Latest / RAB RÀDIO - REVOLTA, un pont entre cultures / La Dança, Pont de Vida
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- Pontus a ben Bing mix A Radio pone entre cultura programas a gism y yabureu omena Murat dage Es, a el Enrique, Alcoba Argentina, la Lucí, la Amaya, tamé de Argentina, Kfán, cosas espectaculares y Areu y una nova convidada a la KIP de Robotta Sofía de la Casa. Muchas gracias a todos hasta aquí. Muchas gracias por estar aquí. Bienvenida a Sofía. Bienvenido Enrique, Bienvenida Lucila y Sofía. Gracias por aceptar ser parte de este gran equipo de Robolta que bueno ha llevado al aire cien programas y esperemos que estos sean los primeros cien adelante. Sofía, Muchas gracias por estar aquí, Hola, Muchas gracias, Mirechas, gracias a TI y a la RAR Radio por la invitación. Estoy muy contenta y entusiasmada de formar parte del episodio del programa del día de hoy que me toca introducir a Lucilia Masha y a Enrique Horacio Alcoba. Lucila es licenciada en Psicopedagogía de nuestra querida universidad, la Universidad Nacional del Río Cuarto. Es profesora de danzas folclóricas argentinas, docente de los talleres de folclore e Identidad cultural e Historias de vida del programa educativo de adultos mayores el PAAM de la UNRC. Es docente de música y lenguaje corporal en el Conservatorio Superior de Música. Julián Aguirre es psicoanalista en Centro de Estudios y Asistencia Psicoanalítico en Río Cuarto. Es bailarina de abriendos surcos. En el marco de dicha institución ha integrado delegaciones que representaron a la República Argentina en Chile, Bolivia, México, Colombia, España y Francia. Y Enrique Horacio Alcoba es gestor y animador sociocultural. Desarrolla acciones en el ámbito de la educación y las expresiones de la cultura tradicional. Es arquitecto de la Universidad Nacional de Córdoba. Especialista en educación, artística, cultural y ciudadanía de la Organización de Estados Iberoamericanos. Es especialista en educación de adultos mayores de la Universidad Nacional de Rosario. Realizó estudios en la maestría de gerontología de la Universidad Nacional de Córdoba. Es becario del Fondo Nacional de las Artes en el rubro de investigación expresiones folclóricas, profesor de danzas folclóricas argentinas. Es docente de los talleres de folclore e identidad cultural del programa educativo de adultos mayores de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Desde el año mil novecientos noventa y cuatro coordinó dicho programa Entre mil novecientos noventa y nueve y dos mil once es director fundador del Grupo Abriendo Surcos Río Cuarto, Córdoba, con la fundación en mil novecientos setenta y cinco, institución de producción, promoción artístico cultural y de formación educativa vinculada a la danza y los patrimonios culturales. Es delegado por la República Argentina de la Muestra latinoamericana de Baile folclórico por pareja. Ha participado de encuentros académicos y artísticos en en Colombia, Bolivia, Chile, México, Paraguay, Perú y Ecuador. Es conferencista en temáticas de producción artística y pedagogía de la danza en Argentina, Chile, Bolivia, Colombia, Costa Rica, México, Paraguay y España. Tiene publicaciones específicas en la temática, como las danzas tradicionales como patrimonio cultural inmaterial en tramado una cultura de paz. Bienvenidos, Lucida y Enrique, adelante, pues, muchas gracias, Lucila y Enrique por estar aquí y bueno, todo el trabajo que han hecho es sin duda espectacular. Pero además, yo lo que ahorita en mi viaje a Argentina pude vivir en carne propia, disfrutar y realmente conmoverme es con el trabajo que hacen en danza. Cómo hacen para que esa danza se convierta en puentes, puentes que unan generaciones personas, las culturas. Cómo le hace hola es agradecerle, en principio, a sofía la presentación, Agradecerte a vos Mireia esta posibilidad de compartir este espacio y, en realidad, la danza te da esa posibilidad, porque la danza es básicamente comunicación y básicamente comunicamos lo que somos cuando genuinamente bailamos cuando genuinamente somos en el movimiento, porque desde la Corporaidad, esto que es el movimiento en este instante, en este momento, estamos diciendo quiénes somos, quienes hemos ido y también estamos de algún modo, compartiendo con los otros con los que estamos compartiendo en ese momento. La música la danza una construcción que nos está identificando y con la que, de alguna manera encontramos como una sinergia, una sinergia donde la palabra oral no termina de alcanzar para decir lo que está pasando, pero que se entiende, se comprende y que de algún modo nos resignifica como sujetos y como grupo. Esa podría ser como una primera aproximación y le dejo la voz a lucir ahora, perfecto adelante, Lucila, qué tal bueno agradecerles también la invitación es un gusto y un honor para nosotros poder compartir este espacio a lo que estaba diciendo Enrique. Me gustaría sumar que bueno esto de trabajar con danza con personas mayores de alguna manera tiene una más allá de esto general que él comentaba, una especificidad que tiene que ver con que bueno es una etapa de la vida donde, en general se subrayan o se resaltan los límites y, sobre todo a nivel corporal, todas las pérdidas Y bueno, nosotros, de alguna manera manera intentamos partir de lo opuesto de lo que sí se puede trabajar corporalmente en esta comunicación que planteaba Enrique y intentando desafiar un poco esos límites en el sentido de no perder bueno. Como sabemos, todo músculo que no trabaja se va perdiendo fuerza y, en ese sentido, todo el trabajo corporal, integral global del cuerpo. Resulta interesante para en esta etapa justamente potenciarlo y pensamos que uno siempre puede seguir desarrollándose desde el movimiento y desde el ser el individuo en general. Eso es un poco la premisa a partir de la cual nosotros intentamos realizar este trabajo que, como vos lo caracterizabas de puente de alguna manera, y este puente se hace a parte del movimiento, pero del movimiento con música no enrique en realidad un poco siguiendo con la idea de Lucila. Este puente tiene que ver con un puente hacia la propia creatividad, hacia la propia imaginación y hacia la propia percepción de que hay mucho por hacer, hay mucho para explorar, hay mucho para investigar. Desde este ser yo con la música, ser yo con la percusión o ser yo con el silencio, porque también podemos bailar el silencio. La música nos da determinado tipo de ámbito, desde la sonoridad, desde lo que nos va llevando, a partir de lo que significa en su conformación organológica, desde las cuerdas, desde los fuelles, desde las distintas dimensiones y también en los climas que va generando la música. A partir de esta primera, esta primera línea que tiene que ver con la creación de alguien que estuvo inspirado sobre algún tema y que lo llevó a lo musical. Pero claro eso también a partir de ese primer estímulo, hablando de la música, aparecen también otros estímulos que son los que podemos sugerir nosotros o que por ahí la misma gente que participa del espacio sugiere y que nos van dando como otra otra forma de dimensionar ese fenómeno que es la música, a partir de cómo lo receptamos desde nuestro cuerpo y cómo lo receptamos desde nuestra interioridad, Qué es lo que en realidad comienza a conformar morfológicamente la danza desde distintas, desde el cuerpo en su completud, desde partes del cuerpo, desde la relación con el otro, desde la relación con los otros. Y a partir de ahí se comienza a jugar un juego que va construyendo distintas cosas. Puede ser que construya este sentido de ser parte de un modo y que de ser parte de este grupo. Y decimos que para nosotros, estos espacios tienen que ver con salir mejor de lo que entramos. Entramos al espacio del baile y salimos como más livianos, como más felices, como más armados, para volver a la calle Y esa es como una primera, una primera forma de mirar lo que hacemos. Y la otra, que también es a la que hemos ido llegando en algunos momentos, que ha sido como una meta acordada con los grupos, es ir avanzando así una propuesta artística donde ya es otro tipo de trabajo, desde este trabajo inicial que estamos comentando con Lucila, ya es otro tipo de trabajo el que se va desarrollando. Claro lucl adelante. Sí un poco sumar a esto te decía Enrique, la dimensión más allá de lo individual, no porque pensaba el valor de lo que hace con los grupos o el valor que tiene esta transmisión que intentamos realizar, tiene que ver con encontrarse con otros. Volviendo a esto de las características de la etapa, que a veces se denomina tercera edad, esto de la soledad, y cómo el encuentro en grupos y el encuentro en este tipo de comunicación y lenguaje que permite la danza, que implica contacto, que implica sensibilidad, bueno a todos los que transitamos por el espacio. Nos deja un enriquecimiento que tiene que ver con lo afectivo, con el poder, más allá del disfrute individual que nos puede producir. La danza, esta construcción de lazos, de vínculos a nivel grupal, que bueno, que nos va a van enriqueciendo en nuestra vida en general. Eso me gusta sobrazar y lucila y a partir de esto, que dices que es súper interesante lo que dices y es súper interesante, motivante, emocionante, lo que hacen. Yo lo he vivido. No estoy inventando nada. Trato de palabras, compartir esa experiencia magnífica que viví con ustedes a los oyentes. No Sé si las palabras alcanzan para eso, pero yo te quería preguntar todo lo que están haciendo. Entonces sería como un puente, como un doble puente, o un puente hacia mi identidad, una identidad que es cambiante, que tengo que estar revisando, que tengo que estar viendo si esa identidad es la que quiero o no, y una identidad, una pertenencia e identidad de grupo. Sería eso lo que trabajan en ese espacio. Sí, totalmente, porque nadie puede ser sin los otros, o sea, la única manera en que podamos ser es en referencia y en relación con los demás. Entonces me parece que lo que intentámomos humildemente desde los grupos tiene que ver con esto y desde el PEAN en general. Es bueno este trabajo de reconocerse, de conocerse, de reencontrarse con uno mismo también desde lo placentero, desde lo que genera a cada uno la posibilidad de sentir que uno está haciendo algo que, además de un placer del momento bueno, también puede dejar una huella. Puede ser un modelo incluso para las generaciones que siguen. No es lo mismo un niño que ve que su abuela baila, a un niño que ve que su abuela, por ejemplo, está en un sillón como esperando el fin. Entonces me parece que eso tiene también un impacto y que, inevitablemente, la forma en que nos sentimos a gusto siempre es en relación con las personas que nos importan exactamente, pero también es como tú dices en relación a otros, sentirte parte de sí y en ese sentido, perdón, perdón Lucy, la que le hace decir algo sí, no esto de la pertenencia. No creo que en un momento de la vida donde muchas cosas dejan se pierden o dejan de tener el peso que tenían antes. Por ejemplo, los hijos crecen y uno se queda solo. Entonces la importancia de un grupo de pertenencia viene a sustituir en un sentido positivo y a darle un nuevo sentido a la vida. Claro. Claro y en esto sentido, Enrique, no sé si voy bien, trabajan con todo esto, la identidad y junto con la identidad, la identidad personal, la identidad de grupo, de ese grupo de pertenencia que, aunque sea en ese instante en el que se escucha la música o no, pero se hace un trabajo corporal, de comunicación con otros. Se trabaja esa identidad, esa pertenencia. Y hay un patrimonio, se crea un patrimonio, o hay una idea de patrimonio. No, Enrique, si en realidad, en realidad es como vos lo estás planteando, hay como un doble juego, este juego donde, por una parte, nosotros hablamos de descubrirme esto desguion cubrirme que tiene que ver con reconocer cuestiones que yo había olvidado a partir del movimiento y a partir de la danza y a partir de lo que me acontece. De esto de pensar en el espacio y pensar ese tiempo como un acontecimiento, comienzan a aparecer cuestiones que o que me había olvidado o que no sabía que tenían, o que comienzo de algún modo a quitarme máscaras y muchos espectáculos nuestros tienen que ver con esto de enmascaramiento, de jugar desde las culturas las identidades a través de las máscaras y que viene siendo una metáfora de cuestiones que pasan cuando uno se involucra con el movimiento y con la danza, donde desde la palabra podemos inclusive decir algo que nos sentimos creo que, efectivamente, desde el movimiento, desde la danza, desde nuestra corporalidad hecha danza. Ahí hay verdad, porque en esta propuesta metodológica que nosotros vamos vamos desarrollando y donde vamos involucrando a la gente con la que trabajamos, va en esta posibilidad de poder explorar las propias posibilidades, las propias emociones, los propios sentimientos. Y ese es un primer ámbito de la identidad que tiene que ver con este momento. La semana pasada estábamos retomando un ejercicio que habíamos hecho hacía tiempo con la misma música y decía y decían alguien esto ya lo habíamos hecho y nosotros acotábamos que en este momento yo no soy el día ayer ni el día antes de ayer. Soy hoy claro en esta identidad que siempre se está construyendo tal como vos decís, Y ese es un primer campo, y el otro campo, que es el campo de una construcción intersubjetiva y que tiene que ver con el ámbito de lo grupal, con la dimensión de lo grupal. También ahí comenzamos a generar, en estas idas y vueltas, en estos sentires, que son verdad desde el movimiento, un un una comunidad, una comunidad donde nos reconocemos y donde podemos comenzar a pensar y a plantear propuestas, acciones, proyectos. Y ese es como el otro ámbito, porque en realidad trabajamos como dos ejes. Un eje tiene que ver con el movimiento, que no está encindido de la memoria, y el otro eje tiene que ver con la memoria, que no está encendida del movimiento. Y en estos dos ejes que confluyen, de hecho, estamos trabajando el patrimonio Y estamos trabajando un patrimonio que tiene que ver con lo individual, con la cultura familiar, Y estamos trabajando un patrimonio que es el que vamos de algún modo poniendo ladrillos sobre ladrillo en esta metáfora de una construcción, de un edificio que no se ve, pero que está, y que ese edificio en algunos momentos nos ayuda a sobrellevar situaciones, digo la pandemia, que ese edificio, en algunos momentos nos ayuda a mostrarnos como bloque, como grupo etario o como también en esto de poder pensar en lo intergeneracional, como experiencia. Me parece que la cuestión va por ahí en estos puentes, que son varios tipos de puentes y que tienen que ver puentes hacia uno mismo, puentes hacia los otros y desde esos puentes hacia los otros puentes que salen del espacio del taller y que comienzan a plantear y a poner en dudas cuestiones que, a lo mejor a nivel social, tienen una mirada que habla de un tipo de vejez Y nosotros ponemos en duda ese tipo de vejez que plantea la sociedad y estamos planteando y estamos poniendo sobre la palestra otro tipo de envejecimiento. Y estamos poniendo sobre la palestra un envejecimiento que, para siguiendo con la idea de Lucila, esos nietos que ven a los abuelos bailados están construyendo una propia visión del envejecimiento que es muy diferente la que tuvimos quizás nosotros, claro, claro, por supuesto, que sí, Y eso de resignificar en esta cultura de la caducidad, como beluran, mencionaría que todo en esta cultura es caduca, eso de reformular esta etapa de la vida, que se ve como la caducidad del ser humano, como una etapa de reencuentro, de creación, de generación de identidades, vínculos patrimonios. Creo que es una idea muy bella y muy sana y muy necesaria, porque los que vamos encaminados y corriendo para allá necesitamos opciones a esta visión tan lineal, tan patética que la cultura nos está ofreciendo. No sé qué opines de eso, Lucila, Sí, acuerdo con lo que decís. Me parece que esto de pensar en la caducidad tiene que ver con uno de los males más grandes de esta época, que es el individualismo. Lo que nosotros proponemos y que tiene que ver con lo que vos planteabas hace un rato del patrimonio, es pensarnos como parte de una cadena de generaciones. Si podemos comprender que somos solo. Eso un eslabón y que entonces, hacia atrás y hacia adelante, tenemos un poco la misión de conservar y producir el legado para los que vienen. Bueno, ahí ya es otra mirada, es otra perspectiva que, además, es una mirada que las culturas premodernas la tenían clarísima. El círculo de sabios. Era la gente mayor, era la que enseñaba las siguientes generaciones y creo que retomarla es algo muy interesante y nada más. Me gustaría hacer un paréntesis, porque todo el trabajo que ustedes hacen, que han ahorita, regresaremos a él se hace dentro del PEA. Ustedes lo han nombrado. El PAAM es el programa de educación para adultos mayores y ahí Sofía nos quiere decir algo adelante. Sofía, sí, yo quería preguntarles también sobre el PAAM. Me gustó mucho algo que mencionó Lucila sobre el sentido de pertenencia que tienen los adultos mayores en estos talleres o en el mismo pean y en sentido. En ese sentido, yo quería preguntar también qué tan importante eran estos tipos de talleres o estas alternativas en el acompañamiento de la soledad del adulto mayor. Bueno, desde ya que es una importancia muy grande. De todos modos, me parece que es importante también destacar que estos espacios se promovieron, se propiciaron y luego vino esta ola que tienen que ver con estas transformaciones sociales y culturales en torno a este grupo etario, entonces la importancia de que existan este tipo de propuestas, ya sea en este caso proviene de la universidad pública, pero las propuestas educativas para personas mayores parten de entender que no hay una etapa de caducidad que siempre podemos seguir aprendiendo. Es una filosofía en la que se considera que los hombres podamos permanentemente crecer y desarrollarnos, que no hay un momento donde eso deja de suceder. Entonces considero que es muy importante que este tipo de propuestas se sigan creando y sigan abriéndose espacios para donde las personas mayores puedan participar, continuar aprendiendo y, a la vez, volcar todos sus conocimientos y sus sabiduría al resto de la sociedad. Y un poco siguiendo con lo que dice Lucila y un poco también atendiendo a tu pregunta, sofía poder pensar en torno a esta población, este grupo tan importante. Yo te diría tan importante porque los que hemos sido tocados por el pn de hecho nos hemos transformado. No somos los mismos y no seríamos los mismos si uno hubiéramos pasado por la experiencia del PEAN. Yo comencé teniendo un poco más de treinta años y yo creo que una parte muy importante de mi aprendizaje hacia la vida y él, la vida tiene que ver con el programa. Entonces por ahí poder pensar en esta población, que es desde donde parte el programa, poder pensarlos como un capital social, poder pensar que hay que es mucho lo que nos falta como sociedad que n s u s c ho yo lo que es esta parte de la población puede estar ofreciendo a las generaciones que están viniendo por detrás, no pensarlo es desde una mirada hegemónica, que tiene que ver con la carga, que tiene que ver con la enfermedad, porque eso no es real. Esa es una parte de la realidad y es como si miráramos otro segmento etario desde una mirada así como muy muy lineal o muy chica. Entonces, ese es un primer paso y lo otro es esta mirada que también está remarcando Lucila, que habla de que las personas podemos seguir aprendiendo hasta el último día de nuestra vida, según Paulo Fraire. Entonces, también desde esta idea, cómo vamos trabajando, desde estos espacios educativos, la flexibilidad para ir generando como cordones que tienen que ver con la calidad de vida. Cuando digo cordones, me refiero a comunidades, me refiero a redes, me refiero a espacios de encuentro de desarrollo, donde se potencian estas capacidades en el encuentro con los otros y en poder ver y poder verse. Me estoy un poco refiriendo a eso. Entonces, en la medida que nosotros seamos tengamos la sabiduría de estas culturas premodernas, como dice mireya, sobre todo de nuestras culturas andinas, de nuestras culturas guaraníticas, nuestras culturas mapuches, de todas las culturas americanas que realmente tenían muy claro esto poder abrevar de ese saber que tiene la experiencia de haber vivido y haber sobrevivido una serie de crisis y de situaciones complejas. Bueno, me parece que ahí tenemos un reservorio que es importante y en la medida que estos espacios comienzan también a reproducirse en el sentido de ver cabalmente que estamos trabajando y estamos compartiendo y estamos visibilizando una parte muy importante, que es el adulto mayor como capital social de nuestras sociedades. Qué hermosa reflexión, Bueno, Enrique, contigo y con luciía con ustedes, podríamos hablar horas pero el tiempo se nos está acabando. Hay muchos temas en el tintero yo desde ya los invitaría a otros programas, pero me gustaría escuchar sofía con qué te quedas de todo lo dicho hasta ahora. Bueno, principalmente esto de la importancia de la identidad del patrimonio. Me gustó mucho lo del sentido de pertenencia, porque, así como mencionaba Enrique, que el PEAN también le cambió su vida y la forma de ver la vida. A mí también, si bien yo lo conozco a partir de mi maestra de Susana Rocha, ha sido muy lindo y siempre que tengo la oportunidad y la posibilidad de ir un rato, me encanta compartir con los adultos mayores y bien, como mencionabas, también mire ella cuando cuando pudiste visitar nuestra ciudad e ir a la institución de abriendo Surcos, que yo tampoco lo conocía y está en esta misma ciudad. Son instancias que nos enriquecen y hablan mucho también de esto, de él generar puentes, puentes intergeneracionales. Creo que va por ahí más o menos la reflexión totalmente de acuerdo Sofía. Muchas gracias por tu reflexión y, sin duda, el trabajo que hacen en abriendo Surcos está generando semillas, semillas que sin duda nos están tocando el alma a nosotros porque estamos fuera. Pero imagínate a la gente que está dentro Enrique y Lucila. Agradecidísima por su presencia y me encantaría poderlos invitar a un próximo programa para que hablaran de otras muchas cosas más. Por ahora se me ocurre que pudiéramos hablar de todo lo que hicieron en tiempo de pandemia, que no fue poco y fue muy, muy, muy interesante y de mucho valor y todo este trabajo que hacen para seguir abriendo surcos, para crear semillas que generen puentes de vida. Finalmente, no sé si quiere aña añadir algo más. Lucila y Enrique, por favor, adelante, yo simplemente agradecerte, agradecerte el espacio y bueno estamos en contacto para seguir conversando sobre estos temas que nos interesan. Un saludo claro. Muchas gracias, Lucilla, Muchas gracias, Enrique, Adelante, simplemente me gusta esto de potenciar la vida. Me parece que es imprescindible en estos momentos que estamos viviendo como humanidad. Es justamente eso. Potenciar la vida, potenciar la vida tiene que ver también con el patrimonio, tiene que ver también con el todo y tiene que ver también con la educación. Entonces agradecerte que estés armando estos puentes, construyendo estos puentes que van siempre abriendo campos, abriendo visiones y, por supuesto, estamos a disposición para la que usted mande un abrazo grande. Gracias a ustedes y estos puentes se hacen. Gracias a ustedes y a los oyentes amigos a Ra Radio, ya sabemos, al proped Jows aquí a Bata un pone entre culturas. 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