Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / BRUJERÍA Que Se Paga: Trabajos Enterrados En La CDMX - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Crecí en un pueblo
- 0:15serrano del sur de México, un lugar escondido entre montañas
- 0:19cubiertas de niebla, con caminos de tierra que se volvían
- 0:22intransitables en temporada de lluvias. Las casas eran de adobe,
- 0:27con techos de lámina oxidada o teja vieja que dejaba
- 0:31pasar el frío en invierno. Las calles estaban empedradas y
- 0:35llenas de baches, bordeadas por árboles de guamúchil y pirules
- 0:39que daban sombra a los burros cargados de leña y costales.
- 0:44Al centro del pueblo estaba la parroquia, una construcción antigua
- 0:48con una campana agrietada que sonaba hueca cada mañana. El
- 0:53río atravesaba el poblado y marcaba la vida de todos.
- 0:56Ahí lavaban las mujeres, bebían los animales y se bañaban
- 1:00los niños cuando el calor apretaba. En ese ambiente crecí
- 1:05escuchando historias que parecían tan naturales como el sonido de
- 1:09los gallos al amanecer. El mercado era el corazón del pueblo,
- 1:15un espacio techado con láminas oxidadas, donde los domingos llegaban
- 1:20vendedores de comunidades lejanas. Entre los puestos de frijol, maíz,
- 1:26chile seco y frutas, había un pasillo reservado para las yerberas.
- 1:31Mujeres de mirada seria acomodaban manojos de ruda, pirul, romero
- 1:37y albahaca sobre mantas de colores, algunas vendían veladoras de
- 1:41diferentes tamaños, atados de ocote, imágenes de santos y amuletos.
- 1:47Ahí mismo se escuchaban murmullos sobre limpias y trabajos que
- 1:51podían hacer desaparecer enfermedades, unir parejas o traer prosperidad. Había
- 1:58una mesa donde una mujer ofrecía baños de hierbas y
- 2:01limpias con huevo, otra, vestida de negro, vendía veladoras talladas
- 2:06con símbolos extraños. Desde niño me acostumbré a ver cómo
- 2:11la gente compraba cosas en secreto, cubriéndose con rebosos para
- 2:15que no los reconocieran. Mi familia era gente de campo,
- 2:21sembrábamos maíz y frijol en un terreno apartado, y mi
- 2:25madre vendía tamales y atole los domingos en el mercado.
- 2:29Ella siempre decía que las yerberas ayudaban, pero que entre
- 2:33ellas había mujeres que hacían daño por dinero. Mi padre
- 2:38era escéptico y evitaba esos temas, aunque se santiguaba cuando
- 2:42pasábamos cerca de alguna casa, donde decían que vivía una bruja.
- 2:47Yo escuchaba todo en silencio mientras ayudaba a cargar los
- 2:51costales y me quedaba observando los puestos de veladoras y
- 2:55frascos con líquidos oscuros que olían a alcohol y hierbas fermentadas.
- 3:02Las historias más repetidas hablaban de mujeres que bajaban del
- 3:06cerro en noches de luna llena, los viejos decían que
- 3:09eran brujas que caminaban en fila con cántaros y velas.
- 3:14Algunos aseguraban haberlas visto atravesar el pueblo sin hacer ruido,
- 3:18como si no pisaran el suelo. Contaban que a los
- 3:22hombres que se atrevían a seguirlas les daba una fiebre
- 3:25extraña que los dejaba postrados en cama durante semanas y
- 3:29que algunos nunca se recuperaban. Esas historias se contaban, mientras
- 3:35los adultos tomaban café en la plaza, yo las escuchaba
- 3:39con los ojos bien abiertos, imaginando figuras envueltas en mantos
- 3:43blancos cruzando las calles. En ese ambiente apareció Doña María,
- 3:49una mujer de piel arrugada y cabello blanco que vivía
- 3:52en una casa apartada, rodeada de nopales y gallinas negras.
- 3:58Todos la conocían como curandera, porque sabía preparar remedios con
- 4:02plantas para las enfermedades, pero había quienes la señalaban como bruja,
- 4:07decían que había nacido con un don y que podía
- 4:10ver cosas que otros no. Ella caminaba lento por el
- 4:14mercado con un bastón tallado, y los niños se escondían
- 4:17detrás de sus madres cuando la veían, a mí siempre
- 4:21me miraba fijamente, como si supiera lo que estaba pensando.
- 4:26Una vez, cuando tenía nueve años, me dio una ramita
- 4:30de albahaca envuelta en un trapo rojo y me dijo
- 4:32que la llevara siempre conmigo, no entendí el motivo, pero
- 4:36la guardé en el bolsillo de mi camisa y la
- 4:38mantuve ahí varios días hasta que se secó. La gente
- 4:44hablaba de Doña María con respeto y miedo, algunos decían
- 4:47que había curado a un niño que nació sin fuerzas
- 4:50para caminar, otros aseguraban que había hecho enfermar a un
- 4:54hombre que le robó dinero. Mi madre la saludaba de
- 4:58lejos y evitaba cruzar palabras con ella, mi padre decía
- 5:02que esas cosas no eran más que supersticiones, aunque nunca
- 5:06la miraba directamente a los ojos, yo sentía curiosidad por
- 5:10su casa, que parecía siempre envuelta en humo de copal.
- 5:15Con el tiempo empecé a notar cosas extrañas en el pueblo.
- 5:19Había gallinas que amanecían muertas sin heridas, perros que se
- 5:23quedaban mirando a la nada y vecinos que hablaban en
- 5:26voz baja sobre maldiciones. En las noches, cuando el viento
- 5:31soplaba fuerte, se escuchaban cantos lejanos que parecían venir del monte,
- 5:37pero nadie salía a investigar. Las puertas se cerraban temprano
- 5:42y los hombres se quedaban vigilando con machetes colgados en
- 5:45la pared. Crecí con la idea de que esas historias
- 5:49eran parte de nuestra vida y que el pueblo estaba
- 5:52rodeado de cosas que no se podían explicar. Tenía 15 años
- 5:59cuando vi algo que marcó mi manera de entender todo
- 6:02lo que había escuchado. Era una noche de luna llena
- 6:06y el cielo estaba despejado, habíamos terminado de cenar y
- 6:10me quedé afuera de la casa, sentado en una piedra
- 6:13cerca del corral, desde ahí se podía ver el camino
- 6:16que llevaba al cerro. Noté un resplandor débil a lo lejos,
- 6:21como luces que se movían lentamente, me levanté y caminé
- 6:25hasta el portón para mirar mejor. Las luces eran velas,
- 6:29y detrás de cada una había una mujer cubierta con
- 6:33un manto oscuro, caminaban en fila, en completo silencio, se
- 6:38movían despacio, como si no tuvieran prisa, y no miraban
- 6:42a los lados. Sentí un escalofrío, al darme cuenta de
- 6:47que avanzaban hacia el río, me agaché detrás de un
- 6:50árbol para que no me vieran. Me quedé observando hasta
- 6:55que cruzaron el puente de madera y se perdieron en
- 6:58el sendero que llevaba al monte, no escuché el sonido
- 7:02de sus pasos ni de los cántaros, era como si flotaran.
- 7:06El corazón me latía con fuerza y las manos me sudaban,
- 7:10corrí a mi casa y cerré la puerta con tranca,
- 7:13esa noche casi no dormí y al amanecer le conté
- 7:16a mi madre lo que había visto. Ella me miró seria,
- 7:20hizo la señal de la cruz y me dijo que
- 7:23no hablara de eso con nadie más. Desde entonces, cada
- 7:28vez que escuchaba el aullido de un perro en la madrugada,
- 7:31recordaba la procesión de mujeres y sentía que algo me
- 7:35observaba desde el cerro. Pasaron unas semanas desde la noche
- 7:40de la procesión y el rumor creció como hierba después
- 7:44de lluvia, decían que a don Eliseo le cayó una
- 7:47enfermedad rara. Lo conocía desde niño porque nos prestaba su
- 7:52molino cuando se descomponía el nuestro, siempre fue fuerte y terco,
- 7:56con manos curtidas por la caña. Una mañana mi madre
- 8:01me pidió llevarle caldo porque su esposa andaba sola, crucé
- 8:04el callejón y sentí el aire cargado a humedad, la
- 8:08puerta estaba entreabierta y alcancé a ver a don Eliseo
- 8:11recostado en un catre, pálido, con manchas del tamaño de
- 8:15moneda subiendo por los brazos. Respiraba pesado y cada exhalación
- 8:20dejaba un olor espeso, como de un guento viejo mezclado
- 8:24con sudor. Su esposa me dijo que amaneció sin fuerzas
- 8:27y que al mediodía ya no pudo ponerse de pie.
- 8:30Agregó en voz baja que alguien le hizo un trabajo.
- 8:35Ese día aprendí cómo esa frase pesaba en la boca
- 8:38de la gente, trabajo, así decían cuando hablaban de entierros
- 8:42con muñecos, frascos y clavos. En el mercado, entre los
- 8:47puestos de chile y piloncillo, los viejos enumeraban materiales como
- 8:52si nombraran partes de una receta, tierra de panteón, cabello, uñas,
- 8:58sangre de gallina, listones de colores según la intención, alfileres
- 9:02metidos en el muñeco por puntos específicos, aceite de palo
- 9:07para amarrar y veladoras consumidas hasta el final. Contaban que
- 9:11un trabajo se sembraba en patios, debajo de la ventana principal,
- 9:16junto a la entrada o en la esquina donde el
- 9:19perro se echaba. Juraban que la persona empezaba con dolor
- 9:23de espalda, luego vómito y fiebre, y al final quedaba
- 9:27sin fuerzas por días. Decían también que existían trabajos para
- 9:32separar parejas y para cerrar negocios, en todos repetían un punto,
- 9:37quien mandaba hacer eso debía pagar por adelantado y el
- 9:41resultado siempre cobraba algo de vuelta. Mi tío, hermano de
- 9:47mi madre, era de los que atendía favores cuando había
- 9:50que meter mano en tierra, no creía en brujería, pero
- 9:54no rechazaba la pala. Esa tarde pasó por mi casa
- 9:58con su sombrero apretado, y me dijo que lo acompañara
- 10:02a casa de Eliseo. Llevaba un costal con herramientas, pala corta, barreta,
- 10:08una cuerda y un frasco con alcohol, yo asentí y
- 10:12caminé junto a él. Al llegar, la esposa de Eliseo
- 10:16nos recibió con los ojos hinchados, nos condujo al patio
- 10:20por un corredor con macetas de ruda y albahaca, los
- 10:23perros de la vecina ladraban mirando hacia el corredor, como
- 10:27si esperaran ver a alguien pasar. Mi tío me indicó
- 10:31que buscara grietas frescas en el suelo, tierra removida, montones húmedos.
- 10:37Me agaché y palpé con la mano, la tierra de
- 10:40una esquina se sentía más suelta y húmeda que el resto,
- 10:43había hormigas alrededor de un pequeño hoyo. Mi tío clavó
- 10:50la barreta, y la tierra se dio en pocos golpes,
- 10:53el olor a humedad se juntó con un tufo agrio,
- 10:56como cuando se destapa una lata olvidada, cavamos medio metro
- 11:00hasta que la pala golpeó algo duro. No sonó como piedra,
- 11:05sonó como vidrio protegido. Con las manos aparté terrones y
- 11:09apareció una tela oscura envuelta con cordel. El cordel estaba
- 11:13amarrado con nudos apretados y tenía pegados granos de tierra.
- 11:18Mi tío sacó un cuchillo, cortó con cuidado y dejó
- 11:22ver un frasco de vidrio ambarino con la tapa oxidada.
- 11:25Varios clavos viejos atravesaban la tela por fuera formando cruces.
- 11:31Los clavos estaban marrones, con bordes ásperos, y dejaron manchada
- 11:35mi palma cuando los toqué. Dentro del frasco se movía
- 11:40un líquido turbio con hebras flotantes, parecía aceite mezclado con
- 11:44agua sucia y en el fondo se distinguía un muñeco
- 11:48de trapo pequeño con alfileres clavados en el pecho y
- 11:51el vientre. Alrededor del cuello tenía un listón negro y
- 11:55en la frente una cruz hecha con tinta. Me temblaron
- 12:00los dedos, no por un susto sin explicación, sino por
- 12:04la suma de detalles. Los alfileres no estaban puestos al azar,
- 12:10estaban alineados y hundidos con intención, el listón apretaba lo
- 12:14suficiente para marcar surco. En el cuello del frasco había
- 12:18tierra más oscura, como la que queda pegada en tumbas
- 12:22viejas cuando llueve. Mi tío se limpió el sudor y
- 12:26dijo que no lo destapáramos ahí, lo roció con alcohol
- 12:29y lo metió en el costal. La esposa de Eliseo
- 12:33nos siguió con la mirada y se persignó. Le dije
- 12:36que después volveríamos con alguien que supiera. Ella respondió que
- 12:40ya había ido con Doña María y que le pidió paciencia.
- 12:44Yo me acordé del bastón tallado y del copal de
- 12:46su casa. Al salir a la calle se nos acercaron
- 12:51dos vecinos que habían visto desde la barda, uno dijo
- 12:55que eso era pura farsa, que la enfermedad de Eliseo
- 12:58venía de su mala dieta y la bebida. Otro aseguró
- 13:01que el frasco no podía estar ahí por accidente y
- 13:05que era señal de una bronca vieja por terrenos. La
- 13:09discusión no subió de tono, pero dejó claro que el
- 13:12pueblo estaba partido. En la tienda, el tendero comentó que
- 13:16los brujos cobran por cerrar el cuerpo de un enemigo,
- 13:20y que si el frasco traía cabello o uñas entonces
- 13:23llevaba nombre. Yo pensé en el cabello de Eliseo, corto,
- 13:28lleno de cal del ingenio, y en la costumbre de
- 13:31muchos de quemar las uñas para que nadie las usara.
- 13:36Regresamos a casa con el costal, mi tío dejó el
- 13:39frasco sobre el piso de cemento y observó la tapa.
- 13:44Estaba sellada con cera de color oscuro, en la superficie
- 13:48de la cera se veían marcas circulares, como si hubieran
- 13:52girado un aro caliente encima. El muñeco seguía inmóvil, pero
- 13:57las hebras de líquido se agrupaban y se separaban con
- 14:00cada pequeño movimiento, puse la mano cerca y olí otra
- 14:04vez ese tufo agrio, mezclado con algo dulce, quizás anís
- 14:08o aguardiente. Mi madre entró, vio el frasco y me
- 14:12dijo que no lo tocara, agregó que una cosa así
- 14:16no se abría por curiosidad. Recordé las palabras que se
- 14:20repetían en el mercado, desenterrar no rompe el daño, solo
- 14:25lo saca de su escondite. Esa noche el pueblo se
- 14:30quedó despierto más tarde de lo usual, se formaron pequeños
- 14:33corillos en la plaza. Unos querían que lleváramos el frasco
- 14:38al río y lo hundiéramos. Otros insistían en que solo
- 14:42la persona que lo hizo podía deshacerlo. Un señor de
- 14:46la carnicería mencionó a Catemaco como lugar donde arreglaban asuntos pesados,
- 14:52pagando bien y guardando reserva. Una mujer mencionó que el
- 14:57listón negro era señal de petición de enfermedad larga, otra
- 15:01dijo que los alfileres en el vientre servían para cortar
- 15:04el apetito y dejar a la persona sin ganas de vivir.
- 15:09Las versiones chocaban, pero todas coincidían en que alguien decidió
- 15:13dañar a Eliseo y que ese frasco no cayó del cielo.
- 15:19Volví a casa, mi padre se sentó a la mesa
- 15:22y me preguntó qué había visto, le conté los detalles,
- 15:25sin adornos, la tierra removida, la tela, los clavos cruzados,
- 15:30el muñeco con listón negro y el olor agrio. Dijo
- 15:34que la mente se enferma cuando la gente cree y
- 15:37que eso empeora cualquier fiebre, también dijo que no estaba
- 15:41de más llevar el frasco con Doña María para que
- 15:44diera su palabra. Me acosté con el zumbido de los
- 15:47grillos y una idea fija, si debajo de un patio
- 15:51puede crecer maíz, también puede guardarse una intención. Al amanecer,
- 15:58los más devotos llevaron veladoras a la parroquia y pidieron
- 16:01por la salud de Eliseo, del otro lado del río,
- 16:05los muchachos se burlaron, diciendo que todo era cuento. El
- 16:10pueblo amaneció dividido, con miradas torcidas al cruzar la calle,
- 16:14yo miré el cerro y pensé en la fila de
- 16:17mujeres con cántaros. La enfermedad de un vecino ya no
- 16:21era sólo chisme, teníamos un frasco con muñeco, listón negro
- 16:25y clavos sobre nuestra mesa, y una decisión pendiente, abrirlo
- 16:30con quien supiera o enterrarlo de nuevo, como si no
- 16:33lo hubiéramos encontrado. Al día siguiente llevamos el frasco a
- 16:39la casa de Doña María. Mi tío lo cargó envuelto
- 16:43en una toalla y yo caminé detrás, la casa quedaba
- 16:46al final de una vereda, cercada con alambre y cubierta
- 16:50por nopales, el patio tenía gallinas negras metidas bajo un tejabán.
- 16:56Del cuarto principal salía humo de copal y Doña María
- 16:59nos hizo pasar con la mano y señaló una mesa
- 17:02de madera donde ya había un altar armado. A un lado,
- 17:07un vaso con agua, sal gruesa en un plato, un
- 17:10crucifijo antiguo y veladoras de varios colores, blanca, roja, verde
- 17:15y negra. Las mechas chisporroteaban y dejaban caer cera en
- 17:20líneas que parecían hechas con regla. Colocamos el frasco sobre
- 17:26un mantel oscuro, ella lo observó sin tocarlo, se inclinó
- 17:30hasta dejar la nariz a unos centímetros de la tapa
- 17:33y aspiró el olor agrio, con el bastón golpeó el
- 17:36piso dos veces. Dijo que un trabajo así no se
- 17:40deshacía por curiosidad y que todo tenía un cobro. Lo
- 17:45dijo sin rodeos. Quien ordenó la enfermedad de Eliseo pagó
- 17:49en dinero o en favores, y si ahora nosotros movíamos
- 17:52lo que ya estaba amarrado, alguien de este lado tendría
- 17:56que cubrir la cuenta. No pidió fe, ella hablaba de precio.
- 18:03Abrió una caja y sacó un rosario con cuentas de madera,
- 18:06y empezó un rezo al revés, sílaba por sílaba, como
- 18:10quien desarma una trenza. Luego pasó un ramo de ruda
- 18:15y albahaca alrededor del frasco, la piel se me erizó
- 18:18por la mezcla de olores, copal, ruda fresca y cera caliente.
- 18:24Explicó que la veladora blanca pedía luz para descubrir nombres,
- 18:28la roja servía para pleitos de pareja, la verde abría
- 18:32camino para dinero, la negra cortaba y cerraba. Señaló un
- 18:37cuenco con sal y dijo que la sal comía lo
- 18:40que se quería sacar. Sobre la mesa puso también un
- 18:43hilo rojo y un cuchillo pequeño con mango de hueso.
- 18:48Mientras trabajaba, contó historias del pueblo y de lugares cercanos.
- 18:53En su voz el mapa se llenó de casos. Dijo
- 18:56que en Catemaco había hombres que subían al cerro a
- 18:59medianoche para firmar pactos de riqueza. Enumeró pasos como si
- 19:04los estuviera viendo, una mesa, tres velas negras, una botella
- 19:09de aguardiente y un gallo negro con las patas atadas.
- 19:13Afirmó que los que regresaron con suficiente dinero para comprar
- 19:17camionetas y abrir negocios terminaron pagando con muertes repentinas, un
- 19:22hijo que se ahogó en el río, una esposa con
- 19:25hemorragias o un hermano que amaneció con la mitad del
- 19:29cuerpo paralizada. También habló de mujeres del pueblo, que enterraron
- 19:35objetos en patios ajenos, mencionó listones con nudos, bolsas con
- 19:40tierra de panteón y agujas en fotografías envueltas en tela.
- 19:45Dijo que a una la sacaron de la capilla con
- 19:47los ojos en blanco, después de una madrugada con rezos raros,
- 19:51a otra la encontraron desmayada junto a la tumba de
- 19:54un conocido, con la boca llena de tierra. Años después,
- 19:59esas mismas mujeres murieron de formas que todos recordaban con precisión,
- 20:04una se atragantó con una espina de pescado, otra se
- 20:08cayó de una escalera y se golpeó la nuca, se
- 20:11durmió y no despertó. En el pueblo, esas muertes se
- 20:15contaban como cobros atrasados. Mientras la escuchaba, miré el altar
- 20:22con más atención. Había imágenes de santos junto a botellas
- 20:26con líquidos opacos, ramas secas atadas con hilo y fotos
- 20:30antiguas con esquinas tostadas. Un gallo negro, amarrado al pie
- 20:35del altar, movió la cabeza con nerviosismo. En un rincón,
- 20:40una cazuela pequeña tenía restos de cera derretida con pétalos pegados.
- 20:46Doña María explicó que los altares se armaban con lógica,
- 20:50colores para dirigir la intención, agua para limpiar, sal para
- 20:54morder lo que se quería expulsar, copal para abrir camino,
- 20:58y en casos pesados, sangre de un animal. Dijo que
- 21:03los rezos al revés, servían para desatar lo que otros
- 21:07ataron con palabras. Mi tío preguntó qué hacer con el frasco,
- 21:13ella pidió tres veladoras nuevas, negra, blanca y verde, pasó
- 21:18la llama por la tapa oxidada sin forzarla. Después trazó
- 21:22una cruz con sal sobre el vidrio y recitó más
- 21:25rezos al revés, y antes de terminar, dejó claro que
- 21:29no destaparía nada en su mesa si no sabíamos quién
- 21:32lo había puesto y qué era lo que buscábamos al abrirlo.
- 21:36Dijo que abrir por abrir, mezclaba dolores. Recomendó vigilar el
- 21:42patio de Eliseo durante siete noches y encender una veladora
- 21:46blanca en su recámara hasta consumirla, sin soplarla, nos dio
- 21:50un huevo para pasar por el cuerpo del enfermo, y
- 21:53pidió que le llevaran el huevo apenas terminara la limpia.
- 21:58Cuando salimos, el sol ya estaba bajo, el camino de
- 22:02regreso olía a tierra y a humo de leña. En
- 22:06la esquina de la plaza, dos hombres discutían otra vez
- 22:10sobre el liceo, uno aseguraba que esas cosas venían de África,
- 22:14que llegaron con los esclavos por el golfo y se
- 22:17mezclaron con los rezos españoles. El otro decía que todo
- 22:22era teatro, que la única mezcla era ignorancia con hambre.
- 22:26Me quedé escuchando y recordé lo que había leído en
- 22:29un cuaderno de la escuela, en México se juntaron costumbres
- 22:33de los pueblos de acá con rezos católicos y prácticas
- 22:37traídas en barcos. En el pueblo, esa mezcla se veía
- 22:41en una misma mesa, un crucifijo, copal, salmos, gallo negro
- 22:46y veladoras de colores. Esa noche ayudé a mi madre
- 22:52a encender la veladora blanca en casa de Eliseo, la
- 22:55llama vibró como si hubiera corriente de aire. La esposa
- 22:59nos dio las gracias y apretó un rosario entre los dedos,
- 23:02al salir, vi manchas de cera seca cerca del umbral.
- 23:08No eran de esa noche, eran redondas, firmes, como pequeños
- 23:12discos pegados al suelo, de color rojizo. Al cruzar el
- 23:18patio de mi casa, vi en la barda una cruz
- 23:21pintada con carbón, medía lo que mide una mano abierta,
- 23:24me acerqué y rasqué con la uña. La marca estaba fresca,
- 23:29y pensé en muchachos que hacen bromas, pero a esa
- 23:33hora nadie andaba afuera. Entré y le conté a mi madre,
- 23:38pero ella dijo que me calmara y que al amanecer
- 23:40lavaría la barda con agua y sal. Mi padre escuchó
- 23:44sin soltar el vaso de peltre y dijo que alguien
- 23:47quería asustarnos para que habláramos de más. Antes de dormir,
- 23:53amarré bien el portón, me acosté con la imagen del
- 23:57frasco sobre el mantel oscuro y el bastón de Doña
- 24:00María golpeando el piso. A medianoche, el perro del vecino
- 24:05empezó a ladrar hacia el cerro, me levanté, me acerqué
- 24:09a la ventana y volteé la vista al camino, entre
- 24:12los árboles vi un punto de luz quieto, como una
- 24:15vela sostenida por una mano. Me quedé inmóvil hasta que
- 24:19el perro se cansó y el punto se apagó. Al
- 24:23día siguiente, cuando pasé por el mercado, una mujer que
- 24:27vende veladoras me detuvo del brazo y habló en corto,
- 24:31me dijo que escuchó mi nombre en boca de gente
- 24:33que no compra en su puesto y que lo repiten
- 24:36con risa baja. Aseguró que me observó bien cuando camino
- 24:41y que pronto nos tocará a nosotros. No pidió dinero
- 24:45ni intentó venderme nada, solo soltó la advertencia y me
- 24:49dejó ir. caminé con los hombros tensos, no pensé en fantasmas,
- 24:54pensé en personas con tiempo y coraje para enterrar cosas
- 24:58en patios ajenos. Llegué a casa y revisé el suelo
- 25:03junto a la ventana, la tierra estaba pareja, aún así,
- 25:07clavé una varilla en las esquinas y marqué hasta donde entró,
- 25:11guardé las medidas en la memoria. Doña María había dicho
- 25:15que un trabajo se plantaba en línea con la entrada
- 25:18o bajo la ventana principal. Esa noche, antes de cenar,
- 25:23eché sal en el marco y pasé un ramo de
- 25:26ruda por el soplo. No creí haber resuelto nada, dejé
- 25:31constancia de que estábamos atentos, porque en el pueblo, cuando
- 25:35una advertencia llega, el siguiente paso casi siempre es una
- 25:39prueba y ya la estaban preparando. La semana siguiente el
- 25:44pueblo cambió de ánimo, en la calle principal comenzaron a
- 25:48verse hombres con fiebre que caminaban encorvados, en la esquina
- 25:52de la tienda apareció un perro tirado con espuma seca
- 25:56en el hocico. Una mañana, frente a la casa del panadero,
- 26:00amanecieron dos gallinas con el cuello torcido y plumas pegadas
- 26:04a la tierra húmeda. Al mediodía, la señora que vende
- 26:09tortillas no abrió su puesto, su hija dijo que se
- 26:13despertó con la piel erizada y manchas en la espalda.
- 26:17Corría el rumor de que el brujo más temido había regresado,
- 26:20y lo nombraban sin levantar la voz. Aseguraban que se
- 26:25fue después de una bronca por terrenos y que ahora
- 26:28volvió a cobrar favores atrasados. Yo seguí con mis tareas diarias,
- 26:35pero tomé nota de cada detalle. En el corral el
- 26:38maíz cayó de los costales como si se hubieran soltado solos,
- 26:42y el perro se negó a dormir junto al nopal
- 26:45grande del patio, las noches se volvieron más largas. El
- 26:49viento traía olor a cera quemada mezclado con copal viejo.
- 26:54Cada vez que la luna llenaba la calle, los perros
- 26:57respondían en cadena desde las barrancas hasta la plaza. Mi
- 27:01madre encendía una veladora blanca en la ventana y pasaba
- 27:05ruda por el marco, mi padre dejaba el machete recargado
- 27:09en el soclo, yo vigilaba el patio desde la puerta,
- 27:12con la vista fija en la tierra suelta que marcamos
- 27:15con varillas. La tercera noche vi sombras moverse junto a
- 27:20la barda del vecino, no eran manchas de la luna,
- 27:24eran cuerpos pegados a la pared que avanzaban con cuidado,
- 27:27pensé en muchachos que buscan sustos fáciles, pero el paso
- 27:31no traía risa ni tropiezos. Me pegué al marco y
- 27:36contuve el aire, una figura se detuvo frente al nopal,
- 27:40extendió la mano y dejó caer un bulto pequeño, después
- 27:43pateó tierra encima con el talón. Alzó la cabeza, pero
- 27:48no alcancé a verle la cara, solo noté un reboso oscuro,
- 27:52esperé a que la calle quedara en calma. Salí con
- 27:56la linterna y caminé despacio hacia el nopal, la tierra
- 28:00estaba húmeda y olía a lodo, toqué con la punta
- 28:03de los dedos y sentí tela bajo una capa delgada
- 28:06de polvo. Regresé por la pala y empecé a abrir
- 28:11el hoyo, la linterna tembló en mi mano, a los
- 28:14pocos centímetros apareció una envoltura de tela negra apretada con cordel,
- 28:19tenía nudos pequeños, hechos con precisión. Saqué el paquete y
- 28:25lo coloqué sobre el piso, la tela estaba fría y pegajosa,
- 28:29olía a humedad encerrada y a grasa rancia. Corté el
- 28:33cordel con un cuchillo y levanté la primera capa. Salió
- 28:38tierra oscura, más pesada que la del patio, y mechones
- 28:42de cabello enredados, entre la tierra apareció una cruz hecha
- 28:46con huesos pequeños, del tamaño de los dedos meñiques, unidos
- 28:50con hilo. El tacto era poroso, junto a la cruz
- 28:54venía una bolsita de tela roja con alfileres clavados hacia adentro.
- 29:00La presión se me subió a la cabeza, volteé la
- 29:03vista a la casa y llamé a mi padre, llegó
- 29:05con la linterna y vio lo mismo sin decir palabra,
- 29:09mi madre se cubrió la boca con la mano y
- 29:11se aferró al rosario. No discutimos qué hacer, sabíamos que
- 29:17eso no se quedaba en la mesa de la cocina.
- 29:21Mi padre dijo que lo llevaríamos al amanecer a casa
- 29:24de Doña María y dormimos poco. El aire traía ese
- 29:28olor a cera quemada que deja una veladora cuando se
- 29:31apaga por sí sola, a las seis, con la luz primeriza,
- 29:35cruzamos el callejón con el paquete en una cubeta, Doña
- 29:39María nos recibió en la vereda, como si supiera que
- 29:42íbamos de camino. Nos hizo pasar y miró el contenido
- 29:46sin tocarlo, dijo que ese tipo de cruz se hacía
- 29:49con huesos de ave y que la bolsita roja indicaba prisa,
- 29:53afirmó que quienes se entierran así esperan que el cobro
- 29:56caiga sin vuelta. Recalcó que podíamos limpiar la casa, pero
- 30:01que el daño no se borra, solo se traslada. Si
- 30:06sacábamos el paquete y usábamos sal, veladoras y rezos, el
- 30:10golpe buscaría otro punto débil, una enfermedad vieja, una deuda
- 30:15pendiente o una envidia acumulada, nos dijo con calma. Aun
- 30:21con esa advertencia decidimos movernos, nos recomendó no hacer la
- 30:25limpieza ahí mismo, dijo que fuéramos a San Jerónimo, un
- 30:29pueblo cercano donde vivía una curandera que atendía por las tardes,
- 30:33y que pasáramos primero por la parroquia a prender una
- 30:36veladora por el liceo. Salimos con la cubeta envuelta en
- 30:41un costal. En la plaza varios vecinos contaban que apareció
- 30:45un borrego muerto detrás del molino. El tendero aseguró que
- 30:48el brujo viejo se había parado frente a su puesto
- 30:52a mirar los números de la lotería toda la tarde.
- 30:56Un joven comentó que su madre amaneció con la lengua hinchada.
- 31:00El miedo corría con precisión. Cada quien tenía un dato.
- 31:06Tomamos el camión a San Jerónimo, con el paquete en
- 31:09las piernas, el camino era de curvas y polvo. La
- 31:14curandera nos recibió en una casa de corredores anchos con
- 31:17macetas de sábila y albahaca. En la sala, sobre una mesa,
- 31:23tenía un altar ordenado, vaso con agua, sal, tres veladoras,
- 31:27un crucifijo y una cazuela con copal. Nos pidió colocar
- 31:32el paquete y se ató un reboso a la cintura,
- 31:35pasó un ramo de pirul por la cubeta y dijo
- 31:38que haría una limpia para cortar lo que alcanzara a cortar.
- 31:42Encendió la veladora blanca y pidió que mi madre barriera
- 31:45la casa al regreso, desde el cuarto del fondo hacia
- 31:48la puerta, sin cruzar los pasos. Untó alcohol en su
- 31:53mano y nos pasó un huevo por la cabeza, los hombros,
- 31:56el pecho y la espalda, rompió el huevo en un
- 31:59vaso con agua. La clara subió como si hiciera hilos.
- 32:05Lo miró unos segundos y dijo que había envidia y enojo,
- 32:08además del paquete. Nos indicó tirar la tierra del paquete
- 32:13al río, romper la cruz de huesos en un mortero
- 32:17y echar la bolsita roja a la lumbre hasta que
- 32:20no quedara tela. Hicimos cada paso sin apurarnos. El humo
- 32:24de la bolsita olió a grasa y a tela vieja.
- 32:28La curandera pidió que al volver a casa pusiéramos sal
- 32:31en las esquinas, agua con ruda junto a la ventana
- 32:34y una veladora negra fuera, pegada a la barda, para
- 32:38que consumiera lo que quedara rondando. Antes de irnos nos
- 32:42entregó un puñado de sal bendita y hojas frescas para
- 32:46un baño. Repitió lo mismo que dijo Doña María, la
- 32:50casa quedaría más ligera, pero el daño buscaría por donde cobrar.
- 32:57Regresamos con la tarde encima, y en el pueblo las
- 33:00cosas no mejoraron, en el canal junto a la escuela,
- 33:03alguien encontró un guajolote muerto con marcas de daga en
- 33:07el pecho. Frente a la panadería había manchas de cera
- 33:11en el suelo, y don Eliseo empeoró. Ese día no
- 33:16vi sombras en la barda, pero el portón amaneció con
- 33:19otra cruz de carbón, lavé la madera con agua y
- 33:22sal hasta que salió la marca. Mi madre barrió la
- 33:25casa desde el fondo hacia la puerta y tiró el
- 33:28polvo fuera del terreno. Dejamos la veladora negra junto a
- 33:32la barda y la blanca en la ventana, la llama
- 33:35de la negra bajó y subió como si peleara por
- 33:38el aire. Con los días la fiebre en el pueblo
- 33:42se dio un poco, pero las miradas no volvieron a
- 33:45ser confiadas, la gente empezó a pasar por la plaza
- 33:49con la cabeza gacha, muchos evitaban caminar de noche. Yo
- 33:54crecí con esa regla pegada al cuerpo, y ahora ya
- 33:57adulto sigo midiendo las esquinas de los patios con los ojos,
- 34:01cuando la luna está llena, siento un frío que recorre
- 34:04la espalda y me llega a las manos. El olor
- 34:08a cera quemada me regresa a esas noches, al hoyo
- 34:11bajo el nopal y a la cruz de hueso sobre
- 34:13la mesa. No invento lo que cuento, en mi pueblo
- 34:17la brujería no es discurso de fiesta ni broma de muchachos,
- 34:21forma parte del orden de la calle. Se compra, se encarga,
- 34:27se teme y se paga, el cobro no siempre llega
- 34:30con ruido. A veces entra por la ventana como el
- 34:34olor de una veladora que se apaga sola y se
- 34:37sienta en la casa hasta que encuentra a quien cobrarse.
- 34:46Llegamos a la Ciudad de México un viernes por la
- 34:49tarde con cajas marcadas a plumón y dos maletas de
- 34:52ruedas que chirriaban en el piso de la cochera. El
- 34:57edificio quedaba en una avenida con camellón arbolado, entre una
- 35:00cafetería de cadenas y una papelería que cerraba tarde. La
- 35:05fachada era de concreto liso con balcones de vidrio y
- 35:09luces empotradas que se encendían al anochecer. El portón eléctrico
- 35:14se abrió con un zumbido y el guardia nos anotó
- 35:17en una libreta. Tenía un monitor con varias cámaras, pasillos, elevadores,
- 35:23azotea y estacionamiento. Me pidió una identificación y recalcó el reglamento.
- 35:30Basura en horarios. Nada de ruidos después de las 11. Visitantes registrados.
- 35:36Tomé notas sin discutir. La verdad yo buscaba orden después
- 35:40de años de vivir en lugares con fallas. El lobby
- 35:45tenía piso de porcelanato y un espejo grande detrás de
- 35:49la recepción. A la derecha había un mueble con casilleros
- 35:52para paquetería y un letrero que pedía evitar dejar cajas
- 35:56en áreas comunes. Tres elevadores se abrían y cerraban con
- 36:00puertas rápidas. El nuestro subía suave, a mitad del trayecto
- 36:05mi pareja comentó que por fin tendríamos un espacio limpio
- 36:09y seguro, yo asentí, la verdad me importaba más el
- 36:13sistema de cámaras y las tarjetas de acceso que cualquier
- 36:16otra cosa. En el pasillo de nuestro piso, las luces
- 36:20se encendieron al detectar movimiento, los departamentos estaban numerados en
- 36:25metal cepillado, se escuchaba el rumor constante de la avenida,
- 36:29apagado por los muros. Olía a pintura reciente y a
- 36:33productos de limpieza. Nuestro departamento daba al interior, sala y
- 36:40cocina integradas, barra de granito, recámaras con closets empotrados, cancelería nueva.
- 36:48Las ventanas grandes aislaban el ruido, me gustó ver la
- 36:51cerradura digital y los sensores magnéticos en los marcos. El
- 36:56edificio tenía áreas comunes cuidadas, un jardín minimalista en la
- 37:01planta baja, con piedras blancas y tres jardineras rectangulares, una
- 37:06sala de usos múltiples con mesas plegables y una azotea
- 37:09con barandal alto. Todo estaba calculado para que la vida
- 37:14se organizara por llaves, claves y reglamentos. Empezamos a descargar
- 37:19las cajas, abrí una con platos envueltos en periódico y
- 37:23otra con cables y adaptadores, mi pareja acomodó sábanas en
- 37:27la recámara principal y conectó una lámpara en la esquina.
- 37:33Esa primera noche no dormimos bien, a las dos de
- 37:36la mañana escuché pasos en el pasillo, no eran pesados
- 37:40ni desordenados, avanzaban rectos, como si alguien midiera la distancia
- 37:44entre puerta y puerta. Luego sonó algo metálico, parecido al
- 37:50golpe leve de un llavero contra la pared. Me acerqué
- 37:54a la mirilla, pero no vi a nadie, las luces
- 37:57del pasillo se apagaron tras unos segundos de inmovilidad. Regresé
- 38:02a la cama y me quedé atento al zumbido del
- 38:04refrigerador y al ritmo corto del aire acondicionado. A las 4,
- 38:10el elevador se abrió y se cerró dos veces sin
- 38:13que la pantalla marcara piso, me dije que eran ajustes
- 38:17normales del sistema. No quería empezar con ideas equivocadas. El
- 38:24sábado en la mañana conocimos a algunos vecinos, una pareja
- 38:28joven con ropa deportiva bajaba a pasear un perro pequeño,
- 38:32que temblaba por el frío del lobby. Un hombre de
- 38:34traje subió con una laptop colgada del hombro y dos
- 38:38estudiantes con mochilas pasaron platicando sobre exámenes, pero nadie se
- 38:43detuvo a saludar con confianza. Me identifiqué con el guardia
- 38:47y pedí información sobre la administración, señaló un correo impreso
- 38:52en un tablero y comentó que la encargada vivía en
- 38:55el mismo edificio, en un piso alto. Dijo que atizaba
- 38:59a los que dejaban basura fuera de horario, y eso
- 39:02me pareció normal, pues en edificios así, el orden se
- 39:06sostiene por personas que exigen cumplimiento. Salimos a comprar comida,
- 39:12al volver, en el elevador olía a copal, era un
- 39:16olor claro, denso, que se quedaba pegado a la garganta,
- 39:21pero no había humo, entonces revisé la cámara del techo,
- 39:25lente limpio, luz verde encendida. La puerta del piso 7 se
- 39:30cerró mientras el elevador bajaba, no alcancé a ver quién
- 39:34entró o salió, mi pareja dijo que alguien tal vez
- 39:37había prendido una veladora por un difunto, yo asentí con
- 39:41la cabeza, pues en la ciudad esa costumbre aparece en
- 39:44cualquier colonia, y no le di más vueltas. El domingo
- 39:50por la tarde bajamos a las áreas comunes, había niños
- 39:53jugando con patines y adultos con vasos de café sentados
- 39:57en las bancas. Noté a una mujer mayor apoyada en
- 40:01un bastón, con suéter oscuro y un reboso fino, estaba
- 40:05de pie junto a la entrada de un departamento del
- 40:08primer piso, delante de su puerta, sobre el piso. Tenía
- 40:12dos veladoras blancas encendidas, la cera se escurría en líneas
- 40:16rectas hacia el marco. Los vecinos pasaban a un metro
- 40:21de distancia y desviaban la mirada, nadie tropezaba con las veladoras,
- 40:25había espacio, pero el movimiento formaba un arco visible para rodearlas.
- 40:31La mujer miraba fijo hacia el pasillo, sin hablar, levanté
- 40:35la mano para saludar, pero ella respondió con un gesto mínimo.
- 40:41Un joven que pasaba en ese momento, murmuró que esa
- 40:44señora siempre dejaba veladoras y que mejor era no preguntar,
- 40:48lo dijo en tono práctico, como quien avisa que la
- 40:51administración cobra recargos por multas. Noté otras marcas, cerca del
- 40:58elevador había gotas de cera seca, unas eran blancas, otras
- 41:03tenían tono rojizo, estaban puestas en pequeñas islas, no en
- 41:08un reguero. Alcancé a distinguir huellas de dedos alrededor de
- 41:12una gota grande, en eso me agaché y pasé la yema,
- 41:15pero la cera no se movió. Al anochecer, el edificio
- 41:21entró en su rutina, se escucharon lavadoras en marcha, televisores
- 41:25a volumen medio, pasos programados hacia la basura, cerramos cortinas
- 41:30y dejamos encendida una luz en la sala. Me senté
- 41:35a revisar la app de las cámaras del edificio, mostraban
- 41:38pasillos vacíos y puertas cerradas. El olor a copal volvió
- 41:43a la cabina del elevador a las 10, lo respiré sin
- 41:46prisa y no busqué origen. Caminé hasta nuestro piso, las
- 41:52luces del pasillo se encendieron en cadena, como estaba previsto,
- 41:56pero a mitad del corredor, un portazo sonó seco y
- 41:59la vibración recorrió los marcos y un bebé lloró a
- 42:02lo lejos. El edificio no parecía peligroso, parecía un conjunto
- 42:08de hábitos que se acomodaban. De madrugada, otra vez escuché pasos,
- 42:15esta vez llevaban un ritmo más lento, se detuvieron frente
- 42:18a nuestra puerta y continuaron, no hubo susurros ni golpes,
- 42:23sólo ese patrón de suela contra loseta. Me levanté y
- 42:27miré por la mirilla, pero estaba vacío, y la luz
- 42:31del sensor se apagó por falta de movimiento, me quedé
- 42:34unos segundos con la mano en el seguro. No lo
- 42:38giré ni abrí, regresé a la cama y me repetí
- 42:41que el sonido en pasillos de edificios amplifica cualquier movimiento,
- 42:45aprendí eso en otros lugares y no me ha fallado.
- 42:50El lunes temprano bajé a tirar basura, el cubo estaba limpio,
- 42:55entonces volví por el pasillo con la bolsa de papel
- 42:58en la mano y me detuve junto a la maceta
- 43:00rectangular que separaba nuestro departamento de la esquina. Las jardineras
- 43:06tenían grava blanca arriba y tierra negra debajo, los inquilinos
- 43:10usaban esas macetas para colocar plantas de sombra. Al acercarme
- 43:15vi que la grava estaba removida en un lado, como
- 43:18si alguien hubiera hundido los dedos durante la noche, aparté
- 43:22dos piedras con la punta del índice y toqué la tierra,
- 43:26estaba húmeda a pesar de que no había llovido. Seguí
- 43:30hurgando con cuidado, a dos centímetros apareció un borde de
- 43:34tela negra. Pinché la tela con la uña y tiré
- 43:39un poco, salió una bolsita pequeña amarrada con hilo, tenía
- 43:43plumas pegadas por el lodo y el nudo estaba apretado.
- 43:48En el costado se veía una mancha oscura, no muy grande.
- 43:53No la abrí, solo la sostuve con la mano abierta
- 43:55y miré a los lados, no había nadie en el pasillo.
- 44:00Las luces estaban encendidas por el sensor, metí la bolsa
- 44:04en el bolsillo de la sudadera y cubrí el hueco
- 44:06con grava, cerré la puerta sin ruido y dejé la
- 44:09bolsita sobre la barra de la cocina, lejos del fregadero,
- 44:14como si la simple distancia con el agua sirviera para
- 44:17controlar algo. No pronuncié una opinión rápida, medí el peso
- 44:22del hallazgo, aún no sabía si se trataba de una
- 44:25broma o de un aviso. Guardé silencio y me quedé
- 44:29de pie, con el oído puesto en el elevador y
- 44:32el ojo en la línea de la puerta. Los días
- 44:36siguientes fueron tranquilos a simple vista, pero el edificio comenzó
- 44:41a mostrar señales raras que no pasaban desapercibidas si uno
- 44:44estaba atento. El sistema de iluminación automática falló por primera
- 44:49vez un miércoles por la noche. Yo volvía del trabajo
- 44:53y el pasillo de nuestro piso estaba oscuro, las luces
- 44:57de sensor no se encendieron cuando crucé frente a los departamentos,
- 45:01caminé con el celular iluminando el piso y al llegar
- 45:04a la puerta, el sensor reaccionó de golpe, encendiendo todo
- 45:08el pasillo a la vez, como si alguien hubiera estado
- 45:11jugando con el sistema desde la consola. Al día siguiente,
- 45:16el guardia de la entrada dijo que varios inquilinos se
- 45:20quejaron de luces intermitentes en sus pisos. Comentó que el
- 45:25técnico de mantenimiento no encontró fallas y que todo estaba
- 45:29registrado como operación normal. Una noche revisé las cámaras del
- 45:35edificio desde la app. El sistema permitía ver pasillos, elevadores
- 45:39y estacionamiento. En el video del piso 7 apareció una figura
- 45:44borrosa moviéndose lento frente a una puerta. No se distinguía
- 45:48si era hombre o mujer, solo una silueta oscura. El
- 45:53sensor de movimiento marcó la hora exacta, 3 de la mañana.
- 45:58La persona se quedó inmóvil frente a la puerta durante
- 46:01casi un minuto y luego desapareció del cuadro, sin que
- 46:05se abriera ningún departamento. Al día siguiente la administración dijo
- 46:10que la grabación estaba corrupta y no podía reproducirse completa,
- 46:15no insistí y preferí guardar el fragmento que había descargado
- 46:18en mi teléfono. El ambiente del edificio se puso más
- 46:24tenso cuando comenzaron a morir mascotas. Primero fue un gato
- 46:29de una vecina del piso 4, lo encontró tieso en el balcón,
- 46:33sin heridas visibles. Dos días después, un perrito de raza
- 46:38pequeña apareció muerto en el pasillo cerca del elevador, con
- 46:42espuma seca en el hocico. La administración pidió mantener las
- 46:47puertas cerradas y no dejar animales sueltos. En los grupos
- 46:52de WhatsApp, los vecinos discutían entre teorías de envenenamiento y accidentes,
- 46:57nadie mencionó otras posibilidades, pero el nerviosismo era evidente. Una
- 47:05tarde bajé a recoger un paquete y coincidí con una
- 47:08mujer mayor del piso 3. Llevaba una bolsa de mandado y
- 47:12caminaba despacio, comenté lo de las mascotas, ella me miró
- 47:17seria y dijo que antes de que construyeran el edificio
- 47:20ahí había un terreno baldío. Contó que la gente del
- 47:24barrio lo evitaba, porque según decían, lo usaban para entierros
- 47:28de trabajos, mencionó que varias veces vio veladoras y restos
- 47:32de rituales en la esquina, y que incluso llegó a
- 47:35escuchar cantos de madrugada, cuando regresaba del mercado mayorista donde trabajaba.
- 47:42Dijo que cuando iniciaron la construcción, encontraron bolsas enterradas, lo
- 47:47narró sin adornos, como quien explica algo sabido desde hace años.
- 47:54Esa noche me puse a revisar el pasillo frente a
- 47:56nuestro departamento, no buscaba nada en específico, solo quería entender
- 48:01la sensación de que algo estaba fuera de lugar, el
- 48:05piso de porcelanato estaba limpio. Pasé el pie debajo del
- 48:09tapete y sentí que estaba pegajoso, lo levanté con cuidado
- 48:13y vi un círculo dibujado con una sustancia aceitosa, alrededor
- 48:18había granos de sal gruesa formando una línea irregular. El
- 48:23círculo estaba centrado justo frente a la puerta, tomé una
- 48:26foto rápida y regresé el tapete, no quise moverlo más.
- 48:31Llamé a mi pareja para que lo viera, ella bajó
- 48:34y se quedó inmóvil observando el dibujo, su cara reflejaba incomodidad,
- 48:39pero no dijo nada, así que esa noche cerramos con
- 48:43llave y tranca. Los días siguientes mi pareja empezó a enfermar,
- 48:49primero fue cansancio extremo y luego dolor de estómago y náuseas,
- 48:53fuimos a una clínica cercana, el médico no encontró infección
- 48:57ni signos claros, le recetó suero y descanso. La temperatura
- 49:02de la recámara se sentía más baja que en el
- 49:05resto del departamento, yo dormía ligero, atento a cualquier ruido
- 49:10y siempre escuchaba pasos en el pasillo cada madrugada, siempre
- 49:14a las mismas horas. Preocupado, llamé a un amigo que
- 49:19conocía desde la universidad. Creció en la Ciudad de México
- 49:23y trabajaba en un mercado donde veía limpias y amuletos
- 49:27todos los días. Le conté sobre la bolsita que había
- 49:30encontrado en la maceta, el círculo de aceite y sal
- 49:34y la enfermedad de mi pareja. Respondió sin rodeos, eso
- 49:39era un trabajo, me explicó que en la ciudad no
- 49:42hay colonias sin historias de brujería, que en mercados como Sonora,
- 49:46Merced o Jamaica se venden veladoras, muñecos y polvos para
- 49:51hacer daño o defenderse. Dijo que lo que encontramos no
- 49:55era casualidad y que alguien había puesto intención específica sobre
- 49:59nuestra puerta, me aconsejó no tocar nada más y buscar
- 50:03a una persona que supiera deshacerlo. Esa noche bajé solo
- 50:09al estacionamiento, quería revisar el auto porque había notado manchas
- 50:13en el parabrisas, llevaba una linterna, el estacionamiento estaba vacío,
- 50:19solo un eco de llantas en la calle entraba por
- 50:21la rampa. Caminé entre las filas de coches, al llegar
- 50:26a la columna donde estaba nuestro lugar, algo brilló bajo
- 50:29una camioneta, me agaché y vi otra bolsita, más pequeña
- 50:34que la anterior, envuelta en tela roja y amarrada con
- 50:37hilo negro. Tenía alfileres clavados en varias direcciones, a un lado,
- 50:43sobre el piso, había una foto rota. Me acerqué y
- 50:48vi que era una impresión de baja calidad, pero reconocí
- 50:51el fondo de nuestro departamento, una toma de la sala
- 50:55con la ventana abierta, la cara en la foto estaba
- 50:58rayada con marcador. La recogí con cuidado y la guardé
- 51:01en una bolsa de plástico que traía en el bolsillo
- 51:04y dejé la bolsita donde estaba, pues no quise moverla.
- 51:10Subí con la respiración agitada, cerré la puerta de nuestro
- 51:14departamento y puse la bolsa sobre la mesa. Mi pareja
- 51:18dormía con el suero al lado, yo me senté a
- 51:21mirar la foto, no tenía fecha, pero estaba tomada desde afuera,
- 51:26probablemente con el zoom de un celular. Revisé la app
- 51:30de las cámaras y las grabaciones del estacionamiento de esa
- 51:34noche no estaban disponibles, marcaban error. Mandé un mensaje al
- 51:39grupo de vecinos, preguntando si alguien más tenía problemas con
- 51:43las cámaras, pero nadie respondió. Decidí registrar todo, tomé fotos
- 51:50del círculo de aceite, de la bolsita de la maceta
- 51:54y de la foto rota, anoté horas y detalles, sabía
- 51:57que en edificios modernos los problemas siempre parecían técnicos, sensores, alarmas,
- 52:04sistemas de luz, pero lo que estaba pasando no encajaba.
- 52:09Me senté junto a la cama, la respiración era tranquila,
- 52:13pero el color de su piel estaba apagado, así que
- 52:16revisé su frente, no tenía fiebre, solo un frío inusual.
- 52:22Esa madrugada escuché algo que no había escuchado antes, un
- 52:26silbido bajo que se repetía tres veces. Me levanté y
- 52:31miré por la mirilla, pero el pasillo estaba vacío, pero
- 52:34la luz del sensor estaba encendida, lo que significaba que
- 52:38había habido movimiento. Me quedé inmóvil, con la mano en
- 52:43el seguro, el silbido se repitió, pero esta vez venía
- 52:47del estacionamiento, como si alguien lo hiciera dentro de un
- 52:50auto cerrado. No salí, me quedé en la sala, viendo
- 52:55la puerta y pensando en la bolsita roja y los alfileres.
- 53:01Al amanecer, cuando el sol iluminó la ciudad y se
- 53:04escucharon los primeros camiones pasar, decidí llamar a mi amigo
- 53:08otra vez, le mandé las fotos. Me respondió de inmediato
- 53:12que eso no era casual y que alguien había pagado
- 53:15para enfermarnos. Me dijo que buscara a una persona de confianza,
- 53:20para limpiar la casa y que dejara las bolsas donde estaban,
- 53:24mientras leía su mensaje, sentí el olor a copal entrar
- 53:28por debajo de la puerta. Era el mismo olor que
- 53:32había notado en el elevador y me di cuenta de
- 53:35que ya no podía ignorar nada. Decidí averiguar quién vivía
- 53:40en el piso 7, pues había visto varias veces la puerta
- 53:44cerrarse sola cuando el elevador llegaba ahí, siempre con el
- 53:48olor a copal impregnando la cabina, pregunté a un guardia joven,
- 53:53el que hacía turnos nocturnos. Me respondió en voz baja
- 53:57que la señora se llamaba Carmen y que vivía sola
- 54:00desde hacía años. Contó que rara vez salía de día,
- 54:05pero que algunos vecinos la veían en la azotea al amanecer,
- 54:09rodeada de veladoras negras encendidas en fila. Dijo que había
- 54:14rumores de que antes trabajaba en mercados como Sonora y Jamaica,
- 54:18donde vendía amuletos y hacía trabajos por encargo. Según él,
- 54:22una vecina que discutió con ella, terminó mudándose sin avisar,
- 54:27dejando el departamento vacío por meses. Busqué más información con
- 54:33los vecinos que parecían más antiguos en el edificio. La
- 54:37señora del piso 3, que me había hablado sobre el terreno baldío,
- 54:41me confirmó que Carmen era conocida por sus rituales. Me
- 54:46contó que durante la pandemia, algunos inquilinos escuchaban rezos al
- 54:51revés desde su balcón, siempre entre las 3 y las 4 de
- 54:54la madrugada. Dijo que en su azotehuela había visto restos
- 54:59de animales, plumas y huesos envueltos en bolsas negras, además
- 55:04de veladoras consumidas hasta dejar charcos de cera endurecida. Nadie
- 55:09había denunciado nada, porque los administradores preferían evitar problemas y
- 55:14ella pagaba puntual sus cuotas, lo contaba con un tono resignado,
- 55:19como si se tratara de una parte inevitable de vivir ahí.
- 55:24A partir de esa conversación, comencé a escuchar cosas que
- 55:28antes no notaba. Cada madrugada, casi a la misma hora,
- 55:33los pasos en el pasillo se volvieron más claros, no
- 55:37eran trotes ni carreras, sino un caminar lento, firme, que
- 55:41se detenía frente a nuestra puerta, después venían murmullos bajos,
- 55:46palabras ininteligibles. La primera vez me asomé por la mirilla,
- 55:51pero no había nadie, solo el pasillo iluminado por las
- 55:55luces de sensor. Esa noche revisé la grabación de la
- 55:59cámara del pasillo, no había registrado movimiento, pero las luces
- 56:03se habían encendido solas, la verdad me costó dormir, aunque
- 56:08intenté convencerme de que eran fallas técnicas. La segunda semana,
- 56:14los mensajes comenzaron a llegar, el primero estaba escrito en
- 56:18una hoja doblada, metida debajo de la puerta, deja el
- 56:22departamento si quieres dormir tranquilo, las letras estaban hechas con
- 56:27plumón negro, sin firma, se lo enseñé a mi pareja
- 56:30y nos quedamos mirando el papel en silencio. Ella ya
- 56:34llevaba días enferma y el miedo empezaba a reflejarse en
- 56:38su cara, así que lo tiré a la basura sin contestar.
- 56:44El segundo mensaje apareció pegado con cinta en el espejo
- 56:47del elevador, tenía la misma letra, última advertencia, le tomé
- 56:52una foto y lo arranqué, cuando subí, noté que el
- 56:56pasillo estaba más oscuro de lo normal, los sensores tardaron
- 57:00en encenderse, como si algo interfiriera. Ese día empecé a
- 57:05fijarme más en los detalles, vi que en la pared
- 57:08junto al cuarto de limpieza había marcas de carbón, trazos
- 57:12irregulares que formaban líneas cruzadas, cerca de nuestra puerta había
- 57:17gotas de cera blanca seca, como las que había visto
- 57:20en el piso 7, no eran manchas accidentales, alguien las había
- 57:24dejado ahí con intención. Los vecinos evitaban hablar del tema,
- 57:31pregunté a un joven del quinto piso si había notado
- 57:34cosas extrañas y solo sonrió nervioso, diciendo que él no
- 57:38se metía en asuntos de otros. Y una señora que
- 57:41barría el pasillo frente a su departamento, dijo que Carmen
- 57:45siempre había vivido ahí y que era mejor no buscar problemas.
- 57:50En el grupo de WhatsApp nadie mencionaba las marcas ni
- 57:53los mensajes, aunque estaba seguro de que todos las habían visto.
- 57:58El ambiente del edificio cambió, se sentía más silencioso, como
- 58:03si la gente hubiera ajustado sus rutinas para evitar encontrarse
- 58:07en los pasillos. Yo empezaba a resentirlo, pues ya no
- 58:12dormía bien, me despertaba cada hora, atento al sonido de llaves,
- 58:17pasos o susurros. Sentía que alguien nos observaba, incluso cuando
- 58:23estaba solo, bajé de peso en pocos días. Mi pareja
- 58:27seguía débil y no quería salir del departamento, ella aseguraba
- 58:32que por las noches sentía corrientes de aire frío pasar
- 58:35junto a la cama, aunque las ventanas estaban cerradas, revisé
- 58:39los marcos y no encontré grietas. Un sábado decidí subir
- 58:45a la azotea, era mediodía y había sol, de verdad
- 58:49quería confirmar los rumores. Empujé la puerta de emergencia y
- 58:54salí al área de tendederos, no había nadie, así que
- 58:58caminé entre las cuerdas vacías y vi manchas oscuras en
- 59:01el piso, restos de cera, pétalos secos y una línea
- 59:05de sal que rodeaba una esquina. En el centro había
- 59:09un círculo dibujado con polvo de carbón, tomé fotos rápidas
- 59:13y bajé sin que me viera el guardia, sentía que
- 59:16estaba cruzando un límite. Esa noche escuché algo nuevo, un
- 59:22golpe seco contra nuestra puerta, me levanté de inmediato y
- 59:26miré por la mirilla, pero como siempre el pasillo estaba
- 59:30vacío y la luz estaba encendida. No había sonido de
- 59:34pasos alejándose, esperé unos minutos antes de abrir, encontré una
- 59:39veladora blanca apagada, colocada justo en el centro del marco.
- 59:45La cera estaba fresca, la tomé con una bolsa y
- 59:48la dejé en la cocina, el miedo me estaba desgastando,
- 59:51pero no podía ignorar lo que estaba pasando. Comencé a
- 59:57revisar el edificio cada mañana, caminaba por los pasillos como
- 1:00:01si fuera rutina, pero en realidad buscaba señales. Un martes temprano,
- 1:00:07mientras pasaba junto a las jardineras del área común, noté
- 1:00:11que una de ellas tenía tierra removida, la grava estaba apartada,
- 1:00:15formando un hueco visible. Me agaché y escarbé con las manos,
- 1:00:20a pocos centímetros, encontré un paquete envuelto en tela gris,
- 1:00:25amarrado con un listón rojo. La tela estaba húmeda y
- 1:00:30olía a moho, lo abrí con cuidado y adentro había
- 1:00:33tierra negra compacta, uñas cortadas y un hilo trenzado. El
- 1:00:38listón estaba apretado, con nudos difíciles de deshacer, me quedé
- 1:00:43mirando el paquete unos segundos, con el estómago encogido. Lo
- 1:00:49guardé en una bolsa de plástico y cubrí el hoyo
- 1:00:51con tierra, nadie estaba cerca, miré alrededor y vi que
- 1:00:55las cámaras apuntaban hacia el estacionamiento, no hacia esa jardinera.
- 1:01:00Subí al departamento con el paquete en la mano, mi
- 1:01:03pareja aún dormía. Cerré todas las ventanas y coloqué el
- 1:01:08paquete sobre la mesa. Me senté frente a él sin tocarlo,
- 1:01:13sabía que estaba sosteniendo algo hecho con intención, no una
- 1:01:17simple broma. Respiré hondo y sentí el mismo olor a
- 1:01:21copal que impregnaba el elevador, comprendí que no era coincidencia,
- 1:01:25las veladoras, los mensajes, las marcas y la enfermedad de
- 1:01:30mi pareja eran parte de algo que nos estaba señalando.
- 1:01:36Pasé el resto de la tarde sentado frente al paquete,
- 1:01:39revisando los nudos, no me atrevía a abrirlo más. Esa noche,
- 1:01:45mientras intentaba dormir, escuché pasos de nuevo, se detuvieron frente
- 1:01:49a nuestra puerta y esta vez no hubo murmullos, solo
- 1:01:53respiración pesada, yo me quedé inmóvil, con los ojos abiertos
- 1:01:57en la oscuridad. No tenía dudas de que alguien estaba
- 1:02:00jugando con nosotros y que lo hacía con precisión. No
- 1:02:06quise dejar el paquete muchas horas en la mesa, a
- 1:02:09media mañana llamé a mi amigo y le pedí el
- 1:02:12contacto de alguien que supiera trabajar en la ciudad sin show,
- 1:02:16me pasó el número de una curandera, que atendía en
- 1:02:19un departamento antiguo, adaptado como consultorio, cerca de una estación
- 1:02:24de metro. Dijo que iba gente de todas partes, estudiantes, oficinistas, choferes, comerciantes.
- 1:02:33Hice la cita para esa misma tarde, metí el paquete
- 1:02:37en una bolsa sellada y lo guardé en una mochila,
- 1:02:40despejé la barra de la cocina y apagué todo lo
- 1:02:43que pudiera distraernos. Le dije a mi pareja que saldríamos
- 1:02:48en cuanto terminara de alistarse, caminamos hasta la avenida y
- 1:02:52tomamos un taxi de sitio, anoté la placa, pues no
- 1:02:56quería sumar descuidos. El departamento de la curandera estaba en
- 1:03:02un cuarto piso sin elevador, subimos despacio porque mi pareja
- 1:03:06seguía débil, la puerta tenía un ojo de vidrio y
- 1:03:09una campana pequeña. Nos abrió una mujer de mediana edad,
- 1:03:14con ropa sencilla y manos firmes, nos hizo pasar a
- 1:03:18una sala con piso de mosaico, un altar discreto y
- 1:03:21una mesa de madera. Sobre el altar había un vaso
- 1:03:25con agua, un plato con sal gruesa, tres veladoras blancas
- 1:03:29sin encender y una negra ya consumida a la mitad,
- 1:03:33también había un crucifijo, ramas de ruda fresca y una
- 1:03:36cazuela con copal apagado. Todo estaba limpio, no olía a espectáculo,
- 1:03:43me senté frente a la mesa y puse la mochila
- 1:03:45en el suelo, saqué la bolsa con el paquete y
- 1:03:48la coloqué sobre un trapo. Le expliqué los hechos en orden,
- 1:03:54la bolsita en la maceta, el círculo de aceite y
- 1:03:57sal bajo el tapete, la enfermedad de mi pareja, los mensajes,
- 1:04:01las marcas de carbón, la figura borrosa en las cámaras
- 1:04:05y el paquete que desenterré de la jardinera. La curandera
- 1:04:10escuchó sin interrumpir, revisó la bolsa, palpó los nudos con
- 1:04:14las yemas y asintió, dijo que alguien pagó por un
- 1:04:17daño sostenido y que en la ciudad lo hacen con precisión,
- 1:04:21porque conocen los ritmos de los edificios, pasillos, sótanos, azoteas
- 1:04:26y áreas comunes. Afirmó que el objetivo era enfermarnos y
- 1:04:31quebrar el sueño para rendirnos, recalcó que no movería nada
- 1:04:35sin protección, porque al desarmar un trabajo la intención busca acomodo,
- 1:04:40la frase fue directa, el mal no desaparece, se mueve
- 1:04:44de lugar, porque quien paga pide derecho de cobro. Nos
- 1:04:50pidió seguir pasos claros, primero limpió la mesa con sal,
- 1:04:54puso un puñado en cada esquina y formó una línea
- 1:04:57alrededor del paquete. Encendió una veladora blanca y colocó el
- 1:05:02vaso con agua junto a la bolsa, pasó un ramo
- 1:05:05de ruda sobre nuestras cabezas, hombros y pecho, como si
- 1:05:09barriera polvo. Luego prendió copal y dejó que el humo
- 1:05:13tomara la mesa. Con una cuchara pequeña abrió la bolsa
- 1:05:17por una esquina, sin tocar la tierra con las manos.
- 1:05:21Sacó uñas, tierra negra compacta y un listón rojo con
- 1:05:25nudos apretados, los puso en un plato, separó cada elemento
- 1:05:29y los regó con sal. Encendió una veladora negra y
- 1:05:33dijo que sólo veríamos lo necesario. Nos entregó indicaciones para
- 1:05:40la casa, anotadas en una hoja de papel, sal en
- 1:05:43marcos y soclos, agua con ruda en recipientes bajos, junto
- 1:05:47a ventanas y puerta, veladora blanca dentro y negra afuera,
- 1:05:51pegada a la barda. Baños de hierbas por tres noches seguidas, ruda,
- 1:05:57albahaca y romero, del cuello hacia abajo, sin enjuagar, barrer
- 1:06:02desde el cuarto más alejado hasta la puerta y tirar
- 1:06:05el polvo fuera del edificio. Prohibido soplar las velas, si
- 1:06:10una se apaga sola, dejarla así y reemplazarla solo al
- 1:06:13día siguiente. Dijo que el paquete de la jardinera no
- 1:06:18debía regresar al edificio, se rompería el listón y se
- 1:06:21tiraría la tierra a un río, con sal encima, los
- 1:06:25restos de uñas irían a una bolsa distinta, para quemarse
- 1:06:29por completo. Mientras hablaba, vi el agua del vaso formar
- 1:06:34hilos delgados en la superficie, como si el humo los dibujara,
- 1:06:39no busqué una explicación inmediata, tomé las instrucciones con mano firme.
- 1:06:44Ella advirtió que el alivio no sería instantáneo, dijo que
- 1:06:48una limpieza corta el paso, pero no borra la intención
- 1:06:52de quien pagó. Agregó que ese cobro suele buscar parientes, deudas,
- 1:06:57envidias pendientes o una enfermedad vieja, recomendó mudarnos en cuanto
- 1:07:02fuera posible. En su experiencia, los edificios multiplican la exposición
- 1:07:08porque comparten muros, ventilas y rutinas. Pagamos la consulta, la
- 1:07:15verdad no cobró barato, pero tampoco montó teatro, metí los
- 1:07:20restos en bolsas separadas y salimos con los pasos contados.
- 1:07:25Bajamos las escaleras con calma y respiramos el aire de
- 1:07:28la avenida, cargado de gasolina y comida rápida, nos dirigimos
- 1:07:32al río más cercano que indicaba el mapa, un canal
- 1:07:36oscuro cercado con malla. No era un sitio agradable, solo
- 1:07:41hicimos lo que dijo, rompí el listón, eché la tierra
- 1:07:45y las uñas por separado, y vacié sal encima hasta
- 1:07:48que el viento se llevó los granos. El agua no
- 1:07:52mostró nada, solo corrió. De vuelta en el edificio aplicamos
- 1:07:57la lista punto por punto. Puse sal en marcos y soclos,
- 1:08:02coloqué recipientes con agua y ruda junto a la ventana
- 1:08:06de la sala y la puerta. Encendí una veladora blanca
- 1:08:10dentro y una negra afuera, a ras de la barda,
- 1:08:13barrimos desde el fondo hacia la salida, y arrojamos el
- 1:08:16polvo a una alcantarilla de la calle, sin mirar atrás.
- 1:08:21Mi pareja se bañó con las hierbas, yo hice lo mismo,
- 1:08:25el agua salió con olor fuerte, pero nos dejó la
- 1:08:28piel más tibia y dejamos la casa en silencio. Esa noche,
- 1:08:33por primera vez en semanas, los pasos del pasillo no
- 1:08:36se detuvieron frente a nuestra puerta, aún así dormí ligero.
- 1:08:42Al tercer día mi pareja respiró con más calma y
- 1:08:45pudo comer sin náuseas, las luces del sensor volvieron a
- 1:08:49encenderse sin retrasos, aún así, la veladora negra se apagó
- 1:08:54dos veces por sí sola, sin corriente de aire. La
- 1:08:58dejé como pidió la curandera, la reemplacé hasta el día siguiente,
- 1:09:03cuando bajé al estacionamiento, la bolsita roja con alfileres había desaparecido.
- 1:09:09Nadie en la administración dio la razón, no discutí y
- 1:09:13entendí que era el límite de lo que lograríamos ahí.
- 1:09:18Decidimos mudarnos, buscamos un lugar pequeño, en otra colonia, sin
- 1:09:23áreas comunes compartidas y con menos vecinos. Empaqué en una
- 1:09:28tarde lo que cupo en el coche de un amigo,
- 1:09:30dejé cosas que ya no quería cargar, tapetes, macetas y
- 1:09:35una mesa. Antes de entregar las llaves, caminé por el
- 1:09:40pasillo con el último costal, la luz del sensor se
- 1:09:43encendió en cadena y al doblar la esquina, vi a
- 1:09:47la vecina del piso 7 en la puerta del elevador, llevaba
- 1:09:50suéter oscuro y una bolsa de mandado. Sonrió sin mostrar prisa,
- 1:09:56no dijo palabra, no necesité una frase para entender su mensaje.
- 1:10:01Sentí la espalda fría y bajé la mirada a mis
- 1:10:04manos para asegurar las llaves, entregué la tarjeta de acceso
- 1:10:08en recepción y salí con el costal en el hombro.
- 1:10:13Con el tiempo regresé a una rutina normal, pero ciertas
- 1:10:17señales se quedaron pegadas. Ya adulto, cada vez que vuelo
- 1:10:22copal en un elevador o veo veladoras en un balcón,
- 1:10:25siento un escalofrío que me recorre los brazos. En la
- 1:10:29ciudad aprendí que la brujería no se quedó en pueblos
- 1:10:32ni en casas viejas, vive en edificios con portón eléctrico,
- 1:10:36entre cámaras que graban pasillos y vecinos que saludan deprisa.
- 1:10:42Se compra con transferencia, se entrega en bolsas discretas y
- 1:10:46se coloca en jardineras con grava blanca. La gente lo
- 1:10:50sabe y lo calla, porque prefiere cruzar sin mirar, yo
- 1:10:54no adorno lo que viví. En la Ciudad de México,
- 1:10:58el miedo camina por pisos de porcelanato y sube en elevador,
- 1:11:02y quien paga, tarde o temprano cobra. Relatos anónimos