Latest / Historias De Terror / 7 Impactantes Relatos de Terror Ocurridas en TIANGUIS en MÉXICO | Nunca COMPRES ROPA USADA | Historias Reales
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- 0:08Speaker 2: Nunca pensé que algo tan sencillo como la ropa de
- 0:11Speaker 2: segunda mano pudiera albergar tanto horror. Lo digo con la
- 0:15Speaker 2: voz temblorosa al recordar lo que me ocurrió en un
- 0:17Speaker 2: tianguis de Tlalnepantla, en el Estado de México, lugar al
- 0:21Speaker 2: que solía asistir desde que era niño. Mi familia siempre
- 0:25Speaker 2: ha creído en aprovechar ofertas y comprar ropa de paca
- 0:28Speaker 2: era algo normal en casa. Crecí rodeado de camisas usadas,
- 0:33Speaker 2: pantalones de mezclilla a medio gastar y chamarras un poco descocidas,
- 0:37Speaker 2: pero que aún podían usarse con un pequeño arreglo. Jamás
- 0:41Speaker 2: me pasó por la cabeza que esas prendas, traídas de
- 0:44Speaker 2: quien sabe dónde, pudieran tener un pasado tan oscuro. Yo
- 0:48Speaker 2: vivía a unas calles de un enorme terreno donde varias
- 0:51Speaker 2: personas guardaban su mercancía. Era un espacio grande y desordenado,
- 0:56Speaker 2: lleno de postes metálicos, techos improvisados y pasillos que parecían
- 1:00Speaker 2: un laberinto. Desde afuera se alcanzaban a ver los camiones
- 1:04Speaker 2: estacionados en fila, listos para descargar o llevar más pacas.
- 1:09Speaker 2: Justo en ese sitio se almacenaban las cargas de ropa
- 1:12Speaker 2: que se vendían en el Tianguis de la Esperanza, que
- 1:14Speaker 2: se instalaba cada miércoles y domingo. Aquel se había convertido
- 1:19Speaker 2: en mi lugar de paso obligado para surtirme de prendas baratas. Además,
- 1:24Speaker 2: un viejo amigo de la familia, al que llamaré Julián,
- 1:27Speaker 2: trabajaba allí cargando y acomodando los puestos. A veces lo ayudaba,
- 1:32Speaker 2: y en otras ocasiones sólo iba a saludarlo cuando terminaba
- 1:35Speaker 2: su jornada. El dueño de ese punto de venta de
- 1:39Speaker 2: ropa usada se llamaba Don Eusebio, un hombre robusto, de
- 1:42Speaker 2: voz ronca y carácter fuerte. Dicen que tenía otros puestos
- 1:46Speaker 2: repartidos por varios tianguis de la zona, no sólo de ropa,
- 1:50Speaker 2: sino también de juguetes y artículos de plástico. Pagaba a
- 1:54Speaker 2: Julián por día, y a él le convenía porque vivía
- 1:57Speaker 2: prácticamente a un lado de aquel terreno bodega que, con
- 2:00Speaker 2: los años, fue creciendo hasta convertirse en un complejo de
- 2:03Speaker 2: naves semiabandonadas. Allí guardaban no sólo las pacas de ropa,
- 2:08Speaker 2: sino carpas, estructuras metálicas y hasta tarimas de madera. Era
- 2:13Speaker 2: un sitio oscuro y con poca ventilación. En la noche
- 2:17Speaker 2: se volvía tenebroso, la iluminación se basaba en unos focos
- 2:20Speaker 2: colgantes que parpadeaban, proyectando sombras alargadas y siniestras en los pasillos.
- 2:26Speaker 2: Una madrugada, a eso de las tres, mi teléfono celular
- 2:30Speaker 2: sonó con insistencia. Me desperté aturdido. Era mi mamá, con
- 2:35Speaker 2: la voz agitada, pidiéndome que fuera a la bodega para
- 2:38Speaker 2: ver qué pasaba con Julián. Al parecer, el vigilante de
- 2:42Speaker 2: la bodega había llamado a don Eusebio para reportar un
- 2:45Speaker 2: olor muy fuerte que salía de las pacas recién traídas
- 2:48Speaker 2: de la frontera. Don Eusebio, sabiendo que Julián vivía cerca,
- 2:53Speaker 2: le marcó a él, pero no obtuvo respuesta. Después mi
- 2:57Speaker 2: mamá recibió otra llamada de un compañero de Julián, quien
- 3:00Speaker 2: le pidió ayuda. Me vestí como pude y salí a
- 3:03Speaker 2: toda prisa. La oscuridad de la madrugada y el aire
- 3:07Speaker 2: frío me generaban un escalofrío inexplicable. Algo me decía que
- 3:12Speaker 2: no debía ir, pero no podía dejar a Julián solo.
- 3:15Speaker 2: Sentía una opresión en el pecho que se volvió más
- 3:18Speaker 2: intensa conforme me acercaba a la bodega. Al llegar, encontré
- 3:23Speaker 2: el portón principal entreabierto. Un único foco iluminaba el acceso,
- 3:27Speaker 2: y por debajo de la luz pude ver al guardia,
- 3:30Speaker 2: un hombre de aspecto desaliñado llamado Román. Tenía la cara
- 3:34Speaker 2: desencajada y me hizo señas para que me acercara. Me
- 3:38Speaker 2: dijo que Julián había entrado a revisar el origen del olor,
- 3:41Speaker 2: pero todavía no salía. Román se negaba a acompañarme a buscarlo,
- 3:46Speaker 2: solo repetía que la peste era insoportable y que prefería
- 3:49Speaker 2: no acercarse más. Sentía que la respiración se me dificultaba.
- 3:55Speaker 2: Aquella mezcla de curiosidad, miedo y la responsabilidad de ayudar
- 3:58Speaker 2: a Julián me impulsaron a avanzar. Crucé ese portón y
- 4:03Speaker 2: apenas di unos pasos, el hedor me golpeó con furia.
- 4:07Speaker 2: Era un olor rancio, dulce y nauseabundo que hizo que
- 4:10Speaker 2: mis ojos se llenaran de lágrimas. El interior de la
- 4:13Speaker 2: bodega era un caos de pasillos formados por estantes metálicos
- 4:17Speaker 2: y pacas apiladas. Cada vez que avanzaba, un ruido sordo
- 4:21Speaker 2: retumbaba en la estructura, como si algo se arrastrara por
- 4:24Speaker 2: encima de las láminas del techo. Luché contra la náusea
- 4:28Speaker 2: y seguí caminando, alumbrándome con la linterna de mi celular.
- 4:33Speaker 2: El terreno estaba lleno de bultos de ropa, algunos abiertos,
- 4:36Speaker 2: otros aún envueltos en plástico grueso. El olor se intensificaba
- 4:41Speaker 2: en la parte más alejada, cerca de un rincón donde
- 4:44Speaker 2: las sombras eran más densas. Empecé a llamar a Julián
- 4:48Speaker 2: en voz baja, intentando no alterarme, y tampoco quise hacer
- 4:52Speaker 2: demasiado ruido para no provocar que algo o alguien se
- 4:55Speaker 2: diera cuenta de mi presencia. De pronto, me topé con
- 4:59Speaker 2: un rastro de moscas que zumbaban frenéticas, como si algo
- 5:03Speaker 2: las hubiera perturbado. Los insectos parecían salir de un espacio
- 5:07Speaker 2: entre dos estanterías. Me abrí paso y fue ahí cuando
- 5:11Speaker 2: lo vi. Era Julián, de pie, mirando con los ojos
- 5:15Speaker 2: desorbitados una paca abierta. La bolsa de plástico se había
- 5:19Speaker 2: rasgado por un costado, dejando escapar el tufo repugnante y
- 5:23Speaker 2: una nube de insectos. Me acerqué con cuidado y le
- 5:26Speaker 2: toqué el hombro para que volteara, pero se sacudió con
- 5:29Speaker 2: un sobresalto. Murmuró que no podía creer lo que había encontrado.
- 5:35Speaker 2: Sus manos temblaban tanto que apenas sostenían la linterna. El
- 5:39Speaker 2: foco parpadeante colgado sobre nuestras cabezas proyectaba sombras confusas, pero
- 5:44Speaker 2: alcancé a ver que la paca contenía prendas manchadas de
- 5:47Speaker 2: un líquido oscuro y viscoso. Había camisas, pantalones y abrigos
- 5:52Speaker 2: con grandes manchas parduzcas y secas. El olor era tan
- 5:56Speaker 2: penetrante que tuve que cubrirme la boca con la sudadera.
- 6:00Speaker 2: Julián me explicó a medias que don Eusebio le había
- 6:02Speaker 2: llamado para que revisara el estado de esa paca nueva,
- 6:05Speaker 2: y que cuando él llegó, las moscas ya formaban un enjambre.
- 6:09Speaker 2: Dio un paso atrás y señaló algo que, de entrada,
- 6:13Speaker 2: no logré identificar. Entre la ropa, distinguí lo que parecía
- 6:17Speaker 2: ser un bulto semi-humano, un contorno que sobresalía y se
- 6:21Speaker 2: hundía entre los pliegues de tela. Me acerqué con una
- 6:24Speaker 2: mezcla de horror y fascinación, como si mi mente se
- 6:27Speaker 2: negara a aceptar lo que mis ojos veían. El bulto
- 6:31Speaker 2: era un torso en descomposición, y lo peor de todo
- 6:34Speaker 2: es que no tenía cabeza. Parecía un cuerpo amputado, apenas
- 6:38Speaker 2: reconocible por los restos de brazos que asomaban. La piel
- 6:42Speaker 2: era de un tono ceniciento, y el olor que despedía
- 6:45Speaker 2: era indescriptible, una mezcla de carne podrida y químicos rancios.
- 6:50Speaker 2: La visión me revolvió el estómago y estuve a punto
- 6:53Speaker 2: de vomitar. Julián me sostuvo y me pidió que no gritara.
- 6:58Speaker 2: Él mismo estaba al borde de la histeria, pero intentaba
- 7:01Speaker 2: mantener la compostura. Traté de concentrarme, de entender qué estaba pasando.¿
- 7:07Speaker 2: Cómo había llegado ese cuerpo sin cabeza a la paca
- 7:10Speaker 2: de ropa?¿ Quién lo puso ahí? De repente, sentí como
- 7:15Speaker 2: si algo o alguien nos observase desde la penumbra. Los
- 7:19Speaker 2: focos colgantes se movieron con un crujido, y las sombras
- 7:22Speaker 2: que proyectaban parecían cobrar vida. Un escalofrío me recorrió la espalda.
- 7:27Speaker 2: Apenas tenía fuerzas para pronunciar palabra, pero logré susurrar a
- 7:31Speaker 2: Julián que debíamos salir de allí y llamar a la policía.
- 7:35Speaker 2: Sin embargo, en ese momento escuchamos un ruido sordo, como
- 7:39Speaker 2: pasos arrastrándose. Al girar la cabeza, nos topamos con una
- 7:44Speaker 2: figura alta y delgada parada a unos metros. Era un
- 7:48Speaker 2: hombre que vestía algo parecido a un abrigo desgastado, pero
- 7:51Speaker 2: su silueta carecía de cabeza. Al igual que el cuerpo
- 7:55Speaker 2: de la paca, parecía un muñeco descoyuntado. Nos quedamos petrificados
- 8:00Speaker 2: al verlo levantar el brazo, apuntando justo en dirección al
- 8:03Speaker 2: bulto maloliente. Si pudiera describir el horror que sentí, diría
- 8:08Speaker 2: que me quedé sin respiración, como si el mundo se
- 8:11Speaker 2: hubiera detenido. La figura estaba inmóvil, con el brazo extendido,
- 8:15Speaker 2: y me pareció ver que intentaba dar un paso hacia nosotros.
- 8:20Speaker 2: No sabría explicar cómo un ser sin cabeza podía moverse.
- 8:24Speaker 2: Con un impulso desesperado, jale a Julián para que corriera
- 8:27Speaker 2: conmigo hacia la salida. Él reaccionó un segundo después, y
- 8:31Speaker 2: los dos salimos disparados por el laberinto de pacas y
- 8:35Speaker 2: estructuras metálicas. El zumbido de las moscas, mezclado con nuestros
- 8:40Speaker 2: jadeos y el temblor de nuestros pasos, retumbaba en ese espacio.
- 8:44Speaker 2: Todo olía a muerte, a podredumbre, a algo maligno que
- 8:48Speaker 2: se alojaba en cada prenda manchada. Conforme huíamos, nos topamos
- 8:53Speaker 2: con más señales de que no estábamos solos. Golpes sutiles
- 8:57Speaker 2: en la lámina superior, crujidos que semejaban roces de tela
- 9:00Speaker 2: contra metal y una sensación de ser perseguidos. Nos equivocamos
- 9:05Speaker 2: de pasillo al menos dos veces, tropezando con cajas medio
- 9:08Speaker 2: abiertas y costales llenos de mercancía. Hubo un instante en
- 9:12Speaker 2: que me pareció ver, por el rabillo del ojo, una
- 9:15Speaker 2: mano huesuda que asomaba entre unas chamarras colgadas en un perchero.
- 9:20Speaker 2: Pero no quise detenerme a averiguarlo. Solo quería escapar de
- 9:24Speaker 2: ese laberinto maldito. Al fin encontramos la salida. Román, el vigilante,
- 9:30Speaker 2: seguía allí, temblando y sujetando con fuerza una linterna de batería.
- 9:35Speaker 2: Nos preguntó qué habíamos visto. Julián, con la voz quebrada,
- 9:40Speaker 2: trató de responder, pero las palabras no le salieron. Sólo
- 9:44Speaker 2: se agarraba la cabeza, murmurando que no podía creerlo. Comencé
- 9:49Speaker 2: a explicarle a Román que había un cuerpo en descomposición
- 9:52Speaker 2: y una especie de figura sin cabeza. El hombre palideció.
- 9:57Speaker 2: Agregó que don Eusebio había llamado horas antes para ordenarle
- 10:00Speaker 2: que abriera esas pacas, ya que algunas prendas estaban manchadas
- 10:04Speaker 2: de sangre y el olor era insoportable. Román se negó
- 10:08Speaker 2: a hacerlo porque había escuchado ruidos extraños, pasos, e incluso
- 10:12Speaker 2: juraba que alguien lo miraba desde detrás de las pilas
- 10:15Speaker 2: de ropa. En ese momento, el teléfono de Julián sonó.
- 10:20Speaker 2: Vimos en la pantalla el número de don Eusebio, pero
- 10:23Speaker 2: Julián no contestó. Estaba tan alterado que no podía sostener
- 10:27Speaker 2: el celular sin temblar. Luego el mío comenzó a vibrar.
- 10:32Speaker 2: Lo agarré y oí la voz de Don Eusebio exigiendo
- 10:35Speaker 2: saber qué pasaba con la mercancía, si estaba arruinada o
- 10:38Speaker 2: si se podía rescatar. Habló con un tono nervioso, casi desesperado.
- 10:44Speaker 2: Le dije que habíamos encontrado algo terrible, que tenía que
- 10:47Speaker 2: comunicarse con la policía y mandar cerrar la bodega. pero
- 10:51Speaker 2: él insistió en saber el estado de la ropa y
- 10:54Speaker 2: cuánta se había echado a perder. Me di cuenta de
- 10:57Speaker 2: que no le importaba el macabro hallazgo, sólo quería salvar
- 11:00Speaker 2: su negocio. Corté la llamada con un nudo en la garganta.
- 11:05Speaker 2: Julián y yo nos miramos. Sabíamos que la policía debía intervenir,
- 11:10Speaker 2: pero la presencia de aquel ser sin cabeza nos atormentaba demasiado,
- 11:14Speaker 2: como si todo fuera parte de una maldición. Algo en
- 11:18Speaker 2: mi interior me gritaba que aquellos restos humanos no habían
- 11:20Speaker 2: llegado ahí por casualidad. Me vino a la mente la
- 11:24Speaker 2: idea de que, tal vez, esa ropa pertenecía a personas
- 11:28Speaker 2: desaparecidas y que los responsables se deshacían de los cuerpos
- 11:31Speaker 2: mezclándolos con pacas de usados. El solo pensarlo me revolvió
- 11:36Speaker 2: el estómago. Julián me aseguró que no volvería a trabajar ahí,
- 11:40Speaker 2: que prefería perder el dinero que arriesgar su vida. Yo
- 11:44Speaker 2: lo apoyé. No había forma de olvidar lo que habíamos visto,
- 11:48Speaker 2: un cuerpo macabro y esa presencia imposible que apuntaba a
- 11:51Speaker 2: la bolsa, casi reclamando venganza o ayuda. No lo sé.
- 11:57Speaker 2: Después de esa noche, la policía llegó y se llevó
- 12:00Speaker 2: las pacas para investigar. Don Eusebio desapareció por unos días,
- 12:04Speaker 2: reapareció declarando que había sido un error logístico y que
- 12:08Speaker 2: desconocía cualquier asunto de cadáveres. El lugar quedó clausurado un tiempo,
- 12:13Speaker 2: pero al final lo reabrieron. Nadie quiso dar más explicaciones.
- 12:18Speaker 2: De Julián solo supe que se fue a vivir con
- 12:21Speaker 2: unos parientes en otro estado. Evitó por completo el tema,
- 12:25Speaker 2: supongo que no quiso volver a saber nada de tianguis
- 12:28Speaker 2: ni pacas malditas. Hoy, cada vez que paso cerca de
- 12:32Speaker 2: esa bodega, siento un escalofrío. Aunque se encuentra casi vacía
- 12:37Speaker 2: y sin actividad, aún veo de reojo que algo se
- 12:39Speaker 2: mueve entre las sombras, como una figura que se asoma
- 12:42Speaker 2: por detrás de las pacas apiladas. El recuerdo del hedor
- 12:46Speaker 2: pútrido me sigue persiguiendo, y estoy seguro de que nunca
- 12:50Speaker 2: más podré volver a comprar ropa de segunda mano sin
- 12:52Speaker 2: sentir ese nudo de ansiedad en el pecho. A veces,
- 12:57Speaker 2: por las noches, tengo pesadillas en las que camino entre
- 13:00Speaker 2: esos pasillos interminables y, al doblar una esquina, me encuentro
- 13:04Speaker 2: con la misma aparición sin cabeza que señala un bulto
- 13:06Speaker 2: hediondo en el suelo. Me despierto sudando y con la
- 13:10Speaker 2: certeza de que lo que vivimos aquella madrugada fue real.
- 13:14Speaker 2: No sé si las maldiciones existan, pero no veo otra
- 13:17Speaker 2: forma de describir lo que pasó. He intentado convencerme de
- 13:21Speaker 2: que todo fue alguna alucinación colectiva provocada por el olor
- 13:24Speaker 2: y los nervios de la madrugada. Sin embargo, cada detalle
- 13:28Speaker 2: de esa noche permanece grabado en mi memoria con abrumadora nitidez.
- 13:33Speaker 2: No hay día en que no piense en ese rostro ausente,
- 13:36Speaker 2: en ese cuerpo desmembrado y en la posibilidad de que
- 13:39Speaker 2: esa paca maldita siga circulando, fragmentada en distintas partes, con
- 13:43Speaker 2: trozos de ropa que aún guardan un secreto espeluznante. Esta
- 13:48Speaker 2: es la verdadera pesadilla. Saber que, mientras la mercancía cambie
- 13:52Speaker 2: de manos y se revenda en otros mercados, el horror
- 13:55Speaker 2: se dispersa, sembrando historias macabras en otros rincones de la ciudad.
- 14:00Speaker 2: Nada vuelve a ser igual después de una experiencia así.
- 14:04Speaker 2: Desde aquella noche, me alejo de los tianguis llenos de
- 14:07Speaker 2: ropa usada. Cada que paso frente a uno y veo
- 14:10Speaker 2: las pacas apiladas, escucho el zumbido de las moscas y
- 14:14Speaker 2: siento náuseas. No puedo dormir sin revivir el momento en
- 14:18Speaker 2: que me topé con esa figura sin cabeza, erguida ante
- 14:21Speaker 2: mí en la penumbra. A veces, en mi imaginación, juro
- 14:25Speaker 2: que aún la veo moverse, como si de verdad buscara algo.
- 14:29Speaker 2: Quizá su propia cabeza, quizá una justicia que se le negó,
- 14:33Speaker 2: o tal vez simplemente siembra el terror entre los curiosos
- 14:36Speaker 2: que abren esas pacas malditas sin preguntar de dónde provienen.
- 14:40Speaker 2: De lo que estoy seguro es de que hay cosas
- 14:42Speaker 2: que deben permanecer ocultas, lejos de la curiosidad humana. Quien
- 14:47Speaker 2: se interna en lugares oscuros, con olor a muerte y
- 14:50Speaker 2: cargados de historias siniestras, termina descubriendo que no existe peor
- 14:54Speaker 2: tiniebla que la que habita entre pacas viejas, pobreza y
- 14:57Speaker 2: silencio cómplice. Nunca volveré a entrar a esa bodega, ni
- 15:01Speaker 2: quiero saber si alguien más ha visto al hombre sin cabeza.
- 15:05Speaker 2: Prefiero conservar mi cordura antes que vivir otra noche como aquella.
- 15:10Speaker 2: Sin embargo, cuando cierro los ojos, me veo de nuevo
- 15:13Speaker 2: en ese pasillo estrecho, con el foco parpadeando y el
- 15:16Speaker 2: hedor incrustado en mi nariz. Y entiendo que, aunque trate
- 15:20Speaker 2: de huir, el verdadero horror se quedará conmigo para siempre.
- 15:32Speaker 2: Los juguetes que hablan. Siempre me han fascinado los tianguis.
- 15:38Speaker 2: El bullicio de la gente, los puestos abarrotados y la
- 15:41Speaker 2: mezcla de olores y colores me parecían una muestra vibrante
- 15:44Speaker 2: de la vida diaria, un caos ordenado donde uno puede
- 15:47Speaker 2: hallar prácticamente cualquier cosa. Quizá por eso me sentí atraído
- 15:51Speaker 2: a Tepito, un lugar que muchos consideraban peligroso, pero que
- 15:55Speaker 2: yo frecuentaba en busca de piezas curiosas o baratijas de colección.
- 16:00Speaker 2: Fue en una de esas excursiones donde me topé con
- 16:02Speaker 2: un viejo muñeco que terminó cambiando mi vida de la
- 16:05Speaker 2: forma más aterradora que jamás imaginé. Era un fin de
- 16:09Speaker 2: semana caluroso. El sol caía a plomo sobre la Ciudad
- 16:13Speaker 2: de México y los pasillos atiborrados del tianguis se volvían
- 16:16Speaker 2: insoportables al mediodía. Yo me movía con paciencia, echando un
- 16:21Speaker 2: ojo a los puestos de antigüedades, aunque no siempre lo
- 16:24Speaker 2: que vendían era auténtico. La mayoría eran copias baratas o
- 16:28Speaker 2: artículos robados, pero, muy de vez en cuando, uno podía
- 16:32Speaker 2: encontrar pequeñas joyas. Ese día, cuando ya me disponía a
- 16:36Speaker 2: regresar a casa sin nada interesante, vi un puestecillo reducido,
- 16:40Speaker 2: casi oculto tras un toldo rasgado, donde se amontonaban juguetes
- 16:44Speaker 2: viejos y objetos dispares, peluches descoloridos, carros de metal con
- 16:48Speaker 2: pintura saltada, muñecas de ojos vidriosos. El vendedor, un hombre
- 16:54Speaker 2: de aspecto cansado y mirada hundida, atendía sin mucho interés.
- 16:58Speaker 2: Mis ojos se posaron en un muñeco que resaltaba entre
- 17:01Speaker 2: la montaña de trastos, un mariachi pequeño, con traje negro
- 17:05Speaker 2: y detalles dorados, un sombrero de charro a juego y
- 17:08Speaker 2: un rostro pintado a mano que, en su momento, debió
- 17:11Speaker 2: ser gracioso. Sin embargo, el tiempo había pasado factura, la
- 17:16Speaker 2: pintura estaba cuarteada, los ojos tenían un tono opaco que
- 17:19Speaker 2: me resultó inquietante, y la sonrisa, en lugar de ser simpática,
- 17:24Speaker 2: parecía forzada, casi siniestra. Sentí un escalofrío, mas mi curiosidad
- 17:29Speaker 2: pudo más. Lo tomé con cuidado, notando que sus extremidades
- 17:34Speaker 2: eran rígidas, como si dentro tuviera un mecanismo antiguo. Le
- 17:38Speaker 2: pregunté al vendedor el precio y él me miró con
- 17:41Speaker 2: una mezcla de lástima y recelo. Me soltó una cifra
- 17:45Speaker 2: muy baja para un artículo de ese tipo. No pude
- 17:48Speaker 2: contener mi sorpresa. Me explicó, en voz baja, que el
- 17:53Speaker 2: muñeco era especial y que la gente solía devolverlo después
- 17:56Speaker 2: de comprarlo, alegando sucesos raros. Me advirtió que no lo adquiriera,
- 18:01Speaker 2: que era mejor que siguiera mi camino. Eso, por supuesto,
- 18:05Speaker 2: encendió más mi curiosidad. Pensé que se trataba de un
- 18:09Speaker 2: truco barato para persuadirme, como si quisiera que insistiera en comprarlo.
- 18:14Speaker 2: Al final, le di el dinero sin regatear y me
- 18:17Speaker 2: lo llevé en una bolsa de plástico. Sentí un nerviosismo
- 18:21Speaker 2: extraño mientras avanzaba por los pasillos atestados. Era como si
- 18:25Speaker 2: el muñeco me pesara demasiado, a pesar de que no
- 18:28Speaker 2: era tan grande. Tenía la sensación de que alguien me miraba.
- 18:33Speaker 2: Volteaba a cada tanto, entre los empujones y los gritos
- 18:36Speaker 2: de los vendedores, pero nadie parecía prestarme atención. Al salir
- 18:41Speaker 2: del tianguis, el calor sofocante me abrumó y corrí a
- 18:44Speaker 2: tomar un transporte que me dejara cerca de mi departamento.
- 18:48Speaker 2: Llegué a casa sudando y con el corazón acelerado. Dejé
- 18:52Speaker 2: la bolsa con el muñeco en la mesa de la
- 18:54Speaker 2: sala y me desplomé en el sillón un momento, intentando
- 18:58Speaker 2: normalizar mi respiración. Cuando al fin me calmé, saqué al
- 19:02Speaker 2: mariachi de la bolsa y lo coloqué sobre un aparador,
- 19:05Speaker 2: junto a algunos adornos. Tenía un raro magnetismo, sus ojos pintados,
- 19:10Speaker 2: algo desalineados, daban la impresión de seguirme. Reí para mis adentros,
- 19:15Speaker 2: imaginando que solo era mi sugestión y el haber escuchado
- 19:18Speaker 2: esa extraña advertencia en el tianguis. Con el paso del día,
- 19:23Speaker 2: fui sumido en mis actividades cotidianas, procurando olvidar la sensación
- 19:27Speaker 2: de inquietud. Sin embargo, conforme cayó la noche, empecé a
- 19:32Speaker 2: sentir un ligero malestar. Revisé varias veces que las ventanas
- 19:36Speaker 2: estuvieran cerradas y que la puerta no estuviera abierta. Sentía
- 19:41Speaker 2: corrientes de aire y un leve silbido en los rincones
- 19:43Speaker 2: del departamento, algo que me provocaba escalofríos. Me dijo a
- 19:48Speaker 2: mí mismo que era pura sugestión, que necesitaba dormir. Apagué
- 19:52Speaker 2: las luces cerca de la medianoche. Me costó conciliar el sueño,
- 19:57Speaker 2: pues la silueta del muñeco, visible desde mi habitación por
- 20:00Speaker 2: el reflejo de la luz de la calle, no me
- 20:02Speaker 2: dejaba en paz. Parecía un guardián siniestro, un mariachi que
- 20:06Speaker 2: vigilaba mi intimidad con su sonrisa congelada. Al fin, caí
- 20:11Speaker 2: en un sueño ligero, con la esperanza de que, al despertar,
- 20:14Speaker 2: el miedo fuera cosa de la imaginación. Pero en algún
- 20:18Speaker 2: punto de la madrugada, escuché risas. Me incorporé en la cama,
- 20:23Speaker 2: con el corazón saltando. Eran risas suaves, graves, como las
- 20:28Speaker 2: de un adulto burlón. No se parecía a ninguna voz
- 20:31Speaker 2: que reconociera. Pensé que venían de los vecinos, pero al
- 20:35Speaker 2: afinar el oído, me di cuenta de que parecía emanar
- 20:38Speaker 2: de mi sala. Miré el reloj, marcaba las tres de
- 20:42Speaker 2: la mañana. Un sudor frío me cubrió la frente. Otra
- 20:47Speaker 2: risa estalló, más ronca, y sentí un miedo que me
- 20:50Speaker 2: crispó los nervios. No me atrevía a encender la luz.
- 20:54Speaker 2: Aún así, reuní valor para levantarme. Mi departamento era pequeño,
- 21:00Speaker 2: de modo que en un par de pasos crucé la
- 21:02Speaker 2: puerta del cuarto y me asomé a la sala. La
- 21:05Speaker 2: penumbra reinaba, sólo la lámpara de la calle arrojaba un
- 21:08Speaker 2: rayo pálido sobre el piso. Avancé con sigilo, pisando el
- 21:12Speaker 2: suelo helado. Mi mirada se dirigió al aparador donde había
- 21:16Speaker 2: colocado al muñeco. Sentí un vuelco en el estómago al
- 21:20Speaker 2: notar que, en lugar de estar sentado, aparecía recostado, como
- 21:24Speaker 2: si hubiera cambiado de posición. Me acerqué en silencio, con
- 21:28Speaker 2: las piernas temblorosas, y contemplé su rostro. No veía nada especial,
- 21:34Speaker 2: excepto que su sonrisa me pareció más marcada, y su
- 21:37Speaker 2: sombrero estaba ligeramente ladeado. Me recriminé a mí mismo, tal
- 21:42Speaker 2: vez lo había dejado mal acomodado antes de dormir. Regresé
- 21:46Speaker 2: a la cama, tratando de convencerme de que eran ruidos ajenos,
- 21:50Speaker 2: no lo que mi mente me sugería. Sin embargo, costó
- 21:53Speaker 2: mucho volver a dormirme. Sentía que el mariachi me observaba,
- 21:58Speaker 2: e incluso me pareció oír un murmullo proveniente de su rincón.
- 22:02Speaker 2: Al día siguiente, me desperté con dolor de cabeza y
- 22:05Speaker 2: seguí mi rutina. Intenté deshacerme de la inquietud, pero la
- 22:10Speaker 2: idea de deshacerme también del muñeco me pareció exagerada. Pensé,
- 22:15Speaker 2: solo es un juguete viejo y feo, nada más. Con
- 22:19Speaker 2: cada hora que pasaba, la ansiedad se iba disipando y
- 22:22Speaker 2: me ocupé con mi trabajo. Al anochecer, volví, cené y
- 22:26Speaker 2: me dispuse a dormir temprano para recuperar el descanso perdido.
- 22:31Speaker 2: Ese fue el error. Alrededor de las dos de la madrugada,
- 22:35Speaker 2: un estruendo me sacó del sueño. Era como si algo
- 22:38Speaker 2: hubiera caído en la sala. Corría a encender la luz.
- 22:43Speaker 2: Mi mesa de centro estaba desplazada unos centímetros de su
- 22:46Speaker 2: lugar y el muñeco yacía en el suelo con el
- 22:49Speaker 2: traje desarreglado. No pude explicarme cómo había llegado allí, pues
- 22:53Speaker 2: yo lo dejé en el aparador. Un estremecimiento me recorrió
- 22:57Speaker 2: la espalda. Cuando me acerqué a recogerlo, me pareció sentir
- 23:01Speaker 2: un calor leve emanando de él como si estuviera vivo.
- 23:06Speaker 2: Lo dejé de nuevo en su sitio, casi arrojándolo, y
- 23:08Speaker 2: me aparté con repugnancia. Las horas siguientes fueron un infierno,
- 23:13Speaker 2: escuché rasguños, roces contra la pared, un susurro profundo que
- 23:17Speaker 2: decía algo ininteligible. Los ojos del muñeco parecían humedecerse. Mi
- 23:23Speaker 2: respiración se volvió agitada, y al fin, me derrumbé en
- 23:26Speaker 2: un rincón, deseando que llegara la luz del sol. Justo entonces,
- 23:31Speaker 2: con el corazón a punto de estallar, oí una voz ronca,
- 23:34Speaker 2: salida de ninguna parte, pronunciando con claridad,« Quiero volver al tianguis,
- 23:39Speaker 2: y tú vendrás conmigo». Sentí que la sangre se me helaba.
- 23:44Speaker 2: Era la voz del muñeco, aunque no movía la boca.
- 23:47Speaker 2: Me incorporé con un grito atascado en la garganta y
- 23:50Speaker 2: corrí hacia la puerta principal para huir. Pero la cerradura
- 23:54Speaker 2: pareció atorada, los dedos me temblaban demasiado como para girar
- 23:58Speaker 2: la perilla. La voz resonó de nuevo, repitiendo su exigencia
- 24:02Speaker 2: con un matiz burlón. Mi ansiedad escaló a un punto
- 24:06Speaker 2: de pánico total. Imaginé que, si lograba salir, este ente
- 24:10Speaker 2: me perseguiría. El aire parecía irrespirable. Empezaba a ver sombras
- 24:16Speaker 2: danzando en los rincones, sillas que se movían con un
- 24:19Speaker 2: ligero crujido. Como si algo rondara en la penumbra, alimentado
- 24:23Speaker 2: por el temor que me devoraba. Amaneció con lentitud, y
- 24:27Speaker 2: sólo la claridad logró disipar la opresión de la noche.
- 24:31Speaker 2: Tomé la determinación de deshacerme del muñeco. Lo metí en
- 24:35Speaker 2: una caja de cartón y salí de mi departamento, evitando
- 24:38Speaker 2: mirarlo directamente. Sentía que su mirada se clavaba en mí
- 24:42Speaker 2: incluso tras la tapa de la caja. Decidí llevarlo de
- 24:46Speaker 2: vuelta a Tepito, buscar a aquel vendedor y entregárselo de regreso.
- 24:51Speaker 2: No importaba si me reía en la cara o me estafaba,
- 24:54Speaker 2: sólo deseaba soltar esa cosa de una vez. Al llegar
- 24:57Speaker 2: al tianguis, me sorprendió un ambiente sombrío, quizá consecuencia de
- 25:01Speaker 2: mi paranoia. Cada puesto me parecía más amenazante que antes,
- 25:06Speaker 2: las voces de los vendedores sonaban secas y huecas. Busqué
- 25:10Speaker 2: al hombre que me había vendido el muñeco, pero su
- 25:13Speaker 2: lugar estaba vacío. Nadie recordaba haberlo visto, o al menos
- 25:17Speaker 2: nadie admitía saberlo. Empecé a merodear, con la caja en brazos,
- 25:22Speaker 2: rezando en silencio por un indicio. Entonces vi, a lo lejos,
- 25:26Speaker 2: a un individuo con un sombrero y traje oscuro, de espaldas.
- 25:31Speaker 2: Su figura me resultaba familiar. Lo seguí por los pasillos atestados,
- 25:36Speaker 2: esquivando clientes y puestos, pero se desvaneció entre la multitud.
- 25:41Speaker 2: Mi desesperación creció al entender que, tal vez, no podría
- 25:45Speaker 2: devolverle el muñeco a su dueño original. De pronto, me
- 25:49Speaker 2: vi en un callejón sin salida del tianguis, donde sólo
- 25:52Speaker 2: había muros sucios y bolsas de basura. Oí un murmullo
- 25:56Speaker 2: detrás de mí, la voz ronca del juguete.« No me dejes», repetía.
- 26:01Speaker 2: Arrojé la caja, temiendo enfrentar el contenido. Un escalofrío me
- 26:06Speaker 2: recorrió al imaginar que el mariachi saldría por sí solo
- 26:09Speaker 2: y me perseguiría. Corrí, sintiendo el corazón al límite, y
- 26:14Speaker 2: creí escuchar risas distorsionadas que rebotaban en los muros. No
- 26:18Speaker 2: sé cuánto tiempo vagué por los pasillos, extraviado en un
- 26:21Speaker 2: laberinto donde el calor y la fetidez del lugar me asfixiaban.
- 26:26Speaker 2: Al final, encontré una salida y huí del tianguis, desorientado,
- 26:30Speaker 2: hasta que mis piernas no pudieron más. Cuando regresé a
- 26:34Speaker 2: mi departamento, me acometió el terror de hallar al muñeco
- 26:37Speaker 2: esperándome en la sala. Entré con cautela, encendí todas las luces,
- 26:42Speaker 2: revisé cada habitación. No estaba. Sentí un alivio momentáneo, seguido
- 26:48Speaker 2: de un pavor latente, esa cosa quería volver al tianguis
- 26:51Speaker 2: y pretendía arrastrarme con ella. Aún así, a lo largo
- 26:55Speaker 2: de los días, no tuve más señales de su presencia.
- 26:59Speaker 2: Quizá la caja abandonada en aquel callejón había resuelto todo.
- 27:04Speaker 2: Quise creer que así era. Sin embargo, duermo con la
- 27:07Speaker 2: intranquilidad de que, en cualquier anochecer, el muñeco mariachi vuelva
- 27:11Speaker 2: a mi puerta, exigiendo que lo lleve de vuelta a
- 27:14Speaker 2: su vendedor o que cumpla algún pacto macabro que nunca
- 27:17Speaker 2: quise firmar. A veces, en la oscuridad de mi habitación,
- 27:21Speaker 2: juraría oír una risa sofocada, acompañada del eco de esa
- 27:25Speaker 2: voz ronca que me llama por mi nombre. Me pregunto
- 27:29Speaker 2: si el maldito juguete estará en manos de otro incauto,
- 27:32Speaker 2: repitiendo su ciclo de pesadilla, o si espera el momento
- 27:35Speaker 2: oportuno para cobrar su deuda conmigo. Desde entonces, no he
- 27:39Speaker 2: vuelto a Tepito. El simple pensamiento de adentrarme en ese
- 27:43Speaker 2: tianguis me produce náuseas, porque temo tropezarme con el puesto
- 27:47Speaker 2: donde compré al mariachi, o encontrarme cara a cara con
- 27:50Speaker 2: el viejo vendedor. Pero en mis noches más desesperadas, cuando
- 27:54Speaker 2: el insomnio me roba la cordura, pienso en la risa
- 27:57Speaker 2: que escuché, en la promesa de que tendríamos que regresar
- 28:00Speaker 2: juntos al tianguis, y no descarto la posibilidad de que
- 28:04Speaker 2: un día, por la fuerza o el engaño, ese muñeco
- 28:07Speaker 2: termine arrastrándome a una realidad aún más oscura, donde los
- 28:10Speaker 2: juguetes hablan con voces tenebrosas y exigen obediencia a quienes
- 28:14Speaker 2: tienen la desgracia de poseerlos. El niño perdido en el tianguis.
- 28:27Speaker 2: Era una tarde de domingo, y como de costumbre, decidí
- 28:30Speaker 2: ir al tianguis de mi barrio a despejar la mente.
- 28:33Speaker 2: Siempre me ha gustado sumergirme en esa mezcla de olores,
- 28:37Speaker 2: colores y sonidos, los gritos de los vendedores, las risas
- 28:40Speaker 2: de las familias, la música que sale de algún puesto
- 28:43Speaker 2: de discos. Es un microcosmos donde todos los estratos sociales
- 28:48Speaker 2: se mezclan, un lugar en el que se puede encontrar
- 28:50Speaker 2: desde un kilo de fruta hasta objetos insólitos o artesanías
- 28:53Speaker 2: que parecen salidas de un pueblo remoto. Yo acudía cada
- 28:58Speaker 2: fin de semana, casi como un ritual para desconectar de
- 29:01Speaker 2: mi rutina. Aquella tarde, sin embargo, sentía un mal presentimiento
- 29:06Speaker 2: en el estómago. Quizá era el calor sofocante, o el
- 29:10Speaker 2: arranque de un dolor de cabeza, o tal vez esa
- 29:12Speaker 2: extraña atmósfera que se apodera de algunos pasillos del tianguis
- 29:16Speaker 2: cuando el sol empieza a bajar. Me desplacé entre la multitud,
- 29:20Speaker 2: ojeando puestos de ropa, ojeando libros viejos en un estante polvoriento,
- 29:24Speaker 2: sin comprar nada. Notaba un aire pesado, como si una
- 29:29Speaker 2: tormenta se avecinara a pesar del cielo despejado. Pasadas las
- 29:33Speaker 2: seis de la tarde, el lugar seguía abarrotado. Los altavoces
- 29:37Speaker 2: anunciaban ofertas de verduras y un puesto de micheladas rebosaba
- 29:41Speaker 2: de gente. Yo estaba cerca de la sección de juguetes
- 29:45Speaker 2: y ropa de niño cuando sucedió algo que me sacó
- 29:47Speaker 2: de mi ensimismamiento, sentí un jalón en mi camisa. Me giré,
- 29:52Speaker 2: molesto al principio, pensando que alguien quería venderme algo con
- 29:56Speaker 2: demasiada insistencia. pero me encontré con un niño de unos 7
- 30:00Speaker 2: u 8 años, flacucho, la ropa sucia y el rostro encendido
- 30:04Speaker 2: en lágrimas. Lo primero que me inquietó fue su expresión
- 30:08Speaker 2: de pánico. Tenía los ojos rojos, las mejillas polvorientas y
- 30:13Speaker 2: la respiración agitada como si hubiera corrido mucho. Levantó la
- 30:17Speaker 2: vista y sin decir más, me extendió la mano con
- 30:21Speaker 2: un gesto suplicante. Sentí un nudo en la garganta. Le
- 30:25Speaker 2: pregunté si estaba perdido. Él asintió sin soltar palabra, con
- 30:30Speaker 2: la cabeza gacha, y apretó mi muñeca como un náufrago
- 30:33Speaker 2: aferrado a un salvavidas. Una oleada de compasión me sobrevino.
- 30:38Speaker 2: Le pregunté por sus padres o familiares, pero el niño
- 30:41Speaker 2: temblaba y se tragaba las lágrimas, incapaz de pronunciar una
- 30:45Speaker 2: respuesta coherente. Decidí llevarlo hacia donde estaban los policías del tianguis,
- 30:50Speaker 2: en la entrada principal, esperando que ayudaran a localizar a
- 30:54Speaker 2: su familia. Con cuidado, lo tomé de la mano y
- 30:57Speaker 2: lo guié a través de la multitud. Fue difícil avanzar,
- 31:01Speaker 2: la gente parecía no percatarse de la angustia del niño
- 31:04Speaker 2: ni de mis intentos por abrirnos paso. El calor aumentaba
- 31:08Speaker 2: mi ansiedad y el tacto de aquella manita helada me
- 31:11Speaker 2: producía un estremecimiento. A pesar de la muchedumbre, él parecía
- 31:16Speaker 2: ligeramente desvanecido, como si no terminara de encajar en la
- 31:20Speaker 2: realidad bulliciosa. Por fin llegamos a donde estaban los policías,
- 31:24Speaker 2: vestidos con chalecos reflejantes, conversando entre ellos. Les dije que
- 31:29Speaker 2: este niño estaba perdido, necesitaba ayuda para encontrar a sus familiares.
- 31:35Speaker 2: Uno de ellos, con semblante despreocupado, se inclinó para preguntarle
- 31:39Speaker 2: su nombre y sus datos. Fue entonces que algo espantoso ocurrió.
- 31:44Speaker 2: En cuanto el policía terminó de formular la pregunta, el
- 31:47Speaker 2: niño soltó mi mano con brusquedad y se esfumó. No
- 31:50Speaker 2: es que se echara a correr entre la gente o
- 31:52Speaker 2: que se ocultara tras un puesto. Simplemente, se desvaneció. Como
- 31:58Speaker 2: si su cuerpo se hubiera tornado vapor, sin dejar rastro.
- 32:02Speaker 2: Me quedé helado. El policía y yo nos miramos, sin
- 32:06Speaker 2: saber qué hacer. Fue un instante interminable, durante el cual
- 32:10Speaker 2: no pude articular palabras. El oficial, tras unos segundos de pasmo,
- 32:16Speaker 2: me preguntó si estaba bien, si había bebido algo. Le
- 32:20Speaker 2: conté la historia en voz baja, con el corazón retumbándome
- 32:23Speaker 2: en las costillas. Él suspiró, como si esta anécdota no
- 32:27Speaker 2: fuera nueva. Me recomendó que hablara con un vendedor veterano
- 32:31Speaker 2: de la zona, un hombre apodado El Güero, que conocía
- 32:34Speaker 2: todas las leyendas urbanas. Me dijo, con un aire grave,
- 32:39Speaker 2: que cada cierto tiempo, alguien reportaba la aparición de un
- 32:42Speaker 2: niño parecido. Y se rumoreaba que ese pequeño murió hace
- 32:46Speaker 2: más de 20 años. Me costó procesar la información y mis
- 32:51Speaker 2: manos temblaban mientras me apoyaba en un muro cercano. El
- 32:55Speaker 2: policía no parecía sorprendido, lo cual me impresionó más todavía.
- 33:00Speaker 2: Con la voz entrecortada, me disculpé y me alejé. Quería
- 33:04Speaker 2: averiguar más. Sabía, en el fondo, que no descansaría hasta
- 33:08Speaker 2: entender qué demonios acababa de presenciar. Caminé hasta uno de
- 33:13Speaker 2: los puestos de tacos cercanos, donde a menudo veía a
- 33:16Speaker 2: el güero desayunar los sábados. Lo encontré sentado, limpiándose el
- 33:20Speaker 2: sudor con un trapo, con la mirada astuta de quien
- 33:23Speaker 2: ha escuchado historias de todo tipo. Tras un breve saludo,
- 33:27Speaker 2: le conté mi experiencia. Mientras me escuchaba, su rostro se
- 33:32Speaker 2: fue oscureciendo, aunque sin extrañarse. Al terminar, me contó que,
- 33:37Speaker 2: hacía más de dos décadas, un niño desapareció en el tianguis.
- 33:42Speaker 2: Dicen que se soltó de la mano de su madre
- 33:44Speaker 2: en un descuido, y nunca lo volvieron a ver con vida.
- 33:47Speaker 2: Lo hallaron días después en una coladera cercana, pero su espíritu,
- 33:51Speaker 2: o una parte de él, parece que siguió vagando. Se
- 33:55Speaker 2: cuenta que, cada año, en fechas distintas, el niño se
- 33:59Speaker 2: aparece a alguien desconocido, pidiéndole ayuda para regresar a casa.
- 34:04Speaker 2: Muchos lo ignoran, a otros se les esfuma, y algunos,
- 34:08Speaker 2: según la leyenda, desaparecen con él. Un escalofrío me recorrió.
- 34:13Speaker 2: Sentí que el sudor me perlaba la frente, a pesar
- 34:16Speaker 2: de la leve brisa que corría en el atardecer. El
- 34:19Speaker 2: güero dijo que era la primera vez que alguien veía
- 34:22Speaker 2: al niño en plena tarde, pues usualmente sus apariciones eran
- 34:25Speaker 2: muy de noche. Me agarré la cabeza, mareado, intentando encontrar
- 34:30Speaker 2: una lógica mundana, quizá fue un niño real que se escapó,
- 34:34Speaker 2: y lo malinterpreté al verlo huir. Pero nada explicaba cómo
- 34:38Speaker 2: se desvaneció ante mis ojos. Los siguientes días fueron una
- 34:42Speaker 2: tortura mental. No podía quitarme de la cabeza al pequeño,
- 34:46Speaker 2: su mirada angustiada, su ropa sucia. Sentía una pena infinita
- 34:51Speaker 2: al imaginarlo vagando en busca de una familia que no
- 34:54Speaker 2: podía encontrarlo. Por las noches, tenía sueños donde lo veía
- 34:58Speaker 2: parado al pie de mi cama, tirando de mi sábana,
- 35:01Speaker 2: con los ojos rojos y el ceño fruncido. Me despertaba
- 35:05Speaker 2: con la sensación de que me observaba desde algún rincón
- 35:08Speaker 2: de mi habitación. Empecé a evitar el tianguis, temiendo otro
- 35:12Speaker 2: encuentro igual de inexplicable. Sin embargo, mi curiosidad venció al terror.
- 35:18Speaker 2: Una semana después del suceso, volví. Me sentía nervioso, con
- 35:23Speaker 2: las manos sudorosas, mirando de reojo cada paso. Pregunté a
- 35:28Speaker 2: varios vendedores si conocían la historia del niño que se
- 35:30Speaker 2: perdió hace 20 años. Algunos preferían fingir demencia, otros admitieron haber
- 35:36Speaker 2: escuchado la leyenda, pero no tenían detalles. Una señora mayor,
- 35:41Speaker 2: vendiendo hierbas medicinales, me dijo que hace mucho tiempo, la
- 35:45Speaker 2: madre del niño maldecía el tianguis y suplicó a todas
- 35:48Speaker 2: las fuerzas sobrenaturales para que su hijo apareciera. Desde entonces,
- 35:53Speaker 2: cada año su fantasma se presenta a alguien, esperando ayuda. Y,
- 35:58Speaker 2: cuando nadie puede ayudarlo, su tristeza y rencor se intensifican.
- 36:03Speaker 2: La mujer me recomendó que, si volvía a encontrar al niño,
- 36:06Speaker 2: encendiera una vela y rezara por él, que lo guiara
- 36:09Speaker 2: a la luz y no dejara que mi miedo lo alimentara.
- 36:12Speaker 2: No pude evitar sentir un escalofrío. No soy muy creyente, pero,
- 36:17Speaker 2: en ese momento, cualquier consejo me parecía mejor que el
- 36:21Speaker 2: pavor de sentirme desprotegido. Tres semanas pasaron sin novedades. Empezaba
- 36:27Speaker 2: a convencerme de que no vería al niño otra vez.
- 36:30Speaker 2: Quizás su aparición fue un evento único. Pero, en una ocasión,
- 36:35Speaker 2: tuve que quedarme hasta tarde en el tianguis para ayudar
- 36:38Speaker 2: a un conocido que vendía artículos electrónicos. Era casi medianoche
- 36:43Speaker 2: cuando desmontamos y la mayoría de los puestos estaban ya cerrados.
- 36:48Speaker 2: Me despedí y me encaminé a la salida principal. Entonces,
- 36:52Speaker 2: lo sentí antes de verlo, un frío repentino que heló
- 36:55Speaker 2: mi sudor, como si la temperatura descendiera de golpe. Miré alrededor,
- 37:00Speaker 2: y allí estaba el niño, a unos metros, parado en
- 37:03Speaker 2: medio del pasillo vacío. Sus ojos reflejaban la tenue luz
- 37:07Speaker 2: de un farol. Tenía la misma ropa sucia, la mirada
- 37:11Speaker 2: de terror, los labios fríos. Me acerqué despacio, intentando mantener
- 37:16Speaker 2: la calma. Recordé las palabras de la señora, no dejes
- 37:20Speaker 2: que tu miedo lo alimente. Me detuve a un par
- 37:23Speaker 2: de pasos de él. Lo llamé, con la voz temblorosa,
- 37:27Speaker 2: preguntándole si necesitaba ayuda. Él alzó su manita, igual que
- 37:32Speaker 2: la primera vez, y un gemido ahogado escapó de su garganta.
- 37:36Speaker 2: Saqué una vela de mi mochila, había comprado una hace días,
- 37:40Speaker 2: por si acaso, y la encendí con el mechero. El
- 37:44Speaker 2: temblor de mis dedos casi me lo impide. Sostuve la
- 37:47Speaker 2: luz hacia el niño, diciéndole, con un murmullo, que podía guiarlo,
- 37:52Speaker 2: que encontraría la paz. Mi voz vacilaba, llenándose de lástima
- 37:56Speaker 2: y terror al mismo tiempo. Sentía que algo en el
- 38:00Speaker 2: aire vibraba, como una energía contenida. La cara del niño
- 38:04Speaker 2: se contrajó en una mueca de angustia. Dio un paso
- 38:08Speaker 2: hacia mí, y noté que sus pupilas tenían un brillo antinatural.
- 38:12Speaker 2: Un escalofrío me subió por la columna, pero me mantuve firme,
- 38:16Speaker 2: repitiendo en mi mente que no debía temer. Con la
- 38:19Speaker 2: vela alzada, empecé a recitar una oración que recordaba de
- 38:23Speaker 2: mi infancia, sin saber si surtiría efecto. El niño alzó
- 38:27Speaker 2: la mirada al cielo y, de pronto, su cuerpo se
- 38:30Speaker 2: volvió translúcido, como una cortina de humo que se levanta.
- 38:34Speaker 2: Un viento helado, procedente de ninguna parte, apagó la flama
- 38:38Speaker 2: y me vi envuelto en la penumbra. Cerré los ojos,
- 38:42Speaker 2: sin atreverme a ver la siguiente transformación. Cuando los abrí,
- 38:46Speaker 2: el pasillo estaba vacío. Sólo la farola mortecina iluminaba los
- 38:51Speaker 2: puestos cerrados, y el aire había recuperado la temperatura normal.
- 38:56Speaker 2: Un silencio absoluto reinaba, salvo por algún perro lejano que
- 38:59Speaker 2: ladraba en la noche. Miré a mi alrededor, seguro de
- 39:03Speaker 2: que el niño había desaparecido otra vez. Pero esta vez,
- 39:07Speaker 2: algo en mí sintió un ligero alivio, como si hubiera
- 39:10Speaker 2: liberado un poco de su pena. Esa madrugada, regresé a
- 39:14Speaker 2: mi departamento con la cabeza confundida. No sabría decir si
- 39:18Speaker 2: ayudé al niño a encontrar la luz o si seguía
- 39:21Speaker 2: vagando en el tianguis. La gente cuenta que sigue apareciendo,
- 39:25Speaker 2: y tal vez es verdad. Sin embargo, desde aquel día
- 39:29Speaker 2: no lo he vuelto a ver con mis propios ojos.
- 39:32Speaker 2: Cuando paso por el pasillo donde me lo topé, me
- 39:35Speaker 2: invade una tristeza profunda, como si un eco de su
- 39:38Speaker 2: llanto permaneciera impregnado en las paredes. El tianguis retomó su
- 39:42Speaker 2: vida cotidiana. Los vendedores ofrecen sus productos con la misma algarabía,
- 39:47Speaker 2: los clientes regatean precios, y los niños corretean entre los
- 39:51Speaker 2: puestos comiendo chicharrones o esquites. No obstante, para mí, nada
- 39:56Speaker 2: es igual. Cada vez que escucho a un niño llorar
- 39:59Speaker 2: en la multitud, se me eriza la piel y volteo,
- 40:02Speaker 2: temiendo encontrar ese rostro manchado de tierra y esos ojos atormentados.
- 40:08Speaker 2: Mi mente se llena de la imagen de aquel niño
- 40:10Speaker 2: que se disolvió como niebla frente a mis ojos. A veces,
- 40:14Speaker 2: por las noches, en la quietud de mi cuarto, revivo
- 40:17Speaker 2: el instante en que su mano me aferró en busca
- 40:19Speaker 2: de protección. Recuerdo su súplica silenciosa y me pregunto si
- 40:23Speaker 2: aún sigue atrapado en ese laberinto de puestos, sin poder
- 40:27Speaker 2: reencontrar a su familia ni hallar el camino al descanso.
- 40:30Speaker 2: Ojalá mis torpes oraciones y mi vela lo hayan encaminado
- 40:33Speaker 2: hacia una liberación. Pero no lo sé con certeza. Por
- 40:38Speaker 2: lo pronto, cada año, en la fecha en que lo encontré,
- 40:41Speaker 2: enciendo una vela junto a mi ventana y pienso en él,
- 40:44Speaker 2: en su mirada suplicante. Y rezo, en mi humilde forma,
- 40:49Speaker 2: para que no deba arrastrar su pena eternamente. Si alguna
- 40:53Speaker 2: vez lo ves en un tianguis, rogándote ayuda, no le temas.
- 40:57Speaker 2: Extiende tu mano y guíalo. Ojalá, algún día, el niño
- 41:02Speaker 2: perdido en el tianguis deje de llorar y esos pasillos
- 41:05Speaker 2: sean sólo un lugar de comercio y risas, sin la
- 41:07Speaker 2: sombra de una tragedia que se repite a lo largo
- 41:10Speaker 2: de las décadas. El puesto de las muñecas rotas. Nunca
- 41:23Speaker 2: fui aficionado a coleccionar muñecas ni objetos por el estilo,
- 41:26Speaker 2: pero me encanta perderme en los pasillos atestados de un tianguis.
- 41:31Speaker 2: Hay algo magnético en el bullicio, los pregones de los vendedores,
- 41:34Speaker 2: el olor a antojitos y ese caos organizado que surge
- 41:38Speaker 2: entre los puestos de ropa, los trastos usados y las artesanías.
- 41:42Speaker 2: Era un sábado por la tarde cuando, después de años
- 41:45Speaker 2: de recorrer el mismo mercado, tropecé con un pasillo menos
- 41:49Speaker 2: transitado de lo habitual. Parecía que las lonas y los
- 41:52Speaker 2: carteles me llevaban a un rincón que no recordaba haber
- 41:55Speaker 2: visto antes, como si el tianguis se hubiera estirado hasta
- 41:58Speaker 2: crear un espacio nuevo. Allí, entre varios puestos improvisados, noté
- 42:03Speaker 2: uno particularmente lúgubre. No había colores llamativos ni estridencias, sólo
- 42:09Speaker 2: una mesa de madera con un mantel sucio y, sobre ella,
- 42:12Speaker 2: una multitud de muñecas. El toldo, raído y oscuro, dejaba
- 42:17Speaker 2: pasar apenas un rayo de luz oblicua que resaltaba los
- 42:20Speaker 2: pliegues rotos de sus vestidos y el brillo apagado de
- 42:23Speaker 2: sus ojos. Me acerqué casi por curiosidad, intentando distinguir sus formas.
- 42:29Speaker 2: Las muñecas eran de todos tamaños y estilos, algunas de
- 42:32Speaker 2: porcelana con rostros cuarteados, otras de plástico con la pintura
- 42:36Speaker 2: despintada y varias completamente desmembradas, sin brazos o piernas. Sentía
- 42:42Speaker 2: un escalofrío al ver los huecos donde debían ir sus ojos.
- 42:46Speaker 2: La vendedora, una mujer de tez arrugada y cabellos grises,
- 42:49Speaker 2: emergió de la penumbra como si llevara horas esperando que
- 42:53Speaker 2: alguien se atreviera a acercarse. Me saludó con un susurro
- 42:57Speaker 2: y me invitó a mirar su mercancía, enfatizando que cada
- 43:00Speaker 2: muñeca tiene una historia y busca a su dueño. Evité
- 43:04Speaker 2: su mirada, pues había algo en su expresión que me
- 43:06Speaker 2: resultó inquietante, sus pupilas parecían fijas, casi inertes. Pero la
- 43:12Speaker 2: curiosidad me retuvo y comencé a revisar la mesa sin
- 43:15Speaker 2: tocar nada, impresionado por lo deterioradas que estaban esas figuras. Entonces,
- 43:21Speaker 2: entre tantas muñecas, mis ojos se posaron en una que,
- 43:24Speaker 2: a diferencia de las demás, conservaba cierta entereza. Era de
- 43:29Speaker 2: trapo y plástico, con un rostro de vinilo sucio y
- 43:32Speaker 2: un vestido marrón lleno de remiendos. Sus ojos eran de vidrio,
- 43:36Speaker 2: fijos en una mirada perdida. Tenía el pelo sintético enredado
- 43:41Speaker 2: y en su mejilla derecha se veía una mancha rojiza,
- 43:44Speaker 2: como si hubiera sido salpicada de pintura o de algo peor.
- 43:48Speaker 2: Su boca permanecía entreabierta, enseñando unos pequeños dientes de plástico.
- 43:53Speaker 2: Sin saber por qué, sentí que aquella muñeca me llamaba
- 43:56Speaker 2: la atención de un modo hipnótico. Fue entonces que la
- 44:00Speaker 2: vendedora habló, casi en un murmullo, ella te eligió. La
- 44:05Speaker 2: miré con desconcierto. No estaba seguro de querer comprar algo
- 44:09Speaker 2: tan espantoso, pero sus palabras me sacudieron. Repetí, con un
- 44:14Speaker 2: hilo de voz, me eligió, y ella asintió, con una
- 44:17Speaker 2: pequeña sonrisa que me produjo más escalofríos. Dijo que no
- 44:21Speaker 2: exigía mucho dinero, que la muñeca requería un compromiso por
- 44:25Speaker 2: parte de su nuevo dueño. Aunque me sentía contrariado, saqué
- 44:29Speaker 2: unos billetes y se los di, casi como si estuviera
- 44:32Speaker 2: actuando en un trance. La mujer me ofreció la muñeca,
- 44:36Speaker 2: y al tomarla, me recorrió una sensación extraña, como un
- 44:39Speaker 2: hormigueo en las palmas. Ni siquiera me molesté en regatear,
- 44:44Speaker 2: solo quería apartarme de ese lugar lo antes posible. Salí
- 44:48Speaker 2: del pasillo con el corazón latiendo de prisa, apretando a
- 44:51Speaker 2: la muñeca contra mi pecho. Sentí que la mirada de
- 44:54Speaker 2: la vendedora se clavaba en mi nuca, aunque no me
- 44:57Speaker 2: atreví a volver la vista atrás. Caminé rápido por el tianguis,
- 45:01Speaker 2: topándome con los mismos puestos de siempre, la misma gente,
- 45:05Speaker 2: pero un poco más vacío que de costumbre. Fue un
- 45:08Speaker 2: alivio llegar a la salida y dejar atrás ese ambiente pesado.
- 45:13Speaker 2: Ya de camino a casa, me crucé con un par
- 45:15Speaker 2: de vecinos que me saludaron, pero no se percataron del
- 45:18Speaker 2: bulto que yo llevaba. No quise mostrarles la muñeca, tenía
- 45:22Speaker 2: un presentimiento de que mejor guardarla en silencio. Al llegar
- 45:26Speaker 2: a mi departamento, la examiné con detenimiento. Estaba visiblemente usada,
- 45:32Speaker 2: con manchas de óxido en los broches de su vestido
- 45:34Speaker 2: y la cara llena de polvo arraigado. La mancha rojiza
- 45:38Speaker 2: de su mejilla era más intensa de lo que pensé
- 45:40Speaker 2: al principio, parecía casi una cicatriz. Decidí limpiarla un poco
- 45:45Speaker 2: con un trapo húmedo, pero la suciedad no se dio demasiado.
- 45:50Speaker 2: Algo en su expresión resultaba perturbador, esos ojos de vidrio,
- 45:54Speaker 2: aparentemente inertes, parecían seguirme cuando me movía por la sala.
- 45:59Speaker 2: A la hora de dormir, no quise dejarla en un
- 46:01Speaker 2: lugar muy visible. Sin embargo, por alguna razón que no
- 46:05Speaker 2: logro explicar, terminé llevándola a mi cuarto y colocándola en
- 46:09Speaker 2: el buró. Como si algo me impulsara a tenerla cerca,
- 46:13Speaker 2: a pesar del desasosiego que me provocaba. Me dormí tarde,
- 46:17Speaker 2: dándole vueltas a la extraña sensación de haber hecho algo imprudente.
- 46:22Speaker 2: Cerca de las tres de la madrugada, desperté sin causa aparente.
- 46:26Speaker 2: Sentía el pulso acelerado y un frío inusual en la habitación.
- 46:31Speaker 2: Tardé un par de segundos en recordar dónde estaba. Fui
- 46:34Speaker 2: a tomar agua y, al regresar, dirigí la mirada al
- 46:37Speaker 2: buró para asegurarme de que la muñeca siguiera allí. Pero
- 46:41Speaker 2: no la vi. Alarmado, encendí la lámpara. Mi respiración se
- 46:46Speaker 2: hizo pesada. La muñeca estaba en mi almohada, casi rozando
- 46:51Speaker 2: mi cabeza, con la boca abierta como si quisiera pronunciar palabras,
- 46:54Speaker 2: y esos ojos brillando bajo la luz amarillenta. Solté un
- 46:59Speaker 2: grito ahogado y retrocedí hasta chocar con la pared. Mi
- 47:03Speaker 2: corazón latía a tal velocidad que creí que se detendría.
- 47:07Speaker 2: Me tallé los ojos, pensando que aún soñaba, pero la
- 47:10Speaker 2: escena no desaparecía. La muñeca me observaba en silencio, sin moverse,
- 47:15Speaker 2: sin emitir sonido alguno, pero su postura era distinta a
- 47:18Speaker 2: como la había dejado. Me atreví a estirar la mano
- 47:22Speaker 2: con cautela y la tomé del cuerpo, casi tirándola al piso.
- 47:26Speaker 2: Dejé escapar un jadeo de horror, sus extremidades parecían más
- 47:30Speaker 2: rígidas que antes, con el trapo tenso y las articulaciones forzadas.
- 47:35Speaker 2: Tomé coraje y la arrojé con fuerza al buró, sintiendo
- 47:38Speaker 2: un escalofrío recorrerme al imaginarla moviéndose por su cuenta. Encendí
- 47:43Speaker 2: todas las luces de la habitación. No pegué ojo el
- 47:46Speaker 2: resto de la noche. Intentaba buscar explicaciones lógicas, quizá la
- 47:51Speaker 2: puse en la almohada mientras dormía y no lo recordaba.
- 47:55Speaker 2: Pero mi mente no aceptaba esa excusa tan endeble. De
- 47:59Speaker 2: vez en cuando, dirigía la mirada hacia la muñeca, esperando
- 48:02Speaker 2: ver un parpadeo o algún movimiento brusco. Sin embargo, se
- 48:07Speaker 2: mantenía inmóvil, con la misma mueca en su rostro. Al
- 48:11Speaker 2: día siguiente, por pura paranoia, decidí devolver la muñeca a
- 48:15Speaker 2: la vendedora. No tenía ganas de enfrentarme a otro episodio así.
- 48:20Speaker 2: Fui al tianguis cerca del mediodía, revisando cada corredor. Pero
- 48:25Speaker 2: el lugar donde recordaba haber visto el puesto estaba vacío.
- 48:29Speaker 2: Otros vendedores me dijeron que ahí no se instalaba nadie
- 48:32Speaker 2: desde hacía tiempo. Busqué a la mujer de cabello gris
- 48:35Speaker 2: por todo el tianguis, sin éxito. Era como si jamás
- 48:39Speaker 2: hubiera existido. Mientras preguntaba, me di cuenta de que la
- 48:43Speaker 2: gente me miraba con curiosidad, como si llevara el miedo
- 48:47Speaker 2: dibujado en el rostro. Desesperado, me alejé con la muñeca
- 48:51Speaker 2: en la mochila. Me pasé horas vagando, pensando que tal
- 48:55Speaker 2: vez la vendedora sería un ambulante que cambiaba su ubicación. Nada.
- 49:01Speaker 2: Volví a casa, con un nudo en el estómago. No
- 49:04Speaker 2: quería tenerla cerca, pero tampoco la tiré al basurero. Algo
- 49:08Speaker 2: me frenó, como si sintiera que no podía deshacerme de
- 49:11Speaker 2: ella tan fácilmente. Opté por dejarla en un cajón con llave,
- 49:15Speaker 2: en una mesa que rara vez uso. Al cerrar el cajón,
- 49:19Speaker 2: sentí un alivio momentáneo. Esa noche, mis sueños fueron un
- 49:24Speaker 2: caos de imágenes siniestras. Veía la muñeca erguida en mi habitación,
- 49:28Speaker 2: mirándome con aquellos ojos vidriosos. Luego se reía con una
- 49:32Speaker 2: voz ronca que me llamaba por mi nombre. Desperté sudando,
- 49:36Speaker 2: buscando la silueta del juguete en la oscuridad. Para mi horror,
- 49:40Speaker 2: el cajón seguía cerrado, pero la llave estaba puesta en
- 49:43Speaker 2: la cerradura, girada. Revisé el interior y la muñeca se
- 49:47Speaker 2: encontraba exactamente en la misma posición o eso quise creer.
- 49:52Speaker 2: Sin embargo, su vestido estaba un poco más limpio, como
- 49:55Speaker 2: si alguien le hubiera quitado el polvo. Recordé que yo
- 49:59Speaker 2: la había limpiado un poco, pero no tanto.¿ Quién había
- 50:03Speaker 2: hecho eso? Pasaron algunos días. Intenté retomar mi rutina, esforzándome
- 50:09Speaker 2: por olvidar el asunto. No fui al tianguis para no
- 50:12Speaker 2: recordar el puesto. Pero la sensación de ser observado no
- 50:16Speaker 2: me abandonaba. En mi departamento, sentía ruidos leves, casi imperceptibles,
- 50:22Speaker 2: como si algo arrastrara los pies por el piso. A
- 50:26Speaker 2: veces creía oír susurros procedentes del cajón, murmullos que se
- 50:29Speaker 2: acallaban al encender la luz. Empecé a tener ojeras, un
- 50:34Speaker 2: temblor constante en las manos. Me volví descuidado en el trabajo,
- 50:38Speaker 2: sin contarle a nadie lo que me sucedía, por miedo
- 50:41Speaker 2: a que me tomaran por loco. Una noche, al llegar
- 50:45Speaker 2: a casa, noté que mi puerta estaba entornada. Me asusté,
- 50:49Speaker 2: pensando en un ladrón. Entré con cautela, encontrando todo en
- 50:53Speaker 2: aparente orden, salvo por la puerta del cajón, ahora abierta
- 50:57Speaker 2: de par en par. La muñeca se hallaba en el
- 51:00Speaker 2: centro de la mesa, sentada, con la espalda apoyada en
- 51:03Speaker 2: un florero. Parecía sonreír con más amplitud. Al verla, mi
- 51:09Speaker 2: corazón casi se detuvo. Dejé caer las llaves y reculé,
- 51:13Speaker 2: tropezando con el sillón. Me atreví a sujetarla del brazo
- 51:17Speaker 2: y la arrojé al suelo, conteniendo un grito de angustia.
- 51:21Speaker 2: Decidí que no podía mantener esa cosa maldita conmigo. Con
- 51:25Speaker 2: las manos sudando, la guardé en una bolsa de basura.
- 51:29Speaker 2: Salí de casa y conduje hasta una barranca en las
- 51:32Speaker 2: afueras de la ciudad, donde mucha gente tira desechos ilegales.
- 51:36Speaker 2: Aparqué el auto, bajé con la bolsa ahí, sin pensarlo más,
- 51:40Speaker 2: la arrojé por el precipicio, oyendo cómo rebotaba contra la maleza.
- 51:45Speaker 2: Volví al vehículo con el corazón acelerado, rogando que aquello
- 51:48Speaker 2: marcara el final de mi pesadilla. Mis siguientes noches fueron
- 51:52Speaker 2: algo más tranquilas. Dormí mejor y recobré un poco mi
- 51:56Speaker 2: ánimo habitual. Sin embargo, me vigilaba a mí mismo en
- 52:00Speaker 2: busca de señales de que la pesadilla no hubiera acabado.
- 52:04Speaker 2: El tianguis seguía allí, cada fin de semana, pero yo
- 52:08Speaker 2: lo evitaba para no remover recuerdos. Hasta que, un par
- 52:12Speaker 2: de semanas después, volví por mera necesidad. Tenía que comprar
- 52:16Speaker 2: una herramienta para la casa y, con cierto temblor, me
- 52:19Speaker 2: adentré de nuevo entre los puestos. Mientras caminaba por los pasillos,
- 52:23Speaker 2: sentí un baído. Me costaba respirar, recordando el suceso de
- 52:28Speaker 2: la muñeca. Tomé lo que necesitaba en un puesto de
- 52:32Speaker 2: herramientas y me dirigí a la salida. Justo cuando giré
- 52:36Speaker 2: la última esquina, mis ojos divisaron algo que me congeló,
- 52:39Speaker 2: un puesto modesto, con algunas muñecas antiguas. No era el
- 52:43Speaker 2: mismo lugar ni la misma vendedora, pero en la mesa,
- 52:47Speaker 2: reconocí un vestido marrón con remiendos. Sentí que la sangre
- 52:51Speaker 2: me abandonaba el rostro. La muñeca yacía allí, con sus
- 52:55Speaker 2: ojos fijos en el horizonte, su sonrisa de trapo más
- 52:58Speaker 2: marcada que nunca. No quise acercarme ni esperar a la vendedora.
- 53:03Speaker 2: Huí con el corazón palpitándome en las sienes. Desde entonces,
- 53:08Speaker 2: vivo con el terror latente de encontrarla en cualquier esquina,
- 53:11Speaker 2: de verla aparecer en mi casa, en mi coche, incluso
- 53:14Speaker 2: en sueños. A veces, cuando cierro los ojos, creo oír
- 53:19Speaker 2: su ropaje rasgándose o su vocecita enterrada que me llama
- 53:22Speaker 2: desde la penumbra. Me he dicho mil veces que todo
- 53:26Speaker 2: fue producto de mis miedos y sugestiones, pero en lo
- 53:28Speaker 2: profundo de mi ser sé que en ese tianguis hay
- 53:31Speaker 2: algo más oscuro que la simple vendimia. Y que la muñeca,
- 53:35Speaker 2: de algún modo, me eligió, como dijo la vendedora. Me
- 53:39Speaker 2: temo que, tarde o temprano, volverá a buscarme, con su
- 53:42Speaker 2: vestido sucio, sus ojos de vidrio, y esa boca entreabierta
- 53:46Speaker 2: ansiosa por hablar. Y cuando lo haga, no sé si
- 53:50Speaker 2: me quedarán fuerzas para escapar de nuevo. El puesto de
- 54:01Speaker 2: los retratos malditos. Crecí en un barrio lleno de color
- 54:06Speaker 2: y costumbres, con un tianguis que brota cada fin de semana.
- 54:10Speaker 2: Amo esa vibra de comercio improvisado, toldos multicolor, altavoces que
- 54:15Speaker 2: repiten ofertas, olores a fruta madura y antojitos. Entre la multitud,
- 54:20Speaker 2: siempre me sentí a gusto, como si fuera parte de
- 54:23Speaker 2: un ritual que da vida a las calles. Hace poco,
- 54:26Speaker 2: sin embargo, viví un episodio que me ha hecho replantearme
- 54:30Speaker 2: mi devoción por esos lugares. Había oído rumores sobre un
- 54:34Speaker 2: pintor ambulante que hacía retratos en cinco minutos. Alguien en
- 54:38Speaker 2: el tiandis me mencionó que podía captar la esencia de
- 54:41Speaker 2: una persona con apenas unas pinceladas veloces, como si tuviera
- 54:45Speaker 2: un don o un secreto. Tuve curiosidad. Mi familia, desde
- 54:50Speaker 2: hace generaciones, colecciona retratos de épocas pasadas, y la idea
- 54:54Speaker 2: de uno hecho en un tianguis me pareció una anécdota divertida.
- 54:58Speaker 2: Así que me puse a buscarlo por los pasillos abarrotados,
- 55:02Speaker 2: curioseando entre montones de ropa, discos pirata y artesanías. Día
- 55:07Speaker 2: tras día, no lo encontraba. Algunos vendedores me decían que
- 55:11Speaker 2: lo habían visto la semana pasada en la otra esquina, otros,
- 55:14Speaker 2: que salía cuando le daba la gana. Entre chismes, me
- 55:18Speaker 2: enteré de que pocos se habían dejado pintar por él.
- 55:22Speaker 2: Unos decían que el retrato salía con un realismo inquietante, otros,
- 55:26Speaker 2: que el hombre pedía una cuota irrisoria y desaparecía antes
- 55:29Speaker 2: de que le agradecieran. Tenía fama de errante, con un
- 55:33Speaker 2: aire misterioso que impregnaba las pláticas de la gente. Confieso
- 55:37Speaker 2: que mi curiosidad creció con estas historias, y la intriga
- 55:41Speaker 2: me empujó a regresar cada vez al tianguis, aun cuando
- 55:44Speaker 2: no necesitaba nada. Tras un mes de búsqueda infructuosa, lo
- 55:48Speaker 2: hallé un domingo al mediodía. Me topé con un pequeño
- 55:52Speaker 2: caballete apoyado en una caja de madera, detrás, un anciano enjuto,
- 55:56Speaker 2: con las sienes encanecidas, vestía ropas desteñidas. Nadie se detenía
- 56:01Speaker 2: en su puesto, y me pregunté si realmente era el
- 56:04Speaker 2: pintor que buscaba. Pero al ver un cartel escrito a
- 56:07Speaker 2: mano que decía, retratos en cinco minutos. Casi gratis, supe
- 56:12Speaker 2: que era él. Me acerqué, y me recibió con una
- 56:16Speaker 2: mirada profunda, sin sonreír ni hablar. Solo hizo un leve
- 56:20Speaker 2: ademán con la mano, como invitándome a sentarme en el banquillo.
- 56:25Speaker 2: Me senté con cierto nerviosismo. Le pregunté cuánto cobraba, pero
- 56:29Speaker 2: él levantó un dedo, indicándome que esperara. Tomó un pincel,
- 56:34Speaker 2: algo de pintura y un trozo de cartulina desgastada. Empezó
- 56:38Speaker 2: a dibujarme, moviendo la mano con celeridad. Escuché el murmullo
- 56:43Speaker 2: del tianguis a mi alrededor, la algarabía de los vendedores,
- 56:46Speaker 2: pero me sumergí en un silencio extraño, porque el anciano
- 56:50Speaker 2: no parpadeaba mientras plasmaba trazos en la cartulina. Sus ojos,
- 56:54Speaker 2: de un color desvaído, parecían ver a través de mí.
- 56:58Speaker 2: Pasaron menos de cinco minutos, y él se enderezó, con
- 57:02Speaker 2: la respiración algo agitada. Me entregó el retrato volteado. Insistí
- 57:07Speaker 2: en preguntarle el precio, señaló un frasco de propinas. Eché
- 57:12Speaker 2: un par de monedas, sintiéndome un poco culpable de no
- 57:15Speaker 2: ofrecer más, aunque era todo mi cambio. Él inclinó la cabeza,
- 57:19Speaker 2: en una especie de saludo, y volvió la mirada a
- 57:22Speaker 2: la multitud, como si el espectáculo hubiera acabado. Sin pensarlo mucho,
- 57:28Speaker 2: me alejé con el papel enrollado, ansioso por ver el resultado.
- 57:31Speaker 2: En un recoveco menos transitado, abrí el retrato. Al principio,
- 57:37Speaker 2: me sorprendió la calidad de los trazos, ciertamente muy buenos
- 57:41Speaker 2: para haberse hecho tan rápido. La forma de mi cara,
- 57:45Speaker 2: mi peinado, mi postura, todo reflejaba mi fisonomía con fidelidad.
- 57:50Speaker 2: Pero algo me incomodó, mis ojos. En la pintura, parecían desviados,
- 57:55Speaker 2: mirando hacia un costado, como si observaran algo o a
- 57:58Speaker 2: alguien que no aparecía en la escena. Y no se
- 58:02Speaker 2: trataba de un efecto normal, mis pupilas se veían claras,
- 58:05Speaker 2: con un leve brillo perturbador, y la sensación era la
- 58:08Speaker 2: de un sujeto absorto en algo siniestro. Me reí para
- 58:12Speaker 2: calmar mi mente, convenciéndome de que quizá era un estilo
- 58:15Speaker 2: artístico particular del anciano. No le di más vueltas y
- 58:19Speaker 2: me fui a casa. Esa noche, dormí con cierta incomodidad
- 58:23Speaker 2: que no comprendía. Tal vez la cara de mis propios
- 58:27Speaker 2: ojos en el dibujo me había impresionado demasiado. Al despertar
- 58:31Speaker 2: por la mañana, tenía una extraña sensación de cansancio, como
- 58:35Speaker 2: si hubiera pasado la noche en vela. Fui a la
- 58:38Speaker 2: sala para ver de nuevo el retrato, lo había dejado
- 58:41Speaker 2: en la mesa. Al tomarlo, un escalofrío me recorrió. Juraría
- 58:46Speaker 2: que mis ojos, en la pintura, estaban más fijos hacia
- 58:49Speaker 2: la derecha que antes, como si se hubieran desplazado un poco.
- 58:53Speaker 2: Me dije que debía ser mi imaginación, quizás no recordaba
- 58:57Speaker 2: bien cómo estaba la noche anterior. Con prisa, guardé el
- 59:01Speaker 2: dibujo en un cajón y continué mi jornada. Todo parecía normal,
- 59:05Speaker 2: hasta que, al mediodía, revisé mi galería de fotos en
- 59:09Speaker 2: el teléfono por un trabajo que debía enviar. Ahí empezó
- 59:13Speaker 2: lo más perturbador, la primera imagen mostraba a un grupo
- 59:16Speaker 2: de amigos sonriendo. Sin embargo, mi propio rostro en la
- 59:20Speaker 2: foto se veía distinto, mis ojos ya no miraban donde recordaba,
- 59:24Speaker 2: sino que estaban fijos en la cámara, con un rictus
- 59:27Speaker 2: como de sonrisa forzada. Sudé frío. Abrí otra imagen, donde
- 59:33Speaker 2: salía con mi familia en Navidad, y me encontré con
- 59:35Speaker 2: la misma anomalía. Mi yo fotográfico parecía clavar la vista
- 59:39Speaker 2: en el espectador, con una mueca inquietante. Sentí un mareo.
- 59:44Speaker 2: Era imposible. Revisé más fotos, incluso unas de hace años,
- 59:49Speaker 2: y en todas, mi reflejo se había modificado. Me observaba
- 59:53Speaker 2: a mí directamente, con una expresión que rozaba la malicia.
- 59:58Speaker 2: El corazón me retumbó en el pecho. Creí que se
- 1:00:01Speaker 2: trataba de un virus extraño en el teléfono. Me apresuré
- 1:00:05Speaker 2: a encender la computadora para ver las copias en la nube.
- 1:00:09Speaker 2: El mismo resultado, mis rasgos no coincidían con la pose original.
- 1:00:14Speaker 2: Una sonrisa siniestra dominaba mis fotos. El resto del día
- 1:00:18Speaker 2: fue un torbellino de angustia. Intenté tranquilizarme, buscar explicaciones lógicas.
- 1:00:25Speaker 2: Quizá alguien me gastaba una broma tecnológica, un filtro maldito.
- 1:00:29Speaker 2: Pero era absurdo pensar que alguien hubiera modificado hasta fotos
- 1:00:33Speaker 2: antiguas guardadas en álbumes familiares. Corría mis cajas de recuerdos,
- 1:00:38Speaker 2: saqué las fotos impresas. Y efectivamente, en cada una, mi
- 1:00:43Speaker 2: figura había adquirido la misma mirada retadora, esos ojos penetrantes
- 1:00:47Speaker 2: y una semisonrisa burlona. Me temblaron las manos, y una
- 1:00:51Speaker 2: nausea me subió a la garganta. No podía imaginar una
- 1:00:55Speaker 2: razón que explicara ese fenómeno, salvo una, el extraño pintor
- 1:00:59Speaker 2: y su retrato. Quizás su trabajo había alterado algo en
- 1:01:03Speaker 2: mi identidad visual, un hechizo que corrompía mis imágenes. Angustiado,
- 1:01:08Speaker 2: volví al cajón donde guardé el dibujo. Al abrirlo, vi
- 1:01:12Speaker 2: que mis ojos en la pintura seguían torcidos, mas ahora
- 1:01:15Speaker 2: parecían más abiertos, casi sobresaltados. Tuve el presentimiento de que
- 1:01:21Speaker 2: el dibujo estaba vivo, o que capturaba un trozo de
- 1:01:23Speaker 2: mi esencia y la utilizaba para transformarme en algo desconocido.
- 1:01:28Speaker 2: Con el pulso acelerado, quemé el retrato en el fregadero
- 1:01:31Speaker 2: de la cocina. Las llamas lamieron la cartulina y me
- 1:01:35Speaker 2: pareció oír un susurro o gemido, quizás el crujir del papel.
- 1:01:39Speaker 2: Esperé a que se convirtiera en cenizas. Me estremecí al
- 1:01:43Speaker 2: notar un olor a carne chamuscada, aunque me dije que
- 1:01:46Speaker 2: era mi imaginación traicionándome. Apagué los restos con agua, intentando
- 1:01:51Speaker 2: cortar de raíz cualquier energía maligna que contuviese ese trazo maldito.
- 1:01:56Speaker 2: Ya de madrugada, no pude pegar ojo. Pensaba en cómo
- 1:02:00Speaker 2: enfrentar la posibilidad de que mis fotos estuvieran irremediablemente cambiadas.
- 1:02:05Speaker 2: De hecho, no me atrevía ni a ver la galería
- 1:02:08Speaker 2: del teléfono. Me atormentaba la idea de que en mis
- 1:02:11Speaker 2: fotos familiares seguía apareciendo esa mueca funesta. Me tapé con
- 1:02:16Speaker 2: las cobijas, sintiendo un terror adolescente que me obligaba a
- 1:02:19Speaker 2: vigilar cada sombra en la habitación. Al amanecer, un impulso
- 1:02:23Speaker 2: de valentía me dominó, debía volver al tianguis y confrontar
- 1:02:27Speaker 2: al pintor, preguntarle por qué mis retratos estaban malditos. Me
- 1:02:32Speaker 2: vestí rápido y fui, con la mente nublada de dudas.
- 1:02:36Speaker 2: Esperé hasta que el tianguis se pobló al mediodía. Recorrí
- 1:02:39Speaker 2: cada pasillo, buscando el tondo y el caballete. Nada. Nadie
- 1:02:45Speaker 2: recordaba haberlo visto. Unos me decían que, tal vez, se
- 1:02:49Speaker 2: instalaba en otra sección, otros ni siquiera habían oído hablar
- 1:02:53Speaker 2: de un pintor. La desesperación me llevó a preguntar a
- 1:02:56Speaker 2: decenas de comerciantes. Por fin, un hombre que vendía artesanías
- 1:03:01Speaker 2: me confesó, en voz baja, que conocía la historia de
- 1:03:04Speaker 2: un anciano que pintaba retratos. Decían que surgía de vez
- 1:03:09Speaker 2: en cuando, y que quienes se dejaban pintar a menudo
- 1:03:11Speaker 2: experimentaban sucesos extraños. Mencionó algo de un maleficio ligado a
- 1:03:16Speaker 2: la imagen personal. Sin embargo, me advirtió que no valía
- 1:03:21Speaker 2: la pena buscarlo, rara vez se mostraba dos veces a
- 1:03:23Speaker 2: la misma víctima. El pánico me invadió.¿ Sería ya demasiado
- 1:03:29Speaker 2: tarde para revertir lo que me había hecho? Volví a
- 1:03:32Speaker 2: casa con el corazón oprimido, sin ganas de comer. Esa noche,
- 1:03:37Speaker 2: revisé de nuevo mis fotos, esperando algún cambio a mejor.
- 1:03:41Speaker 2: Pero nada había mejorado, mi rostro en cada imagen seguía
- 1:03:44Speaker 2: clavando una mirada feroz, y la sonrisa siniestra parecía más pronunciada. Noté,
- 1:03:50Speaker 2: con un escalofrío, que incluso mi reflejo en los espejos
- 1:03:54Speaker 2: lucía extraño. Me acerqué al espejo del baño, alumbrado por
- 1:03:58Speaker 2: la bombilla amarillenta, y casi grité, mis facciones reales no
- 1:04:02Speaker 2: coincidían con las del espejo. Sentí que los ojos de
- 1:04:06Speaker 2: mi reflejo estaban un milímetro desfasados, y mi boca sugería
- 1:04:10Speaker 2: una mueca que yo no estaba haciendo. Fue la gota
- 1:04:13Speaker 2: que colmó mi cordura. Quise romper el espejo, pero me contuve.
- 1:04:18Speaker 2: Me aterró la idea de que, al hacerlo, algún horror
- 1:04:21Speaker 2: peor se desatara. Esa noche tuve pesadillas donde me veía
- 1:04:26Speaker 2: incapaz de reconocer mi propio rostro y en cada superficie
- 1:04:29Speaker 2: reflectante aparecía ese duplicado mío con una expresión hambrienta como
- 1:04:34Speaker 2: si quisiera salirse del cristal. Desperté empapado de sudor, con
- 1:04:38Speaker 2: el corazón desbocado, sintiendo que algo me observaba en la oscuridad.
- 1:04:43Speaker 2: Han pasado unas semanas desde aquello. He intentado rehacer mi vida,
- 1:04:48Speaker 2: pero los efectos siguen ahí. Evito tomarme selfies o aparecer
- 1:04:52Speaker 2: en fotos grupales, pues en todas el resultado es el mismo,
- 1:04:56Speaker 2: mis ojos retorcidos, la sonrisa letal. Mi familia cree que
- 1:05:00Speaker 2: he enloquecido al explicarles la situación, pero tampoco puede negar
- 1:05:04Speaker 2: que algo raro pasa con mis retratos del pasado. Aún así,
- 1:05:08Speaker 2: finjo normalidad, aunque por dentro mi pánico se intensifica. A veces,
- 1:05:13Speaker 2: juraría que incluso sin cámaras de por medio, mis rasgos
- 1:05:17Speaker 2: se modifican de forma fugaz cuando nadie me ve, para
- 1:05:20Speaker 2: recobrar su forma habitual en cuanto me toco la cara.
- 1:05:23Speaker 2: No he vuelto a encontrar al anciano pintor. Sigo visitando
- 1:05:27Speaker 2: el tianguis, lo recorro con discreción, rehúye la gente. Ni
- 1:05:32Speaker 2: señas de él. Me domina la idea de que tal
- 1:05:35Speaker 2: vez está en algún otro punto de la ciudad, vendiendo
- 1:05:38Speaker 2: retratos a nuevos incautos, firmando pactos de pincel que alteran
- 1:05:42Speaker 2: la esencia de quienes se atreven a posar. Y me
- 1:05:45Speaker 2: temo que, mientras no lo halle para exigir una solución,
- 1:05:48Speaker 2: mi reflejo seguirá escalando por ese sendero de horror. Cada noche,
- 1:05:53Speaker 2: duermo con la esperanza de despertar y descubrir que todo
- 1:05:56Speaker 2: fue un mal sueño, que mis fotografías conservan mi mirada
- 1:05:59Speaker 2: original y que no hay rastro de esa pintura que
- 1:06:02Speaker 2: me condenó. Pero la realidad me salpica en el rostro
- 1:06:05Speaker 2: cada vez que enciendo la cámara del teléfono y veo
- 1:06:08Speaker 2: como mi propia imagen me examina con malicia, como si
- 1:06:11Speaker 2: fuera un extraño que aguarda el momento de tomar mi lugar.
- 1:06:14Speaker 2: Me estremezco pensando que algún día, quizás al mirarme en
- 1:06:18Speaker 2: un espejo, mi reflejo complete su transformación y yo quede
- 1:06:22Speaker 2: atrapado del otro lado, convertido en el mero contorno de
- 1:06:25Speaker 2: una persona que ya no existe. El tianguis sigue allí,
- 1:06:29Speaker 2: repleto de vida y ofertas irreales. Me invade la impotencia
- 1:06:33Speaker 2: de no hallar al puesto de los retratos malditos, sabiendo que,
- 1:06:37Speaker 2: en cualquier momento, podría reaparecer y seguir marcando a más
- 1:06:40Speaker 2: gente con su pincel embrujado. Tal vez me dejaré llevar
- 1:06:44Speaker 2: por mi obsesión y deambularé hasta el alba, con la
- 1:06:47Speaker 2: esperanza de atisbar ese caballete y su dueño siniestro. O
- 1:06:51Speaker 2: quizá me resignaré a vivir con un rostro que, en
- 1:06:54Speaker 2: las fotografías y en los espejos, se vuelve un monstruo
- 1:06:57Speaker 2: con una mirada retorcida. Por ahora, solo tengo el consuelo
- 1:07:01Speaker 2: de advertirle a quien lea esto, si encuentras un hombre
- 1:07:04Speaker 2: que pinta retratos en cuestión de minutos y te sorprende
- 1:07:07Speaker 2: con la exactitud de sus trazos, no te dejes tentar.
- 1:07:11Speaker 2: Tal vez, cuando descubras que tus ojos miran a otro lado,
- 1:07:15Speaker 2: ya será demasiado tarde para recuperar tu verdadero rostro. el
- 1:07:27Speaker 2: puesto que sólo abre de noche. He trabajado en un
- 1:07:30Speaker 2: tianguis desde hace varios años, un lugar que cobra vida
- 1:07:34Speaker 2: al amanecer y que se repliega al caer la tarde,
- 1:07:36Speaker 2: envuelto en tondos de colores y el murmullo constante de
- 1:07:39Speaker 2: los pregoneros. He visto de todo, vendedores de ropa usada,
- 1:07:44Speaker 2: de frutas frescas, de artesanías típicas y hasta de animales
- 1:07:48Speaker 2: exóticos que no siempre cuentan con permiso. A diario, el
- 1:07:52Speaker 2: tianguis se llena de gente que transita con prisas en
- 1:07:55Speaker 2: busca de ofertas o antojos. Sin embargo, en los últimos meses,
- 1:08:00Speaker 2: he notado un fenómeno que altera mi percepción de la rutina.
- 1:08:04Speaker 2: Un puesto, atendido por un hombre viejo de piel grisácea,
- 1:08:08Speaker 2: se instala de madrugada, mucho después de que todos los
- 1:08:11Speaker 2: comerciantes se han marchado, y antes de que la primera
- 1:08:14Speaker 2: luz del sol lo delate. Hace tiempo, el rumor corrió
- 1:08:18Speaker 2: entre los vendedores fijos, alguien aseguraba haber visto un puesto
- 1:08:21Speaker 2: de objetos antiguos que, de la noche a la mañana,
- 1:08:24Speaker 2: aparecía en el extremo más oscuro de la calle principal.
- 1:08:28Speaker 2: Era un asunto imposible, el tianguis tiene horario definido, y
- 1:08:32Speaker 2: la autoridad local no permitiría una instalación tan tardía, pero
- 1:08:36Speaker 2: un par de compañeros insistían en que, cuando se quedaban
- 1:08:39Speaker 2: hasta muy noche para recoger su mercancía, veían un toldo
- 1:08:43Speaker 2: pequeño y deslucido, con un anciano que lucía una mirada perdida,
- 1:08:47Speaker 2: ofreciendo cachivaches a quien se atreviera a acercarse. La mayoría
- 1:08:51Speaker 2: tomaba esos cuentos como exageraciones, historias para entretener a los
- 1:08:55Speaker 2: niños y disuadir a los rateros nocturnos. Pero yo, con
- 1:08:59Speaker 2: el paso de los días, comencé a prestar más atención.
- 1:09:04Speaker 2: Un vendedor de verduras, don Ignacio, dejó de llegar al
- 1:09:07Speaker 2: tianguis de un día para otro. Nadie supo qué ocurrió,
- 1:09:11Speaker 2: solo que se lo vio husmear de madrugada, en busca
- 1:09:14Speaker 2: de su balanza extraviada. Alguien afirmó que lo vio hablar
- 1:09:17Speaker 2: con un viejo canoso que vendía antigüedades a un precio
- 1:09:20Speaker 2: ridículamente bajo. Semanas después, don Ignacio nunca regresó. Supuse que
- 1:09:27Speaker 2: se habría mudado, pero me intrigó la forma en que
- 1:09:29Speaker 2: algunos compañeros cuchicheaban sobre su desaparición, como si esperaran otra explicación. Luego,
- 1:09:36Speaker 2: el hijo de una costurera también se esfumó sin aviso.
- 1:09:40Speaker 2: Contaban que, días antes, lo vieron con una extraña navaja
- 1:09:43Speaker 2: antigua que presumía haber conseguido un precio de risa. Aunque
- 1:09:48Speaker 2: nadie lo admitía abiertamente, relacionaban esas ausencias con el puesto nocturno.
- 1:09:53Speaker 2: Cada noche, cuando terminaba mi jornada, recogía mis cosas y
- 1:09:57Speaker 2: pasaba por el mismo corredor semiapagado en el que, presuntamente,
- 1:10:01Speaker 2: aparecía aquel anciano. No veía rastro alguno de su local misterioso.
- 1:10:07Speaker 2: Solo encontraba calles vacías, perros callejeros hurgando en la basura
- 1:10:11Speaker 2: y la tenue luz de algunos focos mal alineados. Empecé
- 1:10:15Speaker 2: a pensar que todo era un mito urbano. No obstante,
- 1:10:19Speaker 2: mi curiosidad siguió viva, al igual que mis temores, porque
- 1:10:22Speaker 2: el número de desapariciones, o mudanzas apresuradas, crecía. Y en
- 1:10:27Speaker 2: todos los relatos, alguien mencionaba haber comprado algo en un
- 1:10:31Speaker 2: puesto de antigüedad desaparecido de forma inexplicable. Después de varios días,
- 1:10:36Speaker 2: tomé la decisión de quedarme hasta muy tarde, más allá
- 1:10:39Speaker 2: de lo habitual, con la excusa de acomodar mi mercancía
- 1:10:42Speaker 2: en un espacio nuevo. Nadie me acompañó. Los otros vendedores
- 1:10:47Speaker 2: me recomendaron que no fuera necio, que no tenía sentido
- 1:10:50Speaker 2: estar ahí cuando la clientela ya había desaparecido. Pero había
- 1:10:55Speaker 2: algo dentro de mí que reclamaba respuestas. Cuando cayó la noche,
- 1:10:59Speaker 2: el frío avanzó por las calles desiertas. Apagué las luces
- 1:11:03Speaker 2: de mi propio puesto y me senté sobre unas cajas,
- 1:11:06Speaker 2: vigilando el fondo de la calle, esperando alguna señal de vida.
- 1:11:11Speaker 2: Pasaron las horas, y apenas se escuchaba el aullido lejano
- 1:11:14Speaker 2: de un perro. La fatiga me cerraba los párpados, pero
- 1:11:18Speaker 2: de pronto, a eso de las tres de la madrugada,
- 1:11:20Speaker 2: percibí un ruido sutil, un rechinar de llantas, como si
- 1:11:24Speaker 2: un vehículo pesado frenara en la penumbra. Me incorporé, con
- 1:11:28Speaker 2: el corazón acelerado. Entre las sombras, creí distinguir una camioneta vieja,
- 1:11:34Speaker 2: sin placas visibles. A continuación, la poca iluminación que ofrecía
- 1:11:39Speaker 2: un poste parpadeó, y cuando volvió a encenderse, vi un
- 1:11:42Speaker 2: toldo levantado que no estaba antes. Fue como si hubiese
- 1:11:46Speaker 2: surgido de la nada. Ahí, tenuemente delineado contra la oscuridad,
- 1:11:51Speaker 2: se alzaba un puesto pequeño, sin letrero ni distintivo. Me
- 1:11:56Speaker 2: acerqué con sigilo, sintiendo que cada paso resonaba demasiado en
- 1:11:59Speaker 2: el silencio del tianguis. Al llegar a unos metros de distancia,
- 1:12:04Speaker 2: me oculté tras una estructura de metal que sostenía lonas,
- 1:12:07Speaker 2: y eché un vistazo. Bajo el toldo, había un anciano delgado,
- 1:12:12Speaker 2: con el rostro cadavérico y la piel tirando a gris,
- 1:12:15Speaker 2: como si la sangre hubiera abandonado su cuerpo hacía tiempo.
- 1:12:19Speaker 2: Vestía ropas sencillas y polvorientas. Sus ojos parecían opacos, sin
- 1:12:24Speaker 2: reflejo alguno. Tenía acomodado sobre una mesa de madera varios
- 1:12:28Speaker 2: objetos antiguos, relojes de bolsillo, dagas oxidadas, figurillas de cerámica,
- 1:12:34Speaker 2: libros empolvados, cajas de madera tallada. Tomé nota mental de
- 1:12:38Speaker 2: su inventario, sorprendido de la variedad y antigüedad aparente de
- 1:12:42Speaker 2: las piezas. Contuve el aliento cuando lo vi enderezarse y
- 1:12:46Speaker 2: mirar en mi dirección. Sentí que sus ojos, imposibles de
- 1:12:50Speaker 2: ver con claridad, se clavaban en mí a pesar de
- 1:12:53Speaker 2: la penumbra. Por un instante, dudé si lo mejor era
- 1:12:57Speaker 2: salir corriendo, pero mi curiosidad venció al miedo. El anciano,
- 1:13:01Speaker 2: en silencio, se giró para revisar algo detrás de su puesto,
- 1:13:05Speaker 2: y aproveché para acercarme lo suficiente a examinar una de
- 1:13:08Speaker 2: las figurillas, un busto extraño que parecía precolombino. Parecía auténtico,
- 1:13:14Speaker 2: pero en sus ojos de piedra vislumbré algo ominoso. Contra
- 1:13:18Speaker 2: mi instinto, di un paso más, con el corazón retumbando.
- 1:13:22Speaker 2: Noté un aroma extraño, mezcla de incienso y algo que
- 1:13:26Speaker 2: recordaba a sangre seca. El anciano, sin hablar, señaló uno
- 1:13:30Speaker 2: de los relojes de bolsillo, un armatoste de bronce con
- 1:13:34Speaker 2: grabados extraños. Un escalofrío me recorrió. Todo en ese lugar
- 1:13:39Speaker 2: parecía cargado de una energía siniestra, como si cada pieza
- 1:13:42Speaker 2: contuviera secretos innombrables. El hombre elevó una mano y mostró
- 1:13:47Speaker 2: un número con los dedos. Era un precio ridículamente bajo
- 1:13:51Speaker 2: para un reloj tan antiguo, algo que encendió mis alertas.
- 1:13:55Speaker 2: Sabía de antemano que, según los rumores, ese era su truco,
- 1:13:59Speaker 2: atrapar a las víctimas con ofertas irresistibles. Con la respiración agitada, retrocedí.
- 1:14:06Speaker 2: El anciano me siguió con la mirada, impasible, y su
- 1:14:10Speaker 2: rostro se contrajó en algo que pudo ser una sonrisa.
- 1:14:14Speaker 2: Sentí un mareo, como si el aire hubiera espesado a
- 1:14:16Speaker 2: mi alrededor. Di media vuelta y me alejé a toda prisa.
- 1:14:21Speaker 2: Al voltear atrás, noté que el puesto permanecía en penumbras,
- 1:14:25Speaker 2: sin indicios de otras personas ni de la camioneta. Simplemente,
- 1:14:30Speaker 2: él y su mesa lúgubre, repleta de antigüedades. No volví
- 1:14:34Speaker 2: a mirarlo. Salí del tianguis con el pecho ardiendo y
- 1:14:37Speaker 2: la convicción de que, si hubiese aceptado alguno de esos objetos,
- 1:14:41Speaker 2: el destino me arrastraría a un lugar desconocido del que
- 1:14:44Speaker 2: tal vez no volvería. Al día siguiente, conté a un
- 1:14:48Speaker 2: compañero de confianza lo que había visto. Su reacción fue
- 1:14:52Speaker 2: de incredulidad mezclada con terror. Me confesó que uno de
- 1:14:56Speaker 2: sus amigos desaparecidos le había comentado, días antes de esfumarse,
- 1:15:00Speaker 2: que había comprado una vieja daga ceremonial en un puesto
- 1:15:03Speaker 2: de madrugada, donde el vendedor insistía en entregársela por casi
- 1:15:07Speaker 2: nada de dinero. Tras ese suceso, dejó de saber de él.
- 1:15:12Speaker 2: Y se repetía la misma historia con otros ausentes, algo
- 1:15:16Speaker 2: que compraron, algún objeto maldito. Envalentonado, acordé con mi compañero
- 1:15:21Speaker 2: quedarnos juntos al caer la noche, para confrontar al anciano
- 1:15:25Speaker 2: y exigir explicaciones. No sabíamos si era un estafador peligroso,
- 1:15:30Speaker 2: un asesino que usaba el comercio como tapadera, o algo
- 1:15:33Speaker 2: más siniestro. Cuando cayó la noche, esperamos en silencio. Sin embargo,
- 1:15:39Speaker 2: el puesto no apareció. Aguardamos hasta el amanecer, pero nada sucedió.
- 1:15:45Speaker 2: Mi compañero sugirió que era mejor olvidar el tema, que
- 1:15:48Speaker 2: no debíamos tentar a la suerte. Pero mi obsesión por
- 1:15:52Speaker 2: descubrir la verdad no menguó. Sentía que había un enigma
- 1:15:56Speaker 2: por resolver, algo que trascendía la lógica y la ley.
- 1:16:00Speaker 2: Continué mi rutina diaria, aunque cada vez me costaba más
- 1:16:03Speaker 2: concentrarme en la venta de mis productos. Las miradas de
- 1:16:07Speaker 2: los otros vendedores, llenas de recelo, me hacían sentir que
- 1:16:11Speaker 2: sabían algo, o sospechaban de mis pesquisas. Algunas noches, regresé
- 1:16:16Speaker 2: tras la medianoche con la esperanza de volver a encontrar
- 1:16:19Speaker 2: al anciano. Me internaba en el laberinto de puestos abandonados,
- 1:16:24Speaker 2: con el foco del celular como única luz, sin hallar
- 1:16:27Speaker 2: nada más que ratas escarbando en los desperdicios. Empecé a
- 1:16:31Speaker 2: dudar de mí mismo y de mis propios recuerdos. Quizá,
- 1:16:35Speaker 2: en un impulso, había imaginado todo. Hasta que, cierto viernes,
- 1:16:40Speaker 2: una tormenta cayó sobre la ciudad. La fuerza de la
- 1:16:44Speaker 2: lluvia obligó a la mayoría de los comerciantes a irse temprano.
- 1:16:48Speaker 2: Yo me quedé, atrapado bajo un toldo roto, esperando que amainara.
- 1:16:53Speaker 2: Cerca de las dos de la madrugada, escampó un poco
- 1:16:56Speaker 2: y me dispuse a recoger. Fue entonces cuando lo vi
- 1:17:00Speaker 2: de nuevo, el viejo puesto, a unas cuantas calles de
- 1:17:03Speaker 2: donde se suponía debía estar, con el mismo toldo polvoriento
- 1:17:06Speaker 2: y los artículos dispuestos en un orden impecable. El anciano
- 1:17:11Speaker 2: lucía más demacrado que antes y su piel, bajo la
- 1:17:14Speaker 2: incipiente luz de un poste, parecía casi transparente. Sentí un
- 1:17:18Speaker 2: horror indescriptible, pero esta vez me sobrepuse y me acerqué.
- 1:17:23Speaker 2: El anciano no me ofreció ninguna pieza. Simplemente me observó,
- 1:17:27Speaker 2: con un aire de reconocimiento, como si recordara mi visita anterior.
- 1:17:32Speaker 2: Percibí un leve susurro, aunque juraría que no movió los labios.
- 1:17:37Speaker 2: Fue como un viento que me murmuraba algo incomprensible, un
- 1:17:40Speaker 2: rumor de voces antiguas. Junto a su mercancía, distinguí la
- 1:17:44Speaker 2: daga ceremonial que mi compañero mencionó, así como el reloj
- 1:17:48Speaker 2: de bolsillo que casi me ofrece la primera vez. Noté
- 1:17:52Speaker 2: que también había un sombrero de fieltro que le reconocía
- 1:17:55Speaker 2: don Ignacio, el vendedor de verduras desaparecido. Me heló la sangre.
- 1:18:00Speaker 2: En un arranque de coraje, quise tomar aquel sombrero, pero
- 1:18:04Speaker 2: el anciano alzó una mano y negó con la cabeza,
- 1:18:06Speaker 2: esbozando una mueca a medio camino entre el enfado y
- 1:18:09Speaker 2: la advertencia. sentí un impulso de retroceder. Algo en su
- 1:18:14Speaker 2: mirada me indicó que, si me atrevía a tocar uno
- 1:18:17Speaker 2: de esos objetos, firmaría mi condena. Fue un segundo eterno
- 1:18:21Speaker 2: en que mi mente gritaba que huyera mientras pudiera. La lluvia,
- 1:18:26Speaker 2: reanudándose con fuerza, mojó mi espalda y el rostro del
- 1:18:30Speaker 2: anciano sin que éste se inmutara. Me giré y eché
- 1:18:34Speaker 2: a correr, sin mirar atrás. Los latidos de mi corazón
- 1:18:38Speaker 2: me martillaban los oídos. La lluvia me castigaba el rostro,
- 1:18:42Speaker 2: pero no me importaba. Cuando al fin me detuve, empapado,
- 1:18:46Speaker 2: al voltear, no vi rastro del puesto. Ni toldo, ni anciano,
- 1:18:51Speaker 2: ni objetos. Fue como si nunca hubiera estado allí. Sin embargo,
- 1:18:56Speaker 2: el miedo no me abandonó. Sabía que lo que había
- 1:19:00Speaker 2: presenciado era real. Con el tiempo, oí de más desapariciones.
- 1:19:05Speaker 2: Gente que, tras presumir haber encontrado una baratija única en
- 1:19:09Speaker 2: una extraña venta nocturna, se perdía del mapa. Mi compañero
- 1:19:13Speaker 2: dejó el tianguis, incapaz de dormir tras las historias que
- 1:19:17Speaker 2: le conté. Yo, sin embargo, continuó vendiendo en mi mismo sitio,
- 1:19:22Speaker 2: con el terror de saber que, en cualquier momento, podría
- 1:19:25Speaker 2: volver a escuchar el rumor de una camioneta en la madrugada,
- 1:19:28Speaker 2: ver la sombra de un toldo erguirse entre las sombras,
- 1:19:31Speaker 2: y encontrar de nuevo al anciano de piel gris, con
- 1:19:34Speaker 2: su mercancía antigua y los vestigios de quienes fueron a
- 1:19:37Speaker 2: él en busca de gangas. Cada noche, antes de marcharme,
- 1:19:41Speaker 2: miro con recelo las calles oscuras y la penumbra que
- 1:19:44Speaker 2: se extiende más allá de los puestos. Temo que un día,
- 1:19:48Speaker 2: impulsado por la codicia o la curiosidad, de un paso
- 1:19:51Speaker 2: en falso y acabe pagando con mi vida, o algo peor,
- 1:19:54Speaker 2: la osadía de entrar al territorio de aquel vendedor que
- 1:19:57Speaker 2: sólo aparece de madrugada. Por ahora, me limito a advertir
- 1:20:01Speaker 2: a quien me escuche, si en el tianguis te topas
- 1:20:04Speaker 2: con un hombre viejo de piel cenicienta y te ofrece
- 1:20:07Speaker 2: algo demasiado bueno para ser verdad, aléjate. Nadie regresa después
- 1:20:12Speaker 2: de comprarle. Y, aunque yo sigo aquí, vivo con la
- 1:20:16Speaker 2: certeza de que el puesto que sólo abre de noche
- 1:20:18Speaker 2: no ha dicho su última palabra. la comida que nunca
- 1:20:29Speaker 2: se enfría. Llevo años acudiendo a un tianguis nocturno que
- 1:20:33Speaker 2: se instala en mi barrio. Me fascina la atmósfera que
- 1:20:37Speaker 2: se forma cuando cae el sol, las luces de colores,
- 1:20:40Speaker 2: los pregones que se mezclan con música a un volumen discreto,
- 1:20:43Speaker 2: y la sensación de que se entra a un mundo aparte,
- 1:20:46Speaker 2: donde las normas diurnas se disuelven. Desde que era adolescente,
- 1:20:51Speaker 2: me aventuraba a recorrer los puestos en busca de antojitos
- 1:20:54Speaker 2: o curiosidades. Sin embargo, hace poco viví una experiencia tan
- 1:20:58Speaker 2: aterradora que borró todo el encanto que antes sentía por
- 1:21:02Speaker 2: este lugar. La noche en que empezó todo, estaba exhausto
- 1:21:06Speaker 2: tras un día complicado. El tráfico me había atrapado en
- 1:21:10Speaker 2: un embotellamiento infinito, y solo pensaba en cenar algo rápido
- 1:21:13Speaker 2: y acostarme. Al pasar cerca del tianguis, me tentó el
- 1:21:17Speaker 2: olor a comida que flotaba en el aire, una mezcla
- 1:21:20Speaker 2: de carne asada, tortillas calientes y salsas. Mi estómago rugió.
- 1:21:26Speaker 2: Decidí entrar y buscar algún puesto de tacos. Era tarde,
- 1:21:30Speaker 2: casi la medianoche, pero el tiangui seguía vivo. En cada
- 1:21:35Speaker 2: pasillo se veían familias con niños correteando, parejas de la
- 1:21:38Speaker 2: mano y vendedores que no parecían tener prisa por recoger
- 1:21:41Speaker 2: sus cosas. Llegué a una sección menos concurrida. Allí descubrí
- 1:21:47Speaker 2: un pequeño puesto de tacos que no recordaba haber visto antes.
- 1:21:51Speaker 2: Tenía un toldo raído, sin rótulos ni focos brillantes, apenas
- 1:21:55Speaker 2: iluminado por un farol mínimo. Dos o tres clientes comían
- 1:21:59Speaker 2: en silencio, todos con la vista baja, como absortos en
- 1:22:02Speaker 2: sus pensamientos. Me pareció extraño, pues en los puestos de
- 1:22:07Speaker 2: tacos suele reinar la charla y las risas. Sin embargo,
- 1:22:11Speaker 2: mi apetito me empujó a acercarme. El taquero era un
- 1:22:15Speaker 2: hombre alto y flaco, con el rostro bronceado y sereno.
- 1:22:19Speaker 2: Vestía un mandil oscuro y su cuchillo parecía brillar incluso
- 1:22:22Speaker 2: en la penumbra. Tenía un perol con un caldo borboteante
- 1:22:26Speaker 2: y sobre una plancha metálica reposaba la carne. Lo que
- 1:22:30Speaker 2: más me llamó la atención fue que el taquero no
- 1:22:32Speaker 2: tenía anafre ni fuego visible. Aún así, la carne chisporroteaba,
- 1:22:37Speaker 2: como si se mantuviera caliente por sí sola. Con un
- 1:22:40Speaker 2: leve nerviosismo, pedí dos tacos. El hombre se volteó, y
- 1:22:45Speaker 2: por un instante, lo vi sonreír con una curva mínima
- 1:22:48Speaker 2: en los labios, como si mi presencia le resultara familiar.
- 1:22:52Speaker 2: Su mirada me produjo un leve escalofrío, pero lo atribuí
- 1:22:56Speaker 2: al cansancio. Me preparó los tacos con rapidez, cortando tiras
- 1:23:00Speaker 2: de carne que parecían humeantes, como recién salidas del asador,
- 1:23:04Speaker 2: aunque no veía brasas ni planchas encendidas. Su cuchillo se
- 1:23:08Speaker 2: movía con precisión casi hipnótica, y cuando sirvió la carne
- 1:23:12Speaker 2: en las tortillas, noté que no emitía ese olor característico
- 1:23:15Speaker 2: de la carne asada. Había un aroma más denso, difícil
- 1:23:19Speaker 2: de describir, a medio camino entre especias fuertes y algo metálico.
- 1:23:24Speaker 2: Comí con prisa, hambriento. Sentí un sabor intenso, una mezcla
- 1:23:29Speaker 2: diferente a la de cualquier taco que hubiera probado antes.
- 1:23:33Speaker 2: Tenía un toque salado que, de alguna manera, me resultó perturbador,
- 1:23:37Speaker 2: casi como si cada bocado fuera demasiado suculento, exigiendo mi atención.
- 1:23:43Speaker 2: El taquero seguía sonriendo, cortando más carne que colocaba en
- 1:23:46Speaker 2: un recipiente, la cual permanecía caliente sin necesidad de una flama.
- 1:23:51Speaker 2: Me empecé a preguntar cuál sería su secreto. Tras devorar
- 1:23:55Speaker 2: el primer taco, le pregunté cómo hacía para que la
- 1:23:58Speaker 2: carne no se enfriara. Él se encogió de hombro sin
- 1:24:01Speaker 2: decir palabra, con esa media sonrisa que ya me causaba incomodidad.
- 1:24:06Speaker 2: Esperé que dijera algo, algún truco gastronómico, pero no a
- 1:24:10Speaker 2: mi alrededor, los pocos comensales se mantenían cabizbajos, comiendo sin cesar.
- 1:24:16Speaker 2: Era un silencio extraño, como si no hubiera más en
- 1:24:19Speaker 2: el mundo que la carne y la textura de las tortillas.
- 1:24:21Speaker 2: Al terminar de comer, pagué y me fui con el
- 1:24:25Speaker 2: estómago lleno, pero con una creciente sensación de inquietud. Mientras
- 1:24:30Speaker 2: me alejaba, eché una última mirada. El taquero alzó su cuchillo,
- 1:24:34Speaker 2: y por un segundo, tuve la impresión de que la
- 1:24:37Speaker 2: carne que cortaba se movía muy levemente, casi con un
- 1:24:40Speaker 2: latido imperceptible. Aparté la vista, pensando que mi imaginación me
- 1:24:45Speaker 2: jugaba malas pasadas. Esa noche, al llegar a mi cuarto,
- 1:24:49Speaker 2: el cansancio me venció. Me dormí casi de inmediato. Pero
- 1:24:55Speaker 2: tuve un sueño horrible, caminaba de nuevo por el tianguis,
- 1:24:58Speaker 2: rodeado de risas y voces. Al llegar al puesto de tacos,
- 1:25:02Speaker 2: la gente se arremolinaba en torno a las mesas, devorando
- 1:25:05Speaker 2: con avidez lo que le servían. Sin embargo, al acercarme más,
- 1:25:10Speaker 2: descubrí que en realidad no había carne sobre sus tacos,
- 1:25:13Speaker 2: sino trozos de piel humana, musculatura ensangrentada y pedazos de hueso.
- 1:25:19Speaker 2: El olor era insoportable, y los comensales parecían ajenos, con
- 1:25:22Speaker 2: los ojos en blanco, engullendo aquella abominación. Desperté con un
- 1:25:27Speaker 2: grito que se ahogó en mi garganta, empapado en sudor.
- 1:25:31Speaker 2: Tardé en convencerme de que había sido sólo una pesadilla.
- 1:25:34Speaker 2: Al día siguiente, llevé mi rutina con normalidad, intentando relegar
- 1:25:39Speaker 2: la experiencia al mundo de los sueños y mis nervios.
- 1:25:43Speaker 2: Pero por la tarde, una extraña debilidad me invadió. Sentía
- 1:25:47Speaker 2: escalofríos y la cabeza me dolía, como si tuviera fiebre.
- 1:25:51Speaker 2: Hice un esfuerzo por restar importancia, pensando que quizá la
- 1:25:55Speaker 2: comida del puesto me había caído mal. Planeé no volver
- 1:25:59Speaker 2: al tianguis en un tiempo. Sin embargo, cuando llegó la noche,
- 1:26:03Speaker 2: un impulso inexplicable me empujó de nuevo hasta allí, como
- 1:26:07Speaker 2: si necesitara comprobar que todo marchaba con normalidad. El bullicio
- 1:26:11Speaker 2: era el mismo de siempre. Los vendedores ofrecían sus productos
- 1:26:15Speaker 2: a gritos, y la gente paseaba mirando prendas, electrodomésticos piratas
- 1:26:20Speaker 2: y dulces. Caminé entre los puestos, buscando el taquero. Para
- 1:26:25Speaker 2: mi sorpresa, no lo encontré en el mismo sitio de
- 1:26:28Speaker 2: la vez anterior. Pregunté a varios comerciantes si recordaban un
- 1:26:32Speaker 2: hombre alto y delgado vendiendo tacos a deshoras, pero negaron
- 1:26:36Speaker 2: con la cabeza. Uno juró que en esa esquina no
- 1:26:39Speaker 2: se instalaba nadie desde hacía semanas. me sentí descolocado. El
- 1:26:45Speaker 2: puesto parecía haber sido un espejismo. Entonces, un cliente, un
- 1:26:50Speaker 2: anciano que se resguardaba cerca de un local de ropa,
- 1:26:53Speaker 2: me interpeló con voz ronca y me dijo que conocía
- 1:26:55Speaker 2: la fama de un taquero que servía carne especial de madrugada.
- 1:26:59Speaker 2: Sin querer profundizar, me soltó una mirada de advertencia, casi
- 1:27:03Speaker 2: de lástima, y afirmó que más de un ingenuo había
- 1:27:06Speaker 2: desaparecido después de comer esos tacos. Intenté que me revelara
- 1:27:11Speaker 2: más detalles, pero se limitó a menear la cabeza y marcharse.
- 1:27:15Speaker 2: Un escalofrío me recorrió la espalda. Decidí volver a casa, confundido.
- 1:27:21Speaker 2: Esa noche, mis sueños se hicieron más intensos. Veía el
- 1:27:26Speaker 2: tianguis transformarse en un laberinto de sombras, con puestos abandonados
- 1:27:30Speaker 2: y murmullos que retumbaban en la oscuridad. De pronto, el
- 1:27:34Speaker 2: taquero surgía detrás de mí, sosteniendo un trozo de carne
- 1:27:37Speaker 2: que resumaba sangre. Me ofrecía un taco que goteaba líquido rojo,
- 1:27:42Speaker 2: y su sonrisa se volvía más amplia, casi al límite
- 1:27:45Speaker 2: de descoser su rostro. Me desperté con el corazón desbocado.
- 1:27:50Speaker 2: Mi cama estaba empapada de sudor y sentí náuseas. Me
- 1:27:54Speaker 2: costó volver a dormir. Pasaron un par de días sin
- 1:27:58Speaker 2: que pudiera quitarme esas imágenes de la cabeza. Me atormentaba
- 1:28:02Speaker 2: la idea de que los tacos que comí estuvieran ligados
- 1:28:04Speaker 2: a algo retorcido. Intenté convencerme de que todo eran delirios míos,
- 1:28:10Speaker 2: que estaba sugestionado por la atmósfera del tianguis y mi
- 1:28:13Speaker 2: fatiga mental. Pero mi apetito se vio afectado, cualquier olor
- 1:28:17Speaker 2: a carne asada me revolvía el estómago. Me aislé, evitando
- 1:28:21Speaker 2: salir por las noches. Sin embargo, las pesadillas persistieron. Cada
- 1:28:27Speaker 2: vez eran más gráficas, veía cuerpos destazados sobre una plancha,
- 1:28:31Speaker 2: rostros anónimos con ojos vacíos, y al taquero, su cuchillo reluciente,
- 1:28:36Speaker 2: invitándome a probar un bocado final. Empecé a padecer insomnio,
- 1:28:40Speaker 2: y con el vino una especie de paranoia. Por ratos,
- 1:28:45Speaker 2: me asomaba a la ventana esperando ver, en la lejanía,
- 1:28:47Speaker 2: al hombre vestido con su mandil oscuro, o tal vez
- 1:28:51Speaker 2: una fila de clientes hipnóticos. pero no veía nada, salvo
- 1:28:55Speaker 2: las calles solitarias y uno que otro auto pasando. Una madrugada,
- 1:29:00Speaker 2: incapaz de soportar más la tensión, salí de casa decidido
- 1:29:03Speaker 2: a encontrar ese maldito puesto y comprobar, de una vez
- 1:29:06Speaker 2: por todas, que no existía. Creía que sólo así exorcizaría
- 1:29:11Speaker 2: mis temores. Al llegar al tianguis, cerca de la una
- 1:29:15Speaker 2: de la madrugada, lo hallé medio desierto. La mayoría de
- 1:29:19Speaker 2: los comerciantes dormía en furgonetas o se había marchado. Caminé
- 1:29:23Speaker 2: entre pasillos con la luz de mi celular. Todo estaba
- 1:29:27Speaker 2: inusualmente callado, sin música ni gritos de vendedores. Tras deambular
- 1:29:32Speaker 2: por un buen rato, mis pasos me llevaron a un
- 1:29:34Speaker 2: recoveco del tianguis que no recordaba haber visto. Un tramo
- 1:29:38Speaker 2: de calle mal iluminado, con cables colgando y un par
- 1:29:42Speaker 2: de focos moribundos. Entonces percibí un olor. No era el
- 1:29:47Speaker 2: aroma apetitoso de los tacos, sino algo denso, putrefacto, como
- 1:29:51Speaker 2: carne rancia oculta en algún rincón. Seguí el rastro con
- 1:29:55Speaker 2: el corazón martillando. Y ahí, casi como una aparición, distinguí
- 1:30:00Speaker 2: la silueta del puesto de tacos. El taquero estaba, de espaldas,
- 1:30:05Speaker 2: inclinado sobre la plancha metálica. Lo llamé, mi voz temblando.
- 1:30:11Speaker 2: Él se incorporó, y lentamente giró la cabeza, dejándome ver
- 1:30:14Speaker 2: sus ojos sin brillo y su sonrisa inmóvil. Sobre la
- 1:30:18Speaker 2: plancha humeaba algo que, a primera vista, parecía un pedazo
- 1:30:22Speaker 2: grande de carne, pero el olor era insoportable. Sentí la
- 1:30:26Speaker 2: mente confusa, como si mis piernas no quisieran obedecerme. En
- 1:30:31Speaker 2: la penumbra, juraría ver el contorno de un brazo humano
- 1:30:34Speaker 2: entre la carnaza, con la piel arrancada. El taquero pareció
- 1:30:38Speaker 2: darse cuenta de que comprendía lo que veía, y con
- 1:30:41Speaker 2: un ademán casi burlón, me invitó a acercarme. En su
- 1:30:45Speaker 2: cuchillo aún colgaba un hilillo sanguinolento. Detrás de él, unas
- 1:30:50Speaker 2: siluetas embosadas mascaban con fruición, sin voltear a verme. Salivé
- 1:30:54Speaker 2: de puro horror, con la garganta seca. Tomé un paso atrás,
- 1:30:58Speaker 2: y entonces oí la voz del taquero, ronca e inhumana,
- 1:31:02Speaker 2: susurrándome algo que no alcancé a descifrar. Fue suficiente para
- 1:31:07Speaker 2: impulsarme a correr. No quise ver más. Salí casi a tropezones,
- 1:31:12Speaker 2: mi mente inundada por la convicción de que lo que
- 1:31:15Speaker 2: había saboreado días atrás en ese taco no era carne
- 1:31:18Speaker 2: de res, sino algo mucho peor. O quizás era res,
- 1:31:22Speaker 2: pero consagrada a rituales oscuros que no comprendía. Sea lo
- 1:31:26Speaker 2: que fuere, la imagen de ese brazo a medio cocinar
- 1:31:29Speaker 2: me acompañó por todo el camino hasta casa. Llegué con
- 1:31:32Speaker 2: el amanecer asomándose, mis piernas entumecidas y la respiración agitada.
- 1:31:38Speaker 2: Vomité en el baño, rechazando cualquier resto de aquellos tacos
- 1:31:41Speaker 2: que quedara en mi organismo. Luego me encerré a cal
- 1:31:45Speaker 2: y canto, sintiendo que si cerraba los ojos, los vería
- 1:31:48Speaker 2: a todos, devorando pedazos innombrables bajo las luces parpadeantes del tianguis.
- 1:31:54Speaker 2: No he vuelto a poner un pie en ese lugar.
- 1:31:57Speaker 2: Incluso he contemplado la idea de mudarme de ciudad, aunque
- 1:32:00Speaker 2: no sé si eso bastaría para borrar de mi memoria
- 1:32:02Speaker 2: esa impresión atroz. Sigo teniendo pesadillas. A veces, en mis sueños,
- 1:32:08Speaker 2: el taquero está tras mi puerta, cuchillo en mano, con
- 1:32:12Speaker 2: su mandil manchado de algo espeso y rojizo. Otras veces,
- 1:32:16Speaker 2: me hallo en la misma esquina del tianguis, rodeado de
- 1:32:19Speaker 2: comensales que mastican en silencio, y uno de ellos me
- 1:32:22Speaker 2: ofrece un taco que late como un corazón vivo. Me
- 1:32:26Speaker 2: despierto sudando, con náuseas que me duran todo el día.
- 1:32:30Speaker 2: Si algo he aprendido de esta experiencia, es que no
- 1:32:33Speaker 2: toda la comida que huele bien es lo que parece.
- 1:32:36Speaker 2: Y que en los rincones oscuros del tianguis, donde la
- 1:32:39Speaker 2: luz apenas llega, puede haber secretos inconfesables que se disfrazan
- 1:32:43Speaker 2: de simple comercio. Ya no soporto el olor a carne asada.
- 1:32:48Speaker 2: Cada vez que percibo ese aroma en la calle, me
- 1:32:50Speaker 2: revuelve el estómago y recuerdo a la gente devorando su
- 1:32:53Speaker 2: supuesta cena, ignorantes, o tal vez no tanto, de la
- 1:32:57Speaker 2: verdad que se cuece en los anafres clandestinos. Un terror
- 1:33:01Speaker 2: profundo me atenaza al pensar que, en alguna parte, ese
- 1:33:04Speaker 2: taquero sigue ofreciendo su menú, sin fuego que justifique el
- 1:33:07Speaker 2: calor eterno de su carne, y que cada mordida en
- 1:33:10Speaker 2: esos tacos es un pacto con la sombra de lo humano.
- 1:33:14Speaker 2: No sé si algún día podré dormir sin soñar con
- 1:33:16Speaker 2: sus dientes y su cuchillo. Y, honestamente, creo que no
- 1:33:21Speaker 2: quiero saberlo. Si te gustaron los relatos, nos gustaría que
- 1:33:29Speaker 2: nos apoyaras con un like o un comentario, ya que
- 1:33:32Speaker 2: eso nos ayudaría bastante. Y si no estás suscrito o suscrita,
- 1:33:37Speaker 2: te invito a que lo hagas para que no te
- 1:33:39Speaker 2: pierdas lo mejor de Oscuros Relatos de la Noche. sin
- 1:33:42Speaker 2: más gracias por escucharnos hasta el próximo relato