Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 287 | Cuando las sospechas de infidelidad aparecen.
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- Podcast número doscientos ochenta y siete. La primera de dos preguntas que me hace esta mujer en la sala de consejería de nuestro tercer taller para matrimonios es tiene el mismo valor ante Dios el matrimonio civil que el matrimonio en la iglesia. Dice que no tomó la decisión de casarse por la iglesia cristiana porque su esposo es católico y que por eso, en esa ambivalencia, no han decidido llevar su relación hasta el altar. La segunda es una consulta un tanto delicada. Me cuenta la historia de lo que le aconteció. Vive en los Estados Unidos. Desde Colombia. Viaja a una prima solicitándole por favor, que le ayude que le deje quedar bajo el mismo techo allí en su casa durante algún tiempo. En ese tiempo se posterga hasta un mes, luego de lo cual su prima se va de casa, pero a esta mujer le han quedado algunas sospechas de que entre su prima y su esposo algo pasó. Le pregunta constantemente a su marido y él, obviamente, niega cualquier acercamiento indebido a su prima, pero ella, con tantas dudas, ha perdido hasta el sueño. Me pregunta qué debo hacer bueno. La respuesta, como siempre, no es solamente para ella, sino para personas que probablemente puedan haber pasado por esta situación y se hagan preguntas acerca del matrimonio civil y el matrimonio en la Iglesia hola. Yo soy José Ordoñez y te invito a que escuches el siguiente audio podcast, que, de seguro te entregará información importante para mantener unas bases seguras a nivel matrimonial. Bienvenidos con respecto a lo que me pregunreguntas es que si el matrimonio civil tiene el mismo carácter del matrimonio por la iglesia, no lo tiene, porque el matrimonio civil a ver bien me pego, porque el matrimonio civil lo que hace es que le da toda la validez ante la sociedad. Pero el matrimonio cristiano es ante Dios. Entonces tú demandas y pides y quieres las que Dios te bendiga como Dios quiere, pero no haces lo que Dios te manda. Los pastores recomendamos no hacerlo en yugo desigual. No es que un católico no se pueda casar con un cristiano con una evangélica. Lo que decimos es que hugo desigual en el comportamiento, porque un católico puede cumplir las leyes de Dios amarlas y no tener problema con eso. La pregunta no es si tu marido es católico. La pregunta es si él ama a Dios y cumple todas las leyes que Dios estipula en su palabra. Yo les invitaría a casarse, a hacerlo. No sé eso es decisión de ustedes, pero ya te di la respuesta que tú me estás pidiendo no tiene el mismo carácter. Me ayudas demasiado con algo que también se me había olvidado decir, y es que bajo el techo de mi casa no se quedan feminas. Mi esposa no permite feminas. No permite feminas como las primas. Y porque eso es un error. Hay tanto en juego en nuestro matrimonio que, por ejemplo, y esto me ha causado además de tractores cuando yo lo digo, pero lo digo en aras del beneficio que deben tener las parejas cuando uno se casa, todos los potenciales amigos y amigas que tenían pierden su efectividad, porque los que estamos casados no tenemos amigos. O sea, yo no tengo amigas. Tengo pocos amigos, poquitos, muy poquitos, y no tengo amigas, ninguna amiga, porque cuando me casé con Jasmit todas aquellas que probablemente pudieron llegar a ser mis amigas ya no tengo. Yo, no tengo confidentes, intento no hablar con mujeres estando solos. Yo sé que por todas estas cosas nos seguirán llamando retrógrados, estúpidos, ambiguos. Pero nadie va a venir a secar nuestras lágrimas cuando nuestro matrimonio esté destruido. Nadie que tenga una calificación de tratándonos como religiosos va a venir a ayudarnos cuando todo esté mal. Así que hay mucho en juego. Vuelvo y digo tercera o cuarta vez que lo estoy repitiendo las Consejerías. No todo mundo tiene que entrar a tu casa. No tienen por qué entrar? Y las señoras casadas tampoco tienen esposos, no tienen por qué tener amigos, No tienen por qué tener confidentes. Dios te entregó el mejor amigo y el mejor confidente en el altar otra cosa. Los hombres casados no utilizamos palabras lisonjeras a las demás féminas de nuestro lenguaje. Se borra la palabra mi amorcito, bomboncito, bizcochito. Los hombres no damos calificativos los hombres casados, no vamos calificativos a las demás mujeres. Qué lindo te queda el pantalón, Qué bonito color de cabello tienes? Qué lindas están esas gafas con esos ojos primorosos que tú tienes? Qué bonitos ojos tienes debajo de esas dos cejas. Ellos me quieren mirar, pero si tú no los dejas, los hombres no decimos cosas como esas, porque sólo ponemos la vista, el carácter y la calificación en la vida de nuestras esposas. Es importante decirlo ahora que nos cuenta que cometió el garrafal error y con esto no te estoy diciendo que haya pasado algo entre ellos. Pero por lo menos la sospecha ya no te deja dormir, porque es un error permitir que otras personas duerman bajo el mismo techo. No todo mundo tiene que encer entrar a tu casa. Gracias a todos ustedes, porque nuestro podcast, en menos de año y medio, ya tiene un millón setecientos setenta y cuatro quinientos siete descargas. Imagínate. Hemos tenido la oportunidad de aportar un granito de arena en el inmenso mar de problemas que tiene la familia. Un pequeño granito de arena de información para que todos puedan orientarse acerca de los principios bíblicos que intentan que los seres humanos vivamos como Dios manda, que tengamos las familias adecuadas y tú eres parte de esa gran familia con la que ahora contamos y que, de seguro, continuará subiendo día tras día. Gracias por compartir el podcast. Gracias porque, al encontrarte con personas que tienen necesidades de consejería familiar, les recomiendas. Vea al podcast reflexiones cristianas con José Ordóñez y gracias por sus sus valoraciones y gracias por sus comentarios. Qué bueno que esto lo construyamos entre todos. Por ahora les recomiendo a todos ustedes mantenerse vigilantes, tomen decisiones, aunque sean complicadas, que deriven en la seguridad y esta habilidad matrimonial que Dios los bendiga