Latest / Parir Sin Miedo -Embarazo, parto y maternidad real / Los miedos al parto más comúnes y como abordarlos
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- Andrea: percepción del parto se construye mucho antes de que quedes embarazada a través de las historias familiares, de nuestra cultura, de los medios de comunicación y de las experiencias que escuchamos de otras mujeres. Y cuando finalmente llega nuestro embarazo, muchas veces descubrimos que tenemos miedo de algo que todavía no hemos vivido. del podcast. Hoy vamos a estar hablando de el miedo. Y vamos a empezar este episodio con una pregunta. ¿Alguna vez te preguntaste por qué le tenemos tanto miedo al parto? Porque que el miedo al parto existe es una realidad. ¿Pero de dónde sale? Porque incluso antes de quedar embarazadas, muchas mujeres ya tienen incorporada la idea de que parir es algo terrible, extremadamente doloroso o incluso peligroso. Y la realidad es que no naciste con este miedo porque los únicos miedos que traemos de fábrica son el miedo a caernos el miedo a los ruidos fuertes. el resto lo fabricamos y el problema del gran miedo que hay alrededor del parto es que este mismo es el que hace que todo se complique en ese día porque tu cuerpo no va a funcionar si está en modo de emergencia y eso lo hablamos en un episodio anterior que se llama cómo funciona realmente el parto así que si aún no lo oíste te invito a que lo vayas a escuchar antes de oír este episodio, está dos episodios para atrás y te va a dar el marco de por qué el miedo es el peor enemigo del parto Por eso hoy quiero hablarte de algo que me parece fundamental. ¿Y desde dónde viene ese miedo al parto y qué podemos hacer para transformarlo? Porque hay algo que siempre les digo a las mujeres que vienen a mis cursos. Muchas veces el miedo que sentimos hacia el parto no nace de nuestra propia experiencia, sino de todo lo que hemos escuchado, visto, aprendido a lo largo de nuestra vida. Y eso es muy importante porque si podemos comprender de dónde viene ese miedo, también podemos empezar a cambiar nuestra relación con él. por eso en este episodio vamos a hablar de cinco de los miedos más frecuentes que aparecen durante el embarazo puede que sea uno de tus miedos puede que no puede que tengas algún otro pero esto es lo que yo he ido recalando de todos los comentarios que recibo en redes sociales, de mis alumnas y de todos los comentarios que ustedes me dejan aquí en el podcast. Así que si tenés algún miedo específico te invito a que vayas al pie de este episodio y me dejes un comentario con tu miedo específico que tal vez no es ninguno de los que voy a mencionar. Pero bueno, estos son los más comunes que escuchamos. Y también te quiero decir que no simplemente nos vamos a enumerar, sino que quiero que entendamos qué hay detrás de cada uno de ellos y sobre todo, qué herramientas tenemos para abordarlos. Porque el objetivo no es llegar al parto sin sentir absolutamente ningún miedo. El objetivo es que el miedo no sea quien tome las decisiones por nosotras. Pero entonces, ¿de dónde viene el miedo? Bueno, primero quiero que pienses por un segundo. En las historias de parto que escuchaste a lo largo de tu vida. Quizá tu mamá te contó mucho cómo sufrió cuando naciste, quizá alguna amiga te dijo que fue la peor experiencia de su vida, o quizá simplemente creciste viendo películas en las que una mujer está gritando, agonizando de dolor. con un montón de médicos alrededor de ella y un acompañante que se desmalla a lado. Entonces, esa imagen, esa secuencia nos hace pensar que el parto es un horror y nadie quiere pasar por ella. Ahora te voy a hacer otra pregunta. ¿Cuántas veces escuchaste una historia de parto positiva? ¿Cuántas veces viste a una mujer pariendo tranquila y sintiéndose segura, acompañada, protagonista de su experiencia? probablemente muchísimas menos. Y esto tiene percepción del parto se construye mucho antes de que quedes embarazada a través de las historias familiares, de nuestra cultura, de los medios de comunicación y de las experiencias que escuchamos de otras mujeres. Y cuando finalmente llega nuestro embarazo, muchas veces descubrimos que tenemos miedo de algo que todavía no hemos vivido. Esto no significa que todos los miedos sean infundados. El parto es un proceso intenso, es impredecible y puede presentar complicaciones reales a veces, Pero eso no significa, primero, que todo lo que nos contaron nos va a pasar a nosotras. Y tampoco significa que no vale la pena preguntarnos cuánto de nuestro miedo viene de nuestra propia experiencia y cuánto hemos aprendido de los demás. Así que acá es donde empieza el trabajo de la preparación al parto. ahora vamos a enumerar los cinco miedos más tienen las embarazadas respecto al parto. y vamos a ver si alguno de estos o varios de ellos es el tuyo y cómo podés empezar a abordarlo. miedo número uno miedo al dolor probablemente sea el primero que aparece cuando hablamos de parto y si no soporto el dolor y si es mucho peor de lo que imagino y si pierdo completamente el control miedo a las agujas miedo a las intervenciones miedo al dolor en general es que vivimos en una sociedad que nos ha enseñado a asociar el dolor algo que necesariamente está mal. Y en la mayoría de las situaciones que vivimos, el dolor efectivamente es una señal de que algo necesita de atención, que necesita ayuda, que necesita ser reparado. Pero durante el parto ocurre algo totalmente diferente. u olas uterinas forman parte de un proceso fisiológico. que permite que el cuello del útero se dilate para que nuestro bebé pueda salir. Eso no significa que no sean dolorosas. Tampoco significa que todas las mujeres las van a experimentar de la misma manera. que podemos aprender a comprender esas sensaciones y desarrollar herramientas efectivas para poder atravesarlas. y acá entra una de las bases del hipnoparto que nos dice que Cuando tenemos miedo, entramos en el ciclo miedo-tención-dolor, donde los músculos se tensan, el útero es un músculo, y al tensarse este músculo va a trabajar de una manera más ineficiente y va a empezar a doler excesivamente. no es lo mismo el dolor de un músculo que está trabajando de manera efectiva, que está trabajando de manera armoniosa, que un músculo que está trabajando con esfuerzo extra porque no tiene lo que necesita para trabajar bien. Y eso lo inicia el miedo. Entonces, ¿significa que relajarnos elimina el dolor por completo? No necesariamente, pero puede cambiar tu experiencia por completo. Entonces, ¿qué podemos hacer? Prepararnos, prepararnos para el parto. Yo siempre digo vos ya estás lista para parir, tu cuerpo sabe parir, pero necesitas prepararte para pasar estos momentos de intensidad de la mejor manera para no tensarte, para que ese músculo pueda trabajar efectivamente generar ese dolor de sufrimiento que expresan muchísimas mujeres después de su parto. el dolor del parto no tiene que ser sufrimiento el dolor del parto es un dolor bueno como yo siempre digo es el dolor de tu músculo uterino trabajando su máxima potencia para reunirte con tu bebé entonces lo que podemos hacer es prepararnos con herramientas concretas respiración, relajación, visualizaciones, movimiento, posiciones de alivio del dolor Aunque estés pensando en utilizar una peridural ¿por qué? Porque la peridural no te la pueden dar en casa. Es posible que vayas a varias horas en trabajo de parto antes de que te puedan dar la peridural. Entonces, ¿por qué no prepararte para poder pasarla bien? Hasta llegar al momento en la que te la pueden dar. Porque prepararse para el parto no significa rechazar las intervenciones médicas. tener herramientas para poder elegir. miedo número dos miedo a perder el control o la misma incertidumbre de que no sabemos lo que va pasar este es uno de los miedos que más aparece en mis clases y tiene muchísimo sentido porque estamos acostumbradas a organizar nuestra vida planificar anticiparnos a los problemas pero el parto no funciona así exactamente No podemos decidir a qué hora va a comenzar, no podemos saber cuánto va a durar y tampoco podemos garantizar que todo va a suceder exactamente como lo imaginamos. Entonces aparece este miedo. Y si no puedo controlar lo que está pasando, y si entro en pánico, y si no sé qué hacer, no sé pujar, no sé respirar, no sé cuándo va a empezar mi parto. y todas esas preguntas solamente te llenan de más incertidumbre. Por eso quiero proponerte una idea. Pensemos que quizá prepararnos para el parto no tenga que ver con controlar el proceso en sí, porque el parto es un proceso fisiológico del cual no tenés ningún control, sino que es aprender a confiar en tu capacidad de atravesarlo. ¿Qué podemos hacer? Aprender cómo funciona el parto, cómo funciona tu cuerpo, conocer las diferentes etapas y qué puedes hacer en cada una. Practicar herramientas que te ayuden a volver al estado de calma cuando lo estés perdiendo. y sobre todo comprender que tu cuerpo está diseñado para esto. Sí, pero si en algún momento necesitas ayuda, Si en algún momento necesitas analgesia tus planes cambian abruptamente, que haya fracasado. La flexibilidad también forma parte de una buena preparación al parto. número 3 miedo a que algo salga mal y este miedo es diferente porque no estamos hablando solamente del dolor o de la incomodidad estamos hablando del miedo a que nos pase algo a nosotras o a nuestro bebé y quiero ser muy cuidadosa con este tema porque no se trata de decirles a las mujeres que no tienen motivos para preocuparse el embarazo y el parto son procesos fisiológicos pero también pueden presentar complicaciones y justamente por eso contamos con profesionales de la salud y recursos médicos. El problema aparece cuando nuestra percepción del riesgo está completamente dominada por el miedo. cuando imaginamos constantemente el peor escenario posible o cuando sentimos que no tenemos ninguna capacidad de participar en lo que sucede. Y yo siempre digo que en el mundo actual Podríamos tener lo mejor de los dos mundos porque tenemos nuestro cuerpo que está perfectamente diseñado para parir de hecho estadísticamente sabemos que el 80 % de las mujeres tiene la capacidad de dar a luz sin ningún tipo de intervención. Y además tenemos el otro 20 % que sí necesita ayuda y por suerte tenemos equipos médicos súper avanzados hoy día que pueden ayudar a estas mujeres. El problema actual es que en realidad se está interviniendo más del 80 % de los partos, entonces esto se está sobreusando y esto tiene mucho que ver con esta cultura de que el parto es riesgoso, que siempre puede pasar algo y es que en realidad no es tan así. Entonces ver de dónde está viniendo este miedo, viene de la información que estás consumiendo. viene de tu equipo médico, viene de tus historias familiares. Así que vamos a ver qué es lo que podemos hacer para empezar a abordar este miedo y encontrarle una solución. En primer lugar, buscar información confiable. Entender cuáles son los riesgos reales y nuestra situación particular. Sí, estás sana, tu bebé está sano, ¿qué es lo que podría salir mal? Hablar con nuestros profesionales de salud, hacer preguntas, conocer las opciones disponibles y prepararnos también para situaciones en las que el parto necesita asistencia médica. Porque puede pasar y lo tenemos que tener dentro de nuestro escenario. Pero no es necesario que te estés enfocando 100 % en eso. ¿Por qué una mujer puede tener una experiencia positiva de parto aunque los planes cambien? no todo vaya como lo habías planeado, pero eso requiere de mucha preparación mental sortear cualquier tipo de situación de manera calmada y poder tomar decisiones informadas. Una experiencia positiva no depende exclusivamente del tipo de parto. sino que depende mucho de cómo te sentís, cómo te acompañaron tus decisiones. miedo número 4 el miedo a no ser escuchada o sufrir violencia obstétrica que esto bueno va de la mano, ¿no? Este es un miedo que considero que es fundamental hablar de él porque muchas mujeres no tienen solamente miedo al parto tienen miedo de lo que otras personas pueden hacerle a ella durante el parto y esto es terrible miedo a que no las escuchen, que no respeten sus decisiones, a recibir intervenciones sin explicaciones suficientes o sin consentimiento, a sentirse vulnerable desprotegidas y este miedo puede ser especialmente intenso en mujeres que han vivido experiencias traumáticas previas. Como me pasó por ejemplo a mí con mi primer parto que me hicieron absolutamente de todo sin hacerme ni una pregunta. Entonces cuando llegué a mis próximos partos todo ese miedo empezó a florar. pero así como transité la violencia obstétrica, también te puedo decir que un parto puede ser completamente diferente cuando te informas, cuando te acompañan y cuando tenés las herramientas adecuadas para poder transitar el proceso. Y hay algo que quiero dejar muy claro con este tema, porque la responsabilidad de brindar una atención respetuosa siempre, siempre corresponde a los profesionales de las instituciones. No debería depender de que una mujer tenga que defenderse constantemente durante el parto. Entonces, ¿qué es lo que podemos hacer? En primer lugar, conocer tus derechos. Entender qué significa el consentimiento informado. conocer tus opciones acompañante para que pueda ayudarte con la comunicación en el día con el equipo médico. Y justamente por eso siempre recomiendo preparar un plan de parto. No porque podamos controlar todo lo que va suceder, sino porque nos permite conocer nuestras opciones Pensar qué queremos comunicárselo a nuestros profesionales médicos. Y si te encontrás con que cuando presentás tu plan de parto ¿Le ponen carita o...? parece no interesarle, date cuenta que ese no es el equipo médico adecuado. Mis alumnas muchas veces cambian de equipo médico a las 35, a las 36 semanas porque se dan cuenta que no son las personas adecuadas para su parto y eso está genial porque si vos te das cuenta que esa persona no es la persona que te va a acompañar en tus decisiones, mejor salí de ahí, confiante o instinto porque si vos sentís que no es la persona adecuada muy probable que no lo sea y que no te haga vivir el parto que vos querés vivir Por eso para ayudarte con esto y para que empieces a pensar en tus opciones, preparé una plantilla gratuita de plan de parto tener un montón de preguntas que te podés hacer para empezar a tomar decisiones informadas respecto al parto que querés tener. Y esta plantilla la podés completar sola o con tu acompañante que empiecen a ver sus opciones y así puedas lograr un parto respetado. Te voy a dejar el enlace en la descripción de este episodio para que puedas descargarla. Y te quiero recordar que un plan de parto no es una lista de exigencias, es una herramienta de comunicación y de toma de decisiones informadas. Y algo que siempre recomiendo es pensar en distintos escenarios. Un plan A para el parto ideal que querés, un plan B por si se sale de la norma Y un plan C, por si necesitas algo totalmente opuesto a lo que vos pensabas. Porque podemos mantener nuestros valores y nuestras preferencias incluso cuando las circunstancias esto de hecho nos lleva directamente al quinto miedo. El miedo a que el parto no salga como lo imaginabas. somos conscientes. Muchas veces cuando estamos embarazadas empezamos a imaginar cómo nos gustaría que fuera nuestro parto. Quizá queremos un parto vaginal, sin intervenciones, quizá queremos evitar una periodural o queremos tener una o simplemente imaginamos un nacimiento tranquilo donde podamos sentirnos seguras y acompañadas. Y está muy bueno tener preferencias. De hecho, yo siempre recomiendo a las mujeres piensen cómo les gustaría vivir su parto. Pero hay algo que tenemos que entender. Prepararnos para el parto no significa que podamos controlar todo lo que va a suceder. El parto es un proceso fisiológico. Por ende, impredecible. Y a veces las circunstancias pueden cambiar. Y quizás necesitas una inducción que no habías planeado, quizás decidís utilizar periodural cuando no la querías o quizás terminás teniendo una cesárea de emergencia. ¿Eso significa que tu parto fue un fracaso? Por supuesto que no. Y esto es algo que me parece fundamental transmitir. Un parto positivo no es necesariamente un parto que salió exactamente como lo habías planeado. te podría decir que la mayoría de los partos no salen como lo esplaniamos. un parto positivo también puede ser aquel en que aunque las circunstancias cambiaron te sentiste informada, te sentiste escuchada, pudiste tomar decisiones Y saliste satisfecha de él, sin importar el tipo de parto que tuvieras. Lo importante es que tengas herramientas para atravesar cualquier tipo de circunstancia y pueda salir sintiéndote feliz con el parto que tuviste. y para esto, el plan de parto también te va a servir un montón en los diferentes escenarios los que te puedes enfrentar. y que puedas tomar decisiones en cada uno de ellos. Ahora que hablamos de estos cinco miedos, quiero proponerte un pequeño ejercicio. Si estás embarazada, me gustaría que te tomaras unos minutos para hacerte tres preguntas. La primera, ¿qué es exactamente lo que me da miedo hoy? Porque decir tengo miedo al parto es algo muy general. Pero cuando empezamos a identificar qué es lo que realmente nos preocupa, podemos empezar a trabajar sobre eso. La segunda pregunta es ¿de dónde viene ese miedo? ¿Es algo que ya viviste? ¿Es una historia que te contó alguien? ¿Es algo que viste en una película? o simplemente es el miedo a lo desconocido. Y la tercera pregunta ¿qué necesito para sentirme más preparada? necesitas conocer tus opciones, necesitas herramientas para aprender a manejar el dolor. O quizás necesitas trabajar sobre una experiencia de parto anterior. Lo importante es entender que no todos los miedos tienen el mismo origen y que existen diferentes maneras de abordarlos. Y acá es donde quiero hablarte brevemente del hipnoparto. Porque muchas personas piensan que el hipnoparto consiste simplemente en aprender respiraciones o escuchar audios de relajación. Pero en realidad es muchísimo más que eso. El hipnoparto es una preparación física y mental para el nacimiento. Te ayuda a comprender cómo funciona tu cuerpo al momento del parto, trabajar sobre tus miedos, sobre tus creencias y a desarrollar herramientas para afrontar las diferentes situaciones que pueden presentarse. Y algo que siempre le digo a las mujeres que vienen a mis clases es que el hipnoparto no se trata de conseguir un parto perfecto, se trata de prepararte para vivir tu propia experiencia de nacimiento con mayor confianza, información y herramientas. Y justamente por eso creé mi programa Renacer con Hipnoparto. Porque después de tantos años acompañando a mujeres y a parejas durante el embarazo, sé lo importante que es llegar al nacimiento sintiéndonos preparadas. En Renacer trabajamos sobre todos estos miedos de los que hoy hablamos y muchísimo más. y aprendemos cómo funciona el cuerpo al momento del parto, practicamos técnicas de respiración, relajación, visualizaciones, conoces tus opciones, aprendes a elegir a tu equipo médico, aprendes a tomar decisiones y nos preparamos para diferentes escenarios. Pero sobre todo, trabajamos en algo que para mí es fundamental que es recuperar esa confianza en tu capacidad de parir y tomar las riendas de tu parto y del nacimiento de tu bebé. si estás embarazada y te gustaría que te acompañe en tu preparación, te invito a conocer mi programa Renacer con Hipnoparto. Te voy a dejar toda la información en la descripción de este episodio y antes de despedirme, quiero que te quedes con algo. Tener miedo al parto no significa que no seas capaz de parir. El miedo es humano y no necesitas eliminarlo por completo. es comprenderlos, cuestionarlos. y desarrollar herramientas para poder afrontarlos. Porque quizá no puedas controlar todo lo va a suceder durante tu parto, pero sí podés prepararte para vivirlo con más confianza, conocimiento y herramientas reales. Y te quiero recordar algo importantísimo. Vos sos la protagonista de tu parto, así que prepárate para vivirlo a tu manera. dejarte una última pregunta. ¿Sentís que estás lista para el parto? Porque muchas veces pasamos meses preparando todo para el bebé, la habitación, la ropa, cochecito, valija de hospital. Pero ¿cuánto tiempo realmente le estás dedicando a prepararte para el parto? cuánto tiempo estás dedicando a conocer tu cuerpo, entender cómo funciona y a desarrollar esas herramientas internas que ya tenés para poder atravesarlo. Porque preparar todo para la llegada del bebé no es lo mismo que prepararte para parir. Y justamente eso es de lo que vamos a hablar en el próximo episodio de Parir Sin Miedo. Así que espero que este episodio te haya ayudado a comprender un poquito mejor tus miedos y darte cuenta de que hay muchas cosas que podés hacer para empezar a trabajarlos. Si te gustó, compartilo con alguna embarazada a la que creas que le puede servir Y nos encontramos en el próximo episodio. Chao, chao.