Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Algo Caminaba Entre Las Tumbas
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- 0:05Speaker 2: Me llamo Rolando Acuña, y cuando recuerdo esa noche, todavía
- 0:09me cuesta ordenar los hechos sin sentir la misma presión
- 0:12en el pecho. Trabajé como guardia nocturno en el Panteón
- 0:17Municipal de San Miguel, un lugar que conocía por los rondines,
- 0:22por los pasillos y por la rutina de cerrar cada
- 0:25acceso cuando el público se iba. No fue mi primer
- 0:29trabajo de noche, pero sí fue el único que abandoné
- 0:33por miedo y y no por un susto pasajero, sino
- 0:36por lo que vi, por lo que escuché y por
- 0:38lo que quedó marcado después en la caseta, en una
- 0:42tumba y en mi cuerpo. Mi turno empezaba cuando el
- 0:45panteón quedaba cerrado. Yo revisaba que no hubiera visitantes dentro,
- 0:51aseguraba los accesos, caminaba por las zonas principales y regresaba
- 0:56a la caseta para anotar cualquier cosa fuera de lo normal.
- 1:01Durante meses, lo más común fue encontrar veladoras encendidas, floreros caídos,
- 1:07botellas tiradas o flores regadas por el viento. También veía
- 1:12gatos y perros metidos por una parte baja de la barra.
- 1:17Eso no me preocupaba, porque ya formaba parte del trabajo.
- 1:22Aquella noche fue distinta desde el primer ruido, y lo
- 1:25digo con cuidado, porque no hablo de una sensación extraña.
- 1:29Hablo de hechos que ocurrieron delante de mí. Llegué al
- 1:33turno con normalidad. El encargado del día me entregó las llaves,
- 1:38revisé los accesos y caminé por los pasillos principales. No
- 1:43había visitas, no había trabajadores y no había nadie autorizado dentro.
- 1:49Después regresé a la caseta y dejé asentado que el
- 1:53panteón estaba cerrado y sin pendientes. Más adelante escuché un
- 1:58golpe en el área vieja. Salí con la lámpara, caminé
- 2:03hacia esa zona y alumbré entre varias tumbas. Encontré un
- 2:08florero tirado y lo acomodé. No vi personas, tampoco escuché
- 2:13voces en ese primer recorrido, así que volví a la
- 2:16caseta y anoté el incidente. Tiempo después escuché risas, primero
- 2:21fue una voz de mujer, luego varias y todas desde
- 2:25el fondo del panteón. No venían de la entrada ni
- 2:29de la calle, venían de la zona vieja, donde la
- 2:32luz era escasa y donde casi nadie se acercaba durante
- 2:36la noche. Eran risas largas, pausadas y fuertes, con silencios
- 2:41entre una y otra. En la libreta escribí risas demoníacas,
- 2:46porque esa fue la descripción que pude dar en ese momento,
- 2:50sin adornar nada y sin buscar otra explicación. Tomé la
- 2:55lámpara y salí otra vez. Caminé con cuidado, sin gritar
- 3:00ni hacer ruido, porque necesitaba saber cuántas personas había y
- 3:04por dónde habían entrado. No llamé a la policía de
- 3:08inmediato y esa decisión me pesó después. En ese momento
- 3:13quise confirmar primero lo que pasaba. Al acercarme al área vieja,
- 3:18vi una luz baja entre las tumbas, era luz de veladoras.
- 3:22Apagué mi lámpara y avancé por un costado, con la
- 3:27intención de mirar sin ser visto. Las risas seguían, ahora
- 3:32mezcladas con voces bajas y sonidos de objetos moviéndose sobre piedra.
- 3:37Me agaché detrás de una tumba grande y desde ahí
- 3:40las vi. Eran siete mujeres alrededor de una sepultura. La
- 3:46loza estaba movida, y sobre la tumba, y en el
- 3:49suelo había veladoras, flores secas, fotografías, una tela, botellas, cuchillos
- 3:56pequeños y una figura de trapo. Una mujer leía de
- 4:00un cuaderno, otra movía las manos sobre los objetos, otra
- 4:04derramaba líquidos cerca de la loza y las demás respondían
- 4:08con frases cortas. Escuché nombres de personas, también escuché peticiones
- 4:14de daño contra alguien. No vi un juego ni una
- 4:18reunión improvisada. Vi un ritual organizado, hecho por mujeres adultas,
- 4:24dentro de un panteón cerrado. Yo quería volver a la caseta,
- 4:29cerrar la puerta y pedir ayuda. Cuando empecé a retroceder,
- 4:34pisé una rama seca. El sonido cortó las voces y
- 4:39las mujeres guardaron silencio al mismo tiempo. Una levantó una
- 4:44vela y alumbró hacia mi lado, otra anunció mi presencia.
- 4:48No gritó, no se alteró, solo avisó a las demás
- 4:52que había un hombre mirando. Me quedé agachado unos segundos,
- 4:57pero ya me habían ubicado. Una caminó hacia donde yo estaba,
- 5:02otra se movió hacia el pasillo central y la mujer
- 5:05del cuaderno ordenó impedirme llegar a la entrada. Esa orden
- 5:10la escuché completa. En ese momento supe que no iba
- 5:14a bastar con explicar que yo era el guardia. Ellas
- 5:19estaban dentro de un lugar cerrado, habían movido una tumba
- 5:22y no querían testigos. Me levanté y corrí hacia la
- 5:27parte con más luz. Detrás de mí, escuché pasos, risas
- 5:32y voces dando indicaciones. La risa ya no venía de
- 5:36un solo punto, se movía entre las tumbas. Corrí cuidando
- 5:41los pies, porque el suelo estaba lleno de bordes, floreros
- 5:45y tierra suelta. Una mujer avanzaba por un pasillo paralelo,
- 5:50otra tomó el centro, y yo cambié de ruta para
- 5:53no quedar frente a ellas. Me metí entre dos filas
- 5:57de tumbas, apagué la lámpara y me agaché detrás de
- 6:01una lápida. Una de ellas pasó muy cerca, le vi
- 6:05los zapatos y la parte baja de la falda. Caminaba despacio,
- 6:09llevaba una vela en la mano y revisaba los espacios
- 6:13entre las tumbas. Escuché su voz dando aviso a las
- 6:17otras para buscarme cerca de la caseta. Luego otra respondió
- 6:22que yo no debía salir con vida después de ver aquello.
- 6:26Esa frase se me quedó grabada, porque la oí desde
- 6:29pocos metros, escondido, con la respiración contenida y la lámpara
- 6:34apagada contra el pecho. No llevaba arma, no tenía apoyo dentro,
- 6:39y mi celular apenas tomaba señal. El panteón estaba cerrado
- 6:44y las salidas quedaban lejos. En ese momento dejé de
- 6:49pensar en el trabajo, en la libreta y en las llaves.
- 6:53Sólo pensé en llegar a la caseta, cerrar la puerta
- 6:57y pedir auxilio antes de que me rodearan. Esperé a
- 7:01que la mujer se alejara, y cuando sus pasos se
- 7:03perdieron entre las tumbas, me levanté sin encender la lámpara
- 7:07y corrí hacia la caseta. Llegué a la caseta con
- 7:11el pecho apretado y la garganta seca. Cerré la puerta
- 7:16por dentro y empujé la mesa contra la entrada y
- 7:19dejé la lámpara sobre la silla, apuntando al suelo. No
- 7:23quería que la luz me marcara desde afuera. Fui al
- 7:27teléfono fijo y marqué a emergencias, pero la llamada no entró.
- 7:33Intenté de nuevo, escuché el tono cortarse y le marqué
- 7:37al encargado, pero tampoco contestó. Afuera ya se oían pasos.
- 7:43No venían de un solo lugar, se movían por la
- 7:46ventana y por el frente de la caseta y por
- 7:49el pasillo de la entrada. Apagué la luz interior, me
- 7:53agaché junto a la pared y saqué el celular. La
- 7:56señal iba y volvía. Grabé un mensaje para el encargado
- 8:01con la voz baja. Le dije que había mujeres dentro
- 8:05del panteón que estaban haciendo un ritual en la zona vieja,
- 8:08que me habían visto y que necesitaba patrullas. Lo envié,
- 8:13aunque el teléfono quedó cargando. Después golpearon la ventana. Primero
- 8:20fue un toque firme, luego otro más fuerte. Una mujer
- 8:24se acercó al vidrio y miró hacia adentro. Alcancé a
- 8:28verla de frente. Era adulta, llevaba el cabello recogido y
- 8:33tenía una mirada fija. Avisó a las demás que yo
- 8:37estaba en la caseta, otra respondió desde afuera, con la
- 8:41orden de sacarme antes de que hablara con alguien. La
- 8:45puerta empezó a moverse, la mesa raspó el piso y
- 8:48se recorrió un poco. Me puse contra ella y la
- 8:52empujé con el hombro. No grité, porque nadie iba a
- 8:57escucharme desde la calle y porque cualquier ruido les decía
- 9:00dónde estaba parado. Volví a mirar el teléfono y el
- 9:05mensaje seguía sin salir. En ese momento entendí que la
- 9:10caseta ya no era refugio, era una trampa con una
- 9:13sola puerta y una ventana, por donde no iba a
- 9:16salir y una ventana más pequeña al fondo. Esa ventana
- 9:21estaba en el baño. Yo la había visto muchas veces
- 9:25durante el turno, pero nunca la había usado para salir.
- 9:29Fui hacia allá sin levantar la lámpara, quité la malla
- 9:33con las manos y metí primero el brazo. Mientras pasaba
- 9:37el hombro, la puerta principal volvió a golpear. Una de
- 9:42ellas avisó que ya estaba cediendo y y otra pegó
- 9:45algo duro contra el vidrio. Terminé de pasar con dificultad,
- 9:50sentí el raspón en el brazo y caí del otro lado.
- 9:54Me levanté y corrí por detrás de la caseta, y
- 9:57la puerta se abrió cuando yo ya estaba afuera. Escuché
- 10:01a una mujer avisar que había salido por atrás y
- 10:05otra ordenó cerrar el paso al portón de servicio. Corrí
- 10:09hacia ese lado, pero antes de llegar oí voces adelante.
- 10:14No vi cuántas eran. Cambié de dirección y me metí
- 10:17entre las tumbas antiguas buscando un lugar donde agacharme sin
- 10:21quedar a la vista. Me escondí detrás de una sepultura alta.
- 10:27Desde ahí, vi velas moviéndose por distintos pasillos. No usaban lámparas,
- 10:34solo esas luces pequeñas entre las tumbas. Me quedé quieto,
- 10:39con la cara cerca del suelo. Tenía tierra en la boca,
- 10:43el brazo caliente por la raspada y la camisa pegada
- 10:46al pecho por el sudor. El celular vibró. Era el encargado.
- 10:52Contesté tapando el teléfono con la camisa y le hablé
- 10:55muy bajo. Le pedí que no entrara solo, que llamara
- 11:00a la policía y que dijera que había varias mujeres dentro.
- 11:04Alcancé a decirle que habían forzado la caseta, pero la
- 11:08llamada se cortó antes de explicar dónde estaba. Una vela
- 11:12se acercó por mi lado izquierdo. Escuché a una mujer
- 11:17decir que yo seguía cerca y otra pidió revisar tumba
- 11:20por tumba. Me arrastré hacia la fila siguiente, apoyando las
- 11:25manos sobre la tierra para no golpear los floreros, luego
- 11:29me levanté apenas y avancé agachado. Correr me delataba, quedarme
- 11:35quieto me dejaba encerrado, así que me moví por tramos
- 11:38cortos al alejarse las voces. No volví a verlas juntas
- 11:43y eso me complicó todo. Una estaba cerca de la caseta,
- 11:47otra revisaba el camino del portón de servicio y otras
- 11:52cruzaban por la zona vieja. Cada vela me obligaba a
- 11:56cambiar de lugar. Una pasó tan cerca que olí la
- 11:59cera quemada y escuché su respiración. Otra caminó por el
- 12:04pasillo donde yo había estado segundos antes. Yo apretaba la
- 12:09lámpara contra el pecho para que no golpeara nada. Pensé
- 12:13en regresar por las llaves. pero escuché voces dentro de
- 12:17la caseta. Estaban revisando la mesa y mis cosas. Una
- 12:22leyó parte de la libreta, otra mencionó que yo había
- 12:25escrito sobre las risas. Con eso supe que ya habían
- 12:30entrado y que no podía volver. El portón principal quedaba expuesto,
- 12:35el portón de servicio tenía voces cerca, y la única
- 12:39salida posible era la barra que daba al terreno baldío.
- 12:44Conocí a un punto de esa barda, por donde antes
- 12:47se habían metido perros. No era una salida segura, pero
- 12:52era la única que no dependía de llaves. Para llegar
- 12:56tenía que cruzar de nuevo cerca del área del ritual.
- 13:00Avancé por el costado del panteón, encendiendo la lámpara solo
- 13:04por segundos y cubriendo la luz con la mano. Pasé
- 13:08junto a la tumba donde las había visto al principio.
- 13:12Las veladoras seguían prendidas, varias estaban tiradas, la loza continuaba
- 13:17movida y los objetos quedaron regados. Pero no me detuve
- 13:22y seguí hacia la barra. Entonces una de ellas me vio.
- 13:28Estaba junto a una fila de tumbas, levantó la vela
- 13:31y avisó que yo iba hacia el fondo. Ya no
- 13:35pude esconderme, así que corrí. Escuché pasos detrás de mí,
- 13:39una orden para alcanzarme antes de la barda y una
- 13:42risa muy cerca, la misma risa que había escuchado desde
- 13:46la caseta, ahora pegada a mi espalda. Llegué al muro,
- 13:51subí usando una tumba y una parte baja de la barda.
- 13:55El vídeo me cortó la mano, pero seguí. Pasé una pierna,
- 14:00después el cuerpo, y caí en el terreno baldío. La
- 14:04caída me dejó sin aire, y por unos segundos no
- 14:07pude levantarme. Desde arriba escuché a una mujer decir que
- 14:12no me fuera. No miré hacia atrás, me puse de
- 14:16pie y corrí hacia la calle. Salí al terreno baldío
- 14:20con la mano ardiendo y la ropa llena de tierra,
- 14:23caminé hacia la avenida, porque ya no tenía fuerza para
- 14:27correr todo el tramo. Sentía la respiración pesada, me dolía
- 14:32el costado y traía sangre en la palma, pero seguí
- 14:36avanzando sin mirar hacia atrás. Cuando llegué cerca del portón principal,
- 14:41vi una patrulla detenida frente a la entrada y el
- 14:44carro del encargado junto a la banqueta. Estaba afuera, gritando
- 14:50mi nombre, y al verme se quedó quieto unos segundos.
- 14:54Me acerqué por la orilla de la calle. El encargado
- 14:58vio la sangre, la tierra en mi ropa y el
- 15:01raspón del brazo, y me preguntó qué había pasado. Le
- 15:05dije que abriera el portón, pero que no entrara solo.
- 15:10Los policías se acercaron y me pidieron que hablara rápido.
- 15:14Les dije que había siete mujeres dentro, que estaban en
- 15:17la zona vieja, que habían movido una tumba, que hicieron
- 15:21un ritual y que después me persiguieron hasta la caseta.
- 15:26También les dije que habían forzado la puerta y que
- 15:29yo salí por la parte de atrás para llegar a
- 15:32la barda. Entraron cuatro policías con lámparas. Yo me quedé
- 15:37afuera con el encargado. apoyado en la reja, porque no
- 15:41podía volver a entrar. Escuché sus voces desde el portón,
- 15:46primero cerca de la caseta y luego hacia el fondo.
- 15:50Uno regresó y me pidió que señalara el camino exacto.
- 15:54Le marqué la zona vieja desde afuera, le dije qué
- 15:57fila debían revisar y le pedí que fueran también al
- 16:01portón de servicio, porque por ahí habían querido cerrarme el paso.
- 16:06Después de revisar, Los policías encontraron la caseta abierta, la
- 16:11puerta dañada y la ventana del baño sin malla. En
- 16:15la zona vieja encontraron las veladoras, las flores secas, fotografías
- 16:19rotas y cera regada en el suelo. La loza de
- 16:23una tumba estaba movida y alrededor había líquido derramado y
- 16:27tierra fresca. Pero no encontraron a las mujeres. Revisaron el
- 16:33portón de servicio y hallaron la cadena caída, con un
- 16:37candado que no pertenecía al panteón. El encargado confirmó que
- 16:42ese candado no era suyo. También vieron marcas recientes en
- 16:47una parte de la barda, suficientes para dejar asentado, que
- 16:51alguien pudo salir por ahí. Me llevaron a declarar esa
- 16:55misma noche. Repetí todo en orden, desde el primer golpe
- 17:00hasta la caída en el terreno baldío. Dije que escuché risas,
- 17:05vi luz de veladoras Encontré a siete mujeres haciendo un
- 17:09ritual sobre una tumba y fui descubierto. Tuve que correr,
- 17:14me escondí entre las tumbas, me encerré en la caseta,
- 17:18salí por la ventana del baño y brinqué la barra
- 17:21con la mano cortada. Entregué el mensaje de voz que
- 17:25le había mandado al encargado y mostré los cortes de
- 17:28la mano y el raspón del brazo. No hubo detenidas.
- 17:34Las cámaras del panteón sólo cubrían la entrada principal y
- 17:37una parte cercana a la caseta no grababan la zona
- 17:41vieja ni el portón de servicio con claridad. Los policías
- 17:46escribieron el reporte, tomaron fotos y me dijeron que seguirían revisando,
- 17:51pero el caso no avanzó. Yo no inventé nombres, no
- 17:55agregué cosas que no vi y no dije que eran espíritus.
- 18:00Dije que eran mujeres reales, mujeres adultas metidas en un
- 18:05panteón cerrado, haciendo algo que no tenían permiso de hacer.
- 18:10Renuncié esa misma semana. El administrador me pidió que esperara,
- 18:14habló de cambiar candados, arreglar luces y reforzar rondines, pero
- 18:20yo ya había tomado la decisión. Entregué las llaves y
- 18:24el uniforme. No regresé por mis cosas. El encargado me
- 18:29llevó una chamarra que había quedado en la caseta y
- 18:32y la recibí en la calle, sin cruzar el portón.
- 18:36Los días siguientes dormí poco, me despertaba con cualquier ruido,
- 18:40y revisaba la puerta varias veces durante la noche. Mi
- 18:45esposa me decía que levantara otra denuncia, pero yo ya
- 18:49había declarado, ya había entregado el mensaje de voz, y
- 18:53ya había mostrado las lesiones. También me propuso irnos por
- 18:58un tiempo, aunque no teníamos dinero para pagar otra casa.
- 19:02Vivíamos cerca del panteón y esa cercanía empezó a pesarme
- 19:07desde entonces. La primera vez que escuché risas cerca de
- 19:11mi casa fue dos semanas después. Yo estaba en la
- 19:15sala y mi esposa ya se había acostado. Las voces
- 19:19llegaron desde la calle, eran risas de mujeres, claras, lentas
- 19:24y con pausas. Me levanté y fui a la ventana.
- 19:29No abrí la puerta. La calle estaba vacía, pero los
- 19:34perros de la cuadra ladraban hacia la esquina. Mi esposa
- 19:38salió del cuarto y preguntó qué era. No tuve que contestar,
- 19:43pues ella también las estaba oyendo. Las risas siguieron unos
- 19:47segundos más y luego se alejaron. después escuchamos pasos en
- 19:52la banqueta pero no vimos a nadie llamé a la
- 19:55policía llegaron revisaron la calle y dijeron que no encontraron
- 20:00personas ni vehículos cerca esa noche no dormimos al día
- 20:06siguiente revisé la entrada la banqueta y la esquina No
- 20:10encontré nada, pero desde entonces dejé de abrir la puerta
- 20:14cuando escuchaba algo afuera. Pasaron varias semanas sin otro ruido igual.
- 20:20Luego encontré una veladora apagada junto a la puerta, pero
- 20:24no estaba ahí cuando salí a trabajar. La recogí con
- 20:28una bolsa y la tiré. Días después aparecieron flores secas
- 20:33en el mismo lugar. Les tomé foto e hice un reporte.
- 20:38pero nadie pudo decirme quién las dejó. Cambié de trabajo,
- 20:42y ahora trabajo de día en una bodega, evito pasar
- 20:46frente al panteón y reviso la cámara de mi casa
- 20:49antes de salir cuando escucho pasos. No cuento esto para
- 20:53convencer a nadie, cuento lo que viví y lo que
- 20:56quedó registrado. Trabajé en ese panteón, escuché risas, vi a
- 21:02siete mujeres haciendo un ritual, me persiguieron, escapé por la
- 21:06barda y renuncié. Después, las risas llegaron cerca de mi
- 21:11casa y esa parte sigue sin cerrarse. Dejé el panteón,
- 21:16pero el miedo se vino conmigo y todavía lo siento
- 21:20cada vez que mi esposa se queda callada mirando hacia
- 21:23la calle mientras yo reviso la cámara con la puerta cerrada.
- 21:36Me llamo Ernesto Galván y durante varios años, trabajé de
- 21:40guardia nocturno en el Panteón Municipal. Lo que voy a
- 21:44contar ocurrió en una de esas noches de turno solo,
- 21:48cuando me tocaba cerrar la entrada, revisar los andadores y
- 21:51reportar cualquier daño. Yo conocía bien el lugar, no porque
- 21:57tuviera algo especial, sino porque lo caminaba todas las noches,
- 22:01con la misma lámpara, el mismo radio y la misma
- 22:05libreta de registro bajo el brazo. Entré a trabajar al
- 22:10caer la noche. El guardia de la tarde me entregó
- 22:14las llaves, me dijo que el día había estado tranquilo
- 22:17y se fue. Cerré el portón principal, revisé la capilla,
- 22:22pasé por la bodega y confirmé que el portón de
- 22:25servicio quedara asegurado. Después volví a la caseta, dejé la
- 22:30libreta abierta sobre el escritorio y esperé el primer recorrido.
- 22:36Hasta ese momento todo estaba en orden. Se oían carros
- 22:40en la avenida, perros lejos, y ramas movidas por el viento,
- 22:45sonidos normales en ese turno. Hice la primera ronda sin
- 22:50encontrar nada grave. Vi flores tiradas, basura junto a una
- 22:55banca y una lámpara fallando en la zona vieja. Lo
- 22:59apunté para el reporte, seguí caminando y regresé a la caseta.
- 23:05Había tomado apenas unos tragos de café cuando escuché un
- 23:08golpe hacia el fondo del panteón. Fue un sonido seco, claro,
- 23:14suficiente para hacerme levantar. Esperé. Pero volvió a escucharse. Tomé
- 23:21la lámpara, el radio y el bastón, salí de la
- 23:24caseta y avancé por el andador central. Antes de llegar
- 23:30a la parte vieja, Vi luz entre las tumbas, apagué
- 23:34la lámpara y seguí por un costado. La luz venía
- 23:38del suelo. Me acerqué con cuidado, porque había losas sueltas,
- 23:43y me quedé detrás de una tumba ancha. Desde ahí
- 23:47vi a cinco personas reunidas en un espacio abierto. Cuatro
- 23:52estaban de pie, un hombre joven estaba de rodillas, con
- 23:55las manos amarradas al frente. Tenía la cabeza baja y
- 24:00respiraba con fuerza. En el suelo había tres pentagramas encendidos.
- 24:07Las líneas ardían con un líquido que alguien había regado antes.
- 24:12Alrededor tenían velas negras, dos jaulas con gallinas, una libreta
- 24:17y varios cuchillos sobre una tumba baja. Nada de eso
- 24:21estaba puesto al azar. Una mujer acomodaba las velas, dos
- 24:26hombres cuidaban los lados del andador y otro, con camisa
- 24:30clara y guantes, Daba instrucciones desde el centro. No escuché risas,
- 24:36discusiones ni señales de borrachera. Todos seguían órdenes. La mujer
- 24:44se acercó al joven arrodillado y le habló bajo. Él
- 24:48levantó la cara un momento, luego volvió a bajarla. No
- 24:52pude oír sus palabras, pero sí vi que estaba llorando.
- 24:57El hombre de la camisa abrió la libreta y ordenó
- 25:00mantener el fuego encendido, pues nadie debía salirse de las
- 25:04marcas y todos debían guardar silencio cuando llegara el invitado.
- 25:10Usó esa palabra, invitado, y los demás bajaron la voz
- 25:14de inmediato. Mi obligación era retirarme y pedir apoyo. Lo sabía.
- 25:22Saqué el celular y marqué, pero la llamada no salió.
- 25:26Probé el radio, pero solo respondió con estática. En ese
- 25:31punto todavía podía regresar a la caseta, cerrar la puerta
- 25:35y seguir intentando. Pero me quedé. Quise saber cuántos eran,
- 25:41si el joven estaba vivo y qué clase de riesgo
- 25:44había dentro del panteón. Esa fue la razón que me
- 25:48di en ese momento, aunque ahora recuerdo con claridad que
- 25:52también hubo miedo de correr y ser visto. uno de
- 25:57los hombres abrió una jaula. La gallina golpeó las varillas
- 26:01antes de que las sujetaran. La mujer encendió más velas
- 26:06y el hombre de la camisa empezó a leer de
- 26:09la libreta. No eran rezos. Eran nombres, deudas, promesas y pagos.
- 26:17El joven pidió que lo soltaran, pero el hombre de
- 26:20la camisa le respondió de frente, su familia ya había
- 26:24aceptado condiciones y Todos estaban ahí para cumplir una parte
- 26:28y él debía permanecer de rodillas. Di un paso hacia
- 26:34atrás y pisé una rama seca y el ruido salió fuerte.
- 26:39La mujer giró hacia mi lado. Uno de los hombres
- 26:43levantó la mano y señaló las tumbas donde yo estaba escondido.
- 26:48Me agaché, pero ya me habían ubicado. El hombre de
- 26:52la camisa cerró la libreta Miró hacia mi dirección y
- 26:55dijo que había un testigo. Nadie corrió hacia mí y
- 27:00nadie gritó. Solo indicó que siguieran, porque un guardia mirando
- 27:05también podía servir. Sentí el estómago apretado. Retrocedí un poco,
- 27:13sin levantarme del todo, con el bastón en una mano
- 27:16y el radio en la otra. La mujer otra vez
- 27:20le preguntó si debían detenerse. pero el hombre de la
- 27:23camisa respondió que no, que la presencia de un guardia
- 27:27no cortaba el acto, siempre que el guardia permaneciera dentro
- 27:31del panteón. Escuché esa frase completa, y la entendí. Aún
- 27:37así no me fui. Me quedé quieto, mirando entre las cruces,
- 27:42con la respiración corta y las manos húmedas. Después escuché
- 27:48pasos por el andador que venía del portón de servicio.
- 27:52No escuché motor, no escuché voces, solo pasos firmes sobre
- 27:56la grava. Los cuatro que estaban de pies se enderezaron
- 28:00al mismo tiempo. El joven arrodillado bajó más la cabeza
- 28:05y la mujer dejó una vela en el suelo y
- 28:08se apartó. El hombre de la camisa guardó la libreta
- 28:12contra el pecho y nadie se movió hasta que la
- 28:15persona llegó al borde del fuego. Era un hombre vestido
- 28:20con traje oscuro y y caminaba sin lámpara y sin apuro.
- 28:25Se detuvo frente al pentagrama mayor, miró a los reunidos
- 28:28y luego levantó la cara hacia mi escondite. Yo seguía
- 28:33detrás de la tumba, creyendo que la oscuridad todavía me cubría.
- 28:38Entonces vi sus ojos rojos. No fue reflejo del fuego.
- 28:44La luz estaba dentro de los ojos, fija, abierta, dirigida
- 28:48hacia mí. En ese momento supe que él no venía
- 28:52a buscar el ritual. Venía a terminarlo y ya sabía
- 28:57que yo estaba mirando. El hombre del traje levantó la
- 29:02cara hacia mi escondite y sostuvo la mirada, no buscó
- 29:06entre las tumbas, no dudó, no revisó el terreno, me
- 29:10miró directo, con esos ojos rojos abiertos y fijos. Yo
- 29:15seguía agachado, con el radio en una mano y el
- 29:18bastón en la otra, tratando de no moverme, aunque ya
- 29:22no tenía caso ocultarme. Su voz salió grave, con otro
- 29:26tono más bajo y más lento, y me dijo que
- 29:29ya me había visto, que me fuera en ese momento,
- 29:32porque si me quedaba, iba a formar parte de lo
- 29:35que estaban haciendo. No gritó. no levantó la mano y
- 29:41no necesitó acercarse la advertencia llegó limpia y todos los
- 29:47que estaban alrededor del fuego la escucharon el hombre de
- 29:51la camisa bajo la cabeza la mujer dejó de acomodar
- 29:55las velas y los otros dos se quedaron quietos junto
- 29:58a las jaulas El joven arrodillado cerró los ojos y
- 30:02apretó las manos amarradas. Yo me levanté despacio, retrocedí unos
- 30:08pasos y tomé el andador lateral, pero no llegué a
- 30:11la caseta. Me detuve detrás de otro grupo de tumbas,
- 30:16más lejos del claro, con la idea de seguir viendo
- 30:19sin quedar tan expuesto. Ese fue mi error. No obedecí,
- 30:26solo cambié de lugar. Me quedé dentro del panteón, mirando
- 30:31desde otra posición, mientras el hombre del traje entraba al
- 30:35pentagrama mayor y ocupaba el centro del fuego. Las líneas bajaron,
- 30:41pero siguieron encendidas. El hombre de la camisa abrió la
- 30:45libreta y empezó a leer. Leía nombres, fechas, deudas y peticiones.
- 30:53Una mujer había pedido dinero para pagar lo que debía,
- 30:56uno de los hombres quería protección contra personas que lo
- 31:00buscaban y otro había pedido tiempo para alguien enfermo y
- 31:04el joven atado estaba incluido como parte del pago. La
- 31:09mujer empezó a llorar cuando escuchó eso, pero el hombre
- 31:13del traje le ordenó callarse. Ella obedeció, aunque le temblaban
- 31:18las manos. El joven intentó levantarse y y uno de
- 31:23los hombres lo sujetó por los hombros hasta obligarlo a
- 31:26quedar de rodillas otra vez. El hombre de la camisa
- 31:30tomó una gallina de la jaula. El animal se agitó,
- 31:35golpeó el brazo del hombre y tiró varias plumas al suelo.
- 31:39Los dos ayudantes lo sostuvieron. Hicieron el corte sobre las
- 31:44líneas encendidas. El líquido cayó en el fuego, el sonido
- 31:49cambió y el olor llegó hasta donde yo estaba. Me
- 31:54cubrí la boca con la manga. Quise usar el celular,
- 31:58pero la pantalla no encendió. Probé el radio, y solo
- 32:03salió estática. Desde mi lugar veía el andador que llevaba
- 32:07a la caseta y también la ruta al portón principal.
- 32:12Tenía salida, al menos eso pensé, pero me quedé un
- 32:15poco más porque el joven seguía vivo. Respiraba con dificultad,
- 32:21tenía la cabeza baja y ya no pedía ayuda. Cada
- 32:25vez que intentaba moverse, uno de los hombres lo empujaba
- 32:28hacia el centro. El hombre del traje volvió a mirarme.
- 32:35Esta vez no habló al grupo, habló para mí. Me
- 32:38dijo que me había dado una salida, que yo la
- 32:41había entendido y que había decidido quedarme. Dijo que un
- 32:46testigo que recibe una advertencia y permanece mirando queda incluido
- 32:50en el trato. Luego dijo que mi alma ya le pertenecía.
- 32:56El hombre de la camisa repitió mis condiciones en voz baja,
- 33:00con la libreta abierta, y escribió algo en una hoja
- 33:03que no pude ver. Entonces corrí. Salí de entre las
- 33:10tumbas y tomé el andador principal. Escuché pasos detrás de mí,
- 33:15pero no volteé. Llegué al portón, metí la llave en
- 33:20el candado y traté de girarla. pero no abrió. Cambié
- 33:24de mano, porque me temblaban los dedos, empujé la cadena,
- 33:28jalé el portón y grité hacia la avenida. Pasó un carro,
- 33:33luego otro, pero ninguno bajó la velocidad. El candado seguía cerrado,
- 33:39aunque yo lo había abierto muchas veces con esa misma llave.
- 33:45El radio se encendió en mi cinturón. La voz del
- 33:49hombre del traje salió por la bocina, clara, sin estática.
- 33:54Me dijo que correr dentro del panteón no cambiaba lo aceptado,
- 33:58que podía llegar al portón, a la barda o a
- 34:01la caseta, y que todo seguía dentro del terreno marcado.
- 34:05Después me ordenó regresar por voluntad propia, para conservar el cuerpo.
- 34:11Me quité el radio y lo tiré contra el piso.
- 34:15La carcasa se abrió, La batería salió despedida y aún
- 34:19así la voz siguió unos segundos hasta que se cortó
- 34:22de golpe. Corrí a la caseta, entré y cerré con seguro.
- 34:29Empujé el escritorio contra la puerta. El teléfono fijo estaba
- 34:34sobre la mesa, levanté el auricular y no tenía tono.
- 34:39Encendí la luz, parpadeó y se apagó. Apreté el botón
- 34:44de alarma varias veces. pero no hubo respuesta. Busqué algo
- 34:49útil en los cajones, encontré cinta, papeles, llaves repetidas y
- 34:54una navaja pequeña. La tomé, aunque sabía que no servía
- 34:59de mucho, contra cuatro personas y contra ese hombre. Me
- 35:05quedé junto a la ventana, agachado, con la espalda contra
- 35:09la pared. Traté de respirar despacio, pero la garganta se
- 35:13me cerraba y la mano del bastón Me dolía de
- 35:16tanto apretarlo. Desde ahí los vi avanzar por el andador.
- 35:22Primero venía la mujer, con dos velas negras. Detrás venía
- 35:27el hombre de la camisa, con la libreta pegada al pecho.
- 35:31Luego caminaban los dos ayudantes. Al final venía el hombre
- 35:36del traje, pero no traían al joven. La mujer dejó
- 35:41las velas frente a la puerta y se apartó. El
- 35:45hombre de la camisa se acercó a la ventana y
- 35:48me dijo que saliera para cerrar el trato. Le respondí
- 35:52que la policía ya venía. Mentí y él lo supo
- 35:56de inmediato. Me dijo que ninguna llamada había salido, que
- 36:01nadie iba a entrar antes del amanecer y que yo
- 36:04solo estaba alargando el cierre. El hombre del traje se
- 36:09puso junto al vidrio. Sus ojos rojos quedaron a la
- 36:13altura de mi cara. Me dijo que el miedo no
- 36:16borraba una decisión tomada, también me dijo que yo había
- 36:20escuchado la advertencia, que la había entendido, que había elegido
- 36:24mirar y que por eso ya no estaba fuera del ritual.
- 36:29Volpé el vidrio con el bastón, primero una vez, luego otra,
- 36:34con más fuerza, pero el cristal aguantó y el golpe
- 36:38me subió por la muñeca hasta el hombro. El bastón
- 36:42se me resbaló, la mano se me abrió contra el
- 36:44marco de la ventana y la sangre cayó sobre la
- 36:47libreta de registro, justo encima de las firmas del turno.
- 36:52El hombre del traje miró la mancha desde afuera, sin
- 36:56apartar los ojos de mi mano, y ordenó al de
- 36:59la camisa que recogiera esa sangre cuando yo saliera. Dijo
- 37:04que mi firma no hacía falta, que la marca bastaba
- 37:07para dejar constancia. Me alejé de la ventana y abrí
- 37:12los cajones del escritorio. Encontré llaves, papeles, cinta, una linterna
- 37:19sin pila y una navaja chica que usábamos para cortar cajas.
- 37:24Tomé la navaja, aunque sabía que no iba a detener
- 37:27a nadie con eso, y entré al baño de la caseta.
- 37:32La ventanilla lateral estaba alta, atorada por el óxido, pero
- 37:36pude abrirla empujando con el hombro. Me subí al lavabo,
- 37:41pasé primero una pierna, luego el torso y caí al
- 37:44pasillo de afuera con el brazo raspado y la camisa rota.
- 37:50No me detuve a escuchar, corrí hacia la bodega porque
- 37:54ahí guardábamos una escalera y si lograba llegar a la barda,
- 37:58todavía podía salir por el terreno baldío de atrás. Abrí
- 38:03la puerta con la llave chica, jalé la escalera y
- 38:06la arrastré unos metros. El ruido del aluminio contra el
- 38:10suelo me puso más nervioso, porque en ese silencio cualquier
- 38:15golpe se oía en todo el panteón. Levanté la escalera
- 38:19con esfuerzo, avancé hacia la barda, y entonces la mujer
- 38:23apareció delante de mí. Venía sola, tenía las manos vacías,
- 38:29la cara manchada y la respiración desordenada. Me pidió que
- 38:35regresara al círculo. Dijo que ellos también querían salir, que
- 38:40el hombre del traje no los iba a dejar ir,
- 38:42mientras yo siguiera corriendo. Le pregunté por el joven. Ella
- 38:48bajó la voz y respondió que era su hermano, que
- 38:51lo habían llevado, porque el hombre de la camisa prometió
- 38:55arreglar una deuda y proteger a su familia. También dijo
- 38:59que nadie les habló del precio completo, que ya era
- 39:03tarde para deshacerlo y que yo había empeorado todo al
- 39:06quedarme mirando. No le creí lo suficiente para obedecerla, ni
- 39:13tuve calma para discutir. La hice a un lado con
- 39:16el hombro y seguí con la escalera. Ella me tomó
- 39:20del brazo, pero la solté. Alcancé la barda, apoyé la
- 39:25escalera y levanté un pie para subir el primer escalón.
- 39:30En ese momento el suelo se encendió alrededor de mis botas.
- 39:34Las líneas aparecieron cerradas, sin que nadie hubiera regado nada
- 39:39frente a mí, y el fuego me rodeó antes de
- 39:41que pudiera retirar la escalera. El calor subió de golpe
- 39:46y me quemó la bastilla del pantalón y me obligó
- 39:49a quedarme inmóvil. El hombre del traje estaba al otro
- 39:55lado del fuego. No lo vi llegar, solo lo encontré ahí,
- 39:59de pie, con los ojos rojos clavados en mí. Me
- 40:03habló con esa voz doble, clara, sin prisa, y dijo
- 40:07que no iba a matarme esa noche. Dijo que yo
- 40:11iba a seguir respirando, caminando y hablando con la gente,
- 40:16porque un alma prometida servía más cuando el dueño conocía
- 40:20la deuda. Yo le respondí que no había aceptado nada,
- 40:24pero me contestó que la salida había sido clara, que
- 40:27la advertencia había sido directa y que yo había elegido
- 40:31quedarme dentro del terreno. Los dos hombres me alcanzaron por
- 40:37detrás y me sujetaron los brazos. Traté de soltarme, pero
- 40:42uno me torció la muñeca herida y la navaja se
- 40:44me cayó. El hombre de la camisa llegó con la
- 40:48libreta abierta. La mujer se quedó cerca, temblando, mirando hacia
- 40:54la parte vieja del panteón. Me empujaron hasta el borde
- 40:58del fuego, me abrieron la mano a la fuerza y
- 41:00la apretaron contra una hoja. La sangre marcó la palma completa.
- 41:07El hombre de la camisa leyó mi nombre, aunque yo
- 41:10nunca se lo dije y escribió debajo unas palabras rápidas.
- 41:16El hombre del traje declaró aceptado el pago. La mujer
- 41:20gritó el nombre de su hermano y desde el fondo
- 41:23del panteón se oyó un grito corto, de hombre, cortado
- 41:27de golpe. Ella intentó correr hacia allá, pero el de
- 41:31la camisa la detuvo del brazo. El hombre del traje
- 41:35le recordó que ya había recibido lo pedido y que
- 41:39ahora debía cargar con lo entregado. Después me miró, y
- 41:43agregó que yo también iba a cargar con lo mío.
- 41:47El fuego se apagó al mismo tiempo. Me faltó el aire,
- 41:52sentí presión en la cabeza y perdí el hilo de
- 41:55la noche. Abrí los ojos en la caseta, sentado frente
- 42:00al escritorio. La puerta estaba abierta, el teléfono tenía tono
- 42:05y el radio estaba entero sobre la mesa. Mi celular
- 42:10encendió con la misma carga. En la libreta de registro
- 42:14seguía mi firma y debajo estaba la marca de mi
- 42:17mano con sangre seca. La hoja donde me habían obligado
- 42:22a poner la palma ya no estaba. Me revisé la muñeca,
- 42:26seguía inflamada, la herida de la mano seguía abierta y
- 42:30las botas tenían los bordes quemados. El guardia de la
- 42:35mañana me encontró así, sentado, con la camisa rota y
- 42:39sin poder explicar completo, lo que había pasado, sin que
- 42:43la voz se me quebrara. Llamó a la policía y
- 42:47a una ambulancia. Los agentes revisaron la parte vieja del panteón.
- 42:53Encontraron cera negra, plumas, marcas quemadas en el suelo y
- 42:58restos de líquido inflamable. Del joven, de la mujer, de
- 43:03los dos hombres y del hombre del traje no encontraron nada.
- 43:07Las entradas estaban cerradas y las cámaras dejaron de grabar
- 43:12durante el tramo exacto en que ocurrió todo. Me tomaron
- 43:17declaración ese día y después otra vez. Escribieron daños, crueldad animal,
- 43:23posible privación de la libertad y entrada ilegal. Cuando hablé
- 43:28del hombre del traje, de los ojos rojos y de
- 43:31la voz doble, el agente dejó de escribir y me
- 43:34pidió sostener sólo lo comprobable. Repetí lo mismo, porque eso
- 43:40vi y eso escuché. Perdí el trabajo esa misma semana.
- 43:45La investigación quedó abierta un tiempo, luego dejó de moverse.
- 43:52Desde entonces no trabajo de guardia y no entro a panteones.
- 43:57Cada año, en la misma fecha, recibo una llamada sin número.
- 44:02Suena una vez, y cuando contesto, escucho estática, luego esa
- 44:07voz doble, Y siempre repite lo mismo, que fui advertido,
- 44:11que elegí quedarme mirando, y que lo pendiente todavía me pertenece.
- 44:26Me llamo Gabriel Soto. Fui velador del Panteón Municipal San
- 44:30Julián y recuerdo esa noche completa. Pasó después del Día
- 44:35de Muertos. Entré al turno, firmé la bitácora, revisé las llaves,
- 44:41el radio, la lámpara y los candados. El panteón tenía
- 44:46portón principal, puerta de servicio y una reja vieja al fondo.
- 44:52Desde la caseta veía cámaras, pasillos y la entrada. Había
- 44:58flores recientes, veladoras apagadas, bolsas de comida y macetas rotas.
- 45:05Eso era normal esa noche. Hice mi primera vuelta, levanté basura,
- 45:10acomodé unos floreros y revisé entre las tumbas. A veces
- 45:15quedaba gente escondida, borracha o dormida, por eso alumbraba antes
- 45:20de avanzar. No llevaba prisa, pues esa rutina me había
- 45:25servido durante años. Al volver hacia la zona de mausoleos,
- 45:30escuché una voz de mujer. Dijo el nombre de Antonio,
- 45:35el otro velador. Él descansaba esa noche. La voz salió
- 45:41desde el pasillo de las criptas, baja y clara. Apunté
- 45:46la lámpara hacia allá, revisé la cámara desde la caseta
- 45:49y no vi a nadie. Anoté el hecho en la bitácora,
- 45:54porque Marta, la administradora, siempre pedía dejar registro de cualquier
- 45:59movimiento raro. Llamé a Marta y le conté lo de
- 46:03la voz. Ella me pidió revisar sin abrir criptas, cerrar
- 46:08bien la puerta de servicio y avisar a la patrulla
- 46:11ante cualquier intruso. Así que tomé la lámpara y fui
- 46:15al pasillo. Las puertas estaban cerradas, el piso tenía polvo
- 46:21viejo y no vi pisadas nuevas. Frente a la cripta
- 46:25de la familia rentería, había una mancha oscura pegada a
- 46:29la esquina, baja, extendida contra el piso. Moví la luz
- 46:35para comprobar el origen, pero la mancha no cambió. Se
- 46:39deslizó completa hacia la pared, subió un tramo y quedó
- 46:43pegada al muro. Tomé una foto con el celular del
- 46:47trabajo y se la mandé a Marta. Ella me llamó enseguida.
- 46:52Me ordenó volver a la caseta y avisó que llamaría
- 46:56a Antonio y al comandante Cruz, porque los dos vivían cerca.
- 47:02regresé con la lámpara apuntando al suelo. En la caseta,
- 47:07las cámaras empezaron a fallar. La imagen se llenó de líneas,
- 47:12luego quedó gris. La luz seguía encendida, el radio cargaba
- 47:17y el monitor tenía corriente. Revisé cables y regulador, pero
- 47:22nada respondió. Entonces escuché tres golpes en la puerta de servicio,
- 47:28fueron golpes fuertes, separados. dados desde el otro lado pregunté
- 47:35quién estaba ahí pero no hubo respuesta salí con la
- 47:39lámpara y caminé hasta la puerta el candado seguía puesto
- 47:44la cadena estaba en su lugar y el pasillo estaba
- 47:47vacío después escuché una respiración pegada al metal pesada medida
- 47:54a la altura de mi pecho una voz de hombre
- 47:57dijo mi nombre No era una voz conocida, tenía pausas
- 48:02largas y salía del otro lado de la puerta cerrada.
- 48:05Llamé por radio a la comandancia. Di mi nombre, el
- 48:12panteón y la ubicación de la puerta. La operadora informó
- 48:16que mandaría una unidad. Mientras yo hablaba, aparecieron más voces
- 48:22detrás del metal. Escuché una de niño, otra de mujer
- 48:26mayor y otras que no pude ubicar. Decían nombres, uno
- 48:31tras otro. Algunos estaban escritos en lápidas cercanas al muro,
- 48:36pues yo los conocía por mis rondines. Eso me hizo
- 48:41retroceder hasta la mitad del pasillo. Antonio llegó antes que
- 48:46la patrulla, entró por el portón principal con su llave
- 48:50y me encontró cerca de la caseta. Le pedí que
- 48:54se quedara afuera, pero quiso revisar conmigo. Traía una lámpara
- 48:59pequeña y un machete de trabajo. Venía serio y me
- 49:04pidió el recuento y le hablé de la voz, la sombra,
- 49:08las cámaras y la puerta. Tocó el candado con la
- 49:12mano y la retiró al instante. Dijo que el metal
- 49:16estaba demasiado frío. En ese momento, sonaron golpes desde el osario.
- 49:23Antonio pensó en alguien encerrado antes del cierre. Yo prefería
- 49:28esperar a la patrulla, pero dentro se escucharon cajas cayendo
- 49:32y golpes contra la lámina. Avisé por radio que revisaríamos
- 49:37desde afuera y caminamos por el pasillo de la capilla,
- 49:41con las lámparas al frente y sin separarnos. La puerta
- 49:46del osario estaba abierta, pero yo la había dejado cerrada
- 49:50en mi vuelta. La cadena estaba en el suelo y
- 49:53el candado abierto, sin cortes. Alumbré hacia adentro, vi estantes,
- 49:59cajas tiradas y polvo flotando bajo la luz. Al fondo
- 50:04había tres figuras de pie. Tenían forma humana, brazos largos
- 50:09y cabezas inclinadas hacia atrás. Las bocas estaban abiertas más
- 50:14de lo normal. Dentro se veían dientes largos, apretados. Las
- 50:21caras eran oscuras, sin ojos visibles, pero las mandíbulas se movían.
- 50:28Antonio levantó el machete y le dije que retrocediera. Las
- 50:33tres figuras abrieron más la boca al mismo tiempo. Una
- 50:37usó la voz de Marta y le ordenó a Antonio
- 50:40entrar y cerrar la puerta. Antonio contestó que Marta estaba
- 50:45en su casa. La voz le salió quebrada, aunque sostuvo
- 50:50el machete. Otra figura apareció desde un costado, baja, apoyada
- 50:56en manos y pies. Avanzó golpeando el piso, rápida, con
- 51:01la boca abierta hasta debajo de la barbilla. La lámpara
- 51:06de Antonio cayó, rodó y alumbró la entrada desde abajo.
- 51:10La figura llegó a la puerta en segundos. Empujamos la
- 51:16lámina con el cuerpo y Antonio puso el hombro, yo
- 51:19levanté la cadena y la pasé por las argollas. Del
- 51:23otro lado golpearon desde abajo, la puerta se dobló hacia
- 51:27afuera y Antonio perdió apoyo, pero siguió empujando. Logré pasar
- 51:32la cadena una vez, sin candado, y nos alejamos hacia
- 51:36la capilla. No tomamos el camino de la caseta, porque
- 51:41la ventila del osario daba a ese lado. Entramos a
- 51:46la capilla, cerramos la puerta y atravesamos una banca. Antonio
- 51:51tenía cuatro cortes en el antebrazo derecho, eran paralelos y hondos.
- 51:57Le puse un trapo limpio de la sacristía y volví
- 52:01a llamar por radio. Reporté personas dentro del osario, quizá animales,
- 52:07porque no tenía otra manera de explicarlo. Desde una ventana
- 52:13vimos apagarse varias luces del panteón. No hubo truenos, chispas
- 52:18ni bajones dentro de la capilla. Solo quedaron algunos focos
- 52:23y uno alumbraba hacia el osario. La puerta del osario
- 52:27seguía moviéndose, la cadena resistía, pero las argollas estaban torcidas.
- 52:35Algo golpeó la puerta de la capilla y la banca
- 52:38se movió hacia adentro. Antonio me dijo que saliéramos por
- 52:43la sacristía, porque esa salida llevaba al camino del portón principal.
- 52:48Tenía razón. Quedarnos encerrados nos dejaba sin salida y la
- 52:54patrulla necesitaba que abriéramos desde dentro. Tomé el radio, la
- 52:59llave y la lámpara y Antonio recogió el machete con
- 53:02la mano izquierda. Salimos al pasillo de las tumbas pequeñas.
- 53:09Había flores, juguetes y veladoras apagadas. Varias sombras cruzaban entre
- 53:16las lápidas, bajas, rápidas, sin cuerpo visible. Al pisar el camino,
- 53:22empezaron voces de niño desde ambos lados. Pero seguimos adelante.
- 53:30Antonio viva primero. A mitad del pasillo... Una sombra se
- 53:35pegó a su bota y le subió por el pantalón
- 53:37hasta la rodilla, cayó de lado y soltó el machete.
- 53:42Me pidió ayuda, lo agarré del chaleco y tiré de
- 53:45él hacia el portón. Sentí resistencia en su pierna, así
- 53:50que alumbré al suelo y vi dedos negros, largos, apretados
- 53:54en la tela. Antonio golpeó la mano con el mango
- 53:58del machete y los dedos se abrieron. Lo levanté y
- 54:03seguimos avanzando. Cuando llegamos al pasillo central, oí el golpe
- 54:09de metal al fondo del panteón. Miré hacia la reja
- 54:13vieja y la vi abierta. La soldadura había cedido hacia adentro,
- 54:18y por esa entrada venían dos cuerpos altos, delgados, con
- 54:22los brazos sueltos y la boca abierta. No traían ropa,
- 54:27no tenían cabello y avanzaban sin apurarse. Una cabeza colgaba
- 54:32torcida hacia un lado y la otra figura tenía el
- 54:36pecho abierto. Vi los dientes desde lejos, largos, disparejos y
- 54:42húmedos bajo la luz. Antonio quiso seguir directo al portón.
- 54:49Yo llevaba la llave apretada en la mano y corrí
- 54:52junto a él, aunque su pierna ya no respondía bien.
- 54:56Detrás de nosotros se oían pasos sobre la grava, y
- 54:59cada vez estaban más cerca. Sobre el muro aparecieron las
- 55:04luces de la patrulla. Escuché la sirena en la calle
- 55:08y eso nos hizo avanzar con más fuerza. Antonio hablaba
- 55:12entre dientes, me decía que abriera rápido, que venían detrás.
- 55:19Llegamos al portón. Me costó meter la llave, porque tenía
- 55:24las manos sudadas y rígidas. Del otro lado estaba el
- 55:28comandante Cruz, acompañado por un policía joven. Cruz me ordenó agacharme.
- 55:35Abrí el candado, quité la cadena y empujé una hoja.
- 55:40Antonio salió primero, doblado por el dolor, yo salí después.
- 55:46Cruz apuntó hacia el interior y disparó cuando una figura
- 55:49llegó al claro del portón. La bala le pegó en
- 55:53el pecho, la figura se detuvo, pero siguió de pie
- 55:56y con la boca más abierta y una lengua oscura
- 55:59entre los dientes. Cruz volvió a disparar y el otro
- 56:05policía empujó el portón conmigo. Ya casi lo cerrábamos, cuando
- 56:10una mano salió entre las barras y agarró a Antonio
- 56:13por la nuca. Tenía seis dedos, largos, clavados en la piel.
- 56:20Antonio cayó de rodillas, Cruz tiró de su camisa y
- 56:24Yo lo sujeté del brazo izquierdo y el policía disparó
- 56:27contra la mano. Dos dedos se rompieron, pero la mano
- 56:31siguió cerrada. Antonio quedó pegado al portón, la figura acercó
- 56:37la cara desde dentro. La cabeza no pasó entre las barras,
- 56:42pero los dientes alcanzaron su rostro. Le mordieron la mejilla
- 56:47y la sien. Antonio gritó una vez, después el cuerpo
- 56:52perdió fuerza. Cruz vació el cargador y la mano soltó
- 56:56a Antonio y se retiró hacia la oscuridad. El cuerpo
- 57:01quedó afuera, sobre el pavimento, con la nuca abierta y
- 57:04seis perforaciones marcadas en la piel. El paramédico llegó después
- 57:10y lo revisó en el suelo y confirmó la muerte
- 57:13sin moverlo de lugar. Cruz cerró el portón con doble cadena,
- 57:18pidió refuerzos y nos apartó de la entrada. Nadie entró
- 57:23en ese momento. Desde la calle escuchamos golpes dentro del panteón,
- 57:28lámina doblándose, piedras moviéndose y voces en varios puntos. Una
- 57:34de esas voces era la de Antonio, venía de adentro,
- 57:38aunque su cuerpo estaba afuera, cubierto hasta el pecho con
- 57:41una sábana. La voz decía mi nombre completo y pedía
- 57:46que abriera. Cruz la oyó, y el paramédico también, pero
- 57:51nadie contestó. Marta llegó acompañada por un trabajador del municipio.
- 57:58Al ver a Antonio, se sentó en la banqueta y
- 58:01se cubrió la boca. Cruz le pidió las llaves de
- 58:05oficinas y bodegas. Ella no pudo responder al principio. Yo
- 58:11le dije a Cruz que las llaves principales estaban conmigo
- 58:14y que las demás seguían en la caseta. Pero decidió
- 58:18esperar más agentes. pues dos policías no bastaban para entrar
- 58:23otra vez. Cuando reunieron a más gente, entramos en grupo.
- 58:30Iban policías, dos sepultureros, Marta y yo. El portón quedó abierto,
- 58:36con una patrulla alumbrando el camino. Nadie caminó solo. Primero
- 58:42fuimos a la caseta, el monitor tenía señal normal. Revisamos
- 58:48la grabación desde el tramo que importaba pero la imagen
- 58:52se había perdido durante la salida del osario, pero regresó
- 58:55antes del ataque en el portón. En la cámara se
- 58:59veía a Antonio cruzar, a cruz levantar el arma, y
- 59:03después la mano entre las barras. La imagen mostraba seis dedos,
- 59:08parte de una cabeza oscura y una boca abierta detrás
- 59:12del metal Marta vio la grabación y vomitó junto a
- 59:17la puerta Cruz pidió que nadie tocara el equipo después
- 59:22entregaron el disco a la fiscalía yo firmé una hoja
- 59:26donde decía que la grabación quedaba bajo resguardo La firmé
- 59:31con la mano temblando, todavía con sangre seca en la manga.
- 59:37Seguimos hacia el osario, las puertas estaban arrancadas. Había estantes volteados,
- 59:44cajas abiertas y restos en el piso. La cadena que
- 59:48yo había puesto seguía torcida, colgando de una argolla, y
- 59:52en la tierra había marcas de manos y pies. En
- 59:57la capilla encontramos la banca fuera de lugar, golpes en
- 1:00:00la puerta y arañazos junto a la ventana en el
- 1:00:04pasillo de las tumbas pequeñas había flores aplastadas y tierra
- 1:00:09removida el machete de antonio estaba cerca de una lápida
- 1:00:14con una sustancia oscura en el mango nadie lo tocó
- 1:00:18hasta que llegaron los peritos la reja vieja seguía abierta
- 1:00:22y la soldadura estaba doblada hacia adentro y en el
- 1:00:26borde del metal quedaron restos de piel gris También revisaron
- 1:00:32la puerta de servicio, pero el candado seguía entero. Afuera
- 1:00:37no había huellas claras, y adentro, sobre el metal, había
- 1:00:41marcas de uñas a la altura de mi pecho. Cruz
- 1:00:45anotó cada cosa en una libreta. No habló de explicación,
- 1:00:50ni preguntó qué creíamos, sólo pidió fotos y medidas. Declaré
- 1:00:56esa mañana, luego declaré dos veces más. Conté el ataque,
- 1:01:02la mano, los disparos, las voces desde adentro y la grabación.
- 1:01:07No usé palabras religiosas, dije cuerpos, figuras, voces y mordidas.
- 1:01:13Eso fue lo que vi. En la copia del informe,
- 1:01:17la muerte de Antonio quedó registrada como ataque de animal
- 1:01:21no identificado y la mano de seis dedos no aparecía
- 1:01:25en el resumen. El video quedó anexado. pero el texto
- 1:01:30decía movimiento irregular junto al portón. La viuda de Antonio
- 1:01:35llegó al mediodía, escoltada por una agente. Nadie le mostró
- 1:01:40el video. Cruz le explicó que la investigación seguía abierta
- 1:01:45y que el cuerpo pasaría al médico forense. Ella pidió verlo,
- 1:01:50así que le permitieron acercarse solo unos segundos. Después firmó papeles,
- 1:01:56con Marta a un lado y sosteniéndole el brazo nadie
- 1:02:01respondió sus preguntas principales porque nadie tenía una respuesta que
- 1:02:06pudiera ponerse por escrito cruz firmó el reporte días después
- 1:02:12me encontró fuera de la comandancia y me dijo que
- 1:02:16había visto lo mismo y no quiso hablar más marta
- 1:02:20pidió cambio de área y yo renuncié antes de terminar
- 1:02:24la semana El panteón cerró unos días y luego volvió
- 1:02:29a abrir por los entierros pendientes. Repararon la reja, cambiaron
- 1:02:35candados y pusieron otro reflector. También ordenaron dos guardias cada
- 1:02:403 de noviembre, pero no hicieron más. Conservo una copia
- 1:02:46de mi primera declaración y la foto que tomé esa noche.
- 1:02:51La camisa me la devolvieron meses después, dentro de una bolsa,
- 1:02:55con sangre de Antonio en la manga. Paso a veces
- 1:02:59frente al panteón, camino al mercado, y veo gente entrando
- 1:03:03con flores. De día todo sigue funcionando. Yo sé dónde
- 1:03:09cayó Antonio, sé que mostró la cámara, y sé que
- 1:03:12al cerrar el portón algo queda caminando adentro.