Latest / Se Armó el Cuento / Pecados que no dejan dormir | Cuentos de misterio de Emilia Pardo Bazán | Voz Humana
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- 0:09Speaker 2: Ya despuntaba la macilenta aurora de un día de febrero
- 0:12Speaker 2: cuando Nati se bajó del coche y entró en su
- 0:15Speaker 2: domicilio furtivamente, haciendo uso de un diminuto llavín inglés. No
- 0:20Speaker 2: tenía que pensar en recatarse del cochero, pues el coche
- 0:23Speaker 2: no era de alquiler, y alguien que acompañaba a la dama,
- 0:26Speaker 2: al salir ella, se agazapó en el fondo de la berlina.
- 0:30Speaker 2: Nati subió precipitadamente la solitaria escalera, muy recelosa de encontrar
- 0:35Speaker 2: algún criado que en tal pergeño le sorprendiese. El temor
- 0:39Speaker 2: salió vano, pues reinaba en la asuntuosa casa silencio profundo.
- 0:43Speaker 2: Sin duda, no se había despertado ninguno de sus moradores.
- 0:48Speaker 2: En la antesala, Nati se halló a oscuras, sintiendo bajo
- 0:52Speaker 2: los pies la blandura del denso y profundo tapiz de Esmirna.
- 0:56Speaker 2: Atientas buscó el registro de la luz eléctrica. Giró la
- 1:00Speaker 2: llave y se inundó de claridad el recinto. Orientada ya,
- 1:05Speaker 2: abriendo y cerrando puertas con precaución, cruzando un largo pasillo
- 1:09Speaker 2: y dos o tres espaciosos salones ricamente alajados, Nati, en puntillas,
- 1:14Speaker 2: llegó a su tocador. Encendidas las luces, hizo lo que
- 1:19Speaker 2: hace indefectiblemente toda mujer que vuelve de un baile o
- 1:22Speaker 2: una fiesta. Se miró despacio al espejo. Este era enorme,
- 1:27Speaker 2: de cuerpo entero. de tres lunas movibles, y le iluminaban
- 1:31Speaker 2: oportunamente tres tulipanes de cristal rosa facetados. Nati vio su
- 1:36Speaker 2: imagen con una claridad y un relieve impecables. Apreció todos
- 1:42Speaker 2: los detalles. El dominó blanco, arrugado, mostraba sobre la tersura
- 1:47Speaker 2: del raso pegajosos y amarillentos manchones de vino. Un trozo
- 1:52Speaker 2: de delicada blonda prendía desgarrado, echó trizas. caído hacia atrás
- 1:57Speaker 2: el capuchón y colgado de la muñeca el antifaz de terciopelo.
- 2:00Speaker 2: Se destacaba el rostro desencajado, fatigado, severo a fuerza de
- 2:06Speaker 2: cansancio y de crispación nerviosa. Las sienes se hundían, las
- 2:10Speaker 2: ojeras oscurecían y ahondaban, los ojos apagados revelaban la tonía
- 2:14Speaker 2: del organismo, la boca se sumía contraída por el tedio,
- 2:18Speaker 2: las mejillas eran dos rosas marchitas y lásias, dos flores
- 2:23Speaker 2: sin agua, sin perfume, pisoteadas. hechas un guiñapo. El pelo,
- 2:29Speaker 2: desordenado y revuelto sin gracia, se desflecaba sobre la frente
- 2:33Speaker 2: y en la garganta, poco mórbida, las perlas parecían cuajadas
- 2:38Speaker 2: lágrimas de remordimiento y vergüenza. Nati se estremeció, sintió un
- 2:43Speaker 2: escalofrío mientras iba desnudándose, quitándose los zapatos de seda, desprendiendo
- 2:48Speaker 2: alfileres y desabrochando corchetes. cuando, después de soltar el dominó
- 2:54Speaker 2: y de arrancarse las joyas, abrió el grifo del lavado
- 2:57Speaker 2: y se pasó por ojos y cara a la esponja húmeda,
- 3:00Speaker 2: volvió no ya a estremecerse, sino a temblar, a tiritar
- 3:05Speaker 2: de frío, notando un malestar que le llenó de aprensión.
- 3:09Speaker 2: No era, sin embargo, enfermedad. Era la náusea, la invencible
- 3:14Speaker 2: repugnancia que engendran los desórdenes, y es su reato y
- 3:18Speaker 2: su castigo. Ser ella misma, Nati, la que ha pasado
- 3:24Speaker 2: así la noche del martes de carnaval. Ella la que
- 3:27Speaker 2: ha preparado aquel capuchón, la que ha combinado el modo
- 3:30Speaker 2: de salir secretamente, la que ha jugado su decoro y
- 3:34Speaker 2: su fama por unas horas de delirio.¿ Qué hacía ella
- 3:38Speaker 2: en aquel palco entre aquellos insensatos, en aquella cena, cerca
- 3:42Speaker 2: de aquel hombre cuyo hálito quemaba, cuyos labios reían provocadores,
- 3:47Speaker 2: cuyas palabras destilaban en el corazón llama y ponzoña? Aquellas
- 3:52Speaker 2: necias carcajadas, con la cabeza echada hacia atrás, con la
- 3:55Speaker 2: boca abierta y descompuesta a la actitud, las había exhalado ella.
- 4:00Speaker 2: Aquellas frases a cual más profanas y libres era Nati,
- 4:04Speaker 2: la esposa, la madre de familia, la dama respetada por todos,
- 4:08Speaker 2: quien las había escuchado y consentido y celebrado entre el
- 4:12Speaker 2: aturdimiento y la algazara de la bacanal. Nati miró la
- 4:17Speaker 2: vidriera que había quedado abierta. Una claridad lívida, azulada y
- 4:22Speaker 2: triste hacía amarillar la de los focos eléctricos. Era el
- 4:26Speaker 2: amanecer que derramó en las venas de Nati más hielo.
- 4:30Speaker 2: Apagó las luces, se envolvió en una bata colchada y
- 4:34Speaker 2: con inmensa fatiga se dejó caer en el ancho diván oriental.
- 4:38Speaker 2: Por un instante le pareció que cerraba sus ojos invencible sueño.
- 4:42Speaker 2: pero casi al punto la despabiló una idea. Miércoles de ceniza.
- 4:47Speaker 2: Había escogido la mañana del miércoles de ceniza para su
- 4:50Speaker 2: destinada aventura. Miércoles de ceniza. El mismo día en que
- 4:56Speaker 2: su madre, después de una vida de virtudes y sufrimientos,
- 4:59Speaker 2: había entregado el alma. Día que conmemoraba para Nati el
- 5:03Speaker 2: más triste aniversario. Cómo no se acordó antes de arreglar
- 5:07Speaker 2: la escapatoria. cómo la imagen del martes de carnaval borró
- 5:11Speaker 2: de su mente el recuerdo del miércoles de ceniza. Saltó
- 5:16Speaker 2: Nati del diván dando diente con diente pero animada por
- 5:19Speaker 2: una resolución, la de expiar, la de hacer penitencia, la
- 5:23Speaker 2: de reconciliarse con Dios sin tardanza. Abrió el armario y
- 5:27Speaker 2: se calzó ella misma, descolgó un traje, el más sencillo, negro,
- 5:32Speaker 2: se echó una mantilla, se envolvió en un abrigo. Y
- 5:36Speaker 2: desandando lo andado, volviendo a recorrer salones y pasillos, bajando
- 5:40Speaker 2: la escalera, lanzóse a la calle. Iba como en volandas,
- 5:44Speaker 2: impulsada por una sed de purificación parecida al deseo de
- 5:47Speaker 2: lavarse que se nota después de un largo viaje, cuando
- 5:51Speaker 2: nos encontramos cubiertos de suciedad e impurezas. La iglesia, la redentora,
- 5:57Speaker 2: la consoladora, la gran piscina de agua y en que
- 6:00Speaker 2: se sumerge el corazón para salir curado de todos los
- 6:03Speaker 2: males y nostalgias. Nati corría, pareciéndole que cuanto más se apresuraba,
- 6:08Speaker 2: más se alejaba de la bienhechora iglesia. Por fin la divisó,
- 6:13Speaker 2: cruzó el pórtico persignándose, tomó agua bendita y se arrodilló
- 6:17Speaker 2: delante del altar donde un sacerdote imponía la ceniza a
- 6:20Speaker 2: unos cuantos fieles madrugadores. Nati presentó la frente, oyó el fatídico,
- 6:26Speaker 2: memento homo, huía pulviseris. y sintió los dedos del sacerdote
- 6:31Speaker 2: que tocaban sus sienes y a la vez un agudo
- 6:34Speaker 2: dolor como si lo hubiesen quemado con un asco. Al
- 6:38Speaker 2: mismo tiempo los devotos, postrados alrededor, la miraron fijamente, y
- 6:43Speaker 2: deletreando lo que en su frente se leía escrito, repitieron atónitos,«¡ Pecado!».
- 6:51Speaker 2: Alzó Cenati de un brinco y huyó de la iglesia.
- 6:53Speaker 2: Había amanecido del todo, era hermosa la mañanita y las
- 6:57Speaker 2: calles estaban llenas de gente. Nati percibió que se volvían,
- 7:02Speaker 2: que la contemplaban con extrañeza, que la señalaban, que se reían,
- 7:06Speaker 2: que exclamaban,«¡ Pecado, pecado!». Y los transeúntes se detenían y
- 7:12Speaker 2: formaban grupos, y la palabra« pecado» pronunciada por cien voces
- 7:17Speaker 2: formaba un coro terrible de reprobación y maldición que resonaba
- 7:21Speaker 2: en los oídos de la señora como el rugido del
- 7:23Speaker 2: mar en los del náufrago.«¡ Pecado, pecado!». dicho en el
- 7:28Speaker 2: tono de la indignación, de la cólera, del desprecio, de
- 7:32Speaker 2: la mofa, de la ironía, de la conmiseración también. Nati
- 7:38Speaker 2: bajaba el velo, quería taparse la frente donde aparecía en
- 7:41Speaker 2: carácteres rojos el letrero fatídico, pero la negra granadina volvía
- 7:45Speaker 2: a subir y la humillada frente se presentaba descubierta ante
- 7:49Speaker 2: la multitud. Nati puso las manos, pero conoció que se
- 7:53Speaker 2: volvían transparentes como el vidrio y que a través se
- 7:56Speaker 2: leía el letrero más claro, más rojo. Entonces, horrorizada, exhaló
- 8:04Speaker 2: un clamor de agonía y se desplomó al suelo moribunda.
- 8:09Speaker 2: Cuando Nati despertó, porque realmente se había quedado dormida sobre
- 8:13Speaker 2: el diván, vio al abrir los ojos, el tocador estaba
- 8:17Speaker 2: inundado de sol, a su marido de pie. examinando la
- 8:22Speaker 2: careta y el arrugado dominó, caídos delante del diván, hechos
- 8:27Speaker 2: un rebujo. Fin. La penitencia de Dora Aunque Alejandría fuese
- 8:37Speaker 2: una ciudad de corrupción y molicie, pagana aún, y pagana
- 8:41Speaker 2: con terca furia, contenía matrimonios cristianos unidos por el amor
- 8:45Speaker 2: más hacendrado y tierno, Dora era del número de esposas
- 8:49Speaker 2: fieles que, cerrando su cancilla al anochecer, pasaba la velada
- 8:53Speaker 2: con su marido, hasta que un mozo perverso, menino del emperador,
- 8:58Speaker 2: todo perfumado de esencias, de rizada barba, después de rondarla
- 9:03Speaker 2: mucho tiempo y enviarle mensajes y presentes por medio de
- 9:06Speaker 2: cierta vieja hechicera surcidora de voluntades, Logró sorprenderla en una
- 9:11Speaker 2: de esas horas en que la virtud desfallece, y ayudado
- 9:14Speaker 2: de mal espíritu, triunfó de la constancia de Dora. Vino
- 9:19Speaker 2: el arrepentimiento pisando los talones al delito, y Dora, avergonzada,
- 9:23Speaker 2: resolvió dejar su casa, su hogar, su compañero, y condenarse
- 9:28Speaker 2: a la soledad perpetua y al perpetuo llanto. Cortó sus
- 9:32Speaker 2: largos y finos cabellos, rapó sus delicadas cejas, Vistiose de
- 9:36Speaker 2: hombre y fue a llamar a las puertas de un
- 9:38Speaker 2: monasterio que distaba como seis leguas de Alejandría, suplicando al
- 9:42Speaker 2: abad que la admitiesen el noviciado. Por probar su vocación,
- 9:46Speaker 2: el abad ordenó al postulante pasar la noche en el
- 9:49Speaker 2: atrio del monasterio. Era el lugar solitario y hórrido. El
- 9:53Speaker 2: aire traía a los oídos de Dora el rugir de
- 9:55Speaker 2: las fieras que bajaban a beber al río y a
- 9:58Speaker 2: su nariz la ráfaga del miscle que derribaba. los caimanes
- 10:01Speaker 2: emboscados entre cañas y juncos. Con los brazos en cruz
- 10:05Speaker 2: se dispuso a morir, pero amaneció. Una faja de anaranjada
- 10:10Speaker 2: claridad anunció la salida de un sol de fuego y
- 10:13Speaker 2: las puertas del monasterio se abrieron, resonando el esquilón que
- 10:17Speaker 2: convocaba la primera misa. Dora desplegó en su noviciado un
- 10:22Speaker 2: fervor inaudito hasta en aquellos lugares donde el ascetismo y
- 10:25Speaker 2: la mortificación tenían aulas y maestros que no han sido
- 10:29Speaker 2: superados nunca. Temerosa de que al destrozar la intemperie sus
- 10:33Speaker 2: ropas se averiguase su sexo, no se atrevió Dora a
- 10:36Speaker 2: encaramarse sobre su estela. Pero, excepto la terrible gimnasia de
- 10:41Speaker 2: los numerosos estilistas que eran estatuas vivas de la penitencia
- 10:44Speaker 2: bronceados por el sol implacable, Dora practicó cuantas mortificaciones puede
- 10:49Speaker 2: concebir la fantasía soñando un ideal de martirio. Mordazas y
- 10:53Speaker 2: cadenas de hierro, abrojos y espinas a raíz de la carne,
- 10:57Speaker 2: ayunos y abstinencias de agua hasta que se le pegase
- 11:00Speaker 2: a las fauces la seca lengua y su aliento fuese
- 11:03Speaker 2: como el del can que ha corrido mucho, caminatas sobre
- 11:06Speaker 2: las destrozadas rodillas, disciplinas, lecho de guijarros, manjares desazonados adrede.
- 11:13Speaker 2: Todo lo apuró la arrepentida sin saciar sus anhelos de
- 11:16Speaker 2: padecer y padecer más y más. Y no eran las
- 11:20Speaker 2: torturas materiales lo que en las horas de tinieblas convertían
- 11:24Speaker 2: sus ojos en dos arroyos de lágrimas. Era la nostalgia
- 11:27Speaker 2: de su hogar, la memoria de su compañero, a quien
- 11:30Speaker 2: quería con incontrastable amor, tal vez más desde que le
- 11:34Speaker 2: había afrentado secretamente. Sabedor el demonio de estas aflicciones de Dora,
- 11:39Speaker 2: solía tomar la figura del esposo ausente. llegarse a ella
- 11:43Speaker 2: diciéndole los requiebros y dulzuras que solía cuando se hallaban juntos,
- 11:46Speaker 2: suplicarle que volviese a su lado, que la falta estaba
- 11:50Speaker 2: perdonada y expiada de sobra. Pero antes quería Dora caerse
- 11:54Speaker 2: muerta que aparecerse ante los ojos del que amaba y
- 11:57Speaker 2: había ofendido. Acostumbraban en el monasterio ordenar al que creían
- 12:02Speaker 2: joven penitente los oficios más humildes, y un día el
- 12:06Speaker 2: abad mandó a Dora que fuese con los camellos a
- 12:08Speaker 2: buscar trigo a la ciudad, y que si no podía
- 12:10Speaker 2: volverse antes de anochecido, se quedase a dormir en un
- 12:13Speaker 2: molino próximo a la puerta de Rosetta. Obedeció Dora, y
- 12:17Speaker 2: faltándole tiempo quedóse en el molino. A pesar de maceraciones
- 12:22Speaker 2: y ayunos, Dora, con el pelo ensortijado que ya volvía
- 12:25Speaker 2: a crecer, aún parecía un mancebo como las flores, y
- 12:29Speaker 2: habiéndola visto una cortesana del barrio de Racotis, se entró
- 12:32Speaker 2: en el molino a requerir al que por monje tenía.
- 12:36Speaker 2: Rechazada la mujerzuela, quedó picada en su amor propio y
- 12:40Speaker 2: deseosa de venganza, y hallándose después encinta, cuando nació un niño,
- 12:45Speaker 2: lo envió al abad en un cesto de mimbres, diciendo
- 12:48Speaker 2: que era hijo de cierto mal penitente que había pasado
- 12:51Speaker 2: en el molino tal noche. Acosaban a Dora las apariencias.
- 12:56Speaker 2: Con una sola palabra podría vindicarse, pero aceptó la humillación
- 13:00Speaker 2: y cayó. Entonces el abad le impuso un castigo extraño.
- 13:05Speaker 2: Monje pecador, le dijo, de hoy más te ordeno que
- 13:09Speaker 2: vivas en el monte y allí críes y cuides a
- 13:12Speaker 2: ese niño fruto de tu maldad. Si os devoran las
- 13:15Speaker 2: fieras será justicia de Dios. Toma la criatura y vete.
- 13:19Speaker 2: Dora cogió en brazos al niño e hizo la señal
- 13:22Speaker 2: de la cruz y salió hacia la montaña. Guarnecida en
- 13:26Speaker 2: una caverna, dedicóse a criar al pequeñuelo. Con leche de
- 13:29Speaker 2: ovejas le sustentó y para darle abrigo fabricó una choza
- 13:33Speaker 2: cónica de adobes. Renunciando a las austeridades que podrían destruir
- 13:37Speaker 2: su salud y dejar sin amparo a la tierna criatura,
- 13:40Speaker 2: se consagró a trabajar, a cultivar un huerto, a sembrar
- 13:44Speaker 2: y plantar en él legumbres y frutales, acercarlo de una empalizada.
- 13:48Speaker 2: A fin de vestir al muchacho, hiló copos de lana
- 13:51Speaker 2: y lino y tejió groseras telas. Agricultora e industriosa, Dora
- 13:56Speaker 2: atendió a todas las necesidades del rapaz y consiguió verle
- 14:00Speaker 2: crecer fuerte, sano, lindo y alegre. y a medida que
- 14:05Speaker 2: crecía y lo saneaba, notó Dora en sí amor vehemente,
- 14:09Speaker 2: calor de entrañas maternales para el pobre ser abandonado que
- 14:12Speaker 2: no había conocido otra familia ni otro arrimo en el mundo.
- 14:17Speaker 2: Advirtió con sorpresa que no acertaba a apartarse ni un
- 14:20Speaker 2: minuto de la criatura, que vivía suspensa de su graciosa
- 14:24Speaker 2: charla y embelezada con sus monerías, sus dichos salados y
- 14:27Speaker 2: encantadoras travesuras. Y que, al acrecentarse en su alma este
- 14:32Speaker 2: cariño arrollador como las olas que azotan al faro, las
- 14:35Speaker 2: representaciones del pasado iban borrándose de su memoria. El remordimiento
- 14:40Speaker 2: de su flaqueza, la nostalgia de su esposo, la vergüenza
- 14:44Speaker 2: y el dolor, el arrepentimiento y el deseo de expiar
- 14:47Speaker 2: la culpa. Todo. Todo desaparecía ante el niño en cuya
- 14:52Speaker 2: compañía sentía a Sedora como en la bienaventuranza, pensando haber
- 14:56Speaker 2: encontrado el norte y fin de su existencia, cuando con
- 14:59Speaker 2: sus manitas le halagaba el rostro o la besaba con
- 15:02Speaker 2: sus labios de fresco clavel. En este estado de descuido
- 15:07Speaker 2: vivía Dora, cuando una tarde de estío, al sacar el
- 15:10Speaker 2: agua de la cisterna, creyó ver en el fondo de
- 15:13Speaker 2: ella un rostro triste y pálido, el propio rostro de
- 15:16Speaker 2: su marido. Mas no era en la cisterna, sino en
- 15:19Speaker 2: el espíritu de Dora donde reaparecía la dolorida imagen. Y
- 15:24Speaker 2: para advertencia bastó. Sin dilación, la mísera pecadora tomó de
- 15:29Speaker 2: la mano al niño. Y despedazándose por dentro, sintiendo que
- 15:33Speaker 2: sus entrañas chorreaban sangre, porque adoraba el rapaz más que
- 15:37Speaker 2: si lo hubiese parido y amamantado, corrió al monasterio, echóse
- 15:41Speaker 2: a los pies del abad, y desecha en lágrimas entre
- 15:44Speaker 2: desmayos y accidentes, confesó toda la verdad. Me diste este
- 15:49Speaker 2: niño por castigo, y yo he poseído en él el
- 15:52Speaker 2: logro más grande que puede haber en el mundo. Ahí
- 15:55Speaker 2: tienes por qué te lo entrego, pues no es lícito
- 15:58Speaker 2: a una pecadora tan grande conservar lo que la llena
- 16:01Speaker 2: de ventura y de contento. Me vuelvo al monte, y
- 16:05Speaker 2: en la caverna más horrenda que encuentre volveré a emprender
- 16:08Speaker 2: mi penitencia con doble rigor para recuperar el tiempo perdido
- 16:12Speaker 2: y castigar el delito de antes y la tibieza de ahora.
- 16:16Speaker 2: Permíteme que una vez más estrechen mis brazos al niño.
- 16:21Speaker 2: Y adiós. No volverás a saber de mí hasta que
- 16:24Speaker 2: recojas mi cuerpo para enterrarlo. El abad, que era varón
- 16:29Speaker 2: de Dios, levantó a Dora del polvo donde yacía postrada
- 16:32Speaker 2: y le dijo solemnemente, Ve en paz y ruega por mí.
- 16:37Speaker 2: La penitencia que hagas de hoy en adelante no es
- 16:40Speaker 2: necesaria ya para obtener el perdón de tu pecado. Al
- 16:44Speaker 2: separarte de este niño... Al renunciar a lo que amas,
- 16:47Speaker 2: te hiciste la mejor penitenciaria. Más fácil es azotarse los
- 16:52Speaker 2: lomos que azotarse el corazón, y menos duele un silicio
- 16:55Speaker 2: en la cintura que la voluntad. La última prueba será corta,
- 17:00Speaker 2: pronto recogeré tu santo cuerpo. Y al año lo recogió piadosamente,
- 17:06Speaker 2: como piadosamente debe leerse esta historia, algo semejante a la
- 17:10Speaker 2: de Santa Teodora Alejandrina, cuya fiesta celebra la iglesia el
- 17:13Speaker 2: 14 de septiembre. El cuarto. Gran bataola aquel día, en
- 17:25Speaker 2: el siempre pacífico y silencioso Palacio Episcopal de Arcaila. entradas
- 17:30Speaker 2: y salidas de presbíteros y canónigos con la tejuela bajo
- 17:33Speaker 2: el brazo y los manteos flotantes, y de señorones y
- 17:36Speaker 2: caciques de la ciudad y de veinte leguas a la redonda,
- 17:39Speaker 2: muy solapados, de levita cerrada, guantes prietos acabaditos de estrenar
- 17:44Speaker 2: y bastones de puño dorado y reluciente contera, zambra en
- 17:47Speaker 2: las amplias cocinas, bullir de pinches y marmitones, limpiando legumbres,
- 17:52Speaker 2: batiendo claras y picando jamón, llegada de mandaderas de convento
- 17:56Speaker 2: con recados de las monjitas y fuentes de natillas muy
- 17:59Speaker 2: bordadas y festoneadas. Bureo y trajín magno en el comedor
- 18:04Speaker 2: para disponer y adornar la luenga mesa de cuarenta cubiertos,
- 18:07Speaker 2: disimulando que el servicio no era parejo y que el
- 18:10Speaker 2: señor obispo, no contando con dar banquetes de tanto rumbo,
- 18:14Speaker 2: había tenido que pedir prestado un suplemento de mantelería, de cristalería,
- 18:19Speaker 2: de servicio de plata y de vajilla de losa. El
- 18:23Speaker 2: caso se consideraba mortificante para el amor propio del mayordomo
- 18:27Speaker 2: de palacio, y dos o tres veces sus labios apretados
- 18:30Speaker 2: dejaron escapar frases agridulces, más agrias que dulces, si toda
- 18:35Speaker 2: la verdad ha de decirse, contra el exceso de la caridad,
- 18:39Speaker 2: porque en todo cabe exceso, y el no hacerse cargo
- 18:42Speaker 2: de que las dignidades y altos puestos tienen sus exigencias,
- 18:45Speaker 2: y docena y media de tenedores con mellas no es
- 18:48Speaker 2: nada para la casa de un prelado, expuesto a que
- 18:52Speaker 2: de repente le caiga encima el chaparrón de un convite
- 18:55Speaker 2: tan solemne como aquel. Priolera, el ministro del ramo, el
- 19:00Speaker 2: de García y justicia en persona, que al pasar por
- 19:03Speaker 2: Arcai la quería entregar en propia mano al más joven
- 19:07Speaker 2: de los obispos españoles y uno de los más venerables
- 19:10Speaker 2: ya por sus merecimientos y ejemplar virtud, el pectoral de amatista,
- 19:14Speaker 2: regalo de una altísima persona. Mal como se pudo, remediáronse
- 19:19Speaker 2: las deficiencias y discordancias del servicio y hasta quedó la
- 19:22Speaker 2: mesa que daba gozo con sus ocho compoteras de variados
- 19:26Speaker 2: dulces monjiles, sus tres canastillas llenas de magníficas flores naturales,
- 19:30Speaker 2: sus cuatro platos de escogidas frutas, sus cinco ramilletes de helados,
- 19:35Speaker 2: caramelo y almendras, sus dos piñas obsequio de un indiano.
- 19:39Speaker 2: Sus servilletas dobladas y repulgadas figurando una serie de blancas mitras,
- 19:43Speaker 2: sus seis candelabros de plata con bujías de color y
- 19:46Speaker 2: su profusión de copas para los diversos vinos que habían desechado.
- 19:51Speaker 2: Acudieron a ver la mesa algunas señoras de lo principal
- 19:54Speaker 2: de Arcaila y se extasiaron, llenas de orgullo y cayéndose
- 19:58Speaker 2: les lavaba por el lucimiento de su obispo ante los
- 20:01Speaker 2: peces gordos de Madrid. que, al cabo, sobre Arcaila refluía
- 20:05Speaker 2: el honor dispensado al obispo, y ahora verían los envidiosos
- 20:09Speaker 2: y los malos e incrédulos cómo se estiman elevadas esferas
- 20:12Speaker 2: al que lo merece, y cómo no hacían ellos nada
- 20:16Speaker 2: de más en desvestirse por su pastor. Las tres acababan
- 20:20Speaker 2: de sonar pausadamente en el gran reloj de la torre
- 20:23Speaker 2: del arcailense catedral, y el obispo, de ocupar una de
- 20:27Speaker 2: las presidencias de la mesa frente al ministro, que aceptaba,
- 20:30Speaker 2: sonriendo e inclinándose la otra, cuando el portero de palacio
- 20:34Speaker 2: vio cruzar el zaguán y dirigirse resueltamente hacia la escalera
- 20:38Speaker 2: una señora desconocida de aspecto en tal sitio asas extraño.
- 20:43Speaker 2: Para ojos inexpertos, ignorantes de ciertos artificios del tocador, la dama,
- 20:48Speaker 2: o fuese lo que fuese, representaba cuarenta años a lo sumo.
- 20:52Speaker 2: Para los inteligentes, sabe Dios si podrán añadirse a la
- 20:55Speaker 2: cuenta cuatro lustros bien corridos. Cinchado por un corsé magistral,
- 21:01Speaker 2: El talle de la señora se gallardeaba señalando ciertas curvas osadas,
- 21:06Speaker 2: mórbidas aún. El traje era de corte exagerado y provocativo,
- 21:10Speaker 2: y el sombrero, redondo, enorme, y broches de brillantes falsos,
- 21:15Speaker 2: sombreaba la cara lunar barnizada de afeites en que los
- 21:18Speaker 2: labios de vermellón se destacaban como herida reciente, mientras el pelo,
- 21:23Speaker 2: teñido de un rubio cobre, fulguraba recordando la aureola de
- 21:27Speaker 2: fuego de Satanás. Indignado y escandalizado, el portero se acercó
- 21:32Speaker 2: en actitud hostil a la intrusa, y al llegarse a
- 21:35Speaker 2: ella recibió una bocanada de esencias y perfumes que por
- 21:38Speaker 2: poco le tumban de espaldas, apestándole más que si fuese
- 21:42Speaker 2: vaho de infernal azufre, emanación de las calderas malditas.—¡ Eh, señora, eh,
- 21:48Speaker 2: no se pasa!— gruñó el portero. Pero la dama, que
- 21:52Speaker 2: sin duda esperaba recibimiento semejante, se lanzó impávida por la
- 21:56Speaker 2: escalera de piedra, empujó la mampara de Damasco y se
- 21:59Speaker 2: coló de rondón en la antesala, donde un familiar platicaba
- 22:03Speaker 2: con dos o tres rezagadas de botas, con media docena
- 22:06Speaker 2: de señores formales y tal cual bulle bulle desperdigado del
- 22:10Speaker 2: séquito del ministro. En pos de la intrusa subía el portero, desalado,
- 22:15Speaker 2: sin aliento ni para reiterar el« no se pasa». Familiar,
- 22:20Speaker 2: damas y caballeros volviéronse sorprendidos, mientras la señora, arrogante, se
- 22:25Speaker 2: plantaba desafiándolos, retando si era preciso al universo.— Señora— advirtió
- 22:31Speaker 2: el familiar acudiendo en auxilio del portero—, no puede usted
- 22:35Speaker 2: ver a su ilustrísima. Tenga la bondad de retirarse.—¡ Que
- 22:39Speaker 2: no puedo verle!— repitió la perfumada, despidiendo a cada contoneo
- 22:44Speaker 2: del talle la misma inequívoca peste almizclada y oriental.—¡ Que
- 22:48Speaker 2: no puedo! ¡Ja!¡ Eso ya lo vamos a ver ahora!—¡
- 22:52Speaker 2: No poder ver yo al obispo de Arcaila!¡ Pues está bueno!—¡ Imposible, señora!¡
- 22:58Speaker 2: Lo siento mucho!— exclamó el familiar, algo preocupado, y bajando
- 23:03Speaker 2: cautelosamente la voz, porque notaba la extrañez y recelo indefinible
- 23:07Speaker 2: del grupo reunido en la antesala.— Su ilustrísima en este
- 23:11Speaker 2: instante está comiendo. Mañana a otra hora veremos si es
- 23:15Speaker 2: posible que conceda usted una audiencia.¿ Audiencia a mí? Atraso simple. Audiencia.
- 23:23Speaker 2: Audiencia a su madre. La frase cayó como una bomba
- 23:26Speaker 2: en el grupo de la antesala. Madre. Si la intrusa
- 23:30Speaker 2: llega a soltar otra cosa, una enormidad realmente atroz no
- 23:34Speaker 2: sería mayor el escándalo. Madre. Aquello la madre del obispo
- 23:39Speaker 2: de Arcaila. Salía cierto lo que decían en voz baja
- 23:43Speaker 2: los impíos de la prensa y los rebeldes del cabildo.
- 23:46Speaker 2: lo que llamaban calumnia infame los amigos y admiradores del prelado.
- 23:51Speaker 2: Que este era un hijo espurio, recogido por su padre
- 23:54Speaker 2: a fin de que no se degradase al contacto de
- 23:57Speaker 2: la mujer galante y venal que le había llevado en
- 23:59Speaker 2: sus entrañas. Aquella historia de opropio se confirmaba con la
- 24:03Speaker 2: presencia de la pájara, de la empedernida y vieja pecadora.
- 24:08Speaker 2: Y qué oportunidad la suya, aparecerse en tal momento. El
- 24:12Speaker 2: familiar se interpuso aterrado, tan fuera de sentido que ni
- 24:15Speaker 2: acertaba a formar cláusula.— La señora madre de su ilustrísima
- 24:21Speaker 2: ha fallecido hace muchos años. Tartamudeó cruzando las manos con
- 24:25Speaker 2: angustia implorando misericordia.—¿ Fallecer? Pronto me enterrado usted, curita. Exclamó
- 24:33Speaker 2: riendo cínicamente la del perfume. y como una cabra deslizóse
- 24:37Speaker 2: de entre el grupo hostil. Guiada por su instinto maléfico,
- 24:41Speaker 2: se lanzó al largo pasillo, y no sin tropezar con
- 24:44Speaker 2: un mozo que llevaba una fuente de frito y volcarla entera,
- 24:47Speaker 2: hizo irrupción en el comedor. El familiar la seguía desesperado
- 24:52Speaker 2: sin conseguir darle alcance. Cuando vio surgir, a manera de
- 24:56Speaker 2: espectro del pasado, a la mujer que tan amenazado le
- 25:00Speaker 2: tenía con armarla gorda si no le enviaba dinero y
- 25:03Speaker 2: más dinero, el obispo de Arcae la palideció y se demudó,
- 25:07Speaker 2: como el sentenciado cuando ve el patíbulo. No amor, no ternura,
- 25:12Speaker 2: sino vergüenza y espanto le causaba, por terrible anomalía, la
- 25:16Speaker 2: presencia de la que le había concebido en el pecado,
- 25:19Speaker 2: abandonado en la niñez, olvidado en la juventud y abochornado
- 25:23Speaker 2: y torturado en la edad viril. Cabalmente la ignominia y
- 25:27Speaker 2: degradación de la madre impulsaron al hijo a abrazar el sacerdocio,
- 25:31Speaker 2: renunciando para siempre al amor, al hogar, a toda perspectiva
- 25:35Speaker 2: de felicidad mundana. Y ahora se le presentaba, le echaba
- 25:40Speaker 2: en rostro la afrenta, allí, en presencia de todos, delante
- 25:44Speaker 2: de los que venían a honrarle en ocasión de estar
- 25:46Speaker 2: recibiendo públicamente un testimonio de respeto, un homenaje alagueño y merecido.
- 25:52Speaker 2: Era hombre el obispo, era de carne su corazón y
- 25:56Speaker 2: se retorcieron en él las víboras de una tentación horrible. Desmentir, negar,
- 26:01Speaker 2: expulsar a aquella mujer sin perder un minuto, como a
- 26:05Speaker 2: una pobre loca. Pero casi en el mismo instante, los
- 26:09Speaker 2: brillantes del rico pectoral que estrenaba enviaron un rayo claro
- 26:13Speaker 2: a sus pupilas. La cruz resplandeció. Y descolorido, sereno, grave…
- 26:19Speaker 2: Cerrando los ojos, pisoteándose las pasiones, el obispo se levantó,
- 26:24Speaker 2: fue al encuentro de la intrusa, tendió la frente al
- 26:27Speaker 2: beso de los impuros labios maternales y, volviéndose a los convidados,
- 26:32Speaker 2: dijo en voz algo velada pero tranquila. Mi madre ha
- 26:37Speaker 2: querido honrar hoy mi mesa. Madre, siéntese donde le corresponde,
- 26:42Speaker 2: la presidencia, frente al señor ministro. Años después decía el obispo,
- 26:49Speaker 2: cargado de edad y de méritos, envuelta su humildad en
- 26:52Speaker 2: la púrpura cardenalicia como el cielo se envuelve en las
- 26:55Speaker 2: magnificencias del ocaso. Así como hay hijos de lágrimas, puede
- 27:00Speaker 2: haber padres y madres de penitencia. Yo pedí tanto por
- 27:04Speaker 2: mi madre que tuve el consuelo de verla morir en
- 27:08Speaker 2: un convento de Arcaela, a donde se retiró voluntariamente. FIN
- 27:18Speaker 2: El aviso. No desconfiemos nunca, decía el padre Baltar, curtido
- 27:23Speaker 2: ya en las líneas del confesionario. No desconfiemos nunca de
- 27:27Speaker 2: la salvación de un alma, porque sería desconfiar también.¡ Qué
- 27:32Speaker 2: horror y qué absurdo de la inefable misericordia!¿ No han
- 27:36Speaker 2: oído ustedes de los granitos de trigo que se encontraron
- 27:39Speaker 2: en el fondo de las pirámides, allá en la cámara
- 27:42Speaker 2: sepulcral de los faraones, donde al parecer solo existía la
- 27:45Speaker 2: lobreguez de la muerte? Pues alguien que pasó por loco
- 27:49Speaker 2: sembró ese trigo, y el grano, con sus dos mil
- 27:52Speaker 2: años de fecha, germinó, echó espiguita, y aquella espiguita pudo
- 27:57Speaker 2: amasarse en una hogaza de pan.¿ Qué digo pan? Se
- 28:01Speaker 2: pudo amasar en una hostia, el cuerpo de Cristo sacramentado.
- 28:06Speaker 2: Si los que registramos las tinieblas de las almas, que
- 28:08Speaker 2: a veces son cámaras sepulcrales con hedor de muerte, dejásemos
- 28:12Speaker 2: apagar la lámpara de la esperanza,¿ qué haríamos? sentarnos a
- 28:17Speaker 2: llorar en las tinieblas. Voy a referirles a ustedes, prosiguió,
- 28:23Speaker 2: un sucedido que puedo contar porque no lo aprendí en
- 28:26Speaker 2: los dominios del sigilo absoluto, o sea, en la confesión.
- 28:29Speaker 2: El mismo protagonista de la historia se la confió a
- 28:32Speaker 2: algún amigo, y aunque no hemos de considerarla pública, tampoco
- 28:37Speaker 2: es hoy ningún secreto. Era el héroe, a quien llamaré Román,
- 28:41Speaker 2: un hombre como hay bastantes en la sociedad contemporánea. cristiano
- 28:46Speaker 2: y católico y hasta sincero creyente, pero indócila a la
- 28:49Speaker 2: regla y a la ley y tomando por letra muerta
- 28:52Speaker 2: los preceptos establecidos para vivificar las almas. No desacataba los
- 28:57Speaker 2: mandamientos de la iglesia, preciábase al contrario de observarlos, pero
- 29:02Speaker 2: hacían mangas y capirotes de los de la ley de Dios.
- 29:05Speaker 2: Como aquí todos somos gente formal, no repararé en decir
- 29:09Speaker 2: que el capítulo en que Román se creía más exento
- 29:12Speaker 2: de obligación era el de las mujeres. Este error es
- 29:16Speaker 2: comunísimo y no contribuye poco a sostener la anemia y
- 29:19Speaker 2: la miseria fisiológica de las generaciones actuales. La pureza de
- 29:23Speaker 2: costumbres es un tónico, y el pueblo que sabe conservarla
- 29:27Speaker 2: conserva también la virilidad y la salud. Ya ven ustedes
- 29:32Speaker 2: que prescindo del aspecto religioso y moral de la cuestión
- 29:35Speaker 2: y solo miro el social. Es para mí motivo de
- 29:38Speaker 2: gran sorpresa el ver que hoy, con tanto como se
- 29:41Speaker 2: invoca la higiene y se procura la robustez corporal, se
- 29:45Speaker 2: erige en axioma que todo es lícito en ciertas materias
- 29:48Speaker 2: y las restricciones antiguallas y ridiculeces deben caer en desuso.
- 29:53Speaker 2: Suprimir la responsabilidad, desatar el apetito, cubrirlo todo con el
- 29:58Speaker 2: manto de la risa, transformar el mundo civilizado en bosques
- 30:01Speaker 2: donde el cazador acecha la caza.¿ Qué es sino retroceder
- 30:05Speaker 2: al estado de barbarie? No me extraña el retroceso en
- 30:08Speaker 2: los ateos y en los impíos, que van a él
- 30:11Speaker 2: por la fuerza de la necesidad moral. Pero me duele
- 30:14Speaker 2: que almas como la de Román, a pesar de continuas
- 30:17Speaker 2: amonestaciones allí, donde no hablamos nosotros sino Jesucristo en persona,
- 30:22Speaker 2: a pesar de la medicina recaigan siempre. desdeñando parte de
- 30:27Speaker 2: la ley como se desdeña un texto viejo y arrinconado.
- 30:31Speaker 2: Viniendo a la historia, continuó el padre reponiéndose de una
- 30:35Speaker 2: involuntaria emoción. Diré a ustedes que Román, acérrimo defensor de
- 30:40Speaker 2: una causa política siempre vencida, guerrillero algunas veces, se había
- 30:45Speaker 2: visto en trances apuradísimos y en la última guerra civil,
- 30:48Speaker 2: encontrándose rodeado de enemigos, herido y perdiendo sangre, debió la
- 30:53Speaker 2: vida a un indomable veterano, el general Andueta, que con
- 30:57Speaker 2: riesgo de la suya le acorrió. Cuidóle después en la ambulancia,
- 31:01Speaker 2: le escogió para ayudante, y tratada la paz le proporcionó
- 31:05Speaker 2: medios de que viviese en Madrid con algún decoro. Retirado
- 31:08Speaker 2: hacía años Andueta con su familia en una aldea de
- 31:11Speaker 2: los Pirineos, enfermó y acribillado de mal cerradas cicatrices, Román
- 31:16Speaker 2: casi no sabía de él, pero conservaba el culto de
- 31:19Speaker 2: su recuerdo. Y a veces me daba una misita de
- 31:22Speaker 2: aduro por la salud y la dicha del general Andueta,
- 31:25Speaker 2: marqués de la real confianza. Entró en estos pormenores para
- 31:29Speaker 2: que vean ustedes si tenía chispa de incrédulo román. De incrédulo,
- 31:33Speaker 2: tanto como de ingrato. Las misas las ayudaba él en persona.
- 31:39Speaker 2: Indiferente por naturaleza al lucro, siempre apurado de dinero, vivía
- 31:43Speaker 2: Román en una modesta casa de huéspedes en la calle
- 31:45Speaker 2: de Atocha, con las incomodidades y estrecheces propias de tales alojamientos.
- 31:50Speaker 2: Era el verano, tiempo en que Madrid se despuebla, y
- 31:54Speaker 2: solo tres huéspedes albergaba la posada. Un burgalés venido a
- 31:57Speaker 2: despertar cierto expediente, Román que era fijo, y una señorita
- 32:03Speaker 2: como de 19 años, silenciosa. triste, vestida pobremente, de riguroso luto.
- 32:10Speaker 2: El humor franco y comunicativo de Román no bastaba para
- 32:13Speaker 2: animar la mesa redonda, pero a pocos días marchóse el
- 32:16Speaker 2: burgalés y quedaron solos Román y la señorita, comiendo y
- 32:20Speaker 2: almorzando juntos. No sería Román el que era, no tendría
- 32:24Speaker 2: el criterio que tenía si no juzgase ridículo verse mano
- 32:28Speaker 2: a mano con una mujer joven y agraciada y no ponerle,
- 32:32Speaker 2: como suele decirse, los puntos. No sentía por ella pasión,
- 32:37Speaker 2: ni aún el capricho tenaz de la remeda. No le
- 32:40Speaker 2: quitaba el sueño por ningún estilo la enlutada Román, pero
- 32:43Speaker 2: la encontraba allí, y era suficiente. Informóse de la pupilera
- 32:48Speaker 2: y averiguó que la señorita se llamaba María Mestre, que
- 32:51Speaker 2: era huérfana, que venía muy recomendada de unas monjas de
- 32:55Speaker 2: Pamplona a buscar colocación en alguna casa rica para acompañar
- 32:58Speaker 2: señoritas o cuidar de los niños, que se dudaba que
- 33:02Speaker 2: la encontrase, ni aún a la entrada del invierno. porque
- 33:05Speaker 2: para tales oficios solo gustan las extranjeras, las gringas, y
- 33:09Speaker 2: que doña Micaela, la susodicha patrona, le aconsejaba que bajase
- 33:14Speaker 2: los humos y entrase de doncella, único medio de saldar
- 33:17Speaker 2: la cuenta del hospedaje que iba engrosando. Semejantes noticias, lejos
- 33:22Speaker 2: de purificar la intención de Román respecto a la pobre muchacha,
- 33:25Speaker 2: la inflamaron con el torpe incentivo de la fácil ocasión.
- 33:29Speaker 2: No formó ningún plan, sino que se dejó llevar de
- 33:31Speaker 2: la corriente y la estrategia se la dictaron los acontecimientos.
- 33:35Speaker 2: Empezó prodigando a María mil atenciones en la mesa, y
- 33:39Speaker 2: la muchacha comenzó a deponer su reserva y mutismo. Estas
- 33:42Speaker 2: cosas se enredan como los gajos de cereza. De dar
- 33:46Speaker 2: gracias y decir sí y no, se pasa a dialogar.
- 33:48Speaker 2: De dialogar a platicar. De aquí a la sobremesa larga
- 33:52Speaker 2: y a celebrar ocurrencias y chistes. Luego al contento de
- 33:55Speaker 2: estar juntos. A aceptar un paseíto a la hora en
- 33:58Speaker 2: que refresca en la jardinera tranvía. Más tarde una taza
- 34:02Speaker 2: de chocolate o un vaso de horchata de chufas. Después
- 34:06Speaker 2: la excursión de noche, a pie, hacia las arboledas de
- 34:09Speaker 2: la Florida o del depósito de aguas. Finalmente llegó Román
- 34:13Speaker 2: a requerirla de amores y ella a dejarse requerir, pues
- 34:16Speaker 2: la afición ya tenía raíces en el pensamiento. Su primo
- 34:21Speaker 2: advirtió con dignidad del sacerdote los detalles de esta que
- 34:25Speaker 2: bien puede llamarse seducción, porque ni debo puntualizarlos ni hay
- 34:29Speaker 2: quien no los adivine. Aunque María, inexperta y abandonada, quiso defenderse,
- 34:35Speaker 2: no lo hizo con la resolución necesaria, y hubo un
- 34:38Speaker 2: día en que Román la combatió de tal suerte que
- 34:41Speaker 2: pudo dar por hecho que aquella misma noche conseguiría su
- 34:45Speaker 2: vergonzoso triunfo. Quedaron citados, y Román, agitado e intranquilo sin
- 34:51Speaker 2: saber por qué, se echó a la calle con ánimo
- 34:54Speaker 2: de entretener las horas que faltaban, hacia un calor bochornoso.
- 34:58Speaker 2: El celaje madrileño estaba de color de plomo y púrpura
- 35:01Speaker 2: como el del célebre boceto de Goya, y la tempestad
- 35:04Speaker 2: amagaba con rápidas exhalaciones que por momentos rasgaban con luz
- 35:08Speaker 2: sulfúrea las nubes. Román iba al azar, callejeando, distraído y absorto,
- 35:14Speaker 2: sin reflexionar en qué, cuando dentro de la lógica del
- 35:17Speaker 2: pecado debía hallarse gozoso, en realidad sentía una especie de angustia.
- 35:23Speaker 2: La costumbre le trajo a las puertas de la iglesia
- 35:25Speaker 2: donde yo celebraba entonces y donde muchas veces me había
- 35:29Speaker 2: servido de acólito. Vio que entraba gentío y entró también
- 35:32Speaker 2: por instinto o pensando tal vez que un acto de
- 35:36Speaker 2: devoción atenuaba la gravedad del delito ya inminente. La iglesia
- 35:40Speaker 2: estaba iluminada por cientos de sirios, el altar mayor adornado
- 35:44Speaker 2: con flores, revestidas de colgaduras de damasco encarnado las paredes.
- 35:49Speaker 2: Era el último día de una solemne novena y había manifiesto, gozos,
- 35:54Speaker 2: reserva y plática.—¿ Predicaba usted?— exclamamos interrumpiendo al padre Baltar.—
- 36:00Speaker 2: Creo que sí— contestó, algo cortado—, pero no me atribuyan
- 36:05Speaker 2: ustedes mérito ninguno porque cuando Román entró en la iglesia
- 36:09Speaker 2: el sermón había concluido e iban a reservar. El único
- 36:13Speaker 2: predicador que da en mitad del corazón es Cristo. Román
- 36:17Speaker 2: fijó la mirada en el sagrario y al reflejo de
- 36:19Speaker 2: los sirios, conservando tal vez en la pupila el color
- 36:22Speaker 2: de las nubes o el tono de las cortinas, vio
- 36:25Speaker 2: que la sagrada forma no era blanca sino roja, de
- 36:28Speaker 2: un rojo intenso, rojo sangre. Espantado se abrió camino entre
- 36:33Speaker 2: la multitud y salió a la calle, y halló el
- 36:36Speaker 2: cielo no ya encarnado a trechos, sino incendiado todo él,
- 36:40Speaker 2: como una hoguera. Y volviendo a entrar en el templo
- 36:44Speaker 2: se arrodilló, sollozó, y cuando salió el último fiel y
- 36:48Speaker 2: comprendió que se iba a cerrar, tomó lentamente el rumbo
- 36:51Speaker 2: de su posada.¿ Creerán ustedes que iba arrepentido, que iba
- 36:55Speaker 2: resuelto a quitarse del peligro y del pecado? Ojalá. No,
- 37:00Speaker 2: por cierto. Sería no conocer la psicología de hombres como Román.
- 37:06Speaker 2: Iba a la manera del esquife cuando una ola lo
- 37:08Speaker 2: sube y otra lo baja, y sin embargo poco a
- 37:12Speaker 2: poco se acerca al abismo. Al ascender por la escalera
- 37:15Speaker 2: de la casa de huéspedes, ya casi había desechado el
- 37:18Speaker 2: temor y las lágrimas de atrición se habían secado en
- 37:20Speaker 2: sus ojos. Entró en el comedor con la fiebre de
- 37:24Speaker 2: la culpable Esperanza, con el vértigo de una ilusión que
- 37:27Speaker 2: viste de flores cuando toca. Allí debía esperarle María, y
- 37:31Speaker 2: allí la esperaba en efecto, pero con ella, en íntimo coloquio,
- 37:35Speaker 2: se encontraba también un mozo de veinte años. de riguroso
- 37:39Speaker 2: luto igualmente, y tan parecido a María que el más
- 37:42Speaker 2: ciego los tuviera por hermanos. Al entrar Román se levantó
- 37:47Speaker 2: el enlutado mozo y le tendió una carta, y como
- 37:49Speaker 2: Román le mirase sorprendido, dijo cortés y tristemente, es de
- 37:54Speaker 2: su amigo, del general Andueta.¿ Del general Andueta? Repitió aturdido
- 38:00Speaker 2: y sin comprender Román. Soy su hijo, esta es mi hermana,
- 38:06Speaker 2: explicó con afabilidad el muchacho. Aquí usaba el nombre de
- 38:09Speaker 2: mamá porque ya vi usted, teniendo que ponerse a servir,
- 38:14Speaker 2: un apellido tan famoso como el de Andueta. No diga
- 38:17Speaker 2: usted nada a nadie, que yo también vengo con ánimo
- 38:20Speaker 2: de trabajar y me da fatiga. Seremos mestre hasta que Dios... Pero,
- 38:26Speaker 2: pero mi general, su padre. Tartamudeó Román que temblaba con
- 38:31Speaker 2: todo su cuerpo y hasta con su alma. Ha subido
- 38:35Speaker 2: al cielo, pronunció el mozo con solemnidad. Escribió esta carta
- 38:40Speaker 2: muy poco antes de morir para recomendarme a usted, porque
- 38:44Speaker 2: decía que era usted su mejor amigo, su otro hijo,
- 38:47Speaker 2: y que era usted muy bueno, muy bueno. En usted confiamos, pues.¿
- 38:54Speaker 2: Y de esta vez se dio Román por avisado? Preguntamos
- 38:58Speaker 2: al padre Baltar, tan avisado que aquella misma noche se
- 39:02Speaker 2: mudó a otra posada y al año se casó con María,
- 39:05Speaker 2: un matrimonio ejemplar.¡ El granito de trigo! exclamamos satisfechos. Fin.
- 39:25Speaker 2: Hola gente,¿ cómo están? Mi nombre es Carolina, yo soy
- 39:28Speaker 2: la voz de Audiolibros Leyendas. Juntos. Este es un hermoso
- 39:31Speaker 2: proyecto que pretende poner un poco de buena vibra y
- 39:34Speaker 2: felicidad allá afuera, acompañando a las personas en su cotidiano
- 39:37Speaker 2: con diferentes tipos de lectura, desde aventura, suspenso, terror, cuentos
- 39:42Speaker 2: para niños, autoayuda, meditaciones, en fin, lo que se les ocurra.
- 39:48Speaker 2: Espero que hayan disfrutado del audio, para mí es todo
- 39:50Speaker 2: un honor que compartan su precioso tiempo conmigo. Y ya saben,
- 39:54Speaker 2: abajo del audio siempre está la famosa y mágica cajita
- 39:57Speaker 2: de descripción donde pueden encontrar cosas tan fascinantes como mis
- 40:00Speaker 2: redes sociales. Si quieren comunicarse conmigo, si quieren dejarme un mensaje,
- 40:04Speaker 2: si quieren preguntarme algo, sugerirme algo, o si no les
- 40:07Speaker 2: gustó y simplemente quieren quejarse, siéntanse libres de ir y
- 40:10Speaker 2: expresarme todo lo que crean necesario. Pero si realmente les
- 40:14Speaker 2: gustó el audio y me quieren apoyar, pueden pasarse por
- 40:17Speaker 2: YouTube y seguirme y darle un me gusta a todo
- 40:20Speaker 2: lo que disfruten. Ya si les caí súper bien, pueden
- 40:23Speaker 2: dar una vueltica por Patreon donde me pueden ayudar como
- 40:26Speaker 2: las personas de apoyo y las personas incondicionales que por
- 40:29Speaker 2: el valor de uno o dos cafecitos al mes me
- 40:31Speaker 2: están apoyando un montón y me ayudan a seguir adelante.
- 40:35Speaker 2: Y si vives en Argentina te dejo los vínculos de
- 40:37Speaker 2: Mercado Pago y de Cafecito, por ahí también me puedes
- 40:39Speaker 2: ayudar si quieres. Quiero agradecerles el haber llegado hasta este
- 40:43Speaker 2: momento del audio y espero que nos veamos pronto para
- 40:46Speaker 2: pasar el rato leyendo juntos. Muchas gracias. Chao.