Latest / El Mural del Alma / Episodio Especial - La Plata O La Vida - Reflexiones En Tiempos Del COVID-19 - 8 Parte
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- Que bueno es reflexionar juntos y reflexionar de todo un poco, pero siempre guardando la línea de la enseñanza de que aún en medio de estos tiempos tan difíciles por una pandemia, hay un Dios que es la solución. Y ese Dios que hizo todo, y eso quiero hablarle siguiendo todo lo que tiene que ver con esta serie llamada reflexiones en tiempos del covid diecinueve bienvenidos a una nueva misión de esta serie especial del mural del alma. Mi nombre David Fernando Guera. Gracias por seguirnos, Gracias por esa paciencia que ustedes tienen en el momento de esperar nuevos episodios de este corte a través de Facebook y YouTube, donde nos encuentran como el mural de la alma o a través del blog que tenemos el mural del alma blogspot com síganos y esté tanto de estos episodios y de los episodios de corte ya convencional antes que esta pandemia se diese a conocer. Así que acompañe muy bien en esta oportunidad. Quiero compartir mi reflexión acerca de una o tomando como punto de partida una frase que digamos desde cualquier punto de vista, es intimidante, es amenazante la plata o la vida. Quién ha escuchado esa frase, por ejemplo, de alguien que abraza el negocio de narcotráfico, aduciendo a a que la persona que está escuchando esa frase elija entre recibir el soborno por permitir el tráfico de drogas o, en su defecto, morir o esa misma frase. Pero en la viuda de un ladrón, cuando un ciudadano a pie va por la calle y llega un amigo del ajeno, quizá no le hice o tal vez en pocos casos y hice la plata o la vida o deme todo lo que tenga, deme el móvil, deme la billetera, las joyas, el reloj, etcétera, la bicicleta. En fin, entonces hay dos caminos que escoger para la víctima. Primero, entregar sus pertenencias a ese ladrón o simplemente oponerse al asalto y aún a expensas de la propia vida, pues no entregar al susodicho las pertenencias. No me consta esto, pero se dice que las mujeres optan en un caso así más por el hecho de entregar sus bienes materiales que salvar su vida. Y pues uno de hombre simple y llanamente trata de resistirse al robo porque, pues son cosas que le han costado uno. En fin, pero pero pareciera como es si esta frase se volviera a repetir, pero con otra connotación en los tiempos de la pandemia, por el covid diecinueve, la plata o la vida. Obviamente, trato de dar esta reflexión con cuidado, porque esto puede dar lugar a muchas críticas y siendo consciente de eso, trato de hacer esta reflexión con mucho cuidado. Aduciendo a lo siguiente, Primero, la vida es lo más valioso, Es el mayor capital que usted y yo podemos tener en la existencia de todo ser humano, porque si no hay vida, no hay nada. Prácticamente ahora también es importante la plata, el dinero. Obviamente que sí, porque por lo menos no estamos en la época del trueque no estamos en la época de o, por lo menos en esta zona donde estoy de mi país, no estamos en esa época de intercambiar bienes por servicios. Digamos si yo quiero que se yo un racimo de plátanos, pues yo le cambio, unas gallinas al vendedor, y ya eso, por lo menos en esta parte donde estoy en mi país, no se da, no desconociendo que hay zonas pocas en Colombia, al momento en que estoy grabando este episodio, donde por cuestión de la economía, han tenido que recurrir a diversos tipos de trueque, obviamente, tener dinero es importante, tener vida es importante, pero la pregunta es qué pesa más, y es una pregunta bastante interesante. Pero perdóneme, perdóneme que me incline por la vida, porque saben, si no hay vida, cómo vamos a disultar el dinero que llega a nuestras manos, el dinero para vestirnos bien, el dinero para comer, el dinero para dar de dar un sustento a nuestros hijos, dar sostenimiento a un hogar en fin para hacer hasta planes caprichos viajes, aunque no Sepa van a hacer por la pandemia en fin tantas cosas. Entonces, por qué, antes de esta fecha de junio en que estoy grabando esto, mucha gente y con justa razón, salía a protestar Gente del comercio, gente del comercio, al por mayor y al por menor y con justa razón, reclaman a los Gobiernos que les dejen trabajar partiendo de la filosofía de un aislamiento obligatorio como único recurso para evitar el contagio del covid diecinueve gente que incluso dicen bueno. Yo tengo las medidas, Yo tengo el protocolo, todo, yo ya lo tengo, todo listo y al sol de hoy, al día de hoy que estoy grabando este episodio, pues hay gran parte de comercio que ya entró a labores, obviamente, no con el mismo ritmo y estilo de vida de antes, porque hay que entender algo. Queramos o no. Esto cambia. La gente tiene que tomar distancia, ir con tapabocas, ir protegida, porque es importante, por lo menos en el caso de Itama, donde me encuentro para la fecha en que estoy haciendo esto, ya hay entre veinte, veinticinco casos positivos de covid diecinueve, dos de los cuales se han recuperado, gracias a Dios, satisfactoriamente. Pero hay otros sectores donde la cosa es peligrosa, por ejemplo, los bares, las discotecas, los conciertos hasta los lugares de culto. Por lo menos, el Gobierno de Colombia a la fecha dice que estos establecimientos, lugares y demás no pueden abrir al público. No pueden porque son recintos cerrados, poco ventilados y donde la mayor probabilidad del contagio del covid es muy alta. Bastante a gns un claro ejemplo de la plata o la vida. Y no me da miedo decirlo, porque fue noticia nacional, por lo menos en mi país. Se supo del caso de un alcalde de cierta ciudad que ya había concertado con el gremio de los de las discotecas, de los bares a abrir al público bajo ciertas medidas de bioseguridad y en ciertos horarios. Y obviamente, la medida causó mucha indignación. Obviamente a quien le gusta esa vida dice uy si de una hágale, hágale, porque para esta cuarentena hay que tomarse la fría. Pero vea petaqueada. Pero hay otros quieren a ver si un sobrio. Yo escuchaba en las noticias, si un sobrio a veces es indisciplinado con la MEAs cómo hacer un borracho. Un borracho se va a quitar el tapabocas decía una señora por la televisión se lo va a quitar y no a entender de coronavirus ni nada de esas cosas. Resultado de eso, el Ministerio del Interior del Gobierno de Colombia. Digamos que indirectamente pero hizo el llamado de atención. Ningún alcalde, ningún gobernador puede pretender abrir discotecas ni bares bajo ninguna circunstancia. Entonces ahí es donde uno dice la plata o la vida. Obviamente no me voy a meter en esos asuntos tan a fondo o unos dice no, pero es que el alcalde fulanito eso quería el billete, porque mejor dicho, eso fue por debajo de cuerda. O voy a meter en ese asunto. Pero aquí, en este tiempo y en esta situación en la que estamos, ese dicho de narcos o de ladrones, cobra un sentido indeciso porque uno dice bueno qué hacemos la plata o la vida, y uno dice en la plata porque toca trabajar. Y yo entiendo hay que trabajar, hay que ganarse. El pan diario sí, designios de Dios hacia Adán por causa del pecado y no lo oigo. Yo lo hice la Biblia cuando Dios le dice Abraham a perdón a Adán, Corrijo, Adán, trabajarás con el sudor de tu frente. Todo lo tenía en el huerto del Edén, pero por causa del pecado, de la desobediencia, trabajamos ahora. Esto no es apologiada. La canción del Negrito del Vate y de la sonora matancera se acuerdan. A mí me llaman el Negrito del batey porque el trabajo para mí es un enemigo, el trabajar. Yo se lo dejo todo al BUEY porque el trabajo lo hizo Dios como castigo. Yo no lo puedo cantar porque porque la cuestión del copy wright, por lo menos en YouTube hacen que me censuren el vídeo. Solo lo puedo recitar. Pero el trabajo no es castigo, a pesar de que fue algo que Dios determinó a Adán. El trabajo es una bendición. Pero no vengo a hablar del tema usted y yo, como seres humanos, cuál es nuestra pa prioridad, el amor, el dinero, perdón, el dinero no es malo. La Biblia dice raíz de todos los males. Es el amor al dinero, la codicia, la avaricia y coma alguien chistosamente decía, el devoto a la virgen del codo, o sea, el tacaño. Es bueno tener dinero. Sí, pero cuando usted y yo amamos el dinero. Esa es una raya que hemos pasado. Y quiero enfatizar algo que dijo Jesucristo. Jesucristo dijo la felicidad del hombre no consiste en los bienes que posee, sino en hacer la voluntad de mi padre, que está en celos. Habla mucho, me preguntan, Fernando, pero cuál es esa voluntad de Dios. Según la palabra de Dios, la biblia es buena, es agradable y es perfecta. Esas las cosas correctas. Es vivir para Dios. Ahora no es tanto el corte religioso, no sino simplemente a llamar a Dios, así como cuando nos enseñaron los diez mandamientos. Se acuerdan amar a Dios sobre todas las cosas, no jurar el nombre de Dios, no jurar el nombre de Dios en vano, o rar a padre y madre, no matar, no robar, etcétera, etcétera, etcétera. O como Jesús lo resumió, Jesús, parafraseado decía Moisés les dio a conocer diez mandamientos, sí o no. Yo lo resumo en dos. Amarás al señor Tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo hombre, damas y caballeros, hay algo más valioso que el dinero, y es la vida. Pero cómo usted y yo vivimos nuestra vida. La vivimos como se nos da la gana. Perdóneme la expresión como que ah la vida es una esa. Eh, hagamos lo que queramos. Mi profesora de filosofía en el colegio me decía a h hagan lo que se les da y todos la gana afrontan consecuencias. Y si mi profesora tenía toda la razón, porque lo que el hombre siembra eso recoge, entonces le estoy diciendo. O no. Entonces, Fernando, usted nos va a prohibir trabajar. No hay que trabajar. Hay que hacerlo honradamente, honestamente. Si el Gobierno de su país, de su departamento, Estado, provincia y es suciedad de un municipio se lo permite y usted se pone juicioso a respetar la ley y a cumplir con las normas. Hágale, papá trabaje, trabaje por el país, trabaje por su familia, trabaje por su ciudad, por su Estado, departamento o provincia. Hágale con toda, pero que esa no sea su prioridad, que el trabajo, que el dinero no sea su dios, no sea nuestro Dios, por el contrario, que podamos escoger la vida que si no nos toca trabajar por ahora, hombre, quedémonos en la casa. Y bueno, pidamos a Dios que lee sabiduría a los gobernantes de turno para que en el momento en que ellos y las autoridades de salud y lo dispongan, pues se abran las puertas. Yo sé que algún transportista pasadero me está escuchando, dice Fernando, por lo menos en Colombia. Yo ya protesté salí. Puse mi trapo rojo, porque ese es el símbolo como de la necesidad. Puse mi trapo rojo en mi bus y ya, pero no me ponen cuidado. Y ahora el Presidente hice que un mes más bueno para la fecha que estoy produciendo este mural hombre tranquilo. Yo sé que la situación está de mal en peor. Yo sé que el dinero escasea. Hay que darle comer a los muchachos, hay que tener alimento, comida sustento, hay que pagar arriendo, hay que pagar los servicios públicos. Eso lo entiendo, pero echemos toda nuestra ansiedad sobre Cristo Jesús, porque él tiene cuidado de nosotros, dice la palabra. No nos afanemos por la cosa, por el vestido. Eso no quiere decir que ni nos desesperemos en extremo ni nos relajemos en el extremo. Confiemos en Dios, que él tiene control de la situación y sencillamente, en el tiempo de Dios, él trae la provisión y él trae el recurso. Pero entendamos algo, qué vale más la plata o la vida. Eso depende de cada quien yo, de mi punto de vista, cada uno de ustedes decide mi nombre, viz Fernando, y quiera nos encontramos en otro episodio de reflexiones en tiempos del covid diecinueve, para que juntos sigamos escribiendo aquí en el mural del alma