Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / BRUJAS En Mi Vida: Lidiando Con Brujería - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Llegamos una tarde de
- 0:15calor pegajoso, con el bebé en brazos y tres bolsas
- 0:19negras con lo indispensable. La casa tenía un portón verde
- 0:23con pintura descarapelada, bisagras flojas y una chapa que pedía aceite. Adentro,
- 0:29el pasillo olía a humedad vieja. En la sala quedaban
- 0:34marcas de cuadros antiguos sobre la pared y el techo
- 0:37mostraba manchas cafés, como mapas, y el piso de mosaico
- 0:41sonaba hueco en algunas partes. En el patio, la tierra
- 0:46estaba dura, con dos macetas secas y una pila de
- 0:50cemento manchada de sarro. El cuarto que elegimos para la
- 0:54cuna daba a la calle por una ventana alta con
- 0:57mosquitero torcido, me dediqué a revisar los apagadores, el medidor
- 1:02de luz, el tinaco y la llave del gas, mientras
- 1:05mi mujer acomodaba pañales, ropa y una cobija para el bebé.
- 1:12El barrio respiraba distinto al caer la tarde, pasaban motonetas
- 1:16con encargo de tortillas, un triciclo de nieves, y los
- 1:20perros se echaban junto a los topes, los faroles de
- 1:23la esquina fallaban, prendían de golpe y luego parpadeaban hasta apagarse.
- 1:29Enfrente vivía una señora sola, la vi desde su ventana,
- 1:33con una bata de flores y un reboso recogido en
- 1:36el codo, observaba sin apuro, como quien mide a alguien.
- 1:41Cuando entré con la cuna al hombro, me miró directo,
- 1:44al rato mi mujer me dijo que la vecina había
- 1:47comentado que el bebé lloraba demasiado y que una criatura
- 1:50tan bonita a veces se enferma rápido. Guardé esas palabras
- 1:55sin discutirlo, porque el día nos traía cansancio y todavía
- 1:59faltaba tender el colchón. Esa primera noche el barrio sonó
- 2:05con radios lejanos, risas de patio y un camión de
- 2:08la basura que pasó a deshoras, el bebé despertó varias
- 2:12veces con un sollozo quebrado, mi mujer se sentó en
- 2:15la cama y le acercó el biberón. Yo me quedé
- 2:18recargado en la pared, contando los segundos del foco del
- 2:22pasillo que titilaba. Afuera se oyeron pasos medidos sobre la banqueta,
- 2:27me asomé por la cortina y alcancé a ver la
- 2:30silueta de la vecina, recargada en el marco de su ventana,
- 2:34con la cara a medias por el resplandor de la calle,
- 2:37no hizo gestos. Cerré las cortinas y volví al colchón.
- 2:43A la mañana siguiente, el portón amaneció abierto, yo juraría
- 2:48que lo dejé cerrado, revisé la traba, tenía juego, busqué
- 2:52un clavo y ajusté lo que pude. En la esquina
- 2:56del lavadero encontré unas plumas grises pegadas al piso. Pensé
- 3:01en un pájaro que entró a esconderse, nada más, barrí
- 3:05el patio, limpié la pileta y saqué la basura vieja
- 3:08que nos habían dejado en un costal. A media mañana
- 3:12fui a la tienda, el tendero me dijo que la
- 3:15casa llevaba meses desocupada, me habló de la señora de enfrente,
- 3:20dijo que vive sola desde joven, que atiende su jardín
- 3:23de noche, que tiene gallinas de plumaje muy oscuro, y
- 3:27que casi nadie cruza palabra con ella, se persignó al
- 3:31mencionarla y cambió de tema. Regresé con pan, leche y
- 3:36dos veladoras para el cuarto del niño, mi mujer se
- 3:40veía ojerosa y con la espalda resentida, me contó que
- 3:43mientras yo estaba afuera, notó una sombra pasando frente a
- 3:47la puerta del cuarto y pensó que había sido yo.
- 3:51Le creí por inercia del cansancio, colocamos la cuna lejos
- 3:55de la ventana, reforcé el mosquitero con tachuelas y limpié
- 3:59el polvo de la persiana. Puse una silla junto a
- 4:02la cuna para que ella pudiera mecer con el pie.
- 4:05El cuarto quedó apretado, pero funcional, cuna, cambiador improvisado con
- 4:11una mesa vieja y una cubeta con agua para limpiar
- 4:14al niño. Las tardes se fueron llenando de pequeñas tareas,
- 4:19hervir biberones, lavar ropa del bebé, tender toallas en un
- 4:24mecate que crujía al tensarse, cada vez que salía al patio,
- 4:28la vecina ya estaba en la ventana, a veces llevaba
- 4:32una taza humeante y movía la cabeza con una calma rara.
- 4:36Un par de vecinos me advirtieron que procurara no aceptar
- 4:40nada de su mano, no quise entrar en chismes, pero escuché.
- 4:45Se decía que a un señor se le echó a
- 4:48perder el negocio después de discutir con ella, y que
- 4:51a una muchacha se le fueron secando las plantas del
- 4:54patio hasta que vendió la casa. Todo era cuento de esquina,
- 4:59pero el barrio habla con la certeza de las cosas repetidas.
- 5:04La segunda madrugada, el bebé se agitó con un llanto áspero,
- 5:08como si hubiera despertado del susto, el cuarto tenía un
- 5:12frío que no correspondía con la temperatura del pasillo. Me
- 5:16acerqué a la ventana y noté un olor a humo
- 5:18que no venía de cigarro ni de anafe. Era un
- 5:22humo amargo, como de hierba quemada con resina, abrí un
- 5:26poco la persiana, la calle estaba vacía, al fondo, el
- 5:30farol prendía y apagaba con un zumbido. Cerré y recorrí
- 5:35el cuarto, la cuna tenía un rayón nuevo en el barandal,
- 5:39pasé la mano y la astilla me raspó la yema.
- 5:43Revisé la puerta, pero estaba intacta y el portón otra
- 5:46vez entreabierto, lo aseguré con un alambre que amarré al
- 5:50pasador y di un jalón hasta oír el golpe contra
- 5:53el marco. Me quedé en el pasillo hasta que amaneció,
- 5:56atento a cualquier ruido, pero sólo se escuchó el gotear
- 6:00del tinaco y un taxi perdido. El tercer día intentamos
- 6:06retomar la normalidad, preparé café y huevos con jitomate, el
- 6:11bebé dormía a ratos, con la cabeza ladeada y el
- 6:14puño cerrado junto a la boca, mientras barría la banqueta,
- 6:18la vecina me habló desde su ventana con voz baja.
- 6:22Dijo que mi hijo lloraría menos si se acostumbraba al
- 6:25aire de la noche, lo dijo como un consejo. Asentí
- 6:30por cortesía y seguí con la escoba, noté su patio,
- 6:34gallinas de pluma brillante, una olla de barro con un
- 6:37humo delgado, trapos colgados en un tendedero corto y en
- 6:41la orilla de su ventana. Descansaban frascos pequeños con líquido oscuro,
- 6:46sus ojos parecían más claros a la sombra. Ese día
- 6:52el portón aguantó, en la tarde, mi mujer se quedó
- 6:55dormida con el niño encima, yo me senté junto a
- 6:58la puerta del cuarto con la silla recargada en la pared, después,
- 7:02fui por agua y vi un pájaro muerto junto a
- 7:05la pila, con el cuello torcido y las patas rígidas.
- 7:08Lo recogí con una bolsa y lo tiré en el
- 7:12bote de la calle. Antes de cerrar, sentí de nuevo
- 7:16el humo amargo, ahora más directo, concentrado junto a la
- 7:20ventana del cuarto del bebé. Acerqué la nariz al mosquitero
- 7:25y respiré, venía de la banqueta, pegado a nuestra barda,
- 7:29sujeté el alambre del portón con más fuerza y caminé
- 7:32el perímetro. La calle estaba vacía, cuando regresé al cuarto,
- 7:38mi mujer ya estaba despierta, me dijo que había soñado
- 7:41que alguien movía la cuna y la vi pálida, le
- 7:44ofrecí agua y le pedí que se recostara con el
- 7:47niño en el pecho. Esa noche dejé una cubeta con
- 7:52agua junto al portón por costumbre de pueblo, como quien
- 7:55marca cuidado, apagué las luces y me quedé sentado en
- 7:59el pasillo, con la espalda en el muro y los
- 8:02oídos abiertos al barrio. El aire traía el aroma repetido
- 8:06de hierba quemada, me prometí que al amanecer revisaría la
- 8:10banqueta con calma, centímetro por centímetro, quería entender de dónde
- 8:15salía ese humo. Quería medir hasta dónde llegaban las manos
- 8:20de esa vecina que miraba sin parpadear desde su ventana.
- 8:25El cuarto amaneció con un frío que no correspondía a
- 8:28la hora ni a la temporada, el bebé dormía inquieto,
- 8:32con el puño cerrado y la frente húmeda, mientras yo
- 8:35revisaba el portón, a pesar del alambre que coloqué, estaba
- 8:40apenas ajustado, como si lo hubieran movido durante la noche.
- 8:45Cuando abrí la puerta para barrer la banqueta, vi un
- 8:48círculo de sal gruesa justo en el escalón de la entrada,
- 8:51en medio había plumas negras pegadas entre sí con algo pegajoso.
- 8:57Las recogí con una bolsa y las tiré lejos, pero
- 9:00el olor que dejaron era extraño, agrio, parecido al de
- 9:04un huevo podrido, ese fue el primer indicio claro de
- 9:07que alguien estaba rondando la casa mientras dormíamos. Al día siguiente,
- 9:14mientras tendía ropa en el patio, vi a la vecina
- 9:17cruzar frente a nuestra reja, llevaba una cubeta de plástico
- 9:21y en su otra mano traía una bolsa de papel.
- 9:25Se agachó fingiendo acomodar una maceta junto a su banqueta,
- 9:29pero sus ojos estaban fijos en nuestra puerta. En la tarde,
- 9:34al salir por agua, encontré un montón de tierra con
- 9:37un alfiler clavado en medio, justo donde ella se había agachado,
- 9:41no le dije nada a mi mujer para no preocuparla,
- 9:45pero el miedo empezó a incomodarme en silencio. Esa noche
- 9:50escuchamos pasos en el pasillo, eran lentos, como si alguien
- 9:54caminara descalzo, me levanté con cuidado, tomé una lámpara y
- 9:59revisé cuarto por cuarto, pero no había nada fuera de lugar.
- 10:04Cuando regresé, el bebé lloraba con un llanto desgarrador, como
- 10:08si hubiera visto algo, lo tomamos en brazos y sentimos
- 10:11su corazón acelerado, a partir de ahí, cada madrugada se
- 10:16volvió un tormento. Ventanas abiertas sin explicación, corrientes de aire helado,
- 10:22y la sensación de que alguien nos vigilaba desde las
- 10:25esquinas oscuras de la casa. Un amanecer noté marcas nuevas
- 10:30en la cuna, eran rayones delgados, paralelos, que parecían hechos
- 10:35con uñas, los repasé con el dedo y sentí la
- 10:38madera levantada, revisé la ventana. El mosquitero tenía una esquina desprendida,
- 10:45así que lo reforcé con clavos, pero al siguiente día
- 10:48volvió a estar flojo. Mi mujer comenzó a desvelarse más
- 10:53de lo normal, sentada junto a la cuna con la
- 10:55lámpara encendida, una madrugada me contó que vio una sombra
- 10:59encorvada junto al bebé. Dijo que era una figura delgada,
- 11:04de cabello revuelto, que se agachó sobre la cuna y
- 11:07desapareció en cuanto ella prendió la luz, esa fue la
- 11:11primera vez que vi verdadero pánico en su rostro. Los
- 11:16rumores del vecindario comenzaron a tener más peso. Un señor
- 11:20mayor me contó que la mujer de enfrente no recibe
- 11:23visitas desde hace años. Dijo que en su patio había
- 11:26visto entrar gallinas negras, pero nunca las vio salir. Otros
- 11:31vecinos solo hacían gestos de incomodidad al mencionar su nombre,
- 11:35como si evitaran hablar de ella directamente. La tensión aumentó
- 11:40y el bebé lloraba cada vez que el ambiente se
- 11:43ponía frío, como si detectara algo que nosotros no podíamos ver.
- 11:49El desgaste físico empezó a notarse, mi mujer dejó de
- 11:53comer bien, apenas probaba el caldo que yo le servía
- 11:56y pasaba las tardes recargada en la mesa, yo despertaba
- 12:00empapado de sudor, con pesadillas que no recordaba claramente, solo
- 12:05imágenes sueltas de sombras detrás de las cortinas y una
- 12:08risa lejana. La casa estaba cada vez más pesada, incluso
- 12:13los ruidos del barrio parecían apagados, los perros no ladraban
- 12:17cerca y las motos pasaban con rapidez, como si quisieran
- 12:22salir de esa cuadra. Una madrugada nos sobresaltó un golpe
- 12:27seco en la azotea, subí con la lámpara y encontré
- 12:31ramas frescas esparcidas, como si las hubieran arrojado desde afuera,
- 12:35al bajar, vi que en el patio había huellas pequeñas
- 12:39de pies descalzos, marcadas en el polvo, dirigidas hacia la
- 12:43puerta trasera. Cerré con seguro y empujé un mueble pesado
- 12:48contra la entrada, esa noche colocamos agua bendita en la
- 12:51entrada y crucifijos en cada cuarto. Por la mañana, todo
- 12:56estaba tirado, las cruces en el piso, el agua derramada.
- 13:02El ambiente de la casa se volvió sofocante, nos costaba
- 13:06trabajo respirar por la noche, el aire parecía cargado de
- 13:10un olor dulzón, parecido a cera derretida, mi mujer empezó
- 13:14a tener ojeras profundas, y yo sentía una presión constante
- 13:18en la nuca, como si alguien me siguiera cada vez
- 13:21que cruzaba el pasillo. Decidimos cerrar todas las ventanas, pero
- 13:27aún así amanecían abiertas, empezamos a dormir con una lámpara encendida.
- 13:34Una tarde, mientras doblaba ropa, escuché un sonido suave en
- 13:38el patio, me asomé con sigilo y vi una sombra
- 13:41moverse detrás del lavadero, salí armado con un palo, pero
- 13:46no había nadie. Lo único que encontré fue otra vez
- 13:49ese olor a hierba quemada, flotando pesado cerca de la pila.
- 13:54En la tierra había restos de cera negra mezclada con sal,
- 13:58limpié todo y me quedé de guardia hasta la madrugada.
- 14:03Las discusiones empezaron a ser frecuentes, pues el cansancio nos
- 14:07tenía irritables, ella me reclamaba no hacer suficiente por proteger
- 14:12al niño, y yo me frustraba porque no sabía cómo
- 14:15enfrentar algo que no entendía. La tensión en la casa
- 14:19era constante, cualquier crujido nos hacía brincar, y cada sombra
- 14:24parecía una amenaza, decidí comprar más veladoras y rezar en
- 14:28voz baja por las noches, pero en lugar de tranquilidad,
- 14:32parecía que aquello enfurecía más a quien nos acechaba. Una noche,
- 14:38el bebé despertó con un llanto tan agudo que me
- 14:41heló la sangre, corrí al cuarto y lo encontré sentado
- 14:44en la cuna, con los ojos muy abiertos, la ventana
- 14:48estaba abierta de par en par y el mosquitero caído
- 14:51al piso. Lo abracé y sentí que estaba helado, cerré
- 14:56todo y me quedé sentado en el suelo, con él
- 14:58en brazos, mientras mi mujer lloraba en silencio. Para entonces,
- 15:05ya no dudábamos de que la vecina estaba detrás de todo,
- 15:08no había pruebas concretas, pero sus miradas fijas desde la ventana,
- 15:12su patio lleno de sombras y los objetos extraños en
- 15:16nuestra entrada lo confirmaban. Nos sentíamos atrapados en nuestra propia casa,
- 15:22cada noche era una batalla para llegar al amanecer, y
- 15:26cada día, un recordatorio de que algo nos vigilaba. El
- 15:31sueño se volvió un lujo y la calma un recuerdo.
- 15:35La sensación de ser casados crecía, como si el verdadero
- 15:39objetivo no fuera asustarnos, sino quebrarnos poco a poco. El
- 15:45sonido de los golpes en la puerta me despertó de golpe,
- 15:48era pasada la medianoche y el barrio estaba en silencio absoluto,
- 15:52me levanté con el corazón acelerado y me acerqué al
- 15:56portón sin encender la luz. A través de una rendija,
- 15:59vi una bolsa de tela en el escalón. Abrí con cuidado,
- 16:04recogí el bulto y lo llevé al patio para revisarlo.
- 16:09El interior tenía tierra húmeda mezclada con pelos enredados, pedazos
- 16:13de cera negra con alfileres clavados y un trozo de
- 16:17tela sucia que parecía quemada en las orillas. El olor
- 16:21era penetrante, como a carne rancia, dejé la bolsa junto
- 16:25al lavadero, agarré el machete y crucé la calle decidido
- 16:29a enfrentarla. Golpeé su puerta de lámina varias veces, hasta
- 16:35que escuché el sonido de un seguro corriéndose, la mujer
- 16:38salió sin prisa, con una sonrisa que me incomodó más
- 16:42que el contenido de la bolsa, tenía el cabello recogido
- 16:46en un chongo mal hecho, los ojos vidriosos como si
- 16:49miraran a través de mí, y las manos huesudas que
- 16:52sostenían el marco de la puerta con una calma inquietante.
- 16:57Sus uñas eran largas, amarillentas, y parecían más garras que uñas.
- 17:03Me preguntó qué hacía tocando a esas horas, y yo
- 17:06le enseñé la bolsa, exigiendo una explicación, ella rió bajo,
- 17:11con un tono que me heló la espalda, y me
- 17:13dijo que no me metiera en lo que no entendía.
- 17:16Cerró la puerta sin darme oportunidad de responder. Regresé a
- 17:22casa con una rabia mezclada con miedo que me revolvía
- 17:25el estómago, apenas entré, escuché el llanto del bebé, corrí
- 17:30al cuarto y vi que tenía marcas moradas en los brazos,
- 17:33como si lo hubieran sujetado con fuerza. Mi mujer estaba
- 17:38en shock, sin saber cómo reaccionar, revisé cada rincón, cerré
- 17:43todas las ventanas y coloqué una silla contra la puerta.
- 17:47Esa noche dormimos los tres en el mismo cuarto, aunque
- 17:51dormir fue imposible. El aire estaba helado y denso, como
- 17:56si la habitación estuviera bajo presión. Los focos parpadeaban y
- 18:01del techo comenzaron a escucharse arañazos intermitentes, como uñas raspando
- 18:06el cemento. A la madrugada, un ruido junto a la
- 18:11ventana nos hizo saltar, me acerqué despacio y vi una
- 18:15figura encorvada asomándose desde afuera, no era un reflejo, había
- 18:19alguien pegado al mosquitero, respirando lento. Cuando prendí la lámpara,
- 18:25la sombra desapareció con una rapidez imposible, tomé el machete
- 18:29y salí al patio, pero no había nadie. En el
- 18:33piso encontré tierra húmeda, igual a la de la bolsa,
- 18:37regresé al cuarto y cerré todo otra vez. A partir
- 18:42de ese día, comenzamos a llenar la casa de protecciones improvisadas,
- 18:47colgamos crucifijos de palma en las ventanas, pusimos veladoras blancas
- 18:52en el pasillo y rociamos agua bendita en las puertas.
- 18:56Por las noches rezábamos juntos, pero parecía que nada tenía efecto,
- 19:01las velas se apagaban solas, las cruces amanecían en el
- 19:05suelo y el agua bendita desaparecía de los recipientes. Cada
- 19:10intento sólo hacía que los ruidos aumentaran, golpes en la azotea,
- 19:14pasos en el corredor, un chillido agudo que venía del
- 19:18patio a medianoche. Un señor del taller mecánico de la
- 19:23esquina me recomendó mudarme antes de que fuera tarde, otro
- 19:27me dijo que nadie había durado mucho tiempo ahí, que
- 19:31la mujer de enfrente trabajaba con cosas pesadas y que
- 19:34quien se enfrentaba a ella terminaba enfermo, sus palabras sólo
- 19:38confirmaron lo que ya sabíamos, estábamos atrapados en un juego
- 19:42que no entendíamos. El cansancio se convirtió en desesperación, mi
- 19:48mujer tenía la mirada perdida y apenas comía, yo me
- 19:52sentía al borde del colapso, pero no quería dejar la
- 19:56casa ni mostrar miedo, comencé a pasar las noches en
- 19:59el patio, armado con el machete y envuelto en una cobija.
- 20:05Una madrugada, mientras revisaba la reja trasera, vi movimiento en
- 20:10la barda que separaba nuestra casa del terreno baldío, me
- 20:13escondí tras una columna y esperé, la figura de la
- 20:17anciana apareció trepada en la pared, agazapada como un animal,
- 20:21con las manos apoyadas en el cemento. La luz de
- 20:25la calle reflejaba en sus ojos, haciéndolos brillar como si
- 20:29fueran de vidrio, y no pestañeaba. Me quedé paralizado mientras
- 20:34ella me observaba en silencio, como si estudiara cada uno
- 20:37de mis movimientos, el tiempo se volvió pesado, cuando di
- 20:41un paso hacia ella, bajó de la barda con una
- 20:44agilidad que no correspondía a su edad y desapareció entre
- 20:48las sombras del terreno. Regresé al cuarto con el corazón
- 20:53golpeando el pecho, mi mujer estaba despierta, abrazando al bebé.
- 20:59Le conté lo que había visto, pero no hizo más
- 21:02que llorar, decidimos mover la cuna a nuestro cuarto y
- 21:05dejar todas las luces encendidas, las veladoras formaban un camino
- 21:10desde la puerta principal hasta la cama. Dormimos con la
- 21:14lámpara del buró prendida y la biblia abierta sobre el colchón.
- 21:19Aún así, la sensación de ser vigilados no desapareció, cada
- 21:23crujido de la madera, cada sombra en la pared nos
- 21:26mantenía tensos. Los días siguientes fueron una repetición del mismo infierno,
- 21:33objetos fuera de lugar, olor a humo espeso entrando por
- 21:37las rendijas y la risa lejana de la mujer, cuando
- 21:41pasaba frente a nuestra casa, su sonrisa se volvió una
- 21:44amenaza silenciosa. Ya no intentaba esconderse, parecía disfrutar del miedo
- 21:50que nos consumía, los vecinos dejaron de saludarnos y algunos
- 21:54ni siquiera miraban hacia nuestra casa, comprendí que estábamos solos
- 21:59en esto. Cada noche salía al patio con el machete,
- 22:04pues sabía que ella estaba cerca, que nos observaba desde
- 22:08algún rincón, el brillo de sus ojos quedó grabado en
- 22:11mi memoria. No era sólo una anciana, había algo en
- 22:16su manera de moverse, en su silencio, que me hacía
- 22:19sentir que estábamos frente a algo mucho más oscuro. El
- 22:23miedo ya no era sólo miedo, era una presencia que
- 22:26pesaba en el aire, que nos robaba el sueño y
- 22:29que parecía crecer con cada día que pasábamos en esa casa.
- 22:35La tormenta comenzó poco después de la medianoche, la lluvia
- 22:38golpeaba el techo de lámina con una fuerza que hacía
- 22:42temblar las paredes, y los relámpagos iluminaban por segundos el
- 22:46interior de la casa. Yo estaba sentado en una silla
- 22:49junto al portón, con el machete en una mano y
- 22:52una lámpara en la otra, mi mujer intentaba dormir al
- 22:56bebé en brazos, pero el niño se retorcía inquieto. El
- 23:01primer golpe sobre el techo nos hizo saltar, fue tan
- 23:05fuerte que pensé que una rama había caído con el viento,
- 23:08pero el sonido se repitió, más cerca, como si alguien
- 23:12caminara con pasos pesados encima, me levanté despacio, le pedí
- 23:17a mi mujer que cerrara con seguro la puerta del cuarto,
- 23:20y subí las escaleras que llevaban a la azotea. El
- 23:24viento era tan fuerte que casi me arrancó la lámpara
- 23:28de las manos al abrir la puerta de lámina, la
- 23:31lluvia caía en ráfagas que me cegaban, pero entre los
- 23:34relámpagos alcancé a ver algo moviéndose en cuatro patas sobre
- 23:38el techo. La escena me dejó helado, la anciana estaba ahí, empapada,
- 23:45arrastrándose como un animal, con las manos y los pies
- 23:48clavados en la lámina, sus dedos terminaban en uñas negras
- 23:52y curvas, y su cabello estaba pegado al rostro, que
- 23:56se veía más huesudo que nunca. murmuraba palabras que no entendía,
- 24:01en un tono grave que se mezclaba con el sonido
- 24:04del viento, se movía con agilidad imposible para su edad,
- 24:08avanzando hacia mí como si no le importara el agua
- 24:11que corría bajo sus rodillas. Sentí que el miedo me paralizaba,
- 24:16pero el llanto del bebé desde abajo me dio valor.
- 24:21Saqué la botella de agua bendita que guardaba en el
- 24:24bolsillo y la rocíe hacia ella, en cuanto las gotas
- 24:27tocaron su piel, la mujer soltó un grito agudo que
- 24:31superó el estruendo de la tormenta, retrocedió de inmediato, arqueando
- 24:35la espalda de manera antinatural, y en un solo salto
- 24:39bajó por la barda al patio del vecino, perdiéndose entre
- 24:43los arbustos. Corrí a cerrar la puerta de la azotea,
- 24:47bajé las escaleras y vi a mi mujer llorando con
- 24:50el niño en brazos, aterrada por el ruido, le dije
- 24:54que teníamos que irnos esa misma noche. Tomamos las mochilas
- 25:00con lo esencial, ropa, documentos y algo de dinero, el
- 25:04resto lo dejamos atrás. Llené una bolsa con pañales y
- 25:08cobijas mientras ella vestía al bebé. Afuera, la lluvia seguía
- 25:14cayendo con fuerza, pero sentía que quedarse un minuto más
- 25:18en esa casa sería peor que enfrentarnos a la tormenta.
- 25:23Con la lámpara en una mano y el machete en
- 25:25la otra, abrí el portón, el agua corría por la
- 25:28calle como un arroyo, pero no había tiempo para pensar,
- 25:32caminamos rápido, sin mirar atrás. El barrio parecía desierto, ninguna
- 25:40ventana estaba abierta, ningún vecino asomado. Llegamos a la avenida
- 25:45principal empapados y tomamos el primer taxi que pasó. No
- 25:50dije nada sobre la dirección exacta, solo pedí que nos
- 25:54llevara a cualquier hotel del centro. En el camino, mientras
- 25:59las luces de la ciudad se reflejaban en los charcos,
- 26:02mi mujer no soltaba al niño ni dejaba de mirar
- 26:05por la ventana, yo revisaba constantemente el retrovisor, temiendo ver
- 26:10unos ojos brillantes siguiéndonos entre la oscuridad. Nos quedamos en
- 26:16un cuarto barato esa noche, apenas cerré la puerta, puse
- 26:20una silla contra el picaporte y dejé la lámpara encendida,
- 26:24pero no dormimos, pues el bebé lloraba de rato en rato,
- 26:28y ella se mecía en la orilla de la cama
- 26:30tratando de calmarlo, cada ruido en el pasillo del hotel
- 26:33me ponía tenso, solo al amanecer, con la ciudad comenzando
- 26:37a despertar, sentí un poco de alivio. En los días
- 26:43siguientes buscamos un nuevo lugar donde vivir, lejos de ese barrio,
- 26:47nunca volvimos a esa casa, el vecino del taller fue
- 26:51quien me llamó días después para darme la noticia. Encontraron
- 26:55a la anciana muerta en su sala, rodeada de veladoras
- 26:59consumidas y figuras de cera derretidas sobre el piso. Dijeron
- 27:04que llevaba días sin vida, pero nadie se había atrevido
- 27:07a entrar antes, su muerte no me dio tranquilidad, al contrario,
- 27:11sentí que con su partida había dejado algo abierto detrás
- 27:15de nosotros. Nos mudamos a un departamento pequeño en otra colonia,
- 27:21pinté las paredes, reforcé ventanas y puse rejas nuevas. Aún así,
- 27:28la tranquilidad nunca volvió por completo, el bebé seguía llorando
- 27:32a medianoche, con los ojos abiertos como si viera algo
- 27:35detrás de nosotros. Mi mujer comenzó a tener pesadillas. Despertaba
- 27:42sobresaltada diciendo que veía una sombra parada junto a la cuna,
- 27:46yo no dormía mucho, pasaba las madrugadas sentado en la sala,
- 27:51con la lámpara encendida y el machete cerca. Los meses pasaron,
- 27:57pero la sensación de ser observados no desapareció, a veces,
- 28:01al regresar del trabajo, encontraba la ventana del cuarto ligeramente abierta,
- 28:07revisaba cerraduras y no había señales de forzadura. Otras veces
- 28:12sentía ese olor a hierba quemada en el pasillo del edificio,
- 28:16aunque nadie más parecía notarlo, había noches en que despertaba
- 28:20con la certeza de que alguien nos vigilaba desde afuera.
- 28:24Me asomaba por las cortinas y no veía nada, pero
- 28:27esa sensación en la nuca seguía ahí. Con el tiempo,
- 28:33dejamos de hablar del tema, era más fácil fingir que
- 28:36lo que vivimos había terminado. Pero no se borra, pues
- 28:41cada vez que escucho un trueno fuerte, vuelvo a ver
- 28:44esa escena, la mujer trepada en el techo, moviéndose como
- 28:48un animal, con los ojos brillando bajo la lluvia. Mi
- 28:52mujer ya no quiere salir de noche, y yo reviso
- 28:55dos veces todas las cerraduras antes de dormir. A pesar
- 28:59de haber dejado atrás ese barrio y esa casa, sigo
- 29:02sintiendo que esa mirada sigue sobre nosotros, como si incluso muerta.
- 29:07Ella hubiera dejado algo que camina a nuestro lado. Esta
- 29:13historia no es un cuento para asustar, es una apertencia,
- 29:17pues hay personas que no necesitan entrar a tu casa
- 29:20para hacerte daño, basta con que sepan tu nombre, el
- 29:23llanto de tu hijo y el miedo que respiras cada noche.
- 29:28Eso aprendimos, y aunque lo contamos, lo hacemos con la
- 29:32esperanza de que alguien más escuche antes de que sea tarde.
- 29:36Porque yo sé que aunque la anciana ya no respira,
- 29:39su sombra sigue buscándonos entre las ventanas. Recuerdo aquel verano
- 29:51como si hubiera sucedido ayer. Aunque han pasado muchos años
- 29:55desde entonces, yo tenía tan solo nueve años y mis
- 29:58padres decidieron enviarme a pasar las vacaciones de verano con
- 30:02mi abuelo. Nunca antes lo había conocido, ya que había
- 30:06tenido algunos problemas con mi padre, lo que había mantenido
- 30:09a mi abuelo alejado de nuestra vida. Sin embargo, en
- 30:14ese momento, parecía que quería reconectar conmigo y mi padre
- 30:18aceptó la idea de que fuera a visitarlo. Aquella decisión
- 30:22cambiaría mi vida para siempre. El viaje en coche hacia
- 30:27el rancho de mi abuelo fue largo y solitario. Noté
- 30:30que su casa estaba muy alejada de cualquier civilización, rodeada
- 30:34por una vasta extensión de tierra y vegetación. No había
- 30:38vecinos a kilómetros de distancia y la sensación de aislamiento
- 30:42comenzó a inquietarme. Cuando finalmente llegamos al rancho de mi abuelo,
- 30:47quedé impresionado por la magnitud del lugar. La casa era
- 30:50una antigua construcción de madera, con un porche delantero desgastado
- 30:55por el tiempo y el abandono. Mi abuelo me recibió
- 31:00con una sonrisa amable, pero sus ojos delataban algo de cansancio.
- 31:05Este se mostró genuinamente feliz de ver a mi padre
- 31:08aunque solo cruzaron un par de palabras. Cuando mi padre
- 31:11fue por mis maletas le pregunté por qué vivía tan lejos.
- 31:15Me explicó que le gustaba la tranquilidad del lugar y
- 31:18que estaba feliz de tenerme ahí. Mi padre se despidió
- 31:21de mí con un abrazo y me prometió que regresaría
- 31:24a recogerme al final de las vacaciones. Al entrar en
- 31:29la casa, noté que había otro hombre ahí, mi abuelo
- 31:33me lo presentó como Javier, era un hombre fornido, pero
- 31:37con un semblante enfermo y algo andrajoso, sus ojos parecían vacíos.
- 31:42Como si estuviera atrapado en sus pensamientos, no dijo una
- 31:46palabra y en su lugar, se limitó a sentir con
- 31:49la cabeza cuando mi abuelo lo presentó, aunque me sentí incómodo.
- 31:53Decidí no prestarle mucha atención y continuar explorando la casa.
- 31:59A medida que exploraba la casa, quedé sorprendido por su
- 32:03belleza a pesar de su antigüedad, los muebles de madera
- 32:06maciza y los tapices decorativos le daban un aire de
- 32:10elegancia y nobleza. Los pasillos estaban adornados con cuadros de
- 32:14paisajes rurales y retratos de antiguos miembros de la familia,
- 32:18sus miradas me seguían a medida que avanzaba, la casa
- 32:22parecía congelada en el tiempo, como si el reloj se
- 32:25hubiera detenido hacia décadas. Mi curiosidad me impulsó a correr
- 32:31por los pasillos, explorando cada rincón de la casa. Mientras
- 32:36lo hacía, me encontré con Javier quien estaba de pie
- 32:39en medio del pasillo. El encuentro me tomó por sorpresa
- 32:42y sentí un escalofrío recorriendo mi espalda. A pesar de
- 32:47su aspecto enfermo y andrajoso, su mirada era inquietantemente firme.
- 32:54Javier señaló una puerta al final del pasillo y pronunció
- 32:57sus primeras palabras desde mi llegada, vamos, su voz era
- 33:01áspera y firme, lo que me hizo obedecer de inmediato,
- 33:05sin decir una palabra más, me guió hacia la habitación,
- 33:09la cual sería mi alojamiento durante mi estancia en el rancho,
- 33:13me dijo que si los necesitaba durante la noche, la
- 33:16habitación de mi abuelo estaba a solo tres puertas de
- 33:19la mía, después de dar esa breve indicación. me dejó
- 33:23solo en mi nuevo cuarto. Mi corazón aún latía rápido
- 33:28por el encuentro con Javier, su presencia me resultaba inquietante
- 33:32y su voz áspera había dejado una impresión duradera, sin embargo,
- 33:37mi temor se desvaneció cuando entré en mi habitación. Era inmensa,
- 33:41con techos altos y una cama con docel en el centro,
- 33:45grandes ventanas adornaban una de las paredes, ofreciendo una vista
- 33:49impresionante de la parte trasera del rancho. Desde ahí, podía
- 33:54ver los campos y los árboles que se extendían hasta
- 33:57donde alcanzaba la vista. La belleza de la vista era
- 34:02cautivadora y me ayudó a relajarme, a pesar de las
- 34:06circunstancias extrañas, me sentía afortunado de poder disfrutar de ese
- 34:11entorno natural. La luz del atardecer se filtraba a través
- 34:15de las cortinas, creando un juego de sombras en la
- 34:18habitación que parecía pintoresco en lugar de inquietante. La primera
- 34:24noche en el rancho fue tranquila, a pesar de los
- 34:27extraños ruidos que provenían de la casa, me aferré a
- 34:30la sensación de seguridad que me proporcionaba mi habitación con
- 34:34vista al campo, sin embargo, esa tranquilidad pronto se vería
- 34:39perturbada por eventos que estaban más allá de mi comprensión.
- 34:45Al día siguiente, después de un desayuno tranquilo en el
- 34:48que Javier apenas cruzó palabra, noté que ambos se pusieron
- 34:52a trabajar en el rancho, esto me decepcionó un poco,
- 34:56ya que había esperado que mi abuelo tuviera tiempo para
- 34:59jugar conmigo, sin embargo, él me prometió que más tarde
- 35:03me enseñaría a montar a caballo, lo cual me animó.
- 35:06Decidí aprovechar la mañana para explorar el rancho por mi cuenta,
- 35:10con la esperanza de encontrar algo interesante que hacer. Caminé
- 35:16por los vastos campos que se extendían alrededor de la casa,
- 35:20disfrutando de la belleza de la naturaleza, el aire estaba
- 35:24lleno del aroma de la tierra y las flores silvestres
- 35:27y el canto de los pájaros llenaba mis oídos. A
- 35:30pesar de la soledad el rancho tenía algo especial que
- 35:33me hacía sentir más relajado. Sin embargo, pronto me di
- 35:39cuenta de que no había absolutamente nadie con quien jugar,
- 35:43la sensación de aislamiento volvió a apoderarse de mí y
- 35:46me aburrí rápidamente. En mi soledad comencé a imaginar que
- 35:51una vara la cual había encontrado era una espada mágica
- 35:54y empecé a luchar contra dragones invisibles y monstruos malvados
- 35:58que acechaban en los campos. Mientras continuaba mi juego, vislumbré
- 36:04algo que llamó mi atención en la distancia. No muy
- 36:08lejos de donde me encontraba, se alzaba un pequeño cobertizo
- 36:12que parecía un lugar interesante para explorar. La curiosidad me
- 36:16impulsó a correr hacia él, emocionado por la idea de
- 36:19descubrir un nuevo misterio en el rancho. Sin embargo, mi
- 36:25entusiasmo se desvaneció cuando llegué al cobertizo y me di
- 36:28cuenta de que la puerta estaba cerrada con una gruesa
- 36:31cadena y un candado oxidado. Miré por una de las
- 36:35ventanas pero lo que pude ver dentro eran lo que
- 36:38parecían pieles de distintos animales. determinado a descubrir lo que
- 36:42se encontraba en su interior, comencé a jalar de la
- 36:45cadena y a golpear la puerta con mi vara, pero
- 36:48no tuve éxito, la puerta parecía resistir todos mis esfuerzos
- 36:53y mi frustración comenzó a crecer. Fue entonces cuando sin
- 36:58previo aviso, sentí una mano fría y fuerte en mi hombro,
- 37:02me sobresalté y me volví rápidamente, sólo para encontrarme con
- 37:06la mirada fría de Javier. Su voz sonaba molesto mientras
- 37:10me preguntaba qué estaba haciendo y por qué no podía
- 37:13estar ahí, su voz parecía molesta y en algún momento
- 37:17me pareció que incluso mostró un poco los dientes. Aterrorizado
- 37:23por la reacción de Javier, salí corriendo lejos del cobertizo
- 37:27y me dirigí de regreso a la casa, la tensión
- 37:30en el ambiente durante la comida era palpable y nadie
- 37:33hablaba de lo que había sucedido. En cuanto Javier se
- 37:36levantó de la mesa le conté a mi abuelo, pero
- 37:39simplemente mencionó que el cobertizo contenía las pertenencias personales de
- 37:44Javier y que no debía ir ahí. La revelación de
- 37:49la existencia de un lugar secreto en el rancho y
- 37:51la reacción de Javier dejaron una sensación incómoda en mi interior.
- 37:56Comencé a cuestionarme qué ocultaban mi abuelo y Javier, y
- 38:00por qué aquel lugar estaba tan fuera de límites. La
- 38:03curiosidad y el misterio se entrelazaron en mi mente y
- 38:06sabía que aún quedaban secretos por descubrir en ese misterioso lugar.
- 38:13La segunda noche en el rancho fue aún más inquietante
- 38:16que la anterior, mientras yacía en mi cama, tratando de
- 38:19conciliar el sueño, escuché un sonido que me hizo levantar
- 38:23la cabeza de la almohada. La puerta del cuarto de
- 38:26mi abuelo se abrió lentamente y un escalofrío recorrió mi espalda,
- 38:30ya que comenzaron a escucharse leves quejidos, los cuales en
- 38:35medio del silencio de la noche sonaban mucho más tétrico.
- 38:40posteriormente escuché lo que parecían ser pisadas pero no eran
- 38:45pisadas comunes eran distintas casi como si un perro grande
- 38:49caminara por el pasillo aquello era extraño ya que sabía
- 38:53que mi abuelo no tenía un perro el miedo me
- 38:56invadió y mis pensamientos se dividieron entre si debía ir
- 39:00a investigar o quedarme en mi cama tratando de bloquear
- 39:03los sonidos aterradores que llenaban la casa finalmente, opté por
- 39:10lo segundo, esperando que los sonidos desaparecieran por sí solos,
- 39:14cerré los ojos con fuerza, tratando de ignorar el inquietante
- 39:18eco de las pisadas y poco a poco, el cansancio
- 39:22y el miedo me vencieron y finalmente me quedé dormido.
- 39:27Cuando desperté al amanecer, no estaba seguro de si lo
- 39:30que había escuchado había sido un sueño o una realidad,
- 39:34la casa estaba en silencio, y no había señales de
- 39:37lo que fuera que había caminado por el pasillo en
- 39:40la noche. Mi abuelo y Javier ya estaban desayunando, aparentemente
- 39:45sin preocupación alguna en sus rostros. Decidí hacer un comentario
- 39:51sobre lo que había ocurrido la noche anterior, con la
- 39:54esperanza de obtener una explicación o al menos algo de tranquilidad.
- 39:58Le mencioné a mi abuelo y a Javier las extrañas
- 40:01pisadas que había escuchado y la apertura de la puerta
- 40:04de la habitación de mi abuelo. Sin embargo, en lugar
- 40:10de encontrar respuestas o consuelo, sus respuestas me desconcertaron aún más.
- 40:15Mi abuelo simplemente me miró con una expresión de incredulidad
- 40:18y aseguró que no había salido de su habitación durante
- 40:22la noche. Javier, por su parte, negó haber escuchado algo inusual.
- 40:27Ambos intentaron convencerme de que seguramente sólo habían sido ruidos
- 40:31de la casa, crujidos y susurros nocturnos que se podían
- 40:35atribuir a la antigüedad de la construcción. A pesar de
- 40:40sus explicaciones, el miedo persistía en mí, sentía que había
- 40:45algo que no encajaba en la imagen que me estaban presentando,
- 40:49las pisadas que había escuchado eran demasiado distintivas. Para ser
- 40:53atribuidas a ruidos comunes de la casa y la apertura
- 40:56de la puerta de mi abuelo seguía siendo un misterio
- 40:59sin resolver, a medida que avanzaban los días en el rancho.
- 41:04La sensación de aislamiento y la percepción de que ocultaban
- 41:07algo se hacían más intensas, las sombras de los secretos
- 41:10seguían acechando en cada rincón de la casa y la
- 41:14verdad parecía estar más allá de mi comprensión. Aquel día,
- 41:20decidí quedarme dentro de la casa en lugar de aventurarme
- 41:24por los campos del rancho, había traído algunos juguetes conmigo,
- 41:28entre ellos una figura de un superhéroe que había sido
- 41:31mi favorita durante mucho tiempo. Me senté en el suelo
- 41:35de la sala de estar y comencé a jugar, haciendo
- 41:38que el superhéroe volara y luchara contra enemigos imaginarios. Mi
- 41:44imaginación se apoderó de mí y pronto me encontré corriendo
- 41:48por la casa, simulando que mi superhéroe volaba a través
- 41:51de los cielos, subí las escaleras y corrí por el
- 41:54pasillo a toda velocidad, divirtiéndome como nunca antes. Mientras me
- 42:00movía por el pasillo, noté que la puerta del cuarto
- 42:03de mi abuelo estaba entreabierta, aquello me pareció extraño, ya
- 42:08que mi abuelo solía mantener su puerta cerrada. Me acerqué
- 42:13lentamente a la puerta, curioso por lo que podría estar ocurriendo,
- 42:17empujé la puerta suavemente para abrirla un poco más y
- 42:21espiar en su interior. Fue entonces cuando me encontré con
- 42:24una escena que me dejó paralizado. Javier estaba sentado en
- 42:30la cama de mi abuelo, sin camisa y tenía múltiples
- 42:33cicatrices en su espalda, lo que más me impactó fue
- 42:37una cicatriz que parecía estar fresca, aún enrojecida y reciente,
- 42:41mis ojos se fijaron en ella sin poder apartar la mirada,
- 42:45la herida era grande y profunda, como si hubiera sido
- 42:48causada por algo afilado y peligroso. Javier se dio cuenta
- 42:54de mi presencia y su reacción fue inmediata, se levantó
- 42:58de la cama con un movimiento brusco y cerró la
- 43:00puerta de golpe, casi gritando que saliera, mis piernas temblaron
- 43:05mientras retrocedía. Asustado por su reacción, las preguntas llenaron mi
- 43:10mente y el misterio que rodeaba a Javier se volvía
- 43:13aún más intrigante. Aquel encuentro en la habitación de mi
- 43:18abuelo había dejado una profunda impresión en mí, sentía que
- 43:22algo extraño estaba ocurriendo en el rancho, a pesar de
- 43:26mis dudas y temores, decidí hablar con mi abuelo esa
- 43:29misma tarde. Bajé corriendo las escaleras, ansioso por encontrar a
- 43:36mi abuelo y contarle lo que había visto, lo encontré
- 43:39en la cocina, con la ropa sucia y sudoroso, tomando
- 43:43agua de un vaso, su rostro estaba cansado, pero parecía relajado,
- 43:48hizo un comentario sobre cómo ansiaba que fuera mayor para
- 43:51ser yo quien apilara el estiércol de las vacas, aunque
- 43:55el comentario tenía un tono de humor, no pude evitar
- 43:58seguir inquieto. Cuando no me reí por su comentario, mi
- 44:04abuelo notó mi expresión y me preguntó qué me ocurría,
- 44:07con cierto temor le conté lo que había sucedido. Como
- 44:11había encontrado a Javier con las cicatrices en su espalda
- 44:14y la herida fresca, mi abuelo escuchó con atención, pareció
- 44:18que pensó muy bien en sus palabras antes de hablar.
- 44:23Me miró con ternura y trató de tranquilizarme, me explicó
- 44:27que Javier era un hombre que había estado en el
- 44:30rancho durante mucho tiempo y que había tenido varios accidentes
- 44:34en el pasado, incluyendo caídas de caballos que habían dejado
- 44:37esas cicatrices en su espalda, me aseguró que no debía
- 44:41preocuparme y que todo estaba bajo control. Sin embargo, sus
- 44:47palabras no lograron convencerme por completo, sabía que había algo
- 44:52más detrás de la historia que me estaba contando. Algo
- 44:55que se escondía en las sombras y que estaba relacionado
- 44:58con las extrañas pisadas que había escuchado la noche anterior.
- 45:02Las dudas seguían rondando mi mente y la sensación de
- 45:05que ocultaban algo se volvía más intensa con cada día
- 45:09que pasaba en el rancho. Los días siguieron su curso
- 45:14y aunque no todas las noches experimentaba el mismo evento,
- 45:18las sombras de los secretos persistían, había llegado al punto
- 45:22en el que me había acostumbrado a la inquietud constante
- 45:24que llenaba la casa. Sin embargo, eso cambiaría en una
- 45:29noche en particular. Mientras mi abuelo me enseñaba a montar
- 45:34a caballo, escuché a Javier decirle que una de las
- 45:37yeguas estaba a punto de dar a luz y que
- 45:40probablemente lo haría esa misma noche, sentí emoción por presenciar
- 45:44un evento tan especial, así que le pedí a mi
- 45:47abuelo si podía verlo. Sin embargo, su respuesta fue negativa,
- 45:53dijo que no era un espectáculo para niños y que
- 45:56podría ver al potro al día siguiente. Aquella respuesta no
- 46:01fue satisfactoria para mí, estaba decidido a presenciar el nacimiento
- 46:06del potro y sabía que tenía que hacerlo esa misma noche.
- 46:10Planeé salir de mi habitación en silencio cuando todos estuvieran
- 46:13dormidos y dar un vistazo a los caballos en el establo.
- 46:19Esa misma noche, después de esperar pacientemente a que mi
- 46:22abuelo y Javier entraran a la casa y se dispusieran
- 46:26a dormir, llegó el momento de poner en marcha mi plan.
- 46:29El deseo de ver al potro era indescriptible y sabía
- 46:32que no podía esperar más. Me levanté de la cama
- 46:36con cuidado, tratando de no hacer ruido y me puse
- 46:39los zapatos en silencio. Cuando salí de la casa, la
- 46:44noche estaba oscura y serena, las estrellas brillaban en el
- 46:48cielo y el aire estaba fresco y limpio. Caminé lentamente
- 46:52hacia el establo, tratando de no hacer ruido. Sin embargo,
- 46:57me encontré con un problema que no había anticipado. Los
- 47:00establos estaban cerrados con llave. Frustrado, me di la vuelta
- 47:06para regresar a la casa cuando noté un pequeño hueco
- 47:09en la cerca de madera que rodeaba los establos, era
- 47:13lo suficientemente grande como para que yo pudiera pasar, pero
- 47:17para llegar a él, tendría que escalar por un montón
- 47:20de madera que mi abuelo tenía apilada cerca. Empecé a
- 47:25subir con cuidado, moviéndome lentamente para no hacer ruido, a
- 47:30medida que avanzaba, sentí una extraña sensación de que alguien
- 47:34me observaba, giré la cabeza, tratando de ver quién podría
- 47:38estar mirándome, pero no vi a nadie en la oscuridad,
- 47:42sacudí la sensación de que alguien me estaba observando y
- 47:45continué escalando. Sin embargo, cuando estaba a punto de alcanzar
- 47:51el hueco en la cerca, un ladrido tronador y amenazante
- 47:55llenó el aire. Antes de que pudiera reaccionar, sentí que
- 47:59la madera bajo mis pies se desplomaba y caía hacia abajo.
- 48:03Perdí el equilibrio y caí al suelo, golpeando mi cabeza ligeramente.
- 48:10Cuando me levanté, me encontré cara a cara con un
- 48:13enorme perro que se veía sucio pero imponente, su mirada
- 48:17era intensa y sus dientes relucían en la oscuridad. El
- 48:20miedo me envolvió y corrí tan rápido como mis piernas
- 48:23me permitieron hasta llegar a la casa, entré en la
- 48:26habitación de mi abuelo, aterrorizado y lo desperté con urgencia.
- 48:33Mi abuelo me escuchó con paciencia mientras le contaba lo sucedido,
- 48:36aunque mi miedo me impedía hablar con claridad, él trató
- 48:40de calmarme y dijo que estaba bien, que seguramente Javier
- 48:44me había confundido con un ladrón y que al reconocerme
- 48:47solo me dejó ir. Sus palabras no hicieron más que
- 48:52aumentar mi confusión. Mi abuelo decidió que era hora de
- 48:56contarme la verdad sobre Javier. Me explicó que Javier era
- 49:00lo que se podría denominar un agual, alguien que tenía
- 49:03la habilidad de transformarse en un animal, en su caso,
- 49:07un perro. Me contó cómo se conocieron y cómo Javier
- 49:10había sido el motivo principal para vivir tan alejados de todo.
- 49:16Mi mente estaba llena de preguntas y asombro, mientras escuchaba
- 49:20la historia de mi abuelo, me costaba creer que Javier
- 49:24tuviera la capacidad de transformarse en un perro y que
- 49:27mi abuelo hubiera estado viviendo con él durante tanto tiempo.
- 49:33Aquella noche, mi perspectiva de la vida cambió para siempre
- 49:37y aunque mi miedo inicial se había desvanecido, un nuevo
- 49:41interés hacia lo desconocido se apoderó de mí. Hoy en
- 49:46día ya como adulto aún visito de vez en cuando
- 49:48a mi abuelo y a Javier. Aunque mi perspectiva de
- 49:53la vida ha cambiado desde que lo conozco, ahora sé
- 49:56que el mundo tiene enigmas, los cuales tal vez jamás
- 50:00podremos descifrar, y sólo nos resta vivir con ellos. Habían
- 50:11pasado cinco años, desde aquella experiencia que cambió mi vida
- 50:15de manera irrevocable, a los 25 años, la muerte de mi novia,
- 50:20mi amor eterno, dejó una marca indeleble en mi alma
- 50:24y alteró mi percepción de la realidad. A lo largo
- 50:27de estos años, he intentado poner en palabras la complejidad
- 50:31de aquellos momentos oscuros que me llevaron al borde del
- 50:34abismo emocional. Nací y crecí en la bulliciosa Ciudad de México,
- 50:40y es en donde transcurre esta historia, fue durante la preparatoria,
- 50:45cuando conocí a aquella que en mi corazón, será el
- 50:49amor de mi vida por siempre. Era una persona excepcional,
- 50:52una combinación única de amabilidad, inteligencia y una disposición siempre
- 50:57presente para ayudar a los demás, desde el momento en
- 51:01que la vi. Quedé profundamente enamorado y afortunadamente, ese sentimiento
- 51:06fue mutuo. Comenzamos una relación que trascendió los años, sobreviviendo
- 51:13incluso a la transición a la universidad, a pesar de
- 51:16que temíamos que la distancia y las responsabilidades académicas pudieran separarnos.
- 51:21Nuestra conexión se fortaleció, tenía la firme creencia de que
- 51:25nuestra historia de amor perduraría hasta la vejez, pero el
- 51:29destino tenía otros planes para nosotros. Dos años antes de
- 51:35terminar la universidad, mi amada comenzó a experimentar problemas de
- 51:40salud aparentemente insignificantes, fatiga constante y moretones inexplicables. Llevaron a
- 51:46una visita al médico y ahí se desencadenaron nuestros peores temores. Leucemia,
- 51:52el diagnóstico fue devastador y aunque luchamos con todas nuestras fuerzas,
- 51:57la enfermedad avanzó con una velocidad implacable. Me aferré a
- 52:03la esperanza, mientras ella enfrentaba tratamientos agotadores y descansaba en
- 52:08busca de alivio. Sin embargo, la realidad cruel no tardó
- 52:12en manifestarse y su luz se apagó de manera inesperada.
- 52:16La muerte de mi novia me sumió en una tristeza profunda,
- 52:19amenazando incluso con arrebatar mi carrera universitaria. Recuerdo claramente esos
- 52:27días oscuros en los que la simple idea de salir
- 52:30o hablar con alguien parecía una tarea titánica. Sentía que
- 52:34nadie en el mundo podía comprender la magnitud de mi dolor. Afortunadamente,
- 52:39mi familia intervino, guiando mi vida hacia grupos de apoyo,
- 52:43diseñados para enfrentar pérdidas tan abrumadoras. Un año de terapia
- 52:50fue mi salvavidas, permitiéndome sanar heridas emocionales que parecían incurables,
- 52:55aunque aún sentía su ausencia y sabía que mi camino
- 52:58de recuperación era largo. Comencé a encontrar destellos de luz
- 53:02en mi vida una vez más, surgieron nuevas amistades y
- 53:06redescubrí la importancia de compartir risas y experiencias con aquellos
- 53:11que me rodeaban. Pese a las recomendaciones bien intencionadas de
- 53:16encontrar un nuevo amor, la idea de otra relación romántica
- 53:20me aterraba, sentía como si traicionaría la memoria de mi
- 53:24amada novia. Como si encontrar la felicidad con otra persona
- 53:29fuera un acto de deslealtad, su muerte se mantenía fresca
- 53:32en mi mente y cualquier intento de avanzar me parecía
- 53:36un acto irrespetuoso hacia lo que compartimos. Sin embargo, pronto
- 53:42me sentí ligeramente presionado a hacerlo, ya que la mayoría
- 53:46de mis amigos tenían parejas y cuando salíamos, a menudo
- 53:50me encontraba como el único sin compañía. Sentía que quizás
- 53:55podría darme otra oportunidad, aunque honestamente, en aquel tiempo, no
- 54:00me sentía del todo preparado para hacerlo, mi madre también
- 54:04alentaba la idea. Sugiriendo que era demasiado joven como para
- 54:08estar soltero el resto de mi vida, tratando de hacer
- 54:11el mínimo esfuerzo, creé un perfil en una aplicación de
- 54:15citas y pronto estuve en línea. Aunque no estaba completamente
- 54:21seguro de mí mismo, la verdad era que en ese momento,
- 54:25no estaba tan interesado en casi ninguna chica que le
- 54:28diera me gusta a mi perfil en esa aplicación. Podían
- 54:31pasar días sin que abriera la aplicación, hasta que un día,
- 54:35mientras revisaba los perfiles de las chicas que me habían
- 54:38dado me gusta, por accidente, deslicé hacia el otro lado
- 54:42y hice match con una de ellas. No era mi
- 54:46intención y hasta ese momento, después de dos meses, no
- 54:50le había dado me gusta a ninguna persona, no sabía
- 54:53cómo quitar ese me gusta, pero después pensé que daba igual,
- 54:58que lo más probable es que no pasara absolutamente nada.
- 55:03Pocos minutos después, recibí un mensaje en privado de la
- 55:07chica a la que le había dado me gusta por accidente,
- 55:10estaba a punto de explicarle mi error, pero algo dentro
- 55:14de mí, me dijo que quizás debía dejar de ser
- 55:17tan cerrado y tratar de entablar una relación, así que
- 55:20respondí al mensaje y comenzamos a hablar. Resultó que no
- 55:26era para nada malo, de hecho, la conversación fluyó demasiado bien,
- 55:31parecíamos tener el mismo tipo de gustos en películas, series
- 55:35y también en cómo nos gustaba tener una cita, además.
- 55:39Vivíamos relativamente cerca, por lo que después de pasar algunas
- 55:44horas conversando, la chica propuso ir a tomar algo al
- 55:47día siguiente. Al principio quería negarme, pero pensé que realmente
- 55:54necesitaba salir de mi zona de confort, así que accedí.
- 55:59Al día siguiente, cuando faltaban solo un par de horas
- 56:02para la cita, estaba realmente nervioso, tan nervioso que estuve
- 56:07a punto de cancelar, sin embargo, como ya se lo
- 56:10había contado a mi mejor amiga. Esta no me dejó
- 56:13hacerlo y trató de animarme, diciéndome que en el peor
- 56:17de los casos, simplemente esa sería la única cita que tendría,
- 56:22así que finalmente me dirigí hacia la cafetería donde nos
- 56:25habíamos quedado de ver. Llegué unos cinco minutos antes, sin embargo,
- 56:32cuando crucé la puerta de la cafetería, noté que la
- 56:36chica ya estaba ahí, estaba vestida tal y como me
- 56:39dijo que lo estaría, y también la reconocí por sus
- 56:42fotos de perfil en la aplicación, me acerqué y me
- 56:45senté en la mesa junto a ella, sin embargo, al sentarme,
- 56:50noté que la chica estaba un poco seria. Le pregunté
- 56:55el motivo y ella respondió que había llegado tarde, sin embargo,
- 57:00al mirar mi reloj, le dije que eso no era cierto,
- 57:03que de hecho había llegado a tiempo. La chica explicó
- 57:07que según los mensajes que me había enviado el día anterior,
- 57:10ella siempre prefería llegar 15 minutos antes, fue extraño, ya que
- 57:15recordaba la conversación, pero supuse que era un hábito personal suyo.
- 57:20No una regla estricta para llegar siempre 15 minutos antes de
- 57:24la hora pactada. Decidí no darle mucha importancia, especialmente porque
- 57:30la chica me sonrió y dijo que ya había llegado,
- 57:33lo cual era lo único importante en ese momento. La
- 57:39cita comenzó, y tal como habíamos experimentado a través de
- 57:42mensajes de texto, teníamos una química natural, me agradó su compañía,
- 57:48tenía buenos temas de conversación y siempre estaba dispuesta a escuchar.
- 57:53No hubo nada negativo en esa cita, así que al finalizar,
- 57:57nos despedimos, acordando una segunda cita un par de días después,
- 58:01realmente disfrutaba pasar tiempo con ella, era una persona agradable
- 58:06o al menos eso parecía. Al regresar a casa, después
- 58:12de la segunda cita acordada, decidí revisar nuevamente su perfil
- 58:16en la aplicación de citas, hasta ese momento, recordé que
- 58:20le había dado me gusta por accidente y debido a eso,
- 58:24no me había tomado el tiempo de leer la descripción
- 58:27de su perfil, al principio, todo parecía normal, su color
- 58:31favorito era el negro, le gustaba la comida japonesa y
- 58:35buscaba una relación seria, sin embargo... Algo en su descripción
- 58:39me desconcertó un poco, le gustaba practicar brujería. Honestamente, yo
- 58:47no creía en nada relacionado con la brujería, los astros
- 58:50o los cristales mágicos. Durante la enfermedad de mi ex novia,
- 58:55su familia había intentado métodos alternativos, incluida la medicina herbaria
- 59:00y consultas con brujos, pero nada había funcionado y había
- 59:04llegado a la conclusión de que eran prácticas sin fundamento.
- 59:08Aunque me consideraba ateo, pensé que la creencia en cosas
- 59:12como la brujería no debería ser un gran problema. Después
- 59:16de todo, cada persona era libre de creer en lo
- 59:19que quisiera. Sin embargo, un par de horas después, recibí
- 59:25una solicitud de amistad de la chica en Facebook. Al
- 59:29ingresar a su perfil, me di cuenta rápidamente de que
- 59:33la afición por la brujería era mucho más que un
- 59:36simple hobby, básicamente, todo su perfil giraba en torno a eso.
- 59:41Subía nuevas adquisiciones de cristales que parecían realizar limpias, compartía
- 59:47publicaciones acerca de magia y en general, mostraba un interés
- 59:51profundo en el mundo esotérico. Aunque no había nada extraño
- 59:56o indicativo de inestabilidad en su perfil, parecía evidente que
- 1:00:00realmente disfrutaba de esos elementos. A pesar de no haber
- 1:00:06encontrado nada que sugiriera problemas, sentía que podría no funcionar
- 1:00:11una relación con alguien tan involucrado en lo espiritual en
- 1:00:15aquel momento de mi vida. Estaba bastante desapegado de todo
- 1:00:19lo relacionado con lo espiritual y estaba seguro de que
- 1:00:22esta diferencia podría afectar nuestra conexión, primero. Consideré enviarle un
- 1:00:27mensaje explicándole mis pensamientos, pero luego pensé que eso podría
- 1:00:32ser un tanto impersonal, luego, la idea de llamarla cruzó
- 1:00:36mi mente, pero rápidamente rechacé la posibilidad de ser percibido
- 1:00:42como grosero, finalmente, decidí abordar el tema cara a cara
- 1:00:46en nuestra próxima cita, ya que me pareció lo más adecuado.
- 1:00:52Durante los días previos a la cita, yo me comportaba
- 1:00:56un poco distante por mensaje, no quería dar falsas esperanzas,
- 1:01:00de una relación que probablemente no llegaría a culminar, así,
- 1:01:05llegó el día pactado para nuestra segunda cita y honestamente,
- 1:01:09no entiendo muy bien qué sucedió, al llegar al restaurante,
- 1:01:13estaba completamente convencido de expresarle mis preocupaciones, pero cuando la
- 1:01:18chica llegó, me abrazó con fuerza, al principio, Me sentí
- 1:01:23un poco incómodo, pero rápidamente experimenté una sensación de calidez
- 1:01:29que no podía ignorar. Era como si en los brazos
- 1:01:32de esta chica estuviera en el mejor lugar del mundo
- 1:01:35y no quisiera volver a despegarme de ella jamás. Cuando
- 1:01:41el abrazo terminó, me quedé sin palabras, nos sentamos en
- 1:01:45la mesa y esperamos a que el camarero nos atendiera.
- 1:01:48Durante esa cita, recuerdo que fue una de las mejores
- 1:01:52experiencias de mi vida. Fue mucho mejor que la primera
- 1:01:55cita y todas esas horas que habíamos pasado hablando por teléfono.
- 1:01:59En ese momento, la veía como la mujer más hermosa
- 1:02:03del mundo, no podía pensar en ninguna otra persona que
- 1:02:06no fuera ella. La conexión era tan fuerte que antes
- 1:02:12de que la cita terminara, le pedí a la chica
- 1:02:15que fuera mi novia, a lo que ella accedió de inmediato,
- 1:02:18desde ese día, formalizamos nuestra relación y todo parecía ser
- 1:02:23de color rosa, al menos para mí. Sentía que había
- 1:02:27vuelto a encontrar el amor, pero a medida que pasaban
- 1:02:30las semanas, las cosas comenzaron a torcerse un poco. Al principio,
- 1:02:37todo parecía ir bien, aunque empecé a notar que me
- 1:02:40estaba sumergiendo demasiado en la realidad de mi nueva novia,
- 1:02:44aunque nunca me había interesado el tema de la brujería
- 1:02:47o los astros. Me encontraba siguiendo sus deseos y permitiéndole
- 1:02:52tomar todas las decisiones, me regaló un collar con un
- 1:02:55cristal transparente que contenía un líquido rojizo en su interior.
- 1:03:00Me pidió que prometiera usarlo siempre y que nunca me
- 1:03:03lo quitaría. A pesar de no tener ningún interés en
- 1:03:07ese tipo de accesorios, cumplí con mi palabra y llevaba
- 1:03:11el collar todo el tiempo, incluso cuando me duchaba. Con
- 1:03:17el tiempo, comencé a notar ciertos comportamientos de mi nueva novia,
- 1:03:21que no me agradaban en absoluto, dado que nos conocíamos
- 1:03:25hace poco, ella empezó a revelar defectos, que no había
- 1:03:29tenido la oportunidad de reconocer anteriormente, uno de ellos era
- 1:03:33su tendencia a hablar exclusivamente sobre ella misma, cualquier conversación
- 1:03:38apenas podía durar más de 5 minutos, antes de que el
- 1:03:42tema se centrara en ella y esto empezó a cansarme
- 1:03:45un poco. Además, demostró ser muy exigente en cuanto a
- 1:03:51la programación de horarios, si quedábamos en encontrarnos a cierta hora,
- 1:03:55ella esperaba que llegara 15 minutos antes y si no lo
- 1:03:59hacía se molestaba. Hubo una ocasión en la que me
- 1:04:02retrasé dos minutos debido al tráfico y su reacción fue
- 1:04:06una escena que llamó la atención de todos en el lugar.
- 1:04:11Con el tiempo, noté que también era una persona posesiva
- 1:04:15y celosa, se incomodaba si hablaba con mis amigas o
- 1:04:18salía con alguien que no fuera ella. Las llamadas durante
- 1:04:22las horas de trabajo se volvieron frecuentes y si no respondía,
- 1:04:26desencadenaba grandes peleas al llegar a casa. Además, se mudó
- 1:04:32conmigo extremadamente rápido, como si no pudiera decirle que no
- 1:04:36a ninguna de sus peticiones quería saber dónde estaba en
- 1:04:40todo momento. Tenía la contraseña de mi teléfono y acceso
- 1:04:44a todas mis cuentas de redes sociales. Estos comportamientos preocuparon
- 1:04:50a mis amigos y amigas, quienes al conocerme durante mucho
- 1:04:54tiempo temían por mi bienestar. En innumerables ocasiones, me recomendaron
- 1:05:00terminar la relación, pero a pesar de mi propio cansancio
- 1:05:04y del constante estrés que la relación me estaba causando,
- 1:05:08era algo que no podía hacer. Estaba totalmente encaprichado con ella,
- 1:05:13incapaz de entender por qué no podía liberarme, a pesar
- 1:05:17de que la relación se había convertido en un estrés
- 1:05:20constante que estaba afectando negativamente mi estabilidad mental. En una ocasión,
- 1:05:27después de la jornada laboral, un grupo de compañeros, incluida
- 1:05:32mi mejor amiga, me propuso ir a un bar para
- 1:05:35tomar algo, aunque al principio vacilé y mostré resistencia. Finalmente
- 1:05:40cedí después de que me convencieran, para evitar problemas con
- 1:05:44mi novia, le envié un mensaje para informarle de mis planes, sorprendentemente,
- 1:05:49no obtuve respuesta, Pero decidí no darle demasiada importancia. Considerando
- 1:05:55las frecuentes discusiones telefónicas que solíamos tener, así, me dirigí
- 1:06:00al bar. Con mis compañeros y todos pasamos un buen rato.
- 1:06:07Sin embargo, la situación tomó un giro inesperado cuando mi
- 1:06:11mejor amiga me invitó a bailar y acepté. Mientras disfrutábamos
- 1:06:16de la música, noté la entrada de mi novia al establecimiento,
- 1:06:20desencadenando una escena de celos descontrolada que llamó la atención
- 1:06:24de todos, incluso llevando a la intervención de seguridad. En
- 1:06:28el estacionamiento, los celos persistieron y mi novia no lograba
- 1:06:33calmarse y en un momento de desesperación, me abofeteó en
- 1:06:36la cara. Este impactante momento sirvió como despertar de aquel
- 1:06:41trance en el que había estado sumergido durante meses, aturdido,
- 1:06:45pude finalmente exigir que se marchara y le pedí que
- 1:06:50nunca más me buscara. Aquel día, me refugié en casa
- 1:06:55de mi mejor amiga, donde me di cuenta de que
- 1:06:58durante la confrontación, había perdido el collar que mi ex
- 1:07:02novia me había dado, en ese instante, no le di
- 1:07:05demasiada importancia, ya que no quería tener nada que me
- 1:07:09recordara la horrible relación que acababa de dejar atrás. Al
- 1:07:13día siguiente, junto con mi amiga, regresé al departamento que
- 1:07:18compartía con mi ex novia para recoger mis pertenencias. asegurándonos
- 1:07:24de que mi ex no estuviera presente, pude empacar sin complicaciones,
- 1:07:28sintiéndome liberado de un peso profundo. La sensación de liberación
- 1:07:35me llevó a celebrar con un grupo de amigos esa
- 1:07:38misma tarde. Sin embargo, al regresar a casa de mi amiga,
- 1:07:42noté que mi teléfono tenía más de 200 llamadas perdidas y
- 1:07:46numerosos mensajes en todas mis redes sociales provenientes de mi exnovia.
- 1:07:52Este descubrimiento planteó interrogantes sobre la intensidad y la obsesión
- 1:07:57de mi expareja, dejándome con una mezcla de confusión y preocupación.
- 1:08:04Las inquietantes amenazas y mensajes de mi exnovia se volvieron
- 1:08:08cada vez más perturbadores, a pesar de que en sus
- 1:08:11primeros mensajes ofrecía disculpas y prometía que la violencia no
- 1:08:15se repetiría. Sus comunicados adquirían un tono amenazante y obsesivo
- 1:08:20a cada mensaje que me enviaba, insistía en que me
- 1:08:23arrepentiría y que sin ella no sería nadie. Las promesas
- 1:08:28de que nunca encontraría a alguien como ella, se convirtieron
- 1:08:32en una especie de mantra tenebroso, que aunque desconcertante, opté
- 1:08:37por atribuir a la rabia de haber sido dejada. Pocos
- 1:08:42días después, logré mudarme a un nuevo departamento, recuperando así
- 1:08:47mi privacidad y alejándome de cualquier forma de acoso. Sentía
- 1:08:51alivio al pensar que mi ex novia no tenía manera
- 1:08:54de conocer mi nueva ubicación. Sin embargo, la tranquilidad se
- 1:08:58desvaneció en la primera noche en mi nuevo hogar, mientras
- 1:09:02me sumía en un sueño profundo. un crujido entre las
- 1:09:05bolsas de mudanza interrumpió la paz al alumbrar con la
- 1:09:09luz de mi teléfono no encontré nada fuera de lo
- 1:09:12común atribuyéndolo a los sonidos normales de un lugar desconocido
- 1:09:20La segunda señal de que algo estaba mal, ocurrió cuando
- 1:09:23entre sueños, experimenté la sensación de una mano acariciando mi rostro, sobresaltado,
- 1:09:30salté de la cama y al abrir los ojos, vislumbré
- 1:09:33una sombra oscura deslizándose debajo de la cama, la ansiedad
- 1:09:37se apoderó de mí y traté de convencerme de que
- 1:09:40sólo era una pesadilla, no obstante, mi teléfono sonó, Revelando
- 1:09:45un mensaje de un número desconocido que decía, mi amigo
- 1:09:49piensa que te ves hermoso mientras duermes. Aterrorizado, iluminé cada
- 1:09:56rincón de mi nueva casa, descubriendo que la sombra no
- 1:09:59podía moverse en la luz. Desde ese día, me vi
- 1:10:03obligado a mantener las luces encendidas constantemente. Este episodio se
- 1:10:08volvía más insoportable y no sabía a quién recurrir. Sin embargo,
- 1:10:12lo peor aún estaba por suceder. Después de meses de
- 1:10:18vivir con las luces encendidas constantemente, tratando inútilmente de liberarme
- 1:10:23de la entidad perturbadora que parecía perseguirme a toda hora,
- 1:10:27mi vida tomó un giro inesperado. A pesar de haber
- 1:10:31buscado ayuda en diversas limpias y charlatanes que sólo buscaban
- 1:10:35aprovecharse de mi desesperación, la presencia indeseada persistía y una noche.
- 1:10:41mientras dormía en mi habitación iluminada artificialmente tuve un sueño
- 1:10:46extraño y revelador En el sueño, mi ex novia no
- 1:10:51era un ser amenazante, sino algo que anhelaba y necesitaba,
- 1:10:56su aroma se convirtió en la única cosa que podía
- 1:10:59brindarme consuelo, y su presencia parecía ser lo único que
- 1:11:03mi corazón anhelaba. Al despertar, experimenté una visión completamente diferente
- 1:11:08de ella, una que me llevó de nuevo a la obsesión,
- 1:11:12un impulso irracional me llevó a intentar reconciliarme, a rogarle
- 1:11:16que volviera a mi lado. Cada llamada no contestada y
- 1:11:20cada rechazo, solo profundizaban mi sensación de vacío, desesperado, llegué
- 1:11:26incluso a su trabajo, arrodillado y suplicando que regresara. Mi
- 1:11:32ex novia disfrutaba de mi sufrimiento, negándose a volver conmigo,
- 1:11:36sentí que mi vida carecía de sentido sin ella, dispuesto
- 1:11:40a humillarme con tal de tenerla de nuevo. Afortunadamente, mi
- 1:11:45mejor amiga intervino, llevándome a Veracruz para encontrarme con un
- 1:11:50chamán que prometía liberarme de cualquier maleficio, al llegar, el
- 1:11:54chamán sin necesidad de explicaciones. Identificó un fuerte amarre y endulzamiento,
- 1:12:00así como la presencia de una entidad oscura que me perseguía,
- 1:12:04comenzaron limpias y rituales, bebiendo brebajes que prometían purificación. El
- 1:12:11chamán explicó que todo esto era producto de magia negra,
- 1:12:15un poder sobrenatural que requería devolver a quien lo había desatado.
- 1:12:20Acepté la propuesta y tras varias sesiones, me sentí liberado.
- 1:12:25Durante mucho tiempo, mi ex novia dejó de acosarme y
- 1:12:29la paz volvió a mi vida. Sin embargo, hace unos
- 1:12:32meses la volví a ver, ella estaba visiblemente afectada, envejecida
- 1:12:37prematuramente y aunque no sé si fue el resultado de
- 1:12:40la magia negra, devolviéndole sus acciones o simplemente las consecuencias
- 1:12:44de su propio oscuro camino, eso ya no me importa.
- 1:12:49Mi prioridad es seguir adelante, aprendiendo de las lecciones que
- 1:12:53esta experiencia me dejó y dejando atrás las sombras del pasado.
- 1:13:03Relatos Anónimos