito hablar de las ondas. Estando en las ondas, la onda está provocada por la vibración y el fluido que los humanos más percibimos es el aire. Podemos hablar de cibelios, podemos hablar de presión acústica, que es esta variación que produce la onda en la presión atmosférica. Pero la cuestión del sonido no solo se puede ver desde la perspectiva científica. También podemos pensarla desde la perspectiva filosófica, porque si nos paramos un poco a reflexionar, desata bastantes preguntas bueno metafísicas. Podríamos decir hay una cuestión clásica metafísica, que es hacer ruido un árbol que cae en el bosque si no hay nadie para percibirlo. Es una cosa que los señores los Ojos han hablado mucho. No nos vamos a meter mucho en estos derroteros porque entonces creo que nos volveríamos locas. Sí, porque esto, si tiras de hilo, empieza a desatar una serie de filosofías de bueno, pero existe el árbol. Si no lo estás viendo, entonces ya todo todo ese el co, existe el bos que. Si no estás ahí, claro, se convierten en un poco un delirio mientras querías especialmente la realidad que está volviendo. O es sueño, como decía Calderón. Y sí, sí, sí, somos cerebros en cubetas y todas estas cosas las que hoy no toca irse bueno, pero da para otro tema, de otro paseo. Podemos llevarlo por ahí te totalmente. En el libro se cuenta una anécdota muy famosa del compositor y teórico musical John Cage, que él estaba interesado en descubrir si podemos recrear el silencio absoluto, y entonces para ello fue a Hardbard. Que ahí, pues, las gentes listas tienen un montón de cosas interesantes y entre ellas una cámara anecoica y la verdad no sabía lo que era. Me entere yo te lo puedo, por favor, contar, porque es que mi padre es físico acústico, oh ya podría venir el hacer está mucho mejor. Se dedica a ultrasonidos, es decir, esos sonidos que los humanos no podemos percibir, si, por ejemplo, los perros o en las ballenas o los delfines, que es esa vibración ultrasónica, es decir, rapidísima, con una frecuencia altísima, que a veces como mucho podemos percibir como presión en los oídos, pero que no podemos escuchar. Y en el Instituto Torres, quevedo que está en Madrid, que es el Instituto de Acústica de CESIC, hay una Cámara anecoica que quizás habréis visto que son chulísimas, están llena de triángulos en distintas direcciones formados de fibra de vidrio. Y es una cámara, como dice el propio nombre, sin eco, donde no hay ningún tipo de refracción sonora y la sensación que tienes es muy de angustia cuando gritas o cuando hablas, porque el sonido se absorbe toda velocidad, claro y se utiliza para hacer mediciones con la menor refracción posible. Claro, a mí me encantaría ir a una solo por la experiencia. Sí, sí, bueno. A un compañero de mi padre le ocurrió que se quedó atrapado dentro de la Cámara en Ecoica. Imaginaos un viernes por la tarde. Claro y además, cuando eso cierras, cerró alguien por fuera sin darse cuenta de que él estaba dentro. Y claro es una cámara acorazada flotando además en el aire, sostenida por un pilar en el pie y pilar en la cúspide Y hay una cámara de aire alrededor y eso está cerrado a cali canto y como os digo, no hay econ hay refracción y no hay sonido que salga de ahí y qué pasó. Bueno que alguien se dio cuenta de que este hombre no estaba y dijo hay que buscarle menos y lo encontraron ahí agobiado, pensando que iba a pasar todo el fin de semana y dentro ostras vaya historial socorrecto, verdad, aparece otra película claro, claro, claro, de la Cámara en Ecoica, la sociedad de la Cámara en Ecoix. Bueno hombre es para cualquier cosa antes es un hombrazo y el sitio es espectacular. Si tenéis la oportunidad al momento de visitar una cámara n ecoica, es impresión. Oye, si alguien tiene una en su casa que nos invertimos, no, pero qué interesante, pues nos viene genial esta explicación, porque John Cage, pues se metió en una cámara en Cadiera y lo que descubrió es que el silencio absoluto no existe porque te escuchas a ti mismo, o sea, escuchas tu propio cuerpo, no como tu propio sistema circulatorio, tu corazón bombeándonos todas estas cosas. No sí, de hecho, cae tiene o sea famosa a pie que se llama cuatrociens, treinta y tres, que es lo que dura bueno en la que se puede hacer cualquier cosa. O sea él no dice que se deba dejar solo el silencio. Se pueden hacer ruidos, pero intentaba digamos escuchar el silencio y el silencio total no existe, claro en nuestro planeta. Efectivamente total, pues es justo lo que dice Pedro Bravo, el autor del libro que nombraba Paula, dice que el silencio absoluto es incompatible con la vida, dice que vivir suena. Es esta cosa que le pasaba a John Cage de que incluso si nos encerramos en una habitación insonorizada o nos ponemos tapones, nos ponemos auriculares que cancelen el ruido. Siempre vamos a escuchar el sonido de nuestro corazón. La sangre bombeando como tragamos saliva Y a mí esto he de confesar que me provoca muchísima ansiedad, como esta conciencia corporal. De repente escuchas tu propio corazón y yo instantáneamente digo igual se para claro, claro, porque normalmente no eres consciente de todo lo que está pasando en tu cuerpo y de repente, cuando lo escuchas a mí, digo ay Dios mío voy a parar de escuchar esto. Y ya Jorge Venta o he hecho, la gente que se pone tan parado mira a mí siempre me ha dado mucho agobio. Sí, porque te empiezas a huir a ti mismo. Sí. Sí, y además, es chsalir a la boca. Sí todo? Todo? Son sí? Sí? Sí? Sí? Sí? Todo? Muy desagradable opinión. El cuerpo que luce fotos y hace cosas sabes hace cosas. También dice bravo que no podemos aspirar a un mundo sin ruido. Hay música todo el tiempo. Que esto es otra cosa que me pone de los nervios, que es incluso cuando vas a un sitio, una cafetería o a un lugar que pretendes ser tranquilo para conversar con alguien, de repente te das cuenta de que casi estáis gritando, porque siempre hay música de fondo, incluso en lugares en los que claramente no haría falta. Además, el término música de fondo. Sí, sí, ya no es música para escuchar, no para música rellenar, para no escucharla, para no escucharla y no escucharte claro? Claro, no tiene sentido por ningún sitio. Sí, este verano nos pasó que fuimos al Sonorama, al festival de música y cuando ya llevabas todo el día escuchando música que yo ya estaba ya que solo quería, pues meterme en una ta fran ecoicas. Así estás, nos íbamos a la tienda a dormir y de repente, habíamos un día ahí en el en el camping, yo decía, pero que el camping es para dormir. O sea, a quien se le está ocurriendo esto en el county y el campings y teníamos que dormir con Taponis, que fue una experiencia traumática para mí, o sea, no dormimos. Sí, yo sí, porque hecho no lo sa China, porque he decir que justo al lado teníamos a un grupo como de veinte maromos de Valladolid, que yo decía es que es o sea los peores vecinos que te pueden tocar un grupo de veinte señores heterosexual a ver es que yo creo que, efectivamente, debiera estar ya prohibido por ley que haya grupos masivos de hombres solos exacto, o sea, los hombres en manantías, los hombres en manada. No deberíamos poder ir nunca más de cuatro hombres juntos exacto y sería como asociación ilegal, claro prohibido, como las concentraciones para persona bienes que no sabéis. Sí, sí. Efectivamente, tuvimos más suerte con los vecinos. Sí, es verdad. El caso es que Bravo dice que aunque hay música todo el tiempo, parece esto hace que cuando no hay ningún sonido, nos ponemos como en guardia en alerta. La falta de sonido se utiliza mucho, por ejemplo, en las películas, en los libros y en otras ficciones como la antesala de que algo malo va a pasar, o sea, de repente hay silencio y viene a la tragedia. Es verdad. Si no hay sonido, parece que la vida ha huido a todas. Nos pueden venir imágenes a la cabeza de escenas en el cine en los que los protagonistas se dan cuenta de que algo da va mal porque de repente se ha hecho el silencio. Todas estas películas distópicas donde de repente algo pasa, hay un silencio, sepulcral y se desencadena como todo el caos. Sí, ese silencio, ese silencio. Sí, entonces una vez hemos asumido que vivir suena. Podríamos preguntarnos vivimos rodeados de demasiado ruidos y spoiler, de hecho, de los cinco sentidos. El oído es el que funciona desde que empezamos a existir y también es el que siempre está pendiente, como decíamos antes, cuando dormimos, puede avisarnos. Sin embargo, no reparamos mucho en pensar en la importancia del sonido y del ruido en nuestras vidas, seguramente porque estamos tan acostumbradas a él que lo terminamos anestesiando. Sin embargo, esto me parece muy interesante. Esta esto cosa como más histórica que se cuenta en el libro, que es que el mundo no siempre es tuvo lleno de sonido, sino que se volvió especialmente ruidoso en un momento concreto, que es cuando llegó la revolución industrial. Claro, claro, el siglo XVIII está lleno de inventos muy sonoros. No, por ejemplo, tenemos la máquina de vapor, los trenes, los barcos, las fábricas. Podríamos decir que el ruido ha sido siempre la banda sonora del progreso, que comentábamos antes, Paula y yo, que en realidad, ahora consideramos un avance que las cosas suenen lo menos posible, por ejemplo, los coches eléctricos y los seres acondicionados total todo que también se contaba en el libro una anécdota que era que los coches eléctricos ahora claro no hacen ruido Y eso es un peligro porque no les oye. Y entonces han obligado en ciertos lugares como a que cada vez que arranquen tengan que emitir como un pitido. Y entonces, dices Dios mío, o sea, estamos como en un bucle de las cosas más silenciosas. Pero entonces es peligroso, entonces un pitido. En fin, es el capitalismo miras el mercado a mira que problema es que da una solución, que vuelve a ser un problema, con lo cual te dan otra solución. Y todo esto te cuesta el dinero es un bucle infinito, pues antes quizá el mundo estaba poblado por un ruido más humano que podríamos considerar más natural. Sin embargo, a partir del siglo XVIII, como decía, empieza a estar poblado por un ruido artificial de maquinaria. De hecho, en esta época se empieza a medir la presión acústica, o sea, que se empieza a medir el ruido que lo estaba impregnando todo y una vez que se puede medir bien el ruido y se da nombre, por ejemplo, los decibelios, pues también se empiezan a llevar a cabo las primeras investigaciones sobre las consecuencias de todo esto del ruido en la salud de las personas. El progreso siempre lleva problemas de salud en las personas, por lo que sea, en mil ochocientos ochenta y seis se lleva a cabo un estudio entre los trabajadores de la industria de cobre en Glasgo, que demuestra que se estaban empezando estas personas a tener pues perdidas de audición bastante severas y como una anécdota, es bastante curioso que las medidas urgentes que se tomaron frente a esto, concretamente una fue que los párrocos se afeitaran, o sea, afeitar a los curas, porque así los trabajadores que se estaban quedando sordos por el ruido de la maquinaria pues pudieran leerles los labios. O sea, la palabra de Dios tiene que llegar sí o sí a todos los lugares. Entonces los párrocos se afeitaban para que las personas que tenían estas pérdidas de audición pudieran leerle los labios y así podían entender los sermones. Impresionante anécdota es que es muy buen el ruido en las fábricas era una buena representación de la explotación de los trabajadores. Podríamos, de hecho, entender el ruido como una forma de dominación y el silencio como un lujo, que lo es. Con todo esto que hemos contado y cada vez más, una vez hemos entendido que el ruido tiene efectos negativos para la salud y en el Libro de Bravo hay muchísimos ejemplos de esto. Es fácil entender que vivir vidas, silenciosas y tranquilas es un privilegio, por ejemplo, vivir en casas con buen aislamiento de sonido o en mansiones. Esto siempre es un símbolo de riqueza, las mansiones alejadas, del estruendo de las ciudades o de los lugares más habilitados. Y esto sigue siendo una manera en la que podemos entender el ruido con una cuestión de clase claro. Quien puede permitirse. El silencio es que en está arriba, en la búspide muy interesante. De hecho, pensábamos leyendo el libro en un ejemplo que se entiende muy bien qué es lo importante que el silencio para la concentración y para el estudio. Los chavales más jóvenes, cuando están estudiando, qué importante es que tengan espacios en sus propias casas, donde no haya ruido ni distracciones, porque, evidentemente, hay muchísima gente y muchísimas personas que estudian que no tienen eso. No hay gente que tiene que estudiar, pues en casas pequeñas, rodeadas de familiares o que escuchas a los vecinos en la calle o las obras y a quien vive en casas amplias donde hay espacios dedicados como al estudio, un despacho, una biblioteca, una sala de estar, alejados, pues yo que sé de la cocina o de los lugares en la casa que generan más ruido. Y esto, pues, evidentemente, es una diferencia y que impacta en el futuro de las personas. Pero no pensamos demasiado en ello. No por eso son tan importantes las bibliotecas públicas. Exacto justo, pero claro no siempre se tiene una bueno. Por eso tiene que haber mucho. Hay que haber más claro. Una frase de bravo en el libro es gracias al desarrollo tecnológico de la Revolución industrial, la tranquilidad se quedó como lujo para privilegiados y el ruido siguió su conquista mundial. Y es muy interesante esta parte como de la historia del ruido. Y es curioso que, a partir de estos primeros informes de los trabajadores, los párrocos que se tenían que afeitar se abren, pues, campos de estudios no que investigan las consecuencias del ruido en la salud. Hoy en día, es verdad que tenemos bastante claro que los niveles altos de ruido aumentan. El estrés no lo que decíamos al principio, y el estrés es realmente peligroso. O sea, no sólo te impide dormir por las noches, sino que supone un riesgo real. No en la salud. Aquí cerquita en el Instituto de Salud Carlos III. Hay una unidad que estudia los efectos del cambio climático precisamente y el medio ambiente urbano en la en la salud, y ellos, después de muchísimos años de estudio, han determinado que, si bien el ruido no te mata de forma directa, sí que es un factor determinante para la mortalidad. Y hay un dato que queda bravo en el en el libro que dice por cada decibelio que aumenta sube un seis coma cinco por ciento la mortalidad en pacientes mayores de sesenta y cinco años que ya tenían enfermedades respiratorias previas. No. Entonces sabemos todos que la que la Organización Mundial de la Salud fija a niveles aceptables de decibelios. Los países tienen normativas para controlar el ruido, pero esto, evidentemente, muchas veces no se cumple. No. Y es si es como difícil, pues que se cumpla no y que tengamos como sitios donde podamos vivir no en silencio, porque ya hemos determinado que no existe, pero bueno, en un nivel de ruido aceptable. No. Yo viví en una zona de mucho ruido, de marcha por la noche y fíjate que soy una persona a la que le gusta mucho la marcha por las noches, pero puede realmente desquiciarte claro? Claro, no es solo que no puedas dormir, sino que la ansiedad que eso te provoca te va enloqueciendo y, de hecho, hay casos de personas que han enloquecido han tenido un problema grave de salud mental por la acumulación de ruido en la zona donde vive. Mira. Me lo creo cien, por cien, porque hoy queríamos traeros una anécdota personal sobre el ruido, que es que bueno, yes, si no y yo vivimos ahora juntas y lo hemos contado en Carabanchel y estamos muy cerca de una tienda que bueno. Voy a contarlo bien. Una noche empieza sonar un pitido o terrorífico como muy sí, como ya he hecho un spoiler, como muy muy agudo que eso como ni no? Ni no? Ni no? Ni no? Ni no? Ni no? Puesto toda la noche bou que es como muy agudo que yo creo que vimos en si con muchos vecinos muy mayores que yo. Creo que la gente mayor ni lo escucha. Soy como la ballena detras los sonidos que nos escuchan, pues eso somos y pasamos como varias noches desquiciadas perdidas, porque claro es que te vuelve loco. Efectivamente, te vuelve loco. Yo me imaginaba saliendo a la calle con un bate de béisbol, que no tengo a pegar a lo que sea que estuviese haciendo el sonido, porque tardamos tiempo en averiguar lo que era. Y ahora ya hemos hablado con la tienda y parece que el pitido parado. Pero lo estábamos pasando realmente mal, porque no puedes dormir te pones, tapones, pero luego pasa lo que hemos dicho de que te empiezas a escuchar a ti mismo. No es cómoda. Mi solución cortase la cabeza. Sí, sí, estábamos entrando en unos gladios. Sí totalmente. Luego también queríamos hablar de que el ruido no solo nos afecta a los humanos en el Libro de Bravos y analiza también cómo las ciudades generan tal cantidad de ruido que amenazan a otras especies de animales con las que convivimos. La contaminación acústica es una cosa que afecta a todos los seres vivos. Hay, por ejemplo, especies de pájaros que sufren porque no pueden escucharse unos a otros y no pueden comunicarse y pierden toda esa información sonora que necesitan para sobrevis acordaos durante la pandemia que volvieron muchos pájaros y volvimos a escucharlos, o los escuchamos por primera vez porque e sictuando en parques en el centro de las ciudades. Es muy difícil escuchar su canto de manera nítida, claro, claro si si la pandemia es un claro ejemplo de cuando todo se paró y escuchamos el silencio y todo lo bueno del silencio que lo acompaña. Y al hilo de este tema de la contaminación acústica y los animales, queríamos contar también en otra pequeña anécdota que hemos titulado Eva Urue y las ardillas del retiros te dan muchas gracias para el título de una serie. Sí amados, podríamos hacerlo Así pues, Eva Grue que es la directora de la feria del Libro de Madrid desde hace unos años, que para quien no lo sepas se celebran el Parque del Retiro, que es un jardín histórico que está protegido desde mil novecientos treinta y cinco. Es el tercer parque urbano madrileño con más especies de animales. Y Eva Urue, cuando llega a la organización de la feria y su equipo toman la decisión de eliminar la tradicional megaphonía y anuncio de firmas, esto que era como en las doce en la caseta ciento cuarenta y cinco firma Javier Gallegó, por ejemplo, este año la teniendo setenta y cinco Paula Duca. Sí, pues, esto se elimina, no que es una cosa que es verdad, que que a la gente le daba mucha nostalgia y mucha pena porque era una cosa como muy característica de la feria. Bueno, yo te diré que trabajé ese año en la feria del libro y me tuve que tragar a señores diciéndome niña por qué no estás sonando esto. Y yo explicaba, pues sí, porque muchas veces lo de niña entra entra así. Y yo les explicaba, pues porque el equipo ha decidido que las ardillas, tal las aves me decían me estás vacilando, verdad, o sea gente realmente indignada que yo ahí me di cuenta de la poca conciencia que hay en estas cosas. No, y había gente que se ponía realmente violenta en plan y a mí que me importan las ardillas. Era la respuesta de mucha gente y había que hacer como un trabajo de conciencia. Y te han cambiado cosas, pero de verdad que tiene sentido, que es la mejor. Pero la gente no era ú tengo por las ardillas, sí, pero es verdad que la contaminación acústica y un poco ellos tenían como un compromiso un poco más sostenible, sostenible que quizás otros o otros años en la feria. Y no se me parece un buen ejemplo de cosas que en las que no piensas la megafonía de la feria del libro, pero afecta a los animales que al final tú estás entrando en su casa, que es el retiro. Sí, de hecho, es muy curioso, como hay varias disciplinas que estudian el sonido y el ruido que justamente no son muy conocidas. Por ejemplo, hay una rama de la ecología que se llama ecología acústica, y ha habido pensadores y artistas que han desarrollado teorías acerca de lo que se llaman paisajes sonoros, que es una idea muy bonita que la desarrolló Saffer, que es un compositor, un pedagogo musical, ambientalista canadiense y son como él, hizo aportaciones muy interesantes al campo de la ecología acústica. Un paisaje sonoro está conformado, dice por los sonidos, que son propios de un lugar, un momento o una actividad, y el libro en el que desarrolla todo esto es el paisaje sonoro y la afinación del mundo que no sabemos si está en castellano. Sí, que está, pero es que lo busqué para dar la referencia, pero no sé si está como medio agotado que nos encuentra mucho. Sí, es que es un libro mítico para los que se dedican las dedicas. Vamos a la radio y es la piedra filosofal del paisaje sonoro que, por cierto, esto que estamos escuchando es un paisaje sonoro. Justo mos o porque este es un paseo que me hice yo desde nuestro antiguo estudio por todo el centro de Madrid, por Barrio de la Latina, Barrio de las Letras, Puerta del Sol, Plaza mayor. Esto es realmente es un paseo paisajes son la villa. No sí, sí, es un absoluto paisaje sonoro. Siempre he pensado se darán cuenta los oyentes de que siempre pasan las mismas cosas. El camión de la basura, la señora con el carrito las voces en el teléfono. Podemos hacer un día si alguien quiere el esfuerzo de identificar qué cosas van pasando mientras paseamos por estos derroteros. Por favor, es como la simulación todo el rato. Sí, pues, saffer distingue entre distintos paisajes sonoros. Uno es de alta fidelidad, que es aquel en que los sonidos discretos se pueden percibir bien, porque el ruido ambiental digamos que es bajo, y luego de baja fidelidad, que es que las sutilezas, los detalles sonoros están anulados porque hay muchísimos sonidos, muchísimo ruido, y eso hace que no se puedan escuchar bien. De hecho, podríamos decir para entenderlo que la naturaleza o el mundo natural está formado por paisajes sonoros de alta fidelidad puedes escuchar lo que el mundo suena lo que el mundo habla, mientras que en las ciudades o zonas más ruidosas o más pobladas están formadas sobre todo por paisajes sonoros de baja fidelidad. Todo queda ahogado en el ruido de los coches, de las sirenas, el murmullo. Y de hecho, no se trata sólo de escuchar o no los sonidos en sí, sino que Pedro Bravo dice en la naturaleza. No sólo escuchamos los sonidos discretos, sino que percibimos sus matices de dónde vienen, a qué distancia, qué pueden significar en las urbes. Todo eso se pierde en medio de una cacofonía que no se enferma y anula la enorme capacidad de aportar información que tiene nuestro sistema auditivo. Claro ahora, si nos atacase una bestia en medio de la ciudad, no tendríamos la capacidad de oírlo venir como que pasa con los coches. Sí, totalmente total y queríamos poner un ejemplo de paisaje sonoro en el arte, que es una cosa que estuvo aquí en Madrid un tiempo que a mí me fascinó profundamente que ojalá, le decía antes a Paula estuviera pepritualmente para ir una vez a la semana, que fue una instalación del Museo Tisen, que se llamaba paisajes emocionales, que era de un autor creo que islandés, cuyo nombre, pues pronunciaré mal perdón, pero es Ragnard Harthanson, y estuvo aquí en dos mil veintidós. Y bueno es que explicar esto es bastante complejo, porque era una cosa absolutamente sensorial y, de hecho, de ahí viene su nombre. Pero era básicamente una sala muy oscura donde había diferentes pantallas y en cada una había músicos tocando, todos en la misma casa, pero cada uno en una estancia distinta. De hecho, había gente metido en la bañera, otra gente estaba en el piano, otra gente en el jardín guay y en una mansión del norte de Estados Unidos, en un sitio idílico rodeado de naturales. Entonces tú podías ir jugando con tus propios movimientos y te movías al centro de la sala. Tenías una audición más general, más completa. Pero si te ibas acercando a cada músico, a cada pantalla, escuchabas más la parte de la composición que esa persona estaba tocando y era una cosa o sea, absolutamente es que no sé cómo explicarlo. Muy bien, de hecho, había císimas hore la compta muy chulo. Había muchísima gente intentando grabar gente, Los boomers vamos a decirlo, estaban todos intentando grabar y yo pensaba, pero qué ibas a grabar aquí. O sea, luego estaba gente de mi edad llorando, sentadas solo llorando, Había muchísima gente llorando de lo bonito que era. Eso, sí, es lo increíble. Increíble, ello es la cosa sonora y esto ya no se puede. No es mucha la exposición. Podemos pedir que vuelvan a hacer otra, pero a ver Ragnar star Tinson se tenga para acá otra vez Arrobatisen por favor. Sí, pero es un muy buen ejemplo de que no son los que puedas escuchar en general un sonido, sino que puedes, con tu propio movimiento, encontrar los matices, los detalles de una composición que es grupal, pero que también tenía su importancia individual, incluso si te ponías en medio del violín y el piano lo escuchabas a los dos dentro de su propia era una pasada. Sí, y así que sí, bueno, queríamos contar un poco también que lo de que la gente hablaba, o sea, es un sitio donde realmente yo sería estar calladito, aunque vayas con otras personas, pero siempre como que tenemos una tendencia como estar comentando todo el rato y de eso queríamos un poco hablar en casilla para cerrar el tema, hablar de nuestro propio ruido, no el que hacen las máquinas, ni las sirenas, ni las ambulancias en las ciudades, sino una faceta un poco más personal, aunque supongo que también tiene una vertiente social del ruido y del silencio, que es la que provocamos nosotros con las palabras, con la conversación, porque pensábamos mientras preparábamos este derroteros en este tema de que estamos todo el rato hablando, sobre todo nosotras estamos hartas de hablar. De repente, nuestro trabajo es hablar y bueno, eso no hable en todo el instituto. No dice una sola palabra. A veces me encuentra a profesoras de instituto que me dicen inés, no hablaste en seis años y ahora hablas un montón y ya luego, pues aquí está o lo tenías, todo es guardados o s de silencio. Claro, devoto de silencio. Y dice a ver que yo he ido acumulando muchas cosas que contar de repente todos. Eso de hecho, mi profesora infantil siempre contaba a mis padres que la niña está bien, pero no habla. O sea, estuve primero infantil. Estaba bien, Yo hacía mis cosas, los deberes estar no sé qué, pero no hablaba nada. Una niña calladita sí, sí, bueno, pero se puede preocupar. Efectivamente, cuando un ser humano no habla, sí preocupa sí. Sí. De hecho, la gente con su silencio nos genera mucha incomodidad. Ve sí justo Y a veces si te encuentras con un amigo callado que yo he tenido, algún todo el mundo ha tenido un amigo callado, está es como con esa ansiedad de sacar temas de conversación para que sí el parloteo exacto de he mis en el espacio. Mis padres siempre le decían en plan la niña en casa habla o sea, simplemente es vergonzosa, no está bien, no es muda y no es muy pues. Sí o sea justo todos estos temas que comentabais Es un poco lo que estábamos pensando que a veces hay como una presión también muy fuerte porque tener algo que decir sobre todo todo el rato. No esto es muy bien en redes sociales. No cada día hay una polémica nueva y parece que hay que opinar de prisa y corriendo Y a veces, pues, cabe preguntarse por este equilibrio entre la importancia de posicionar en algunos temas que, por supuesto, lo hay y la banalidad en la que podemos incurrir si nos posicionamos, porque parece que toca y no reflexionamos bien lo que decimos Y tal y cual no, entonces queríamos pensar un poco acerca de lo contrario al ruido, que es el silencio, Y lo queríamos pensar de la mano de Juan Mayordo. Sí, muy bien, persona muy pensada a la persona para pensar es le decir sí. Concretamente, queríamos hablar del discurso que dio para la toma de posesión de su plaza en la Real Academia Española, que se llama silencio y que está publicado en la uña rota básicamente articula el discurso de la posesión en torno al silencio en general y en el teatro, por supuesto, en particular. Él cuenta que el dramaturgo tiene una relación curiosa con el silencio y con la palabra. Él o ella escribe y luego le pide a otra persona que es el intérprete, que pronuncie las palabras en su nombre y en este caso mayorga escribe y habla. Y por eso tenemos suerte. Concretamente y lo voy a leer una cita que dice enfermo de teatro vivo pendiente de lo que las personas hacen con las palabras y de lo que las palabras hacen con las personas. Camino al acecho de palabras que pinchadas en la plaza o en el metro quizá merezcan una noche cosidas a otras subir al escenario. La verdad es que es un lujo leerlo o sea, es un lujo escucharle siempre, pero también solo leerlo es que es tan bonito el lino al acecho de palabras que pinchadas en la plaza o en el metro quizá merezcan una noche cosidas a otras subirles en herbre maravilloso. Yo so lo querría como dejar de hablar y leer discursos de mayor. Esto podría ser mi trabajo. Nos en la radio todo el rato bueno, mayorga s en silencio o leerlos en silencio a ti misma sería muy bonito, pues él vive, evidentemente como dramaturgo, con el oído puesto en los murmullos que le rodean, porque es una parte de la inspiración que coge para sus obras. Pero se pregunta qué pasa con el silencio y en su discurso explica cuán importante es el silencio. En teatro es una cosa en la que quizás no pensemos cuando vamos al teatro y se pregunta, al entrar en esa casa de las palabras que es la rae a qué pa palabra no estaría dispuesto a renunciar para hacer teatro, Es decir, si ahí existe una palabra que es más necesaria que las demás y responde, después de pensarlo y de reflexionar, que esa palabra es silencio y dice Sucede que el teatro arte del conflicto, encuentra en silencio, la más conflictiva de sus palabras, esa que puede enfrentarse a todas las demás. Sucede que en teatro arte de la palabra pronunciada, el silencio se pronuncia y entonces hace una reflexión sobre que el silencio tiene la misma importancia en el teatro que en nuestro vivir, porque no nos damos cuenta, pero realmente lo utilizamos mucho. Guardamos minutos de silencio para honrar la memoria de alguien fallecido. Nos escandaliza que alguien haya guardado silencio ante un tema o ante otro y a veces nos quedamos de manera repentina en silencio y lo explicamos diciendo aquello de ha pasado un ángel, que es una forma muy poética de explicar el silencio, que parece algo como insólito a veces. Y entonces, pensando en estas cosas y leyendo a mallorca, nos acordábamos de que bueno, de que hay quien describe la confianza con alguien por la capacidad de que tenemos de estar en silencio cómodamente con estas personas. Lo que decías antes de tu amigo el tímido. También existe esa cosa de bueno, hay una persona que habla menos o a ti te apetece hablar menos y estar en silencio con alguien y estar cómodo es una forma de no sé como de afecto y cariño absolutamente bastante evidente. Y entonces ahí encontramos en la autora de Marta, en la obra Perdón de Marta Gimenet Serrano, que es una autora de novelas y cuentos española que va a venir muy pronto a este programa. Sí, a vuestro programa. No Perdón, bueno, ya menuda, sí, bueno, es forma de buena parte de carne juda derroteros, pero no en su parte del hotero, sino en el programa. Sí, y la semana que viene que hacemos un especial sobre enamorados y enamoradas del relato, pues la mejor persona para preguntarle es Marta. Nos gusta mucho su obra y su literatura. Y entonces tiene dos frases en no todo el mundo, que es un libro de relatos y en los nombres propios, que es la novela que las leo vale para que veáis ella en uno de sus cuentos. Dice hablando de una ruptura fue más bien una especie de vacío una especie de fin de los temas de conversación, como si ya hubieran hablado de todo lo posible. Acaso el amor sea la capacidad de que la conversación siga siendo siempre interesante, que es un poco esta idea del amor ligado a la palabra. Y es curioso porque en su novela los nombres propios, que seguro que mucha gente ha leído, hay una frase que es el amor estar en un mismo espacio haciendo cosas distintas, que sería un poco la idea del amor ligada al silencio. Y es curioso que ella como que juega con todas estas cosas Y luego también por contar como otra anécdota que nos pasó hace poco es que fuimos al teatro a ver prima fake esta obra que se ha hablado mucho, que Vicky Luengo estuvo aquí, sí esto aquí? Estaba aquí? Es que tras esta gente que yo digo seguro que ha hablado de esto en carreclar es que yo ya me pierdo que es una maravilla, Ella es una maravilla la obra. Y entonces yo creo que ya no voy a hacer un spoiler de la obra. Pero hay un momento en el que la obra se para y te ponen un calendario, que es como un contador, así en una pantalla grande en el que pasan muchos días vale Y yo creo que en ese momento la propuesta teatral es que tú te quedes en silencio, mires el contador y veas que los días van pasando y son muchos días. O sea, estás un ratito en silencio, tal qué pasó cuando fuimos a ver la obra. Bueno, pues, que la gente aprovechó ese rato para ponerse a comentar con el día al lado, O sea como que el nivel de murmullo que normalmente es nulo, casi nulo, porque estás viendo una obra sube y yo me enfadé un poco porque digo jo o sea, tienes que respetar como la propuesta que te están haciendo, estar en silencio y simplemente recibe lo que te están dando. Y entonces es otro ejemplo de cómo a veces no, como sociedad y como grupo, no somos incapaces de callarnos no en un momento en el que, bueno, pues simplemente había que observar no lo que te están proponiendo. Me queréis callarse. Claro esto a mí me pasa porque el silencio se concibe como una cosa pasiva, como si no se pudiera que el silencio fuera una cosa activa. Sí, una propuesta en ese momento en silencio era consciente, era una propuesta necesaria, pero rápidamente se entiende como un momento en el que, como un vacío voy aprovechar para comentar con el que que si me está gustando la obra con is como no, por favor, cállate sí, porque además, era muy apabullante ese silencio y en ese momento del contador, uno, dos tres luego se iba acelerando. Pero sí eran muchísimos días y al final, estar tú solo con esos días entendías claro lo que pasaba el personaje que tenía un significado ese silencio. Entonces queríamos terminar con una invitación al silencio en determinados momentos después de hacer todo este recorrido hablando del ruido y lo vamos a hacer con otra frase de Mayorga, porque es que no hay mejor manera que han de hacer esto. Entonces dice Mayorga en su librito, en su discurso, si el escenario está en silencio, el espectador desea o teme que la voz de un actor lo rompa si por fin un actor habla antes que una frase con significado aparecerá una voz humana que el espectador atento recibirá como un milagro. Cuando el escenario vuelva a enmudecer, quizá resuene en ese espectador algo de lo que allí ha sido dicho o callado. Es el silencio más importante el del espectador, porque en el teatro se hace el silencio para que el espectador oiga no sólo las palabras y los silencios que vienen del escenario, sino también las palabras y los silencios de su propia vida y de vidas que podría vivir