Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Marcaba Las Casas Con Rasguños Antes De Llevarse Al Niño - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Crecí en un pueblo
- 0:15con calles de tierra, cercas de alambre y patios con
- 0:18gallinas que buscaban grano al amanecer. La tienda quedaba frente
- 0:23a la cancha, ahí comprábamos sal, velas y aceite para
- 0:27las lámparas. Detrás de las casas, Corrían acequias estrechas que
- 0:33se llenaban en temporada de riego y dejaban un olor
- 0:36a barro que se quedaba en la ropa. Conocía cada
- 0:40vereda y los nombres de los dueños de cada lote.
- 0:44También conocía el sonido de los animales y los sonidos
- 0:48de la noche. Los robos empezaron sin señales claras. Una
- 0:54familia se despertó con la cuna vacía y el marco
- 0:57de la ventana marcado por raspones. Otra halló la puerta
- 1:02trancada por fuera con una varilla. Por la mañana, varios
- 1:07vimos huellas pequeñas, mezcladas con surcos de arrastre, como si
- 1:11alguien hubiera tirado de un bulto por el patio. En
- 1:15más de una casa, faltaron mantas. Y en los clavos
- 1:20viejos quedaron mechones de cabello. No hablo de cuentos, hablo
- 1:25de rastros que cualquiera podía seguir con la vista. Los
- 1:29adultos comenzaron a cerrar las ventanas con tabla y se
- 1:32reforzaron las trancas, pero nada de eso sirvió. Nos organizamos
- 1:38por manzanas. En las esquinas dejamos piedras para trabar puertas
- 1:43si veíamos movimiento. Repartimos lámparas y aceite y tomamos las
- 1:49escopetas cada quien asumió un tramo. En mi casa dejé
- 1:54un palo junto a la cama y recargué un machete
- 1:56en la pared a la altura de la mano. Mi
- 2:00madre acomodó a mi hermano recién nacido en una cuna
- 2:03pegada a nuestra cama. Yo me acosté vestido, con las
- 2:07botas junto a la puerta y la lámpara a un
- 2:10brazo de distancia. El acuerdo fue simple, no dormir todos
- 2:15al mismo tiempo, dar dos vueltas al patio antes de
- 2:18apagar la luz y no confiarse por costumbre. Esa noche
- 2:23el perro ladró y de golpe se cayó. No fue
- 2:26un silencio natural, fue un corte. La corriente fría entró
- 2:31por la rendija del marco como si empujara desde afuera,
- 2:35me levanté de un brinco y fui a la ventana.
- 2:39En la madera vi tres arañazos nuevos, paralelos, limpios, sin
- 2:44astillas sueltas. No dudé, me giré y miré la cuna.
- 2:50Estaba la manta que seguía tibia, pero el cuerpo de
- 2:53mi hermano no estaba. Mi madre buscó con las manos
- 2:57por reflejo, como si la cuna se hubiera encogido. Di
- 3:02un paso directo a la puerta y salí al patio
- 3:05con la lámpara encendida a media mecha. La tierra estaba
- 3:09removida a un metro del escalón. Se veía el dibujo
- 3:13de un talón hundido y al lado, la marca de
- 3:16un arrastre. Seguí el rastro hasta la esquina del corral
- 3:21del vecino y ahí lo vi girar hacia la arboleda.
- 3:25A cada tres pasos había un punto más profundo, como
- 3:29si quien jaló el peso se hubiera detenido. Llamé a
- 3:33los vecinos de guardia, con la voz justa para no
- 3:36perder el hilo de las marcas. Llegaron con dos lámparas
- 3:40y una escopeta vieja. Seguimos la línea que cruzaba un
- 3:45note con rastrojos y nos metimos al claro. En medio
- 3:49del claro había una bolsa de manta tirada de costado.
- 3:54Estaba húmeda por dentro y olía a hojas machacadas y tierra.
- 3:59Regresamos al pueblo y avisaron de casa por casa. Yo
- 4:03me fui directo a la mía, llorando y con rabia
- 4:06en mi ser. Le dije a mi mamá que no
- 4:09habíamos encontrado nada, pero que buscaríamos a las brujas y
- 4:13encontraría a mi hermano. Cuando amaneció, los hombres y las
- 4:17mujeres se juntaron frente a la tienda y anotaron cuántos
- 4:21bebés habían desaparecido y desde el primer caso la lista
- 4:26ocupó una página entera alguien propuso ir a la policía
- 4:30del municipio pero todos conocíamos la respuesta tardía y los
- 4:35recorridos de trámite nadie quería otro rastro a medias se
- 4:41decidió tender una trampa con lo que había y planeamos
- 4:44cómo hacer la trampa elegimos la casa del borde del
- 4:48pueblo por su patio amplio y por la salida directa
- 4:52al corral cerrada por una barda a media altura que
- 4:55obligaba a rodear. En el pasillo lateral, tendimos un paso obligado,
- 5:01con alambre clavado en estacas cortas y oculto bajo la maleza.
- 5:06El alambre no buscaba cortar, sino torcer tobillos y obligar
- 5:10a apoyar las manos. Dentro, dejamos una cuna con telas
- 5:15limpias y el colchón mullido, a la vista desde la puerta,
- 5:19sin nada más en el cuarto, para no ofrecer escondites.
- 5:24Cubrimos los vidrios con trapos, para evitar reflejos. Retiramos muebles
- 5:30que estorbaran la salida hacia el patio, donde habíamos marcado
- 5:34con yeso, los puntos de tiro posibles. La señalización quedó
- 5:39a ras de suelo, cuerdas con campanas pequeñas atadas a latas,
- 5:44tensadas lo justo, para vibrar sin enredarse. La distribución se
- 5:49decidió con nombres y lugares. Dos hombres con escopeta se
- 5:54colocaron en sombra, uno mirando hacia la ventana y otro
- 5:57cubriendo la puerta del patio. Otros dos cerraron el callejón
- 6:02hacia el río con tablas y alambre. A mí me
- 6:05tocó quedar dentro, a un paso de la cuna, con
- 6:08la lámpara lista en la mano izquierda y el machete
- 6:11recargado en la pared, a la derecha del marco. Acordamos
- 6:16no hablar salvo para señalar con la mano un cambio
- 6:19de posición. En la casa se apagó todo y cada
- 6:24quien ocupó su sitio. Antes de que cayera el último
- 6:27hilo de luz, pasé dos veces el recorrido que me correspondía,
- 6:31del borde de la cuna a la puerta, del marco
- 6:35al machete, del machete a la ventana y de la
- 6:37ventana al lugar donde me tocaría estar. Toqué la madera,
- 6:42sentí el peso de la base, ajusté el ángulo de
- 6:45la lámpara para que no me encandilara de regreso. En
- 6:50el patio... La tierra estaba suelta en una franja que
- 6:53llevaba al corral y más allá, a la barda. No
- 6:57dejamos objetos colgados, ni envases que repicaran fuera de su sitio.
- 7:03Revisamos los nudos de las campanas y comprobamos que el
- 7:06sonido se distinguía a tres piezas de distancia. Cerramos la
- 7:12puerta del frente sin trancar para que se diera con
- 7:15un empujón mínimo y no hiciera ruido de pasador. Cuando
- 7:19por fin me apoyé en la pared, el cuerpo se asentó.
- 7:23No había lugar para dudas ni para ideas sueltas. Teníamos huellas,
- 7:28teníamos la bolsa de manta encontrada en el claro y
- 7:31teníamos la secuencia de entradas registrada por semanas. Yo sabía
- 7:36por qué estaba ahí, la cuna vacía de mi casa,
- 7:39la manta aún tibia, el perro que ladró y cayó
- 7:43como si alguien le hubiera puesto una mano en el hocico.
- 7:47Pensé en el nombre de mi hermano y lo repetí
- 7:50una vez, no para llamarlo, sino para fijarlo en el
- 7:53orden de lo que debía recuperar. Acerqué la lámpara al pecho,
- 7:59respiré por la nariz y dejé que el cuarto quedara
- 8:01en su medida, sin adornos. Afuera, el pueblo estaba despierto
- 8:07en silencio, con cada familia en su sitio. Yo me
- 8:11quedé con la vista orientada al marco de la puerta,
- 8:14esperando el primer roce en la madera, que confirmara que
- 8:18habíamos calculado bien. Ahí terminó mi preparación para esa noche,
- 8:23con el peso exacto de lo que debía ocurrir, si
- 8:26queríamos cerrar esa lista. Esperé dentro del cuarto con la
- 8:31espalda apoyada en la pared, que quedaba junto a la puerta.
- 8:35Había repasado el recorrido dos veces y no había quedado
- 8:39nada suelto, la cuna a la vista, la mesa despejada,
- 8:43la lámpara en mi mano izquierda, el machete recargado a
- 8:47la derecha del marco, las cortinas cubriendo el vidrio para
- 8:50apagar reflejos. Todo quedó en su sitio como lo habíamos planeado.
- 8:56El cerrojo se dio con un empuje preciso, como si
- 8:59una barra rígida la hubiera presionado desde afuera. La puerta
- 9:04se abrió un ancho de mano y el aire del
- 9:06pasillo entró de golpe. En eso, la vi cruzar. Era
- 9:11flaca y huesuda, con la piel pegada al pómulo y
- 9:14el cuello largo, que sostenía la cabeza ladeada, como si
- 9:18afinara su oído. Las uñas eran largas y opacas, sin brillo,
- 9:23con bordes gruesos que terminaban en punta. Se inclinó hacia
- 9:28la cuna, aspiró profundo y se quedó un segundo inmóvil,
- 9:32orientada a ese colchón limpio que no tenía cuerpo. Ese
- 9:36gesto me confirmó que el anzuelo funcionaba. Dio dos pasos más,
- 9:42el primero cayó blando, como tanteo. En el segundo pisó
- 9:46la zona exacta, donde la cuerda descansaba bajo un trapo.
- 9:50El tensado fue claro. Sonaron las campanas pequeñas con vibración breve, metálica,
- 9:56suficiente para llevar la señal al patio y al corredor
- 10:00sin despertar a todo el pueblo. En el mismo movimiento,
- 10:04levanté la lámpara y la encendía plena mecha. La luz cayó,
- 10:10controlada para no encandilarme, y recortó la figura contra el
- 10:14piso de madera. Ella se giró con rapidez que no
- 10:18correspondía a la delgadez de sus brazos. Abrió la boca
- 10:22lo justo para soltar un grito aterrador. Ese sonido no
- 10:27traía palabras, tenía un sonido demoníaco. Por la puerta del
- 10:32patio entró el primer vecino con la escopeta encarada hacia abajo,
- 10:37respetando el ángulo que habíamos marcado con yeso. El otro
- 10:41avanzó por la ventana y desde la sombra del granero,
- 10:44con paso corto y firme. Ella quiso retroceder hacia el
- 10:49pasillo que daba al corral. Pero el pie se le
- 10:52quedó atrapado en el alambre, que habíamos escondido bajo la maleza.
- 10:58El cuerpo cayó de rodillas, con una torsión que la
- 11:01dejó a la altura del marco. La madera del piso
- 11:05se abrió en dos astillas, cuando sus uñas la arañaron,
- 11:09buscando palanca. No gritó, Exhaló hondo y mostró los dientes largos,
- 11:14con separación oscura entre pieza y pieza. El primer tiro
- 11:19salió del vecino de la ventana. Habíamos acordado apuntar a
- 11:23la pierna para detenerla, sin esparcir perdigones por todo el cuarto.
- 11:29El impacto dio en el muslo y la fuerza la
- 11:31empujó contra el borde de la puerta. Se desplomó hacia
- 11:35un lado, con un golpe seco, que hizo vibrar el
- 11:39cerco de la pared. La escopeta retrocedió en el hombro
- 11:43del tirador y volvió a su sitio, lista para una
- 11:47segunda descarga, que no fue necesaria. Ella apretó los dientes,
- 11:52arqueó la espalda y en ese arco, la sangre empezó
- 11:56a correr por la tela hasta chorrear y formar un
- 11:59charco delgado que se desplazó hacia la junta de las tablas.
- 12:03Avancé sin gritar, con la lámpara alta, para que la
- 12:07luz no quedara bloqueada por mi propio cuerpo. Con la
- 12:11derecha alcancé el machete y lo mantuve bajo, con el
- 12:15filo hacia adentro, sólo para cerrar el paso de vuelta
- 12:18al corredor. Ella me miró desde el piso, todavía con
- 12:23la cabeza ladeada, como si me diera distancia, pero yo
- 12:27sabía que sólo le quedaban dos opciones, y las dos
- 12:30estaban cerradas, ventana cubierta y puerta encuadrada por escopetas. El
- 12:36vecino que venía desde el patio se tiró encima de
- 12:39los brazos, y los inmovilizó contra el suelo. El otro
- 12:43sacó la soga y le rodeó los antebrazos, por encima
- 12:47de los codos, con vueltas cortas, pegadas, como le habíamos
- 12:51indicado en los ensayos. La soga se tensó y resistió
- 12:56el primer tirón, pero ella masticó la hebra y la
- 12:59aflojó a medias. En ese respiro, le aseguraron las muñecas
- 13:04con cable recocido. El cable no se dio. La piel
- 13:08de sus manos se marcó de inmediato, con surcos pálidos
- 13:11que se enrojecieron después. Me acerqué a la altura del
- 13:15rostro y aspiré sin pena, buscando confirmar lo que ya creía.
- 13:21El olor de su aliento tenía el mismo rastro que
- 13:25había encontrado en el claro, hojas machacadas y tierra húmeda.
- 13:30Ese detalle cerró una línea que me importaba más que
- 13:33cualquier otro, era la misma que había cruzado el patio
- 13:37de mi casa. Lo supe por el olor y por
- 13:40la forma en que ladeaba la cabeza hacia las cunas,
- 13:44no hacia las puertas. Ella intentó incorporarse y golpeó con
- 13:48los talones, pero el alambre y el cable le frenaron
- 13:51el gesto. El vecino de la ventana volvió a cargar
- 13:56para cubrir cualquier movimiento. El del patio rodeó los tobillos
- 14:01con otra soga y dejó un nudo firme. No hubo discusión,
- 14:06cada quien hizo lo propio. Las mujeres se habían quedado
- 14:10en el umbral, con palas y piedras, por si algo
- 14:13se les escapaba a los hombres, pero no hizo falta llamarlas.
- 14:18La bruja estaba contenida. La cargamos entre cuatro, uno por extremidad,
- 14:24con cuidado de no permitir que la espalda golpeara los cantos,
- 14:28no por consideración, sino para evitar que un golpe de
- 14:31inercia aflojara los amarres. La sangre del muslo dejó un goteo,
- 14:37que marcó el camino hacia el patio descubierto. Afuera, el
- 14:41corral ya tenía la leña y las ramas apiladas, junto
- 14:45a la barda más alta, en el lugar donde el
- 14:47viento suele bajar por la hendidura del cerro y no
- 14:51empuja chispas hacia los techos. Los niños estaban dentro de
- 14:56sus casas, y nadie cruzó el pasillo para mirar lo
- 15:00que no debía mirar. El círculo de adultos se formó
- 15:04sin voces y con escopetas atrás, palas a los lados
- 15:08y cubetas con agua en la periferia. La apoyamos en
- 15:12el centro de la pila, con los cables aún tensos,
- 15:15y los vecinos ajustaron dos vueltas más en los tobillos
- 15:19para evitar patadas que soltaran madera. El charco del muslo
- 15:24se filtró entre las ramas y por un momento pensé
- 15:27que el olor a hierro iba a subir en las
- 15:29primeras llamaradas y cubrirlo todo. Y supuse bien. A partir
- 15:34de ahí, El procedimiento siguió como lo habíamos acordado desde
- 15:38el principio. Uno de los hombres sacó un trapo empapado
- 15:43de disel y lo colocó bajo el primer nivel de
- 15:46ramas para que el fuego subiera parejo. Yo me quedé
- 15:50a un paso, con la lámpara baja, iluminando sólo lo
- 15:54necesario para que nadie pisara un hueco o tropezara con
- 15:58los amarres. Antes de encender, le pregunté por mi hermano,
- 16:03con rabia en mi voz, Le dije que la quemaríamos
- 16:06y no decía nada, pero no me respondió, solo se
- 16:09rió con una carcajada demoníaca y después solo dijo, ya
- 16:14no volverán a verlos. Me enfurecí y miré alrededor, vi
- 16:18a todos en su lugar exacto. Nadie reculó y nadie
- 16:23buscó alivio con palabras. Lo que iba a ocurrir ahí
- 16:28cerraba una serie de entradas que habíamos registrado casa por casa.
- 16:34A mí me correspondía mirarla a los ojos y reconocerla
- 16:37como la que se llevó a mi hermano. No tuve
- 16:40que decirlo. Lo sabían por la forma en que mantuve
- 16:44la lámpara, fija sobre su cara, mientras el que manejaba
- 16:47el fuego acercaba la mecha. Entonces entendí que el pueblo
- 16:53ya había dado el paso que faltaba y que yo
- 16:55que había dormido con botas junto a la puerta durante
- 16:58semanas había llegado al punto en que esa vigilancia se
- 17:02convertía en forma concreta ella volvió a arquearse pero el
- 17:07cable resistió y las hogas cumplieron su función el vecino
- 17:11con la escopeta mantuvo el arma baja a la altura
- 17:15del muslo por si hacía falta un segundo tiro que
- 17:19no se hizo necesario nadie movió un pie fuera del
- 17:22círculo nadie soltó sus herramientas la escena no buscó espectáculo
- 17:29fue un cierre y en ese cierre yo confirmé con
- 17:32la lámpara entre las manos que la línea que había
- 17:35empezado en la cuna vacía terminaba ahí no recuperaría a
- 17:40mi hermano ni a los bebés robados por ella pero
- 17:44todo llegaba a su fin con la muerte de la
- 17:46bruja las ramas secas crujían bajo las botas y nadie
- 17:51habló la bruja respiraba corto atada de muñecas y tobillos
- 17:56con cable y soga la tela del muslo estaba oscura
- 18:00la sangre ya no corría solo marcaba el hilo que
- 18:04había dejado, antes de traerla hasta ahí. La llama nació
- 18:08delgada y al tomar aire entre las varas, se volvió pareja.
- 18:13El fuego no necesitó ayuda, masticó las puntas finas, tomó
- 18:18cuerpo y empujó hacia arriba. Yo bajé medio paso, porque
- 18:22el calor me golpeó la cara y me nubló los ojos.
- 18:26Ella arqueó la espalda, probó fuerza en los talones, tensó
- 18:30el cable. pero no consiguió nada. Volvió la cabeza a
- 18:35un lado y mostró los dientes. Los vi separados, largos
- 18:39y manchados. El olor cambió rápido, primero madera, luego hierro,
- 18:45después grasa. Hubo gritos demoníacos y palabras en un idioma
- 18:50que no reconocí, y el aire soltó un zumbido seco,
- 18:54como de tambor tejido, y después sólo crepitó. La llama
- 18:59rodeó el cuerpo sin encender la barda, El viento bajó
- 19:02recto desde la hendidura del cerro y nos dejó trabajar.
- 19:07Yo mantuve la luz sobre su cara, para no perder
- 19:10el rastro de los gestos. Se le borraron, la cabeza
- 19:14cayó hacia el hombro, como si hubiese soltado una cuerda
- 19:18tensa por dentro. Entonces se quemó por completo, me sentí
- 19:23orgulloso por eso, pues pude vengar a mi hermano. Cuando
- 19:27el fuego bajó a lenguas cortas, nos acercamos con palas.
- 19:32Levantamos las ramas que aún respiraban por el centro y
- 19:36abrimos huecos para que se consumieran sin chispas. Cambiamos de
- 19:41manos cada dos empujes, no por espectáculo, sino para no
- 19:45perder aire con el calor. Esperamos a que el rojo
- 19:49fuera parejo y en brasas. El agua la usamos con cuidado,
- 19:54solo en la orilla, para matar carbones que se negaban
- 19:57a apagarse. El suelo quedó marcado por huellas cruzadas y
- 20:02la sombra redonda de la hoguera. Apagada la base, clavamos
- 20:07las palas en vertical y dejamos las cubetas donde estaban.
- 20:12El grupo se abrió sin apuro, nadie se quedó mirando
- 20:15por gusto. Yo sostuve la lámpara baja y esperé a
- 20:19que el aire dejara de quemar por dentro de la nariz.
- 20:24La costra gris no dibujó figuras. Mostró lo que era.
- 20:29los restos de la bruja apagados, tierra húmeda en los
- 20:32bordes y madera vuelta ceniza. Entendí que ahí terminaba la
- 20:36lista de cunas vacías y rastros de arrastre en los patios.
- 20:41Ya no necesité otra señal. Volví a mi casa sin
- 20:45encender la lámpara. Empujé la puerta con el hombro y
- 20:48la cerré detrás de mí. Mi madre estaba sentada junto
- 20:53a la cuna, tenía las manos sobre las rodillas, la
- 20:56espalda recta, y la mirada fija en la tabla que
- 20:59siempre había servido de barandal. No busqué palabras, me sentía
- 21:04con miedo, quizá había más brujas y vendrían a vengarse.
- 21:09Decidí irme, guardé mis papeles en la bolsa, metí ropa
- 21:14y la chamarra. Revisé la tranca de la ventana y
- 21:17la tabla contra el marco. Miré a mi madre, la
- 21:21abracé por los hombros, sentí su cuerpo cansado, vaciado de temblor.
- 21:27le dije que me iba que viniera conmigo pero no
- 21:31quiso pero ella me entendió y no me pidió razones
- 21:34asintió y me soltó fui a la casa del vecino
- 21:38y entregué la escopeta la tomó y la dejó en
- 21:41su soporte en el callejón del río le pasé mi
- 21:46machete al muchacho que quedaría en guardia yo caminé hasta
- 21:50la salida del pueblo pues ya estaba decidido aunque me
- 21:53dolía dejar los recuerdos de mi hermano y a mis
- 21:57padres El corral quedó atrás con una mancha redonda de ceniza.
- 22:01El aire todavía estaba caliente a la altura del pecho.
- 22:06Crucé tres esquinas, doblé junto al depósito de ladrillos y
- 22:10tomé la vereda hacia la carretera. Me senté un momento
- 22:14en la orilla de la carretera y acomodé la correa
- 22:17de la bolsa en el hombro. Tenía el antebrazo enrojecido
- 22:21por las llamas y por la soga que había sostenido
- 22:25durante el traslado. No eran heridas, era el recuerdo en
- 22:29la piel. Caminé por el acotamiento hasta la parada de terracería.
- 22:34Se detuvo un camión con asientos libres. Subí y miré
- 22:39por la ventana el polvo que levantaban las llantas y
- 22:42dejé que el motor me limpiara la cabeza. Llegué a
- 22:46la ciudad ese mismo día. Renté un cuarto en una
- 22:50casa de huéspedes y pagué por una semana. Pregunté por
- 22:55algún trabajo de patio, me dijeron que en un almacén
- 22:58y lo tomé. Aprendí a recibir tarimas, a revisar sellos,
- 23:03a mover peso con la banda. Ahora dormía con la
- 23:07puerta asegurada y la lámpara en la mesa, pero sin
- 23:11las botas junto a la cama. Llamé a mi madre
- 23:14un tiempo después y me dijo que dormía mejor. Me
- 23:18contó que desmontaron el alambre, guardaron las campanas y limpiaron
- 23:23el patio. donde pusimos la cuna de señuelo. No me
- 23:27pidió que regresara, pero de verdad que no lo hubiera hecho.
- 23:32La historia quedó simple en mi cabeza, se llevaron a
- 23:35mi hermano, pero la seguimos por señales, la detuvimos y
- 23:39la quemamos. Dejé el pueblo y me mudé a la ciudad.
- 23:44No volví a ese pueblo maldito por las brujas, lo
- 23:48demás son detalles que no cambian el final. Ahora puedo
- 23:52dormir bien y estoy tranquilo, Mi madre ya duerme mejor
- 23:55y eso me alcanza para dormir tranquilo, sin una cuna vacía.
- 24:08Yo trabajaba como topógrafo, revisando permisos de demolición y niveles
- 24:13de terreno antes de construir. A finales de 2013 me asignaron
- 24:18una obra, donde antes había una capilla vieja, que llevaba
- 24:22décadas abandonada. El plan era derribarla por completo y levantar
- 24:27un estacionamiento subterráneo. El primer día de inspección fue normal
- 24:33hasta que uno de los obreros me llamó para mostrarme algo.
- 24:38En el fondo del terreno habían encontrado un muro de
- 24:41piedra cubierto con cal y eso no estaba en los
- 24:45planos y tampoco figuraba en ningún registro del archivo municipal.
- 24:50El arquitecto del proyecto, Me pidió autorización para seguir excavando,
- 24:55aunque admitió que no sabía qué era ni a qué
- 24:58profundidad llegaba. Cuando bajé a revisar, noté que el muro
- 25:03formaba parte de una estructura más grande, como una cámara sellada.
- 25:08Dimos la orden de abrirla con cuidado y al retirar
- 25:12la última hilada de piedras, un olor denso salió del hueco.
- 25:17La linterna del capataz iluminó una bóveda de ladrillo. con
- 25:21símbolos circulares grabados en las paredes. En el suelo había
- 25:25restos humanos dispersos, huesos amarillentos mezclados con tierra y objetos
- 25:31que no tenían nada que ver con una construcción religiosa.
- 25:35Vi una vela de cera negra a medio derretir, una
- 25:38figura de barro con agujas clavadas y una cuerda trenzada
- 25:42con cabello humano. Todo estaba ordenado alrededor de una pequeña
- 25:47caja metálica cubierta de polvo sellada con alambre oxidado. La
- 25:53superficie tenía grabados que parecían hechos a mano, cruces invertidas,
- 25:58triángulos y un rostro sin ojos. Tomé fotografías, llené el
- 26:03formulario de hallazgo y decidí llevar la caja al laboratorio municipal,
- 26:08donde solíamos registrar objetos arqueológicos. El arquitecto insistió en que
- 26:14eso era innecesario, pero yo tenía la obligación de documentarlo.
- 26:20Subí la caja a la camioneta y me la llevé conmigo.
- 26:24Al llegar a mi casa la dejé sobre el escritorio
- 26:27junto al informe. Pasé la noche ordenando planos y tomando
- 26:31notas sobre el tipo de materiales hallados. No sentí nada
- 26:36extraño hasta pasada la medianoche cuando escuché un ruido seco
- 26:41en el pasillo como si arrastraran algo pesado. Pensé que
- 26:45venía del techo. porque la casa era vieja y los
- 26:48ratones a veces hacían ruido, pero al subir al ático
- 26:52no encontré nada. El sonido volvió, más fuerte, como cadenas
- 26:58golpeando el piso. Bajé con la linterna, revisé cada rincón
- 27:03y no hallé ninguna causa. Cuando regresé al escritorio, el
- 27:08teléfono fijo comenzó a sonar. Contesté, pero solo se escuchaba estática.
- 27:15A los pocos segundos volvió a sonar, pero esta vez,
- 27:18del otro lado, escuché una respiración profunda, lenta, y luego
- 27:23una voz ronca que susurró mi nombre. Me quedé paralizado, colgué,
- 27:29apagué la luz y me quedé observando la caja metálica.
- 27:33No recordaba haberla abierto, pero estaba sin el alambre. La
- 27:39tapa estaba desplazada hacia un lado, y dentro... había un
- 27:43pedazo de tela con manchas oscuras. En el centro de
- 27:48la tela, un pequeño objeto hecho con hueso tallado, unido
- 27:52por una cuerda delgada. Lo sostuve unos segundos y sentí
- 27:57que estaba tibio. Lo solté y cerré la caja de inmediato,
- 28:02pero esa noche no dormí. Al amanecer, llevé la caja
- 28:06al laboratorio para entregarla oficialmente. La encargada una antropóloga llamada
- 28:12Lucía me pidió llenar el registro y describir el lugar
- 28:16exacto del hallazgo. Le conté que estaba bajo la capilla,
- 28:21en una cámara cerrada, ella anotó todo y me dijo
- 28:24que lo revisarían durante el día. A media tarde me
- 28:28llamó al celular, dijo que habían abierto la caja para
- 28:31limpiar el contenido, pero que no era un objeto común.
- 28:36Según ella, El amuleto estaba hecho con huesos de animales
- 28:40mezclados con fragmentos humanos. No quiso dar más detalles por
- 28:45teléfono y me pidió que pasara por el laboratorio al
- 28:49día siguiente. Esa noche, el sonido de las cadenas volvió,
- 28:54más cerca. Pero esta vez provenía del escritorio. Al acercarme,
- 29:00la caja estaba abierta, aunque juraría haberla dejado cerrada. La
- 29:06tela estaba extendida, y el amuleto estaba fuera, justo frente
- 29:10al informe de excavación. En el papel, sobre mi propia letra,
- 29:15había una mancha oscura que no estaba antes. La toqué,
- 29:20era húmeda, y olía a hierro. El resto de la noche,
- 29:24se escucharon pasos en el pasillo, como si alguien caminara descalzo.
- 29:30Cada vez que encendía la luz, el ruido se detenía.
- 29:34pero a las tres de la mañana sonó el teléfono
- 29:37otra vez. Contesté sin decir nada. La voz volvió, más clara,
- 29:43pronunciando mi nombre y luego una frase que no entendí.
- 29:48Después la línea quedó muda. No pude dormir, me quedé
- 29:52en la sala, esperando a que amaneciera. Cuando abrí las cortinas,
- 29:57noté que en la ventana había una marca, una especie
- 30:01de círculo hecho con polvo negro. pero afuera no había nadie.
- 30:06Guardé la caja en una bolsa y la metí en
- 30:08la cajuela del coche. A media mañana llegué al laboratorio.
- 30:13Pregunté por Lucía, pero su compañera me dijo que no
- 30:17había venido, llamé a su celular y contestó su esposo.
- 30:22Me explicó que la habían internado en el hospital por
- 30:25una crisis nerviosa, pero antes de desmayarse decía que algo
- 30:29había salido de la caja. colgué sin saber qué hacer
- 30:34dejé el laboratorio y conduje hasta la obra el arquitecto
- 30:38estaba ahí reunido con los obreros le pregunté si habían
- 30:43seguido excavando la cámara me dijo que no que el
- 30:48ayuntamiento había ordenado taparla los trabajadores estaban nerviosos porque según
- 30:54ellos desde el día que la abrimos por las noches
- 30:58escuchaban rezos bajo el suelo mientras hablábamos uno de los
- 31:02obreros salió corriendo del fondo del terreno. Decía que había
- 31:07visto a una mujer dentro del túnel que se había
- 31:10formado al colapsar un muro lateral. Bajé a revisar con
- 31:14mi linterna. Dentro del túnel el aire estaba más frío
- 31:19y olía a humedad mezclada con cera quemada. En el suelo,
- 31:24la tierra tenía marcas como de manos arrastrándose. Al fondo,
- 31:29sobre una piedra, Había un nuevo círculo de ceniza, con
- 31:33la misma figura que había visto en mi ventana, alguien
- 31:36o algo lo había dibujado durante la noche. Subí rápido,
- 31:41sin decirle a nadie lo que vi, tenía claro que
- 31:44eso no era parte de ninguna excavación normal. Esa tarde,
- 31:49antes de irme, metí la caja y el amuleto dentro
- 31:53del maletín de trabajo. Pensé dejarlo en la oficina municipal,
- 31:58pero algo me hizo cambiar de idea. Esa noche, ya
- 32:02en mi casa, escuché otra vez el ruido de las cadenas,
- 32:06pero ahora venía desde el interior del maletín. Cuando lo abrí,
- 32:11la caja estaba abierta y el amuleto no estaba adentro.
- 32:16Cerré la bolsa, salí al patio y la enterré bajo
- 32:19el árbol más grande. Mientras tapaba el hoyo, el viento
- 32:24comenzó a soplar con fuerza y se escuchó una voz
- 32:27femenina detrás de mí. No quise voltear Solo apreté la
- 32:31tierra y regresé a la casa. Desde esa noche, las
- 32:36cadenas dejaron de sonar, pero cada mañana, cuando salgo, encuentro
- 32:41huellas de pies descalzos, marcadas en el suelo húmedo, siempre
- 32:45en dirección al árbol. Al día siguiente me levanté con
- 32:49los ojos irritados, no recordaba en qué momento me había dormido,
- 32:54pero en el suelo del estudio estaban mis notas esparcidas
- 32:57y la caja seguía abierta. Decidí que no podía seguir
- 33:02teniendo eso en casa, así que la metí en una
- 33:05bolsa de plástico y me fui directo al laboratorio municipal. Lucía,
- 33:11la antropóloga encargada del área, estaba en su oficina. Le
- 33:15conté que no me sentía tranquilo y que quería que
- 33:18analizaran el amuleto con más detalle. Ella me dijo que
- 33:23miró salir algo de la caja y que no se
- 33:26explicaba qué era. Sacó la pieza con guantes y la
- 33:30observó unos minutos bajo la luz. Dijo que no pertenecía
- 33:35a ninguna cultura prehispánica ni colonial, que los materiales eran
- 33:39recientes y que lo más probable era que se tratara
- 33:42de una elaboración moderna para rituales. Explicó que había visto
- 33:47cosas parecidas en investigaciones sobre brujería contemporánea y que algunas
- 33:52personas fabricaban objetos así para atar almas o sellar maldiciones.
- 33:58No me gustó escucharlo, pero asentí y le pedí que
- 34:01lo conservara hasta tener el informe. Me fui de ahí
- 34:06pensando que si el objeto era tan reciente, alguien debía
- 34:10haberlo colocado intencionalmente bajo la capilla. Esa tarde volví a
- 34:15la obra. Al llegar, el capataz me recibió alterado. Faltaba
- 34:21uno de los obreros. Dijo que lo habían visto bajar
- 34:25al fondo del terreno y antes del mediodía y que
- 34:28no volvió a salir. También comentó que los hombres se
- 34:33negaban a seguir trabajando, porque según ellos, escucharon rezos debajo
- 34:38del suelo. Ordené detener todo y bajé con el capataz
- 34:42y otro trabajador a revisar. En una de las paredes
- 34:46laterales había un derrumbe parcial. Tras retirar algunos escombros, descubrimos
- 34:52una oquedad que formaba un túnel angosto. La linterna apenas
- 34:57alcanzaba a iluminar unos metros hacia adentro. Avanzamos con cuidado,
- 35:03el aire era más frío y olía a humedad, mezclada
- 35:06con algo podrido. Las paredes estaban manchadas de hollín y
- 35:11en el suelo se veían restos de velas consumidas y
- 35:15un círculo dibujado con carbón. En una esquina, sobre una piedra,
- 35:20había una figura de cera atravesada por un alambre. Era
- 35:25del tamaño de una mano y tenía incrustados trozos de
- 35:28lo que parecía cuero seco. No quise tocar nada. Ordené
- 35:34clausurar el túnel y avisar al municipio. El capataz me
- 35:38insistió en que ahí adentro pasaban cosas, que el desaparecido
- 35:42había dicho que oía murmullos. Le dije que no inventara,
- 35:47aunque yo mismo sentía algo en ese sitio, como si
- 35:50el aire se moviera al ritmo de una respiración. Esa noche,
- 35:55al llegar a casa, pensé que al dejar la caja
- 35:58en el laboratorio todo terminaría, pero no fue así. Cerca
- 36:03de las dos de la mañana, escuché pasos en el pasillo.
- 36:08No eran ruidos de la madera, sino pisadas claras, lentas,
- 36:12que se detenían frente a mi puerta. Encendí la lámpara,
- 36:17pero no había nadie. El aire se enfrió de golpe,
- 36:21apreté los puños y me quedé escuchando. Se oía una
- 36:25respiración corta, casi pegada a la madera. Me levanté, abrí
- 36:31la puerta de golpe y solo vi una sombra que
- 36:34se deshizo contra la pared. Intenté dormir en el sofá,
- 36:38pero a las cinco desperté sobresaltado, tenía la caja metálica
- 36:42sobre el regazo. La misma que había dejado en el laboratorio.
- 36:48No entendía cómo había llegado a mi casa, la tapa
- 36:51estaba abierta, y el amuleto estaba envuelto en la tela manchada.
- 36:56El olor era insoportable, una mezcla de cera quemada y
- 37:00carne húmeda. Busqué una lupa para examinar la tela, las manchas,
- 37:05que antes creí que eran sangre seca, resultaron ser restos
- 37:10de cera derretida con cabellos humanos pegados. Me temblaban las manos,
- 37:16guardé todo dentro de una bolsa y marqué el número
- 37:19de laboratorio para hablar con Lucía. Me contestó una voz,
- 37:23grave y aterradora, solo me dijo, el hueso no debía abrirse.
- 37:29Apagué el teléfono y miré la bolsa, sentí que algo
- 37:32me observaba desde adentro. Decidí meterla en la cajuela del
- 37:37coche y conducir sin rumbo. Di vueltas por media ciudad,
- 37:41hasta que me detuve en un puente cerca del río,
- 37:44abrí la cajuela y lancé la bolsa al agua. Volví
- 37:48a casa pensando que con eso acabaría todo, pero al
- 37:52entrar noté un olor a tierra mojada. El piso tenía
- 37:56huellas marcadas con barro, desde la puerta hasta el escritorio,
- 38:00y en la silla estaba el amuleto, envuelto otra vez
- 38:04en la tela. Salí al patio y lo quemé dentro
- 38:07de una cubeta, las llamas se apagaron solas, aunque seguían
- 38:11chispeando como si la cera siguiera ardiendo sin fuego. A medianoche,
- 38:17El humo se metió por las ventanas y el olor
- 38:20llenó toda la casa, pero no quise volver a tocarlo.
- 38:24Al día siguiente fui a buscar a Lucía. Me dijo
- 38:28que el amuleto no era una figura simbólica, sino una
- 38:31parte de algo que había sido enterrado para sellar una presencia.
- 38:36Que al abrir la caja se había roto ese sello
- 38:39y ahora el vínculo estaba suelto. Volví a casa sin
- 38:43decir nada, no comí, me senté frente al escritorio, viendo
- 38:48mis notas de excavación. Al ojear una de las hojas,
- 38:52encontré un dibujo que no recordaba haber hecho, un círculo
- 38:56con símbolos iguales a los del túnel. Abajo, con mi
- 39:01propia letra, decía, bajo la capilla duerme una madre. Esa
- 39:06noche las cadenas regresaron, pero ya no sonaban afuera del cuarto,
- 39:10venían de adentro, justo debajo de la cama. Me quedé quieto,
- 39:16con el corazón acelerado, hasta que las sábanas se movieron
- 39:19solas y algo frío rozó mi pierna. No sé cómo amanecí,
- 39:24pero el piso estaba húmedo y había marcas de manos
- 39:27arrastrándose hacia la puerta. En el marco, pegada con cera,
- 39:32estaba otra figura, más pequeña, hecha con hueso. Pero tenía
- 39:38alambre enrollado en el cuello. Llamé al arquitecto de la obra,
- 39:44le pregunté si habían encontrado al obrero desaparecido. Me dijo
- 39:49que no, pero que el túnel había colapsado por completo
- 39:52y que nadie quería volver a excavar. Antes de colgar,
- 39:57me dijo algo que me heló la sangre. Durante la
- 40:00madrugada anterior, mientras llovía, los vecinos juraron haber visto una
- 40:05mujer caminando entre los montones de tierra, vestida con lo
- 40:09que parecía una bata vieja y cubierta de barro. Esa
- 40:13noche sellé todas las ventanas con cinta y dejé encendidas
- 40:17las luces. No dormí, pues cada tanto escuchaba la misma
- 40:21voz ronca que había oído por teléfono, repitiendo mi nombre
- 40:25y una frase que ya entendía, el hueso se abrió.
- 40:31Después de lo ocurrido, no encontraba forma de pensar con claridad.
- 40:36Habían pasado dos noches sin dormir, con la sensación de
- 40:40que alguien respiraba dentro de mi casa. Cada rincón tenía
- 40:44ese olor a tierra podrida, que ya conocía. Cuando encendía
- 40:49la luz, no había nada, pero los pasos seguían escuchándose
- 40:53sobre el techo, como si alguien caminara en círculos. Una
- 40:59mañana decidí salir de la ciudad, llevé la caja envuelta
- 41:03en una manta y conduje hacia el sur. Había escuchado
- 41:07hablar de una mujer que limpiaba maldiciones, una de esas
- 41:11personas a las que la gente acude cuando ya no
- 41:13queda otra salida. Su casa estaba en una calle sin pavimento,
- 41:18rodeada de árboles torcidos y cables colgando. Toqué la puerta
- 41:23varias veces, hasta que una anciana me abrió. Tenía la
- 41:28piel curtida y los ojos grises, pero sin preguntarme nada,
- 41:32me dijo que la siguiera. Entramos a un cuarto lleno
- 41:37de frascos y figuras de yeso No había olor a
- 41:40incienso ni veladoras, solo humedad y polvo viejo. Le conté todo,
- 41:46la excavación, el túnel, los huesos, la caja y lo
- 41:50que había pasado después, no omití nada. La mujer me
- 41:54escuchó en silencio, sin interrumpirme, pero cuando terminé, me pidió
- 41:59que le mostrara el amuleto. Saqué la caja, ella la
- 42:05observó sin tocarla, luego tomó el objeto envuelto en la tela.
- 42:10Apenas lo sostuvo unos segundos antes de arrojarlo al suelo
- 42:14me dijo que eso no era un amuleto sino una
- 42:17parte de un cuerpo una ofrenda hecha para sellar a
- 42:20una bruja que había sido enterrada viva bajo la capilla.
- 42:25Explicó que la caja metálica era un contenedor una especie
- 42:29de sello que mantenía encerrado el vínculo entre la tierra
- 42:33y el espíritu de esa mujer. Le pregunté qué significaba
- 42:39haberlo abierto Respondió que al hacerlo, liberé el vínculo y
- 42:44ahora esa presencia buscaba regresar al cuerpo que alguna vez tuvo.
- 42:49Me advirtió que ya estaba marcado, que no podía deshacerme
- 42:53del objeto ni enterrarlo, porque lo seguiría encontrando. Dijo que
- 42:58sólo había una forma de detenerlo, devolver la caja al
- 43:02mismo sitio donde fue hallada y cubrirla con mi propia
- 43:06sangre para cerrar el sello con una vida viva. Le
- 43:11pedí que me ayudara a hacerlo, pero negó con la cabeza.
- 43:15Dijo que ella no entraba en lugares donde ya se
- 43:18había roto un pacto. Me dio una navaja, una linterna
- 43:23vieja y un pañuelo, y me dijo que si dudaba
- 43:26aunque fuera un segundo, la bruja se quedaría conmigo. Salí
- 43:31de ahí antes del anochecer. Esa noche manejé hasta la obra,
- 43:37el lugar estaba clausurado y vacío. Brincar la reja fue sencillo.
- 43:43Caminé hasta la zona donde se había abierto el túnel,
- 43:46todo seguía igual, con los montones de tierra cubiertos por
- 43:50una lona. Quité los amarres y bajé con cuidado por
- 43:54la escalera de madera. El aire estaba húmedo y denso.
- 44:01El olor era más fuerte que nunca a tierra mezclada
- 44:04con carne vieja. Encendí la linterna y las paredes del
- 44:09túnel parecían moverse, como si respiraran. Avancé hasta el hueco
- 44:14donde había encontrado la caja por primera vez, el suelo
- 44:18estaba hundido y cubierto de raíces. Puse la caja dentro
- 44:24del hueco y saqué la navaja, me temblaban las manos,
- 44:27me hice un corte en la palma y dejé caer
- 44:30la sangre sobre el metal. Las gotas se absorbieron de inmediato,
- 44:35como si la tierra las tragara. De repente, todo el
- 44:39túnel empezó a vibrar y la linterna parpadeó. El viento
- 44:44sopló desde el fondo, helado, con un sonido parecido a
- 44:48un lamento. Intenté retroceder, pero el aire se volvió espeso.
- 44:55Escuché un murmullo que crecía hasta volverse un grito, miré
- 44:59hacia el fondo y vi una figura encorvada arrastrándose hacia mí.
- 45:04Su piel era gris, brillante por la humedad, tenía los
- 45:08ojos vacíos y el cabello pegado al rostro. Se movía lento,
- 45:13pero cada vez estaba más cerca. Solté la linterna y
- 45:18corría a oscuras. Tropecé con las piedras, golpeé las paredes
- 45:23y subí como pude por la escalera. Sentía el aire
- 45:28frío detrás de mí, y cuando salí a la superficie,
- 45:31cerré la reja y me subí al auto, encendí el
- 45:34motor con las manos ensangrentadas. Antes de irme, miré por
- 45:40el espejo retrovisor. A la entrada del túnel estaba la mujer,
- 45:46su cabeza colgaba hacia un lado y el cabello le
- 45:48cubría el rostro, tenía los brazos extendidos, como si me señalara.
- 45:54Pero arranqué sin mirar de nuevo. Manejé hasta mi casa
- 45:59sin detenerme y, Dejé el coche afuera, entré y me
- 46:03lavé la mano. La herida seguía abierta, pero la sangre
- 46:08había dejado de salir. Me quedé despierto hasta el amanecer,
- 46:12con todas las luces encendidas. No escuché nada esa noche,
- 46:17y por un momento pensé que todo había terminado. A
- 46:23la mañana siguiente, los obreros encontraron la zona sellada con
- 46:27cemento fresco. El capataz juró que nadie había estado ahí
- 46:32desde hacía días, pensaron que el ayuntamiento había enviado a
- 46:36cerrar el sitio, pero no hubo ningún registro. Pasaron las semanas.
- 46:43Volví al trabajo, intenté retomar mi rutina, pero no logré
- 46:47dormir tranquilo. Cada vez que apagaba la luz, escuchaba el
- 46:52mismo sonido que me acompañó desde el principio, el arrastre
- 46:56lento de cadenas debajo del piso. A veces, cuando me
- 47:01levanto en la madrugada, encuentro manchas de humedad en el suelo,
- 47:05como si alguien hubiera caminado descalzo por la casa. Otras noches,
- 47:11las lámparas parpadean y se oye un golpe seco, como
- 47:14si algo pesado cayera dentro de las paredes. He pensado
- 47:19en mudarme, pero no serviría de nada. La anciana me
- 47:23dijo que cuando uno rompe un sello, lo que se
- 47:26libera busca permanecer cerca de quien lo abrió. Ahora lo entiendo,
- 47:31no hay forma de devolver lo que saqué de esa tierra.
- 47:35Todavía conservo la navaja que me dio, la guardo en
- 47:38el cajón del escritorio, junto con la linterna. Ambas huelen
- 47:43igual que aquel túnel, no sé si volveré a dormir bien,
- 47:47pero hay noches en las que prefiero no cerrar los ojos,
- 47:50porque cuando lo hago, veo a la mujer del subsuelo,
- 47:53arrastrándose hacia mí, igual que aquella vez, llamándome por mi nombre.
- 48:01Relatos anónimos.