Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Una Bruja Wicca Me Ayudó Con Mi Maldición - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Trabajé muchos años en
- 0:15una empresa del sector financiero, y parte del modelo, era
- 0:19que los ascensos eran muy competidos, y cada cierto tiempo
- 0:23anunciaban quienes estaban perfilados para recibirlos. Resultó que pasado un
- 0:30año y medio desde que entré a trabajar en el lugar,
- 0:33yo ya era candidata para un ascenso. Esto no le
- 0:36pareció muy bien a algunos de mis compañeros de trabajo,
- 0:40especialmente en una compañera, a la que yo no le
- 0:43caía bien desde que llegué a la empresa, pues al
- 0:46parecer una de sus amigas también había sido entrevistada para
- 0:50el puesto que yo ocupé, pero sin importar las opiniones
- 0:54de mis colegas, me dieron el ascenso. Y a pesar
- 0:57de notar su descontento, decidí continuar sin hacer caso a
- 1:01los malos comentarios. Un tiempo después me mudé, conseguí un
- 1:07departamento pequeño, pero que tenía un patio en la parte
- 1:10de atrás muy amplio, y como siempre me han gustado
- 1:14las plantas, decidí arreglarlo y plantar algunas, también adopté un gato.
- 1:19Todo estaba bien en mi vida, pero empecé a tener
- 1:22problemas para dormir. Al principio por más que intentaba cerrar
- 1:27los ojos y descansar, me daba cuenta de que habían
- 1:31pasado horas y yo seguía despierta, pero a medida que
- 1:34pasaron las noches, empecé a sentir que alguien me observaba,
- 1:39o a veces escuchaba ruidos, era una sensación difícil de explicar,
- 1:43por ejemplo, cuando ya estaba a punto de dormir escuchaba
- 1:47como si golpearan la puerta de mi habitación, me levantaba,
- 1:51pero cuando revisaba no había nadie aparte de mi gato
- 1:54y yo. Como no podía descansar, empecé a sufrir de
- 2:00fuertes dolores de cabeza. Todas las mañanas debía tomarme alguna pastilla,
- 2:05así que decidí ir al médico, quien terminó por enviarme
- 2:09un medicamento para dormir. Así pude volver a descansar, pero
- 2:15no pasaron muchos días, cuando me desperté en mitad de
- 2:19la madrugada, abrí los ojos, pero en cuanto intenté moverme
- 2:23no pude, estaba paralizada, intenté hacer algún sonido, pero fue imposible,
- 2:29y entonces vi como la puerta de mi habitación se
- 2:31abrió sola, pero no había nadie. Escuché al gato maullar
- 2:37como si estuviera viendo a alguien, entonces sentí una fuerte
- 2:41presión en el pecho, no podía respirar, todo se puso
- 2:45oscuro y quedé inconsciente hasta que desperté en la mañana.
- 2:48Y por fortuna esta vez sí podía moverme, noté que
- 2:52la puerta de la habitación estaba abierta y el gato
- 2:55parecía haberse quedado durmiendo frente a ella. Me sentía cansada,
- 3:02todo el cuerpo me dolía, sin embargo, empecé a alistarme
- 3:06para ir a trabajar, entonces cuando tenía todo preparado, miré
- 3:11por la puerta de vidrio que daba al jardín, y
- 3:13me sorprendió ver que muchas de las plantas que había
- 3:16puesto ahí el día anterior, estaban en perfecto estado, y
- 3:20ahora se veían secas y algunas estaban quemadas. Entonces salí
- 3:27para verlas de cerca, y en cuanto di un paso,
- 3:30sentí que había pisado algo blando, era una ardilla muerta,
- 3:34me impresionó ver al animal ahí, pensé que había sido
- 3:38el gato, pero me pareció un poco extraño. Además no
- 3:42había ninguna ventana abierta y yo no solía dejarlo salir
- 3:45de casa, pero no tuve mucho tiempo para pensar en eso,
- 3:49porque se me estaba haciendo tarde, así que me cambié
- 3:52de zapatos. Dejé dentro de un balde el que había
- 3:56quedado un poco sucio por haber pisado al animal y
- 3:59salí de mi casa. Esa misma noche al llegar fui
- 4:05al fregadero para lavar el zapato, entonces me di cuenta
- 4:08que no estaba como yo lo había dejado en la mañana,
- 4:12seguía dentro del balde, pero estaba lleno de tierra y
- 4:15parecía tener como un líquido negro y pegajoso, que olía
- 4:19a putrefacción, y por más que lo dejé en agua
- 4:22e intenté lavarlo, el olor nunca se fue. Un domingo
- 4:27en la tarde, estaba en la sala leyendo cuando me
- 4:30quedé dormida, de pronto me desperté, ya era de noche,
- 4:34todo estaba oscuro y una vez más, noté que no
- 4:37podía moverme. La presión en el pecho volvió y empecé
- 4:41a ver una especie de niebla oscura sobre mí, intenté
- 4:44gritar pero mi boca no se movía. Entonces de entre
- 4:48la niebla empezó a aparecer una silueta, parecía una mujer,
- 4:52tenía los ojos rojos, la piel gris y el rostro esquelético,
- 4:56estaba flotando encima de mí y empezó a acercarse. Yo
- 5:03estaba aterrada, entonces escuché a mi gato que saltó sobre
- 5:07el espectro, justo antes de que éste llegara a tocarme,
- 5:11podría jurar que escuché como ese ser lanzaba una especie
- 5:14de chillido, mientras se desvanecía en el aire. En cuanto
- 5:18se desvaneció, vi que el gato se fue lentamente hacia
- 5:22su cama. Me quedé ahí completamente inmóvil, intenté cerrar los
- 5:28ojos y respirar para tranquilizarme, hasta que al conseguir moverme,
- 5:33estaba convencida de que lo que había visto era real.
- 5:36Decidí que debía contarle a alguien lo que me estaba pasando,
- 5:40entonces llamé a mi madre en ese mismo momento, ella
- 5:44vivía en el campo, pero prometió ir a quedarse un
- 5:47tiempo conmigo. Los días siguientes, vi que el gato estaba
- 5:53muy delgado, casi no comía, se la pasaba acostado y
- 5:57cuando caminaba, lo hacía como si estuviera mareado y una
- 6:00tarde empezó a vomitar una espuma blanca. Lo llevé corriendo
- 6:04al veterinario y me dijeron que tenía una intoxicación. Había
- 6:10estado expuesto a algo que lo había afectado, me dijeron
- 6:13que debía dejarlo un par de noches, tuve que hacerlo
- 6:17y al mismo tiempo, aproveché que era fin de semana,
- 6:20para intentar arreglar el jardín que cada vez estaba peor.
- 6:25Sin embargo, todas las plantas que trasplanté, aparecían secas al
- 6:29día siguiente, y además encontré un ratón muerto en una
- 6:33de las esquinas, debía llevar varios días ahí, pues el
- 6:37olor era insoportable. El domingo llegó mi madre y pude
- 6:42volver a traer a mi gato a casa. No estaba
- 6:45del todo bien, pero parecía estar mejor. Yo no podía
- 6:49pensar en la coincidencia de que se hubiera intoxicado. Justo
- 6:53después del día en el que saltó sobre aquel espectro
- 6:56o lo que fuera que vi, Pero con mi mamá
- 6:58en la casa, confieso que empecé a sentirme un poco mejor,
- 7:02sin embargo, en cuanto ella me vio se preocupó. La
- 7:06verdad es que yo había bajado bastante de peso y
- 7:09mis problemas de sueño empezaban a hacerme unas bolsas. Bajo
- 7:14los ojos. Unos días después, en cuanto llegué del trabajo,
- 7:21vi que había una pequeña caja en la entrada de
- 7:23mi departamento, tenía mi nombre, así que entré con ella,
- 7:27saludé a mi madre. Ella vio la caja y me
- 7:30preguntó quién la había enviado, pero al revisarla, vimos que
- 7:34no tenía remitente, y entonces ella la abrió para ver
- 7:38lo que había adentro, estaba envuelta en mucho plástico y
- 7:41cuando lo quitó todo, salió un olor repugnante. Al abrirla
- 7:47vimos que era una paloma muerta, tenía los ojos cosidos
- 7:51y enredado entre sus patas, había algo que parecía ser
- 7:55un mechón de pelo, no pude contener el vómito, que
- 7:58la imagen del animal y el olor me produjeron. Salí
- 8:02corriendo al baño y en cuanto regresé, vi que mi
- 8:05madre había dejado la caja envuelta afuera en el jardín,
- 8:09entonces me pidió que me sentara y empezó a hablar conmigo.
- 8:15Ella es una mujer muy particular, siempre ha creído mucho
- 8:18en el poder de la meditación, la naturaleza y la
- 8:21medicina alternativa, entonces ese día, me miró muy seria y
- 8:26me empezó a preguntar, si yo sabía de alguien que
- 8:29quisiera lastimarme, si tenía algún enemigo o si en la
- 8:33empresa donde estaba trabajando, había tenido problemas con alguien. Yo
- 8:39me quedé pensando y recordé lo molesta que estaba una
- 8:43de mis compañeras cuando me ascendieron, aunque la verdad no
- 8:47fue la única. Era un ambiente laboral bastante competitivo y
- 8:51había muchas personas hipócritas. No entendía por qué mi mamá
- 8:55me hacía esa pregunta hasta que me dijo que ella
- 8:58estaba convencida que todas las cosas que me estaban pasando
- 9:03eran resultado de una maldición o algún tipo de brujería
- 9:06oscura que alguien me estaba haciendo. En ese momento, recordé
- 9:12que en una ocasión, había escuchado a la compañera de
- 9:16trabajo con la que no me llevaba bien, recomendándole a
- 9:19otra colaboradora, que contactara a una persona, que podía ayudarla
- 9:24a que su pareja no se alejara de ella, no
- 9:27sé por qué no había pensado antes en eso, pero
- 9:30era muy posible, que estuviera haciéndome todo esto por venganza
- 9:34o por envidia, sin embargo, no sabía qué hacer. No
- 9:39podía ir con mi jefe y exponerle una situación así,
- 9:43porque seguramente terminarían tomándome por loca y perdería mi trabajo,
- 9:48pero entonces mi mamá me dijo que tenía una amiga
- 9:51que podía ayudarnos, y en ese momento no me gustó
- 9:55mucho la idea, no quería que después de todo lo
- 9:58que estaba pasando, una persona extraña, que seguramente también hacía
- 10:03brujería entrara a mi casa, pero estaba desesperada y decidí
- 10:07confiar en la opinión de mi mamá. Esa semana empecé
- 10:12a notar que el cabello se me estaba cayendo en
- 10:15cantidades anormales. Intenté mantener la calma hasta que llegara el
- 10:19fin de semana, pues la persona que mi mamá había
- 10:22contactado dijo que iría ese sábado. Cuando llegó, vi que
- 10:29era una mujer muy amable, no debía tener más de 50 años.
- 10:34Primero me pidió que le contara todos los detalles, incluso
- 10:37los que yo pudiera pensar que no tenían nada que
- 10:40ver con el problema. Ella escuchó atentamente y me dijo
- 10:44que estaba de acuerdo con mi mamá, alguien estaba usando
- 10:48magia para dañarme, posiblemente una bruja y yo la había
- 10:52visto el día en que mi gato se enfermó, solo
- 10:55que no en su forma física. Me explicó que ella
- 11:00era una de las vikas, algunos también les dicen brujas
- 11:03o hechiceras, pero ella utiliza su magia para el bien.
- 11:08Salimos al jardín y ahí fue donde la bruja me
- 11:10dijo que debíamos empezar, nos pidió cerrar los ojos y
- 11:14concentrarnos en imaginar que todas las plantas florecían de nuevo,
- 11:19mientras nosotras hacíamos eso. Ella pronunció unas palabras, en ese
- 11:24momento sentí que el viento empezó a soplar con más
- 11:27fuerza y entonces comenzó a llover. También vio al gato,
- 11:33ella opinaba que el animal por defenderme del espectro de
- 11:37la bruja había sido afectado, me hizo tomar nota de
- 11:41unas plantas para prepararle unas aguas que lo ayudarían. La
- 11:45verdad es que ella me dio mucha esperanza, se comprometió
- 11:48a ir otros días para ayudarme, dijo que debíamos realizar
- 11:52algunos aumerios y rituales para hacer una limpieza energética. También
- 11:59me entregó un amuleto para colgar en la pared, donde
- 12:02daba la cabecera de mi cama. Por último, me pidió
- 12:06que intentara meditar, rezar o algo en lo que yo creyera,
- 12:09para acercarme a mi lado espiritual. Fue un proceso largo,
- 12:14pero gracias a la Wicca, al fin logré librarme de
- 12:17la maldición. Crecí en un barrio pequeño, de esos que
- 12:26apenas aparecen en los mapas, con calles polvorientas, casas pegadas
- 12:31unas a otras y vecinos que sabían todo de todos.
- 12:35Mi casa era modesta, hecha de ladrillos sin aplanar y
- 12:39con un techo de lámina que en los días de
- 12:41calor se volvía insoportable. Vivía con mis padres, quienes habían
- 12:46pasado la mayor parte de su vida ahí, no teníamos lujos,
- 12:51pero la rutina sencilla nos bastaba. En aquel lugar, cada
- 12:56persona conocía la vida entera de la otra, y sin
- 12:59embargo había alguien de quien nunca se hablaba demasiado, como
- 13:03si el silencio fuera la mejor manera de referirse a ella,
- 13:07me refiero a mi vecina, la anciana que todos describían
- 13:10como una buena mujer, pero que yo aprendí a mirar
- 13:13con ojos distintos. Se llamaba Doña Rosa, aunque casi nadie
- 13:20usaba su nombre, para todos era simplemente la vecina de
- 13:23la esquina, era una anciana menuda, de movimientos lentos, siempre
- 13:28cubierta con rebozos oscuros y vestidos largos. A primera vista
- 13:32parecía inofensiva, tenía una voz pausada, dulce, que usaba para
- 13:38saludar a cualquiera que pasara frente a su casa. A
- 13:42menudo regalaba pan recién hecho o frutas que aseguraba haber
- 13:45comprado en el mercado, como si quisiera ganarse la simpatía
- 13:49de todos. Los niños del barrio aceptaban sus dulces y
- 13:53los adultos agradecían su amabilidad. Se había ganado una reputación
- 13:58de mujer generosa, alguien que ayudaba sin pedir nada a cambio.
- 14:04Sin embargo, había algo en su mirada que no encajaba
- 14:07con esa imagen, aunque sonreía de manera amplia, sus ojos
- 14:11permanecían apagados, sin brillo, como si fueran dos cuencas opacas
- 14:16que no reflejaban la luz. Esa contradicción me inquietaba desde niño,
- 14:21sentía que detrás de esas sonrisas había algo que no
- 14:24alcanzaba a comprender, una frialdad que no podía esconderse en
- 14:28ningún gesto amable. Su casa también era motivo de sospechas,
- 14:35era una construcción antigua, con paredes descarapeladas y un portón
- 14:39que apenas se sostenía, de día parecía común, pero al
- 14:43caer la tarde empezaban a notarse cosas extrañas. Con frecuencia
- 14:48salía un humo espeso de su patio, acompañado de olores
- 14:52fuertes que no pertenecían a ninguna cocina normal, a veces
- 14:56era el aroma penetrante de hierbas quemadas, en otras ocasiones
- 15:00olía a carne carbonizada, como si alguien hubiera dejado pudrirse
- 15:04un trozo en las brasas. Los vecinos decían que Doña
- 15:09Rosa preparaba remedios caseros, que era muy de antes y
- 15:12usaba hierbas para curar, pero a mí me parecía que
- 15:16esos olores eran otra cosa. Los gatos eran parte inseparable
- 15:22de su casa, no eran los típicos animales juguetones, sino
- 15:26criaturas flacas, de pelaje enmarañado, que se movían como sombras
- 15:30por las bardas y el tejado, eran muchos, demasiados. Y
- 15:35sus maullidos se escuchaban a todas horas, como si discutieran
- 15:39entre ellos en un idioma extraño. En las madrugadas, cuando
- 15:44despertaba por la sed o por el calor, podía oírlos
- 15:47pelear en su patio, acompañados de ruidos que no parecían
- 15:51propios de animales, a veces eran murmullos bajos. Otras eran
- 15:55rezos incomprensibles que se mezclaban con el viento. Lo más
- 15:59inquietante era que cada vez que intentaba asomarme por la ventana,
- 16:04todo quedaba en silencio de golpe, como si supieran que
- 16:07alguien nos escuchaba. Desde niño, tuve la sensación de que
- 16:13algo no estaba bien con esa mujer. No podía explicarlo,
- 16:17pero mi instinto me empujaba a desconfiar de ella. Lo
- 16:20mencionaba en casa. Le decía a mi madre que no
- 16:24me gustaba recibir fruta o pan de sus manos, que
- 16:27había algo raro en la forma en que me miraba.
- 16:30Mi madre siempre me reprendía con severidad y me decía
- 16:34que no debía juzgar a una persona mayor, que Doña
- 16:37Rosa era una buena vecina y que esas ideas eran
- 16:41producto de mi imaginación, alimentada por cuentos de miedo. No
- 16:45seas malagradecido, me decía mientras me obligaba a agradecer cada obsequio,
- 16:50yo obedecía, pero en el fondo sentía que no estaba equivocado.
- 16:57El barrio la admiraba, porque nunca negaba un favor, si
- 17:00alguien necesitaba un remedio para el dolor de estómago, ella
- 17:04aparecía con una infusión, si un niño tenía tos, llevaba
- 17:09jarabes preparados en frascos oscuros. Para todos era la abuelita
- 17:14buena que se preocupaba por los demás. Y aunque algunos
- 17:18mencionaban los olores extraños o los gatos inquietos, lo hacían
- 17:22en tono de broma, sin querer aceptar que algo más
- 17:25oscuro podía estar detrás. Yo aprendí a convivir con esa
- 17:31doble imagen, durante el día, saludaba y fingía simpatía como
- 17:36los demás, de noche, escuchaba los murmullos y los rezos
- 17:40que se escapaban de su patio, cada madrugada que pasaba,
- 17:44me convencía más de que esa anciana no era lo
- 17:47que aparentaba, su sonrisa no alcanzaba a borrar la frialdad
- 17:50de sus ojos, ni el peso extraño que se sentía
- 17:54al pasar frente a su puerta. Con los años, esa
- 17:59desconfianza se convirtió en certeza, el barrio la veía como
- 18:03la vecina ejemplar, pero yo guardaba la sensación de que
- 18:06detrás de esa fachada amable se escondía algo más, algo
- 18:11que nos observaba en silencio, esperando el momento de mostrarse
- 18:15con su verdadero rostro. Los primeros sucesos extraños en mi
- 18:20casa comenzaron de manera sutil, como detalles que cualquiera podría
- 18:25haber atribuido al azar. Sin embargo, al acumularse día tras día,
- 18:30se hicieron imposibles de ignorar. El primero en notarlo fue
- 18:34mi padre. Una mañana salió de su cuarto con el
- 18:38pecho descubierto, y mi madre lo miró horrorizada. Tenía moretones
- 18:42que parecían hechos por manos humanas, eran marcas alargadas, como
- 18:47de uñas hundidas en la piel. Cinco líneas que le
- 18:50cruzaban desde la clavícula hasta el estómago. Intentó reírse, dijo
- 18:55que cegaramente se había lastimado al dormir, pero los surcos
- 18:59eran demasiado definidos, demasiado parecidos a los que dejaría a
- 19:03alguien arañando con fuerza. Esa misma semana comenzaron los problemas
- 19:10con la comida, la leche que comprábamos fresca, al llegar
- 19:13a casa, se cortaba sola en cuestión de horas, mi
- 19:17madre hervía un litro y lo dejaba enfriar, pero en
- 19:20la mañana siguiente aparecía con grumos y un olor agrio insoportable.
- 19:25Intentó cambiar de proveedor, pero el resultado era el mismo,
- 19:30los vecinos se la tomaban sin problema, solo en nuestra
- 19:33cocina se echaba a perder, fue entonces que mi madre
- 19:36empezó a sospechar que alguien nos estaba trabajando. Nuestro perro
- 19:42también empezó a mostrar un comportamiento extraño, de día era
- 19:46juguetón y obediente, pero al caer la noche, se transformaba
- 19:50en una criatura inquieta, se quedaba horas mirando hacia la
- 19:54casa de la anciana, con el cuerpo rígido y los
- 19:57pelos erizados. Después empezaba a ladrar con furia, como si
- 20:02algo invisible lo desafiara desde el otro lado, en ocasiones
- 20:06su ladrido se transformaba en un gemido agudo, como si
- 20:10lo golpearan o lo lastimaran, y terminaba escondiéndose bajo la mesa,
- 20:14temblando sin que nadie pudiera calmarlo. Yo lo acompañaba, acariciándole
- 20:20el lomo, pero era inútil, sus ojos seguían clavados hacia
- 20:24la casa de Doña Rosa. La confirmación de mis sospechas
- 20:30llegó una noche en la que no pude dormir, la
- 20:32casa estaba en silencio, y al asomarme por la ventana,
- 20:36vi directamente hacia el patio de la vecina, bajo la
- 20:40luz débil de una vela roja, Doña Rosa se encontraba
- 20:43sentada en un banquillo, con un muñeco de trapo entre
- 20:47las manos. Lo vestía con pedazos de tela, y mientras
- 20:51murmuraba palabras incomprensibles, comenzó a clavarle alfileres uno tras otro.
- 20:58Cada vez que hundía uno en el muñeco, movía la
- 21:01cabeza hacia nuestra casa, como si confirmara que estaba logrando
- 21:05lo que quería, sentí un escalofrío recorrerme entero, y me
- 21:09aparté de la ventana con rapidez, temiendo que también me
- 21:13hubiera visto. Mi padre, mientras tanto, comenzó a enfermar, al
- 21:19principio fue una toseca que lo despertaba de madrugada, pero
- 21:23luego se volvió constante, acompañada de un cansancio que no
- 21:27podía explicar, perdía fuerza con rapidez, como si la energía
- 21:32se le escapara sin razón. Pasaba las noches inquieto, quejándose
- 21:37entre sueños, y en más de una ocasión lo escuchamos gritar,
- 21:41como si alguien lo estuviera atacando, al entrar a su
- 21:45cuarto lo encontrábamos sudando, con el pecho hundiéndose como si
- 21:49algo invisible se le recargara encima. Cuando le preguntábamos qué
- 21:54había soñado, respondía con la voz quebrada, que había visto
- 21:58a una mujer vieja sentada sobre él, presionándole el pecho
- 22:02con las rodillas y acercando su rostro arrugado, hasta casi
- 22:05arrancarle el aire. Mi madre, desesperada, empezó a rezar más
- 22:12que nunca, colocó rosarios en las puertas, encendió veladoras frente
- 22:17a un cuadro de la Virgen y repetía letanías en
- 22:20voz alta cada noche. Pero los rezos parecían rebotar en
- 22:24el aire sin resultado, pues cada mañana mi padre se
- 22:28levantaba más débil, con los ojos hundidos y la piel pálida.
- 22:33Lo que antes era un hombre fuerte y trabajador comenzó
- 22:36a transformarse en alguien irreconocible, atrapado por una enfermedad que
- 22:41los médicos no lograban diagnosticar. La atmósfera en la casa
- 22:47se volvió insoportable. Sentíamos como si un peso invisible habitara
- 22:51entre nosotros, un aire cargado que nos aplastaba los hombros
- 22:55y nos quitaba el ánimo. Las discusiones aumentaron. Las noches
- 22:59se volvieron eternas y hasta la comida perdió sabor. Yo,
- 23:04siendo apenas un adolescente, entendía que no era casualidad. Algo
- 23:09de la casa de Doña Rosa se había colado a
- 23:12la nuestra y no pensaba marcharse tan fácilmente. Con cada
- 23:18día que pasaba, la fachada amable de la vecina me
- 23:21resultaba más repulsiva, su sonrisa fingida, sus obsequios de pan
- 23:25o fruta, sus saludos cálidos en la calle. Todo me
- 23:29parecía una burla, detrás de esa máscara. Estaba la misma
- 23:33mujer que yo había visto clavando alfileres en un muñeco
- 23:37bajo la luz de una vela roja, trabajando en silencio
- 23:40para arrancarle el alma a mi padre. Esa madrugada me
- 23:45levanté con sed, la casa estaba en silencio, solo se
- 23:49escuchaba el golpeteo del viento contra las láminas del techo,
- 23:53caminé hacia la cocina y al pasar junto a la
- 23:56ventana quedaba al patio. Me detuve en seco. Ahí estaba ella.
- 24:02La anciana ya no tenía el aspecto de la vecina
- 24:05amable que saludaba en la calle. Bajo la luz tenue
- 24:08de la luna, se revelaba otra cosa. Estaba encorvada, con
- 24:13la espalda arqueada como si los huesos no pudieran sostenerla.
- 24:17Su cabello caía enmarañado sobre los hombros, largo y grasiento,
- 24:21pegado en mechones que brillaban como si estuvieran húmedos. Sus dientes,
- 24:25amarillos y puntiagudos, sobresalían al mover los labios en un
- 24:30murmullo que no entendía. Lo que más meló la sangre
- 24:35fueron sus uñas, largas, gruesas, curvadas como garras, que golpeaba
- 24:40suavemente contra el marco de madera del patio. En ese instante,
- 24:46comprendí que lo que teníamos frente a nosotros no era
- 24:50una viejita bondadosa, sino una criatura hambrienta, la piel de
- 24:54su cara se le pegaba a los pómulos, y en
- 24:57sus ojos no había humanidad alguna. Brillaban como carbones encendidos,
- 25:02fijos en nuestra casa, como si calcularan el momento exacto
- 25:06de entrar. El estómago se me encogió de terror, apenas respiraba,
- 25:11pero aún así no podía apartar la vista de esa
- 25:14figura deformada que hasta ese momento había logrado ocultarse tras
- 25:19una máscara de cordialidad. De pronto, un grito me sacudió
- 25:25por dentro, era la voz de mi padre que provenía
- 25:28de su cuarto, corrí con todas mis fuerzas y lo
- 25:31encontré forcejeando en sueños, estaba tendido en la cama, arqueando
- 25:36la espalda como si algo lo empujara hacia abajo, su
- 25:39pecho se hundía y se levantaba de forma violenta, como
- 25:43si lo succionaran desde dentro. Su rostro estaba rojo, la
- 25:48boca abierta en un intento desesperado por tomar aire, gritaba
- 25:52palabras incoherentes, mientras agitaba los brazos, como si peleara contra
- 25:57alguien que lo sujetaba con fuerza. El corazón me latía
- 26:02tan fuerte que apenas escuchaba, volteé hacia la ventana de
- 26:06su cuarto y ahí estaba la anciana, en el patio,
- 26:10observándome con una calma perturbadora. Sus labios se movían rápido,
- 26:16murmurando palabras que parecían un rezo oscuro, no entendía lo
- 26:20que decía, pero cada sílaba retumbaba en mi cabeza, como
- 26:24si la pronunciara dentro de mi propio oído. Sentí un
- 26:28frío recorrerme desde la nuca hasta los pies, esa mujer,
- 26:32esa criatura, estaba robándole la vida a mi padre en
- 26:36ese mismo instante, y lo hacía con la misma serenidad,
- 26:40con la que días atrás nos había regalado pan en
- 26:42la puerta. Mi madre entró de golpe y al ver
- 26:47a mi padre en ese estado, comenzó a rezar con
- 26:50el rosario en la mano, su voz temblaba, pero repetía
- 26:54las oraciones con una fe desesperada, yo, incapaz de contenerme,
- 26:59empecé a llorar a gritos. Entre los rezos de mi
- 27:03madre y mis sollozos, algo cambió en el ambiente, la
- 27:07presión que parecía aplastar la habitación se aflojó un poco,
- 27:11como si algo retrocediera. Volvimos la vista hacia el patio
- 27:14y vimos como la anciana se replegaba lentamente hacia la oscuridad,
- 27:19sus ojos seguían brillando, pero su figura se difuminaba entre
- 27:23las sombras hasta que ya no quedó rastro de ella.
- 27:28Mi padre recuperó el aire de golpe, abrió los ojos, jadeando,
- 27:33con la piel cubierta de sudor frío, no pudo explicar
- 27:36lo que había soñado, pero en su mirada se leía
- 27:39el terror, de alguien que había estado al borde de
- 27:42la muerte, y desde esa noche ya no volvió a
- 27:45ser el mismo. Los días siguientes fueron una agonía lenta,
- 27:50mi padre comenzó a adelgazar de forma alarmante, sus hombros
- 27:54se hundían, las venas se marcaban en sus brazos, y
- 27:58sus ojos se hundieron en las cuencas como si llevara
- 28:01semanas sin dormir. Apenas comía, y cuando lo intentaba todo
- 28:06le caía mal, la tos que lo había atacado antes
- 28:09se intensificó, seca y persistente, hasta dejarlo exhausto, su voz,
- 28:15antes firme, se volvió apenas un murmullo. Yo sabía lo
- 28:20que ocurría, aquella vieja nos había mostrado su verdadero rostro,
- 28:25ya no era sólo sospecha ni rumor, lo había visto
- 28:28con mis propios ojos, la anciana nos hacía brujería y
- 28:32quería el alma de mi padre. Por más rezos que
- 28:36intentara mi madre, el ambiente en la casa se volvía
- 28:39más pesado cada día, como si lo invisible se hubiera
- 28:42instalado con nosotros, el aire olía a humedad, a ceniza,
- 28:46y en las noches las paredes parecían crujir como si
- 28:50algo caminara dentro de ellas. A partir de entonces, cada
- 28:56vez que pasaba frente a la casa de Doña Rosa
- 28:59me invadía un escalofrío, su fachada seguía siendo la misma,
- 29:03con la sonrisa amable y el saludo pausado, pero yo
- 29:07ya había visto lo que ocultaba cuando la noche la
- 29:09desnudaba de su máscara. Esa imagen quedó grabada en mi memoria, encorvada,
- 29:16con el cabello enmarañado, los dientes podridos y las uñas
- 29:19como garras, murmurando en la penumbra mientras le arrancaba pedazos
- 29:24de vida a mi padre. Lo peor fue aceptar que
- 29:28no había forma de demostrarlo a nadie más, para el
- 29:32resto del barrio seguía siendo la vecina ejemplar, la que
- 29:35compartía remedios y frutas, pero en mi casa, cada día
- 29:39que mi padre se debilitaba, teníamos la certeza de que
- 29:43estábamos siendo devorados poco a poco, bajo la mirada satisfecha
- 29:47de la vieja, que esperaba su momento para reclamar lo
- 29:50que tanto anhelaba. Después de aquella madrugada en que vimos
- 29:56a la anciana revelarse en su verdadero rostro, ya no
- 29:59hubo manera de ocultar la verdad, en casa dejamos de
- 30:03fingir que eran simples casualidades, pues ya todos sabíamos que
- 30:07ella estaba detrás de lo que sufría mi padre. Al
- 30:11principio intentamos callarlo, como si el silencio pudiera protegernos, pero
- 30:16con el paso de los días, la evidencia se volvió insoportable,
- 30:20la salud de mi padre se deterioraba sin que nadie
- 30:23pudiera detenerlo. Dejó de comer, mi madre le preparaba sus
- 30:29platillos preferidos, pero apenas probaba un par de bocados antes
- 30:33de apartar el plato con un gesto cansado, la carne
- 30:37se le hacía pesada, la leche le sabía amarga y
- 30:40hasta el agua parecía repelerlo. Se volvió un cuerpo sostenido
- 30:45apenas por huesos, con la piel tornándose amarilla y los
- 30:48ojos hundidos, rodeados de sombras oscuras, lo llevamos al médico
- 30:53del pueblo y luego a un hospital en la ciudad,
- 30:56le hicieron análisis, estudios, revisiones interminables, pero los doctores sólo
- 31:02repetían lo mismo, no encontraban diagnóstico. No había infección, ni cáncer,
- 31:09ni enfermedad reconocible, lo mandaban de vuelta a casa con
- 31:12vitaminas que nunca le devolvieron la fuerza. Mientras tanto, los
- 31:19rumores en el barrio crecían, algunos vecinos juraban haberla visto
- 31:23al amanecer, cargando costales pesados que arrastraba hacia los cerros,
- 31:28decían que al abrirse uno de esos bultos se alcanzaron
- 31:31a ver huesos, largos y delgados, como de criaturas que
- 31:35no eran animales comunes. Otros aseguraban que se quedaba parada
- 31:40en la banqueta durante la noche, hablando sola, con los
- 31:44labios moviéndose a toda velocidad. Lo perturbador era que de
- 31:49pronto se escuchaba otra voz, más grave, más lejana, que
- 31:53parecía responderle desde ningún lado. Quienes lo presenciaban preferían callar,
- 31:58porque en el barrio todos aprendimos que señalarla directamente era
- 32:03ponerse en riesgo. En esos días fue algo más aterrador,
- 32:09pues comencé a notar señales extrañas en la casa, una tarde,
- 32:13al barrer el patio, sentí que la tierra estaba más
- 32:16blanda en un rincón junto al árbol de guayaba, cabé
- 32:20con la escoba y descubrí que el suelo había sido
- 32:22removido recientemente. Mi madre y yo desenterramos con cuidado, y
- 32:28lo que apareció nos dejó sin palabras. Era un frasco
- 32:32de vidrio envuelto en trapos húmedos, dentro había cabellos de
- 32:36mi padre, uñas cortadas y un papel doblado con su
- 32:39nombre escrito en letras torcidas como garabatos hechos por una
- 32:43mano temblorosa. El olor que desprendía era nauseabundo, una mezcla
- 32:49de humedad y podredumbre, entonces mi madre gritó, tiró el
- 32:53frasco contra la pared y comenzó a rezar con desesperación,
- 32:57yo solo me quedé inmóvil, con la certeza de que
- 33:00aquel era el lazo que la anciana había enterrado para
- 33:03mantener atado el cuerpo y el espíritu de mi padre.
- 33:09Desde ese día ya no hubo dudas, aquella mujer nunca
- 33:12fue la vecina amable que todos querían creer. Los panes,
- 33:16las frutas y las sonrisas eran sólo la máscara que
- 33:19usaba para engañar al barrio. Detrás estaba lo que siempre
- 33:23intuí desde niño, una bruja que se alimentaba del sufrimiento
- 33:27ajeno y que había fijado su mirada en lo más
- 33:30valioso que teníamos, el alma de mi padre. Su deterioro
- 33:36fue rápido, cada mañana parecía más débil, como si una
- 33:40parte de él se hubiera quedado atrapada en manos de
- 33:42esa vieja, ya no podía levantarse de la cama sin ayuda,
- 33:46y el aire en la casa era pesado, como si
- 33:50los muros mismos se hubieran impregnado de enfermedad, a veces,
- 33:54mientras lo cuidaba, sentía que alguien nos observaba desde la ventana.
- 33:59Al voltear no había nada, pero en el fondo sabía
- 34:03que ella estaba cerca, vigilando que el trabajo siguiera cumpliéndose.
- 34:09El barrio, que antes la alababa por ser una vecina ejemplar,
- 34:13comenzó a mirarla con miedo, nadie se atrevía a enfrentarla,
- 34:17pero todos evitaban pasar frente a su casa después del anochecer.
- 34:22La veían sentada en una mecedora, murmurando, rodeada de sus gatos.
- 34:28Si alguien se atrevía a sostenerle la mirada, ella sonreía
- 34:32mostrando los dientes amarillentos, como si disfrutara del terror que inspiraba.
- 34:39Mi padre nunca se recuperó del todo, aunque no murió
- 34:42de manera inmediata, quedó marcado para siempre, era un hombre distinto,
- 34:47más callado, consumido, como si hubiera perdido parte de su esencia.
- 34:53Mi madre y yo entendimos que había sobrevivido, solo porque
- 34:57esa noche logramos interrumpir el ataque con rezos y llanto,
- 35:02pero ella había alcanzado a quedarse con algo, una parte
- 35:05de él que jamás regresó. Hoy, al mirar atrás, me
- 35:11doy cuenta de que sobrevivimos al precio de un silencio obligado,
- 35:15nadie en la familia volvió a hablar abiertamente de lo
- 35:18que vivimos, el barrio, aunque comentaba en susurros lo que
- 35:22había visto, nunca se atrevió a nombrarla por lo que era.
- 35:27Oficialmente siguió siendo la vecina anciana hasta el día en
- 35:30que desapareció sin dejar rastro. Unos dicen que murió en
- 35:35su casa y que alguien se llevó el cuerpo en secreto.
- 35:38Otros creen que simplemente se internó en los cerros, donde
- 35:42esas mujeres se esconden para volver cuando quieren. Lo que
- 35:47sí persiste es la certeza de que las brujas nunca
- 35:50se van del todo, no importa si sus casas quedan
- 35:53vacías o si el tiempo borra sus nombres de la memoria,
- 35:57esperan y se mantienen en la oscuridad, observando, listas para
- 36:02reclamar lo que dejaron pendiente. En mi barrio aún se
- 36:06dice que de madrugada se ven luces extrañas entre los
- 36:09cerros y que los perros ladran hacia la casa abandonada,
- 36:13como si alguien todavía viviera ahí. Yo sé que no
- 36:17son rumores sin fundamento, pues lo viví en carne propia,
- 36:21la bruja de la esquina quiso el alma de mi padre,
- 36:24y aunque ya no está entre nosotros, su sombra sigue rondando,
- 36:28esperando el momento justo para volver. Relatos anónimos