Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La BRUJA Del Infierno: Brujería Para Mantener El Linaje - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Mi madre comenzó a
- 0:15enfermar sin aviso, como si algo le hubiera mordido el alma.
- 0:20Primero fueron los dolores de cabeza, tan fuertes que tenía
- 0:23que acostarse en la oscuridad. Después vinieron los vómitos y
- 0:28los moretones, unos círculos verdosos que aparecían en sus brazos
- 0:32y en las piernas, sin que se golpeara con nada.
- 0:36Los doctores no encontraron explicación, le hicieron estudios, radiografías, análisis
- 0:43de sangre, pero todo salía bien. Decían que era estrés,
- 0:48que debía descansar, aunque yo sabía que no era eso.
- 0:52Cada día la veía más delgada, con los ojos hundidos
- 0:56y los labios resecos, como si algo se la estuviera
- 0:59comiendo desde dentro. Vivíamos en una casa vieja, de dos pisos,
- 1:06en una colonia tranquila donde todos se conocían. El lugar
- 1:10tenía paredes gruesas, pintura descarapelada y una escalera angosta de
- 1:15madera que crujía con cada paso. Mi padre nos había
- 1:20dejado años atrás, cuando mi hermana era apenas una niña,
- 1:24desde entonces sobrevivíamos con el taller de costura que mi
- 1:28madre tenía en la sala. Las vecinas nos llevaban ropa
- 1:32para ajustar o bordar, y con eso comíamos. Éramos tres,
- 1:37mi madre, mi hermana y yo. Ella siempre se levantaba temprano,
- 1:43tomaba su café y se sentaba frente a la máquina
- 1:45a pedalear, pero desde que comenzó con la enfermedad, las
- 1:49costuras se fueron amontonando sobre la mesa y los días
- 1:53se hacían más largos. Todo cambió, cuando llegó la nueva vecina,
- 1:59era una mujer de unos 60 años, delgada, de cabello gris
- 2:04y voz suave. Se mudó a la casa de al lado,
- 2:07la que había estado deshabitada mucho tiempo. Recuerdo haberla visto
- 2:13por primera vez una tarde en que barría su patio.
- 2:17Lo extraño era que no lo hacía como las demás personas,
- 2:21lo hacía de noche, con una escoba de ramas y
- 2:24un cubo de metal donde tiraba lo que recogía. Además
- 2:28quemaba hierbas, el humo olía a algo amargo, como cuando
- 2:32se tuesta ruda. En sus ventanas colgaba frascos de vidrio
- 2:37con líquidos turbios y dentro se veían cosas flotando, flores secas,
- 2:42pedazos de tela, algo que parecía cabello. Al principio no
- 2:48nos importó, pues en el vecindario había gente de todo
- 2:51tipo y la señora parecía tranquila. A veces saludaba con
- 2:56una sonrisa breve, otra simplemente observaba en silencio desde su puerta.
- 3:02Sin embargo, noté que cada vez que nos cruzábamos con ella,
- 3:06mi madre pasaba la noche enferma. Era como si el
- 3:09saludo la debilitara. Un día regresó de comprar pan y
- 3:13empezó a temblar. Tenía los labios morados, la piel grisácea
- 3:18y los ojos sin brillo. No había forma de explicarlo,
- 3:22pero yo sentía que esa mujer tenía algo que ver.
- 3:28Una tarde estaba limpiando debajo de la escalera cuando encontré
- 3:32una bolsa de tela amarrada con un hilo rojo, estaba húmeda,
- 3:36con un olor a tierra podrida. La abrí con cuidado
- 3:40y vi dentro mechones de cabello, pedazos de uña y
- 3:44tierra oscura, mezclada con algo que parecía grasa. Se me
- 3:49revolvió el estómago y pensé en tirarla, pero algo me
- 3:53hizo guardarla envuelta en una servilleta. La escondí en una caja,
- 3:58convencida de que alguien nos quería hacer daño, no le
- 4:01dije nada a mi madre ni a mi hermana, porque
- 4:04ya teníamos suficiente con las medicinas y el miedo. El
- 4:10perro fue el primero en notarlo, se llamaba Bruno, un
- 4:13mestizo que habíamos rescatado de la calle, siempre dormía en
- 4:17la entrada de la casa, pero esa semana empezó a
- 4:21comportarse extraño. Ladraba hacia la escalera, gruñía mirando el rincón
- 4:26más oscuro, y por las noches se quedaba mirando fijo,
- 4:30sin moverse, como si viera algo que nosotras no. Luego
- 4:35dejó de comer y tres días después lo encontramos tirado
- 4:38junto al lavadero, no tenía heridas, ni espuma, ni señales
- 4:43de haber sufrido, simplemente estaba muerto. A mi madre se
- 4:49le salieron las lágrimas cuando lo vio, dijo que era
- 4:52una desgracia más, que seguro el perro había comido algo
- 4:56del patio, pero yo recordé la bolsa y sentí un
- 4:59nudo en la garganta. Esa misma tarde, sin decir nada,
- 5:04tomé una pala y salí al patio trasero, cabé un
- 5:07hoyo junto al árbol y enterré la bolsita. Pensé que
- 5:11así me desharía de lo que fuera que trajera dentro,
- 5:14que todo volvería a la calma. Pero esa noche, mientras
- 5:19todos dormían, escuché pasos bajando la escalera. Era un sonido lento, pesado,
- 5:27como si alguien descalzo pisara cada peldaño con cuidado. Me
- 5:32quedé quieta en la cama, conteniendo la respiración, esperando escuchar
- 5:37la voz de mi madre o de mi hermana. Pero
- 5:40no se oía nada más, los pasos llegaron hasta el
- 5:43último escalón y se detuvieron. El reloj de la sala
- 5:47marcaba las dos de la madrugada, pasaron unos segundos, y
- 5:51luego escuché un crujido, como si la madera se quejara
- 5:55del peso, no quise mirar, no quise moverme, pues sentí
- 5:59que si lo hacía, vería algo que no debía ver.
- 6:04A la mañana siguiente bajé temprano, todo parecía normal. El
- 6:09sol entraba por la ventana, la cafetera humeaba y mi
- 6:13hermana preparaba pan con mantequilla, pero en el piso, junto
- 6:17al primer escalón, vi algo que no había estado ahí antes,
- 6:21un rastro de tierra húmeda, marcado con huellas pequeñas, como
- 6:26las de un niño descalzo. Nadie más pareció notarlo, así
- 6:30que tomé el trapeador y limpié sin decir nada. Mientras
- 6:35lo hacía, miré hacia el patio y me pareció que
- 6:38la bugambilla estaba más marchita que nunca, como si lo
- 6:41que enterré estuviera absorbiendo la vida del jardín. Desde entonces,
- 6:48cada noche los pasos regresaron, siempre comenzaban igual, desde el
- 6:52segundo piso hacia abajo, hasta detenerse frente a la sala.
- 6:57Pero no había nadie, no había explicación, pero el aire
- 7:01en la casa se volvió pesado. Mi madre dormía mal,
- 7:06sudaba frío y se despertaba con marcas en los brazos,
- 7:09como si alguien le hubiera apretado la piel. Mi hermana
- 7:13empezó a tener pesadillas, y yo, que trataba de mantener
- 7:17la calma, sabía que todo había comenzado el día que
- 7:21la vecina se mudó al lado. Esa noche antes de dormir,
- 7:26miré por la ventana de mi cuarto, en el patio
- 7:29de la vecina, el fuego de una lata ardía débil,
- 7:33iluminando su silueta encorvada. Movía los labios, murmuraba algo que
- 7:39no alcanzaba a entender. A su alrededor, había frascos colgando
- 7:44y humo blanco que se elevaba despacio, me quedé observándola
- 7:48hasta que apagó la llama. Cuando el patio quedó oscuro,
- 7:52regresé a mi cama y supe que ya no habría descanso,
- 7:56porque cada vez que cerraba los ojos, los pasos volvían
- 7:59a sonar, bajando la escalera, uno tras otro, hasta detenerse
- 8:04justo frente a mi puerta. El cuerpo de mi madre
- 8:09comenzó a cubrirse con manchas oscuras, primero del tamaño de
- 8:13una moneda, luego como puños cerrados. Al principio eran sólo
- 8:18sombras en la piel, pero después se abrieron y sangraban
- 8:21al tocarlas, ya las vendas no bastaban. Cada mañana lavaba
- 8:26las sábanas manchadas y el colchón se empapaba de ese
- 8:30olor entre hierro y humedad vieja. Ya no podía levantarse,
- 8:35pasaba los días mirando el techo, respirando con dificultad, mientras
- 8:39mi hermana le pasaba paños con agua fría, para bajarle
- 8:43la fiebre. Tuve que conseguir trabajo en un restaurante, de
- 8:49mesera en el turno nocturno, dormía poco, comía cualquier cosa
- 8:53y regresaba antes del amanecer. Mi hermana quedaba sola cuidando
- 8:58a mi madre, aunque apenas tenía 14 años. Me dolía dejarla,
- 9:04pero no había alternativa, los medicamentos eran caros y los
- 9:08doctores insistían en que el tratamiento debía continuar. Desde que
- 9:13empecé a trabajar, la casa se sintió más vacía, más pesada.
- 9:19Cada mañana, al regresar, encontraba la escalera cubierta de tierra húmeda.
- 9:25La limpiaba sin decir palabra, sabiendo que nadie había salido
- 9:29durante la noche. Las huellas parecían de pies descalzos, marcadas
- 9:35desde el primer peldaño hasta el El olor a podredumbre
- 9:40se volvió constante, venía del cuarto de mi madre, aunque
- 9:44ella decía que no olía nada. El aire era espeso,
- 9:49como si alguien hubiera enterrado algo dentro de la casa,
- 9:52por más que abríamos las ventanas, el olor regresaba, se
- 9:56impregnó en la ropa, en las cortinas, incluso en el cabello.
- 10:01En las noches, cuando intentaba dormir, escuchaba el zumbido de
- 10:06las moscas detrás de las paredes y a veces el
- 10:09crujido leve de la madera de la escalera, como si
- 10:12alguien la pisara con cuidado. Una madrugada llegué antes de tiempo,
- 10:18encontré a mi hermana dormida en el sofá con la
- 10:21televisión encendida. En la pantalla sólo había ruido blanco, así
- 10:27que apagué el televisor y fui directo al cuarto de
- 10:30mi madre. Desde el pasillo vi una figura encorvada junto
- 10:34a su cama, inmóvil, pensé que era ella, que había
- 10:38logrado levantarse, y le hablé en voz baja, pero me
- 10:41no contestó, así que di un paso más y el
- 10:44suelo crujió. La figura pareció enderezarse un poco, encendí la
- 10:50luz y el cuarto quedó vacío, mi madre dormía profundamente,
- 10:54con la respiración agitada y el rostro pálido. El corazón
- 11:00me golpeaba el pecho, revisé todo el cuarto y noté
- 11:03que el aire estaba más frío y en el buró
- 11:06había un vaso con agua, pero dentro flotaba algo, lo
- 11:10miré de cerca, una especie de cera derretida con un
- 11:13hilo negro enredado. No era algo que yo hubiera dejado ahí,
- 11:18busqué más y encontré frascos con líquidos oscuros en distintos lugares.
- 11:24Uno detrás del refrigerador, otro dentro del armario de la cocina,
- 11:28y el peor de todos, uno bajo la almohada de
- 11:31mi madre. Tenía el vidrio empañado y un tapón de corcho.
- 11:36Lo tomé y lo sacudí un poco. Al romperlo contra
- 11:39el fregadero, un olor a sangre me revolvió el estómago.
- 11:44Dentro había cera, dientes pequeños y algo que parecía un
- 11:48pedazo de piel. Me temblaban las manos, y corrí al
- 11:53patio para arrojar los restos, y cuando llegué a la bugambilla,
- 11:57vi que la tierra estaba removida, justo donde había enterrado
- 12:01la bolsa, el suelo estaba abierto, como si alguien hubiera
- 12:05escarbado en la noche. No había rastros del trapo ni
- 12:09del hilo rojo, sólo el hueco, húmedo y negro. Pasé
- 12:15el día intranquila, la verdad no podía concentrarme en nada
- 12:19y en el trabajo me la llevé pensando en lo
- 12:21que había encontrado. Cuando volví a casa, el olor era
- 12:26peor y mi madre deliraba. Decía cosas sin sentido, nombres
- 12:31que no reconocía, y le temblaban las manos. Decidí ir
- 12:36con la vecina, tenía que verla de cerca, entender qué
- 12:40hacía por las noches. Crucé la reja de separación entre
- 12:44patios y toqué la puerta. Pero nadie respondió, así que
- 12:49caminé por el costado de su casa hasta el fondo
- 12:52y ahí la vi. Estaba de espaldas, frente a una
- 12:57cubeta metálica, vertiendo un líquido negro que soltaba vapor. Murmuraba
- 13:03palabras que no comprendí, pero su voz era firme y pausada,
- 13:07como si recitara algo aprendido de memoria. Alrededor de ella,
- 13:12en el piso, había más frascos, algunos con agua oscura,
- 13:17otros con flores marchitas flotando. Me quedé observándola sin moverme,
- 13:22y de pronto, levantó la cabeza, giró apenas el rostro,
- 13:27y sentí que me miraba aunque no alcanzaba a verle
- 13:30los ojos. No supe qué hacer, sólo di un paso
- 13:34atrás y regresé a mi casa. Esa noche, nada funcionó,
- 13:40ni las oraciones, ni las luces encendidas, ni el radio
- 13:44que dejé sonando para no escuchar los ruidos. A medianoche,
- 13:49el primer foco del pasillo explotó, luego el de la sala,
- 13:53y después el de la cocina. El ruido seco del
- 13:57vidrio al romperse me hizo saltar de la cama, fui
- 14:01hasta la puerta y miré hacia abajo. El reflejo del
- 14:05microondas me devolvió mi propia imagen, pero detrás de mí
- 14:09se veía algo más, una silueta parada en el primer escalón, quieta,
- 14:14con los brazos caídos. El aire se volvió helado, cerré
- 14:20la puerta con fuerza y corrí a mi cuarto. Escuché
- 14:24el chirrido de la escalera, el mismo sonido que me
- 14:27había acompañado desde aquella noche en que enterré la bolsa,
- 14:31los pasos subían lentos, golpeando la madera con un ritmo
- 14:35que parecía medir el tiempo. Uno tras otro, sin prisa,
- 14:40hasta detenerse justo frente a mi habitación. Me recosté con
- 14:45la espalda contra la pared, con el corazón latiendo tan fuerte,
- 14:49que apenas podía respirar, pero el silencio duró apenas un instante.
- 14:55Luego los pasos continuaron, bajando despacio, como si la cosa
- 15:00que subía, quisiera asegurarse de que sabía que estaba ahí.
- 15:05Esperé así, hasta que la primera luz del amanecer entró
- 15:08por la ventana, cuando me atreví a mirar, el pasillo
- 15:12estaba vacío, pero el olor a tierra húmeda seguía en
- 15:15el aire, impregnado en la madera, como si algo hubiera
- 15:19estado caminando toda la noche, subiendo y bajando la escalera.
- 15:25No sabía a quién acudir, y la verdad es que
- 15:28la salud de mi madre empeoraba y el dinero no
- 15:30alcanzaba para más doctores. Una tarde, recordé a mi tía Luisa,
- 15:36hermana de mi madre, que vivía en otro estado, así
- 15:40que la llamé y le conté todo, sin omitir nada,
- 15:43las manchas, los olores, los frascos, los pasos en la escalera.
- 15:49No dudó en venir y llegó tres días después, con
- 15:52una maleta pequeña y una expresión dura. Apenas vio a
- 15:57mi madre, se quedó inmóvil, se acercó al borde de
- 16:00la cama, levantó la cobija y observó las heridas, me
- 16:04miró sin hablar, pero su rostro decía lo que estaba pensando.«
- 16:10Esto no es enfermedad», dijo al fin, con voz baja,«
- 16:14es un trabajo de entierro». Sentí un vacío en el estómago,
- 16:20pues no entendía del todo, pero algo dentro de mí
- 16:23sabía que tenía razón. Le mostré los frascos que había guardado,
- 16:28los extendí sobre la mesa del comedor, cada uno envuelto
- 16:32en un trapo. Mi tía los fue abriendo uno por uno,
- 16:36sin miedo, revisando su contenido. Dentro había cera negra, restos
- 16:42de uñas, trozos de tela con nombres escritos y un
- 16:46líquido espeso que olía a hierro. Estos frascos se usan
- 16:51para absorber la vida de una persona, me explicó. Es
- 16:55brujería antigua, alguien los entierra cerca de la casa o
- 16:59los deja donde duermes. El aire se volvió más pesado
- 17:05con cada palabra, revisamos toda la casa, desde la cocina
- 17:09hasta los cuartos, pero nada parecía fuera de lugar, hasta
- 17:13que mi tía se detuvo en la habitación de mi madre,
- 17:16se arrodilló y miró debajo de la cama. Me pidió
- 17:20una linterna y al iluminar el fondo se vio una
- 17:23caja de madera cubierta de polvo. La sacamos despacio, dentro
- 17:29había muñecos de trapo atados con hilos de colores, algunos
- 17:32con alfileres clavados, y en la tela estaban escritos nuestros nombres,
- 17:38pero faltaba el mío. Mi tía cerró la caja con
- 17:43fuerza y me dijo que eso explicaba por qué yo
- 17:46seguía con fuerzas, mientras las demás se debilitaban, era como
- 17:50si esa mujer no pudiera alcanzarme por completo, me pidió
- 17:54que no llorara, que no mostrara miedo. Buscó una cubeta,
- 17:59le echó alcohol y dijo que había que quemar todo
- 18:02esa misma noche. Esperamos a que cayera el sol y
- 18:07mi tía colocó los muñecos, los frascos y los trapos
- 18:11en el centro del patio. Trajo una vela, la encendió
- 18:15y comenzó a rezar en voz alta. Las llamas prendieron
- 18:20rápido y el humo subió en espirales negras, el olor
- 18:23era insoportable, una mezcla de grasa y carne podrida, yo
- 18:27la acompañaba rezando como podía, temblando por dentro. Entonces se
- 18:34escuchó un grito, vino desde adentro de la casa, tan
- 18:38fuerte que me paralizó. Era un grito humano, desgarrado, lleno
- 18:43de furia, corrí hacia la puerta, pero mi tía me detuvo.
- 18:48Me dijo que no entrara, que era lo que esa
- 18:51cosa quería. La puerta se cerró sola, y por debajo
- 18:55se coló un humo oscuro y denso, que olía igual
- 18:58que los frascos. De pronto, escuchamos una risa, que provenía
- 19:05de la cerca. Levanté la vista y la vi, la
- 19:09vecina estaba parada del otro lado, con la boca abierta
- 19:12en una sonrisa amplia, observando el fuego, no parecía sorprendida,
- 19:17ni asustada. Tenía los ojos brillantes, y el humo del
- 19:22fuego se remolinaba hacia ella, como si lo absorbiera. Mi
- 19:27tía tomó un puñado de sal del bolsillo y lo
- 19:29lanzó al aire, la mujer retrocedió un paso, sin dejar
- 19:33de reír, luego se dio media vuelta y desapareció entre
- 19:37la oscuridad. Esa noche no dormimos, nos quedamos junto a
- 19:43la cama de mi madre, pero a media noche, su
- 19:46respiración se hizo más tranquila y las manchas en la
- 19:49piel comenzaron a secarse. Amaneció con algo de color en
- 19:54las mejillas. Cuando abrió los ojos, me miró y me
- 19:58dijo que había soñado con mi padre, que la llamaba
- 20:01desde un lugar lleno de tierra, no quise que siguiera hablando,
- 20:05y mi tía le dio agua bendita y la cubrió
- 20:08con una manta limpia. A la mañana siguiente, la casa
- 20:13vecina estaba vacía, la reja abierta, las ventanas sin cortinas
- 20:18y los frascos colgantes desaparecidos. Nadie en la colonia la
- 20:23volvió a ver, los vecinos decían que se había ido
- 20:26durante la madrugada, que alguien la recogió en un carro oscuro.
- 20:31Pero nadie vio moverse el portón, ni escuchó motor alguno.
- 20:37Con los días, mi madre mejoró, las heridas cicatrizaron, y
- 20:42aunque seguía débil, podía levantarse y caminar despacio por la casa.
- 20:47Mi tía se quedó unas semanas más, limpiando con incienso
- 20:51y agua bendita, dejando ramas de romero en las esquinas,
- 20:55la verdad parecía que el aire volvía a ser respirable.
- 21:01Una tarde, mientras limpiaba el sótano, encontré una caja vieja
- 21:05con fotografías. Eran del tiempo en que mis padres estaban juntos,
- 21:10y en una de ellas, aparecían en una fiesta, mi
- 21:14madre con un vestido azul, mi padre con una copa
- 21:18en la mano, pero al fondo, desenfocada, se veía la vecina.
- 21:23Más joven, pero inconfundible. Pregunté a mi tía, y me
- 21:28dijo que aquella mujer había trabajado con mi padre en
- 21:31un taller hace muchos años, pero nadie supo más de ella,
- 21:35después de que mis padres se separaron. Sentí un escalofrío
- 21:41que me recorrió el cuerpo entero, comprendí que la vecina
- 21:45no había llegado por casualidad, que conocía nuestra historia desde antes,
- 21:50quizás su odio venía de mucho tiempo atrás, y mi
- 21:53madre solo había sido el último paso de su venganza.
- 21:58Semanas después, con mi madre estable y la casa libre
- 22:02de olores, decidimos venderla. No quería pasar otra noche ahí,
- 22:07pero el día antes de mudarnos, me quedé sola, barriendo
- 22:11una última vez. La escalera seguía igual, con la madera
- 22:16gastada por los años, cuando pasé la escoba por el
- 22:19último peldaño, sentí un golpe seco. Algo duro sonó debajo,
- 22:25me agaché y metí la mano entre las rendijas. Toqué
- 22:29una tela húmeda y la saqué con cuidado. Era una bolsa,
- 22:35igual a la primera que había encontrado meses atrás, estaba fresca,
- 22:40recién atada con hilo rojo. Dentro, al abrirla, encontré mi
- 22:45propio cabello, no sé cuánto tiempo me quedé mirando aquello,
- 22:49pero el aire del cuarto se volvió frío otra vez,
- 22:52y la escalera crujió detrás de mí. No miré hacia arriba,
- 22:57salí al patio, dejé la bolsa sobre la tierra y
- 23:00la quemé. Esa fue la última noche que pasé en
- 23:04esa casa, al día siguiente nos fuimos con mi madre.
- 23:09Desde entonces, cada vez que escucho pasos en la madera
- 23:12o siento el olor a tierra húmeda, me viene la
- 23:15duda de si realmente me libré de todo, o si
- 23:18lo que aquella mujer empezó, sigue caminando detrás de mí,
- 23:22esperando su turno para terminar el trabajo. mi abuela murió
- 23:35un jueves al amanecer mientras dormía su cuerpo lo encontraron
- 23:40sentado en la mecedora con un rosario entre los dedos
- 23:43y una expresión de cansancio más que de paz cuando
- 23:48la fuimos a recoger a su casa mi madre pidió
- 23:51quedarse con el costurero antiguo que tenía en su habitación
- 23:55Era una caja de madera con compartimentos plegables, llena de agujas,
- 24:00hilos y retazos de tela. Decía que no quería perder
- 24:04lo único que le recordaba su infancia, que ese costurero
- 24:08la había acompañado toda la vida. Nadie se opuso, así
- 24:13que lo trajo con nosotras. Vivíamos en una casa vieja,
- 24:18con paredes resquebrajadas y olor a humedad. La pintura se
- 24:23desprendía en escamas, el techo tenía manchas de agua y
- 24:27las ventanas apenas cerraban. Éramos tres, mi madre, mi hermana
- 24:33y yo. Mi padre había muerto en un accidente hacía
- 24:37ya varios años. La casa pertenecía a unos tíos que
- 24:42nos la habían prestado para vivir y con el tiempo
- 24:45nos acostumbramos a sus sonidos, la madera crujiendo por el calor,
- 24:49el zumbido de los focos, los pasos que uno creía
- 24:52escuchar cuando el viento golpeaba las tejas. Era un lugar cansado,
- 24:58pero nuestro. El costurero quedó sobre una mesa, junto a
- 25:03la ventana de la habitación de mi madre. Desde el
- 25:07primer día, se oía el leve golpe de la madera
- 25:10al abrirse y cerrarse sola. Las tapas se movían apenas,
- 25:15como si el calor las expandiera, pero los ruidos eran
- 25:19más frecuentes por las noches. También caían agujas, a veces
- 25:24se escuchaba el tintineo metálico sobre el suelo y al revisar,
- 25:28encontraba una o dos junto al buró, clavadas en el piso.
- 25:33Pensé que era por el uso, que mi madre las
- 25:35dejaba mal colocadas, aunque ella juraba haber cerrado el costurero
- 25:40antes de dormir. Los días pasaron y la noté diferente,
- 25:45se pinchaba los dedos constantemente, tenía pequeñas costras en las yemas,
- 25:51pero lo peor era que no sanaban. Las heridas se
- 25:54abrían otra vez y dejaban manchas de sangre seca en
- 25:57los hilos. Decía que no le dolían, pero a veces
- 26:02veía cómo temblaban sus manos al sostener la aguja. Le
- 26:06sugerí ir al médico, pero se negó, me dijo que
- 26:10eran tonterías, que los años la estaban alcanzando. Pero yo
- 26:15sabía que no era eso, pues mi madre era fuerte, trabajadora,
- 26:19y nunca la vi tan decaída. Una mañana, al entrar
- 26:25a su cuarto, el olor me golpeó de inmediato, un
- 26:28olor agrio, como de ropa mojada guardada demasiado tiempo. Abrí
- 26:33las ventanas, pero no cambió, en la esquina vi un
- 26:37enjambre de moscas, todas sobre el espejo, chocando entre sí.
- 26:42Pensé que algún animal se habría muerto en las paredes,
- 26:45aunque ese olor sólo estaba ahí, en la habitación de
- 26:49mi madre. Las moscas se quedaban alrededor del costurero, posadas
- 26:54sobre los hilos y las telas, pero al espantarlas, volvían.
- 27:00A los pocos días, la fiebre comenzó. Mi madre se
- 27:04quejaba de dolores en los brazos y en la espalda,
- 27:07su piel se veía gris, los labios agrietados y el
- 27:11pulso débil. La llevé al hospital, pero los estudios salieron normales,
- 27:17el doctor dijo que era anemia, le recetó vitaminas y descanso.
- 27:22Ella insistía en seguir cosiendo, aunque no tenía pedidos, decía
- 27:27que no podía dejar de hacerlo, que la relajaba. Pasaba
- 27:31horas frente a la máquina, moviendo los pedales, cosiendo trozos
- 27:36de tela sin sentido. Una noche me despertó un ruido metálico.
- 27:43El reloj marcaba las tres y media, y desde mi
- 27:46cama escuché el golpeteo rítmico de la máquina de coser.
- 27:50Me levanté sin hacer ruido y caminé hasta la habitación
- 27:54de mi madre. La puerta estaba entreabierta, por el hueco
- 27:58se filtraba una luz amarilla, asomé la cabeza y vi
- 28:02la máquina encendida, moviéndose sola. El hilo rojo pasaba de
- 28:07un lado a otro, subía y bajaba con precisión, mientras
- 28:11el pedal se accionaba sin que nadie lo tocara. El
- 28:15costurero estaba abierto sobre la mesa, lleno de alfileres, trozos
- 28:19de tela y carretes desenrollados. Me quedé paralizada, sin atreverme
- 28:26a entrar, el aire era denso, con ese mismo olor agrio,
- 28:30mezclado con algo dulce que no reconocí. La máquina se
- 28:35detuvo de golpe, escuché el chasquido de la aguja rompiéndose
- 28:39y un golpe sordo. Corrí hacia ella y encontré a
- 28:43mi madre desvanecida en el suelo, con la mano ensangrentada,
- 28:47tenía una aguja clavada en la palma y el hilo
- 28:50rojo salía de la máquina y se enredaba en sus dedos.
- 28:56Le limpié la herida, la acosté en la cama y
- 28:58busqué el botiquín, al pasar junto al costurero, algo me
- 29:02llamó la atención. Entre las telas dobladas se asomaba una
- 29:07esquina extraña, como de cuero, lo tomé para retirarlo y
- 29:11sentí la textura húmeda. Era piel, no de animal, sino humana, delgada,
- 29:18cosida con hilo rojo, se extendía entre las telas, unida
- 29:22con puntadas finas. En ese momento escuché un zumbido fuerte,
- 29:27las moscas que se agitaron contra el vidrio del espejo,
- 29:30la verdad la piel parecía respirar. Solté el costurero y
- 29:37lo cerré de golpe, lo llevé hasta la ventana y
- 29:40lo dejé ahí, temblando, sin poder mirar dentro otra vez.
- 29:45Mi madre dormía con la mano sobre el pecho, la
- 29:48respiración lenta y el rostro pálido. No sé cuánto tiempo
- 29:53estuve observándola. Afuera empezó a amanecer y el primer rayo
- 29:57de sol cayó justo sobre el costurero, que volvió a
- 30:01abrirse solo, dejando ver las telas manchadas y ese hilo
- 30:05rojo que seguía moviéndose apenas, como si alguien invisible continuara cosiendo.
- 30:12Esa fue la primera noche en que supe que algo
- 30:15malo había entrado a nuestra casa, no era una enfermedad
- 30:19ni una coincidencia. Era el costurero de mi abuela, y
- 30:23desde que cruzó la puerta, la casa empezó a pudrirse
- 30:27desde adentro. Mi madre ya no podía levantarse, pasaba el
- 30:33día tendida en la cama, con una fiebre que no
- 30:36cedía y unas manchas negras que le cubrían el pecho
- 30:39y los brazos, como si la piel se hubiera quemado
- 30:42desde dentro. Los doctores no hallaban causa, solo decían que
- 30:47podía ser un virus raro o una reacción alérgica, pero
- 30:51los tratamientos no funcionaban. La fiebre subía cada noche, y
- 30:56su cuerpo se estremecía con escalofríos, el costurero permanecía abierto
- 31:01sobre la mesa, como si nadie lo hubiera tocado, y
- 31:05aún así sus compartimentos cambiaban de lugar cada mañana. Tuve
- 31:11que conseguir otro empleo, además del que ya tenía. Trabajaba
- 31:15en la panadería durante el día y en una farmacia
- 31:18por las noches, lo hacía para pagar los medicamentos, los
- 31:22análisis y la comida. Dormía muy poco y mi hermana
- 31:27se quedaba a cuidar a mamá. Le dejaba todo preparado,
- 31:32las pastillas, el termómetro, el agua tibia para los paños.
- 31:37Pero cada vez que volvía, la encontraba más débil. La
- 31:42piel se le desprendía a pedazos y las sábanas quedaban
- 31:45manchadas de un líquido oscuro. En su respiración se escuchaba
- 31:50un zumbido, como si algo se moviera dentro de ella.
- 31:55El costurero no se cerró nunca más. Una mañana, mientras limpiaba,
- 32:00me asomé dentro y vi que no sólo había agujas
- 32:03e hilos. Había botones antiguos, mechones de cabello atados con
- 32:09cintas viejas y trozos de ropa que no eran de
- 32:12mi madre. Algunos fragmentos tenían manchas de color marrón y
- 32:17otros estaban cosidos con hilo negro, formando figuras extrañas. Los
- 32:23olores salían mezclados, un perfume dulce, rancio, con fondo de
- 32:28sangre seca. Lo cerré con un golpe, pero al poco
- 32:32tiempo volvió a abrirse solo. Con los días comenzaron a
- 32:37aparecer figuras de tela entre la ropa limpia, eran pequeñas,
- 32:42del tamaño de la palma de la mano, hechas con
- 32:45retazos y alfileres. Una tenía el nombre de mi madre
- 32:49bordado con hilo rojo, otra, el de mi hermana. Encontré
- 32:55una tercera con el nombre de mi padre, que había
- 32:58muerto hacía casi diez años. Todas estaban escondidas en lugares distintos,
- 33:04una entre las toallas, otra en una funda de almohada
- 33:07y la última dentro del cajón de la cocina. Sentí
- 33:11un escalofrío cuando las vi, eran idénticas en forma, pero
- 33:15los rostros bordados eran diferentes, con expresiones torcidas, como si
- 33:20alguien hubiera intentado darles vida. Decidí revisar de nuevo el costurero,
- 33:26aunque me temblaban las manos, lo abrí despacio y el
- 33:30olor me golpeó como una pared. Era una mezcla de
- 33:35perfume viejo, humedad y algo metálico, como sangre. Revolví las
- 33:40telas hasta que encontré un sobre, doblado varias veces y
- 33:44tenía la letra de mi abuela. Lo abrí, era una
- 33:48carta escrita con tinta azul, en la que decía que
- 33:52la unión de la sangre debía mantenerse viva, que cada
- 33:55puntada era una promesa, para que las hijas no se
- 33:59apartaran del destino familiar. Decía también que el hilo rojo
- 34:04unía el cuerpo y el espíritu, y que mientras las
- 34:07costuras permanecieran cerradas, nadie podría romper el lazo. Me costó
- 34:13respirar y sentí que esa carta no hablaba de amor
- 34:16ni de tradición, sino de un pacto. El perro de
- 34:21la casa que teníamos desde hacía años empezó a comportarse raro.
- 34:27No entraba al cuarto de mi madre, se quedaba en
- 34:29la puerta, gimiendo bajo, mirando hacia el costulero con el
- 34:33lomo erizado. Una madrugada lo escuché ladrar sin parar, cuando bajé,
- 34:39lo encontré muerto junto a la estufa, con la lengua
- 34:42fuera y los ojos abiertos, pero no tenía heridas. Lo
- 34:47enterramos al día siguiente en el patio, cerca del rosal,
- 34:51pero mientras echábamos la última capa de tierra, la pala
- 34:54golpeó algo duro. Pensé que era una piedra, pero al removerlo,
- 35:00vi un carrete de hilo negro, nuevo, con la punta
- 35:03del hilo como si acabara de usarse. Lo tiré lejos,
- 35:08aunque el hilo parecía resistirse, endedándose en los dedos. Esa
- 35:14noche soñé con mi abuela. Estaba sentada frente a una
- 35:19mesa cubierta de telas, movía la aguja con precisión, cosiendo
- 35:23algo que no pude distinguir. La lámpara iluminaba el hilo
- 35:28rojo que iba y venía, estirándose en el aire. Su
- 35:32rostro no se veía bien, pero sabía que era ella.
- 35:37De vez en cuando levantaba la mirada y sonreía, sin
- 35:40detener las manos, quise acercarme, pero el suelo se volvió
- 35:44blando y el hilo se enredaba en mis tobillos, tirando
- 35:48de mí hacia el suelo. Desperté con el corazón acelerado,
- 35:53en mi habitación olía a tela quemada. Me senté en
- 35:58la cama y sentí algo frío bajo los pies. Cuando
- 36:02prendí la luz, vi el costurero abierto en medio del cuarto,
- 36:06el hilo rojo salía de adentro y se extendía por
- 36:09el piso, formando mi nombre con una letra perfecta, como
- 36:13bordado sobre el cemento. Me quedé sin aliento. El hilo
- 36:19temblaba moviéndose por sí solo como si alguien lo jalara
- 36:23desde dentro del costurero. Me levanté despacio con la piel
- 36:29erizada y caminé hacia la puerta. El hilo se tensó, vibrando,
- 36:34pero al mirar de reojo noté que uno de los
- 36:37compartimentos del costurero se movía abriéndose poco a poco. El
- 36:43carrete giraba, dejando correr el hilo, y la aguja se
- 36:47levantó apenas, brillando bajo la luz. Fue sólo un instante,
- 36:52pero vi la sombra de una mano, delgada y arrugada,
- 36:56moviéndose dentro, cosiendo en el aire. Cerré la puerta y
- 37:01salí del cuarto. Dormí en el sofá esa noche, o
- 37:06lo intenté. En el silencio de la madrugada, escuché el
- 37:11ruido de la máquina de coser encendiéndose sola otra vez.
- 37:15El pedal se movía con un ritmo lento, y en
- 37:18el aire se oía el sonido del hilo al tensarse.
- 37:22No fui capaz de entrar, me esperé hasta el amanecer,
- 37:26con la sensación de que el costurero ya no era
- 37:28un objeto, sino una boca abierta que cosía algo que
- 37:32aún no había terminado. Cuando vi que mi madre empeoraba,
- 37:38entendí que ya no podía enfrentar aquello sola. Recordé que
- 37:42mi tía paterna aún vivía en el pueblo, donde crecieron
- 37:46mis padres, así que la llamé. Le conté lo del costurero,
- 37:51las figuras, los hilos y la carta de mi abuela.
- 37:55No se sorprendió, sólo me pidió que no tocara nada
- 37:58hasta que llegara. Tardó dos días en venir, y cuando
- 38:03entró a la casa, miró alrededor sin quitarse el abrigo,
- 38:07como si reconociera algo en el aire. Se acercó a
- 38:11la habitación de mi madre, la observó de lejos y
- 38:14dijo con voz seca, que lo que tenía no era
- 38:17una enfermedad médica, sino una atadura, un pacto con el diablo.
- 38:23Me explicó que mi abuela practicaba brujería con costuras, que
- 38:27en cada hilo guardaba un vínculo de sangre. Decía que
- 38:32sus bordados no eran decoración, sino una forma de mantener
- 38:36unida a la familia a la fuerza. Que cada generación
- 38:40heredaba algo, una carga invisible. La tía me contó que
- 38:44cuando mi padre era niño, también enfermaba cada vez que
- 38:48mi abuela cosía por las noches, dijo que el costurero
- 38:52era el corazón de todo, y mientras existiera, la familia
- 38:56no tendría paz. Me dio instrucciones claras, debía destruirlo sin
- 39:02mirar lo que había dentro, porque si lo veía, la
- 39:05conexión se reactivaría, y me advirtió que al hacerlo, algo
- 39:10podría resistirse, pero que debía continuar hasta que el fuego
- 39:13lo consumiera, su voz era firme, como si lo hubiera
- 39:17hecho antes. Esa noche preparé una fogata en el patio trasero,
- 39:23mi tía rezaba en voz baja, con un crucifijo en
- 39:26la mano. Llevé el costurero envuelto en una sábana y
- 39:30lo puse frente al fuego, no quería abrirlo, pero algo
- 39:34dentro vibraba, un golpeteo leve, como si alguien tocara desde adentro,
- 39:39así que me armé de valor y levanté la tapa.
- 39:43El olor me golpeó al instante, no había telas ni agujas,
- 39:48solo trozos húmedos y oscuros. Vi mechones de cabello, uñas
- 39:53y una mancha de sangre fresca que aún brillaba. Entre
- 39:57los compartimentos se distinguían pedazos de piel arrugada, como si
- 40:01pertenecieran a mi madre. Sentí un impulso de gritar, pero
- 40:06no pude. Mi tía me arrebató la tapa y me
- 40:10ordenó lanzarlo al fuego, yo obedecí. Las llamas subieron rápido,
- 40:16con un resplandor rojizo. El humo se volvió espeso, y
- 40:21del interior salió un gemido bajo que fue creciendo hasta
- 40:24convertirse en un grito. Dentro de la casa, mi madre
- 40:29empezó a gritar también, con las mismas palabras, me jala,
- 40:33me jala. Corrí hacia su cuarto, pero mi tía me
- 40:37detuvo del brazo, dijo que no entrara, que eso era
- 40:41lo que el costurero quería. Volví a mirar el fuego,
- 40:45las llamas se habían vuelto negras, y el aire parecía
- 40:49doblarse a su alrededor. El viento sopló tan fuerte que
- 40:54pensé que se apagaría, pero de pronto todo se detuvo.
- 40:59El fuego desapareció, dejando solo cenizas y el olor a
- 41:03madera quemada. El silencio fue absoluto y un momento después
- 41:08el llanto de mi madre rompió la quietud. Corría a verla,
- 41:13estaba sentada, temblando y empapada en sudor. Las manchas del
- 41:18cuerpo se habían secado y el color había vuelto a
- 41:21su rostro, me miró confundida, sin recordar lo que había pasado.
- 41:28Esa noche dormimos juntas, la verdad la casa se sentía
- 41:32más liviana, como si hubiera soltado algo que la oprimía
- 41:35desde hacía años. Al amanecer, cuando mi tía se despidió,
- 41:41me pidió que limpiara todo y no guardara nada del costurero,
- 41:45ni un alfiler, ni un hilo. Dijo que las costuras
- 41:49de mi abuela habían terminado, pero que el peligro siempre
- 41:53regresaba si uno conservaba algún resto. Pasé todo el día limpiando,
- 42:00sacudí las cortinas, lavé las sábanas, abrí las ventanas, pero
- 42:04cuando barría el cuarto de mi madre, algo brilló bajo
- 42:08la cama. Era una aguja dorada, diferente a las demás,
- 42:12tenía un hilo rojo enredado, que se movía apenas, como
- 42:16si respirara. Lo recogí con una servilleta y lo guardé
- 42:21en una caja de metal, no quise tirarlo al fuego,
- 42:24temiendo que algo más se despertara. Las semanas siguientes fueron tranquilas,
- 42:31mi madre volvió a caminar, a cocinar y a hablar
- 42:34con normalidad. El olor a podredumbre desapareció y la casa,
- 42:40aunque vieja, parecía limpia de nuevo. Mi hermana retomó la
- 42:45escuela y yo pude dejar uno de los trabajos, pues
- 42:48pensé que todo había terminado. Cuando llegó el momento de mudarnos,
- 42:54empecé a empacar nuestras cosas, guardaba la ropa, los platos
- 42:59y los documentos en cajas. En el último momento, mientras
- 43:03acomodaba mis pertenencias en una maleta, encontré una caja pequeña
- 43:08de madera. No era mía, pero la abrí, y dentro
- 43:12estaba una pieza del costurero, la tapa, con mi nombre
- 43:16grabado por dentro, en la misma caligrafía que la carta
- 43:19de mi abuela. El aire se volvió helado. En el
- 43:25borde de la tapa había una gota de cera seca
- 43:28y una marca de hilo rojo que se extendía por
- 43:31la madera, la sostuve sin poder moverme y sentí un
- 43:35leve tirón en el cabello, como si alguien invisible me
- 43:38lo sujetara desde atrás. En ese instante supe que no
- 43:43lo había destruido por completo, que una parte había quedado conmigo.
- 43:49Cerré la caja, la envolví en una bolsa negra y
- 43:52la enterré lejos, al fondo del terreno. Desde entonces, cada
- 43:58tanto sueño con mi abuela, en el sueño está sentada
- 44:02frente a una mesa, moviendo las manos sobre algo que
- 44:05no alcanzo a ver. Escucho el sonido de una aguja
- 44:09pasando por tela y al despertar, siempre encuentro un hilo
- 44:13rojo sobre la almohada. Lo recojo y lo tiro al cesto,
- 44:17pero a la mañana siguiente, otro aparece. Nunca más abrí
- 44:22una caja de costura, y cada vez que veo una aguja,
- 44:26siento que de algún modo, mi abuela sigue cosiendo desde
- 44:29donde esté, asegurándose de que la unión de la sangre
- 44:33no se rompa. Hace algunos años, mi madre enfermó de gravedad,
- 44:46pues le habían detectado cáncer y le habían diagnosticado un
- 44:49tipo muy agresivo, fue algo extraño, de pronto cayó enferma,
- 44:53no podíamos entender lo que estaba pasando. En esa época
- 44:59mi mamá ya tenía 6 años separada de mi papá, vivíamos
- 45:03con ella en un pequeño departamento, con los gatos que
- 45:07al final de cuentas, no se quiso llevar mi padre
- 45:10con él, aunque él los adoptó. Eran dos gatos, uno
- 45:15negro y otro blanco, Toxie se llamaba el gato negro,
- 45:19le pusimos Cami al gato blanco, eran muy lindos y unidos,
- 45:24el único detalle con ellos, era que siempre habían sido
- 45:27muy agresivos con mi mamá, y no les gustaba que
- 45:30ella los agarrara, así que solo mi hermana y yo
- 45:34pudimos hacernos cargo de ellos. Una mañana, desayunábamos como de costumbre,
- 45:41cuando mi mamá fue mordida por uno de los gatos.
- 45:46El más grande, Toxie, le encajó los dientes en el
- 45:50estómago y comenzó a sangrar. Nos fuimos al hospital muy asustadas,
- 45:54no entendíamos qué le pasaba a ese gato, pues de
- 45:58pronto se le había lanzado a mi mamá. Ella me
- 46:02amenazó con llegar a la casa y tirar al gato,
- 46:05en el primer lote baldío que se encontrara, pues sentía
- 46:09mucho dolor por la mordida, yo no era muy cercana
- 46:12a los gatos, pero mi hermana Clara sí, y lloraba
- 46:15porque no le hicieran nada al gato, pues decía que
- 46:19era su mejor amigo. Estábamos en plena discusión sobre el
- 46:25destino del gato cuando el doctor llamó a mi madre
- 46:28al consultorio. Nunca imaginamos que el gato de alguna forma
- 46:32le salvaría la vida a nuestra mamá con ese ataque.
- 46:37A veces me han dicho o he leído que los
- 46:40animales sienten cosas o las ven y que por eso
- 46:43pueden actuar extraño para alertarnos. Tras un rato en la consulta,
- 46:50regresó mi mamá, tenía unas gasas en el estómago, con
- 46:54una cinta para sostenerlas, nos dijo que se iba a
- 46:57quedar a hacerse algunas pruebas. Así fue que la ingresaron
- 47:01y a los dos días supimos que tenía cáncer de intestino.
- 47:06Como les dije, todo fue muy rápido, de pronto mi
- 47:10mamá estaba yendo a las quimioterapias, tomando medicamentos y vomitando diario.
- 47:17Comenzamos a ver cómo el carácter de Toxie cambiaba, ahora
- 47:21era más huraño, vivía a la defensiva con nosotras, pero
- 47:25el gato estaba obsesionado con mi mamá. Pasó de ignorarla
- 47:30por completo, a estar tras de ella siempre, la seguía
- 47:34a todas partes, la acompañaba en la cama, se acurrucaba
- 47:38afuera del baño, esperando verla salir. Yo siempre vi que
- 47:43los gatos, Toxie y Cami, jamás habían sido apegados a
- 47:47mi mamá, ella los aceptó solo porque a mi papá
- 47:50le encantaban los gatos. Tomamos la decisión de conservar a
- 47:56los gatos, después de esa gran mordida, mi mamá insistía
- 48:00que ese gato le había salvado la vida, pues de
- 48:03otra forma no se hubiera enterado del tumor, que estaba
- 48:06creciendo en su intestino delgado. Los días pasaban y todo
- 48:12era un caos, nunca me imaginé que las cosas pudieran empeorar,
- 48:16pero lo hicieron. Primero nos tuvimos que mudar a un
- 48:20lugar más barato, mi mamá perdió su trabajo, luego mis
- 48:24abuelos dejaron de apoyarla por problemas económicos de ellos, nos
- 48:28quedamos solas, apoyando a mi mamá como podíamos y sin
- 48:32mucho dinero. Yo me metí a trabajar a una papelería,
- 48:37pues por ser menor de edad no podía conseguir un
- 48:40mejor trabajo para sostenernos económicamente. El trabajo más pesado lo
- 48:47llevó Clara, ella cuidaba de mi mamá todo el tiempo,
- 48:51comenzó a faltar mucho a la secundaria, pero no nos
- 48:54arrepentíamos de nada, pues teníamos que ser fuertes. Ninguna de
- 49:01las tres nos quejábamos de lo que estaba pasando, lo soportábamos,
- 49:05y contrario a todo lo que pensábamos, mi papá comenzó
- 49:09a apoyarnos, nos pasaba una pensión decente para poder completar
- 49:13los gastos. Además ayudó a mi mamá a continuar con
- 49:16su servicio médico. Las cosas iban bien, a pesar de
- 49:22que todo estaba mal, mi papá también nos visitaba, miraba
- 49:26cómo vivíamos y cómo estaba mi mamá, al final, yo
- 49:30creo que estaba preocupado por lo que estábamos pasando. El
- 49:35problema era Tamara, su novia, ella era una mujer escandalosa
- 49:40y afectada, nada le parecía bien, era de esas mujeres
- 49:43a las que se les dice que hasta lo que
- 49:46no comen, les hace daño. Era una neurótica y celosa
- 49:50de lo peor, incluso llegó a ir a la casa
- 49:53a acompañar a mi papá, a verificar que sólo viniera
- 49:56a visitarnos rápido y no pasara tiempo con mi mamá.
- 50:02Lo mejor de todo es que los gatos eran terribles
- 50:05con esa mujer, siempre la arañaban o le hacían algo
- 50:09cuando venía con mi papá. Mi madre no tenía ganas
- 50:14de luchas gratuitas, así que ella permanecía agradecida con lo
- 50:18que su exesposo hacía para ayudarnos, sin prestarle mucha atención
- 50:22a Tamara, después de todo, a ella la conoció después
- 50:26del divorcio, o eso fue lo que creíamos, hasta que
- 50:30nos enteramos de la verdad. En fin, las cosas estaban
- 50:35en relativa calma, cuando comenzamos a experimentar una serie de
- 50:40problemas inusuales, cosas raras a las que no les teníamos explicación,
- 50:44y el día que ya les pusimos atención, fue un
- 50:48fin de semana largo, por las festividades no iría a
- 50:51trabajar jueves, viernes, sábado y domingo. Mientras que Clara tampoco
- 50:58iría a la escuela, estábamos las tres en la casa
- 51:01y estábamos viendo la televisión, ya entrada la noche, con
- 51:05las luces apagadas, yo estaba en el sillón pequeño acostada.
- 51:10Mis pies salían de un costado y sentí un frío inusual.
- 51:13Lo único que hice fue jalar una cobija que traía
- 51:16Clara y entonces comenzamos a forcejear, jugando con ella. Mi
- 51:23mamá estaba fingiendo molestia, nos regañaba de broma y nos reíamos,
- 51:28de pronto un chiflón de aire llegó hasta nosotras y
- 51:31tiró una caja que estaba arriba de la tele, el
- 51:34aire venía de la cocina, pero no entendíamos cómo o
- 51:38de dónde salió ese aire, pues en la cocina no
- 51:41había ventanas, la puerta del patio estaba cerrada. Me paré
- 51:47a verificar, pero de nuevo un aire helado vino de
- 51:50la cocina y me hizo tener escalofríos por todo el cuerpo.
- 51:54Mi mamá me dijo que revisara bien la puerta, que
- 51:57quizás la habíamos dejado abierta sin querer. Cuando me acerqué
- 52:03a la cocina, efectivamente vi la puerta entreabierta, por ahí
- 52:07estaba entrando ese frío tan horrible. Me acerqué a la
- 52:11puerta y cuando la quise cerrar, algo que estaba atorado
- 52:14debajo de ella, no me dejaba moverla. Di varios jalones
- 52:20y empujones para poder cerrarla, pero siempre se atoraba en
- 52:23la parte de abajo, como estaba muy oscuro, tuve que
- 52:27prender la luz, entonces, cuando me giré para ir a
- 52:31cerrar la puerta, vi que estaba Cami, como atorado en
- 52:34la puerta. Cuando me acerqué a él, para quitarlo de ahí,
- 52:40sentí sus patas rígidas, di un salto hacia atrás y
- 52:43le grité a mi mamá, y ella vino corriendo a
- 52:46revisar lo que pasaba. Cuando movió al gato, comprobó que
- 52:52estaba muerto, pero el miedo se apoderó de mí cuando
- 52:56vi el hocico del gato lleno de hormigas y le
- 52:59salían de todas partes. Mi mamá agarró una caja de
- 53:04zapatos y lo metió ahí, no dijimos nada, pero las
- 53:08tres vimos como la silueta del gato quedó pintada en
- 53:11el suelo, era inusual, no hubo señales de que el
- 53:14gatito estuviera enfermo. Tampoco había salido de la casa, siempre
- 53:19los teníamos con nosotras en la casa. Revisamos los jabones,
- 53:25las medicinas o cualquier cosa que se pudiera comer por accidente,
- 53:29pero no había indicios de nada, al parecer había muerto
- 53:33de repente de forma natural o algo así, pero no
- 53:37podía ignorar como lo vi lleno de hormigas. Doc sí
- 53:42se quedó solo, y ahora era mucho más cercano a
- 53:45mi mamá, había ratos en los que subía por su espalda,
- 53:48para colocarse en sus hombros y ver lo que estaba haciendo,
- 53:52el gato también le lloraba todo el tiempo, pero especialmente
- 53:56le lloraba en la madrugada, se ponía sobre de ella
- 53:59y comenzaba a maullar de una forma muy espeluznante. Comenzó
- 54:05a erizarse, a ponerse violento de la nada, quería atacar
- 54:09la ventana del cuarto de mi mamá, o arañaba alguna pared,
- 54:13también maullaba en la puerta de la cocina, ahí donde
- 54:16había aparecido muerto su compañero Cammy. Un día se lanzó
- 54:22por la ventana, dice mi mamá que parecía perseguir un pájaro,
- 54:26pero que no había visto bien lo que era, afortunadamente
- 54:30no se quebró nada, pero cada vez más seguido se
- 54:33lanzaba a las cosas más raras. A veces se arrojaba
- 54:38a la puerta de la entrada o a las cortinas
- 54:41del cuarto de mi mamá, también llegó a tirarle la
- 54:44comida de las manos a mi mamá para luego dejarla
- 54:47en su arenero. Las cosas seguían poniéndose raras, y no
- 54:53solo por el gato, por las noches comenzamos a escuchar
- 54:56que revolvían los trastes de la tarja, primero pensé que
- 55:00era mi mamá o Clara, buscando un vaso para tomar
- 55:03agua en la noche, pero cuando me levanté a pedirles
- 55:06un vaso para mí también, no había nadie. Solo vi
- 55:12como de la nada se cayó la caja con cereal
- 55:14que estaba sobre el refrigerador. En ese momento no imaginé
- 55:18nada raro, pues a veces se caen las cosas. Miré
- 55:24a todos lados revisando si se colaba el aire por
- 55:27algún lado, o si al gato se le había ocurrido
- 55:30romper cosas, pero Toxie no estaba por ahí, solo yo,
- 55:34y me imaginé que solo estaba alucinando cosas. Así que
- 55:38me fui a dormir, sin ponerle mucha atención al asunto.
- 55:43El problema fue a la noche siguiente, de nuevo escuché
- 55:47el ruido en la cocina y me paré a revisar.
- 55:51Desde mi cama yo escuchaba cómo chocaban los trastes, cómo
- 55:55se movían, como si los estuvieran quebrando todos, no despertaba
- 55:59el sonido a mi hermana, ni escuché a mi mamá
- 56:02pararse a ver lo que pasaba, así que tenía que
- 56:05ir a ver qué ocurría. Llegué a la cocina rápido,
- 56:11prendí la luz y miré todo, pero no había nada
- 56:14fuera de lugar, se me hizo raro, entonces el cereal
- 56:17se cayó de nuevo, fui a recogerlo, lo puse en
- 56:21su lugar y se volvió a caer, así pasó de nuevo,
- 56:24se cayó y lo volví a poner en su lugar,
- 56:27después una a una, se cayeron las cosas que estaban
- 56:30sobre el refrigerador. Había unas galletas, un trapo y un
- 56:36florero de vidrio, que se quebró en pedazos al tocar
- 56:40el suelo, me comenzó a dar mucho miedo y miré
- 56:43a mi alrededor, todo se veía normal, pero yo sentía
- 56:47como si alguien me estuviera viendo, esa sensación en la
- 56:50espalda de frío, de escalofríos que te paralizan. Pensé que
- 56:56solo me estaba mentalizando para mal, así que decidí levantar
- 57:00los pedazos del florero, e irme a dormir lo más
- 57:03pronto posible, pero cuando fui a abrir la puerta del patio,
- 57:07para tomar la escoba y el recogedor, vi algo negro
- 57:11en el suelo que se movía. Me acerqué a mirarlo bien,
- 57:16abrí por completo la puerta y pude ver la silueta,
- 57:19donde murió Cami, completamente llena de gusanos, fue tanto el
- 57:24asco o el miedo, que solté un grito muy fuerte.
- 57:27Mi mamá bajó corriendo a ver lo que me pasaba,
- 57:30entonces ambas vimos aquella escena imposible, sacada de un cuento
- 57:35de terror. Aquellos gusanos blancos, gordos y asquerosos, se retorcian
- 57:42en la zona donde se veía la sombra del cadáver
- 57:44del gato. Mi mamá me dijo que lo más probable
- 57:48es que el gato dejara rastro de su aroma o algo,
- 57:51que por eso los animales se reunirían ahí. Me aseguró
- 57:57que lavándolo con un poco de cloro, se iba a
- 58:00quitar aquella sombra, así como los gusanos, pero no fue así.
- 58:06Toda la semana estuvo lavando el piso, pero la sombra
- 58:09no desaparecía, usó de todo, pero comenzaron a entrar gusanos
- 58:14a la casa. A la que le fue peor fue
- 58:18a mi hermana, pues una noche abrió la puerta del
- 58:21patio para ir por una toalla, que estaba tendida afuera,
- 58:25y le cayeron los gusanos que estaban en el marco
- 58:28de la puerta, en la parte de arriba. Luego un
- 58:33aroma animal muerto llegaba a nosotras desde el patio, pero
- 58:37no encontrábamos que despedía ese olor. También vimos como la
- 58:41puerta del patio siempre amarecía manchada del vidrio que tenía.
- 58:46Eran como puntitos negros, de humedad, pero tampoco supimos cómo
- 58:50era posible que eso sucediera o por qué. Todo se
- 58:56estaba poniendo muy raro, pararon los sonidos de los trastes
- 58:59chocando o quebrándose, pero la sensación de que algo nos veía,
- 59:04nos ocurría a las tres. Unas dos o tres semanas después,
- 59:09la salud de mi mamá empeoró, ella estaba internada, porque
- 59:14comenzó a verse amarilla de la piel y los ojos.
- 59:19En ese momento pensábamos lo peor, así que mi papá
- 59:22tuvo que venir a ayudarnos con el papeleo del hospital,
- 59:26pues como éramos menores de edad, él se encargaba de todo,
- 59:30también se quedaba a dormir con nosotras para cuidarnos. Entonces
- 59:34nos dimos cuenta que Toxie, el que era su gato,
- 59:37ya no toleraba a su anterior dueño. Le arañaba, se
- 59:43ponía agresivo, también llegó a llorar de una manera amenazante
- 59:47cuando lo veía entrar al cuarto de mi mamá. En
- 59:52medio de todo el estrés por la posible muerte de
- 59:55mi mamá, se complicó más la situación porque Tamara le
- 59:59dijo a mi papá que tenía que dedicarse a cuidarla
- 1:00:02porque estaba embarazada. Nosotras no teníamos nada en contra de ella,
- 1:00:08así que mi papá sugirió que platicáramos las tres, para
- 1:00:12estar en buenos términos, así podríamos convivir con nuestro futuro hermano.
- 1:00:19Ella se puso como loca al escuchar la sugerencia de
- 1:00:22mi padre, comenzó a gritarle, rompía cosas, le decía que
- 1:00:27no podía seguir ayudando a mi mamá. Decía que nosotras
- 1:00:32estábamos haciendo un plan para separarlos y que ahora con
- 1:00:36su embarazo estábamos celosas que temía que le hiciéramos algo.
- 1:00:42Hasta la fecha no entiendo qué le pasó a esa
- 1:00:45señora en la mente, estaba como poseída, comenzó a maldecir
- 1:00:49a mi pobre mamá, y Clara no se aguantó los insultos,
- 1:00:53le comenzó a contestar en un arranque de ira. Porque
- 1:00:56mi papá le dijo que no podía abandonarnos, Tamara se
- 1:01:00fue sobre mi hermana Clara y le arañó la cara
- 1:01:02de una cachetada, y ella le contestó mordiéndola. Se armó
- 1:01:08una pelea, que terminó mal, mi papá decidió ayudarnos de
- 1:01:12lejos una temporada, mandó a una enfermera a que cuidara
- 1:01:16de mi madre, también nos mandaba dinero con ella, pero
- 1:01:20dejamos de verlo. Lo más raro, es que seguido veíamos
- 1:01:26el carro de Tamara fuera de la casa, siempre me
- 1:01:29imaginé que era porque vigilaba que mi papá no regresara
- 1:01:32a vernos. Pero un día, Susie, la enfermera que nos ayudaba,
- 1:01:39nos dijo que vio como una mujer vertía tierra afuera,
- 1:01:42en nuestra entrada, comencé a buscar en internet, pues algo
- 1:01:46no me cuadraba. Tamara estaba haciendo algo y yo tenía
- 1:01:50que averiguar qué. Estuve buscando por horas, y lo único
- 1:01:56que encontraba era brujería, pues al parecer ella estaba vertiendo
- 1:02:00tierra de panteón en la puerta para matar a mi mamá,
- 1:02:02yo estaba aterrada, así que como pude, para no sonar loca,
- 1:02:08les dije a mi hermana, a mi mamá y a Susie,
- 1:02:11lo que había encontrado en internet. La única que no
- 1:02:15creyó ni media palabra fue mi madre, me decía que
- 1:02:19estaba muy afectada por su enfermedad, pero que eso no
- 1:02:22tenía nada que ver con lo que estaba pasando, que
- 1:02:25esas cosas no existían, y me dijo que rezara por Tamara,
- 1:02:29por nosotras, que Dios nos iba a ayudar. No era
- 1:02:35necesario pensar en más, si estaba pasando algo así, mi
- 1:02:39mamá no iba a creerlo, lo único que hice fue
- 1:02:42vigilar la casa, y entonces comencé a ver las cosas
- 1:02:46que Tamara dejaba en la entrada. Lo que arrojaba eran
- 1:02:51cosas como tierra, vi algo aceitoso de color negro, incluso
- 1:02:55vi marcas, números y símbolos en la tierra, pero nunca
- 1:02:59vi a Tamara. Pensaba que lo mejor era esperar, y
- 1:03:04en una oportunidad, decirle a mi papá lo que Susie
- 1:03:07había visto, sin alarmarlo por las cosas que comencé a
- 1:03:11ver afuera de la casa. Nada se calmó, esa especie
- 1:03:16de maldición estaba haciendo efecto o todo era una gran coincidencia.
- 1:03:23Comenzaron a salir muchas cucarachas grandes del bajante de lavamanos,
- 1:03:27también se rompían cosas muy seguido, como el tubo del
- 1:03:31agua de la regadera, siempre se abría o boteaba. También
- 1:03:36seguido amanecían las llaves del gas abiertas, vivíamos asustadas de
- 1:03:41provocar una explosión sin querer, y en medio de ese caos,
- 1:03:45mi mamá parecía agonizar, pues ya no se paraba de
- 1:03:48la cama, le pusieron una bolsa en el estómago porque
- 1:03:51le quitaron gran parte del intestino. Ella estaba sufriendo mucho
- 1:03:57y el gato se la vivía debajo de su cama.
- 1:04:00Todo el tiempo quería estar con ella. El doctor nos
- 1:04:03dijo que teníamos que deshacernos de Toxie, pues podría causarle
- 1:04:07una infección a mi mamá. Entonces comenzamos a buscarle una casa.
- 1:04:14Mi papá llegó esa tarde a traernos mandado. Nos dijo
- 1:04:17que él se lo llevaría, que no importaba si Tamara
- 1:04:21quería o no, él nos iba a ayudar. Estábamos buscando
- 1:04:26la transportadora para gatos, para meterlo ahí, cuando escuchamos un
- 1:04:31ruido de cosas quebrándose. Corrimos al cuarto de mi mamá
- 1:04:36y la vimos tirada en el suelo, afuera del baño,
- 1:04:39el gato estaba sobre de ella, estaba como loco, sacaba
- 1:04:44las uñas, se erizaba, miraba a un rincón del baño
- 1:04:48y maullaba muy fuerte, como amenazante. Lo peor es que
- 1:04:54no sabíamos a qué estaba intentando atacar, pero jamás se
- 1:04:57bajaba de mi madre, permanecía a su alrededor protegiéndola, fue
- 1:05:02imposible tomar al gato y sacarlo de la casa. Mi
- 1:05:05mamá se recuperaba del desmayo, pero sin ir al hospital
- 1:05:09porque no quiso ir. Toxie estaba debajo de la cama maullando,
- 1:05:15no paraba desde hacía rato, eran como gritos de locura
- 1:05:19y no podíamos callarlo con nada. Esa noche no comió,
- 1:05:25tampoco al día siguiente bajó a hacerlo, incluso le llevamos agua,
- 1:05:30pero no salía de debajo de la cama, pensamos que
- 1:05:33tendríamos que mover la cama para sacarlo. Por la tarde,
- 1:05:39cuando regresé de trabajar, acostamos a mi mamá en el
- 1:05:42sillón de la sala y comenzamos a mover todas las
- 1:05:45cosas del cuarto, para levantar la cama, nos estaba ayudando
- 1:05:49Susy antes de irse a descansar. La idea era arrinconar
- 1:05:55al gato, lanzarle una toalla, para luego meterlo en la transportadora,
- 1:06:00y así se lo llevaríamos a mi papá, habíamos terminado
- 1:06:04de mover algunas cosas, sacamos el colchón, movimos la mesita
- 1:06:08de noche, y cuando nos pusimos de lado a lado
- 1:06:11de la cama para levantar la base, vimos una enorme
- 1:06:15mancha negra en el piso, justo del lado donde mi
- 1:06:18mamá dormía. Susy se persignó, nos dijo que eso no
- 1:06:24era normal, no vimos a Toxie, no supimos en qué
- 1:06:27momento salió de debajo de la cama, lo estábamos buscando
- 1:06:31entre las cosas del cuarto, cuando Susy nos dijo que
- 1:06:34parecía una cara, la mancha en el suelo. Mi hermana
- 1:06:40y yo nos cubrimos la cara, al ver que sí
- 1:06:42parecía una cara, una de un hombre viejo, y en
- 1:06:46ese momento escuchamos gritar a mi mamá. Fuimos con ella
- 1:06:51y vimos cómo estaba parada en la puerta del patio,
- 1:06:54la vimos temblando, también lloraba, todas vimos cómo Toxie estaba decapitado,
- 1:07:00tirado en el suelo. Después de eso, mi mamá tomó
- 1:07:05nuestras cosas y fuimos a casa de mis abuelos a
- 1:07:08rogarles que nos ayudaran, yo no estaba de acuerdo en
- 1:07:11irme con ellos, pero me dio mucho alivio ver que
- 1:07:14mi abuela estaba muy enojada, diciéndole que iba a ayudarnos,
- 1:07:19pues esa bruja no iba a matar a su hija.
- 1:07:23No entiendo, hasta la fecha, cómo una mujer tan religiosa
- 1:07:27como mi abuela cree en la brujería, incluso era la
- 1:07:31que menos imaginaba que me iba a creer, cuando les
- 1:07:34conté a todos lo que veía, en la puerta de
- 1:07:37la entrada de la casa. Entonces ella me explicó con
- 1:07:42detalles cómo funcionaba la brujería, lo que significaba la tierra
- 1:07:47negra en nuestra puerta, también los números y símbolos en
- 1:07:50la tierra. Al parecer mi madre tenía un trabajo de
- 1:07:55muerte que Tamara estaba haciendo para quitarla del camino porque
- 1:08:00quería a mi papá para ella sola. Esa mujer definitivamente
- 1:08:05estaba loca de celos, estaba paranoica pensando que mi papá
- 1:08:10podría quedarse de nuevo con mi mamá por estar enferma,
- 1:08:13así que quiso hacer de todo para lograr deshacerse de
- 1:08:17mi mamá. Afortunadamente las cosas mejoraron. Al ir a vivir
- 1:08:23con mis abuelos, mi abuela María estaba convencida de que
- 1:08:26entonces el divorcio de mi mamá había sido causado por
- 1:08:30aquella bruja. Así fue que la perdonó, pero tuvimos que
- 1:08:36soportar a la abuela muchos años, lo que ella quería hacer,
- 1:08:40lo que ordenaba. No fue sencillo, pero al parecer en
- 1:08:45el mundo de la brujería se puede combatir fuego con fuego.
- 1:08:51No eran cosas que me decían, yo tuve que espiar
- 1:08:54para poder enterarme un poco de lo que pasó, al
- 1:08:57parecer mi abuela contrató a alguien para contrarrestar lo que
- 1:09:01estaba haciendo Tamara, mi mamá mejoró, aunque quedó con secuelas
- 1:09:05por la enfermedad, pero la veo feliz, tranquila e incluso
- 1:09:09trabaja en lo que le gusta hacer. Ya no pregunto nada,
- 1:09:14es mejor dejar las cosas así, solo por curiosidad he
- 1:09:18leído sobre hechicería, amarres y brujos, es algo que no
- 1:09:22logro entender, incluso me compré un perro porque ahora me
- 1:09:26dan mucho miedo los gatos, pues he leído que ellos
- 1:09:29son portales al otro mundo. Relatos anónimos