Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Último Conjuro: La Bruja Que Me Salvó - Historias De Terror - Voces De La Noche
Transcript
- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte, sin más, comenzamos. Me llamo Daniela, y
- 0:15vivo sola en una colonia tranquila, trabajo, regreso a casa,
- 0:20cocino lo necesario y cuido un par de macetas en
- 0:23el patio. Mantengo la puerta bien cerrada y el pasillo limpio,
- 0:28esa rutina me sostuvo durante meses. hasta que empecé a
- 0:33fijarme en la vecina de al lado. Es una mujer mayor, flaca,
- 0:38de espalda rígida y mirada que no parpadea. Siempre está
- 0:43detrás de la cortina, con la cara pegada al vidrio,
- 0:46como si esperara mis pasos. Al principio lo tomé como
- 0:51curiosidad de barrio, pensé que le gustaba vigilar la calle,
- 0:55que buscaba distracción y seguí con mi vida. Una mañana
- 0:59vi tierra pegada en el marco de mi puerta, era
- 1:02una franela de polvo apretada en una línea, no el
- 1:05lodo que dejan los zapatos. Toqué con la yema y
- 1:08noté granos gruesos, como de parcela, mezclados con piedras que raspan,
- 1:14lo barrí y pasé un trapo húmedo. Al día siguiente
- 1:18encontré tres plumas negras en la ventana de la sala,
- 1:21no tenían restos ni olor a ave, estaban alineadas, la
- 1:25punta hacia el interior. Las tiré al bote sin pensar demasiado.
- 1:30A la semana el patio amaneció con una cubeta medio
- 1:34llena de agua turbia. Nadie más entra a mi casa.
- 1:38Vacíe la cubeta y la tallé con cloro hasta que
- 1:40el olor se dio. Las noches se hicieron pesadas, desde
- 1:45la recámara escuché pasos cortos sobre el techo, no carreras
- 1:49de gato, sino pisadas, a veces los golpes venían desde
- 1:53la pared del pasillo, tres seguidos, un descanso y otros dos.
- 1:58Me quedé quieta con la respiración contenida, esperando que pararan,
- 2:02cuando me levantaba a revisar, todo quedaba en su sitio,
- 2:06pero el aire traía un rastro húmedo que no reconocía
- 2:09en mi casa. Empecé a dormir con los tenis a
- 2:13un lado de la cama, por si necesitaba moverme rápido.
- 2:18Mis plantas se vinieron abajo, la menta perdió el olor
- 2:21y los tallos se pusieron blandos, el rosal dobló las
- 2:25hojas hacia el piso. Cambié tierra, moví macetas del lugar
- 2:29y ajusté riegos, pero nada, la menta se quebró con
- 2:33un chasquido apenas la rosé. Guardé el tallo en una
- 2:37bolsa como prueba para el vivero. También mi cuerpo cambió,
- 2:41despertaba con el corazón acelerado, un peso en la nuca
- 2:44y un cansancio que no correspondía al descanso. En el
- 2:49trabajo me dolía el hombro izquierdo, como si alguien apoyara
- 2:53ahí el codo. Fui a consulta, me revisaron la presión
- 2:57y pidieron análisis, pero todo salió normal. Regresé sin diagnóstico
- 3:03y con la sensación de que me quedaba sin fuerza
- 3:06sin una causa concreta. Los vecinos dejaron comentarios al pasar.
- 3:11Un señor que barre desde temprano dijo, sin mirarme de frente,
- 3:15que no me metiera con la de al lado. Mencionó
- 3:19que a varios les fue mal después de discutir con ella.
- 3:22Una señora que vende tamales me contó que un trabajador
- 3:26de electricidad se negó a entrar a esa casa porque
- 3:30le faltó el aire. Nadie se detuvo a dar detalles,
- 3:34todos hablaron como si lo obvio ya estuviera dicho. Guardé
- 3:38esas frases en la memoria y me prometí no provocar
- 3:42a la vecina, seguí mi camino con las bolsas del
- 3:45mandado y la cabeza llena de esas historias. Los sueños
- 3:49comenzaron a repetirse, en uno de ellos yo despertaba y
- 3:53la encontraba sentada en la esquina de mi cama con
- 3:56la espalda recta, las manos en los muslos y el
- 3:59mentón alzado. No movía la boca, pero yo sentía que
- 4:04me hablaba por dentro, con palabras que no alcanzaba a distinguir.
- 4:09Abría los ojos de verdad y me quedaba sudando, con
- 4:12la boca seca y un zumbido en el oído. Caminaba
- 4:16a la cocina y el plato de metal donde dejo
- 4:19las llaves aparecía en otro sitio, como si alguien lo
- 4:23hubiera empujado a la mitad de la mesa. Lo regresaba
- 4:26a su lugar y me quedaba un minuto de pie,
- 4:29escuchando el pasillo. Empecé a notar detalles que no encajaban,
- 4:34encontré un nudo de hilo rojo en la rejilla del baño,
- 4:38saqué el hilo con una pinza y lo quemé en
- 4:41el fregadero. Detrás de la puerta del cuarto, ocultos por
- 4:45el borde inferior, había dos alfileres cruzados, clavados en el
- 4:50yeso con precisión. Lo saqué con una espátula y limpié
- 4:54la zona con vinagre. En la entrada apareció un montón
- 4:58de sal húmeda que se desmoronó al tocarlo, barrí, trapeé
- 5:02y cerré la puerta con doble vuelta. Mientras hacía todo eso,
- 5:08sentía una punzada fija en el costado, como si la
- 5:11piel tuviera un punto que ardía. Un día me atreví
- 5:16a ver directo hacia la ventana de la vecina, la
- 5:19cortina estaba ligeramente abierta y su rostro completo se mostró
- 5:23sin prisa. Tenía los pómulos marcados, la boca apretada y
- 5:28los ojos demasiado claros para la sombra del interior, no
- 5:32parpadeó y se quedó inmóvil. Seguí hasta mi puerta con
- 5:36la garganta apretada, en la recámara, el techo lanzó un
- 5:40golpe seco y luego otro, medidos, como si alguien probara
- 5:44la resistencia. El cuerpo se me volvió torpe, subía las
- 5:50escaleras y me fallaba la rodilla, secaba un vaso y
- 5:53se me caía sin explicación, y empecé a hacer listas
- 5:57para no olvidar las tareas simples. Apunté lo que oía
- 6:01en la madrugada y lo que encontraba, paso sobre el techo,
- 6:05raspones en la pared del pasillo, sombra que cruza de
- 6:09la sala a la cocina y se esfuma al prender
- 6:11la luz. También anoté la sensación que me despertaba a veces,
- 6:16un dedo invisible que presiona el pecho justo en el centro.
- 6:21No me gusta escribir sensaciones, pero quería dejar un registro.
- 6:27Una tarde al regresar con una bolsa de pan, el
- 6:30patio tenía otra vez ese olor agrio, revisé la cubeta
- 6:34pero estaba vacía. Me acerqué a las macetas y vi
- 6:38tierra removida como si alguien hubiera hundido los dedos. Apreté
- 6:42con la palma y noté humedad fría que no correspondía
- 6:46a la hora. Saqué los guantes y removí el sustrato
- 6:50con cuidado. No hallé nada. Cuando me enderecé, la cortina
- 6:55de la vecina volvió a moverse. La tela se abrió
- 6:58lo suficiente para dejar ver los ojos clavados en mí,
- 7:02sin gesto, sin prisa, guardé los guantes y cerré el patio.
- 7:09Las noches se estiraron con un peso que cansaba, el
- 7:12pasillo crujía y la lámpara de buró titiló dos veces
- 7:15y luego quedó estable. No quise pensar en fallas eléctricas,
- 7:21me acosté y jalé la cobija hasta el pecho. Dormía medias,
- 7:26con los oídos atentos. En la madrugada un dolor punzante
- 7:30me atravesó el pecho, no fue ardor ni calambre, fue
- 7:34un dedo que presiona desde adentro. Me senté, busqué aire
- 7:38por la boca y apoyé las manos en la cama,
- 7:41la sensación subía y bajaba con la respiración, quise pararme
- 7:45y un bulto rozó mi pie. Metí la mano bajo
- 7:50la cama, toqué tela áspera y rígida, tiré con cuidado
- 7:54y saqué un muñeco de trapo del tamaño de mi mano.
- 7:58Tenía la cabeza envuelta con hilo oscuro y mechones cortos
- 8:02de cabello humano sujetos en la coronilla. El torso estaba
- 8:06cosido con puntadas torcidas que encerraban granos negros como semillas quemadas.
- 8:13Las piernas eran dos tiras de tela apretadas con nudos
- 8:16en las rodillas. Del lado del pecho salía un alfiler
- 8:20oxidado que atravesaba hasta la espalda. El muñeco olía a
- 8:24humedad vieja y grasa de cocina rancia. Lo sostuve y
- 8:29el dolor del pecho subió un punto, no mucho, lo
- 8:32suficiente para obligarme a aflojar el agarre. Bajó enseguida, como
- 8:38si ese objeto y mi cuerpo compartieran un hilo tenso.
- 8:43Me quedé sentada con el muñeco en las manos, el
- 8:46pasillo no emitía ruidos y aún así, sentía que alguien
- 8:50miraba desde afuera de la habitación. No busqué dramatizar lo obvio,
- 8:56guardé el muñeco en una bolsa con cierre, la sellé
- 8:59y la metí en el cajón grande de la cocina.
- 9:03Fui al patio y aspiré el aire, no encontré ese
- 9:06agrio por unos segundos, luego volvió, leve. Regresé a la
- 9:11recámara y me detuve frente a la ventana, la cortina
- 9:14de la vecina estaba cerrada por completo, tuve la certeza
- 9:18fría de que yo no había confundido síntomas ni inventos.
- 9:23Alguien me estaba trabajando y el muñeco bajo mi cama
- 9:26lo confirmaba sin margen de duda. Guardé la bolsa con
- 9:31el muñeco dentro del cajón y decidí que no iba
- 9:35a esperar a que mi cuerpo cediera. Pedí referencias en
- 9:39el trabajo y en el mercado de la colonia, varias
- 9:42personas me dieron nombres sueltos, direcciones y anécdotas que no
- 9:46resolvían nada. Un señor que vende hierbas me habló de
- 9:51una mujer que no se anuncia y que según él
- 9:54levanta trabajo sin hacer teatro. Me indicó un punto de
- 9:58reunión frente a una panadería y me dijo que preguntara
- 10:02por la señora que corta males. Fui y la mujer
- 10:07me recibió en una casa sencilla, no era un local
- 10:10ni un consultorio. Tenía el piso limpio, una mesa de
- 10:15madera con marcas de uso y varios frascos con hojas secas,
- 10:19resinas y polvos etiquetados con letra clara, entre ellos, tenía ruda, romero,
- 10:25albahaca y pirul. No colgaban amuletos vistosos ni adornos de feria,
- 10:31lo que llamaba la atención era su manera de mirar, firme, directa,
- 10:35sin buscar agradar. Me pidió que hablara con precisión, le
- 10:40conté lo de la tierra en el marco, las plumas,
- 10:43el agua turbia, los pasos en el techo, los alfileres
- 10:47cruzados y el muñeco con cabello humano. La escuché repetir
- 10:52en voz baja lo que iba anotando en un cuaderno pequeño.
- 10:58Dijo que lo mío era un amarre con desgaste, que
- 11:01trabajaba por etapas para aflojar mi voluntad y enfermarme, me
- 11:05explicó que no se trataba de atraerme hacia alguien, sino
- 11:08de encadenar mis fuerzas hasta dejarme en quietud, y que
- 11:12la vecina lo alimentaba con cosas que entraban a mi casa, sal,
- 11:16hilos anudados, alfileres, agua echada en la noche. Aseguró que
- 11:22el muñeco confirmaba la mano que me estaba apretando el pecho.
- 11:27Me recetó baños de descarga durante nueve días, hervir ruda,
- 11:31romero y albahaca, dejar entibiar y bañar del cuello hacia abajo,
- 11:35sin cubrir la cabeza. Después de cada baño, tirar el
- 11:40agua por el drenaje y cruzar los brazos un minuto,
- 11:43para cortar la influencia, me dio cascarilla para marcar cruces
- 11:47discretas detrás de las puertas, y una mezcla de sal
- 11:51con alumbre para las esquinas. Me entregó una medalla de
- 11:55San Benito y un hilo rojo para la muñeca izquierda.
- 12:00Aclaró que todo eso era preparación. Para romper de fondo,
- 12:04habría que enfrentar a la agresora en mi propia casa.
- 12:09Volví a la colonia con una bolsa de papel que
- 12:12olía a romero. Esa misma tarde lavé el patio, limpié
- 12:16marcos y coloqué las cruces de cascarilla. Preparé el primer
- 12:21baño y sentí la piel tibia al esparcir la infusión.
- 12:25Dormí con la medalla bajo la almohada y el hilo anudado.
- 12:28Al amanecer noté el pasillo raro, como hueco, y el
- 12:33plato de las llaves se mantuvo donde lo dejé. Creí
- 12:37que el plan estaba funcionando, salí a trabajar con un
- 12:41ánimo que no sentía desde hacía semanas. La respuesta de
- 12:46la vecina fue inmediata, al regresar encontré un pájaro muerto
- 12:51en la orilla de mi escalón, con las patas hacia
- 12:53arriba y la lengua salida, lo levanté con una bolsa,
- 12:57limpié con cloro y rocié la banqueta. Esa noche, al
- 13:02apagar la luz, un escalofrío subió desde los pies hasta
- 13:06la nuca y me dejó los dientes apretados. El techo
- 13:10se quedó callado, pero del pasillo llegaron risas finas, cortadas,
- 13:15como cuando dos niños se tapan la boca para no
- 13:18hacer ruido. El aire olía otra vez a agua guardada,
- 13:22me recosté y conté respiraciones hasta quedarme dormida. La mujer
- 13:29me pidió seguimiento diario, le escribí lo del pájaro y
- 13:32las risas. Respondió que reforzara las esquinas con la mezcla
- 13:37de sal y alumbre y que no dejara prendas húmedas
- 13:40colgadas de noche. Volví a aplicar cascarilla detrás de las puertas.
- 13:45El espejo del baño amaneció con empañamiento sin haber regadera prendida.
- 13:52Pasé el dedo y se formó un camino limpio, pero
- 13:55a los segundos volvió a cubrirse, la lámpara de la
- 13:58sala parpadeó de forma intermitente y luego quedó estable. Revisaron
- 14:04la instalación y dijeron que todo estaba en orden. Dejé
- 14:08de buscar explicaciones técnicas y seguí las indicaciones al pie
- 14:12de la letra. La bruja aliada visitó mi casa al
- 14:17tercer día de baños, caminó los cuartos con calma, con
- 14:21una rama de pirul hizo una limpia desde la cabeza
- 14:24hasta los pies, cuidando hombros, articulaciones y espalda. Encendió copal
- 14:30en un cuenco y lo llevó por el pasillo, la
- 14:33sala y el patio. En cada cuarto colocó una vela,
- 14:38blanca en la entrada, morada en la sala, otra blanca
- 14:41en la recámara y una adicional en la cocina. Me
- 14:45pidió que mantuviera las superficies secas y que evitara dejar
- 14:49zapatos junto a la puerta. En el marco de mi
- 14:52recámara marcó una protección con cascarilla y dijo que ahí
- 14:56la agresora iba a empujar. Me pidió el muñeco, lo
- 15:01examinó con guantes, nombró las semillas quemadas y revisó el alfiler.
- 15:07Lo devolvió dentro de una funda y explicó que en
- 15:09el momento decisivo, el muñeco iba a servir para cortar.
- 15:16A partir de esa visita, la presión aumentó, encontré un
- 15:20gato muerto en la banqueta, sin sangre a la vista,
- 15:23con el cuerpo rígido y los ojos abiertos, lo reporté
- 15:27para levantarlo y limpié otra vez con cloro. Los pasos
- 15:31en el techo volvieron y se detuvieron justo encima de
- 15:34mi recámara. El pasillo lanzó crujidos donde nunca los había hecho.
- 15:41En la madrugada las risas se escucharon más cerca, sin
- 15:44venir de la calle, sino de dentro de la casa,
- 15:47del lado de la sala. Me levanté despacio y me
- 15:51quedé en el marco mirando el sofá, como si alguien
- 15:54estuviera sentado, no había siluetas, solo esa certeza pegada en
- 15:59el estómago de que la casa estaba ocupada por algo ajeno.
- 16:04Regresé a la cama y apreté la medalla en el puño.
- 16:09La mujer me enseñó a responder sin hablarle a nadie,
- 16:12dijo que al escuchar pasos o risas, debía ponerme de pie,
- 16:16golpear el suelo con el talón tres veces y trazar
- 16:19una cruz pequeña, con el dedo índice sobre el marco
- 16:23de la puerta. Me pidió que leyera en voz baja
- 16:26una oración de protección, sin nombrar a la vecina, para
- 16:30no alimentar su trabajo. Al tercer golpeteo el pasillo se
- 16:35quedaba quieto por unos segundos y regresaba a su ritmo normal.
- 16:40Esa instrucción simple me dio un margen para respirar. Durante
- 16:46la semana, los espejos siguieron empañándose solos y las luces parpadearon.
- 16:51Varias noches sentí un aire frío a la altura de
- 16:54las rodillas, como si alguien hubiera abierto una ventana. Revisé,
- 16:59cerré y aseguré. Cada mañana, al abrir la puerta, aparecían
- 17:05pequeños montones de tierra fina, alineados como con regla, los
- 17:09barría y tiraba fuera de la banqueta. Un día encontré
- 17:13el hilo rojo de mi muñeca suelto sin que el
- 17:16nudo se hubiera roto, así que lo volví a atar
- 17:19con cuatro vueltas. La bruja protectora me citó en casa,
- 17:25me dijo que el trabajo de la vecina ya había
- 17:27notado la defensa y estaba empujando con más fuerza, señaló
- 17:32que mis baños habían hecho efecto, porque la presión en
- 17:35el pecho bajó, pero que la otra seguía alimentando su
- 17:38pieza con visitas nocturnas. Me mostró un espejo cubierto con
- 17:43tela blanca, que colocó frente a la puerta, a cierta distancia,
- 17:47y explicó que esa noche lo usaría para revertir lo
- 17:51que lanzara. Puso sal alrededor de las patas de la mesa,
- 17:55encendió copal y colocó las velas en los sitios marcados
- 17:59en la pared de la sala, trazó un símbolo con cascadilla, discreto,
- 18:04del tamaño de una moneda. Guardó el muñeco en un
- 18:08recipiente con hierbas y me pidió que no lo tocara
- 18:12hasta que ella indicara. Dijo que el enfrentamiento era inminente
- 18:17y que se haría ahí, en mi casa, porque donde
- 18:20se recibió el daño se corta mejor. Me instruyó en
- 18:25acciones claras, mantener cerradas las ventanas, apagar aparatos que no
- 18:30fueran necesarios, tener a la mano una jarra con agua
- 18:34preparada con ruda y romero, no contestar a provocaciones y
- 18:38sostener la medalla con la mano izquierda cuando el pasillo
- 18:41se pusiera tenso. Afirmó que, al caer la noche, la
- 18:46vecina iba a intentar cruzar, yo debía quedarme en la sala,
- 18:50sin gritar y seguir su voz. No prometió milagros, y
- 18:55me dijo que no era del todo seguro que todo acabaría,
- 18:59pero me dijo que se iba a presentar lo que
- 19:01ya venía, y que nuestro trabajo era cortar en el
- 19:04punto exacto. Esa tarde dejé la casa como me lo pidió, limpia,
- 19:11con las velas en su sitio, la sal en las
- 19:14esquinas y el espejo cubierto esperando frente a la puerta,
- 19:17el aire tenía esa calma tensa que antecede a los nubarrones.
- 19:22Me senté en la silla de la sala, con la
- 19:25medalla en la mano y la jarra sobre la mesa,
- 19:27la mujer llegó con su cuenco y sus frascos. Me
- 19:31miró y asentó, dijo que esa noche venía el corte,
- 19:35yo apreté la medalla y respiré hondo. La casa pareció
- 19:40guardar silencio para escuchar, y afuera, la colonia quedó en pausa,
- 19:45como si todo estuviera esperando el primer paso. La colonia
- 19:50quedó extrañamente callada, no era el ruido normal de noche,
- 19:55era una pausa pareja, como si los sonidos habituales se
- 19:58hubieran guardado. La bruja protectora entró con paso firme y
- 20:03puso sus cosas sin preguntar, dejó el cuenco de barro
- 20:06en la mesa, alineó frascos pequeños, sacó ramilletes atados con
- 20:11hilo y una botella con agua preparada. Colocó velas en
- 20:15los puntos que había marcado días antes, una en la entrada,
- 20:19otra en la sala, otra junto a la puerta del
- 20:22patio y una más en mi recámara. El espejo cubierto
- 20:26quedó frente a la puerta, recargado en una silla, yo
- 20:30me quedé de pie con la medalla en la mano
- 20:32izquierda y la jarra con la infusión a la derecha.
- 20:36Ella dijo que no me moviera de ese cuadro, prendió
- 20:39copal y lo hizo girar despacio, hasta que el humo
- 20:42llenó los bordes del techo. El aire se volvió espeso,
- 20:48no era calor, era peso en los hombros y un
- 20:51zumbido fino que hacía vibrar la garganta, las velas quemaban parejo,
- 20:56cuando de la calle llegó una especie de rebufo, un
- 20:59soplo que recorrió la puerta por fuera y metió un
- 21:02olor a agua guardada. La protectora marcó una cruz pequeña
- 21:06con cascarilla en el piso y golpeó el suelo con
- 21:09el talón. Me indicó con la mano que fijara la
- 21:13vista hacia el espejo cubierto. La puerta dio un leve
- 21:17golpe en el marco, sin corriente visible y las bisagras
- 21:21se tensaron. La vecina apareció sin aviso en el umbral,
- 21:26no tocó y no llamó, se paró de frente a
- 21:29la puerta con el cuerpo torcido hacia un lado, como
- 21:32si arrastrara una pierna invisible. El rostro venía descompuesto, pómulos tensos,
- 21:39labios apretados y los ojos claros encajados en una mirada
- 21:43que no pestañeaba. Los murmullos que traía no eran palabras
- 21:47que yo pudiera entender, era una cadena de sílabas que
- 21:51no descansaban, más cercanas al resuello que a la voz.
- 21:56Al verla sentí que el estómago se encogía solo, igual
- 22:00que cuando uno sabe que va a escuchar un golpe.
- 22:03La protectora se paró a mi derecha, tomó la botella
- 22:07con agua y me indicó que respirara hondo. El primer
- 22:12movimiento lo dio el viento, una ráfaga cerró de golpe
- 22:15la puerta del patio y el vidrio vibró. Dos velas
- 22:20parpadearon a la vez y se apagaron, la pared de
- 22:23la sala crujió con un quejido largo, como madera hinchada.
- 22:27La vecina avanzó un paso y el espejo aún cubierto
- 22:31emitió un reflejo tenue por debajo de la tela. La
- 22:35protectora levantó el cuenco con copal y lo pasó frente
- 22:38a mí de izquierda a derecha. Sentí un empuje en
- 22:42el pecho que me hizo dar medio paso atrás, la
- 22:45medalla pesó y la verdad se me hizo muy raro,
- 22:48ella habló rápido, no para calmarme, sino para marcar órdenes.
- 22:54Dijo que no soltara la medalla y que clavara los pies.
- 22:59El empuje siguiente no fue brisa ni golpe de puerta,
- 23:03fue directo a las piernas. Un peso me empujó hacia
- 23:06la mesa y me obligó a doblar las rodillas, la
- 23:09protectora se colocó entre la puerta y yo y levantó
- 23:13la botella. Arrojó un hilo de agua que describió un
- 23:17arco y pegó en el marco. La vecina echó el
- 23:20cuerpo hacia adelante y dejó escapar un gruñido grave, como
- 23:24si en la garganta tuviera varias capas de voz. El
- 23:28espejo tembló en su silla, la tela vibró un segundo.
- 23:33La protectora, sin mirarme, destapó a medias el espejo y
- 23:37dejó al descubierto una franja que reflejó la entrada. El
- 23:42rebufo de la calle cambió de dirección y se metió
- 23:45a la sala con violencia, las llamas de las velas
- 23:48se inclinaron hacia el piso, pero no se apagaron. Los
- 23:53objetos empezaron a moverse, un vaso rodó, la jarra golpeó
- 23:58apenas la madera y las sillas vibraron en sus patas.
- 24:02La temperatura bajó de un tirón y me comenzó a
- 24:05salir vapor de la boca. El pasillo lanzó un crujido
- 24:09y el techo respondió con un golpe seco. La vecina
- 24:13avanzó otro paso, mantenía los brazos rígidos y las manos engarruñadas,
- 24:19con uñas que parecían más largas de lo que había
- 24:21visto otras veces, apretó la mandíbula y emitió un grito
- 24:25que no salió en una sola voz, sino en varias, desacompasadas,
- 24:30como si al mismo tiempo hablara una garganta enferma y
- 24:34otra más delgada. La protectora corrió la tela del espejo
- 24:38un poco más, lo suficiente para proyectar el reflejo de
- 24:42la vecina sin mostrarla a mí. El sonido chocó contra
- 24:46el vidrio y rebotó en el cuarto como si la
- 24:49sala se hubiera encogido. Yo caí de rodillas, no me
- 24:54tropecé con nada, fue una fuerza me aplastó hacia el
- 24:58piso y me costó tomar aire. La medalla se me
- 25:01calentó en la palma de la mano, de verdad que
- 25:04intenté levantarme y el empuje no me dejó. La protectora
- 25:09me agarró del hombro y me pegó a la mesa,
- 25:11me dijo que no mirara a la vecina, que mirara
- 25:15el borde del espejo. Obedecí y el reflejo mostraba sólo
- 25:19la puerta y mis velas, el humo del copal parecía
- 25:22doblarse al atravesar el vidrio. La protectora marcó otra cruz
- 25:27con cascarilla, tomó el cuenco y lo colocó frente al espejo.
- 25:32El humo subió derecho, luego giró y la vecina lanzó
- 25:36otra serie de murmullos encadenados y apretó los dedos como
- 25:40si triturara algo en el aire. El duelo entró a
- 25:44su tramo más duro, las cuatro velas ardieron al mismo
- 25:48tiempo con una flama alta y luego bajaron a la mitad,
- 25:51la lámpara parpadeó y la jarra resbaló dos centímetros, sin
- 25:55que nadie la tocara. En la cocina un plato vibró
- 25:59dentro del escurridor, el aire se volvió más frío y
- 26:03la piel me picó por los antebrazos. La protectora tomó
- 26:07el recipiente donde teníamos el muñeco, quitó la tapa, lo
- 26:11dejó caer sobre un lecho de hierbas secas y lo
- 26:14roció con alcohol, no hizo ceremonia. Hundió el alfiler que
- 26:19el muñeco traía en el pecho hasta el fondo del barro,
- 26:22con un golpe medido, las hierbas prendieron con una llama corta,
- 26:26azul en la base y amarilla encima, después de eso
- 26:30el olor fue áspero y amargo. La vecina se dobló
- 26:35por la cintura como si algo le hubiera atravesado el tórax,
- 26:39cayó de rodillas en el umbral y apoyó una mano
- 26:42en el piso. Su rostro se descompuso, los tendones del
- 26:47cuello tensos, los ojos vidriosos, la boca en una mueca
- 26:51dura que no lograba soltar. La protectora acercó el espejo
- 26:55descubierto un palmo más y lo apuntó al marco de
- 26:58la puerta. Con la otra mano, usando una pinza, afianzó
- 27:03el alfiler dentro del muñeco sin sacarlo, solo dándole el
- 27:07giro final. El sonido que salió de la vecina fue
- 27:11grave y gutural, un sonido demoníaco, como aire a presión
- 27:15que se queda sin salida. Los vecinos abrieron sus puertas
- 27:21y la gente se asomó desde la banqueta, algunos se
- 27:24acercaron un metro y se detuvieron, pero nadie cruzó la entrada.
- 27:30La bruja protectora mantuvo el espejo en el ángulo exacto,
- 27:33con los brazos firmes. Yo recuperé medio aliento y me
- 27:38puse de pie, pegada a la mesa. El cuerpo de
- 27:42la vecina convulsionó dos veces, no fue una convulsión larga,
- 27:46fueron sacudidas cortas que levantaron su hombro derecho y le
- 27:50torcieron el cuello, después quedó quieta, con la cabeza inclinada,
- 27:54los ojos abiertos y la boca apenas entreabierta. Un hilo
- 27:59de saliva resbaló por la comisura y manchó el piso.
- 28:03El murmullo cesó de golpe, como si alguien hubiera cerrado
- 28:06una llave. La temperatura subió despacio hasta recuperar el frío
- 28:12normal de la noche. El humo dejó de girar y
- 28:15se levantó en columna recta y las velas estabilizaron su flama.
- 28:20La lámpara ya no parpadeó y el olor a agua
- 28:23podrida se fue y quedó solo el copal. La protectora
- 28:27cubrió el espejo con un movimiento rápido, sopló las hierbas
- 28:31hasta apagar la llama, cerró el recipiente y se lo
- 28:34llevó al pecho. Dijo que no recogiera nada todavía. Los vecinos,
- 28:40al notar el cuerpo inmóvil, empezaron a hablar entre ellos,
- 28:45alguien llamó a una ambulancia. Yo me quedé en la
- 28:49sala con la medalla pegada a la palma y la
- 28:51vista fija en la silla que sostenía el espejo. La
- 28:56ambulancia llegó, pero no hubo traslado. Un funcionario tomó datos
- 29:02de pie, mirando el umbral. Los vecinos repitieron lo de siempre,
- 29:07que esa mujer traía males desde antes, que a varios
- 29:11los había enfermado, que todo estaba cantado desde hace años.
- 29:16Cerraron la puerta de mi casa para terminar de revisar
- 29:19y yo me quedé con la protectora en la sala.
- 29:23Ella dijo que el corte estaba hecho y que debía
- 29:25mantener las cruces de cascarilla durante nueve días. Guardó sus
- 29:30frascos con calma, sin comentarios y antes de irse, me
- 29:35recordó que el muñeco no se tocaba más, se lo
- 29:38iba a llevar para deshacerlo por completo. Al día siguiente
- 29:44la colonia habló sin parar, hubo quien aseguró que la
- 29:47vio caer de rodillas con los ojos volteados, otros dijeron
- 29:51que escucharon varias voces dentro de mi sala, la verdad
- 29:54no entré en discusión con nadie. Mi casa amaneció sin
- 29:59olor agrio, las macetas resistieron y el plato de las
- 30:02llaves permaneció en su sitio. Dormí por primera vez sin sobresaltos,
- 30:08pero aún así evité mirar hacia la vivienda de al lado.
- 30:12no por miedo a que regresara, sino por respeto a
- 30:16esa sensación pegada a sus paredes como residuo de años
- 30:19de trabajo oscuro. La paz volvió a mi casa de
- 30:23forma sencilla, pasillos quietos, techo sin pasos y espejo claro.
- 30:29Guardé la medalla en el buró y seguí con mi rutina,
- 30:33pero jamás olvidé lo ocurrido y aprendí a reconocer el
- 30:36peso que trae una mirada detrás de la cortina y
- 30:39a cerrar bien mi puerta cada noche. Relato anónimo.