Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / No Quiso Hacer Brujería De Muerte Y La Callaron - Historias De Terror - Voces De La Noche
Transcript
- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Estudié leyes pero nunca
- 0:15me gradué, decidí tomar otro rumbo debido a la historia
- 0:19que les voy a compartir. Yo vivía en el Estado
- 0:22de México, en Ixtapaluca, arriba del cerro, de la colonia
- 0:27Citlalmina para arriba. Aquí la vida no es glamurosa, pero
- 0:32se puede vivir bien, hay techo, agua, comida y luz,
- 0:36lo básico para llevar una vida normal. Lo que más
- 0:40me gustaba de vivir ahí era la vista, cada que
- 0:43subía al techo a tender ropa tenía frente a mí
- 0:46al Popocatépetl y al Iztaccíhuatl, y un poco a la
- 0:49derecha estaba el Cerro del Elefante. El hermano mayor de
- 0:54mi papá era abogado, por eso yo estaba estudiando leyes,
- 0:57y mientras estaba en la escuela él me dejaba ayudarlo
- 1:01en su despacho. Un día llegó un caso, varios vecinos
- 1:05de una colonia se habían reunido para ayudar a una señora.
- 1:09La policía se la había llevado detenida acusándola de matar
- 1:13a una muchacha. Esa señora era querida y respetada por
- 1:17sus vecinos, porque ella los había ayudado a todos, cada
- 1:21que se lo pedían y ahora los vecinos querían hacer
- 1:24algo por ella, además estaban seguros de que ella era inocente.
- 1:30Mi tío aceptó tomar el caso y él y yo
- 1:32fuimos al penal a ver a la señora. Susana se llamaba,
- 1:36ella decía ser inocente. Después de esa visita, mi tío
- 1:41empezó a preparar los papeles y trató de conseguir fecha
- 1:44para el juicio. Tras la primera reunión con el juez,
- 1:48querían dictarle una cantidad de años absurda. Por si eso
- 1:52no fuera suficiente, todas las supuestas pruebas eran circunstanciales y
- 1:57no había ningún testigo. Por eso mi tío consiguió aplazar
- 2:01la sentencia hasta una próxima audiencia. En ese lapso de tiempo,
- 2:06mi tío logró preparar todo para conseguir la libertad de
- 2:10la señora Susana, pero antes de que fuera la siguiente audiencia,
- 2:14la señora fue atacada brutalmente y tuvo que ser trasladada
- 2:19al hospital de emergencia. Mi tío y yo fuimos al
- 2:23hospital para ver cómo estaba la señora. Se veía muy mal,
- 2:27tenía heridas en los brazos, cara y garganta. Podía hablar,
- 2:32pero muy despacio, y mi tío le preguntó qué era
- 2:36lo que había pasado. Pero ella ignoró la pregunta y
- 2:39dijo dos palabras,« Soy bruja». Nosotros no entendíamos por qué
- 2:44nos había dicho eso, tal vez estaba delirando debido a
- 2:48los golpes. Mi tío volvió a repetir su pregunta, pero
- 2:52la señora, de nuevo, respondió otra cosa que no tenía
- 2:56nada que ver. Ella dijo,« No quise, por eso me acusan».
- 3:01Mi tío volteó a verme y me hizo un gesto,
- 3:04dándome a entender que la señora no estaba en condiciones
- 3:07de hablar, así que ambos salimos de la habitación y
- 3:10nos retiramos del hospital. Al día siguiente volvimos, y la
- 3:15señora ya se encontraba un poquito mejor, seguía en cama,
- 3:19pero al menos ya podía hablar más. Mi tío le
- 3:22preguntó si recordaba las cosas que nos había dicho el
- 3:25día anterior. La mujer dijo que sí, y que nos
- 3:29explicaría todo mejor. Primero dijo, me están acusando de un
- 3:34crimen que no cometí, y me quieren hacer pagar por eso,
- 3:38e intentaron matarme por ese horrendo crimen que yo no cometí.
- 3:42La señora continuó explicando que ella era una bruja, que
- 3:46en sus años de juventud cometió muchas atrocidades y lastimó
- 3:50a muchas personas, pero que un día se cansó de
- 3:53esa vida y se cambió de ciudad. Se mudó a
- 3:56donde vivía cuando la detuvieron. Desde que llegó ahí, sólo
- 4:01se dedicó a hacer trabajos que ayudaran a la gente.
- 4:04Pero una tarde, un político local, fue a buscarla para
- 4:08pedirle que se encargara de una muchacha que iba a
- 4:11demandarlo por abuso. El político quería que muriera de un
- 4:15infarto o cualquier otra forma que no levantara ninguna sospecha.
- 4:20Ella se negó, pero finalmente el político tuvo que mandar
- 4:24matar a la muchacha y la estaban inculpando a ella.
- 4:28Ni mi tío ni yo podíamos creer lo que estábamos escuchando,
- 4:32pero la señora dijo que podía demostrarnos que si era
- 4:35una bruja. Mi tío no estaba muy convencido, pero yo
- 4:39tenía mucha curiosidad. Así que le pregunté a la señora
- 4:43qué era lo que necesitaba para probarlo. Ella extendió su
- 4:47mano y me dijo le diera cualquier cosa personal mía.
- 4:51me quité un anillo que tenía desde la preparatoria y
- 4:54se lo di la señora lo tomó cerró su mano
- 4:58acercó su mano a su boca y algo susurró luego
- 5:01cerró los ojos durante unos instantes y cuando abrió los
- 5:05ojos me pudo decir los acontecimientos más importantes de mi
- 5:09vida desde que me puse el anillo por primera vez
- 5:12hasta ese día Eso, sin ninguna duda, era una prueba
- 5:17fehaciente de que la señora era una bruja. Mi tío
- 5:21quiso restarle importancia a eso y se centró en lo legal.
- 5:25Le explicó a la bruja todo su argumento. Pero ella
- 5:29dijo que no importaba nada de eso, que la matarían
- 5:32en cuanto la sacaran del hospital para regresarla a la celda.
- 5:37Se me ocurrió preguntarle por qué no usaba sus poderes
- 5:40o algo para defenderse dentro de la cárcel o por
- 5:44qué simplemente no desaparecía. Ella me respondió que el tipo
- 5:49de energía que ella utilizaba era uno que debía permanecer
- 5:53almacenado todo el tiempo, por lo tanto lo tenía dentro
- 5:57de una piedra y esa piedra estaba en su casa.
- 6:00Sin esa piedra sólo podía hacer cosas sencillas, como lo
- 6:04que había hecho con mi anillo, sin su piedra estaba
- 6:08completamente desprotegida. La bruja volteó a vernos y nos aseguró
- 6:13que ya no había esperanza para ella. En ese momento
- 6:16llegó el doctor junto con dos policías. El doctor le
- 6:20dijo a los policías que ya podían llevársela, que la
- 6:23enfermería de la prisión podía darle seguimiento. Los policías levantaron
- 6:28a la señora. Antes de que se la llevaran, ella
- 6:32volteó a verme y me dijo,« En verdad lo lamento».
- 6:36No entendía a qué se refería, pero cuando mi tío
- 6:39y yo regresamos al auto, recordé que la bruja no
- 6:42me había regresado mi anillo. Antes de irme a acostar
- 6:46escuché una voz, era de una mujer, la voz ya
- 6:50la había escuchado antes, pero no lograba reconocerla, no era
- 6:54de nadie de mi familia, tampoco de amigos. Hice un
- 6:58poco de memoria y me di cuenta de que era
- 7:01la voz de la bruja. La voz se repitió, parecía
- 7:05venir del pasillo que daba al patio. La verdad sentí miedo,
- 7:09pero mi curiosidad era muy grande y fui a asomarme
- 7:13por la ventana y en ese momento pude ver un
- 7:16bulto encorvado que pasó corriendo, perdiéndose entre la oscuridad que
- 7:20causaba la sombra que daba el árbol. El cuarto de
- 7:24mis papás daba al patio, pero no podía despertarlos, así
- 7:28que simplemente volví a mi cuarto. Al día siguiente, le
- 7:33comenté a mi tío lo que había visto en la noche,
- 7:35estábamos platicando de eso, cuando recibió una llamada, habían matado
- 7:41a la bruja cuando la llevaron a su celda. Mi
- 7:44tío ahí se deslindó, y no indagó sobre quién la
- 7:47había matado. Esa noche, cuando me disponía a dormir, un
- 7:52espantoso olor a putrefacto me llenó la nariz, encendí la
- 7:56luz de mi cuarto. para revisar de dónde venía ese olor,
- 8:00pero lo único con lo que me encontré fue con
- 8:03la silueta encorvada parada de espaldas en una esquina del cuarto.
- 8:08En ese momento quise correr, pero al darme la vuelta,
- 8:11me topé inesperadamente con la persona que era el bulto,
- 8:15se trataba de la bruja, pero estaba toda deforme. Me
- 8:20quedé petrificado del miedo, fue como si mi cerebro se
- 8:23apagara por un instante y se me olvidara hasta cómo respirar.
- 8:27Pero todo empeoró cuando la bruja me habló. Ella dijo,
- 8:31puedo verte. Después de eso la bruja desapareció. Con mucho
- 8:36esfuerzo logré volver a mis cinco sentidos. Era la primera
- 8:40vez que a mí se me aparecía un muerto, no
- 8:43sabía cuál era la forma en la que debía reaccionar
- 8:46y tampoco tenía claro cómo debía proceder. Pregunté y así
- 8:50terminé yendo con un espiritista. Tuve que trasladarme hasta otra ciudad,
- 8:55pero lo hice porque durante varios días me estuvieron pasando
- 8:59cosas extrañas en la casa. Llegué con la señora y
- 9:03le dije que estaba pasando por situaciones anormales, después de
- 9:07que una bruja murió teniendo un anillo que era mío.
- 9:11La espiritista quería saber cómo había sido la muerte de
- 9:15la bruja. Cuando le conté se quedó pensativa. Me comentó
- 9:19que lo más probable era que la bruja hubiera hecho
- 9:22un trabajo de entrelazamiento, utilizando mi anillo, como el puente
- 9:27entre el mundo de los muertos y el mundo de
- 9:30los vivos. Yo le pregunté qué tan malo era eso,
- 9:34la espiritista me respondió que eso dependía de cuál sería
- 9:38el motivo para que la bruja hubiera realizado el entrelazamiento.
- 9:42Y eso lo podríamos saber preguntándole a ella directamente, entonces
- 9:47ella hizo su enlace como sea que se llame y
- 9:50el espíritu de la bruja entró en su cuerpo. No
- 9:54voy a decir cómo fue que ocurrió mi conversación con
- 9:57el espíritu de la bruja, porque todo fue muy confuso
- 10:01y bastante enredoso, pero les dejo lo más importante. Resulta que, efectivamente,
- 10:09tal como me había dicho la espiritista, la bruja había
- 10:12creado un entrelazamiento, utilizó sus últimas energías para desdoblar un
- 10:18hilo invisible que uniera su alma a los fragmentos de
- 10:21mi esencia que estaban en el anillo. Esto lo había hecho,
- 10:27porque ella quería vengarse del político responsable de su muerte,
- 10:31íbamos a permanecer entrelazados, hasta que la venganza estuviera concluida,
- 10:36y para eso yo tenía que acercarme a la esposa
- 10:39del político, porque como la bruja estaba unida a mí,
- 10:43sólo podía estar en los lugares que yo estuviera. Cuando
- 10:48la espiritista volvió a ser ella, me preguntó si me
- 10:51habían quedado dudas y la verdad era que había muchas
- 10:55cosas que no las tenía claras. Por ejemplo,¿ qué tenía
- 10:59que hacer yo exactamente para que la bruja hiciera lo
- 11:02que quería?¿ Cuánto tiempo iba a durar el entrelazamiento y
- 11:06acaso el vínculo se iba a romper sólo cuando la
- 11:09venganza estuviera hecha? La espiritista me aclaró que ella no
- 11:15era una experta, que una bruja de almas era la
- 11:18más indicada para aclarar esas dudas, pero sí me podía
- 11:22decir algunas cosas. Me explicó que lo que la bruja
- 11:27necesitaba era que yo encontrara la forma de coincidir frecuentemente
- 11:32con la mujer esa, que así la bruja la podría
- 11:35ir trabajando poco a poco hasta causarle la muerte que
- 11:38quería darle. Si yo no accedía a las peticiones de
- 11:44la bruja, el entrelazamiento podría durar hasta el día de
- 11:47mi muerte. Me dijo que cuando un alma maligna irrumpe
- 11:51en un vivo, puede ser expulsado mediante una serie de rituales. Pero,
- 11:56como la bruja había muerto de forma injusta, tenía permitido
- 12:00irrumpir en el mundo de los vivos, y ningún tipo
- 12:03de exorcismo ni plegaria la podía expulsar, porque las reglas
- 12:07akásicas la respaldaban. Cuando la bruja estuviera satisfecha, yo debía
- 12:14acudir con una bruja de almas para que mediante los
- 12:17registros de la biblioteca de almas enviara el espíritu de
- 12:21la bruja de regreso al otro mundo. Por último, yo
- 12:26quería saber si me seguirían pasando cosas paranormales. La espiritista
- 12:31me contestó que no, que todas esas manifestaciones habían sido
- 12:36la forma en la que la bruja me obligó a
- 12:38venir con ella, para poder decirme lo que necesitaba de
- 12:41mí y que ya no me pasarían cosas raras. Tal
- 12:46vez fueron casualidades del destino, caprichos de la vida o
- 12:50influencia de la bruja Susana, pero esa misma semana, la
- 12:54facultad recibió una convocatoria para atender casos gratuitos que otorgaría
- 13:00el gobierno, para ayudar a personas de bajos recursos, y
- 13:04la persona que estaba dirigiendo el programa era precisamente la
- 13:08esposa de aquel político que era responsable de la muerte
- 13:11de la bruja Susana. Solo aceptarían a pocos estudiantes, y
- 13:17para ser honesto, yo no era de los mejores de
- 13:20la clase, así que tuve que ponerme a estudiar sin
- 13:24parar durante dos semanas, y solo así logré quedar dentro
- 13:27de la convocatoria. Hablé con mi tío, para informarle que
- 13:33ya no podría estar yendo a su despacho por un tiempo,
- 13:37por eso del programa del gobierno. Lunes, miércoles y jueves,
- 13:42saliendo de la facultad pasaba una combi por nosotros y
- 13:47nos llevaba a una oficina, ahí trabajábamos en los casos
- 13:50gratuitos durante seis horas, nos daban de comer y todo,
- 13:54se portaron muy amables. Una vez a la semana, la
- 14:00esposa del político iba a la oficina para estar enterada
- 14:03de los casos, después de todo era su imagen la
- 14:06que quedaría bien o mal según nuestro trabajo. Yo, con
- 14:12tal de destacar, siempre agarraba los casos más complicados, y
- 14:16cuando sólo había casos sencillos, agarraba de dos o tres
- 14:20al mismo tiempo, eso lo hacía para que cuando esa
- 14:23señora fuera a la oficina, se acercara conmigo, debido al
- 14:27trabajo que estaba haciendo. Debo admitir que el trabajo me gustaba,
- 14:33yo aprendía mucho, ganaba experiencia y ayudaba a personas que
- 14:39finalmente ese había sido una de las razones por las
- 14:42cuales yo había entrado a la carrera de leyes. Un miércoles,
- 14:48la señora y yo, estábamos platicando sobre el caso de
- 14:52una señora enferma, a la que el banco le quería
- 14:55quitar su casa por atraso en los pagos, cuando de
- 14:58pronto los ojos de la señora se pusieron blancos, se
- 15:02recargó hacia atrás con fuerza y se fue hasta el
- 15:04suelo con todo y silla. Todos los de la oficina
- 15:09se acercaron para ayudarla, pero ni entre dos podían levantarla,
- 15:14decían que estaba muy pesada, demasiado, los ojos de la
- 15:18señora volvieron a ser normales, y se puso a gritar
- 15:21que una bruja se la quería llevar, con su dedo
- 15:24señaló hacia un espejo que estaba detrás de mí, luego
- 15:28la señora se torció de una forma horrible y se
- 15:31quebró el cuello muriendo al instante. Fue la escena más
- 15:36espantosa y traumática, que jamás he visto, no pude soportarlo,
- 15:40dejé la facultad, ya no podía volver, sabiendo que la
- 15:44muerte de esa mujer era en parte mi responsabilidad. De
- 15:50hecho de la impresión, quedé enfermo unos días, y en
- 15:53cuanto me sentí un poco mejor, volví con la espiritista,
- 15:57y ella me dijo donde encontrar a una bruja de almas,
- 16:00y ella hizo lo suyo para que la bruja Susana
- 16:04abandonara el mundo de los vivos. Era el año 2003, y
- 16:16todo en casa parecía venirse abajo. Vivíamos en una colonia
- 16:20humilde de Veracruz, donde las calles se llenaban de lodo
- 16:24cada vez que llovía y los apagones eran parte de
- 16:28la rutina. Mi esposa Clara y yo habíamos levantado una
- 16:33pequeña tienda de abarrotes con años de esfuerzo. Pero ese
- 16:37año las cosas se torcieron. Primero nos robaron una madrugada,
- 16:42rompieron la lámina del techo y se llevaron lo poco
- 16:45de valor que quedaba. Luego vinieron los meses malos, con
- 16:50ventas escasas y deudas que no paraban de crecer. Clara
- 16:56empezó a enfermar poco después, al principio creí que era cansancio.
- 17:01Tenía fiebre sin explicación, se quejaba de un zumbido en
- 17:05los oídos y pasaba días enteros dormida. La llevé al
- 17:09centro médico, pero los doctores decían que estaba sana. Aún así,
- 17:15su cuerpo se debilitaba, su piel perdió color y su
- 17:19respiración se volvió tan lenta que a veces tenía que
- 17:22acercarme a su cara para asegurarme de que seguía viva.
- 17:28Nuestro hijo, Gabriel, de cinco años, notó antes que yo
- 17:32que algo andaba mal, decía que su mamá hablaba dormida
- 17:36y que alguien la visitaba por las noches. Yo lo regañaba,
- 17:41le decía que no inventara cosas, pero dentro de mí
- 17:44empezaba a sentir una inquietud que no podía nombrar. Una tarde,
- 17:51mientras barría el frente de la tienda, el vecino de
- 17:54la esquina, don Pascual, se acercó apoyado en su bastón.
- 17:59Era un hombre viejo, de esos que siempre saben de
- 18:02todo lo que pasa en el barrio, me preguntó si
- 18:05dormíamos bien, le dije que no, que desde hacía semanas,
- 18:09Clara no descansaba y el niño tenía miedo de dormir solo.
- 18:14Me miró con expresión seria, y dijo que la casa
- 18:17donde vivíamos estaba construida sobre parte del callejón del río.
- 18:22En ese lugar, según él, habían fusilado a varias mujeres,
- 18:26acusadas de brujería en los años 50. Nadie quería comprar terrenos ahí,
- 18:33pero el gobierno los había vendido baratos cuando hicieron la colonia.
- 18:39No creí nada de eso, la verdad pensé que sólo
- 18:43intentaba asustarme, pero esa misma noche, al apagar la luz,
- 18:47escuché pasos sobre el techo. Subí a revisar y encontré
- 18:51plumas de gallina y un mechón de cabello trenzado cerca
- 18:55de la chimenea. Lo tiré sin darle importancia, sin embargo,
- 19:00cada día aparecía algo nuevo, manchas negras en las paredes,
- 19:04olor a tierra húmeda en los pasillos, o el perro
- 19:07ladrando sin parar hacia la ventana del patio. Gabriel comenzó
- 19:13a cambiar, se quedaba mirando hacia la calle con los
- 19:16ojos bien abiertos, y decía que una señora lo veía
- 19:20desde la banqueta, yo revisaba y nunca había nadie. Me
- 19:24costaba mantener la calma, sobre todo cuando noté que Clara
- 19:28hablaba dormida con voz ronca, repitiendo nombres que no conocíamos.
- 19:34Una noche, el niño se despertó gritando, dijo que alguien
- 19:38le había tocado los pies, corrí al cuarto y lo
- 19:41encontré temblando, con las sábanas enredadas y el rostro blanco.
- 19:46Le prometí que nada le haría daño, pero ni yo
- 19:49creía mis propias palabras. Decidí ir a la iglesia del barrio,
- 19:56pedí que el padre viniera a bendecir la casa y
- 19:59cuando le conté lo que pasaba, me miró con incomodidad.
- 20:04Me dijo que prefería no hacerlo, que había sitios donde
- 20:07el mal se arraigaba más fuerte que la fe. Antes
- 20:11de irme, murmuró casi en secreto que ese terreno ya
- 20:15no pertenecía a Dios, esas palabras me quedaron resonando todo
- 20:19el camino de regreso. Al día siguiente, don Pascual me
- 20:25vio sentado fuera de la tienda y me habló de
- 20:28una mujer llamada Doña Salomé que vivía cerca del río.
- 20:32Decía que ella curaba males que ni los médicos ni
- 20:36los curas podían quitar. Le pregunté si era bruja, él
- 20:40dijo que la gente le decía así, pero que también
- 20:43había ayudado a muchos. Dudé, pues no creía en esas cosas,
- 20:49pero ya no tenía otra salida, Clara apenas se levantaba
- 20:52de la cama y el niño no comía, así que
- 20:55cerré la tienda temprano y caminé hasta su casa. La
- 21:01encontré después de cruzar un camino de tierra lleno de
- 21:04ramas secas, su vivienda era de madera vieja, con gallinas
- 21:08sueltas y jaulas colgando del techo. El lugar olía a
- 21:12hierbas y a humo. Toqué la puerta y salió una
- 21:16mujer de cabello gris, delgada, con los ojos hundidos y
- 21:20una voz áspera, y me pidió que pasara. Dentro, el
- 21:25calor era sofocante, pues había velas encendidas por todas partes
- 21:30y frascos con líquidos turbios sobre una mesa. Le conté
- 21:34lo que pasaba en mi casa, ella no me interrumpió,
- 21:38sólo movía la cabeza lentamente. Cuando terminé, me miró de
- 21:43frente y dijo que el mal no venía de ahora,
- 21:46sino de antes de que naciéramos, que nuestra casa estaba
- 21:49sobre el paso de tres mujeres antiguas, brujas que usaban
- 21:53el río como camino. Me explicó que cada cierto tiempo
- 21:59buscaban un hogar donde entrar, y que el nuestro había
- 22:02sido elegido, dijo que podía ayudarme, pero que debía entregar
- 22:06algo de mi propia sangre. No dinero, no ofrendas, algo
- 22:11que tenga tu misma sangre, así lo dijo. No supe
- 22:16qué responder, la verdad me quedé sentado mirando como una
- 22:20vela goteaba cera sobre un frasco, pensé en mi esposa,
- 22:24en mi hijo y en la posibilidad de perderlos. Al salir,
- 22:29el aire era más fresco, pero sentí una pesadez extraña
- 22:33en el pecho, como si alguien caminara detrás de mí.
- 22:37No volteé, solo apuré el paso hacia la colonia. Cuando
- 22:43llegué a casa, Clara dormía profundamente. Gabriel estaba en el suelo,
- 22:49dibujando algo con lápices rotos, y me acerqué para ver
- 22:53qué hacía. En la hoja había trazado tres mujeres paradas
- 22:57junto al río, con los brazos extendidos hacia una casa
- 23:01idéntica a la nuestra. Le pregunté de dónde había sacado
- 23:05esa imagen, pero no contestó, solo dijo que una de
- 23:09ellas le había dicho su nombre. Esa noche no pude dormir,
- 23:15escuché pasos dentro del patio y el sonido del agua
- 23:18corriendo aunque no llovía, el perro gemía y la puerta
- 23:21se abría sola por las corrientes. Sentía que alguien me
- 23:26observaba desde la oscuridad, pensé en las palabras de la
- 23:29vieja bruja y en lo que me pidió. No quería creerle,
- 23:34pero algo dentro de mí sabía que el mal ya
- 23:37estaba adentro de la casa. Cerré las cortinas, apagué las
- 23:43luces y me quedé sentado en la mesa, esperando que amaneciera. Afuera,
- 23:49el viento soplaba desde el río, trayendo consigo un olor
- 23:53fuerte a tierra y humedad. En ese momento comprendí que
- 23:57lo que fuera que habitaba ese lugar no quería irse,
- 24:00y que quizás Doña Salomé no mentía, algo me acompañaba
- 24:05desde esa noche, algo que seguía cada uno de mis pasos,
- 24:09aunque aún no sabía qué era, ni cuánto costaría enfrentarlo.
- 24:14Después de la visita a Doña Salomé, las cosas empeoraron
- 24:18con rapidez que no permitía dudas. Gabriel empezó a bajar
- 24:23de peso sin explicación, a simple vista parecía cansado, con
- 24:27los ojos hundidos y la garganta seca, pero las pruebas
- 24:31médicas repetidas no arrojaban una causa clara. Por las noches
- 24:36hablaba dormido con una voz que no reconocía, palabras cortas,
- 24:41nombres que no eran nuestros. A veces despertaba llorando, porque
- 24:46decía que alguien le tocaba la frente, lo llevé dos
- 24:49veces al médico de la colonia, el doctor dijo que
- 24:52era estrés y hambre, pero yo sabía que no era
- 24:56solo eso. Clara dejó de comer como antes, y sus
- 25:01sueños empeoraron, contaba en fragmentos que veía mujeres alrededor de
- 25:05la cama, mujeres que no se movían pero que la miraban.
- 25:10Una mañana se despertó con marcas en los brazos, líneas
- 25:14rojizas en forma de garras que se extendían desde la
- 25:17muñeca hasta el hombro. La curé con agua caliente y sal,
- 25:22como me enseñaron en la infancia, pero las marcas no
- 25:25desaparecieron en un día. Se formó una costra y la
- 25:29piel quedó adolorida al tacto, cuando le pregunté cómo había pasado,
- 25:34dijo que no recordaba, que había sentido que la mano
- 25:37de alguien la agarraba con fuerza mientras dormía. Intentamos marcharnos,
- 25:44la decisión fue clara, vender la tienda si era necesario
- 25:48y buscar trabajo lejos de la colonia, preparé maletas pequeñas
- 25:52y llamé a un taxi para ir a la casa
- 25:55de un familiar en otra ciudad. Quise creer que el
- 25:59cambio nos salvaría, pero cada plan que hice se estrelló
- 26:03contra hechos concretos. Los documentos que imprimí con los papeles
- 26:08de la tienda salieron empapados, como si alguien hubiera vertido
- 26:12agua sobre el escritorio, así que tuvimos que devolvernos. Y
- 26:17una noche, alguien tocó la puerta a medianoche. Cuando abrí
- 26:21el portón no había nadie, solo huellas de barro que
- 26:24terminaban en la banqueta. Volví a casa una tarde, con
- 26:30la idea de enfrentar a las mujeres, así que caminé
- 26:33otra vez hasta la orilla del río, en busca de
- 26:36algo nuevo, que pudiera ayudarme. La casa de Doña Salomé
- 26:41olía a humo y a hierbas frescas, ella no se
- 26:44sorprendió de verme, me entregó un frasco con agua turbia,
- 26:47y me dijo que ya era tarde para huir, que
- 26:51las brujas del río estaban cobrando lo que le pertenecía.
- 26:55En su voz no había amenaza, era una afirmación que
- 26:58no admitía discusión. Me explicó que las brujas del paso
- 27:03necesitaban algo vivo, algo que perteneciera a la raíz del hogar.
- 27:09Insistió en que si yo intentaba engañarlas con animales o
- 27:12con objetos inertes, no cambiaría nada.« Debe ser de tu
- 27:17propia raíz», dijo, y dejó el frasco en mis manos
- 27:21como quien deja un contrato firmado. Esa noche, al volver
- 27:27a la casa, seguí la indicación. Me esperé a que
- 27:31la oscuridad fuera total, cargué el frasco y salí al
- 27:34patio trasero. Caminé hacia el sitio donde el suelo se
- 27:39hundía mínimamente, al borde del jardín, y vertí el contenido
- 27:43del frasco sobre la tierra. Al contacto, el olor aumentó,
- 27:48una mezcla de barro húmedo y algo parecido a plumas quemadas.
- 27:53Me agaché para recoger la botella vacía y entonces escuché,
- 27:57muy cerca, una respiración que venía desde abajo. No era
- 28:02un ruido de viento ni un animal que conociera, era
- 28:06una respiración sostenida, profunda, que parecía salir de la misma tierra.
- 28:12Permanecí inmóvil, con la mano apoyada en la pala donde
- 28:15había removido un poco de tierra. No pude mirar hacia
- 28:20todas partes, porque el sonido iba creciendo. A la mañana siguiente,
- 28:26la tierra del patio estaba removida con precisión, tres huecos
- 28:30pequeños marcaban la tierra blanda, como si alguien hubiera acabado
- 28:34con cuidado. Entre los círculos, encontré juguetes de Gabriel enterrados
- 28:40hasta la mitad, un camión de plástico, un oso de
- 28:44peluche con el ojo descocido y unos lápices que él
- 28:47usaba en la escuela. Lo saqué con las manos y
- 28:50la piel se me erizó, no había huellas alrededor, pero
- 28:54la tierra recién removida mostraba marcas como si alguien la
- 28:58hubiera apisonado con pies pequeños. Regresé a la casa de
- 29:04Doña Salomé furioso y cansado, ella no me miró con sorpresa,
- 29:08ya me esperaba. Me dijo que las brujas no buscaban
- 29:12ofrecer o intercambiar, que ellas cobraban. Me dijo que lo
- 29:17entendiera de una vez por todas, que aunque fuera triste
- 29:20y malo, así era, y también me dijo que no
- 29:24aceptaban ofrendas inertes y que lo que pedían era una
- 29:27pieza con la misma sangre del hogar. Al decirlo, pronunció
- 29:32de nuevo la palabra raíz con énfasis, la sentí como
- 29:36una etiqueta que transformaba mi familia en una deuda. Le
- 29:40pedí explicaciones y me respondió con otra afirmación, si no
- 29:44se entregaba lo pedido, la cuenta se cobraría con otras pérdidas,
- 29:49con enfermedades o desapariciones. No usó frases grandes, habló como
- 29:54quien conoce los plazos de pago. Empecé a sospechar que
- 30:00me estaba usando. Si ella necesitaba a alguien con mis lazos,
- 30:05entonces mi llegada a su casa no había sido casual,
- 30:09era la forma en la que entró a nuestras vidas
- 30:11y la manera de reclamar. Me enfrenté a esa posibilidad
- 30:16con preguntas directas. Ella me dijo que no debía actuar
- 30:20por odio ni por ida, sino por supervivencia. Le exigí
- 30:25devolvernos la tranquilidad, me pidió paciencia y luego me indicó
- 30:29que vigilara la casa esa noche. Regresé corriendo, abrí la
- 30:35puerta y encontré la casa en penumbra. Clara y Gabriel dormían,
- 30:40la respiración de ella era constante, la del niño intermitente,
- 30:45pero el aire se sentía pesado, más denso que las
- 30:48noches anteriores. En la mesa del comedor, sobre una bandeja,
- 30:53había tres velas negras encendidas y junto a ellas, una
- 30:57figura pequeña hecha con huesos de pollo atados con hilo.
- 31:02No vi a nadie moverse, pero escuché pasos en el pasillo,
- 31:06pasos lentos y regulares, me levanté sin hacer ruido y
- 31:10me acerqué al umbral. Una sombra femenina se detuvo frente
- 31:14a mí, estaba de pie, muy derecha, sin rostro. No
- 31:19tenía rasgos, sólo una forma humana que bloqueaba la luz
- 31:23del corredor. Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente, sentí
- 31:29que si me quedaba, ninguno de los tres saldría de
- 31:32esa casa. Di un paso atrás, salí por la puerta
- 31:36principal y corrí hacia la calle sin mirar atrás. Dejé
- 31:41a mi familia dentro y escuché la madera de la
- 31:44puerta cerrarse con un golpe que resonó por el corredor.
- 31:48No supe si fue el viento o una mano. Caminé
- 31:52hasta la esquina y me senté en el bordillo, con
- 31:55las piernas temblando y las manos sucias de tierra. Sabía
- 31:59que la decisión que había tomado en la madrugada, por
- 32:03miedo a perderlos, se había convertido en la única alternativa posible.
- 32:07Si me quedaba, todos morirían. Fue la noche en que
- 32:12entendí que la deuda de sangre no se cobraba en plazos,
- 32:16sino en segundos. Pasé la noche en casa de Don Pascual,
- 32:21el viejo no preguntó mucho, me vio llegar temblando y
- 32:25sólo me ofreció un catre junto a la ventana. El
- 32:29viento golpeaba los vidrios con fuerza y el murmullo del
- 32:32río se escuchaba incluso desde ahí, a más de tres cuadras.
- 32:37Intenté dormir, pero cada vez que cerraba los ojos veía
- 32:41la sombra sin rostro parada en el pasillo. Al amanecer,
- 32:46apenas clareó, salí sin despedirme. Caminé rápido entre las calles vacías,
- 32:52con la idea fija de sacar a Clara y a
- 32:55Gabriel antes de que cayera el sol. Al llegar, la
- 33:00puerta de la casa estaba abierta, no había señales de
- 33:03fuerza ni de robo, sólo el aire detenido y un
- 33:06silencio espeso. Entré con cautela, la sala estaba intacta, y
- 33:12en el cuarto de Gabriel, la cama estaba vacía, las
- 33:15sábanas en el suelo y el oso de peluche sobre
- 33:18la almohada. Llamé a Clara, pero no respondió, revisé cada cuarto,
- 33:24cada rincón. No había sangre, ni huellas de lucha, sólo
- 33:29una ausencia completa, fue como si los tres hubiéramos vivido
- 33:33ahí y de pronto dos hubieran sido borrados. El olor
- 33:39a tierra mojada era más fuerte que nunca, salía de
- 33:42las paredes, del suelo y de los muebles. Me acerqué
- 33:46al patio, la tierra removida que antes eran huecos ahora
- 33:50formaba tres círculos perfectos, marcados con precisión, como si alguien
- 33:55hubiera usado una herramienta para moldearlos. No eran tumbas, pero
- 34:01tenían la forma exacta para contener cuerpos pequeños. Me arrodillé,
- 34:06metí las manos en la tierra húmeda y sentí algo frío.
- 34:11Era uno de los lápices de colores de Gabriel, el
- 34:14mismo que había encontrado enterrado días antes, lo sostuve un
- 34:18momento y lo dejé caer, la respiración se me cortó.
- 34:24Entré a la cocina buscando algo que explicara todo aquello,
- 34:28sobre la mesa estaba el frasco que Doña Salomé me
- 34:31había entregado, limpio y cerrado. pero dentro, flotando en el
- 34:36agua turbia, había una cinta azul con el nombre de
- 34:39mi hijo escrito en letras torcidas, Gabriel. La reconocí al instante,
- 34:45era la que mi esposa le ponía en el uniforme
- 34:48para la escuela. La levanté con cuidado y el agua
- 34:52del frasco se movió sola, como si respirara. Sentí un
- 34:57temblor en las manos y lo solté, rompiéndolo contra el suelo.
- 35:02El agua se esparció por los azulejos y dejó un
- 35:05olor a metal oxidado. Salí corriendo hacia el río, no pensaba,
- 35:11solo seguía el sonido del agua y el zumbido en
- 35:14los oídos. Al llegar, la vi. Doña Salomé estaba arrodillada
- 35:20en la orilla, con las manos hundidas en el barro
- 35:23y los ojos fijos en el agua. Murmuraba oraciones entrecortadas
- 35:28en una voz tan ronca que no parecía humana. La
- 35:32llamé gritando, pero no se movió, cuando estuve lo bastante cerca,
- 35:36giró el rostro hacia mí. Su piel se veía seca,
- 35:41casi transparente, como si hubiera envejecido cien años en una noche.
- 35:47Le exigí que me dijera dónde estaban, pero ella respondió
- 35:51que ya estaban con ellas, que no debía buscarlos. Me
- 35:56quedé paralizado y le dije que les dijera que me
- 35:58lo devolvieran y a mi esposa, pero sólo repitió que
- 36:02las brujas del río cobran lo que se les debe.
- 36:06Le grité que me los devolviera, que se llevara lo
- 36:09que quisiera, pero que los dejara vivir. No me respondió,
- 36:14quise golpearla, pero cuando la tomé del brazo, la piel
- 36:18se deshizo entre mis dedos como si fuera papel seco,
- 36:22un olor agrio salió de su cuerpo, y entonces habló
- 36:25con un tono más bajo, si sigues insistiendo, el río
- 36:29te llevará también. No escuché razones, la empujé con fuerza
- 36:35y caímos ambos sobre el fango, ella soltó un gemido
- 36:39que no era de dolor, sino de risa. Me levanté
- 36:43y corrí cuesta arriba sin mirar atrás, el viento cambió
- 36:46de dirección y escuché como el agua del río se agitaba.
- 36:51Al voltear, Doña Salomé ya no estaba, en su lugar,
- 36:55el frasco que había visto en la cocina flotaba entre
- 36:58las corrientes, girando lentamente hasta hundirse, y el río quedó
- 37:02quieto después, sin espuma ni sonido. Regresé a casa con
- 37:08las piernas entumidas, el sol apenas salía, pero el interior
- 37:13seguía oscuro. Recogí algunos papeles, la cartera de Clara y
- 37:18una muda de ropa. No podía quedarme ahí. A los
- 37:22dos días, la policía llegó, revisaron todo el lugar, tomaron
- 37:27fotografías e hicieron preguntas. Dijeron que no había indicios de crimen,
- 37:33que tal vez se trataba de una desaparición voluntaria o
- 37:36un accidente, la verdad no creyeron nada de lo que conté,
- 37:41sobre la bruja Salome o las brujas del río. Cerraron
- 37:45el caso en silencio, pusieron sellos en la puerta y
- 37:48el expediente pasó a archivo, y el callejón del río
- 37:52volvió a quedar vacío. Durante semanas dormí en la tienda cerrada,
- 37:58después vendí lo poco que quedaba y me mudé a
- 38:01otra ciudad. Intenté rehacer mi vida, trabajé cargando cajas, luego
- 38:07en una bodega, así pasaron los años y evité mencionar
- 38:11Veracruz a cualquiera. A veces soñaba que regresaba al mismo
- 38:15barrio y que las brujas del río me llamaban por
- 38:18mi nombre. Despertaba empapado en sudor y con el mismo
- 38:23olor a tierra húmeda que había sentido esa mañana. Un
- 38:28día de lluvia fuerte, mientras cruzaba una avenida, el ruido
- 38:32del agua al caer sobre el pavimento me hizo detenerme.
- 38:37Por un instante escuché risas, tres voces femeninas al unísono.
- 38:42No eran gritos ni llanto, solo un canto bajo y pausado,
- 38:46parecido al que se escucha cuando el viento pasa entre
- 38:49las ramas. En ese murmullo distinguí otra voz más pequeña,
- 38:54la de un niño que decía mi nombre. Me quedé
- 38:58quieto hasta que el semáforo cambió y los autos tocaron
- 39:01el claxon. Desde entonces cada vez que llueve, sueño con
- 39:07el mismo paisaje, tres mujeres paradas junto a la orilla
- 39:10del río, cubiertas con mantos oscuros, sosteniendo de la mano
- 39:15a mi hijo y de mi esposa. No hablan, solo
- 39:19me miran, el agua les llega hasta las rodillas, pero
- 39:22no se mueven, a veces el niño intenta soltar la
- 39:25mano de una de ellas, pero no lo logra. Despierto
- 39:30siempre en el mismo punto, con la sensación de tener
- 39:33los pies mojados. Nunca volví a pisar Veracruz, y evito
- 39:39cualquier camino que huela a humedad o me acerque a
- 39:42un río. pero aún guardo la camisa que llevaba ese día,
- 39:47no importa cuántas veces la lave, el olor no se va.
- 39:51Es una mezcla de tierra, humo y agua estancada, la
- 39:55conservo en el fondo de un cajón, como si al
- 39:58mantenerla ahí pudiera contener lo que ocurrió. Hoy entiendo que
- 40:03la deuda nunca fue con la bruja ni con el río,
- 40:06sino con lo que dejamos entrar sin querer. porque lo
- 40:10que uno entrega en vida, las brujas lo guardan hasta
- 40:14la muerte. Desde ese día, vivo enojado conmigo mismo, una
- 40:20bruja me engañó para liberarse ella, pero me dejó sin
- 40:24mi familia, en un pacto de sangre que tuve que
- 40:27pagar como una deuda con las tres brujas del río.
- 40:39Vivo en una colonia apretada, con calles angostas que suben
- 40:42y bajan entre casas de bloc. En la esquina está
- 40:46la tiendita de Don Rubén, vende pan del día, cigarros sueltos,
- 40:51frijola granel y botellas chicas de refresco. Frente a mi
- 40:56casa casi siempre hay dos camionetas estacionadas, debajo duermen perros
- 41:00flacos que se cambian de sombra conforme avanza el sol.
- 41:05Trabajo como chofer repartidor la mayor parte de la semana
- 41:08y cuando regreso, arreglo lo que va fallando en la casa,
- 41:12una llave que gotea o un apagador flojo. No llevo
- 41:17un cuaderno con horarios ni listas por hora, atiendo lo
- 41:20que se presenta, un viaje adicional, una fuga de agua,
- 41:24un recado de mi hermana y así transcurren mis días.
- 41:30La anciana vive dos calles arriba, contra la barda del
- 41:33viejo taller donde antes soldaban canceles, camina despacio, envuelta en
- 41:38un rebozo oscuro, a veces se apoya en una sombrilla
- 41:42que usa como bastón. No vende milagros en voz alta,
- 41:47pero todos saben a qué se dedica. En su sala
- 41:50tiene una mesa con mantel de plástico, un vaso con
- 41:54flores y una caja de madera, donde guarda cartas y
- 41:57una baraja gastada. Entrar a su casa no exige cita,
- 42:02uno toca y pasa si la puerta está emparejada. La
- 42:06buscan cuando un niño se enferma de tos que no cede,
- 42:09cuando una pareja se separa, cuando alguien sueña con los
- 42:13dientes flojos y despierta con miedo. Su fama no nació ayer,
- 42:18la arrastra desde los tiempos en que el taller trabajaba
- 42:21a tope y la colonia olía a pintura automotriz. Yo
- 42:27no había cruzado palabra con ella, la veía de lejos
- 42:30cargar bolsas de mandado, acomodar velas sobre un plato o
- 42:34barrer su banqueta. Ese día venía yo de la tienda
- 42:38con una bolsa de pan y dos latas de atún,
- 42:41la anciana venía en sentido contrario, hurgando en su reboso.
- 42:46Al pasar junto a mí, me detuvo con un gesto leve,
- 42:50no hubo ceremonia, me dijo con un tono parejo que
- 42:53entrara un momento para verme la suerte. No hacía calor
- 42:58ni prisa, pero sentí el impulso de mantenerme en mi
- 43:01rutina y seguí de frente. Le respondí que no podía
- 43:06y que lo dejábamos para otra ocasión. Ella sostuvo la
- 43:09mirada un segundo que se me hizo largo y soltó
- 43:12una frase que registré más por el filo que por
- 43:15el contenido. Afirmó que todos acaban pasando tarde o temprano.
- 43:20No hubo discusión, yo seguí mi camino, dejé el pan
- 43:24en la mesa y me puse a revisar una fuga
- 43:26en el lavadero. Esa misma semana, empezaron detalles que se notan,
- 43:33se sentía un ambiente diferente, el perro del albañil que
- 43:37vive frente a la capilla, se quedó echado dos días,
- 43:41ni ladró ni nada, y eso que siempre le ladraba
- 43:44a todos. En la cuadra lo que se comentaba, era
- 43:48que amanecían costales abiertos en los patios, tortillas resecas en
- 43:52la mesa, aunque las hubieran guardado en servilletas, y la
- 43:56leche se cortó en dos casas, una de ellas la
- 43:59de mi compadre. Nada que diera para un escándalo, pero
- 44:04sí para darte cuenta. Dentro de mi casa, las cosas
- 44:09generales marchaban, aunque aparecieron detalles que no pude acomodar en
- 44:14el cajón de lo común. El lunes, mientras cambiaba ropa
- 44:18de un cajón a otro, abrí el closet y vi
- 44:21un paquete escondido entre una chamarra y una cobija, eran
- 44:25trapos viejos atados con hilo rojo. La tela estaba limpia,
- 44:30y el nudo apretado, lo tomé sin revisarlo demasiado. Pensé
- 44:35que tendría que ver con la bolsa de ropa usada,
- 44:38que me regaló un primo el fin de semana anterior,
- 44:41fui al bote de basura y lo dejé caer. Cerré
- 44:45la tapa y regresé a ordenar la recámara, no se
- 44:48lo conté a nadie, pues en ese momento no me
- 44:51pareció extraño, sólo un estorbo que no reconocí como mío.
- 44:57Dos noches después me despertó un ardor leve en la nuca,
- 45:01no fue un calambre abierto ni una punzada profunda, era
- 45:05una quemazón extendida, me palpé el cuello, busqué algún golpe olvidado,
- 45:10pero no hallé protuberancia. Así que me quedé un rato
- 45:14mirando el techo hasta que el sueño regresó. A la
- 45:18mañana siguiente noté puntadas dispersas en los antebrazos, marcas rojas
- 45:23del tamaño de la cabeza de un alfiler, no dolían
- 45:27al tacto, pero picaban por dentro. Me puse pomada de
- 45:31esas que venden en la farmacia y seguí. El patio
- 45:36también habló a su manera, junto al desagüe aparecieron tres
- 45:40montones de tierra húmeda, como si alguien la hubiera apretado
- 45:44con la palma, sobre la superficie quedó pegada sal gruesa.
- 45:49Tomé la escoba, desbaraté los montones, jalé agua del cubo
- 45:53y empujé todo hacia el resumidero, el olor que quedó
- 45:56era simple, tierra mojada, cloro y ese olor leve a
- 46:00caño que sube cuando uno remueve lo que se asentó semanas.
- 46:05Abrí la reja para ventilar y me puse a frotar
- 46:07el piso con un cepillo viejo. Ese día vi algo
- 46:12que me acomodó incómodo la idea de coincidencia. Un niño
- 46:17de la cuadra que suele ayudar en mandados, caminó por
- 46:20mi calle con una bolsa negra, al verme, encogió los
- 46:24hombros y metió la bolsa bajo el suéter. No crucé
- 46:28palabra con él, lo vi doblar en la esquina y perderse.
- 46:33Más tarde, cuando fui por azúcar, don Rubén comentó que
- 46:36la anciana andaba fuerte con sus cosas, que en las
- 46:40tardes se escuchaban rezos graves desde su sala. No pregunté detalles,
- 46:45solo pagué y regresé a mi casa con el azúcar
- 46:48para el café. No ando de puerta en puerta averiguando vidas,
- 46:54pero aún no le llegan frases en el viento corto
- 46:57de la colonia. El compadre me dijo que a una
- 47:00señora de atrás de la capilla se le había cortado
- 47:03la leche aún sin vencer la fecha de caducidad. Una
- 47:08muchacha contó que dejó frijoles remojando y amanecieron con una
- 47:12capa de espuma agria. Pequeñas molestias, pero la suma molesta
- 47:17más que el hecho aislado. En medio de esos comentarios,
- 47:21yo seguí con mis pendientes, revisar la llanta trasera de
- 47:25la camioneta, cambiar el foco del patio y tapar un
- 47:29agujero en la malla, pues la vida empuja por ese carril.
- 47:34Cerré la semana con un hallazgo que me dejó la
- 47:37boca amarga, fui al buzón a sacar recibos y folletos.
- 47:42Ahí había un cartón del tamaño de una tarjeta y
- 47:45tenía mi nombre escrito con una letra apretada, mal acomodada
- 47:49en la línea, dos letras cambiadas de lugar y una
- 47:52mancha al final. Dentro venía un mechón de cabello oscuro, delgado,
- 47:58amarrado con un hilo, lo reconocí como mío por una
- 48:01razón concreta, semanas antes me corté el cabello en el
- 48:05baño con la máquina, barrí mal y quedó parte de
- 48:08ese pelo atorado en la coladera del patio, lo vi
- 48:11flotar cuando pasé agua. Alguien lo recogió y lo guardó,
- 48:16no imaginé un accidente. Tampoco salí a buscar culpables, tomé
- 48:21el cartón y el mechón, caminé hacia la cocina y
- 48:25los dejé sobre la mesa, al lado del plato vacío
- 48:28del pan. Apagué la radio, me senté y me quedé
- 48:32escuchando la calle, el sonido de los niños jugando, los
- 48:36vecinos platicando y todos esos sonidos peculiares de una colonia.
- 48:43Sentí que se me clavaba la idea, como si el
- 48:45mechón pesara más de lo que era, no llamé a nadie,
- 48:49solo respiré hondo. Guardé el cartón y el mechón dentro
- 48:53de una bolsa transparente con cierre, y la puse en
- 48:56el cajón de los recibos, luego me lavé las manos
- 49:00con jabón de pastilla, hasta que el olor a grasa
- 49:03se fue. La noche cayó despacio, y yo me quedé
- 49:07atento a sonidos que siempre están, el silbido del de
- 49:10los tamales, la carcacha de la basura, un portazo dos
- 49:14casas arriba. Ese cierre de día no trajo respuestas, pero
- 49:19trajo el principio del cuidado. Los efectos empezaron a pegar
- 49:25en el cuerpo, como cuentas que se van sumando, dormí
- 49:29muy poco y abría los ojos con cualquier ruido de
- 49:31la calle, y me costaba volver a hundirme en el sueño.
- 49:36Al amanecer tenía la boca amarga, un sabor rancio que
- 49:40ni el primer trago de agua quitaba. Las manos se
- 49:43me entumían por ratos, el cosquilleo subía de los dedos
- 49:47a la muñeca y luego se iba, y en las
- 49:50muñecas me salieron ronchas del tamaño de un grano arroz,
- 49:53bien redondas, con bordes marcados. Fui al consultorio de la
- 49:58farmacia por descarte, el doctor me midió la presión, me
- 50:02revisó la garganta, me palpó los ganglios, y me vio
- 50:06la piel a contraluz y me preguntó si había cambiado
- 50:09de jabón o detergente. Le dije que seguía con lo
- 50:13de siempre. Anotó dermatitis de contacto, me recetó una crema
- 50:18y un antihistamínico barato, salí con la bolsa blanca del medicamento,
- 50:23el ticket doblado y la receta. De regreso, antes de
- 50:29meter la llave, vi frente a la puerta un círculo
- 50:32de polvo oscuro, tenía plumas chicas pegadas, como de pájaro
- 50:36de patio. El trazo no estaba perfecto, pero sí cuidadoso.
- 50:42Me agaché, toqué con el dedo índice y me quedó
- 50:46la yema tiznada, no hice teatro, sólo fui por la escoba,
- 50:50barrí hacia afuera con pasadas largas y luego jalé agua
- 50:53de la cubeta hasta dejar la entrada mojada. El polvo
- 50:58se volvió pasta y se fue por la rendija de
- 51:00la banqueta, cerré, lavé la escoba en la tarja y
- 51:04dejé que escurriera. El entorno se movía en la misma dirección,
- 51:10algunos vecinos se enfermaron, otros decían que sentían miedo por
- 51:14las noches, que habían escuchado risas demoníacas en sus casas
- 51:18y que se sentían mal de un día para otro.
- 51:22En la barda medianera apareció un dibujo torpe hecho con carbón,
- 51:25una figura humana simple, y encima, una cruz invertida mal trazada,
- 51:31chueca y con los brazos cortos. Llamé al albañil que
- 51:35a veces me ayuda a rezanar, llegó con la cuchara,
- 51:38cemento y una cubeta, tapó el dibujo con una capa delgada,
- 51:43alisó con paciencia y me dijo que convendría poner un
- 51:46foco más potente en el patio, para que no quedaran
- 51:49rincones en penumbra, así que quedamos en cambiarlo por la tarde.
- 51:56Salí con dos bolsas de basura y al cruzar la reja,
- 51:59escuché algo distinto en la casa de la anciana, no
- 52:02eran risas ni televisión. Eran voces superpuestas, una grave, llevaba
- 52:09una cadencia que no era de canción ni de plática,
- 52:11otra baja, entraba entre los huecos como si respondiera. Alcancé
- 52:17a escuchar palabras sueltas en español y también fragmentos que
- 52:21sonaban a latín aprendidos de oído. No me acerqué ni
- 52:26me asomé por curiosidad, solo dejé las bolsas en el
- 52:29contenedor y regresé a ponerme en el patio. El golpe
- 52:34personal llegó al abrir la tarja, debajo, en el mueble,
- 52:38estaba un frasco de vidrio envuelto en tela oscura. El
- 52:43nudo era firme, lo desaté con cuidado, dentro había agua turbia,
- 52:47una uña que reconocí por el borde irregular, me la
- 52:51había arrancado al mover un mueble días antes, y dos
- 52:54espinas finas, largas como fósforo sin cabeza. No improvisé limpieza
- 53:00ni calenté aceite, saqué el celular, tomé dos fotos desde
- 53:04arriba y una con la tela a un lado para
- 53:07que se viera el conjunto. Volví a cerrar el frasco,
- 53:11lo metí en una bolsa doble y lo dejé en
- 53:13el patio, lejos de la cocina. Anoté mentalmente que ya
- 53:18no era una suma de chismes, era mi material corporal
- 53:22metido en un envase. Esa noche, ya con la luz
- 53:27del patio cambiada por un foco frío, me acosté y
- 53:30me costó trabajo quedarme dormido. Entre cabezada y cabezada escuché
- 53:36pasos lentos en mi banqueta, medidos, como de suela que
- 53:39arrastra un poco al avanzar. No tocaron, no hubo golpes
- 53:44ni intento de mover la chapa, solo un murmullo pegado
- 53:48al muro, entraba y salía con el viento de la calle.
- 53:52No abrí la puerta para encarar, mantuve la respiración baja
- 53:56para distinguir si se alejaban, cuando por fin el ruido
- 54:00se perdió, miré el reloj de la estufa desde la
- 54:03cama y me volví hacia la pared. A la mañana siguiente,
- 54:08al lavarme los dientes, sentí la lengua adolorida, pensé que
- 54:13quizás la había mordido dormido, tenía una marca lineal al centro,
- 54:17sin sangre, con el borde claro, y en el correo
- 54:21del día encontré otro papel. No traía un dibujo ni
- 54:25un recado, sólo tres cifras escritas con plumón fino y
- 54:29mi apellido bien apuntado. No lo rompí ni lo quemé,
- 54:33lo metí en una bolsa transparente y lo guardé junto
- 54:36a la foto del frasco. Empezaron a llegar confirmaciones por
- 54:42boca de otros. Doña Leti dijo que al tirar cáscaras
- 54:47en el lote baldío, vio a la anciana de rodillas
- 54:50con velas y un cuaderno abierto, me aseguró que nombró
- 54:53al diablo, pidiéndole obediencia en la cuadra. No es mujer
- 54:58que busque adornar historias, habla plano, sin gusto por el dramatismo,
- 55:03y otros vecinos reportaron lo suyo. Un niño con vómito
- 55:07sin fiebre, el esposo de la muchacha de la papelería
- 55:10con mareos y sudor frío, aún nadie habló de muertes.
- 55:15Aún todo flotaba en el rango de lo molesto que desgasta.
- 55:20El resto del día, lo usé en ajustar la casa
- 55:23sin caer en rituales, solo revisé las rendijas, detrás del boiler,
- 55:28bajo la cama y entre las macetas. En la jardinera
- 55:33saqué una lata de café, enterrada poco y la dejé
- 55:36cerrada para abrirla después con calma, cambié las chapas de
- 55:40la puerta principal y del saguán trasero. Puse tornillos más
- 55:45largos en los marcos, encargué por la tarde una cámara sencilla,
- 55:49que graba en tarjeta y la dejé apuntando a la
- 55:52reja con un ángulo abierto. Avisé a dos vecinos de
- 55:56confianza que, si veían a alguien dejando cosas en mi entrada,
- 56:01me marcaran al celular. Preparé bolsas transparentes con cierre, guantes
- 56:07y un marcador para rotular lo que saliera. No marqué
- 56:11horarios ni dibujé mapas de actividades, solo definí las tareas, revisar, documentar, retirar.
- 56:20Por la tarde, cuando el sol pegó más bajo, destapé
- 56:23la lata del jardín, traía otro conjunto de materiales mínimos,
- 56:28un cordón con nudos apretados, un papel con mi inicial
- 56:32y una aguja de coser oxidada. Volví a tomar fotos
- 56:36y metí todo en su bolsa con etiqueta, el conjunto
- 56:39crecía y la evidencia se hacía más sólida. Cada objeto
- 56:44tenía un origen rastreable, la uña arrancada en el mueble,
- 56:48el mechón del corte de cabello, la inicial a pluma
- 56:51que cualquiera puede copiar mirando un recibo, nada que proviniera
- 56:56de lo imposible. Todo junto sostenía un movimiento claro. Al
- 57:02caer la tarde, desde la cocina se escuchó de nuevo
- 57:05el murmullo en la calle. Me quedé quieto junto a
- 57:08la ventana con la luz apagada, se oyeron dos pasos
- 57:12y un arrastre leve, luego la pausa. La cámara estaba grabando,
- 57:17así que me repetí el plan como una lista corta,
- 57:21no abrir, no gritar y no provocar, solo guardar el
- 57:24registro y moverme. Después de eso, ya no se escuchó nada,
- 57:30solo un silencio aterrador. Cerré la página para mí con
- 57:35una decisión práctica, sin curanderos ni limpias ni visitas a templos.
- 57:41Cambiar chapas fue el primer punto, la cámara el segundo,
- 57:45el tercero, hablar con los vecinos para que funcionaran como
- 57:49ojos laterales. El cuarto, revisar cada rincón de la casa
- 57:54y embolsar cualquier objeto ajeno sin manipular lo demás. El quinto,
- 58:00conservar todo en orden por si tenía que denunciar, guardé
- 58:03la receta del doctor, los tickets, las fotos del frasco
- 58:07y de la lata, el papel con cifras y el
- 58:10cartón del mechón. Dejé una libreta en la mesa sólo
- 58:15para anotar que había retirado y dónde, no para llevar
- 58:18un reloj de manías. Preparé dos cubetas con agua y jabón,
- 58:23un bote de cloro, bolsas gruesas para basura y me
- 58:26serví un vaso de agua. A partir de ese momento
- 58:30la casa dejó de ser solo casa, se volvió un
- 58:33lugar de control. Adentro, cada esquina quedó bajo mi cuidado,
- 58:39en su casa la invocación podía seguir en su sala,
- 58:42pero aquí iban a entrar menos cosas. Terminé de ajustar
- 58:48la cámara económica, mirando la tarjeta para confirmar que grababa continuo,
- 58:53apunté al frente con un ángulo, que cubriera la reja,
- 58:57banqueta y la mitad de la calle. Probé el enfoque
- 59:01con una lámpara portátil y marqué en el piso, con
- 59:04un pedazo de cinta, el punto donde se veía mejor.
- 59:10La noche clave llegó sin anuncios, a media oscuridad del pasillo,
- 59:14la cámara captó a la anciana parada frente a mi
- 59:17reja con una bolsa pequeña en la mano. No tocó,
- 59:21no forzó, solo se inclinó, dejó la bolsa en el
- 59:25piso y murmuró con la cabeza baja. Al retirarse, el
- 59:29perro del vecino gimió y se arrastró hacia su sombra.
- 59:34Me marcó el vecino y salí con guantes, abrimos la
- 59:37bolsa sobre el cofre de su carro alumbrando con su celular.
- 59:41Había tierra delgada, un trozo de tela que reconocí de
- 59:45una playera vieja y un dibujo con mi silueta hecho
- 59:48a pluma, volví a embolsar con cierre y guardé en
- 59:52la caja donde ya tenía los otros objetos. A la
- 59:57mañana siguiente fui a la comandancia, entré con el celular
- 1:00:01en la mano y una mochila con las bolsas. Les
- 1:00:05expliqué que estaban dejando objetos con mis cosas dentro en
- 1:00:08mi casa sin permiso. El comandante revisó el video, vio
- 1:00:13la foto del frasco con uña y espinas, el papel
- 1:00:16con cifras y apellido, los amarres. Anotó en una queja
- 1:00:21por hostigamiento y dijo que pasarían a hablar a la cuadra.
- 1:00:26Salí con el folio y las cosas marcadas, camino a casa,
- 1:00:30compré un juego de focos más claros y dos tornillos
- 1:00:33largos para reforzar la chapa trasera. La confrontación se dio
- 1:00:39esa misma tarde, la patrulla llegó con dos elementos, el
- 1:00:43comandante bajó y caminó conmigo hasta la esquina donde la
- 1:00:46anciana suele sentarse a tomar aire. Dos vecinos se acercaron,
- 1:00:52me paré a tres metros, en la calle, con la
- 1:00:55carpeta de fotos abierta en el celular. Dije lo que tocaba,
- 1:01:00han dejado objetos con mis recortes y restos en mi casa,
- 1:01:03lo tengo documentado, no quiero que se acerque a mi
- 1:01:06reja ni que mande a nadie a dejar nada. La
- 1:01:10anciana sostuvo la mirada y negó con la cabeza sin
- 1:01:14emitir palabra. El comandante explicó, de manera plana, que cualquier
- 1:01:19intento de entrar, dañar o seguir hostigando tendría consecuencias. Tomó
- 1:01:25sus datos, asentó que la cuadra estaba atenta, no hubo
- 1:01:29gritos ni empujones, y cada quien regresó a su puerta.
- 1:01:35Esa noche hice la parte que me correspondía. Saqué al
- 1:01:39patio todos los objetos hallados, frasco, cordones con nudos, papeles,
- 1:01:45la tela de la playera, la uña y las espinas.
- 1:01:49Los puse en una cubeta metálica, tomé fotos finales sobre
- 1:01:53el cemento húmedo, con la lámpara apuntando de arriba. Con
- 1:01:58el vecino de testigo, rompí papeles, corté cordones y vacié
- 1:02:02el frasco directo al drenaje. Eché agua abundante con cloro,
- 1:02:07los vidrios los metí en una bolsa gruesa rotulada como
- 1:02:10peligro cortante para la recolección. Lavé el mueble de la tarja,
- 1:02:15limpié los marcos de las puertas y rendijas con detergente normal,
- 1:02:20moví muebles para pasar el trapeador bien pegado a los soplos.
- 1:02:25Ventilé la casa todo el día, cambié las cortinas y
- 1:02:29puse a lavar la ropa de cama con ciclo largo.
- 1:02:32Guardé lo que quedaba como prueba digital y tiré lo
- 1:02:36que ya no tenía función más que estorbar en mi cabeza.
- 1:02:41Durante las dos semanas siguientes se notó la bajada de
- 1:02:44la brujería, las enfermedades bajaron y el sueño volvió a
- 1:02:48ser reconfortante para todos y Doña Leti dijo que no
- 1:02:52volvió a haber velas en el lote, solo la basura
- 1:02:55de siempre. En mí, las ronchas de las muñecas se
- 1:02:59desinflaron y desaparecieron, el cosquilleo de las manos se fue
- 1:03:04y dormí de corrido por primera vez desde el inicio.
- 1:03:08El sabor amargo de la mañana se dio y la
- 1:03:11cámara no registró más visitas nocturnas nuevas. En las tardes,
- 1:03:16una patrulla hacía rondín y se detenía un minuto frente
- 1:03:20a la casa, a veces entraban por la esquina, a
- 1:03:23veces por la parte alta de la colonia. La anciana
- 1:03:27continuó recibiendo gente, pero ya no se paró en mi
- 1:03:30reja ni dejó bolsas en el piso. Aproveché el ritmo
- 1:03:36para reforzar los hábitos sencillos. Dejé un par de guantes
- 1:03:41a la mano, bolsas con cierre y el marcador sobre
- 1:03:44la alacena por si aparecía algo raro, mantuve el foco
- 1:03:48del patio encendido al anochecer y revisé de reojo la
- 1:03:51cámara antes de dormir. Hablé con dos vecinos más, para
- 1:03:56que supieran que cualquier objeto ajeno en su puerta también
- 1:03:59podía ser un problema y que avisaran. La cuadra se
- 1:04:03volvió ojo común, los chismes perdieron acento y quedaron como
- 1:04:08notas sueltas. Nadie volvió a hablar de leche cortada ni
- 1:04:12de dibujos en sus bardas. El niño de los mandados
- 1:04:16dejó de pasar con bolsas sospechosas, lo vi jugando canicas
- 1:04:20afuera de la tienda como cualquier tarde. Un domingo llegaron
- 1:04:26unos parientes a comer, les conté la versión recortada, sin adornos,
- 1:04:31hubo hostigamiento, documenté, denuncié, limpié y destruí lo ajeno, y
- 1:04:36ahora la casa está en orden. Pedí que si volvían
- 1:04:40a ver algo pegado en mi puerta, me marcaran antes
- 1:04:43de tocarlo. Comimos carne en salsa y tortillas calientes. Al
- 1:04:49levantar los platos, me detuve un segundo en el marco
- 1:04:53de la puerta principal y pasé la yema de los
- 1:04:56dedos por la orilla recién pintada, pero quedó lisa. Cerré
- 1:05:02este tramo con un pensamiento que sirve más que cualquier rezo.
- 1:05:06En colonias como la mía el miedo crece en lo
- 1:05:08que no se dice. Funcionó juntar pruebas, hacer la denuncia
- 1:05:13y mover a la cuadra. Funcionó cortar, embolsar, tirar, lavar
- 1:05:19y ventilar. Me funcionó poner ojos en la calle y
- 1:05:23cámaras donde no había. No necesito escena espectacular ni palabras rebuscadas,
- 1:05:29bastó no dejar pasar lo pequeño. La anciana sigue con
- 1:05:34sus clientes y su brujería. Yo sigo con mi trabajo,
- 1:05:38la casa limpia, la reja ajustada y la cámara apuntando
- 1:05:42a la calle. Jamás fui a su sala, no pedí
- 1:05:46limpias ni amuletos, solo cerré las puertas y me quedé
- 1:05:49con lo que puedo sostener, documentación, vecinos atentos y un
- 1:05:54patio barrido cada tarde. Anoto esto para quien lea o escuche,
- 1:06:00si un día aparece un frasco bajo tu tarja o
- 1:06:03un paquete atado en tu closet, no improvises rito ni
- 1:06:06te quedes inmóvil, guarda, fotografía y denuncia, no estés solo.
- 1:06:12Saca todo lo ajeno de tu casa, cortalo y deséchalo
- 1:06:15con cuidado. Lava y ventila y que la calle vea.
- 1:06:20cuando la cuadra entiende que lo pequeño también se enfrenta,
- 1:06:24lo que antes pesaba empieza a desarmarse, así terminó en
- 1:06:28mi caso, sin fuegos, sin muertos, solo con cansancio en
- 1:06:32el cuerpo y la calma que deja, que al final
- 1:06:35del día, pudiste vencer lo imposible, que ahora esa bruja
- 1:06:39solo me mira con recelo y se quedó con las
- 1:06:41ganas de hacerme un mal mayor, y una colonia que
- 1:06:44aprendió a levantar la cara y enfrentar a las brujas
- 1:06:48en sus vidas. Relatos Anónimos