Latest / Historias De Terror / 1 Hora de Impactantes Relatos de Terror de MILITARES MEXICANOS Vol.3 | Macabras HISTORIAS de HORROR de MILITARES
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- 0:08Speaker 2: Mi padre siempre fue un hombre duro, de esos que
- 0:11Speaker 2: rara vez hablaban de sus emociones o mostraban miedo. Sirvió
- 0:15Speaker 2: en el ejército durante años, y sus historias de guerra
- 0:18Speaker 2: solían ser más sobre disciplina y camaradería que sobre algo
- 0:22Speaker 2: fuera de lo común. Sin embargo, había una historia que
- 0:26Speaker 2: contaba con una expresión sombría, una historia que, según él,
- 0:30Speaker 2: preferiría nunca haber vivido. Era 1972, y su batallón estaba destacado
- 0:36Speaker 2: en un pueblo abandonado en algún rincón olvidado del país.
- 0:40Speaker 2: El lugar había sido evacuado por conflictos recientes, y los
- 0:44Speaker 2: habitantes lo habían dejado a su suerte. Las casas de
- 0:48Speaker 2: adobe se caían a pedazos, las calles estaban cubiertas de polvo,
- 0:52Speaker 2: y una iglesia al borde del colapso se erigía en
- 0:55Speaker 2: el centro, como un testigo silencioso de lo que alguna
- 0:58Speaker 2: vez fue un lugar lleno de vida. El batallón había
- 1:02Speaker 2: llegado allí para establecer un puesto temporal y vigilar la zona.
- 1:06Speaker 2: Durante el día, todo era tranquilo, incluso aburrido. Pero por
- 1:11Speaker 2: la noche, el ambiente cambiaba. El viento parecía soplar más fuerte,
- 1:17Speaker 2: llevando consigo susurros que no podían ser atribuidos al aire.
- 1:21Speaker 2: Mi padre siempre dijo que el silencio de ese lugar
- 1:24Speaker 2: no era normal, como si algo estuviera conteniéndose. Una noche,
- 1:29Speaker 2: mientras estaban descansando en sus carpas, el sonido de campanas
- 1:33Speaker 2: rompió el silencio. Era un repique claro y constante, proveniente
- 1:38Speaker 2: de la iglesia en ruinas. Mi padre y sus compañeros
- 1:42Speaker 2: se miraron, confundidos. Sabían que el pueblo estaba abandonado y
- 1:47Speaker 2: que no había nadie allí para hacer sonar esas campanas.
- 1:51Speaker 2: Algunos sugirieron que podría ser el viento, pero el sonido
- 1:54Speaker 2: era demasiado rítmico, demasiado humano. Entonces, comenzaron los cantos. Voces masculinas,
- 2:02Speaker 2: profundas y solemnes, llenaron el aire. Era un coro que
- 2:07Speaker 2: cantaba en latín, un idioma que mi padre reconoció de
- 2:10Speaker 2: sus años en la iglesia cuando era niño. Los hombres,
- 2:13Speaker 2: intrigados y algo inquietos, decidieron investigar. Se armaron y se
- 2:19Speaker 2: dirigieron hacia la iglesia, guiados por las luces que ahora
- 2:22Speaker 2: brillaban débilmente desde las ventanas rotas. Cuando llegaron al lugar,
- 2:27Speaker 2: lo que vieron nos dejó helados. Dentro de la iglesia,
- 2:32Speaker 2: bajo la luz de decenas de velas, se estaba llevando
- 2:35Speaker 2: a cabo una misa. Un sacerdote, vestido con una sotana negra,
- 2:39Speaker 2: oficiaba el servicio frente a un grupo de soldados que
- 2:43Speaker 2: ocupaban los bancos. Pero estos soldados no eran del batallón
- 2:47Speaker 2: de mi padre. Sus uniformes eran antiguos, de otra época,
- 2:52Speaker 2: como los que usaron en las guerras del siglo pasado.
- 2:56Speaker 2: Estaban inmóviles, sus rostros serios y rígidos, como si estuvieran
- 3:00Speaker 2: atrapados en un momento congelado en el tiempo. Mi padre
- 3:04Speaker 2: y sus compañeros no sabían qué hacer. Ninguno se atrevió
- 3:08Speaker 2: a entrar, pero tampoco podían apartar la mirada. La escena
- 3:13Speaker 2: era surrealista, como si estuvieran viendo una película antigua. De repente,
- 3:19Speaker 2: el sacerdote levantó la mirada y los vio. No dijo nada,
- 3:23Speaker 2: pero sus ojos parecían atravesarlos, como si supiera exactamente quiénes
- 3:28Speaker 2: eran y qué hacían allí. Uno de los compañeros de
- 3:31Speaker 2: mi padre, incapaz de soportar la presión, dio un paso atrás,
- 3:35Speaker 2: tropezando y haciendo ruido. Fue entonces cuando todo cambió. Las
- 3:41Speaker 2: luces se apagaron de golpe, dejando la iglesia en una
- 3:44Speaker 2: oscuridad total. Los cantos cesaron, y el silencio que siguió
- 3:49Speaker 2: fue aún más aterrador que el sonido. Mi padre y
- 3:53Speaker 2: los demás se retiraron rápidamente, sin atreverse a mirar atrás.
- 3:58Speaker 2: Al regresar al campamento, ninguno habló de lo que había visto.
- 4:02Speaker 2: Todos estaban pálidos, con los ojos abiertos como platos, incapaces
- 4:07Speaker 2: de procesar lo que acababa de suceder. A la mañana siguiente,
- 4:11Speaker 2: decidieron regresar a la iglesia para investigar. Cuando llegaron, el
- 4:16Speaker 2: lugar estaba completamente vacío. No había velas, ni rastro de
- 4:21Speaker 2: las personas que habían visto la noche anterior. Sin embargo,
- 4:25Speaker 2: en el altar encontraron algo que los dejó perplejos, casquillos
- 4:29Speaker 2: de bala antiguos, de un calibre que ya no se
- 4:32Speaker 2: usaba desde hacía décadas. Estaban perfectamente alineados, como si alguien
- 4:38Speaker 2: los hubiera colocado allí a propósito. El descubrimiento provocó un
- 4:42Speaker 2: debate entre los hombres. Algunos decían que todo había sido
- 4:47Speaker 2: una ilusión colectiva, un truco de la mente causado por
- 4:50Speaker 2: el cansancio y el aislamiento. pero mi padre sabía que
- 4:54Speaker 2: eso no era cierto. Lo que habían visto era real,
- 4:58Speaker 2: y los casquillos eran prueba de ello. Las noches siguientes
- 5:02Speaker 2: fueron un tormento. Aunque no volvieron a escuchar las campanas
- 5:06Speaker 2: ni los cantos, la sensación de ser observados nunca desapareció.
- 5:11Speaker 2: Algunos soldados comenzaron a tener pesadillas, sueños en los que
- 5:15Speaker 2: veían a los soldados de la misa, con sus rostros
- 5:18Speaker 2: serios y sus ojos vacíos, apuntándolos con armas antiguas. Uno
- 5:23Speaker 2: de los hombres incluso juró haber visto al sacerdote parado
- 5:26Speaker 2: en las sombras del campamento, mirándolo fijamente. Finalmente, el batallón
- 5:32Speaker 2: fue reubicado. Nadie se quejó, y la mayoría se sintió
- 5:36Speaker 2: aliviada de abandonar ese lugar maldito. Mi padre siempre decía que,
- 5:41Speaker 2: aunque había vivido cosas aterradoras en su tiempo en el ejército,
- 5:45Speaker 2: nada lo había marcado tanto como aquella noche en la iglesia.
- 5:49Speaker 2: Incluso años después, al contar la historia, su voz temblaba
- 5:53Speaker 2: ligeramente y sus manos buscaban algo a lo que aferrarse.
- 5:58Speaker 2: Lo que pasó en ese pueblo sigue siendo un misterio.
- 6:02Speaker 2: Mi padre creía que lo que habían visto era una
- 6:04Speaker 2: especie de eco del pasado, una reunión de almas perdidas
- 6:07Speaker 2: que no podían abandonar el lugar donde habían caído. Yo
- 6:11Speaker 2: no sé qué creer, pero cada vez que escucho el
- 6:14Speaker 2: sonido de campanas en la distancia, no puedo evitar imaginar
- 6:18Speaker 2: esa iglesia en ruinas y a los soldados que, incluso
- 6:21Speaker 2: después de la muerte, seguían marchando al compás de una
- 6:24Speaker 2: guerra que nunca terminó. Los niños de la base. La
- 6:36Speaker 2: vida militar te enseña a soportar lo inimaginable, largas jornadas,
- 6:41Speaker 2: condiciones extremas y una soledad que a veces parece inquebrantable.
- 6:46Speaker 2: Sin embargo, hay cosas que ningún entrenamiento puede prepararte para enfrentar.
- 6:51Speaker 2: Esto ocurrió en 2009, cuando estaba destacado en una base remota
- 6:55Speaker 2: en el sur del país, un lugar olvidado por el
- 6:58Speaker 2: tiempo y rodeado por una densa selva que parecía tragarse
- 7:01Speaker 2: todo sonido. Nuestra base era antigua, construida décadas atrás durante
- 7:07Speaker 2: un conflicto que nadie recordaba ya. Los muros estaban agrietados
- 7:11Speaker 2: y las instalaciones, aunque funcionales, mostraban el desgaste de los años.
- 7:18Speaker 2: Durante el día, el lugar parecía normal, aunque lúgubre. Pero
- 7:22Speaker 2: de noche, el ambiente cambiaba. Siempre bromeábamos con historias de
- 7:27Speaker 2: fantasmas para pasar el tiempo, pero nadie realmente creía en ellas.
- 7:33Speaker 2: Hasta que algo sucedió. Una madrugada, durante mi turno de guardia,
- 7:37Speaker 2: escuché risas. Al principio, pensé que era alguno de los
- 7:42Speaker 2: soldados gastando una broma, pero el sonido era diferente. Agudo, ligero,
- 7:49Speaker 2: como si proviniera de niños. Fruncí el ceño, tratando de
- 7:53Speaker 2: ubicar la dirección. Provenían de uno de los pasillos más antiguos,
- 7:58Speaker 2: el que llevaba a las habitaciones abandonadas que nadie usaba.
- 8:02Speaker 2: Avancé con cautela, mi linterna iluminando las paredes manchadas por
- 8:07Speaker 2: la humedad. Las risas se detuvieron justo cuando giré la esquina.
- 8:12Speaker 2: No había nadie. El pasillo estaba vacío, pero algo llamó
- 8:16Speaker 2: mi atención, pequeñas huellas marcadas en el polvo. Me agaché
- 8:21Speaker 2: para mirarlas más de cerca. Eran pequeñas, como las de
- 8:25Speaker 2: un niño descalzo. Un escalofrío me recorrió la espalda. Sabía
- 8:31Speaker 2: que no era posible. No había civiles cerca, y mucho
- 8:35Speaker 2: menos niños. La base estaba rodeada de kilómetros de selva,
- 8:39Speaker 2: y nadie podía entrar sin ser visto. A la mañana siguiente,
- 8:44Speaker 2: compartí lo sucedido con algunos compañeros. Velázquez, uno de los veteranos,
- 8:50Speaker 2: se quedó en silencio. No eres el primero en escuchar eso,
- 8:55Speaker 2: dijo finalmente. Varias personas han reportado cosas parecidas. Risas, pasos,
- 9:02Speaker 2: incluso figuras pequeñas corriendo en la oscuridad. Nadie habla mucho
- 9:07Speaker 2: de eso, pero todos lo saben. Intenté reírme, pero el
- 9:12Speaker 2: tono serio de su voz me dejó intranquilo. Esa noche
- 9:16Speaker 2: las cosas empeoraron. Estaba acostado en mi litera, tratando de
- 9:21Speaker 2: conciliar el sueño, cuando escuché un golpeteo suave en la
- 9:24Speaker 2: puerta de la habitación. Me levanté de inmediato, pensando que
- 9:29Speaker 2: era uno de mis compañeros. Abrí la puerta, pero no
- 9:33Speaker 2: había nadie. Miré a lo largo del pasillo, iluminándolo con
- 9:37Speaker 2: mi linterna, pero estaba completamente vacío. Fue entonces cuando lo vi.
- 9:43Speaker 2: Al final del corredor, una figura pequeña se asomó por
- 9:47Speaker 2: una esquina. No pude distinguir bien los detalles, pero parecía
- 9:51Speaker 2: ser un niño, descalzo, con ropas viejas y sucias. Mi
- 9:56Speaker 2: primera reacción fue avanzar hacia él, pero en cuanto di
- 9:59Speaker 2: un paso, la figura desapareció. Me quedé congelado, mi respiración
- 10:04Speaker 2: pesada en el silencio absoluto. No era posible. Era tarde
- 10:10Speaker 2: en la noche y los pasillos estaban cerrados para cualquier civil.
- 10:14Speaker 2: Decidí no mencionarlo, pero otros comenzaron a reportar cosas similares.
- 10:20Speaker 2: Risas en la madrugada, pequeños pasos corriendo por los pasillos,
- 10:24Speaker 2: y una sensación de ser observado. Una mañana, durante la inspección,
- 10:30Speaker 2: encontramos más huellas en el polvo, esta vez alrededor de
- 10:33Speaker 2: la entrada al depósito. Algunos de los soldados intentaron reírse
- 10:38Speaker 2: de ello, diciendo que debían ser animales, pero todos sabíamos
- 10:42Speaker 2: que no era verdad. Las cosas se intensificaron unas semanas después.
- 10:48Speaker 2: Velázquez y yo estábamos en el comedor, terminando un turno
- 10:51Speaker 2: de guardia, cuando uno de los novatos entró corriendo, pálido
- 10:55Speaker 2: como un papel. Tartamudeaba algo sobre haber visto a un
- 10:59Speaker 2: grupo de niños jugando en el patio trasero. Al principio,
- 11:04Speaker 2: pensamos que estaba bromeando, pero la expresión en su rostro
- 11:07Speaker 2: decía lo contrario. Decidimos acompañarlo para investigar. El patio trasero
- 11:13Speaker 2: estaba oscuro, iluminado solo por la luz de la luna.
- 11:18Speaker 2: Caminamos en silencio, nuestras linternas moviéndose entre los arbustos y
- 11:22Speaker 2: las estructuras abandonadas. No había nada. Pero justo cuando estábamos
- 11:28Speaker 2: a punto de regresar, escuchamos risas, suaves y burlonas, provenientes
- 11:33Speaker 2: del otro extremo del patio. Corrimos hacia el sonido, pero
- 11:37Speaker 2: no encontramos a nadie. Lo único que vimos fueron más huellas,
- 11:42Speaker 2: esta vez en el lodo húmedo, dirigiéndose hacia la selva.
- 11:46Speaker 2: Aquella noche, no pude dormir. Me quedé sentado en mi litera,
- 11:51Speaker 2: escuchando cada crujido, cada sonido que provenía de los pasillos.
- 11:56Speaker 2: Era como si algo estuviera moviéndose, algo que no quería
- 11:59Speaker 2: ser visto. Cerré los ojos por un momento, tratando de calmarme,
- 12:04Speaker 2: y fue entonces cuando sentí un ligero peso en el
- 12:07Speaker 2: borde de mi cama. Abrí los ojos de golpe, y
- 12:11Speaker 2: lo vi. Un niño, sentado a mis pies, con la
- 12:15Speaker 2: cabeza inclinada hacia un lado. Su rostro estaba pálido, los
- 12:19Speaker 2: ojos hundidos, y su ropa estaba manchada de tierra. Nos
- 12:24Speaker 2: quedamos mirando por lo que parecieron horas, hasta que él
- 12:27Speaker 2: simplemente se levantó y caminó hacia la puerta. Cuando encendí
- 12:31Speaker 2: la luz, no había nadie. Al día siguiente, Velázquez me
- 12:36Speaker 2: contó algo que me heló la sangre. Esta base, dijo
- 12:40Speaker 2: en voz baja, fue construida sobre un antiguo orfanato. Hubo
- 12:44Speaker 2: un incendio hace años, antes de que llegara el ejército.
- 12:49Speaker 2: Murieron muchos niños. Algunos dicen que nunca se fueron. Intenté
- 12:55Speaker 2: desestimar su historia, pero encajaba demasiado bien con lo que
- 12:58Speaker 2: había estado sucediendo. Las semanas siguientes fueron un tormento. Cada noche,
- 13:04Speaker 2: las risas, los pasos y las figuras en los pasillos
- 13:07Speaker 2: se volvieron más frecuentes. Algunos soldados comenzaron a enfermar, diciendo
- 13:13Speaker 2: que sentían un peso constante en el pecho. Otros simplemente
- 13:17Speaker 2: se negaban a patrullar ciertas áreas. La base, que alguna
- 13:22Speaker 2: vez había sido un lugar de disciplina y orden, se
- 13:25Speaker 2: convirtió en un caos silencioso. Finalmente, la situación llegó a
- 13:30Speaker 2: un punto crítico. Una noche, durante una tormenta, las luces
- 13:35Speaker 2: de la base fallaron. Nos quedamos en completa oscuridad, con
- 13:39Speaker 2: solo las linternas para guiarnos. Fue entonces cuando todos los
- 13:44Speaker 2: que estábamos en el cuartel escuchamos las risas, esta vez
- 13:47Speaker 2: más fuertes, como si vinieran de todas partes. Los pasillos
- 13:52Speaker 2: se llenaron de ecos, y algunos juraron haber visto sombras
- 13:55Speaker 2: pequeñas corriendo entre las habitaciones. Cuando las luces volvieron, encontramos
- 14:01Speaker 2: algo que nunca olvidaremos. En la pared del comedor, alguien,
- 14:06Speaker 2: o algo, había escrito con tierra mojada, juguemos. No había
- 14:11Speaker 2: nadie más en la base, nadie que pudiera haber hecho eso.
- 14:15Speaker 2: Después de esa noche, las actividades en la base se redujeron,
- 14:18Speaker 2: y eventualmente, fue cerrada. Nadie quiso hablar más de lo sucedido,
- 14:24Speaker 2: pero todos los que estuvimos allí sabemos la verdad. Algo
- 14:28Speaker 2: habitaba ese lugar, algo que no pertenecía al mundo de
- 14:32Speaker 2: los vivos. Y aunque nunca volví a pisar esa base,
- 14:35Speaker 2: a veces, en mis sueños, aún escucho esas risas. Y
- 14:40Speaker 2: sé que nunca me dejarán en paz. El pacto en
- 14:50Speaker 2: el desierto Nunca creí en las historias de fantasmas o maldiciones.
- 14:57Speaker 2: hasta que viví una de ellas. Estaba en mi primer
- 15:00Speaker 2: año como soldado en el desierto de Irak, durante un
- 15:03Speaker 2: operativo de rutina. Era la noche de un día caluroso
- 15:07Speaker 2: y árido, y el campamento donde estábamos apostados se encontraba
- 15:11Speaker 2: a unos kilómetros de una ciudad pequeña. Nadie esperaba que
- 15:16Speaker 2: algo raro ocurriera, pero todo cambió después de lo que vi.
- 15:20Speaker 2: Un compañero, uno de los más veteranos, me contó algo
- 15:24Speaker 2: que jamás olvidaré. Fue una conversación casual entre los turnos
- 15:28Speaker 2: de vigilancia mientras los demás descansaban. Estábamos sentados al borde
- 15:34Speaker 2: de una carpa, mirando el cielo estrellado. El silencio del
- 15:38Speaker 2: desierto lo cubría todo, solo interrumpido por el sonido lejano
- 15:42Speaker 2: de las radios y los murmullos de otros soldados.« Te
- 15:46Speaker 2: contaré algo que nunca olvidaré», me dijo, como si necesitara
- 15:50Speaker 2: vaciarse de lo que había sucedido.« Hace unos meses, durante
- 15:54Speaker 2: una misión en las dunas, encontramos algo que no debería
- 15:58Speaker 2: estar allí». Todos creíamos que era un civil perdido, un refugiado.
- 16:04Speaker 2: Pero no lo era. Su voz se quebró ligeramente y
- 16:07Speaker 2: por un momento me quedé mirando el fuego de la
- 16:10Speaker 2: fogata mientras esperaba que continuara. Sabía que su historia no
- 16:15Speaker 2: era algo común. Nos habían enviado a patrullar el desierto.
- 16:20Speaker 2: La misión parecía simple, sin complicaciones. Pero cuando llegaron a
- 16:25Speaker 2: una de las formaciones rocosas, cerca de unas ruinas antiguas,
- 16:29Speaker 2: algo los hizo detenerse. Un hombre, o algo que parecía
- 16:33Speaker 2: un hombre, estaba en medio de la nada. Llevaba una
- 16:37Speaker 2: túnica negra que lo envolvía de pies a cabeza, y
- 16:40Speaker 2: aunque la visión parecía humana, había algo extraño en su postura,
- 16:44Speaker 2: algo que no encajaba. Al principio, pensaron que era un civil,
- 16:49Speaker 2: tal vez alguien que había quedado atrapado en medio de
- 16:52Speaker 2: la guerra. Se acercaron lentamente, alertas, como siempre lo hacíamos
- 16:58Speaker 2: en el desierto. Sin embargo, cuando uno de los soldados
- 17:02Speaker 2: intentó hablarle, algo extraño ocurrió. El hombre levantó la cabeza,
- 17:07Speaker 2: y en lugar de hablar en árabe o en algún
- 17:09Speaker 2: otro idioma local, comenzó a emitir sonidos que sonaban completamente
- 17:13Speaker 2: ajenos a cualquier idioma que ellos conocieran. Sonidos guturales, que
- 17:19Speaker 2: parecían más un canto que palabras. Era como si no
- 17:23Speaker 2: estuviera de este mundo. El miedo los invadió, pero por
- 17:27Speaker 2: el protocolo, uno de ellos intentó acercarse aún más. Fue
- 17:31Speaker 2: cuando la figura levantó las manos, y todos sintieron un
- 17:35Speaker 2: frío extraño, como si la temperatura del aire hubiera descendido repentinamente.
- 17:41Speaker 2: Esa sensación de muerte fría, que se apodera de tus huesos.
- 17:45Speaker 2: Lo que pasó después fue más confuso aún. Uno de
- 17:49Speaker 2: los soldados, un chico de 22 años, intentó tocarlo. De inmediato,
- 17:55Speaker 2: su cuerpo comenzó a temblar de una manera que no
- 17:57Speaker 2: se podía explicar. Como si fuera una muñeca rota, su
- 18:02Speaker 2: piel se arrugó y se desmoronó de una forma antinatural.
- 18:06Speaker 2: El hombre de la túnica negra no hizo nada. No
- 18:09Speaker 2: tocó a nadie, ni movió un dedo. Pero lo que
- 18:13Speaker 2: ocurrió luego, cambió nuestras vidas para siempre. El chico cayó
- 18:18Speaker 2: al suelo, sin vida, y los demás comenzaron a alejarse, aterrados.
- 18:23Speaker 2: El hombre con la túnica levantó su brazo lentamente, señalando
- 18:27Speaker 2: hacia el horizonte. Los soldados no dijeron una palabra, pero
- 18:31Speaker 2: todos comprendieron que esa señal no era un gesto amistoso.
- 18:36Speaker 2: Nadie se atrevió a acercarse más. Nadie intentó averiguar más.
- 18:42Speaker 2: El miedo estaba tan palpable que nadie se movió durante
- 18:45Speaker 2: varios minutos. Después de eso, se regresaron a la base
- 18:49Speaker 2: sin decirle nada a nadie. Pero no podían olvidarlo. Cada
- 18:55Speaker 2: uno de los soldados que había estado en la patrulla
- 18:57Speaker 2: empezó a sufrir accidentes extraños. El primero fue aquel chico,
- 19:02Speaker 2: el que había intentado tocar al hombre, que murió de
- 19:05Speaker 2: una manera inexplicable al regresar a la base. En un
- 19:09Speaker 2: ejercicio de rutina, su jeep volcó sin motivo alguno. Un accidente,
- 19:14Speaker 2: dijeron los oficiales. Un par de semanas después, otro de
- 19:19Speaker 2: los soldados sufrió un ataque al corazón a pesar de
- 19:21Speaker 2: que era joven y en excelente estado físico. En menos
- 19:26Speaker 2: de un mes, tres de los que estuvieron en esa
- 19:28Speaker 2: misión murieron en circunstancias que no podían explicarse. El compañero
- 19:33Speaker 2: que me contó la historia, con un tono grave, me
- 19:36Speaker 2: dijo que él fue uno de los últimos en quedar
- 19:39Speaker 2: de esa patrulla. Estaba en una misión en un pueblo
- 19:42Speaker 2: cercano cuando, de repente, vio una figura con una túnica negra,
- 19:47Speaker 2: de pie entre las sombras de la carretera. Pensó que
- 19:51Speaker 2: era su imaginación, pero cuando la figura se giró hacia él,
- 19:54Speaker 2: pudo ver los ojos, rojos, brillantes. Sentía que lo observaban.
- 20:01Speaker 2: Algo dentro de él le decía que debía correr, pero
- 20:04Speaker 2: no lo hizo. En su lugar, se acercó y lo
- 20:07Speaker 2: miró directamente a los ojos. Esa noche, en el campamento,
- 20:12Speaker 2: comenzó a tener pesadillas. Soñó que estaba en el desierto,
- 20:17Speaker 2: pero no podía moverse, no podía respirar, como si algo
- 20:20Speaker 2: lo estuviera ahogando. Despertó sobresaltado y sintió esa presión en
- 20:25Speaker 2: el pecho durante días. Yo lo miré fijamente mientras terminaba
- 20:30Speaker 2: su relato. Estaba comenzando a entender que esta historia no
- 20:34Speaker 2: era una simple leyenda de guerra. Era algo mucho más aterrador.
- 20:40Speaker 2: Algo que no podíamos comprender. Esa cosa no es humana, dijo,
- 20:45Speaker 2: casi susurrando. Cada vez que alguien mira esos ojos rojos,
- 20:50Speaker 2: está marcado. Y tarde o temprano, ellos van a cobrarse
- 20:54Speaker 2: su precio. La historia me dejó inquieto. Al principio, intenté
- 21:00Speaker 2: restarle importancia. Pensé que tal vez mi compañero estaba demasiado
- 21:05Speaker 2: afectado por las tragedias de la guerra. Pero a los
- 21:08Speaker 2: pocos días, algo extraño comenzó a ocurrir conmigo. Empecé a
- 21:13Speaker 2: sentir esa misma presión en el pecho que él describió.
- 21:17Speaker 2: Las noches eran más largas, los sueños más pesados. En
- 21:22Speaker 2: el campamento, parecía que algo me observaba. Caminaba entre las sombras,
- 21:27Speaker 2: en las dunas cercanas, pero siempre había algo que me
- 21:30Speaker 2: decía que no debía mirarlo. La presencia era inconfundible. Una noche,
- 21:36Speaker 2: mientras estaba de guardia en el puesto de observación, vi
- 21:40Speaker 2: algo extraño en el horizonte. Primero pensé que era una
- 21:44Speaker 2: ilusión causada por el calor del desierto, pero a medida
- 21:47Speaker 2: que me acercaba, la figura se hacía más clara. Llevaba
- 21:51Speaker 2: una túnica negra, y los ojos, esos ojos. Los vi
- 21:55Speaker 2: por un instante y, en ese momento, sentí que mi
- 21:59Speaker 2: corazón latía más rápido de lo que debería. Era como
- 22:03Speaker 2: si el tiempo se detuviera por un segundo, como si
- 22:05Speaker 2: mi mente fuera incapaz de procesar lo que estaba viendo.
- 22:09Speaker 2: Corrí más rápido de lo que nunca pensé que podría hacerlo.
- 22:14Speaker 2: Cuando llegué al campamento, mi rostro estaba pálido. Nadie me creyó,
- 22:19Speaker 2: pero sabía lo que había visto. Esa noche no pude dormir.
- 22:25Speaker 2: No pude cerrar los ojos sin sentir que alguien estaba cerca, observándome.
- 22:30Speaker 2: La paranoia comenzó a apoderarse de mí. Pensé que si
- 22:34Speaker 2: me quedaba allí, también sufriría los mismos accidentes inexplicables que
- 22:38Speaker 2: les ocurrieron a los demás. Pasaron los días, pero nunca
- 22:43Speaker 2: olvidé esos ojos rojos. La figura con la túnica negra
- 22:47Speaker 2: nunca volvió a aparecer en el desierto, pero el miedo seguía.
- 22:52Speaker 2: Se infiltró en cada rincón de mi mente, en cada
- 22:54Speaker 2: resquicio de mis pensamientos. Lo peor de todo es que,
- 22:59Speaker 2: incluso hoy, siento esa misma presencia detrás de mí. Como
- 23:03Speaker 2: si no estuviera solo, como si el desierto me hubiera
- 23:06Speaker 2: marcado de alguna forma. El pacto estaba hecho. Cada vez
- 23:11Speaker 2: que veo la oscuridad del desierto, esa misma presión regresa,
- 23:15Speaker 2: y sé que no importa lo lejos que me vaya.
- 23:19Speaker 2: Siempre estará allí. Porque algo más que nosotros habita en
- 23:23Speaker 2: el desierto, y nunca se va. El bosque que respira.
- 23:34Speaker 2: A veces, el miedo más profundo no viene de lo
- 23:37Speaker 2: que sabes, sino de lo que no puedes explicar. Mi
- 23:41Speaker 2: experiencia en el bosque de Chiapas marcó mi vida, un
- 23:44Speaker 2: suceso que aún me persigue en las noches más oscuras,
- 23:48Speaker 2: como si ese lugar no quisiera soltarme jamás. Era 1987. Yo
- 23:54Speaker 2: era un joven militar con apenas un par de años
- 23:57Speaker 2: de experiencia. Había sido seleccionado para un entrenamiento especial en
- 24:02Speaker 2: un bosque denso, lejos de cualquier rastro de civilización. Llegamos
- 24:07Speaker 2: al campamento al caer la tarde. El aire era húmedo
- 24:11Speaker 2: y pesado, y el lugar parecía más vivo que otros
- 24:14Speaker 2: bosques que había conocido. Pero no en el sentido habitual,
- 24:19Speaker 2: algo en ese lugar respiraba. Lo sentías en cada hoja,
- 24:23Speaker 2: en cada rama. Era como si el suelo mismo tuviera pulso.
- 24:28Speaker 2: Nuestro instructor, un hombre duro y sin miedo, nos dijo
- 24:31Speaker 2: que el ejercicio de esa noche consistía en una operación
- 24:35Speaker 2: de reconocimiento. Nos dividiríamos en grupos pequeños para explorar distintas
- 24:40Speaker 2: áreas del bosque, sin linternas, sin radios. La misión era
- 24:45Speaker 2: practicar el sigilo absoluto. La noche cayó rápidamente, envolviendo el
- 24:50Speaker 2: bosque en una oscuridad impenetrable. Mis compañeros y yo avanzamos
- 24:55Speaker 2: en fila, guiados sólo por el sonido de nuestras pisadas
- 24:58Speaker 2: y el crujir de las hojas bajo nuestras botas. Al principio,
- 25:03Speaker 2: todo parecía normal. Era un lugar inquietante, sí, pero racionalmente explicable.
- 25:10Speaker 2: Sin embargo, conforme nos internamos más, empezaron a suceder cosas
- 25:15Speaker 2: que desafiaban toda lógica. Primero fue el sonido. Una respiración. Lenta, pesada, profunda.
- 25:25Speaker 2: Parecía venir de todas partes y de ningún lugar al
- 25:28Speaker 2: mismo tiempo. Me detuve, señalando a mis compañeros que se
- 25:32Speaker 2: quedaran quietos. Todos la escuchamos. Intenté convencerme de que sería
- 25:38Speaker 2: algún animal grande, tal vez un jaguar, pero algo no cuadraba,
- 25:43Speaker 2: la respiración estaba demasiado cerca, y no había ningún movimiento
- 25:47Speaker 2: que indicara la presencia de un animal. Seguimos avanzando, más
- 25:51Speaker 2: despacio esta vez. De repente, noté que los árboles parecían moverse.
- 25:58Speaker 2: No había viento, ni siquiera una brisa ligera, pero las
- 26:01Speaker 2: ramas se balanceaban de una manera inquietante, como si algo
- 26:05Speaker 2: invisible las estuviera tocando. Levanté mi linterna para comprobarlo, y
- 26:10Speaker 2: fue entonces cuando lo vi. Entre las ramas de un
- 26:14Speaker 2: árbol alto, dos puntos rojos brillaban como brasas encendidas. Me congelé.
- 26:20Speaker 2: Mi compañero detrás de mí también lo vio y murmuró
- 26:23Speaker 2: algo entre dientes, pero ninguno de nosotros se atrevió a
- 26:26Speaker 2: decirlo en voz alta. Los puntos rojos permanecieron allí por
- 26:31Speaker 2: un momento, luego desaparecieron como si nunca hubieran estado. Intenté
- 26:36Speaker 2: convencerme de que era un reflejo, pero en ese momento,
- 26:39Speaker 2: el sonido regresó. Esa respiración. Ahora era más fuerte, más cerca,
- 26:46Speaker 2: y sentí que mi pecho se tensaba. Seguimos adelante, tratando
- 26:51Speaker 2: de mantener la compostura. Sin embargo, algo estaba mal. Muy mal.
- 26:58Speaker 2: El bosque, que había estado lleno de los sonidos habituales
- 27:01Speaker 2: de la naturaleza, ahora estaba completamente en silencio. Ni un insecto,
- 27:07Speaker 2: ni un pájaro, nada. Solo nosotros, nuestras pisadas y esa
- 27:12Speaker 2: respiración que parecía seguirnos. Uno de los muchachos, Ramírez, empezó
- 27:18Speaker 2: a rezar en voz baja. Cállate, le ordené, pero no
- 27:22Speaker 2: podía culparlo. Yo mismo sentía que lo único que nos
- 27:26Speaker 2: mantenía a salvo era no romper el silencio del bosque.
- 27:30Speaker 2: Entonces ocurrió algo que me heló la sangre, sentí una
- 27:34Speaker 2: mano en mi hombro. Me giré de inmediato, pensando que
- 27:38Speaker 2: era uno de mis compañeros, pero todos estaban adelante de mí.
- 27:42Speaker 2: Nadie podía haberlo hecho. El miedo se transformó en pánico
- 27:47Speaker 2: cuando empezamos a escuchar pasos. Pesados, lentos, pero claramente acercándose.
- 27:54Speaker 2: Girábamos nuestras linternas en todas direcciones, pero no había nada.
- 27:59Speaker 2: Nada que pudiera hacer esos sonidos. Ramírez gritó de repente,
- 28:04Speaker 2: señalando hacia un claro más adelante. Lo seguimos rápidamente, tratando
- 28:09Speaker 2: de alejarnos de lo que fuera que nos estaba acechando,
- 28:12Speaker 2: pero al llegar al claro, lo que encontramos fue aún peor.
- 28:17Speaker 2: El suelo estaba cubierto de símbolos tallados en la tierra,
- 28:20Speaker 2: algunos aún frescos, como si alguien los hubiera hecho minutos antes.
- 28:25Speaker 2: En el centro había un círculo oscuro, un agujero profundo
- 28:29Speaker 2: que no parecía tener fin. Y esa respiración ahora venía
- 28:34Speaker 2: de allí. Podíamos sentir el aire caliente saliendo del agujero,
- 28:38Speaker 2: como si algo gigantesco estuviera respirando desde el fondo. De repente,
- 28:44Speaker 2: el agujero comenzó a emitir un sonido, un lamento bajo, gutural,
- 28:48Speaker 2: que nos hizo retroceder. No era humano, ni animal. Era
- 28:54Speaker 2: algo que nuestras mentes no podían comprender. Uno de los compañeros, Martínez,
- 29:00Speaker 2: quiso acercarse, pero lo detuvimos. Sabíamos, sin necesidad de palabras,
- 29:05Speaker 2: que lo que había ahí no era algo con lo
- 29:08Speaker 2: que deberíamos involucrarnos. El instructor nos había advertido que no
- 29:13Speaker 2: perdiéramos la orientación, pero el bosque parecía estar jugando con nosotros.
- 29:18Speaker 2: Cada vez que intentábamos regresar al campamento, los caminos se retorcían,
- 29:22Speaker 2: llevándonos de vuelta al claro. Era como si el bosque
- 29:26Speaker 2: mismo nos estuviera atrapando, obligándonos a quedarnos. Finalmente, decidimos marcar
- 29:33Speaker 2: los árboles con nuestras bayonetas para no volver sobre nuestros pasos.
- 29:38Speaker 2: Parecía funcionar al principio, hasta que llegamos a un árbol
- 29:41Speaker 2: que ya habíamos marcado, pero la marca no estaba como
- 29:45Speaker 2: la dejamos. Estaba distorsionada, como si alguien o algo la
- 29:49Speaker 2: hubiera modificado. Fue en ese momento cuando Ramírez comenzó a
- 29:53Speaker 2: actuar extraño. Murmuraba cosas incoherentes, decía que algo lo estaba
- 29:59Speaker 2: llamando desde el agujero, que tenía que volver. Intentamos sujetarlo,
- 30:04Speaker 2: pero era como si tuviera una fuerza sobrehumana. Finalmente, lo
- 30:09Speaker 2: golpeamos para que se calmara, pero algo en su mirada
- 30:12Speaker 2: ya no era normal. Sus ojos estaban vacíos, como si
- 30:16Speaker 2: algo dentro de él hubiera desaparecido. No sé cómo, pero
- 30:21Speaker 2: después de horas de deambular, logramos encontrar el campamento. Al llegar,
- 30:26Speaker 2: notamos que el instructor estaba pálido, visiblemente alterado, algo raro
- 30:31Speaker 2: en un hombre como él. Nos dijo que habíamos regresado
- 30:35Speaker 2: dos horas después de lo planeado, aunque para nosotros habían
- 30:38Speaker 2: pasado al menos seis. Esa noche nadie pudo dormir. Ramírez
- 30:44Speaker 2: comenzó a tener fiebre y delirios. Decía que los ojos
- 30:48Speaker 2: rojos lo estaban buscando, que no lo dejarían en paz.
- 30:52Speaker 2: A la mañana siguiente, fue evacuado. Nunca volví a saber
- 30:56Speaker 2: de él. Con el tiempo, intenté racionalizar lo que vivimos
- 31:01Speaker 2: esa noche, pero siempre hay algo que no encaja. Algunos
- 31:05Speaker 2: de mis compañeros abandonaron el ejército poco después, otros simplemente
- 31:09Speaker 2: dejaron de hablar del tema, como si ignorarlo pudiera hacerlo desaparecer. Yo,
- 31:15Speaker 2: sin embargo, sé que el bosque respira. Y a veces,
- 31:20Speaker 2: siento que aún lo escucho, incluso en la distancia. No
- 31:33Speaker 2: hay manual en el ejército que te prepare para lo inexplicable.
- 31:37Speaker 2: Aprendes a reaccionar bajo fuego, a soportar el hambre y
- 31:40Speaker 2: la fatiga, a enfrentarte al peligro con la cabeza fría.
- 31:45Speaker 2: Pero nada, absolutamente nada, te entrena para aquello que desafía
- 31:49Speaker 2: la lógica. Esto me ocurrió durante una operación en el norte,
- 31:53Speaker 2: en una región remota y árida donde los días eran
- 31:56Speaker 2: sofocantes y las noches parecían devorar el alma. Era 1995 y
- 32:03Speaker 2: nuestra misión consistía en vigilar una zona montañosa donde se
- 32:06Speaker 2: sospechaba que operaban grupos armados. Éramos un pelotón reducido, apenas
- 32:12Speaker 2: una docena de hombres, con un campamento improvisado en medio
- 32:15Speaker 2: de la nada. Durante las primeras noches, todo fue rutina,
- 32:20Speaker 2: turnos de vigilancia, rondas por el perímetro y transmisiones regulares
- 32:24Speaker 2: al cuartel general. Pero eso cambió la tercera noche. Yo
- 32:29Speaker 2: estaba en la tienda de comunicaciones, ajustando las frecuencias del
- 32:33Speaker 2: radio mientras uno de mis compañeros, Velázquez, mantenía una conversación
- 32:38Speaker 2: aburrida con la base. De pronto, la estática cambió. No
- 32:43Speaker 2: fue gradual, fue como si alguien hubiera interrumpido la línea
- 32:47Speaker 2: de golpe. Velázquez me miró con el ceño fruncido mientras
- 32:51Speaker 2: yo trataba de ajustar el dial. Entonces, ambos la escuchamos,
- 32:55Speaker 2: una voz masculina, grave, hablando en un tono monótono. 23.17 N, 101.02 O, dijo.
- 33:07Speaker 2: La voz no se cortó, pero tampoco repitió. Fue como
- 33:11Speaker 2: si las palabras se colaran en la frecuencia y luego
- 33:14Speaker 2: desaparecieran en el aire. Velázquez intentó contactar a la base,
- 33:19Speaker 2: pero no obtuvo respuesta. La señal estaba completamente muerta. Los
- 33:24Speaker 2: números nos intrigaron. Yo era uno de los pocos en
- 33:28Speaker 2: el pelotón con experiencia en navegación, así que anoté las
- 33:32Speaker 2: coordenadas y las comparé con nuestro mapa. Para mi sorpresa,
- 33:36Speaker 2: apuntaban a un lugar apenas a un par de kilómetros
- 33:39Speaker 2: de nuestra posición en medio de un valle desolado. Velázquez
- 33:44Speaker 2: quiso descartarlo como una interferencia, pero algo en su rostro
- 33:47Speaker 2: delataba que también estaba inquieto. Esa noche no dormimos bien.
- 33:53Speaker 2: El aire era más frío de lo normal y una
- 33:56Speaker 2: sensación extraña parecía envolvernos. Al día siguiente, decidimos investigar. No
- 34:03Speaker 2: era parte de la misión, pero la curiosidad nos ganó.
- 34:07Speaker 2: Formamos un pequeño grupo, cinco de nosotros, y nos dirigimos
- 34:11Speaker 2: a las coordenadas con nuestras armas listas y el equipo
- 34:14Speaker 2: de radio en la mochila. El camino fue silencioso, y
- 34:18Speaker 2: cuanto más nos acercábamos al lugar, más pesados parecían nuestros pasos.
- 34:23Speaker 2: Llegamos al punto exacto marcado por las coordenadas. Allí, en
- 34:28Speaker 2: medio de la nada, encontramos algo que ninguno de nosotros esperaba,
- 34:33Speaker 2: una cruz de madera vieja, clavada en el suelo seco.
- 34:37Speaker 2: No había ninguna inscripción, sólo estaba ahí, como un marcador
- 34:41Speaker 2: olvidado por el tiempo. Era imposible ignorar lo extraño del hallazgo.¿
- 34:47Speaker 2: Quién habría puesto eso ahí?¿ Y por qué las coordenadas
- 34:50Speaker 2: nos llevaban hasta ella? Gutiérrez, el más valiente del grupo,
- 34:55Speaker 2: decidió que debíamos cavar. Al principio, algunos se opusieron, argumentando
- 35:01Speaker 2: que estábamos perdiendo el tiempo. Pero yo no podía quitarme
- 35:05Speaker 2: de la cabeza esa transmisión. Así que, entre tres, empezamos
- 35:11Speaker 2: a remover la tierra con nuestras bayonetas. El suelo estaba duro,
- 35:15Speaker 2: como si no quisiera ceder. Cavamos durante lo que parecieron horas,
- 35:20Speaker 2: sudando bajo el sol abrasador. Finalmente, golpeamos algo. Era un
- 35:26Speaker 2: trozo de madera podrida, como la tapa de un cajón improvisado.
- 35:31Speaker 2: Con esfuerzo, lo sacamos del suelo, y lo que vimos
- 35:34Speaker 2: dentro hizo que todos retrocediéramos. Eran restos humanos. Viejos, pero
- 35:41Speaker 2: no tan antiguos como para desmoronarse. Un cráneo y huesos amarillentos,
- 35:46Speaker 2: organizados de forma rudimentaria. Entre las costillas, algo brillaba bajo
- 35:52Speaker 2: la luz del sol. Gutiérrez metió la mano, sacando un
- 35:56Speaker 2: medallón de plata ennegrecido por el tiempo. En su superficie
- 36:00Speaker 2: había un nombre grabado, un nombre que ninguno de nosotros
- 36:03Speaker 2: esperaba leer, R. Morales. El impacto fue inmediato. Morales había
- 36:11Speaker 2: sido parte de nuestro pelotón, pero había desaparecido durante una
- 36:14Speaker 2: misión meses atrás. Todos creíamos que había desertado o que
- 36:19Speaker 2: lo habían capturado. Nadie había hablado mucho de él después
- 36:23Speaker 2: de eso, pero ahora estaba claro que la verdad era
- 36:26Speaker 2: mucho más siniestra. No sabíamos qué hacer. Algunos querían cubrir
- 36:31Speaker 2: la tumba y fingir que nunca la habíamos encontrado. Otros
- 36:36Speaker 2: insistían en reportarlo de inmediato. Pero antes de que tomáramos
- 36:40Speaker 2: una decisión, la radio volvió a emitir estática. Esta vez,
- 36:45Speaker 2: la voz era más clara, más fuerte. Y no estaba
- 36:49Speaker 2: dando coordenadas. Decía algo mucho peor. No debieron cavar. No
- 36:56Speaker 2: debieron buscar. La voz se repitió tres veces antes de
- 37:00Speaker 2: que la señal muriera. Ninguno de nosotros podía moverse. El
- 37:05Speaker 2: miedo era palpable, como un peso invisible que nos mantenía
- 37:09Speaker 2: clavados al suelo. Finalmente, Gutiérrez rompió el silencio, sugiriendo que
- 37:15Speaker 2: volviéramos al campamento. No hubo discusión. Tapamos la tumba lo
- 37:20Speaker 2: mejor que pudimos y salimos de ahí. Esa noche, nadie
- 37:24Speaker 2: habló de lo sucedido. Pero el campamento ya no se
- 37:28Speaker 2: sentía igual. El aire era más pesado, las sombras más oscuras.
- 37:34Speaker 2: Durante mi turno de vigilancia, vi algo que jamás olvidaré,
- 37:38Speaker 2: una figura alta y delgada, inmóvil a la distancia, observándonos
- 37:42Speaker 2: desde la dirección de la cruz. No podía distinguir detalles,
- 37:47Speaker 2: pero sabía que no era humano. Permaneció ahí por horas,
- 37:51Speaker 2: hasta que desapareció justo antes del amanecer. A la mañana siguiente,
- 37:56Speaker 2: Gutiérrez estaba enfermo. Decía que había tenido pesadillas, que sentía
- 38:01Speaker 2: un peso en el pecho que no lo dejaba respirar.
- 38:05Speaker 2: Nadie más quería mencionarlo, pero todos sabíamos que algo nos
- 38:09Speaker 2: había seguido de regreso. Los días siguientes fueron un caos.
- 38:14Speaker 2: Las transmisiones de radio comenzaron a fallar, interrumpidas por la
- 38:18Speaker 2: misma voz que habíamos escuchado antes. Cada vez más fuerte,
- 38:23Speaker 2: cada vez más amenazante. No debieron buscar. No debieron cavar.
- 38:29Speaker 2: Era como si algo estuviera jugando con nosotros, asegurándose de
- 38:33Speaker 2: que supiéramos que habíamos cruzado un límite. El punto final
- 38:38Speaker 2: llegó cuando Gutiérrez desapareció. Una noche, simplemente no estaba en
- 38:43Speaker 2: su litera. Nadie lo había visto salir, nadie había escuchado nada.
- 38:49Speaker 2: Buscamos por todas partes, pero no encontramos rastro de él.
- 38:53Speaker 2: En su lugar, la cruz volvió a aparecer, esta vez
- 38:57Speaker 2: a pocos metros del campamento. Después de eso, pedimos ser reubicados.
- 39:03Speaker 2: El alto mando aceptó, pero nunca nos dieron explicaciones sobre
- 39:07Speaker 2: lo que había ocurrido. Tampoco se investigó más sobre los
- 39:11Speaker 2: restos que encontramos o sobre la desaparición de Gutiérrez. Todo
- 39:15Speaker 2: fue enterrado, figurativa y literalmente. Han pasado años desde entonces,
- 39:21Speaker 2: pero esa voz aún me persigue. En las noches más silenciosas,
- 39:26Speaker 2: cuando la estática llena los espacios entre los canales de radio,
- 39:30Speaker 2: juro que puedo escucharla. Y cada vez que lo hago,
- 39:34Speaker 2: me pregunto si cavar esa tumba fue lo que despertó
- 39:36Speaker 2: algo que nunca debimos encontrar. La sombra en el cuartel. En 1997,
- 39:49Speaker 2: me encontraba destacado en un cuartel militar en el norte
- 39:53Speaker 2: del país. Era un lugar apartado, construido durante la época revolucionaria,
- 39:59Speaker 2: con muros de piedra gruesa y corredores que resonaban con
- 40:02Speaker 2: cada paso. Había algo opresivo en ese lugar, pero nunca
- 40:06Speaker 2: lo discutíamos entre nosotros, tal vez porque todos sentíamos lo
- 40:10Speaker 2: mismo y preferíamos no darle voz. Los días eran rutinarios,
- 40:15Speaker 2: pero las noches tenían algo que no podía explicar. Una
- 40:19Speaker 2: sensación de ser observado, incluso cuando estaba solo. Era pleno
- 40:24Speaker 2: invierno y las guardias nocturnas eran particularmente largas. El viento
- 40:29Speaker 2: helado se colaba por las grietas de las ventanas, haciendo
- 40:33Speaker 2: que el cuartel gimiera como un ser vivo. Esa noche
- 40:36Speaker 2: me tocaba patrullar los pasillos del edificio principal, un recorrido
- 40:40Speaker 2: aburrido que consistía en asegurar que todo estuviera en orden.
- 40:45Speaker 2: Con una linterna y mi rifle al hombro, recorría las
- 40:48Speaker 2: mismas rutas una y otra vez, escuchando el eco de
- 40:51Speaker 2: mis pasos. Al llegar al ala sur del cuartel, noté
- 40:55Speaker 2: algo extraño, una puerta al final del pasillo, que siempre
- 40:59Speaker 2: estaba cerrada, estaba ligeramente entreabierta. Me detuve un momento, observando.
- 41:06Speaker 2: La puerta llevaba a una habitación que todos conocíamos pero evitábamos.
- 41:11Speaker 2: Nadie sabía con certeza qué había detrás, sólo sabíamos que
- 41:15Speaker 2: estaba cerrada bajo llave desde hacía años. Algunos decían que
- 41:19Speaker 2: era un depósito de archivos viejos, otros hablaban de túneles
- 41:23Speaker 2: que conectaban con otros cuarteles. Pero lo cierto era que
- 41:27Speaker 2: nadie se aventuraba a abrirla. A medida que me acercaba,
- 41:31Speaker 2: mi linterna parpadeó, algo que no me preocupó al principio.
- 41:36Speaker 2: pero cuando se apagó por completo, sentí un escalofrío recorrerme.
- 41:41Speaker 2: Me detuve en seco, intentando calmarme. No había viento, ni ruido,
- 41:46Speaker 2: solo el silencio del pasillo vacío. Y entonces lo vi,
- 41:51Speaker 2: una sombra al final del corredor, justo frente a la puerta.
- 41:55Speaker 2: No podía distinguir detalles, pero su silueta era alta, inhumana,
- 42:00Speaker 2: con extremidades que parecían más largas de lo normal.¿ Quién
- 42:04Speaker 2: está ahí? Pregunté, mi voz más firme de lo que
- 42:07Speaker 2: me sentía. Nadie respondió. La sombra permaneció inmóvil por un
- 42:12Speaker 2: instante y luego, como si flotara, se deslizó hacia la
- 42:16Speaker 2: puerta abierta y desapareció en la oscuridad. Mi instinto me
- 42:20Speaker 2: decía que me alejara, que no siguiera adelante, pero la
- 42:23Speaker 2: curiosidad y mi deber como soldado me impulsaron a avanzar.
- 42:28Speaker 2: Cuando llegué a la puerta, me di cuenta de que
- 42:30Speaker 2: algo no estaba bien. El aire era más frío allí,
- 42:34Speaker 2: helado hasta los huesos. Apoyé la mano en la madera
- 42:38Speaker 2: y sentí una vibración, como si algo dentro estuviera vivo.
- 42:42Speaker 2: No había razón para que sintiera miedo, pero lo sentí.
- 42:47Speaker 2: Era un terror que no venía de lo visible, sino
- 42:49Speaker 2: de lo que mi mente imaginaba. Intenté abrirla, pero estaba bloqueada.
- 42:55Speaker 2: En ese momento, lo escuché, un susurro suave, apenas audible,
- 43:00Speaker 2: que venía de dentro. No entres, dijo la voz. Era femenina,
- 43:06Speaker 2: pero no tenía tono, como si no proviniera de una
- 43:09Speaker 2: persona sino de algo más profundo. Solté la puerta y
- 43:13Speaker 2: retrocedí instintivamente, el corazón latiendo con fuerza. Miré hacia el
- 43:18Speaker 2: pasillo detrás de mí, pero estaba completamente vacío. Era como
- 43:23Speaker 2: si el cuartel entero estuviera sosteniendo la respiración. Decidí no
- 43:28Speaker 2: contarle a nadie lo que había pasado. No quería que
- 43:31Speaker 2: pensaran que estaba perdiendo la cabeza. Pero esa noche no
- 43:36Speaker 2: pude dormir. Cada vez que cerraba los ojos, veía la sombra,
- 43:40Speaker 2: sentía el frío y escuchaba ese susurro en mi mente.
- 43:44Speaker 2: Me convencí de que era mi imaginación, el resultado de
- 43:48Speaker 2: demasiadas noches de guardia en un lugar sombrío. Sin embargo,
- 43:52Speaker 2: las cosas no se quedaron ahí. A la noche siguiente,
- 43:56Speaker 2: mientras hacía mi ronda, escuché pasos detrás de mí. Me
- 44:01Speaker 2: giré de inmediato, apuntando mi linterna, pero no había nadie.
- 44:06Speaker 2: Los pasos continuaron, acercándose, aunque no podía ver de dónde venían.
- 44:12Speaker 2: De nuevo, terminé frente a la misma puerta. Esta vez
- 44:16Speaker 2: estaba completamente cerrada, pero sentía la misma vibración al acercarme.
- 44:21Speaker 2: Esa noche, otro soldado, Gutiérrez, me dijo algo que me
- 44:25Speaker 2: heló la sangre. Te has fijado en esa puerta, me
- 44:29Speaker 2: preguntó mientras compartíamos un café en el comedor. Asentí, pero
- 44:34Speaker 2: no dije nada. Hay algo raro ahí. Hace años, uno
- 44:39Speaker 2: de los nuestros desapareció en ese pasillo. Dijeron que desertó,
- 44:44Speaker 2: pero nadie lo vio salir. Desde entonces, nadie quiere hacer
- 44:48Speaker 2: la ronda por esa parte a medianoche. Intenté ignorar sus palabras,
- 44:53Speaker 2: pero no pude. Esa noche, mi sueño fue perturbador. Soñé
- 44:59Speaker 2: que estaba en el mismo pasillo, pero esta vez la
- 45:02Speaker 2: puerta estaba completamente abierta. Dentro, el cuarto no tenía paredes
- 45:07Speaker 2: ni techo, solo un abismo negro que parecía no tener fin.
- 45:12Speaker 2: Escuchaba risas, llantos y susurros que se mezclaban en un
- 45:15Speaker 2: coro aterrador. Me desperté empapado en sudor. Decidí que tenía
- 45:21Speaker 2: que averiguar qué estaba pasando. Durante el día, revisé los
- 45:25Speaker 2: registros del cuartel. No había menciones de la puerta ni
- 45:29Speaker 2: del soldado desaparecido. Era como si alguien hubiera borrado deliberadamente
- 45:34Speaker 2: esa parte de la historia. Al preguntarle al sargento, me
- 45:39Speaker 2: miró fijamente por un momento y simplemente dijo,« Es mejor
- 45:42Speaker 2: no hurgar en lo que no entiendes». Esa noche, tomé
- 45:46Speaker 2: una decisión arriesgada. Durante mi ronda, llevé una palanca conmigo.
- 45:53Speaker 2: Si esa puerta guardaba algo, quería saber qué era. Llegué
- 45:57Speaker 2: al pasillo, y como esperaba, la puerta estaba ligeramente entreabierta.
- 46:03Speaker 2: El frío era más intenso que nunca, pero esta vez
- 46:06Speaker 2: no me detuvo. Introduje la palanca en el marco y
- 46:10Speaker 2: forcé la puerta. El crujido resonó en todo el pasillo,
- 46:14Speaker 2: pero nadie vino. Cuando la puerta finalmente se dio, miré
- 46:18Speaker 2: dentro y sentí que el alma se me congelaba. No
- 46:22Speaker 2: era una habitación, como había esperado. Era un espacio oscuro, infinito,
- 46:27Speaker 2: donde no había paredes ni suelo, solo una neblina densa
- 46:31Speaker 2: que parecía moverse por sí sola. En el centro, vi
- 46:35Speaker 2: una figura, la misma sombra que había visto antes. Estaba
- 46:40Speaker 2: de espaldas, pero podía sentir que sabía que yo estaba allí.« Vete»,
- 46:45Speaker 2: dijo la misma voz femenina que había escuchado antes. Pero
- 46:49Speaker 2: esta vez, había algo más en su tono, como un
- 46:52Speaker 2: lamento desesperado. Cerré la puerta de golpe y salí corriendo.
- 46:58Speaker 2: No paré hasta llegar al área común, donde me derrumbé
- 47:01Speaker 2: en una silla, incapaz de explicar lo que había visto.
- 47:05Speaker 2: Desde ese día, el pasillo del ala sur quedó completamente prohibido.
- 47:10Speaker 2: Nadie volvió a patrullarlo, y la puerta fue sellada con
- 47:13Speaker 2: cadenas y candados. Algunos dijeron que era por seguridad, otros
- 47:18Speaker 2: que había problemas estructurales. Pero yo sabía la verdad. Sabía
- 47:24Speaker 2: que algo estaba detrás de esa puerta, algo que no
- 47:27Speaker 2: debería haber sido perturbado. Incluso ahora, décadas después, no puedo
- 47:32Speaker 2: sacarme esa imagen de la mente. Esa sombra, esa voz,
- 47:37Speaker 2: y ese abismo que parecía devorar todo. Algunas noches, cuando
- 47:42Speaker 2: estoy solo, juro que aún escucho ese susurro, no entres.
- 47:47Speaker 2: Y sé que, aunque haya dejado ese cuartel atrás, nunca
- 47:50Speaker 2: me dejó a mí. Roba pieles. Soy militar, y siempre
- 48:03Speaker 2: he sido de los que no creen en cuentos ni leyendas.
- 48:06Speaker 2: Lo mío son los hechos, lo tangible, pues mi vida
- 48:09Speaker 2: ha sido un constante enfrentamiento con el peligro, y he
- 48:12Speaker 2: visto cosas que harían temblar a cualquier civil, pero nada,
- 48:16Speaker 2: nada me preparó para lo que ocurrió en aquel desierto maldito.
- 48:20Speaker 2: Cuando me enfrenté a algo que escapaba a toda lógica,
- 48:23Speaker 2: algo que no debía existir. Era una misión rutinaria, mi
- 48:28Speaker 2: batallón y yo habíamos sido despegados en una zona árida
- 48:31Speaker 2: y desolada al norte del país, un lugar donde el
- 48:34Speaker 2: calor parecía devorar la carne y la noche se tragaba
- 48:37Speaker 2: el alma. Era un territorio hostil, pero no por lo
- 48:40Speaker 2: que esperábamos, pues el enemigo no era humano. Habíamos llegado
- 48:45Speaker 2: para investigar las desapariciones de varios grupos militares en la zona.
- 48:50Speaker 2: No había reportes oficiales de combate ni enfrentamientos, solo el
- 48:53Speaker 2: silencio inquietante de soldados que nunca regresaban, hombres entrenados, endurecidos
- 48:59Speaker 2: por la guerra, evaporándose en la nada. Eso encendió las alarmas,
- 49:03Speaker 2: y nadie lo admitía, pero había un rumor que corría
- 49:06Speaker 2: por entre los escuadrones, una especie de susurro sombrío que
- 49:10Speaker 2: aterraba a los veteranos. Decían que en esas tierras no
- 49:14Speaker 2: se trataba de ningún enemigo convencional, pues había algo que cazaba,
- 49:18Speaker 2: algo antiguo, implacable. Pues algunos lo llamaban el roba pieles.
- 49:24Speaker 2: La base que nos asignaron estaba en ruinas, no había
- 49:27Speaker 2: más que vestigios de lo que una vez fue un
- 49:29Speaker 2: puesto militar activo. Edificios abandonados, vehículos destrozados y, lo peor,
- 49:35Speaker 2: el hedor. El aire estaba impregnado de un olor acre,
- 49:39Speaker 2: como si algo podrido llevara años fermentando bajo el sol inclemente.
- 49:44Speaker 2: No vimos cuerpos, ni restos humanos, pero había algo en
- 49:47Speaker 2: el ambiente que me ponía los pelos de punta, algo
- 49:50Speaker 2: andaba mal. Esa primera noche no pude dormir, pues me
- 49:54Speaker 2: encontraba en la cama, envuelto en una oscuridad tan densa
- 49:57Speaker 2: que casi se podía cortar. El viento soplaba suave, pero
- 50:02Speaker 2: traía consigo un sonido extraño, como si alguien o algo
- 50:05Speaker 2: estuviera susurrando a lo lejos, demasiado lejos para entender las palabras,
- 50:09Speaker 2: pero lo suficientemente cerca para perturbarme. Lo atribuí al cansancio,
- 50:14Speaker 2: al estrés de estar en una zona tan hostil, y
- 50:17Speaker 2: me forcé a cerrar los ojos, pero algo me mantenía alerta,
- 50:20Speaker 2: un presentimiento, una sensación en mi pecho que no me
- 50:24Speaker 2: dejaba estar en paz. Fue entonces cuando lo escuché por
- 50:28Speaker 2: primera vez, un gruñido, bajo y gutural, que parecía provenir
- 50:32Speaker 2: desde las entrañas de la tierra. Me levanté y salí
- 50:35Speaker 2: de la tienda, con el fusil en mano, buscando algo,
- 50:39Speaker 2: cualquier cosa que justificara esa sensación. El aire era espeso
- 50:43Speaker 2: y el silencio casi insoportable, pero no vi nada, solo
- 50:47Speaker 2: sombras que se alargaban bajo la luz de la luna.
- 50:50Speaker 2: El resto de los compañeros dormía o, al menos, lo intentaban.
- 50:55Speaker 2: Decidí que sería mejor no alarmarlos con mis paranoias, así
- 50:59Speaker 2: que volví a mi cama, pero esa noche no pude
- 51:01Speaker 2: conciliar el sueño. Pues algo estaba allá afuera, lo sabía.
- 51:06Speaker 2: El día siguiente transcurrió sin grandes novedades, pero la tensión
- 51:10Speaker 2: en el aire era palpable, pues todos sabíamos que algo
- 51:13Speaker 2: no estaba bien. Seguimos explorando el terreno, buscando indicios de
- 51:18Speaker 2: los soldados desaparecidos, pero no encontramos nada, solo rastros antiguos
- 51:23Speaker 2: de campamentos vacíos y herramientas oxidadas. Era como si la
- 51:27Speaker 2: tierra misma se hubiera tragado a los hombres. Al caer
- 51:31Speaker 2: la noche, el miedo se intensificó, y nos turnamos para
- 51:34Speaker 2: hacer guardias, y cuando me tocó a mí, los sonidos regresaron. Primero,
- 51:40Speaker 2: esos gruñidos distantes que parecían venir desde el suelo, como
- 51:43Speaker 2: si algo grande se estuviera moviendo debajo de nosotros. Luego,
- 51:48Speaker 2: el viento cambió, y dejó de ser una brisa cálida
- 51:51Speaker 2: y se tornó frío, cortante, trayendo consigo un nuevo sonido,
- 51:55Speaker 2: el crujido de algo que caminaba entre los árboles muertos.
- 52:00Speaker 2: Me paré en seco, el arma en posición, tratando de
- 52:03Speaker 2: identificar el origen de ese ruido, y fue entonces cuando
- 52:06Speaker 2: lo vi por primera vez. Una figura alta, demasiado alta
- 52:11Speaker 2: para ser un hombre, se movía entre las sombras, a
- 52:13Speaker 2: unos metros de distancia. Su andar era torpe, como si
- 52:18Speaker 2: no supiera cómo usar sus piernas, pero lo que más
- 52:20Speaker 2: me aterraba era su forma, pues parecía humano, pero no
- 52:24Speaker 2: lo era. La piel que llevaba era, extraña. Colgaba de
- 52:29Speaker 2: su cuerpo de una manera antinatural, como si no le perteneciera,
- 52:33Speaker 2: como si hubiera sido arrancada de otro ser. En eso
- 52:36Speaker 2: sentí un nudo en el estómago, pues eso no era posible,
- 52:39Speaker 2: no podía ser real. Me quedé quieto, esperando a que desapareciera,
- 52:45Speaker 2: pero entonces se detuvo, giró la cabeza en mi dirección y,
- 52:48Speaker 2: en ese momento, lo supe, sabía que yo estaba allí.
- 52:52Speaker 2: Pude sentir su mirada atravesando la oscuridad, y mi corazón
- 52:56Speaker 2: se aceleró y el miedo me invadió de una manera
- 52:58Speaker 2: que nunca había experimentado antes. No era el temor común
- 53:02Speaker 2: de un soldado en combate, era algo primitivo, un miedo ancestral.
- 53:07Speaker 2: Pues estaba ante algo que no comprendía, algo que no
- 53:10Speaker 2: pertenecía a este mundo. Corrí hacia la tienda, despertando a
- 53:15Speaker 2: mis compañeros. Pero cuando les conté lo que había visto,
- 53:19Speaker 2: lo atribuyeron a la fatiga, a los días de tensión,
- 53:22Speaker 2: sin embargo, pude notar en sus ojos que algo les
- 53:25Speaker 2: inquietaba también. Quizá ya habían sentido lo mismo, pero no
- 53:29Speaker 2: querían admitirlo. Esa noche, todos estuvimos más alerta, pues el
- 53:34Speaker 2: ambiente era sofocante, y la sensación de ser observados nunca
- 53:38Speaker 2: nos abandonaba. Y el olor, ese olor a carne podrida,
- 53:42Speaker 2: a muerte, se hacía cada vez más fuerte. Algo estaba cazándonos,
- 53:47Speaker 2: y lo sentíamos. No tardó en atacar, y fue rápido, brutal.
- 53:53Speaker 2: En medio de la guardia de uno de los compañeros,
- 53:55Speaker 2: el silencio se rompió con un grito desgarrador. Corrimos hacia
- 54:00Speaker 2: el lugar, pero ya era tarde, pues su cuerpo yacía
- 54:03Speaker 2: en el suelo, despojado de su piel. Su rostro estaba
- 54:07Speaker 2: congelado en una mueca de terror indescriptible, pero lo peor
- 54:10Speaker 2: fue lo que no vimos, no había rastro del atacante,
- 54:13Speaker 2: ni siquiera señales de lucha, simplemente había sido desollado vivo
- 54:17Speaker 2: en cuestión de segundos. El pánico se apoderó del grupo,
- 54:21Speaker 2: intentamos comunicarnos con la base principal, pero las radios no funcionaban,
- 54:26Speaker 2: como si algo estuviera interfiriendo con las señales. Estábamos solos,
- 54:31Speaker 2: atrapados con aquello que nos acechaba, y no había escapatoria.
- 54:36Speaker 2: Esa misma noche, lo vi de nuevo, más cerca esta vez.
- 54:40Speaker 2: Caminaba alrededor de nuestro campamento, observándonos, y su piel estaba estirada, tensa,
- 54:46Speaker 2: y su andar seguía siendo errático, casi como si estuviera
- 54:49Speaker 2: aprendiendo a moverse en ese cuerpo que no le pertenecía.
- 54:54Speaker 2: La verdad, no puedo describir el horror de ese momento,
- 54:57Speaker 2: pues no sabíamos qué hacer, y las balas no parecían
- 55:00Speaker 2: tener sentido frente a algo así. Comenzamos a perder hombres,
- 55:04Speaker 2: uno tras otro, y cada vez que alguien se alejaba,
- 55:07Speaker 2: aunque fuera por un segundo, escuchábamos su grito y luego
- 55:10Speaker 2: solo quedaba el silencio y un cadáver desollado. Era implacable, paciente,
- 55:16Speaker 2: y no tenía prisa, solo nos estaba cazando, uno a uno.
- 55:20Speaker 2: Pasaron los días y ya éramos pocos, y el miedo
- 55:23Speaker 2: se había convertido en nuestra única compañía. Apenas hablábamos, y
- 55:28Speaker 2: cuando lo hacíamos, eran susurros, pues no queríamos que supiera
- 55:32Speaker 2: que aún estábamos allí, aunque en el fondo sabíamos que
- 55:35Speaker 2: lo sabía. Nos estaba jugando, como un gato juega con
- 55:39Speaker 2: un ratón antes de devorarlo. Finalmente, decidimos que debíamos escapar,
- 55:44Speaker 2: aunque no teníamos idea de cómo hacerlo sin ser cazados.
- 55:48Speaker 2: Una noche, aprovechamos una tormenta de arena para movernos, y
- 55:52Speaker 2: creíamos que el viento y la arena nos cubrirían, pero
- 55:55Speaker 2: estábamos equivocados, y en medio de la tormenta, lo vimos.
- 56:00Speaker 2: Caminaba entre las ráfagas de arena como si no le
- 56:03Speaker 2: afectaran y su silueta enorme y desfigurada era lo único
- 56:06Speaker 2: que distinguíamos y en eso corrimos. Corrimos como nunca antes
- 56:11Speaker 2: lo habíamos hecho, pero fue en vano. Lo último que
- 56:15Speaker 2: recuerdo de esa noche es el sonido de mis compañeros cayendo,
- 56:18Speaker 2: uno tras otro, mientras yo seguía corriendo. El viento ahogaba
- 56:23Speaker 2: sus gritos, pero lo sentía. Sabía que no quedaba nadie más,
- 56:27Speaker 2: y seguí corriendo hasta que mis piernas no pudieron más
- 56:30Speaker 2: y caí al suelo, extenuado, esperando el final, pero no llegó.
- 56:35Speaker 2: Cuando desperté, estaba solo, no había rastros de mis compañeros,
- 56:40Speaker 2: ni de lo que los había cazado. Pues de alguna manera,
- 56:43Speaker 2: había sobrevivido. Me encontraron días después, deambulando por el desierto,
- 56:49Speaker 2: en estado de shock. Apenas pude contar lo sucedido, pero
- 56:53Speaker 2: nadie me creyó. Lo atribuyeron al trauma, a la fatiga mental,
- 56:58Speaker 2: pero yo sé lo que vi, sé lo que nos cazó,
- 57:00Speaker 2: y no era humano, no era algo que perteneciera a
- 57:03Speaker 2: este mundo. Desde entonces, no he podido dormir bien, y
- 57:08Speaker 2: cada vez que cierro los ojos, veo esa figura moviéndose
- 57:11Speaker 2: en las sombras, acercándose poco a poco. Sé que sigue ahí, esperando,
- 57:16Speaker 2: y algún día vendrá por mí. Porque eso es lo
- 57:20Speaker 2: que hace, caza. Y cuando te encuentra, se lleva tu piel.
- 57:25Speaker 2: Nunca volví a ese desierto maldito, pero escucho rumores, rumores
- 57:29Speaker 2: de más desapariciones. El campamento maldito. Era el año 2003 y
- 57:43Speaker 2: nuestra unidad fue enviada a un campamento abandonado en la
- 57:46Speaker 2: sierra para una misión de reconocimiento. El lugar estaba en ruinas,
- 57:51Speaker 2: con cabañas derruidas y restos de antiguas instalaciones militares que
- 57:55Speaker 2: habían sido devoradas por el tiempo y la naturaleza. Desde
- 57:59Speaker 2: que llegamos, sentí que algo no estaba bien. Había un
- 58:04Speaker 2: silencio extraño, un vacío en el aire que ni siquiera
- 58:07Speaker 2: el viento lograba llenar. Pero como soldado, aprendes a ignorar
- 58:12Speaker 2: las incomodidades, a mantenerte enfocado en el objetivo. La primera noche,
- 58:17Speaker 2: me asignaron el turno de guardia. El campamento estaba oscuro,
- 58:22Speaker 2: iluminado solo por la luz de la luna que apenas
- 58:25Speaker 2: atravesaba las ramas de los árboles. Todo estaba tranquilo, o
- 58:29Speaker 2: eso parecía. Caminé por el perímetro, rifle en mano, tratando
- 58:34Speaker 2: de mantener la mente ocupada. Fue entonces cuando lo vi.
- 58:39Speaker 2: A unos metros de distancia, entre los árboles, había una figura. Alta, delgada,
- 58:46Speaker 2: y completamente inmóvil. No podía distinguir su rostro, pero sabía
- 58:51Speaker 2: que estaba mirándome. Mi primer pensamiento fue que se trataba
- 58:55Speaker 2: de un intruso, tal vez alguien que había estado observando
- 58:59Speaker 2: nuestros movimientos desde que llegamos. Sin pensarlo, levanté mi linterna
- 59:04Speaker 2: y apunté hacia la figura. La luz atravesó el lugar
- 59:08Speaker 2: donde estaba parada. No había nadie. Mi corazón comenzó a
- 59:13Speaker 2: latir más rápido. Revisé el área, avanzando con cautela, pero
- 59:18Speaker 2: no encontré nada. No había ramas rotas, ni huellas, ni
- 59:23Speaker 2: señal de que alguien hubiera estado allí. Intenté convencerme de
- 59:27Speaker 2: que era mi imaginación, que tal vez el cansancio me
- 59:30Speaker 2: estaba jugando una mala pasada. Cuando mi turno terminó, regresé
- 59:35Speaker 2: a mi tienda. No mencioné lo que había visto. No
- 59:40Speaker 2: quería parecer paranoico, y además, todos estábamos acostumbrados a enfrentarnos
- 59:45Speaker 2: a situaciones extrañas. Pero esa noche, no pude dormir. Cada
- 59:51Speaker 2: vez que cerraba los ojos, sentía como si alguien estuviera
- 59:54Speaker 2: de pie fuera de mi tienda, observándome. Alrededor de las
- 59:58Speaker 2: tres de la madrugada, un grito desgarrador rompió el silencio.
- 1:00:03Speaker 2: Salté de mi litera, con el rifle en mano, y
- 1:00:06Speaker 2: corrí hacia la tienda de donde provenía el sonido. Era Sánchez,
- 1:00:11Speaker 2: uno de los novatos. Estaba sentado en el suelo, jadeando
- 1:00:15Speaker 2: y con los ojos desorbitados. Me estaba asfixiando, gritaba. Alguien
- 1:00:21Speaker 2: estaba encima de mí. Intentamos calmarlo, pero su miedo era real.
- 1:00:27Speaker 2: Revisamos la tienda, pero no había nadie más allí. Sánchez
- 1:00:32Speaker 2: juró que había sentido unas manos apretando su garganta, y
- 1:00:35Speaker 2: aunque algunos intentaron atribuirlo a una pesadilla, yo sabía que
- 1:00:39Speaker 2: no era así. Esa noche marcó el comienzo de una
- 1:00:43Speaker 2: serie de eventos que no tienen explicación lógica. Al día siguiente,
- 1:00:48Speaker 2: mientras explorábamos el área, encontramos algo inquietante. Entre los árboles,
- 1:00:54Speaker 2: cerca de donde había visto la figura la noche anterior,
- 1:00:57Speaker 2: descubrimos una pequeña construcción derruida como un refugio improvisado. Dentro,
- 1:01:03Speaker 2: había restos de velas negras, símbolos extraños dibujados en las
- 1:01:07Speaker 2: paredes y un olor metálico que me revolvió el estómago.
- 1:01:12Speaker 2: Uno de los hombres murmuró algo sobre rituales, pero nadie
- 1:01:15Speaker 2: quiso quedarse mucho tiempo para averiguar más. Esa segunda noche,
- 1:01:20Speaker 2: las cosas empeoraron. Otra vez, durante mi turno de guardia,
- 1:01:25Speaker 2: escuché pasos. Esta vez, venían del interior del campamento, cerca
- 1:01:31Speaker 2: de las tiendas. Pensando que era alguno de mis compañeros,
- 1:01:35Speaker 2: me acerqué, pero no encontré a nadie. Los pasos seguían, rodeándome,
- 1:01:41Speaker 2: pero cada vez que me giraba, no había nada. Fue
- 1:01:45Speaker 2: entonces cuando sentí un cambio en el aire, como si
- 1:01:48Speaker 2: el ambiente se hubiera vuelto más pesado. Y luego, lo escuché,
- 1:01:52Speaker 2: un susurro. Bajo, gutural, como si alguien estuviera murmurando en
- 1:01:58Speaker 2: un idioma que no podía entender. Mi instinto me dijo
- 1:02:02Speaker 2: que debía salir de allí, y lo hice, corriendo hasta
- 1:02:05Speaker 2: el centro del campamento. Al amanecer, otro de mis compañeros, Ramírez,
- 1:02:11Speaker 2: dijo que había tenido un sueño extraño. En su sueño,
- 1:02:14Speaker 2: estaba solo en el campamento, pero todo estaba cubierto de niebla.
- 1:02:20Speaker 2: Caminaba entre las tiendas buscando a alguien cuando vio a
- 1:02:24Speaker 2: un hombre alto y delgado parado en la distancia. Intentó acercarse,
- 1:02:29Speaker 2: pero cada paso que daba lo alejaba más. Despertó sintiendo
- 1:02:33Speaker 2: un peso en el pecho, como si algo lo estuviera aplastando.
- 1:02:37Speaker 2: No fui el único que notó que su rostro estaba pálido,
- 1:02:40Speaker 2: como si no hubiera dormido en semanas. El tercer día,
- 1:02:45Speaker 2: todos estábamos nerviosos. Decidimos explorar más allá del campamento, buscando
- 1:02:51Speaker 2: alguna pista que pudiera explicar lo que estaba ocurriendo. Fue
- 1:02:55Speaker 2: entonces cuando encontramos algo que nos dejó helados, un cementerio improvisado.
- 1:03:01Speaker 2: Eran cruces de madera, muchas de ellas rotas o cubiertas
- 1:03:04Speaker 2: de musgo. No había nombres, solo marcas toscas grabadas en
- 1:03:08Speaker 2: la madera. Parecían demasiado antiguas para pertenecer a los conflictos recientes.
- 1:03:15Speaker 2: Uno de los hombres, Vargas, dijo que había escuchado historias
- 1:03:19Speaker 2: sobre el lugar. Se decía que ese campamento había sido
- 1:03:23Speaker 2: usado décadas atrás, pero que los soldados enviados allí nunca regresaron.
- 1:03:28Speaker 2: Según los rumores, habían sido víctimas de algo que no
- 1:03:32Speaker 2: era humano, algo que los había cazado uno por uno.
- 1:03:36Speaker 2: Nos reímos nerviosamente, tratando de aliviar la tensión, pero el
- 1:03:40Speaker 2: miedo en los ojos de Vargas era real. Esa noche
- 1:03:44Speaker 2: fue la peor. Apenas había cerrado los ojos cuando un
- 1:03:47Speaker 2: grito desgarrador me despertó. Esta vez, venía de varias direcciones,
- 1:03:53Speaker 2: como si alguien estuviera gritando desde diferentes puntos del campamento
- 1:03:57Speaker 2: al mismo tiempo. Salí corriendo de mi tienda, junto con
- 1:04:01Speaker 2: los demás, pero no encontramos a nadie. Las sombras parecían
- 1:04:06Speaker 2: más oscuras y el aire estaba helado, a pesar de
- 1:04:09Speaker 2: que era pleno verano. De repente, todos escuchamos algo que
- 1:04:13Speaker 2: nos paralizó, una risa. Aguda, burlona, y claramente proveniente de
- 1:04:19Speaker 2: alguien o algo que no podíamos ver. Era como si
- 1:04:23Speaker 2: el campamento entero se hubiera convertido en un juego macabro,
- 1:04:27Speaker 2: y nosotros éramos las piezas. Esa fue la última noche
- 1:04:30Speaker 2: que pasamos allí. Al día siguiente, el comandante ordenó que
- 1:04:35Speaker 2: abandonáramos el campamento. Nunca dio una explicación, pero ninguno de
- 1:04:40Speaker 2: nosotros se quejó. Empacamos nuestras cosas y salimos de ese
- 1:04:45Speaker 2: lugar maldito, dejando atrás las ruinas, los símbolos extraños y
- 1:04:49Speaker 2: el cementerio olvidado. Han pasado años desde ese evento, pero
- 1:04:54Speaker 2: todavía sueño con ese lugar. En mis pesadillas, siempre estoy
- 1:04:59Speaker 2: de pie entre los árboles, mirando al campamento desde la distancia.
- 1:05:04Speaker 2: Y siempre hay una figura alta y delgada observándome, quieta, esperando.
- 1:05:15Speaker 2: El grito en la trinchera. Mi abuelo solía contar historias
- 1:05:20Speaker 2: de la guerra, relatos que dejaban a todos en silencio
- 1:05:23Speaker 2: alrededor de la mesa. Algunas eran heroicas, otras tristes, pero
- 1:05:28Speaker 2: había una en particular que siempre relataba con un tono
- 1:05:31Speaker 2: más bajo, casi como si le costara pronunciar las palabras.
- 1:05:36Speaker 2: Era la historia que, según él, nunca había podido olvidar,
- 1:05:39Speaker 2: y que, después de escucharla, yo tampoco pude sacar de
- 1:05:43Speaker 2: mi cabeza. Era 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. Mi abuelo,
- 1:05:50Speaker 2: un joven soldado de apenas 20 años, estaba destacado en el
- 1:05:54Speaker 2: frente oriental. Las trincheras eran su hogar, un lugar húmedo,
- 1:05:59Speaker 2: frío y lleno de miedo constante. El enemigo estaba cerca,
- 1:06:03Speaker 2: tan cerca que a veces podían escuchar sus conversaciones al
- 1:06:07Speaker 2: otro lado de la línea. Las noches eran las peores,
- 1:06:11Speaker 2: cuando la oscuridad lo cubría todo y cualquier sonido podía
- 1:06:14Speaker 2: ser una señal de peligro. Una de esas noches, mientras
- 1:06:18Speaker 2: los hombres intentaban mantenerse despiertos en la fría trinchera, ocurrió
- 1:06:23Speaker 2: algo que los marcó para siempre. El aire estaba pesado,
- 1:06:27Speaker 2: y la única luz provenía de la tenue luna que
- 1:06:29Speaker 2: apenas se filtraba entre las nubes. Mi abuelo estaba de guardia,
- 1:06:34Speaker 2: con el rifle en las manos y los oídos atentos
- 1:06:37Speaker 2: a cualquier movimiento. Fue entonces cuando lo escucharon. Un grito.
- 1:06:43Speaker 2: un alarido desgarrador que parecía provenir de un hombre. Ayuda.
- 1:06:48Speaker 2: La voz era clara, desesperada, y venía desde el frente,
- 1:06:53Speaker 2: donde sabían que se encontraba tierra de nadie. Todos se
- 1:06:56Speaker 2: miraron entre sí, congelados por un instante. El instinto les
- 1:07:01Speaker 2: decía que podría ser una trampa, pero la humanidad les
- 1:07:04Speaker 2: pedía no ignorar el clamor de alguien en peligro. El
- 1:07:08Speaker 2: sargento tomó la decisión. Mi abuelo y dos compañeros fueron
- 1:07:13Speaker 2: enviados a investigar, arrastrándose en silencio por la tierra helada,
- 1:07:17Speaker 2: con los rifles listos. El grito volvió a escucharse, más
- 1:07:21Speaker 2: débil esta vez.« Por favor, ayúdenme». La voz sonaba tan
- 1:07:27Speaker 2: cercana que era imposible ignorarla. Avanzaron unos metros más y
- 1:07:32Speaker 2: encontraron el origen del grito. Allí, tirado sobre el suelo,
- 1:07:37Speaker 2: estaba un hombre. Era un soldado enemigo, su uniforme desgarrado
- 1:07:41Speaker 2: y cubierto de lodo. Estaba boca arriba, con los ojos
- 1:07:46Speaker 2: abiertos y el rostro congelado en una expresión de terror.
- 1:07:50Speaker 2: Lo extraño era que no se movía, ni siquiera respiraba.
- 1:07:54Speaker 2: Uno de los hombres se acercó con cautela y colocó
- 1:07:57Speaker 2: dos dedos en el cuello del enemigo, buscando un pulso. Nada.
- 1:08:02Speaker 2: Mi abuelo iluminó el rostro del soldado con su linterna
- 1:08:05Speaker 2: y vio algo que le hizo retroceder. Aunque el cuerpo
- 1:08:09Speaker 2: estaba fresco, como si hubiera muerto hacía apenas minutos, sus
- 1:08:13Speaker 2: ojos estaban vidriosos, indicando que llevaba muerto mucho más tiempo.
- 1:08:18Speaker 2: El sargento, que había llegado poco después, ordenó que llevaran
- 1:08:22Speaker 2: el cuerpo de regreso a la trinchera. Querían respuestas, y
- 1:08:27Speaker 2: quizá el médico podría dárselas. Mientras cargaban el cadáver, todos
- 1:08:32Speaker 2: sintieron una extraña presión en el aire, como si algo
- 1:08:35Speaker 2: invisible los estuviera observando. No había disparos, ni movimientos enemigos,
- 1:08:41Speaker 2: pero el silencio era tan opresivo que resultaba ensordecedor. Al
- 1:08:45Speaker 2: llegar a la trinchera, dejaron el cuerpo sobre una manta.
- 1:08:50Speaker 2: El médico lo examinó rápidamente, y lo que dijo los
- 1:08:53Speaker 2: dejó helados. Este hombre lleva muerto varios días, afirmó, señalando
- 1:08:59Speaker 2: las primeras señales de descomposición en las extremidades. Es imposible
- 1:09:04Speaker 2: que haya estado gritando. Nadie sabía qué pensar. Habían escuchado
- 1:09:09Speaker 2: los gritos claramente, y no podían ignorar lo que habían visto,
- 1:09:14Speaker 2: un hombre pidiendo ayuda, que al mismo tiempo estaba muerto.
- 1:09:18Speaker 2: Algunos comenzaron a murmurar sobre espíritus, sobre almas que no
- 1:09:22Speaker 2: encontraban descanso en el campo de batalla. Mi abuelo no
- 1:09:26Speaker 2: era un hombre supersticioso, pero no podía quitarse de la
- 1:09:29Speaker 2: cabeza la expresión de terror en el rostro del enemigo.
- 1:09:33Speaker 2: Esa noche, nadie durmió. La tensión era palpable y todos
- 1:09:38Speaker 2: estaban alerta, esperando que algo más sucediera. Y sucedió. Cerca
- 1:09:44Speaker 2: de la medianoche, cuando el frío era más intenso, volvieron
- 1:09:48Speaker 2: a escuchar el grito.«¡ Ayuda!». Esta vez, la voz parecía
- 1:09:53Speaker 2: venir desde dentro de la trinchera. Mi abuelo, junto con
- 1:09:58Speaker 2: el sargento y otros dos hombres, revisaron cada rincón, buscando
- 1:10:02Speaker 2: al origen del sonido. No encontraron a nadie, pero al
- 1:10:06Speaker 2: regresar al lugar donde habían dejado el cuerpo, descubrieron algo aterrador,
- 1:10:10Speaker 2: el cadáver había desaparecido. La manta estaba allí, intacta, pero
- 1:10:16Speaker 2: no había rastro del soldado. El pánico comenzó a extenderse
- 1:10:20Speaker 2: entre los hombres. Algunos decían que habían visto sombras moviéndose
- 1:10:25Speaker 2: en los bordes de la trinchera, otros juraban haber escuchado
- 1:10:28Speaker 2: pasos detrás de ellos. El sargento intentó mantener el control,
- 1:10:33Speaker 2: pero incluso él no podía ocultar el miedo en sus ojos.
- 1:10:37Speaker 2: Los siguientes días fueron un infierno. Cada noche, los gritos volvían,
- 1:10:43Speaker 2: siempre pidiendo ayuda, siempre en la misma voz desesperada. Algunos
- 1:10:48Speaker 2: soldados comenzaron a enfermar, diciendo que sentían un peso constante
- 1:10:52Speaker 2: en el pecho, como si algo invisible los aplastara. Otros
- 1:10:56Speaker 2: simplemente se negaban a salir de sus refugios, aterrados por
- 1:11:00Speaker 2: lo que pudiera estar allá afuera. Mi abuelo intentó mantenerse firme,
- 1:11:05Speaker 2: pero sabía que algo más estaba ocurriendo. En una de
- 1:11:09Speaker 2: esas noches, mientras hacía guardia, vio algo que lo marcó
- 1:11:12Speaker 2: para siempre. A lo lejos, en la oscuridad, distinguió una figura.
- 1:11:18Speaker 2: Era el soldado enemigo, de pie, mirándolo fijamente. Sus ojos
- 1:11:23Speaker 2: no tenían vida, pero su boca se movía, repitiendo una
- 1:11:27Speaker 2: y otra vez, ayuda. Por favor, ayúdenme. Levantó su rifle, temblando,
- 1:11:34Speaker 2: pero no pudo apretar el gatillo. La figura permaneció inmóvil
- 1:11:38Speaker 2: por unos segundos más y luego simplemente se desvaneció en
- 1:11:42Speaker 2: el aire, como si nunca hubiera estado allí. El sargento
- 1:11:46Speaker 2: finalmente decidió que debían abandonar esa trinchera. No era táctico
- 1:11:51Speaker 2: ni estratégico, pero la moral del pelotón estaba destruida y
- 1:11:55Speaker 2: nadie quería pasar otra noche en ese lugar maldito. Se
- 1:11:59Speaker 2: retiraron al amanecer, dejando atrás el campo donde había comenzado todo.
- 1:12:04Speaker 2: Mi abuelo siempre decía que la guerra era un infierno,
- 1:12:08Speaker 2: pero lo que vivió en esa trinchera era algo más.
- 1:12:11Speaker 2: Algo que no pertenecía ni a este mundo ni al otro,
- 1:12:15Speaker 2: algo que se alimentaba del miedo y del sufrimiento. Nunca
- 1:12:19Speaker 2: volvió a saber de ese lugar, pero hasta el último
- 1:12:21Speaker 2: día de su vida, decía que aún podía escuchar los gritos.
- 1:12:26Speaker 2: Y cada vez que lo recordaba, su rostro se oscurecía,
- 1:12:29Speaker 2: como si volviera a sentir el peso de aquella noche
- 1:12:32Speaker 2: en el aire frío de la guerra. El Wendigo en
- 1:12:42Speaker 2: la Sierra Nunca he sido una persona que creyera en leyendas.
- 1:12:48Speaker 2: Durante mis años en el ejército, he vivido cosas que
- 1:12:51Speaker 2: a muchos podrían asustarles, pero al final, todo tenía una
- 1:12:55Speaker 2: explicación racional. Eso creía hasta que nos enviaron a esa
- 1:12:59Speaker 2: maldita sierra, una región montañosa al norte del país, un
- 1:13:03Speaker 2: lugar olvidado, donde las mismas nubes parecían esconder el sol
- 1:13:06Speaker 2: para siempre. Lo que experimenté allí es algo que nunca
- 1:13:10Speaker 2: podré olvidar, algo que me persigue cada vez que cierro
- 1:13:13Speaker 2: los ojos. Esa misión marcó un antes y un después
- 1:13:17Speaker 2: en mi vida, y aún hoy, aunque trato de dejarlo atrás,
- 1:13:21Speaker 2: las pesadillas vuelven una y otra vez. Este relato es
- 1:13:24Speaker 2: mi intento de sacarlo de mí, como si escribirlo lo
- 1:13:27Speaker 2: pudiera hacer desaparecer de mi mente. Nos habían dado órdenes claras,
- 1:13:33Speaker 2: asegurar la zona y localizar a un grupo de contrabandistas que,
- 1:13:36Speaker 2: según la inteligencia, estaba usando la región para esconderse. Eran
- 1:13:41Speaker 2: las primeras semanas de otoño, cuando la sierra ya empezaba
- 1:13:44Speaker 2: a helarse por las noches. Salimos un grupo de cinco,
- 1:13:48Speaker 2: el sargento Muñoz, el cabo Rivas, los soldados Pérez, Ortega
- 1:13:53Speaker 2: y yo. En el cuartel nos advirtieron de las inclemencias
- 1:13:57Speaker 2: del clima, pero ninguno mencionó lo que realmente acechaba en
- 1:14:00Speaker 2: esa maldita montaña. El primer día en la sierra fue tranquilo,
- 1:14:05Speaker 2: demasiado tranquilo. La vegetación era espesa, y a pesar de
- 1:14:09Speaker 2: que llevábamos un mapa y brújulas, el terreno era difícil
- 1:14:13Speaker 2: de navegar. Al mediodía, el cielo se había cubierto por completo,
- 1:14:17Speaker 2: y la temperatura descendía rápidamente. No había señal de los contrabandistas,
- 1:14:23Speaker 2: ni rastros de alguna actividad humana reciente. Algo no cuadraba.
- 1:14:29Speaker 2: Al caer la noche, montamos un campamento improvisado, con la
- 1:14:32Speaker 2: esperanza de que al día siguiente encontraríamos alguna pista. Aquella
- 1:14:37Speaker 2: primera noche fue cuando todo comenzó a sentirse extraño. El
- 1:14:42Speaker 2: viento ululaba entre los árboles, pero lo hacía de una
- 1:14:45Speaker 2: manera que no parecía natural. No era el típico sonido
- 1:14:49Speaker 2: del viento entre las ramas, sino algo más profundo, como
- 1:14:52Speaker 2: si el mismo bosque estuviera gimiendo de dolor. Pérez fue
- 1:14:56Speaker 2: el primero en mencionarlo.¿ Escuchan eso? Preguntó, con la mirada
- 1:15:02Speaker 2: fija en la oscuridad que nos rodeaba. Al principio, pensé
- 1:15:06Speaker 2: que simplemente se estaba dejando llevar por la atmósfera del lugar,
- 1:15:10Speaker 2: pero pronto me di cuenta de que todos lo escuchábamos.
- 1:15:13Speaker 2: Era como un lamento lejano, algo que parecía venir de
- 1:15:17Speaker 2: muy dentro de la sierra. Nadie dijo más. Nos limitamos
- 1:15:21Speaker 2: a quedarnos en silencio, tensos, hasta que finalmente el cansancio
- 1:15:25Speaker 2: nos venció. El segundo día fue peor. La niebla apareció temprano,
- 1:15:31Speaker 2: envolviendo todo en una capa densa y húmeda. Apenas podíamos
- 1:15:36Speaker 2: ver a unos metros delante de nosotros. Seguimos caminando, guiados
- 1:15:41Speaker 2: solo por nuestras brújulas, pero la sensación de estar perdidos
- 1:15:44Speaker 2: era innegable. Muñoz, que siempre había sido el más decidido,
- 1:15:48Speaker 2: empezó a dudar de nuestra ruta. Intentamos mantenernos juntos, pero
- 1:15:54Speaker 2: la niebla jugaba trucos en nuestra mente. A veces sentía
- 1:15:58Speaker 2: que había algo moviéndose entre los árboles, sombras que desaparecían
- 1:16:02Speaker 2: cuando las miraba directamente. No estamos solos aquí, murmuró Ortega,
- 1:16:07Speaker 2: mirando hacia la espesura. Lo ignoramos, o más bien, intentamos ignorarlo.
- 1:16:13Speaker 2: Pero conforme el día avanzaba, la sensación de que algo
- 1:16:16Speaker 2: nos acechaba se hacía más fuerte. Y entonces ocurrió lo
- 1:16:20Speaker 2: que rompió lo poco que quedaba de nuestra calma, encontramos
- 1:16:24Speaker 2: un cadáver. Estaba semioculto entre la maleza, con las manos
- 1:16:28Speaker 2: torcidas en ángulos imposibles, como si hubiera luchado contra algo
- 1:16:32Speaker 2: antes de morir. Su rostro. Dios, su rostro estaba congelado
- 1:16:37Speaker 2: en una expresión de terror puro. Pero no fue eso
- 1:16:41Speaker 2: lo peor. Su cuerpo estaba parcialmente devorado, como si algo
- 1:16:45Speaker 2: grande y fuerte lo hubiera desgarrado. No parecía un animal.
- 1:16:51Speaker 2: Las marcas en la piel eran precisas, casi humanas. Muñoz
- 1:16:55Speaker 2: se arrodilló junto al cuerpo, tratando de identificar al hombre,
- 1:16:58Speaker 2: pero su uniforme no tenía insignias visibles. Mientras lo examinaba,
- 1:17:04Speaker 2: el viento volvió a soplar, trayendo consigo ese mismo lamento
- 1:17:07Speaker 2: de la noche anterior, pero ahora más fuerte, más cercano.«
- 1:17:12Speaker 2: Nos vamos», dijo el sargento, su voz tensa.« Esto no
- 1:17:16Speaker 2: es lo que esperábamos. Intentamos regresar, pero todo en la
- 1:17:20Speaker 2: sierra parecía conspirar en nuestra contra. Caminábamos en círculos, cada
- 1:17:25Speaker 2: paso más desesperado que el anterior». La niebla se hacía
- 1:17:29Speaker 2: más espesa, y el sol, si es que alguna vez
- 1:17:32Speaker 2: había salido, ya no era visible. El tercer día, Ortega desapareció.
- 1:17:39Speaker 2: Estábamos avanzando lentamente cuando, de repente, ya no estaba con nosotros.
- 1:17:44Speaker 2: No escuchamos nada, ni un grito, ni el crujido de ramas.
- 1:17:49Speaker 2: Simplemente se desvaneció. Buscamos durante horas, gritando su nombre, pero
- 1:17:54Speaker 2: la sierra se tragó nuestros gritos sin devolver ningún eco.
- 1:17:58Speaker 2: La noche cayó rápidamente, y con ella, la verdadera pesadilla comenzó.
- 1:18:04Speaker 2: Mientras tratábamos de encender un fuego para mantener el frío
- 1:18:07Speaker 2: a raya, escuchamos algo moviéndose entre los árboles. Era un
- 1:18:11Speaker 2: sonido pesado, un crujido de ramas y hojas que indicaba
- 1:18:15Speaker 2: que algo, algo grande, estaba merodeando cerca. Nos levantamos de inmediato,
- 1:18:21Speaker 2: armas listas, pero no podíamos ver nada más allá de
- 1:18:24Speaker 2: la maldita niebla. Y entonces, lo vimos. No sé cómo
- 1:18:29Speaker 2: describirlo sin que parezca una locura. Era una figura alta, delgada,
- 1:18:35Speaker 2: con brazos larguísimos que colgaban de su cuerpo como si
- 1:18:37Speaker 2: no tuviera huesos. Sus ojos brillaban en la oscuridad, dos
- 1:18:42Speaker 2: puntos rojos que parecían observarnos con una mezcla de hambre
- 1:18:45Speaker 2: y desprecio. Tenía una especie de cuernos o astas retorcidas
- 1:18:49Speaker 2: que emergían de su cabeza, y su piel era pálida,
- 1:18:53Speaker 2: casi traslúcida. Cuando lo vi por primera vez, pensé que
- 1:18:57Speaker 2: estaba alucinando, pero el pánico en los ojos de mis
- 1:19:00Speaker 2: compañeros me confirmó que no era el único.«¡ Fuego!», gritó Muñoz.
- 1:19:06Speaker 2: Disparamos todos a la vez, pero era inútil. La criatura
- 1:19:11Speaker 2: no parecía afectada. Se movía con una velocidad imposible, desapareciendo
- 1:19:16Speaker 2: entre los árboles antes de que pudiéramos apuntar correctamente. Pero
- 1:19:21Speaker 2: no se fue. Lo sabíamos. Nos estaba jugando, cazándonos, disfrutando
- 1:19:27Speaker 2: de nuestro terror. El resto de la noche fue una tortura.
- 1:19:32Speaker 2: No pudimos dormir. Cada sonido, cada crujido nos ponía al
- 1:19:36Speaker 2: borde del abismo. Rivas empezó a perder la cabeza. Lo
- 1:19:41Speaker 2: vi hablando solo, murmurando cosas incoherentes sobre sombras que lo seguían,
- 1:19:45Speaker 2: que lo llamaban por su nombre. A la mañana siguiente,
- 1:19:49Speaker 2: lo encontramos muerto, colgado de un árbol con su propia cuerda.
- 1:19:54Speaker 2: No había señales de lucha. Simplemente se había rendido. Para entonces,
- 1:20:00Speaker 2: solo quedábamos tres, Muñoz, Pérez y yo. Desesperados, decidimos abandonar
- 1:20:06Speaker 2: todo e intentar salir de la sierra a pie, sin
- 1:20:09Speaker 2: seguir ningún rumbo fijo, solo alejándonos de esa maldita zona.
- 1:20:13Speaker 2: Pero no importaba cuánto camináramos, la niebla siempre estaba ahí,
- 1:20:17Speaker 2: cubriéndolo todo, como si el bosque mismo no quisiera dejarnos ir.
- 1:20:22Speaker 2: Esa misma tarde, Pérez desapareció de la misma manera que Ortega.
- 1:20:27Speaker 2: Solo quedábamos Muñoz y yo, y sabíamos que no tardaríamos
- 1:20:31Speaker 2: en seguir el mismo destino. Fue esa noche cuando lo
- 1:20:34Speaker 2: vi de nuevo. Estaba más cerca ahora, lo suficientemente cerca
- 1:20:39Speaker 2: como para ver los detalles de su rostro. O lo
- 1:20:42Speaker 2: que debía ser un rostro, porque lo que tenía delante
- 1:20:45Speaker 2: no era humano. Su boca era enorme, llena de dientes afilados,
- 1:20:50Speaker 2: y un olor nauseabundo emanaba de su cuerpo, como carne podrida.
- 1:20:55Speaker 2: Muñoz abrió fuego de nuevo, pero yo sabía que no
- 1:20:57Speaker 2: servía de nada. La criatura lo atacó antes de que
- 1:21:01Speaker 2: pudiera reaccionar. Lo vi caer al suelo, desgarrado, mientras ese
- 1:21:06Speaker 2: ser devoraba su carne con una ferocidad que no he
- 1:21:09Speaker 2: visto ni en los animales más salvajes. No sé cómo
- 1:21:12Speaker 2: logré correr, cómo pude mantenerme con vida, pero corrí. Corrí
- 1:21:17Speaker 2: sin mirar atrás, sin saber hacia dónde, sólo con la
- 1:21:20Speaker 2: esperanza de que ese monstruo no me siguiera. No sé
- 1:21:24Speaker 2: cuántos días estuve vagando por la sierra, pero al final,
- 1:21:27Speaker 2: me encontraron, deshidratado, al borde de la muerte. Cuando regresé
- 1:21:32Speaker 2: al cuartel, nadie me creyó. Dijeron que fue el estrés,
- 1:21:37Speaker 2: que la sierra puede jugar malas pasadas a la mente.
- 1:21:40Speaker 2: Pero yo sé lo que vi. No puedo olvidar esos
- 1:21:43Speaker 2: ojos rojos, esa hambre insaciable. El Wendigo, como algunos lo llaman,
- 1:21:49Speaker 2: aún está ahí, en la sierra, esperando su próxima presa.
- 1:21:52Speaker 2: Y cada noche, en mis sueños, puedo sentir su aliento
- 1:21:57Speaker 2: frío en mi nuca, esperando el momento para reclamarme. Porque
- 1:22:01Speaker 2: sé que no escapé realmente. Nadie escapa del Wendigo. Si
- 1:22:11Speaker 2: te gustaron los relatos, nos gustaría que nos apoyaras con
- 1:22:15Speaker 2: un like o un comentario, ya que eso nos ayudaría bastante.
- 1:22:18Speaker 2: Y si no estás suscrito o suscrita, te invito a
- 1:22:22Speaker 2: que lo hagas para que no te pierdas lo mejor
- 1:22:24Speaker 2: de Oscuros Relatos de la Noche. Sin más, gracias por escucharnos.
- 1:22:30Speaker 2: Hasta el próximo relato.