Latest / Historias De Terror / 11 Impactantes Relatos de Terror de Leyendas de PUEBLOS contadas por ABUELOS VOL.6 | HISTORIAS REALES
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- 0:11Speaker 2: Me llamo Fortunato Carrillo, pero en la familia todos me
- 0:13Speaker 2: dicen Nato. Nací en 1932 en el rancho La Soledad, un
- 0:18Speaker 2: cacerío perdido entre las cañadas de la Sierra Sur de Oaxaca.
- 0:23Speaker 2: Cuando ocurrió lo que voy a contar yo tenía 22 años,
- 0:26Speaker 2: recién casado con Domitila y trabajaba junto a mi padre
- 0:29Speaker 2: en el campo de maíz y en el cuidado de
- 0:31Speaker 2: las chivas. Mi abuelo, Don Eginio, vivía con nosotros, por
- 0:36Speaker 2: las noches soltaba historias que uno escuchaba para espantar el sueño,
- 0:40Speaker 2: pero ninguna se parecía a lo que me tocó vivir.
- 0:43Speaker 2: Desde entonces, cada vez que huelo pan dulce chamuscado recuerdo
- 0:47Speaker 2: aquel verano y se me eriza hasta la sombra. A
- 0:50Speaker 2: finales de junio de 1954 comenzó todo. Esa tarde regresaba del
- 0:56Speaker 2: potrero con Moro, mi perro barcino, cuando me llegó un
- 0:59Speaker 2: aroma imposible, pan de elote recién horneado con la costra
- 1:02Speaker 2: un poco quemada. En la soledad nadie cocinaba pan de
- 1:06Speaker 2: elote en jueves, mucho menos en horno de leña, porque
- 1:10Speaker 2: sólo se encendía los domingos. Pensé que el viento traía
- 1:13Speaker 2: olores desde San Agustín, cinco kilómetros monte arriba, y seguí
- 1:18Speaker 2: mi camino. El perfume me acompañó unos metros y desapareció
- 1:22Speaker 2: justo al cruzar la cerca hecha con varas de encino.
- 1:25Speaker 2: Dos días después, al amanecer, fui solo al manantial de
- 1:29Speaker 2: piedra vieja a llenar los cántaros. Entre el murmullo del
- 1:33Speaker 2: agua volvieron a envolverme las notas dulzonas de pan quemado.
- 1:37Speaker 2: Subía desde un claro donde solo había ortigas y piedras,
- 1:40Speaker 2: ninguna cocina. Moro alzó las orejas, gruñó bajo y se
- 1:45Speaker 2: quedó rezagado. No vi humo, ni brasas, ni rastro humano.
- 1:50Speaker 2: Fue la primera punzada de inquietud, como si algo recordara
- 1:53Speaker 2: mi nombre y me soplara en la nuca. Durante las
- 1:56Speaker 2: semanas siguientes el olor apareció siempre que salía solo, jamás
- 2:00Speaker 2: si iba con mi padre o con Domitila. A veces
- 2:04Speaker 2: me llegaba entre surcos de maíz, otras en las veredas
- 2:07Speaker 2: que serpentean el cafetal. Era tan nítido que me hacía
- 2:10Speaker 2: salivar igual que de niño, cuando mi madre abría el
- 2:13Speaker 2: horno los domingos, pero venía acompañado por un silencio exagerado,
- 2:17Speaker 2: cesaban los grillos y el zumbido de los colibríes, ni
- 2:20Speaker 2: el viento movía las hojas. Una tarde nublada, mientras recogía
- 2:25Speaker 2: leña en el monte de Loma Negra, lo sentí de nuevo,
- 2:28Speaker 2: más espeso, como más atostándose de más. Levanté la vista y,
- 2:33Speaker 2: entre los troncos, distinguí a una mujer de espaldas. Cabello larguísimo, suelto,
- 2:39Speaker 2: vestido oscuro pegado a un cuerpo muy delgado. Lo extraño
- 2:43Speaker 2: es que la piel de su espalda relucía color ceniza,
- 2:46Speaker 2: como si estuviera cubierta de harina. Pensé que podía ser Domitila,
- 2:51Speaker 2: le grité, pero la figura no volteó. Al contrario, se
- 2:55Speaker 2: internó entre los troncos con paso lento, casi flotando. Moro
- 2:59Speaker 2: ladró con un tono que nunca le había escuchado, le
- 3:02Speaker 2: silbé para que callara y volvía a casa más confundido
- 3:05Speaker 2: que asustado. Esa noche le conté a mi abuelo lo ocurrido.
- 3:10Speaker 2: Se quedó callado, escarbó el bracero y murmuró que, en
- 3:14Speaker 2: sus años mozos, se hablaba de la huesera, un espíritu
- 3:17Speaker 2: que se aparecía oliendo a pan dulce para tentar a
- 3:20Speaker 2: los rancheros jóvenes. Decía la leyenda que esa mujer no
- 3:24Speaker 2: comía comida, sino alientos, se pegaba al cuello de los
- 3:27Speaker 2: hombres hasta dejarlos secos. Solté una carcajada nerviosa, no creía
- 3:32Speaker 2: en espantos, pero el brillo opaco en los ojos de
- 3:35Speaker 2: mi abuelo me quitó el gusto. Intenté no darle importancia,
- 3:39Speaker 2: mas el destino se empecinó. El 12 de julio mi padre
- 3:43Speaker 2: bajó al pueblo y me dejó la tarea de vigilar
- 3:45Speaker 2: las chivas. Al caer la tarde vi que una cabra
- 3:48Speaker 2: parida se había rezagado en la barranca del Huamuchil. Bajé
- 3:52Speaker 2: a buscarla con el ocaso pintando los cerros. Halfway down,
- 3:57Speaker 2: el olor reventó como vapor caliente, pan quemado, dulzón y amargo.
- 4:02Speaker 2: El aire se espesó, costaba respirarlo. Moro gemía, echado sobre
- 4:07Speaker 2: las piedras, sin querer seguirme. Fue entonces que la vi
- 4:11Speaker 2: de frente. Estaba parada junto a la cabra, acariciándole el
- 4:15Speaker 2: lomo con una mano larguísima. Su cara era una mancha
- 4:19Speaker 2: de sombra bajo el pelo, adiviné pómulos afilados y labios resecos.
- 4:24Speaker 2: La espalda seguía desnuda, cruzada por hilillos oscuros que parecían
- 4:28Speaker 2: vetas profundas. Dio un paso hacia mí y escuché un crujido,
- 4:32Speaker 2: como hueso seco al romperse. Sentí las piernas entumecerse, pero
- 4:37Speaker 2: logré balbucear un quién es. Ella extendió el brazo, sus
- 4:41Speaker 2: dedos terminaban en puntas, no en uñas, parecían astillas. No
- 4:46Speaker 2: sé qué fuerza me impulsó a correr. Volví cerro arriba
- 4:50Speaker 2: como si el suelo ardiera. Moro me alcanzó, ladrando entre chillidos.
- 4:55Speaker 2: No miré atrás, aunque escuchaba un traqueteo de ramas, como
- 4:59Speaker 2: si algo muy ligero pero veloz me siguiera saltando de
- 5:02Speaker 2: tronco en tronco. Al llegar a la cerca del potrero
- 5:05Speaker 2: el olor desapareció y con el ese ruido seco que
- 5:08Speaker 2: golpeaba ramas. Eché el cerrojo temblando, aseguré el portillo con
- 5:13Speaker 2: un palo y corrí a casa. Esa noche Domitila rezó conmigo.
- 5:18Speaker 2: Dormí abrazado a un machete, sin pegar ojo. Al amanecer,
- 5:23Speaker 2: mi madre encontró en la entrada un círculo de migas negras, chamuscadas,
- 5:27Speaker 2: formando una espiral que apuntaba hacia la puerta. El perro
- 5:31Speaker 2: no se acercaba, gruñía con el lomo erizado y la
- 5:34Speaker 2: cola entre las patas. Mi abuelo barrió las migas con
- 5:37Speaker 2: ramas de pirul y las arrojó al fogón. El humo
- 5:41Speaker 2: hería a manteca rancia y nos irritó la garganta. Dijo
- 5:45Speaker 2: que era señal de marcaje, la huesera me había elegido.
- 5:48Speaker 2: Decidí enfrentar aquello con lógica. Seguí trabajando, pero nunca sin
- 5:53Speaker 2: mi machete ni sin moro. El 18 de julio el río
- 5:57Speaker 2: creció y se llevó media cerca, salí a repararla antes
- 6:00Speaker 2: de que el ganado se escapara. La corriente rugía, la
- 6:04Speaker 2: neblina bajaba desde los encinos. Al hincar la primera estaca
- 6:09Speaker 2: volvió el perfume, ahora mezclado con hollín. La bruma espesa
- 6:13Speaker 2: tomó forma, una silueta femenina a pocos metros, descalza en
- 6:17Speaker 2: el lodo, el vestido pegado a costillas salientes. Su rostro
- 6:21Speaker 2: aún oculto, pero esta vez emitía un zumbido, un quejido grave,
- 6:25Speaker 2: como viento atravesando un cuerno vacío. Moro retrocedió, gimiendo. Yo
- 6:31Speaker 2: alcé el machete con manos trémulas. La mujer se inclinó levemente,
- 6:36Speaker 2: abrió los brazos y avanzó a saltos cortos, sin doblar rodillas.
- 6:41Speaker 2: Cada pisada dejaba huellas negras que chisporroteaban como brasa al
- 6:45Speaker 2: contacto con el agua. Quise gritar, la voz no salió.
- 6:49Speaker 2: Cien pasos nos separaban y luego cincuenta, cuando faltaban dos
- 6:53Speaker 2: metros me arrojó un soplo ardiente, el olor a pan
- 6:56Speaker 2: quemado se volvió humo directo a mis pulmones, quemándome la nariz.
- 7:01Speaker 2: El machete se me resbaló. Sentí dos garras prensar mi nuca,
- 7:05Speaker 2: el peso de huesos filosos sobre mi espalda, y un
- 7:08Speaker 2: ardor punzante en la parte baja del cuello, igual a
- 7:11Speaker 2: una brasa perforándome. No mordía, absorbía. Cada succión trababa mi respiración,
- 7:18Speaker 2: como si tirara de mi pecho hacia afuera. No sé
- 7:21Speaker 2: cuánto duró, tal vez segundos. El río rugió más fuerte
- 7:25Speaker 2: detrás y, de pronto, un estampido retumbó, mi abuelo disparó
- 7:29Speaker 2: su viejo rifle al aire. El sonido me sacudió. La
- 7:34Speaker 2: presión sobre mi cuello aflojó y la figura retrocedió, siseando.
- 7:39Speaker 2: Vi entonces su cara, hendiduras en lugar de ojos, piel
- 7:42Speaker 2: cuarteada como costra húmeda y una boca larga, sin labios,
- 7:46Speaker 2: que palpitaba abierta. Las migas de pan se desprendían de
- 7:50Speaker 2: su pelo y caían humeando al agua. Abuelo recargó el rifle,
- 7:54Speaker 2: pero la cosa se lanzó al río contracorriente, flotando como trapo.
- 7:59Speaker 2: La corriente la tragó entre espumas sucias. Me desplomé. Desperté
- 8:04Speaker 2: en la cocina, con vendajes empapados en un huento de
- 8:07Speaker 2: árnica y un anillo de pirul colgado en el cuello.
- 8:11Speaker 2: Tardé tres semanas en levantarme sin marearme. Don Iginio velaba
- 8:15Speaker 2: las noches con el rifle en las rodillas, Domitila colgó
- 8:18Speaker 2: cruces de palma en cada ventana. El 8 de agosto, cuando
- 8:22Speaker 2: el río bajó, hallaron, entre raíces, algo parecido a un
- 8:26Speaker 2: pellejo humano, reseco y reventado, cubierto de polvo negruzco que
- 8:30Speaker 2: olía a harina quemada. Los viejos del pueblo dijeron que
- 8:34Speaker 2: era la huesera desollada por la corriente. No se atrevieron
- 8:38Speaker 2: a quemarla, la enterraron bajo piedra y sal. Yo quedé
- 8:42Speaker 2: con cicatrices en la nuca, dos marcas ovaladas del tamaño
- 8:45Speaker 2: de tapas de frasco. Cuando cambia el clima me arden
- 8:49Speaker 2: igual que brasas. Han pasado más de 60 años. Mis nietos
- 8:54Speaker 2: a veces me piden que hornee pan de elote, les
- 8:57Speaker 2: digo que no, que mejor coman tortillas. Si algún día
- 9:01Speaker 2: huelen pan quemado en la milpa, que vuelvan corriendo y
- 9:04Speaker 2: no miren atrás. La sierra guarda hambres antiguas, y basta
- 9:08Speaker 2: un soplo dulce para que despierten. Ahora, a mis 93, cuento
- 9:13Speaker 2: esto para que alguien más lo sepa, la cosa que
- 9:16Speaker 2: chupa el aliento no muere con balas ni con agua,
- 9:19Speaker 2: solo se repliega donde la corriente es honda. Mientras exista
- 9:23Speaker 2: quien recuerde el sabor dulce del pan de casa, ella
- 9:26Speaker 2: tendrá carnada. Y cuando el viento cambie, volverá a perfumar
- 9:30Speaker 2: los montes con su promesa quemada. Entonces, si están solos
- 9:34Speaker 2: y huelen pan recién salido del horno en mitad del campo,
- 9:38Speaker 2: aprieten los labios, encomiéndense y corran. Porque yo sé, por
- 9:43Speaker 2: estas cicatrices vivas, que el hambre de la huesera jamás
- 9:46Speaker 2: se apaga, solo se enfría, esperando otro cuello. El Niñito
- 9:59Speaker 2: Manco Me llamo Jacinta Cordero y ya pasé de los 80.
- 10:06Speaker 2: Vivo entre huertos de durazno en un rancho al norte
- 10:08Speaker 2: de Zacatecas. A mis nietos les gusta que les cuente
- 10:12Speaker 2: cosas del tiempo en que la luz eléctrica llegaba solo
- 10:15Speaker 2: hasta la plaza y las noches eran tan negras que
- 10:17Speaker 2: el cielo dolía en los ojos. Siempre termino con la
- 10:21Speaker 2: misma advertencia, nunca dejen a un niño solo cuando la
- 10:24Speaker 2: casa cruje. No lo aprendí en un libro, sino una
- 10:28Speaker 2: tarde de 1967, cuando yo tenía 12 años y creía que el
- 10:32Speaker 2: miedo se curaba rezando fuerte. En aquel entonces mi madre
- 10:36Speaker 2: trabajaba de sol a sol en la empacadora de frijol
- 10:39Speaker 2: y mi padre había desaparecido camino a la frontera. Así
- 10:43Speaker 2: que me criaba mi abuela Alberta, mujer áspera y cariñosa
- 10:46Speaker 2: a la vez, dueña de un terreno grande con hogales,
- 10:49Speaker 2: magueyes y un caserón de adobe que parecía suspirar en
- 10:52Speaker 2: cada ráfaga de viento. La construcción tenía dos plantas, pero
- 10:57Speaker 2: sólo ocupábamos la baja, cocina, sala, dos recámaras y un
- 11:01Speaker 2: corredor que conducía a cuartos vacíos donde mi abuela guardaba
- 11:04Speaker 2: costales de maíz, velas viejas y muebles rotos. El silencio
- 11:08Speaker 2: allí pesaba tanto que me dolían los hombros al caminar.
- 11:12Speaker 2: Los primeros sobresaltos llegaron con la temporada de vientos. Mi
- 11:16Speaker 2: abuela salía al pueblo a vender gorditas y me dejaba
- 11:19Speaker 2: a cargo del barrido y la comida de los gallos
- 11:21Speaker 2: de pelea. Una mañana, mientras acudía a los tapetes, distinguí
- 11:26Speaker 2: una sombra pequeña que cruzó el corredor rumbo a los
- 11:29Speaker 2: cuartos cerrados. No escuché pasos, solo el roce de tela.
- 11:34Speaker 2: Pensé que mi vista me jugaba una mala pasada, seguí
- 11:37Speaker 2: mi labor y lo olvidé. Tres días después ocurrió de nuevo,
- 11:41Speaker 2: esta vez al pie de la escalera que llevaba al
- 11:43Speaker 2: segundo piso. Era pleno mediodía, el sol golpeaba las tejas
- 11:48Speaker 2: y aún así el aire se heló de pronto. Vi
- 11:51Speaker 2: la silueta agazapada detrás de un ropero abandonado. Era corta, encorvada,
- 11:57Speaker 2: como la de un niño mal alimentado. Cuando parpadeé, había desaparecido.
- 12:02Speaker 2: Conté a mi abuela, respondió con un reza, muchacha, y
- 12:06Speaker 2: siguió desgranando elotes. No quise insistir. A la cuarta aparición
- 12:12Speaker 2: comprendí que no era alucinación. Llovía y el techo goteaba
- 12:16Speaker 2: en cubetas. Yo preparaba chocolate cuando la cortina de la
- 12:20Speaker 2: sala se hinchó sin que soplara aire. El paño se
- 12:23Speaker 2: dio y allí, pegado al marco, se asomó un rostro
- 12:27Speaker 2: infantil blanquecino, con ojeras tan hundidas que parecían dos quemaduras.
- 12:32Speaker 2: El ojo que quedaba a la vista, vidrioso y grande,
- 12:35Speaker 2: me miraba sin pestañear. Solo un segundo, luego la tela
- 12:39Speaker 2: cayó flácida. Se me derramó la leche hirviendo sobre la
- 12:43Speaker 2: mano y el dolor me sacó un grito. Corría a
- 12:46Speaker 2: la cocina, mi abuela me puso cataplasma de sábila y
- 12:49Speaker 2: dijo que la casa a veces desacomodaba la vista. Yo
- 12:53Speaker 2: sabía que mentía, su pulso iba más rápido que de costumbre.
- 12:57Speaker 2: El miedo se volvió rutina. Cada vez que mi abuela salía,
- 13:01Speaker 2: el aire cambiaba, la madera crujía, el reloj de pared
- 13:05Speaker 2: parecía atrasarse y ese olor tenue a barro húmedo impregnaba
- 13:08Speaker 2: los cuartos vacíos. Entonces aparecía él, un niño de unos
- 13:13Speaker 2: ocho años, camisa larga y deshilachada, rostro pálido, cabello en
- 13:17Speaker 2: mechones pegados a la frente. Lo aterrador, sin embargo, era
- 13:22Speaker 2: que sólo tenía un brazo. El otro lado quedaba cubierto
- 13:25Speaker 2: por la manga vacía que se balanceaba contra su costado.
- 13:29Speaker 2: Nunca caminaba. Deslizaba los pies con ligereza, como si apenas
- 13:34Speaker 2: tocara el piso. No hablaba, simplemente me observaba con esa
- 13:38Speaker 2: fijeza que perfora la cabeza hasta que uno siente la
- 13:41Speaker 2: piel flotar. Intenté hallar la explicación, quizá era hijo de
- 13:46Speaker 2: braceros que cruzaban los llanos, tal vez un niño de
- 13:49Speaker 2: la colonia de alfareros que se divertía asustando. Un domingo
- 13:53Speaker 2: seguí sus apariciones. Cada que lo veía pasar escaleras arriba,
- 13:57Speaker 2: yo corría tras él, cuando doblaba por el corredor, ya
- 14:01Speaker 2: no estaba. Una telaraña en la nariz y el olor
- 14:04Speaker 2: a tierra revuelta eran las únicas huellas. Esa noche decidí
- 14:08Speaker 2: dormir con la lámpara de petróleo encendida. Los grillos callaron
- 14:12Speaker 2: cerca de la medianoche y entonces escuché pisadas diminutas, tac, tac, tac, arrastradas,
- 14:18Speaker 2: como si los dedos rozaran el barro. Se detuvieron frente
- 14:22Speaker 2: a mi puerta. Algo rasgó la madera, suave, insistente. Mi
- 14:27Speaker 2: corazón retumbaba, el aire olía a polvo viejo de jacal.
- 14:32Speaker 2: De pronto, la manija se movió. Grité el nombre de
- 14:35Speaker 2: la abuela. Escuché cómo se levantaba con su bastón, pero
- 14:40Speaker 2: antes de que llegara, las pisadas se alejaron, perdiéndose hacia
- 14:43Speaker 2: los cuartos vacíos. Alberta abrió, llevaba el rosario enrollado en
- 14:48Speaker 2: la mano. Me encontró temblando. Repetí todo, el niño, el ruido,
- 14:54Speaker 2: la manija. Con extraña calma, sacó una bolsita de manta
- 14:58Speaker 2: que guardaba en el bracero y la colgó de la cabecera.
- 15:02Speaker 2: Era sal de mina mezclada con ruda y copal. Para
- 15:05Speaker 2: que sueñes con ángeles, dijo, y para que las cosas
- 15:08Speaker 2: sin descanso busquen otra puerta. No durmió el resto de
- 15:12Speaker 2: la noche, se quedó sentada junto a mí, rezando en
- 15:15Speaker 2: voz baja. A la mañana siguiente se levantó temprano, llenó
- 15:20Speaker 2: un cubo con agua bendita del templo y roció cada umbral,
- 15:23Speaker 2: cada marco, cada rendija. Creí que eso bastaría, pero la
- 15:28Speaker 2: casa respondió con un olor insoportable a trapo húmedo. Sentí
- 15:32Speaker 2: que aquel ser se enfurecía. Todo llegó al límite el 15
- 15:36Speaker 2: de agosto, fiesta de la Asunción. El pueblo entero estaba
- 15:40Speaker 2: en la misa, solo quedamos la abuela y yo. Ella
- 15:43Speaker 2: amasaba tamales en la cocina, yo barría el corredor superior,
- 15:47Speaker 2: abandonado desde la muerte de mi bisabuelo. Allí, el polvo
- 15:51Speaker 2: se pegaba a las suelas y ningún gallo cantaba. Mientras barría,
- 15:56Speaker 2: un golpe hueco sonó dentro del cuarto que había sido
- 15:58Speaker 2: bodega de cerámica. Metí la escoba, empujé la puerta y
- 16:03Speaker 2: un frío me nubló la vista. En el rincón, cerca
- 16:06Speaker 2: de la ventana sin vidrio, estaba él, ahora de cuerpo completo,
- 16:10Speaker 2: el muñón descubierto, vendado con tiras sucias. Mantenía el rostro
- 16:15Speaker 2: de lado, pero el ojo visible lucía cristalino, cargado de
- 16:19Speaker 2: un rencor antiguo. Entre sus dedos delgados sostenía un pedazo
- 16:23Speaker 2: de barro cocido roto, quizá un jarrito. Al verme, dejó
- 16:28Speaker 2: caer el barro, se fracturó en un ruido seco que
- 16:31Speaker 2: pareció quebrar también mi valentía. Retrocedí. El niño avanzó. No caminaba,
- 16:38Speaker 2: se arrastraba sin doblar rodillas, como deslizándose en un charco invisible.
- 16:43Speaker 2: Llegó tan cerca que percibí un olor agrio, mezcla de
- 16:46Speaker 2: sangre rancia y humo. Extendió su único brazo y me
- 16:50Speaker 2: rozó la muñeca. Sentí un gélido ardor que me heló
- 16:54Speaker 2: hasta los dientes. Quise gritar, pero la voz se me
- 16:57Speaker 2: hizo piedra. Entonces apareció mi abuela, cogera rápida, blandiendo la
- 17:02Speaker 2: pala de la lumbre. No tocó al niño, alzó la
- 17:06Speaker 2: pala y golpeó el marco de la puerta tres veces
- 17:09Speaker 2: con fuerza. Al último golpe, el techo vibró, una ráfaga
- 17:13Speaker 2: de polvo cayendo sobre nosotros, y la figura se deshizo
- 17:16Speaker 2: como remolino de hollín, desperdigándose por el piso. Algo pareció
- 17:21Speaker 2: escapar en un silbido que heló la ventana. Me desmayé.
- 17:26Speaker 2: Desperté con la mano sumergida en agua salada, la marca
- 17:29Speaker 2: en la muñeca era un círculo violáceo. La abuela confesó.
- 17:34Speaker 2: Muchos años atrás, cuando ella era niña, su madre alquilaba
- 17:38Speaker 2: el cuarto del fondo agente de paso. Uno de ellos
- 17:41Speaker 2: llegó con un hijo enfermizo, pálido, que jugaba entre los
- 17:44Speaker 2: cántaros de barro. Al intentar mover un ánfora grande, el
- 17:49Speaker 2: niño se quebró el brazo, no hubo médico, gangrenó y
- 17:52Speaker 2: murió en pocos días. El padre, desesperado, lo enterró en
- 17:57Speaker 2: secreto bajo el piso de la bodega, temiendo problemas con
- 18:00Speaker 2: las autoridades. Partió antes del amanecer. Cuando la abuela supo,
- 18:05Speaker 2: ya era tarde, su madre selló el asunto con silencio
- 18:08Speaker 2: y una cruz de ceniza. Alberta sospechó de la identidad
- 18:13Speaker 2: de la aparición desde el primer relato mío, pero no
- 18:15Speaker 2: quería remover culpa vieja ni asustarme. Esa misma semana recurrimos
- 18:20Speaker 2: al comisario, al cura y a cinco vecinos. levantaron las
- 18:25Speaker 2: tablas del cuarto bajo el barro seco emergió un pequeño
- 18:28Speaker 2: esqueleto todavía envuelto en la camisa raída con el hueso
- 18:32Speaker 2: del brazo roto atado con un trapo podrido el párroco
- 18:36Speaker 2: rezó roció cal y pidieron permiso para llevarlo al panteón
- 18:40Speaker 2: lo enterraron en fosa digna con nombre desconocido yo miré
- 18:44Speaker 2: de lejos apretando un rosario que ya no sentía mío
- 18:49Speaker 2: Desde entonces el caserón dejó de crujir las noches de
- 18:52Speaker 2: viento y el pasillo se llenó de olor a tortillas
- 18:54Speaker 2: recién hechas en vez de barro húmedo. Sin embargo, hasta
- 18:58Speaker 2: hoy conservo la mancha violácea en la muñeca, un aro
- 19:01Speaker 2: helado que en los inviernos se torna casi negro. Cuando
- 19:05Speaker 2: las lluvias golpean el tejado y la casa entera se sacude,
- 19:08Speaker 2: el aro arde. Yo cierro los ojos y escucho los silencios.
- 19:13Speaker 2: Si oigo pasos pequeños, tomo un puñado de sal y
- 19:16Speaker 2: lo esparzo frente a la puerta. No por miedo, por respeto.
- 19:21Speaker 2: Alguien cuya tumba quedó sin nombre durante décadas aprendió a
- 19:24Speaker 2: buscar calor en corredores ajenos. Yo misma toqué su frío
- 19:28Speaker 2: y sé cuánta hambre guardaba esa mirada. Por eso advierto
- 19:32Speaker 2: a mis nietos, si la casa cruje y el aire
- 19:35Speaker 2: huele a barro viejo, no pregunten ni corran. Pongan una
- 19:39Speaker 2: luz en la ventana y recen por los niños sin brazo,
- 19:41Speaker 2: huérfanos de descanso. porque el campo guarda historias que no
- 19:45Speaker 2: se apagan con rezos, apenas se adormecen, esperando otra puerta
- 19:49Speaker 2: entreabierta y un corazón que no crea en fantasmas. REBUSNO
- 20:03Speaker 2: HUECO Me llamo Lorenzo Valdés y a mis 82 años aún
- 20:10Speaker 2: me tiembla la boca cuando recuerdo aquel verano de 1963 en
- 20:13Speaker 2: el rancho El Bramadero, al sur de Durango. Tenía 20 años
- 20:18Speaker 2: y recién me había casado con Tomasa. Nos fuimos a
- 20:22Speaker 2: vivir con su hermano Próspero y su mujer Rafaela, los
- 20:25Speaker 2: dos tenían una nena de 5 y un chiquillo de pañales.
- 20:29Speaker 2: El rancho quedaba a 4 horas de la carretera, entre jarillas
- 20:32Speaker 2: y cañadas polvorientas. No había más gente que nosotros, un
- 20:37Speaker 2: corral de chivas flacas y un burrito pinto llamado tizón
- 20:40Speaker 2: que usábamos para todo, acarrear agua, leña y sacos de trigo.
- 20:45Speaker 2: La casa era amplia pero fría, con un almacén pegado
- 20:48Speaker 2: donde guardábamos aperos y costales de maíz. Rafaela se ocupaba
- 20:53Speaker 2: de los niños, Tomasa y yo nos turnábamos para lavar
- 20:56Speaker 2: ropa en el arroyo Culebra, a kilómetro y medio, siguiendo
- 20:59Speaker 2: un sendero lodoso que cruzaba un monte de huisaches. El
- 21:03Speaker 2: agua del culebra salía de un ojo en la sierra
- 21:05Speaker 2: y bajaba helada, cristalina, cantando entre piedras lisas. A mí
- 21:11Speaker 2: me gustaba aquel silencio, sólo el chocar del agua y
- 21:13Speaker 2: el silbido de los opilotes planeando alto. El primer sobresalto
- 21:18Speaker 2: llegó en junio. Llevaba atizón cargado de sábanas recién enjabonadas.
- 21:24Speaker 2: El cielo se había cubierto repentino y el lodo me
- 21:26Speaker 2: hundía las botas. De pronto sentí que alguien me miraba
- 21:30Speaker 2: la nuca. Miré atrás, nada, salvo la maleza meciéndose. Un
- 21:36Speaker 2: murmullo bajísimo, como voces prendidas a las ramas, me acompañó
- 21:40Speaker 2: hasta el arroyo. No le di importancia, el campo está
- 21:44Speaker 2: lleno de ecos. Días más tarde, mientras restregaba camisas en
- 21:48Speaker 2: la piedra, noté que Tizón tironeaba la cuerda. Las orejas rígidas,
- 21:53Speaker 2: los hoyares abiertos, bufaba hacia el monte. Tranquilo, viejo, le dije.
- 22:00Speaker 2: El animal se calmó, pero sus ojos seguían fijos en
- 22:03Speaker 2: algún punto entre los huisaches. Pensé en un coyote y
- 22:07Speaker 2: seguí lavando. Al volver a casa, Tomasa contó que la
- 22:11Speaker 2: niña había despertado llorando porque, según dijo, un señor de
- 22:14Speaker 2: sombras la espiaba por la ventana. Próspero revisó el corral,
- 22:19Speaker 2: no halló huellas. Cerramos postigos y rezamos, pero el aire
- 22:23Speaker 2: quedó espeso, rancio, como tierra volteada. A la semana siguiente,
- 22:28Speaker 2: salí solo, Tomasa se quedó con la fiebre del niño.
- 22:32Speaker 2: Era atardecer. El sol reventaba en rojo detrás de los
- 22:36Speaker 2: cerros cuando llegué al tramo lodoso. Una figura oscura se
- 22:40Speaker 2: dibujó entre las ramas, un hombre alto, con sombrerón y
- 22:43Speaker 2: el cuerpo más negro que la misma sombra. Se quedó
- 22:47Speaker 2: inmóvil mirando hacia mí. El corazón me martilló. Junté valor,
- 22:52Speaker 2: grité y buenas, la silueta se deshizo como humo. Apuré
- 22:57Speaker 2: el paso. A medio camino, uno de los fardos cayó
- 23:01Speaker 2: al charco. Me agaché, gruñendo, y entonces escuché una risa hueca, seca,
- 23:07Speaker 2: proveniente de ninguna parte. Un rebozo helado me envolvió la espina.
- 23:12Speaker 2: Cargué como pude y llegué sin volver la mirada. Contar
- 23:16Speaker 2: aquello provocó burlas suaves de mi cuñado. Fue el susto
- 23:20Speaker 2: del monte, dijo, el lodo da visiones. Pero Rafaela se
- 23:24Speaker 2: persignó con los ojos muy grandes. Esa noche los perros
- 23:29Speaker 2: aullaron hasta el amanecer y Tizón rebuznó tanto que pensé
- 23:32Speaker 2: le dolía la barriga. El miedo echó raíces. Cada ida
- 23:37Speaker 2: al arroyo era más pesada. El murmullo entre arbustos se
- 23:40Speaker 2: volvió claro, pasos pegajosos tras de mí, una risa apagada
- 23:44Speaker 2: que se deslizaba de árbol en árbol. El burro se
- 23:48Speaker 2: negaba a pasar cierto punto, había que jalarlo entre relinchos.
- 23:52Speaker 2: Una tarde nublada sucedió algo imposible. Terminaba de enjuagar sábanas
- 23:57Speaker 2: cuando Tizón empezó a rebuznar desbocado, sacudiendo la cabeza. Fui
- 24:02Speaker 2: a calmarlo y vi que tenía la vista clavada en
- 24:04Speaker 2: el vacío. De pronto su rebuzno cambió, brotó una voz humana, ronca, burlona.
- 24:11Speaker 2: Lávalas bien, muchacho, de nada sirvió el jabón, me quedé helado.
- 24:16Speaker 2: Solté el balde y retrocedí medio metro. El burro parpadeó,
- 24:21Speaker 2: volvió a rebuznar, y otra vez esa voz. Próspero no
- 24:24Speaker 2: quiere ropa sucia en la casa. Sentí la sangre abandonar
- 24:27Speaker 2: las piernas. No había nadie más. Tizón seguía quieto, pero
- 24:33Speaker 2: sus labios se movían como si articularan palabras que no
- 24:36Speaker 2: le correspondían. Corrí loma arriba sin la carga, abrazado al pánico.
- 24:41Speaker 2: Llegué jadeando, cubierta de tierra la camisa. Rafaela me vio
- 24:46Speaker 2: la cara y corrió por agua bendita. Mi mujer lloró
- 24:49Speaker 2: al verme temblar como hoja. Al día siguiente, Próspero bajó
- 24:54Speaker 2: al arroyo armado con su vieja carabina. Nada anómalo. Dio
- 24:59Speaker 2: por hecho que me había sugestionado. Sin embargo, decidió que
- 25:03Speaker 2: Tomás alabara en la pila del patio, aunque el agua
- 25:06Speaker 2: fuera poca. Pareció solución, hasta que las pisadas nocturnas comenzaron
- 25:11Speaker 2: a oírse en el techo de lámina, tac, tac, tac, arrastradas,
- 25:15Speaker 2: acompañadas de un soplido animal. A veces golpeaba una pezuña
- 25:19Speaker 2: la puerta del almacén y el burrito respondía dentro del
- 25:22Speaker 2: corral con un rebusno que se confundía con risa de hombre.
- 25:25Speaker 2: La tensión explotó el 7 de julio. Llovía con furia y
- 25:30Speaker 2: el arroyo rugía como fiera. Estábamos cenando frijoles cuando un
- 25:35Speaker 2: chillido desgarró el viento. Tizón. Salimos con lámparas. El burro
- 25:41Speaker 2: no estaba en el corral, la tranca abierta. Siguiendo huellas
- 25:45Speaker 2: frescas de pezuñas llegamos a la bodega. Adentro olía a
- 25:49Speaker 2: heno mojado y óxido. Tizón yacía de costado, tieso, los
- 25:54Speaker 2: ojos blancos. Sobre su pellejo pinto, letras burdas se distinguían,
- 25:59Speaker 2: dibujadas con lodo, no basta el agua. Al leerlo, Rafaela
- 26:04Speaker 2: se santiguó, los niños rompieron en llanto y el candil
- 26:07Speaker 2: se apagó, como soplado. Una ráfaga helada recorrió el cuarto.
- 26:12Speaker 2: En la negrura escuché la risa hueca que conocía, ahora multiplicada,
- 26:16Speaker 2: rondando las vigas. Encendimos otra vez. En el piso aparecieron
- 26:22Speaker 2: huellas humanas embarradas. pisadas de pie descalzo grande que salían
- 26:26Speaker 2: de la puerta trasera rumbo al monte. Próspero cargó la
- 26:30Speaker 2: carabina y quiso seguirlas, Tomasa le prendió de la camisa
- 26:33Speaker 2: y rogó. Acordamos enterrar al burro a la orilla del
- 26:37Speaker 2: maizal al alba. Esa noche rezamos sin parar. Cada tanto,
- 26:42Speaker 2: algo rascaba el muro exterior y un susurro de hombre
- 26:45Speaker 2: repetía mi nombre con burla arrastrada, lo oreenso. El entierro
- 26:50Speaker 2: fue bajo lluvia fina. Mientras paladas de tierra cubrían al animal,
- 26:54Speaker 2: el rancho pareció contener el aliento. Cuando el hoyo estuvo colmado,
- 26:59Speaker 2: un trueno partió el cielo. La tierra recién echada se
- 27:03Speaker 2: hundió como masa y, ante nuestros ojos, emergió un chorro
- 27:06Speaker 2: de agua lodosa que formó un charco pestilente. Del barro
- 27:10Speaker 2: surgió un rebuzno que se transformó en carcajada. Se me
- 27:14Speaker 2: doblaron las rodillas. Próspero disparó al aire y gritó maldiciones inútiles.
- 27:21Speaker 2: Esa misma tarde cargamos en un camión las cosas básicas
- 27:23Speaker 2: y abandonamos el bramadero. Atrás quedó la casa crujiente, los
- 27:28Speaker 2: costales de maíz y la tumba blanda del burrito. Nos
- 27:32Speaker 2: refugiamos en casa de una tía en Mezquital. Con los días,
- 27:36Speaker 2: el espanto pareció aflojar, pero jamás se fue del todo.
- 27:40Speaker 2: A veces, al caer la noche, un burro rebuzna en
- 27:43Speaker 2: la distancia y yo distingo entre el eco una risa cavernosa.
- 27:47Speaker 2: Tomasa se persigna y me aprieta el brazo, sabe que
- 27:50Speaker 2: la oigo. Nunca volvimos al rancho. Un arriero aseguró más
- 27:55Speaker 2: tarde que la bodega se vino abajo tras una tormenta
- 27:58Speaker 2: y que, entre los escombros, hallaron huellas profundas de pezuñas humanas,
- 28:03Speaker 2: como si un macho cabrío gigantesco hubiese danzado alrededor. Yo
- 28:07Speaker 2: no necesito pruebas, la marca de ese horror vive en
- 28:10Speaker 2: la voz con la que sueño, un válido mezclado con
- 28:13Speaker 2: palabras que ninguna garganta animal debería pronunciar. Cuento esto a
- 28:17Speaker 2: mis nietos para que recuerden que el monte pertenece a
- 28:20Speaker 2: presencias antiguas, burlonas, que toman la voz de bestias mansas
- 28:24Speaker 2: para atentar a los vivos. Si alguna vez les susurra
- 28:28Speaker 2: un rebuzno hueco que les llame por su nombre, no contesten,
- 28:31Speaker 2: no miren atrás, no intenten lavar lo que el lodo
- 28:34Speaker 2: ya señaló. Echen sal en la puerta, clausuren el camino
- 28:38Speaker 2: y recen. Porque el agua helada puede enjuagar la ropa,
- 28:42Speaker 2: pero jamás borra la risa de la sombra que acecha
- 28:44Speaker 2: entre los huisaches. Me llamo Pedro Galván y hoy cargo 76 años,
- 29:02Speaker 2: pero todavía sueño con la cancha vacía de aquella secundaria
- 29:05Speaker 2: rural donde trabajé como velador en 1971. Nunca tuve valor de
- 29:11Speaker 2: contar esto completo, porque quien no huele el miedo del
- 29:14Speaker 2: campo cree que uno lo inventa. Sin embargo, mientras la
- 29:18Speaker 2: memoria aguante, quiero que mis nietos sepan lo que acecha
- 29:21Speaker 2: cuando el silencio parece honrado. Llegué a la escuela porque
- 29:25Speaker 2: el taxi ya no daba. El plantel quedaba en la
- 29:28Speaker 2: loma norte de San Miguel del Alto, a tres kilómetros
- 29:31Speaker 2: del primer poste de luz. Doce salones, dos canchas de
- 29:36Speaker 2: básquet bajo lámparas viejas y un campo de fútbol metido
- 29:39Speaker 2: en un claro de eucaliptos. De día había voces infantiles,
- 29:43Speaker 2: de noche la oscuridad se tragaba el terreno y la
- 29:46Speaker 2: barda perimetral apenas contenía el viento serrano. Mi trabajo era sencillo,
- 29:51Speaker 2: rondines cada hora, revisar candados, anotar incidentes en un cuaderno
- 29:55Speaker 2: que casi siempre dormía en blanco. Durante los tres primeros
- 29:59Speaker 2: meses solo lidié con culebras buscando calor en el aula
- 30:02Speaker 2: de ciencias y con algún borrego perdido que balaba detrás
- 30:05Speaker 2: de los laboratorios. Aprendí a mantenerme despierto a punta de
- 30:10Speaker 2: café tibio y cigarro barato. El problema empezó en agosto,
- 30:14Speaker 2: cuando el temporal marchitó los jardines y dejó ennodados los corredores.
- 30:19Speaker 2: Una noche, al pasar entre los salones de tercero, noté
- 30:22Speaker 2: un bulto negro cruzar la cancha de básquet con una
- 30:25Speaker 2: ligereza extraña, como si diera zancadas sin doblar las rodillas.
- 30:30Speaker 2: Pensé en un perro grande y seguí mi ronda. La
- 30:33Speaker 2: figura volvió la noche siguiente, siempre a eso de la una.
- 30:37Speaker 2: Corría de sur a norte, tocando apenas el concreto, desvaneciéndose
- 30:41Speaker 2: al aproximarse al alumbrado. Sacudí la lámpara para ver mejor,
- 30:45Speaker 2: el reflejo se perdió entre los árboles. No mencioné nada
- 30:50Speaker 2: en el parte, temía que el director pensara que llegaba bebido.
- 30:54Speaker 2: Semanas después, la sombra cambió de escenario y ocupó el
- 30:57Speaker 2: campo de fútbol. Aquello me obligaba a salir del pasillo
- 31:01Speaker 2: iluminado y caminar 20 metros sobre tierra húmeda. Una madrugada, la
- 31:06Speaker 2: luna perfiló la silueta con claridad enfermiza, brazos demasiado largos,
- 31:11Speaker 2: un cuello fino que parecía sostener la cabeza en ángulo antinatural,
- 31:15Speaker 2: pasos tan rápidos que el cuerpo se volvía borrón. No
- 31:18Speaker 2: era alumno ni ladrón. Tampoco parecía buscar salida, solo repetía
- 31:23Speaker 2: el mismo trayecto, ida y vuelta, como disco rayado. Desde
- 31:28Speaker 2: entonces todo en la escuela comenzó a callarse cuando la
- 31:31Speaker 2: sombra aparecía. Las chicharras dejaban de raspar el aire, el
- 31:35Speaker 2: generador se ahogaba en su propio motor y ni el
- 31:37Speaker 2: viento sacudía los álamos. Ese silencio absoluto duraba el tiempo
- 31:42Speaker 2: exacto que tardaba la figura en completar su carrera imaginaria,
- 31:45Speaker 2: luego la noche se soltaba otra vez, como expulsando aliento contenido.
- 31:49Speaker 2: Empecé a evitar la cancha entre la una y las tres.
- 31:54Speaker 2: Revisaba candados de prisa y regresaba a mi caseta con
- 31:57Speaker 2: la lámpara sudada en la mano. Pero el que huye
- 32:00Speaker 2: solo invita a la persecución. A finales de septiembre me
- 32:04Speaker 2: tocó lluvia fina, los reflectores parpadeaban. Mientras cerraba la ventana
- 32:09Speaker 2: de la dirección, escuché zapateo suave en el pasillo de baldosas.
- 32:14Speaker 2: Giré la cabeza, al fondo, enmarcada por el resplandor amarillento,
- 32:18Speaker 2: la silueta estaba quieta, observándome. No tenía rasgos, solo hollín
- 32:23Speaker 2: con forma humana, pegado a la pared. Retrocedí. El foco
- 32:28Speaker 2: del techo se apagó, se encendió, y la figura había desaparecido.
- 32:34Speaker 2: Esa fue la primera vez que sentí algo más que miedo,
- 32:36Speaker 2: sentí que la cosa me reconocía. Esa madrugada la oscuridad
- 32:40Speaker 2: vibraba con la familiaridad de quien te llama por tu
- 32:43Speaker 2: apodo sin abrir la boca. Le conté a Elvira, mi mujer.
- 32:48Speaker 2: Me escuchó con la misma paciencia con que oye pronóstico
- 32:51Speaker 2: de cosechas. Buscó una estampa de San Miguel y la
- 32:54Speaker 2: cosió en el interior de mi chamarra.« Te protege si
- 32:58Speaker 2: la fe es más fuerte que el susto», dijo. Yo
- 33:01Speaker 2: acepté el consuelo, la racionalidad ya me flaqueaba. Octubre trajo
- 33:06Speaker 2: un frío adelantado. La madrugada del día 15, la lámpara falló
- 33:11Speaker 2: justo al iniciar el rondín. Confiado en las farolas, avancé
- 33:15Speaker 2: hacia la cancha. El campo lucía bruñido por la escarcha
- 33:19Speaker 2: y un vaho leve serpenteaba sobre el vasto pelón. De repente,
- 33:23Speaker 2: un llanto infantil emergió de la línea de penalti, un
- 33:26Speaker 2: sollozo entrecortado, como de niña agotada, sin ecos alrededor. Mi
- 33:31Speaker 2: piel se tensó. Iluminé con la lámpara moribunda, el as
- 33:36Speaker 2: reveló apenas penumbras. Di tres pasos y el llanto se
- 33:39Speaker 2: tornó risa aguda, helada, tan cercana que me vibraron los tímpanos.
- 33:45Speaker 2: Quise retroceder, pero una fuerza brutal me golpeó la espalda
- 33:48Speaker 2: y caí de bruces. Antes de que el barro absorbiera
- 33:51Speaker 2: mi grito, sentí un peso que se cernía sobre mí,
- 33:55Speaker 2: era la sombra, tangible por primera vez, prensando mis brazos
- 33:58Speaker 2: con extremidades largas como ramas. La cabeza se inclinó a
- 34:03Speaker 2: mi oído. Escuché un susurro que no era palabra, sino
- 34:07Speaker 2: algo más parecido al crujir de las ventanas viejas cuando
- 34:10Speaker 2: las empuja el viento. Intenté girar, vi su rostro. Imposible describirlo,
- 34:16Speaker 2: ojos sin iris, una boca demasiado ancha, piel que no
- 34:20Speaker 2: era piel sino humo comprimido. Aquellos ojos brillaban de ansiedad,
- 34:24Speaker 2: como si aguardaran aplausos por atraparme. Forcejeé, la cosa me
- 34:29Speaker 2: alzó con facilidad repugnante y empezó a arrastrarme hacia la
- 34:32Speaker 2: arboleda trasera. El barro raspaba la espalda, la estampa de
- 34:37Speaker 2: San Miguel se me clavaba en el pecho. Recordé a Elvira,
- 34:41Speaker 2: su idea de la fe, y en un arranque de
- 34:43Speaker 2: pánico metí la mano en el interior de la chamarra,
- 34:46Speaker 2: arranqué la tela del forro y la apreté como si
- 34:48Speaker 2: exprimiera un nudo de fuego. No recé, sólo contuve el
- 34:52Speaker 2: aire hasta doler. La silueta emitió un chillido, no de dolor,
- 34:57Speaker 2: sino de enfado. Su agarre se aflojó lo justo. Aproveché
- 35:02Speaker 2: y me revolví con codos y rodillas, alcancé la lámpara
- 35:05Speaker 2: caída y golpeé al aire. No sé si le acerté.
- 35:09Speaker 2: El campo se iluminó un instante con luz estroboscópica, vi
- 35:13Speaker 2: la sombra retroceder a zancadas bestiales, dislocando articulaciones imposibles, hasta
- 35:18Speaker 2: perderse en las copas. Luego el reflector principal estalló y
- 35:22Speaker 2: la noche volvió a sellarse. Corrí hasta la caseta, atranqué
- 35:26Speaker 2: la puerta y no salí hasta que el alba encendió
- 35:29Speaker 2: las nubes. El uniforme estaba desgarrado, en el brazo derecho
- 35:33Speaker 2: tenía marcas de dedos demasiado largos y hendiduras que, más tarde,
- 35:37Speaker 2: se tornarían violáceas. Cuando el director llegó, le entregué mi
- 35:42Speaker 2: renuncia escrita en el cuaderno de partes. No discutió, bastó
- 35:46Speaker 2: que viera mi aspecto para entender que ningún aumento pagaría
- 35:49Speaker 2: mi permanencia. Regresé a casa con fiebre. Pasé días enteros
- 35:55Speaker 2: sin distinguir vigilia de sueño. Despertaba empapado, con sensación de
- 35:59Speaker 2: que alguien me observaba desde la esquina del cuarto. Elvira
- 36:03Speaker 2: colocó ruda en las puertas y dejaba veladoras toda la noche.
- 36:08Speaker 2: Cada crepitar de la llama bastaba para que creyera ver
- 36:10Speaker 2: aquella silueta en el muro, al acecho. El doctor del
- 36:14Speaker 2: pueblo atribuyó mis espasmos a infección, recetó antibiótico. Pero la
- 36:19Speaker 2: fiebre se día solo cuando amanecía y volvía a subir
- 36:21Speaker 2: en cuanto el sol caía, como si obedeciera la hora
- 36:24Speaker 2: en que la sombra salía a trotar en su campo vacío.
- 36:28Speaker 2: Fue un curandero quien dio explicación menos médica y más cruda.
- 36:31Speaker 2: Aquello que me atacó era un cegador, un espíritu que
- 36:34Speaker 2: nace donde la grasa y la sangre se mezclan con
- 36:37Speaker 2: miedo antiguo, lugares donde violencia o desgracia queda sin bendición.
- 36:41Speaker 2: Según él, en el terreno hubo antes un rastro clandestino,
- 36:45Speaker 2: las vísceras hundidas alimentaron algo que ahora buscaba cuerpos vivos
- 36:49Speaker 2: para vaciarles la voz y usarlos de carcasa. Te arrastraba
- 36:53Speaker 2: al monte para esconderte, dijo, te quería para correr en ti.
- 36:57Speaker 2: Ordenó atados de pirul quemados al alba y rezos de liberación.
- 37:02Speaker 2: Tres semanas tardaron las manchas de mi brazo en borrarse,
- 37:05Speaker 2: tres meses tardó el temblor de mis manos en permitir
- 37:08Speaker 2: que condujera de nuevo un taxi prestado. Nunca pisé otra
- 37:12Speaker 2: vez la secundaria, ni siquiera cuando años más tarde la
- 37:15Speaker 2: derribaron para hacer un plantel nuevo. Dicen que ahora hay
- 37:19Speaker 2: aulas modernas y pista de tartán, que todo huele a
- 37:22Speaker 2: pintura fresca y computadoras. Ojalá baste. Porque bajo la alfombra
- 37:27Speaker 2: sintética permanece la tierra que un día bebió sangre de
- 37:30Speaker 2: res y, mientras ese barro siga ahí, el cegador quizá
- 37:33Speaker 2: aguarde su turno de sombras para volver a correr, buscando
- 37:37Speaker 2: un vigilante distraído. A veces, cuando paso por carreteras donde
- 37:41Speaker 2: la neblina lamé los cerros, el silencio se me clava
- 37:44Speaker 2: igual que aquella noche, un apagón repentino de grillos y motores.
- 37:49Speaker 2: Aprieto el volante, imagino piernas larguísimas rebotando en la banqueta,
- 37:53Speaker 2: y recuerdo que mi fe, cosida al forro de la chamarra,
- 37:57Speaker 2: no era más que tela raída. Sigo rezando, sí, pero
- 38:01Speaker 2: cuento los kilómetros hasta la ciudad iluminada. Porque aprendí que
- 38:06Speaker 2: nada detiene al cegador, solo lo entretiene. Y en cuanto
- 38:09Speaker 2: la luz se quiebra, vuelve a correr, midiendo con su
- 38:12Speaker 2: zancada enfermiza la distancia exacta entre tu último aliento y
- 38:16Speaker 2: el siguiente rebote de su risa en el pasto. Eso
- 38:19Speaker 2: y no otra cosa me dejó el trabajo de velador,
- 38:22Speaker 2: la certeza de que hay sitios donde la noche practica
- 38:24Speaker 2: con sombras humanas, perfecciona la forma, afila las uñas invisibles.
- 38:30Speaker 2: Si algún día escuchan pasos en un campo desierto y
- 38:33Speaker 2: después todo suena a vacío, no giren la cabeza, no
- 38:36Speaker 2: enciendan la lámpara. Retrocedan sin romper el silencio, salgan antes
- 38:41Speaker 2: de que la cancha se vuelva túnel. Y si alcanzan
- 38:44Speaker 2: la puerta con el corazón ileso, den gracias. Porque la
- 38:48Speaker 2: sombra no se cansa, solo elige a quien arrastrar la
- 38:51Speaker 2: próxima vez que el mundo parpadee. pasajera de ceniza. Me
- 39:05Speaker 2: llamo Basilio Vázquez y tengo 84 años. La historia que voy
- 39:09Speaker 2: a dejar escrita sucedió cuando andaba bordeando los 30 y trabajaba
- 39:12Speaker 2: como chofer de acarreo de caña entre los ingenios de Tuxtepec,
- 39:16Speaker 2: Oaxaca y los ranchos dispersos rumbo a Valle Nacional. En
- 39:21Speaker 2: aquel 1969 todavía vivíamos en San Lorenzo del Palmar, una comunidad
- 39:25Speaker 2: de caminos terrosos donde la luz eléctrica apenas llegaba en
- 39:28Speaker 2: parpadeos y el único reloj fiable era el canto de
- 39:31Speaker 2: los gallos. Mi faena era sencilla, recogía la caña que
- 39:35Speaker 2: cortaban los peones, la subía a la cama de la
- 39:38Speaker 2: camioneta Ford 55 de mi patrón Don Jacinto y la entregaba
- 39:42Speaker 2: en el trapiche antes de que cerraran la tolva. Volvía
- 39:46Speaker 2: a casa a eso de las ocho, cenaba memelas con
- 39:48Speaker 2: mi mujer Alicia y me dormía con el arrullo de
- 39:51Speaker 2: los grillos. Esa rutina se torció la noche en que algo,
- 39:55Speaker 2: o alguien, decidió acompañarme en el asiento del copiloto. Era
- 39:59Speaker 2: un miércoles de luna rota. Había lloviznado de tarde y
- 40:03Speaker 2: el camino se había puesto resbaloso como jabón. Entregué la
- 40:07Speaker 2: carga casi a las once, el capataz me pidió regresar
- 40:11Speaker 2: de inmediato a la parcela de los hermanos Vicente porque
- 40:13Speaker 2: al día siguiente llegaría un comprador grande. Con tal de
- 40:17Speaker 2: asegurar el jornal doble, acepté sin chistar. Cuando di vuelta
- 40:21Speaker 2: en el crucero del desengaño, vi a una mujer parada
- 40:24Speaker 2: bajo un cuatecomate. Vestía blusa color crema y una falda que,
- 40:29Speaker 2: aún empapada, se pegaba elegante a las caderas. Pensé que
- 40:33Speaker 2: era hija de algún aparcero esperando aventón. Reduje la velocidad
- 40:38Speaker 2: y ella se acercó sin titubear, abrió la portezuela, subió
- 40:41Speaker 2: y se acomodó pegada a la ventana, sin verme a
- 40:44Speaker 2: la cara. No dijo gracias ni soltó destino. Durante unos 20
- 40:49Speaker 2: metros conduje en silencio, olfateando un perfume dulzón, mezcla de
- 40:53Speaker 2: flor de muerto y humo recién apagado, que pronto inundó
- 40:57Speaker 2: la cabina. Abrí la boca para preguntarle a dónde iba,
- 41:01Speaker 2: pero las palabras no salieron. La garganta se me secó,
- 41:05Speaker 2: como si hubiera respirado ceniza. Sentí un sudor frío a
- 41:09Speaker 2: pesar del aire húmedo. Quise encender la radio de bulbos
- 41:13Speaker 2: para romper el mutismo, pero la estática escupió un grasnido
- 41:16Speaker 2: y murió. El motor jadeaba, cada que pisaba el acelerador
- 41:20Speaker 2: oía el latido de la bomba como si fuera mi
- 41:22Speaker 2: propio corazón. Sin darme cuenta pasé el desvío a San Lorenzo.
- 41:28Speaker 2: La mujer permanecía rígida, mirando el parabrisas. Cuando crucé el
- 41:32Speaker 2: puente de madera que antecedía al antiguo panteón, sentí su
- 41:36Speaker 2: mano sobre mi rodilla, piel helada, dedos finos, la presión
- 41:40Speaker 2: exacta para obligarme a frenar. Los faros iluminaron un claro
- 41:44Speaker 2: desacate encharcado. Allí, con un chirrido, la camioneta se detuvo sola,
- 41:49Speaker 2: aunque yo no pisé el pedal. Quise voltear, pero el
- 41:52Speaker 2: cuello no obedeció. Recién entonces noté que la ventanilla del
- 41:56Speaker 2: copiloto estaba empañada por dentro, dibujando una silueta parecida a
- 42:01Speaker 2: un caracol de humo. La mano helada se retiró. Un
- 42:05Speaker 2: portazo retumbó, al mismo tiempo, un olor a caña quemada
- 42:09Speaker 2: llenó la cabina. alcancé a ver por el espejo la
- 42:13Speaker 2: falda blanca alejándose hacia el panteón cada paso levantaba polvillo
- 42:17Speaker 2: como lumbre gris bajo la llovizna después nada recobré el
- 42:23Speaker 2: control hice la señal de la cruz sobre el volante
- 42:25Speaker 2: y conduje a casa con la piel erizada llegué casi
- 42:29Speaker 2: a la una alicia me recriminó la hora pero al
- 42:33Speaker 2: notar mi palidez me sentó junto al fogón y me
- 42:35Speaker 2: dio un té de hierbabuena No le conté nada, temí
- 42:39Speaker 2: que lo tomara por excusa de borracho. A la noche
- 42:42Speaker 2: siguiente repetí el viaje. Iba prevenido, guardé un crucifijo de
- 42:47Speaker 2: ocote bendecido en la guantera y colgué un escapulario del
- 42:50Speaker 2: espejo retrovisor. El cielo estaba limpio, la luna, entera como
- 42:55Speaker 2: rebanada de quesillo. Antes de tomar el crucero apagué el
- 42:59Speaker 2: cigarro y me persigné. No había nadie a la orilla
- 43:02Speaker 2: hasta que los faros, de golpe, pintaron la figura de
- 43:05Speaker 2: aquella mujer en el mismo lugar. El pulso me brincó.
- 43:10Speaker 2: Apretando los dientes pasé de largo sin aminorar. Creí que
- 43:14Speaker 2: me libraría, pero un sonido seco vibró detrás de la cabina,
- 43:18Speaker 2: algo había brincado a la caja. El eje trasero se
- 43:22Speaker 2: quejó con un chirrido metálico. El perfume de flor quemada
- 43:26Speaker 2: se coló por la rejilla del tablero. Segundos después la
- 43:29Speaker 2: portezuela se abrió desde afuera con suave crujido y ella
- 43:32Speaker 2: se sentó a mi lado como si nunca se hubiera marchado.
- 43:36Speaker 2: No miré su rostro, pero en el rabillo del ojo
- 43:39Speaker 2: capté que su pelo, negro, opaco, caía en mechones tiesos
- 43:42Speaker 2: y que de sus muñecas goteaba un líquido oscuro que
- 43:45Speaker 2: chispeaba contra el asiento. La camioneta avanzaba sola, sin sentir
- 43:50Speaker 2: la pendiente. Quise orar en voz alta, los labios se
- 43:54Speaker 2: me pegaron. El aire se espesó hasta oler a azúcar requemada.
- 43:59Speaker 2: La mano de la mujer volvió a aferrarse a mi rodilla,
- 44:02Speaker 2: solo que esta vez las uñas se hundieron a través
- 44:04Speaker 2: del mezquilla y arañaron piel. Un calor repentino me recorrió
- 44:08Speaker 2: las venas, como si la sangre se espesara. En la
- 44:12Speaker 2: curva frente a la hacienda vieja, el motor se detuvo
- 44:15Speaker 2: sin previo aviso, silencio abrupto, solo el zumbido de grillos.
- 44:19Speaker 2: La mujer abrió la puerta y descendió, arrastrando algo, cayó
- 44:23Speaker 2: al suelo un fardo de hojas de caña trenzadas que
- 44:26Speaker 2: se deshizo al tocar el polvillo. Ella se internó entre
- 44:29Speaker 2: los mangles, la luna dibujó su silueta desmembrándose en jirones
- 44:33Speaker 2: de humo. A lo lejos, en el río, ululó un tecolote.
- 44:38Speaker 2: El motor volvió a la vida sin que yo girara
- 44:40Speaker 2: la llave. Pisé a fondo y regresé con el corazón
- 44:44Speaker 2: en la boca. Cuando Alicia vio las manchas de sangre
- 44:47Speaker 2: en el pantalón, me obligó a contarle. La herida era superficial,
- 44:52Speaker 2: pero al limpiar notó que la piel alrededor se había
- 44:55Speaker 2: puesto morada, como quemadura leve. Te están trabajando, murmuró, y
- 45:00Speaker 2: mandó a mi suegra a buscar al padre Esteban. El
- 45:03Speaker 2: cura llegó al amanecer con su sotana remendada. Al escuchar
- 45:07Speaker 2: mi relato frunció el ceño, aseguró que podía ser obra
- 45:10Speaker 2: de una aparecida, alma de difunta enamorada en vida, o,
- 45:14Speaker 2: más grave, una bruja que usaba mi cuerpo como vehículo
- 45:17Speaker 2: para visitar cementerios y alimentarse de sombra humana. Recomendó rociar
- 45:22Speaker 2: agua bendita mezclada con sal en la carrocería, ungir el
- 45:25Speaker 2: volante con aceite sagrado y, sobre todo, no mostrar temor
- 45:29Speaker 2: ni curiosidad si volvía a manifestarse. Ese mismo día Alicia
- 45:34Speaker 2: y mi suegra, Rosario en mano, lavaron la camioneta con
- 45:37Speaker 2: la mezcla. El agua chisporroteaba al tocar la lámina, como
- 45:41Speaker 2: aceite sobre comal. El padre rezó letanías mientras yo sostenía
- 45:46Speaker 2: una vela. Cuando terminaron, un olor a grasa rancia se
- 45:50Speaker 2: elevó del cofre y desapareció en el aire. Pensé que
- 45:53Speaker 2: con eso bastaría, pero el sábado recibí orden de llevar
- 45:56Speaker 2: un embarque nocturno al ingenio grande de Cuicatlán. Pago doble,
- 46:00Speaker 2: urgió don Jacinto. Accedí, aunque llevaba el estómago hecho nudo.
- 46:06Speaker 2: Partí al oscurecer. Nada raro ocurrió hasta el desvío, el
- 46:10Speaker 2: camino lucía limpio, las luciérnagas titilaban entre los troncos. Aflojé
- 46:16Speaker 2: los hombros. Entonces, justo donde sergue el cuatecomate, la llanta
- 46:21Speaker 2: delantera explotó con un estruendo seco. La camioneta derrapó y
- 46:25Speaker 2: se frenó de costado, dejando un surco en el lodo.
- 46:29Speaker 2: Antes de que pudiera maldecir, un golpe cayó en el techo, tac-tac,
- 46:33Speaker 2: como si alguien caminara sobre la lámina. Las luces del
- 46:37Speaker 2: tablero se apagaron, el aire se llenó del perfume dulzón,
- 46:41Speaker 2: esta vez mezclado con hedora carne putrefacta. El techo crujió
- 46:45Speaker 2: bajo un peso enorme. Otra patada hundió la lámina. Sujeté
- 46:50Speaker 2: el escapulario colgado en el espejo y murmuré un Padre Nuestro.
- 46:54Speaker 2: El silencio se volvió absoluto, ni un grillo, ni el viento.
- 46:59Speaker 2: De pronto, dedos helados asomaron por la rendija de la
- 47:02Speaker 2: ventanilla rota en la puerta del copiloto, uñas largas, negras,
- 47:06Speaker 2: cada una con brillos de brasas diminutas. Rasparon el vidrio
- 47:11Speaker 2: con lentitud. Mi voz se quebró en un basta. Sentí
- 47:15Speaker 2: el sudor arderme en la frente, sin pensarlo, eché mano
- 47:18Speaker 2: a la guantera y lancé el crucifijo de ocote contra
- 47:21Speaker 2: aquellas garras. Hubo un chasquido, como leña verde tronándose. El
- 47:27Speaker 2: techo se alivianó. Un alarido, mitad viento, mitad rugido, se
- 47:32Speaker 2: perdió hacia el potrero. Rompiendo el entumecimiento, bajé de la cabina.
- 47:38Speaker 2: La llanta estaba reventada en tiras, pero la rueda de
- 47:41Speaker 2: refacción se hallaba intacta. A la luz de la linterna
- 47:44Speaker 2: vi sobre la chapa huellas de ceniza dibujadas como manos
- 47:47Speaker 2: de niño. Saqué el gato, cambié la rueda en un
- 47:51Speaker 2: suspiro y conduje de regreso sin mirar los espejos. Esa
- 47:55Speaker 2: misma madrugada, cuando por fin estacioné en casa, Alicia me
- 47:59Speaker 2: esperaba con un balde de agua bendita y ruda molida.
- 48:03Speaker 2: Lavamos de nuevo la camioneta. Al tocar la superficie, la
- 48:07Speaker 2: ceniza dibujada se deshizo en humo, dejando la pintura limpia.
- 48:11Speaker 2: Desde ese día jamás volví a verla ni olí su perfume.
- 48:15Speaker 2: Don Jacinto vendió la Ford meses después. El nuevo dueño,
- 48:19Speaker 2: un comerciante de piñuela, la volcó sin motivo aparente en
- 48:22Speaker 2: un tramo recto, murió calcinado dentro. Dicen que el metal
- 48:27Speaker 2: olía a azúcar quemada. 54 años han pasado y todavía
- 48:31Speaker 2: me despierta, a veces, un aroma lejano de cempasú chil
- 48:35Speaker 2: seco y brasas. Nunca supe si aquella mujer fue bruja,
- 48:39Speaker 2: ánima o maleficio pagado. Pero aprendí que cuando la sombra
- 48:43Speaker 2: se te sienta al lado y no habla, lo peor
- 48:45Speaker 2: que puedes hacer es prestarle el oído, basta un segundo
- 48:48Speaker 2: para que se lleve tu voluntad como se lleva un
- 48:50Speaker 2: atillo de caña. Ahora, cuando alguno de mis nietos presume
- 48:55Speaker 2: de valentía y quiere manejar de noche por los cañaverales,
- 48:58Speaker 2: le entrego el viejo escapulario. Si el muchacho se ríe,
- 49:02Speaker 2: le cuento esta historia tal como la leyeron, sin adornos,
- 49:06Speaker 2: porque el miedo ya trae los suyos. Y cierro con
- 49:09Speaker 2: la única enseñanza que me dejó aquella pasajera de ceniza,
- 49:12Speaker 2: nunca subas al vehículo de tu vida a quien no
- 49:15Speaker 2: te mira de frente ni pronuncia su nombre. Redoble contra
- 49:26Speaker 2: el muro. Me llamo Rogelio Tobar, nací en 1937 y hasta
- 49:34Speaker 2: hoy sigo viviendo en La Yerbabuena, un paraje de cerros
- 49:37Speaker 2: bajos y tecorrales resecos que se extiende entre Salvatierra y Tarimoro,
- 49:42Speaker 2: en Guanajuato. El rancho ha cambiado mucho, ahora los postes
- 49:46Speaker 2: de luz estiran sombras hasta el último maizal y los
- 49:48Speaker 2: lavaderos tienen llave, pero en 1965 la noche se movía a tientas,
- 49:53Speaker 2: y lo poco que uno conocía de los caminos era
- 49:56Speaker 2: por la memoria de los cascos y el ladrido de
- 49:58Speaker 2: los perros. Por aquellos años la casa de mi esposa
- 50:02Speaker 2: Julia y Mía era apenas un cuarto largo de adobe
- 50:04Speaker 2: techado con tejas viejas. La letrina quedaba afuera, unos 15 pasos
- 50:10Speaker 2: detrás del corral. Era un cubo de tabicón sin techo
- 50:13Speaker 2: ni puerta, apenas cubierto por un sarán para evitar midones. Dentro,
- 50:18Speaker 2: un pozo seco y una tabla astillada servían de asiento.
- 50:22Speaker 2: De día no parecía gran cosa, pero al oscurecer la
- 50:25Speaker 2: sombra del cerro lo rodeaba como un reboso surcido de miedo.
- 50:29Speaker 2: La historia ocurrió la noche del 16 de agosto, cuando la
- 50:32Speaker 2: fiesta de San Roque acababa de cerrar con un castillo
- 50:35Speaker 2: de luces. Regresé a casa después de ayudar en la
- 50:38Speaker 2: quema de pólvora y me metí a la cama pensando
- 50:41Speaker 2: que al fin podría dormir. No bien me acomodaba cuando
- 50:44Speaker 2: el estómago reclamó el jarro de atole agrio y las
- 50:47Speaker 2: dos enchiladas de la feria. Resoplé, busqué el sombrero y
- 50:51Speaker 2: salí al patio. La luna estaba en menguante y las
- 50:54Speaker 2: nubes lo bastante densas para tragarse su brillo. Aún así,
- 50:58Speaker 2: el camino a la letrina me era tan conocido que
- 51:01Speaker 2: podía recorrerlo con los ojos cerrados. Entré, cerré el sarán
- 51:05Speaker 2: por costumbre y me senté. El poniente olía a maíz
- 51:09Speaker 2: cocido que venía de alguna cocina lejana. Terminé rápido, me
- 51:13Speaker 2: limpié con periódico y me dispuse a salir, pero esa
- 51:16Speaker 2: maniobra común se hizo pesada de repente, una ráfaga helada
- 51:20Speaker 2: me recorrió los empeines, como si un balde de agua
- 51:23Speaker 2: fría cayera sobre los pies. Se me erizaron los vellos
- 51:26Speaker 2: de las piernas y, sin saber por qué, apreté los
- 51:30Speaker 2: puños hasta clavarme las uñas. Entonces lo escuché. Fue un
- 51:35Speaker 2: ramido seco, profundo, parecido al gruñido de un toro que
- 51:38Speaker 2: golpea la barrera antes de embestir. El ladrido del perro
- 51:42Speaker 2: del vecino cayó en seco, como si la tierra le
- 51:45Speaker 2: hubiera arrebatado la voz. Del otro lado del tabique, algo
- 51:49Speaker 2: chocó contra los ladrillos con tal fuerza que el muro
- 51:52Speaker 2: vibró y la cal suelta me cayó sobre los hombros.
- 51:55Speaker 2: El golpe resonó una, dos, tres veces, acompasado, como un
- 52:00Speaker 2: redoble de tambor sordo. Pensé en un ovillo escapado, alguna
- 52:04Speaker 2: bestia que hubiera tirado la tranca del corral y viniera
- 52:07Speaker 2: ciego de miedo. Me levanté procurando hacer el menor ruido,
- 52:11Speaker 2: apoyé la espalda contra la pared opuesta y contuve el aliento.
- 52:16Speaker 2: El redoble se detuvo, seguido de un silencio tan denso
- 52:19Speaker 2: que escuché como la sangre me retumbaba detrás de los oídos.
- 52:23Speaker 2: Instantes después, un resuello húmedo se deslizó por el resquicio
- 52:27Speaker 2: del sarán, no era la respiración de un animal, sino
- 52:30Speaker 2: un soplido áspero, como el aire que se filtra por
- 52:33Speaker 2: una ranura oxidada. Apreté la tranca de madera que servía
- 52:37Speaker 2: de pestillo. El muro volvió a sacudirse, esta vez el
- 52:41Speaker 2: golpe fue más alto, como si la cosa hubiera trepado
- 52:44Speaker 2: y ahora cayera desde arriba. Recordé que el techo estaba descubierto,
- 52:49Speaker 2: bastaba un brinco para asomarse. Miré hacia arriba y vi,
- 52:53Speaker 2: contra el cielo renegrido, una masa oscura que se asomaba
- 52:56Speaker 2: por el borde, un bulto sin forma que se estiraba
- 52:59Speaker 2: en silencio. Un olor agrio, mezcla de estiércol viejo, rastrojo
- 53:04Speaker 2: húmedo y algo imposible de nombrar, me crispó el estómago.
- 53:08Speaker 2: Sentí como el sudor me corría por la espalda a
- 53:11Speaker 2: pesar del frío. No quise averiguar qué era. Bajé la vista,
- 53:16Speaker 2: me incliné, sujeté el pantalón con una mano y empujé
- 53:19Speaker 2: la tranca. El sarán se abrió con un chirrido metálico.
- 53:24Speaker 2: En ese instante el bulto se dejó caer. El muro
- 53:27Speaker 2: tembló como si un árbol hubiera golpeado el tabicón y,
- 53:30Speaker 2: en el mismo segundo, escuché un zarpazo contra los ladrillos,
- 53:33Speaker 2: la unión de carne y fuerza contra barro seco. Salté fuera,
- 53:38Speaker 2: sin mirar atrás, y eché a correr. La tierra se
- 53:42Speaker 2: desdibujaba bajo mis pies y el aire me cortaba la garganta,
- 53:46Speaker 2: pero seguí. Sentí que algo me rozaba la nuca, una
- 53:49Speaker 2: brisa sucia que parecía arrastrar hojas secas. Cuando crucé la
- 53:54Speaker 2: puerta de la casa jalé el cerrojo con un golpe
- 53:56Speaker 2: y me quedé resollando. Julia se incorporó del catre, apenas
- 54:00Speaker 2: alcanzó a preguntarme si estaba enfermo cuando un golpe doble
- 54:04Speaker 2: estremeció la pared trasera, justo donde daba el fogón. La
- 54:08Speaker 2: loza colgada tintineó unos instantes y luego quedó en silencio.
- 54:12Speaker 2: Ella abrió la boca, la mandé callar con un manotazo.
- 54:16Speaker 2: Nos quedamos pegados a la pared contraria. Afuera todo era calma,
- 54:21Speaker 2: tanto que se escuchaba como las ranas croaban lejos, en
- 54:24Speaker 2: la presa. El dogal del burro chocó contra la estaca
- 54:28Speaker 2: un par de veces y luego nada. Parecía que el
- 54:31Speaker 2: mundo aguardaba una seña para estallar. Un nuevo golpe, más sordo,
- 54:36Speaker 2: sacudió la puerta. No era puñetazo ni cabezazo, sonaba a
- 54:40Speaker 2: testuz de animal grande, ciego de furia. Julia empezó a
- 54:44Speaker 2: rezar despacio, con la voz pegada al pecho. Yo extendí
- 54:48Speaker 2: el brazo para alcanzar la escopeta de un tiro que
- 54:51Speaker 2: colgaba sobre la cabecera. Cuando el filo frío del cañón
- 54:55Speaker 2: tocó mi palma, el golpe cesó. En su lugar, un
- 54:59Speaker 2: murmullo hueco se deslizó bajo el umbral, palabras arrastradas, sin
- 55:03Speaker 2: vocales claras, como si alguien hablara con la boca llena
- 55:06Speaker 2: de ceniza. Apunté a la puerta, aunque la tranca bastaba
- 55:10Speaker 2: para mantener a raya un toro. Mi padre decía que
- 55:14Speaker 2: ante lo desconocido nunca se debe disparar, la pólvora abre
- 55:17Speaker 2: puertas que la fe no siempre cierra. Así que me
- 55:20Speaker 2: limité a sostener el arma, con los hombros tensos y
- 55:23Speaker 2: la garganta seca. El murmullo se repitió, ahora detrás de
- 55:28Speaker 2: la ventana que daba al patio. Julia contuvo el llanto.
- 55:32Speaker 2: Un golpecito contra la madera, casi un toque cortés, nos
- 55:36Speaker 2: erizó la piel. Después, nada. Permanecimos inmóviles hasta que el
- 55:42Speaker 2: gallo del vecino cantó el primer kikiriki. Al asomar la aurora,
- 55:46Speaker 2: me animé a salir llevando la escopeta por delante. El
- 55:50Speaker 2: patio estaba revuelto, la gallinaza esparcida, la tinaja de lavar volcada,
- 55:54Speaker 2: la cuerda del burro partida como por navaja. La bestia
- 55:59Speaker 2: no aparecía por ningún lado. Al acercarme a la letrina
- 56:03Speaker 2: se me atravesó un olor rancio que me hizo arcadas.
- 56:06Speaker 2: La pared exterior lucía tres abolladuras profundas, como si alguien
- 56:10Speaker 2: hubiera estampado un carnero contra el tabique hasta hundir el ladrillo.
- 56:14Speaker 2: Bajo cada dentellada, el barro estaba chamuscado y desprendía humo fino.
- 56:20Speaker 2: Subí al cerro en busca del burro y lo hallé
- 56:22Speaker 2: a un kilómetro, hocicando piedras, tembloroso, con las orejas gachas
- 56:26Speaker 2: y un hilo de sangre en la frente. Lo llevé
- 56:29Speaker 2: de vuelta. Al pasar frente a la letrina noté que
- 56:32Speaker 2: sobre el muro chamuscado había una huella marcada en hollín,
- 56:36Speaker 2: se apreciaban cuatro dedos largos, parejos, sin pezuña, la palma
- 56:40Speaker 2: era ancha, casi humana, pero remataba en garras que dejaban
- 56:44Speaker 2: surcos en diagonal. Copié la marca en un cartón y
- 56:47Speaker 2: la llevé con don Mateo, curandero de Agua Blanca. El
- 56:51Speaker 2: hombre frunció el entrecejo y dijo que aquello pertenecía a
- 56:54Speaker 2: un Xenzontle alzado, un espíritu que imita formas de toro
- 56:58Speaker 2: para guardar cruces de entierro y espantar a los vivos.
- 57:01Speaker 2: Ese bicho reclama la tierra donde cayeron huesos sin misa, explicó,
- 57:06Speaker 2: y busca la sangre de quien invadió su corral. Pregunté
- 57:09Speaker 2: qué podía hacer. Sacó una bolsa de cal, otra de
- 57:13Speaker 2: sal marina y un manojo de romero. Me indicó rodear
- 57:17Speaker 2: la letrina con un círculo de cal, espolvorear sal sobre
- 57:20Speaker 2: la tapa del pozo y quemar el romero al poniente
- 57:22Speaker 2: durante siete noches, sin romper el rezo del Magnificat. Así
- 57:27Speaker 2: lo hicimos Julia y yo. Las primeras dos noches, mientras
- 57:31Speaker 2: la cal se encendía bajo el fulgor de la luna,
- 57:34Speaker 2: escuchamos bufidos lejanos, como resoplidos de buey cansado. Después, solo grillos.
- 57:41Speaker 2: Al séptimo día, al apagar la brasa del romero, el
- 57:44Speaker 2: aire se aclaró, el olor a estiércol quemado desapareció y
- 57:48Speaker 2: el burro volvió a beber sin temblar. No hubo más
- 57:51Speaker 2: golpes ni murmullos. Con el tiempo techamos la letrina y
- 57:55Speaker 2: la convertimos en bodega. Más tarde, al llegar el drenaje,
- 57:59Speaker 2: la derrumbé y sembré agapándose en su lugar. Sin embargo,
- 58:03Speaker 2: cada agosto, cuando baja la neblina del cerro y el
- 58:06Speaker 2: aire huele a pólvora vieja, puedo jurar que un bramido sordo, lejano,
- 58:11Speaker 2: cruza los maizales y revienta contra el recuerdo del baño
- 58:14Speaker 2: sin techo. Entonces, igual que aquella madrugada, aprieto los puños
- 58:19Speaker 2: y agradezco que el miedo me enseñara a correr sin
- 58:21Speaker 2: mirar atrás. Eso es todo. No necesito adornar nada, la
- 58:27Speaker 2: huella quedó grabada en mi memoria como la quemadura en
- 58:29Speaker 2: aquel tabique. Quien tenga oreja para los murmullos del monte
- 58:33Speaker 2: sabrá cuidarse de los lugares donde la oscuridad se vuelve
- 58:36Speaker 2: carne y enviste al primer descuido. Y si algún día
- 58:40Speaker 2: al salir al patio sienten que el aire se enfría
- 58:42Speaker 2: de golpe, no pregunten, crucen el umbral y cierren la puerta,
- 58:46Speaker 2: porque hay sombras que esperan nada más el silencio para
- 58:49Speaker 2: volver a golpear. Silva si quieres verme. Nunca me gustó
- 59:05Speaker 2: hablar de aquella noche, pero mis nietos insisten en que
- 59:08Speaker 2: lo deje escrito antes de que la memoria se me oxide.
- 59:12Speaker 2: Me llamo Aurelio Lara y, cuando ocurrió todo, tenía 24 años
- 59:16Speaker 2: y el mundo parecía todavía un potrero sin cercas. Era 1973
- 59:22Speaker 2: y vivíamos en La Joya, un cacerío polvoriento en los
- 59:25Speaker 2: linderos de Apaseo el Alto, Guanajuato. Mi único lujo entonces
- 59:30Speaker 2: era Canelo, un perro criollo de pecho robusto y mirada
- 59:33Speaker 2: viva que había rescatado de cachorro en la estación del tren.
- 59:37Speaker 2: Canelo se desvivía por correr al anochecer. Yo trabajaba de
- 59:41Speaker 2: albañil todo el día y, para despejar la cabeza, los
- 59:44Speaker 2: sacaba a trotar por la brecha que hoy llaman camino
- 59:47Speaker 2: a la zona industrial, aunque en aquel tiempo no era
- 59:49Speaker 2: más que un llano erizado de huisaches y nopaleras. Salíamos
- 59:53Speaker 2: sin lámpara ni compañía, la luna bastaba para distinguir los
- 59:57Speaker 2: charcos resecos y las bardas caídas. Aquella tarde de agosto
- 1:00:01Speaker 2: el aire traía olor a tierra húmeda. La tormenta de
- 1:00:05Speaker 2: la sierra había dejado nubarrones, pero sobre el llano la
- 1:00:08Speaker 2: noche se abría clara. Eran las diez en punto cuando
- 1:00:12Speaker 2: crucé la última luminaria del pueblo. Canelo iba delante, hocico
- 1:00:16Speaker 2: al viento, la lengua colgando de gusto. El crujir de
- 1:00:20Speaker 2: las semillas bajo mis botas era el único ruido aparte
- 1:00:23Speaker 2: del jadeo del perro. De pronto, él se detuvo en seco,
- 1:00:27Speaker 2: el lomo erizado, el rabo rígido. Ladró una vez, ronco,
- 1:00:32Speaker 2: y apuntó con el hocico hacia un huisache solitario que
- 1:00:35Speaker 2: crecía junto a la vereda. Del tronco retorcido emergió un
- 1:00:39Speaker 2: hombre tan alto que parecía no caber bajo la bóveda
- 1:00:41Speaker 2: de ramas. Llevaba traje negro y sombrero de ala ancha,
- 1:00:46Speaker 2: sin polvo ni arruga, como si recién hubiera salido de
- 1:00:49Speaker 2: un entierro elegante. No hizo ademán de asustarse por los ladridos,
- 1:00:54Speaker 2: al contrario, sonrió con cortesía. En cualquier otro lugar lo
- 1:00:58Speaker 2: habría tomado por forastero perdido, pero allí, entre cardenchas y zacaterrecio,
- 1:01:03Speaker 2: su presencia chirriaba como rebaba en cristal. Buenas noches, dijo
- 1:01:08Speaker 2: con voz suave, casi amistosa. Donde camino suelen faltarme compañía
- 1:01:12Speaker 2: y un perro leal siempre hace falta.¿ Me lo vendes?
- 1:01:17Speaker 2: Sentí que la pregunta venía aceitada con miel. Canelo gruñó,
- 1:01:21Speaker 2: encogido a mis talones. Me aclaré la garganta y respondí
- 1:01:26Speaker 2: que no, que ese animal y yo éramos uña y carne.
- 1:01:29Speaker 2: El desconocido ladeó la cabeza, evaluándome igual que un marchante
- 1:01:33Speaker 2: en la feria. Bajo el ala del sombrero sus ojos
- 1:01:37Speaker 2: brillaban sin reflejar la luna. Los segundos se volvieron espesos.
- 1:01:42Speaker 2: Para no delatar el temblor de mis manos acaricié la
- 1:01:45Speaker 2: nuca del perro. El tipo dio un paso adelante. Su
- 1:01:49Speaker 2: voz seguía mansa, pero cada palabra parecía empujar aire frío,
- 1:01:53Speaker 2: no deberías andar solo por estos rumbos. Hay gente que
- 1:01:57Speaker 2: se esconde entre los mezquites y le saca el corazón
- 1:01:59Speaker 2: a quien se descuida. Le agradecí el aviso y añadí
- 1:02:02Speaker 2: que ya me marchaba. Eché a andar despacio. Canelo retrocedía
- 1:02:07Speaker 2: conmigo sin ladrar, solo mostrando los colmillos. Entonces el hombre
- 1:02:12Speaker 2: habló más fuerte, clavando las sílabas en la quietud. Si
- 1:02:15Speaker 2: algo te apura, silba dos veces y pronuncia mi nombre, Luz.
- 1:02:20Speaker 2: A donde sea que vayas, apareceré. Su risa, un chasquido seco,
- 1:02:24Speaker 2: como hueso al partirse, retumbó detrás. No esperé a que
- 1:02:29Speaker 2: dijera otra cosa, asusé a Canelo y corrí. El corazón
- 1:02:33Speaker 2: golpeaba en la garganta, cada sombra parecía alargarse para atraparme.
- 1:02:38Speaker 2: Detrás de mí ya no sonaba paso alguno, pero un
- 1:02:41Speaker 2: silbido fino, lejano, perseguía mis talones, perdiéndose entre los pastizales.
- 1:02:47Speaker 2: Después de un trecho el perro se plantó, giró y
- 1:02:49Speaker 2: empezó a gañir lastimero. Tuve que cargarlo, pesaba más de 20 kilos,
- 1:02:55Speaker 2: y acelerar, tropezando con matorrales. No volteé, presentía la mirada
- 1:03:00Speaker 2: del forastero prendida en mi nuca. El camino que solíamos
- 1:03:04Speaker 2: cubrir en una hora se consumió en minutos de vértigo.
- 1:03:08Speaker 2: Al divisar la primera casa del pueblo sentí que me
- 1:03:11Speaker 2: aflojaban las piernas, Canelo temblaba como si lo hubieran sumergido
- 1:03:14Speaker 2: en agua helada. Al llegar a la vivienda de mis
- 1:03:17Speaker 2: padres caí desfallecido. Mi madre abrió la puerta alarmada, al
- 1:03:22Speaker 2: tocar mi frente exclamó que ardía en fiebre. Me tendieron
- 1:03:26Speaker 2: en un catre, colocaron alcohol en las sienes y rezaron
- 1:03:29Speaker 2: un credo para curar de espanto. Toda la noche deliré
- 1:03:32Speaker 2: con un silbido que entraba por la ventana, un soplo
- 1:03:35Speaker 2: que decía mi nombre y pedía al perro. Una sombra
- 1:03:39Speaker 2: cruzaba el patio, plantaba tacones sobre la tierra y se
- 1:03:42Speaker 2: deshacía antes del alba. Tres días tardó en bajar la temperatura.
- 1:03:47Speaker 2: Canelo no se despegó del catre, se negaba a comer
- 1:03:50Speaker 2: y giraba la cabeza ante cualquier crujido. Cuando pude sostenerme
- 1:03:55Speaker 2: en pie, conté lo sucedido. Mi padre escuchó en silencio,
- 1:03:59Speaker 2: luego buscó un rosario que había pertenecido a su madre
- 1:04:02Speaker 2: y lo colgó del pescuezo del perro. Dijo que esa
- 1:04:05Speaker 2: gente de negro no era de fiar, podían ser nahuales
- 1:04:08Speaker 2: o gente de otro sitio, capaces de tentar al hombre
- 1:04:11Speaker 2: con riquezas o favores para después cobrarle con la vida.
- 1:04:15Speaker 2: Durante semanas evité la brecha. Sin embargo, la curiosidad es
- 1:04:20Speaker 2: un veneno lento. Necesitaba cerciorarme de que aquel encuentro había
- 1:04:24Speaker 2: sido real. Una tarde, armado de machete y acompañado por
- 1:04:29Speaker 2: mi compadre Hilario, emprendí el mismo trayecto. El llano estaba igual, polvaredas,
- 1:04:35Speaker 2: huisaches torcidos, un sol rajante. Donde recordaba el árbol solitario
- 1:04:40Speaker 2: no hallé más que un tocón reseco, como si el
- 1:04:43Speaker 2: huisache hubiese sido arrancado de raíz dejando un hueco negro
- 1:04:46Speaker 2: que apestaba a leña quemada. Hilario, hombre de temple, se
- 1:04:50Speaker 2: persignó y dijo que allí olía a azufre. Yo alcé
- 1:04:54Speaker 2: la vista, en el horizonte, columnas de polvo anunciaban maquinaria
- 1:04:58Speaker 2: y tráileres que empezarían a poblar la zona años después.
- 1:05:02Speaker 2: El paraje perdería pronto su silencio, pero en aquel momento
- 1:05:06Speaker 2: seguía habitado por algo sin nombre. Regresé con la sensación
- 1:05:10Speaker 2: de llevar un clavo bajo la piel. Esa noche, mientras
- 1:05:13Speaker 2: intentaba dormir, escuché dos silbidos agudos fuera de la ventana, exactos, espaciados,
- 1:05:19Speaker 2: y el murmullo casi cariñoso de una voz que pronunció
- 1:05:22Speaker 2: mi apelativo. Canelo se erizó y lanzó un gemido bajo.
- 1:05:27Speaker 2: Me incorporé, el cuarto olía a tierra mojada reciente. No
- 1:05:32Speaker 2: hubo más. El silencio se apretó hasta el amanecer, y
- 1:05:36Speaker 2: con la primera luz me juré no salir jamás tras
- 1:05:38Speaker 2: la puesta del sol. Han pasado 50 años. La brecha es
- 1:05:43Speaker 2: ahora avenida Asfaltada, donde crecía Luis H. Se alza una
- 1:05:46Speaker 2: nave industrial con muros de lámina. Sin embargo, cada tanto,
- 1:05:52Speaker 2: alguno de los vigilantes refiere haber visto a un hombre
- 1:05:54Speaker 2: muy alto, vestido de negro impecable, que pasea al filo
- 1:05:58Speaker 2: de la barda y pregunta por un perro color canela.
- 1:06:01Speaker 2: Nadie sabe de quién se trata, las cámaras nunca lo
- 1:06:04Speaker 2: captan y los perros guardianes se quedan mudos cuando él
- 1:06:07Speaker 2: se acerca. Conservo aún el rosario que mi padre colgó
- 1:06:11Speaker 2: a Canelo. El perro murió viejo, dormido al pie de
- 1:06:15Speaker 2: mi cama, sin ladrar por última vez. Antes de enterrarlo
- 1:06:19Speaker 2: en el patio le retiré el rosario y lo guardé
- 1:06:21Speaker 2: en la cómoda. Algunas noches, cuando el viento sopla desde
- 1:06:25Speaker 2: el polígono industrial, el rosario tintinea solo, como si alguien
- 1:06:29Speaker 2: con manos huesudas lo sacudiera despacio. No sé qué habría
- 1:06:33Speaker 2: ocurrido si aquella noche hubiese vendido el perro, o si
- 1:06:36Speaker 2: en mi huida hubiese pronunciado la palabra luz, un nombre que,
- 1:06:40Speaker 2: en boca de aquel hombre, se volvió contraseña de otro mundo.
- 1:06:44Speaker 2: Imagino que basta un silbido para invitarlo a entrar. Y
- 1:06:48Speaker 2: aunque la nostalgia a veces me muerda, extraño la oscuridad
- 1:06:51Speaker 2: limpia del llano y el trote confiado de canelo, cada
- 1:06:54Speaker 2: vez que la tentación me ronda recuerdo el sudor frío,
- 1:06:57Speaker 2: el aliento de azufre y el brillo sin luna en
- 1:07:00Speaker 2: unos ojos que no parpadeaban. Cuento esto para mis nietos,
- 1:07:04Speaker 2: no por entretenerlos, sino para que entiendan que el progreso
- 1:07:07Speaker 2: levanta fábricas y paga jornales, pero bajo el asfalto persiste
- 1:07:11Speaker 2: la misma tierra que antaño parió leyendas. Y en alguna grieta,
- 1:07:16Speaker 2: tal vez hoy mismo, un hombre de traje negro aguarda
- 1:07:19Speaker 2: a que alguien silbe dos veces para ofrecerle un trato,
- 1:07:22Speaker 2: la promesa de compañía a cambio de algo que jamás
- 1:07:24Speaker 2: imaginará el precio. Si un día caminan solos por un
- 1:07:28Speaker 2: camino sin faroles y escuchan que pronuncian su nombre con
- 1:07:31Speaker 2: voz dulzona, hagan lo que yo no pude, echen a
- 1:07:34Speaker 2: correr sin responder, abracen fuerte a su perro y jamás,
- 1:07:37Speaker 2: jamás miren atrás. la mujer encorvada. No recuerdo la primera
- 1:07:53Speaker 2: vez que oí hablar de la mujer encorvada maldita, pero
- 1:07:56Speaker 2: el eco de su presencia siempre estuvo latente en mi familia.
- 1:08:00Speaker 2: Mi abuelo, un hombre recio y de pocas palabras, solía
- 1:08:03Speaker 2: hablar de ella con una seriedad que hacía que la
- 1:08:06Speaker 2: piel se me erizara. Él no era alguien que se
- 1:08:09Speaker 2: dejara llevar por cuentos ni supersticiones, pero cuando mencionaba a
- 1:08:13Speaker 2: la mujer encorvada, sus ojos adquirían un brillo extraño, como
- 1:08:17Speaker 2: si la realidad misma se torciera bajo el peso de
- 1:08:19Speaker 2: ese recuerdo. Fue una noche sin luna cuando decidí preguntarle
- 1:08:24Speaker 2: más sobre ella. Tenía 13 años y mi curiosidad era más
- 1:08:28Speaker 2: fuerte que mi miedo. Me contó que, en su juventud,
- 1:08:32Speaker 2: había trabajado como peón en un rancho alejado del pueblo.
- 1:08:36Speaker 2: Era un lugar sombrío, rodeado de colinas que parecían doblarse
- 1:08:40Speaker 2: sobre sí mismas como si quisieran engullirlo. Los lugareños decían
- 1:08:45Speaker 2: que nadie debía quedarse allí después de la puesta del sol,
- 1:08:48Speaker 2: pero mi abuelo, joven y testarudo, no prestó atención a
- 1:08:51Speaker 2: las advertencias. Según él, esas historias eran sólo cuentos para
- 1:08:56Speaker 2: mantener a los niños obedientes. Sin embargo, una noche en
- 1:09:01Speaker 2: particular cambió todo. Había terminado su jornada tarde y decidió
- 1:09:05Speaker 2: quedarse en la casa del capataz, una estructura vieja y
- 1:09:09Speaker 2: deteriorada que se alzaba en medio del rancho. La casa
- 1:09:12Speaker 2: era más un cascarón que un hogar, las ventanas carecían
- 1:09:16Speaker 2: de vidrios, el techo filtraba agua con cada llovizna y
- 1:09:19Speaker 2: las vigas crujían con un sonido que parecía gemir. Aquella noche,
- 1:09:24Speaker 2: mientras intentaba dormir en un catre desvencijado, comenzó a escuchar algo.
- 1:09:29Speaker 2: al principio pensó que eran los coyotes pero el sonido
- 1:09:32Speaker 2: era más rítmico como pasos arrastrándose por el suelo polvoriento
- 1:09:37Speaker 2: se incorporó con cautela y miró hacia la ventana la
- 1:09:41Speaker 2: luna apenas iluminaba el terreno pero pudo distinguir algo una
- 1:09:45Speaker 2: figura encorvada caminaba lentamente alrededor de la casa no tenía
- 1:09:50Speaker 2: rostro al menos no uno que pudiera reconocer en la
- 1:09:53Speaker 2: penumbra Lo único que sobresalía era su espalda, grotescamente arqueada,
- 1:09:58Speaker 2: como si algo invisible la obligara a doblarse en un
- 1:10:01Speaker 2: ángulo imposible. Mi abuelo no se movió. Solo la observó, paralizado,
- 1:10:07Speaker 2: mientras aquella cosa daba vueltas alrededor de la casa, como
- 1:10:10Speaker 2: si estuviera midiendo algo, esperando. Cuando finalmente desapareció entre las sombras,
- 1:10:16Speaker 2: él intentó convencerse de que había sido un sueño, una
- 1:10:19Speaker 2: alucinación producto del cansancio. Pero al amanecer, encontró huellas en
- 1:10:25Speaker 2: la tierra, profundas y desiguales, como si quien las hubiera
- 1:10:28Speaker 2: dejado arrastrar a un pie torcido. Años después, cuando ya
- 1:10:32Speaker 2: era un hombre mayor, volvió a ver a la mujer encorvada.
- 1:10:36Speaker 2: Esta vez no fue en el rancho, sino en el
- 1:10:39Speaker 2: patio de su propia casa. Era una noche tranquila, y
- 1:10:42Speaker 2: él estaba sentado en el porche fumando un cigarrillo, cuando
- 1:10:46Speaker 2: la figura apareció al otro lado de la cerca. No
- 1:10:49Speaker 2: caminaba esta vez, solo estaba allí, inmóvil, como si lo observara.
- 1:10:55Speaker 2: Mi abuelo aseguró que, aunque no tenía ojos visibles, podía
- 1:10:59Speaker 2: sentir su mirada perforándolo, helándole los huesos. Esa fue la
- 1:11:03Speaker 2: última vez que la vio, pero el recuerdo lo perseguía
- 1:11:06Speaker 2: como una sombra, un presagio de algo que nunca terminó
- 1:11:09Speaker 2: de entender. Yo nunca creí del todo su historia, aunque
- 1:11:13Speaker 2: tampoco la deseché por completo. Pero algo ocurrió años después
- 1:11:18Speaker 2: que me hizo replantear todo. Fue en la casa de
- 1:11:21Speaker 2: mi abuela, una vieja construcción de adobe que todavía conservaba
- 1:11:24Speaker 2: el aroma de las tortillas recién hechas y el eco
- 1:11:27Speaker 2: de los pasos de mi abuelo. Estaba solo en casa,
- 1:11:31Speaker 2: revisando cajas de recuerdos en el ático, cuando escuché un sonido.
- 1:11:35Speaker 2: Era débil, casi imperceptible, pero inconfundible, pasos arrastrándose. El aire
- 1:11:42Speaker 2: en la habitación se volvió denso, como si algo invisible
- 1:11:45Speaker 2: me envolviera en un sudario de pesadez. Me acerqué a
- 1:11:48Speaker 2: la ventana y miré hacia el patio trasero. Allí, bajo
- 1:11:52Speaker 2: la tenue luz de un farol oxidado, estaba ella. La
- 1:11:56Speaker 2: mujer encorvada. Su figura parecía aún más retorcida de lo
- 1:12:01Speaker 2: que mi abuelo había descrito, como si su cuerpo estuviera
- 1:12:04Speaker 2: condenado a cargar un peso insoportable. Su cabello era largo
- 1:12:08Speaker 2: y enmarañado, cayendo en mechones grasientos sobre un rostro que
- 1:12:11Speaker 2: parecía más una máscara de piel. Pero lo que más
- 1:12:15Speaker 2: me perturbó fueron sus manos, largas, descarnadas, con uñas negras
- 1:12:19Speaker 2: que se curvaban como garras. Intenté moverme, gritar, pero mi
- 1:12:24Speaker 2: cuerpo no respondía. Sólo podía mirar mientras ella levantaba lentamente
- 1:12:29Speaker 2: una mano y señalaba hacia mí. Fue entonces cuando la
- 1:12:33Speaker 2: escuché por primera vez. Su voz era un murmullo, un
- 1:12:37Speaker 2: lamento apenas audible que parecía provenir de todas partes y
- 1:12:41Speaker 2: de ninguna. Decía algo en un idioma que no entendía,
- 1:12:45Speaker 2: pero el tono era claro, no estaba allí para observar.
- 1:12:49Speaker 2: Estaba reclamando algo. La figura se desvaneció antes de que
- 1:12:53Speaker 2: pudiera reaccionar. Pero esa noche no dormí. El sonido de
- 1:12:58Speaker 2: sus pasos seguía resonando en mi cabeza, mezclado con el
- 1:13:01Speaker 2: eco de su voz. Al día siguiente, le conté a
- 1:13:05Speaker 2: mi abuela lo ocurrido, y su reacción fue desconcertante. En
- 1:13:09Speaker 2: lugar de sorprenderse, simplemente asintió con una mezcla de resignación
- 1:13:13Speaker 2: y tristeza.« Es la mujer encorvada», dijo, como si fuera
- 1:13:18Speaker 2: un hecho innegable, una presencia que siempre había estado allí, esperando.
- 1:13:23Speaker 2: Según ella, la mujer era una especie de maldición que
- 1:13:26Speaker 2: seguía a los hombres de la familia, un eco de
- 1:13:28Speaker 2: algo que ocurrió generaciones atrás. Nadie sabía exactamente que había
- 1:13:33Speaker 2: provocado su ira, pero todos sabían que no podías escapar
- 1:13:37Speaker 2: de ella. Mi abuela me advirtió que no debía mirarla
- 1:13:40Speaker 2: directamente a los ojos si es que alguna vez los veía.«
- 1:13:45Speaker 2: Eso es lo que quiere», dijo.« Que la reconozcas, que
- 1:13:48Speaker 2: le des poder». A partir de esa noche, mi vida cambió.
- 1:13:54Speaker 2: Comencé a notar cosas que antes no estaban allí, sombras
- 1:13:57Speaker 2: que se movían en los rincones de mi visión, susurros
- 1:14:00Speaker 2: en la oscuridad que cesaban en cuanto intentaba escucharlos. Pero
- 1:14:04Speaker 2: lo peor eran los sueños. Soñaba con la mujer encorvada
- 1:14:08Speaker 2: casi todas las noches, siempre acechándome, siempre señalándome. En uno
- 1:14:13Speaker 2: de esos sueños logré mirarla directamente a los ojos y
- 1:14:16Speaker 2: desperté gritando con las sábanas empapadas de sudor. Decidí buscar respuestas.
- 1:14:24Speaker 2: Hablé con ancianos del pueblo, revisé viejos diarios y documentos
- 1:14:27Speaker 2: de la familia, pero todo lo que encontré fueron fragmentos,
- 1:14:30Speaker 2: piezas de un rompecabezas que nunca terminaba de encajar. Algunos
- 1:14:35Speaker 2: decían que la mujer había sido una curandera traicionada, condenada
- 1:14:39Speaker 2: a vagar eternamente en busca de justicia. Otros afirmaban que
- 1:14:43Speaker 2: era el espíritu de una madre que había perdido a
- 1:14:46Speaker 2: su hijo y que ahora buscaba vengarse de todos los
- 1:14:48Speaker 2: hombres que se cruzaban en su camino. Pero ninguna de
- 1:14:52Speaker 2: esas explicaciones me dio consuelo. La última vez que la
- 1:14:56Speaker 2: vi fue hace tres años. Estaba manejando por una carretera desierta,
- 1:15:01Speaker 2: regresando a casa después de visitar a mi madre. Era
- 1:15:04Speaker 2: una noche oscura y la lluvia caía en finas cortinas
- 1:15:08Speaker 2: que hacían que las luces de los faros parecieran temblar.
- 1:15:11Speaker 2: De repente la vi en el camino. Estaba de pie
- 1:15:16Speaker 2: en medio de la carretera con su cuerpo encorvado y
- 1:15:18Speaker 2: su cabello mojado cubriendo su rostro. Frené en seco y
- 1:15:23Speaker 2: el coche se deslizó varios metros antes de detenerse. Cuando
- 1:15:27Speaker 2: levanté la vista ella ya no estaba. Esa noche al
- 1:15:31Speaker 2: llegar a casa encontré algo que me hizo sentir que
- 1:15:34Speaker 2: mi tiempo se agotaba. En la puerta principal había tres
- 1:15:38Speaker 2: marcas profundas, como si alguien hubiera rascado la madera con
- 1:15:41Speaker 2: uñas afiladas. Desde entonces, he vivido con la certeza de
- 1:15:46Speaker 2: que la mujer encorvada no se ha ido. Solo está esperando,
- 1:15:50Speaker 2: observando desde las sombras, y sé que, cuando llegue el momento,
- 1:15:54Speaker 2: no podré escapar de ella. Mi abuelo tenía razón. Hay
- 1:15:59Speaker 2: cosas en este mundo que no podemos explicar, cosas que
- 1:16:02Speaker 2: desafían la lógica y se alimentan de nuestro miedo. Y
- 1:16:06Speaker 2: aunque intento seguir adelante, cada noche, cuando el silencio se
- 1:16:10Speaker 2: vuelve demasiado pesado, escucho esos pasos arrastrándose por el suelo,
- 1:16:14Speaker 2: acercándose cada vez más. La condena del llavero. Era el año 1987.
- 1:16:31Speaker 2: Yo tenía apenas 10 años cuando mi abuelo comenzó a contarme
- 1:16:35Speaker 2: la historia que, hasta el último día de su vida,
- 1:16:38Speaker 2: lo atormentó. No era un hombre dado a fantasías ni supersticiones.
- 1:16:44Speaker 2: Siempre fue práctico, de esos que no le temen ni
- 1:16:46Speaker 2: al diablo ni a la muerte. Pero cuando hablaba de
- 1:16:50Speaker 2: lo que vivió en aquella escuela primaria, su mirada se
- 1:16:52Speaker 2: nublaba y su voz bajaba, como si temiera que ella
- 1:16:55Speaker 2: estuviera escuchando. Mi abuelo trabajaba como velador en una vieja
- 1:17:00Speaker 2: escuela ubicada en el corazón de la Ciudad de México.
- 1:17:03Speaker 2: Era una construcción antigua, con largos corredores de techos altos
- 1:17:07Speaker 2: y ventanales que crujían con el viento. Aunque había luces
- 1:17:11Speaker 2: en los pasillos, la mayoría de las noches parecía que
- 1:17:14Speaker 2: la oscuridad las devoraba, dejando sombras que se extendían como
- 1:17:18Speaker 2: dedos alargados. Todo allí tenía un aire de abandono, a
- 1:17:22Speaker 2: pesar de estar en funcionamiento. Una madrugada, pasada la medianoche,
- 1:17:27Speaker 2: mi abuelo escuchó risas de niños en el patio central.
- 1:17:31Speaker 2: Primero pensó que eran las carcajadas de algún borracho resonando
- 1:17:34Speaker 2: en las calles cercanas, pero pronto se dio cuenta de
- 1:17:37Speaker 2: que venían de adentro. Encendió su linterna, tomó el llavero
- 1:17:41Speaker 2: con las llaves del edificio y salió de su caseta.
- 1:17:45Speaker 2: Caminó con paso firme hacia el patio, las botas golpeando
- 1:17:48Speaker 2: el suelo de concreto y rompiendo el silencio nocturno. Lo
- 1:17:52Speaker 2: que encontró lo desconcertó, el patio estaba vacío. Ni un
- 1:17:57Speaker 2: alma a la vista. Sólo el eco de su respiración
- 1:18:00Speaker 2: y el viento que movía las hojas secas. Entonces lo vio.
- 1:18:05Speaker 2: Justo en el centro del patio, bajo el débil resplandor
- 1:18:08Speaker 2: de un farol, había un pequeño objeto. Al acercarse, notó
- 1:18:12Speaker 2: que era un llavero en forma de muñeca. Era una
- 1:18:16Speaker 2: figura simple, hecha de tela, con ojos cosidos y una
- 1:18:19Speaker 2: sonrisa torcida. Algo en ella lo incomodó, pero lo guardó
- 1:18:24Speaker 2: en el bolsillo pensando que algún niño lo había olvidado.
- 1:18:27Speaker 2: Después de todo, era una escuela. Esa noche, mientras revisaba
- 1:18:32Speaker 2: los pasillos, algo extraño sucedió. A cada paso que daba,
- 1:18:37Speaker 2: sentía a otro detrás de él, como si alguien lo siguiera.
- 1:18:41Speaker 2: Giraba rápidamente, iluminando con la linterna, pero no había nadie.
- 1:18:46Speaker 2: La sensación era tan intensa que lo llevó a terminar
- 1:18:49Speaker 2: su ronda más rápido de lo habitual. Cuando volvió a
- 1:18:52Speaker 2: la caseta encontró el llavero sobre su escritorio aunque estaba
- 1:18:56Speaker 2: seguro de haberlo dejado en su bolsillo. No le dio
- 1:19:00Speaker 2: importancia y lo tiró al bote de basura antes de
- 1:19:02Speaker 2: cerrar la puerta con llave. Al día siguiente la jornada
- 1:19:07Speaker 2: comenzó de manera similar. Recorrió los pasillos vacíos, revisó las
- 1:19:12Speaker 2: aulas y se aseguró de que todo estuviera en orden.
- 1:19:15Speaker 2: Pero nuevamente al llegar la madrugada las risas regresaron. Esta
- 1:19:20Speaker 2: vez eran más claras, como si los niños estuvieran jugando
- 1:19:23Speaker 2: justo detrás de él. El sonido lo guió nuevamente al patio,
- 1:19:28Speaker 2: pero no encontró nada, salvo un frío que parecía colarse
- 1:19:31Speaker 2: hasta los huesos. Al volver a su caseta, casi se
- 1:19:35Speaker 2: le detuvo el corazón, el llavero estaba ahí otra vez,
- 1:19:38Speaker 2: en el mismo lugar del escritorio. Sabía que lo había tirado.
- 1:19:43Speaker 2: Esa vez decidió deshacerse de él de una forma más definitiva.
- 1:19:48Speaker 2: Al día siguiente, durante su hora libre, caminó hasta un
- 1:19:51Speaker 2: río cercano y lanzó la muñeca al agua, viendo cómo
- 1:19:54Speaker 2: la corriente la arrastraba hasta que desapareció de su vista.
- 1:19:59Speaker 2: Esa noche, mientras recorría los pasillos, los pasos volvieron. Eran
- 1:20:04Speaker 2: más insistentes, más pesados. Cuando se detenía, los pasos también
- 1:20:09Speaker 2: lo hacían. Pero lo peor fue cuando llegó de nuevo
- 1:20:12Speaker 2: a la caseta, el llavero estaba allí. mojado con rastros
- 1:20:17Speaker 2: de algas en los hilos mi abuelo nunca fue un
- 1:20:20Speaker 2: hombre fácil de intimidar pero admitió que en ese momento
- 1:20:23Speaker 2: sintió un escalofrío que no podía explicar la situación comenzó
- 1:20:28Speaker 2: a deteriorarse las risas de los niños ya no sólo
- 1:20:32Speaker 2: se escuchaban en el patio ahora resonaban en los pasillos
- 1:20:35Speaker 2: y en las aulas mi abuelo incluso llegó a ver
- 1:20:38Speaker 2: sombras pequeñas corriendo de un lado a otro Al principio
- 1:20:42Speaker 2: pensó que su mente le estaba jugando malas pasadas, pero
- 1:20:46Speaker 2: cada noche era peor. Una vez, mientras revisaba un aula,
- 1:20:50Speaker 2: escuchó que alguien susurraba su nombre. La voz era infantil, dulce,
- 1:20:56Speaker 2: pero había algo en ella que lo hizo salir de
- 1:20:58Speaker 2: la habitación sin mirar atrás. La muñeca seguía apareciendo, sin
- 1:21:03Speaker 2: importar cuántas veces intentara deshacerse de ella. La quemó, la
- 1:21:07Speaker 2: cortó en pedazos y la enterró. Pero siempre volvía, intacta,
- 1:21:12Speaker 2: con esa sonrisa torcida que parecía burlarse de él. Empezó
- 1:21:16Speaker 2: a soñar con ella. En sus sueños, estaba sentado en
- 1:21:20Speaker 2: su caseta y el llavero se movía por sí solo,
- 1:21:24Speaker 2: arrastrándose lentamente hacia él. Cuando intentaba huir, las risas lo seguían,
- 1:21:29Speaker 2: cada vez más fuertes, hasta que despertaba empapado en sudor.
- 1:21:34Speaker 2: La tensión comenzó a afectarlo. Mis abuelos discutían constantemente porque
- 1:21:39Speaker 2: él estaba irritable y no podía dormir durante el día.
- 1:21:43Speaker 2: Incluso en casa, aseguraba que veía sombras en los rincones
- 1:21:46Speaker 2: y que escuchaba risas cuando estaba solo. Mi abuela intentó
- 1:21:50Speaker 2: convencerlo de que dejara el trabajo, pero él era terco.
- 1:21:54Speaker 2: Necesitaba el dinero, y además, no quería admitir que algo
- 1:21:58Speaker 2: tan absurdo como un llavero lo estaba asustando. Sin embargo,
- 1:22:03Speaker 2: la gota que colmó el vaso llegó una madrugada. Mi
- 1:22:06Speaker 2: abuelo estaba sentado en su caseta, revisando unos papeles, cuando
- 1:22:10Speaker 2: sintió que algo lo observaba. Levantó la vista y la vio.
- 1:22:15Speaker 2: La muñeca no estaba en el escritorio como siempre, sino
- 1:22:18Speaker 2: sentada en la silla frente a él. Era imposible. Había
- 1:22:23Speaker 2: cerrado la puerta con llave y nadie podía haber entrado.
- 1:22:27Speaker 2: Pero ahí estaba, con su sonrisa torcida y los ojos
- 1:22:30Speaker 2: de hilo fijos en él. Entonces sucedió algo que lo
- 1:22:34Speaker 2: marcó para siempre. La cabeza de la muñeca giró lentamente
- 1:22:38Speaker 2: hacia un lado y escuchó una risa infantil, pero esta
- 1:22:41Speaker 2: vez no venía de los pasillos ni del patio. Venía
- 1:22:45Speaker 2: de la misma caseta. Mi abuelo salió corriendo, dejando atrás todo.
- 1:22:51Speaker 2: Esa misma noche renunció al trabajo, incapaz de regresar. A
- 1:22:55Speaker 2: partir de entonces, su vida nunca fue la misma. Aunque
- 1:22:59Speaker 2: dejó la escuela, aseguró que la muñeca lo seguía. En casa,
- 1:23:04Speaker 2: los pasos continuaban y las risas aparecían en las noches
- 1:23:07Speaker 2: más silenciosas. Una vez, mi madre encontró el llavero bajo
- 1:23:12Speaker 2: la cama de mis abuelos, aunque mi abuelo juraba haberlo
- 1:23:15Speaker 2: enterrado en un terreno baldío. Con el tiempo, se volvió
- 1:23:19Speaker 2: más reservado, como si temiera que hablar del asunto le
- 1:23:22Speaker 2: diera más poder a ella. Hasta el día de su muerte,
- 1:23:26Speaker 2: mi abuelo insistió en que la muñeca estaba con él.
- 1:23:29Speaker 2: Nunca nos dejó tirar el viejo baúl donde guardaba sus
- 1:23:32Speaker 2: cosas de aquel trabajo. Temía que, al abrirlo, ella volviera.
- 1:23:38Speaker 2: Nadie le creyó del todo, hasta que, después de su funeral,
- 1:23:41Speaker 2: mi abuela decidió vaciar el baúl. Allí, entre papeles viejos
- 1:23:46Speaker 2: y un uniforme desgastado, estaba el llavero. Perfectamente intacto. Las
- 1:24:00Speaker 2: cadenas bajo la sala. Me llamo Ismael Bárcenas y tengo 69 años.
- 1:24:09Speaker 2: Cada vez que mis nietos me piden un cuento, les
- 1:24:11Speaker 2: advierto que esto no es un cuento sino el recuerdo
- 1:24:14Speaker 2: exacto de la peor temporada que vivimos en la vieja
- 1:24:17Speaker 2: casa del Tepetate, un cacerío de vaqueros enclavado en la
- 1:24:20Speaker 2: sierra norte de Jalisco. Ocurrió en 1977, cuando mi esposa Matilde
- 1:24:26Speaker 2: y yo todavía criábamos a nuestros tres hijos. La finca, adobe,
- 1:24:31Speaker 2: vigas de ocote, tejado curvo, había pertenecido a un hacendado
- 1:24:35Speaker 2: cafre antes de la revolución. Nos la vendieron barata porque
- 1:24:39Speaker 2: llevaba fama de alborotar perros y espantar criados. Nunca creí
- 1:24:44Speaker 2: en habladas, hasta que las cadenas empezaron a sonar. La
- 1:24:48Speaker 2: primera noche fue el 5 de julio. Lloviznaba con monotonía y
- 1:24:52Speaker 2: las láminas del corredor chorreaban hacia el huerto. A eso
- 1:24:56Speaker 2: de las once escuché un arrastre, hierro contra loseta, lento, pesado,
- 1:25:01Speaker 2: como si alguien acarreara un yugo por el pasillo. Me
- 1:25:04Speaker 2: levanté con el quinqué en mano y recorrí las piezas. Nada.
- 1:25:09Speaker 2: Los niños seguían dormidos, la puerta principal cerrada, los candiles quietos.
- 1:25:15Speaker 2: Supuse que era la imaginación provocada por el viento y
- 1:25:18Speaker 2: regresé a la cama. Al día siguiente Matilde cortó dalias
- 1:25:22Speaker 2: frescas y las puso en la mesa de nogal que
- 1:25:24Speaker 2: presidía la sala. Al anochecer las flores estaban degolladas, cada
- 1:25:29Speaker 2: tallo aparecía seccionado con la pulcritud de una navaja barbera
- 1:25:32Speaker 2: y los pétalos formaban un círculo simétrico sobre el mantel.
- 1:25:37Speaker 2: Pensamos en ratas, pusimos trampas y seguimos con la rutina.
- 1:25:41Speaker 2: Pero el patrón se repitió. Tercera noche, cadena serpenteando por
- 1:25:46Speaker 2: el corredor, flores seccionadas antes del alba. Cuarta noche, los
- 1:25:50Speaker 2: tallos aparecieron desmenuzados y, sobre la superficie, una huella de
- 1:25:55Speaker 2: óxido como si hubieran apoyado un eslabón ardiente. Los niños
- 1:25:59Speaker 2: despertaron llorando porque el tintineo les llegaba hasta los sueños. Matilde,
- 1:26:04Speaker 2: que no se quiebra ni con los partos, amaneció con
- 1:26:07Speaker 2: los nervios hechos polvo. Fui a consultar al boticario de
- 1:26:10Speaker 2: las mesitas, don Aurelio, que lo mismo surtía penicilina que
- 1:26:14Speaker 2: remedios contra bichos de sombra. Me recomendó un método viejo,
- 1:26:18Speaker 2: dejarlas dale así, junto al florero, unas tijeras abiertas con
- 1:26:23Speaker 2: las puntas dirigidas al este. Así, juraba, el ánima que
- 1:26:27Speaker 2: anduviera sin descanso se vería forzada a mostrarse debajo de
- 1:26:31Speaker 2: la mesa. La idea me sonó a disparate, pero cuando
- 1:26:34Speaker 2: los hijos preguntan por qué cruje la noche uno no
- 1:26:37Speaker 2: puede darse el lujo de burlarse de los miedos. Aquella
- 1:26:41Speaker 2: tarde acomodé flores nuevas y unas tijeras de esquilar, bien abiertas,
- 1:26:45Speaker 2: sobre el mantel. Poco antes de la medianoche el arrastre comenzó.
- 1:26:50Speaker 2: No era ya un ruido distante, se escuchaba dentro, pasando
- 1:26:54Speaker 2: del saguán al comedor, golpeando zócalos. El quinqué tembló en
- 1:26:58Speaker 2: mi mano mientras Matilde sujetaba a los niños en la recámara.
- 1:27:02Speaker 2: Me aposté tras la puerta de la sala. El sonido
- 1:27:06Speaker 2: se detuvo un instante y después algo raspó la madera
- 1:27:08Speaker 2: del aparador. entré la lámpara mostró la mesa intacta salvo
- 1:27:14Speaker 2: por un detalle bajo la tabla suspendida a escasos dedos
- 1:27:17Speaker 2: del suelo flotaba una figura que no era humo ni
- 1:27:20Speaker 2: carne llevaba camisa de manta rota pantalón de peón decimonónico
- 1:27:25Speaker 2: y en lugar de pies muñones de sombra que se
- 1:27:28Speaker 2: perdían en la penumbra De los hombros le colgaba una
- 1:27:31Speaker 2: cadena oxidada que arrastraba trozos de barro seco y hoja suelta.
- 1:27:36Speaker 2: La cabeza estaba inclinada, no vi rasgos, solo un hueco negro.
- 1:27:41Speaker 2: El espectro alargó la mano hacia las tijeras como si
- 1:27:43Speaker 2: esperara mi permiso para empuñarlas. El filo brilló y supe
- 1:27:47Speaker 2: que si la cerraba sobre las flores, el ciclo empezaría
- 1:27:51Speaker 2: de nuevo. El miedo me tuvo anclado hasta que recordé
- 1:27:54Speaker 2: un consejo de mi abuela, cuando un aparecido se muestra
- 1:27:57Speaker 2: es porque pide juicio o entierro. Tenía que averiguar que
- 1:28:01Speaker 2: lo retenía. Reuní aliento y pregunté, en voz tan ronca
- 1:28:05Speaker 2: que no parecía mía, qué buscaba. El ente se desvaneció
- 1:28:09Speaker 2: sin sonido, en su lugar cayó una lluvia de tierra
- 1:28:12Speaker 2: menuda que dejó un cerco sobre la loseta. Al amanecer
- 1:28:16Speaker 2: levanté las alfombras y golpeé las paredes con un mazo
- 1:28:19Speaker 2: de errar, buscaba huecos en la mampostería. Después de dos
- 1:28:23Speaker 2: horas encontré, detrás del aparador, una sección de adobe hueca.
- 1:28:28Speaker 2: Con ayuda de un cincel desprendí los ladrillos y apareció
- 1:28:31Speaker 2: un orificio no mayor que un costal. Dentro, envueltos en
- 1:28:35Speaker 2: costalillas podridas, hallé un chaleco de mezquilla, un sombrero salitrado
- 1:28:39Speaker 2: y un manojo de herramientas, un barretón tuerto, una barreta
- 1:28:43Speaker 2: fracturada y una lima tan comida por el orín que
- 1:28:46Speaker 2: se deshacía al tocarla. Todo apestaba a herrumbre vieja y
- 1:28:50Speaker 2: sudor reseco. Metido en el bolsillo interior del chaleco había
- 1:28:54Speaker 2: un documento sin fecha, ilegible salvo por un sello borroso,
- 1:28:57Speaker 2: Hacienda Santoribio. Supe entonces que aquellas ruinas habían sido campo
- 1:29:02Speaker 2: de peones acasillados, gente que trabajó hasta morir encadenada a
- 1:29:06Speaker 2: deudas imposibles. Matilde trajo una sábana bendecida en la parroquia.
- 1:29:12Speaker 2: Envolvimos ropa y fierros, los rociamos con agua de ruda
- 1:29:15Speaker 2: y rezamos el responso. Cavamos en la parte trasera del
- 1:29:19Speaker 2: solar un hoyo ancho, lo bastante profundo para que la
- 1:29:22Speaker 2: raíz de encino no lo tocara jamás. Cuando la pala
- 1:29:26Speaker 2: arrojó el último terrón, un viento anómalo, ni caliente ni frío,
- 1:29:30Speaker 2: barrió el patio y apagó la vela que Matilde sostenía.
- 1:29:34Speaker 2: El silencio que siguió pesaba, pero ya no daba miedo,
- 1:29:37Speaker 2: era quietud de cosecha terminada. Esa noche dispusimos dalias y
- 1:29:41Speaker 2: tijeras por última vez. Ni un crujido, ni un gemido.
- 1:29:47Speaker 2: El aire olía a campo húmedo, no a herrumbre. Desde
- 1:29:50Speaker 2: entonces la casa volvió a ser casa. Pasaron los años,
- 1:29:55Speaker 2: mis hijos crecieron, llegamos a poner luz eléctrica y la
- 1:29:58Speaker 2: mesa de nogal quedó como reliquia de lo ocurrido. Alguna tarde, curioso,
- 1:30:03Speaker 2: consulté archivos parroquiales y descubrí que un jornalero llamado Gregorio
- 1:30:07Speaker 2: Tobar desapareció en 1905, acusado de robar herramienta de la hacienda.
- 1:30:13Speaker 2: Se rumoreaba que el mayoral lo había castigado encadenándolo en
- 1:30:16Speaker 2: un cuarto de aperos y que, tras una tormenta, el
- 1:30:19Speaker 2: adobe colapsó y lo sepultó. Nadie reclamó sus restos, nadie
- 1:30:24Speaker 2: pagó misa. Lo que encontramos detrás del muro eran, sin duda,
- 1:30:29Speaker 2: sus pertenencias. Entendía así las cadenas, las flores cortadas, quizá
- 1:30:34Speaker 2: una imitación de las ofrendas que jamás recibió, y esa
- 1:30:37Speaker 2: obstinación por aparecerse justo sobre la mesa principal, sitio donde
- 1:30:41Speaker 2: las familias celebran la vida y parten el pan. Gregorio pedía,
- 1:30:46Speaker 2: a su modo, un lugar en la memoria de la casa. Hoy,
- 1:30:50Speaker 2: cuando la anochecida densa los corrales y mis nietos sueltan
- 1:30:53Speaker 2: carcajadas viendo luciérnagas, entro a la sala, coloco un ramillete
- 1:30:57Speaker 2: de dalias frescas y en recuerdo de Gregorio enciendo un
- 1:31:00Speaker 2: sirio breve. Nunca más he escuchado cadenas ni he visto
- 1:31:04Speaker 2: pétalos degollados. Pero aún creo percibir, cada aniversario de aquel julio,
- 1:31:09Speaker 2: un suspiro ligero detrás del aparador, un vaho de tierra
- 1:31:12Speaker 2: mojada que no huele a miedo, sino a descanso. Y ese, niños,
- 1:31:17Speaker 2: les digo siempre, es el único pago que aceptan los muertos,
- 1:31:21Speaker 2: que alguien reconozca que un día caminaron aquí, entre los vivos,
- 1:31:25Speaker 2: bajo el mismo techo, pisando la misma madera que cruje
- 1:31:28Speaker 2: esta noche. Si alguna vez en su casa las flores
- 1:31:32Speaker 2: amanecen mutiladas o una cadena golpea los tabiques, no huyan
- 1:31:35Speaker 2: ni blasfemen, busquen la pena que quedó sin rezar y
- 1:31:38Speaker 2: devuélvanle su nombre. Con eso basta para que el silencio
- 1:31:42Speaker 2: vuelva a ser silencio y no amenaza. La maldición de
- 1:31:54Speaker 2: las prendas Nunca olvidaré las noches de mi infancia, cuando
- 1:32:01Speaker 2: mi abuelo se sentaba junto a la chimenea, el rostro
- 1:32:04Speaker 2: iluminado por el fuego crepitante, y nos contaba historias que
- 1:32:08Speaker 2: helaban la sangre. Pero había una, en particular, que me
- 1:32:12Speaker 2: dejó marcado para siempre, una historia que él juraba era
- 1:32:15Speaker 2: la causa de todos los males que azotaban a nuestra familia.
- 1:32:19Speaker 2: Una historia tan perturbadora que, aún ahora, siento el escalofrío
- 1:32:24Speaker 2: recorrerme al recordarla. Mi abuelo decía que todo comenzó con
- 1:32:28Speaker 2: una mujer. Era joven, de aspecto humilde, con las manos
- 1:32:32Speaker 2: ásperas de lavar ropa ajena y un semblante que ocultaba
- 1:32:35Speaker 2: algo oscuro bajo su mirada. En aquellos tiempos, los padres
- 1:32:40Speaker 2: de mi abuela tenían una posición acomodada. Propietarios de tierras
- 1:32:44Speaker 2: y ganados, vivían con relativa tranquilidad en una casona antigua,
- 1:32:48Speaker 2: cuyo patio trasero era un laberinto de árboles frondosos y
- 1:32:52Speaker 2: sombras inquietantes. Fue ahí donde apareció esa mujer, buscando empleo.
- 1:32:58Speaker 2: Mi bisabuela, una mujer devota pero confiada, decidió contratarla para
- 1:33:02Speaker 2: lavar la ropa de la familia. No era raro ver
- 1:33:05Speaker 2: a la mujer inclinarse sobre el lavadero de piedra, las
- 1:33:08Speaker 2: manos enrojecidas por el agua helada, tallando prendas blancas hasta
- 1:33:12Speaker 2: dejarlas relucientes. Todo parecía normal al principio, pero mi abuelo
- 1:33:17Speaker 2: decía que, con el tiempo, los perros comenzaron a comportarse
- 1:33:21Speaker 2: de manera extraña. Aullaban al atardecer, siempre mirando en dirección
- 1:33:26Speaker 2: al lavadero, como si percibieran algo que los humanos no
- 1:33:29Speaker 2: podían ver. Una tarde, mientras mi bisabuela revisaba la ropa
- 1:33:34Speaker 2: limpia que la mujer dejaba secando al sol, notó que
- 1:33:37Speaker 2: faltaban algunas prendas. Al principio pensó que era un descuido,
- 1:33:42Speaker 2: pero el patrón se repetía, faltaban piezas pequeñas, íntimas, como
- 1:33:46Speaker 2: si alguien las hubiera tomado deliberadamente. Sin embargo, no confrontó
- 1:33:51Speaker 2: a la mujer, pues no tenía pruebas y no quería
- 1:33:54Speaker 2: causar un conflicto innecesario. No pasó mucho tiempo antes de
- 1:33:58Speaker 2: que las cosas comenzaran a torcerse de manera inquietante. Mi bisabuelo,
- 1:34:03Speaker 2: un hombre fuerte y robusto, empezó a enfermar. Primero fueron
- 1:34:07Speaker 2: dolores de cabeza, luego fiebres altas que no se dían
- 1:34:11Speaker 2: con remedios comunes. Los médicos de la región no encontraban
- 1:34:15Speaker 2: explicación para su deterioro, y pronto los rumores comenzaron a
- 1:34:19Speaker 2: extenderse entre los vecinos, alguien había lanzado una maldición sobre
- 1:34:23Speaker 2: la familia. Fue entonces cuando mi abuela, apenas una niña
- 1:34:27Speaker 2: en ese entonces, presenció algo que nunca pudo olvidar. Una noche,
- 1:34:32Speaker 2: mientras dormía, despertó sobresaltada por un extraño sonido proveniente del
- 1:34:37Speaker 2: patio trasero. Al asomarse por la ventana, vio a la
- 1:34:41Speaker 2: mujer de pie junto al lavadero, bajo la tenue luz
- 1:34:43Speaker 2: de la luna. Tenía las manos extendidas, y sus labios
- 1:34:48Speaker 2: se movían rápidamente, como si estuviera murmurando algo. A sus pies,
- 1:34:53Speaker 2: las prendas desaparecidas estaban dispuestas en un círculo, salpicadas con
- 1:34:57Speaker 2: lo que parecía ser sangre. El miedo paralizó a mi abuela,
- 1:35:01Speaker 2: quien permaneció escondida detrás de la cortina mientras observaba cómo
- 1:35:05Speaker 2: la mujer recogía las prendas con cuidado y desaparecía en
- 1:35:08Speaker 2: la oscuridad. A la mañana siguiente, decidió contarle a sus
- 1:35:13Speaker 2: padres lo que había visto, pero la reacción de mi
- 1:35:15Speaker 2: bisabuela fue de incredulidad.« Sólo fue un sueño», le dijo,
- 1:35:20Speaker 2: tratando de calmarla. Pero mi abuelo sabía que no era así.
- 1:35:25Speaker 2: Los días siguientes fueron un descenso al abismo. Mi bisabuelo
- 1:35:29Speaker 2: empeoró rápidamente, su piel se tornó pálida, y hablaba en sueños,
- 1:35:33Speaker 2: diciendo cosas incoherentes sobre sombras y voces que lo llamaban
- 1:35:37Speaker 2: desde el otro lado. Mi bisabuela, desesperada, acudió a un
- 1:35:41Speaker 2: brujo local, un hombre conocido en el pueblo por sus
- 1:35:44Speaker 2: conocimientos en magia y sanación. Cuando el brujo llegó a
- 1:35:48Speaker 2: la casa, su expresión se oscureció de inmediato.« Aquí hay
- 1:35:52Speaker 2: algo muy malo», dijo mientras inspeccionaba el lavadero y las
- 1:35:56Speaker 2: inmediaciones de la casa. Sus ojos se detuvieron en el
- 1:35:59Speaker 2: rincón donde mi abuela había visto a la mujer aquella noche,
- 1:36:02Speaker 2: y murmuró algo en voz baja que nadie pudo entender.
- 1:36:07Speaker 2: El brujo explicó que la mujer había utilizado las prendas
- 1:36:10Speaker 2: íntimas de la familia para realizar un tipo de brujería
- 1:36:13Speaker 2: conocida como amarre de maldición. Según él, el círculo que
- 1:36:17Speaker 2: mi abuela había descrito no era casual, era un portal
- 1:36:20Speaker 2: simbólico que ligaba el espíritu de la víctima al sufrimiento perpetuo.
- 1:36:25Speaker 2: La única forma de romper la maldición era recuperar las
- 1:36:28Speaker 2: prendas utilizadas y destruirlas en un ritual purificador. Esa misma noche,
- 1:36:33Speaker 2: el brujo realizó un ritual en el patio trasero. El
- 1:36:37Speaker 2: ambiente se volvió sofocante, como si una presencia invisible lo rodeara.
- 1:36:42Speaker 2: Mi abuela, aún siendo una niña, recordaba con claridad el
- 1:36:46Speaker 2: olor a incienso mezclado con hierbas ardientes y como el
- 1:36:49Speaker 2: brujo recitaba oraciones en un idioma extraño. pero lo más
- 1:36:53Speaker 2: aterrador ocurrió al final del ritual. El brujo ordenó a
- 1:36:57Speaker 2: mi bisabuela que trajera un objeto personal de la mujer,
- 1:37:00Speaker 2: un pañuelo que ella había dejado olvidado. Cuando lo colocó
- 1:37:04Speaker 2: en el centro del círculo ritual, algo imposible ocurrió. El
- 1:37:09Speaker 2: pañuelo comenzó a arder sin que nadie lo tocara, y
- 1:37:12Speaker 2: un grito agudo, inhumano, resonó desde el lavadero. Mi abuela
- 1:37:16Speaker 2: juraba que escuchó risas lejanas mezcladas con aquel alarido, risas
- 1:37:20Speaker 2: que no provenían de ningún ser humano. La mujer nunca
- 1:37:24Speaker 2: volvió a aparecer, y aunque el brujo logró salvar a
- 1:37:27Speaker 2: mi bisabuelo, la familia nunca volvió a ser la misma.
- 1:37:31Speaker 2: Mi abuelo decía que, desde entonces, una sombra parecía seguirlos,
- 1:37:36Speaker 2: un eco de aquella maldición que nunca desapareció por completo.
- 1:37:40Speaker 2: Los negocios de la familia cayeron en desgracia, los campos
- 1:37:43Speaker 2: se secaron, y la casona quedó abandonada años después, como
- 1:37:47Speaker 2: si un peso invisible la hubiera consumido. Al crecer, siempre
- 1:37:52Speaker 2: tuve cuidado con mis pertenencias. Nunca dejaba mi ropa en
- 1:37:56Speaker 2: manos de extraños. Recordando las palabras de mi abuelo, nunca
- 1:38:00Speaker 2: subestimes lo que alguien puede hacer con algo tan personal
- 1:38:03Speaker 2: como una prenda. Pero lo que más me inquietaba era
- 1:38:06Speaker 2: la sensación de que la historia no había terminado. A veces,
- 1:38:11Speaker 2: al estar solo en casa, juraba escuchar el sonido de
- 1:38:14Speaker 2: agua cayendo, como si alguien lavara ropa en un lavadero inexistente.
- 1:38:19Speaker 2: Hace poco, mientras revisaba viejas fotos de familia, encontré una
- 1:38:23Speaker 2: imagen que nunca había visto antes. Era una foto en
- 1:38:27Speaker 2: blanco y negro de la antigua casona, con el lavadero
- 1:38:29Speaker 2: visible en el fondo. Y ahí, casi imperceptible, había una
- 1:38:34Speaker 2: figura borrosa junto a las sombras. No podía distinguir su rostro,
- 1:38:39Speaker 2: pero su presencia era innegable. Cerré el álbum con manos temblorosas,
- 1:38:44Speaker 2: y desde entonces no he podido dormir en paz. Porque,
- 1:38:48Speaker 2: en el fondo, sé que la maldición nunca se rompió
- 1:38:51Speaker 2: por completo. Y que, de alguna manera, aún nos persigue,
- 1:38:56Speaker 2: esperando el momento adecuado para reclamar lo que cree que
- 1:38:58Speaker 2: le pertenece. Si te gustaron los relatos, nos gustaría que
- 1:39:10Speaker 2: nos apoyaras con un like o un comentario, ya que
- 1:39:13Speaker 2: eso nos ayudaría bastante. Y si no estás suscrito o suscrita,
- 1:39:17Speaker 2: te invito a que lo hagas para que no te
- 1:39:19Speaker 2: pierdas lo mejor de oscuros relatos de la noche. Sin más,
- 1:39:23Speaker 2: gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.