Latest / Inframundo Relatos / 5 HISTORIAS de TERROR de CEMENTERIOS / PARA ESCUCHAR DE NOCHE
Transcript
- 0:10Un evento paranormal en cualquier lugar es espeluznante,
- 0:15pero en un cementerio es muchísimo más aterrador.
- 0:20Hoy te compartimos historias de apariciones fantasmales en
- 0:23cementerios donde los espíritus deambulan entre las tumbas,
- 0:28susurrando secretos del más allá y desvaneciéndose en la
- 0:32oscuridad, dejando tras de sí. Un escalofrío inolvidable.
- 0:47Buenas tardes a todos. Me presento, mi nombre es Febe
- 0:52Michel, soy madre de 2 bellos hijos.
- 0:55La experiencia que les voy a contar sucedió hace 9 años.
- 1:00Mis hijos en ese tiempo tenían 8 y 6 añitos.
- 1:05Mi madre había fallecido por complicaciones renales hacía 3
- 1:08años. Y cada semana o cada 15 días iba
- 1:13al cementerio a llevarle flores y limpiar su tumba.
- 1:17De hecho, aún lo hago. Desde que mi madre falleció me
- 1:24propuse visitarla en el cementerio.
- 1:27Aparte, enseñarles a mis hijos que no hay que olvidarse de
- 1:30aquellos que ya no están con nosotros.
- 1:34El lugar siempre ha sido muy tranquilo, rodeado de árboles y
- 1:38flores. Donde el tiempo parecía
- 1:40detenerse, mis hijos marlon y jimena siempre me acompañaban.
- 1:47Aunque eran pequeños, disfrutaban de nuestras visitas.
- 1:51Les gustaba correr entre las tumbas y jugar mientras yo
- 1:54limpiaba y arreglaba la lápida de mi madre.
- 1:59Una tarde el aire era fresco, movía las hojas, noté que mis
- 2:04hijos reían y conversaban más de lo de costumbre.
- 2:08Cuando llegamos al cementerio y como de costumbre, mis hijos
- 2:13comenzaron a corretear mientras yo me dirigía a la tumba de mi
- 2:17madre, saqué los utensilios de limpieza y me puse a trabajar.
- 2:22Quitando las hojas secas y las ramas caídas, el sol comenzaba a
- 2:28ponerse. Era señal de irnos.
- 2:33Mientras juntaba todo para irnos, escuché las risas de
- 2:37Marlon y Jimena. Sonaban alegres, despreocupadas.
- 2:42Sin embargo, también escuché algo más, una conversación que
- 2:46parecía tener lugar entre ellos y alguien más.
- 2:50Pensé que tal vez habían encontrado algún otro niño con
- 2:54quien jugar, aunque era raro ver a alguien más en el cementerio a
- 2:58esa hora, además que no había visto a otras personas cerca de
- 3:03nosotros. Cuando terminaron de jugar y
- 3:08regresaron a mi lado, les pregunté con quién habían estado
- 3:11hablando con angelito, respondió marlon con una sonrisa.
- 3:17No le di mayor importancia, pues ya teníamos que irnos.
- 3:23Las semanas pasaron y nuestras visitas continuaron.
- 3:27Cada vez que íbamos, marlon y jimena corrían hacia el mismo
- 3:32lugar y comenzaban a jugar y reír.
- 3:35Siempre escuchaba sus risas y conversaciones y cada vez que
- 3:39les preguntaba me daban la misma respuesta.
- 3:42Estábamos con angelito. Empecé a sentir una inquietud en
- 3:48mi interior. Como madre, decidí observar más
- 3:53de cerca en nuestra próxima visita para entender mejor lo
- 3:58que estaba sucediendo. Una tarde, mientras limpiaba la
- 4:03tumba de mi madre. Vi a mis hijos correr hacia una
- 4:06zona del cementerio, que no frecuentábamos, camine
- 4:11sigilosamente detrás de ellos, asegurándome de no ser vista.
- 4:16Se detuvieron frente a una pequeña estatua de piedra, un
- 4:20Ángel con alas extendidas y una expresión serena en su rostro.
- 4:26Lo observaban con devoción, como si estuvieran en presencia de un
- 4:30amigo querido. Angelito, mira, mamá, está aquí,
- 4:36dijo Jimena Señalándome. Sentí un escalofrío recorrer mi
- 4:40espalda. Me acerqué lentamente y les
- 4:44pregunté con quién estaban hablando con angelito, mamá,
- 4:48respondió Marlon. Miré la estatua con
- 4:53detenimiento. Era solo una figura de piedra,
- 4:57pero en ese momento sentí una presencia extraña.
- 5:02Una energía que no puedo explicar.
- 5:06Intenté mantener la calma por mis hijos, aunque por dentro
- 5:10estaba llena de temor y quería salir corriendo del cementerio.
- 5:16Marlon y Jimena Sonrieron y se volvieron hacia la estatua.
- 5:21La miraban muy contentos y eso ya no me pareció normal en ellos
- 5:27la idea de que mis hijos estuvieran hablando con una
- 5:30estatua de piedra. Era desconcertante.
- 5:35Les dije que se despidieran de su amigo, pues ya era hora de
- 5:39irnos. Las piernas me temblaban
- 5:43mientras nos alejábamos ver a mis hijos agitar sus manitas
- 5:47diciéndole adiós aquella imagen. En nuestras siguientes visitas
- 5:54empecé a notar cambios en el comportamiento de mis hijos
- 5:59parecían más tranquilos. Como si la presencia de Angelito
- 6:04les diera una paz que yo no entendía.
- 6:09Uno de los sepultureros se encontraba trabajando cerca de
- 6:12donde estábamos y me acerqué a él.
- 6:16Le pregunté si sabía la historia de la estatua de Angelito, donde
- 6:20estaban mis hijos. Me dijo que la estatua del Ángel
- 6:25ha estado por décadas, pero que no tenía ninguna historia
- 6:29particular asociada. Sin embargo, mencionó que había
- 6:33rumores de que el Ángel era un protector de los niños, una
- 6:38figura que les daba consuelo, alegría y en la inocencia de los
- 6:43niños no se daban cuenta que se trataba de algo sobrenatural.
- 6:48Le di las gracias y lo dejé para que siguiera trabajando.
- 6:54A pesar de las explicaciones, no podía sacudirme la sensación de
- 6:58inquietud. Decidí que era mejor mantener a
- 7:03mis hijos alejados de la estatua del angelito.
- 7:07La próxima vez que fuimos al cementerio los mantuve cerca de
- 7:11mí, ocupándolos con tareas sencillas alrededor de la tumba
- 7:17de mi madre. Sin embargo, mis hijos parecían
- 7:22ansiosos, mirando constantemente hacia el lugar donde estaba la
- 7:26estatua. Al final de nuestra visita,
- 7:30jimena se acercó a mí y dijo con tristeza, mamá, Angelito se
- 7:36siente solo sin nosotros mi corazón se hundió, no sabía qué
- 7:43hacer. Por un lado, quería proteger a
- 7:46mis hijos de cualquier influencia que no entendieran.
- 7:50Por otro lado, no quería que se sintieran tristes o abandonaran
- 7:55algo que les daba consuelo. Les dije que se despidieran de
- 7:59él porque ya nos íbamos. Al final decidí que lo mejor era
- 8:06dejar de visitar el cementerio por un tiempo.
- 8:10Les expliqué que necesitábamos hacer una pausa en nuestras
- 8:13visitas, aunque no les di detalles sobre mis verdaderos
- 8:18motivos. Aceptaron la decisión con cierta
- 8:22tristeza, pero sin cuestionarla demasiado.
- 8:27Con el tiempo, la presencia de angelito se desvaneció de
- 8:31nuestras conversaciones diarias. Mis hijos siguieron siendo
- 8:35felices y despreocupados, aunque de vez en cuando mencionaban con
- 8:40nostalgia sus juegos en el cementerio.
- 8:45Yo, por mi parte, nunca pude olvidar la sensación de aquel
- 8:49encuentro, aunque racionalmente sabía que era solo una estatua.
- 8:55No podía negar la extraña sensación que había sentido.
- 9:00Quizás en algún nivel había algo más de lo que podía ver o
- 9:04entender. Y aunque nunca más volvimos a
- 9:07visitar esa tumba, el recuerdo de Angelito se fue borrando de
- 9:12la mente de mis hijos a medida que iban creciendo.
- 9:18Hoy sigo visitando la tumba de mi madre.
- 9:21Marlon pocas veces va con nosotras.
- 9:24Pero mi hija aún lo hace, pero ya no se acerca a la tumba,
- 9:29aunque la he observado que voltea así a la estatua de
- 9:32piedra, pero no va a esa tumba solo mira y no comenta nada.
- 9:39Gracias por contar esta experiencia.
- 9:52Muy buenas tardes. Mi nombre es Aarón Jiménez, la
- 9:56experiencia que les contaré. Me sucedió el día del sepelio de
- 10:00mi tío. Que para toda la familia fue uno
- 10:03de esos días grises y tristes que parecen haber sido hechos a
- 10:07medida para funerales. Tenía 16 años y apenas empezaban
- 10:13a entender sobre de la muerte de una persona y el vacío que deja
- 10:17en las vidas de quienes seguimos aquí.
- 10:20Mientras todos los presentes se congregaban alrededor del ataúd
- 10:24para darle el último adiós, yo sentí la necesidad de alejarme.
- 10:30La tristeza y la opresión del momento eran abrumadoras y yo no
- 10:35quería estar ahí sin decirle nada a nadie.
- 10:40Me escabullí entre las filas de tumbas, buscando un rincón
- 10:44tranquilo donde pudiera estar solo.
- 10:48El cementerio es antiguo, con lápidas cubiertas de musgo y
- 10:52mausoleos desgastados por el tiempo a pesar de la decadencia
- 10:58del lugar. Es una belleza melancólica que
- 11:01me atrae y te hacía sentir extrañamente en paz.
- 11:06Recuerdo que caminé sin rumbo, sin darme cuenta que me
- 11:10adentraba más entre tumbas y mausoleos muy antiguos.
- 11:14Fue entonces cuando la vi una tumba que destacaba entre las
- 11:19demás. Estaba quebrada en una esquina,
- 11:22como si hubiera sido golpeada por algo muy pesado o por el
- 11:27paso inexorable del tiempo. Me acerqué atraído por la
- 11:31peculiaridad de la lápida y la antigua que se veía.
- 11:36La inscripción estaba parcialmente ilegible, pero pude
- 11:40distinguir el año 1886. Eso significaba que quienquiera
- 11:47que estuviera enterrado allí había muerto más de un siglo
- 11:50atrás. La curiosidad me impulsó a mirar
- 11:54más de cerca. Me agaché y observe el hueco en
- 11:58la tumba tratando de ver el interior.
- 12:01Mi padre me había quitado el celular, así que no me quedó de
- 12:06otra que ver lo poco o mucho que se encontraba en su interior.
- 12:10Al principio mis ojos no distinguieron nada más que
- 12:14sombras y oscuridad, pero a medida que mis ojos se
- 12:17acostumbraban a la penumbra, vi algo que me hizo retroceder
- 12:22horrorizado. Allí, en el fondo del hueco, vi
- 12:26un rostro. Era el rostro de una mujer
- 12:30pálido y sereno, como si estuviera dormida.
- 12:33Sus ojos estaban cerrados y sus labios formaban una línea fina.
- 12:38A pesar de que había pasado tanto tiempo desde su muerte, su
- 12:43rostro no mostraba signos de descomposición.
- 12:47Parecía intacto, conservado de una manera antinatural.
- 12:53Mi corazón comenzó a latir descontroladamente y un
- 12:57escalofrío recorrió mi columna no podía apartar la mirada de
- 13:02aquel rostro. Era como si algo me mantuviera
- 13:05anclado en esa postura de seguir hincado.
- 13:08Ahí. Finalmente logré levantarme de
- 13:13un salto alejándome de la tumba lo más rápido que pude.
- 13:17Sentí como si 1000 ojos invisibles me siguieran mientras
- 13:21corría, pero no me atrevía a mirar atrás.
- 13:27Cuando regresé al cortejo fúnebre, nadie pareció notar mi
- 13:30ausencia ni mi estado de agitación.
- 13:33Me quedé a una distancia prudente, tratando de recuperar
- 13:38la compostura mientras el sacerdote continuaba con el
- 13:42servicio. Sin embargo, no podía dejar de
- 13:45pensar en lo que había visto. No tenía respuestas, solo una
- 13:50creciente sensación de miedo que se aferraba a mi interior.
- 13:55Volteaba hacia atrás esperando que la fallecida estuviera
- 13:59observándome desde alguna de las tumbas.
- 14:04Esa noche no pude dormir. Cada vez que cerraba los ojos
- 14:09veía el rostro de la mujer en la tumba, su expresión serena y sus
- 14:14ojos cerrados. Me perseguían en mis sueños,
- 14:18convirtiéndolos en pesadillas. Me despertaba sudoroso y con el
- 14:23corazón latiendo frenéticamente, incapaz de sacudir la sensación
- 14:28de que algo terrible estaba a punto de suceder.
- 14:32Los días siguientes no fueron mejores.
- 14:36Intenté hablar con mis padres sobre lo que había visto.
- 14:39Pero temía que no me creyeran o pensaran que estaba inventando
- 14:43cosas para llamar la atención. Decidí guardar el secreto para
- 14:48mí, pero no fue fácil. Comencé adelgazar y en el último
- 14:53de los novenarios mi prima Ana y me preguntó si estaba enfermo.
- 14:58Fue cuando le conté lo que había visto.
- 15:01Ella me dijo que me llevaría al cementerio y que compraríamos
- 15:05flores para la difunta. Y que yo le pediría perdón por
- 15:08andar de Fisgón en su tumba. Esa era la única manera de que
- 15:14ya me dejara tranquilo, pues aunque no están físicamente, a
- 15:18ellos no les gusta que interrumpan su eterno descanso.
- 15:23Al día siguiente mi prima me acompañó e hice lo que ella me
- 15:28dijo. Sentía que las piernas me
- 15:30temblaban, pero hice mi mejor esfuerzo de no salir corriendo
- 15:35de allí. Después de lo acontecido, dejé
- 15:39de visitar cementerios. Incluso la idea de pasar cerca
- 15:43de uno me hace sentir nauseabundo y ansioso.
- 15:48Cada vez que veía una tumba en la televisión o en una película,
- 15:53el recuerdo de aquel rostro volvía con una claridad
- 15:56aterradora. Sabía que no podría soportar
- 16:00volver a ver algo así nuevamente a medida que los años pasaron.
- 16:05Traté de enterrar el recuerdo en lo más profundo de mi mente.
- 16:10Me concentré en mis estudios, en mis amigos, en cualquier cosa
- 16:15que pudiera distraerme de aquel día en el cementerio.
- 16:19Sin embargo, había momentos en los que, sin previo aviso, la
- 16:24imagen del rostro en la tumba volvía a mi mente.
- 16:28Pero ya no me hacía sentir aquel miedo.
- 16:33He aprendido a vivir con el miedo.
- 16:36Aunque nunca he podido superarlo por completo, cada vez que
- 16:40pienso en la muerte o en los cementerios, el rostro de la
- 16:45mujer de aquella tumba vuelve a mi mente recordándome el horror
- 16:50que presencié. Y aunque trato de racionalizarlo
- 16:54diciéndome que quizás fue sólo una alucinación, pero no fue
- 16:59así. Nunca he vuelto a pisar un
- 17:02cementerio y no tengo intenciones de hacerlo.
- 17:06Prefiero mantener esa distancia, aunque sé que algún día todos
- 17:11acabaremos en uno, pero hasta entonces seguiré evitando esos
- 17:16lugares, llevándome conmigo el recuerdo de haber visto aquel
- 17:20rostro. Mi nombre es Celia Ocampo.
- 17:34Trabajar en una oficina de despacho puede ser abrumador.
- 17:39Especialmente en la ciudad, donde el ruido y el ajetreo son
- 17:43constantes. Por eso cada vez que tengo mi
- 17:46descanso sólo cruzo la calle e ingreso al cementerio, que está
- 17:51justo enfrente de las oficinas. Es un lugar tranquilo, un
- 17:56remanso de paz en medio del caos urbano, las lápidas antiguas.
- 18:01Los árboles frondosos y el sonido del viento entre las
- 18:05ramas ofrecen un respiro del bullicio diario.
- 18:10Desde la primera vez que entré al cementerio me sentí atraída
- 18:13por su serenidad y por las historias de apariciones que he
- 18:17escuchado en mis recorridos. Encontré una banca bajo un gran
- 18:21árbol, un lugar perfecto para sentarme y desconectarme del
- 18:26mundo exterior, cerraba los ojos.
- 18:30Dejándome llevar por el susurro del viento y el canto de los
- 18:34pájaros. El ambiente me envolvía en una
- 18:38calma profunda, una paz que no encontraba en ningún otro lugar.
- 18:44Pero una tarde, mientras estaba sentada en mi banca habitual,
- 18:49noté una presencia a lo lejos. Vi a una pareja de ancianos
- 18:53caminando lentamente por el sendero.
- 18:57Vestían ropa de época. Él, con un sombrero de ala ancha
- 19:02y ella, con un vestido largo y un sombrero adornado con flores,
- 19:07caminaban del brazo, como si el tiempo no hubiera pasado para
- 19:10ellos. No sentí miedo al verlos, aunque
- 19:14sabía que eso era una manifestación fantasmal.
- 19:18La pareja pasó unos metros delante de mí y al cruzar
- 19:22nuestras miradas me saludaron amablemente con una inclinación
- 19:26de cabeza y una sonrisa. Les devolví el saludo.
- 19:31Intrigada por su aspecto y su calma, continuaron su paseo
- 19:37perdiéndose entre las tumbas y los árboles.
- 19:41A partir de ese día los vi en cada una de mis visitas al
- 19:45cementerio. Siempre aparecían caminando
- 19:48juntos, siempre amables y serenos.
- 19:52La verdad es que empecé a esperarlos con ansias.
- 19:56A buscar su presencia, el versus vestimentas de aquellos años,
- 20:01aunque debo aclarar que no se miraban sus pies.
- 20:05Me fascinaba la idea de que el amor pudiera trascender la vida
- 20:09y la muerte, y cada vez que veía a la pareja sentía que estaba
- 20:14presenciando algo eterno y hermoso.
- 20:18Una tarde el cielo estaba cubierto de nubes oscuras, señal
- 20:23de que esa tarde. Y posiblemente por la noche
- 20:27estaría lloviendo. Pero aún así crucé la calle para
- 20:32adentrarme en el cementerio. Me senté en mi banca abrigada
- 20:38con mi chaqueta y esperé. No pasó mucho tiempo antes de
- 20:43que los viera aparecer caminando con su paso lento y seguro.
- 20:48Esta vez la anciana llevaba un paraguas pequeño, aunque no
- 20:52llovía. Al pasar junto a mí me saludaron
- 20:56como siempre y yo les devolví el saludo.
- 20:59Sonriendo, me quedé observándolos mientras se
- 21:03alejaban, sintiendo una mezcla de melancolía.
- 21:07Pensaba en cómo sería tener a alguien con quien compartir toda
- 21:11una vida y más allá. Aunque veía esos 2 fantasmas,
- 21:16debo aclarar que verlos me daba un escalofrío que me recorría el
- 21:21cuerpo. En una de mis visitas decidí
- 21:27cambiar de lugar y me senté en una banca diferente, más cerca
- 21:31del sendero principal. Quería observar a la pareja
- 21:35desde otra perspectiva. No pasó mucho tiempo antes de
- 21:39que aparecieran caminando como siempre del brazo, pero no
- 21:44desviaban su andar por otro lado del cementerio era como si
- 21:49estuviera trazado su camino. Pensé en mis propios seres
- 21:53queridos, en las relaciones que había tenido y en lo que
- 21:57realmente significaba el amor eterno.
- 22:01Mis padres tenían ya 45 años de casados.
- 22:05Pensé que si ellos, cuando llegara su momento de fallecer,
- 22:10también andarían del brazo, como esos 2 fantasmas.
- 22:15Mis visitas al cementerio se volvieron distantes porque tenía
- 22:19mucho trabajo en la oficina. Porque ya estábamos a fin de año
- 22:24y las oficinas cerrarían por las fiestas decembrinas.
- 22:29Por mi ventana intentaba ver si se seguían pareciendo aquella
- 22:33pareja de ancianos, pero por alguna razón, desde el edificio
- 22:38sólo se apreciaban tumbas y no apariciones fantasmales el
- 22:44último día de ese año. Y como no, volveríamos dentro de
- 22:482 semanas. Decidí ir a tomar unos minutos
- 22:52de descanso y cruce la calle para entrar al cementerio.
- 22:55El viento estaba más fuerte de lo usual.
- 22:58A lo lejos se veían las nubes oscuras de que tendríamos
- 23:02lluvia. Me senté en mi banca,
- 23:05envolviéndome en mi abrigo y espere.
- 23:09Los minutos pasaban y no veía a la pareja.
- 23:13La verdad es que empecé a preocuparme, preguntándome si
- 23:17algo les había pasado. Después de unos momentos,
- 23:21sonreí. Para mí.
- 23:22Si ya tenían más de un siglo de muertos que podría haberles
- 23:27sucedido, estaba por levantarme. Cuando los vi aparecer por el
- 23:31sendero pasaron junto a mí sin saludar.
- 23:36Inmersos en su propio mundo, sentí una punzada de tristeza en
- 23:41mi corazón, como si el tiempo que no acudía al cementerio algo
- 23:46hubiese sucedido para que ellos. Ya no notaran de mi presencia.
- 23:52Lo seguí con la mirada mientras se alejaban, sintiendo una
- 23:56melancolía que no podía explicar.
- 23:59Al día siguiente, cuando crucé la calle, aunque ya estaba de
- 24:03vacaciones, el cementerio estaba igual con su tranquilidad que lo
- 24:08caracteriza. Caminé hasta mi banca esperando
- 24:13ver a la pareja. El silencio era abrumador y el
- 24:17viento soplaba suavemente. Moviendo las ramas de los
- 24:21árboles. Esperé y esperé, pero no
- 24:24aparecieron. La sensación de pérdida se
- 24:27intensificó y me di cuenta de cuánto había llegado a depender
- 24:31de la presencia de aquella pareja.
- 24:35Quizás si pasaban junto a mí, pero yo no lo sentí ni ellos a
- 24:40mí. Pasaron las vacaciones.
- 24:43Y seguí con mi rutina de siempre a la hora de mi descanso.
- 24:47Cada vez que cruzo la calle y entro al cementerio, llevo
- 24:52conmigo el recuerdo de aquellos ancianos.
- 24:55Me siento en mi banca, cierro los ojos y dejo que el viento me
- 24:59envuelva sabiendo que el amor verdadero nunca muere.
- 25:04Aunque ya no los vea. Sé que están ahí, caminando
- 25:08juntos, En algún lugar más allá del tiempo y el espacio.
- 25:13Y esa certeza me llena de una paz que no había sentido desde
- 25:17hacía mucho tiempo. Después de todo, el amor eterno
- 25:22es real y perdura más allá de la vida misma.
- 25:36Hola a todos. Mi nombre es Juan David Núñez.
- 25:40Los cementerios siempre habían sido un lugar de tranquilidad
- 25:43para mí. Cuando la vida se volvía
- 25:46abrumadora, encontraba paz visitando la tumba de mis
- 25:49abuelos. Ellos habían sido mi refugio en
- 25:53vida y en su ausencia, su tumba se convirtió en mi lugar de
- 25:58consuelo. Caminaba entre las lápidas
- 26:01respirando el aire fresco que sólo un lugar así puede ofrecer
- 26:07una mañana, mientras me encontraba junto a la tumba de
- 26:10mis abuelos, perdido en mis recuerdos de la infancia.
- 26:14Sentí una presencia a mi lado. Al girar la cabeza vi a un niño.
- 26:20Tenía un aspecto extraño, como si perteneciera a otra época.
- 26:24Su ropa parecía anticuada y su piel tenía un tono pálido, casi
- 26:29traslúcido. Lo observé con curiosidad y un
- 26:33poco de inquietud, preguntándome quién era y de dónde había
- 26:37venido. Pero lo extraño es que se me
- 26:41hacía familiar. El Niño se acercó más con una
- 26:46mirada que tenía una mezcla de tristeza y alegría.
- 26:50¿Cómo está tu tío? Preguntó con una voz suave.
- 26:55La pregunta me tomó por sorpresa.
- 26:58No entendía por qué un niño, especialmente uno que parecía
- 27:02tan fuera de lugar y que en mi vida había visto, preguntaría
- 27:06por la salud de mi tío. Traté de mantener la calma
- 27:10mientras le respondía, está enfermo.
- 27:14No le queda mucho tiempo. El Niño asintió, pero su
- 27:18expresión no cambió. Ya no estaré solo aquí, dijo El
- 27:22Niño con una certeza que me heló la sangre.
- 27:26Sus palabras eran raras y algo en su tono me hizo darme cuenta
- 27:30de que no era un niño común. La tristeza en sus ojos me
- 27:35conmovió, pero la alegría que también brillaba en ellos me
- 27:40desconcertó aún más. Fue en ese momento cuando
- 27:44entendí que no estaba hablando con un niño vivo.
- 27:47Era el fantasma de un pequeño. ¿Quién eres?
- 27:52Le pregunté, aunque en el fondo ya sabía la respuesta.
- 27:57El Niño sonrió con una tristeza infinita.
- 28:00Mi corazón se encogió al escucharlo decirme quién era.
- 28:04Recordaba lo que mi madre me contaba sobre su hermano.
- 28:08Mi tío y como había perdido a su hijo a una edad muy temprana, no
- 28:14conocí a mi primo, pues aún yo no nacía, pero en casa de los
- 28:18abuelos siempre hablaban de Emilio de la manera como había
- 28:23fallecido y lo mucho que eso afectó Asus padres.
- 28:27El pequeño Emiliano no se movió de su lugar.
- 28:31Al preguntar por su padre entendí lo que quería decir.
- 28:35La muerte de mi tío estaba cerca y su hijo lo estaba esperando
- 28:39para reunirse con él. Sentí una tristeza que es
- 28:43imposible de describirla. Sabía que mi tío estaba
- 28:47sufriendo y aunque su partida sería dolorosa, encontraría paz
- 28:52y reunirse con su hijo le daría una felicidad eterna.
- 28:57Eso era lo que mi abuela Emilia decía, tenía la mirada fija en
- 29:03las tumbas. Cuando volteé para ver al
- 29:06pequeño, este ya no estaba. Pasaron los días y la enfermedad
- 29:12de mi tío empeoró. Mi familia se preparaba para lo
- 29:16inevitable y yo llevaba el peso del conocimiento de lo que
- 29:21estaba por venir. No mencioné nada sobre mi
- 29:24encuentro con el pequeño fantasma, pues nadie me creería.
- 29:29Aparte, no quería añadir más angustia a mi familia.
- 29:33Finalmente, el día llegó. Mi tío falleció en la quietud de
- 29:38la noche, rodeado de sus seres queridos.
- 29:41El dolor era evidente cuando nos reunimos para su sepelio.
- 29:45El cementerio, que siempre había sido un lugar de consuelo para
- 29:50mí, ahora se sentía pesado con la tristeza y el luto de todos
- 29:55los presentes. Durante el entierro me mantuve
- 30:00en silencio. Observando las lágrimas y los
- 30:04abrazos de consuelo que se ofrecían unos a otros, mi mente
- 30:09volvía constantemente a la imagen del niño, a la promesa de
- 30:13que mi tío no estaría solo. Mientras el ataúd descendía,
- 30:19sentía algo que me observaba desde lejos.
- 30:22Mi corazón latía con fuerza mientras buscaba algo sin saber
- 30:26exactamente que entonces los vi entre las tumbas.
- 30:30Era mi tío. Y su hijo.
- 30:32Tomados de la mano, sus rostros estaban iluminados con una gran
- 30:36sonrisa. En el rostro de mi tío ya no
- 30:39había rastro de dolor ni de sufrimiento.
- 30:42Los observé mientras se alejaban lentamente, perdiéndose entre
- 30:46las tumbas. La imagen de mi tío y su hijo
- 30:50juntos, finalmente reunidos, me llenó de una profunda sensación
- 30:55de alivio que no pude contener y me solté llorado.
- 31:00Porque sabía que dondequiera que fueran estarían bien juntos.
- 31:06Como siempre debieron estar. No mencioné lo que había visto a
- 31:12nadie. Sentí que era un momento que
- 31:15guardaría para mí hasta hoy, que después de 17 años comparto con
- 31:20ustedes. Después de lo acontecido, la
- 31:24vida siguió su curso y con el tiempo el dolor se suavizó.
- 31:29Convirtiéndose en un recuerdo cariñoso para los miembros de la
- 31:33familia. Mi tío nunca fue feliz después
- 31:38de la muerte de su primogénito, era el primer nieto en la
- 31:42familia, el primer sobrino para todos.
- 31:47Verán, mi tío siempre se sintió culpable de su muerte, pues él
- 31:52iba conduciendo el auto donde su hijo falleció.
- 31:55No iba ebrio si eso les pasó por la mente.
- 31:59El asunto es que mis tíos iban discutiendo en el auto y todo se
- 32:04le salió de control, pero aún así sentí pena por mi tío, pues
- 32:09cada vez que nos veía reunidos a todos sus sobrinos y sus 2
- 32:13hijos, para él era quizás un tormento, pero al final de su
- 32:19vida tuvo el reencuentro con su hijo.
- 32:22Aunque hayan pasado 30 años, les agradezco por contar esta
- 32:27historia. Cualquier evento paranormal es
- 32:44espeluznante, pero si suceden en un cementerio puede llegar a ser
- 32:49aún más aterrador. En estos lugares la tristeza
- 32:54está impregnada en cada una de las tumbas donde reposan los
- 32:58cuerpos de seres queridos que ya no están.
- 33:02Ante la pérdida, los visitantes dejan llanto y desolación.
- 33:06Sus lágrimas cayendo sobre la fría piedra y la Tierra húmeda.
- 33:12Sin embargo, hay ocasiones en que los llantos no sólo
- 33:16provienen de los vivos, sino también de los muertos.
- 33:20El pequeño cementerio siempre a testado, rodeado de altos
- 33:24cipreses y con una verja de hierro forjado que delimitaba su
- 33:28perímetro. El camposanto no solía recibir
- 33:31muchas visitas en aquellos años. Pero el 2 de noviembre de cada
- 33:35año el camposanto cobra vida con los visitantes.
- 33:40El olor a flores impregna el lugar, las ofrendas que les
- 33:45colocan la música, el algarabío de la gente durante el día.
- 33:50Pero cuando cae la noche a lo lejos, cientos de luces de las
- 33:54veladoras. Es como una esperanza que las
- 33:57almas de los difuntos se vayan a su descanso eterno.
- 34:02Pero por más intentos que se han hecho para que los llantos de
- 34:05los muertos dejen de escucharse, no se ha logrado.
- 34:12Mi nombre es Bulmaro Ruiz, soy velador en un cementerio de mi
- 34:16Estado Natal, Querétaro. Tengo trabajando aquí desde 1965
- 34:22a la fecha inicié desde muy joven, primero como chalán de
- 34:27albañil. Después de que mi compañero
- 34:30falleciera por intoxicación alcohólica, fui sepulturero.
- 34:36Con todos estos años trabajando aquí.
- 34:39Compañeros van y vienen, así como las carrozas de las
- 34:43funerarias. Pero no sólo estos autos
- 34:46sombríos son los que traen al fallecido.
- 34:49A veces entra el cortejo fúnebre con el ataúd de nombros de
- 34:53familiares y amigos del doliente.
- 34:56En todo este tiempo ha habido entierros muy tristes.
- 35:01En el año de 1974 hubo uno que en verdad las personas
- 35:06transmitían la tristeza que sentías, que te calaba hasta los
- 35:11huesos porque todos los habitantes de los alrededores te
- 35:15elegido. Conocíamos a los fallecidos, era
- 35:19la maestra de la escuela y un joven que las personas de
- 35:23aquellos años. ¿Cuando se fundó El Ejido lo
- 35:27vieron crecer? Es como si fuera una gran
- 35:29familia, pues todos nos conocemos desde hace ya décadas.
- 35:38Como les contaba miriam y José estaban por casarse.
- 35:43Yo tenía 17 años en ese tiempo. Era un miércoles por la tarde
- 35:48cuando se dio la noticia que habían tenido un accidente y que
- 35:52lamentablemente fallecieron. Por el Estado en que habían
- 35:56quedado sus cuerpos se les dio Santa Sepultura.
- 36:00El viernes los féretros los trajeron al Panteón en la misma
- 36:05carreta que los llevaría a la Iglesia adornada con flores
- 36:09blancas, hizo su entrada tirada con 2 caballos blancos.
- 36:16No les miento al decir que hasta el hombre más rudo Lloro ese
- 36:20día, se sentía todo muy extraño. Era como si un manto de dolor y
- 36:25de tristeza cubriera el pequeño cementerio.
- 36:28En ese entonces. El ambiente en el cementerio
- 36:32siempre había sido sombrío, pero aquella mañana del sepelio se
- 36:37sentía especialmente inquietante.
- 36:40El aire parecía cargado de una energía densa y opresiva, como
- 36:45si el mismo suelo estuviera exhalando un lamento silencioso.
- 36:50Las nubes grises cubrían el cielo.
- 36:52Envolviendo el lugar en una penumbra, el silencio era casi
- 36:59absoluto. Roto únicamente por el crujido
- 37:03de las ruedas de la carreta, yo observaba como los árboles altos
- 37:08y oscuros se inclinaban como si estuvieran observando con una
- 37:12gravedad solemne. Cada paso resonaba con un eco
- 37:16sombrío que parecía perderse en la distancia atrapado entre las
- 37:21tumbas. Las personas que habían llegado
- 37:25para despedirse de los novios, sus rostros estaban marcados por
- 37:29una mezcla de tristeza y dolor. El sacerdote, vestido con su
- 37:35sotana negra, se encontraba al pie de la tumba abierta, sus
- 37:39palabras resonando con un tono que intentaba ser consolador,
- 37:43pero que no lograba disipar la inquietud en el aire.
- 37:49Los féretros, cubiertos de flores Marchitas, Descendían
- 37:53lentamente y con cada centímetro que se hundía en la Tierra.
- 37:58El ambiente parecía volverse más pesado, como si el mismo
- 38:02cementerio estuviera absorbiendo la vida y la luz de todo lo que
- 38:07lo rodeaba. Yo me encontraba observando todo
- 38:12desde la tumba, pensativo, porque en esa semana iba a ser
- 38:16de fiesta. Exactamente se casarían el
- 38:19domingo de esa semana y ahora era un día de desearles descanso
- 38:24eterno. En vez de una vida juntos.
- 38:27Un cuervo graznó en la distancia y me sacó de mis pensamientos.
- 38:32Los asistentes se estremecieron, algunos haciendo el signo de la
- 38:36cruz, otros simplemente mirando hacia el suelo, tratando de
- 38:41evitar el contacto visual con los demás.
- 38:44Poco a poco los presentes se retiraron.
- 38:48Los familiares tardaron un poco más.
- 38:51Era como si se negaran de dejar ahí a Miriam y José.
- 38:55Pero los sepelios de los niños, eso sí que parte en el alma.
- 39:00En muchas ocasiones, hasta la fecha me he visto en la
- 39:04obligación de retirar a los padres de los infantes del
- 39:07cementerio, honestamente. Siento un vuelco en el corazón
- 39:12cuando los veo llorar en su desesperación por la muerte de
- 39:16sus pequeños padres intentando sacar el ataúd para ver a su
- 39:24hijo. Sí, es desgarrador, pero uno no
- 39:28se lo debe de permitir. Yo también he tenido mis
- 39:32momentos de duelo. No es lo mismo cuando uno
- 39:35sepulta a otra persona, como cuando sepultas a los padres.
- 39:40A un hermano o hasta un hijo, lo que les voy a contar.
- 39:45No sé realmente cuándo comenzó a suceder.
- 39:48¿Cuándo fue que el descanso eterno de alguno de los
- 39:51moradores del cementerio fue perturbado?
- 39:54¿Su descanso eterno? Pues yo trabajaba durante el día
- 39:59aquellos años, pero de un día para otro, el encargado de
- 40:04cementerio. Me propuso para que trabajara
- 40:06por las noches durante un tiempo en lo que conseguían a otro
- 40:10velador puesto nervio. Ya era un hombre anciano y
- 40:14estaba imaginando cosas. Esas fueron sus palabras, pero
- 40:20en realidad don Elvio no se estaba imaginando nada ni
- 40:24tampoco se estaba volviendo loco.
- 40:27Como aseguraban, el cementerio no tenía velador en esos años.
- 40:35Pues no saqueaban las tumbas, así como tampoco había jóvenes
- 40:40con tablas o hijas invocando las almas de los muertos.
- 40:45Pero para inicios de la década de 1980 se comenzaron a ver
- 40:50bolas de fuego en el cementerio. Eran Brujas, aseguraban los que
- 40:55vivían cerca del lugar, así que don Elvio se ofreció para ser el
- 40:59velador. Estuvo algunos años cuidando el
- 41:02camposanto. Pero el señor comenzó a tener un
- 41:06comportamiento muy raro. El miedo se le notaba en su
- 41:09rostro y ya no quiso trabajar por las noches, así que pensé
- 41:14que sólo sería por un tiempo. Tiempo que hasta la fecha sigo
- 41:19de velador. Era octubre de 1984, cuando no
- 41:26de muy buena gana. Me fui a trabajar por las
- 41:29noches. Al principio todo era tranquilo.
- 41:33No había bolas de fuego, como decía, ni tampoco algún animal
- 41:38que cavara las tumbas tratando de llevarse algún hueso, pero en
- 41:45muy pocas noches me daría cuenta del motivo por el cual don elvio
- 41:50ya no quiso trabajar más en el cementerio.
- 41:55Para finales de octubre se comenzaron a ver 2 bolas de
- 41:59fuego merodeando entre las tumbas.
- 42:02No quise quedarme con la duda del por qué esas Brujas andaban
- 42:07merodeando por el panteón con lámpara en mano y con el machete
- 42:12comencé a caminar entre las tumbas.
- 42:15Sólo encendía la lámpara si en la oscuridad se escuchaba algún
- 42:19sonido extraño, pero aquellas 2 bolas de fuego no estaban dentro
- 42:25del cementerio, sino fuera de él, se encontraban escavando un
- 42:30montículo de Tierra. Las escuchaba hablar entre
- 42:33ellas, pero en la distancia que me encontraba no se les entendía
- 42:37con claridad. Así estuvieron alrededor de unos
- 42:42minutos cuando repentinamente ambas mujeres corrieron hacia el
- 42:46monte. Fue cuando comencé a escuchar el
- 42:49llanto de varias personas, pero esos llantos parecían ecos y
- 42:56sentí un frío, recorrer mi espina dorsal.
- 43:00Mientras corría el cuartucho de madera en la entrada del
- 43:03cementerio, los llantos se volvían más nítidos.
- 43:08Tropecé y caí de lleno sobre un montículo de Tierra, una tumba
- 43:14grande. Fue mi sorpresa cuando, al
- 43:16querer ponerme de pie y empezar a correr, me di cuenta de que el
- 43:20llanto provenía de ahí. Acerqué mi oído a la Tumba para
- 43:25confirmar si ese era el origen del lamento.
- 43:29El sonido era inconfundible, desgarrador y parecía emanar
- 43:33desde las profundidades mismas de la Tierra con las pocas
- 43:38fuerzas que me quedaban como pude.
- 43:40Llegué todo tembloroso al cuartucho y me encerré en él.
- 43:45Tuve que poner mis manos en mis oídos tratando de no escuyas
- 43:49aquellos sollozos. Esa noche me la pese, rezando
- 43:54hasta que el sol comenzó a salir y darle inicio a un nuevo día.
- 44:01Estaba decidido a no regresar esa noche.
- 44:05Nadie me creería lo que había visto y escuchado.
- 44:08Me dirigía a la casa de mis padres para contarles lo
- 44:12sucedido. Mi madre me escuchaba atenta.
- 44:16Ella siempre les hizo oraciones a las ánimas benditas del
- 44:20purgatorio, así que ella era la única que posiblemente me
- 44:24comprendiera. Cuando terminé de contarle, ella
- 44:29se levantó y sacó de la vitrina del comedor una veladora.
- 44:34Ella me dijo que sólo la encendiera por 1 hora.
- 44:37Las animas se alejarían de donde yo estuviera, pues ellas buscan
- 44:42la luz. Es como una esperanza de poder
- 44:45salir del purgatorio, una luz que emana esperanza y perdón por
- 44:50sus pecados. Me dijo que hay muertos que no
- 44:54hacen ruido, quizás. Esas Brujas estaban perturbando
- 44:58su descanso eterno y por eso lloraban.
- 45:01Tomé la veladora y un Rosario y me fui a descansar para ir a
- 45:05trabajar esa noche, pues ya en unos días sería Día de Muertos y
- 45:11el panteón estaría lleno de personas esperando la visita de
- 45:15sus seres queridos. Ya habían pasado 3 días después
- 45:22de que el cementerio se engalanó con la festividad.
- 45:26Había olvidado lo sucedido, pues creí que ya las Brujas y los
- 45:31llantos no se harían presentes nuevamente.
- 45:35Esa fue una fría noche de noviembre y estaba cerrando las
- 45:39puertas cuando escuché un sonido que me hizo detenerme.
- 45:44Al principio pensé que era el viento, pero pronto me dio
- 45:48cuenta de que era algo mucho más inquietante.
- 45:52Nuevamente eran los llantos de los muertos.
- 45:56Me quedé inmóvil tratando de localizar la fuente de aquellos
- 46:00sonidos. Los lamentos parecían provenir
- 46:04de varias tumbas que estaban cerca de la barda del panteón.
- 46:08Me sentí aturdido y asustado. Decidí no investigar más esa
- 46:14noche y me encerré en el cuartucho con la veladora que me
- 46:18había dado mi madre. Con la esperanza de que se
- 46:21callaran los llantos, mi madre me había advertido, jamás sigas
- 46:29los sollozos, no sabes lo que te puede suceder.
- 46:33Pero todo cambió una noche de invierno.
- 46:35En diciembre, mientras realizaba mi ronda habitual, un sonido me
- 46:40detuvo. Era un llanto suave al
- 46:43principio, pero que se fue intensificando, llenando el aire
- 46:47con una tristeza abrumadora. Recordé las advertencias de mi
- 46:52madre. Intenté ignorarlo, pero la
- 46:55curiosidad y pensar que quizás era algún niño abandonado me
- 47:00empujaron a investigar. Ya estaba por comenzar a caminar
- 47:05cuando sentí una mano fría y huesuda aferrándose a mi brazo
- 47:10con una fuerza que era imposible de Soltarme.
- 47:14Trate de liberarme, pero el agarre se intensificó.
- 47:18Haciéndome caer sobre una tumba la linterna, proyectando algunas
- 47:24sombras entre las lápidas. Los sollozos provenían de una
- 47:29tumba muy antigua, apenas visible entre la maleza.
- 47:34El llanto era ahora desgarrador, pero repentinamente cambiaron.
- 47:39Se escuchaba como el llanto de un gato.
- 47:42Sentí un escalofrío recorrer todo mi cuerpo.
- 47:45Quería correr, pero no podía. Así que de nuevo me puse a
- 47:50rezar. En cierta forma tenía la
- 47:53sensación de que aquel llanto no era de un niño, algo más estaba
- 47:58ahí conmigo. Poco a poco estos se fueron
- 48:01alejando hasta que ya nos escucharon.
- 48:04Estaba decidido hablar con el sacerdote de lo que estaba
- 48:08sucediendo en el cementerio. Mi madre me acompañó y el cura
- 48:13me escuchó atento. Me aseguró que iría a rociar
- 48:17agua bendita al camposanto. Él podía asegurar que algo
- 48:21perturbaba la tranquilidad de aquellas pobres almas.
- 48:27El día en que el sacerdote fue al cementerio, mi madre nos
- 48:31acompañó mientras el cura echaba agua.
- 48:34Bendita mi madre hacia los rezos.
- 48:41Con el tiempo y a pesar de mi miedo, me fui acostumbrando a
- 48:45los lamentos. El sacerdote iba una o 2 veces
- 48:49al mes y rociaba agua bendita por la barda dentro y fuera del
- 48:54cementerio. A veces pensaba que eso no
- 48:58detendría a las Brujas para andar haciendo sus maldades,
- 49:02pero al menos no podían entrar para andar enterrando sus
- 49:06brujerías en las tumbas olvidadas.
- 49:11Una tarde, uno de los sepultureros, me pregunto si me
- 49:15podía quedar a velar esa noche. Yo lo miré un poco extrañado por
- 49:19la petición, pero una noche su compañía no me vendría mal.
- 49:24Así que como a las 9:00 de la noche, llegó con un gran termo
- 49:27de café y nos preparamos para una velada de charlas
- 49:31contándonos experiencias. Él se llama Germán.
- 49:36Hoy es médico en un hospital de Querétaro.
- 49:39Él se crió en El Ejido y me contó lo que su abuela le había
- 49:43dicho. Don Elvio le confesó el motivo
- 49:49por el cual ya no quería volver a trabajar como velador.
- 49:53Germán, en tono serio, me preguntó si yo había escuchado
- 49:57esos llantos. Le contesté que sí, pero que ya
- 50:01me había acostumbrado a ellos. A veces eran de niños.
- 50:06En otras de hombres o mujeres, a veces sólo era uno solo o 3
- 50:11cuando mucho, pero cuando eran varios que no sabía ni de dónde
- 50:16provenían, era cuando me daba mucho miedo.
- 50:20Como ya estaba por ingresar a la universidad, él me dijo que
- 50:25había estado averiguando sobre algunos de los que se
- 50:28encontraban sepultados en el cementerio.
- 50:31Había registros del cementerio. Y habló con los familiares de
- 50:36los fallecidos en otros ejidos y descubrió que los que estaban
- 50:41llorando habían muerto de manera violenta o inesperada.
- 50:46Había desde suicidios, accidentes y asesinatos.
- 50:51Las muertes eran tan trágicas que parecía como si sus almas no
- 50:56hubieran encontrado paz esa noche.
- 51:02Germán. No tuvo la experiencia de
- 51:04escuchar el llanto de los muertos y por una parte fue lo
- 51:08mejor, pues quizás terminaría como donelvio, trastornado,
- 51:14escuchándolos hasta el último día de sus vidas.
- 51:18El administrador nunca contrató a alguien más para el puesto de
- 51:22velador, así que me quedé trabajando por las noches.
- 51:27En ocasiones escuchaba los sonidos nocturnos.
- 51:30Trataba de no escuchar los llantos.
- 51:33Uno poco a poco se va haciendo a la idea.
- 51:37Yo aprendí a vivir con vivos y muertos.
- 51:40Habían pasado ya 3 años las bolas de fuego, ya no se
- 51:45volvieron a ver. Un día que salí del trabajo,
- 51:49rodé la barda, recordé aquel montículo de Tierra en el que
- 51:53las Brujas habían hecho sus rituales.
- 51:56Pues el ayuntamiento le daría ampliación al camposanto y
- 52:01pronto excavarían allí. Por momentos no ubique la loma
- 52:10de Tierra hasta que volteé al cementerio y recordé el sitio
- 52:14exacto. Estaba por remover un poco de la
- 52:18Tierra de aquella loma cuando una anciana salida de la nada,
- 52:23me advirtió que no lo hiciera. Pues ahí había entierros de
- 52:27maldiciones para gente muy mala y no habría manera de quitarme
- 52:31el daño. La señora me Halo del brazo para
- 52:36seguir con mi camino. Ella me dijo que era una bruja
- 52:39de uno de los pueblos de los alrededores.
- 52:43La señora sacó de su morral una moneda.
- 52:46Esta traía la imagen de un santo que yo no conocía.
- 52:50Ella me confirmó que se trataba de San Benito Abad.
- 52:54Su protección es muy fuerte. Contra la brujería.
- 52:58Yo le comencé a contar que en un inicio se escuchaban llantos,
- 53:03pero con el tiempo ya se estaban manifestando apariciones.
- 53:10Ella me dijo que son almas buenas, otras que aún no
- 53:14encuentran la luz. Le pregunté sobre los llantos,
- 53:18algunos provenían de las tumbas, otras de entre los calles del
- 53:23Panteón. A veces se vuelven más nítidos y
- 53:27cercanos. La de los niños son los que más
- 53:30se escuchan. Fue cuando ella me interrumpió y
- 53:34me aseguró que no eran de niños. Sólo las almas de los niños se
- 53:38les puede ver o escuchar de día, pero por las noches no son de
- 53:44ellos. Me pidió que fuera más
- 53:47observador en ese aspecto. Me preguntó si ya había visto
- 53:51algún espectro que estuviera llorando.
- 53:54A lo que le contesté que no. Ella, al igual que mi madre, me
- 53:59aconsejó que no lo siguiera. Me despedí de la señora, la cual
- 54:05por varios años estuvo acompañándome en el cementerio,
- 54:08esto porque una tarde sepultaron a una mujer, la cual se decía
- 54:14que practicaba las artes oscuras.
- 54:17Yo les puedo asegurar. Que esa bruja que yace en una de
- 54:20las tumbas fue una de aquellas que se dejaba ver en forma de
- 54:25cola de fuego. Y les contaré el porque esa
- 54:32primer noche, detrás del cementerio, se escuchaba el
- 54:35grito de una mujer. Supe de inmediato que no era el
- 54:40de un muerto. Yo la veía revolcarse en la
- 54:44Tierra, dando unos alaridos como si le estuvieran haciendo algún
- 54:48daño. Así estuvo hasta que se fue
- 54:51arrastrando hacia la maleza del monte.
- 54:55Así estuvo por alrededor de 3 noches hasta que dejó de
- 54:59hacerlo. Yo no volví a salir de la
- 55:03casucha después de que la había visto la primera vez.
- 55:08Esperaba que el alma de la bruja anduviera penando por estar
- 55:11sepultada en camposanto. Afortunadamente nunca la miré.
- 55:17Pero si la escuchaba dar aquellos alaridos de dolor, su
- 55:21llanto era como si estuviera siendo torturada.
- 55:25Con los años dejó de escucharse o yo dejé de escucharla.
- 55:32Para el año de 1998 ampliaron el cementerio y como me lo había
- 55:39dicho mi amiga la bruja, ahí se encontró mucha brujería.
- 55:49Después de muchos años he aprendido que también con la
- 55:53brujería turban su eterno descanso.
- 55:57Cuando encuentro brujería en las tumbas, la saco y las quemó en
- 56:02un bote de metal que se encuentra al final del Panteón,
- 56:06me protejo con una medalla de San Benito.
- 56:09De esa manera ayudo tanto a los vivos como a los muertos,
- 56:13destruyendo. Las porquerías que les hacen las
- 56:16personas y a los muertos el que no anden apareciéndose o
- 56:21llorando por el cementerio. Yo continúo cuidando el
- 56:26cementerio hasta sus últimos días en que ya me tenga que
- 56:29reunir con todos mis seres queridos que han fallecido.
- 56:34Pues siempre los recuerdo las palabras de mi madre cuando me
- 56:38aseguró que el amor puede trascender, incluso la muerte.
- 56:43Con fe y mis rezos a las almas perdidas y olvidadas del
- 56:48cementerio, ellas solo necesitan ser escuchadas para encontrar su
- 56:54camino a La Paz.