Latest / Estoicismo para Ganadores / El PODER Oculto De Estar SOLO Según Los Estoicos
Transcript
- 0:00Speaker 2: Haz una prueba sencilla.
- 0:29Speaker 3: Siéntate en una habitación, sin móvil, sin música, sin televisión,
- 0:34Speaker 3: sin nadie con quien hablar, solo tú y el silencio.¿
- 0:38Speaker 3: Cuánto aguantarías? Muchas personas no llegan ni a cinco minutos.
- 0:43Speaker 3: Enseguida aparece una inquietud extraña, una necesidad de coger el teléfono,
- 0:48Speaker 3: de poner algo de fondo, de mandar un mensaje a alguien,
- 0:51Speaker 3: de hacer cualquier cosa con tal de no quedarse a
- 0:53Speaker 3: solas con su propia cabeza. Y fíjate en lo que
- 0:56Speaker 3: hacemos durante el día. Nos despertamos y miramos la pantalla.
- 1:01Speaker 3: Comemos con algo puesto. Caminamos con auriculares. Nos dormimos con
- 1:06Speaker 3: un vídeo. Llenamos cada hueco, cada espera, cada minuto vacío.
- 1:11Speaker 3: No porque haya algo importante que ver o escuchar, sino
- 1:14Speaker 3: porque el silencio nos incomoda. Porque en el silencio aparecen
- 1:18Speaker 3: preguntas que no queremos responder. Luego está la otra soledad,
- 1:23Speaker 3: la que más duele. La de un sábado por la
- 1:25Speaker 3: noche sin planes. La de ver a todo el mundo
- 1:28Speaker 3: acompañado mientras tú estás solo. La de sentir que, si
- 1:32Speaker 3: nadie te escribe, es que no vales nada. Hay personas
- 1:35Speaker 3: que aguantan relaciones que las destruyen, amistades que las vacían,
- 1:40Speaker 3: ambientes que las rebajan, solo por no enfrentarse a la soledad.
- 1:44Speaker 3: Prefieren estar mal acompañadas antes que estar solas. Los estoicos
- 1:49Speaker 3: pensaban exactamente lo contrario. Para ellos, saber estar solo no
- 1:53Speaker 3: era una desgracia. Era un poder. Quizá uno de los
- 1:57Speaker 3: más grandes que puede tener un ser humano. Porque quien
- 2:00Speaker 3: sabe estar solo ya no depende de nadie para estar
- 2:03Speaker 3: en paz. Y por eso puede elegir con libertad a
- 2:06Speaker 3: quien deja entrar en su vida. Hoy te voy a
- 2:09Speaker 3: contar la historia de un hombre al que arrancaron de
- 2:12Speaker 3: todo lo que tenía y lo dejaron en una isla,
- 2:14Speaker 3: casi solo, durante ocho años. Ese hombre era Seneca. Lo
- 2:19Speaker 3: que vivió en ese destierro, y lo que aprendió de
- 2:22Speaker 3: él sobre la soledad, es de lo más poderoso que
- 2:25Speaker 3: nos dejó la filosofía antigua. De esa historia, y de
- 2:28Speaker 3: lo que enseñaron otros estoicos, salen cinco poderes ocultos de
- 2:32Speaker 3: saber estar solo. Y al final te voy a contar
- 2:35Speaker 3: lo que Séneca escribió durante ese mismo destierro, y que,
- 2:39Speaker 3: según se cuenta, años después le avergonzaba. Una carta que
- 2:43Speaker 3: muestra lo difícil que es esto incluso para el más sabio.
- 2:47Speaker 3: Esto es Estoicismo para Ganadores, y este es un nuevo
- 2:51Speaker 3: capítulo de Domina tu Mente. Corría el año 41 d.C.
- 2:57Speaker 3: Séneca tenía algo más de 40 años y estaba en
- 3:00Speaker 3: lo más alto. Era rico, famoso, uno de los oradores
- 3:04Speaker 3: más brillantes de Roma, un hombre al que se escuchaba
- 3:07Speaker 3: en el Senado y se buscaba en los banquetes. Y
- 3:10Speaker 3: de repente, todo se vino abajo. Para entender lo que perdió,
- 3:14Speaker 3: conviene saber de dónde venía. Había nacido en Córdoba, la
- 3:18Speaker 3: actual Córdoba, en la Hispania romana, en una familia acomodada
- 3:22Speaker 3: de provincias. Siendo muy niño, lo llevaron a Roma, y
- 3:26Speaker 3: él mismo recuerda que fue una tía suya, la hermana
- 3:29Speaker 3: de su madre, quien lo trajo en brazos y quien
- 3:32Speaker 3: lo cuidó durante una larga enfermedad, porque fue un hombre
- 3:36Speaker 3: de salud frágil toda su vida. En sus cartas habla
- 3:39Speaker 3: de unos ataques de ahogo que lo dejaban sin aire
- 3:42Speaker 3: y que los médicos de su tiempo no sabían curar.
- 3:45Speaker 3: De joven se entregó a la filosofía con un entusiasmo
- 3:48Speaker 3: casi exagerado. Tuvo un maestro estoico llamado Átalo, del que
- 3:53Speaker 3: cuenta que aprendió a desconfiar de los lujos, a renunciar
- 3:57Speaker 3: a perfumes y manjares, y a dormir sobre un colchón duro,
- 4:01Speaker 3: una costumbre que, según dice, conservó ya mayor. Después hizo
- 4:05Speaker 3: carrera pública, llegó a Cuestor gracias en parte a la
- 4:09Speaker 3: influencia de aquella tía, y se ganó fama de orador.
- 4:12Speaker 3: Tanta fama, que según cuenta el historiador Dion Casio, el
- 4:16Speaker 3: emperador Calígula, celoso de su talento, estuvo a punto de
- 4:20Speaker 3: mandarlo matar, y solo lo dejó en paz porque alguien
- 4:24Speaker 3: le aseguró que Séneca estaba tan enfermo que moriría pronto
- 4:28Speaker 3: de todos modos. Calígula murió asesinado, y Séneca siguió vivo.
- 4:33Speaker 3: El nuevo emperador era Claudio, y en su palacio mandaba
- 4:36Speaker 3: de verdad su esposa, Mesalina. Mesalina quería deshacerse de Julia Livila,
- 4:42Speaker 3: una hermana del anterior emperador, y para hundirla la acusaron
- 4:46Speaker 3: de adulterio.¿ Con quién? Con Séneca. Nunca sabremos con certeza
- 4:51Speaker 3: si la acusación era cierta o inventada, pero eso daba igual.
- 4:55Speaker 3: El Senado lo condenó a muerte. Claudio, en el último momento,
- 4:59Speaker 3: le perdonó la vida y cambió la pena por el destierro.
- 5:03Speaker 3: Su destino fue Córcega. Hoy pensamos en Córcega como una
- 5:07Speaker 3: isla bonita para ir de vacaciones. Para un romano de
- 5:10Speaker 3: entonces era otra cosa. una roca salvaje en medio del mar,
- 5:14Speaker 3: con un clima duro, montañas peladas y muy poca gente
- 5:18Speaker 3: con quien tener una conversación a su altura. Séneca la
- 5:21Speaker 3: describe en sus escritos como un lugar áspero y desnudo
- 5:25Speaker 3: por todas partes. Allí, el hombre que lo había tenido todo,
- 5:29Speaker 3: se quedó sin casa en Roma, sin amigos, sin público,
- 5:33Speaker 3: sin carrera, sin familia cerca, solo con sus libros y
- 5:37Speaker 3: consigo mismo. Para alguien como él, la pena tenía algo
- 5:41Speaker 3: especialmente cruel. Un orador sin público es como un músico
- 5:45Speaker 3: en una sala vacía. Toda su vida había consistido en
- 5:49Speaker 3: hablar ante otros, en brillar ante otros, en ser alguien
- 5:53Speaker 3: a los ojos de Roma. Y de pronto, no había
- 5:56Speaker 3: nadie que escuchara. Es fácil imaginarlo las primeras semanas, caminando
- 6:00Speaker 3: por la costa, mirando el mar en dirección a Italia,
- 6:04Speaker 3: con la sensación de que su vida se había terminado
- 6:06Speaker 3: antes de tiempo. Al cabo de un tiempo, escribió a
- 6:10Speaker 3: su madre, Elvia, que estaba destrozada por la noticia. Y
- 6:14Speaker 3: en esa carta, en lugar de pedirle consuelo, la consoló
- 6:18Speaker 3: él a ella. Le dijo que no estaba sufriendo como
- 6:21Speaker 3: ella imaginaba. Que había aprendido hacía tiempo a no poner
- 6:25Speaker 3: su felicidad en las cosas que la fortuna da y quita.
- 6:29Speaker 3: Que el lugar donde uno vive importa mucho menos de
- 6:32Speaker 3: lo que parece. Que a donde quiera que vayamos, llevamos
- 6:35Speaker 3: con nosotros dos cosas que nadie nos puede quitar. La naturaleza,
- 6:40Speaker 3: que es común a todos, y nuestra propia virtud. Y
- 6:43Speaker 3: le escribió una idea que atraviesa toda la carta. Que
- 6:47Speaker 3: la mente no puede ser desterrada. Que el cuerpo puede
- 6:50Speaker 3: estar en una isla, pero el alma sigue libre para
- 6:53Speaker 3: recorrer el cielo entero. Le dice también que hay cosas
- 6:57Speaker 3: que ningún destierro puede quitarle. Mientras pueda mirar el sol
- 7:01Speaker 3: y la luna, escribe... Mientras pueda contemplar los demás astros,
- 7:05Speaker 3: sus salidas, sus ocasos, sus distancias, y estar en compañía
- 7:10Speaker 3: del cielo,¿ qué más le da que suelo pise? El
- 7:13Speaker 3: mundo entero, lo más grande y lo más hermoso que existe,
- 7:17Speaker 3: viene con él a cualquier parte. Y le explica por
- 7:20Speaker 3: qué el golpe no lo ha derribado. Nunca me fié
- 7:23Speaker 3: de la fortuna, le escribe. Ni siquiera cuando parecía estar
- 7:27Speaker 3: en paz conmigo. Todo lo que me dio, el dinero,
- 7:31Speaker 3: los cargos, la fama, Lo dejé en un sitio desde
- 7:34Speaker 3: donde pudiera llevárselo sin sacudirme. Entre esas cosas y yo,
- 7:38Speaker 3: siempre mantuve una distancia. Por eso se las llevó, pero
- 7:42Speaker 3: no me las arrancó. Es una distinción que merece la
- 7:45Speaker 3: pena guardar. Hay cosas que tenemos en la mano y
- 7:49Speaker 3: cosas que tenemos pegadas a la piel. Las primeras se
- 7:52Speaker 3: pueden soltar. Las segundas, cuando se van, se llevan un
- 7:56Speaker 3: trozo de nosotros. La pobreza del destierro tampoco le asusta,
- 8:00Speaker 3: porque el cuerpo pide muy poco. quitarse el hambre, la
- 8:04Speaker 3: sed y el frío. Todo lo demás son caprichos que
- 8:07Speaker 3: el cuerpo no necesita y que el alma acaba pagando.
- 8:11Speaker 3: Y al final de la carta le da a su
- 8:13Speaker 3: madre un consejo para ella. Que se refugie en los estudios,
- 8:17Speaker 3: en la filosofía que su marido no le había dejado
- 8:20Speaker 3: cultivar a fondo. Que se apoye en los hijos que
- 8:23Speaker 3: le quedan cerca, en sus nietos, en su hermana. Y
- 8:26Speaker 3: se despide pintándose a sí mismo, alegre y animoso, como
- 8:30Speaker 3: en los mejores tiempos, con la mente ocupada en contemplar
- 8:34Speaker 3: la tierra y el cielo. Seneca pasó ocho años en
- 8:37Speaker 3: esa isla, ocho años de soledad casi total. Y allí estudió, escribió, pensó,
- 8:44Speaker 3: observó la naturaleza. Algunos de sus textos más profundos nacieron
- 8:49Speaker 3: en esa roca. La soledad que le habían impuesto como castigo,
- 8:54Speaker 3: él intentó convertirla en una escuela. Esa es la pregunta
- 8:58Speaker 3: de este episodio. La soledad puede ser una cárcel o
- 9:02Speaker 3: una escuela. Depende de lo que hagas con ella. Y
- 9:05Speaker 3: los estoicos descubrieron que, bien usada, esconde cinco poderes. El
- 9:10Speaker 3: primer poder oculto de estar solo es que te obliga
- 9:13Speaker 3: a conocerte. Séneca cuenta en una de sus cartas a
- 9:17Speaker 3: Lucilio una anécdota de un filósofo llamado Crates. Un día,
- 9:21Speaker 3: Crates vio a un joven que paseaba solo, apartado de todos,
- 9:25Speaker 3: y le preguntó qué hacía allí solo. El joven le
- 9:29Speaker 3: respondió con orgullo, estoy hablando conmigo mismo. Y Crates le contestó,
- 9:34Speaker 3: ten mucho cuidado, te lo ruego, y vigila bien, porque
- 9:38Speaker 3: estás hablando con un mal hombre. La anécdota parece una broma,
- 9:42Speaker 3: pero es muy seria. Cuando estás solo, no hay nadie
- 9:46Speaker 3: más con quien hablar que contigo. Y si no te
- 9:48Speaker 3: gusta esa compañía, si dentro de ti hay rencor, envidia, miedo,
- 9:53Speaker 3: deseos que no controlas, la soledad se vuelve insoportable. No
- 9:58Speaker 3: porque estar solo sea malo. sino porque te pone delante
- 10:01Speaker 3: de quien eres de verdad. Por eso tanta gente huye
- 10:04Speaker 3: del silencio. No le tienen miedo al silencio. Le tienen
- 10:08Speaker 3: miedo a lo que oyen dentro cuando todo se calla.
- 10:11Speaker 3: Los pensamientos que llevan meses apartando. Las decisiones que no
- 10:15Speaker 3: se atreven a tomar. La vida que saben que deberían cambiar.
- 10:19Speaker 3: El ruido constante no es entretenimiento, es una forma de
- 10:23Speaker 3: no escucharse. En otra carta, Séneca recoge una respuesta de
- 10:27Speaker 3: Sócrates que dice lo mismo desde otro ángulo. Alguien se
- 10:31Speaker 3: quejaba ante Sócrates de que sus viajes no le habían
- 10:35Speaker 3: servido de nada, de que había recorrido muchos lugares y
- 10:38Speaker 3: seguía igual de triste. Y Sócrates le contestó,¿ y te extraña?
- 10:44Speaker 3: Viajabas contigo mismo. Séneca lo resume en una frase que
- 10:48Speaker 3: se ha hecho famosa. Lo que necesitas es cambiar de alma,
- 10:52Speaker 3: no de cielo. Esto explica por qué tantas personas cambian
- 10:57Speaker 3: de ciudad, de trabajo, de pareja, de amigos, y siguen
- 11:01Speaker 3: arrastrando el mismo malestar. Huyen hacia afuera de algo que
- 11:05Speaker 3: está dentro. Y la soledad es el único lugar donde
- 11:09Speaker 3: ese algo se puede mirar de frente. Por eso, antes
- 11:13Speaker 3: de cambiar de cielo, Los estoicos te piden que te
- 11:16Speaker 3: sientes un rato a solas con tu alma. Volviendo a
- 11:19Speaker 3: la carta de Crates, Séneca le dice a Lucilio algo
- 11:23Speaker 3: muy bonito. Le dice que se atreve a confiarle la
- 11:26Speaker 3: soledad porque cree que ya es capaz de estar en
- 11:29Speaker 3: buena compañía consigo mismo. Es decir, la soledad no es
- 11:34Speaker 3: para todo el mundo de la misma manera. Para quien
- 11:37Speaker 3: se ha trabajado por dentro, es un descanso. Para quien no,
- 11:41Speaker 3: es un tormento. Y la única forma de convertir el
- 11:45Speaker 3: tormento en descanso es atreverse a mirar. Hay un detalle
- 11:49Speaker 3: muy revelador que apunta en la misma dirección. El cuaderno
- 11:53Speaker 3: de Marco Aurelio que hoy llamamos Meditaciones no se llamaba así.
- 11:58Speaker 3: En los manuscritos que nos han llegado aparece con unas
- 12:01Speaker 3: palabras griegas que significan más o menos para sí mismo.
- 12:05Speaker 3: Quizá no fue él quien le puso ese nombre, pero
- 12:08Speaker 3: lo describe a la perfección. Un emperador que, en medio
- 12:12Speaker 3: de la guerra, se reservaba un rato, posiblemente de noche,
- 12:17Speaker 3: para hablar consigo, pedirse cuentas y corregirse. Cuando él estaba
- 12:22Speaker 3: a solas, el interlocutor no era un mal hombre. Era
- 12:26Speaker 3: alguien a quien llevaba años educando. Séneca tenía su propia
- 12:30Speaker 3: versión de esa cita consigo mismo. Como el filósofo sextio,
- 12:34Speaker 3: repasaba cada noche su día antes de dormir. Pero aquí
- 12:38Speaker 3: no importa tanto la costumbre como el tono. Muchos, cuando
- 12:42Speaker 3: se quedan a solas, se convierten en su propio fiscal.
- 12:46Speaker 3: Repasan lo que salió mal con una dureza que jamás
- 12:49Speaker 3: usarían con un amigo. Y por eso huyen del silencio.
- 12:54Speaker 3: Porque el silencio, para ellos, es el momento de la condena.
- 12:58Speaker 3: El estoico hace lo contrario. Mira lo que hizo y
- 13:02Speaker 3: lo que dijo sin esconderse nada. Pero lo mira para aprender,
- 13:06Speaker 3: no para castigarse. La soledad, así usada, no es un
- 13:10Speaker 3: tribunal que te condena, es un maestro que te corrige.
- 13:14Speaker 3: Ahora bien, aquí está el error más común, y Séneca
- 13:18Speaker 3: lo retrata con una ironía feroz. En una carta, cuenta
- 13:22Speaker 3: que pasó junto a la villa de un tal Bacia,
- 13:24Speaker 3: un hombre rico, que, en tiempos peligrosos de la política romana,
- 13:29Speaker 3: se había retirado al campo y no había vuelto a
- 13:31Speaker 3: hacer nada más que estar tranquilo. La gente, al verlo,
- 13:36Speaker 3: decía con envidia, Ay, Bacia, solo tú sabes vivir. Y Séneca,
- 13:42Speaker 3: cada vez que pasaba por delante de aquella casa en
- 13:44Speaker 3: vida de su dueño, se decía, aquí yace Bacia, porque
- 13:49Speaker 3: aquel hombre no sabía vivir, sabía esconderse, esa es la diferencia.
- 13:54Speaker 3: Estar solo para no ver nada no es el poder estoico,
- 13:58Speaker 3: es otra forma de ruido, más callada. Encerrarte en casa
- 14:02Speaker 3: con una serie detrás de otra, o pasar el fin
- 14:05Speaker 3: de semana tumbado sin pensar en nada, puede parecer soledad,
- 14:09Speaker 3: pero es huida. La soledad que te hace fuerte es
- 14:13Speaker 3: la que tiene una pregunta dentro. La otra solo te
- 14:16Speaker 3: entierra en vida, como abacia. Piensa en alguien que cada
- 14:20Speaker 3: noche se duerme con el móvil en la mano hasta
- 14:23Speaker 3: caer agotado. Un día se le rompe el teléfono y
- 14:26Speaker 3: pasa tres noches sin él. La primera noche es horrible,
- 14:30Speaker 3: no para de dar vueltas, aparecen preocupaciones que ni sabía
- 14:34Speaker 3: que tenía. La segunda empieza a pensar con calma en
- 14:37Speaker 3: esas preocupaciones. La tercera ya sabe qué tiene que hacer
- 14:41Speaker 3: con dos de ellas. El teléfono no le quitaba el sueño,
- 14:45Speaker 3: le quitaba la conversación consigo mismo. La práctica de este
- 14:49Speaker 3: primer poder es el silencio diario. Cada día, 10 minutos
- 14:54Speaker 3: sin ningún estímulo. Sin pantalla, sin música, sin libro, sentado
- 14:59Speaker 3: o caminando. Y en esos 10 minutos, hazte una sola pregunta.¿
- 15:04Speaker 3: Qué estoy evitando pensar? No hace falta responderla enseguida. Basta
- 15:09Speaker 3: con dejar que la pregunta esté ahí. Al cabo de
- 15:12Speaker 3: unos días, te sorprenderá lo que empieza a salir. Para
- 15:16Speaker 3: que funcione, ponle un sitio fijo en el día. Lo
- 15:19Speaker 3: ideal es por la mañana, antes de tocar el móvil,
- 15:22Speaker 3: o por la noche, después de dejarlo cargando fuera del dormitorio.
- 15:26Speaker 3: Si 10 minutos te parecen demasiados, empieza con 5 y
- 15:30Speaker 3: sube poco a poco. Cuando termines, apunta en una libreta
- 15:34Speaker 3: una sola línea con lo que haya aparecido. Sabrás que
- 15:37Speaker 3: funciona por dos señales. La primera, que las ganas de
- 15:41Speaker 3: coger el teléfono llegan, aprietan un poco y se van solas.
- 15:45Speaker 3: La segunda, que al cabo de una semana, al releer
- 15:49Speaker 3: esas líneas, verás repetirse un mismo asunto. Ese es el
- 15:53Speaker 3: que llevabas tiempo tapando con ruido. Y te pregunto, si
- 15:57Speaker 3: estuvieras 10 minutos a solas con tus pensamientos...¿ Te gustaría
- 16:01Speaker 3: la compañía? El segundo poder oculto de estar solo es
- 16:05Speaker 3: que te libra del contagio de la masa.
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- 17:09Speaker 6: En otra carta, Seneca le pregunta a Lucilio qué es
- 17:11Speaker 6: lo que más debe evitar. Y le responde, la multitud.
- 17:39Speaker 3: y le confiesa algo muy humano. Le dice que él mismo,
- 17:42Speaker 3: cada vez que vuelve de estar entre mucha gente, no
- 17:45Speaker 3: regresa igual que se fue. Vuelve más ambicioso, más ávido,
- 17:50Speaker 3: más inclinado al placer, e incluso más cruel y más inhumano,
- 17:54Speaker 3: precisamente por haber estado entre humanos. Y cuenta lo que
- 17:57Speaker 3: le pasó un día en el que entró por casualidad
- 18:00Speaker 3: en el anfiteatro a mediodía, esperando ver algo de diversión,
- 18:04Speaker 3: algo ligero para descansar la mente. Y lo que vio
- 18:07Speaker 3: fue una matanza de hombres condenados, uno detrás de otro,
- 18:11Speaker 3: mientras el público gritaba pidiendo más sangre. Seneca salió de
- 18:15Speaker 3: allí horrorizado, no solo por lo que había visto, sino
- 18:18Speaker 3: por lo que había sentido a su alrededor. Porque la
- 18:21Speaker 3: crueldad de la masa se pega. Uno solo no grita
- 18:24Speaker 3: pidiendo sangre. Rodeado de miles de personas que lo hacen,
- 18:28Speaker 3: es mucho más fácil. Hoy no vamos al anfiteatro, pero
- 18:32Speaker 3: tenemos otras multitudes. Las redes sociales, los grupos de mensajes,
- 18:37Speaker 3: los comentarios en las noticias, las conversaciones de oficina donde
- 18:41Speaker 3: todo el mundo critica a alguien. Pasas un rato ahí,
- 18:44Speaker 3: y sin darte cuenta, sales más enfadado, más envidioso, más inseguro,
- 18:50Speaker 3: más pendiente de lo que tienen los demás. Las opiniones
- 18:53Speaker 3: de la masa se te meten dentro, y acabas pensando
- 18:56Speaker 3: cosas que tú no pensabas. Séneca no le decía a
- 18:59Speaker 3: Lucilio que se fuera a vivir a una cueva. le
- 19:02Speaker 3: decía que eligiera bien a quien frecuentaba y que se
- 19:05Speaker 3: retirara a menudo dentro de sí mismo, que pasara tiempo
- 19:09Speaker 3: con quienes podían hacerle mejor y que recibiera a quienes
- 19:13Speaker 3: él podía hacer mejores. Porque las dos cosas se dan
- 19:17Speaker 3: a la vez, los hombres aprenden mientras enseñan. También le
- 19:21Speaker 3: advertía de un segundo peligro, el contrario, en el que
- 19:25Speaker 3: caen muchos de los que descubren esta idea. Ante la masa, decía,
- 19:30Speaker 3: Solo hay dos tentaciones, imitarla u odiarla. Y hay que
- 19:34Speaker 3: evitar las dos. Ni hacerte igual que los malos porque
- 19:37Speaker 3: son muchos, ni hacerte enemigo de los muchos porque no
- 19:41Speaker 3: se parecen a ti. El que se aparta de la
- 19:43Speaker 3: gente para mirarla por encima del hombro no se ha
- 19:46Speaker 3: librado del contagio, solo ha cambiado de enfermedad. Para cerrar
- 19:51Speaker 3: aquella carta, Séneca le regala a su amigo tres frases
- 19:54Speaker 3: de tres sabios distintos. Una de Demócrito. Para mí, uno
- 19:59Speaker 3: solo vale tanto como una multitud. Otra de alguien a
- 20:02Speaker 3: quien preguntaron para qué se esforzaba tanto en un arte
- 20:06Speaker 3: que muy pocos iban a entender. Me bastan pocos. me
- 20:10Speaker 3: basta uno, me basta ninguno. Y una tercera de Epicuro,
- 20:14Speaker 3: escrita a un compañero de estudios. Nosotros dos somos el
- 20:18Speaker 3: uno para el otro un teatro suficientemente grande. Fíjate en
- 20:22Speaker 3: lo que tienen en común. Ninguna desprecia a la gente.
- 20:26Speaker 3: Todas dicen lo mismo. No necesitas el aplauso de la
- 20:30Speaker 3: masa para saber lo que vales. Se cuenta que Marco Aurelio,
- 20:34Speaker 3: siendo emperador, tenía que asistir a los juegos del circo
- 20:37Speaker 3: porque el pueblo lo esperaba, y que, mientras la multitud gritaba,
- 20:41Speaker 3: él aprovechaba para leer documentos, escuchar peticiones y firmar papeles.
- 20:47Speaker 3: La gente se burlaba de él por eso, pero quizá
- 20:49Speaker 3: él sabía algo que ellos no, que podía estar en
- 20:52Speaker 3: medio de la masa sin dejarse arrastrar por ella. Imagina
- 20:56Speaker 3: a alguien que cada mañana, antes de empezar el día,
- 20:59Speaker 3: pasa media hora leyendo noticias y comentarios. Llega al trabajo
- 21:03Speaker 3: de mal humor, con la cabeza llena de indignación por
- 21:06Speaker 3: cosas que no puede cambiar. Un mes decide sustituir esa
- 21:10Speaker 3: media hora por un paseo solo, sin auriculares, y descubre
- 21:14Speaker 3: que llega al trabajo con la cabeza clara. Nada de
- 21:17Speaker 3: su vida ha cambiado, solo ha dejado de empezar el
- 21:20Speaker 3: día contagiado. El error habitual es creerse inmune. Todo el
- 21:24Speaker 3: mundo piensa que a él no le afecta, que lee
- 21:27Speaker 3: las peleas de las redes como quien mira la lluvia
- 21:29Speaker 3: desde la ventana. Pero si el propio Séneca, con años
- 21:32Speaker 3: de filosofía a la espalda, admitía que volvía peor de
- 21:36Speaker 3: estar entre la multitud, conviene sospechar que a nosotros nos
- 21:39Speaker 3: pasa lo mismo. Epicteto daba a sus alumnos una regla
- 21:43Speaker 3: muy concreta para esos momentos en que no puedes evitar
- 21:47Speaker 3: a la gente.« Calla la mayor parte del tiempo», decía.
- 21:51Speaker 3: o hablas solo de lo necesario y con pocas palabras.
- 21:54Speaker 3: Y sobre todo, no te sumes a la charla de siempre,
- 21:58Speaker 3: la de los gladiadores, las carreras de caballos, los atletas,
- 22:02Speaker 3: la comida y la bebida, ni a la que consiste
- 22:05Speaker 3: en hablar de otras personas para criticarlas, alabarlas o compararlas.
- 22:11Speaker 3: Cambia los gladiadores por el fútbol, los famosos y el
- 22:14Speaker 3: compañero que no está, y la regla sigue funcionando dos
- 22:18Speaker 3: mil años después. No hace falta irse a una isla
- 22:21Speaker 3: para no contagiarse. A veces basta con no echar leña
- 22:25Speaker 3: a la conversación. La práctica de este segundo poder es
- 22:29Speaker 3: la cuarentena de la masa. Elige un momento del día
- 22:32Speaker 3: en el que normalmente te expones a la multitud. Las
- 22:36Speaker 3: redes al despertar, las noticias antes de dormir, la conversación
- 22:40Speaker 3: de cotilleo en el trabajo. Y durante una semana, sustituyelo
- 22:45Speaker 3: por tiempo a solas. Observa cómo cambia tu estado de ánimo.
- 22:49Speaker 3: Muchas de las emociones que creías tuyas eran prestadas. Para medirlo,
- 22:54Speaker 3: haz una prueba sencilla los dos primeros días. Antes de
- 22:58Speaker 3: entrar en la multitud que hayas elegido, ponle una nota
- 23:01Speaker 3: a tu calma del 1 al 10, y al salir, otra.
- 23:05Speaker 3: No hace falta ser exacto, basta con ser honesto. Esa
- 23:09Speaker 3: diferencia es el precio que pagas por estar ahí. Luego,
- 23:13Speaker 3: durante el resto de la semana, cambia ese rato por
- 23:16Speaker 3: soledad y anota igual. Si al final de la semana
- 23:19Speaker 3: la calma de las mañanas ha subido, ya sabes de
- 23:22Speaker 3: dónde venía buena parte de tu ruido. Y te pregunto,¿
- 23:26Speaker 3: cuántas de tus opiniones y de tus enfados de hoy
- 23:29Speaker 3: son realmente tuyos?¿ Y cuántos se te pegaron de la masa?
- 23:34Speaker 3: El tercer poder oculto de estar solo es que te
- 23:36Speaker 3: enseña a tener un refugio que nadie te puede quitar.
- 23:40Speaker 3: Más de un siglo después del destierro de Séneca, otro
- 23:43Speaker 3: estoico escribió sobre esto en circunstancias muy distintas. Marco Aurelio
- 23:49Speaker 3: era emperador de Roma, el hombre más poderoso del mundo,
- 23:52Speaker 3: y paradójicamente casi nunca estaba solo, siempre rodeado de consejeros, generales, soldados, peticionarios.
- 24:01Speaker 3: Pasó años en campaña en las fronteras del Danubio, en
- 24:05Speaker 3: campamentos llenos de ruido y de gente, y en su cuaderno,
- 24:08Speaker 3: el que escribía para sí mismo, dejó una de las
- 24:12Speaker 3: ideas más bellas sobre la soledad. Los hombres, escribía, buscan
- 24:16Speaker 3: retiros en el campo, en la costa, en las montañas,
- 24:20Speaker 3: y tú también sueles desearlo. Pero eso es propio de
- 24:24Speaker 3: gente muy simple, porque puedes retirarte dentro de ti mismo
- 24:27Speaker 3: en el momento que quieras. En ningún sitio encuentra el
- 24:31Speaker 3: hombre un refugio más tranquilo y más libre de preocupaciones
- 24:34Speaker 3: que en su propia alma. Concédete, pues, continuamente ese retiro,
- 24:40Speaker 3: y renuévate. Fíjate en lo que significa esto. Marco Aurelio
- 24:45Speaker 3: no podía irse de vacaciones. No podía desaparecer una semana
- 24:49Speaker 3: a la montaña. Y aún así, encontró la forma de
- 24:52Speaker 3: estar solo en medio de la multitud. Un rato de
- 24:55Speaker 3: silencio interior, cada día, en el que volvía a sus
- 24:58Speaker 3: principios y se recomponía. La soledad física no siempre está
- 25:03Speaker 3: a tu alcance. La soledad interior, sí. Y aquí está
- 25:07Speaker 3: la clave de este poder. Quien sólo encuentra paz cuando
- 25:10Speaker 3: todo a su alrededor está tranquilo, es esclavo de las circunstancias.
- 25:15Speaker 3: Quien ha aprendido a retirarse dentro de sí, lleva su
- 25:18Speaker 3: refugio a todas partes. En el atasco, en la oficina,
- 25:22Speaker 3: en una discusión, en un hospital. Séneca lo descubrió en Córcega.
- 25:27Speaker 3: Le habían quitado Roma, pero no podían quitarle ese lugar interior.
- 25:32Speaker 3: Volviendo a aquel pasaje sobre el retiro interior, Marco Aurelio
- 25:36Speaker 3: explica también qué hay que llevar a ese refugio. No
- 25:39Speaker 3: basta con cerrar los ojos. Hay que tener a mano
- 25:42Speaker 3: unas pocas ideas breves y esenciales, dice, que, nada más tocarlas,
- 25:48Speaker 3: basten para limpiar el malestar y te devuelvan sin rencor
- 25:51Speaker 3: a las cosas a las que regresas. Y añade una
- 25:54Speaker 3: que usaba él mismo cuando algo le irritaba. Piensa en cuántos,
- 25:59Speaker 3: después de enemistades, sospechas, odios y peleas, yacen ya muertos
- 26:04Speaker 3: y convertidos en ceniza, y cálmate de una vez. Fíjate
- 26:08Speaker 3: en el verbo que usa, devolver. El refugio no es
- 26:11Speaker 3: un sitio para quedarse escondido, sino una parada para volver mejor.
- 26:16Speaker 3: Marco no se retiraba dentro de sí para huir de
- 26:19Speaker 3: sus deberes, sino para regresar a ellos y a los
- 26:23Speaker 3: asuntos del imperio, sin amargura. Esa es una lección muy fina.
- 26:28Speaker 3: El refugio interior no es una excusa para desaparecer. Es
- 26:32Speaker 3: lo que te permite estar en paz mientras sigues haciendo
- 26:35Speaker 3: fuera lo que te toca. En otra carta, le da
- 26:38Speaker 3: a su amigo un consejo que es la clave práctica
- 26:41Speaker 3: de este poder. Retírate dentro de ti mismo, sobre todo
- 26:45Speaker 3: cuando te veas obligado a estar entre la multitud. No
- 26:48Speaker 3: en la soledad del campo, que es fácil. En medio
- 26:51Speaker 3: de la gente, que es donde más falta hace. Y
- 26:55Speaker 3: le propone un truco. Imaginar que tienes delante a alguien
- 26:58Speaker 3: a quien admiras y vivir como si te estuviera mirando.
- 27:02Speaker 3: Hasta que un día, dice, llegues a tener tanto respeto
- 27:06Speaker 3: por ti mismo que ya no necesites ese testigo. El
- 27:09Speaker 3: error más común con este poder es aplazarlo. Cuando acabe
- 27:13Speaker 3: el proyecto, cuando lleguen las vacaciones, cuando los niños sean mayores,
- 27:18Speaker 3: entonces tendré paz. Marco Aurelio llama a eso cosa de
- 27:22Speaker 3: gente simple. No por desprecio, sino porque es una trampa.
- 27:27Speaker 3: Si tu paz depende del calendario, siempre estará en el
- 27:30Speaker 3: mes que viene. Piensa en una madre con tres hijos
- 27:33Speaker 3: pequeños que nunca tiene un minuto para ella. No puede
- 27:37Speaker 3: irse a ningún sitio. Pero descubre que, mientras friega los platos,
- 27:41Speaker 3: puede cerrar un momento los ojos, respirar despacio y recordarse
- 27:46Speaker 3: lo que de verdad importa. Dos minutos. Nadie lo nota.
- 27:51Speaker 3: Pero ella sale de esos dos minutos distinta. Ha estado sola,
- 27:55Speaker 3: sin moverse de su cocina. La práctica de este tercer
- 27:58Speaker 3: poder es construir tu refugio. Elige tres frases que te
- 28:02Speaker 3: devuelvan a ti mismo. Pueden ser de los estoicos o tuyas.
- 28:07Speaker 3: Apréndetelas de memoria. Y varias veces al día, sobre todo
- 28:11Speaker 3: cuando sientas que el mundo te arrastra, cierra los ojos
- 28:14Speaker 3: unos segundos y repítelas por dentro. Al principio parecerá poco.
- 28:19Speaker 3: Con el tiempo, ese pequeño lugar se convierte en una fortaleza.
- 28:23Speaker 3: Para que no se quede en buena intención, átalo a
- 28:26Speaker 3: momentos que ya existen en tu día. Un semáforo en rojo.
- 28:30Speaker 3: La cola del supermercado. El instante antes de abrir la
- 28:33Speaker 3: puerta de casa al volver del trabajo. Ese es tu
- 28:37Speaker 3: aviso para volver al refugio. Si no se te ocurren frases,
- 28:41Speaker 3: empieza con estas. La mente no puede ser desterrada. Puedo
- 28:45Speaker 3: retirarme dentro de mí cuando quiera. Esto también lo elijo yo.
- 28:50Speaker 3: Sabrás que el refugio está construido el día que... en
- 28:53Speaker 3: mitad de una discusión, te acuerdes de él sin buscarlo.
- 28:57Speaker 3: Y te pregunto,¿ tienes un lugar dentro de ti al
- 29:00Speaker 3: que volver cuando todo se desordena, o solo encuentras paz
- 29:04Speaker 3: cuando el mundo te la da? Antes de seguir, detengámonos
- 29:08Speaker 3: un momento a mirar el camino. Tres poderes hasta ahora.
- 29:12Speaker 3: La soledad te obliga a conocerte, porque te deja a
- 29:15Speaker 3: solas con la única persona de la que no puedes huir.
- 29:18Speaker 3: te libra del contagio de la masa porque te devuelve
- 29:21Speaker 3: tus propias emociones y te enseña a construir un refugio
- 29:25Speaker 3: que viaja contigo. Los dos que quedan son los más
- 29:29Speaker 3: delicados porque tocan lo que más nos duele, lo que
- 29:32Speaker 3: hacemos por miedo a quedarnos solos y a quién dejamos
- 29:36Speaker 3: entrar por ese miedo. El cuarto poder oculto de estar
- 29:39Speaker 3: solos es que te hace dueño de ti mismo. Diógenes
- 29:43Speaker 3: Laercio cuenta que a Antístenes, discípulo de Sócrates y una
- 29:47Speaker 3: de las raíces de las que más tarde brotaría la
- 29:50Speaker 3: escuela estoica, le preguntaron una vez qué había sacado de
- 29:54Speaker 3: la filosofía. No contestó dinero, ni fama, ni discípulos. Contestó,
- 30:00Speaker 3: la capacidad de conversar conmigo mismo. No es una respuesta
- 30:04Speaker 3: de ermitaño. Antístenes vivió en Atenas, entre la gente, enseñando.
- 30:09Speaker 3: Lo que celebra es haber construido algo que no dependía
- 30:12Speaker 3: de nadie ni de nada exterior. Una compañía interior que
- 30:16Speaker 3: le bastaba. Su justicia, su templanza, su forma de mirar
- 30:20Speaker 3: el mundo y esa conversación consigo mismo. Eso no se
- 30:24Speaker 3: lo podía llevar nadie. En la carta a su madre
- 30:27Speaker 3: desde Córcega, Séneca cuenta otra historia parecida. Habla de Marco
- 30:31Speaker 3: Claudio Marcelo, un senador romano que había sido desterrado a Mitilene,
- 30:36Speaker 3: en la isla de Lesbos. Un día, Bruto, el famoso Bruto,
- 30:41Speaker 3: pasó por allí y fue a visitarlo. Esperaba encontrar a
- 30:44Speaker 3: un hombre hundido. Y encontró a un hombre sereno, dedicado
- 30:48Speaker 3: al estudio, completamente en paz. Bruto contó después que, al
- 30:53Speaker 3: despedirse de él, sintió que el desterrado era él, que
- 30:56Speaker 3: se marchaba sin Marcelo, y no Marcelo que se quedaba
- 31:00Speaker 3: en la isla. Seneca recuerda esta historia para decirle a
- 31:03Speaker 3: su madre, eso es lo que intento ser aquí. Una
- 31:07Speaker 3: generación después, otro estoico pasó por una prueba parecida. Musonio Rufo,
- 31:12Speaker 3: el maestro de Epicteto, desterrado por Nerón a una isla
- 31:16Speaker 3: casi sin agua. Pero fíjate en lo que tenían en
- 31:19Speaker 3: común Marcelo y él. A ninguno lo salvó el paisaje,
- 31:23Speaker 3: ni la compañía, ni la esperanza de un regreso pronto.
- 31:27Speaker 3: Lo salvó lo que ya llevaban dentro cuando subieron al barco.
- 31:30Speaker 3: El que llega a una isla con la cabeza llena
- 31:32Speaker 3: de rencor, encuentra rencor en cada roca. El que llega
- 31:36Speaker 3: con lo suyo en orden, encuentra solo una isla. Por
- 31:40Speaker 3: eso la soledad forzada no pone a prueba lo que eres.
- 31:43Speaker 3: Lo revela. Al desterrado le quitan la patria. No le
- 31:47Speaker 3: quitan lo que es. Y en una de sus cartas
- 31:50Speaker 3: a Lucilio, Séneca aclara algo muy importante, porque esta idea
- 31:55Speaker 3: se malinterpreta mucho. El sabio, dice, se basta a sí mismo.
- 32:00Speaker 3: Pero eso no significa que quiera estar sin amigos. Quiere
- 32:04Speaker 3: tener amigos y los busca y los cuida. Lo que
- 32:07Speaker 3: no necesita es tenerlos para estar en paz. Es la
- 32:11Speaker 3: diferencia entre querer y necesitar. El que necesita a los
- 32:15Speaker 3: demás para sentirse completo, los usa. El que se basta
- 32:19Speaker 3: a sí mismo, los ama. Epicteto lo explicó de otra manera.
- 32:24Speaker 3: Decía que la soledad no es estar solo. que estar
- 32:27Speaker 3: solo es una circunstancia, y sentirse abandonado es otra cosa.
- 32:32Speaker 3: Es sentirse indefenso, sin recursos, a merced de lo que pase.
- 32:37Speaker 3: Y que hay personas rodeadas de gente que se sienten
- 32:40Speaker 3: completamente solas, y personas solas que no se sienten abandonadas
- 32:44Speaker 3: en absoluto. Y ponía un ejemplo atrevido. El propio Dios
- 32:49Speaker 3: Supremo decía, cuando todo lo demás desaparece, se queda solo,
- 32:54Speaker 3: y no se siente abandonado, sino que conversa tranquilamente consigo mismo.
- 32:59Speaker 3: Así debemos ser nosotros, capaces de bastarnos, de hablar con
- 33:04Speaker 3: nosotros mismos, de no necesitar a nadie para estar en pie.
- 33:08Speaker 3: Lo llamativo es que Séneca usa esa misma imagen en
- 33:11Speaker 3: aquella carta a Lucilio sobre la amistad. Cuando el universo
- 33:15Speaker 3: se disuelve y los dioses se confunden en uno, dice,
- 33:19Speaker 3: Júpiter descansa en sí mismo, entregado a sus pensamientos.
- 33:24Speaker 2: La temporada está cambiando. Estén listos para el verano con
- 33:27Speaker 2: Frank Keane BMW.
- 33:52Speaker 5: Tu casa cambia con el tiempo.
- 34:22Speaker 6: Así vive el sabio cuando le falta compañía. No se derrumba,
- 34:23Speaker 6: se recoge.
- 34:52Speaker 3: Dos maestros distintos, separados por varias décadas, llegando a la
- 34:56Speaker 3: misma imagen. No parece casualidad. Era una idea que la
- 35:00Speaker 3: escuela estoica se transmitía de maestro a alumno. El error
- 35:05Speaker 3: más común con este poder es confundirlo con dureza. Hay quien,
- 35:09Speaker 3: después de que le hagan daño, levanta un muro y dice,
- 35:13Speaker 3: yo no necesito a nadie. Pero eso no es bastarse
- 35:16Speaker 3: a uno mismo. Es tener miedo con otro disfraz. El
- 35:20Speaker 3: que se basta de verdad no cierra la puerta, la
- 35:23Speaker 3: deja abierta, porque sabe que si alguien se va, él
- 35:26Speaker 3: sigue en pie. Imagina a alguien que, cada vez que
- 35:30Speaker 3: se queda sin pareja, entra en pánico y empieza enseguida
- 35:33Speaker 3: otra relación, con quien sea. No soporta estar solo ni
- 35:37Speaker 3: un mes, y por eso elige mal una y otra vez.
- 35:41Speaker 3: Hasta que un día decide pasar un año entero sin
- 35:44Speaker 3: buscar a nadie. Aprende a cocinar para uno, a viajar solo,
- 35:48Speaker 3: a pasar domingos tranquilos en su casa. Y cuando, al
- 35:52Speaker 3: cabo de ese año, conoce a alguien, por primera vez
- 35:55Speaker 3: lo elige porque quiere, no porque lo necesita. Y esa
- 35:59Speaker 3: diferencia lo cambia todo. Y hay una soledad que no
- 36:02Speaker 3: se elige y que llega con los años. La de
- 36:05Speaker 3: quien se jubila y descubre que el teléfono ya no suena.
- 36:09Speaker 3: La de quien pierde a su pareja después de toda
- 36:11Speaker 3: una vida y se encuentra la casa demasiado grande. A
- 36:15Speaker 3: esa persona nadie le puede decir que la soledad es
- 36:18Speaker 3: un regalo, y los estoicos tampoco lo harían. Pero sí
- 36:22Speaker 3: le dirían lo que Séneca se dijo en Córcega, que
- 36:25Speaker 3: no le han quitado lo que es. Que su memoria,
- 36:28Speaker 3: su forma de mirar, su capacidad de aprender algo nuevo,
- 36:31Speaker 3: de ayudar a alguien, de tener una conversación honda consigo mismo,
- 36:36Speaker 3: siguen ahí. La soledad impuesta duele, pero quien ha aprendido
- 36:40Speaker 3: a estar en paz consigo, tiene algo a lo que
- 36:42Speaker 3: agarrarse cuando todo lo demás se suelta. La práctica de
- 36:46Speaker 3: este cuarto poder es la cita contigo mismo. Una vez
- 36:49Speaker 3: a la semana, haz algo que normalmente harías acompañado, pero solo.
- 36:54Speaker 3: Ir a comer a un restaurante, ver una película, dar
- 36:57Speaker 3: un paseo largo, visitar un museo. Al principio sentirás que
- 37:02Speaker 3: todos te miran, no te mira nadie. Y poco a
- 37:05Speaker 3: poco descubrirás algo muy liberador, que tu propia compañía es suficiente.
- 37:11Speaker 3: Ponle fecha en tu agenda como si fuera con otra persona.
- 37:14Speaker 3: Y no la canceles por cualquier cosa, igual que no
- 37:17Speaker 3: se la cancelarías a un amigo. Deja el móvil guardado
- 37:20Speaker 3: durante la cita, salvo para pagar o para orientarte. Y
- 37:24Speaker 3: al volver, pregúntate dos cosas.¿ En qué momento estuve más
- 37:28Speaker 3: incómodo y en qué momento lo disfruté de verdad? Sabrás
- 37:32Speaker 3: que vas por buen camino cuando la tercera o la
- 37:34Speaker 3: cuarta cita ya no te parezcan una prueba, sino algo
- 37:38Speaker 3: que esperas con ganas. Y te pregunto.¿ Estás con las
- 37:41Speaker 3: personas de tu vida porque las quieres o porque te
- 37:44Speaker 3: da miedo estar sin ellas? El quinto poder oculto de
- 37:48Speaker 3: estar solo es el que da sentido a todos los demás.
- 37:51Speaker 3: Te permite elegir bien tu compañía. Aquí está lo que
- 37:55Speaker 3: casi nadie entiende de la soledad estoica. No se trata
- 37:59Speaker 3: de huir de la gente. Los estoicos creían profundamente que
- 38:03Speaker 3: el ser humano está hecho para vivir con otros, para ayudarse,
- 38:07Speaker 3: para formar parte de una comunidad. Marco Aurelio lo repite constantemente.
- 38:12Speaker 3: Hemos nacido para colaborar, como los pies, las manos, los párpados.
- 38:18Speaker 3: Pero precisamente porque la compañía es tan importante, hay que
- 38:22Speaker 3: elegirla bien. Y solo puede elegir bien quien no tiene
- 38:25Speaker 3: miedo a quedarse solo. El que le teme a la
- 38:28Speaker 3: soledad acepta cualquier compañía. La pareja que le maltrata, el
- 38:33Speaker 3: amigo que le usa, el grupo que le rebaja. El
- 38:36Speaker 3: que sabe estar solo puede decir NO. puede alejarse, puede esperar.
- 38:42Speaker 3: Séneca le escribía a Lucilio, elige a alguien cuya vida,
- 38:46Speaker 3: cuyas palabras y hasta cuyo rostro te agraden, y tenlo
- 38:49Speaker 3: siempre presente como guardián y como ejemplo. Y en su
- 38:53Speaker 3: tratado sobre la tranquilidad del ánimo, advertía de lo contrario,
- 38:57Speaker 3: que los vicios se contagian como las enfermedades, saltando sin
- 39:01Speaker 3: que nos demos cuenta a quien está más cerca. Y
- 39:05Speaker 3: en ese mismo tratado sobre la tranquilidad, Séneca da la
- 39:08Speaker 3: receta exacta de este poder. Hay que mezclar y alternar, dice,
- 39:13Speaker 3: la soledad y la compañía. La soledad nos hará echar
- 39:17Speaker 3: de menos a la gente, y la gente nos hará
- 39:20Speaker 3: echarnos de menos a nosotros mismos. Y una será el
- 39:23Speaker 3: remedio de la otra. La soledad curará el hartazgo de
- 39:27Speaker 3: la multitud, y la multitud curará el aburrimiento. de la soledad.
- 39:31Speaker 3: No es elegir entre estar solo o acompañado. Es aprender
- 39:35Speaker 3: a respirar entre las dos cosas. Piensa en lo que
- 39:38Speaker 3: significa esto en tu vida. Cada persona que dejas entrar
- 39:42Speaker 3: tiene un efecto sobre ti. Te eleva o te rebaja.
- 39:46Speaker 3: Te calma o te altera. Te recuerda quién quieres ser
- 39:50Speaker 3: o te aleja de ello. Y no hay compañía neutra.
- 39:53Speaker 3: Por eso, la soledad bien vivida no es lo contrario
- 39:56Speaker 3: de la amistad. Es su filtro. Marco Aurelio dejó un
- 40:00Speaker 3: ejemplo precioso de cómo mirar a los que nos rodean.
- 40:03Speaker 3: Todo el primer libro de su cuaderno es una lista
- 40:06Speaker 3: de agradecimientos. Lo que aprendió de su abuelo, de su madre,
- 40:10Speaker 3: de sus maestros, de su padre adoptivo. La serenidad de uno,
- 40:15Speaker 3: la sencillez de otra, la paciencia de un tercero. Y
- 40:18Speaker 3: en otro pasaje se da a sí mismo un consejo.
- 40:21Speaker 3: Cuando quieras alegrarte, piensa en las virtudes de los que
- 40:25Speaker 3: viven contigo. Ese es el filtro estoico en su versión
- 40:28Speaker 3: más bella. No es buscar defectos para echar a la gente.
- 40:32Speaker 3: Es reconocer qué te da cada uno y dar más
- 40:35Speaker 3: espacio a quienes te hacen mejor. Séneca explica por qué
- 40:39Speaker 3: esto importa tanto con un ejemplo de la historia de
- 40:42Speaker 3: su propia escuela. Cleantes dice... No habría llegado a ser
- 40:46Speaker 3: quien fue si se hubiera limitado a escuchar las lecciones
- 40:50Speaker 3: de Zenón. Lo que lo formó fue vivir a su lado,
- 40:53Speaker 3: ver cómo se comportaba, compartir sus días. Las palabras enseñan poco,
- 40:59Speaker 3: la convivencia enseña mucho. Y eso funciona en las dos direcciones.
- 41:04Speaker 3: Igual que puedes aprender la virtud de quien tienes cerca,
- 41:08Speaker 3: puedes aprender sus quejas, sus miedos y sus atajos. Al
- 41:12Speaker 3: final te pareces a aquellos con quienes compartes la mesa.
- 41:16Speaker 3: Imagina a alguien que tiene un grupo de amigos de
- 41:18Speaker 3: toda la vida con el que siempre termina hablando mal
- 41:21Speaker 3: de los demás, bebiendo más de la cuenta y quejándose
- 41:25Speaker 3: de todo. Le da miedo dejarlos porque cree que se
- 41:28Speaker 3: quedaría solo. Un día se atreve a espaciar esas quedadas.
- 41:32Speaker 3: Durante unos meses pasa más tiempo solo. Y en ese
- 41:35Speaker 3: tiempo conoce, casi sin buscarlo, a dos o tres personas
- 41:39Speaker 3: que le hacen bien. Si no se hubiera atrevido a
- 41:42Speaker 3: estar solo, nunca habría tenido espacio para ellas. El error
- 41:47Speaker 3: más común con este poder es usarlo como castigo, cortar
- 41:50Speaker 3: de golpe con alguien para que lo note, desaparecer para
- 41:54Speaker 3: que te echen de menos, presumir de que ya no
- 41:57Speaker 3: necesitas a nadie. Eso no es soledad estoica, es orgullo herido.
- 42:02Speaker 3: El estoico se aparta sin ruido y sin rencor, y
- 42:05Speaker 3: deja siempre una puerta por la que pueda volver lo bueno.
- 42:09Speaker 3: La práctica de este quinto poder es la revisión de
- 42:12Speaker 3: tu círculo. Escribe los nombres de las cinco personas con
- 42:15Speaker 3: las que más tiempo pasas. Y junto a cada una,
- 42:18Speaker 3: pregúntate con honestidad.¿ Salgo de estar con esta persona mejor
- 42:23Speaker 3: o peor de cómo entré? No para cortar con nadie
- 42:26Speaker 3: de forma brusca, sino para ser consciente y para dedicar
- 42:30Speaker 3: más tiempo a quienes te elevan, aunque eso signifique pasar
- 42:34Speaker 3: más tiempo solo. Hazla un domingo por la tarde, con calma,
- 42:38Speaker 3: en papel. Junto a cada nombre, al estilo de Marco Aurelio,
- 42:42Speaker 3: apunta también una cosa que hayas aprendido de esa persona.
- 42:46Speaker 3: Después decide un solo cambio para el mes que viene.
- 42:49Speaker 3: Una llamada más a alguien que te eleva. Una quedada
- 42:52Speaker 3: menos con alguien que te rebaja. Solo uno. Y al
- 42:56Speaker 3: cabo de ese mes, vuelve a la lista y mira
- 42:59Speaker 3: cómo te sientes. Muchas veces descubrirás que el hueco que
- 43:03Speaker 3: tanto temías se llenó solo. Y mejor. Y te pregunto...¿
- 43:07Speaker 3: A quién mantienes en tu vida solo porque te da
- 43:10Speaker 3: miedo el hueco que dejaría? Ahora, como te prometí, lo
- 43:14Speaker 3: que Séneca escribió durante su destierro y que habría preferido
- 43:18Speaker 3: que nadie leyera. Te he contado que en Córcega, Séneca
- 43:21Speaker 3: escribió a su madre una carta orgullosa, serena, llena de fuerza,
- 43:27Speaker 3: en la que decía que la mente no puede ser desterrada.
- 43:31Speaker 3: Pero no fue lo único que escribió. Durante esos mismos años,
- 43:35Speaker 3: escribió otra carta, a un hombre llamado Polibio, un liberto
- 43:40Speaker 3: muy poderoso en el palacio del emperador Claudio, que acababa
- 43:43Speaker 3: de perder a su hermano. En teoría, era una carta
- 43:47Speaker 3: de consuelo, pero quien la lee hoy, se encuentra con
- 43:50Speaker 3: algo incómodo. En medio de los consejos filosóficos, Séneca llena
- 43:55Speaker 3: la carta de elogios exagerados al emperador Claudio, el mismo
- 43:59Speaker 3: que lo había desterrado. Lo presenta como un astro que
- 44:03Speaker 3: brilla sobre un mundo hundido en las tinieblas. Habla de
- 44:06Speaker 3: su clemencia. Deja caer, con poca sutileza, que espera ser
- 44:11Speaker 3: perdonado y poder volver a Roma. Muchos historiadores, desde la
- 44:16Speaker 3: antigüedad hasta hoy, han leído esa carta como la de
- 44:19Speaker 3: un hombre que, después de años de soledad, ya no
- 44:22Speaker 3: aguantaba más y estaba dispuesto a halagar a quien hiciera
- 44:26Speaker 3: falta para volver. Aquí entra un historiador al que Séneca
- 44:30Speaker 3: no le caía nada bien, Dion Casio. Según cuenta, desde
- 44:35Speaker 3: el destierro Séneca envió a Roma un libro lleno de
- 44:38Speaker 3: alabanzas a Mesalina y a los libertos del emperador, y
- 44:42Speaker 3: más tarde, avergonzado, lo hizo desaparecer. Hay que leer a
- 44:46Speaker 3: Dion con cuidado, porque disfrutaba sacándole los colores a Séneca.
- 44:51Speaker 3: Pero la carta a Polibio que se ha conservado, basta
- 44:55Speaker 3: para ver que algo de verdad hay en esa vergüenza.
- 44:58Speaker 3: piensa en lo que eso significa. El mismo hombre que
- 45:01Speaker 3: escribió que el sabio se basta a sí mismo, que
- 45:04Speaker 3: la soledad es una escuela, que el alma no puede
- 45:08Speaker 3: ser desterrada, en algún momento se quebró. Echaba de menos Roma,
- 45:13Speaker 3: su gente, su vida, y escribió algo de lo que, probablemente,
- 45:17Speaker 3: no estaría orgulloso. La historia, además, tiene un final que
- 45:22Speaker 3: casi parece una lección escrita a propósito. En el año 49,
- 45:26Speaker 3: Claudio se casó con Agripina, y según cuenta Tácito, fue
- 45:30Speaker 3: ella quien consiguió que Séneca volviera del destierro, para hacerlo
- 45:34Speaker 3: tutor de su hijo, un muchacho llamado Nerón. Séneca recuperó Roma,
- 45:39Speaker 3: el poder, el público, la riqueza, todo lo que había
- 45:43Speaker 3: echado de menos en la isla, y descubrió lo que cuesta.
- 45:47Speaker 3: Pasó años en una corte cada vez más peligrosa, al
- 45:50Speaker 3: lado de un discípulo que acabó siendo uno de los
- 45:53Speaker 3: emperadores más temidos de la historia. Entonces ocurrió algo extraordinario.
- 45:58Speaker 3: Según cuenta Tácito, aquel hombre que había suplicado volver, acabó
- 46:03Speaker 3: pidiendo a Nerón permiso para retirarse. Nerón se negó, y
- 46:07Speaker 3: él se fue apartando de todos modos. Fíjate en la
- 46:10Speaker 3: vuelta completa. El desterrado que desde Córcega escribía a Lagos
- 46:14Speaker 3: para regresar a Roma, años después, rodeado de todo lo
- 46:18Speaker 3: que había echado de menos, quería marcharse. Había tenido que
- 46:22Speaker 3: recuperarlo todo para descubrir que no era eso lo que
- 46:25Speaker 3: le faltaba. Fue precisamente en esos últimos años, ya apartado,
- 46:30Speaker 3: cuando escribió las cartas a Lucilio, las mismas que hemos
- 46:34Speaker 3: ido leyendo hasta aquí, la de Crates, la del anfiteatro,
- 46:38Speaker 3: la de la amistad, la del testigo imaginario, la de Vacía.
- 46:42Speaker 3: Lo más hondo que Séneca nos enseñó sobre la soledad
- 46:45Speaker 3: no lo escribió en Córcega, sino después, cuando ya había caído,
- 46:49Speaker 3: cuando ya había probado lo que pasa cuando uno cambia
- 46:52Speaker 3: su paz por el aplauso de Roma, y cuando eligió,
- 46:55Speaker 3: esta vez libremente, quedarse a solas consigo mismo. Esta vez
- 47:00Speaker 3: no buscaba una casa en el campo ni una isla
- 47:03Speaker 3: lejana donde esconderse. Había entendido lo que un siglo más
- 47:06Speaker 3: tarde Marco Aurelio anotaría en su cuaderno, que el retiro
- 47:10Speaker 3: más tranquilo está dentro de uno mismo, y que se
- 47:13Speaker 3: entra en él para volver mejor, no para desaparecer. Ya
- 47:17Speaker 3: no era el desterrado que contaba los días para volver.
- 47:20Speaker 3: Era un hombre que había elegido su soledad y la
- 47:23Speaker 3: usaba para dejar algo a otros, aquellas cartas. Esa es
- 47:27Speaker 3: la diferencia entre la soledad que te imponen y la
- 47:30Speaker 3: que tú conquistas. Esa carta a Polibio no le quita
- 47:33Speaker 3: valor a lo que Séneca enseñó. Al contrario, se lo da.
- 47:37Speaker 3: Porque demuestra que saber estar solo no es un don
- 47:40Speaker 3: que unos tienen y otros no. Es un más fuertes
- 47:45Speaker 3: pueden perder si no lo trabajan. Seneca no era un
- 47:49Speaker 3: santo de mármol. Era un hombre que luchaba, que caía
- 47:53Speaker 3: y que volvía a intentarlo. Y por eso sus palabras
- 47:56Speaker 3: siguen sirviendo dos mil años después. Mira lo que tienen
- 48:00Speaker 3: en común los cinco poderes. Conocerte, librarte del contagio de
- 48:04Speaker 3: la masa, tener un refugio interior, ser dueño de ti
- 48:08Speaker 3: mismo y elegir bien tu compañía. Todos apuntan a lo mismo.
- 48:13Speaker 3: La soledad no es la ausencia de los demás, es
- 48:16Speaker 3: la presencia de ti mismo. Y si hoy te llevas
- 48:19Speaker 3: una sola cosa de esta historia, que sea esta. Quien
- 48:23Speaker 3: no sabe estar solo acaba aceptando cualquier compañía. Y quien
- 48:27Speaker 3: sabe estar solo ya nunca está del todo solo. Tu
- 48:31Speaker 3: reto para esta semana es el siguiente. Cada día, 10
- 48:34Speaker 3: minutos de silencio total, preguntándote qué estás evitando pensar. Sustituye
- 48:40Speaker 3: un momento de exposición a la masa por un rato
- 48:43Speaker 3: a solas. Aprende tus tres frases de refugio. Ten al
- 48:47Speaker 3: menos una cita contigo mismo. Y al final de la semana,
- 48:50Speaker 3: haz la revisión de tu círculo. Al principio te costará.
- 48:54Speaker 3: El silencio incomoda. Pero si aguantas, descubrirás que el silencio
- 48:59Speaker 3: no estaba vacío. estabas tú. Y contadme en los comentarios
- 49:03Speaker 3: dos cosas. Primero,¿ cuánto tiempo aguantáis a solas sin móvil
- 49:07Speaker 3: antes de sentir la necesidad de cogerlo? Y segundo,¿ cuál
- 49:11Speaker 3: de los cinco poderes os hace más falta ahora mismo?
- 49:14Speaker 3: Leed lo que escriben los demás y respondedles. Mucha gente
- 49:18Speaker 3: se siente sola sin saber que hay miles de personas
- 49:21Speaker 3: que están aprendiendo exactamente lo mismo. Somos una comunidad que
- 49:25Speaker 3: entrena la mente, con disciplina, con serenidad, con honor. Recuerda esto,
- 49:31Speaker 3: eres el único dueño de tu percepción, el arquitecto de
- 49:34Speaker 3: tu paz. Si esta historia te ha servido, guárdala y
- 49:38Speaker 3: vuelve a escucharla el próximo sábado por la noche que
- 49:41Speaker 3: te sientas solo. Y compártela con alguien que tenga miedo
- 49:44Speaker 3: del silencio. A veces, saber que hasta Séneca tuvo que
- 49:48Speaker 3: pelear con su soledad es justo lo que alguien necesita
- 49:51Speaker 3: para empezar a hacer las paces con la suya. Nos
- 49:54Speaker 3: vemos en el próximo capítulo, aquí, en Estoicismo para Ganadores. ¡Gracias!
- 50:36Speaker 2: Explore your options at our virtual open day on November
- 50:38Speaker 2: 4th and discover programs designed to transform careers and shape leaders.
- 50:43Speaker 2: Register at smurfitschool.ie forward slash events.
- 50:48Speaker 4: My daughter, Ellie, had this ankle pain and we went
- 50:52Speaker 4: to see VHI Orthopedics. They actually picked up on her
- 50:55Speaker 4: fatigue issues. So they brought in a rheumatologist and just
- 50:59Speaker 4: a few small tests they realized that Ellie was celiac.
- 51:01Speaker 4: So what was brilliant was that VHI tenía a un
- 51:06Speaker 4: dietitiano pediátrico listo para ayudar a manejar su dieta. Realmente
- 51:08Speaker 4: me sentí sin sentido. VHI. Porque tu salud
- 51:11Speaker 6: significa todo.