Latest / El Mural del Alma / Episodio 61 - Desobediencia, terrible catastrofe
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- Tonto, chacha chachascho bienvenidos al mural del alma. Reflexiones con estilo propio aquí en su plataforma de podcast. Favorito que bueno que estén con nosotros y que compartan ese contenido con quien quiera. Seguro será de mucho provecho este y todos los episodios para que los disfruten y los reproduzcan donde quieran. Les recomiendo que guarden los episodios en las plataformas de podcast de su preferencia. Con eso si no hay señal telefónica, pues ustedes pueden escucharlo offonline. Así de simple. Mi nombre Fernando Iguera. Soy su anfitrión y bueno, estoy listo para que reflexionemos juntos en esta ocasión. Vamos bueno. Hoy vamos a hablar de la obediencia, algo que es muy importante, que quizás es bien sabido, pero es un récord de eris como dicen. En mi país siempre es importante decirlo. Resulta que el dieciséis de abril de mil novecientos cuarenta y siete, en Texas City, Estado de Texas, en los Estados Unidos, ocurrió una violenta explosión, la cual fue considerada como la más grande que se ha producido, Aparte de las explosiones atómicas que se efectuaron en ese momento, Tres barcos que contenían explosivos volaron por los aires y la población de Texas City fue inundada con flameantes desechos que destruyeron casi instantáneamente una fábrica de productos químicos, avaluada en diecinueve millones de dólares y produjo cientos de incendios. Hubo quinientos cincuenta y uno muertos, tres mil heridos graves y una pérdida de cincuenta millones de dólares por los daños producidos en los edificios todos estos perjuicios fueron causados por la desobediencia y de ss de un marinero o de un destigador que, violando la prohibición expresa de fumar, fumó y arrojó la colilla del cigarrillo sobre alguna cosa inflamable. Entonces se produjo un pequeño incendio que se comunicó a los depósitos de municiones y después vino lo peor la catástrofe, todo por la desobediencia de un solo hombre en la vida. Siempre encontramos advertencias. Siempre encontramos, por ejemplo, en las gasolineras, en las estaciones de servicio en Colombia le llamamos bombas, pero no se asustentó porque seneg algo explosivo, sino que es como parte de la cultura colombiana. Las bombas, los expendios de gasolina, gasoil, el NAFTA, estaciones de servicio, gasolineras. En fin, siempre hay dos advertencias. Una ella se dice no fumar, y la otra no usar el celular, no usar el móvil, no usar el teléfono móvil, porque cuando uno va a tanquear el carro el vehículo y de pronto está hablando con el celular, pues el celular transmite señales radioeléctricas y esa estática se transporta por la mano y de ahí, pues, llega hacia la pistola, que suministra el combustible y bueno, causa tragedias. Por eso dicen prohibido usar el celular en las gasolineras, prohibido fumar hombre en un sitio como esos. Pues más, con más razón, no hay que hacerlo. Ahora hablemos de las señales de tránsito, según la ley setecientos sesenta y nueve de dos mil dos aquí en Colombia, que es el código nacional de tránsito, que es de momento la normativa que rige a los actores viales. Señala que hay cuatro tipos de estación de señales de tránsito. Están las reglamentarias, que son aquellas que dan a conocer una orden, por ejemplo, cincuenta kilómetros por hora, velocidad máxima permitida circulación de tol de tonelaje no mayor a dos toneladas a una tonelada que se yo, señales preventivas, pare se da el paso. Señales reglamentarias. Señales preventivas previenen de algún peligro o situación en la carretera. Hay curvas peligrosas, hay superficie rizadas, hay un semáforo, etcétera. Señales informativas son las que informan acerca de situaciones en la vía. A tantos kilómetros está una ciudad para ir a. Esta ciudad a quiere por la derecha, hay una iglesia, monumento nacional. En fin y están las señales de trás sito transitorias son de color naranja, por lo menos en mi país, donde sea más que todo en obras, en construcción, que hay que hacer un desvío, que la vida es encontrar, flujo, etcétera. Estas señales nos alertan de peligros todo, pero a veces, como nos gusta de eso de ser porque porque es como que bueno, vamos a probar qué pasaría así. Yo hiciera lo contrario a lo que no sé. Esto me está indicando y son consecuencias. Pero aquí hay algo clave. Hay un principio que debemos recordar. Digo recordar porque es algo bien sabido, pero recordémoslo. La obediencia, obediencia, primero, obediencia a Dios. La obediencia a Dios a través de las escrituras, a través de la Biblia, a través de los consejos que hay. La Biblia está en todas partes impresa digital para en brades. En fin, hay muchos idiomas o por lo menos aquí en el moral del alma. Traigo reflexiones, pero siempre y es mi carrile, citaré la Biblia. Siempre citaré la Biblia. Las escrituras siempre porque son como la arteria de todas estas reflexiones. Y pues es Dios hablando Dios, el autor que está vivo en esta escritura de la sagrada Biblia, siempre nos alerta. Es un libro de muchos años, miles de años, pero que sí que hay vigente obediencia a los padres los que tenemos, nuestros padres vivos. Honrarlos de alguna u otra manera, honrarlos con la obediencia, honrarlos con todo lo bueno Y si ya no están nuestros padres, de pronto ustedes me escuchen no tiene sus papás. Honrelos con su memoria, recordando lo bueno y dando gracias a Dios, porque se los prestó a su papá, a su mamá. Obediencia a nuestras autoridades, a las autoridades civiles, a las autoridades eclesiásticas, las autoridades morales, a todo el que tenga investidura de autoridad, porque, pues dice la vida que son delegadas por Dios y el que se opone a la autoridad a lo establecido por Dios. Resiste eso dice la escritura. Entonces, si nosotros obedecemos las normativas, los estatutos, lo que dicen nuestras autoridades a todo nivel, nos vamos a evitar problemas y no vamos a llegar a extremos, como lo que pasó en Texas City, Texas, Estados Unidos, el dieciséis de abril del cuarenta y siete, porque alguien fumó donde estaba prohibido fumar y se armó tremendo incendio. Entonces, las instrucciones, las normativas están para algo, para cuidar nuestra integridad y porque las autoridades, el Universo Dios que usted quería llamarlo quieren ciertamente lo mejor para nosotros. Mi nombre, Victor Hernandriguera. Hasta que les acompaño con este episodio, nos encontramos en el próximo para seguir escribiendo en el mural del alma h