Latest / Soy Ambiciosa, y qué? / El miedo a cobrar lo que vales
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- Keles&: Bienvenidas a este episodio 39. Buenos días Rachel, ¿cómo estás? speaker-0: Este es un espacio para mujeres ambiciosas que no están dispuestas a renunciar a nada, ni a su vida personal, ni a la paz familiar, ni a un negocio exitoso. Reichel: Buenos días, ¿qué les? Bueno, pues un jueves más aquí. Encantada de saludarlos, saludarte por supuesto. Y vamos a ello que hoy tiene calentito. speaker-1: Somos Keles y Rachel, mentoras de emprendedoras conscientes. Quienes te dijeron que no podías tenerlo todo, te mintieron. Y si esto es lo que tú estabas buscando, quédate. Empezamos. Keles&: Hoy entramos en un terreno que levantan pollas. El otro día, recuerdas que estuvimos hablando en la comunidad de cómo las mujeres, o muchas de ellas, tienen servicios que son literalmente oro, que sabemos que transforman vidas, pero que cuando llega el momento de poner el precio en un email o a la hora de cerrar una llamada de ventas... Reichel: y Keles&: les entra una sensación de parálisis que parece que estuvieran, vamos, como si estuvieran cometiendo un delito. Parece como que estamos pidiendo perdón por existir y por cobrar. Reichel: Es esta es lo se suele llamar la brecha del valor que él es. Una cosa es que sabes lo que vales y otra lo que atreves a decir que a mostrar hacia otro lo que persona va a percibir de ti, porque hablar desde desde la falsa humildad de es que mira, he hecho este cursito. Parece que acabamos restandole valor a aquello que hacemos sin cuenta que nuestro trabajo está solucionando un problema real y que si encima estamos rebajándolo, cursito, ver si tienes tiempo, como no dando importancia. ⁓ que estamos haciendo es ser totalmente irresponsables con nuestros negocios. ⁓ Keles&: Es como nos diese miedo que nos tachasen de vendedoras de humo o de pesadas. Y final, en realidad, no queremos esto, pero precisamente eso es lo que hace que parezcamos mujeres invisibles y emprendedoras invisibles. Y hoy, en pues esto lo que queremos traeros. ⁓ Queremos analizar el por qué se nos encoge el estomaguito cada vez que tenemos que vender y cómo, realidad, el de hacer todo desde el corazón es el único que nos puede sanar esta situación. Reichel: Y es que aquí, ¿no? Nosotros sabes ⁓ aquí en el podcast nos encanta romper Y es que hay una con que respecta ⁓ a vender. Vender es convencer a nadie ni de nada, ni ⁓ que te tiene que a ti, porque al final... Si intentas convencer a alguien de que lo tuyo es mejor, se llama manipulación. Y al final lo que tienes que entender es que vender es algo que tú haces por otra persona para ayudarla a conseguir algo que necesita, que quiere, que desea. Por lo tanto, si esto lo haces desde el corazón, la persona va a percibir la ayuda, no va a ver el precio. Entonces, cuando llega a ti, ya confía. No necesitas empujarla a que ni convencerla para que te compre. A ver, ¿tú recuerdas cuál fue en ese momento donde tú sentiste que el precio te quemaba en las manos? Keles&: Mira, fue hace no hace mucho, fue como hace siete años. pues bueno, ya llevaba tiempo trabajando, pero era la primera vez que iba a trabajar para una empresa y me dio ⁓ vértigo el darle el precio global a la empresa de todo el servicio que les iba a ofrecer. Entonces, antes de darles ese precio, lo hice fue decirles Reichel: Gracias. Gracias. Keles&: cuántas cosas les iba a incluir, qué bonos iban a tener, que les invitaba también, o no les invitaba, ¿no? Que les incluía también un Skype Room para que hubiera una buena integración los compañeros que nos estaban llevando bien. Y aquello ⁓ me hizo darme cuenta de que incluso les di todo el esquema, todo el desarrollo de todo lo que yo iba a tratar. Y luego pasó el tiempo y dije, o sea, ¿en qué momento... Reichel: y Keles&: Le has dado toda la información antes de que te hayan pagado. sea, esto se... No, no, no, necesitaba que ellos validaran que el programa era bueno incluso antes de que me hubieran comprado, pero en realidad ya estaban vendidos porque yo tenía lo que a ellos les iba a solucionar. Entonces fue ese momento, era una empresa bastante grande y era... me daba un vértigo increíble. Reichel: Necesitamos justificarlo. Keles&: La verdad es que me vino muy bien porque de ahí luego ya salté a poder trabajar con la Universidad de Castellón. Y ahí eso sí que había pasado ⁓ barrera, os lo digo, porque a veces el primer vértigo hay que saber vivirlo, sufrirlo y sudarlo para llegue el siguiente. Pero sí, que fue aquel momento en el que dije wow, wow. Hubo un momento en el que aquella empresa empezó a regatearme precios esto ocurre siempre. Entonces yo había puesto un precio que estuviera ⁓ muy, desorbitado. era un precio de empresa y era un precio muy alto, pero no había puesto un precio que estuviera desorbitado como para decir voy a vivir el año entero de lo que me pagó esta gente, ¿no? Pero sí era un precio elevado. No había calculado que ellos me iban a regatear. porque yo misma me había regateado antes de ofrecer. Entonces ahí sí que fue donde me di cuenta que accedí a ese regateo, pero subí pues unas terapias individuales y tenían que venir. Bueno, hice ahí como una pequeña compensación, sí que sentí que si subía el precio me sola, que no me iban a comprar. Y lo que aprendí es que ⁓ cuando cobras poco o cobras menos de lo que tú querías cobrar, atraes a gente que no valora tu tiempo. De hecho, el dueño de la empresa me dijo y bueno, te como quieras, no sé, eres coach, eres qué, eres qué. Así con un tolo de expectivo y dije wow. De entrada dije qué pena, qué Pero luego cuando ya terminó la reunión. miré y dije realmente yo quien soy yo quien soy y yo a que me dedico para separar no entonces ahí sí que me di cuenta de que era yo misma la que no había definido bien me quería mostrar también vi espera espera también me di cuenta de que yo me mostraba desde el corazón dándoles todo que ese es mi gran defecto que doy ⁓ más de corazón de lo que ⁓ otro sabe recibir, entonces es como este de más también lo ahí y lo que hizo fue que en algún momento yo empezara incluso a distanciarme incluso del programa. pasado siete años, el otro día lo estuve buscando para una empresa que me ha pedido ahora mismo una colaboración y no lo he No encontrado ese programa. O sea, con tal negación de lo mal que lo pasé en aquel momento, no mientras lo di, sino en toda la preparación, ⁓ ahora mismo lo estaba buscando para presentarles ese programa y no lo encuentro. O sea, fijaros hasta qué negación podemos llegar a entrar dentro de nosotras mismas frente a las situaciones. Pero sí, que momentos en los que empiezas a ahí como un poco ⁓ mal. y dejas que sea el cliente el que negocie y le permites que tenga la razón. Reichel: Es que ahí has tocado varios puntos realmente al final todo se basa en respeto hacia ti misma porque ⁓ momento que tú te respetas es cuando pones el precio y ahí es cuando también estás filtrando porque la persona que no está dispuesta pagar esa cantidad diciendo lo te valora. Lo que has comentado es te regatean, es que creen que... Bueno, tú cómo te llamas, qué título te pones, cómo te percibes a ti porque yo no sé ni lo eres, ⁓ casi que no me importa, quiero cuánto me cobras para rebajarte... Entonces, no sólo estás hablando de que valoren no, sino además del tipo de compromiso que esa persona va poner. en aquello que tú le ofreces porque se considera que no lo vales, que no tienes... que ni siquiera sabes a qué vienes, pues mucho menos vas a hacer caso o vas a dejarte guiar. En este caso, cuando estamos hablando de mentoras, de coaches, de acompañamientos, vas a dejarte acompañar o vas a... o vas a tener ninguna credibilidad. Por lo tanto, la primera que tiene, las primeras que tenemos. Keles&: Sí. Reichel: tener esa credibilidad para con nosotros, incluso para con el programa, es saber que ese programa y lo que nosotros podemos ofrecer es la solución necesaria para la otra persona y hacer que esa persona perciba que la solución necesaria para ellas. Porque si eso tampoco llega, pues ocurre eso, que no acaban el valor que hay detrás. Y ahí la manera de comunicar también tiene que ser lo suficientemente clara para que la otra persona perciba es que tenga esa total confianza. Si no le ofreces esa claridad, bueno, decir algo en esta parte, la parte de responsabilidad nuestra sería que le estamos robando, entre la oportunidad de ⁓ Keles&: Claro que sí. para nada te sirve tener el corazón alineado si luego no va a ir acompañado de acción. Yo me estoy de esta persona que era dueño de la empresa, eran dos socios, ⁓ hombre y una mujer, donde había una relación de pareja no precisamente abierta ni blanca. Entonces, socios tenían muchas fricciones. Y en aquel esta persona, el varón, dijo... No sé qué lo que vas a hacer aquí, pero yo en cinco años, en cinco años le venderé mi parte a mi socia y yo viviré de rentas. El otro día hablé con ellos, con ella, y me dijo ¿sabes que le he comprado la parte A? Y yo ¡guau! visionario, qué visionario! y estoy fenomenal, lo llevo muy bien y ahora la relación parece que va mejor. Claro, ya no hay una relación de pareja, o sí, aquí cada uno picotea como quiere, pero lo que sí que hay ya es que ella ya está por encima. A nivel interno ellos se apañan, pero con esto lo que quiero decir es que si tú una proyección Reichel: y Gracias. Sí. Keles&: de que en cinco años vas a vender tu parte de tu negocio, no estás realmente implicado en que eso crezca al 100%. Por lo tanto, ojo cuál es tu proyección a largo plazo, porque en función de eso, eres tú quien atrae el tipo de cliente que se va a quedar o no se va a quedar. cuál es tu proyección a largo plazo, porque en función de eso, eres tú quien atrae el tipo de cliente que se va a quedar o no se va a quedar. Muchas de las que estáis en el grupo de WhatsApp, estáis hablando un poquito en esta línea, ¿no? Donde sabéis exactamente creéis que sabéis exactamente lo que tenéis que hacer, el que estáis siguiendo, pero por otro lado viene la segunda parte, ese backstage que no publicas, no llamas a la gente, no lanzas. qué? ¿Por ocurre esto? ¿Por qué tenemos que quedarnos en el saber? y no lanzarnos al hacer, porque esta es nuestra cruz. Reichel: Porque en realidad, y yo levanto la mano y me sigue ocurriendo, es esto que tenemos con el perfeccionismo. es que somos expertas, somos el perfeccionismo en tacones. Y es que tenemos que el lanzamiento sea perfecto, que el programa esté perfecto, que tenga las palabras, la última coma, el sentido, todo esto. lo que hace es frenarnos a la hora de sacar ese programa a la luz que puede ayudar a miles o a millones incluso. al final, para lanzar no se trata de todo tenerlo todo tan perfecto. Y ahí donde entra la acción consciente. Es hacerlo incluso cuando tienes miedo a que te critiquen por no estar perfecto. tienes miedo a que no salga bien por no tenerlo todo acabado. Entonces, miedo siempre va a ahí sentado a tu lado, siempre. Pero al final se trata de, y lo dicho en episodios anteriores y lo decimos en la comunidad, mejor hecho que perfecto, porque el perfecto sigue estando metido en un cajón y nadie lo ve. Entonces, si eres ambiciosa, Keles&: Gracias. Gracias. Reichel: el buscar la perfección está limitándote esa ambición. se trata de lanzar lo perfecto, sino de lanzarlo y, en posteriores ediciones, ir mejorando aquello que no ha salido tan bien como a priori pensábamos que iba a salir, que nos ocurre a todas, o sea, que quien la mano, la que haya hecho todo perfecto. Todos vamos a estar con manos agachadas porque incluso... Planeándolo perfecto hay fallos y eso no quiere decir que no sepas ni que no valgas. Keles&: Sí que es verdad, tanto yo como puede ocurrir con Rachel llevamos varios negocios paralelos y En muchas ocasiones, tres negocios pueden ser perfectos. Siempre hay algo, siempre falla, siempre... Sobre porque, en nuestro caso, por ejemplo, negocios que, una expansión hacia tipo de mujeres e, individualmente, lo hacen hacia otro tipo de mujeres. Si hay un tercero... Reichel: Sí. No. Keles&: Por mi parte, encima individual, ya no os podéis ni imaginar lo que está siendo ahora dividir entre tanto. Hace falta una organización férrea saber que la perfección ya llegará. Pero cuando llegues a esa perfección ya se te habrá ocurrido cómo mejorarlo. Por lo tanto, baja un listón y acepta que lo que estás haciendo ya está saliendo. Porque esto es lo mismo que estábamos viendo ayer en el grupo, ¿te acuerdas? Donde una de las chicas estaba diciendo que llevaba tres semanas retocando una landing page. ¡Tres semanas de su vida! ¡Que no vuelven! eran para decidir cuál era el color perfecto para un botón de la landing. Esto, de verdad, es lo que venimos a romper. O sea, ya está. Ya vale, ya no más. ⁓ Reichel: Es que todas maneras, al final... Keles&: yo flipé Pero también reconozco que ahí, ⁓ Reichel: Sí, sí, sí, soy la... sea, hay algo que odio es el diseño, precisamente, porque me hace... tremendamente indecisa a hora de decidir si uno o el otro y me veo 8.000 plantillas antes de elegir por una. que... Prefiero no entrar en jardín porque me podría perder. ⁓ Pero sí que es que todo este... Keles&: Perfecto. Reichel: afán de hacerlo perfecto también, sin darnos cuenta, nos está poniendo un techo. Porque si hiciéramos ese programa perfecto y lo dejáramos en el cajón hasta que estuviera perfecto, margen de mejora tendríamos? Ya no habría más, lo lanzarías y ya está. ¿Qué más a esa persona después si no tienes margen de mejora tú? Porque lo has hecho perfecto. Entonces, ⁓ si seguir expandiéndonos, Keles&: Gracias. Reichel: tenemos que entender que nuestra evolución también estará la evolución del programa y la evolución de la emprendedora o de la persona a la que estemos ayudando. Por lo tanto, siempre va a haber margen de mejora y nunca por decir así, que es una palabra, nunca es una palabra muy con mucho peso, va estar tan perfecto como para que la persona que lo vaya a recibir no deje crecer. Entonces, Aquí es, si si crees que tu negocio es el secreto mejor más que el de la Coca-Cola, pues tienes un problema de comunicación, pero es que en realidad lo que vas a acabar teniendo es un problema de ventas y un negocio se sustenta en las ventas y no va de mejorar la ni ⁓ de un más. Entonces, al final, quitarte esa perfectitis que tenemos es... Pues mira, comunidad es un sitio donde realmente vas estar en ese sitio donde haya más gente como tú que te empuje a saltar, que te empuje a darte cuenta de que hay gente haciendo y vendiendo más que con productos, programas, post, publicaciones imperfectas. Keles&: Bueno, bueno, bueno, bueno, ya sé que tú quieres estar ahí, así que de verdad, ven. Ven a Soy ambiciosa ¿y qué? porque aquí hasta podremos hablar de dinero sin tabúes. Podremos decir tranquilamente quiero vender más de 10.000 euros al mes o menos, cada una que ponga su cantidad y te va a mirar raro. Estamos hablando de esto ahora mismo en el grupo, así que entra ya. Dale al link, te lo hemos dejado aquí. ⁓ Reichel: y Keles&: y únete a esa conversación porque en realidad puede ser el primer paso del resto de tu vida. Reichel: y fíjate si no queremos dejarte sola en esto que además esto está calentito calentito porque casi que ayer trabajando en ello y es que te hemos preparado una guía para ayudarte poner tus precios si sabemos que es el dolor de cabeza grande así que vamos a dejar ese regalito aquí si esa duda existencial que nos entra cada vez que tenemos que valorar si el programa vale esto o vale lo otro, pues esta guía te va ayudar a poner los precios para tus programas y te vamos a dejar el regalito aquí justo en el pie del podcast. Keles&: Yo no nada más, simplemente que te queremos ver ahí dentro, te queremos ver brillar, queremos ver tu ambición y ese y que, que le den al mundo. Eres tú, la importante. El mundo necesita tu misión, tú tienes tu propio propósito, así que deja de pedir perdón. Empieza a ofrecer y nos vemos dentro. Y eso sí. Comparte con toda esa mujer ambiciosa ya no solamente que quiera la guía esta que va a ser oro, sino que también quiera estar dentro de la comunidad, no por cotilleo, sino porque de verdad tiene un proyecto que quiere lanzarle al mundo y se siente perdida incluso sola. Así que te queremos dentro sí o sí. Reichel: Nos vemos la semana que viene aquí en el podcast Soy Amiciosa y que...