Latest / El Mural del Alma / Episodio 75 - Todas las cosas, incluso las malas, obran para bien
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- Casi siempre cuando tomamos el día, cuando lo emprendemos, cuando después de dar gracias a Dios, al Universo, a la vida, como quieran llamar, comenzamos despertamos. Acto seguido viene lo siguiente, nos tomamos un café o yo, por lo menos, yo me tomo un rico y delicioso café y lo hago como para empezar el día con todo el dinamismo, pues hombre así, cada día es una oportunidad para empezar de la mejor manera y qué mejor manera que reflexionar. Y por eso aquí está el mural del alma. David Fernando I Eres mi nombre soy su anfitrión. Me encanta estar con ustedes en Facebook, en YouTube y en prácticamente todas las plataformas de podcast de su predirección listo preparado para acompañarles. Recuerden que cada mes, cada bueno de cuatro episodios que hacemos, pues uno es video podcast. El pasado fue video podcast. Si no lo ha escuchado o no lo ha visto, bueno que está esperando, porque sí puede no sólo verlo en YouTube y en Facebook, sino que también si usted no tiene tiempo para ver a su servidor, pues puede escucharlo de cualquier manera. Lo más importante es que usted esté a tono con estas reflexiones, que siempre son necesarias. No están de más darlas. Cada momento, cada semana les presentó una aquí en el mural del alma. Bienvenidos, reflexiona a esta hora que nos enseña cómo sacar partido de las adversidades. Nos enseña cómo sacar partido de esas circunstancias que son pues quizás complicadas, difíciles, inentendibles. El Doctor Moon espantado supo por boca de su buen amigo famoso como Ocully, que antes de dos semanas iba a quedar totalmente ciego para colmo de su pena. La joven que él amaba de corazón le confesó que no podía estar con él, o bueno a venirse, a unir a su destino, a una pobre vida de ciego y le devolvió su palabra durante unas semanas, ya ciego. Su pena fue inmensa, pero siendo creyente, al final aceptó el designio divino. Algún tiempo después ideó la escritura para ciegos, la que más tarde Braile perfeccionó muy bien. Una reflexión bastante fuerte, una historia real, una historia verídica, pero bastante bastante fuerte en el sentido de que una persona queda ciega, la la perso nada que llamaba o que él amaba. Su pareja le abandona. Cuántas de las veces uno no ha escuchado de casos de situaciones en las que, pues alguien que pasa una penosa situación más allá de una ceguera o cáncer. Todos estos asuntos, todos estos problemas, son pocas. Yo digo que contadas las personas que están ahí, porque hay gente que, cuando ve que un ser querido, un ser amado, está en esa condición de cáncer, por ejemplo, los abandona, los deja tirado. Pero hay otras personas que dicen no. Yo me quedo con esta persona hasta el fin. Yo la juré amar en todo tiempo, en lo bueno, en lo malo y nada simple Y sencillamente yo voy a quedarme acá él. Ella necesita de mi presencia, necesita de mi apoyo físico, necesita de mi apoyo emocional. Yo no voy a dejarlo solo. Yo no voy a dejarla sola. Voy a mantenerme ahí y se mantienen. Pero en el caso del Doctor Moon, pues la mujer que le acompañaba a su pareja lo abandonó. Ah no es ustedes un ciego o no yo lo abandono. Yo lo dejo eso. A mí no me sirve tener un chiquito ahí de pareja. Pero aquí hay una lección importante que atender en esta hora, y es que todo obra para bien. Fernando como así, que todo obra para bien. Lo malo, obra para bien. Pero se supone que cuando cosas buenas pasan, es que, pues eso es lo ideal, chévere súper, pero por qué, Porque cuando nos pasan cosas malas, porque cuando suceden las cosas que nada que ver con lo bueno o lo bonito, por qué eso ahora para bien. Bueno es que cuando suceden esas cosas, en el momento no sabemos el por qué o sea. Pero por qué me pasa esto? Si yo soy buena persona, por qué me pasa esto? Si yo hago bien a los demás, por qué me pasa esto? Si yo estoy aquello, si hago cosas buenas, por qué me pasa esto? No entiendo absolutamente nada. Explíqueme, por favor, como condorito decía el sabio condorito decía, exijo una explicación y uno, pero por qué pasan estas cosas, y quiero abrir la mente algo todas las cosas, no solo las buenas, sino las malas. Obran con una finalidad. Obran con un propósito, la Biblia, en la Carta del Apóstol, Pablo Romanos, en el capítulo ocho, El Esso veintiocho dice. Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo a su propósito. Sí, otra versión, digamos más evangélica. Permítanme usar esa expresión de la versión Reina Valera mil novecientos sesenta. Dice que a los que amamos a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien. Esto es, a los que, conforme a su propósito, son llamados en la versión católica, la versión Dios habla hoy dice a ver, a ver dónde está, dónde está, que se me perdió por acá el pasaje bien excelente. Ya lo tengo. Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo a su propósito. Entonces, al Dios del Universo, al creador de la vida, al creador de todas las cosas, no se le escapa absolutamente. Nada, nada lo sorprende, nada le asusta. No. Él conoce nuestro pasado, Él conoce nuestro presente y él conoce nuestro futuro. Él sabe, amigo amiga, cómo va a terminar la película de nuestra vida. Obvio, hay que hacer los ajustes, hay que hacer los correctidos, pero tienentes. Pero si vamos por buen camino, lo mejor posible, pues hombre, lo ideal es entender que en la vida, por más que nos portemos bien, no estamos exentos de pasar situaciones difíciles, no estamos exentos de vivir pruebas, tribulaciones o circunstancias. Pero si ustedes y yo estamos con el de arriba, la garantía es que todas las cosas que nos pasan van a orar. Para bien no lo vamos a entender en el momento. Eso sí, téngalo, por cierto, téngalo, por seguro. No vamos a entender por qué pasan las situaciones. Nos van a hacer sufrir, nos van a hacer llorar, nos van a hacer ponernos. Bravos con Dios, bravos con la gente, bravos con el universo y nos van a sacar canas, nos van a sacar momentos de angustia, de depresión, de enojo, de rabia. En el momento no entendemos las situaciones, pero con todo y eso si entendemos bien esta cuestión, pues sabemos que todo funciona y obra para bien. Es tener fe, es tener paz, es tener calma, es tener sosiego y es tener esa certeza plena de que las cosas van a marchar para mejor en medio de una situación tan cruda y tan crítica como la que cada quien podemos estar pasando entender que hay un porvenir, hay un mañana, sí, inclusive en el caso concreto de una muerte, de un ser querido, ese ser querido, pues está pasando a la mejor en la eternidad con Dios, tal vez estababa quizás en una situación de salud muy fuerte, con muchas enfermedades. Quizá entonces ya llega en un momento en que dicen no, pues mejor que pase al plano eterno para que no sufra más por citar un ejemplo. Hay muchos ejemplos que yo le puedo usted acerca de que, pues todas las cosas oran para bien, sí suena cruel lo que estoy diciendo. Sí, de pronto usted no esté de acuerdo conmigo y mis palabras, pero quiero hacerle entender que de pronto, cuando usted y yo pasemos a alguna situación complicada, cuando usted y yo pasemos una situación difícil, cuando usted y yo pasemos una cosa que no esperamos, porque de pronto viene una mala noticia, porque viene una situación compleja y complicada, pues a la apóster todo será mejor. Viene a mi mente Hop Hop, el personaje bíblico llamado hop Siempre hablamos en el lenguaje latino popular del sabio hop Hay que tener la paciencia del sabio Hobe. Se acuerda de esa frase. Bueno, pues le cuento el cuento Hob según el libro del mismo nombre en la Biblia, era un hombre adinerado, Era un hombre riquísimo. Tenía muchas propiedades, muchas posesiones, tenía mucha, mucha, mucha buenanza, mucha prosperidad y José, hijas, una esposa, lo tenía todo mejor yo, el sueño de cualquiera de nosotros, el sueño suyo, el sueño mío, es tener una buena familia, familia contenta, familia feliz, un carro, una casa, bien rankeado, bien posicionado socialmente, que no falte nada, que siempre haya plata, que siempre haya el recurso. Todo bien. Pero en el capítulo uno de job habla de que, y esto más allá de un eufeismo, es algo que puede ser real, porque no, pero eso es otra instancia que no me corresponde. Ok, dice la Biblia que Satanás un día se presentó junto con todas las legiones celestiales. Sí, porque Satanás era un ángel y todo eso. Pero bueno, güey, digo eso es un tema. Eso es Harina de otro costal, como se dice popularmente. Pero la vida dice que el Diablo se presenta ante Dios y Dios dice oye Satanás. No estás considerando a mi siervo job que es un hombre recto, bueno temeroso de Dios y apartado del mal. Mejor dicho es un diez de diez en todos los aspectos. Entonces, para fraseo lo que el Diablo le dijo a Dios, pues será que sí. Yo creo que solamente le sirve a usted. Pero cuando las cosas están bien, permítame yo meto la mano y le pongo pruebitas a ver si se mantiene así. Entonces, pues, bueno, el diablo no puede actuar sin el permiso divino. Pero buenovo y digo eso es harina de otro costal. Eso es otra temática que les recorresponde a otras personas tratarla ok. El caso es que la biblia resalta que bueno, Dios le dice bueno, está bien, te voy a dar el permiso, pero no lo mates, no le quites la vida. Bueno pase y resulta que viene una serie cala amiga. Es en la vida de hob Hopppier, del ganado, hopppierde las casas, hoppierde las posesiones. Y cómo supo esto, pues nada. Simplemente una persona por cada suceso venía no mi señor mi amo o Hop, señor hop Pase y resulta que yo estaba por ahí cuidando el campo y pasó una cosa y otra. Y entonces, pues nada, el ganado murió, cayó fuego el cielo y cayó sobre el ganado, sobre las tierras. Bueno, pasaron muchas cosas Y no pues que estaban los hijos, estaban ahí reunidos en un convite y no que se les cayó la casa encima y cada uno de ellos decía una sola frase, solamente escape yo para darte la noticia. Entonces Hop en una situación que lo deja frío claro a cualquiera de nosotros, en una situación si estuviéramos en los zapatos de hob estaríamos peor que él porque quedó frisado, creó congelado, que o qué pasa aquí, por qué pasa esto. Y aquí viene algo curioso de Hobb y Hop cuando se dio cuenta que lo perdió todo, perdió a sus hijos, perdió sus posesiones, su riqueza decía esto. Desnudo salí del vientre de mi madre. Desnudo. Voy a volver ya. El señor dijo, el señor quitó sea el nombre del señor Bendito. Uno diría ese joven, Está loco? Ese joven? Está eh ese señor, qué le pasa, cómo se le ocurre llegar a esos extremos de parsimonia de paz. Cualquiera de nosotros decía, pero qué va a ser de mí. Ay, no pagué el seguro, No compré el seguro de la casa. No compré el seguro de todo riesgo. Ay Dios, mío, perdí todo. Estoy en la ruina. Pero job este señor llamado hob de la Biblia con una parsimonia, ahora sume la otra situación, la esposa qué pasó. Pues, después de todo eso, como dicen, por ahí, trás de cutudo y con paperas. Permítame la expresión, pues hop le da una sarna, una cosa como unas roncha. Es una cosa horrible y él coja un tiesto, un pedazo como ese cerámicos que se ras que se rasquese? Y estaba ahí rasque querrás? Que querrasque la esposa de Jobb, con una actitud incorrecta, dice oye tú todavía te mantienes integro jo, por qué no maldices a Dios si te mueres de una vez por todas. Para fraseo lo que dice en unos capítulos más adelante, la esposa de hub Hijoula reprende en medio de la rascadera que tiene tú eres una necia. Tú estás hablando como una mujer necia y aún así se mantuvo calmo dice la Biblia en esa parte que en todo eso no pecójo, no pecó porque se mantuvo íntegro Dio. Gracias a Dios, dijo la frase que les dije. Desnudo, salí el vientre de mi madre. Desnudo volveré allá. El señor Dios, el señor Quitó sea el nombre del señor Bendito, ahora viene otra situación. Él tenía tres amigos y estos tres amigos perdóneme la expresión. Discúlpeme. Eran como muy santurrones que le daban muchos discursos a Hob diciendo Mira y Hob sabe qué ustedes se las dan ahí. Muy santo, no hobcito, mire estas cosas que a usted le pasaron. Es porque usted iba a haber pecado mi hijo, usted iba a haber pecado. Usted debe a haber fallado. Eso es santurroncito, no más santo, es el santo cachón. Palabras mías para frase donde está en la Biblia, pero es para hacer la reflexión amena y y no aburrida. Entonces, pues Hob estaba teniendo esa discusión con ellos, manteniéndose firme en su posición, hasta que llega a un punto en que Hobb tiene un encuentro con Dios y ya como que rebozó la paciencia y hijo decía mira Dios yo como que ya está bueno, que está pasando conmigo, es que tú no entiendes mi situación, mi posición ya aguante lo suficiente, como que ay ya, porque ya llega un punto en que que uno, como humano, trata de calmarse estar sosegado. Pero llega un punto en que uno no aguanta más. Uno llega un punto en el que ya quiere uno tirar la toalla en el capítulo cuarenta y uno. Si no me falla la memoria cuarenta cuarenta y uno. Algo así, Dios increpa a hob como diciéndole. Yo creo el Universo Tú, dónde estabas o quién te crees para ser testigo, culate cuando yo cree las galaxias, las constelaciones, todo el Universo, quién te crees tú. Acaso no soy yo el dios todopoderoso. Yo tengo el control de todas las cosas y vas a ver mi realidad sobrenatural en acción. Entonces aquí vemos a un hobbe que es como cualquiera de nosotros. Para aquellos que pronto me escuchan en este episodio dicen Fernando, eso suena tan bonito de que todas las cosas sobran para bien. Pero ya uno llega a un punto en que uno se cansa, ya llega un punto en el que ya no aguanto más. Sí como la canción de Camilo es esto no se acuerdan. De ahí se me olvidó el título y disco es que ay Dios mío vivir así es morir de amor algo así me disculparán que dice ya no puedo más, ya no puedo más. Siempre se repite la misma historia. Entonces ya uno no puede más. Pero el señor entiende ay Dios mío mire lo que dice Joe, cuarenta s leo apartes. Eh, dice Dios a job Tú que querías entablarme juicio a mí al todopoderoso e insiste todavía en responder. Entonces, pues e o sea como diciendo Job Tú, me estás diciendo y directamente que yo tengo la culpa de todo que yo soy el culpable de tu desgracia, uy dios, mío esto es una cosa impresionante, amigo amiga que me está escuchando, porque usted y yo a veces entramos en el error de culpar a Dios de las cosas que nos pasan. Las cosas que pasan son las pruebas son por varias cosas. Esto lo aprendí con los años número uno. Dios quiere pulir cositas, sí, pero es que la vida dice que él no nos peda más de lo que no podamos resistir. Sí, es como el carro. El carro que usted y yo tenemos siempre y sencillamente le falla algo. Entonces yo no puedo pretender andar con mi carro así como está, no que aquí que el ruito en mí y en las ruedas, y entonces qué pasa, qué pasa con el kliper, con las mordazas, qué pasa. Será que ya se gastaron las pastillas de los frenos. Hay que hacer el ajuste, hay que hacer el cambio. No que el carro se me inclinó para un lado, no toca es balancear el carro. Cositas, así, eh, no, que el motor no me está respondiendo. Será que pronto hay un fallo en el filtro del aire de pronto el radiador le falta agua. Ya no está refrigerando el motor. Cositas, Así, Dios nos tiene que publir cositas, porque no somos perfectos. No lo somos perfectos. Y para eso, pues, así como el oro, es pasado por el fuego para ser aprobado, pues el señor nos tienes que pasar por pruebas. Pero si entendemos el propósito de las mismas. Vamos a salir rapidito esas se lo aseguro número dos por nosotros mismos. Nosotros actuamos, hacemos cosas que son incorrectas y estamos pagando los platos rotos, pagando las consecuencias. Y entonces, pues, es entender reconocer eso arrepentirnos, pedir perdón a Dios, a las personas involucradas y listo vamos para adelante. Sí, pero en el caso de Hube, pues era que el diablo dijo m Dios usted como que presume tanto de su hijito joven espere. Permítame a ver si si en la mala también te es fiel. Entonces, pues, el señor le hace ver a Hocke diciendo mira. Yo tengo el control de todo. Yo tengo el control de todas las cosas. Yo soy el todopoderoso. A mí no me queda grande. Yo tengo el control de todas las cosas. Entonces no me eches la culpa a mí de tus problemas. Esto, esta frasecita de Dios le puede calar a alguien, tal vez, alguien de los de los que me está escuchando, tal vez está en esa tónica. Dios es que usted es que por culpa suya. Estoy así, Dios, por su culpa. No. No, No, No, No. No le echemos la culpa a Dios. No no vale la pena. Pensemos en que fallé Fernando. Usted en que falló Fernando, qué hizo usted esa palabra, que usted hizo esa decisión que usted tomó. Fernando estaba en lo correcto y por eso está así. Demos un giro de ciento ochenta grados y corrijamos cosas. Entonces, job O más bien, Jove es increpado por Dios y como que hob reacciona, dice wow. Tú eres sabio. Señor a Ti, no te queda grande nada. Yo hablaba lo que no entendía yo por ahí te he escuchaba, pero ahora te veo entiendo que tú eres real, que tú tienes el control de todas las cosas. Y ya me arrepiento. Es que aquí está la clave de todo. Si estamos en una situación difícil, complicada, seamos o no los culpales o los gestores de esa situación. Decid Señor perdóname. Me arrepiento, señor si es por mi culpa, si es por algo que yo he hecho. Señor perdóname, por favor, papá Dios, ten misericordia de mí, Señor voy a procurar no volver a cometer el mismo error. Señor ten misericordia. Ayúdame y cuando Dios eso allá en el cielo, te dice ah muy bien, mi hijito, usted aprendió la lección Venga. Lo voy a promocionar el próximo nivel, porque en el capítulo cuarenta y dos dejó verso siete en adelante, pues ahí habla que Dios le dio al doble todas las cosas que perdió Ojo. Le dió mejores casas, le dio mejores posesiones, le dio mejor ganado. Los hijos que le dio eran los más hermosos. Dice que las hijas de hob eran las más bellas del planeta. En anas, Miss Universo, imagínense ufff la gloria postrera de Job fue mayor que la primera. Pero entonces qué pasó. Pasaron otras cosas, como, por ejemplo, que Dios le habla a los tres amigos como diciendo y ustedes porque están diciendo quiénes se creen ustedes para juzgar a Job dice que está pecando. No, señor yo lo conozco. Él es diez de días conmigo, ustedes qué les pasa vayan y le piden perdón y listo fueron los tres amigos pidieron perdonado diciendo hermano la embarramos. Hablamos de lo que no pensábamos, Hablamos como quien ve desde los toros, desde la barrera, no toreando al toro, perdónenos hermano, qué pena como usted y bueno, listo el oro por ellos los bendijo y listo vino esa prosperidad. Para terminar esta reflexión, todas las cosas obran para bien. Lo bueno y lo malo que pasan en la vida a todos obran para bien. Pero qué hay que hacer decir, Señor Mira, Acompáñame, se mi, señor Mi, y todo ayúdame, quíame en la vida. Yo no sé conducirme en la vida, pero tú sí sabes cómo debo conducirme. Por favor, ayúdame y si hay cosas en mí que están mal, mete, tu mano y que me permitas y que yo tomese ese trabajo. Esa tarea de yo reconocer mis faltas, porque el orgullo, como lo he dicho, en otras reflexiones no nos deja reconocer. Creemos que estamos bien, que andamos bien, pero no hay que examinarnos. Es que miren una a vez. Es como el mal aliento. No uno no lo siente, pero los demás lo perciben. Entonces hagámonos ese autoexamen de cómo está nuestra vida. Vamos bien, listo, papá para adelante, es para allá con Dios por delante. Todo va a salir muy bien, pero hay cositas regulares en nuestra vía, de cosas que está mal, pues bueno. Señor examíname, conoce mis pensamientos. Como David decía en uno de sus almos. Mira a mí si hay camino de perversil y llame por el camino eterno y listo todos los días. Señor te fallé fall otra persona hablé mal, estuve eufórico, me llené de rabia. Le dije cursos que mejor dicho de las cuales me estoy arrepentiendo y perdóname, señor y uno mira Fulanito, Fulanita, sabes qué. Creo que me porté muy mal contigo. Te dije esto esto, ya que yo, por favor, perdóname cuando hacemos todas estas tareas, que son fáciles en realidad, y es cosa de disposición, porque en otros momentos lo he dicho no es que uno no puede hacer las cosas, uno no quiere. Pero si nos ponemos en esa tónica de corregir cosas todos los días, de calibrar nuestra vida todos los días, pues cuando vengan las dificultades, cuando vengan las situaciones, las vamos a ver desde otra perspectiva más allá de la tragedia, es decir, bueno tobra. Para bien Dios tiene el control de todas las cosas. Y aunque yo no entiendo lo que estoy viviendo o lo que esté pasando o lo que estoy percibiendo, Pues Dios sabe lo que hace. Voy a estar tranquilo, voy a estar confiado, porque mi vida y mis generaciones tendrán tiempos mejores. Mi reflexión el día de hoy mi nombre Victor Hernandez. Quiera gracias por escucharme. Compartan esto con todos los que quieran y nos encontramos en otro episodio para seguir escribiendo juntos aquí en el mural del alma