Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Me Enamoré De Una Bruja Y Casi Pierdo Todo Historias De Terror - Voces De La Noche
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- Familia. También pueden encontrar el contenido en Spotify, Amazon Music y a Paul Podcast. Les dejaré los enlaces en la descripción y en los comentarios. Sin más, comenzamos hola. Mi nombre es José. Tengo la edad de treinta y cinco años y quisiera compartir la experiencia que tuve hace ya varios años con una bruja, la cual me trabajó para poder sacarme dinero y, sobre todo, para separarme de lo que más he amado, que es mi familia. Yo soy originario del Estado de Puebla, México. Toda mi vida he vivido en este estado desde que tenía veinte años. Fui padre de una niña a la cual siempre he querido con todo mi corazón. La historia en cuestión comienza cuando mi hija tenía doce años, es decir, hasta hace apenas unos tres años y algunos años atrás perdí a la que era mi esposa, es decir, a la mar madre de mi hija. Y la persona que me ha ayudado a sacar adelante a mi hija es mi suegra. Ella la considera como una madre para ella, ya que la pérdida de mi esposa fue tan grande e inesperada que no le dio demasiado tiempo a convivir A ambas. Pasé por unos años bastante difíciles al perder a mi mujer y esto me trajo muchos problemas. Y entre todas estas circunstancias y lo que sucedía en mi cabeza fue que conocía a la persona en cuestión, su nombre era Isabel. Un día paseando por el centro de la ciudad, fue que conocía a esta persona y al principio, como en cualquier relación, nos hicimos amigos, lo que posteriormente nos llevaría a ser novios desde que conocí a Isabel, me di cuenta de que ella tenía actitudes bastante extrañas, además de que parecía no tener alguna religión, asunto que se me hacía bastante extraño. Ella no solía decirme mucho acerca de su pasado o hablarme sobre su familia, de de de sordo que tenía muchos problemas que la habían alejado de sus padres. Para mí, Isabel era la persona más hermosa que habían visto mis ojos. Tenía exactamente todas las cualidades que a mí me gustan de una mujer. Simplemente era perfecta. Desde la primera vez que la vi me di cuenta de que era la mujer de mis sueños y no podía creer que una persona tan guapa pudiera fijarse en alguien como yo. Sin embargo, comenzó la relación como cualquier otra, en donde todo era perfecto. Afortunadamente, siempre fui bendecido con un buen trabajo. Desde que nació mi hija. Nunca tuvimos alguna carencia o atravesamos por alguna mala situación económica. Como mencioné, la madre de mi mujer solía cuidar de mi hija cuando yo me encontraba trabajando y fue de muchísima ayuda a lo largo de los años. Pero desde que mi suegra conoció a esta mujer, ella simplemente tenía un muy mal presentimiento acerca de ella. Me advertía constantemente sobre el do las intenciones de esta persona y bien dicen que las personas mayores suelen ser muy sabias, ya que siempre tuvo razón en todo lo que me dijo. Siempre estuvo a favor de que yo hiciera mi vida nuevamente y me apoyaba constantemente en eso, pero me advertía sobre Isabel y que ella no era la indicada con mi hija. Ella nunca tuvo una buena relación desde el primer momento en que la presenté como mi pareja. Mi hija comenzó a cambiar conmigo, ya no era la misma de antes y se volvió bastante agresiva hacia mí, y supongo que era porque pensaba que yo cambiaría a su madre o que simplemente me estaba olvidando de ella. Isabel pronto se mudaría con nosotros. Yo recuerdo haberme sentido muy enamorado de ella y prácticamente sin pensarlo, había decidido proponerle que nos fuéramos a vivir juntos, aunque en casa. Obviamente no fue muy bien recibida, ya que mi suegra vivía con nosotros y mi hija. Ambas me decían constantemente que no les agradaba esta mujer, pero yo incluso comenzaba a molestarme porque para mí era la persona ideal. Incluso podría decir que me estaba haciendo olvidar un poco a mi esposa, la bruja llegó a mi vida en un momento muy vulnerable. Se aprovechó de lo débil que estaba para poder entrar hasta mi casa y comenzar a robarme, además de mi dinero, la energía de mi hija, mi suegra y la mía. Evidentemente, al poco tiempo de que la llevé a vivir, fue que empezaron los problemas, ya que mi hija no quería dirigirle la palabra y a mi suegra le caía sumamente mal esta persona al grado de no querer cocinar para ella o lavar su ropa. Esto claro, me trajo diferencias con las dos, ya que sentía que amaba con todo mi corazón a esta persona y no se me hacía justo el trato que le estaban dando en casa. Tuve muchas discusiones con ambas para que pudieran aceptar a la que en aquel entonces era la pareja ideal para mí, Como lo mencioné, esta persona parecía no tener alguna religión, ya que me decía muy frecuentemente que ella no creía en todas esas cosas que solía creer la gente. Por ahí ella tenía supuestamente ideas muy diferentes. Sin embargo, cuando se mudó a casa conmigo, llevó consigo algunas figuras y algunas cosas un tanto extrañas que ella merecía eran parte de su trabajo. Para este momento no me había contado demasiados detalles acerca de su vida. Simplemente me decía que ella se dedicaba a curar a las personas que tenían algún mal, como es normal en estos Estados de la República, este tipo de profesiones o tradiciones. Yo no acepté, sin tratar de indagar demasiado. Incluso ella se molestaba cuando yo le preguntaba cosas acerca de su trabajo, Así que para evitar problemas trataba de no meterme mucho en eso. Sin embargo, en la casa había un cuarto que no solía ocuparse. Precisamente en este cuarto era donde dormíamos mi esposa y yo. Cuando ella faltó de dese decidí que este lugar no se iba a utilizar más y aproveché que la casa era muy amplia para buscar otro lugar para dormir. En este cuarto donde ella supuestamente trabajaba, había muy pocas cosas que, sin darme cuenta, ella fue tirando o desapareciendo sin que yo me diera cuenta, además de que me ordenó prácticamente que yo le diera la llave de aquel cuarto para que mi hija no pudiera entrar, ya que, según ella, mi niña quería causarle algún daño o algo así. Debía cuidarse de sus intenciones en mi tonta negación, yo cedía completamente a lo que ella me pedía, así que le hice caso y le di la llave de aquel lugar. Ahora solamente ella podría entrar ahí y hacer lo que sea que fuera misteriosamente llevaba a algunas personas por la noche. Según cuenta mi suegra, ella llegó a darse cuenta muchas veces de esta situación, pero le parecía muy extraño el trato que le daban a Isabel, ya que normalmente le hablaban de usted. Pero s s r S son las que parecían ser mucho más grandes que ellas. Le tenían demasiado respeto, a pesar de que ella era una mujer muy joven y hermosa, pues según me dijo ella misma apenas si tenía veintitrés años. Sin embargo, ocultaría muy bien por un tiempo lo que sería su verdadero objetivo. Por las noches. Ella despertaba a cierta hora y recibía algunas visitas personas que, según ella, iban quejándose de muchos dolores o enfermedades que ella podía curar, ya que, supuestamente desde que nació tenía un don o una cualidad que le permitía sanar a la gente simplemente con algunas palabras y algunos aromas que salían de aquel lugar. En aquel sitio se escuchaban todo tipo de rituales. Esto contado por mi suegra, que constantemente le llamaba Bruja en manera de insulto a Isabel, quien diría que siempre tuvo razón al llamarla. Así fue así como empezaría una temporada bastante extraña en la que ella se en r errar, cerraba constantemente en aquel cuarto, como dije, sobre todo por las noches y al salir cerraba con llave para que nadie más pudiera afectar su área de trabajo, al menos eso decía. Desde un principio comenzó a tener diferencias con mi hija y con mi suegra, como ya les mencioné. Sin embargo, ella fingía ser una buena persona y en ocasiones les preparaba comida o algo de tomar para que pudieran entrar en mayor confianza. Normalmente, mi hija rechazaba todo lo que le ofrecía, pero yo discutía fuertemente con ella para que pudiera tomar lo que le había preparado. Al final, mi hija cedía y tomaba todo lo que esta persona le ofrecía. Por otro lado, mi suegra no quería nada de aquella mujer y nunca tomó nada de lo que ella le ofrecía. Mi suegra preparaba la comida de la casa. Ella trataba de que Isabel no hiciera nada en la cocina, ya que todo comenzaba a ser muy sospechoso para ella. Al ser una persona demasiado creyente. Pensaba que Isabel tenía muy malas intenciones y quería hacernos algún daño. Así que las peleas y discusiones fueron cada vez más fuertes. Mi hija parecía haber aceptado a Isabel extrañamente y muy repentinamente se comportaba ahora de una mejor manera que al principio. Ahora platicaba más con ella y habían empezado una relación muy fuerte. Incluso había ocasiones en las que solía decirle que era como una madre para ella. Esto me hizo muy feliz, ya que, al parecer, mi hija se había llevado bien con esta persona. Mi suegra siempre ha sido una persona muy fuerte en todos los aspectos. Es una persona muy admirable, pues desde la pérdida de mi mujer, ella demostró una gran fortaleza que afortunadamente transmitió a mi hija, lo cual hizo que ella no sufriera demasiado, al menos como lo hice yo, que desgraciadamente, no pude obtener esa fortaleza y resignación que ellas consiguieron prontamente. Sin embargo, extrañamente a raíz de que mi hija comenzó a aceptar a Isabel, fue que mi suegra se fue distanciando un poco, pues ahora mi hija se comportaba un poco más grosera con ella y ya no le hablaba de la misma forma que antes. Esto claro que le afectó muchísimo a mi suegra, ya que veía en mi hija nuevamente a la que fue su hija y realmente la amaba mucho. Esto ocasionaría que mi suegra comenzara a tener mayor rencor con Isabel, comportándose de una forma más grosera y a tener discusiones más fuertes con ella. Pero siempre Isabel trataba de hacerse la víctima y me decía que todos siempre estaban en su contra diciendo que ella era una mujer muy dulce que solamente quería formar una familia conmigo. Esta actitud por parte de mi suegra me molestó demasiado y tuve discusiones bastante intensas con ella para que pudiera aceptar a la que ahora era mi mujer. Pero no todo se quedaría ahí, porque mi suegra comenzaría a experimentar muchos males y que nunca le habían atacado enfermedades que la atacarían agresivamente y comenzaría a tener bastantes recaídas y etapas en las que se sentía muy débil. A pesar de todos los conflictos que estábamos atravesando. Yo siempre traté de cuidarla y le daba dinero para que fuera a ver a un doctor. Aunque Isabel me metía malas ideas en la cabeza y me decía que solamente me estaba utilizando para robarme a mi hija o algo peor. Yo le creía absolutamente todo a esta mujer y aunque por dentro quizá no estaba seguro si era o no verdad, yo también empecé a tener una mala actitud hacia ella. Esta persona sin duda envenenaría nuestro entorno. Además a la par de todo, ella tendría constantes pesadillas en la que su hija, es decir, mi mujer, le diría cosas terribles y le haría sentir muy mal Debido a esto. Sufría demasiado por las noches y estos sueños no la dejaban dormir tranquilamente. Estaba siendo atormenta dada por la misma mujer que se encontraba en mi casa y yo no me daba cuenta totalmente. Hechizado junto con mi hija y perdidos completamente ante esta situación. La verdad yo creía haber superado totalmente la pérdida de mi esposa, pero no era así. Simplemente estaba hechizado por esta mujer que quería quedarse con todo, incluso con una que otra vida. Mi suegra también nos comentaba entre lágrimas a mi hija y a mí que estaba siendo molestada por algún espíritu en su cuarto. Esto me causaba mucho enojo, pues pensaba que ella inventaba todo eso para hacer quedar mal a Isabel, ya que mi suegra era muy creyente de los santos y la Virgen en casa. Jamás habían pasado estos fenómenos que ella decía que había y ahora de la nada, supuestamente algo maligno también estaba ahí y la estaba asustando o atormentando algo que al parecer, no la quería. Ahí. Ella trataba de convencernos de que se trataba de Isabel, que ella estaba haciendo todo esto y que ahora a nosotros nos estaba haciendo algo para que no supiéramos sus verdaderas intenciones. Por supuesto que yo no le creía nada y mi hija tampoco. Y así fue como empezó una disputa en la cual se decidió que lo mejor para todos era que mi suegra buscara otro lugar donde vivir. Ahora, después de toda lo acontecido, me arrepiento enormemente de aquella decisión que tomé, pues esta mujer simplemente veía el verdadero lado de las cosas y nos advertía a mi hija y a mí del daño que ocasionaría esta mujer en nuestras vidas. Yo cegado totalmente ante el amor o lo que creía que era amor. No me daba cuenta de estas situaciones y es por ello que decidí correr de la casa. A mi suegra yo le compraba y cumplía todos sus caprichos. A esta persona solía pedirme cosas muy costosas y yo, sin darme cuenta, empecé a descuidar a mi hija. Ella aún era muy pequeña y necesitaba muchas cosas, de las cuales yo no me percataba, sino en or vargo le daba prioridad a esta mujer que me llenaba la mente con ideas perversas. Incluso hubo un tiempo en el que trató de poner a mi hija en mi contra, ya que decía que a ella no le daba muy buena espina, al igual que mi suegra y como según ella, todo lo que me decía era verdad, Me trataba de insinuar que lo mejor era también alejarme de mi hija, ya que tampoco nos dejaría ser felices. Según ella me decía que mi hija me traería muchos problemas a la larga y que ella, además podía ver el futuro y las cosas que estaban por venir. Según ella, mi hija querría envenenarla o causarle un accidente, ya que la odiaba y no la quería ahí sin darme cuenta. A lo largo de este tiempo, a través de la comida o de las cosas que ella nos daba a tomar, ambos estábamos siendo hechizados. Dicen que este tipo de personas logran su cometido a través de las preparaciones en la comida, Y este era el caso, ya que recuerdo que solía despertar todas las mañanas con un jugo que ella había aprendido a hacer y me ayudaría a estar más sano. Al principio. Cuando llegó a casa, nos insistía mucho a los tres que bebiéramos eso, pero yo creo que, al darse cuenta de que mi suegra no tomaría eso, fue que decidió deshacerse de ella y apartarla de nuestras vidas. A partir de este punto, ella intentaría hacerle demasiado daño a mi hija. Cuando yo no estaba en casa, mi hija me decía que constantemente recibía amenazas de Isabel y que incluso la golpearía en varias ocasiones. Como pasó con mi suegra, yo pensaba que todo esto era mentira mi mente, gracias a todas esas preparaciones, tenía pensamientos muy equivocados. Isabel se enfocaría principalmente en que ella perdiera su buen estado de salud. Al parecer, se había desecho de mi suegra principalmente y ahora iba a buscar a hacer lo mismo con mi hija. Comenzaría a decirme cosas muy malas de ella, como que no me quería y que la verdadera persona que quería era a mi suegra. Comenzaba a herirme y lastimarme con malos comentarios, pero yo seguía perdidamente enamorado de esta bruja. Para mí todo mi mundo se resumiría a Isabel y no había nada que pudiera separarnos. Así me dijeran las peores cosas de ella. Yo no podía observarlo. A mi hija le pasó exactamente lo mismo que a mi suegra. Empezó a tener problemas muy graves de salud y comenzó a no asistir a la escuela y constantemente me decía que tenía mucho miedo, ya que sentía que había en la casa algo muy malo, que ella lograba verlo y sentía la presencia de algún espíritu o alguna cosa que ahí rondaba era muy similar a lo que me decía mi suegra, y yo, cegado ante todo esto, pensaba que quizá ella le había metido cosas en la cabeza a mi hija y había querido ponerle en mi contra. Así que, de igual manera, comencé a tener fuertes discusiones con mi hija. Al grado que yo llegué a decirle cosas bastante hirientes. La única persona que existía para mí era Isabel. Ella era la persona que merecía todo mi dinero, toda mi atención y todo mi amor. Para mí no existía nadie más. Y debido a estas situaciones fue que al poco tiempo tomé la mala decisión de mandar a mi hija a vivir con su abuela, ya que para mí ambas estaban en mi contra y no querían que fuera feliz con alguien más. Así que un buen día llevé a mi hija a vivir con mi suegra. Ella se encontraba muy triste, pues, a pesar de que quería demasiado a su abuela, ella quería estar conmigo y yo no me daba cuenta de que lo único que ellas veían era la realidad, algo que yo no podía alcanzar a ver por todo lo que me estaba pasando al mismo tiempo que sucedía todo esto. Isabel fue cambiando bastante conmigo, ya no parecía interesarle estar en una relación, y también a mí, como a mi hija y a mi suegra, yo empecé a tener un cuadro de salud deteriorado en el cual me enfermaba constantemente. Sin embargo, no podía acudir al doctor, pues para este punto todo mi dinero era para Isabel. Gracias a Dios, durante este tiempo yo tuve un ángel al que considero era mi suegra. Ella siempre me advertía de todas las situaciones que Isabel quería hacer en mí y de todo el daño que nos estaba causando, pero yo no quería verlo. Por fortuna, ella, al dudar ante todas estas situaciones, había buscado a una persona que pudiera ayudarme y pudiera sacarme de ese trance o de esa especie de hechizo en la que yo estaba haciendo acorralado. Fue entonces que una persona que ella conocía le ayudó y le hizo ver a través de una lectura que yo estaba siendo embrujado por Isabel. Ella era realmente una bruja con bastantes años de experiencia. De hecho, para esta persona que ayudó a mi suegra, Isabel era una persona bastante mayor, casi de unos ochenta años. Sin embargo, antes los o o s de la rdas todos era una persona muy joven y hermosa y esto, al parecer, me había cegado y me había hecho enamorarme perdidamente de ella. Sin embargo, la realidad era otra, pues Isabel era una bruja muy poderosa en aquel pueblo y constantemente estaba intentando sacar el dinero y destruir las vidas de las personas que ahí se encontraban. A ella no le importaba cobrar vidas en este proceso y es por eso que la salud de nosotros tres fue en deterioro. Afortunadamente, fue muy a tiempo el hecho de que esta persona interviniera gracias a la ayuda de mi suegra y un día finalmente en el que yo no me encontraba, entraron ellas tres a la casa donde yo vivía y trataron de correr a la bruja maldita, pues la persona que nos ayudó le diría que estaría al tanto de todos sus actos y de todas sus malas intenciones, y lo mejor era que ella se fuera de ahí un buen día. Isabel se fue sin dejar rastro. Simplemente huyó al ser descubierta y o o o o r llegué a la casa y ya no se encontraba nada de sus cosas. Era como si nada hubiera pasado a aquel cuarto que ella utilizó. También se veía demasiado deteriorado y maltratado. Quien sabe qué tanto llegó a hacer ahí. La persona que fue a ayudar nos hizo un trabajo para poder purificar toda la casa y al poco tiempo las cosas se arreglarían. Mi suegra y mi hija volverían a casa y yo me daría cuenta de todos mis errores. Sometido totalmente ante una supuesta persona que me amaba. Fui la víctima principal de un embrujo de amor. Relato escrito y adaptado por Hugo de Gante