
18 Ago - Promesa 230 | Dios vio lo que pasó: puedes poner tu caso en sus manos
Salmos 35:22–24 Hay situaciones en las que quisieras mostrar pruebas, explicar conversaciones y lograr que todos conozcan tu versión. Pero David comienza con una verdad que trae descanso:“Oh Señor, tú sabes de todo esto.” Dios estuvo allí. Vio lo que nadie vio. Escuchó lo que tú no escuchaste. Conoce tus intenciones, tus errores y también aquello de lo que fuiste acusado injustamente. Dios no necesita evidencias para conocer una escena que Él mismo presenció. Por eso David no pide fuerzas para vengarse; pide algo mucho más poderoso: “Toma mi caso.” No toda acusación necesita una respuesta. No…
The skinny
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