Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Operativo Secreto Contra El Nahual De La Sierra - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: Recuerdo que el informe quedó bajo resguardo militar en una
- 0:08carpeta sin marcas externas con una versión corta para archivo
- 0:13y otra completa para los mandos que autorizaron la operación.
- 0:18La versión corta hablaba de una entrada rural, un detenido,
- 0:23dos elementos heridos y material destruido por riesgo sanitario. La
- 0:28versión completa llevaba nuestras firmas, las de tres operadores que
- 0:32entramos sin insignias, sin apoyo visible y con la orden
- 0:36de sacar vivo al objetivo principal. Éramos tres. El capitán
- 0:42Armenta iba al mando, el sargento Rosas cubría la entrada
- 0:46y yo llevaba registro, radio y apoyo de fuego. No
- 0:51usamos grados en el uniforme, ni parches de unidad. Traíamos
- 0:56equipo negro, armas cortas y largas, cámaras corporales y un
- 1:01contenedor rígido para evidencia. Dentro del ejército, pocos preguntaban por nosotros.
- 1:08Cuando una patrulla común encontraba algo que no podía controlar,
- 1:13nos llamaban, nos daban un expediente cerrado y nos mandaban
- 1:17antes de que el caso llegara a la prensa o
- 1:20al pueblo vecino. Nos enviaron a la sierra norte de Oaxaca,
- 1:24a un poblado donde la gente hablaba de Nahuales sin
- 1:28bajar la voz. En esa zona no usaban esa palabra
- 1:32para asustar niños, la usaban para señalar a personas concretas.
- 1:37Decían que ciertos hombres y mujeres podían tomar cuerpo de animal,
- 1:42mandar animales contra otros, enfermar a una familia o desaparecer
- 1:47a alguien mediante un pacto. En este caso hablaban del diablo,
- 1:52de nombres entregados y de cuerpos usados para aumentar fuerzas.
- 1:57Nosotros no íbamos a confirmar religión ni leyenda, íbamos a
- 2:01revisar hechos, detener a Mateo Cruz y asegurar una bolsa
- 2:05de piel que todos llamaban el cuero. La misión llegó
- 2:10después de que una unidad del batallón falló. Ocho soldados
- 2:14habían entrado para capturar a Mateo, curandero del poblado, señalado
- 2:19por desapariciones y por tener el cuero en su casa.
- 2:23La patrulla perdió comunicación durante casi una hora. Volvieron cinco.
- 2:30Dos aparecieron muertos cerca del camino de salida y uno
- 2:34quedó desaparecido. Ya no era una búsqueda común, era una
- 2:39recuperación con riesgo activo y con un objetivo que conocía
- 2:43el terreno. El mando nos recibió en una sala cerrada
- 2:47y nos habló sin rodeos. La patrulla anterior disparó antes
- 2:53de identificar, rompió formación y dejó equipo tirado y perdió
- 2:57el objeto principal. Mateo no actuaba solo. En el expediente
- 3:03venían cuatro nombres, Mateo Cruz, Elena Vargas, Julián Ramos y Tomás,
- 3:09un menor de edad que vivía bajo el cuidado de Mateo.
- 3:13En el poblado los llamaban Nahuales. En el documento militar
- 3:18quedaron registrados como agresores vinculados a desapariciones y restos humanos
- 3:24y rituales no autorizados. Nuestra orden era capturar a Mateo
- 3:29y recuperar el cuero. Si los otros tres intervenían, debíamos contenerlos,
- 3:35grabar todo y salir con vida. Llegamos de noche en
- 3:40una camioneta civil y un vehículo médico. El agente municipal
- 3:45nos esperaba en la entrada del poblado. Se llamaba Hilario Santos,
- 3:51era un hombre mayor, de voz baja y manos temblorosas.
- 3:55No quiso caminar más allá de la capilla. Varias familias
- 4:00habían declarado, pero ninguna quiso firmar por miedo. Señaló la
- 4:05calle de tierra y nos dijo que Mateo vivía al
- 4:08final en una casa sola. No agregó adornos ni historias largas.
- 4:15Dijo que la gente evitaba esa calle desde que empezaron
- 4:19a aparecer cuerpos sin dedos sin lengua o con cortes
- 4:23en el pecho. Armenta le pidió datos útiles. Hilario dijo
- 4:28que Elena había trabajado en el molino, que Julián vivía
- 4:32cerca de Mateo y que Tomás no iba a la
- 4:35escuela desde la muerte de su madre. También dijo que
- 4:39el cuero estaba hecho con piel curtida, cosido con hilo
- 4:42rojo y que Mateo lo abría cuando decía nombres frente
- 4:46al diablo y a fotografías de desaparecidos. Según los vecinos,
- 4:52cada nombre entregado fortalecía a los otros. Armenta no discutió eso.
- 4:59Solo preguntó dónde habían visto por última vez al soldado desaparecido.
- 5:03Hilario respondió que cerca de la casa de Mateo, arrastrándose
- 5:08hacia el monte, sin casco y con la cara cubierta
- 5:12de sangre. Revisamos equipo antes de avanzar. Armenta confirmó radio,
- 5:18munición y ruta de salida. Rosas revisó su lámpara, cargadores
- 5:24y esposas. Yo activé las cámaras y marqué el punto
- 5:28de entrada. Hilario ofreció acompañarnos, pero Armenta le ordenó quedarse.
- 5:35El hombre aceptó, señaló la calle y dijo que después
- 5:39de la última casa habitada nadie saldría a ayudarnos aunque
- 5:43escucharan disparos. Avanzamos en formación corta y no hablamos de más.
- 5:50Pasamos frente a casas cerradas, con gente mirando desde dentro.
- 5:55En una esquina encontramos una mochila militar abierta. Era del
- 6:00soldado desaparecido. Tenía vendas, una lámpara rota, un cargador vacío
- 6:06y una libreta con nombres escritos. Rosas guardó la libreta,
- 6:11yo grabé la mochila y el punto exacto. Armenta informó
- 6:16por radio. que encontramos material del equipo anterior y ordenó seguir.
- 6:22La casa de Mateo estaba al final del camino. Desde
- 6:26fuera no vimos movimiento. En el patio había animales muertos,
- 6:30acomodados en línea. Eso bastó para tratar el sitio como activo.
- 6:37Armenta tomó el centro, Rosas cubrió un costado y yo
- 6:41quedé en la entrada. El capitán llamó a Mateo por
- 6:45su nombre y Le ordenó salir con las manos visibles
- 6:48y esperó respuesta. Desde adentro contestó un hombre. Dijo que
- 6:54el batallón ya había apagado y que nosotros veníamos por
- 6:58lo mismo. Armenta ordenó entrar. Rosas abrió la puerta y
- 7:03pasamos rápido, con armas arriba y sin disparar. Mateo estaba
- 7:09sentado en el cuarto principal, tenía sangre en las manos
- 7:12y el cuero en el piso, junto a sus pies.
- 7:16En la pared había fotografías de personas desaparecidas y varias
- 7:20coincidían con el expediente. También vimos santos volteados, velas consumidas, sal,
- 7:28pelo animal y restos pequeños sobre un plato. Todo quedó
- 7:32en las cámaras. Armenta le ordenó ponerse boca abajo, pero
- 7:37Mateo no obedeció. Empezó a decir nombres, despacio, uno por uno,
- 7:43y cada nombre coincidía con una fotografía. Rosas avanzó para esposarlo.
- 7:50Antes de que pudiera sujetarlo, algo golpeó la parte trasera
- 7:54de la casa y abrió una entrada. Por ahí entró
- 7:58Elena Vargas. Venía en cuatro puntos de apoyo, con la
- 8:02cara cubierta de pelo pegado con sangre y las manos
- 8:06metidas contra el piso. No era un animal, porque tenía
- 8:11rasgos humanos y ropa rota, pero no era una mujer
- 8:14en estado normal, porque avanzaba con fuerza y velocidad fuera
- 8:18de lo común. Rosas la reconoció por una fotografía del
- 8:23expediente y avisó su nombre. Elena fue directo contra él.
- 8:29Lo derribó contra la pared y le mordió el brazo izquierdo.
- 8:33Rosas disparó dos veces a corta distancia, pero ella no
- 8:37lo soltó. Yo disparé al costado para separarla, mientras Armenta
- 8:42sujetaba a Mateo, que intentaba alcanzar el cuero con una mano.
- 8:48Rosas empujó la pistola debajo del cuello de Elena y
- 8:51disparó otra vez. Entonces el cuerpo cayó y dejó de
- 8:56presionar el brazo. La mordida le abrió la manga, la
- 9:00piel y parte de la mano de Rosas. Siguió de pie,
- 9:04pero ya no podía sostener bien el fusil. Armenta terminó
- 9:09de cerrar una esposa en la muñeca de Mateo y
- 9:11lo tiró al piso. Mateo miró a Elena, sonrió con
- 9:16sangre en los dientes y dijo que ella sólo era
- 9:19la primera, que el cuero seguía cerrado porque faltaba un nombre.
- 9:24Entonces escuchamos pasos arriba. Recuerdo los golpes en el techo
- 9:29antes que cualquier otra cosa de esa parte. Eran rápidos,
- 9:34separados por pausas cortas y avanzaban sobre nosotros, mientras Mateo
- 9:39seguía en el piso, con una muñeca esposada y la
- 9:42cara contra la tierra. Rosas cambió el cargador con la
- 9:46mano dañada, apretó los dientes y cubrió la entrada trasera.
- 9:51Armenta mantenía a Mateo sujeto con la rodilla, aunque el
- 9:55golpe de Elena ya nos había roto el ritmo. Yo
- 9:59tomé el contenedor, me acerqué al cuero y vi que
- 10:02la bolsa se contraía por dentro. No escribí en el
- 10:06reporte que estuviera viva, porque eso no se puede sostener
- 10:10en un documento militar. Escribí lo que vimos, las costuras
- 10:15se abrían por partes, el material se tensaba cada vez
- 10:19que Mateo decía un nombre y bajaba cuando dejaba de hablar.
- 10:24La relación quedó grabada en las cámaras. Armenta le ordenó callarse,
- 10:29pero Mateo siguió hablando con la boca llena de sangre,
- 10:33mencionó al soldado perdido y aseguró que ya había servido
- 10:37para abrir paso. Yo levanté el cuero con pinza metálica
- 10:41y lo metí en el contenedor y cerré los seguros.
- 10:44El techo cedió segundos después. Cayó Julián Ramos, al centro
- 10:50del cuarto, cubierto de tierra, con cortes recientes en el
- 10:55pecho y las manos llenas de sangre seca. No traía armas.
- 10:59Entró atacando. Golpeó a Armenta en el hombro y lo
- 11:05lanzó contra la pared. El capitán cayó, perdió aire. pero
- 11:10no soltó por completo a Mateo. Yo disparé al muslo
- 11:14de Julián, Rosas disparó al torso, y aún así siguió avanzando,
- 11:19con el cuerpo abierto y la mirada fija en el contenedor.
- 11:24Ahí entendí por qué la patrulla anterior se había desarmado
- 11:27tan rápido. Aquellos agresores no buscaban cubrirse, no cuidaban heridas
- 11:33y no retrocedían al primer impacto. Recibían daño real, sangraban
- 11:39y perdían fuerza, pero tardaban en caer. Eso nos obligaba
- 11:44a disparar más cerca y a sostener la posición con
- 11:48menos margen. En una casa pequeña, con un detenido vivo
- 11:53y un objeto activo en el piso, ese margen desaparecía.
- 11:57Julián llegó hasta mí antes de que pudiera cambiar de lado.
- 12:02Me sujetó del chaleco, me levantó lo suficiente para hacerme
- 12:06perder apoyo y me golpeó contra la mesa. Sentí presión
- 12:11en las costillas y perdí la pistola. Rosas, desde el suelo,
- 12:16le disparó a la rodilla. Armenta, ya herido, sacó su
- 12:21pistola con la mano derecha y le tiró al pecho.
- 12:25Yo recuperé el fusil y disparé una ráfaga corta al
- 12:28centro del cuerpo. Julián cayó sobre la mesa, rompió parte
- 12:33del material ritual y siguió moviendo los brazos. Rosas se
- 12:38acercó con dificultad, y terminó la amenaza con un disparo
- 12:42a la cabeza. Armenta quedó herido del hombro, pero siguió mandando.
- 12:48Ordenó inmovilizar mejor a Mateo, revisar el contenedor y preparar
- 12:53la salida. Rosas respondió que podía caminar. No discutimos, porque
- 12:59todavía sostenía el arma y seguía atento a las entradas.
- 13:03Yo revisé el seguro exterior del contenedor. Estaba doblado, pero
- 13:09no abierto. Dentro, había presión, golpes pequeños contra la tapa
- 13:15y líquido oscuro saliendo por una línea del cierre. Mateo
- 13:20alcanzó a morderse la lengua. La sangre le llenó la
- 13:24boca y empezó a repetir otro nombre, Tomás. Lo dijo
- 13:29varias veces, con voz baja, hasta que escuchamos pisadas del
- 13:33lado del camino. Eran pequeñas, rápidas, alrededor de las paredes.
- 13:40Armenta ordenó cedarlo. Llevábamos un inyectable para extracción de detenidos violentos.
- 13:46Se lo apliqué en el muslo, mientras el capitán le
- 13:51sujetaba la espalda y Rosas cubría la puerta. Mateo tardó
- 13:56en ceder, pero dejó de hablar cuando la dosis hizo efecto.
- 14:00El contenedor volvió a tensarse. El seguro exterior se abrió
- 14:05unos milímetros y el líquido empezó a caer al piso.
- 14:09Rosas pidió sacarlo de la casa, pero Armenta negó la
- 14:13salida con una orden corta, porque si el cuero salía activo,
- 14:17la misión quedaba perdida. Pidió autorización por radio para destruir
- 14:23el material. La respuesta llegó cortada, pero se entendió lo necesario,
- 14:29contención prioritaria. Con eso bastó. Rosas preparó la carga incendiaria.
- 14:36Yo puse el contenedor en el centro del cuarto. lejos
- 14:40de Mateo y de la puerta. Armenta cubrió desde el
- 14:44suelo con la pistola apoyada en la mano buena. Afuera
- 14:48seguían las pisadas, pero nadie entraba. No había gritos del pueblo,
- 14:54ni perros, ni voces. Sólo los golpes pequeños alrededor de
- 14:59la casa y el metal del contenedor cediendo poco a poco.
- 15:04Rosas activó la carga y el fuego prendió por dentro,
- 15:08bajo la tapa rota. El cuero se contrajó, las costuras
- 15:12se abrieron y el líquido oscuro se quemó con humo pesado. Mateo,
- 15:18medio sedado, intentó levantarse. Alcanzó a decir que quemarlo no
- 15:23cerraba el trato, solo cambiaba la deuda. Armenta le tapó
- 15:28la boca con una venda para cortar la voz y
- 15:30la sangre. Entonces entró Tomás. Era un niño, pero venía
- 15:38cubierto con una piel mal cortada sobre los hombros. Caminaba bajo, rápido,
- 15:44con un cuchillo pequeño en la mano derecha y tenía
- 15:47sangre en los brazos. No miró a Rosas ni a mí,
- 15:52fue directo al contenedor. Armenta le ordenó detenerse. Tomás no obedeció.
- 16:00Rosas tardó un segundo en disparar por verlo menor y
- 16:03ese segundo le costó otra herida. El niño se lanzó
- 16:07contra él y le clavó el cuchillo bajo el chaleco,
- 16:10en el costado. Rosas lo golpeó con la culata y
- 16:14cayó de rodillas. Yo sujeté a Tomás por la espalda.
- 16:20Pesaba poco, pero tiraba con fuerza suficiente para arrastrarme medio
- 16:24paso hacia el fuego. Me mordió el guante y trató
- 16:28de soltar la mano del cuchillo. Armenta disparó al piso
- 16:33junto a él para frenarlo. Tomás siguió forcejeando. Rosas, herido,
- 16:39lo sujetó de las piernas, yo le puse una brida
- 16:42en las muñecas y apreté hasta cerrar el plástico. Tomás
- 16:47gritó una vez, con voz ronca, después empezó a convulsionar.
- 16:52En ese mismo momento el cuero terminó de arder. Cuando
- 16:57la bolsa quedó reducida a ceniza, Tomás dejó de moverse.
- 17:02Julián estaba muerto, Elena también, y Mateo respiraba con dificultad,
- 17:07sedado y esposado. No celebramos nada, teníamos el objetivo principal
- 17:13con vida, el objeto destruido, tres agresores neutralizados y dos
- 17:18hombres heridos, dentro de una casa que aún no estaba asegurada.
- 17:23Era una salida parcial, no una victoria. Armenta pidió extracción
- 17:28e informó por radio un detenido vivo, dos elementos lesionados,
- 17:33tres agresores abatidos y material ritual destruido por riesgo activo.
- 17:39Luego me ordenó recoger cámaras, libreta, fotografías y restos del contenedor.
- 17:45Rosa se levantó con ayuda de la pared. Armenta no
- 17:49podía usar bien el brazo y yo quedé al frente
- 17:52para abrir paso con el fusil listo y el contenedor
- 17:56quemado colgado al pecho. Antes de salir revisé el cuarto
- 18:00una última vez. Buscaba al soldado desaparecido. Encontré su placa
- 18:06cerca del punto donde cayó Julián. Estaba doblada y tenía
- 18:11sangre seca. La guardé en una bolsa de evidencia, pero
- 18:16no encontramos el cuerpo. Salimos por la puerta principal y
- 18:20la gente del pueblo miraba desde lejos, pero nadie se acercó.
- 18:24Hilario Santos avanzó unos pasos y preguntó por el niño.
- 18:30Armenta respondió que seguía vivo, aunque Tomás apenas respiraba. Hilario
- 18:36bajó la vista y advirtió que si el cuero se
- 18:38había quemado, todavía faltaba cobrar una deuda esa misma noche.
- 18:44Armenta no le contestó, solo ordenó seguir hacia el vehículo médico.
- 18:49Recuerdo que el traslado empezó con todos heridos, aunque nadie
- 18:53lo dijo en voz alta. Rosas caminaba apoyado en mi hombro,
- 18:58con el brazo izquierdo pegado al cuerpo y el arma lista.
- 19:03Armenta llevaba a Mateo sujeto por la espalda, usando sólo
- 19:07el brazo que podía mover. Tomás iba amarrado en una camilla,
- 19:12con pulso débil. Yo cargaba el contenedor quemado, las cámaras
- 19:17y la libreta del soldado desaparecido. La orden era salir
- 19:21del poblado, entregar a los detenidos al equipo médico y
- 19:25asegurar las pruebas. Llegamos al vehículo sin que la gente
- 19:30se acercara. El conductor tenía el motor encendido. Subimos primero
- 19:36a Rosas, después a Tomás y luego a Mateo. Armenta
- 19:41entró al final, se sentó junto a la puerta trasera
- 19:44y mantuvo la pistola en la mano buena. Antes de cerrar,
- 19:48Hilario Santos se acercó para hablar bajo. El soldado perdido
- 19:54seguía en el monte, si pedía ayuda, no debíamos creerle.
- 19:59Armenta le pidió una prueba. Hilario respondió que un cuerpo
- 20:04entregado podía regresar con voz ajena. Cerramos la puerta y salimos.
- 20:11El camino estaba dañado y el vehículo avanzaba lento. Mateo
- 20:16despertó antes del primer cruce. Tenía la boca vendada y
- 20:20movía la cabeza hacia Tomás. Rosas presionaba su herida con
- 20:25una mano, Armenta revisaba el radio y y respiraba con esfuerzo.
- 20:31Yo me quedé junto a Mateo, listo para bajarlos y
- 20:34volvía a moverse. Tomás seguía inmóvil, con las muñecas sujetas.
- 20:40A medio camino vimos al soldado desaparecido frente al vehículo.
- 20:46El conductor frenó, y Rosas levantó el arma. Yo abrí
- 20:51la puerta lateral y apunté desde adentro. Armenta ordenó que
- 20:55nadie bajara. El soldado estaba de pie, con el uniforme
- 21:00roto y sin casco. Dijo su nombre, su matrícula y
- 21:05el nombre de su comandante. Los datos coincidían con el expediente.
- 21:11Después pidió entrar, decía que estaba herido y tenía frío.
- 21:16Armenta le hizo preguntas de control sobre la patrulla. La
- 21:20primera respuesta fue correcta, la segunda llegó tarde y la
- 21:25tercera tuvo un dato equivocado. El capitán ordenó mantener distancia.
- 21:31El soldado levantó la cara y tenía tierra dentro de
- 21:35la boca. Empezó a escupirla en grandes cantidades, hasta mancharse
- 21:40el pecho y las manos, luego cayó de rodillas. De
- 21:45la parte alta de su espalda salió una mano pequeña,
- 21:48cubierta de sangre y tierra. Tomás abrió los ojos al
- 21:52mismo tiempo, aunque seguía amarrado. No intenté explicar eso en
- 21:57el reporte, solo escribí los hechos. El soldado desaparecido se movía,
- 22:03respondía a estímulos externos y presentaba una extremidad ajena saliendo
- 22:08de la espalda. Tomás reaccionó al mismo tiempo. La coincidencia
- 22:14quedó grabada en dos cámaras. Mateo golpeó la camilla con
- 22:19el talón y empezó a respirar más rápido. Armenta ordenó
- 22:24separar a los detenidos. Moví a Mateo hacia el fondo,
- 22:29lo puse contra el piso y le inmovilicé los hombros
- 22:32con la rodilla. El cuerpo del soldado se lanzó contra
- 22:36la puerta lateral. Yo le disparé tres veces y Rosas
- 22:41le disparó una. El cuerpo cayó, se levantó y golpeó
- 22:45el vehículo con la cabeza. Armenta ordenó avanzar. El conductor
- 22:52rodeó el cuerpo por un lado, pero al pasar, algo
- 22:55pegó en la parte baja del vehículo y dañó la dirección.
- 23:00Seguimos unos metros, pero el volante no respondía bien y
- 23:04afuera se escuchaban golpes contra la carrocería, firmes, dirigidos a
- 23:09las puertas. Tomás empezó a convulsionar y las bridas le
- 23:13cortaron la piel de las muñecas. Mateo trató de girarse
- 23:18hacia él. Rosas pálido por la sangre perdida, se arrastró
- 23:23hasta la puerta trasera y apoyó el fusil contra el
- 23:26hombro que aguantaba. El vehículo cayó en una cuneta y
- 23:30quedó detenido, el conductor intentó sacarlo, aceleró dos veces y
- 23:35no pudo. Armenta pidió apoyo inmediato por radio. La señal
- 23:41entró débil, pero llegó. El punto de extracción estaba cerca
- 23:46y debíamos sostener la posición. La puerta trasera recibió un
- 23:51golpe fuerte, después otro. Rosas me ordenó cubrir a Mateo
- 23:56y a Tomás. Armenta se acomodó en el piso, apuntó
- 24:01con la pistola y esperó. La puerta se abrió unos centímetros,
- 24:05y por el espacio, vimos al soldado otra vez. Ya
- 24:10no caminaba derecho, el torso le caía hacia un lado,
- 24:14pero seguía empujando. Rosas le disparó al centro del pecho.
- 24:20El cuerpo retrocedió. Yo le disparé al cuello, y Armenta
- 24:25hizo el último disparo a la cabeza. El cuerpo cayó
- 24:29contra la tierra y dejó de moverse. Tomás dejó de
- 24:33convulsionar en ese momento, así que le busqué pulso en
- 24:37el cuello y no encontré respuesta clara. El médico confirmó
- 24:42la muerte después, pero para nosotros terminó ahí. El cuarto
- 24:47Nahual quedó neutralizado y junto con el cuerpo usado del soldado.
- 24:52Esa fue la línea más difícil de firmar porque Tomás
- 24:56era menor de edad y estaba bajo custodia cuando murió.
- 25:00El apoyo llegó poco después. Dos camionetas blindadas cerraron el
- 25:05camino y un equipo médico abrió la puerta trasera. Sacaron
- 25:10primero a Rosas porque seguía consciente pero perdía sangre. Luego
- 25:16sacaron a Armenta con el brazo inmovilizado contra el pecho.
- 25:19Yo salí al final con Mateo y las evidencias. Mateo
- 25:25seguía vivo, muy débil, con la venda roja por la
- 25:28sangre y movió la cabeza hacia el contenedor quemado. En
- 25:33el punto de extracción, un médico quiso revisar a Mateo
- 25:37antes que a los nuestros. Armenta le ordenó atender primero
- 25:41a Rosas y el médico obedeció. Mateo fue subido después
- 25:46y con custodia. Murió antes de llegar al hospital militar.
- 25:52La causa oficial fue paro, cardiorespiratorio por trauma y pérdida
- 25:57de sangre. El informe cerrado registró el vínculo con tres agresores,
- 26:03un objeto ritual, restos humanos y el cuerpo recuperado del
- 26:07soldado desaparecido. La misión quedó asentada como cumplimiento parcial. Mateo
- 26:14fue capturado con vida. pero no llegó al interrogatorio. El
- 26:19cuero fue localizado, pero se destruyó durante la operación. Elena,
- 26:25Julián y Tomás murieron en el lugar o durante la extracción.
- 26:29Rosa sobrevivió con daño permanente en la mano izquierda y
- 26:33Armenta tardó meses en recuperar el brazo. Yo entregué las cámaras,
- 26:39la placa, la libreta y el contenedor quemado. El poblado
- 26:44dejó de reportar cuerpos mutilados después de esa noche. No
- 26:49hubo ceremonia ni reconocimiento. La patrulla del batallón recibió cierre administrativo.
- 26:55A la familia del soldado desaparecido le entregaron restos identificables
- 27:01y una explicación breve. No les dijeron cómo fue encontrado
- 27:06y tampoco les dijeron que habló antes de caer. Tres
- 27:10semanas después nos citaron en la comandancia regional. Armenta llevaba
- 27:16el brazo inmovilizado, Rosas tenía la mano vendada y caminaba
- 27:20más lento. El mayor puso una carpeta nueva sobre la mesa.
- 27:26Otro municipio pedía apoyo. En una escuela abandonada habían encontrado
- 27:31una bolsa de piel cosida con hilo rojo, nombres escritos
- 27:35en papel, restos humanos pequeños, y una marca de sangre
- 27:39en la puerta de un salón. Una patrulla regular ya
- 27:43iba en camino, pero el mando no quería repetir el
- 27:46error del primer batallón. Armenta preguntó cuántos operadores autorizaron y
- 27:52el mayor respondió que tres. Nadie preguntó si estábamos listos.
- 27:59Rosas firmó con la mano derecha, Armenta firmó debajo y
- 28:03yo firmé al final. Recogimos el equipo que todavía servía
- 28:08y salimos sin hablar del caso anterior. Ya conocíamos el
- 28:12peso de una carpeta así. Había otro pueblo esperando, otro
- 28:18objeto por recuperar y otra puerta que tendríamos que cerrar
- 28:21desde adentro antes de que amaneciera. Recuerdo bien la tarde
- 28:34en que llegaron al asentamiento San Jerónimo porque hasta ese
- 28:38momento el día había sido común. Yo estaba asignado al
- 28:43puesto como sargento segundo, bajo el mando del teniente Tapia,
- 28:47y llevaba varias semanas haciendo la misma rutina, revisión de vehículos,
- 28:52cambio de guardia y patrullajes cortos. El lugar era pequeño,
- 28:57con dormitorios, cocina, enfermería y una cerca alrededor. Era un
- 29:03punto de control cerca del monte, con hombres cansados. Las
- 29:09vimos llegar antes de que oscureciera. Eran cinco mujeres, entraron
- 29:14por el camino principal y venían a pie desde la
- 29:18zona del cerro. Traían bolsas de tela, vestidos limpios y
- 29:23el cabello arreglado. Dijeron que venían de una comunidad cercana,
- 29:28que traían pan, queso y algunos productos para vender. El
- 29:33cabo Mejía habló primero con ellas, después fue con el
- 29:37teniente y pidió autorización para dejarlas pasar hasta la cocina.
- 29:42Tapia aceptó, con la condición de que no se movieran
- 29:45hacia la radio ni hacia el depósito. Se veían jóvenes
- 29:50y tranquilas. Eso bastó para que varios soldados bajaran la guardia.
- 29:56No gritaban, no exigían nada y no venían armadas a
- 30:01la vista. Hablaban poco, pero cada respuesta dejaba a los
- 30:05hombres más atentos. Yo las observé desde la entrada de
- 30:10la cocina y algo no me cuadró. Venían de un
- 30:14camino largo, en una tarde pesada, y ninguna traía polvo
- 30:18en la ropa, sudor en la cara ni respiración agitada.
- 30:23Las bolsas tampoco pesaban lo necesario para una venta real.
- 30:28Me acerqué más cuando empezaron a hablar con Mejía, camacho
- 30:32y carmona no preguntaban sólo cuánto querían comprar ni quien
- 30:37tenía dinero preguntaban nombres turnos quien estaba de guardia cuántos
- 30:43hombres dormían en cada área y quien manejaba la radio
- 30:48esas preguntas no eran de vendedoras fui con tapia y
- 30:53le conté lo que había visto le pedí que la
- 30:56sacara antes de que cayera la noche o que al
- 30:59menos ordenara revisar sus bolsas Tapia escuchó serio, pero no
- 31:04quiso levantar la alarma frente a las civiles. Me dijo
- 31:09que vigilara sin provocar a la tropa. No me quedé conforme.
- 31:15Busqué a Mejía, Camacho y Carmona, porque eran los más
- 31:19metidos en la conversación. Les dije que esas mujeres estaban
- 31:24observando demasiado, que no aceptaran comida, bebida ni invitaciones fuera
- 31:29de la cocina. Mejía se molestó y me respondió que
- 31:33yo estaba buscando amenazas donde sólo había mujeres vendiendo. Camacho
- 31:39soltó una burla corta de esas que se hacen para
- 31:43quedar bien frente a otros. Carmona ni siquiera respondió. Seguía
- 31:49sentado junto a una de ellas, Elena, según el nombre
- 31:53que dio. Ella le tenía una mano encima de la
- 31:56suya y él le contaba cosas de su familia y
- 32:00con una confianza que no usaba con nadie del puesto.
- 32:05Insistí hasta que Tapia autorizó revisar las bolsas. Fui con paredes.
- 32:12Encontramos pan, queso envuelto, hojas secas, una cuerda delgada, velas oscuras,
- 32:18una navaja corta y un muñeco de trapo con cabello cosido.
- 32:23No era equipo de venta. Cuando levanté el muñeco, una
- 32:28de las mujeres pidió que se lo devolviera. Extendió la mano,
- 32:33sin gritar. Su cara cambió por unos segundos, perdió la sonrisa,
- 32:38se le endureció la mirada y la piel del cuello
- 32:41se le marcó de golpe. Paredes lo vio y después
- 32:45lo declaró conmigo. Llevamos todo con el teniente. Tapia miró
- 32:52los objetos sobre la mesa y ya no tuvo la
- 32:55misma seguridad. ordenó guardar la bolsa y preparar la salida
- 32:59de las mujeres. El problema fue la reacción de algunos soldados.
- 33:05Nadie se amotinó, nadie levantó un arma contra nosotros, pero
- 33:10varios empezaron a murmurar. Mejía dijo que estábamos humillando a civiles,
- 33:16Camacho preguntó si también íbamos a detener a cada persona
- 33:19que trajera velas. Carmona se mantuvo junto a Elena, con
- 33:24los ojos puestos en ella. el puesto se partió en
- 33:28dos en menos de una hora. Unos querían sacarlas, otros
- 33:33preferían dejarlas ir sin más revisión y otros guardaban silencio.
- 33:40Cuando se les informó que debían marcharse, no discutieron. Pidieron
- 33:45ir al baño de campaña antes de salir. Tapia autorizó
- 33:49la salida con escolta, y Aranda caminó con ellas hasta
- 33:53el área permitida, y yo fui detrás, a distancia corta.
- 33:58No confiaba en la reacción de los soldados ni en
- 34:01la calma de esas mujeres. Una de ellas volteó y
- 34:05me miró de frente, pero no habló. Me sostuvo la
- 34:09mirada el tiempo suficiente para dejar claro que sabía que
- 34:13yo iba detrás. La luz del sector cercano al barranco
- 34:19falló cuando pasaron junto a los baños. El generador seguía trabajando,
- 34:24por eso supe que no era una falla general. Corrí
- 34:28con paredes. Encontramos a Aranda de pie, con el arma baja,
- 34:34la boca abierta y la mirada perdida. No tenía heridas visibles.
- 34:40Le pregunté dónde estaban, pero tardó en responder. Dijo que
- 34:45una de las mujeres pidió ayuda, que Mejía, Camacho, Carmona
- 34:49y Robledo se acercaron y y que todos caminaron hacia
- 34:53la parte oscura. Le pregunté por qué no gritó ni disparó,
- 34:58se tocó el cuello y dijo que el cuerpo no
- 35:00le obedeció. Revisamos la cerca del lado del barranco. Había
- 35:07una abertura recién hecha. Las cinco mujeres habían desaparecido, y
- 35:12también Mejía, Camacho, Carmona y Robledo. En el suelo encontramos
- 35:18huellas de botas una mancha de sangre y un pedazo
- 35:22de tela blanca atorado en el alambre. Tapia llegó con
- 35:26varios hombres. Nadie volvió a burlarse. Los que antes defendían
- 35:32a las mujeres estaban callados, con la cara dura, mirando
- 35:36hacia el monte. Pedí salir de inmediato, pero pedí llevar
- 35:41hombres que no hubieran hablado con ellas. Tapia aceptó. Me
- 35:47asignó a Paredes, Valdés, navarro y dos soldados más cerraron
- 35:53la entrada principal reforzaron la guardia y llevaron a aranda
- 35:57a enfermería antes de cruzar la cerca revisé mi fusil
- 36:02y mis cargadores pensé en esperar refuerzos pero cada minuto
- 36:07favorecía a quienes se habían llevado a los nuestros esa
- 36:12fue la decisión que marcó la noche Entramos al barranco
- 36:16con poca información, con los hombres vivos en duda y
- 36:20con una advertencia que ya había llegado tarde. Recuerdo el
- 36:25descenso por el barranco con mucha claridad, porque ahí cambió
- 36:29la noche. Salimos del asentamiento con las lámparas cubiertas, la
- 36:34radio baja y los fusiles pegados al cuerpo. Nadie hablaba
- 36:39y nadie preguntaba más de lo necesario. La tierra estaba
- 36:44removida en varios puntos y las huellas seguían frescas, todas
- 36:48en la misma dirección. Mejía, Camacho, Carmona y Robledo habían
- 36:54salido juntos, no por caminos separados, y eso nos dio
- 36:58una ruta, pero también nos dejó claro que los cuatro
- 37:02habían avanzado sin defenderse bien. Encontramos el casco de Mejía
- 37:08a poca distancia de la cerca. La correa estaba rota
- 37:12y tenía un golpe en un lado. Más adelante apareció
- 37:16el fusil de Camacho, tirado junto a una piedra, sin cargador.
- 37:22Eso me golpeó más que la sangre en el suelo,
- 37:25porque Camacho cuidaba su arma con disciplina. Podía burlarse de
- 37:30una orden, podía discutir una decisión, pero no soltaba su
- 37:34fusil de esa manera. Le hice una seña a paredes,
- 37:38para que no lo tocara todavía, seguimos el rastro y
- 37:42dejamos a Navarro intentando abrir comunicación con el puesto. La
- 37:48señal entraba cortada, con ruido. Navarro alcanzó a mandar una
- 37:53clave corta, luego guardó silencio por orden mía. No quería
- 37:58voces por la radio mientras avanzábamos. El monte ya tenía
- 38:03suficiente sonido, ramas, tierra suelta, piedras bajo las botas y
- 38:08un murmullo bajo que venía de más adelante. Nos detuvimos
- 38:13dos veces para escucharlo mejor. No eran animales, tampoco eran
- 38:18soldados hablando entre ellos. Era una voz o varias voces,
- 38:23muy bajas, repetidas, siempre desde el mismo rumbo. Antes de
- 38:30llegar a la capilla encontramos a Robledo. Estaba sentado contra
- 38:35un árbol, con las manos atadas y la boca cubierta.
- 38:39Tenía sangre en la ceja, golpes en el cuerpo y
- 38:42los ojos abiertos de más. Paredes le quitó la tela
- 38:47y le dio agua. Robledo quiso levantarse, pero no pudo.
- 38:52Me agarró del chaleco y alcanzó a decir que las
- 38:55mujeres los habían llamado junto al baño, que Mejía fue primero,
- 39:00que los demás lo siguieron y que después una mano
- 39:03le tocó la nuca. Dijo que perdió fuerza, cayó al
- 39:07suelo y oyó a Carmona llamar a una mujer por
- 39:10su nombre. No le pedí una explicación completa. Lo vi temblando,
- 39:17con la respiración rota, y solo necesitaba saber si los
- 39:21otros seguían vivos. Robledo dijo que había escuchado a Mejía
- 39:26quejarse más abajo, hacia la capilla. Dejé a uno de
- 39:30los soldados con él, en un punto cubierto, con la
- 39:34orden de no moverse, salvo que oyera nuestra clave. Fue
- 39:38una decisión dura, pero cargar a Robledo en ese momento
- 39:42nos quitaba velocidad y ruido no nos faltaba. Seguimos bajando.
- 39:50La capilla quedaba fuera del perímetro del asentamiento y aunque
- 39:54la conocíamos por patrullajes anteriores, nadie la revisaba de noche.
- 40:00Desde fuera vimos luz de velas dentro, También vimos movimiento.
- 40:05Levanté el puño y todos se detuvieron. Avanzamos los últimos
- 40:10metros con cuidado hasta quedar cerca de una pared caída
- 40:13y desde ahí pude ver a los nuestros. Mejía, Camacho
- 40:20y Carmona estaban amarrados cerca del centro. Mejía luchaba contra
- 40:25las cuerdas, tenía sangre en la cara y movía los
- 40:28hombros con fuerza. Camacho mantenía la cabeza baja, pero abría
- 40:33y cerraba los dedos, seguía consciente. Carmona estaba de pie,
- 40:38con los ojos abiertos y el cuerpo flojo. Una de
- 40:42las mujeres le pasaba la mano por la frente y
- 40:45él no reaccionaba. Entonces vi a las cinco mujeres de frente.
- 40:52Ya no eran las jóvenes que habían entrado al puesto.
- 40:56Eran ancianas, con la espalda vencida y la cara arrugada,
- 41:00los dientes deformes y las uñas largas. La piel, la
- 41:05voz y la forma de moverse no correspondían a lo
- 41:08que todos habíamos visto en la cocina. No necesitaba darle
- 41:13más vueltas. Eran ellas, pero ya no llevaban el rostro
- 41:17con el que habían engañado a la tropa. En el
- 41:22suelo había velas, ceniza y recipientes pequeños. No voy a
- 41:27decir que entendí el significado de eso, porque no lo entendí.
- 41:32Solo recuerdo la posición de las cosas, los soldados amarrados
- 41:36y las ancianas trabajando alrededor de ellos. Una de ellas
- 41:41hablaba en voz baja frente a Carmona. Levantó la cabeza,
- 41:45respiró hondo y dejó de moverse. Mejía empezó a insultarlas
- 41:50y a pedir que lo soltaran, y Camacho siguió callado.
- 41:55Después supe que estaba forzando una cuerda contra una astilla,
- 41:59tratando de liberar una mano. Paredes levantó el fusil, pero
- 42:05le puse una mano en el brazo y le ordené esperar.
- 42:09Las ancianas estaban demasiado cerca de los prisioneros. Si disparábamos mal,
- 42:15matábamos a uno de los nuestros. Le hice señas a
- 42:19Valdés para moverse por el lado izquierdo, a Navarro para
- 42:23cubrir la entrada y a los demás para mantener posición.
- 42:28El plan fue simple, abrir espacio, entrar, cortar las cuerdas
- 42:32y sacar a los hombres. No había tiempo para más.
- 42:38Una de las ancianas sacó una navaja y la acercó
- 42:41al pecho de Carmona. Ahí di la orden. Paredes disparó
- 42:47contra la pierna de la que tenía la navaja, Valdés
- 42:50disparó al suelo junto a otra para apartarla de Mejía,
- 42:53y yo entré directo hacia Carmona. La capilla se llenó
- 42:58de ruido, polvo y órdenes cortas. Les grité que cuidaran
- 43:03la línea de tiro, que no apuntaran hacia los prisioneros
- 43:07y que mantuvieran a las ancianas lejos del centro. La
- 43:12primera cayó junto a Carmona, pero siguió moviéndose. La segunda
- 43:17fue contra Camacho, con una rapidez que no correspondía a
- 43:21su cuerpo. Camacho levantó la pierna y la golpeó en
- 43:25el pecho, Valdés aprovechó el espacio y disparó. Yo corté
- 43:30una cuerda de carmona, pero él no ayudó en nada.
- 43:34Tenía los ojos abiertos, aunque su cuerpo no respondía. Paredes
- 43:40llegó a mi lado, lo sostuvo por debajo de los
- 43:42brazos y me dio espacio para terminar el corte. Dos
- 43:48ancianas fueron hacia los recipientes del suelo, otra buscó la
- 43:52salida trasera y la última se lanzó contra Navarro. Él
- 43:56la empujó con el fusil, cayó de espaldas y ella
- 43:59le alcanzó el brazo. Navarro disparó desde el suelo y
- 44:04la dejó inmóvil. Esos segundos nos dieron aire, pero no
- 44:09resolvieron el rescate. Mejía seguía atado, Camacho tenía una mano libre,
- 44:15Carmona apenas se sostenía, y las ancianas que quedaban seguían
- 44:19dentro de la capilla, decididas a terminar lo que habían iniciado.
- 44:26Recuerdo que Paredes sacó a Carmona hacia la entrada. Carmona
- 44:31no caminaba por decisión propia, arrastraba los pies y miraba
- 44:35al frente, sin responder a su nombre. Yo seguí dentro,
- 44:39porque Mejía continuaba amarrado y Camacho apenas había logrado liberar
- 44:44una mano. Camacho vio mi cuchillo en el suelo, lo
- 44:48tomó con dificultad y empezó a cortar la otra cuerda.
- 44:53Tenía cortes en el pecho, respiraba con dolor, pero seguía consciente.
- 44:59Le ordené que saliera y me contestó que primero sacáramos
- 45:03a Mejía. Lo dijo con rabia. Había visto lo que
- 45:08aquellas mujeres querían hacerles y esa rabia le sostuvo el
- 45:12cuerpo cuando las fuerzas ya le fallaban. se arrastró hasta
- 45:17un poste y buscó un arma con la vista. Yo
- 45:20no podía dársela todavía, porque la línea de tiro estaba
- 45:24cerrada y las ancianas seguían moviéndose entre nosotros. Mejía estaba
- 45:31atado frente al centro de la capilla. Una de ellas
- 45:35estaba encima de él, con una mano sobre su boca
- 45:38y la otra en el pecho, presionando la marca que
- 45:41le habían abierto con la navaja. Valdés llegó primero. la
- 45:46jaló por la ropa y logró separarla. Ella se volvió
- 45:50contra él y le rasgó la cara con las uñas.
- 45:54Valdés soltó el fusil, cayó de rodillas y gritó que
- 45:58no veía, mientras la sangre le bajaba por los ojos.
- 46:03Paredes dejó a Carmona contra la pared y disparó dos
- 46:07veces para apartarla. Los tiros la hicieron retroceder, pero no cayó.
- 46:13Siguió avanzando y buscando otra vez a Mejía. Yo tomé
- 46:18el fusil de Valdés, apunté al torso y le disparé
- 46:22hasta que dejó de moverse. No hubo tiempo para pensar
- 46:26en lo que resistía. En ese lugar sólo importaba que
- 46:30no alcanzara otra vez a uno de los nuestros. Navarro
- 46:36gritó desde la entrada que otra se movía detrás del altar.
- 46:40La vi agachada junto a una bolsa en el suelo.
- 46:45Sacó cabello atado con hilo y le ordené que se
- 46:48quedara quieta. Levantó la cara y habló con una voz joven,
- 46:53la misma que había usado antes. Dijo que nos fuéramos,
- 46:57que los hombres ya estaban ofrecidos. Nadie respondió. Paredes disparó
- 47:04al pecho y la anciana cayó junto a la bolsa.
- 47:09Corté las cuerdas de mejía. Al quedar libre, se desplomó
- 47:14contra mí Lo sujeté del chaleco y lo bajé al
- 47:17suelo para que respirara. Tenía golpes en la cara, cortes
- 47:22en el pecho y una marca redonda en el esternón.
- 47:26Repetía que había visto a su madre al lado de
- 47:29las mujeres, que ella le pidió caminar, que le dijo
- 47:32que no tuviera miedo. Después supimos que su madre llevaba
- 47:37años muerta. En ese momento no lo corregí, le ordené
- 47:41respirar y no cerrar los ojos. Camacho se acercó para ayudar.
- 47:49Quería cargar a Mejía, pero no tenía fuerza. Le di
- 47:53el hombro a Mejía y le indiqué a Camacho que
- 47:56tomara mi cinturón para mantenerse de pie. Paredes volvió por Carmona,
- 48:01que seguía rígido junto a la pared. Carmona murmuraba un
- 48:06nombre de mujer y movía los labios sin voz. No
- 48:10respondía a órdenes ni al ruido. Conté los cuerpos en
- 48:16el suelo y faltaba una anciana. No podía sacar al
- 48:20equipo sin ubicarla. Navarro cubrió la entrada, Valdés, todavía sangrando,
- 48:26pidió volver a la línea. Le ordené quedarse atrás con
- 48:31los heridos, porque apenas podía enfocar. Protestó, pero obedeció. Le
- 48:38dejé una pistola y le dije que disparara solo si
- 48:41tenía blanco claro. La última apareció por un costado de
- 48:47la capilla, detrás de Navarro. Venía agachada, con los ojos
- 48:52fijos en Carmona. No pronunció palabra, pero Carmona dio un
- 48:57paso hacia ella, aunque Paredes lo sujetaba por el chaleco.
- 49:02Me crucé entre ambos, levanté el fusil y apunté. La
- 49:06anciana alzó las manos, y durante un instante volvió a
- 49:10mostrar el rostro joven que había usado en la cocina.
- 49:14Navarro bajó apenas el arma. Yo no la bajé, le
- 49:19disparé al centro del pecho. Ella cayó, apoyó una mano
- 49:24en el suelo y trató de levantarse. Camacho tomó el
- 49:28arma de Valdés y disparó desde mi costado y ese
- 49:31segundo tiro la dejó quieta. Después de eso no hubo alivio.
- 49:38Revisamos a los heridos, aseguramos las armas y comprobamos que
- 49:42ninguna de las cinco siguiera moviéndose. sacamos primero a Carmona
- 49:47luego a Mejía y después a Camacho pasamos por el
- 49:51punto donde habíamos dejado a Robledo seguía vivo débil y
- 49:56frío lo cargamos entre dos y tomamos el camino de
- 50:01regreso el regreso fue lento íbamos con hombres heridos poca
- 50:08visibilidad y la presión del monte encima cada ruido hacía
- 50:12que alguno levantara el arma Carmona murmuraba nombres ajenos al equipo.
- 50:19Mejía pedía perdón una y otra vez. Camacho caminaba en silencio,
- 50:25con una mano apretada contra las costillas. Valdés sangraba por
- 50:29la cara, Navarro llevaba el brazo herido, y Paredes sostuvo
- 50:34a Carmona hasta llegar a la cerca. Tapia nos recibió
- 50:39en la entrada. Al ver a los hombres, se le
- 50:43fue el color de la cara. No dio explicaciones. Ordenó
- 50:48cerrar el puesto, pedir evacuación médica y preparar una patrulla
- 50:52para asegurar la capilla al amanecer. Mejía tenía golpes, cortes
- 50:58y esa marca en el pecho. Carmona no recordaba haber
- 51:02salido del puesto. Camacho declaró primero y dijo que una
- 51:07de ellas le habló de su hermana menor, con datos
- 51:10que una desconocida no podía saber. Al amanecer volvieron a
- 51:16la capilla. Encontraron restos humanos bajo el piso, prendas viejas
- 51:22y objetos ajenos a nuestra unidad. Las cinco ancianas fueron
- 51:26retiradas por investigación. No vi el informe completo, pero vi
- 51:31lo necesario para sostener mi declaración. Esas mujeres entraron con
- 51:36un rostro y murieron con otro. Y los soldados salieron
- 51:40por su propio pie, pero sin control completo de su voluntad.
- 51:47San Jerónimo fue cerrado semanas después. La versión oficial habló
- 51:52de secuestro, homicidios y una secta local. Yo firmé mi parte,
- 51:57pero dejé escrito que las mujeres no tenían la misma
- 52:01apariencia al entrar que al morir. Carmona fue dado de baja,
- 52:06Mejía pidió traslado y Camacho siguió en servicio sin volver
- 52:10a burlarse. Esto pasó en la sierra norte de Puebla,
- 52:20por la zona de Coetzalan del Progreso, y lo cuento
- 52:24desde lo que recuerdo de esa comisión, con los nombres
- 52:27de mis compañeros cambiados. Éramos cuatro militares, íbamos en dos camionetas,
- 52:33dos en cada una. En la primera iba el sargento
- 52:37Arturo Beltrán con el soldado Díaz, que manejaba. En la
- 52:42segunda íbamos Bautista y yo. Yo llevaba la radio portátil,
- 52:47porque en esa ruta la señal se cortaba seguido y
- 52:50a veces solo entraba por momentos. Nos mandaron por reportes
- 52:56de animales muertos, daños en cafetales y gente que decía
- 53:00haber visto a un hombre rondando de noche por los caminos.
- 53:05La ruta salía por el tramo de Zacapuastla a Coetzalan
- 53:08y varias comunidades cercanas. Para la gente del lugar, esas
- 53:14brechas eran caminos de uso diario. Para nosotros eran puntos
- 53:19de riesgo, porque tenían nodo, curvas cerradas y partes donde
- 53:23no entraba bien la comunicación. Llegamos por la tarde a
- 53:28la comandancia. Nos recibieron policías municipales y el presidente auxiliar
- 53:34de una comunidad cercana. Primero nos hablaron de perros muertos,
- 53:39ganado atacado y huellas grandes. Después mencionaron al Nahual. El
- 53:46presidente auxiliar lo dijo sin cambiar el tono. Contó que
- 53:50cada cierto tiempo, alguien de otro pueblo bajaba por las
- 53:54veredas y asustaba a la gente. Dijo que los vecinos
- 53:59señalaban a Mauro Hernández, un hombre de Soquiapan, porque ya
- 54:03había tenido problemas por meterse a terrenos ajenos y porque
- 54:07lo habían visto cerca de los cafetales antes de los ataques.
- 54:13Beltrán pidió más datos. Quería nombres, lugares, fechas y denuncias.
- 54:20El presidente auxiliar aceptó que no tenían una prueba completa,
- 54:24pero dijo que el miedo ya estaba metido en las
- 54:27casas y que los animales no aparecían así por casualidad.
- 54:32También nos pidió que no bajáramos solos si escuchábamos silbidos
- 54:36en el monte. Bautista hizo un gesto de burla, pero
- 54:41se quedó callado. Beltrán le respondió al señor, que íbamos
- 54:46a revisar por seguridad, con armas, radio y procedimiento, no
- 54:50por creencias. Lo dijo firme, sin burlarse de nadie. Salimos
- 54:58a patrullar antes de las diez de la noche. Las
- 55:01camionetas iban cerca, con las luces encendidas y sin separarse.
- 55:07La orden era revisar la salida hacia Yohualichan, pasar por
- 55:11unos tramos de cafetal y regresar. Había llovido, El camino
- 55:16estaba pesado y la neblina entraba por partes, así que
- 55:19avanzábamos despacio. Yo iba mirando el lado derecho del camino,
- 55:25mientras Bautista manejaba con las dos manos sobre el volante.
- 55:30En el primer tramo no encontramos personas. Pasamos algunas casas,
- 55:35unas con luz, otras cerradas. En una curva, vimos sangre
- 55:41en la orilla del camino y pelo oscuro pegado en
- 55:44el lodo. Beltrán bajó con días para revisar, mientras Bautista
- 55:49y yo cubríamos desde la segunda camioneta. Había raspones largos
- 55:54junto a una piedra, pero el suelo estaba tan mojado
- 55:57que las marcas ya estaban abiertas. Beltrán dijo que podía
- 56:02ser un perro grande, un felino o alguien que había
- 56:06arrastrado un animal. Guardó una muestra del pelo en una
- 56:10bolsa y seguimos. Más adelante... Una mujer salió de una
- 56:16casa y nos hizo señas con la mano. Beltrán habló
- 56:20con ella desde la camioneta. La mujer le contó que
- 56:24su hijo había visto a un hombre parado cerca del
- 56:27camino dos noches antes. Dijo que estaba encorvado, que no
- 56:32contestó cuando le gritaron y que se fue hacia el monte.
- 56:37Beltrán le pidió que encerrara a sus animales y que
- 56:40avisara a la comandancia si escuchaba algo. Ella respondió que
- 56:45ya todos estaban encerrando temprano, porque nadie quería quedarse afuera
- 56:50después de oscurecer. Seguimos por la misma ruta. El camino
- 56:57bajaba y la vegetación cerraba la vista en varios puntos.
- 57:01Entonces escuchamos tres golpes contra un árbol, fueron golpes secos, separados,
- 57:07del lado derecho. Beltrán ordenó detenernos sin apagar motores. Nadie bajó.
- 57:16Pasaron unos segundos y llegó un silbido corto desde esa
- 57:19misma dirección. No venía de lejos. Beltrán tomó la radio
- 57:25y ordenó continuar juntos sin abrir distancia entre las camionetas.
- 57:32Yo pensé que alguien nos estaba siguiendo para provocarnos. En
- 57:37otros lugares nos había pasado que la gente probaba a
- 57:41los soldados recién llegados y y también podía tratarse de
- 57:44un borracho, un ladrón de animales o alguien escondido entre
- 57:48los cafetales. En ese momento no había visto nada, solo sangre, pelo,
- 57:55golpes y un silbido. Eso alcanzaba para mantenernos alertas, pero
- 58:00todavía no alcanzaba para creer en lo que nos habían contado.
- 58:06La primera camioneta avanzó otra vez y Bautista la siguió.
- 58:11El motor trabajaba bajo, el agua corría por las orillas
- 58:15y la lluvia seguía cayendo despacio. No venía ningún vehículo
- 58:20de frente y en la siguiente bajada, Díaz frenó de golpe,
- 58:24Bautista también frenó y nuestra camioneta quedó a poca distancia.
- 58:29Levanté la vista por el parabrisas y vi una figura
- 58:33parada en medio del camino. Era alto. estaba cubierto de
- 58:39pelo oscuro y tenía los brazos largos caídos a los
- 58:42lados del cuerpo la luz de la primera camioneta le
- 58:46daba de frente no traía ropa visible tenía las piernas
- 58:51separadas y el torso inclinado hacia adelante Beltrán le ordenó
- 58:56por el altavoz que se retirara del camino la figura
- 59:01no obedeció se quedó quieta unos segundos luego giró la
- 59:05cabeza y mostró la cara de lado Tenía hocico, dientes
- 59:10grandes y ojos rojos por el reflejo de los faros.
- 59:15La boca estaba abierta y respiraba fuerte. No era un
- 59:19hombre parado con una máscara, ni un perro grande sobre
- 59:22dos patas. Era una figura con forma de hombre lobo,
- 59:27puesta frente a nosotros en una brecha real de Quetzalan,
- 59:31mientras las dos camionetas seguían encendidas y ninguno de los
- 59:35cuatro decía una palabra. Beltrán repitió la orden por el altavoz,
- 59:41con la voz firme, y la figura bajó una mano
- 59:44al suelo. Lo hizo despacio al principio, luego cargó el
- 59:49cuerpo hacia adelante y se lanzó contra la primera camioneta.
- 59:54Díaz metió reversa, las llantas patinaron en el lodo, y
- 59:58el golpe cayó sobre el cofre antes de que pudiera moverla.
- 1:00:02El faro izquierdo se rompió. la defensa bajó de un
- 1:00:06lado y la camioneta se fue contra la orilla del camino.
- 1:00:11Bautista gritó que era un animal, pero su voz salió cortada.
- 1:00:16Yo alcancé a ver la espalda cubierta de pelo, los
- 1:00:19brazos largos y las garras clavadas en la lámina. Beltrán
- 1:00:24disparó desde adentro de la cabina, en ráfagas cortas, apuntando
- 1:00:29al pecho y al hombro. La criatura cayó del cofre
- 1:00:33y golpeó el suelo con una rodilla y se levantó enseguida.
- 1:00:36La sangre le bajaba por un lado del cuerpo, oscura
- 1:00:41bajo la luz de los faros. Díaz abrió la puerta,
- 1:00:46tenía la cara cortada por el vidrio y quería salir
- 1:00:49de la camioneta dañada. No alcanzó a bajar completo. La
- 1:00:55criatura metió una garra por la abertura, lo tomó del
- 1:00:58chaleco y lo jaló hacia afuera. Beltrán trató de sujetarlo
- 1:01:03desde el asiento, pero la fuerza del tirón no venció.
- 1:01:07Yo escuché el golpe del cuerpo de Díaz contra el
- 1:01:10suelo y después su grito, corto, ahogado por la lluvia
- 1:01:15y por los motores. Bautista bajó de nuestra camioneta y
- 1:01:20disparó desde atrás de la puerta. Yo bajé por mi
- 1:01:24lado con la radio en la mano izquierda y el
- 1:01:27arma en la derecha. Pedí apoyo, repetí la ubicación y
- 1:01:31avisé que teníamos personal herido. La señal entraba sucia, con cortes,
- 1:01:38pero alcanzaron a responder. No supe si habían entendido todo,
- 1:01:43así que volví a repetirlo, más fuerte, mientras buscaba la
- 1:01:47posición entre las dos unidades. La criatura soltó a Díaz
- 1:01:53cuando recibió otro impacto. Se giró hacia nosotros, y en
- 1:01:58ese momento la vimos completa. Era alta, ancha de espalda,
- 1:02:03cubierta de pelo oscuro, con el hocico abierto y los
- 1:02:06dientes visibles. Tenía las manos grandes, las uñas largas y curvas,
- 1:02:12y los ojos rojos bajo la luz. Se movía en
- 1:02:16dos piernas, pero usaba las manos para impulsarse cuando quería
- 1:02:21avanzar más rápido. No ladraba ni rugía, sólo respiraba fuerte,
- 1:02:27con el pecho abierto y la boca llena de saliva
- 1:02:31bautista siguió disparando retrocedió dos pasos visó lodo y cayó
- 1:02:37de espaldas la criatura llegó hasta él antes de que
- 1:02:42pudiera levantarse le pegó primero en el hombro después en
- 1:02:47el cuello bautista alcanzó a levantar el arma y disparó
- 1:02:51una vez más El tiro pasó cerca de la cabeza
- 1:02:55de la criatura y la hizo retroceder un poco. Yo
- 1:03:00disparé desde el otro lado de la segunda camioneta. Beltrán
- 1:03:04salió de la primera, con sangre en la cara, y
- 1:03:07también abrió fuego. Uno de los disparos le dio en
- 1:03:12la pierna. Lo vi, porque el cuerpo se le bajó
- 1:03:16de golpe y apoyó una mano en el suelo. Pensé
- 1:03:20que ahora sí iba a caer. pero volvió a levantarse.
- 1:03:25Golpeó la puerta de la primera camioneta con tanta fuerza
- 1:03:28que la lámina se hundió. Después retrocedió hacia la orilla
- 1:03:33del camino, dejó sangre sobre el lodo y entró por
- 1:03:36una brecha que bajaba hacia el monte. Las luces alcanzaron
- 1:03:41a mostrar ramas moviéndose, luego la neblina y la vegetación
- 1:03:45lo taparon. Beltrán ordenó que nadie la siguiera. Esa orden
- 1:03:52fue clara y nadie la discutió. Primero teníamos que revisar
- 1:03:56a Díaz y a Bautista, asegurar las camionetas y mantener
- 1:04:00la brecha cubierta. Díaz estaba tirado junto a la primera unidad,
- 1:04:05con heridas en el pecho, el cuello y la cara.
- 1:04:09Beltrán se agachó, le buscó pulso y se quedó en silencio.
- 1:04:14No hizo falta preguntar más. Bautista seguía respirando y así
- 1:04:21que lo arrastré unos metros hasta dejarlo detrás de la
- 1:04:24segunda camioneta y le puse presión en el cuello con
- 1:04:28una venda. Tenía el hombro abierto, la ropa empapada y
- 1:04:32los ojos fijos. Quiso hablar, pero solo le salió aire.
- 1:04:38Le dije que aguantara, que el apoyo ya venía, y
- 1:04:41movió la mano derecha una sola vez. No volvió a responder.
- 1:04:49La primera camioneta quedó atravesada en parte del camino con
- 1:04:53el motor encendido y un faro roto. La segunda seguía funcionando,
- 1:04:58aunque tenía el parabrisas estrellado. Yo volví a llamar por
- 1:05:03radio y confirmé que mandaran apoyo médico y más personal.
- 1:05:08Beltrán se quedó de pie, apuntando hacia la brecha, con
- 1:05:11sangre en la mejilla y en el brazo. Cada cierto
- 1:05:15tiempo giraba la cabeza hacia Díaz, Luego regresaba la vista
- 1:05:19al monte. Durante esos minutos nadie mencionó la palabra Nahual.
- 1:05:26No había espacio para eso. Bautista respiraba mal, Díaz estaba inmóvil,
- 1:05:33y abajo, por la brecha, se escuchaba movimiento entre las plantas.
- 1:05:38No podíamos saber si era la criatura, agua bajando o
- 1:05:42ramas quebradas por el viento, pero Beltrán no permitió que
- 1:05:45nadie se acercara. Me ordenó mantener posición, apuntar hacia la
- 1:05:51entrada y disparar solo si volvía a salir. El apoyo
- 1:05:56llegó después, con policías municipales y otra unidad militar. El
- 1:06:02comandante municipal bajó, vio las camionetas, vio a Díaz, vio
- 1:06:07a Bautista y después miró la sangre que entraba hacia
- 1:06:10la brecha. Preguntó si lo habíamos herido. Beltrán respondió que sí,
- 1:06:16en el hombro y en una pierna. El comandante no
- 1:06:20pidió más detalles en ese momento. Ordenó subir a Bautista
- 1:06:25para llevarlo a la clínica y pidió que nadie entrara
- 1:06:29al monte de noche. A Bautista lo subieron a una unidad,
- 1:06:34pero murió antes de llegar. Eso nos lo confirmaron por
- 1:06:38radio poco después. Díaz quedó en el lugar hasta que
- 1:06:43hicieron el levantamiento. Beltrán dejó que le revisaran la herida
- 1:06:47de la cara... pero no se apartó de la primera camioneta.
- 1:06:52Yo seguí con la radio... sentado junto a la segunda unidad...
- 1:06:56repitiendo sólo lo necesario... ataque en el camino... dos compañeros caídos...
- 1:07:01agresor herido... y rastro hacia la brecha. No dije más
- 1:07:06porque no sabía cómo decirlo sin que sonara falso. Al
- 1:07:12amanecer regresé al punto del ataque... no porque quisiera volver,
- 1:07:16sino porque tenía que señalar el lugar exacto donde vimos
- 1:07:20a la criatura y la entrada de la brecha por
- 1:07:22donde se perdió. Iban más soldados, policías municipales y dos
- 1:07:28hombres del pueblo que conocían esos caminos. Nadie caminaba distraído.
- 1:07:35Los que ya habían escuchado el reporte avanzaban con el
- 1:07:38arma lista, revisando el suelo, las orillas y la vegetación cercana.
- 1:07:45la primera camioneta seguía atravesada en parte del camino. El
- 1:07:50cofre tenía cortes profundos, la puerta estaba hundida y había
- 1:07:54vidrio regado sobre el lodo. También quedaban marcas de llantas,
- 1:08:00manchas de sangre y pedazos de metal suelto. Los peritos
- 1:08:04tomaron fotos, midieron la lámina dañada y revisaron las marcas
- 1:08:08una por una. Uno de ellos dijo en voz baja,
- 1:08:13que esos cortes no correspondían a machete ni a herramienta común.
- 1:08:18Nadie le respondió. Entramos por la brecha después de revisar
- 1:08:23el camino. El rastro seguía por partes, con sangre en piedras,
- 1:08:29plantas quebradas y pelo oscuro pegado en unas ramas. La
- 1:08:34lluvia había borrado mucho, pero todavía alcanzaba, para marcar una dirección.
- 1:08:40Bajamos despacio, sin separarnos. Yo iba detrás de Beltrán, que
- 1:08:46tenía la cara vendada y caminaba con el brazo izquierdo
- 1:08:49pegado al cuerpo. No hablaba, solo miraba el suelo y
- 1:08:54levantaba la mano cuando encontraba otra mancha. Más abajo, cerca
- 1:09:01de un arroyo, el rastro se perdió. El agua había
- 1:09:05limpiado las piedras y ya no se podía distinguir nada seguro.
- 1:09:10Uno de los hombres del pueblo señaló una vereda y
- 1:09:13explicó que por ahí se llegaba a caminos usados por
- 1:09:17gente de Soquiapan. El comandante municipal le pidió que marcara
- 1:09:22la dirección, pero le ordenó quedarse con el grupo. Nadie
- 1:09:27iba a seguir solo, menos después de lo que había pasado.
- 1:09:32Estábamos revisando esa zona cuando entró una llamada por la
- 1:09:36radio de la policía. El comandante escuchó sin moverse, luego
- 1:09:41se apartó unos pasos y habló bajo. Cuando regresó, traía
- 1:09:46la cara cerrada. Informó que habían encontrado muerto a Mauro
- 1:09:51Hernández en un terreno de café cerca de Soquiapan. Nadie
- 1:09:56hizo preguntas frente a él. Todos recordamos ese nombre. Era
- 1:10:02el mismo que el presidente auxiliar había mencionado la tarde anterior.
- 1:10:07cuando nos habló de los Nahuales y de los problemas
- 1:10:10en los terrenos. La noticia cambió el ambiente del grupo.
- 1:10:16Antes buscábamos un rastro, y después de esa llamada, cada
- 1:10:21marca en el suelo pesaba más. No hacía falta decir mucho.
- 1:10:27Los policías se miraron entre ellos, los hombres del pueblo
- 1:10:30bajaron la vista, y Beltrán pidió que se registrara a
- 1:10:34la hora de la llamada. Yo me quedé callado, con
- 1:10:38la radio en la mano, porque no tenía nada útil
- 1:10:41que agregar. Más tarde supe los detalles. Mauro vivía solo
- 1:10:48en una casa de esa zona. Lo encontraron tirado cerca
- 1:10:52de un cafetal, con muchas heridas en el cuerpo y
- 1:10:55dos impactos de bala, uno en el hombro y otro
- 1:10:58en la pierna. Esa información me llegó por un policía
- 1:11:02que estuvo en el levantamiento. No la dijo para asustar
- 1:11:07a nadie, la dijo porque ya estaban cruzando lo encontrado
- 1:11:11con las manchas de sangre que habíamos seguido desde el camino.
- 1:11:16El presidente auxiliar pidió que avisaran primero a la familia
- 1:11:20de Mauro. También pidió que nadie del pueblo fuera al
- 1:11:24lugar por su cuenta. Conocía a la gente, sabía cómo
- 1:11:29crecen los rumores y entendía que una muerte así podía
- 1:11:33traer problemas entre comunidades. Algunos vecinos ya decían que el
- 1:11:38asunto había terminado, otros preferían cerrar la boca. Nadie quería
- 1:11:44quedar señalado por hablar de más. A nosotros nos separaron
- 1:11:49para declarar. A Beltrán lo atendieron por las heridas y
- 1:11:54luego lo pasaron con los mandos. A mí me preguntaron
- 1:11:58por la ruta, la visibilidad, la distancia entre las camionetas,
- 1:12:03los disparos y la dirección de la brecha. Contesté lo
- 1:12:07que recordaba, sin adornar nada. Cuando describía a la criatura
- 1:12:12con forma de hombre lobo, el oficial dejó de escribir.
- 1:12:16Me pidió una descripción física, no una conclusión. Entonces le
- 1:12:22dije que era una figura alta, cubierta de pelo oscuro,
- 1:12:26con hocico, dientes visibles, garras grandes y movimiento en dos patas.
- 1:12:32Eso sí quedó anotado. En el documento no apareció la
- 1:12:37palabra Nahual, tampoco apareció hombre lobo. El ataque a la
- 1:12:42patrulla quedó registrado como agresión de animal no identificado, con
- 1:12:47dos elementos fallecidos y dos lesionados. La muerte de Mauro
- 1:12:52quedó en otro expediente, como hallazgo de civil con heridas múltiples.
- 1:12:58Así lo manejaron desde el primer día. Nadie nos pidió
- 1:13:02cambiar lo que vimos, pero sí nos pidieron decirlo, de
- 1:13:06una manera que pudiera escribirse sin abrir más preguntas. Las
- 1:13:12familias de Díaz y Bautista recibieron la versión formal. Les
- 1:13:17hablaron de cumplimiento del deber, de una agresión durante patrullaje
- 1:13:21y de una zona complicada. Yo estuve en la ceremonia,
- 1:13:26parado detrás de otros elementos, sin acercarme a los padres
- 1:13:30ni a los hermanos. No tenía una frase útil para ellos.
- 1:13:36Decir que hicimos lo posible no cambiaba nada, y decir
- 1:13:39lo que vi, tampoco les iba a devolver a nadie.
- 1:13:44Después nos sacaron de Quetzalan. A Beltrán lo cambiaron de
- 1:13:49unidad y a mí me dejaron unos días en revisión médica.
- 1:13:53Seguí en servicio, pero nunca volví a patrullar esa ruta
- 1:13:57de noche. Durante semanas escuché versiones distintas. Algunos aseguraban que
- 1:14:04después de la muerte de Mauro, los ataques se detuvieron.
- 1:14:09Otros hablaban de Silbido cerca de los cafetales. Yo no
- 1:14:13confirmé nada de eso. Ya había declarado lo mío y
- 1:14:18no quería convertirlo en conversación de pasillo. Con el tiempo
- 1:14:23dejé de contar el caso. Cada persona intentaba llevarlo hacia
- 1:14:28donde quería. Unos buscaban una explicación normal Otros querían que
- 1:14:34yo confirmara una leyenda. Yo no podía hacer ninguna de
- 1:14:38las dos cosas. Solo tenía recuerdos claros, dos nombres de
- 1:14:43compañeros muertos, una camioneta marcada, un rastro que bajó al
- 1:14:48monte y un civil encontrado al día siguiente con heridas
- 1:14:52que los mandos prefirieron dejar en otro expediente. Hasta hoy
- 1:14:58mantengo lo mismo. No vi a Mauro transformarse. por eso
- 1:15:02no digo que él fuera el Nahual. Lo que sí
- 1:15:06digo es que la gente lo señaló antes del ataque,
- 1:15:09que algo nos salió al camino esa noche, que lo
- 1:15:12herimos y que al día siguiente apareció muerto con lesiones
- 1:15:16que coincidían con los disparos reportados. Esa parte quedó fuera
- 1:15:21del papel, pero no salió de mi memoria.