Latest / Historias De Terror / 10 Impactantes Relatos de Terror de ASILO DE ANCIANOS en MÉXICO | RELATOS de HOFRROR Reales
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- 0:08Speaker 2: Siempre he pensado que el miedo más real no proviene
- 0:11Speaker 2: de los gritos o de las figuras que se mueven
- 0:13Speaker 2: en la oscuridad. No, el verdadero terror está en lo inevitable,
- 0:18Speaker 2: en aquello que sabes que va a pasar pero que
- 0:20Speaker 2: no puedes detener. Me llamo Lorena, tengo 29 años y trabajé
- 0:25Speaker 2: como enfermera en un asilo en Oaxaca. Este lugar, situado
- 0:29Speaker 2: en una vieja casona del siglo XIX, siempre tuvo un
- 0:33Speaker 2: aire pesado, como si las paredes guardaran secretos que nadie
- 0:36Speaker 2: estaba dispuesto a contar. Sin embargo, nunca imaginé que mi
- 0:41Speaker 2: experiencia allí me dejaría marcada para el resto de mi vida.
- 0:45Speaker 2: El asilo tenía una rutina estricta. Las comidas eran a
- 0:49Speaker 2: la misma hora, las rondas nocturnas siempre seguían el mismo patrón,
- 0:53Speaker 2: y los residentes, en su mayoría personas mayores con problemas
- 0:57Speaker 2: físicos o mentales, vivían sumidos en el mismo ciclo repetitivo.
- 1:01Speaker 2: Pero había una persona que destacaba por encima de los demás,
- 1:05Speaker 2: Doña Carmen. Era una mujer de unos 80 años, delgada, con
- 1:10Speaker 2: el cabello recogido en un moño gris y una mirada
- 1:12Speaker 2: que siempre parecía estar enfocada en algo que nosotros no
- 1:16Speaker 2: podíamos ver. Siempre estaba sentada en el rincón del comedor,
- 1:20Speaker 2: cerca de una ventana que daba al jardín trasero, un
- 1:23Speaker 2: lugar donde nadie más se atrevía a sentarse. Doña Carmen
- 1:27Speaker 2: era distinta. No hablaba mucho, pero cuando lo hacía, todos
- 1:32Speaker 2: la escuchaban. Al principio, pensé que simplemente tenía una personalidad peculiar,
- 1:38Speaker 2: pero pronto me di cuenta de que había algo más
- 1:40Speaker 2: en ella. Todo comenzó una mañana, mientras servíamos el desayuno.
- 1:46Speaker 2: Doña Carmen, en voz baja, le dijo a uno de
- 1:49Speaker 2: los residentes, Don Esteban, que disfrutara mucho su día porque
- 1:53Speaker 2: pronto estaría descansando. Don Esteban rió nerviosamente y se alejó,
- 1:58Speaker 2: como si hubiera escuchado una broma incómoda. Tres días después,
- 2:02Speaker 2: lo encontraron sin vida en su cama. El médico dijo
- 2:06Speaker 2: que había sido un ataque al corazón, algo que no
- 2:09Speaker 2: era extraño en personas de su edad. Aunque nos dolió
- 2:12Speaker 2: la pérdida, nadie conectó el comentario de Doña Carmen con
- 2:15Speaker 2: lo ocurrido. Al fin y al cabo,¿ cómo podría una
- 2:19Speaker 2: anciana saber algo así? Pero entonces, sucedió de nuevo. Esta
- 2:25Speaker 2: vez fue con una compañera del personal, Ana. Mientras recogía
- 2:29Speaker 2: los platos sucios del comedor, Doña Carmen la miró fijamente
- 2:32Speaker 2: y le dijo que debería despedirse de sus seres queridos.
- 2:37Speaker 2: Ana se lo tomó a la ligera, incluso bromeó sobre
- 2:39Speaker 2: ello con nosotros. Cinco días después, tuvo un accidente automovilístico
- 2:45Speaker 2: fatal al salir del turno de la noche. El ambiente
- 2:48Speaker 2: en el asilo cambió después de eso. Los residentes comenzaron
- 2:53Speaker 2: a evitarla, y el personal, incluido yo, hacía lo posible
- 2:57Speaker 2: por no cruzar miradas con ella. Sin embargo, todos sabíamos que,
- 3:01Speaker 2: cuando Doña Carmen hablaba, algo terrible iba a suceder. Era
- 3:06Speaker 2: como si pudiera ver más allá de nosotros, como si
- 3:09Speaker 2: su presencia misma estuviera conectada con la muerte. Los rumores
- 3:13Speaker 2: entre el personal se intensificaron. Algunos decían que era una bruja, otros,
- 3:18Speaker 2: que tenía algún tipo de pacto con algo oscuro. Yo
- 3:22Speaker 2: intentaba mantenerme al margen de esas conversaciones, pero no podía
- 3:26Speaker 2: ignorar lo que estaba ocurriendo. El siguiente episodio que presencié
- 3:31Speaker 2: me dejó helada. Una tarde, Doña Carmen se acercó a
- 3:35Speaker 2: Don Ricardo, un hombre mayor que solía leer en voz
- 3:38Speaker 2: alta para los demás. Ella le tocó el hombro y
- 3:41Speaker 2: le dijo que pronto terminaría su historia. Don Ricardo, confundido,
- 3:46Speaker 2: no le dio importancia, pero esa misma noche lo encontraron
- 3:50Speaker 2: desplomado en el sillón de la sala común, con el
- 3:52Speaker 2: libro abierto sobre su regazo. La escena era tan tranquila que,
- 3:57Speaker 2: por un momento, parecía que sólo estaba durmiendo, pero al acercarnos,
- 4:01Speaker 2: supimos que estaba muerto. A esas alturas, ya nadie quería
- 4:06Speaker 2: estar cerca de Doña Carmen. Su rincón en el comedor
- 4:10Speaker 2: quedó prácticamente vacío, y sólo ella se sentaba allí, mirando
- 4:14Speaker 2: por la ventana con esa expresión inescrutable. Algunos empleados incluso
- 4:18Speaker 2: intentaron convencer al director del asilo de que debía ser
- 4:22Speaker 2: trasladada a otro lugar, pero no había razón médica para hacerlo.
- 4:27Speaker 2: Después de todo, era una mujer tranquila, no tenía problemas
- 4:30Speaker 2: de salud significativos y no había hecho nada que pudiera
- 4:34Speaker 2: considerarse peligroso. Al menos, no físicamente. Mi curiosidad y mi
- 4:40Speaker 2: temor hacia ella crecieron con cada incidente. Había noches en
- 4:44Speaker 2: las que no podía dormir, preguntándome cómo era posible que
- 4:48Speaker 2: supiera lo que iba a pasar.¿ Era sólo una coincidencia?¿
- 4:51Speaker 2: O realmente tenía algún tipo de conexión con la muerte?
- 4:56Speaker 2: Decidí observarla más de cerca, intentando encontrar una explicación lógica
- 5:01Speaker 2: a todo esto. Comencé a notar detalles que antes me
- 5:05Speaker 2: habían pasado desapercibidos. Por ejemplo, siempre llevaba un rosario de
- 5:10Speaker 2: cuentas negras en la mano, pero nunca la vi rezar
- 5:13Speaker 2: con él. A veces movía los labios, pero no emitía
- 5:16Speaker 2: sonido alguno. Además, cada vez que alguien fallecía, Doña Carmen
- 5:22Speaker 2: parecía más serena, como si ya estuviera esperando la noticia.
- 5:26Speaker 2: Todo llegó a un punto crítico una madrugada. Era mi
- 5:30Speaker 2: turno de noche y el asilo estaba en silencio. Mientras
- 5:34Speaker 2: hacía mi ronda, pasé cerca del comedor y, para mi sorpresa,
- 5:38Speaker 2: vi a Doña Carmen sentada en su rincón, mirando hacia
- 5:41Speaker 2: el jardín. No debía estar allí, ya que los residentes
- 5:45Speaker 2: tenían que estar en sus habitaciones a esa hora. Me
- 5:48Speaker 2: acerqué para decirle que regresara a su cuarto, pero al hacerlo,
- 5:52Speaker 2: noté que estaba murmurando algo. No podía entender las palabras,
- 5:56Speaker 2: pero sonaban como un rezo extraño, como si estuviera invocando algo.
- 6:02Speaker 2: De repente, se detuvo, levantó la mirada y me vio directamente.
- 6:07Speaker 2: Fue entonces cuando me dijo algo que nunca olvidaré, pronto
- 6:10Speaker 2: será tu turno, Lorena. El miedo me paralizó por un momento,
- 6:15Speaker 2: pero luego reaccioné y la escolté de vuelta a su habitación.
- 6:19Speaker 2: Durante el resto de la noche, no pude dejar de
- 6:21Speaker 2: pensar en sus palabras.¿ Qué había querido decir?¿ Era otra
- 6:26Speaker 2: de sus predicciones?¿ Acaso iba a morir pronto? Al día siguiente,
- 6:32Speaker 2: traté de actuar con normalidad, pero no podía ignorar la
- 6:35Speaker 2: sensación de que algo estaba a punto de suceder. Los
- 6:39Speaker 2: días pasaron, y aunque no ocurrió nada inmediato, comencé a
- 6:43Speaker 2: notar pequeños cambios en mi entorno. Las luces parpadeaban con
- 6:47Speaker 2: más frecuencia, y los residentes parecían más inquietos de lo habitual.
- 6:52Speaker 2: Algunos se quejaban de escuchar ruidos extraños durante la noche,
- 6:56Speaker 2: como pasos en los pasillos vacíos. El personal estaba al
- 7:00Speaker 2: límite y muchos comenzaron a buscar trabajo en otros lugares.
- 7:04Speaker 2: Yo misma consideré renunciar, pero algo me decía que no
- 7:08Speaker 2: debía irme aún, como si tuviera que enfrentar lo que
- 7:11Speaker 2: fuera que estaba pasando. Una noche, mientras revisaba los registros médicos,
- 7:16Speaker 2: escuché un ruido proveniente del comedor. Al acercarme, encontré una
- 7:22Speaker 2: silla volteada y el rosario de Doña Carmen en el suelo.
- 7:26Speaker 2: No había rastro de ella en ningún lado. Alarmada comencé
- 7:30Speaker 2: a buscarla por todo el edificio pero parecía haber desaparecido.
- 7:35Speaker 2: Fue entonces cuando me atreví a mirar por la ventana
- 7:37Speaker 2: que daba al jardín trasero. Ahí estaba ella de pie
- 7:42Speaker 2: bajo el viejo árbol que dominaba el centro del jardín.
- 7:45Speaker 2: Tenía la cabeza inclinada hacia un lado y parecía estar
- 7:48Speaker 2: mirando algo que yo no podía ver. No sé qué
- 7:52Speaker 2: me impulsó a salir al jardín, pero lo hice. Cuando
- 7:56Speaker 2: me acerqué, Doña Carmen levantó la cabeza y me miró,
- 7:59Speaker 2: con una expresión que no podría describir. Entonces, señaló hacia
- 8:04Speaker 2: el suelo. Al mirar, noté algo que me heló la sangre.
- 8:08Speaker 2: Había un montón de tierra recién removida, como si alguien
- 8:11Speaker 2: hubiera estado cavando. No había herramienta cerca, y la tierra
- 8:16Speaker 2: parecía haberse levantado sola. Antes de que pudiera reaccionar, Doña
- 8:21Speaker 2: Carmen me dijo, aquí es donde terminarás. Me alejé de
- 8:25Speaker 2: ella lo más rápido que pude y corrí de regreso
- 8:27Speaker 2: al edificio. No dije nada a nadie, pero esa noche
- 8:31Speaker 2: no pude dormir. Al día siguiente, Doña Carmen ya no
- 8:35Speaker 2: estaba en su rincón ni en su habitación. Había desaparecido
- 8:39Speaker 2: por completo. Nadie la volvió a ver y los rumores
- 8:43Speaker 2: sobre su paradero se multiplicaron. Algunos decían que había fallecido
- 8:48Speaker 2: y que su cuerpo nunca fue encontrado, otros creían que
- 8:51Speaker 2: simplemente se había ido, llevándose consigo su oscuro conocimiento. Yo
- 8:56Speaker 2: dejé mi trabajo en el asilo poco después, incapaz de
- 8:59Speaker 2: seguir allí. Hasta el día de hoy, sigo pensando en
- 9:03Speaker 2: lo que viví. Nunca sabré si las palabras de Doña
- 9:06Speaker 2: Carmen eran una advertencia, una maldición o simplemente el desvarío
- 9:10Speaker 2: de una mente anciana. Pero cada vez que veo un
- 9:13Speaker 2: rincón vacío en algún lugar, no puedo evitar recordar su
- 9:16Speaker 2: mirada y las palabras que me dijo aquella noche. El
- 9:27Speaker 2: cuarto prohibido. Cuando acepté el trabajo como cuidador nocturno en
- 9:32Speaker 2: el asilo Santa Clara, en Monterrey, nunca pensé que lo
- 9:36Speaker 2: que experimentaría ahí cambiaría mi percepción de lo que es
- 9:39Speaker 2: real y lo que no. Todo empezó como un empleo temporal,
- 9:43Speaker 2: algo para ganar dinero mientras terminaba mis estudios de enfermería.
- 9:47Speaker 2: El edificio era viejo, un caserón con más de 100 años
- 9:51Speaker 2: de antigüedad que alguna vez había sido un orfanato. Conservaba
- 9:55Speaker 2: ese aire melancólico y pesado de los lugares llenos de
- 9:58Speaker 2: historia y tragedia, pero en mi primer recorrido por las
- 10:01Speaker 2: instalaciones no le di mucha importancia. Al fin y al cabo,
- 10:06Speaker 2: no creía en supersticiones ni leyendas. El asilo tenía cuatro pisos,
- 10:11Speaker 2: pero el cuarto estaba cerrado con candado. Me explicaron que
- 10:15Speaker 2: no se usaba desde hacía décadas porque ahí se guardaban
- 10:18Speaker 2: muebles y cosas viejas. Nadie subía, ni siquiera durante el día.
- 10:24Speaker 2: No le di más vueltas, el trabajo no requería que
- 10:26Speaker 2: me acercara a ese piso, así que lo ignoré. Mi
- 10:30Speaker 2: rutina consistía en caminar por los pasillos, vigilar a los
- 10:34Speaker 2: residentes y asegurarme de que todo estuviera en calma. La
- 10:38Speaker 2: mayoría de los ancianos estaban en etapas avanzadas de demencia
- 10:41Speaker 2: o tenían problemas de movilidad, así que mis noches eran tranquilas.
- 10:46Speaker 2: Sin embargo, había algo en el ambiente del lugar que
- 10:49Speaker 2: nunca me permitió sentirme completamente cómodo. Había una sensación constante
- 10:54Speaker 2: de estar siendo observado. A veces, mientras revisaba los pasillos,
- 10:59Speaker 2: me daba la impresión de que algo se movía en
- 11:01Speaker 2: mi visión periférica, como si alguien se escondiera a propósito.
- 11:06Speaker 2: pero cuando giraba la cabeza, no había nada ni nadie.
- 11:10Speaker 2: Me repetía que era mi imaginación, el efecto de las
- 11:13Speaker 2: sombras proyectadas por las lámparas viejas que iluminaban tenuemente los corredores.
- 11:19Speaker 2: Un detalle que siempre me inquietó, aunque nunca lo mencioné,
- 11:22Speaker 2: era que en el tercer piso, justo bajo el cuarto cerrado,
- 11:26Speaker 2: las luces parpadeaban constantemente. Cada noche, sin falta, el pasillo
- 11:31Speaker 2: de ese nivel parecía más oscuro que los demás, como
- 11:34Speaker 2: si la electricidad evitara funcionar bien allí. Los ancianos que
- 11:39Speaker 2: dormían en ese piso a menudo balbuceaban cosas incomprensibles durante
- 11:43Speaker 2: la noche, como si estuvieran soñando algo perturbador. La verdadera
- 11:48Speaker 2: pesadilla comenzó en mi tercera semana de trabajo. Era una
- 11:52Speaker 2: noche particularmente silenciosa. Incluso los ruidos habituales, como los pasos
- 11:57Speaker 2: de algún residente o el crujir de las paredes, parecían
- 12:00Speaker 2: haberse apagado por completo. Estaba revisando mi lista de pendientes
- 12:05Speaker 2: cuando escuché algo diferente. Era un ruido que no debería
- 12:09Speaker 2: haber estado ahí, una risa infantil. Me quedé inmóvil por
- 12:13Speaker 2: un momento, tratando de entender lo que acababa de oír.
- 12:17Speaker 2: La risa no era lejana ni amortiguada, era clara, como
- 12:21Speaker 2: si viniera de un lugar cercano. El asilo no tenía niños.
- 12:26Speaker 2: Ningún visitante estaba permitido a esas horas, y mucho menos
- 12:29Speaker 2: un menor. Sentí un nudo en el estómago, pero decidí
- 12:34Speaker 2: seguir el sonido para comprobar qué estaba ocurriendo. La risa
- 12:38Speaker 2: me llevó al tercer piso, al final del pasillo oscuro.
- 12:42Speaker 2: Caminé despacio, con la linterna en la mano, esperando encontrar
- 12:46Speaker 2: alguna explicación lógica. Sin embargo, mientras más me acercaba al
- 12:51Speaker 2: origen del sonido, más sentía que algo no estaba bien.
- 12:55Speaker 2: La risa había cambiado, ahora parecía acompañada por un ruido rítmico,
- 12:59Speaker 2: como el balanceo de algo pesado. Cuando llegué al final
- 13:03Speaker 2: del pasillo, noté que la puerta que llevaba al cuarto piso,
- 13:07Speaker 2: la que siempre estaba cerrada con candado, estaba entreabierta. No
- 13:11Speaker 2: había ninguna señal de que el candado hubiera sido forzado.
- 13:16Speaker 2: Simplemente estaba abierta, como si alguien hubiera decidido cruzar ese
- 13:19Speaker 2: umbral prohibido. Subí las escaleras lentamente, tratando de calmar mis nervios.
- 13:26Speaker 2: Al llegar al cuarto piso, me encontré con un pasillo
- 13:29Speaker 2: cubierto de polvo, con muebles viejos apilados a los lados.
- 13:33Speaker 2: Las ventanas estaban tapiadas, dejando entrar sólo pequeños rayos de
- 13:37Speaker 2: luz de la luna que atravesaban las rendijas de la madera.
- 13:41Speaker 2: El sonido de la risa infantil seguía ahí, más fuerte ahora,
- 13:45Speaker 2: junto con el crujido de algo que se movía. Seguí
- 13:49Speaker 2: avanzando hasta llegar al fondo del pasillo, donde había una
- 13:52Speaker 2: puerta entreabierta. La empujé con cuidado, y lo que vi
- 13:56Speaker 2: dentro me paralizó. Era una habitación grande, llena de cunas antiguas.
- 14:02Speaker 2: La pintura de las paredes estaba desgastada, y el techo
- 14:05Speaker 2: tenía manchas de humedad. Pero lo que realmente me dejó
- 14:09Speaker 2: sin aliento fue una de las cunas, que se movía sola,
- 14:12Speaker 2: balanceándose de un lado a otro con un ritmo constante.
- 14:16Speaker 2: Por un momento, pensé que estaba perdiendo la razón. Pero
- 14:20Speaker 2: entonces lo vi. Una figura pequeña, sentada dentro de la cuna.
- 14:26Speaker 2: Era una niña. No tendría más de seis o siete años.
- 14:31Speaker 2: Su cabello oscuro caía en mechones desordenados y llevaba un
- 14:34Speaker 2: vestido blanco que parecía tan viejo como el edificio mismo.
- 14:39Speaker 2: Estaba jugando con las barandas de la cuna, empujándolas para
- 14:42Speaker 2: mantener el balanceo. No debería haber niños en el asilo.
- 14:47Speaker 2: Lo sabía. Traté de moverme, de decir algo, pero mi
- 14:51Speaker 2: cuerpo no respondía. Era como si algo invisible me estuviera
- 14:56Speaker 2: obligando a quedarme quieto, a observar. La niña giró la
- 15:00Speaker 2: cabeza lentamente y sus ojos se cruzaron con los míos.
- 15:04Speaker 2: Eran oscuros, profundos, como pozos que no tenían fondo. De repente,
- 15:10Speaker 2: dejó de jugar. Se levantó de la cuna con movimientos
- 15:13Speaker 2: extrañamente rígidos y antes de que pudiera reaccionar, corrió hacia
- 15:18Speaker 2: la pared más cercana. Pero no se detuvo. Simplemente atravesó
- 15:23Speaker 2: la pared, como si no estuviera ahí, y desapareció. El
- 15:27Speaker 2: silencio que quedó en la habitación era ensordecedor. Apenas podía respirar.
- 15:33Speaker 2: No sabía qué hacer. Miré la cuna que todavía se
- 15:37Speaker 2: balanceaba ligeramente, como si el movimiento de la niña aún
- 15:40Speaker 2: estuviera ahí. Salí de la habitación tan rápido como pude,
- 15:44Speaker 2: bajé las escaleras y me encerré en la oficina del
- 15:47Speaker 2: primer piso. Esa noche no pude hacer más rondas. Al
- 15:52Speaker 2: día siguiente, hablé con uno de los empleados más antiguos
- 15:55Speaker 2: del asilo. Sin entrar en detalles, le mencioné que había
- 15:59Speaker 2: subido al cuarto piso y que algo extraño había ocurrido.
- 16:04Speaker 2: Su rostro cambió de inmediato. Me dijo que no debía
- 16:07Speaker 2: haber ido allí, que ese lugar estaba cerrado por una razón.
- 16:12Speaker 2: Fue entonces cuando me contó la historia. Décadas atrás, cuando
- 16:16Speaker 2: el edificio era un orfanato, hubo un incendio en el
- 16:19Speaker 2: cuarto piso. Algunos niños lograron escapar, pero varios quedaron atrapados.
- 16:25Speaker 2: Murieron en las habitaciones del fondo, incluyendo el cuarto de
- 16:29Speaker 2: las cunas. Desde entonces, se decía que el lugar estaba maldito,
- 16:34Speaker 2: que los espíritus de los niños nunca habían encontrado paz.
- 16:38Speaker 2: Dejé el trabajo poco después. No podía quedarme más tiempo
- 16:42Speaker 2: en ese lugar, sabiendo lo que había visto. Hasta el
- 16:46Speaker 2: día de hoy, sigo recordando la risa de esa niña
- 16:49Speaker 2: y la forma en que me miró. No sé si
- 16:52Speaker 2: lo que vi era un espíritu, un recuerdo atrapado en
- 16:55Speaker 2: las paredes del asilo o simplemente mi mente jugando conmigo.
- 16:59Speaker 2: Pero lo que sí sé es que algo ocurrió en
- 17:01Speaker 2: ese cuarto, algo que nunca podré olvidar. La maldición del rosario.
- 17:14Speaker 2: Hay cosas que parecen inofensivas, incluso sagradas, pero que, por
- 17:19Speaker 2: razones que no alcanzamos a comprender, están impregnadas de algo
- 17:22Speaker 2: que no pertenece a este mundo. Nunca creí en objetos malditos,
- 17:27Speaker 2: en historias de superstición que parecían más cuentos de abuelas
- 17:30Speaker 2: que realidades. Pero después de lo que viví en el
- 17:34Speaker 2: asilo San José en Michoacán, ya no estoy tan seguro.
- 17:38Speaker 2: A veces, lo que menos esperas puede convertirse en el
- 17:41Speaker 2: portal hacia algo que no tiene explicación. Y un simple rosario,
- 17:46Speaker 2: una vez considerado un símbolo de protección, puede transformarse en
- 17:50Speaker 2: un heraldo de la muerte. El asilo estaba en un
- 17:53Speaker 2: pequeño pueblo rodeado de montañas. Era un lugar tranquilo, con
- 17:57Speaker 2: una estructura antigua pero bien conservada. Las habitaciones eran austeras,
- 18:03Speaker 2: pero cómodas, y los residentes eran en su mayoría personas
- 18:06Speaker 2: mayores que habían sido abandonadas por sus familias o que
- 18:09Speaker 2: no tenían a dónde ir. Mi trabajo era sencillo, cuidar
- 18:13Speaker 2: de ellos, asegurarme de que estuvieran bien alimentados y de
- 18:17Speaker 2: que tomaran sus medicamentos. Todo parecía normal al principio, hasta
- 18:22Speaker 2: que conocí a Doña Isabel. Doña Isabel era una mujer
- 18:26Speaker 2: que siempre me pareció diferente al resto. A pesar de
- 18:29Speaker 2: tener más de 80 años, su mirada era vivaz, intensa, como
- 18:33Speaker 2: si guardara secretos que nadie más podía comprender. Siempre llevaba
- 18:38Speaker 2: consigo un rosario, uno que nunca dejaba de apretar entre
- 18:41Speaker 2: sus dedos. Era un rosario antiguo, de cuentas negras y brillantes,
- 18:46Speaker 2: con una cruz de plata desgastada por los años. Decía
- 18:50Speaker 2: que ese rosario había sido un regalo de su madre
- 18:53Speaker 2: y que lo había acompañado durante toda su vida. Para ella,
- 18:57Speaker 2: era más que un objeto, era su conexión con algo
- 19:00Speaker 2: más grande, algo divino. Todo cambió cuando, un día, Doña
- 19:05Speaker 2: Isabel perdió su rosario. Nadie supo cómo ni dónde ocurrió.
- 19:10Speaker 2: Ella lo buscó desesperadamente, revisando cada rincón de su habitación,
- 19:14Speaker 2: pidiendo ayuda al personal e incluso a otros residentes. Durante semanas,
- 19:19Speaker 2: su humor cambió por completo. Pasó de ser una mujer
- 19:23Speaker 2: fuerte y tranquila a alguien consumida por la ansiedad. Decía
- 19:27Speaker 2: que sin su rosario no podía dormir, que se sentía desprotegida.
- 19:32Speaker 2: Pero por más que buscamos, el rosario no apareció. Una noche,
- 19:37Speaker 2: mientras hacía mi ronda, decidí pasar por su habitación para
- 19:41Speaker 2: ver cómo estaba. La encontré sentada en su cama, con
- 19:44Speaker 2: la mirada perdida en la ventana. Había algo extraño en
- 19:48Speaker 2: su expresión, algo que no había visto antes. Parecía resignada,
- 19:53Speaker 2: como si supiera que el final estaba cerca. Esa fue
- 19:57Speaker 2: la última vez que la vi con vida. A la
- 20:00Speaker 2: mañana siguiente, la encontramos sin vida en su cama. No
- 20:04Speaker 2: había señales de sufrimiento, simplemente se había ido, como si
- 20:08Speaker 2: se hubiera rendido. Lo más extraño ocurrió después de su muerte.
- 20:13Speaker 2: Mientras recogíamos sus pertenencias, su hija llegó al asilo para
- 20:17Speaker 2: llevarse sus cosas. Entre las sábanas de la cama, encontró
- 20:21Speaker 2: el rosario que Doña Isabel había perdido. Estaba ahí, debajo
- 20:26Speaker 2: de su almohada, como si hubiera estado escondido todo ese tiempo.
- 20:30Speaker 2: Nadie pudo explicar cómo llegó ahí, pero la hija de
- 20:33Speaker 2: Doña Isabel lo tomó y se lo llevó con ella.
- 20:37Speaker 2: Esa misma noche, tres residentes murieron en circunstancias extrañas. Uno
- 20:42Speaker 2: de ellos fue encontrado sentado en su silla de ruedas,
- 20:45Speaker 2: con los ojos abiertos, mirando hacia el techo. Parecía haberse
- 20:50Speaker 2: detenido en medio de un pensamiento, como si algo lo
- 20:53Speaker 2: hubiera sorprendido. Otro fue hallado en el pasillo, como si
- 20:57Speaker 2: hubiera intentado salir de su habitación pero no lo hubiera logrado.
- 21:01Speaker 2: El tercero murió en su cama, con las manos cruzadas
- 21:04Speaker 2: sobre el pecho, en una posición que nadie recordaba haberle colocado.
- 21:09Speaker 2: Las muertes no parecían tener relación, pero ocurrieron con horas
- 21:13Speaker 2: de diferencia y el asilo se sumió en un estado
- 21:16Speaker 2: de temor silencioso. La noticia del rosario no tardó en
- 21:20Speaker 2: extenderse entre los residentes y el personal. Decían que estaba maldito,
- 21:25Speaker 2: que la muerte de Doña Isabel lo había cargado de
- 21:27Speaker 2: una energía oscura. Algunos creían que el objeto se había
- 21:31Speaker 2: convertido en un vínculo entre este mundo y el otro,
- 21:34Speaker 2: un portal por el que las almas quedaban atrapadas. Los
- 21:38Speaker 2: rumores crecieron cuando la hija de Doña Isabel, que se
- 21:41Speaker 2: había llevado el rosario, falleció en un accidente automovilístico apenas
- 21:45Speaker 2: dos días después. La historia del rosario comenzó a convertirse
- 21:50Speaker 2: en una especie de leyenda dentro del asilo. Algunos decían
- 21:54Speaker 2: que lo habían visto moverse solo, como si las cuentas
- 21:57Speaker 2: se deslizaran por el hilo sin que nadie las tocara.
- 22:01Speaker 2: Otros aseguraban haber escuchado algo parecido a un zumbido leve
- 22:04Speaker 2: cuando pasaban cerca de la habitación de Doña Isabel, aunque
- 22:07Speaker 2: el cuarto ya estaba vacío. El personal comenzó a evitar
- 22:11Speaker 2: esa área del asilo, y las noches se volvieron más inquietantes.
- 22:16Speaker 2: Parecía que la presencia de Doña Isabel, o algo relacionado
- 22:19Speaker 2: con ella, no había abandonado el lugar. Una noche, mientras
- 22:24Speaker 2: revisaba las habitaciones, pasé cerca del antiguo cuarto de Doña Isabel.
- 22:29Speaker 2: La puerta estaba cerrada, pero sentí algo extraño al estar
- 22:32Speaker 2: frente a ella. El aire era pesado, y una sensación
- 22:37Speaker 2: de incomodidad me invadió. Decidí entrar, convencido de que no
- 22:41Speaker 2: había nada de qué preocuparse, pero lo que vi me
- 22:44Speaker 2: dejó helado. En el centro de la cama estaba el rosario.
- 22:49Speaker 2: Era imposible, porque todos sabíamos que la hija de Doña
- 22:52Speaker 2: Isabel se lo había llevado. Sin embargo, ahí estaba, intacto,
- 22:57Speaker 2: con su cruz de plata brillando débilmente bajo la luz
- 23:00Speaker 2: de la luna que entraba por la ventana. No me
- 23:03Speaker 2: atreví a tocarlo. Cerré la puerta y regresé a la oficina,
- 23:07Speaker 2: intentando convencerme de que alguien había colocado el rosario ahí
- 23:11Speaker 2: como una broma de mal gusto. Pero cuando revisé el
- 23:14Speaker 2: registro del turno, confirmé que era el único empleado trabajando
- 23:18Speaker 2: esa noche. Nadie más podría haberlo hecho. Después de ese incidente,
- 23:24Speaker 2: decidí renunciar. No podía seguir trabajando en un lugar donde
- 23:28Speaker 2: sentía que algo oscuro y desconocido estaba siempre presente. Antes
- 23:33Speaker 2: de irme, escuché que el rosario había desaparecido de nuevo.
- 23:38Speaker 2: Algunos dijeron que un empleado lo había tomado por curiosidad,
- 23:41Speaker 2: pero nunca se confirmó quién había sido. Lo único que
- 23:45Speaker 2: sé es que, semanas después de mi partida, recibí la
- 23:48Speaker 2: noticia de que ese empleado había fallecido en un accidente doméstico.
- 23:53Speaker 2: Una lámpara había caído sobre él mientras dormía. Hasta el
- 23:57Speaker 2: día de hoy, no sé qué pensar del rosario.¿ Era
- 24:00Speaker 2: realmente un objeto maldito?¿ O todo fue una serie de
- 24:04Speaker 2: coincidencias trágicas? A veces, cuando estoy solo en casa y
- 24:09Speaker 2: el silencio se hace demasiado profundo, me viene a la
- 24:12Speaker 2: mente la imagen de Doña Isabel, sentada en su cama,
- 24:15Speaker 2: con ese rosario entre las manos. Y me pregunto si,
- 24:19Speaker 2: de alguna manera, lo que ocurrió en el asilo fue
- 24:22Speaker 2: una advertencia, un recordatorio de que hay cosas que no
- 24:25Speaker 2: debemos intentar comprender. El anciano que no envejecía Hay cosas
- 24:38Speaker 2: que uno no espera encontrar en un lugar como un asilo.
- 24:42Speaker 2: Uno piensa en ancianos tranquilos, en rutinas monótonas y en
- 24:46Speaker 2: una atmósfera cargada de nostalgia. Pero nadie te prepara para
- 24:50Speaker 2: lo extraño, lo imposible, lo que no tiene explicación. Mi
- 24:54Speaker 2: nombre es Rosa, tengo 34 años, y trabajé como enfermera en
- 24:58Speaker 2: un asilo en un pequeño pueblo de Jalisco. Mi experiencia
- 25:02Speaker 2: ahí es algo que, a pesar de los años que
- 25:05Speaker 2: han pasado, no puedo borrar de mi mente. Lo que
- 25:08Speaker 2: viví me dejó con más preguntas que respuestas, y hasta
- 25:11Speaker 2: el día de hoy no sé si quiero saber la verdad.
- 25:15Speaker 2: El asilo estaba en las afueras del pueblo, rodeado de
- 25:18Speaker 2: campos y árboles que, al atardecer, parecían tragarse la luz
- 25:22Speaker 2: del sol. Era un edificio viejo, con una arquitectura colonial que,
- 25:27Speaker 2: a pesar de su deterioro, mantenía un aire de dignidad.
- 25:31Speaker 2: La mayoría de los residentes eran personas mayores sin familia,
- 25:35Speaker 2: hombres y mujeres que habían llegado ahí para pasar sus
- 25:37Speaker 2: últimos días en paz. Todos eran iguales, frágiles, marchitos por
- 25:43Speaker 2: los años. Excepto don Javier. Don Javier era diferente. Desde
- 25:49Speaker 2: el primer día que lo vi, su apariencia me llamó
- 25:51Speaker 2: la atención. No lucía como los demás residentes. Su postura
- 25:57Speaker 2: era erguida, sus movimientos ágiles, y sus ojos tenían una
- 26:00Speaker 2: intensidad que no era normal en alguien de su edad.
- 26:04Speaker 2: Lo más extraño era que, según el registro, llevaba más
- 26:07Speaker 2: de 20 años viviendo en el asilo. Pero si no lo
- 26:11Speaker 2: hubiera leído con mis propios ojos, jamás lo habría creído.
- 26:15Speaker 2: Don Javier no parecía tener más de 60 años, a pesar
- 26:19Speaker 2: de que debía estar cerca de los 80. Los otros empleados
- 26:23Speaker 2: hablaban poco de él, pero no porque no tuvieran historias
- 26:26Speaker 2: que contar. Era como si todos supieran que había algo
- 26:30Speaker 2: raro en él y preferían no mencionarlo.« Es mejor no
- 26:34Speaker 2: meterse en cosas que no entiendes», decía uno de los
- 26:37Speaker 2: cuidadores más antiguos cuando le pregunté. No le di mucha
- 26:41Speaker 2: importancia al principio. Pensé que eran rumores, exageraciones de personas
- 26:46Speaker 2: aburridas que habían trabajado ahí demasiado tiempo. pero poco a
- 26:51Speaker 2: poco comencé a notar cosas que no tenían sentido. Don
- 26:55Speaker 2: Javier siempre se mantenía al margen de los demás residentes.
- 26:59Speaker 2: Rara vez participaba en las actividades grupales y nunca se
- 27:03Speaker 2: le veía en las áreas comunes por mucho tiempo. Pasaba
- 27:07Speaker 2: la mayor parte de su tiempo en su habitación, la
- 27:09Speaker 2: número 16 en el ala más antigua del asilo. La habitación
- 27:14Speaker 2: tenía una pequeña ventana que daba al patio trasero, donde
- 27:17Speaker 2: pasaba horas observando algo que nunca pude identificar. Había una
- 27:22Speaker 2: calma inquietante en su forma de estar ahí, como si
- 27:25Speaker 2: el tiempo no significara nada para él. Un día, mientras
- 27:29Speaker 2: le llevaba su medicamento, me atreví a preguntarle por qué
- 27:32Speaker 2: no parecía envejecer. Lo hice con una sonrisa, medio en broma,
- 27:37Speaker 2: esperando que se riera o me respondiera con algún comentario casual.
- 27:42Speaker 2: pero no lo hizo. En lugar de eso, me miró fijamente,
- 27:46Speaker 2: con una expresión seria, como si estuviera evaluando si debía
- 27:49Speaker 2: decirme la verdad o no. Finalmente, con voz baja, me
- 27:54Speaker 2: dijo que había hecho un pacto. No dijo con quién
- 27:57Speaker 2: y cómo, sólo que el pacto lo había liberado del
- 28:00Speaker 2: paso del tiempo. Me reí nerviosamente, pensando que era una
- 28:04Speaker 2: de esas cosas extrañas que los ancianos a veces dicen,
- 28:08Speaker 2: pero la intensidad en su mirada me dejó inquieta. Después
- 28:12Speaker 2: de esa conversación, no pude dejar de pensar en lo
- 28:15Speaker 2: que había dicho. Comencé a prestar más atención a don Javier.
- 28:20Speaker 2: Noté que siempre llevaba un anillo de plata con un
- 28:22Speaker 2: diseño que no lograba identificar, una especie de símbolo que
- 28:26Speaker 2: no parecía pertenecer a ninguna cultura que conociera. También me
- 28:30Speaker 2: di cuenta de que nunca comía con los demás. Su
- 28:34Speaker 2: bandeja de comida siempre permanecía intacta cuando la retirábamos. Algunos
- 28:39Speaker 2: decían que apenas dormía, pero nunca parecía cansado. Lo más
- 28:43Speaker 2: perturbador ocurrió una noche de turno, cerca de la medianoche.
- 28:48Speaker 2: Estaba haciendo mi recorrido por los pasillos, asegurándome de que
- 28:52Speaker 2: todos los residentes estuvieran en sus habitaciones. Cuando pasé por
- 28:56Speaker 2: la puerta de Don Javier, vi luz saliendo por debajo
- 28:59Speaker 2: de la rendija, como si tuviera una vela encendida. Eso
- 29:03Speaker 2: no era permitido por cuestiones de seguridad, así que toqué
- 29:06Speaker 2: suavemente para avisarle. No hubo respuesta. Decidí abrir la puerta,
- 29:12Speaker 2: y lo que vi me dejó sin palabras. La habitación
- 29:16Speaker 2: estaba llena de un olor extraño, como una mezcla de
- 29:19Speaker 2: tierra mojada y metal. La cama estaba vacía, perfectamente tendida,
- 29:24Speaker 2: y la luz provenía de una especie de lámpara pequeña
- 29:27Speaker 2: colocada en el piso, proyectando sombras alargadas en las paredes.
- 29:32Speaker 2: Pero lo más desconcertante era lo que había en el
- 29:34Speaker 2: centro de la habitación, un círculo dibujado en el suelo
- 29:37Speaker 2: con lo que parecía ser ceniza. Dentro del círculo, había
- 29:41Speaker 2: pequeñas figuras hechas de madera, como muñecos, dispuestas en posiciones extrañas.
- 29:47Speaker 2: Antes de que pudiera procesar lo que estaba viendo, escuché
- 29:51Speaker 2: pasos detrás de mí. Me giré rápidamente, pero no había nadie.
- 29:56Speaker 2: Salí de la habitación y cerré la puerta, mi corazón
- 29:59Speaker 2: latiendo con fuerza. No podía explicarlo, pero sentí que había
- 30:04Speaker 2: invadido algo que no debía. Al día siguiente, volví a
- 30:08Speaker 2: revisar la habitación, pero no había rastro del círculo ni
- 30:11Speaker 2: de las figuras. Todo estaba en orden, como si nada
- 30:15Speaker 2: hubiera pasado. Unas semanas después, don Javier desapareció. No hubo aviso,
- 30:21Speaker 2: ni rastros de que se hubiera ido por su cuenta.
- 30:25Speaker 2: Simplemente no estaba. Las cámaras de seguridad no mostraban nada inusual.
- 30:31Speaker 2: Lo buscamos por todo el asilo y en los alrededores,
- 30:34Speaker 2: pero fue como si se hubiera desvanecido. En su habitación,
- 30:38Speaker 2: lo único que encontramos fue una nota sobre la almohada
- 30:41Speaker 2: que decía,« El tiempo ha llegado». Era una frase simple,
- 30:45Speaker 2: pero cargada de un peso que nadie pudo ignorar. Después
- 30:49Speaker 2: de su desaparición, las cosas en el asilo cambiaron. Algunos
- 30:54Speaker 2: empleados comenzaron a renunciar, incapaces de soportar la atmósfera extraña
- 30:58Speaker 2: que parecía haberse intensificado. Los residentes empezaron a hablar de
- 31:03Speaker 2: cosas que veían por la noche, sombras que se movían
- 31:06Speaker 2: en los pasillos, ruidos que no podían explicar. Incluso los
- 31:10Speaker 2: cuidadores más escépticos comenzaron a admitir que había algo fuera
- 31:14Speaker 2: de lo normal en el lugar. Yo también decidí irme
- 31:17Speaker 2: poco tiempo después. No podía soportar la sensación de que
- 31:21Speaker 2: algo me observaba, algo que no podía ver. Hasta el
- 31:25Speaker 2: día de hoy, no sé qué pasó realmente con don
- 31:28Speaker 2: Javier ni qué significaba la nota que dejó. Pero a veces,
- 31:32Speaker 2: cuando cierro los ojos, recuerdo su mirada y la calma
- 31:35Speaker 2: inquietante con la que vivía. Era como si supiera algo
- 31:39Speaker 2: que los demás no podíamos comprender, como si hubiera visto
- 31:42Speaker 2: más allá del velo de lo que llamamos realidad. Y entonces,
- 31:47Speaker 2: pienso en el pacto del que habló.¿ Qué tipo de
- 31:50Speaker 2: acuerdo podría hacer que alguien escapara del tiempo?¿ Qué precio
- 31:54Speaker 2: tuvo que pagar? Tal vez nunca lo sabré. Pero hay
- 31:58Speaker 2: noches en las que, en el borde del sueño, siento
- 32:01Speaker 2: como si algo estuviera cerca, esperando. Y aunque no quiero admitirlo,
- 32:06Speaker 2: parte de mí sabe que don Javier nunca se fue
- 32:08Speaker 2: del todo. EL COMEDOR MALDITO Hay cosas que no se
- 32:20Speaker 2: cuestionan en ciertos lugares. Pequeñas reglas que, a primera vista,
- 32:25Speaker 2: parecen absurdas, pero que llevan consigo un peso que no
- 32:28Speaker 2: entendemos del todo. Cuando empecé a trabajar como cocinera en
- 32:32Speaker 2: el asilo La Casa del Puerto en Veracruz, nunca imaginé
- 32:36Speaker 2: que una de esas reglas aparentemente insignificantes marcaría el inicio
- 32:40Speaker 2: de una experiencia que aún me quita el sueño. Pensé
- 32:43Speaker 2: que mi trabajo sería sencillo, preparar alimentos, organizar los menús
- 32:48Speaker 2: y mantener limpia la cocina. Pero lo que encontré en
- 32:51Speaker 2: ese lugar me hizo dudar de todo lo que creía saber.
- 32:55Speaker 2: El asilo estaba ubicado en una antigua casona colonial, cerca
- 32:59Speaker 2: de la costa. Desde lejos, parecía pintoresco, con su fachada
- 33:03Speaker 2: blanca y sus grandes ventanales que dejaban entrar la luz
- 33:06Speaker 2: del sol. Pero una vez dentro, algo en el ambiente
- 33:10Speaker 2: era distinto. Las paredes, a pesar de estar limpias y
- 33:14Speaker 2: bien pintadas, parecían guardar una humedad que nunca se iba,
- 33:18Speaker 2: como si la sal del mar estuviera incrustada en el
- 33:21Speaker 2: corazón del edificio. El lugar tenía un aire pesado, y
- 33:25Speaker 2: a pesar del ruido de los residentes y del personal,
- 33:28Speaker 2: a veces el silencio se sentía más fuerte que cualquier sonido.
- 33:32Speaker 2: El comedor estaba justo al lado de la cocina, un
- 33:35Speaker 2: espacio amplio con mesas de madera largas y sillas pesadas.
- 33:39Speaker 2: Durante el día, estaba lleno de vida, con los ancianos comiendo, conversando,
- 33:44Speaker 2: y a veces peleando por cosas insignificantes. Pero en la noche,
- 33:49Speaker 2: cuando el comedor quedaba vacío, el ambiente cambiaba por completo.
- 33:54Speaker 2: Era como si el lugar se transformara en algo más oscuro,
- 33:57Speaker 2: más denso. Desde el primer día, me dieron instrucciones claras.
- 34:02Speaker 2: Nunca debía dejar cubiertos en las mesas durante la noche.
- 34:06Speaker 2: Todo tenía que ser guardado en su lugar. No entendí
- 34:10Speaker 2: la lógica detrás de la regla, pero tampoco pregunté. Pensé
- 34:14Speaker 2: que sería alguna manía del director o una cuestión de orden.
- 34:18Speaker 2: Al fin y al cabo, estaba allí para trabajar, no
- 34:21Speaker 2: para cuestionar. Durante las primeras semanas, me aseguré de seguir
- 34:26Speaker 2: las instrucciones al pie de la letra. Siempre revisaba dos
- 34:30Speaker 2: veces antes de apagar las luces de la cocina y
- 34:32Speaker 2: el comedor, asegurándome de que todo estuviera en su sitio.
- 34:37Speaker 2: Sin embargo, una noche particularmente caótica, en la que un
- 34:40Speaker 2: residente había tenido una crisis y parte del personal estaba
- 34:44Speaker 2: distraído atendiendo la situación, olvidé un cuchillo sobre una de
- 34:48Speaker 2: las mesas del comedor. No era un cuchillo grande, solo
- 34:52Speaker 2: uno de los que usábamos para cortar pan. No le
- 34:55Speaker 2: di mucha importancia. Estaba cansada y simplemente cerré la puerta
- 35:00Speaker 2: del comedor, pensando que lo recogería a la mañana siguiente.
- 35:04Speaker 2: Cuando llegué al día siguiente, lo primero que noté fue
- 35:07Speaker 2: un extraño olor a humedad, más fuerte de lo habitual.
- 35:11Speaker 2: Al entrar al comedor, me quedé helada. El cuchillo que
- 35:15Speaker 2: había dejado olvidado no estaba donde lo había dejado. En cambio,
- 35:20Speaker 2: estaba clavado en el centro de una de las mesas,
- 35:22Speaker 2: rodeado de un charco de agua. El agua no tenía explicación.
- 35:28Speaker 2: No había goteado del techo, y la mesa estaba perfectamente
- 35:31Speaker 2: seca la noche anterior. Sentí un peso en el pecho,
- 35:35Speaker 2: pero intenté ignorarlo, pensando que quizá alguien del personal lo
- 35:39Speaker 2: había movido como una broma. Mientras limpiaba el charco, una
- 35:44Speaker 2: de las residentes, Doña Rosario, pasó caminando lentamente. Me miró
- 35:49Speaker 2: fijamente y dijo algo que me dejó inquieta, la mujer
- 35:52Speaker 2: de la cocina está enojada. Su tono era tranquilo, pero
- 35:56Speaker 2: sus palabras me provocaron una sensación difícil de describir. Le
- 36:00Speaker 2: pregunté qué quería decir, pero simplemente se encogió de hombros
- 36:04Speaker 2: y siguió su camino. No tardé en escuchar más sobre
- 36:08Speaker 2: la mujer de la cocina. Algunos ancianos decían que era
- 36:12Speaker 2: un espíritu que habitaba el comedor y la cocina, alguien
- 36:15Speaker 2: que había trabajado allí muchos años atrás, antes de que
- 36:18Speaker 2: el asilo fuera lo que es ahora. Según ellos, esta
- 36:22Speaker 2: mujer había muerto en circunstancias trágicas y desde entonces vigilaba
- 36:26Speaker 2: el lugar asegurándose de que las cosas se hicieran como
- 36:29Speaker 2: a ella le gustaban. Decían que si las reglas no
- 36:33Speaker 2: se cumplían, se molestaba y cuando eso pasaba, algo malo ocurría.
- 36:38Speaker 2: Intenté no darle importancia a las historias. Pensé que eran
- 36:43Speaker 2: simples inventos de los residentes, algo que se contaban entre
- 36:46Speaker 2: ellos para pasar el tiempo. Pero los eventos extraños continuaron.
- 36:52Speaker 2: Una semana después del incidente del cuchillo, un plato se
- 36:55Speaker 2: cayó de una repisa mientras yo estaba sola en la cocina.
- 36:59Speaker 2: No había nadie cerca, ni corrientes de aire que pudieran
- 37:02Speaker 2: haberlo empujado. El plato simplemente se deslizó y cayó al suelo,
- 37:07Speaker 2: rompiéndose en pedazos. A partir de ese momento, las cosas
- 37:12Speaker 2: comenzaron a escalar. Una de las estufas dejó de funcionar
- 37:16Speaker 2: de repente, aunque había sido revisada apenas días antes. Los
- 37:20Speaker 2: utensilios de cocina desaparecían y aparecían en lugares donde no
- 37:24Speaker 2: los había dejado. Una noche, mientras fregaba los trastes, escuché
- 37:29Speaker 2: un ruido detrás de mí. Al girarme, vi que una
- 37:33Speaker 2: de las sillas del comedor se había movido ligeramente. No
- 37:37Speaker 2: había nadie más allí. Lo que más me perturbó ocurrió
- 37:41Speaker 2: un mes después de mi llegada. Era una noche tranquila
- 37:44Speaker 2: y estaba terminando de limpiar la cocina cuando escuché un
- 37:48Speaker 2: golpe fuerte proveniente del comedor. Corrí a ver qué había
- 37:52Speaker 2: pasado y lo que encontré me dejó sin aliento. Una
- 37:55Speaker 2: de las mesas estaba completamente volteada, como si alguien la
- 37:59Speaker 2: hubiera empujado con fuerza. En el suelo, a su lado,
- 38:03Speaker 2: había un cuchillo clavado en la madera. Esta vez, no
- 38:07Speaker 2: había un charco de agua, pero la atmósfera en el
- 38:10Speaker 2: lugar era sofocante, como si el aire se hubiera vuelto
- 38:13Speaker 2: más denso. Al día siguiente, hablé con uno de los
- 38:17Speaker 2: empleados más antiguos del asilo. Me miró con seriedad y
- 38:21Speaker 2: me dijo que esas cosas siempre habían ocurrido, pero que
- 38:24Speaker 2: mientras siguieras las reglas, no había nada que temer. Según él,
- 38:29Speaker 2: la mujer de la cocina sólo quería respeto, que las
- 38:32Speaker 2: cosas se hicieran de la manera en que ella las
- 38:34Speaker 2: hacía cuando estaba viva. Pero si alguien rompía las reglas,
- 38:38Speaker 2: se encargaba de recordarlo. A partir de entonces, me aseguré
- 38:43Speaker 2: de no cometer más errores. Revisaba cada rincón del comedor
- 38:47Speaker 2: antes de apagar las luces, asegurándome de que no quedara
- 38:50Speaker 2: ni un solo cubierto fuera de lugar. Las cosas se calmaron,
- 38:55Speaker 2: al menos por un tiempo. Pero nunca me sentí completamente tranquila.
- 39:00Speaker 2: Siempre había algo en el ambiente, una sensación de que
- 39:03Speaker 2: no estaba sola, incluso cuando el lugar estaba vacío. Finalmente,
- 39:08Speaker 2: después de casi un año, decidí dejar el trabajo. No
- 39:12Speaker 2: podía soportar más la tensión de estar constantemente vigilada por
- 39:16Speaker 2: algo que no podía ver. Hasta el día de hoy,
- 39:19Speaker 2: pienso en la mujer de la cocina y en lo
- 39:21Speaker 2: que realmente ocurrió en ese asilo.¿ Era un espíritu?¿ O
- 39:26Speaker 2: simplemente mi mente jugando conmigo? No lo sé, pero lo
- 39:30Speaker 2: que sí sé es que hay reglas que no deben
- 39:32Speaker 2: romperse y que hay lugares donde el pasado nunca se
- 39:36Speaker 2: va del todo. La habitación 23 Siempre he sido una persona escéptica.
- 39:50Speaker 2: No me dejo llevar por cuentos de fantasmas o historias paranormales.
- 39:55Speaker 2: Crecí creyendo que todo en la vida tiene una explicación lógica.
- 39:59Speaker 2: Pero lo que viví en el asilo donde trabajé en
- 40:01Speaker 2: la Ciudad de México es algo que no he podido olvidar.
- 40:05Speaker 2: Por mucho que lo intente, no encuentro una respuesta que
- 40:08Speaker 2: me permita dormir tranquilo. Quizá contar esto me ayude a
- 40:12Speaker 2: cerrar ese capítulo, aunque una parte de mí sabe que
- 40:15Speaker 2: las puertas que se abren hacia lo desconocido nunca se
- 40:18Speaker 2: cierran del todo. El asilo era un edificio antiguo, con
- 40:22Speaker 2: techos altos, pasillos interminables y paredes que parecían absorber el tiempo.
- 40:28Speaker 2: Aunque había sido remodelado en varias ocasiones, algunas áreas conservaban
- 40:32Speaker 2: ese aire opresivo que sólo los lugares cargados de historia tienen.
- 40:37Speaker 2: Había habitaciones repartidas en dos pisos, pero había una en
- 40:40Speaker 2: particular que siempre estaba cerrada, la número 23. Desde el primer día,
- 40:46Speaker 2: nos dijeron que no la usáramos. No hubo explicaciones claras,
- 40:50Speaker 2: sólo una advertencia simple que los empleados más antiguos seguían
- 40:54Speaker 2: al pie de la letra. No la abras, no importa
- 40:57Speaker 2: la razón, dijeron. Y yo, como todos, acepté la regla
- 41:02Speaker 2: sin hacer preguntas. Al principio, no le di importancia. Había
- 41:08Speaker 2: muchas habitaciones disponibles y la rutina diaria del asilo era
- 41:12Speaker 2: suficientemente demandante como para andar preocupándome por una habitación cerrada.
- 41:17Speaker 2: Sin embargo, con el tiempo, me di cuenta de que
- 41:20Speaker 2: la habitación 23 era un tema tabú. Los residentes evitaban pasar
- 41:25Speaker 2: por ese pasillo. Incluso los más desorientados, aquellos que deambulaban
- 41:30Speaker 2: por los corredores sin rumbo fijo, parecían instintivamente mantenerse lejos
- 41:35Speaker 2: de esa puerta. Si alguna vez tocaban el tema, lo
- 41:38Speaker 2: hacían con una expresión de temor en el rostro, como
- 41:41Speaker 2: si recordar algo les pesara demasiado. Las primeras semanas en
- 41:45Speaker 2: el asilo transcurrieron sin incidentes. Pero llegó un día en
- 41:50Speaker 2: el que todas las habitaciones estaban ocupadas y un nuevo residente,
- 41:53Speaker 2: un hombre llamado Don Mateo, llegó sin previo aviso. No
- 41:58Speaker 2: teníamos espacio disponible. La única opción era abrir la habitación 23,
- 42:03Speaker 2: aunque eso iba en contra de las reglas. Algunos empleados
- 42:07Speaker 2: se negaron rotundamente, pero el director, un hombre pragmático que
- 42:11Speaker 2: no creía en supersticiones, ordenó que se abriera.« Es solo
- 42:16Speaker 2: una habitación más», dijo. No podía estar más equivocado. La
- 42:21Speaker 2: llave estaba guardada en una caja metálica dentro de la
- 42:24Speaker 2: oficina principal. Cuando la tomé, sentí algo extraño, una incomodidad
- 42:29Speaker 2: que no puedo describir con exactitud. Subí al segundo piso,
- 42:34Speaker 2: acompañado por el director y otro compañero. Nos detuvimos frente
- 42:38Speaker 2: a la puerta. Era idéntica a las demás, pero por
- 42:42Speaker 2: alguna razón parecía más pesada, más fría al tacto. Cuando
- 42:46Speaker 2: giré la llave y empujé, la puerta se abrió con
- 42:49Speaker 2: un sonido áspero, como si no hubiera sido movida en años.
- 42:53Speaker 2: La habitación era como cualquier otra, una cama sencilla, un
- 42:57Speaker 2: pequeño armario y una ventana que daba al patio trasero.
- 43:01Speaker 2: Sin embargo, el aire dentro era diferente, denso, como si
- 43:05Speaker 2: el espacio estuviera lleno de algo que no podías ver
- 43:08Speaker 2: pero que podías sentir. Incluso el director, que se mostraba escéptico,
- 43:13Speaker 2: pareció incomodarse. Dejamos que don Mateo se instalara, y aunque
- 43:18Speaker 2: noté que también se veía intranquilo, no dijo nada. Esa noche,
- 43:23Speaker 2: mientras hacía mi ronda, decidí pasar por el pasillo del
- 43:26Speaker 2: segundo piso para asegurarme de que todo estaba en orden.
- 43:30Speaker 2: Cuando llegué cerca de la habitación 23, sentí que el ambiente
- 43:33Speaker 2: había cambiado. El aire estaba más frío, y el silencio
- 43:38Speaker 2: era más profundo, como si el mundo entero hubiera decidido
- 43:41Speaker 2: detenerse alrededor de ese lugar. Me quedé de pie por
- 43:45Speaker 2: unos segundos frente a la puerta, pensando en tocar, pero
- 43:48Speaker 2: algo me detuvo. Una sensación inexplicable, como si algo dentro
- 43:53Speaker 2: de mí supiera que no debía hacerlo. A las dos
- 43:56Speaker 2: de la madrugada, el grito de Don Mateo rompió el
- 43:59Speaker 2: silencio del asilo. Corrí hasta la habitación, seguido por otros empleados.
- 44:05Speaker 2: Cuando abrimos la puerta, lo encontramos encorvado en una esquina, temblando,
- 44:10Speaker 2: con los ojos abiertos de par en par. Estaba en
- 44:13Speaker 2: estado de shock, incapaz de hablar coherentemente. Sus manos señalaban
- 44:18Speaker 2: hacia el techo. Miré hacia arriba, pero no vi nada,
- 44:22Speaker 2: solo la superficie de yeso manchada por los años. Sin embargo,
- 44:27Speaker 2: el miedo en sus ojos era tan real que era
- 44:29Speaker 2: imposible ignorarlo. Don Mateo fue trasladado a otra habitación esa
- 44:34Speaker 2: misma noche. Parecía estar más tranquilo, pero no volvió a
- 44:38Speaker 2: mencionar lo que vio, o al menos no de una
- 44:40Speaker 2: manera que pudiéramos entender. Sólo repetía una frase en voz baja,
- 44:45Speaker 2: como un mantre,« Ella está aquí. Ella está aquí». Esa mañana,
- 44:50Speaker 2: lo encontramos muerto. Su cuerpo estaba rígido, con marcas profundas
- 44:55Speaker 2: en su cuello, como si unas manos invisibles lo hubieran estrangulado.
- 45:00Speaker 2: La noticia de su muerte se extendió rápidamente entre los
- 45:03Speaker 2: residentes y el personal. Aunque el director intentó atribuirlo a
- 45:07Speaker 2: un infarto, todos sabíamos que había algo más. Las marcas
- 45:12Speaker 2: en su cuello eran demasiado precisas, demasiado humanas, pero nadie
- 45:16Speaker 2: había entrado en su habitación. Las cámaras de seguridad no
- 45:20Speaker 2: mostraron nada fuera de lo común. Era como si algo
- 45:23Speaker 2: en la habitación 23 lo hubiera seguido, algo que no podía
- 45:27Speaker 2: ser captado por nuestros ojos o nuestras máquinas. Después de
- 45:31Speaker 2: la muerte de Don Mateo, la habitación fue sellada nuevamente.
- 45:36Speaker 2: Nadie se atrevía a acercarse, ni siquiera durante el día.
- 45:40Speaker 2: Sin embargo, los residentes comenzaron a reportar cosas extrañas. Decían
- 45:45Speaker 2: que escuchaban pasos en el pasillo por las noches, pasos lentos,
- 45:49Speaker 2: que se detenían frente a sus puertas. Otros mencionaban ver
- 45:53Speaker 2: sombras moviéndose por debajo de las rendijas, como si alguien
- 45:57Speaker 2: estuviera caminando fuera de sus cuartos. Incluso los empleados comenzaron
- 46:02Speaker 2: a evitar ese piso, prefiriendo tomar rutas más largas para
- 46:05Speaker 2: no pasar por ahí. Yo intenté mantenerme escéptico, tratando de
- 46:10Speaker 2: aferrarme a la lógica, pero un evento cambió eso por completo.
- 46:15Speaker 2: Una noche, mientras hacía mi ronda, escuché un sonido suave
- 46:18Speaker 2: proveniente del segundo piso, como si algo estuviera siendo arrastrado. Subí,
- 46:24Speaker 2: con la linterna en mano, y caminé por el pasillo.
- 46:28Speaker 2: Cuando llegué frente a la habitación 23, noté que la puerta
- 46:31Speaker 2: estaba ligeramente entreabierta, a pesar de que había sido sellada
- 46:35Speaker 2: con llave. Empujé la puerta con cuidado y vi que
- 46:38Speaker 2: el cuarto estaba vacío. Sin embargo, en la pared sobre
- 46:42Speaker 2: la cama, había algo nuevo, una marca oscura, una especie
- 46:46Speaker 2: de mancha que no había estado ahí antes. Era grande, amorfa,
- 46:51Speaker 2: como si algo se hubiera filtrado desde el techo. El
- 46:55Speaker 2: olor era nauseabundo, una mezcla de humedad y algo metálico.
- 46:59Speaker 2: Sentí que no debía estar ahí, que lo que fuera
- 47:02Speaker 2: que había dejado esa marca no quería testigos. Cerré la
- 47:06Speaker 2: puerta rápidamente y me alejé. Renuncié al asilo poco tiempo después.
- 47:12Speaker 2: No podía seguir trabajando en un lugar donde sabía que
- 47:15Speaker 2: algo inexplicable estaba ocurriendo. Hasta el día de hoy, pienso
- 47:19Speaker 2: en la habitación 23 y en lo que don Mateo pudo
- 47:22Speaker 2: haber visto esa noche. Pienso en esas marcas en su cuello,
- 47:26Speaker 2: en la sensación de que algo invisible te observa desde
- 47:29Speaker 2: un lugar que no puedes identificar. Y aunque intento olvidarlo,
- 47:34Speaker 2: hay noches en las que despierto de golpe, sintiendo que
- 47:37Speaker 2: algo está parado al pie de mi cama, esperando a
- 47:39Speaker 2: que abra los ojos. La enfermera de blanco. Siempre pensé
- 47:51Speaker 2: que las historias de fantasmas eran un recurso para entretener
- 47:54Speaker 2: o asustar, algo que las personas inventaban para llenar los
- 47:57Speaker 2: vacíos de una rutina monótona. Pero lo que viví en
- 48:01Speaker 2: el asilo San Agustín en Chihuahua me hizo reconsiderar todo
- 48:04Speaker 2: lo que creía saber sobre el mundo. No soy alguien
- 48:08Speaker 2: dado a las supersticiones, pero lo que ocurrió durante mi
- 48:11Speaker 2: tiempo ahí sigue atormentándome. Me pregunto si realmente todo fue
- 48:15Speaker 2: real o si el cansancio me jugó una mala pasada.
- 48:19Speaker 2: pero no importa cuánto lo racionalice, hay algo que no
- 48:22Speaker 2: puedo explicar. Y eso es lo que más me aterra.
- 48:26Speaker 2: El asilo estaba ubicado en las afueras de la ciudad,
- 48:29Speaker 2: en una zona que parecía detenida en el tiempo. Rodeado
- 48:33Speaker 2: de árboles secos y caminos polvorientos, el edificio era un
- 48:37Speaker 2: antiguo hospital de mediados del siglo XX que había sido
- 48:40Speaker 2: reacondicionado para albergar a personas mayores. Sus muros blancos estaban
- 48:45Speaker 2: manchados por la humedad y el techo, cubierto de tejas rojas,
- 48:49Speaker 2: crujía con el viento. Desde el primer día noté que
- 48:53Speaker 2: el lugar tenía algo peculiar, como si cargara con el
- 48:56Speaker 2: peso de los años y de las historias que habían
- 48:58Speaker 2: quedado atrapadas en sus paredes. No tardé mucho en escuchar
- 49:02Speaker 2: los rumores. Según los residentes y algunos empleados, durante las
- 49:07Speaker 2: madrugadas aparecía una enfermera vestida de blanco caminando por los pasillos.
- 49:12Speaker 2: La describían con un uniforme antiguo, del estilo que se
- 49:15Speaker 2: usaba en los años 50, completo con cofia y zapatos blancos.
- 49:20Speaker 2: Algunos decían que solo se dejaba ver cuando un paciente
- 49:23Speaker 2: estaba cerca de la muerte, mientras que otros aseguraban que
- 49:26Speaker 2: era una especie de espíritu que cuidaba de los residentes.
- 49:29Speaker 2: Al principio, me reí de las historias. Pensé que eran exageraciones,
- 49:36Speaker 2: tal vez un intento de darle algo de emoción a
- 49:38Speaker 2: un lugar tan monótono. pero pronto descubrí que no todos
- 49:42Speaker 2: los rumores carecen de fundamento. Mi turno era el nocturno.
- 49:47Speaker 2: No me molestaba, porque las noches en el asilo solían
- 49:51Speaker 2: ser tranquilas. Los residentes dormían, y las pocas emergencias que
- 49:55Speaker 2: surgían eran manejables. Sin embargo, siempre había algo extraño en
- 50:00Speaker 2: la atmósfera a partir de la medianoche. Los pasillos, iluminados
- 50:05Speaker 2: por débiles luces amarillas, se sentían interminables y el silencio
- 50:09Speaker 2: era tan profundo que parecía absorber cualquier sonido. A menudo
- 50:14Speaker 2: me encontraba revisando los monitores de los pacientes más delicados,
- 50:18Speaker 2: verificando que todo estuviera en orden. Uno de esos pacientes
- 50:22Speaker 2: era don Andrés. Don Andrés había llegado al asilo hacía
- 50:26Speaker 2: unos meses, después de sufrir un derrame cerebral que lo
- 50:29Speaker 2: dejó postrado en una cama. Los médicos no daban muchas
- 50:33Speaker 2: esperanzas de que mejorara y su estado se había deteriorado rápidamente.
- 50:38Speaker 2: Durante mis rondas nocturnas, siempre me detenía en su habitación
- 50:42Speaker 2: para comprobar su estado. Era un hombre delgado, con el
- 50:46Speaker 2: rostro hundido y las manos marcadas por el paso del tiempo.
- 50:50Speaker 2: Respiraba con dificultad y los monitores que registraban su ritmo
- 50:53Speaker 2: cardíaco y oxígeno mostraban valores preocupantes. Sabía que no le
- 50:58Speaker 2: quedaba mucho tiempo y me aseguraba de que estuviera lo
- 51:01Speaker 2: más cómodo posible. La noche en que todo ocurrió comenzó
- 51:06Speaker 2: como cualquier otra. Los pasillos estaban vacíos y el único
- 51:10Speaker 2: sonido era el de los monitores en las habitaciones. Estaba
- 51:14Speaker 2: revisando unos registros en la oficina cuando, por el rabillo
- 51:17Speaker 2: del ojo, vi algo moverse en el pasillo. Al principio
- 51:21Speaker 2: pensé que era uno de mis compañeros, pero cuando levanté
- 51:25Speaker 2: la mirada, no había nadie. Dejé de escribir y salí
- 51:29Speaker 2: al pasillo. La luz era tenue y no vi nada
- 51:32Speaker 2: fuera de lo común, pero algo me llevó a caminar
- 51:35Speaker 2: hacia el cuarto de Don Andrés. Cuando llegué, noté que
- 51:39Speaker 2: la puerta estaba ligeramente entreabierta. Eso me extrañó, porque siempre
- 51:44Speaker 2: la dejábamos cerrada para que los pacientes pudieran descansar sin
- 51:47Speaker 2: ser molestados. Empujé la puerta con cuidado y vi que
- 51:51Speaker 2: todo parecía en orden, excepto por un detalle. El monitor
- 51:55Speaker 2: que registraba los signos vitales de Don Andrés mostraba valores
- 51:58Speaker 2: mucho mejores que los que había visto durante semanas. Era imposible.
- 52:04Speaker 2: Apenas unas horas antes, sus niveles eran críticos, y ahora
- 52:08Speaker 2: parecían los de un hombre mucho más joven y saludable.
- 52:11Speaker 2: Mientras trataba de procesar lo que veía, noté algo más.
- 52:16Speaker 2: El aire en la habitación se sentía diferente. No era
- 52:19Speaker 2: el frío habitual de la noche, sino algo más, una
- 52:22Speaker 2: especie de quietud pesada que hacía que todo pareciera detenido.
- 52:27Speaker 2: Miré hacia la cama, y fue entonces cuando lo vi.
- 52:31Speaker 2: Junto a don Andrés había una figura. Era una mujer,
- 52:35Speaker 2: de pie, con un uniforme blanco impecable y una cofia
- 52:38Speaker 2: perfectamente colocada. Estaba de espaldas, inclinada hacia él, como si
- 52:43Speaker 2: lo estuviera revisando. Mi primer pensamiento fue que era una
- 52:47Speaker 2: compañera de trabajo, pero algo en su postura me hizo dudar.
- 52:52Speaker 2: Su figura era rígida, y el uniforme no era como
- 52:55Speaker 2: los nuestros. Era mucho más antiguo, como los que había
- 52:59Speaker 2: visto en fotografías de décadas pasadas. Antes de que pudiera reaccionar,
- 53:03Speaker 2: la figura se enderezó y salió de la habitación, caminando
- 53:07Speaker 2: con pasos firmes hacia el pasillo. Corrí tras ella, pero
- 53:11Speaker 2: cuando llegué al pasillo, no había nadie. Revisé cada esquina,
- 53:16Speaker 2: cada puerta, pero era como si se hubiera desvanecido. Regresé
- 53:20Speaker 2: a la habitación de don Andrés, pero todo estaba igual
- 53:23Speaker 2: que antes. Los monitores seguían mostrando valores normales y él
- 53:28Speaker 2: parecía descansar tranquilo. Al día siguiente, don Andrés despertó. Contra
- 53:34Speaker 2: todo pronóstico, se sentó en su cama y pidió agua.
- 53:38Speaker 2: Los médicos no podían explicarlo. Era como si hubiera recibido
- 53:43Speaker 2: una segunda oportunidad de vivir. Durante los dos días siguientes,
- 53:47Speaker 2: su estado siguió mejorando y hasta bromeó con algunos de
- 53:50Speaker 2: los empleados. Parecía un milagro, pero todo cambió al tercer día.
- 53:56Speaker 2: Esa noche, don Andrés comenzó a agitarse. Estaba inquieto, murmurando
- 54:02Speaker 2: cosas que nadie podía entender. Me pidieron que lo vigilara,
- 54:06Speaker 2: así que pasé horas en su habitación observándolo. Poco antes
- 54:10Speaker 2: del amanecer, don Andrés abrió los ojos y me miró.
- 54:14Speaker 2: Su expresión era tranquila, casi resignada. Antes de cerrar los
- 54:19Speaker 2: ojos para siempre, dijo algo que me dejó helado, ella
- 54:22Speaker 2: me preparó para partir. Don Andrés falleció esa mañana. Los
- 54:28Speaker 2: médicos dijeron que su cuerpo no pudo soportar más, pero
- 54:31Speaker 2: nunca pudieron explicar cómo había mejorado tan repentinamente antes de morir.
- 54:36Speaker 2: Cuando retiré las sábanas para preparar su cuerpo, encontré algo
- 54:40Speaker 2: que me dejó sin palabras. Sobre la almohada, justo donde
- 54:44Speaker 2: había estado su cabeza, había una pequeña mancha. No era
- 54:48Speaker 2: sangre ni ningún líquido corporal. Era una marca gris, como
- 54:53Speaker 2: si alguien hubiera dejado la huella de una mano, una
- 54:56Speaker 2: mano que no debería haber estado allí. Después de la
- 54:59Speaker 2: muerte de don Andrés, no volví a ver a la
- 55:02Speaker 2: enfermera de Blanco. pero otros empleados comenzaron a reportar cosas similares.
- 55:08Speaker 2: Decían que pacientes críticos mejoraban de forma inexplicable, solo para
- 55:12Speaker 2: fallecer días después. Y en cada caso, alguien mencionaba haber
- 55:17Speaker 2: visto a esa mujer caminando por los pasillos. Renuncié al
- 55:21Speaker 2: asilo poco tiempo después. No podía soportar la incertidumbre, la
- 55:26Speaker 2: sensación de que algo más grande que yo estaba ocurriendo
- 55:29Speaker 2: y de que no había forma de entenderlo. Hasta el
- 55:32Speaker 2: día de hoy, me pregunto qué o quién era esa enfermera.¿
- 55:36Speaker 2: Un espíritu benévolo?¿ Un aviso de la muerte?¿ O quizás
- 55:41Speaker 2: algo que no puedo comprender del todo? Lo único que
- 55:45Speaker 2: sé es que, aunque nunca volví a verla, siento que
- 55:48Speaker 2: su presencia aún ronda mis recuerdos, como si estuviera esperando
- 55:51Speaker 2: que algún día me tocara a mí. El ritual de
- 56:01Speaker 2: medianoche Hay secretos que nunca deberían ser revelados. Hay lugares
- 56:07Speaker 2: donde las sombras no son simplemente una ausencia de luz,
- 56:11Speaker 2: sino algo vivo, algo que espera, algo que se alimenta
- 56:14Speaker 2: de lo que ignoramos. Era 1998 cuando trabajé como cuidador nocturno
- 56:20Speaker 2: en un asilo en Guanajuato. Acepté el empleo porque necesitaba dinero,
- 56:24Speaker 2: y el turno nocturno me ofrecía algo que creí conveniente, silencio,
- 56:29Speaker 2: tranquilidad y la oportunidad de dedicar mis días a otras cosas.
- 56:34Speaker 2: pero nunca imaginé que aquel trabajo iba a convertirse en
- 56:37Speaker 2: una experiencia que marcaría mi vida para siempre. El asilo
- 56:41Speaker 2: Casa de los Olivos estaba situado en las afueras del pueblo,
- 56:44Speaker 2: rodeado de terrenos vacíos y árboles que parecían retorcerse hacia
- 56:47Speaker 2: el cielo, como si intentaran alcanzar algo inalcanzable. Era un
- 56:52Speaker 2: edificio viejo, construido originalmente como una hacienda en el siglo XIX.
- 56:58Speaker 2: Los pasillos eran largos, con techos altos que acentuaban la
- 57:01Speaker 2: soledad de las noches. A pesar de las remodelaciones, el
- 57:06Speaker 2: lugar conservaba un aire inquietante, como si el tiempo no
- 57:09Speaker 2: hubiera logrado borrar todo lo que había sucedido ahí. El
- 57:13Speaker 2: personal era reducido, y la mayoría de mis compañeros preferían
- 57:17Speaker 2: no hablar mucho sobre el asilo. Sin embargo, fue una
- 57:21Speaker 2: de las enfermeras, Carmen, quien me contó algo que llamó
- 57:24Speaker 2: mi atención. Me dijo que algunos ancianos tenían la extraña
- 57:28Speaker 2: costumbre de levantarse a medianoche y reunirse en el patio trasero.
- 57:33Speaker 2: Según ella, nadie sabía exactamente qué hacían, pero decía haberlos
- 57:37Speaker 2: visto sentados en círculo, murmurando cosas que no podía entender.
- 57:42Speaker 2: Cuando le pregunté más al respecto, simplemente me dijo que
- 57:45Speaker 2: no me metiera, que era mejor no saberlo. Me pareció extraño,
- 57:50Speaker 2: pero no le di mucha importancia en ese momento. La
- 57:54Speaker 2: primera vez que escuché algo inusual fue una noche particularmente tranquila.
- 57:59Speaker 2: estaba haciendo mi ronda habitual cuando al pasar cerca del
- 58:02Speaker 2: patio trasero noté un leve movimiento entre las sombras me
- 58:06Speaker 2: asomé por la ventana pero no vi nada sin embargo
- 58:11Speaker 2: el ambiente era diferente había algo en el aire una
- 58:15Speaker 2: especie de tensión que no podía explicar decidí no investigar
- 58:19Speaker 2: más y seguí con mi trabajo aunque no podía quitarme
- 58:22Speaker 2: de la cabeza lo que carmen me había contado Con
- 58:26Speaker 2: el paso de los días, empecé a notar patrones. Siempre
- 58:30Speaker 2: alrededor de la medianoche, algunos residentes salían de sus habitaciones
- 58:34Speaker 2: y se dirigían al patio trasero. Lo hacían en silencio,
- 58:38Speaker 2: con movimientos lentos pero decididos, como si estuvieran siguiendo un ritual.
- 58:44Speaker 2: Durante mis rondas, pasaba por sus habitaciones y las encontraba vacías,
- 58:48Speaker 2: las camas desechas, pero sin señales de que algo estuviera mal.
- 58:53Speaker 2: No me atreví a seguirlos, aunque la curiosidad comenzó a
- 58:56Speaker 2: crecer en mí como una sombra que no podía ignorar.
- 59:00Speaker 2: Fue en una noche sin luna cuando finalmente decidí averiguar
- 59:03Speaker 2: qué estaba ocurriendo. Me aseguré de que los demás residentes
- 59:07Speaker 2: estuvieran en sus habitaciones y salí al patio trasero. La
- 59:11Speaker 2: noche estaba en completo silencio, excepto por un leve murmullo
- 59:14Speaker 2: que provenía de algún lugar cerca de los árboles. Caminé despacio,
- 59:19Speaker 2: con la linterna apagada para no llamar la atención. Al
- 59:23Speaker 2: llegar al patio, los vi. Un grupo de unos seis
- 59:27Speaker 2: ancianos estaba sentado en círculo. Tenían velas encendidas frente a ellos,
- 59:32Speaker 2: cuyos débiles destellos proyectaban sombras inquietantes en sus rostros. En
- 59:37Speaker 2: el centro del círculo había algo que no podía distinguir claramente,
- 59:41Speaker 2: pero parecía un objeto cubierto por una tela oscura. Estaban
- 59:45Speaker 2: murmurando algo, pero no era español. Era un idioma que
- 59:50Speaker 2: nunca había escuchado antes, una combinación de sonidos que no
- 59:53Speaker 2: tenían sentido pero que parecían cargar un propósito. Por un
- 59:58Speaker 2: momento me quedé inmóvil intentando entender lo que veía. Ninguno
- 1:00:03Speaker 2: de ellos parecía notar mi presencia. Sus ojos estaban cerrados
- 1:00:07Speaker 2: y sus labios se movían al unísono como si estuvieran
- 1:00:10Speaker 2: siguiendo una especie de mantre. El aire a su alrededor
- 1:00:14Speaker 2: parecía más pesado, y las llamas de las velas parpadeaban
- 1:00:18Speaker 2: de una forma que no correspondía con el viento, como
- 1:00:21Speaker 2: si algo invisible las estuviera perturbando. No sé cuánto tiempo
- 1:00:25Speaker 2: pasé observándolos, pero de repente, uno de ellos abrió los ojos.
- 1:00:30Speaker 2: Me vio, y su rostro, que había estado neutral, cambió
- 1:00:34Speaker 2: por completo. No había enojo ni sorpresa en su expresión,
- 1:00:38Speaker 2: sino algo más. Era una mirada vacía, como si en
- 1:00:42Speaker 2: ese momento no quedara nada humano en él. Los demás
- 1:00:46Speaker 2: se dieron cuenta de mi presencia y se giraron hacia mí.
- 1:00:49Speaker 2: El murmullo se detuvo de golpe, y el silencio que
- 1:00:52Speaker 2: siguió fue tan profundo que me hizo sentir que el
- 1:00:55Speaker 2: mundo entero había dejado de moverse. Sin decir nada, me
- 1:00:59Speaker 2: di la vuelta y regresé al edificio. No sé cómo,
- 1:01:03Speaker 2: pero mis pies parecían moverse solos, como si mi cuerpo
- 1:01:06Speaker 2: entendiera que no debía quedarme ahí un segundo más. Esa noche,
- 1:01:11Speaker 2: no pude dormir. Intenté convencerme de que lo que había
- 1:01:14Speaker 2: visto no era nada más que un grupo de ancianos rezando,
- 1:01:18Speaker 2: quizás una tradición extraña que no entendía. Pero algo en
- 1:01:22Speaker 2: mi interior sabía que no era así. Después de esa noche,
- 1:01:26Speaker 2: las cosas comenzaron a cambiar. En los días siguientes, varios
- 1:01:31Speaker 2: residentes comenzaron a enfermar de forma repentina. Personas que, aunque mayores,
- 1:01:37Speaker 2: estaban relativamente saludables, de pronto se debilitaban sin razón aparente.
- 1:01:42Speaker 2: Los médicos no encontraban explicaciones. Uno tras otro, los ancianos
- 1:01:47Speaker 2: que habían estado en el círculo comenzaron a morir. Sus
- 1:01:51Speaker 2: muertes no eran violentas, pero había algo perturbador en ellas.
- 1:01:56Speaker 2: Todos fallecían con la misma expresión en el rostro, una
- 1:01:59Speaker 2: mezcla de miedo y resignación. La atmósfera en el asilo
- 1:02:03Speaker 2: se volvió insoportable. Los empleados evitaban el patio trasero y
- 1:02:08Speaker 2: los residentes comenzaron a comportarse de manera extraña. Algunos hablaban solos,
- 1:02:14Speaker 2: mientras que otros parecían desconfiar de todos, incluso de los cuidadores.
- 1:02:19Speaker 2: Había noches en las que, durante mis rondas, sentía que
- 1:02:22Speaker 2: alguien me seguía, pero cuando volteaba, no había nadie. Las
- 1:02:27Speaker 2: luces de los pasillos parpadeaban con más frecuencia, y los
- 1:02:30Speaker 2: monitores de los pacientes emitían pitidos intermitentes, aunque no mostraran
- 1:02:34Speaker 2: fallas evidentes. Lo que más me perturbó fue encontrar, una madrugada,
- 1:02:40Speaker 2: un pequeño símbolo dibujado con ceniza frente a la puerta
- 1:02:43Speaker 2: de mi habitación. Era un círculo, similar al que había
- 1:02:47Speaker 2: visto en el patio, con líneas que se cruzaban en
- 1:02:49Speaker 2: su interior formando una especie de estrella. Nadie en el
- 1:02:53Speaker 2: asilo pudo darme una explicación de cómo había llegado ahí,
- 1:02:57Speaker 2: y aunque intenté limpiarlo, la marca parecía resistirse, como si
- 1:03:01Speaker 2: estuviera grabada en el suelo. Finalmente, decidí renunciar. No podía
- 1:03:07Speaker 2: seguir en un lugar donde sentía que algo oscuro estaba creciendo,
- 1:03:10Speaker 2: algo que no entendía pero que parecía observarme desde las sombras.
- 1:03:15Speaker 2: Hasta el día de hoy, me pregunto qué era lo
- 1:03:17Speaker 2: que los ancianos hacían en esas noches.¿ Era un ritual?¿
- 1:03:22Speaker 2: Estaban intentando protegerse de algo? ¿O, peor aún, estaban invocando algo?
- 1:03:29Speaker 2: A veces, cuando cierro los ojos, veo esos rostros iluminados
- 1:03:33Speaker 2: por las velas, los labios moviéndose en ese idioma incomprensible.
- 1:03:36Speaker 2: Y aunque he tratado de olvidar, hay noches en las
- 1:03:40Speaker 2: que me despierto de golpe, sintiendo que el círculo aún
- 1:03:43Speaker 2: está ahí, en algún lugar, esperando que alguien más lo complete.
- 1:03:55Speaker 2: La monja negra. No sé si lo que vivía en
- 1:03:59Speaker 2: aquel asilo en Durango fue una advertencia, un mal presagio
- 1:04:02Speaker 2: o simplemente una coincidencia trágica que escapaba a cualquier explicación lógica.
- 1:04:08Speaker 2: Lo único que sé con certeza es que algo estaba
- 1:04:10Speaker 2: profundamente mal en ese lugar. No era sólo el aire
- 1:04:14Speaker 2: pesado de los pasillos o la melancolía de los ancianos,
- 1:04:17Speaker 2: era algo más. Algo que nunca pude ver con mis
- 1:04:21Speaker 2: propios ojos, pero cuya presencia se sentía como si estuviera
- 1:04:25Speaker 2: siempre al acecho. Trabajé en el Asilo San Rafael durante
- 1:04:29Speaker 2: dos años. Era un edificio enorme, construido a principios del
- 1:04:33Speaker 2: siglo XX, con paredes de piedra desgastada y techos altos
- 1:04:37Speaker 2: que parecían amplificar cada sonido. Aunque había sido renovado varias veces,
- 1:04:42Speaker 2: conservaba un aire lúgubre, como si los años no hubieran
- 1:04:46Speaker 2: podido borrar las cosas que habían ocurrido ahí. Según algunos
- 1:04:50Speaker 2: documentos antiguos, antes de convertirse en un asilo, el edificio
- 1:04:54Speaker 2: había sido un convento. La mayoría de mis compañeros no
- 1:04:58Speaker 2: hablaba mucho al respecto, pero los ancianos sí lo hacían.
- 1:05:02Speaker 2: Los residentes más lúcidos decían que por las noches se
- 1:05:05Speaker 2: podía ver a una monja vestida de negro caminando por
- 1:05:08Speaker 2: los pasillos. No era una historia que contaran a la ligera,
- 1:05:12Speaker 2: lo decían con un temor genuino, como si recordar su
- 1:05:15Speaker 2: presencia les hiciera revivir algo que querían olvidar. Según ellos,
- 1:05:20Speaker 2: cuando alguien veía a la monja negra, esa persona estaba condenada.
- 1:05:25Speaker 2: Decían que no importaba qué tan saludable o joven fueras,
- 1:05:28Speaker 2: si la veías, morirías en una semana. Al principio pensé
- 1:05:33Speaker 2: que era una de esas historias que circulan entre los
- 1:05:36Speaker 2: ancianos para entretenerse o asustarse entre ellos, pero con el
- 1:05:39Speaker 2: tiempo me di cuenta de que los empleados también creían
- 1:05:42Speaker 2: en ella. Era un secreto no oficial, un tema que
- 1:05:46Speaker 2: evitaban discutir, pero que todos conocían. Nunca llegué a ver
- 1:05:50Speaker 2: a la monja negra, pero sí vi cómo el miedo
- 1:05:52Speaker 2: que generaba afectaba a los demás. Algunos empleados evitaban hacer
- 1:05:57Speaker 2: rondas nocturnas en ciertas áreas del edificio, especialmente en los
- 1:06:01Speaker 2: pasillos del segundo piso, donde decían que se aparecía con
- 1:06:04Speaker 2: mayor frecuencia. Los residentes que mencionaban haberla visto solían entrar
- 1:06:09Speaker 2: en un estado de pánico que les duraba días. Algunos
- 1:06:13Speaker 2: ni siquiera salían de sus habitaciones. pero siempre que alguien
- 1:06:17Speaker 2: afirmaba haberla visto, algo malo ocurría después. Una de las
- 1:06:22Speaker 2: experiencias que más marcó mi tiempo en el asilo fue
- 1:06:25Speaker 2: la de Marta, una compañera con la que solía hacer
- 1:06:27Speaker 2: los turnos nocturnos. Marta era práctica, directa y, sobre todo, escéptica.
- 1:06:34Speaker 2: No creía en fantasmas ni en nada que no pudiera
- 1:06:37Speaker 2: explicarse con hechos. Siempre se reía de las historias de
- 1:06:41Speaker 2: los ancianos, diciendo que eran simples delirios de mentes cansadas.
- 1:06:46Speaker 2: pero todo cambió una noche. Era una madrugada tranquila, de
- 1:06:51Speaker 2: esas en las que todo parece estar en calma. Marta
- 1:06:54Speaker 2: y yo estábamos en la oficina revisando los registros cuando
- 1:06:57Speaker 2: ella decidió salir a dar una ronda rápida. No tardó
- 1:07:01Speaker 2: más de 10 minutos, pero cuando regresó, su rostro estaba pálido
- 1:07:05Speaker 2: y su respiración era irregular. Me miró como si quisiera
- 1:07:09Speaker 2: decirme algo, pero no lo hizo. Intenté preguntarle qué había pasado,
- 1:07:14Speaker 2: pero solo negó con la cabeza y volvió a sentarse
- 1:07:17Speaker 2: frente al escritorio. El resto de la noche permaneció callada,
- 1:07:21Speaker 2: evitando cualquier tipo de conversación. Al día siguiente, durante el
- 1:07:26Speaker 2: cambio de turno, Marta finalmente me confesó lo que había ocurrido.
- 1:07:31Speaker 2: Dijo que mientras caminaba por el pasillo del segundo piso,
- 1:07:35Speaker 2: sintió como si alguien estuviera observándola. Giró la cabeza hacia
- 1:07:39Speaker 2: el fondo del corredor y vio una figura. Era una
- 1:07:42Speaker 2: mujer alta, con un hábito negro que se confundía con
- 1:07:45Speaker 2: las sombras. Martha no pudo ver su rostro porque estaba
- 1:07:49Speaker 2: cubierto por un velo, pero lo que más la perturbó
- 1:07:52Speaker 2: fue que la figura no se movía. Simplemente estaba ahí, inmóvil,
- 1:07:57Speaker 2: como si la estuviera esperando. Martha no era de las
- 1:08:01Speaker 2: que se asustaban fácilmente, pero lo que vio la dejó inquieta.
- 1:08:05Speaker 2: Cuando lo contó a otros compañeros, algunos la escucharon con atención,
- 1:08:09Speaker 2: mientras que otros se rieron, diciéndole que cegaramente había sido
- 1:08:13Speaker 2: un juego de luces o su imaginación. Marta intentó convencerse
- 1:08:17Speaker 2: de que eso era cierto, pero algo en su actitud
- 1:08:20Speaker 2: cambió después de esa noche. Ya no era la misma.
- 1:08:25Speaker 2: Se la veía nerviosa, distraída, como si siempre estuviera esperando
- 1:08:29Speaker 2: que algo sucediera. Cinco días después, ocurrió el accidente. Marta
- 1:08:35Speaker 2: estaba subiendo unas cajas pesadas al almacén del tercer piso cuando,
- 1:08:39Speaker 2: según los testigos, perdió el equilibrio y cayó por las escaleras.
- 1:08:44Speaker 2: La caída fue brutal. Murió al instante. Nadie pudo explicar
- 1:08:49Speaker 2: cómo había ocurrido, porque Marta era muy cuidadosa en su trabajo.
- 1:08:53Speaker 2: Pero lo que más me inquietó fue el comentario de
- 1:08:56Speaker 2: uno de los residentes. Mientras los paramédicos retiraban su cuerpo,
- 1:09:01Speaker 2: un anciano que había estado sentado cerca de la entrada
- 1:09:03Speaker 2: del almacén murmuró, la monja ya se la llevó. Después
- 1:09:08Speaker 2: de la muerte de Marta, el ambiente en el asilo
- 1:09:10Speaker 2: cambió por completo. Incluso los empleados que se mostraban escépticos
- 1:09:15Speaker 2: comenzaron a evitar el segundo piso por la noche. Los
- 1:09:19Speaker 2: residentes hablaban de sombras que se movían en los pasillos,
- 1:09:22Speaker 2: de puertas que se cerraban solas y de pasos que
- 1:09:24Speaker 2: resonaban cuando no había nadie cerca. Algunos empleados renunciaron, incapaces
- 1:09:30Speaker 2: de soportar la atmósfera de tensión constante. Yo intenté mantenerme fuerte.
- 1:09:36Speaker 2: Me repetía a mí mismo que todo tenía una explicación lógica.
- 1:09:41Speaker 2: Pero entonces, una noche, mientras hacía mi ronda en el
- 1:09:44Speaker 2: segundo piso, sentí algo que no puedo describir. No vi
- 1:09:48Speaker 2: a la monja negra, pero la sensación de que alguien
- 1:09:51Speaker 2: estaba allí conmigo era abrumadora. El aire estaba pesado, y
- 1:09:56Speaker 2: cada paso que daba parecía más difícil. Llegué al final
- 1:10:00Speaker 2: del pasillo, frente a una ventana que daba al patio,
- 1:10:02Speaker 2: y sentí que no debía mirar hacia atrás. Fue un instinto,
- 1:10:07Speaker 2: algo primitivo, que me obligó a seguir caminando sin detenerme.
- 1:10:12Speaker 2: Esa fue la última vez que subí al segundo piso
- 1:10:14Speaker 2: de noche. Renuncié al asilo poco tiempo después. No podía
- 1:10:19Speaker 2: seguir trabajando en un lugar donde el miedo era constante,
- 1:10:22Speaker 2: donde la línea entre lo real y lo sobrenatural se
- 1:10:25Speaker 2: difuminaba cada día más. Hasta el día de hoy, pienso
- 1:10:29Speaker 2: en Marta y en lo que pudo haber visto aquella noche.
- 1:10:33Speaker 2: Me pregunto si realmente fue la monja negra la que
- 1:10:36Speaker 2: marcó su destino o si todo fue una coincidencia trágica.
- 1:10:40Speaker 2: Sin embargo, hay algo que no puedo ignorar. Unos meses
- 1:10:44Speaker 2: después de haber dejado el asilo, recibí un mensaje de
- 1:10:47Speaker 2: un antiguo compañero. Me dijo que otro empleado había visto
- 1:10:51Speaker 2: a la monja negra y que, una semana después, había
- 1:10:54Speaker 2: fallecido en un accidente similar al de Marta. Tal vez
- 1:10:58Speaker 2: fue otra coincidencia. O tal vez no. Tal vez hay
- 1:11:03Speaker 2: cosas que no podemos entender, cosas que habitan en los
- 1:11:06Speaker 2: rincones más oscuros de lugares como ese asilo, esperando el
- 1:11:09Speaker 2: momento para manifestarse. A veces, en las noches más tranquilas,
- 1:11:14Speaker 2: cuando cierro los ojos, siento que esa figura está ahí,
- 1:11:18Speaker 2: en algún lugar, esperando. Y aunque nunca la vi, sé
- 1:11:22Speaker 2: que no necesito verla para temerla. El reflejo maldito No
- 1:11:35Speaker 2: soy alguien que crea fácilmente en historias de fantasmas. Siempre
- 1:11:39Speaker 2: he sido una persona lógica, práctica. Pero lo que viví
- 1:11:43Speaker 2: en el asilo La Esperanza en Guadalajara me hizo cuestionar
- 1:11:46Speaker 2: todo lo que alguna vez consideré real. Todavía me cuesta escribirlo,
- 1:11:51Speaker 2: porque revivir esos momentos me llena de una sensación difícil
- 1:11:54Speaker 2: de describir. Pero siento que debo hacerlo, como si al
- 1:11:58Speaker 2: contarlo pudiera librarme de algo que aún me persigue. Era
- 1:12:02Speaker 2: el año 2005, y recién había comenzado a trabajar como cuidador
- 1:12:06Speaker 2: nocturno en aquel asilo. Tenía 28 años y necesitaba el empleo,
- 1:12:12Speaker 2: así que no me importaron los rumores que ya circulaban
- 1:12:14Speaker 2: entre los empleados. Decían que el lugar estaba cargado, que
- 1:12:19Speaker 2: había algo raro en el ambiente. Supuse que eran simples supersticiones,
- 1:12:24Speaker 2: las típicas historias que nacen en edificios antiguos con largos
- 1:12:27Speaker 2: pasillos oscuros y demasiados años de historia. El asilo era
- 1:12:32Speaker 2: una construcción vieja, de muros gruesos y techos altos, con
- 1:12:36Speaker 2: un eco permanente en sus pasillos que hacía que cualquier sonido,
- 1:12:39Speaker 2: por pequeño que fuera, se sintiera más presente. Lo curioso
- 1:12:43Speaker 2: era que, a pesar de su tamaño, había un lugar
- 1:12:46Speaker 2: específico que todos evitaban, el baño del segundo piso. Desde
- 1:12:51Speaker 2: mi primer día, noté que nadie lo usaba, ni residentes
- 1:12:55Speaker 2: ni empleados. Al principio pensé que estaba clausurado, pero durante
- 1:13:00Speaker 2: una de mis rondas descubrí que no era así. La
- 1:13:03Speaker 2: puerta no tenía cerrojo, y al abrirla, vi que el
- 1:13:06Speaker 2: baño estaba en perfectas condiciones. Era pequeño, con un lavabo,
- 1:13:11Speaker 2: un inodoro y un espejo rectangular sobre el lavamanos. La
- 1:13:15Speaker 2: luz del foco, aunque funcional, parpadeaba de vez en cuando,
- 1:13:19Speaker 2: como si estuviera a punto de fundirse. No le di
- 1:13:23Speaker 2: importancia y seguí con mi trabajo. Con el tiempo, comencé
- 1:13:27Speaker 2: a escuchar los rumores. Los residentes, algunos con mentes ya
- 1:13:32Speaker 2: desgastadas por la edad y las enfermedades, hablaban en voz
- 1:13:35Speaker 2: baja de la mujer del espejo. Decían que si te
- 1:13:38Speaker 2: mirabas demasiado tiempo en aquel espejo, ella aparecería detrás de ti.
- 1:13:44Speaker 2: Al principio pensé que eran imaginaciones de personas mayores, pero
- 1:13:47Speaker 2: lo extraño era que incluso los empleados más jóvenes y
- 1:13:50Speaker 2: saludables hablaban del baño como si fuera un lugar prohibido.
- 1:13:55Speaker 2: Más de una vez escuché a los otros cuidadores decir
- 1:13:57Speaker 2: que era mejor no entrar ahí, que quien lo hacía
- 1:14:00Speaker 2: terminaba sintiendo algo extraño o viendo cosas que no podía explicar.
- 1:14:05Speaker 2: Una noche, la curiosidad pudo más que mi sentido común.
- 1:14:10Speaker 2: Era pasada la medianoche y el asilo estaba en completo silencio,
- 1:14:13Speaker 2: salvo por los ocasionales gemidos de algún residente en sus sueños.
- 1:14:18Speaker 2: Decidí que era el momento perfecto para comprobar por mí
- 1:14:21Speaker 2: mismo si las historias eran ciertas. Subí al segundo piso
- 1:14:25Speaker 2: y caminé hasta el final del pasillo, donde estaba el baño.
- 1:14:29Speaker 2: La puerta estaba cerrada, pero no con llave. La abrí
- 1:14:33Speaker 2: lentamente y encendí la luz, que parpadeó dos veces antes
- 1:14:37Speaker 2: de estabilizarse. El baño estaba exactamente como lo recordaba, sencillo,
- 1:14:42Speaker 2: limpio y sin nada fuera de lo común, excepto por
- 1:14:45Speaker 2: el espejo. Me acerqué al lavabo y me paré frente
- 1:14:49Speaker 2: al espejo. Al principio, todo parecía normal. Mi reflejo estaba ahí,
- 1:14:55Speaker 2: tal como debía estar. Me quedé mirándolo fijamente, buscando algún
- 1:15:00Speaker 2: detalle extraño, algo que explicara los rumores. Me fijé en
- 1:15:04Speaker 2: el parpadeo tenue de la luz, en las pequeñas grietas
- 1:15:07Speaker 2: en los bordes del cristal. No había nada. Sentí una
- 1:15:12Speaker 2: mezcla de alivio y decepción, y estaba a punto de
- 1:15:15Speaker 2: irme cuando algo cambió. En la esquina inferior del espejo,
- 1:15:19Speaker 2: algo se movió. Al principio pensé que era mi imaginación
- 1:15:23Speaker 2: o un efecto de la luz, pero cuando miré más
- 1:15:26Speaker 2: de cerca, vi claramente una figura negra, como una sombra,
- 1:15:30Speaker 2: deslizándose por el reflejo. Giré la cabeza instintivamente para mirar
- 1:15:34Speaker 2: detrás de mí, pero el baño estaba vacío. Sin embargo,
- 1:15:39Speaker 2: al volver la vista al espejo, la figura seguía ahí.
- 1:15:43Speaker 2: No era mi reflejo, ni el de nada que estuviera
- 1:15:45Speaker 2: en el cuarto. Era algo más, algo que no pertenecía
- 1:15:49Speaker 2: a ese lugar. La sombra comenzó a moverse hacia mí,
- 1:15:53Speaker 2: lenta pero decidida, y mi reflejo, que hasta ese momento
- 1:15:57Speaker 2: había sido el mío, empezó a cambiar. Mi rostro seguía ahí,
- 1:16:02Speaker 2: pero había algo diferente en mis ojos, como si no
- 1:16:04Speaker 2: fueran los míos. Mi piel comenzó a palidecer en el reflejo,
- 1:16:09Speaker 2: mientras que en la realidad mi cuerpo se sentía igual.
- 1:16:13Speaker 2: Era como si el espejo mostrara una versión distorsionada de mí,
- 1:16:16Speaker 2: una versión que no quería ver. Sentí una presión en
- 1:16:20Speaker 2: el pecho, una necesidad urgente de salir de ese lugar.
- 1:16:24Speaker 2: No recuerdo cómo, pero logré retroceder y salir corriendo del baño,
- 1:16:28Speaker 2: dejando la luz encendida y la puerta abierta de par
- 1:16:31Speaker 2: en par bajé las escaleras y me encerré en la
- 1:16:33Speaker 2: oficina del primer piso, incapaz de volver a subir esa noche.
- 1:16:38Speaker 2: Al día siguiente, intenté racionalizar lo ocurrido. Pensé que tal
- 1:16:43Speaker 2: vez estaba cansado, que había imaginado cosas. Pero cuando conté
- 1:16:48Speaker 2: lo que había visto a uno de los cuidadores más antiguos,
- 1:16:51Speaker 2: su rostro se puso pálido. Me dijo que lo que
- 1:16:54Speaker 2: había experimentado era exactamente lo que otros habían descrito antes
- 1:16:58Speaker 2: de que el baño quedara prácticamente en desuso. Según él,
- 1:17:02Speaker 2: la figura del espejo era algo que no pertenecía a
- 1:17:05Speaker 2: este mundo, algo que había quedado atrapado en ese lugar
- 1:17:08Speaker 2: desde hacía años, quizás desde la época en que el
- 1:17:11Speaker 2: edificio era una clínica psiquiátrica antes de convertirse en asilo.
- 1:17:16Speaker 2: Los días que siguieron fueron cada vez más extraños. Aunque
- 1:17:20Speaker 2: evitaba pasar por el segundo piso, a veces, durante mis rondas,
- 1:17:24Speaker 2: sentía la necesidad de mirar hacia el final del pasillo,
- 1:17:27Speaker 2: donde estaba el baño. Siempre parecía más oscuro que el
- 1:17:31Speaker 2: resto del lugar, como si la luz evitara entrar ahí.
- 1:17:35Speaker 2: Algunos residentes comenzaron a quejarse de ver cosas en sus habitaciones,
- 1:17:39Speaker 2: sombras que se movían en las paredes o figuras que
- 1:17:42Speaker 2: los observaban desde el umbral de sus puertas. Ninguno de
- 1:17:46Speaker 2: ellos quería subir al segundo piso por las noches, y
- 1:17:49Speaker 2: más de una vez encontré a un residente sentado en
- 1:17:52Speaker 2: el vestíbulo, temblando y negándose a regresar a su cuarto. Finalmente,
- 1:17:57Speaker 2: después de varios incidentes inexplicables, el director del asilo decidió
- 1:18:01Speaker 2: cerrar el baño para siempre. Pusieron un candado en la
- 1:18:05Speaker 2: puerta y apagaron la luz. Pero eso no solucionó nada.
- 1:18:10Speaker 2: Los rumores continuaron, y la atmósfera del asilo se volvió
- 1:18:13Speaker 2: más pesada. Los residentes seguían hablando de la mujer del espejo,
- 1:18:18Speaker 2: aunque nadie había vuelto a verla. Algunos empleados decían escuchar
- 1:18:22Speaker 2: ruidos provenientes del baño cerrado, pero nadie tenía el valor
- 1:18:26Speaker 2: de comprobarlo. Yo renuncié poco tiempo después. No podía seguir
- 1:18:31Speaker 2: trabajando en un lugar donde sentía que algo oscuro me observaba,
- 1:18:35Speaker 2: algo que no podía entender ni explicar. Hasta el día
- 1:18:39Speaker 2: de hoy, no sé qué era esa figura en el
- 1:18:41Speaker 2: espejo ni por qué estaba ahí. Pero a veces, cuando
- 1:18:45Speaker 2: paso frente a un espejo por la noche, no puedo
- 1:18:47Speaker 2: evitar recordar lo que vi. Y siempre, siempre evito mirar
- 1:18:52Speaker 2: demasiado tiempo, por si acaso. Si te gustaron los relatos,
- 1:19:00Speaker 2: nos gustaría que nos apoyaras con un like o un comentario,
- 1:19:03Speaker 2: ya que eso nos ayudaría bastante. Y si no estás
- 1:19:07Speaker 2: suscrito o suscrita, te invito a que lo hagas para
- 1:19:10Speaker 2: que no te pierdas lo mejor de Oscuros Relatos de
- 1:19:12Speaker 2: la Noche. sin más gracias por escucharnos hasta el próximo
- 1:19:18Speaker 2: relato