Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Nos Dijeron Que Cuidáramos Al Bebé De Las Brujas Y No Llegamos A Tiempo - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: Mi hijo había nacido hacía pocos días, y desde antes
- 0:08de traerlo a casa, varias personas de la comunidad nos
- 0:12advirtieron sobre algo que siempre se había comentado ahí, las
- 0:16brujas que tomaban forma de guajolote para chuparle la sangre
- 0:20a los recién nacidos. No era un cuento para asustar,
- 0:25sino una creencia que las familias repetían cada vez que
- 0:28nacía un niño. Las señoras mayores hablaban de eso con seguridad.
- 0:35Decían que esos cuajolotes eran distintos porque rondaban los techos
- 0:39en silencio y regresaban varias noches seguidas cuando sabían que
- 0:44había un bebé en la casa. Aunque yo no creía
- 0:47en esas historias, escuché las advertencias porque todos coincidían en
- 0:53que esas cosas aprovechaban los descuidos más mínimos para meterse
- 0:57por cualquier rendija. Mi esposa estaba asustada desde el primer día.
- 1:04y yo trataba de tranquilizarla diciéndole que eran supersticiones del barrio.
- 1:10Aún así, aceptamos turnarnos para vigilar al niño durante las noches.
- 1:16Ella tomaba la primera parte y yo la segunda, así
- 1:19que mientras uno dormía, el otro se quedaba en una
- 1:22silla junto a la cuna. Nuestro hijo dormía casi todo
- 1:26el tiempo y hacía pequeños movimientos con las manos como
- 1:31si siguiera soñando incluso en ese estado tan frágil en
- 1:35el que todavía estaba. La casa olía a ropa recién lavada,
- 1:39a crema para bebé y a la humedad que entraba
- 1:42cada tarde por las ventanas. A pesar de no creer
- 1:47en las historias, puse unas tijeras abiertas junto a la cuna,
- 1:52formando una cruz. También coloqué un frasco pequeño, con agua
- 1:57bendita en la repisa, porque fue lo primero que nos
- 2:00dijeron las vecinas, cuando se enteraron del nacimiento. Yo lo
- 2:05veía más como una costumbre que como una protección real.
- 2:10No esperaba que una cruz de tijeras pudiera detener a
- 2:13algo que realmente quisiera entrar, pero pensé que quizá eso
- 2:17tranquilizaría a mi esposa y no perjudicaba a nadie tenerlas ahí.
- 2:24La habitación donde dormía el niño era pequeña. Tenía una
- 2:29ventana que daba al patio y una lámpara sencilla y
- 2:32un mueble con pañales, toallitas y ropa doblada. Cada cosa
- 2:37tenía su lugar, porque mi esposa era muy cuidadosa con
- 2:41el orden y decía que mientras mejor organizado estuviera todo,
- 2:45menos nerviosa se sentía en las madrugadas. La cuna estaba
- 2:50en una esquina, con una cobija delgada y un móvil
- 2:54que colgaba desde la parte superior. Ese móvil tenía figuras
- 2:59de colores y que se movían apenas con el aire
- 3:02que entraba por la rendija de la puerta. Esa noche
- 3:07me tocaba cuidarlo a mí. Mi esposa estaba exhausta por
- 3:11varios días sin dormir bien, así que apenas terminó de
- 3:15alimentar al bebé, se levantó y caminó directo a la
- 3:18cama sin decir nada. Yo cerré la puerta de la
- 3:22habitación para evitar que el aire frío de la sala entrara.
- 3:27Me acomodé en la silla que habíamos puesto junto a
- 3:30la cuna. El piso crujió bajo mis pies, algo normal
- 3:34en esa casa, con tablas viejas que respondían a cada movimiento.
- 3:38Ajusté mi posición hasta que pude apoyar bien la espalda
- 3:43en el respaldo. Mientras observaba al niño, escuché pasos en
- 3:49el techo. Eran pasos cortos, como los que haría un
- 3:53ave caminando de un lado a otro. En la casa,
- 3:58siempre habíamos tenido aves rondando, sobre todo palomas y tordos,
- 4:02así que escuchar algo en el techo no era nuevo.
- 4:06Lo extraño fue que esos pasos duraron más tiempo del habitual.
- 4:11No eran brincos ni aleteos, sino pasos repetidos, como si
- 4:15algo estuviera caminando en círculos justo encima de la habitación.
- 4:21Levanté la vista hacia el techo, aunque sabía que no
- 4:24podría ver nada a través de las tablas. Traté de
- 4:28identificar si los pasos se desplazaban hacia un lado u otro,
- 4:32pero parecía que estaban fijos en el mismo punto. Recordé
- 4:38las advertencias que tantas veces había escuchado y me acerqué
- 4:42un poco más a la cuna. El niño dormía profundamente
- 4:46y su respiración era constante y apenas levantaba el pecho
- 4:52Puse la mano en el borde de la cuna para
- 4:54sentir que estaba firme. Revisé que las tijeras siguieran donde
- 4:59las había dejado, abiertas y en forma de cruz. Luego
- 5:04pasé la vista al frasco de agua bendita, estaba completo
- 5:08y sin moverse. Todo estaba en su lugar, pero los
- 5:12pasos seguían ahí arriba, cada vez más marcados. No fuertes,
- 5:17pero insistentes, como si alguien estuviera revisando el techo paso
- 5:21por paso. Me dije que era un animal más grande
- 5:26de lo normal, tal vez un guajolote de los que
- 5:30se escapan de los patios vecinos. La idea no me
- 5:34tranquilizó del todo, porque aunque no creyera en brujas, sabía
- 5:38que esos animales buscaban comida por las noches y podían
- 5:42rascar el techo para entrar. Me incliné en la silla
- 5:46para escuchar mejor. Los pasos continuaban en el mismo punto,
- 5:51sin avanzar. El sonido se hacía más claro porque la
- 5:56casa estaba en silencio. Mi esposa no hacía ruido desde
- 6:00el cuarto y el niño seguía durmiendo. Decidí mantenerme despierto
- 6:07para comprobar si esos pasos se movían hacia otra parte
- 6:11o si se trataba de algún animal atrapado. Me acomodé
- 6:15mejor en la silla. Apoyé los codos en las rodillas
- 6:18y mantuve la vista fija en la cuna. La luz
- 6:22tenue de la lámpara iluminaba justo el borde del colchón
- 6:25y parte del móvil. La habitación se veía tranquila, con
- 6:30sombras suaves, que apenas se movían cuando pasaba una corriente
- 6:34de aire por debajo de la puerta. Intenté respirar con calma,
- 6:40pero el sueño empezó a llegar de una manera extraña.
- 6:45No me sentía mareado ni cansado. Simplemente me entró sueño directo,
- 6:50como si me hubieran apagado el ánimo de golpe. Parpadeé
- 6:54varias veces para mantener los ojos abiertos. Incluso me levanté
- 7:00un momento para estirarme, pero al sentarme otra vez, el
- 7:04sueño regresó más fuerte. Mi cabeza caía hacia adelante sin
- 7:09que yo pudiera controlarlo. Pensé que sólo era cansancio acumulado,
- 7:14pero la rapidez con la que me vencían no era normal.
- 7:19Los pasos en el techo no habían parado. A veces
- 7:23sonaban más cerca, otras un poco más lejanos, pero nunca desaparecían.
- 7:29Me quedé mirando la cuna hasta que la vista se
- 7:32me nubló. Apoyé la espalda en la silla intentando mantenerme despierto,
- 7:37pero los párpados me pesaban. No hubo advertencia ni cambio
- 7:42de sonido que me alertara. Solo sentí que el cuerpo
- 7:46se me relajó por completo y y que la silla
- 7:49me sostuvo antes de caer desperté por un golpe en
- 7:54la ventana el sonido fue lo primero que sentí como
- 7:58si algo hubiera chocado contra el vidrio con suficiente fuerza
- 8:02para moverme del sueño en el que caí sin darme
- 8:06cuenta abrí los ojos de inmediato confundido por el sobresalto
- 8:11y al incorporarme vi movimiento dentro del cuarto la lámpara
- 8:16seguía encendida porque la dejé así para vigilar al bebé,
- 8:20y esa luz me permitió ver con mucha claridad lo
- 8:23que estaba pasando. A unos pasos de mí, justo al
- 8:28lado de la cuna, había un guajolote. Estaba parado con
- 8:32las alas abiertas, como si se estuviera afirmando para no
- 8:36perder el equilibrio. Su cuerpo ocupaba buena parte del espacio,
- 8:41entre la cuna y la pared, y la sombra que
- 8:44proyectaba sobre el piso, hacía ver el tamaño real que
- 8:47tenía ahí adentro. El ave estaba inclinada hacia la cuna.
- 8:54Movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás, con movimientos
- 8:58cortos y repetidos, siempre apuntando al pecho del bebé. No
- 9:03era un animal que hubiera entrado por accidente, y su
- 9:07posición lo dejaba claro. Estaba al alcance del niño, tan
- 9:12cerca que sus plumas rozaban la madera de la cuna.
- 9:16Yo nunca había visto un guajolote dentro de una casa
- 9:19y menos en un cuarto cerrado. La ventana estaba abierta
- 9:24cuando recordaba haberla dejado asegurada y la cortina estaba levantada
- 9:29hacia afuera como si algo hubiera entrado por ahí justo
- 9:33antes de que yo despertara. Me levanté de inmediato, apenas
- 9:39hice el movimiento, el guajolote abrió las alas por completo
- 9:43y golpeó el marco con una fuerza que hizo vibrar
- 9:46la ventana. Escuché el golpe seco de sus plumas contra
- 9:51la madera. Salió en un solo movimiento, empujando la cortina
- 9:56y dejando un rastro de polvo, que se levantó cuando
- 9:59batió las alas hacia la calle. El aire que entró
- 10:03detrás de él movió las cuerdas de la cortina y
- 10:06dejó un sonido continuo que me indicó que seguía abierta.
- 10:11No tuve tiempo de seguirlo con la vista. porque de
- 10:14inmediato me acerqué a la cuna. El niño estaba acostado
- 10:20en la misma posición en la que lo dejé antes
- 10:23de quedarme dormido, pero su color no era el mismo.
- 10:27Tenía la piel pálida, mucho más clara de lo normal,
- 10:30y el pecho no se levantaba con el mismo ritmo
- 10:34que yo le veía cada vez que lo revisaba. Extendí
- 10:38la mano para tocarlo y sentí la piel fría, una
- 10:41frialdad que no correspondía al ambiente del cuarto, que estaba
- 10:45tibio por la lámpara encendida y por nosotros que habíamos
- 10:49pasado horas ahí. Me incliné y revisé su pecho con
- 10:54la vista fija. Ahí estaba el punto rojo, era pequeño, preciso,
- 11:00como una picada bien marcada. No estaba ahí cuando me
- 11:05quedé dormido, porque yo le había visto el torso varias veces,
- 11:09para asegurarme de que respirara bien. Ese punto estaba fresco,
- 11:14sin resequedad, como si se lo hubieran hecho hace unos segundos.
- 11:19Toqué el área alrededor con la yema del dedo, y
- 11:22la piel se hundió un poco, sin resistencia, lo que
- 11:26me indicó que no había circulación. Mi intención era que
- 11:30el niño reaccionara con el contacto, pero no hubo ningún movimiento.
- 11:37Lo levanté con cuidado, su cabeza cayó contra mi hombro
- 11:40sin sostén, su cuerpo no puso resistencia. Lo acomodé mejor
- 11:45entre mis brazos para ver si el cambio de posición
- 11:49lo hacía respirar, pero no noté ningún gesto. Acerqué mi
- 11:54oído a su nariz, esperando sentir aire, pero no hubo nada.
- 11:59Ahí fue cuando le hablé a mi esposa, mi voz
- 12:01salió cortada por el susto, pero lo suficientemente fuerte para
- 12:06que ella despertara. Se incorporó de inmediato y al ver
- 12:10la escena, corrió hasta la cuna. Le mostré el punto
- 12:15rojo en el pecho del bebé y puso sus dedos
- 12:18sobre él igual que yo lo había hecho. Revisó la nariz,
- 12:23el cuello y el pecho. Me miró con desesperación porque
- 12:28no sentía movimiento en ninguna parte. Tomó una manta que
- 12:33estaba doblada en la silla y cubrió al niño para
- 12:37que no perdiera más calor. Yo troné los dedos para
- 12:41reaccionar más rápido y salí al pasillo para buscar al vecino.
- 12:46Vivía a unos metros y siempre decía que sabía atender
- 12:50emergencias básicas. Toqué su puerta con insistencia hasta que salió.
- 12:56Le dije que viniera rápido, que el niño no respiraba.
- 13:01Entró corriendo detrás de mí, tomó al bebé de mis
- 13:04brazos y lo acomodó sobre la cama para revisarlo. Le
- 13:08levantó los párpados, acercó el oído a la boca del niño,
- 13:13luego al pecho, y presionó suavemente varias zonas para buscar
- 13:17cualquier señal. Pero en ningún momento vio reacción. Lo revisó
- 13:23dos veces más, siempre con movimientos exactos y sin cambiar
- 13:28su expresión. Al final, me dijo que el bebé no respondía.
- 13:34Mi esposa soltó un grito contenido y cayó de rodillas
- 13:37junto a la cama. Yo me quedé de pie, mirando
- 13:41al niño sin entender en qué momento pasó todo. El
- 13:45punto rojo en el pecho era tan claro que parecía
- 13:49recién marcado. La ventana seguía abierta y la cortina se
- 13:53movía por el viento que entraba. La cuna tenía un
- 13:57rastro de plumas pequeñas pegadas a un costado, como si
- 14:02algo se hubiera apoyado ahí. Respiré hondo para mantenerme firme,
- 14:08pero el pensamiento era directo, el niño estaba vivo cuando
- 14:12me senté a cuidarlo y estaba muerto minutos después. Había
- 14:17un guajolote dentro del cuarto cuando desperté. La ventana estaba
- 14:22abierta y la marca en su pecho era reciente. No
- 14:26había nada que explicar, la escena completa hablaba por sí sola.
- 14:31Todo ocurrió mientras estaba sentado a menos de un metro
- 14:34de la cuna, y aún así, no pude evitarlo, porque
- 14:38el sueño me venció sin darme cuenta. Ese fue el hallazgo.
- 14:45Ni más ni menos. El bebé murió mientras yo debía
- 14:49vigilarlo y un guajolote estuvo junto a su cuerpo instantes antes.
- 14:54No hubo duda de lo que vimos, ni de lo
- 14:56que encontramos. Todo quedó ahí, en ese cuarto, con la
- 15:01lámpara encendida, la ventana abierta y el punto rojo marcado
- 15:06en el pecho de mi hijo.