
Sábado 23 Abril / A los pies de Jesús
Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llo­rando, comenzó a regar con lágrimas sus pies. (Lucas 7:37-38) A los pies de Jesús La primera gran verdad que resplandece sobre un alma, al ir a Jesús, es que Él es más grande que nuestros pecados. Esto fue lo que experimentó la mujer pecadora en Lucas 7. Seguramente, dudó en entrar cuando se acercó al umbral de la casa…
The skinny
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