
Buscamos al Señor Jesús para consuelo
Qué bendecida somos al ser hijas de Dios y poder acudir a Él en momentos de necesidad, de tristeza o en aquellos momentos en que lo que nos está sucediendo no puede ser compartido con nadie. Mateo 27:50, 51 más Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y aquí el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló y las rocas se partieron. Ya no tenemos necesidad de alguien que lleve nuestras oraciones, nuestros pecados, o nuestras necesidades ante Dios, podemos entrar directamente a su presencia, y encontrar aquel consuelo que necesitamos; pero no un…
The skinny
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