Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Testimonio De Un Ex Militar: Lo Que Enfrentó En La Selva Mexicana - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte, sin más, comenzamos. Me llamo Raúl y
- 0:14fui soldado en los años 80, pasé casi toda mi juventud
- 0:18dentro del ejército, recorriendo sierras y selvas en operaciones que
- 0:23pocos recuerdan ahora. Entré cuando apenas tenía 19 años, buscando una
- 0:29salida de la pobreza y con la ilusión de ganarme
- 0:32un nombre, lo que encontré fue un mundo duro, hecho
- 0:35de órdenes gritadas, botas rotas, hambre y noche sin dormir.
- 0:42El entrenamiento fue brutal, nos levantaban a las 4 de la
- 0:46mañana para correr kilómetros con el equipo completo, atravesando lodo
- 0:51y piedras que desgarraban los pies, aprendimos a cargar armas
- 0:55bajo lluvia torrencial, a caminar en silencio durante horas, a
- 0:59comer lo que encontráramos en el monte, iguanas, serpientes o
- 1:04raíces amargas. En el campo militar no había excusas, el
- 1:09que se quejaba recibía castigo inmediato, nos forjaban para soportar
- 1:14lo que fuera, porque las misiones a las que nos
- 1:16enviarían no eran entrenamientos, eran asuntos de vida o muerte.
- 1:23Me tocó operar en regiones inhóspitas, primero en la sierra,
- 1:26donde las montañas parecían no tener fin, y después en
- 1:30la selva, ese lugar donde el calor sofoca desde la
- 1:34primera hora del día, y el aire se siente pesado
- 1:37en los pulmones. Ahí aprendí a sobrevivir con lo mínimo,
- 1:41a recoger agua de los troncos huecos, a reconocer plantas venenosas,
- 1:46a orientarme por el canto de las aves. Lo que
- 1:51más me impresionó fue la soledad, porque en esos lugares
- 1:54uno podía caminar días sin encontrar una sola persona y
- 1:58sin embargo nunca se sentía del todo solo. En el
- 2:04ejército hablábamos poco de lo sobrenatural, los mandos no toleraban supersticiones,
- 2:09pero entre los soldados corrían historias que se susurraban en
- 2:13las noches de guardia. Los veteranos advertían que en la
- 2:17selva mexicana no sólo había hombres armados escondidos entre la maleza.
- 2:22Decían que había fuerzas que no pertenecían a este mundo,
- 2:26que desde antes de la conquista ya dominaban esas tierras
- 2:29y que jamás fueron expulsadas. Aseguraban que las montañas y
- 2:35los ríos tenían guardianes oscuros, que las brujas se aparecían
- 2:39como luces cerrantes y que algunos hombres pactaban para convertirse
- 2:43en abuales, mitad bestia, mitad humano. La primera vez que
- 2:49escuché algo así fue durante una operación en Chiapas. Marchábamos
- 2:54de noche, en completo silencio, con la orden de rodear
- 2:58un campamento. El terreno era complicado, con barrancos ocultos entre
- 3:03la maleza y el zumbido constante de los insectos. De pronto,
- 3:08uno de los soldados mayores empezó a contar en voz
- 3:11baja que años atrás un pelotón completo había desaparecido en
- 3:16esa misma zona. No encontraron ni cuerpos ni armas, solo
- 3:21hallaron huellas profundas en el suelo, como de un animal
- 3:24enorme que se movía erguido, yo intenté no darle importancia,
- 3:29pensando que era un cuento para asustar a los nuevos,
- 3:32pero las miradas serias de los demás me hicieron dudar.
- 3:37Con el tiempo entendí que esas historias eran advertencias, muchos
- 3:42compañeros juraban haber visto cosas extrañas, sombras moviéndose en los árboles,
- 3:47risas de mujeres cuando no había nadie cerca, huellas que
- 3:51aparecían alrededor de los campamentos, aunque nadie hubiera pasado por ahí.
- 3:57Algunos perros de los batallones se negaban a entrar a
- 4:00ciertos lugares, se echaban en el suelo temblando con el
- 4:03pelo erizado, y eso era más inquietante que cualquier relato.
- 4:09La misión que cambió mi vida llegó en 1986, nos enviaron
- 4:15a una región selvática, donde según los reportes, había movimientos
- 4:19sospechosos de grupos armados, avanzamos con cautela, formando pequeños destacamentos,
- 4:26hasta que nos internamos tanto que la vegetación nos tragó.
- 4:30De día apenas entraba la luz del sol, y de
- 4:33noche la oscuridad era total, una negrura que ni las
- 4:37linternas lograban atravesar. Esa noche me tocó guardia, el calor
- 4:43era insoportable y el ruido de la selva nunca se detenía, insectos,
- 4:48aves nocturnas, crujidos de ramas que se partían a lo lejos,
- 4:52trataba de mantenerme firme, repasando mentalmente el procedimiento en caso
- 4:57de emboscada, cuando de pronto sentí una mirada fija sobre mí.
- 5:02No escuché pasos, no vi movimiento claro, pero el instinto
- 5:06me decía que había algo más ahí. Levanté el rifle
- 5:12y apunté hacia la espesura, conteniendo la respiración, la sensación
- 5:16no se fue, al contrario, creció. Era como si algo
- 5:21se ocultara a escasos metros, esperando el momento de moverse,
- 5:25los segundos se hicieron eternos, y lo único que logré
- 5:29distinguir fue una sombra enorme que cruzó entre los árboles.
- 5:33No era humano por la forma en que se movía,
- 5:36demasiado rápido y demasiado alto para un hombre. Disparé un
- 5:41par de veces, pero el sonido del fusil se perdió
- 5:44entre los ruidos de la selva y no alcancé a darle,
- 5:47los demás despertaron alarmados, y cuando les conté lo que
- 5:51había visto, no hicieron preguntas, solo se miraron entre ellos,
- 5:56como si ya esperaran que tarde o temprano algo así ocurriera.
- 6:02Esa madrugada entendí que ni las armas ni el entrenamiento
- 6:05servían contra lo que habitaba en la oscuridad, podría enfrentar
- 6:09a un enemigo con uniforme, con fusil, con estrategia, pero
- 6:13no a lo que se arrastraba en la selva, observando
- 6:16desde los rincones más profundos de la selva. Lo que
- 6:20sentí en ese momento no fue miedo común, fue un
- 6:23presentimiento de que la guerra más dura no era contra hombres,
- 6:27sino contra fuerzas que no comprendíamos, y desde entonces supe
- 6:31que mi vida ya no sería la misma. Nos enviaron
- 6:36en patrulla hacia un sector de la selva que los
- 6:39propios guías locales evitaban, eran hombres acostumbrados al monte, curtidos
- 6:44por la vida dura en comunidades aisladas, pero esa vez
- 6:48se negaron a seguirnos después del atardecer. Recuerdo a uno
- 6:52de ellos, un viejo de rostro arrugado, que nos dijo
- 6:56que en esa parte la oscuridad no pertenecía a los hombres,
- 7:00los oficiales no aceptaron excusas y avanzamos solos. Desde el
- 7:05inicio se notaba distinto, el aire era más pesado, las
- 7:09ramas parecían cerrarse sobre nosotros y el suelo estaba lleno
- 7:13de huellas viejas que no logramos identificar. Al internarnos más,
- 7:20dimos con un grupo de chozas abandonadas, estaban cubiertas de maleza,
- 7:25pero todavía se mantenían en pie, lo extraño eran los
- 7:29símbolos pintados en las paredes con pintura roja, algunos en
- 7:33forma de cruces torcidas, otros como círculos incompletos llenos de marcas.
- 7:39Dentro de las chozas encontramos restos de vasijas quebradas y
- 7:42manchas que parecían sangre vieja, afuera, colgados en las ramas,
- 7:47había muñecos de trapo con agujas clavadas, algunos con la
- 7:51tela quemada en la cara. El ambiente era sofocante, como
- 7:55si el calor aumentara solo ahí. Uno de los soldados
- 8:00pateó un costal semienterrado y de adentro rodaron huesos pequeños,
- 8:05huesos de animales mezclados con plumas negras y cabellos humanos.
- 8:10La visión nos dejó tensos, nadie decía nada, pero todos
- 8:15teníamos la misma idea, aquello era brujería. Los más jóvenes
- 8:20fingían que no creían, pero los veteranos se mantenían callados,
- 8:24observando alrededor con recelo, como si esperaran que alguien saliera
- 8:29de entre la maleza. Decidimos establecer el campamento cerca de ahí,
- 8:35porque el oficial aseguraba que la zona era estratégica, esa
- 8:40noche el calor era insoportable, y el silencio pesaba más
- 8:43que en cualquier otra parte de la selva. Apenas encendimos
- 8:48un fuego pequeño, los perros que llevábamos comenzaron a inquietarse.
- 8:53Primero gimieron bajo, luego ladraron con furia hacia los matorrales,
- 8:58el pelo se les erizó y retrocedieron como si algo
- 9:01los empujara. Tratamos de calmarlos, pero se negaban a avanzar,
- 9:07se echaban en el suelo temblando, eso nos puso nerviosos,
- 9:11porque los animales de servicio estaban entrenados para soportar de todo.
- 9:18Minutos después, escuchamos lo que nunca olvidaré, risas de mujeres, claras, repetidas,
- 9:25como si estuvieran escondidas a unos metros de nosotros, no
- 9:28eran gritos ni alaridos, eran carcajadas tranquilas, burlonas. Saltamos de
- 9:35inmediato con las armas listas, pero no había nada, revisamos
- 9:39con lámparas entre los arbustos y sólo encontramos ramas moviéndose
- 9:44con el viento, pero el sonido seguía, a veces a
- 9:47la derecha, a veces a la izquierda, como rodeándonos. Esa
- 9:53madrugada nos turnamos para mantener la guardia, pero nadie pudo
- 9:57dormir bien, uno de mis compañeros, Ramírez, despertó gritando. Cuando
- 10:03fuimos a verlo, tenía el uniforme abierto y el pecho
- 10:07lleno de moretones, como si lo hubieran golpeado con fuerza,
- 10:10estaba pálido, sudando frío, y juraba que había visto a
- 10:15una mujer anciana sentada sobre él, mirándolo con ojos oscuros.
- 10:21Decía que no podía moverse ni gritar, hasta que ella
- 10:24desapareció al escuchar nuestros pasos. Algunos se burlaron nerviosos, pero
- 10:30al revisar su cuerpo todos vimos las marcas, no eran
- 10:34simples moretones, tenían la forma de dedos hundidos en la piel.
- 10:39Ese incidente nos alteró a todos, los oficiales ordenaron reanudar
- 10:44la marcha antes del amanecer, convencidos de que permanecer en
- 10:48ese sitio era peligroso. Avanzamos rápido, tratando de dejar atrás
- 10:54las chozas y los símbolos, pero la sensación de que
- 10:57nos observaban seguía, cada cierto tiempo se escuchaban ramas quebrarse
- 11:02y el sonido de pasos que nunca alcanzábamos a ver.
- 11:06En la selva uno aprende a distinguir entre el movimiento
- 11:09de un animal y el de una persona, y aquello
- 11:12no era ni lo uno ni lo otro. Durante la caminata,
- 11:18noté que algunos soldados se persignaban en silencio, otros mascullaban
- 11:23rezos mientras apretaban el fusil, yo mismo trataba de mantener
- 11:27la mente fría, pero no podía sacarme de la cabeza,
- 11:31la imagen de los muñecos de trapo colgados y las
- 11:34risas en la oscuridad. Me convencí de que los pobladores
- 11:38tenían razón al no entrar después del atardecer, esas tierras
- 11:42estaban dominadas por fuerzas que no entendíamos. Cuando descansamos al mediodía,
- 11:50encontré cerca del campamento un montículo de tierra removida. Lo
- 11:55pateé y dentro había restos frescos de animales, cabras pequeñas
- 11:59y gallinas con el cuello torcido, apenas cubiertas con hojas. Encima,
- 12:05habían dejado un collar de huesos ensartados con hilos rojos.
- 12:10Se lo mostré a Manuel, mi compañero de confianza, y
- 12:13me dijo en voz baja que no lo tocara. son ofrendas, murmuró,
- 12:19y no son para nosotros, lo dejamos ahí, temiendo que
- 12:23un error pudiera costarnos caro. Lo más inquietante fue, que
- 12:29a medida que avanzábamos, comenzamos a encontrar esas señales con
- 12:34más frecuencia, piedras acomodadas en forma de círculos, ramas dobladas
- 12:39en arcos, montículos de tierra fresca. Era como si alguien
- 12:43nos marcara el camino, como si supieran exactamente por dónde
- 12:48íbamos a pasar. Los guías locales no exageraban, había algo
- 12:53que dominaba ese lugar, algo que nos seguía. Esa noche,
- 12:58de nuevo los perros se negaron a moverse, se echaban
- 13:02con el hocico entre las patas, gimiendo como nunca los
- 13:05había escuchado, el oficial insistía en que siguiéramos el plan,
- 13:10pero nosotros ya sabíamos que estábamos en un territorio que
- 13:14no nos pertenecía. Cada ruido en la oscuridad nos hacía
- 13:18apretar el gatillo, y el eco de las risas regresaba
- 13:21cuando menos lo esperábamos. Fue en ese momento cuando empecé
- 13:27a creer que no solo lidiábamos con enemigos de carne
- 13:30y hueso. Lo que rondaba la selva tenía otra naturaleza.
- 13:36Puede que fueran brujas, puede que fueran espíritus antiguos, pero
- 13:40lo cierto es que estaban ahí, vigilando, jugando con nosotros
- 13:44como si fuéramos intrusos en su territorio. y comprendí que
- 13:49los pobladores no eran ignorantes, ellos lo sabían bien, había pactos,
- 13:54había respeto por esas fuerzas, y nosotros con nuestra soberbia militar,
- 13:59habíamos cruzado un límite que no debimos cruzar. Nos asignaron
- 14:05otra misión días después, cuando todavía seguíamos tensos por lo
- 14:09que habíamos vivido en las chozas abandonadas, el objetivo era
- 14:13explorar un sector profundo de la selva, donde según los informes,
- 14:17se habían detectado movimientos extraños. Algunos decían que eran cazadores furtivos,
- 14:24otros que había campamentos clandestinos, a nosotros ya no nos
- 14:28sorprendía nada, sabíamos que en esas tierras lo humano y
- 14:32lo sobrenatural, se mezclaban de maneras que ni los oficiales
- 14:36querían aceptar. Avanzamos durante horas bajo un calor insoportable, hasta
- 14:43que llegamos a un claro que parecía preparado a propósito,
- 14:46en el centro había un círculo de piedras grandes, acomodadas
- 14:50con demasiada precisión para ser casualidad. Entre ellas se encontraban
- 14:56velas negras, algunas aún encendidas, aunque era pleno día. El
- 15:01olor a cera derretida y humo viejo impregnaba el aire,
- 15:05dentro del círculo había plumas regadas, restos de animales sacrificados
- 15:10y pedazos de tela manchados. El silencio era absoluto, ni
- 15:15insectos ni aves se escuchaban. Los oficiales ordenaron revisar el perímetro,
- 15:22pero todos sabíamos que aquello era un altar, lo inquietante
- 15:26fue que las velas seguían ardiendo, lo que significaba que
- 15:29alguien había estado ahí recientemente. El ambiente se sentía cargado,
- 15:35como si nos observaran desde los árboles, y nadie quiso
- 15:39quedarse demasiado tiempo. Armamos el campamento unos metros más lejos,
- 15:44en un terreno menos abierto, aunque todos sabíamos que no
- 15:48serviría de nada si lo que rondaba decidía volver. Al
- 15:54caer la noche, nos encontramos de nuevo con la oscuridad
- 15:58total de la selva, apenas se distinguían las siluetas de
- 16:01los árboles contra la luz de la luna, fue entonces
- 16:05cuando lo escuchamos, un aullido grave que resonó como un
- 16:08trueno lejano. No era un lobo, tampoco un perro común,
- 16:13sonaba profundo, casi humano, y cada vez que se repetía
- 16:17sentíamos que venía más cerca. Los perros que llevábamos se
- 16:22encogieron contra el suelo, gimiendo y aullando del miedo, esa
- 16:26fue la señal de que algo se acercaba. De pronto
- 16:31lo vimos, de entre la maleza emergió una figura enorme,
- 16:35negra como la sombra más densa. Caminaba erguido sobre dos patas,
- 16:40con el cuerpo cubierto de un pelaje áspero y el
- 16:43hocico alargado, mostrando colmillos largos y filosos, y sus brazos
- 16:48eran largos y terminaban en garras enormes, que brillaban con
- 16:52la luz de la luna. Con los ojos amarillos, que
- 16:56parecían brasas encendidas, no se movía como un animal cualquiera,
- 17:01avanzaba despacio, midiendo cada paso, consciente de que nos tenía
- 17:06rodeados por el miedo. Los oficiales dieron la orden de
- 17:11abrir fuego, disparamos en ráfaga, el sonido de los fusiles
- 17:15retumbó en el claro, pero las balas parecían no detenerlo,
- 17:20el monstruo retrocedía un instante y volvía a avanzar, gruñendo
- 17:24con un rugido que helaba la sangre, era como disparar
- 17:28contra una sombra sólida, inmune al plomo. De entre los
- 17:33árboles se escucharon carcajadas, risas de mujeres que parecían burlarse
- 17:38de nosotros, mezclándose con el rugido del nahual, se sentían cerca, rodeándonos,
- 17:44aunque no veíamos a nadie. Era como si la selva
- 17:47entera estuviera viva, aliada con esa criatura. Algunos soldados comenzaron
- 17:53a temblar, otros disparaban sin mirar, consumiendo cargadores enteros, el
- 17:59caos era total. El animal avanzó de golpe hacia nosotros,
- 18:04derribando a uno de los muchachos con una sola embestida,
- 18:08yo apenas alcancé a reaccionar, tenía la bayoneta calada en
- 18:12el fusil y cuando lo tuve encima, lancé una estocada desesperada.
- 18:18La hoja se hundió en su costado, y el chillido
- 18:21que lanzó no era animal, era un alarido humano, desgarrador,
- 18:26como si alguien gritara desde lo más profundo de su ser,
- 18:29el sonido nos paralizó, era un sonido aterrador y demoníaco.
- 18:35La bestia retrocedió tambaleándose, el aire se llenó de un
- 18:39olor fétido, mezcla de sangre y tierra mojada, se retorció,
- 18:44mirándonos con rabia, y de pronto se lanzó hacia la maleza.
- 18:49Los arbustos se agitaron violentos, y el aullido se perdió
- 18:53en la distancia, las risas también se apagaron, dejando un
- 18:56silencio brutal. Nos quedamos quietos, respirando con dificultad, apuntando a
- 19:04todas partes aunque ya no había nada, el soldado que
- 19:07había sido derribado estaba inconsciente, con marcas de garras en
- 19:11el pecho pero vivo, los demás estábamos en shock. Pues
- 19:16nadie podía explicar cómo una criatura tan grande había escapado
- 19:20después de recibir tantos disparos y un golpe directo de bayoneta,
- 19:24los oficiales ordenaron mantener posición, pero sabíamos que esa noche
- 19:29ya estaba perdida. Dormir era imposible, y cada crujido de
- 19:34ramas nos hacía apuntar de nuevo. Al amanecer, recogimos el
- 19:40campamento con prisa, el ambiente seguía cargado, como si lo
- 19:44que habíamos enfrentado aún nos vigilara desde lejos, avanzamos hacia
- 19:49una comunidad cercana para buscar apoyo. Fue ahí donde encontramos
- 19:54la prueba, que terminó de confirmar lo que todos temíamos.
- 19:59En una choza apartada estaba un hombre del pueblo, tendido
- 20:03en un catre, cubierto con trapos. Tenía el rostro desencajado
- 20:08por el dolor y en el costado mostraba una herida fresca,
- 20:11idéntica al corte que yo le había hecho al Nahual
- 20:14con la bayoneta. Algunos soldados no pudieron contener la sorpresa,
- 20:21murmuraban que era imposible, que debía ser coincidencia, pero no
- 20:25lo era, pues el hombre herido era conocido en la
- 20:28zona como un curandero extraño, alguien al que muchos señalaban
- 20:32de brujo, no había duda, lo que enfrentamos en el
- 20:36claro no era un simple animal, era ese mismo hombre
- 20:39transformado en bestia. Los pobladores no parecían sorprendidos, ninguno se
- 20:46alarmó al verlo herido, al contrario, lo miraban con respeto
- 20:50y miedo, entendimos entonces que no era la primera vez
- 20:54que algo así ocurría, para ellos. El brujo era parte
- 20:58de su mundo, alguien que había hecho un pacto que
- 21:01lo ligaba a la selva y a sus fuerzas oscuras,
- 21:04y nosotros sólo habíamos interrumpido lo que llevaba años sucediendo.
- 21:10Regresamos al destacamento con más preguntas que respuestas, los oficiales
- 21:15redactaron un informe frío, sin mencionar nada sobrenatural, como si
- 21:20hubiéramos encontrado a un civil común herido en la selva.
- 21:24Pero los que estuvimos ahí sabíamos la verdad, habíamos visto
- 21:28al Nahual de frente, habíamos escuchado las risas de las
- 21:32brujas en la oscuridad, y comprobado que las balas no
- 21:35servían contra él. Esa misión me marcó más que cualquier
- 21:40enfrentamiento armado, fue la confirmación de que en la selva
- 21:44no sólo combatíamos a hombres, ahí vivían fuerzas viejas, más
- 21:49antiguas que el ejército mismo, y nosotros apenas habíamos rozado
- 21:53sus dominios. Me retiré del ejército después de más de 10
- 21:59años de servicio, había participado en múltiples operaciones, enfrentado emboscadas,
- 22:05soportado hambre y marchas interminables, pero nada de eso me
- 22:09dejó la misma huella, que lo que vivimos en aquella selva.
- 22:14Puedo contar anécdotas de combates, de noches heladas en la sierra,
- 22:18de días enteros sin probar bocado, pero lo que se
- 22:22quedó grabado en mí no fueron las balas ni las
- 22:25órdenes gritadas, fueron los alaridos humanos saliendo de la garganta
- 22:29de una bestia y las risas de las brujas que
- 22:32se burlaban en la oscuridad. Eso, más que cualquier guerra,
- 22:37fue lo que me marcó. Nunca volví a ver a
- 22:41la mayoría de los compañeros que estuvieron conmigo en esa misión,
- 22:45con los años me fui enterando de lo que les pasó.
- 22:49Unos desertaron poco tiempo después, incapaces de seguir cargando con
- 22:54lo que vieron, se fueron a trabajar de albañiles, choferes
- 22:58o campesinos, pero ninguno volvió a hablar del ejército. Otros
- 23:03murieron jóvenes, algunos en accidentes extraños, otros enfermos de manera repentina,
- 23:09como si algo los hubiera alcanzado desde aquella selva y
- 23:13no los hubiera soltado. Cada vez que recibía noticias me
- 23:17invadía la misma certeza, ninguno de nosotros salió intacto. Yo
- 23:24seguí un tiempo más, pero ya no era el mismo, marchaba,
- 23:28cumplía con las órdenes, disparaba cuando había que hacerlo, pero
- 23:32en el fondo estaba en otra parte. Cada guardia nocturna
- 23:35me llevaba de regreso a ese claro con velas negras.
- 23:40Cada ruido entre los árboles me recordaba la figura del
- 23:43Nahual avanzando en dos patas con ojos amarillos ardiendo en
- 23:47la oscuridad. Cuando los superiores me dieron la opción de
- 23:51retirarme con una pensión modesta, no lo dudé, sabía que
- 23:55no podía seguir viviendo entre armas y junglas sin perder
- 23:59la cordura. La vida civil fue un alivio y una
- 24:04condena al mismo tiempo, dejé el uniforme, pero no las memorias,
- 24:09no hay noche en que no recuerde los gritos, los
- 24:12rostros de mis compañeros tensos bajo la luz de la luna,
- 24:15la sensación de que no éramos dueños de esas tierras
- 24:18aunque lleváramos fusiles. A veces sueño que vuelvo a despertar
- 24:23en la selva, con la respiración pesada del Nahual a
- 24:26mis espaldas, y me levanto bañado en sudor. Lo más
- 24:32difícil es vivir con la certeza de que lo sobrenatural
- 24:35se esconde en lo más profundo de México, yo lo vi,
- 24:38lo enfrenté, nadie puede convencerme de que fue una alucinación
- 24:42o un invento del cansancio. Sé lo que mis ojos
- 24:46vieron y lo que mis oídos escucharon. A veces pienso
- 24:51que esos lugares son guardianes de secretos muy antiguos, más
- 24:55viejos que la patria y que el ejército, y que nosotros,
- 24:58por órdenes que jamás entendimos, nos metimos en territorios que
- 25:03no debíamos pisar. Lo poco que he contado a mi
- 25:08familia lo digo a medias, disfrazando los detalles para no
- 25:11parecer un loco, les digo que en la selva hay
- 25:14cosas que no se pueden explicar, que la gente de
- 25:17los pueblos no inventa cuando habla de brujas o de nahuales.
- 25:22Ellos me escuchan, pero sé que no comprenden el peso
- 25:25de lo que digo, y no pueden, porque no estuvieron ahí,
- 25:29con el fusil en las manos temblando, disparando contra algo
- 25:33que no era ni hombre ni animal. Hoy vivo tranquilo
- 25:38en un pueblo pequeño, lejos del bullicio de las ciudades,
- 25:41trabajo en lo que puedo, cultivo un poco de tierra,
- 25:45pero el pasado siempre me alcanza, cada madrugada, cuando los
- 25:49perros del vecindario comienzan a ladrar todos al mismo tiempo.
- 25:53Siento el mismo escalofrío que me recorrió aquella noche en
- 25:57la selva, no importa si estoy en mi cama o
- 25:59en la sala, el cuerpo reacciona igual. Los músculos se tensan,
- 26:04la respiración se acelera y me quedo escuchando, esperando escuchar
- 26:08de nuevo un rugido grave o una risa femenina oculta
- 26:13entre los árboles. Sé que a muchos les cuesta creer,
- 26:18algunos me dicen que fueron cuentos para asustar a los
- 26:21jóvenes soldados, otros que la selva estaba llena de alucinaciones
- 26:25por el cansancio y el calor, pero yo no necesito
- 26:29convencer a nadie. cargar con el recuerdo es suficiente, cuando
- 26:34cierro los ojos, todavía puedo ver la silueta del Nahual
- 26:37retrocediendo herido, soltando un grito humano antes de desaparecer en
- 26:42la maleza, y puedo sentir que, aunque murió aquel brujo
- 26:46o desapareció, las fuerzas que lo rodeaban siguen vivas, vigilando.
- 26:53Los verdaderos enemigos de mi vida no fueron los hombres
- 26:56armados ni los combates que peleé, no fueron las balas
- 27:00silbando ni las explosiones que me sacudieron el cuerpo, fueron
- 27:04esas fuerzas oscuras, que nunca pudimos derrotar y que nos
- 27:07acompañaron de regreso sin que los oficiales lo reconocieran. Esos
- 27:13enemigos no se acaban con tiros ni con disciplina militar,
- 27:17se quedan en la mente, en los sueños, en los
- 27:19ruidos de la madrugada. Han pasado décadas desde aquel enfrentamiento
- 27:25en la selva, el mundo cambió, los batallones se renovaron,
- 27:30pero yo sigo siendo el mismo joven que tembló aquella
- 27:33noche con la bayoneta clavada en el cuerpo de algo demoníaco.
- 27:38Desde entonces vivo con el silencio de lo que nadie
- 27:41quiere aceptar y sé que aunque me retire, aunque me
- 27:44haga viejo, esas sombras seguirán caminando a mi lado, invisibles,
- 27:49recordándome que hay guerras que nunca terminan. Relato anónimo.