Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Esa Noche Entendí por Qué Nadie Entra a Esa Cueva - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: Recuerdo bien esa etapa de mi vida, porque fue cuando
- 0:08trabajé como guía en la zona montañosa del municipio de Arteaga.
- 0:13No era un trabajo turístico, como los que se anuncian
- 0:17en redes o agencias, era algo más simple. La gente llegaba,
- 0:22preguntaba por caminos, por senderos, por cuevas, y yo los
- 0:26acompañaba porque conocía el terreno desde joven. Había caminado esas
- 0:32montañas muchas veces y y sabía distinguir los lugares en
- 0:36donde se podía entrar y en los que era mejor
- 0:39dejarlos en paz. La cueva de la que hablo no
- 0:43era un atractivo oficial, no tenía señalamientos ni rutas marcadas.
- 0:48La gente del municipio la conocía, pero no hablaba mucho
- 0:52de ella. Durante el día, algunos entraban unos metros para
- 0:57ver el interior, tomar fotos o refrescarse del calor, y
- 1:01al caer la noche... nadie del lugar se acercaba no
- 1:05porque alguien lo prohibiera sino porque así se había aprendido
- 1:09con los años un día llegó un grupo de turistas
- 1:13que pidió un recorrido nocturno no eran imprudentes ni estaban
- 1:18ebrios habían escuchado historias sobre risas y cantos femeninos dentro
- 1:23de la cueva y querían conocerla de noche me preguntaron
- 1:27si era posible entrar con linternas y avanzar un poco
- 1:32Les aclaré desde el inicio que sólo los llevaría hasta
- 1:35la parte inicial, donde el suelo es firme y el
- 1:38techo alto, pero no ofrecí nada más. Aceptaron sin discutir
- 1:45y prepararon sus lámparas y entramos, cuando ya no quedaba
- 1:49luz natural suficiente para ver el interior sin ayuda. Desde
- 1:54la entrada, la cueva se veía amplia, no era un
- 1:57túnel recto. Desde los primeros metros se dividía en varios
- 2:02pasajes irregulares, el suelo descendía en algunas partes y se
- 2:06elevaba en otras. Había zonas donde el techo se cerraba
- 2:11un poco, y otras donde se abría lo suficiente para
- 2:14caminar sin encorvarse. Avanzamos despacio. Yo iba al frente marcando
- 2:21el paso, a cada tramo les indicaba donde pisar y
- 2:25donde no. El sonido dentro de la cueva no se
- 2:28comportaba como en otros lugares, las voces no regresaban claras,
- 2:33a veces parecían perderse y otras parecían venir de lados
- 2:37distintos al que hablaba. No era algo alarmante, era sólo
- 2:42una característica del lugar. Después de unos minutos, comencé a
- 2:48escuchar cantos suaves. No eran fuertes ni cercanos, y no
- 2:54parecían venir de una sola dirección, se desplazaban dentro de
- 2:58la cueva, como si viajaran por los pasajes laterales. No
- 3:02se escuchaban palabras claras, eran voces femeninas sosteniendo un tono continuo,
- 3:08sin subir ni bajar demasiado. El grupo se detuvo a escuchar,
- 3:14yo les pedí que continuáramos unos metros más y luego regresaríamos.
- 3:20No sentí miedo en ese momento, sólo lo tomé como
- 3:23un sonido que se amplificaba por la forma de la cueva.
- 3:27Sin embargo, los cantos no se detenían, se mantenían constantes,
- 3:32aunque no aumentaban de volumen. Llegamos al punto que había acordado.
- 3:39El suelo seguía firme y el techo alto, y ahí
- 3:42decidí regresar. No porque los sonidos fueran más intensos, sino
- 3:48porque ya habíamos llegado hasta donde yo consideraba seguro, para
- 3:52una visita nocturna. Me di la vuelta y empecé a
- 3:56guiarlos de regreso. Fue entonces cuando noté que la orientación
- 4:02ya no era clara. La luz exterior, que antes se
- 4:06distinguía al fondo del pasaje, no se veía igual. No
- 4:11estaba completamente ausente, pero tampoco estaba donde esperaba. El camino
- 4:17parecía más largo, las paredes se veían similares entre sí,
- 4:21sin las marcas que yo recordaba haber pasado minutos antes.
- 4:27Avanzamos en silencio y los cantos seguían escuchándose, pero ahora
- 4:32parecían rodearnos. Se mantenían a la misma distancia, como si
- 4:37se movieran al mismo ritmo que nosotros. Me detuve para
- 4:43revisar el terreno. Alumbré hacia atrás, hacia los lados y
- 4:48hacia el frente y, el pasaje por el que habíamos
- 4:50entrado no se veía igual, no había señales de derrumbe
- 4:54ni de bloqueo reciente, simplemente no reconocía el trayecto. Intenté
- 5:01mantener la calma y continuar caminando. No quise alarmar al grupo,
- 5:06y les pedí que se mantuvieran juntos y que siguieran
- 5:10mis indicaciones. A cada paso me resultaba más difícil identificar
- 5:15las referencias conocidas, y la cueva parecía extenderse más de
- 5:19lo que recordaba, como si hubiéramos avanzado mucho más de
- 5:23lo que realmente caminamos. Ahí entendí que no estábamos donde creíamos,
- 5:30y no lo pensé como algo sobrenatural en ese instante,
- 5:34lo entendí como una pérdida real de orientación dentro de
- 5:37un sistema de pasajes que no conocía por completo. Aún así,
- 5:43los cantos no se detenían, y su presencia constante hacía
- 5:47imposible concentrarse solo en el terreno. Decidí detener el avance
- 5:53y replantear la salida. En ese punto, la cueva ya
- 5:58no se sentía como un espacio de paso. El aire
- 6:02parecía más pesado y el sonido se quedaba atrapado entre
- 6:05las paredes. Las linternas iluminaban lo mismo una y otra vez,
- 6:11sin ofrecer una referencia clara de la salida. Fue ahí
- 6:16cuando comprendí que la situación ya no dependía sólo de
- 6:20encontrar el camino correcto, la cueva había dejado de comportarse
- 6:24como un lugar normal y nosotros seguíamos dentro. Los cantos
- 6:30se escuchaban desde distintos puntos de la cueva, no aumentaban
- 6:34de volumen, pero sí de claridad, pues ya no parecían
- 6:38un sonido que se dispersaba por los pasajes. se escuchaban
- 6:41definidos como si cada voz tuviera un lugar específico dentro
- 6:46del espacio a los pocos minutos las risas comenzaron a
- 6:50mezclarse con ellos eran femeninas constantes sin ningún intento de
- 6:57ocultarse no sonaban nerviosas ni alteradas sonaban seguras como si
- 7:03siempre hubieran estado ahí al iluminar las paredes con la
- 7:08linterna noté movimiento No fue un reflejo ni una confusión
- 7:13provocada por la luz, eran sombras humanas, desplazándose con claridad
- 7:18sobre la piedra. Caminaban de un lado a otro, se detenían,
- 7:23se balanceaban con movimientos lentos, como si siguieran un ritmo
- 7:27que sólo ellas escuchaban, no corrían ni se movían de
- 7:31forma brusca, y eso las hacía más inquietantes. El grupo
- 7:37empezó a alterarse. pero les pedí que se mantuvieran juntos
- 7:41y que no apuntaran las linternas en distintas direcciones al
- 7:44mismo tiempo, porque el desorden sólo hacía que las sombras
- 7:48parecieran multiplicarse. Mientras avanzábamos con cuidado, las vi salir de
- 7:54los pasajes laterales. Pero no aparecieron todas al mismo tiempo,
- 8:00iban mostrando su presencia poco a poco, como si no
- 8:03tuvieran prisa. Eran mujeres encorvadas, de comprección delgada. Su forma
- 8:11de caminar no era rígida ni torpe, se desplazaban con seguridad,
- 8:16apoyando las manos en la piedra en algunos tramos. Sus
- 8:20uñas eran largas y raspaban el suelo y las paredes
- 8:23al avanzar. El sonido era claro, constante, imposible de ignorar,
- 8:29y sus ojos eran rojos y se distinguían incluso cuando
- 8:33no estaban directamente frente a la luz de las linternas.
- 8:38No llevaban ropa reconocible, no estaban cubiertas ni desnudas, su
- 8:43piel se veía oscura y opaca, como si la luz
- 8:46no se reflejara bien en ella. No se acercaron de golpe,
- 8:50se movían alrededor del grupo. entrando y saliendo de los pasajes,
- 8:55y el sonido de las uñas arrastrándose y las risas
- 8:58llenaban todo el espacio. Intenté mantener el control, les pedí
- 9:05que avanzáramos hacia donde creía que estaba la salida. Caminamos
- 9:10unos metros, hasta llegar al punto donde debía comenzar el
- 9:14trayecto de regreso. Alumbré de frente y me encontré con
- 9:18una pared sólida, no había señales de derrumbe reciente, ni
- 9:22rocas sueltas, ni tierra removida, era piedra continua y lisa.
- 9:29Me acerqué para revisar con cuidado, pasé la mano por
- 9:32la superficie buscando alguna grieta o irregularidad, pero no había nada.
- 9:38El camino por el que habíamos entrado simplemente ya no existía.
- 9:44No se trataba de una confusión visual ni de un
- 9:47error común de orientación, el pasaje había desaparecido. Las risas
- 9:53se escucharon más cerca, y aunque no subieron de volumen,
- 9:57se sentían más presentes, como si el espacio entre ellas
- 10:01y nosotros se hubiera reducido. Las brujas comenzaron a moverse
- 10:06de forma más cerrada alrededor del grupo. No formaron un
- 10:10círculo exacto, se desplazaban de un lado a otro, acercándose
- 10:15y alejándose, manteniendo siempre una distancia que nos impedía avanzar
- 10:20con libertad. Una de ellas pasó lo suficientemente cerca como
- 10:26para que pudiera ver su rostro con claridad. No tenía
- 10:30rasgos exagerados ni deformes, pero sus facciones no eran humanas.
- 10:36Sus ojos rojos no parpadeaban, su boca se abría apenas
- 10:40al reír, sin mostrar emoción alguna. Eso no era un disfraz,
- 10:46no era un animal, y ya no había duda de
- 10:48lo que estaba viendo. El grupo empezó a entrar en pánico,
- 10:54algunos retrocedieron sin mirar y chocaron contra las paredes. Les
- 10:59pedí que se detuvieran y respiraran, pues gritar no servía,
- 11:03ya que el sonido no salía de la cueva, se
- 11:06quedaba atrapado, rebotando de forma irregular. Las brujas no nos
- 11:12atacaban y no tocaban a nadie. No extendían las manos
- 11:17ni mostraban los dientes, pero su sola presencia era suficiente
- 11:21para mantenernos inmóviles. Cada vez que intentábamos avanzar por un
- 11:26pasaje distinto, aparecían dos o tres más bloqueando el camino.
- 11:32Se desplazaban con calma, como si no tuvieran prisa ni
- 11:36necesidad de apresurarse. Las risas continuaban sin variar, no había
- 11:42burla evidente ni amenaza directa, era como si ese sonido
- 11:46formara parte del lugar, como si la cueva misma respirara
- 11:50a través de ellas. El ambiente se volvió pesado, no
- 11:55por el aire ni por el cansancio, sino por la
- 11:58certeza de que no teníamos control sobre la situación. Intenté
- 12:03buscar otra salida, avancé con cuidado hacia uno de los
- 12:07pasajes laterales y alumbré con la linterna. El suelo era irregular,
- 12:13pero firme. Antes de poder avanzar más, una de las
- 12:17brujas apareció frente a mí, saliendo del pasaje, como si
- 12:21siempre hubiera estado ahí. No extendió las manos ni hizo
- 12:26ningún gesto, simplemente se quedó inmóvil, bloqueando el paso. Retrocedí despacio,
- 12:34no sentí un empujón ni una amenaza directa, pero la
- 12:37advertencia era clara, ese no era un camino permitido. El
- 12:43aire dentro de la cueva comenzó a sentirse distinto, era
- 12:47más denso, y cada respiración costaba un poco más. Las
- 12:52linternas seguían funcionando, pero la luz parecía perder fuerza al
- 12:57avanzar unos metros, iluminaban, pero no ofrecían claridad suficiente para orientarse.
- 13:05Las brujas seguían moviéndose alrededor del grupo. A veces desaparecían
- 13:10en los pasajes y volvían a salir por otro punto,
- 13:14pero nunca dejaban de estar presentes. Su número no era
- 13:18claro y no podía contarlas, pues parecían ser las mismas,
- 13:23pero también parecían más. En ese momento entendí que no
- 13:29se trataba de encontrar una salida por nuestra cuenta. La
- 13:33cueva no estaba cerrada al azar, estábamos dentro de un
- 13:37espacio controlado por ellas. No mediante violencia, sino mediante dominio
- 13:43total del lugar. Me detuve y observé. Las brujas comenzaron
- 13:49a desplazarse hacia un pasaje más estrecho, uno que antes
- 13:53no había considerado como opción. No lo señalaron ni hicieron gestos,
- 13:59simplemente se movieron en esa dirección y dejaron libre ese camino.
- 14:05No sabía dónde llevaba ese pasaje ni que nos esperaba
- 14:09al final, pero también entendí que no teníamos otra opción,
- 14:13pues el encierro ya era completo. y ahí comenzó la
- 14:18parte más difícil de esa noche. Las brujas dejaron de
- 14:23rodearnos de la misma forma en que habían estado haciéndolo
- 14:27hasta ese momento. No desaparecieron ni se alejaron por completo,
- 14:32simplemente cambiaron su posición. Comenzaron a desplazarse con calma hacia
- 14:38un pasaje más estrecho, uno que hasta entonces no había
- 14:42considerado como opción de salida. No señalaron No hablaron, no
- 14:48hicieron gestos. Solo se movieron, y con eso fue suficiente
- 14:53para entender que ese era el único camino que nos
- 14:56permitirían tomar. Esperé unos segundos antes de avanzar. Observé a
- 15:03mi alrededor, para confirmar que ningún otro pasaje quedaba libre.
- 15:09Todos los demás estaban ocupados por ellas, quietas o en
- 15:12movimiento lento, sin bloquear de forma directa, pero dejando claro
- 15:17que no había elección. Les pedí al grupo que se
- 15:21mantuviera unido y que avanzáramos sin correr, pues no había
- 15:25espacio para errores ni movimientos bruscos. Entramos al pasaje estrecho.
- 15:33A diferencia del resto de la cueva, el suelo era
- 15:36más firme y regular. No había piedras sueltas ni desniveles marcados.
- 15:43El techo era bajo y lo suficiente para obligarnos a
- 15:46avanzar inclinados en algunos tramos, pero no al punto de arrastrarnos.
- 15:52El aire comenzó a cambiar, ahora era más ligero, y
- 15:56cada respiración se sentía menos pesada que dentro del área principal.
- 16:03Las risas y los cantos seguían escuchándose, pero cada vez
- 16:06más lejos. No se apagaban de golpe, se iban quedando
- 16:11atrás conforme avanzábamos. No sentí que nos persiguieran, tampoco sentí
- 16:17que nos observaran desde ese punto. Era como si ese
- 16:21pasaje no les perteneciera de la misma manera que el
- 16:24resto de la cueva. Avanzamos durante varios minutos, no podría
- 16:31decir con exactitud cuánto tiempo fue. El pasaje se mantenía constante,
- 16:37sin bifurcaciones evidentes, las linternas iluminaban el camino con mayor claridad,
- 16:43las paredes ya no parecían absorber la luz y el
- 16:46sonido de nuestras pisadas se escuchaba más normal, sin el
- 16:50eco irregular que habíamos tenido antes. En un punto comencé
- 16:55a percibir una corriente de aire distinta. No era fuerte,
- 17:00pero era constante. Y sabía lo que eso significaba. Seguí
- 17:06avanzando hasta que la luz de una de las linternas
- 17:10alcanzó a reflejar algo distinto en la distancia no era
- 17:14piedra era una abertura salimos por una abertura distinta a
- 17:21la entrada original no fue un túnel amplio ni una
- 17:25salida evidente era un espacio irregular entre rocas que daba
- 17:29al exterior al salir la oscuridad del monte nos envolvió
- 17:34de inmediato pero el aire era diferente reconocí el entorno
- 17:39general Sabía que estábamos fuera de la cueva, sin embargo,
- 17:43no reconocí el punto exacto. Estábamos a varios metros del
- 17:48lugar donde habíamos comenzado el recorrido. Cuando el último del
- 17:54grupo salió, los cantos se detuvieron de inmediato. No hubo
- 17:59un eco final ni una risa que se prolongara, el
- 18:02sonido simplemente terminó y la cueva quedó en silencio. Nos
- 18:08alejamos unos metros más antes de detenernos, nadie habló durante
- 18:12varios segundos. Revisé que todos estuvieran completos y sin lesiones,
- 18:18estaban alterados, cansados, pero ilesos. Las linternas seguían funcionando y
- 18:25no había marcas en el suelo ni señales visibles de
- 18:29algo que pudiera explicar lo ocurrido de forma sencilla. Decidí
- 18:35llevarlos de regreso por un camino distinto al de la ira.
- 18:39No quise acercarme de nuevo a la entrada original, caminamos
- 18:43hasta llegar a una zona más abierta y segura. Ahí
- 18:47nos detuvimos, les expliqué que el recorrido había terminado y
- 18:52que no volveríamos a entrar a ninguna cueva esa noche.
- 18:57Después de ese día, dejé de hacer recorridos nocturnos. No
- 19:02fue una decisión impulsiva ni tomada por miedo inmediato, fue
- 19:06una decisión clara. Entendí que ese lugar no funciona como
- 19:11otros espacios naturales, no cambia con el tiempo, no se
- 19:15desgasta y no se vuelve más seguro por conocerlo más.
- 19:21Nunca volví a entrar a esa cueva, ni siquiera de día.
- 19:25No sentí la necesidad de comprobar nada ni de buscar
- 19:28explicaciones adicionales, Lo que ocurrió fue suficiente. Seguí caminando por
- 19:35otras zonas de la sierra, seguí guiando a personas por
- 19:38senderos distintos, pero ese lugar quedó fuera de mis chutas.
- 19:44Con el tiempo, supe que otras personas siguieron escuchando risas
- 19:48por las noches. No siempre, y no de forma constante.
- 19:54Pero lo suficiente para que la gente del municipio mantuviera
- 19:58la misma costumbre de siempre y evitar ese sitio cuando
- 20:02cae la noche. Nunca volví a hablar del tema con
- 20:07los turistas que estuvieron ahí conmigo. Cada quien siguió su camino,
- 20:12yo seguí con mi vida. Tuve pesadillas posteriores relacionadas con
- 20:17lo ocurrido, en esas pesadillas si nos atacaban y volví
- 20:21a recordar a esas brujas en la cueva. Sentí como
- 20:25si algo me hubiera seguido fuera de la cueva. Lo
- 20:30único que cambió fue mi forma de entender ciertos lugares.
- 20:35Hay espacios que no están hechos para ser recorridos en
- 20:38cualquier momento, no porque sean peligrosos de forma evidente, sino
- 20:43porque funcionan bajo reglas que no siempre se pueden ver.
- 20:48Hasta hoy, cuando alguien menciona esa cueva, no siento curiosidad
- 20:53ni ganas de volver. Lo que necesitaba saber ya lo
- 20:57aprendí esa noche. Hay lugares donde no se entra para conocerlos,
- 21:02sino para aprender a mantenerse afuera, y ahí terminó todo.
- 21:07Y ya no supe más sobre las brujas de la
- 21:10cueva de Arteaga.