Latest / Inframundo Relatos / 5 RELATOS DE TERROR PARA NOCHES DE INSOMNIO | Historias de Terror Reales de Madrugada
Transcript
- 0:00Buenos días madrugadores. Los saluda su amigo Alejandro a
- 0:06todos los que ya están Armando el puesto en el tianguis,
- 0:09levantando lonas, acomodando mercancía y preparando el cambio
- 0:14desde antes de que amanezca. Gracias por escucharnos mientras
- 0:19comienza tu día sin más. Comenzamos buenas noches,
- 0:27comunidad de Inframundo. En 1998 tenía 12 años y vivía en
- 0:33una vieja casa de 2 plantas en la Colonia San Felipe, en León,
- 0:39Guanajuato. Compartía la habitación del piso
- 0:43superior con mi hermano menor. Era un lugar silencioso por las
- 0:47noches, con pasillos estrechos y ventanas grandes que daban a la
- 0:52calle. Mi hermano siempre había tenido
- 0:56una imaginación desbordante. Inventando juegos y personajes.
- 1:01Pero lo que ocurrió aquella semana no podía explicarse como
- 1:05una simple fantasía infantil. Todo empezó el 12 de marzo.
- 1:11A mitad de la noche sentí que alguien tocaba mi hombro.
- 1:14Abrí los ojos y vi a mi hermano parado junto a mi cama pálido
- 1:20con los labios temblorosos. Me dijo que había visto a un
- 1:24hombre pintado como un payaso. Asomado por su ventana no le
- 1:30creí. Pensé que era otro de sus
- 1:32inventos para llamar mi atención, pero su mirada no era
- 1:36la de alguien que jugaba. A la noche siguiente volvió a
- 1:40despertarme. Esta vez me dijo que el hombre
- 1:44pintado jugaba a esconderse detrás del marco de la ventana y
- 1:48que le hacía señas para que se acercara.
- 1:51Fui a su cuarto y encendí la luz.
- 1:54No había nadie afuera. Sólo la calle vacía y la neblina
- 1:59que empezaba a formarse. Le dije que durmiera y regresé a
- 2:04mi cama. A la tercera noche todo cambió.
- 2:09Mi hermano no me despertó. Fue un ruido seco, como un golpe
- 2:14fuerte contra el vidrio, lo que me sacó del sueño.
- 2:18Me levanté sobresaltado y lo encontré en la puerta de mi
- 2:22habitación, inmóvil, mirando hacia la escalera.
- 2:26Me tomó del brazo con fuerza y me llevó hasta su cuarto.
- 2:31La ventana estaba empañada, pero en el centro se marcaban
- 2:35claramente 5 huellas alargadas como dedos, presionando el
- 2:40cristal desde afuera. En ese momento otro golpe
- 2:44estremeció el vidrio. No me atreví a mirar
- 2:48directamente, pero sentí la presencia de alguien al otro
- 2:52lado. El corazón me latía tan rápido
- 2:55que. Apenas podía respirar.
- 2:58Mi hermano susurró que el hombre pintado no quería irse.
- 3:03Bajamos corriendo las escaleras hasta la habitación de mi madre.
- 3:07Ella, alarmada por el ruido, encendió la luz y nos encontró
- 3:12temblando. Cuando le contamos lo que había
- 3:15pasado, su expresión se volvió seria.
- 3:19Nos confesó que cuando tenía nuestra edad en esa misma casa.
- 3:24También había visto a un hombre pintado observándola desde la
- 3:28ventana del decía que sus labios se movían como si murmurara
- 3:35algo, pero nunca podía escucharlo con claridad.
- 3:40Después de esa noche, mi madre empezó a cerrar todas las
- 3:45cortinas y a trabar las ventanas antes de dormir.
- 3:49Aún así, los ruidos no se detuvieron.
- 3:52Golpes suaves como uña raspando el vidrio se escuchaban en
- 3:56distintos cuartos, siempre después de la medianoche.
- 4:01Un mes después, la familia decidió mudarse.
- 4:05La última noche que pasamos allí, mientras los muebles ya
- 4:09estaban Embalados, Subí al cuarto de mi hermano para
- 4:12revisar que no quedara nada. Al asomarme por la ventana vi a
- 4:18algo que me paralizo, un rostro pálido.
- 4:21Con manchas de pintura roja y azul, sonriendo en parpadea y
- 4:28desapareció como si nunca hubiera estado allí.
- 4:32Desde entonces no hemos vuelto a tablar de aquello, pero cada vez
- 4:36que pasó cerca de una ventana oscura siento la misma presión
- 4:40en el pecho y sé que de alguna manera ese hombre pintado aún
- 4:47recuerda donde vivimos. Me llamo Julián Ramírez y crecí
- 5:00en un poblado llamado San Martín de la Sierra, en Zacatecas.
- 5:05La gente de fuera lo describe como un lugar tranquilo con
- 5:09casas de Adobe, techos de lámina y calles de Tierra que en
- 5:14temporada de lluvias se vuelven casi intransitables.
- 5:18Sin embargo, quienes hemos vivido aquí toda la vida sabemos
- 5:23que la calma no siempre es lo que parece.
- 5:26Han pasado ya más de 20 años, pero el recuerdo sigue fresco,
- 5:31como si lo hubiera vivido ayer. Lo que voy a contar me marcó
- 5:35para siempre. No es una historia inventada ni
- 5:39una leyenda para asustar a los niños.
- 5:42Es un hecho real que me arrebató lo más valioso que tenía en el
- 5:472001. Yo tenía 22 años y llevaba poco
- 5:51más de un año casado. Con mariela vivíamos en una
- 5:55casita que había heredado de mis padres, con un pequeño patio
- 5:59trasero donde crecían mezquites retorcidos y un corral para las
- 6:05gallinas. No teníamos mucho, pero nos
- 6:08alcanzaba para vivir cuando supimos que mariela estaba
- 6:12embarazada. La noticia se sintió como una
- 6:16luz en medio de nuestra vida sencilla.
- 6:20Durante el embarazo todo transcurrió sin complicaciones.
- 6:24Mi esposa tenía un brillo distinto en la mirada y yo me
- 6:28sentía orgulloso de verla cargar a nuestro hijo en su vientre.
- 6:34La familia estaba feliz, en especial mi padre, que soñaba
- 6:39con tener un nieto varón. Para enseñarle a trabajar la
- 6:43Tierra y cuidar el ganado. Nuestro hijo nació el 03/03/2002
- 6:49a las 3:00 de la madrugada. Después de varias horas de
- 6:53labor, el parto fue en casa asistido por una partera del
- 6:58pueblo. Al verlo sentí que todo en mi
- 7:01vida cobraba sentido. Lo llamamos Elías, un hombre que
- 7:06a ambos nos gustaba y que no generó disputas familiares.
- 7:10La primera semana fue perfecta. Elías comía bien y dormía
- 7:15tranquilo, pero poco a poco comenzaron a suceder cosas que
- 7:19en ese momento preferí ignorar. Una noche, mariela dijo haber
- 7:25visto una sombra, cruzar el patio y posarse sobre el tronco
- 7:29seco del mezquite. Al día siguiente encontramos
- 7:33unas marcas profundas como garras en la corteza.
- 7:38Pensamos que podían ser de un mapache o un ave grande.
- 7:44También empezamos a escuchar algunas madrugadas.
- 7:48Un chillido agudo que se perdía entre las colinas no era el
- 7:53canto de ningún animal que yo conociera.
- 7:56Lo curioso es que siempre parecía venir desde la misma
- 8:00dirección, el cerro que se alzaba a poco más de 1 km del
- 8:05pueblo. A pesar de aquellas señales,
- 8:08nuestra vida seguía con la rutina de siempre.
- 8:12Yo me levantaba a las 5:00 para sacar las vacas al potrero.
- 8:17Mi padre alimentaba los cerdos y mariela, junto con mi madre, se
- 8:23encargaban de preparar el nixtamal.
- 8:25Era una rutina inquebrantable hasta que empezó a romperse.
- 8:30Cuando Elías cumplió 2 meses, comenzó a adelgazar sin motivo
- 8:35aparente. Al principio creímos que era por
- 8:39la leche en polvo que usábamos, así que cambiamos de marca, pero
- 8:43no hubo mejoría. El Niño lloraba mucho y en
- 8:47ocasiones le aparecían pequeños moretones en las piernas.
- 8:52El médico del Centro de Salud dijo que podía tratarse de una
- 8:57reacción alérgica y nos recomendó un ungüento, pero la
- 9:02condición persistió. Las noches se hicieron más
- 9:06inquietantes. Varias veces mariela se despertó
- 9:11sobresaltada diciendo que había sentido un frío extraño en la
- 9:15habitación. Yo también lo notaba.
- 9:19Era como si de pronto el aire se volviera denso y helado y los
- 9:23perros del barrio comenzaban a ladrar todos al mismo tiempo.
- 9:28La madrugada del 17 de junio fue diferente a cualquier otra.
- 9:34Toda la familia cayó en un sueño profundo e inusual.
- 9:38No escuchamos el canto del gallo ni los ruidos típicos de la
- 9:43madrugada. Cuando abrí los ojos, el sol ya
- 9:47entraba por la ventana. Eran mas de las 9:00 de la
- 9:50mañana. Salí al corral extrañado por la
- 9:54hora y comencé a llenar los cubos de agua para las vacas.
- 9:59Fué entonces cuando escuché un grito que me heló la sangre.
- 10:03Era mariela, no era un llamado común, era un alarido de
- 10:08desesperación. Corrí de regreso a la casa.
- 10:12El cuarto estaba revuelto y la cama vacía.
- 10:15En el suelo, a un costado estaba elías, parcialmente cubierto por
- 10:20su manta. Su piel estaba fría y su pequeño
- 10:24cuerpo mostraba unas marcas oscuras en los pies y
- 10:28pantorrillas. Eran como mordidas diminutas.
- 10:33Pero profundas, dejando ver perfectamente la forma de
- 10:37colmillos y dientes. El impacto fue tan fuerte que
- 10:42sentí que las fuerzas me abandonaban.
- 10:45Lo cargué y lloré hasta que mi vista se nubló.
- 10:49El médico que lo revisó confirmó que había muerto por una pérdida
- 10:53severa de sangre. No tenía sentido.
- 10:57No había heridas graves que lo explicaran, salvo aquellas
- 11:01marcas extrañas. La noticia se esparció rápido.
- 11:05En un pueblo pequeño como el nuestro, los rumores corren más
- 11:09rápido que el agua. No pasó mucho para que los
- 11:13ancianos comenzarán a hablar de la mujer del cerro.
- 11:18Decían que no era humana, que podía transformarse en un ave
- 11:22enorme para cazar a los recién nacidos y alimentarse de su
- 11:26sangre. Según ellos, cuando un niño
- 11:30nacía en San Martín. Esa mujer bajaba en las noches
- 11:34para rondar las casas, buscando la oportunidad perfecta para
- 11:38entrar. La descripción coincidía con los
- 11:42chillidos que habíamos escuchado semanas antes.
- 11:46Algunos aseguraban haber visto en noches de Luna una figura
- 11:51negra, descender desde la cima del cerro y posarse en los
- 11:55techos para después perderse en la oscuridad.
- 12:01Después del entierro de Elías, nuestra casa cambió por
- 12:04completo. Colgamos tijeras abiertas en las
- 12:08ventanas, espejos detrás de las puertas y encendíamos fogatas en
- 12:13el patio. Cada noche los vecinos hicieron
- 12:17lo mismo, temiendo que el próximo ataque fuera en su
- 12:21hogar. Con el tiempo, mariela y yo
- 12:24tuvimos otros hijos, pero nunca volvimos a dormir tranquilos.
- 12:29Durante años, cada vez que el viento traía desde las montañas
- 12:34un chillido agudo, yo me quedaba despierto aferrado a un machete,
- 12:39observando la oscuridad. A veces pienso que la mujer del
- 12:44Cerro no es un mito, sino algo mucho peor.
- 12:48Una presencia que siempre ha estado aquí acechando, esperando
- 12:53la oportunidad para volver. Nunca supe si aquella madrugada
- 12:57en que todos dormimos profundamente fue obra suya.
- 13:01Quizás nos adormeció de alguna manera para que no escucháramos
- 13:06nada. Han pasado más de 20 años, pero
- 13:10en ciertas noches de silencio absoluto, todavía siento que
- 13:15algo me observa desde lo alto del cerro esperando.
- 13:27¿Qué tal comunidad de Inframundo?
- 13:29Mi nombre es Ramiro y lo que voy a contarle sucedió a finales de
- 13:34los 90, en 1998, cuando tenía 24 años.
- 13:41Soy originario de Puebla, pero en aquel tiempo vivía en
- 13:45Aguascalientes. Por cuestiones de trabajo
- 13:48terminé en una vieja compañía metalúrgica en las afueras de la
- 13:53ciudad. Dedicada a fabricar piezas para
- 13:56maquinaria pesada, el lugar estaba aislado a la orilla de la
- 14:01carretera Aguascalientes San Luis Potosí, rodeado de terrenos
- 14:06secos y polvorientos. La nave principal era enorme,
- 14:11con un techo curvo de lámina oxidada que se quejaba con cada
- 14:15ráfaga de viento. No tardé en enterarme de que el
- 14:19sitio tenía su propia colección de historias oscuras.
- 14:24Algunos aseguraban haber visto a una anciana aparecer en los
- 14:28baños femeninos, siempre hablando con una voz grave que
- 14:33ponía los pelos de punta, aunque nadie podía ver su rostro.
- 14:38También circulaba la historia de un joven que en un descanso jugó
- 14:43a la ruleta rusa y perdió la vida al instante.
- 14:48Al inicio no fue fácil adaptarme, no siendo del Estado.
- 14:53Me mantenían al margen de las convivencias y cooperachas de
- 14:57los sábados. Con el tiempo a base de esfuerzo
- 15:00y cumpliendo mis labores, me gane la confianza de algunos.
- 15:05Poco a poco logré ciertos privilegios, turnos más cortos,
- 15:10libertad para pedir comida a cualquier hora e incluso con el
- 15:15tiempo, la tolerancia para beber alguna cerveza mientras
- 15:19trabajaba, siempre que no afectara la producción.
- 15:23Fue un sábado de otoño cuando todo ocurrió.
- 15:26Ese día, mi supervisor, el ingeniero castañeda, me pidió
- 15:31que me quedara más tarde para terminar una pieza que debía
- 15:35salir urgentemente a San Luis Potosí a primera hora.
- 15:41Él debía marcharse antes para recoger a su esposa en el
- 15:44aeropuerto y me dejó como asistente a toño, un aprendiz
- 15:49que me ayudaría en lo que necesitara.
- 15:53Antes de irse me dejó dinero para comprar botana y refrescos
- 15:58y yo aproveché para incluir unas cervezas.
- 16:01Toño fue a la tienda y regresó con las bolsas llenas entre
- 16:07risas y tragos. El trabajo avanzó rápido a las
- 16:127:00 de la tarde. La pieza estaba lista afuera.
- 16:16El cielo se teñía de rojo y el sol desaparecía detrás de los
- 16:20cerros. La nave que durante el Día
- 16:24hervía de ruido, ahora estaba sumida en un silencio espeso.
- 16:29Éramos los únicos dentro. Fue entonces cuando apareció
- 16:33chuy, un talachero del taller que al ver las botellas se quedó
- 16:37con nosotros. Los 3 estábamos junto a la
- 16:41enorme máquina, charlando. Mientras la penumbra llenaba los
- 16:44rincones. El aire se volvió denso, como si
- 16:49algo invisible nos rodeara. De pronto, un golpe se
- 16:53corretumbó en la entrada metálica.
- 16:56Apenas había pasado un instante cuando otro golpe más fuerte
- 16:59hizo vibrar la lámina del techo. Alce la vista y vi cómo caía
- 17:04polvo desde arriba. Entonces lo escuché pasos
- 17:09pesados como saltos largos recorriendo de un extremo a otro
- 17:14la nave, desplazándose a una altura de al menos 4 M.
- 17:21Un frío incómodo me recorrió la espalda.
- 17:24El sonido se repetía cada vez más cerca, cada vez más fuerte.
- 17:30El aire se volvió gélido y un olor metálico, como a sangre
- 17:34vieja, empezó a impregnar el ambiente.
- 17:38Aquello parecía responder a nuestra presencia.
- 17:41El siguiente golpe cayó justo encima de nosotros.
- 17:45La lámina crujió como si fuera a romperse.
- 17:49La sensación de estar siendo observado era tan intensa que me
- 17:53costaba respirar. Tomé las llaves, cerré la
- 17:57máquina con candado y empecé a recoger todo aprisa.
- 18:01Las luces parecían parpadear levemente y el silencio entre
- 18:05cada golpe era igual de aterrador que el estruendo
- 18:09mismo. Me apresuré a cerrar las
- 18:12puertas, pero otro impacto resonó dentro de la nave.
- 18:16Esta vez no sonaba sobre el techo.
- 18:19Venía desde el interior, profundo y seco, como si algo se
- 18:23moviera con fuerza contra las paredes buscando salir.
- 18:28Las vibraciones se sentían en el suelo.
- 18:32Corrimos hacia mi auto, el viento levantaba polvo y hacía
- 18:37que las láminas chirriaran antes de encender el motor.
- 18:41Un último golpe sacudió la nave tan fuerte que juraría.
- 18:45Haber visto como la estructura entera se estremecía, aceleré
- 18:50sin mirar atrás, con el corazón golpeándome el pecho.
- 18:54El camino de regreso se me hizo eterno.
- 18:57Nadie pronunció una sola palabra.
- 19:01El silencio era la única forma de procesar lo que acababa de
- 19:04ocurrir el lunes, al regresar al trabajo, el ingeniero castañeda
- 19:10me dijo que la pieza había llegado a tiempo.
- 19:13¿Pero que quería saber qué había pasado en el taller?
- 19:17Las botellas estaban rotas, los vidrios esparcidos por el piso,
- 19:22las herramientas tiradas y, lo más inquietante, marcas
- 19:27profundas en las paredes, como si algo con garras hubiera
- 19:32arañado el metal. Guarde silencio.
- 19:37¿Quién podría creer una historia como esa?
- 19:40Nadie podría entenderlo sin haber estado allí.
- 19:44Desde esa noche, ni toño ni chuy volvieron a tocar el tema.
- 19:49Yo tampoco, pero hay cosas que uno no puede olvidar.
- 19:53Todavía puedo recordar el sonido de esos saltos, el olor a óxido
- 19:58mezclado con algo más tenso, más oscuro, y esa sensación helada
- 20:03de que algo nos observaba desde la oscuridad en lo profundo de
- 20:08mi memoria. Sé que lo que estuvo allí no era
- 20:12humano. No sé qué habría pasado si se
- 20:15hubiera mostrado. Tal vez no estaría aquí para
- 20:18contarlo. Esa noche, en la nave solitaria,
- 20:23junto a la carretera, algo vino a nuestro encuentro y no fue un
- 20:28hombre. ¿Qué tal comunidad de
- 20:36Inframundo? Mi nombre es Ramiro y esta es
- 20:40una historia que viví cuando tenía apenas 10 años.
- 20:44Hoy a mis 33 todavía recuerdo cada detalle, como si hubiera
- 20:49ocurrido ayer en el pequeño pueblo donde vivía.
- 20:54La llegada del circo era un acontecimiento único, solo venía
- 20:59una vez al año y para nosotros, los niños, era el evento más
- 21:03esperado. Desde que veía las primeras
- 21:06lonas y el montaje de la carpa, mi corazón se aceleraba.
- 21:11Me fascinaba todo, los actos en la cuerda floja, los magos, los
- 21:16payasos, los animales amaestrados.
- 21:20Cada noche junto a mis amigos, buscábamos la manera de
- 21:24escabullirnos por un costado del terreno donde se instalaba.
- 21:28No había vigilancia y eso nos daba la libertad de entrar sin
- 21:33pagar. Aquella temporada todo parecía
- 21:36normal hasta que una noche nos descubrió uno de los payasos.
- 21:42Corrió tras nosotros entre las sombras, intentando detenernos.
- 21:46No sé si pretendía regañarnos o entregarnos a algún encargado,
- 21:52pero logramos escapar. Aún así, su rostro quedó grabado
- 21:57en mi memoria. Maquillaje corrido, cejas
- 22:02exageradas. Y una mueca que no supe si era
- 22:06de enfado o de diversión. Llegó el último día de
- 22:12funciones. Como siempre, nos colamos y nos
- 22:16instalamos en las gradas para disfrutar del espectáculo.
- 22:20La tragedia comenzó en el acto de la cuerda floja.
- 22:25El payaso que días antes nos había perseguido era el
- 22:28protagonista. Se encontraba a unos 10 m de
- 22:32altura sobre una cuerda montado en un monociclo y haciendo
- 22:37malabares con 3 Clavas brillantes.
- 22:40El público observaba expectante, sin imaginar lo que estaba por
- 22:45ocurrir. En un instante perdió el
- 22:48equilibrio, el monociclo se ladeó y el payaso cayó al vacío.
- 22:53La malla de seguridad, floja y mal amarrada, no resistió el
- 22:58impacto. El cuerpo golpeó el piso con un
- 23:01ruido seco que resonó en toda la carpa.
- 23:05Se escucharon gritos, pero rápidamente el silencio se
- 23:08apoderó de todos. Me levanté instintivamente y
- 23:13avancé entre la gente. Lo vi tendido en el suelo,
- 23:17inmóvil, con un charco oscuro, formándose bajo su cabeza.
- 23:22Sus ojos estaban abiertos, vijos en mí, como si me reconociera.
- 23:28Aquella mirada me atravesó el alma, permanecí paralizado hasta
- 23:32que llegaron los paramédicos, aunque ya no había nada que
- 23:36hacer, la imagen de su rostro me acompañó durante semanas.
- 23:42Provocándome pesadillas en las que me perseguía por pasillos
- 23:46interminables. Pasó un año, el circo volvió y
- 23:52con él mi emoción de siempre. Para entonces mis 2 amigos más
- 23:57cercanos estaban enfermos de varicela, así que decidí ir
- 24:01solo. La carpa se había instalado en
- 24:04el mismo terreno baldío, un espacio grande y polvoriento,
- 24:08sin construcciones alrededor. Caminé por un costado, buscando
- 24:13la entrada oculta de siempre entre las sombras.
- 24:16A pocos metros vi una figura quieta.
- 24:20El traje era inconfundible, un disfraz de payaso.
- 24:25La figura no se movió ni dijo palabra.
- 24:28Un escalofrío me recorrió la espalda, pero decidí ignorarlo y
- 24:33me escabullí dentro. El espectáculo comenzó como
- 24:36cualquier otro. Sin embargo, en el intermedio
- 24:40salí a orinar detrás de la carpa, donde la oscuridad
- 24:44dominaba y sólo algunas luces lejanas iluminaban el terreno.
- 24:50Fue ahí cuando lo vi nuevamente. A unos metros de pie, en el
- 24:55límite entre la luz y la sombra, estaba el payaso del año
- 24:59anterior, el mismo maquillaje, la misma ropa, la misma mirada
- 25:04fija. Mis piernas se congelaron.
- 25:08Sentía que mi corazón golpeaba con fuerza contra el pecho y que
- 25:12el aire se espesaba a mi alrededor.
- 25:15Logré reaccionar y corrí de regreso al interior de la carpa.
- 25:21Ya no disfruté el resto del espectáculo.
- 25:24Revisé con cuidado a todos los payasos y ninguno era él.
- 25:29Sabía lo que había visto, no podía ser otro.
- 25:32Era el mismo que había muerto frente a mis ojos.
- 25:36La función terminó cerca de las 11:00 de la noche.
- 25:40Las calles estaban desiertas y el silencio era tan denso que
- 25:44cada paso parecía un eco lejano. A unas cuatro cuadras de mi
- 25:49casa, una risa se filtró desde la distancia.
- 25:53No era una risa cualquiera, era una carcajada lenta, prolongada,
- 25:58que parecía arrastrarse por el aire.
- 26:01Miré hacia delante y bajo la luz, mortecina de un poste.
- 26:05Lo vi. El payaso estaba ahí, inmóvil,
- 26:08observándome mis piernas se volvieron gelatina, apenas podía
- 26:13caminar, no podía correr. Sólo avanzaba con un paso torpe,
- 26:19como si algo controlara mis movimientos a unos metros de la
- 26:25puerta de mi casa. La risa volvió, esta vez justo
- 26:29detrás de mí. El frío me atravesó la nuca.
- 26:34El instinto me hizo correr los últimos pasos.
- 26:38Al llegar a la puerta comencé a golpear con fuerza, gritando por
- 26:42ayuda. Mis manos temblaban tanto que
- 26:46apenas podía mantenerme en pie. Cuando finalmente pude entrar me
- 26:51sentí a salvo, aunque el miedo seguía pegado a mi piel como un
- 26:56sudor helado. Esa noche, ya en mi habitación,
- 27:01el miedo no me abandonó. Mi cuarto estaba en la segunda
- 27:05planta, con una ventana grande que daba a la calle.
- 27:10La única protección era una cortina delgada que dejaba
- 27:13filtrar la luz de los postes. Aproximadamente a las 2:00 de la
- 27:17madrugada. Desperté sin motivo aparente,
- 27:21sentí frío y decidí cerrar la ventana.
- 27:24Me levanté, caminé lentamente y al correr la cortina lo vi en
- 27:29medio de la calle, bajo la tenue luz amarilla.
- 27:32Estaba él de espaldas, quieto. El tiempo pareció detenerse.
- 27:38No podía moverme. Un peso invisible me oprimía el
- 27:41pecho. Entonces, lentamente, giró la
- 27:45cabeza hacia mí. Sus facciones pintadas se
- 27:48deformaban en una sonrisa que no parecía humana.
- 27:52Cerré los ojos con fuerza, rezando en todo lo que sabía,
- 27:57rogando que desapareciera. Cuando reuní el valor para mirar
- 28:02otra vez ya no estaba, pero entonces escuché la risa.
- 28:07No venía de lejos. Estaba justo afuera de mi
- 28:10ventana, tan cerca que podía sentirla, vibrar en el vidrio.
- 28:15Me metí en la cama y me cubrí por completo la risa.
- 28:19Continuó subiendo y bajando en intensidad hasta que, exhausto,
- 28:24caí dormido. Esa fue La Última Vez que lo vi,
- 28:28pero no la última en que lo sentí.
- 28:30Desde ese día no he vuelto a pisar un circo.
- 28:34No puedo mirar a un payaso. Sin que mi memoria me arrastre
- 28:37de vuelta. Ese momento con los años he
- 28:41pensado mucho en porque se me apareció.
- 28:45Tal vez fue porque fui la última persona que vio antes de morir.
- 28:50Tal vez mi imagen quedó grabada en él como la suya quedó en mí.
- 28:55Nunca se lo conté a mucha gente porque siempre que lo hacía se
- 28:59reían o me decían que eran imaginaciones de un niño, pero
- 29:04yo sé lo que vi. Sé lo que sentí aquella noche.
- 29:08No era un sueño ni una alucinación, era el regresando
- 29:13del lugar donde terminó su última función.
- 29:16Y aunque han pasado más de 2 décadas, a veces en noches frías
- 29:22y silenciosas, cuando no hay nadie en las calles, me parece
- 29:26escuchar a lo lejos una carcajada que se acerca lenta,
- 29:32buscando a aquel niño que lo miró morir.
- 29:41¿Qué tal comunidad de Inframundo?
- 29:43Mi nombre es Jorge Luis y soy de Lima, Perú.
- 29:47La historia que voy a contarles no me sucedió a mí directamente,
- 29:52sino a mi abuelo Maximiliano, un hombre que trabajó toda su vida
- 29:57como camionero, condujo por casi todas las carreteras del país en
- 30:02una época en la que viajar de noche era adentrarse en un mar
- 30:07de oscuridad en aquellos años. Las rutas no estaban iluminadas
- 30:12y los pueblos se encontraban a kilómetros unos de otros.
- 30:17El único punto de luz y compañía en medio de esas travesías eran
- 30:22las cantinas solitarias junto a la carretera.
- 30:25Ahí los camioneros se reunían para beber, descansar y
- 30:29compartir historias. La hermandad entre ellos era muy
- 30:33fuerte. Se ayudaban con repuestos,
- 30:36herramientas o incluso para remolcar un vehículo averiado.
- 30:42Mi abuelo me contó que una noche, en uno de sus viajes
- 30:45largos hacia el interior del país, decidió detenerse en una
- 30:50de esas cantinas. Al entrar encontró algunos
- 30:54colegas y se sentó con ellos entre vasos y botellas de Pisco.
- 31:00La noche se fue haciendo más pesada.
- 31:03Serían las 12 cuando los dueños del lugar, una pareja de
- 31:07campesinos, se acercaron para anunciar que cerrarían.
- 31:12Les dijeron que las camas ya estaban listas por si querían
- 31:15dormir, pero antes de irse les advirtieron con un tono grave
- 31:21que no salieran bajo ninguna circunstancia.
- 31:25Si necesitaban orinar les habían dejado un balde dentro.
- 31:29Aquella advertencia se quedó flotando en el aire, pero todos
- 31:34estaban lo bastante ebrios como para no darle demasiada
- 31:38importancia. Los dueños se retiraron a
- 31:41descansar y el silencio de la madrugada empezó a envolver el
- 31:45lugar. Pasó un rato y mi abuelo sintió
- 31:50unas ganas urgentes de orinar. El pisco y la testarudez
- 31:55hicieron que olvidara las palabras de la pareja.
- 31:58Sin pensarlo, abrió la puerta y salió el aire frío de la noche.
- 32:03Lo recibió con un golpe y la oscuridad se extendía en todas
- 32:07direcciones. A pocos pasos estaba la ACEQUIA
- 32:11que llevaba agua a los campos cercanos.
- 32:15Se colocó junto al borde, mirando hacia el maizal que se
- 32:18alzaba en la penumbra. Mientras hacía lo suyo escuchó
- 32:23un sollozo. Era un llanto suave, apagado.
- 32:27Que provenía del otro lado del agua.
- 32:30Mi abuelo se agachó un poco para intentar ver entre las sombras.
- 32:35Distinguió una pequeña figura. Era una niña.
- 32:39Estaba descalza, con una pijama blanca que le caía hasta los
- 32:43tobillos, en cuclillas, tapándose el rostro con ambas
- 32:48manos. Sus hombros temblaban como si
- 32:51tuviera frío o miedo, movido por el instinto y la preocupación.
- 32:57Cruzó la Acequia y comenzó a caminar hacia ella.
- 33:01Cada paso se hundía ligeramente en la Tierra húmeda.
- 33:06Mientras avanzaba, notaba que el maizal se mesían con el viento,
- 33:11aunque no se escuchaba más que el crujido de las hojas secas
- 33:17dentro de la casa. La dueña de la cantina salió
- 33:21para asegurarse. De que los camioneros estuvieran
- 33:24dormidos y vio que la puerta estaba abierta al armada.
- 33:30Corrió a despertar a su esposo y a los demás.
- 33:33Supo al instante lo que había pasado.
- 33:36Mi abuelo estaba a unos pasos de la niña cuando las voces
- 33:40resonaron detrás de él, gritos que lo llamaban por su nombre,
- 33:45repetidos una y otra vez. Maximiliano se detuvo. 1
- 33:50segundo. Volteó hacia el origen del
- 33:53llamado y luego giró de nuevo la vista hacia la pequeña.
- 33:57En ese instante ella partó las manos de su cara, lo que reveló
- 34:02lo dejó sin aliento. No era un rostro infantil, era
- 34:06el de una anciana marchito y arrugado, con ojos completamente
- 34:11negros que parecían tragarse la luz.
- 34:15Una mueca siniestra se dibujó en sus labios antes de que un grito
- 34:19agudo. Desgarrador, rompiera la noche
- 34:24sin darle tiempo a reaccionar, la figura se incorporó y se
- 34:28lanzó hacia el interior del maizal, perdiéndose entre las
- 34:32hileras de plantas. La oscuridad se la tragó por
- 34:36completo. Mi abuelo sintió que las fuerzas
- 34:39lo abandonaban y cayó al suelo inconsciente.
- 34:45Cuando los camioneros y los dueños de la cantina lo
- 34:48encontraron, estaba pálido y frío, lo arrastraron hasta el
- 34:53interior y lo recostaron en una de las camas.
- 34:57Tardó un buen rato en recuperar el sentido.
- 35:00Al abrir los ojos, el rostro serio de la dueña lo observaba.
- 35:05Ella le dijo que había tenido suerte.
- 35:08Lo que había visto no era una niña ni un ser humano en esa
- 35:13región. A esas apariciones les llamaban
- 35:16los condenados. Según las creencias locales, son
- 35:20almas en pena que vagan buscando llevarse a las personas hacia el
- 35:24centro de los maizales, de donde nunca regresan.
- 35:29Se dice que adoptan la forma de alguien cercano, de alguien que
- 35:33amaste o que marcó tu vida para confundirte y hacer que lo sigas
- 35:39sin dudar en el caso de mi abuelo.
- 35:42Habían tomado la apariencia de una de sus hijas pequeñas.
- 35:47Si hubiera llegado a internarse en el Maizal detrás de ella, no
- 35:52lo habrían encontrado jamás. Aquella mujer le repitió la
- 35:57advertencia con firmeza. Si alguna vez viajaba de nuevo
- 36:01por esos caminos, debía recordar que lo que se ve junto a un
- 36:06maizal de noche no es real. No importa que parezca un niño.
- 36:11¿Una mujer herida o un anciano pidiendo ayuda?
- 36:14Nada de eso pertenece a este mundo.
- 36:17Mi abuelo, curtido por años en la carretera, nunca olvidó esa
- 36:22lección. Con el tiempo dejó de hacer
- 36:25viajes nocturnos por esa zona. Cuando me contó la historia, su
- 36:30voz no temblaba, pero su mirada sí se oscureció.
- 36:34Era como si incluso después de los años.
- 36:37Aún pudiera escuchar aquel grito y sentir el frío de esa noche.
- 36:42Hoy, cada vez que paso junto a un maizal y la noche ya cubrió
- 36:47el camino. Recuerdo sus palabras y acelero
- 36:51sin mirar atrás, porque allá afuera, en medio de la nada, tal
- 36:57vez todavía andan rondando los condenados, querida comunidad.
- 37:06Espero que esta entrega les haya gustado.
- 37:09Es un honor para mí pasar un buen rato con ustedes.
- 37:13Muchas gracias por abrirme la puerta de su hogar.
- 37:17Por favor, no olviden dejarme sus comentarios.
- 37:21Esto nos ayuda a seguir trayendo mejor contenido.
- 37:24Me encanta leer sus experiencias y conocernos un poco más.
- 37:29Si el video les gustó, por favor, no duden en compartirlo
- 37:33con sus amigos. Esto nos ayuda a llegar a más
- 37:37personas y que la Comunidad siga creciendo.
- 37:40Un abrazo muy fuerte. Nos vemos en una próxima
- 37:44entrega. Esto fue inframundos relatos.