Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Brujas Contra Militares: Operativo En La Sierra - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte. Sin más, comenzamos. Me asignaron a un
- 0:15operativo que, según nuestros superiores, nos llevaría hasta una base
- 0:20donde un grupo del narco guardaba armas y víveres. La
- 0:24información era poca, pero decían que había movimiento constante entre
- 0:29los árboles y señalaban esta parte de la sierra como
- 0:33una ruta usada para vigilar caminos de terracería que conectaban
- 0:37con otras zonas. No esperaba nada distinto a lo que
- 0:41ya había visto en otros operativos, solo una caminata larga,
- 0:45un avance lento entre terreno irregular y la revisión de
- 0:49varias cuevas o chozas improvisadas, donde normalmente encontrábamos mochilas, radios
- 0:56y algunos restos de campamentos recientes. Me mantuve atento mientras
- 1:01subíamos por la vereda, porque el sargento insistía en que
- 1:05había actividad cerca y debíamos evitar cualquier descuido. Nos movimos
- 1:10en fila, cada quien con el arma lista y revisando
- 1:14el entorno conforme avanzábamos. El terreno tenía mucha vegetación y
- 1:19eso dificultaba ver más allá de unos metros, así que
- 1:23el sargento pidió que redujéramos la distancia entre nosotros. Él
- 1:28iba al frente con otro compañero y yo ocupaba el
- 1:31tercer lugar junto a un cabo que no dejaba de
- 1:35mirar hacia arriba por si alguien intentaba sorprendernos desde alguna rama.
- 1:41Seguimos avanzando hasta que noté una línea tenue de humo
- 1:44que subía entre las copas de los árboles. No formaba
- 1:49una columna grande, más bien parecía una fogata que estaba
- 1:53por apagarse. El sargento la vio también Levantó la mano
- 1:58para indicar que nos detuviéramos y luego señaló hacia el
- 2:02humo para que nos preparáramos a rodear el área. Caminamos
- 2:06hacia esa dirección mientras revisábamos el piso y los troncos cercanos.
- 2:12Cada paso levantaba hojas secas y piedras sueltas. No escuchábamos
- 2:17voces ni movimientos, lo que me pareció extraño si de
- 2:21verdad se trataba de un campamento del narco. Por lo
- 2:25general esos grupos dejaban vigías, perros o algo que indicara
- 2:30presencia humana, pero aquí no había nada. Sólo el crujido
- 2:34de las ramas bajo nuestras botas. Pero aún así, seguí
- 2:39las órdenes. Cuando llegamos al origen del humo, vimos tres
- 2:43chozas hechas con madera vieja y amarradas con cuerdas. Una
- 2:48fogata ardía débilmente en medio del espacio. No había mochilas,
- 2:54armas o contenedores que indicaran actividad criminal reciente. El sargento
- 3:00hizo una señal para que revisáramos el lugar. Me acerqué
- 3:04a la primera choza y noté que en la entrada
- 3:08colgaban varias bolsas pequeñas hechas de tela. No tenían adornos,
- 3:13solo estaban amarradas con un nudo simple. Al mover una
- 3:18de ellas, Escuché el golpeteo de algo duro dentro y
- 3:22eso me alertó. No quise abrirla porque no sabíamos si
- 3:26contenía algo peligroso, así que solo la dejé como estaba
- 3:30y seguí avanzando. Dentro de la choza había una mesa
- 3:35formada por dos tablas clavadas sobre troncos cortos. Encima de
- 3:41esas tablas había varios cráneos acomodados en fila. Eran cráneos humanos.
- 3:48Me agaché para revisarlos sin tocarlos y confirmé que eran reales.
- 3:53No parecían piezas de museo ni imitaciones, eran restos recientes.
- 3:59En el suelo había huesos largos, posiblemente de brazos o piernas,
- 4:04mezclados con otros más pequeños. Parecían haber sido limpiados o hervidos,
- 4:09aunque no encontré ningún contenedor que explicara su estado. También
- 4:15vi líneas trazadas en las paredes internas de la choza
- 4:18con pintura seca de color oscuro. No eran símbolos que
- 4:22yo reconociera, solo figuras hechas, con estilo de pentagrama. Lo
- 4:28que más me llamó la atención fue que no había
- 4:31señales de violencia reciente. No había casquillos, no había rastros
- 4:37de pelea, no había nada que conectara esas chozas con
- 4:40el narco. Todo era demasiado callado, para hacer un lugar
- 4:45donde ellos se movieran. Salí para informar al sargento, pero
- 4:50estaba revisando la segunda choza con otros dos soldados. Me
- 4:54hizo una seña para que guardara silencio, así que esperé
- 4:58cerca de la fogata apagándose. Mis compañeros se acercaron también,
- 5:03y comentaron que no habían encontrado radios, teléfonos, droga o armas.
- 5:09El cabo dijo en voz baja, que esto no parecía
- 5:13un campamento de narcos, sino otra cosa. Nadie quiso responderle,
- 5:19preferimos mantenernos atentos mientras el sargento terminaba su revisión. Entonces
- 5:25escuché pasos lentos detrás de las chozas. No eran pasos
- 5:30pesados ni apresurados, sino arrastres cuidadosos sobre la tierra. Miré
- 5:36hacia el sonido y vi salir a varias ancianas. Todas
- 5:40tenían la espalda encorvada y caminaban apoyándose en bastones o
- 5:44en sus propias piernas rígidas. Lo que más llamó mi
- 5:48atención fueron sus ojos totalmente negros, sin reflejo alguno, y
- 5:53sus uñas largas que sobresalían varios centímetros. Eran uñas gruesas, curvas,
- 6:00que parecían capaces de rasgar madera. Sus brazos eran delgados
- 6:05y su piel estaba llena de arrugas profundas, que se
- 6:08marcaban más cuando cerraban y abrían los dedos. Una de
- 6:12ellas avanzó hasta quedar frente a nosotros. Su voz sonaba
- 6:17fuerte y clara, a pesar de su edad. Nos dijo
- 6:21en tono firme que esa zona no nos pertenecía y
- 6:24que no debíamos cruzar más allá de donde estábamos. Lo
- 6:29dijo sin temblor ni interrupciones. El sargento levantó el arma
- 6:34sin apuntarle directamente, sólo para mantener control. Otros dos soldados
- 6:40hicieron lo mismo, pues ninguno de mis compañeros tomó en
- 6:43serio a esas ancianas. No imaginaban que algo así pudiera
- 6:48representar un peligro. Para ellos, sólo eran mujeres mayores que
- 6:53vivían apartadas de todos. El sargento dio la orden de
- 6:58avanzar y rodearlas para asegurar el perímetro. Las ancianas no
- 7:03se movieron, permanecieron en línea, observándonos sin parpadear. El soldado
- 7:09que iba detrás de mí levantó el arma un poco
- 7:13más y apretó los dientes. No entendí si estaba nervioso
- 7:17o molesto, pero se adelantó unos pasos sin esperar la orden.
- 7:22El sargento le dijo que mantuviera su posición, pero él
- 7:26se tensó y colocó el dedo sobre el gatillo, como
- 7:29si quisiera que supiéramos que no le intimidaba nada de
- 7:33lo que tenía enfrente. Cuando el soldado disparó, el estruendo
- 7:37quebró la quietud del lugar. El disparo dio en el suelo,
- 7:42cerca de una de las ancianas, levantando tierra y astillas
- 7:46de madera. Ellas no retrocedieron, no hicieron un gesto ni
- 7:51dieron un paso atrás, solo se quedaron ahí, mirándonos, como
- 7:55si nada hubiera ocurrido. El disparo resonó entre los árboles
- 8:00y todavía no terminaba de caer la tierra levantada, cuando
- 8:04una de las ancianas dio un salto hacia el soldado
- 8:07que lo hizo. No lo vi retroceder ni levantar el arma,
- 8:12todo ocurrió en un movimiento tan directo que no hubo
- 8:16reacción posible. La anciana le abrió el pecho con las
- 8:20uñas y la camisa se abrió en dos mientras caía
- 8:23de espalda soltando el rifle. La sangre le bajó en
- 8:28línea recta por el torso, y ella se apartó sin
- 8:31decir una palabra, solo se le quedó viendo, como si
- 8:34esperara que siguiera moviéndose. El sargento gritó que abriéramos fuego,
- 8:39y todos disparamos al mismo tiempo. Las ancianas se movieron
- 8:44entre las chozas con rapidez. No se arrastraban ni corrían
- 8:49como alguien que huye del peligro, avanzaban en línea recta,
- 8:53se escondían detrás de una pared y luego salían por
- 8:56otro costado, cambiando de posición sin perder tiempo. Las balas
- 9:02rompían madera, levantaban polvo y pasaban entre los troncos, pero
- 9:07ninguna daba en ellas. El sargento quiso tomar una mejor
- 9:11posición y corrió hacia un tronco caído, mientras ordenaba que
- 9:16cubriéramos la entrada de la choza principal. Yo disparaba en
- 9:21ráfagas cortas, tratando de controlar la respiración, pero ellas aparecían
- 9:26y desaparecían, sin darnos oportunidad de un tiro limpio hacia
- 9:30alguna de ellas. De una de las chozas salió otra
- 9:35anciana distinta a las demás. Era más alta, y sus
- 9:40uñas eran más gruesas y largas. No caminaba encorvada, avanzaba
- 9:46con la espalda recta y los brazos a la altura
- 9:48del cuervo. Pasó por la fogata apagándose sin perder ritmo,
- 9:53ella no necesitaba esconderse para evitar los tiros. Se dirigió
- 9:58hacia nosotros, sin alterar la expresión del rostro. Cuando se
- 10:03detuvo a unos metros, nos dijo en un tono firme,
- 10:07relatado de manera indirecta, que nadie saldría de ese sitio
- 10:11y pagaríamos nuestro error. Su voz no temblaba ni se elevaba,
- 10:16pero nos quedó claro que era una advertencia. El cabo
- 10:20que estaba frente a mí dio dos pasos atrás al
- 10:23ver que la anciana no respondía a los disparos. Las
- 10:28balas pegaban en el piso o en la madera detrás
- 10:30de ella, pero ninguna la alcanzaba. No sabíamos si esquivaba
- 10:35los tiros o si simplemente avanzábamos sin precisión, pero nos
- 10:40resultaba imposible entender cómo podía caminar entre fuego abierto sin
- 10:44recibir un solo impacto. Los soldados que estaban a mi
- 10:48derecha intentaron flanquearla, pero antes de que lo lograran, otras
- 10:53dos ancianas salieron de los costados de las chozas, no
- 10:56gritaron ni hicieron ruido, atacaron directamente. Una de ellas se
- 11:02lanzó sobre un compañero, que estaba apuntando hacia la anciana alta.
- 11:07Le desgarró la espalda con un movimiento rápido. Vi como
- 11:12su chaleco se abrió en una línea larga y la
- 11:14tela cayó hacia los lados, mientras perdía fuerza en las rodillas,
- 11:19pues no alcanzó a reaccionar. Quiso girar para dispararle, pero
- 11:24cayó boca abajo y la tierra se llenó con su sangre.
- 11:28La anciana lo empujó con el pie y regresó hacia
- 11:31las chozas sin mirar atrás. Otro soldado corrió hacia mí,
- 11:37pidiéndome que cubriera el lado izquierdo, porque las ancianas estaban
- 11:41entrando desde varios ángulos. Cuando giré, Vi a uno de
- 11:46mis compañeros ser tomado por los brazos, desde dentro de
- 11:50una choza. Solo alcancé a ver sus botas levantarse, mientras
- 11:55lo arrastraban hacia la oscuridad del interior. El rifle golpeó
- 12:00el marco de madera, antes de desaparecer también. Quise correr
- 12:05hacia él, pero otra anciana salió por el lado contrario,
- 12:08y tuve que retroceder para no quedar atrapado entre ellas.
- 12:15El sargento gritó mi nombre y me ordenó buscar cobertura.
- 12:19Corrí hacia una roca grande cerca de la orilla del campamento.
- 12:24Me tiré detrás de ella y disparé sin control en
- 12:27dirección a las chozas. Las balas rebotaron en la madera,
- 12:31pero nada más. No podía distinguir si las ancianas seguían
- 12:36moviéndose o si estaban esperando a que saliera de mi posición.
- 12:41Escuchaba los disparos de mis compañeros y intercalados con gritos
- 12:45cortos que se detenían de repente. Eso me indicaba que
- 12:50el equipo estaba cayendo más rápido de lo que podíamos reaccionar.
- 12:55Me atrevía a asomarme solo un segundo. Vi a dos
- 12:59soldados derribados cerca de la fogata. Uno sangraba del cuello
- 13:04y el otro estaba inmóvil con el chaleco roto. El
- 13:08cabo trataba de mantener una línea de fuego junto al sargento,
- 13:12pero cada vez que intentaban retroceder, una anciana salía de
- 13:16la oscuridad y les obligaba a cambiar de dirección. Las
- 13:20chozas se habían convertido en un laberinto, donde ellas se
- 13:24movían sin esfuerzo. No necesitaban coordinarse entre sí, actuaban como
- 13:30si todas supieran exactamente desde dónde atacar. Una anciana salió
- 13:35por detrás de un árbol y corrió hacia el sargento.
- 13:39Él disparó varias veces. pero ninguna bala la detuvo. Ella
- 13:44lo golpeó en el pecho con ambas manos y lo
- 13:47lanzó contra la pared de una choza. Su espalda golpeó
- 13:51con fuerza y cayó de rodillas, quiso levantarse, pero la
- 13:55anciana lo sujetó del rostro con una sola mano y
- 13:59lo arrastró hacia la entrada de la choza principal. No
- 14:03escuché un grito ni un disparo, solo vi como su
- 14:06cuerpo desaparecía en la oscuridad. La línea se quebró por completo.
- 14:14El cabo gritó que nos replegáramos, aunque ya casi no
- 14:17quedaba nadie a quien ordenar. Un soldado trató de correr
- 14:22hacia la vereda, por donde habíamos llegado, pero dos ancianas
- 14:26lo alcanzaron. Una lo tomó por el brazo y la
- 14:29otra le clavó las uñas en el costado. Cayó hacia adelante,
- 14:34mientras ellas lo arrastraban hacia un claro. No pude hacer
- 14:39nada más que disparar hacia donde estaban, pero mis tiros
- 14:42solo golpearon los troncos alrededor. Vi a otro compañero correr
- 14:47hacia la roca donde yo estaba, pero tropezó y cayó
- 14:50antes de llegar. Una anciana se abalanzó sobre él y
- 14:55lo detuvo con un golpe seco y su cuerpo quedó inmóvil.
- 15:00Sentí como mi respiración se aceleraba mientras miraba el caos
- 15:04que se formaba alrededor. No quedaba formación. No quedaba estrategia
- 15:09ni línea defensiva. Éramos piezas sueltas, tratando de sobrevivir, sin
- 15:15entender qué enfrentábamos. El cabo, viendo que yo seguía con vida,
- 15:22corrió hacia un claro para intentar atraer a las ancianas
- 15:26lejos de mi posición. Levantó el arma y disparó mientras
- 15:30avanzaba entre los árboles. Yo quise seguirlo, pero una sombra
- 15:34cayó desde arriba. Una anciana descendió sobre él con un
- 15:39salto directo y lo empujó contra el suelo con una
- 15:42fuerza que no había visto antes. Se sentó sobre su espalda,
- 15:47le tomó la cabeza y lo inmovilizó, mientras intentaba levantarse
- 15:52sin éxito. Cuando vi al cabo tirado bajo el peso
- 15:57de esa anciana, entendí que no tenía forma de ayudarlo.
- 16:02Ya no quedaba nadie más de mi equipo, ni un
- 16:04solo compañero que pudiera cubrirme, mientras intentaba sacarlo de ahí.
- 16:10La anciana lo sostuvo del cuello con una mano y
- 16:13lo presionó contra el suelo hasta que dejó de mover
- 16:16los brazos. Ella levantó la cabeza y giró en mi dirección.
- 16:22Fue suficiente para que supiera que debía salir de ahí
- 16:25en ese instante. No esperé a ver si venía hacia mí,
- 16:30Me levanté de golpe y corrí hacia una pendiente cubierta
- 16:33de ramas y piedras sueltas. Cada paso que daba levantaba tierra,
- 16:39el arma golpeaba mi chaleco mientras evitaba caer entre raíces
- 16:44que sobresalían del suelo. Detrás de mí escuché los pasos
- 16:49de las ancianas. No eran pasos pesados, sonaban como arrastres
- 16:54firmes que iban aumentando de velocidad. No quise voltear, pues
- 17:00mi único objetivo era ganar distancia, antes de que se
- 17:03acercaran lo suficiente como para alcanzarme. El aire entraba y
- 17:08salía de mis pulmones, tan rápido que sentía un ardor
- 17:12constante en la garganta, pero no bajé el ritmo, pues
- 17:16sabía que si disminuía aunque fuera un segundo, me derribarían
- 17:20igual que a los demás. Al llegar a la parte
- 17:24más inclinada de la pendiente, Una rama se quebró bajo
- 17:27mi pie y casi perdí el equilibrio. Recuperé la postura
- 17:32apoyándome con la mano en el suelo, pero ese segundo
- 17:35de retraso fue suficiente. Una de las ancianas apareció a
- 17:40mi lado con un movimiento seco y me cortó el
- 17:42brazo con las uñas. Sentí el desgarro en la piel
- 17:46y vi la línea abierta. La sangre salió de inmediato
- 17:51y el ardor se extendió hasta el hombro, pero no
- 17:54me detuve. Usé la mano sana para empujarme hacia adelante
- 17:58y seguir corriendo. Si me quedaba a ver la herida,
- 18:02no tendría oportunidad. La pendiente terminaba en una zona de
- 18:06rocas grandes. Algunas tenían espacio suficiente entre ellas como para esconderme.
- 18:14Elegí una grieta estrecha entre dos piedras altas, me metí
- 18:18del lado apretando los hombros y me acomodé lo más
- 18:21adentro que pude. la sangre de mi brazo boteaba en
- 18:25el suelo y traté de presionar la herida con la
- 18:28manga rota, pero el dolor seguía igual. Escuché como las
- 18:33ancianas bajaban por la pendiente, algunas piedras rodaron al ser
- 18:37empujadas por sus pies y una de ellas chocó contra
- 18:41la roca que tenía justo encima de mí. Pero me
- 18:45quedé inmóvil, de verdad que jamás había sentido ese miedo
- 18:49en mi vida. Una pasó tan cerca y que escuché
- 18:53el roce de su ropa contra la piedra se detuvo
- 18:56frente a mí escondite vi sus pies arrugados y sus
- 19:00uñas chocaron contra la superficie de la roca cuando extendió
- 19:04la mano clavó las uñas en la piedra y la
- 19:07raspó se avanzaba un poco más me encontraría sin dificultad
- 19:12pero no respiré durante varios segundos la anciana inclinó la
- 19:17cabeza hacia un costado como si quisiera oír algo Me
- 19:21mantuve quieto y no moví las piernas ni el brazo herido.
- 19:25Ella raspó nuevamente la roca y luego se alejó unos pasos.
- 19:30Escuché cómo se reunían cerca de la base de la
- 19:33pendiente y sus pasos se movían en círculos como si
- 19:37revisaran cada hueco. Pasó un tiempo que no puedo medir,
- 19:42pues yo solo escuchaba sus movimientos y esperaba que alguna
- 19:45se alejara lo suficiente como para darme oportunidad de salir.
- 19:51Cuando oí que una se dirigía hacia la parte alta
- 19:54del terreno, supe que ese era el momento. Me deslicé
- 19:58con cuidado hacia afuera de la grieta. La manga seguía
- 20:02pegada a la herida por la sangre seca, caminé agachado
- 20:06entre las rocas hasta encontrar un punto desde donde pudiera
- 20:10bajar sin hacer ruido. Llegué a un borde que daba
- 20:14al barranco, la caída no era vertical. pero lo bastante inclinada,
- 20:19como para entender que rodaría más que descender. Miré hacia atrás,
- 20:24sólo para asegurarme de que ninguna anciana estuviera a la vista.
- 20:29No vi movimientos, así que me dejé caer. Mi cuerpo
- 20:34golpeó la tierra seca y comencé a rodar cuesta abajo. Piedras,
- 20:39ramas y golpes en las costillas me hicieron perder el
- 20:42aliento varias veces. Cuando logré detenerme, Tenía tierra en el
- 20:48rostro y un corte en la ceja, pero seguía consciente.
- 20:52Me levanté de inmediato, porque sabía que el ruido de
- 20:56mi caída podría atraerlas. Seguía avanzando entre arbustos densos, y
- 21:01cada vez que levantaba la mano para apartar una rama,
- 21:05sentía el dolor en el brazo herido. Pues de nuevo
- 21:08la sangre seguía bajando hacia el codo y caía en gotas.
- 21:13No había forma de detenerla, así que sólo apretaba los
- 21:17dientes y continuaba moviéndome. El terreno se volvió más plano
- 21:22y los árboles se hicieron menos abundantes, dejé de escuchar
- 21:26pasos detrás de mí. No escuchaba arrastres ni golpes de
- 21:30uñas contra la tierra. Pero aún así, seguí mirando hacia
- 21:35los lados, en caso de que alguna se hubiera adelantado
- 21:38por otra ruta. Caminé hasta encontrar un área más despejada.
- 21:43Ahí saqué la radio que llevaba en el chaleco, di
- 21:46mi ubicación aproximada y pedí apoyo inmediato. No dije nada
- 21:51sobre las ancianas, me limité a informar que el operativo
- 21:55había sido atacado y que no quedaban sobrevivientes más que yo.
- 22:00La voz del otro lado sonó confundida, porque no teníamos
- 22:04reportes de grupos armados en esa zona. Repetí mi solicitud
- 22:09y después de insistir, confirmaron que enviarían un equipo de extracción.
- 22:15Seguí caminando hasta encontrar un punto alto desde el cual
- 22:19pudiera ver el movimiento del apoyo cuando llegara. Me acomodé
- 22:23entre unos arbustos y presioné la herida con ambas manos
- 22:27para contener la sangre. Mientras esperaba, repasé lo que había visto.
- 22:33No necesitaba interpretarlo ni buscarle explicaciones. Había visto a esas
- 22:39ancianas moverse, atacar y arrastrar a mis compañeros sin mostrar
- 22:44cansancio ni miedo. Sabía lo que había ocurrido y lo
- 22:48contaría tal como lo viví, aunque supiera que nadie lo
- 22:52aceptaría como un informe creíble. Cuando finalmente me recogieron, les
- 22:58expliqué lo sucedido. Algunos no ocultaron su incredulidad y otros
- 23:03sólo tomaron nota sin interrumpirme. Les dije lo que debía decir,
- 23:09con cada detalle que recordaba, pues sólo conté lo que
- 23:12había pasado en esas chozas, y cómo perdimos al equipo completo.
- 23:17Al poco tiempo salí del ejército, pues no podía seguir
- 23:20mi vida ahí, con lo que me había ocurrido, no
- 23:24fue un ataque armado, del que si quedas vivo te recuperas,
- 23:27ese día fue algo distinto, algo de lo que aún
- 23:31no tengo explicación real. Quizá fueron brujas que hicieron pacto
- 23:35con el diablo, o nahuales que tenían ese aspecto, pero
- 23:39lo que tengo muy claro, es que el miedo que
- 23:41sentí ese día, jamás lo he vuelto a sentir. Hasta
- 23:45el día de hoy, sigo convencido de que esas ancianas
- 23:49siguen ahí, moviéndose entre esas mismas rocas y chozas, esperando
- 23:54que alguien vuelva a cruzar esa zona. Y sé, que
- 23:57recuerdan que escapé. Nos enviaron a revisar un cerro donde
- 24:10varios pobladores habían escuchado ruidos fuertes durante varias noches. Algunos
- 24:16describían golpes, gritos humanos y un bramido que se repetía
- 24:20cerca de una construcción vieja que años atrás había servido
- 24:25como punto de vigilancia. No sabían si alguien se estaba
- 24:29escondiendo ahí o si un animal grande había tomado esa
- 24:33parte del cerro como refugio. Las órdenes eran simples. subir,
- 24:39revisar cada tramo y confirmar que estaba generando esos reportes.
- 24:43Íbamos cuatro. Yo iba al frente, porque ya conocía la
- 24:48zona por operativos anteriores. Dejamos el vehículo en una parte,
- 24:53donde la tierra estaba más firme. Desde ahí se veía
- 24:57la vereda que subía en línea recta, antes de dividirse
- 25:01en dos. Una hacia un grupo de piedras grandes y
- 25:05la otra hacia la construcción abandonada. El terreno tenía tierra suelta,
- 25:11vegetación baja y zonas donde el viento dejaba líneas de
- 25:14polvo acumulado. La subida era corta, pero el sol pegaba
- 25:18fuerte en las partes sin sombra. El aire estaba seco
- 25:22y cada paso levantaba polvo. Avanzamos en fila con el
- 25:26arma cargada. Desde los primeros metros se notaba que esa
- 25:31parte del cerro no tenía movimientos regulares. No se escuchaban pájaros,
- 25:37ni se veía rastro de animales pequeños. Era extraño, porque
- 25:42en esa zona siempre había zorras, conejos o aves. Mientras
- 25:48seguíamos subiendo, uno de mis compañeros señaló un punto en
- 25:52el suelo donde la tierra estaba más blanda. Me acerqué
- 25:56y vi una pisada grande. La forma no correspondía a
- 26:00un perro ni a un coyote. La separación entre una
- 26:03marca y otra mostraba que el animal era tenía un
- 26:07paso largo y pesado. Unos metros adelante encontramos dos ramas
- 26:12partidas a la altura del pecho. No estaban secas ni
- 26:17dobladas por el viento. Las habían quebrado durante un movimiento rápido.
- 26:23Ese detalle nos obligó a avanzar con más cuidado. Cuando
- 26:27llegamos a una zona con piedras grandes, el olor cambió
- 26:31por completo. Ahí se percibía un olor fuerte, similar al
- 26:36de un animal que marca territorio. Era un olor reciente.
- 26:42A unos pasos encontramos hierba aplastada, como si algo se
- 26:46hubiera echado ahí varias veces. La tierra estaba removida y
- 26:50había marcas profundas, hechas con fuerza. Revisamos el perímetro y
- 26:56seguimos subiendo hacia la construcción vieja. Desde ahí se podía
- 27:01ver gran parte del cerro. La estructura estaba dañada, pero
- 27:06todavía servía como punto de observación. Me moví hacia una
- 27:11roca grande, para tener un mejor ángulo, y en ese momento,
- 27:15escuché un movimiento rápido a la derecha. Apunté de inmediato.
- 27:21Entre los matorrales, salió un animal cubierto de pelaje oscuro.
- 27:27Al principio pensé que era un perro grande. pero cuando
- 27:30levantó el pecho, para cambiar de dirección, me di cuenta
- 27:34de que era más alto de lo normal. El cuerpo
- 27:38era grueso, las patas eran largas y el movimiento que hizo,
- 27:42levantó tierra suelta. Caminaba en cuatro patas, pero la forma
- 27:47en que giró y subió a una roca, mostraba fuerza
- 27:50y agilidad fuera de lo común. Se quedó en lo
- 27:54alto de la roca observándonos. No emitió ningún sonido ni
- 27:59adoptó una postura agresiva. Simplemente nos veía desde arriba, con
- 28:04las orejas levantadas y el cuerpo firme. No parecía tener
- 28:08miedo ni intención de huir. Nosotros tampoco avanzamos, mantuvimos posición,
- 28:14porque quería observarlo bien antes de tomar cualquier decisión. El
- 28:20pelaje se movía ligeramente con el viento y los ojos
- 28:23se veían claros por el reflejo de la luz. No
- 28:27había sombra alrededor que distorsionara su tamaño. Lo veíamos tal
- 28:31cual era. Cuando intenté acercarme para tener una visual más precisa,
- 28:36el animal bajó de la roca de un salto y
- 28:39se metió entre los matorrales. No corrió hacia nosotros ni
- 28:43hacia la parte más alta. Se movió en diagonal, como
- 28:47si buscara mantener la distancia exacta desde donde pudiera vigilarnos.
- 28:53Escuchábamos sus pasos moviendo ramas, pero no lo vimos salir
- 28:57de nuevo. Esa conducta no era normal. Un animal salvaje
- 29:02huye o ataca, pero este se quedaba cerca, vigilando. Decidí
- 29:09no avanzar más hacia la parte alta sin reportar primero.
- 29:13Reuní al equipo y bajamos por la misma vereda. Mientras descendíamos,
- 29:19el olor fuerte volvía en distintos puntos, lo que indicaba
- 29:23que ese animal pasaba por ahí con frecuencia. No vimos
- 29:27huellas de sangre ni restos de otros animales, así que
- 29:31no podíamos decir que estuviera herido o alimentándose cerca. Lo
- 29:36único claro era que ese cerro le pertenecía. Las marcas
- 29:40en el terreno lo demostraban. Cuando llegamos al vehículo, revisé
- 29:45por última vez la parte alta del cerro antes de
- 29:48abrir la puerta. En ese momento, escuchamos un bramido grave.
- 29:54Fue un sonido largo y profundo. No era un ladrido,
- 29:58ni un aullido, ni un gruñido común. Ese sonido llenaba
- 30:03todo el espacio alrededor y no dejaba dudas de su origen.
- 30:07Levanté la vista y vi movimiento entre las piedras grandes.
- 30:12El animal estaba ahí, en una posición más alta que
- 30:15la anterior, observándonos nuevamente. Nadie habló. El sonido lo decía todo.
- 30:23Ese bramido no era una advertencia leve, era una señal
- 30:27directa de que ese cerro era su territorio. No nos
- 30:31estaba cazando ni huyendo, estaba marcando su límite y el
- 30:35mensaje era claro. Subimos al vehículo y pedí al operador
- 30:40que reportara lo que habíamos visto. Describió las huellas, los movimientos,
- 30:46la altura estimada del animal y la zona donde lo encontramos.
- 30:51Mientras hablaba, yo seguía mirando hacia arriba. El animal seguía
- 30:56en el mismo punto, inmóvil. No avanzó, no retrocedió. Solo
- 31:03nos observaba, y cuando arrancamos, seguimos viéndolo por unos segundos
- 31:08a través del retrovisor. Luego la vereda se curvó y
- 31:12lo perdimos de vista. Durante el trayecto de regreso no
- 31:17dije nada. Estaba repasando cada detalle. Su tamaño, su postura,
- 31:24el olor, las huellas, el bramido. Nada coincidía con un
- 31:29animal común y sabía que tendríamos que volver y revisar
- 31:33a fondo ese cerro porque lo que encontramos ahí no
- 31:37era algo que pudiéramos ignorar en un reporte simple. Ese
- 31:41lugar estaba siendo protegido por algo que no quería compañía
- 31:46y nosotros estábamos a cargo de descubrir por qué. Regresamos
- 31:52dos días después con otro grupo Las órdenes eran claras,
- 31:58revisar todo el cerro y confirmar si el animal seguía ahí.
- 32:02No era una revisión superficial. Querían que cubriéramos cada vereda,
- 32:08cada zona de piedras y cada entrada natural que pudiera
- 32:11servir como refugio. Esta vez no íbamos cuatro. Éramos siete,
- 32:18todos con el mismo equipo y con indicaciones de moverse
- 32:21en parejas para no dejar espacios abiertos. el ambiente estaba
- 32:26igual de seco que la primera vez. El polvo se
- 32:30levantaba con facilidad y el calor comenzaba a sentirse más
- 32:34fuerte desde la parte baja. En vez de usar la
- 32:39vereda principal, subimos por una entrada distinta que rodeaba el
- 32:44cerro por la derecha. Esta ruta era más amplia al inicio,
- 32:49pero se estrechaba conforme avanzábamos. Desde la mitad del camino,
- 32:54encontramos tierra removida en varios puntos. Eran montones pequeños, como
- 33:00si algo hubiera rascado, buscando un punto para echarse. Más
- 33:06arriba vimos restos recientes de animales. Eran huesos limpios y
- 33:11parte de un cuerpo pequeño, tal vez un conejo o
- 33:14una zorra. Todavía tenía partes frescas. Eso confirmaba que la
- 33:20criatura seguía usando esa zona para alimentarse o marcar territorio.
- 33:26El olor era más fuerte que en el primer ascenso.
- 33:30No teníamos duda de que el animal había pasado por ahí.
- 33:36Continuamos subiendo y llegamos a una parte donde había piedras
- 33:40grandes que formaban pasillos naturales. Era un punto perfecto para ocultarse.
- 33:47Avancé al frente con otro compañero y cuando entramos entre
- 33:51esas piedras, escuchamos un movimiento rápido a la izquierda. Giramos
- 33:56al mismo tiempo y lo vimos. El animal salió desde
- 34:01detrás de una roca, cruzó dos metros de tierra suelta
- 34:04y se metió entre otro grupo de piedras antes de
- 34:08que pudiéramos apuntar bien. El movimiento no fue una sombra
- 34:13ni un reflejo. Fue el cuerpo completo. pasando frente a
- 34:17nosotros con fuerza. Se veía más grande que la primera
- 34:22vez y más aterrador. Avisé por radio que teníamos contacto
- 34:28visual y avanzamos hacia donde se había metido. El grupo
- 34:33se alineó en semicírculo para rodear el área. La criatura
- 34:37salió de golpe, desde una parte alta, bajó por una
- 34:41roca y corrió directo hacia uno de nosotros, antes de
- 34:45que lográramos cerrar el círculo. El impacto fue directo. Lo
- 34:50escuchamos cuando el cuerpo del animal chocó contra él. No
- 34:55lo mordió ni lo rasguñó. Simplemente lo derribó con la
- 34:59fuerza del golpe. Mi compañero cayó de espalda y rodó
- 35:04hacia la tierra suelta mientras levantaba los brazos para cubrirse.
- 35:10En cuanto vimos eso abrimos fuego. Las detonaciones rebotaron entre
- 35:15las piedras. El animal recibió varios impactos porque su cuerpo
- 35:21se sacudió y cambió de dirección con brusquedad. No cayó
- 35:25y corrió hacia una parte del cerro donde había una
- 35:29cavidad estrecha. Desde la distancia se veía como una entrada
- 35:34formada por dos rocas inclinadas. Avanzamos rápido. Mi compañero ya
- 35:41estaba de pie. Tenía el aire cortado por el golpe,
- 35:45pero podía caminar. Su chaleco había detenido gran parte del impacto.
- 35:52El animal dejó gotas de sangre espesa en el camino
- 35:55y marcas profundas hechas con las patas delanteras. Eso nos
- 36:00facilitó seguirlo. Llegamos a la entrada de la cavidad y
- 36:05el olor era más fuerte que en cualquier otra parte
- 36:09del cerro. La entrada era tan estrecha que sólo podíamos
- 36:14pasar uno a la vez. Encendí la linterna y avancé
- 36:18con cuidado. La cavidad era baja, con paredes disparejas que
- 36:23mostraban marcas de garras en varios puntos. La sangre continuaba
- 36:28hacia el fondo, formando pequeñas gotas que se unían en
- 36:32un camino claro. Dentro, el aire estaba caliente y no
- 36:37corría ninguna corriente. A unos metros, lo vimos estaba recostado
- 36:45de lado con el pecho moviéndose de forma pesada no
- 36:49emitía gruñidos ni hacía gestos respiraba fuerte como si cada
- 36:55movimiento le costara esfuerzo el pelaje estaba pegado al cuerpo
- 37:00por la sangre y la tierra su tamaño era más
- 37:04evidente en ese espacio reducido la cabeza era grande y
- 37:09las patas delanteras estaban extendidas No intentó levantarse cuando nos vio.
- 37:16Solo movió los ojos hacia la luz de las linternas.
- 37:19No había nada humano en su comportamiento. Era un animal herido,
- 37:25respirando por la fuerza del cuerpo. No podíamos disparar dentro,
- 37:32porque el espacio era demasiado estrecho y el sonido rebotaría
- 37:36en las paredes. Retrocedimos unos pasos para obligarlo a moverse
- 37:41hacia afuera. Levanté piedras pequeñas y las lancé hacia atrás
- 37:46del cuerpo de la criatura para que reaccionara. No pasaron
- 37:51ni dos segundos cuando se levantó de golpe. Su movimiento
- 37:56fue brusco y fuerte. Salió hacia la entrada empujando con
- 38:00las patas, arrastrando parte del cuerpo contra el suelo de
- 38:04la cavidad. Salimos nosotros también, retrocediendo para dejar espacio. Cuando
- 38:13llegó a la entrada, intentó incorporarse para correr hacia la
- 38:17parte abierta del cerro. Ahí fue donde abrimos fuego. Los
- 38:22disparos impactaron en el pecho y la cabeza. El cuerpo
- 38:26cayó de inmediato frente a la cueva, levantando polvo y
- 38:30moviendo piedras pequeñas hacia los lados. No hubo movimientos posteriores.
- 38:37Se quedó tendido con las patas extendidas y el torso fijo.
- 38:42Nos acercamos con precaución y revisamos el cuerpo para asegurarnos
- 38:46de que ya no había reacción. El animal era más
- 38:51grande de lo que habíamos visto en el primer ascenso.
- 38:56Tenía el cuerpo pesado, el pelaje grueso y varias cicatrices
- 39:00viejas en los costados. La sangre formaba una mancha oscura alrededor.
- 39:07El impacto con el compañero y los movimientos entre las
- 39:10rocas Explicaban las marcas nuevas. Confirmamos que ya no respiraba
- 39:15y avisamos por radio que el objetivo estaba abatido. El
- 39:21grupo se distribuyó alrededor para asegurar toda la zona. Algunos
- 39:26revisaban la cavidad, otros vigilaban las entradas naturales a los lados.
- 39:33La sensación no era de triunfo ni de alivio. Era
- 39:37una confirmación clara de que ese animal había estado protegiendo
- 39:41ese cerro con una conducta diferente a cualquier especie conocida
- 39:46en esa región. Terminamos de rodear el cuerpo y nos
- 39:50quedamos ahí, asegurando el punto, mientras esperábamos instrucciones para moverlo.
- 39:58Cuando confirmamos que el animal ya no tenía movimiento, comenzamos
- 40:02con el procedimiento para retirarlo del cerro. No podíamos dejarlo ahí,
- 40:08porque las órdenes eran llevar el cuerpo para su revisión.
- 40:12Traíamos una lona militar gruesa en la camioneta, así que
- 40:16dos del grupo fueron a bajarla, mientras los demás nos
- 40:20quedamos asegurando la zona. Desde arriba, el cerro estaba completamente
- 40:26en silencio. El polvo suspendido por los disparos ya se
- 40:30había asentado y no se escuchaba ningún movimiento en las
- 40:34veredas cercanas. La cavidad donde lo encontramos seguía abierta, pero
- 40:39no había ruidos dentro. Todo estaba fijo, como si esa
- 40:44parte del cerro hubiera quedado vacía después del enfrentamiento. Cuando
- 40:50llegaron con la lona, extendimos el material sobre una parte
- 40:54del suelo donde la tierra estaba más firme. Nos acercamos
- 40:59al cuerpo y lo revisamos una vez más para asegurarnos
- 41:03de que no hubiera reacción. No había respiración ni movimiento
- 41:07en el pecho. El cuerpo estaba tibio por la sangre reciente,
- 41:12pero ya no tenía pulso. Lo agarramos entre varios, porque
- 41:17era demasiado pesado, para moverlo solo con dos personas. Las
- 41:22patas eran largas y gruesas, con músculos visibles bajo el pelaje.
- 41:28La cabeza era grande, con el hocico ancho y las
- 41:31orejas levantadas. El pelaje era oscuro y abundante, cubierto en
- 41:37varias partes por tierra y sangre. Tenía unas garras enormes
- 41:41que lo hacían ver muy aterrador. Era un animal real
- 41:47con características físicas que no coincidían con ninguna especie conocida
- 41:52de esa región. Lo movimos con cuidado para acomodarlo sobre
- 41:58la lona. Su peso se sentía más cuando intentábamos levantar
- 42:03la parte del torso. Dos levantaron por las patas delanteras
- 42:09y otros dos por la parte trasera. El cuerpo cayó
- 42:13sobre la lona con el sonido de un bulto pesado
- 42:16al tocar el suelo. Ajustamos las orillas y con las
- 42:20manos levantamos los extremos para envolverlo lo suficiente y poder
- 42:25arrastrarlo sin que el cuerpo quedara expuesto. Caminamos en grupo,
- 42:30jalando la lona por la vereda. La tierra suelta hacía
- 42:35que la lona se atorara en algunas piedras así que
- 42:38tuvimos que detenernos varias veces para destrabarla. Aún así, avanzamos
- 42:44de forma constante hasta llegar al punto donde estaba la camioneta.
- 42:51La camioneta era de caja descubierta. Quitamos una mochila y
- 42:56un par de herramientas para hacer espacio. Luego levantamos el
- 43:00cuerpo entre varios hasta apoyarlo en la orilla de la caja.
- 43:05Fue un esfuerzo pesado, porque la rigidez del cuerpo dificultaba
- 43:09acomodarlo bien. Tuvimos que hacer tres intentos hasta que logramos subirlo.
- 43:16Estiramos la lona y la dejamos bajo el cuerpo para
- 43:19evitar que la sangre se mezclara con la superficie de
- 43:23la caja. Uno de los compañeros amarró las orillas para
- 43:27que no se moviera durante el trayecto. Cuando todo estuvo listo,
- 43:33nos subimos y tomamos el camino de regreso. Desde atrás
- 43:37sentíamos los movimientos bruscos cuando la camioneta pasaba por zonas irregulares.
- 43:44Yo iba en la parte trasera vigilando que el cuerpo
- 43:47no se desplazara. El cerro se alejaba lentamente. Esa parte alta,
- 43:54donde se había movido el animal horas antes, ya no
- 43:57mostraba actividad. No había nada siguiendo la camioneta ni escuchamos
- 44:03ningún sonido que indicara presencia de otro animal. Llegamos a
- 44:09un punto acordado, donde ya había un grupo de oficiales esperando.
- 44:14Al ver la camioneta, algunos se acercaron para revisar el
- 44:18cuerpo sin desmontarlo aún. Uno de ellos nos informó que
- 44:23ese animal era un abual y llevaba años rondando ese cerro.
- 44:28Nos dijeron que varios pobladores lo habían mencionado en reportes anteriores.
- 44:34Describían movimientos nocturnos, bramidos graves y huellas grandes en la tierra. También,
- 44:41que sus animales se perdían por las noches o que
- 44:44amanecían destrozados en sus terrenos. Pero nunca habían podido confirmar
- 44:49su existencia, porque nadie lo había visto lo suficientemente cerca.
- 44:55Lo conocían por los ruidos aterradores y por los restos
- 44:59de los animales encontrados. Era algo indescriptible. porque ningún animal
- 45:04común podría hacer esas heridas y esas marcas de mordida
- 45:08tan grandes. Ese cerro se había mantenido sin visitas durante meses,
- 45:14por ese mismo motivo. Y ahora entendían que los rumores
- 45:19no eran exageraciones. Nos pidieron asegurar el cuerpo dentro de
- 45:25un área delimitada, así que bajamos la lona con cuidado
- 45:29y la colocamos en una zona marcada por piedras. Un
- 45:34grupo de oficiales tomó fotos, revisó la cabeza, las patas
- 45:38y el torso. No encontraron marcas de herramientas ni señales
- 45:43de que alguien lo hubiera criado. Todo apuntaba a una
- 45:47UAL que había tomado ese territorio como suyo. Terminada la
- 45:53revisión inicial, nos dieron la orden de retirarnos y dejar
- 45:56el área para que un equipo especializado se encargara del
- 46:01siguiente paso. Subimos a la camioneta y tomamos el camino
- 46:05de regreso al destacamento. Durante el trayecto no hablamos mucho.
- 46:12Cada uno iba repasando lo que habíamos visto. El impacto
- 46:17contra mi compañero, las huellas, la fuerza con la que
- 46:20corría entre las piedras y la forma en que nos
- 46:23vigilaba desde arriba. Todo coincidía en un solo punto, ese
- 46:28cerro le pertenecía. Y lo había defendido hasta el final.
- 46:34Tres días después, regresamos al cerro para hacer una última revisión.
- 46:40Las órdenes eran confirmar que no hubiera más movimientos ni
- 46:44más nahuales que atemorizan a los pobladores. Subimos por la
- 46:49vereda principal y encontramos la misma tierra suelta, pero sin
- 46:53señales recientes. Las ramas partidas seguían ahí, pero no había nuevas.
- 47:01Tampoco encontramos restos de animales y ni olor fuerte como
- 47:04la primera vez. Subimos hasta la parte alta y revisamos
- 47:09cada zona. La cavidad donde lo encontramos seguía abierta, pero
- 47:15ya no tenía rastro de sangre. Todo se veía seco
- 47:19y sin actividad. Recorrimos las dos entradas del cerro sin
- 47:25encontrar nada que indicara que otro Nahual estuviera usando ese territorio.
- 47:31El ambiente estaba quieto, pero no como la primera vez.
- 47:36Era un silencio natural del cerro, no uno marcado por
- 47:39la presencia de un Nahual vigilando. Caminamos de regreso hacia
- 47:44la camioneta, sabiendo que ese operativo estaba terminado. No recibimos
- 47:50más reportes de ruidos ni movimientos. Ningún poblador volvió a
- 47:55mencionar bramidos en la noche, ni huellas grandes cerca de
- 47:59sus tierras. Esa fue la última vez que subimos a
- 48:04ese cerro por ese tema. El operativo quedó cerrado y
- 48:08la zona se mantuvo en calma desde entonces. No hubo
- 48:13más avistamientos ni señales nahuales similares. Para nosotros fue un
- 48:19encuentro directo con algo desconocido, algo aterrador, incluso demoníaco. Y
- 48:25para los pobladores fue el final de la presencia que
- 48:28los había marcado durante tanto tiempo. Relatos anónimos.