Latest / Qué mi mamá no se entere / T2 E21. La educación en nuestros tiempos
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- Gina: Hay una generación que aprendió matemáticas, geografía, ortografía y también a detectar objetos voladores dentro de un salón de clases porque antes un maestro no necesitaba una plataforma digital para llamar tu atención, simplemente tenía un borrador y muy buena puntería. Caro: Pero aquí viene la pregunta incómoda. Cuando decimos antes si nos educaban, antes respetábamos a los maestros, antes los niños no tenían tantos problemas. Estamos recordando una mejor educación o estamos romantizando cosas que simplemente aprendimos a soportar o a tolerar. Gina: Bienvenidos a la segunda temporada de que mi mamá nos entere. Sí, llegamos a la segunda. Yo soy Gina. Caro: Yo soy Caro. Marco: Y yo soy Marco. Gina: Y decidimos empezar esa temporada metiéndonos directamente en problemas. ¿Por qué vamos a hablar de la educación? Pero no desde los libros de pedagogía. Vamos a hablar de la educación que vivimos nosotros. O sea, en los 80 y en los 90. Marco: entre castigos, repetir cosas y bueno pues no teníamos idea de estos grupos de WhatsApp que creo que las mamás son felices y otras odian estar en los grupos de WhatsApp. Obviamente no existían estas plataformas como Classroom o Brightspace y la inteligencia artificial que pues ahora les resuelve a muchos las tareas que a nosotros nos costaba por lo menos caminar de aquí de tu casa a la papelería y pensar. Gina: Por eso, hoy vamos a iniciar con una pregunta que quiero que me respondan rápido, como se acuerden. ¿Qué es lo primero que se les viene a la cabeza cuando piensan en escuela? Caro: Un uniforme, para mí el uniforme. Marco: Yo a hacer amigos. Gina: Yo levantarme temprano, me chocaba. Marco: bueno, que yo tuve como ambivalencia, primero me tocó la mañana y luego una temporada en la tarde, entonces era así como la experiencia, pero siempre el llegar a encontrarse con nuevas amistades o con los amigos que ya tenías mucho tiempo, creo que eso era lo más divertido. Gina: Ay no, porque tú eres social. mí yo creo que eso lo que más me daba miedo. Me chocaba enfrentarme a una nueva escuela, a un nuevo, ¿saben quién? Si te van a hablar, no te van a hablar. Si ya tenías tu grupo, pues sí, obviamente. Pero si no, qué horror. Y también ya me acordé que ya les conté en otro capítulo que lo que me viene a mí con escuelas es dolor de estómago. Que antes Caro: Gracias. Gina: de ir a la escuela me daba un dolor de estómago o me enfermaba de diarrea porque no quería ir. Sí, qué horror. Marco: a ver el estrés, yo no sé si les pasaba ustedes pero también que se iban pasando como la reputación de te va tocar con esta maestra, es la mala de la escuela. Caro: Bueno, sobre todo cuando tienes hermanos mayores, ¿no? Por ejemplo, yo que seguí después que mis hermanas, Liz y nuestra otra hermana, si nos decían esta maestra está bien o esta maestra es horrible o así, pero no siempre te tocaban porque en nuestro caso había generalmente dos clases por nivel, ¿no? Pues era Gina: Mm-hmm. Caro: el A o el B. creo que algunas no nos tocaron igual a las dos o las tres. Marco: Pero como que siempre había este, pues no sé si explicar como una especie de top ten entre las mamás que se iban diciendo así de, no, esta maestra es súper exigente! ¡Uy, esta maestra deja mucha tarea! Y entonces ya las mamás iban haciendo como su auto evaluación de, a ver cómo nos va el siguiente ciclo escolar. Y yo me acuerdo perfecto que mi mamá siempre fue como... Ella debió haber trabajado en la preproducción de películas. Ella era perfecta para hacer scouting de... esta escuela dicen que es la mejor, voy a ir a investigar. este grupo es el mejor, quiero que Marco se cambie a este grupo porque es la mejor maestra. Entonces siempre era el sufrimiento de que mi mamá hacía primero su scouting de ver qué era lo que nos convenía y de repente terminábamos en cosas horrorosas porque pues obviamente era cambiarnos de grupo, cambiarnos de escuela y... y luego no funcionaba como ella se lo había imaginado y al final terminábamos sufriendo porque era una maestra que no le caíamos bien porque creo que también ese era pues parte de la química no? quisieras clic con la maestra o el maestro que te tocaba pues porque si no ya era así de ya sufrirá todo el año Gina: Yo no me acuerdo haber hecho nunca química con los maestros, tampoco me acuerdo que mi mamá se haya involucrado tanto. sea, se involucraba en el sentido de que nos preparaba los uniformes, nos forraba los libros y ese ritual me encantaba, siempre me encantó. Pero así tanto que se metiera o que supiera los maestros, yo no creo que se haya enterado ni quién nos daba. Algunos sí, porque creo que también lo contamos, que mis papás usaban la estrategia de si mis hijos no van bien a la escuela, vamos a... ¿cómo se llama? a sobornar, no, no soborna, Marco: jajaja Gina: a ser amigos de los maestros, Entonces Caro: se lo Gina: los invitaban a la casa, venían a las cenas y todo y a partir de ahí nosotras ya éramos como no intocables, pero sí como que ya nos trataban mejor. Caro: favoritas, pero más bien eso fue como en la etapa de primaria Max, porque ya después ni se alpas nunca se involucraron en nada, las actividades o en ir inclusive a voluntariar, ¿no ves? Que había una cafetería que a veces las mamás voluntariaban, mi mamá jamás, nuestra mamá jamás fue realmente ninguno de los dos, mi mamá sí, tal vez nos metía en escuelas privadas porque ella siempre insistió que fuéramos escuelas privadas, pero una vez que ya estamos en escuela, ya sí de bueno, ya ustedes ahí lleguen como puedan, hagan sus lunches. A mí no me tocó que me preparaba mi uniforme. Gina: pasamos chiquitas sí, pero para mejor yo creo que para nosotros era mejor como nos sentíamos más libres, no? Yo no hubiera querido que mi mamá fuera a la cafetería o no verla ahí, Caro: Bueno, por el perfil que tiene nuestra mamá, no, ¿quién va a querer eso? Va a salir peleada ahí con todos. Pero que sí me va a Marco: hay que recordarle a la audiencia que en su caso pues son seis hermanos y en mi caso somos nada más dos entonces pues sí obviamente el repartir tanto tanto amor y tanta educación a tantos pues está complicado pero pero al final pues sí o sea es dependiendo yo creo que la escuela y dependiendo también tu personalidad por ejemplo mi mamá durante un tiempo pues solamente se dedicó al hogar, no dejó de trabajar y entonces era como toda la atención a nosotros y creo que ahí también se volvió excesivo porque como solo era eso lo que hacía bueno aparte de otras actividades del hogar pero entonces involucraba de más entonces era la mamá que decías así de por favor ya desaparece porque está ahí la mamá que se apuntaba así de yo voy al paseo con los niños a cuidar niños yo este participo este justo no como el lunch colaborativo yo este voy a participar en la dinámica del día de las mares y así de ya por favor desaparece. Gina: Quiero mi espacio. Caro: ¿A qué edad quieres que desapareciera? Porque yo hago eso con mis hijos. soy... Me encanta. Marco: Yo lo disfruté en la primaria y en el kinder, pero ya en la secundaria es así como de ya por favor mi espacio. Ahora siento que los niños, por las condiciones y por cómo está el mundo, se va postergando. Entonces, por ejemplo, yo ahora este año incursioné dando clases en bachillerato y tengo todavía alumnos que dependen mucho de su mamá. Pero pues obviamente cada personalidad es diferente. Ya se me haría extraño que la mamá estuviera ahí sentada al lado del chavito en la universidad. Ahí sí, es así como... Gina: ¿Saben que acabo de ver un estudio? O sea, lo voy a decir quizás muy mal porque mi memoria es muy mala y lo acabo de ver ayer, pero se me hizo súper interesante. No es un hombre que sacó un libro y que decía cómo ha cambiado la sociedad. Desde el punto de vista de un psicólogo, por ejemplo, las razones por las que alguien iba al psicólogo y que en épocas pasadas las personas iban... a los psicólogos para trabajar problemas con su mamá o con su papá o sabes que tengo problemas con mi papá, no he logrado superar esto o a veces ni sabían pero salía eso, todos los problemas que tuvieron en la infancia y que ahora la nueva generación que quizás es a partir de nosotros o quizás un poco después van al psicólogo porque ya no saben cómo lidiar con sus hijos, cómo educarlos. Tienen tanto miedo de cometir los errores que cometieron sus papás que más bien dicen o sea, tengo ese problema con mi hijo, ¿cómo lo soluciono? Y se me hizo súper interesante porque cambió completamente el punto de vista. Antes era del papá, bueno, de la persona hacia tus papás y ahora es de la persona hacia tus hijos, le hicieron una pregunta más bien a los adolescentes, que cómo sentían que eran sus papás, ¿no? Que si sentían que eran firmes. o que eran muy claros los límites que tenían poner y la mayoría puso que no eran claros los límites y que no eran nada firmes. Y cuando le preguntabas a los papás de sus papás, ellos decían que sus papás, claro que eran superfirmes y claro que había un límite como muy marcado. Entonces también eso se me hizo superinteresante. Entonces ahora que hablamos de educación, o el ver cómo se ha transformado esto. Caro: Así. Marco: que está muy raro, son como muchos factores a mí como profesor, muchos profesores se cuestionan que estamos perdiendo esta capacidad de aprendizaje de cuando tú estás viendo el pizarrón y tú refuerzas el aprendizaje al escribirlo y ahora muchos alumnos, a mí me toca ya alumnos de bachillerato y de universidad, ya nos llevan cuadernos entonces todo es, le tomo foto con mi teléfono o lo escribo en la computadora, entonces vas perdiendo como esta pues sí, esta capacidad de razonar ahora también ha cambiado muchísimo la educación yo empecé a dar clases en el 2001 y del 2001 al 2026 aparte de que se atravesó la pandemia ha cambiado muchísimo el cómo te involucras con los alumnos yo siento que tuvimos tanta represión nosotros en los 80 y los 90 tuvimos una educación casi militar que yo creo que los nuevos papás decidieron como ser más relajados y ahora nos pasamos del otro lado muchas cosas que hemos hablado también en otros episodios necesitamos llegar a un término medio porque ahora tú no le puedes decir nada a un alumno, tienes que hablar bonito porque no se sabe si se va ofender, no sabe si va a salir sus sentimientos, toda esta parte de que no lo... o sea, yo me acuerdo de la primaria, tuve una maestra que me jalaba las patillas o lo que decías al principio, te vientan el borrador, el giz, eso es penadísimo, no puedes ni siquiera tocarlos, entonces... No digo que unas cosas estuvieron bien y otras mal, más bien el contexto ha cambiado, para algunas cosas creo que muy bien, porque ahora por ejemplo a nosotros nos piden ser más como una especie de coach, no ser el maestro que impone y eso a mí se me hace que está más enriquecedor, creo que los tres crecimos haciendo planas y a mí las planas no me sirvieron de nada así de repetir mil veces y... Gina: Aprenderte de memoria las cosas. Marco: Ajá, memorizar a lo tonto sin razonar, eso creo que que bueno que cambió porque no tiene chiste, no hay cosas que estudias para ese día y se te olvidan al otro. Ahora pues no sé, con caro. Caro: Cuando dices que nos tocó a la escuela militar, creo que más bien a nuestros papás les tocó a escuela militar, o a sus papás, no a nuestros abuelos. Ahí sí era de lo que yo he escuchado. Y digo, tampoco a nosotros nos tocó tan así. que en los años... 40 o así, el profesor o los maestros eran casi casi al mismo nivel que un doctor, en una ciudad o en un pueblito, eran figuras así importantes de la sociedad. Y hoy en día si los han bajado, yo creo que ni siquiera al mismo nivel, menos que un alumno. Entonces eso no está bien, como decías en el estudio este, los chicos o las nuevas generaciones, cualquier persona cuando está desarrollándose y creciendo lo que buscan son límites. Tratas de rebasarlos y todo es natural que quieras revelarte y así, pero por lo mismo, porque no sabes como si vas como gallina con sin cabeza, no sabes dónde está el fin, sabes hasta dónde puedes llegar, como que causa mucha confusión a las nuevas generaciones, entonces... Yo no sé cuál es la respuesta, pero sí tenemos que vascular un poquito más para hacia el centro. Ni tan de un lado, ni tan militares o nácidas. Gina: Pero no es como dices buscar el equilibrio porque si ponemos de ejemplo nuestra educación, la verdad es que yo siento que nuestra educación, más bien el rigor que tenían mis papás era muy laxo. O de un punto de vista de un niño era súper cool, ¿no? Era súper cool. Cuando no queríamos ir a la escuela, o sea, tuvimos una etapa en donde nunca nos gustaba ir a la escuela, sobre todo cuando estábamos en Kinder, o sea, no íbamos. Nosotros cumplíamos. Caro: Todos los días pasamos por esa etapa. Estuvimos en la etapa, todo mundo pasa por esa etapa. Gina: Pues sí, no íbamos a la escuela Un punto de vista desde aquí, nuestra educación fue bastante laxa, o sea, sí había límites y todo, pero mis papás eran bastante laxos. Y una de mis problemas ahora como adulta es la disciplina. O sea, porque incluso nos metían a deportes que están muy bien, ¿no? El taekwondo, hacer esto, hacer el otro, pero no había continuidad. Entonces, yo como adulta me acuesta mucho ser adulta conmigo misma, ¿no? Porque tengo esta misma laxidad de, ay, no pasa nada, ¿no? Si lo dejo, no pasa nada si no lo acabo. Entonces, yo digo que es esencial. Y si me preguntan de cómo me hubiera gustado a mí mi educación, si me hubiera gustado que fuera mucho más dura, o sea, sin llegar a ser de, aquí se hace lo que yo diga y ya no más y no... Solo lo que yo digo es todo, pero con mucho más claras las reglas, como dices, para no andar como esta gallina de gollada corriendo para ningún lado. Creo que las personas disciplinadas pueden llegar a hacer muchas más cosas. Y si lo adquieres desde los niños, no quiere decir que yo ya no pueda, pero me cuesta más. Una persona que aprendió a ser disciplinada desde niño, ya sea porque estuvo en un deporte, sea, ya sea porque lo que sea, mi papá es una persona súper disciplinada. y por lo mismo es muy constante. Entonces, eso... Marco: Entonces es como que cada quien habla de cómo le fue en la feria, porque te estoy escuchando pero por ejemplo yo estuve al revés, mi mamá era súper exigente y era de las clásicas de si se porta mal, haga lo que tenga que hacer, entonces era así como que nos está entregando al diablo, pero al final... si te repercute porque ahorita yo te estoy escuchando y lo que hemos hablado en otros episodios y la temporada pasada hasta el final llevamos muchos años de convivencia los tres y yo soy super aprensivo, soy super ñoño, super metódico porque esa fue la educación que yo tuve y entonces a mí de repente me desespero y digo, quisiera relajarme y ser así como de, que me valga el gorro, yo tengo que seguir, y a ti te ha pasado, cuando viajamos yo traigo yo un itinerario, entonces lo tengo que seguir porque si no entonces ya salió todo mal, yo sí fui a la escuela a hacer planas y mi mamá era de, no puedes faltar esta obligación ir a la escuela, entonces nosotros íbamos y siempre contamos en la familia la anécdota del terremoto del 85 yo iba en segundo de primaria terminó el terremoto y mi mamá si de no pues hay que ir a la escuela aunque sea tarde pero tú llegas a la puerta y entonces me dejó y había como cuatro niños y entonces ahí yo con cuatro niños así de no va a haber clases de cayó la escuela Y hasta que recapacitó mi mamá, como a las dos horas dijo, bueno, sí, ya voy partiendo, va a haber clase. Pero, o sea, era... Gina: No, Marco: muy metódico, entonces al final sí te repercute y al final es la personalidad que vas haciendo de adulto y suponga mucho les pasó y justo ahora con sus hijos dice bueno pues no quiero repetir eso mi hermana y yo tuve la misma educación y mi hermana ahora es como lo que cuentan ustedes de sus papás. Mi hermana es así, no quieren ir a la escuela, no vayan, no pasa nada, todo está bonito, quieren hacer este deporte, háganlo, ya no les gustó, no lo hagan, hagan otro, así como... entonces pasamos de un lugar a otro sin llegar a lo mejor a un término medio. Caro: Pues sí, es porque más bien lo que te iba preguntar que se me hace muy interesante, ¿no? Como dos personas en la misma casa, o son totalmente diferentes. Yo imagino que si tú fueras papá, tú serías más estricto, más... O sea, tú seguirías con la misma dinámica, ¿no? De igual entorno al Marco: sí, seguro. Caro: extremo, pero muy parecida a la de tu mamá, ¿no? Pero porque es tu personalidad. Entonces, como dicen en inglés, ¿no? The nature or its nurture, ¿no? Que es ya la naturaleza o es también el entorno, ¿no? O sea, el que tiene de forma. con los dos. Marco: ahí a lo mejor también tiene que ver, por ejemplo, tu caso, ¿no? Tu esposo y tú tuvieron dos educaciones diferentes y entonces, justo les toca mediar. Cuando a lo mejor las dos personas son iguales de relajadas o las dos personas son iguales de ñoña, pues a lo mejor es donde se pone más, más feo el asunto dependiendo para donde vaya. En el caso de mi hermana, pues mi cuñado es igual, entonces es como de, Todo está bonito. Caro: Pero está bien que sea porque como pareja tienes que... o es muy triste cuando las parejas se contradicen, los papás se contradicen, ¿no? niño, un mamá, es muy confuso para el niño, Que una mamá le diga algo y el papá le dice otra cosa y entonces es súper confuso, pero sí. Hay de las cosas que reflexionar antes de tener hijos con tu pareja. Marco: Y justo me pasó ayer le hice una pregunta a una alumna de la clase de bachillerato de con quién con quién tenía estábamos viendo como esta onda de misuar mensaje receptor no como haces todo los la comunicación básica y entonces yo le preguntaba con quién se comunicaba mejor y entonces ella inmediatamente me dijo con mi papá porque no me juzga y entonces dije o sea ya no tienes tolerancia de que sabes que es la autoridad o que es tu mamá y tu papá y entonces como ya no me contestó lo que yo quería automáticamente lo descartas y te vas con el que a lo mejor no te dice nada por llevar la fiesta en paz Caro: grandes. Gina: Como el ejemplo que siempre usamos de Malcolm, O sea que la mamá era vista como villana, pero realmente era la ella la que educaba a todos, Lo que le ponía orden y que gracias a ella, Marco: Claro. Gina: Como que había cierta estabilidad. Entonces sí es muy fácil como juzgar también, Marco: y en su caso pues al ser tantos, pues yo creo que también era todavía más difícil es como de hay que se vayan este educando Caro: Bueno, para mí, ejemplo, lo que me queda muy claro es que mi papel como mamá no es resolverles la vida a mis hijos, Es más bien estar ahí, trabajo como padre es acompañarlos y enseñarles y saber que hay otro mundo afuera y que ahí van a ver el otro lado de lo que no ven en tu casa, que es muy importante, son las bases, pero también la escuela, la calle, los amigos y todo eso es otra parte para ellos, de la que ellos eventualmente van a aprender y se van a formar. Y en mi experiencia personal, por ejemplo, cuando estábamos en Estados Unidos, eso he platicado en otro podcast que vivimos un tiempo en toda la vida de mis hijos, la de Estados Unidos y ahora nos mudamos a Francia. La educación es muy diferente, la cultura es muy diferente y todo eso. Entonces mi esposo y yo somos pues ni de aquí ni de allá, ¿no? Pero como un intermedio. Pero yo estaba más alineada a los valores de Francia, Europa, siendo mexicana de tradiciones, de cultura y así. Y a mí me costaba, nos costaba mucho trabajo. como no limitar a mis hijos porque pues ellos iban a la escuela y pues un mundo capitalista con un materialismo y demás y nosotros tratar de ser pues más conscientes, más ñoño, así que no. Entonces es un poco difícil el papel que tuvimos que jugar de poner muchos límites porque pues su entorno a nadie le ponen límites pero ellos sí es como que se oye muy injusto, ¿no? Entonces ahora que estamos acá es como más fácil esa tarea. Una de las razones por las que nos venimos acá también es porque pues... nos ha hecho más fácil la tarea esa de ya no somos nosotros nada más los que tenemos que imponer esos valores, porque la cultura también está, la sociedad está formada de esta manera, que está más alineada con... como nosotros pensamos, pero al final, mi, resumir esto es, no me tengo que poner tanta presión, ¿no? Porque es, simplemente ya, yo no les puedo resolver la vida, al final ellos van a lo que ellos quieran y simplemente yo les puedo dar las bases y mostrarles las herramientas y ya ellos ahora piensen que es mejor. Gina: Y todo se ve diferente con un poco de, Retrospectiva. Porque muchas de las cosas que yo me quejaba cuando era niña de la escuela o de la educación, lo que sea, ahora también lo agradezco. Por ejemplo, esto que yo mismo estoy criticando a mis zapas que eran muy laxos, que me faltó más disciplina y límites, la contraparte es que gracias a eso yo me siento una persona muy creativa, ¿no? Con muchas posibilidades. ¿Por qué nos dieron esa facilidad de tener este mundo? de posibilidades, eso diría yo, de todo es posible. Entonces eso también lo agradezco mucho, que en Francia, pese a que tenemos valores similares, les cuesta este realismo mágico. Caro: o esta apertura las posibilidades. Marco: Sí, que eso creo que está bonito, que te enseñan a resolver, o sea, al final la vida se trata de eso, ¿no? O sea, no te va a aprender y repetir como merolico las cosas de la escuela, no te van a ayudar a resolver cómo enfrentarte a una situación en especial en la vida. Entonces, a mí, por ejemplo, que siempre tenemos este... esta retroalimentación, no de compararnos, de que tuvimos una educación diferente, yo siento que ustedes son más libres y más abiertas a decir, bueno, pues vamos a migrar, vamos a hacer otra cosa, ahora sí que sin miedo al éxito, ¿no? Gina: No, Marco: Y yo que vengo de una educación súper rígida y estructurada, entonces sí me aviento, pero me cuesta mucho trabajo, o lo sufro. Entonces, al final... Caro: No Marco: lo que decía hay que llegar a un término medio porque ni está tan padre de ser así súper ñoño estructurado de así debe de ser. sea, yo hay días que hago mi lista de lo que tengo que hacer en el día para tener un orden y entonces de repente me desespero y digo, pero por qué? O yo estoy viviendo solo y yo me conduzco solo, pues da igual si me equivoco, si lo hago después, por qué tengo que seguir la lista? No, o sea, no le tengo que rendir cuenta a nadie, pero es pues vaynes arrastrando cosas de cómo te pues sí, cómo te educaron o cómo era tu escuela. También hay escuelas muy rígidas y hay escuelas ahora no sé en Francia pero ya aquí en México hay tipos de educación más este tradicional de educación tipo Montessori, sé libre y ve a pensar al parque y regresa. o sea también está está divertido y creo que esa es la tarea de los papás, que encuentres qué tipo de educación te funciona. o sea, a lo mejor hay Caro: Mm-hmm. Marco: una personalidad que sí necesita estructura y hay otra que no funciona con la estructura. Yo siento que en su caso con seis hermanos. tal vez si hubiera habido la posibilidad de hacer un estudio creo que ustedes, las tres mujeres son de esta educación de ser libre, que las dejen pensar, las dejen crear, las dejen experimentar y tal vez sus hermanos sí necesitaban una educación más estructurada por su personalidad, creo yo, sin ser psicólogo ni arreglar el mundo. Gina: Pero aquí lo interesante también es que se puede contrabalancear, por ejemplo, mí ahora que te describes a ti, Marco, mí tu estructura me da paz. O sea, yo creo que por eso nos llevamos también. Porque, ¿sabes? Hay una parte de estar contigo y que también me pasa con mi marido porque él es también súper estructurado. Yo me puedo relajar porque yo sé que tú eres estructurado. Marco: si que alguien va a resolver Gina: Ajá, y que hay un plan B, ¿no? A veces yo no pienso en nada y me aviento como dices, pero hay alguien que va a estar ahí que dices, esto es cuando estoy contigo, yo sé, Marco, está Marco. Cuando estoy con mi pareja, bueno, ahí está, O sea, también tengo que Marco: Sí. Gina: encontrarlo en mí, yo lo sé, pero cuando no se puede, está bien encontrar amigos, parejas, ¿no? Que te contraequilibren. Marco: Pues sí, bien de lo así, sí. Caro: Pues sí, Marco, porque al final tú eres así y de alguna manera todas esas estructuras, esas listas y demás es quién eres, no primas a esa persona que está en ti, que realmente ayuda a tu equilibrio y a tu salud mental. Marco: El podcast se volvió terapia para Marco, resuelva sus problemas. Gina: Y a de los demás. Caro: Resolverles. Marco: No, ahora digo, está chistoso porque la dinámica del tema... Yo estaba como muy receptivo porque al final pues yo soy maestro y llevo ya más de 20 años dando clases pero ahora que ustedes me están haciendo pensar, yo llevo una estructura de la clase y por ejemplo a mí me califican muy alto y les gusta mi clase y estoy ahorita justo pensando, a lo mejor les gusta porque encuentran que hay una estructura, sea yo llego siempre con algo que vamos a ver y lo vamos a terminar, hay un principio y un fin y de repente se quejan los alumnos de que pues hay profesores de ¿Qué quieren hacer hoy? Si de no manches, sea, te pagan para dar clases y ellos están pagando por la colegiatura como para que te pregunte qué vamos a hoy, pues tú eres Caro: mmm Marco: el que tienes que aportar, ¿no? Gina: Pues sí, sea, recordemos de nuestra infancia. ¿Cuáles son los mejores maestros que tuvimos? ¿Los que eran súper barcos? No, de esos nadie se acuerda. O sea, en el momento, no hay clases, barco. O los que realmente te enseñaron algo. Yo de los pocos que me acuerdo es porque realmente aprendí algo de ellos, Que supongo que es lo que encuentran tus alumnos contigo, Marco. Esa estructura que yo te digo en mí misma me da paz, Como que me da, como que hay algo que sostiene. Entonces, es súper importante. Yo creo que todos los maestros deberían de tener estructura, Marco: . Pues lo que platicábamos la otra vez cuando estábamos preparando la segunda temporada que en caso de tu esposo decía bueno es que antes los profesores tenían una enseñanza o tenían pues lo básico de pedagogía yo trato de ser muy empático de que me hubiera gustado a mí recibir de educación o cómo me gustaría que me enseñaran y trato de plasmarlo eso ahora con mis alumnos, no? Si es muy diferente a como yo estudié y también siempre me preguntó me cuestiono de, me gustaría que me recordaran como alguien que les aportó algo en su vida y no como pasar ahí gris entre toda la fila de profesores de toda tu vida. Pero pues sí, tío. Gina: Y los criterios deberían ser diferentes porque me acuerdo cuando estábamos en la NAWAC, ellos se jactaban mucho que los maestros de la NAWAC tenían maestría y de hecho no puedes ser maestro de la NAWAC si no tienes una maestría. Pero eso no quiere decir absolutamente nada, puedes tener hasta un doctorado si quieres, pero si no eres bueno enseñando, no eres un bueno enseñando, entonces lo que tendrían que tener los maestros es buena pedagogía. Más allá de si quieran tener maestrías, doctorados y todo eso, que sean pedagogos, porque no cualquiera, aunque tenga todas las credenciales del mundo. O sea, es un arte, es un don. Qué bueno que tú lo estás viviendo así y que tus alumnos también, pero no cualquiera pueda ser maestro. yo tengo una vecina que, pues, sabe, ¿no?, que yo hablo español, que estaba en la secundaria, el símil de la secundaria aquí en Francia, y que dijo, ay, tenemos una vecina que es mexicana, pues que te dé clases españolígenos. Yo, ¿cómo le voy dar clases españoles si yo no sé? Pero tú hablas español. Obviamente, vino a tres clases. no aprendió absolutamente nada, no volvió a venir y yo les dije que yo no sabía enseñar. Marco: Y si yo no sé ni cuáles son las estrujulas. Gina: Exacto, ¿qué le voy a decir? No entiendo, no entiendo ni cómo yo hablo español, ¿no? Caro: Sí. Marco: jejeje Caro: Así, bueno, ¿estoy bien? Marco: pero tú también claro no, tuviste tiempo dando clases de español. Caro: Sí, sí, sí. A niños de primaria. Pero es un rollo. sea, yo tampoco siento que sea buena enseñando. sea, yo más bien lo hacía por divertir y siento que aprendieron cosillas, pero sí. O sea, lo disfrutaba más bien porque ellos les da gusto verme y era como el break, pero no. Sí, yo también siento que hay que tener un perfil de saber enseñar, ¿no? O sea, no simplemente todos los conocimientos, sino es un don el saber enseñar, el saber explicar, Marco: digo a mis alumnos, tal vez no sea el mejor profesor, pero de que me invento un speech como si fuera stand up para que aprendan, algo he de hacer bien. Gina: No, sí eres buen profesor, yo creo que eres muy buen profesor. Caro: en Marco: un día vamos a ver el podcast desde el salón. Gina: oye sería sería buena idea Marco: pero bueno, hay cosas que se han perdido y ahora me hiciste acordarme de este momento en el el inicio de la clase de comprar tus cuadernos, ahora a eso se me hace muy triste que los alumnos ya no habían su computadora y ya perdieron esta emoción de ir a comprar tus cuadernos, ya más grande era de que si lo quieres con una portada o tú le vas a poner personalidad a tu cuaderno y lo vas a forrar de alguna forma. Gina: Sí, es lo que yo llamo el ritual. O todos los rituales se están perdiendo y es muy triste. A mí de niña eran los olores. Mi mamá era la que ponía todo y me acuerdo que de colo... Bueno, sí, ¿no? Claro, de colores y le ponía stickers en el centro y nuestro nombre y todo. Y ya como tú dices, Marco, en la adolescencia yo forraba mis cuadernos, Y también le ponía el collage, Marco: Claro. Gina: los collages que estaban tan de moda. Recortaba revistas y ponía... Y me acuerdo que... O sea, hasta te volvías creativo, ¿no? Porque lo querías personalizar a lo máximo. Entonces... Marco: Claro. O a finales de los 80, principios de los 90 que se pusieron de moda las carpetas, Y entonces es igual buscarla. Gina: ¡Hola, Strapikeepers! Marco: buscar cosas que fueran con tu personalidad y esto de recortar cosas que veías en las revistas de me gusta en estos tenis, me gusta esta ropa A mí me cuesta muchísimo ahora ver que las bibliotecas, por lo menos en donde doy clases, se convirtieron ya en un lugar como para irte a sentar, escuchar música o prender tu computadora, conectar tu teléfono. Ya no hay libros. Entonces es como de Caro: No, Marco: consulta la biblioteca digital. Y yo no, porque el olor al libro, aunque sea libro viejo, o sea, para mí sí era una experiencia de ir a buscar, ¿no? Y el fichero, ¿dónde está? ¿qué pasillo? Y encontrar el libro y luego te lo encontrábamos ya rayoneado por otra persona que ya lo había leído o que dejó notitas, entonces, no sé, era como todo... ¿Cómo? Caro: que arrancó la página que necesitabas para tu examen. Marco: sí. Gina: Será horrible, ¿sí? Los que nunca regresaban al libro, ¡ay, sí tenemos el libro, pero lo está prestado! No. ¿Cuándo lo van a regresar? Una de las mayores experiencias de mi vida fue entrar justamente a la biblioteca de la UNAM porque es hermosa. O sea, bueno, para mí fue Marco: la Gina: como... súper grande. Nosotros veníamos de Mexicale, de Tijuana, y la verdad, esa era una de las más grandes a las que yo había entrado. Y era como, ¡guau! ¿No? Para hacerme tesis. Y como dices, el fichero de estar buscando. todo vuelvo a lo mismo un ritual era un ritual y están perdiendo los rituales Caro: Las bibliotecas, ahorita que están hablando de bibliotecas yo voy a soñar súper ñoña, pero siempre he dicho que las iglesias son como un lugar refugio seguro cuando estás en una ciudad perdida o así, pero también las bibliotecas públicas que Marco: Claro. Caro: entras y nadie te dice porque no hay como membresía ni nada, no entras, libre y puedes ver y puedes estar ahí. Gina: te puedes sentar, la mayoría son muy bonitas. Bueno, hay algunas que no están tan bonitas, pero la mayoría están muy bonitas. Caro: Sí, ¿no? Qué horror que esté perdiéndose en México, qué triste. Marco: Pues es que todo también lo que decíamos, por ejemplo mis alumnos y eso me pasó ayer también en la sala de maestros que los profesores pues son un poquito más grandes que yo o de la edad y entonces pues con esta frustración de cómo les incentivamos a que investiguen o sea tú les dejas investigar algo y entonces se van rápido a Google o se van a un... Gina: Chá, ché pete. Marco: lo que tengan de inteligencia artificial, entonces ni siquiera lo que decíamos al principio de tener este sistema de razonamiento de leer, copiar y escribir, ellos ya nada más copian todo, lo pegan, pero tal vez ni lo leyeron, te das cuenta porque todos traen la misma redacción, entonces dices, tú no hablas ni escribes así. Caro: No sé. Marco: y entonces es que triste porque ya pierdes esta emoción de voy a buscar, ¿no? Y entonces me acuerdo también de un maestro hace como dos o tres semanas que dice es que no encuentran China en el mapa, ni siquiera le estoy preguntando por un país chiquito, no sé, a lo mejor Nepal, ¿no? Gina: ¡Gina! Marco: O sea, China no lo encuentran en el mapa y tardamos horas y pasan todos y no saben dónde está China y pues de quién será el problema, ¿no? O sea, también... van cambiando las dinámicas, ustedes también deberían sido como yo de vas a la papelería y compras Caro: Ok Marco: una monografía o compras un mapa y entonces pues es como todo este descubrimiento de pedí un mapa del continente asiático, ahí está china Gina: Pero como dices también, había muchas manualidades. Tan solo era, yo me acuerdo de comprar el mapa y había diferentes mapas de México. Uno con el relieve de las montañas, otro con los ríos. Entonces era verlo Marco: hidrografías, montañas... Gina: y muchas veces colorearlo, pegarlo. Y todo eso tiene un impacto en el cerebro. Hace que de alguna Marco: Claro. Gina: forma te entre más. Ahora, nada más lo ves como imagen y ya no hay todos tus sentidos puestos ahí. Caro: contacto con los libros, las maquetas, con el conocimiento. Marco: Sí que hasta aquí lo que decían que la mejor era muy básico la monografía porque era para los que no teníamos chance de tener una enciclopedia en nuestra casa, que también era como típico de los 80 y los 90 que tus papás invirtieran en tu enciclopedia porque era lo más cercano a la biblioteca y cuando no había dinero, cuando no tenías eso pues era recurrir a la monografía pero hasta la misma monografía era pues toda esta experiencia de comprarla, ver qué fotos vienen, luego atrás qué dice, qué vas a copiar de lo que dice. ¿Cómo lo vas a ilustrar? sea, era como un proceso de aprendizaje, como tú dices, más manual, más didáctico. Ahora pues... Caro: Y aquí en Francia es así, Si todavía sigue siendo súper manual. O sea, de hecho, mis hijos aprendieron el año pasado a escribir cursiva, ¿no? Yo me acuerdo de que yo aprendí una clase en primero o segundo, pero nada más fue una vez. Y sí, como que tengo la idea. Pero no, aquí todos escriben en cursiva. O sea, todavía no saben teclear, ¿no? Todavía no saben usar el teclado. Porque en Estados Unidos, cuando estábamos allá, si era ya más... una combinación, era como transición todavía, ¿no? Había los libros, los cuadernos y así, pero también había muchas pantallas. mí lo que me enojaba siempre era que muchas de las clases, o sea, aparte de las clases, eran videos. Les ponían un video y ya, ¿no? O sea, eso me chocaba, ¿no? Digo, hay que estar pagando, mejor les pongo yo un video en la casa, ¿no? O sea, ya los maestros ya casi ni enseñan, o sea, nada más les ponen ahí el video de YouTube, ni siquiera un video exclusivamente hecho para una escuela, ¿no? O sea, un video y X. Que igual, hay muchos videos muy buenos y toda mucha información en YouTube, que es buena, pero bueno. estar pagando escuela privada para que les pongan videos, me chocaban, ¿no? Entonces aquí el contraste es que sí es más manual, más libros y todo. Ya lo veo con mi hija que ya entró a la secundaria con su súper mochila con 20,000 Gina: Oye. Caro: libros. Pero digo, no se puede tener todo. Gina: ¿Cómo se puede tener todo? Caro: Tiene castillero, Marco: y Caro: pero no sabe usar. Trae todo sin bolsas. Marco: A mí de esos bonitos recuerdos es justo, cuando pasamos de la primaria a la secundaria de llevar más libros, o sea llevaba más materias, se me hacía como muy impresionante que había un profesor para cada materia, cuando la primaria era la maestra todo el día y a lo mejor cambiabas cuando era educación física o la maestra de inglés, pero... el hecho de tener más clases o de estarse cambiando de salón, la prepa me gustaba mucho eso, que de repente era de necesito buscar el salón y vuelvo a mis referencias porque también era lo que vivías en la televisión, las series salvadas por la campana, era igual como toda esta emoción de hay que cambiar de clase y cada quien tiene clases diferentes y vas encontrando tu personalidad y... unos libros los ocupas en una clase y otros no, yo nunca fui a una escuela con casillero, siempre tenía Gina: Y yo. Marco: esa imagen que veíamos en las series de televisión, de todos tienen su casillero y van metiendo y sacando, mi casillero era tu mochilota que llevabas cargando y ahí Gina: Como el pícli la nosotros. Marco: tenías que gestionar todo porque tenías que mantener... la cantimplora sin que derramara, el cuaderno, el libro, los colores, que no se te rompieran las escuadras, Caro: ¿Tú lo entiendes? Gina: Una de las cosas que mí yo amaba también es cuando los maestros escribían en giz. Tal vez no era nada ecológico y nada bueno para la salud, pero amaba, no sé, que los... Incluso cuando traían gizes de colores era mi máximo. Yo solamente por eso quería ser maestra, para tener gizes de colores y escribir. Marco: Ya te puedo dar el lado B Yo empecé a dar clases con his y era horroroso porque te respirabas todo el tiempo lo que va soltando el his Yo siempre tenía tos Cuando ya pasamos a los pulmones... a los pulmones... a los plumones... que iba justo a decir... a los pulmones era para chequearte con el olor mientras estás escribiendo y entonces era así como... Caro: hubieras hecho como otros maestros que llegaban con su rollito ya hecho todo en casa y ya le iban pegando en el pizarro en el lugar de escribirlo. Marco: eso también ha cambiado un buen, seguro a ustedes también les tocó exponer haciendo cartulinas o este papel bond donde tenías que explicar y tú ahí te ibas haciendo como tu mapa conceptual de cómo ibas a explicar el tema que te tocó exponer. y ahora pues no, yo igual cambié muchísimo, desde la pandemia todas mis clases las entrego como una presentación de powerpoint y trato de ponerles fotos, trato de ponerles diagramas, o sea, le pienso, para que no sea nada más ahí la plasta, pero lo que también me doy cuenta es que mucha gente ya ni pela, Caro: mmm Marco: cuando les pido que expongan se paran a leer y yo si de no pues mejor para leer lo leo yo gracias o cuéntame lo que aprendiste lo que entendiste o sea el material del pizarrón o lo que pongas es apoyo no es para repetir Gina: Yo recuerdo que odiava exponerme, me ponía muy nerviosa, pero sí es real que eso te enseña, te da muchísimas bases. Caro: Bueno, a mí no me sirvió toda la vida de exponer y así porque hasta la fecha no. Me pongo nerviosa. Yo sí leo, pero leo mal. sea, Horrible. Gina: Bueno, yo también, tengo que decir que más bien aprendí trabajando que en la escuela, pero algo me tuvo que haber enseñado. A mí, qué? Me pasaba, se me acababa el aire. O me pongo tan nerviosa igual que no administro Marco: Sí. Gina: mi aire Caro: Yo me pongo roja, me da mucho calor, pongo sola roja, me da mucho sed, es horrible. Marco: Pero al final también es un proceso que te ayuda a, pues sí, cómo te enfrentas ante la gente, ¿no? O sea, todos pasamos por eso de ponernos nerviosos. Yo ya les he contado y a mí ya me da igual, yo cuento todas mis tramas. Este, ya les había contado. No me acuerdo si en otro capítulo yo un tiempo tuve hiperhidrosis y sudaba sin control. Cuando empecé a dar clases, pues obviamente me ponía nervioso y sudaba y me entraba más estrés porque cuando levantaba las manos, ya así como todo empapado, corrió el maratón y decía qué horror, o me están viendo y que también es una cosa con la que tienes que lidiar, Cuando eres profesor o cuando sabes que estás dando clases. Gina: Sí. Marco: porque tú lo hiciste de chavito entonces sabes que se van a burlar de ti que te van a ver así de ay tiene un ojo más chiquito que el otro se está quedando calvo este tiene el bigote hecho eco está panzón pues es inevitable ¿no? y ahorita me estoy Caro: mmm Marco: acordando de Gini y yo que tuvimos una maestra que tenía alopecia y entonces un día llegó con una peluca y entonces pues obviamente todas así de ay que padre tu look parece peluca y pues obvio era una peluca Pero porque eres malo, sea, estás aprendiendo y no tienes filtro. Gina: Hay unos más malos que otros, nosotros no éramos de los malos. Marco: No, Caro: bolis por los maestros. Marco: respetas, pero pues al final es parte de la educación. la secundaria yo tenía un profesor, ahorita que decían que te acuerdas de los profesores buenos y en la secundaria tuve un maestro pésimo de música, pero me acuerdo perfecto porque era donde más me he reído en la vida. sea, era un desastre de clase y me la pasaba también de que no respetábamos al maestro y era ya sin control, que era demasiada adrenalina y demasiada risa. Digo, lo siento y pobrecito profesor, o sea, en ese momento que estás de adolescente porque lo tuve a los 12 años, era así cama de aaa y que el profesor a lo mejor le costaba trabajo y en lugar de poner orden hacía comentarios que hacían o es que se saliera peor de control entonces imagínate un grupo de chavitos mocosos de 12 años escuela pública en la tarde albureros y entonces el maestro así de saquen su flauta si su flauta no tiene hoyo está mal y entonces todo mundo jajajaja pues ya que hacemos ya se perdió el respeto se perdió todo el entorno entre profesor y alumnos ya Gina: ¿Cómo recuperar lo horrible, no? ¡Qué horror! Marco: Pues si, y luego todos pubertos, pues no ya. Gina: No, por eso yo no podría dar clases sin menos a chavitos tan chiquitos, no, qué horror. Yo también estaría toda muerta de nervios. Caro: Oigan, caras, de jugarse a respetar. ¿Qué castigos se acuerdan de que hubo en sus épocas o que escucharon o... castigos memorables que hayan castigado? Marco: a mí me acuerdo mucho la secundaria creo que fue donde me destrampé dentro de mi ñoñez y entonces me ponían a estar parado, yo iba en la secundaria en la tarde, entonces si hacía algo mal nos paraban en el patio a la hora del sol, toda la hora, entonces ahorita pues casi casi que te demandan pero ahí parado en el sol sin hacer nada, sin moverte o hacer las mugrosas planas que odiaba hacer las mugrosas planas y me inventé ponerme diurex con dos plumas y entonces escribía al mismo tiempo dos renglones porque odiaba hacer planas y ya, que me castigaran, bueno, cuando le rompí el brazo a un niño en la primaria pero ese sí, me suspendieron dos días lo ameritaba Gina: Oye, no, era muy ñoña. Yo era muy ñoña, a nunca me cacigaron. Caro: No, mí tampoco. Me regañaron, me llegaron a regañar. Tipo que me dio sed y empecé a tomar agua y dije, ¿Quién? El salón no se puede tomar agua. sea, nada que ver. Pero no, los que estaban haciendo ruido los sacaban del salón y ya se quedaban afuera en un banquito. Gina: bueno, creo que una vez sí me sacaron del salón también por andar platicando, pero, ¿sabes? Nada grave. Marco: a mi eso si se me hace super grave, el que un maestro así para dar a la clase y dijera tu salte, se me hace así como y ahora que yo lo hago me cuesta mucho trabajo, como que digo si lo tengo que hacer porque si no no pues pierdes la concentración y pierdes este respeto entre alumnos y profesor, pero cuando lo hago así siento, osea siento, ahora si que ahí se aplica de siento más feo yo que tu Cuando se lo estoy diciendo al alumno es así, ¡ay pobrecito, lo voy a sacar! Gina: Lo que no estaba padre de antes, me acuerdo, oye, esto estaba en el kinder, Yo me acuerdo que yo quería ir al baño, o sea, que me acuerdo, pero así como flashes, ¿no? Quería ir al baño, quería ir al baño. Entonces le pregunté, creo, pero así con toda la pena del mundo, ¿y de dónde puede ir al Porque hasta me daba pena preguntar que si quería ir al baño, si podía ir al baño. Marco: Claro. Gina: Y me dijeron que no, así todavía no, no, no puede ir. Y acto seguido, o no me acuerdo de más, yo creo que me hice pipí porque ya me mandaron a mi casa de regreso, ¿no? O sea, no me dejaron salir, pues yo tenía ganas de ir al baño. y pues me mandaron a mi casa porque me oriné y yo dices qué horrible un maestro que expone una niña de kinder o sea cuántos años puede tener el kinder no o sea Marco: Claro. Gina: chiquitita y obviamente el trauma porque pues todos los demás se rían de ti yo eso no me acuerdo seguramente lo bloqueé pero pues si tú ves a un niño que se orina en la clase pues obviamente te rías de él no y dices qué onda con los maestros que cero empatía cero pedagogía cero nada Marco: pues es que también son... bueno yo me acuerdo que estudié con grupos muy grandes, sea yo soy Rodríguez, entonces yo me acuerdo que siempre era el 30 y algo, también controlar a tantos niños, a lo mejor no le dedicabas así de esta persona quiere ir al baño o esta persona, Caro: y pagan justos publicadores. Marco: si yo siento que también ahí era de pues cómo metes control a tanta gente Gina: Yo no me acuerdo que habían tantos niños, pero ni me acuerdo bien, así que no lo sé. No justifiquen a esa maestra que ya ni me acuerdo quién es, si no la expondría aquí. Marco: pero también te desconcentra, por ejemplo yo, la clase que doy ahora en bachillerato, los alumnos todavía son de pedir permiso, entonces estoy dando clase, puede ir al baño, puede ir por agua, puedo salir a ver si está mi teléfono, puedo ir a hablar con la coordinadora, así de salte, o sea, estoy explicando, estoy tratando de que pongan atención y yo aquí porque necesito mi, pongan mi atención, también para el profesor es complicado. Caro: En universidad o bachillerato. Marco: Bachillerato, ya ala universidad si les digo así de ay no ya, osea si quieren entrar y salir salgan, ya ni paso lista, y el digo ya pasar lista es como de la primaria baji. Gina: Ya son responsables. Bueno, estamos llegando ya al final de este, primer episodio de la segunda temporada y creo que después de esta conversación, yo no diría que antes nos educaban mejor. Tampoco diría que ahora la educación está mejor. Es que educamos desde lo que sabemos y cada generación termina corrigiendo algunas de las cosas que se hicieron mal en la precedente, mientras probablemente inventan nuevos errores que la siguiente va a tener que corregir. O sea, esto es el cuento de nunca acabar. Quizás por eso la pregunta no debería ser antes era mejor, sino qué vale la pena conservar y qué ya no necesitamos repetir. Marco: Pues porque si aprendimos a leer, aprendimos a sumar, bueno, hay unos que no. Aprendimos las capitales, algunos aprendimos a esquivar borradores o algún castigo severo, pero crecer también consiste en mirar aquello que recibimos y decidimos conscientemente que queremos seguir pasando hacia adelante. Caro: Y nos gustaría mucho saber qué opinan ustedes, qué cosa de la operación de antes recuperarían y qué otra cosa no permitirían hoy en día. Marco: Yo creo que podemos hacer un segundo capítulo y bueno, pues que ustedes nos digan también sus traumas o sus anécdotas. final, algunas van a coincidir con las de nosotros y otras serán serán nuevas. Pero bueno, de mientras nos escuchamos en el próximo capítulo y que tu mamá nos entere que le pusiste diurex a la ploma para hacer más rápido tus frases de castigo. de 100 veces no debo platicar en clase. ¡Dios! Gina: Muy mal. Ya sé, bye. Caro: Yani VARTH. VARTH. Bye.