Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La BRUJA Que Rezaba Frente Al Panteón - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte, sin más, comenzamos. Llegamos a la ciudad
- 0:15un viernes por la tarde, con cajas marcadas y dos
- 0:18maletas de ruedas. El edificio quedaba en una avenida, entre
- 0:23una cafetería de cadenas y una papelería que cerraba tarde.
- 0:28La fachada era de concreto liso con balcones de vidrio
- 0:32y luces empotradas que se encendían al anochecer. El portón
- 0:37eléctrico se abrió con un zumbido y el guardia nos
- 0:40anotó en una libreta. Tenía un monitor con varias cámaras, pasillos, elevadores,
- 0:46azotea y estacionamiento. Me pidió una identificación y recalcó el reglamento.
- 0:53Basura en horarios. Nada de ruidos después de las 11. Visitantes registrados.
- 0:59Tomé notas sin discutir. La verdad yo buscaba orden después
- 1:03de años de vivir en lugares con fallas. El lobby
- 1:07tenía piso de porcelanato y un espejo grande detrás de
- 1:11la recepción. A la derecha había un mueble con casilleros
- 1:14para paquetería y un letrero que pedía evitar dejar cajas
- 1:18en áreas comunes. Tres elevadores se abrían y cerraban con
- 1:22puertas rápidas. el nuestro subía suave, a mitad del trayecto
- 1:27mi pareja comentó que por fin tendríamos un espacio limpio
- 1:31y seguro, yo asentí, la verdad me importaba más el
- 1:35sistema de cámaras y las tarjetas de acceso que cualquier
- 1:38otra cosa. En el pasillo de nuestro piso, las luces
- 1:42se encendieron al detectar movimiento, los departamentos estaban numerados en
- 1:47metal cepillado, se escuchaba el rumor constante de la avenida,
- 1:52apagado por los muros. Olía a pintura reciente y a
- 1:55productos de limpieza. Nuestro departamento daba al interior, sala y
- 2:02cocina integradas, barra de granito, recámaras con closets empotrados, cancelería nueva.
- 2:10Las ventanas grandes aislaban el ruido, me gustó ver la
- 2:13cerradura digital y los sensores magnéticos en los marcos. El
- 2:18edificio tenía áreas comunes cuidadas, un jardín minimalista en la
- 2:23planta baja, con piedras blancas y tres jardineras rectangulares, una
- 2:27sala de usos múltiples con mesas plegables y una azotea
- 2:31con barandal alto. Todo estaba calculado para que la vida
- 2:36se organizara por llaves, claves y reglamentos. Empezamos a descargar
- 2:41las cajas, abrí una con platos envueltos en periódico y
- 2:45otra con cables y adaptadores, mi pareja acomodó sábanas en
- 2:49la recámara principal y conectó una lámpara en la esquina.
- 2:55Esa primera noche no dormimos bien, a las dos de
- 2:58la mañana escuché pasos en el pasillo, no eran pesados
- 3:02ni desordenados, avanzaban rectos, como si alguien midiera la distancia
- 3:07entre puerta y puerta. Luego sonó algo metálico, parecido al
- 3:12golpe leve de un llavero contra la pared. Me acerqué
- 3:16a la mirilla, pero no vi a nadie, las luces
- 3:19del pasillo se apagaron tras unos segundos de inmovilidad. Regresé
- 3:24a la cama y me quedé atento al zumbido del
- 3:26refrigerador y al ritmo corto del aire acondicionado. A las 4,
- 3:32el elevador se abrió y se cerró dos veces sin
- 3:35que la pantalla marcara piso, me dije que eran ajustes
- 3:38normales del sistema. No quería empezar con ideas equivocadas. El
- 3:46sábado en la mañana conocimos a algunos vecinos, una pareja
- 3:50joven con ropa deportiva bajaba a pasear un perro pequeño,
- 3:54que temblaba por el frío del lobby. Un hombre de
- 3:56traje subió con una laptop colgada del hombro y dos
- 4:00estudiantes con mochilas pasaron platicando sobre exámenes, pero nadie se
- 4:05detuvo a saludar con confianza. Me identifiqué con el guardia
- 4:09y pedí información sobre la administración, señaló un correo impreso
- 4:14en un tablero y comentó que la encargada vivía en
- 4:17el mismo edificio, en un piso alto. Dijo que atizaba
- 4:21a los que dejaban basura fuera de horario, y eso
- 4:24me pareció normal, pues en edificios así, el orden se
- 4:28sostiene por personas que exigen cumplimiento. Salimos a comprar comida,
- 4:35al volver, en el elevador olía a copal, era un
- 4:38olor claro, denso, que se quedaba pegado a la garganta,
- 4:42pero no había humo, entonces revisé la cámara del techo,
- 4:47lente limpio, luz verde encendida. La puerta del piso 7 se
- 4:52cerró mientras el elevador bajaba, no alcancé a ver quién
- 4:56entró o salió, mi pareja dijo que alguien tal vez
- 4:59había prendido una veladora por un difunto, yo asentí con
- 5:03la cabeza, pues en la ciudad esa costumbre aparece en
- 5:06cualquier colonia, y no le di más vueltas. El domingo
- 5:12por la tarde bajamos a las áreas comunes, había niños
- 5:15jugando con patines y adultos con vasos de café sentados
- 5:19en las bancas. Noté a una mujer mayor apoyada en
- 5:23un bastón, con suéter oscuro y un reboso fino, estaba
- 5:27de pie junto a la entrada de un departamento del
- 5:30primer piso, delante de su puerta, sobre el piso. Tenía
- 5:34dos veladoras blancas encendidas, la cera se escurría en líneas
- 5:38rectas hacia el marco. Los vecinos pasaban a un metro
- 5:43de distancia y desviaban la mirada, nadie tropezaba con las veladoras,
- 5:47había espacio, pero el movimiento formaba un arco visible para rodearlas.
- 5:53La mujer miraba fijo hacia el pasillo, sin hablar, levanté
- 5:57la mano para saludar, pero ella respondió con un gesto mínimo.
- 6:03Un joven que pasaba en ese momento, murmuró que esa
- 6:06señora siempre dejaba veladoras y que mejor era no preguntar,
- 6:10lo dijo en tono práctico, como quien avisa que la
- 6:13administración cobra recargos por multas. Noté otras marcas, cerca del
- 6:20elevador había gotas de cera seca, unas eran blancas, otras
- 6:25tenían tono rojizo, estaban puestas en pequeñas islas, no en
- 6:30un reguero. Alcancé a distinguir huellas de dedos alrededor de
- 6:34una gota grande, en eso me agaché y pasé la yema,
- 6:37pero la cera no se movió. Al anochecer, el edificio
- 6:43entró en su rutina, se escucharon lavadoras en marcha, televisores
- 6:47a volumen medio, pasos programados hacia la basura, cerramos cortinas
- 6:52y dejamos encendida una luz en la sala. Me senté
- 6:57a revisar la app de las cámaras del edificio, mostraban
- 7:00pasillos vacíos y puertas cerradas. El olor a copal volvió
- 7:05a la cabina del elevador a las 10, lo respiré sin
- 7:08prisa y no busqué origen. Caminé hasta nuestro piso, las
- 7:14luces del pasillo se encendieron en cadena, como estaba previsto,
- 7:18pero a mitad del corredor, un portazo sonó seco y
- 7:21la vibración recorrió los marcos y un bebé lloró a
- 7:24lo lejos. El edificio no parecía peligroso, parecía un conjunto
- 7:30de hábitos que se acomodaban. De madrugada, otra vez escuché pasos,
- 7:37esta vez llevaban un ritmo más lento, se detuvieron frente
- 7:40a nuestra puerta y continuaron, no hubo susurros ni golpes,
- 7:45solo ese patrón de suela contra loseta. Me levanté y
- 7:49miré por la mirilla, pero estaba vacío, y la luz
- 7:52del sensor se apagó por falta de movimiento, me quedé
- 7:56unos segundos con la mano en el seguro. No lo
- 8:00giré ni abrí, regresé a la cama y me repetí
- 8:03que el sonido en pasillos de edificios amplifica cualquier movimiento,
- 8:07aprendí eso en otros lugares y no me ha fallado.
- 8:12El lunes temprano bajé a tirar basura, el cubo estaba limpio,
- 8:17entonces volví por el pasillo con la bolsa de papel
- 8:20en la mano y me detuve junto a la maceta
- 8:22rectangular que separaba nuestro departamento de la esquina. Las jardineras
- 8:28tenían grava blanca arriba y tierra negra debajo, los inquilinos
- 8:32usaban esas macetas para colocar plantas de sombra. Al acercarme
- 8:37vi que la grava estaba removida en un lado, como
- 8:40si alguien hubiera hundido los dedos durante la noche, aparté
- 8:44dos piedras con la punta del índice y toqué la tierra,
- 8:48estaba húmeda a pesar de que no había llovido. Seguí
- 8:52hurgando con cuidado, a dos centímetros apareció un borde de
- 8:56tela negra. Pinché la tela con la uña y tiré
- 9:01un poco, salió una bolsita pequeña amarrada con hilo, tenía
- 9:05plumas pegadas por el lodo y el nudo estaba apretado.
- 9:10En el costado se veía una mancha oscura, no muy grande.
- 9:15No la abrí, solo la sostuve con la mano abierta
- 9:17y miré a los lados. No había nadie en el pasillo.
- 9:22Las luces estaban encendidas por el sensor, metí la bolsa
- 9:26en el bolsillo de la sudadera y cubrí el hueco
- 9:28con grava, cerré la puerta sin ruido y dejé la
- 9:31bolsita sobre la barra de la cocina, lejos del fregadero,
- 9:36como si la simple distancia con el agua sirviera para
- 9:39controlar algo. No pronuncié una opinión rápida, medí el peso
- 9:44del hallazgo, aún no sabía si se trataba de una
- 9:47broma o de un aviso. Guardé silencio y me quedé
- 9:51de pie, con el oído puesto en el elevador y
- 9:54el ojo en la línea de la puerta. Los días
- 9:58siguientes fueron tranquilos a simple vista, pero el edificio comenzó
- 10:02a mostrar señales raras que no pasaban desapercibidas si uno
- 10:06estaba atento. El sistema de iluminación automática falló por primera
- 10:11vez un miércoles por la noche. Yo volvía del trabajo
- 10:15y el pasillo de nuestro piso estaba oscuro, las luces
- 10:19de sensor no se encendieron cuando crucé frente a los departamentos,
- 10:22caminé con el celular iluminando el piso y al llegar
- 10:26a la puerta, el sensor reaccionó de golpe, encendiendo todo
- 10:30el pasillo a la vez, como si alguien hubiera estado
- 10:33jugando con el sistema desde la consola. Al día siguiente,
- 10:38el guardia de la entrada dijo que varios inquilinos se
- 10:42quejaron de luces intermitentes en sus pisos. Comentó que el
- 10:46técnico de mantenimiento no encontró fallas y que todo estaba
- 10:50registrado como operación normal. Una noche revisé las cámaras del
- 10:57edificio desde la app. El sistema permitía ver pasillos, elevadores
- 11:01y estacionamiento. En el video del piso 7 apareció una figura
- 11:06borrosa moviéndose lento frente a una puerta. No se distinguía
- 11:10si era hombre o mujer, solo una silueta oscura. El
- 11:15sensor de movimiento marcó la hora exacta, 3 de la mañana.
- 11:20La persona se quedó inmóvil frente a la puerta durante
- 11:23casi un minuto y luego desapareció del cuadro, sin que
- 11:27se abriera ningún departamento. Al día siguiente la administración dijo
- 11:32que la grabación estaba corrupta y no podía reproducirse completa,
- 11:37no insistí y preferí guardar el fragmento que había descargado
- 11:40en mi teléfono. El ambiente del edificio se puso más
- 11:46tenso cuando comenzaron a morir mascotas. Primero fue un gato
- 11:51de una vecina del piso 4, lo encontró tieso en el balcón,
- 11:55sin heridas visibles. Dos días después, un perrito de raza
- 12:00pequeña apareció muerto en el pasillo cerca del elevador, con
- 12:04espuma seca en el hocico. La administración pidió mantener las
- 12:09puertas cerradas y no dejar animales sueltos. En los grupos
- 12:14de WhatsApp, los vecinos discutían entre teorías de envenenamiento y accidentes,
- 12:20nadie mencionó otras posibilidades, pero el nerviosismo era evidente. Una
- 12:27tarde bajé a recoger un paquete y coincidí con una
- 12:30mujer mayor del piso 3. Llevaba una bolsa de mandado y
- 12:34caminaba despacio, comenté lo de las mascotas, ella me miró
- 12:39seria y dijo que antes de que construyeran el edificio
- 12:42ahí había un terreno baldío. Contó que la gente del
- 12:46barrio lo evitaba, porque según decían, lo usaban para entierros
- 12:50de trabajos, mencionó que varias veces vio veladoras y restos
- 12:54de rituales en la esquina, y que incluso llegó a
- 12:57escuchar cantos de madrugada, cuando regresaba del mercado mayorista donde trabajaba.
- 13:04Dijo que cuando iniciaron la construcción, encontraron bolsas enterradas, lo
- 13:09narró sin adornos, como quien explica algo sabido desde hace años.
- 13:16Esa noche me puse a revisar el pasillo frente a
- 13:18nuestro departamento, no buscaba nada en específico, solo quería entender
- 13:23la sensación de que algo estaba fuera de lugar, el
- 13:26piso de porcelanato estaba limpio. Pasé el pie debajo del
- 13:31tapete y sentí que estaba pegajoso, lo levanté con cuidado
- 13:35y vi un círculo dibujado con una sustancia aceitosa, alrededor
- 13:39había granos de sal gruesa formando una línea irregular. El
- 13:45círculo estaba centrado justo frente a la puerta, tomé una
- 13:48foto rápida y regresé el tapete, no quise moverlo más.
- 13:53Llamé a mi pareja para que lo viera, ella bajó
- 13:56y se quedó inmóvil observando el dibujo, su cara reflejaba incomodidad,
- 14:01pero no dijo nada, así que esa noche cerramos con
- 14:05llave y tranca. Los días siguientes mi pareja empezó a enfermar,
- 14:11primero fue cansancio extremo y luego dolor de estómago y náuseas,
- 14:15fuimos a una clínica cercana, el médico no encontró infección
- 14:19ni signos claros, le recetó suero y descanso. La temperatura
- 14:24de la recámara se sentía más baja que en el
- 14:27resto del departamento, yo dormía ligero, atento a cualquier ruido
- 14:32y siempre escuchaba pasos en el pasillo cada madrugada, siempre
- 14:36a las mismas horas. Preocupado, llamé a un amigo que
- 14:41conocía desde la universidad. Creció en la Ciudad de México
- 14:45y trabajaba en un mercado donde veía limpias y amuletos
- 14:49todos los días. Le conté sobre la bolsita que había
- 14:52encontrado en la maceta, el círculo de aceite y sal
- 14:56y la enfermedad de mi pareja. Respondió sin rodeos, eso
- 15:01era un trabajo, me explicó que en la ciudad no
- 15:04hay colonias sin historias de brujería, que en mercados como Sonora,
- 15:08Merced o Jamaica se venden veladoras, muñecos y polvos para
- 15:13hacer daño o defenderse. Dijo que lo que encontramos no
- 15:17era casualidad y que alguien había puesto intención específica sobre
- 15:21nuestra puerta, me aconsejó no tocar nada más y buscar
- 15:25a una persona que supiera deshacerlo. Esa noche bajé solo
- 15:31al estacionamiento, quería revisar el auto porque había notado manchas
- 15:35en el parabrisas, llevaba una linterna, el estacionamiento estaba vacío,
- 15:41solo un eco de llantas en la calle entraba por
- 15:43la rampa. Caminé entre las filas de coches, al llegar
- 15:48a la columna donde estaba nuestro lugar, algo brilló bajo
- 15:51una camioneta, me agaché y vi otra bolsita, más pequeña
- 15:56que la anterior, envuelta en tela roja y amarrada con
- 15:59hilo negro. Tenía alfileres clavados en varias direcciones, a un lado,
- 16:05sobre el piso, había una foto rota. Me acerqué y
- 16:10vi que era una impresión de baja calidad, pero reconocí
- 16:13el fondo de nuestro departamento, una toma de la sala
- 16:17con la ventana abierta, la cara en la foto estaba
- 16:20rayada con marcador. La recogí con cuidado y la guardé
- 16:23en una bolsa de plástico que traía en el bolsillo
- 16:26y dejé la bolsita donde estaba, pues no quise moverla.
- 16:32Subí con la respiración agitada, cerré la puerta de nuestro
- 16:36departamento y puse la bolsa sobre la mesa. Mi pareja
- 16:40dormía con el suero al lado, yo me senté a
- 16:43mirar la foto, no tenía fecha, pero estaba tomada desde afuera,
- 16:48probablemente con el zoom de un celular. Revisé la app
- 16:52de las cámaras y las grabaciones del estacionamiento de esa
- 16:56noche no estaban disponibles, marcaban error. Mandé un mensaje al
- 17:01grupo de vecinos, preguntando si alguien más tenía problemas con
- 17:05las cámaras, pero nadie respondió. Decidí registrar todo, tomé fotos
- 17:12del círculo de aceite, de la bolsita de la maceta
- 17:16y de la foto rota, anoté horas y detalles, sabía
- 17:19que en edificios modernos los problemas siempre parecían técnicos, sensores, alarmas,
- 17:26sistemas de luz, pero lo que estaba pasando no encajaba.
- 17:31Me senté junto a la cama, la respiración era tranquila,
- 17:35pero el color de su piel estaba apagado, así que
- 17:38revisé su frente, no tenía fiebre, solo un frío inusual.
- 17:44Esa madrugada escuché algo que no había escuchado antes, un
- 17:48silbido bajo que se repetía tres veces. Me levanté y
- 17:53miré por la mirilla, pero el pasillo estaba vacío, pero
- 17:56la luz del sensor estaba encendida, lo que significaba que
- 18:00había habido movimiento. Me quedé inmóvil, con la mano en
- 18:05el seguro, el silbido se repitió, pero esta vez venía
- 18:09del estacionamiento, como si alguien lo hiciera dentro de un
- 18:12auto cerrado. No salí, me quedé en la sala, viendo
- 18:17la puerta y pensando en la bolsita roja y los alfileres.
- 18:23Al amanecer, cuando el sol iluminó la ciudad y se
- 18:26escucharon los primeros camiones pasar, decidí llamar a mi amigo
- 18:30otra vez, le mandé las fotos. Me respondió de inmediato
- 18:34que eso no era casual y que alguien había pagado
- 18:37para enfermarnos. Me dijo que buscara a una persona de confianza,
- 18:42para limpiar la casa y que dejara las bolsas donde estaban,
- 18:46mientras leía su mensaje, sentí el olor a copal entrar
- 18:50por debajo de la puerta. Era el mismo olor que
- 18:54había notado en el elevador y me di cuenta de
- 18:57que ya no podía ignorar nada. Decidí averiguar quién vivía
- 19:02en el piso 7, pues había visto varias veces la puerta
- 19:06cerrarse sola cuando el elevador llegaba ahí, siempre con el
- 19:10olor a copal impregnando la cabina, pregunté a un guardia joven,
- 19:15el que hacía turnos nocturnos. Me respondió en voz baja
- 19:19que la señora se llamaba Carmen y que vivía sola
- 19:22desde hacía años. Contó que rara vez salía de día,
- 19:27pero que algunos vecinos la veían en la azotea al amanecer,
- 19:31rodeada de veladoras negras encendidas en fila. Dijo que había
- 19:35rumores de que antes trabajaba en mercados como Sonora y Jamaica,
- 19:40donde vendía amuletos y hacía trabajos por encargo. Según él,
- 19:44una vecina que discutió con ella, terminó mudándose sin avisar,
- 19:49dejando el departamento vacío por meses. Busqué más información con
- 19:55los vecinos que parecían más antiguos en el edificio. La
- 19:59señora del piso 3, que me había hablado sobre el terreno baldío,
- 20:03me confirmó que Carmen era conocida por sus rituales. Me
- 20:08contó que durante la pandemia, algunos inquilinos escuchaban rezos al
- 20:13revés desde su balcón, siempre entre las 3 y las 4 de
- 20:16la madrugada. Dijo que en su azotehuela había visto restos
- 20:21de animales, plumas y huesos envueltos en bolsas negras, además
- 20:26de veladoras consumidas hasta dejar charcos de cera endurecida. Nadie
- 20:31había denunciado nada, porque los administradores preferían evitar problemas y
- 20:36ella pagaba puntual sus cuotas, lo contaba con un tono resignado,
- 20:41como si se tratara de una parte inevitable de vivir ahí.
- 20:46A partir de esa conversación, comencé a escuchar cosas que
- 20:50antes no notaba. Cada madrugada, casi a la misma hora,
- 20:55los pasos en el pasillo se volvieron más claros, no
- 20:59eran trotes ni carreras, sino un caminar lento, firme, que
- 21:03se detenía frente a nuestra puerta, después venían murmullos bajos,
- 21:08palabras ininteligibles. La primera vez me asomé por la mirilla,
- 21:13pero no había nadie, solo el pasillo iluminado por las
- 21:16luces de sensor. Esa noche revisé la grabación de la
- 21:21cámara del pasillo, no había registrado movimiento, pero las luces
- 21:25se habían encendido solas, la verdad me costó dormir, aunque
- 21:30intenté convencerme de que eran fallas técnicas. La segunda semana,
- 21:36los mensajes comenzaron a llegar, el primero estaba escrito en
- 21:40una hoja doblada, metida debajo de la puerta, deja el
- 21:44departamento si quieres dormir tranquilo, las letras estaban hechas con
- 21:48plumón negro, sin firma, se lo enseñé a mi pareja
- 21:52y nos quedamos mirando el papel en silencio. Ella ya
- 21:56llevaba días enferma y el miedo empezaba a reflejarse en
- 22:00su cara, así que lo tiré a la basura sin contestar.
- 22:06El segundo mensaje apareció pegado con cinta en el espejo
- 22:09del elevador, tenía la misma letra, última advertencia, le tomé
- 22:14una foto y lo arranqué, cuando subí, noté que el
- 22:18pasillo estaba más oscuro de lo normal, los sensores tardaron
- 22:22en encenderse, como si algo interfiriera. Ese día empecé a
- 22:27fijarme más en los detalles, vi que en la pared
- 22:30junto al cuarto de limpieza había marcas de carbón, trazos
- 22:33irregulares que formaban líneas cruzadas, cerca de nuestra puerta había
- 22:39gotas de cera blanca seca, como las que había visto
- 22:42en el piso 7, no eran manchas accidentales, alguien las había
- 22:46dejado ahí con intención. Los vecinos evitaban hablar del tema,
- 22:53pregunté a un joven del quinto piso si había notado
- 22:56cosas extrañas y solo sonrió nervioso, diciendo que él no
- 23:00se metía en asuntos de otros. Y una señora que
- 23:03barría el pasillo frente a su departamento, dijo que Carmen
- 23:07siempre había vivido ahí y que era mejor no buscar problemas.
- 23:12En el grupo de WhatsApp nadie mencionaba las marcas ni
- 23:15los mensajes, aunque estaba seguro de que todos las habían visto.
- 23:21El ambiente del edificio cambió, se sentía más silencioso, como
- 23:25si la gente hubiera ajustado sus rutinas para evitar encontrarse
- 23:29en los pasillos. Yo empezaba a resentirlo, pues ya no
- 23:34dormía bien, me despertaba cada hora, atento al sonido de llaves,
- 23:39pasos o susurros. Sentía que alguien nos observaba, incluso cuando
- 23:45estaba solo, bajé de peso en pocos días. Mi pareja
- 23:49seguía débil y no quería salir del departamento, ella aseguraba
- 23:54que por las noches sentía corrientes de aire frío pasar
- 23:57junto a la cama, aunque las ventanas estaban cerradas, revisé
- 24:01los marcos y no encontré grietas. Un sábado decidí subir
- 24:07a la azotea, era mediodía y había sol, de verdad
- 24:11quería confirmar los rumores. Empujé la puerta de emergencia y
- 24:16salí al área de tendederos, no había nadie, así que
- 24:20caminé entre las cuerdas vacías y vi manchas oscuras en
- 24:23el piso, restos de cera, pétalos secos y una línea
- 24:27de sal que rodeaba una esquina. En el centro había
- 24:31un círculo dibujado con polvo de carbón, tomé fotos rápidas
- 24:35y bajé sin que me viera el guardia, sentía que
- 24:38estaba cruzando un límite. Esa noche escuché algo nuevo, un
- 24:44golpe seco contra nuestra puerta, me levanté de inmediato y
- 24:48miré por la mirilla, pero como siempre el pasillo estaba
- 24:52vacío y la luz estaba encendida. No había sonido de
- 24:56pasos alejándose, esperé unos minutos antes de abrir, encontré una
- 25:01veladora blanca apagada, colocada justo en el centro del marco.
- 25:07La cera estaba fresca, la tomé con una bolsa y
- 25:09la dejé en la cocina, el miedo me estaba desgastando,
- 25:13pero no podía ignorar lo que estaba pasando. Comencé a
- 25:19revisar el edificio cada mañana, caminaba por los pasillos como
- 25:23si fuera rutina, pero en realidad buscaba señales. Un martes temprano,
- 25:29mientras pasaba junto a las jardineras del área común, noté
- 25:33que una de ellas tenía tierra removida, la grava estaba apartada,
- 25:37formando un hueco visible. Me agaché y escarbé con las manos,
- 25:42a pocos centímetros, encontré un paquete envuelto en tela gris,
- 25:47amarrado con un listón rojo. La tela estaba húmeda y
- 25:52olía a moho, lo abrí con cuidado y adentro había
- 25:55tierra negra compacta, uñas cortadas y un hilo trenzado. El
- 26:00listón estaba apretado, con nudos difíciles de deshacer, me quedé
- 26:05mirando el paquete unos segundos, con el estómago encogido. Lo
- 26:11guardé en una bolsa de plástico y cubrí el hoyo
- 26:13con tierra, nadie estaba cerca, miré alrededor y vi que
- 26:17las cámaras apuntaban hacia el estacionamiento, no hacia esa jardinera.
- 26:22Subí al departamento con el paquete en la mano, mi
- 26:25pareja aún dormía. Cerré todas las ventanas y coloqué el
- 26:30paquete sobre la mesa. Me senté frente a él sin tocarlo,
- 26:35sabía que estaba sosteniendo algo hecho con intención, no una
- 26:39simple broma. Respiré hondo y sentí el mismo olor a
- 26:43copal que impregnaba el elevador, comprendí que no era coincidencia,
- 26:47las veladoras, los mensajes, las marcas y la enfermedad de
- 26:52mi pareja eran parte de algo que nos estaba señalando.
- 26:58Pasé el resto de la tarde sentado frente al paquete,
- 27:01revisando los nudos, no me atrevía a abrirlo más. Esa noche,
- 27:07mientras intentaba dormir, escuché pasos de nuevo, se detuvieron frente
- 27:11a nuestra puerta y esta vez no hubo murmullos, solo
- 27:15respiración pesada, yo me quedé inmóvil, con los ojos abiertos
- 27:19en la oscuridad. No tenía dudas de que alguien estaba
- 27:22jugando con nosotros y que lo hacía con precisión. No
- 27:28quise dejar el paquete muchas horas en la mesa, a
- 27:31media mañana llamé a mi amigo y le pedí el
- 27:34contacto de alguien que supiera trabajar en la ciudad sin show,
- 27:38me pasó el número de una curandera, que atendía en
- 27:41un departamento antiguo, adaptado como consultorio, cerca de una estación
- 27:46de metro. Dijo que iba gente de todas partes, estudiantes, oficinistas, choferes, comerciantes.
- 27:56Hice la cita para esa misma tarde, metí el paquete
- 27:59en una bolsa sellada y lo guardé en una mochila,
- 28:02despejé la barra de la cocina y apagué todo lo
- 28:05que pudiera distraernos. Le dije a mi pareja que saldríamos
- 28:10en cuanto terminara de alistarse, caminamos hasta la avenida y
- 28:14tomamos un taxi de sitio, anoté la placa, pues no
- 28:18quería sumar descuidos. El departamento de la curandera estaba en
- 28:24un cuarto piso sin elevador, subimos despacio porque mi pareja
- 28:28seguía débil, la puerta tenía un ojo de vidrio y
- 28:31una campana pequeña. Nos abrió una mujer de mediana edad,
- 28:36con ropa sencilla y manos firmes, nos hizo pasar a
- 28:40una sala con piso de mosaico, un altar discreto y
- 28:43una mesa de madera. Sobre el altar había un vaso
- 28:47con agua, un plato con sal gruesa, tres veladoras blancas
- 28:51sin encender y una negra ya consumida a la mitad,
- 28:55también había un crucifijo, ramas de ruda fresca y una
- 28:58cazuela con copal apagado. Todo estaba limpio, no olía a espectáculo,
- 29:05me senté frente a la mesa y puse la mochila
- 29:07en el suelo, saqué la bolsa con el paquete y
- 29:10la coloqué sobre un trapo. Le expliqué los hechos en orden,
- 29:16la bolsita en la maceta, el círculo de aceite y
- 29:19sal bajo el tapete, la enfermedad de mi pareja, los mensajes,
- 29:24las marcas de carbón, la figura borrosa en las cámaras
- 29:27y el paquete que desenterré de la jardinera. La curandera
- 29:32escuchó sin interrumpir, revisó la bolsa, palpó los nudos con
- 29:36las yemas y asintió, dijo que alguien pagó por un
- 29:39daño sostenido y que en la ciudad lo hacen con precisión,
- 29:43porque conocen los ritmos de los edificios, pasillos, sótanos, azoteas
- 29:48y áreas comunes. Afirmó que el objetivo era enfermarnos y
- 29:53quebrar el sueño para rendirnos, recalcó que no movería nada
- 29:57sin protección, porque al desarmar un trabajo la intención busca acomodo,
- 30:02la frase fue directa, el mal no desaparece, se mueve
- 30:06de lugar, porque quien paga pide derecho de cobro. Nos
- 30:12pidió seguir pasos claros, primero limpió la mesa con sal,
- 30:16puso un puñado en cada esquina y formó una línea
- 30:19alrededor del paquete. Encendió una veladora blanca y colocó el
- 30:24vaso con agua junto a la bolsa, pasó un ramo
- 30:27de ruda sobre nuestras cabezas, hombros y pecho, como si
- 30:31barriera polvo. Luego prendió copal y dejó que el humo
- 30:35tomara la mesa, con una cuchara pequeña abrió la bolsa
- 30:39por una esquina, sin tocar la tierra con las manos.
- 30:43Sacó uñas, tierra negra compacta y un listón rojo con
- 30:47nudos apretados, los puso en un plato, separó cada elemento
- 30:51y los regó con sal. Encendió una veladora negra y
- 30:55dijo que sólo veríamos lo necesario. Nos entregó indicaciones para
- 31:02la casa, anotadas en una hoja de papel, sal en
- 31:05marcos y soclos, agua con ruda en recipientes bajos, junto
- 31:09a ventanas y puerta, veladora blanca dentro y negra afuera,
- 31:13pegada a la barda. Baños de hierbas por tres noches seguidas, ruda,
- 31:19albahaca y romero, del cuello hacia abajo, sin enjuagar, barrer
- 31:24desde el cuarto más alejado hasta la puerta y tirar
- 31:27el polvo fuera del edificio. Prohibido soplar las velas, si
- 31:31una se apaga sola, dejarla así y reemplazarla solo al
- 31:35día siguiente. Dijo que el paquete de la jardinera no
- 31:40debía regresar al edificio, se rompería el listón y se
- 31:43tiraría la tierra a un río, con sal encima, los
- 31:47restos de uñas irían a una bolsa distinta, para quemarse
- 31:51por completo. Mientras hablaba, vi el agua del vaso formar
- 31:56hilos delgados en la superficie, como si el humo los dibujara,
- 32:01no busqué una explicación inmediata, tomé las instrucciones con mano firme.
- 32:06Ella advirtió que el alivio no sería instantáneo, dijo que
- 32:10una limpieza corta el paso, pero no borra la intención
- 32:14de quien pagó. Agregó que ese cobro suele buscar parientes, deudas,
- 32:19envidias pendientes o una enfermedad vieja, recomendó mudarnos en cuanto
- 32:24fuera posible. En su experiencia, los edificios multiplican la exposición
- 32:30porque comparten muros, ventilas y rutinas. Pagamos la consulta, la
- 32:37verdad no cobró barato, pero tampoco montó teatro, metí los
- 32:42restos en bolsas separadas y salimos con los pasos contados.
- 32:47Bajamos las escaleras con calma y respiramos el aire de
- 32:50la avenida, cargado de gasolina y comida rápida, nos dirigimos
- 32:54al río más cercano que indicaba el mapa, un canal
- 32:58oscuro cercado con malla. No era un sitio agradable, solo
- 33:03hicimos lo que dijo, rompí el listón, eché la tierra
- 33:07y las uñas por separado, y vacié sal encima hasta
- 33:10que el viento se llevó los granos. El agua no
- 33:14mostró nada, solo corrió. De vuelta en el edificio aplicamos
- 33:19la lista punto por punto. Puse sal en marcos y soclos,
- 33:24coloqué recipientes con agua y ruda junto a la ventana
- 33:28de la sala y la puerta. Encendí una veladora blanca
- 33:32dentro y una negra afuera, a ras de la barda,
- 33:35barrimos desde el fondo hacia la salida y arrojamos el
- 33:38polvo a una alcantarilla de la calle, sin mirar atrás.
- 33:43Mi pareja se bañó con las hierbas, yo hice lo mismo,
- 33:47el agua salió con olor fuerte, pero nos dejó la
- 33:50piel más tibia y dejamos la casa en silencio. Esa noche,
- 33:55por primera vez en semanas, los pasos del pasillo no
- 33:58se detuvieron frente a nuestra puerta, aún así dormí ligero.
- 34:04Al tercer día mi pareja respiró con más calma y
- 34:07pudo comer sin náuseas, las luces del sensor volvieron a
- 34:11encenderse sin retrasos, aún así, la veladora negra se apagó
- 34:16dos veces por sí sola, sin corriente de aire. La
- 34:20dejé como pidió la curandera, la reemplacé hasta el día siguiente,
- 34:25cuando bajé al estacionamiento, la bolsita roja con alfileres había desaparecido.
- 34:31Nadie en la administración dio la razón, no discutí y
- 34:35entendí que era el límite de lo que lograríamos ahí.
- 34:40Decidimos mudarnos, buscamos un lugar pequeño, en otra colonia, sin
- 34:45áreas comunes compartidas y con menos vecinos. Empaqué en una
- 34:50tarde lo que cupo en el coche de un amigo,
- 34:53dejé cosas que ya no quería cargar, tapetes, macetas y
- 34:57una mesa. Antes de entregar las llaves, caminé por el
- 35:02pasillo con el último costal, la luz del sensor se
- 35:05encendió en cadena y al doblar la esquina, vi a
- 35:09la vecina del piso 7 en la puerta del elevador. Llevaba
- 35:12suéter oscuro y una bolsa de mandado. Sonrió sin mostrar prisa,
- 35:18no dijo palabra, no necesité una frase para entender su mensaje.
- 35:24Sentí la espalda fría y bajé la mirada a mis
- 35:26manos para asegurar las llaves, entregué la tarjeta de acceso
- 35:30en recepción y salí con el costal en el hombro.
- 35:35Con el tiempo regresé a una rutina normal, pero ciertas
- 35:38señales se quedaron pegadas. Ya adulto, cada vez que vuelo
- 35:44copal en un elevador o veo veladoras en un balcón,
- 35:47siento un escalofrío que me recorre los brazos. En la
- 35:51ciudad aprendí que la brujería no se quedó en pueblos
- 35:54ni en casas viejas, vive en edificios con portón eléctrico,
- 35:58entre cámaras que graban pasillos y vecinos que saludan deprisa.
- 36:04Se compra con transferencia, se entrega en bolsas discretas y
- 36:08se coloca en jardineras con grava blanca. La gente lo
- 36:12sabe y lo calla, porque prefiere cruzar sin mirar, yo
- 36:16no adorno lo que viví. En la Ciudad de México,
- 36:19el miedo camina por pisos de porcelanato y sube en elevador,
- 36:24y quien paga, tarde o temprano cobra. Mi madre comenzó
- 36:36a enfermar sin aviso, como si algo le hubiera mordido
- 36:40el alma. Primero fueron los dolores de cabeza, tan fuertes
- 36:45que tenía que acostarse en la oscuridad. Después vinieron los
- 36:49vómitos y los moretones, unos círculos verdosos que aparecían en
- 36:53sus brazos y en las piernas, sin que se golpeara
- 36:57con nada. Los doctores no encontraron explicación, le hicieron estudios, radiografías,
- 37:03análisis de sangre, pero todo salía bien. Decían que era estrés,
- 37:09que debía descansar, aunque yo sabía que no era eso.
- 37:14Cada día la veía más delgada, con los ojos hundidos
- 37:17y los labios resecos, como si algo se la estuviera
- 37:21comiendo desde dentro. Vivíamos en una casa vieja, de dos pisos,
- 37:27en una colonia tranquila donde todos se conocían. El lugar
- 37:32tenía paredes gruesas, pintura descarapelada y una escalera angosta de
- 37:37madera que crujía con cada paso. Mi padre nos había
- 37:42dejado años atrás, cuando mi hermana era apenas una niña,
- 37:46desde entonces sobrevivíamos con el taller de costura que mi
- 37:49madre tenía en la sala. Las vecinas nos llevaban ropa
- 37:54para ajustar o bordar, y con eso comíamos. Éramos tres,
- 37:59mi madre, mi hermana y yo. Ella siempre se levantaba temprano,
- 38:04tomaba su café y se sentaba frente a la máquina
- 38:07a pedalear, pero desde que comenzó con la enfermedad, las
- 38:11costuras se fueron amontonando sobre la mesa y los días
- 38:15se hacían más largos. Todo cambió, cuando llegó la nueva vecina,
- 38:21era una mujer de unos 60 años, delgada, de cabello gris
- 38:26y voz suave. Se mudó a la casa de al lado,
- 38:29la que había estado deshabitada mucho tiempo. Recuerdo haberla visto
- 38:35por primera vez, una tarde en que barría su patio.
- 38:39Lo extraño era que no lo hacía como las demás personas,
- 38:43lo hacía de noche, con una escoba de ramas y
- 38:46un cubo de metal donde tiraba lo que recogía. Además
- 38:50quemaba hierbas, el humo olía a algo amargo, como cuando
- 38:54se tuesta ruda. En sus ventanas colgaba frascos de vidrio
- 38:58con líquidos turbios y dentro se veían cosas flotando, flores secas,
- 39:04pedazos de tela, algo que parecía cabello. Al principio no
- 39:10nos importó, pues en el vecindario había gente de todo
- 39:13tipo y la señora parecía tranquila. A veces saludaba con
- 39:18una sonrisa breve, otra simplemente observaba en silencio desde su puerta.
- 39:23Sin embargo, noté que cada vez que nos cruzábamos con ella,
- 39:27mi madre pasaba la noche enferma. Era como si el
- 39:31saludo la debilitara. Un día regresó de comprar pan y
- 39:35empezó a temblar. Tenía los labios morados, la piel grisácea
- 39:40y los ojos sin brillo. No había forma de explicarlo,
- 39:44pero yo sentía que esa mujer tenía algo que ver.
- 39:49Una tarde estaba limpiando debajo de la escalera cuando encontré
- 39:53una bolsa de tela amarrada con un hilo rojo, estaba húmeda,
- 39:58con un olor a tierra podrida. La abrí con cuidado
- 40:02y vi dentro mechones de cabello, pedazos de uña y
- 40:05tierra oscura, mezclada con algo que parecía grasa. Se me
- 40:11revolvió el estómago y pensé en tirarla, pero algo me
- 40:14hizo guardarla envuelta en una servilleta. La escondí en una caja,
- 40:20convencida de que alguien nos quería hacer daño, no le
- 40:23dije nada a mi madre ni a mi hermana, porque
- 40:26ya teníamos suficiente con las medicinas y el miedo. El
- 40:32perro fue el primero en notarlo, se llamaba Bruno, un
- 40:35mestizo que habíamos rescatado de la calle, siempre dormía en
- 40:39la entrada de la casa, pero esa semana empezó a
- 40:42comportarse extraño. Ladraba hacia la escalera, gruñía mirando el rincón
- 40:48más oscuro, y por las noches se quedaba mirando fijo,
- 40:52sin moverse, como si viera algo que nosotras no. Luego
- 40:57dejó de comer y tres días después lo encontramos tirado
- 41:00junto al lavadero, no tenía heridas, ni espuma, ni señales
- 41:05de haber sufrido, simplemente estaba muerto. A mi madre se
- 41:11le salieron las lágrimas cuando lo vio, dijo que era
- 41:14una desgracia más, que seguro el perro había comido algo
- 41:18del patio, pero yo recordé la bolsa y sentí un
- 41:21nudo en la garganta. Esa misma tarde, sin decir nada,
- 41:26tomé una pala y salí al patio trasero, cabé un
- 41:29hoyo junto al árbol y enterré la bolsita. Pensé que
- 41:33así me desharía de lo que fuera que trajera dentro,
- 41:36que todo volvería a la calma. Pero esa noche, mientras
- 41:41todos dormían, escuché pasos bajando la escalera. Era un sonido lento, pesado,
- 41:49como si alguien descalzo pisara cada peldaño con cuidado. Me
- 41:54quedé quieta en la cama, conteniendo la respiración, esperando escuchar
- 41:58la voz de mi madre o de mi hermana. Pero
- 42:02no se oía nada más, los pasos llegaron hasta el
- 42:05último escalón y se detuvieron. El reloj de la sala
- 42:09marcaba las dos de la madrugada, pasaron unos segundos, y
- 42:13luego escuché un crujido, como si la madera se quejara
- 42:16del peso, no quise mirar, no quise moverme, pues sentí
- 42:21que si lo hacía, vería algo que no debía ver.
- 42:26A la mañana siguiente bajé temprano, todo parecía normal. El
- 42:31sol entraba por la ventana, la cafetera humeaba y mi
- 42:35hermana preparaba pan con mantequilla, pero en el piso, junto
- 42:39al primer escalón, vi algo que no había estado ahí antes,
- 42:43un rastro de tierra húmeda, marcado con huellas pequeñas, como
- 42:47las de un niño descalzo. Nadie más pareció notarlo, así
- 42:52que tomé el trapeador y limpié sin decir nada. Mientras
- 42:57lo hacía, miré hacia el patio y me pareció que
- 43:00la bugambilla estaba más marchita que nunca, como si lo
- 43:03que enterré estuviera absorbiendo la vida del jardín. Desde entonces,
- 43:10cada noche los pasos regresaron, siempre comenzaban igual, desde el
- 43:14segundo piso hacia abajo, hasta detenerse frente a la sala.
- 43:19Pero no había nadie, no había explicación, pero el aire
- 43:23en la casa se volvió pesado. Mi madre dormía mal,
- 43:27sudaba frío y se despertaba con marcas en los brazos,
- 43:31como si alguien le hubiera apretado la piel. Mi hermana
- 43:35empezó a tener pesadillas, y yo, que trataba de mantener
- 43:39la calma, sabía que todo había comenzado el día que
- 43:42la vecina se mudó al lado. Esa noche antes de dormir,
- 43:48miré por la ventana de mi cuarto, en el patio
- 43:51de la vecina, el fuego de una lata ardía débil,
- 43:55iluminando su silueta encorvada. Movía los labios, murmuraba algo que
- 44:00no alcanzaba a entender. A su alrededor, había frascos colgando
- 44:06y humo blanco que se elevaba despacio, me quedé observándola
- 44:10hasta que apagó la llama. Cuando el patio quedó oscuro,
- 44:14regresé a mi cama y supe que ya no habría descanso,
- 44:18porque cada vez que cerraba los ojos, los pasos volvían
- 44:21a sonar, bajando la escalera, uno tras otro, hasta detenerse
- 44:26justo frente a mi puerta. El cuerpo de mi madre
- 44:30comenzó a cubrirse con manchas oscuras, primero del tamaño de
- 44:35una moneda, luego como puños cerrados. Al principio eran sólo
- 44:40sombras en la piel, pero después se abrieron y sangraban
- 44:43al tocarlas, ya las vendas no bastaban. Cada mañana lavaba
- 44:48las sábanas manchadas y el colchón se empapaba de ese
- 44:51olor entre hierro y humedad vieja. Ya no podía levantarse,
- 44:56pasaba los días mirando el techo, respirando con dificultad, mientras
- 45:01mi hermana le pasaba paños con agua fría para bajarle
- 45:05la fiebre. Tuve que conseguir trabajo en un restaurante, de
- 45:10mesera en el turno nocturno, dormía poco, comía cualquier cosa
- 45:15y regresaba antes del amanecer. Mi hermana quedaba sola cuidando
- 45:20a mi madre, aunque apenas tenía 14 años. Me dolía dejarla,
- 45:26pero no había alternativa, los medicamentos eran caros y los
- 45:30doctores insistían en que el tratamiento debía continuar. Desde que
- 45:35empecé a trabajar, la casa se sintió más vacía, más pesada.
- 45:40Cada mañana, al regresar, encontraba la escalera cubierta de tierra húmeda.
- 45:47La limpiaba sin decir palabra, sabiendo que nadie había salido
- 45:51durante la noche. Las huellas parecían de pies descalzos, marcadas
- 45:56desde el primer peldaño hasta el último. El olor a
- 46:01podredumbre se volvió constante, venía del cuarto de mi madre,
- 46:05aunque ella decía que no olía nada. El aire era espeso,
- 46:11como si alguien hubiera enterrado algo dentro de la casa,
- 46:14por más que abríamos las ventanas, el olor regresaba, se
- 46:18impregnó en la ropa, en las cortinas, incluso en el cabello.
- 46:23En las noches, cuando intentaba dormir, escuchaba el zumbido de
- 46:28las moscas detrás de las paredes y a veces el
- 46:31crujido leve de la madera de la escalera, como si
- 46:34alguien la pisara con cuidado. Una madrugada llegué antes de tiempo,
- 46:40encontré a mi hermana dormida en el sofá con la
- 46:43televisión encendida. En la pantalla sólo había ruido blanco, así
- 46:49que apagué el televisor y fui directo al cuarto de
- 46:51mi madre. Desde el pasillo vi una figura encorvada junto
- 46:56a su cama, inmóvil, pensé que era ella, que había
- 47:00logrado levantarse, y le hablé en voz baja, pero me
- 47:03no contestó, así que di un paso más y el
- 47:06suelo crujió. La figura pareció enderezarse un poco, encendí la
- 47:12luz y el cuarto quedó vacío, mi madre dormía profundamente,
- 47:16con la respiración agitada y el rostro pálido. El corazón
- 47:22me golpeaba el pecho, revisé todo el cuarto y noté
- 47:25que el aire estaba más frío y en el buró
- 47:28había un vaso con agua, pero dentro flotaba algo, lo
- 47:32miré de cerca, una especie de cera derretida con un
- 47:35hilo negro enredado. No era algo que yo hubiera dejado ahí,
- 47:40busqué más y encontré frascos con líquidos oscuros en distintos lugares.
- 47:46Uno detrás del refrigerador, otro dentro del armario de la cocina,
- 47:50y el peor de todos, uno bajo la almohada de
- 47:53mi madre. Tenía el vidrio empañado y un tapón de corcho.
- 47:58Lo tomé y lo sacudí un poco. Al romperlo contra
- 48:01el fregadero, un olor a sangre me revolvió el estómago.
- 48:06Dentro había cera, dientes pequeños y algo que parecía un
- 48:10pedazo de piel. Me temblaban las manos, y corrí al
- 48:15patio para arrojar los restos, y cuando llegué a la bugambilla,
- 48:19vi que la tierra estaba removida, justo donde había enterrado
- 48:23la bolsa, el suelo estaba abierto, como si alguien hubiera
- 48:27escarbado en la noche. No había rastros del trapo ni
- 48:31del hilo rojo, sólo el hueco, húmedo y negro. Pasé
- 48:37el día intranquila, la verdad no podía concentrarme en nada
- 48:40y en el trabajo me la llevé pensando en lo
- 48:43que había encontrado. Cuando volví a casa, el olor era
- 48:48peor y mi madre deliraba. Decía cosas sin sentido, nombres
- 48:53que no reconocía, y le temblaban las manos. Decidí ir
- 48:58con la vecina, tenía que verla de cerca, entender qué
- 49:01hacía por las noches. crucé la reja de separación entre
- 49:06patios y toqué la puerta. Pero nadie respondió, así que
- 49:11caminé por el costado de su casa hasta el fondo,
- 49:13y ahí la vi. Estaba de espaldas, frente a una
- 49:19cubeta metálica, vertiendo un líquido negro que soltaba vapor. Murmuraba
- 49:25palabras que no comprendí, pero su voz era firme y pausada,
- 49:29como si recitara algo aprendido de memoria. Alrededor de ella,
- 49:34en el piso, había más frascos, algunos con agua oscura,
- 49:38otros con flores marchitas flotando. Me quedé observándola sin moverme,
- 49:44y de pronto, levantó la cabeza, giró apenas el rostro,
- 49:48y sentí que me miraba aunque no alcanzaba a verle
- 49:52los ojos. No supe qué hacer, sólo di un paso
- 49:56atrás y regresé a mi casa. Esa noche, nada funcionó,
- 50:02ni las oraciones, ni las luces encendidas, ni el radio
- 50:06que dejé sonando para no escuchar los ruidos. A medianoche,
- 50:11el primer foco del pasillo explotó, luego el de la sala,
- 50:15y después el de la cocina. El ruido seco del
- 50:19vidrio al romperse me hizo saltar de la cama, fui
- 50:22hasta la puerta y miré hacia abajo. El reflejo del
- 50:26microondas me devolvió mi propia imagen, pero detrás de mí
- 50:31se veía algo más, una silueta parada en el primer escalón, quieta,
- 50:36con los brazos caídos. El aire se volvió helado, cerré
- 50:41la puerta con fuerza y corrí a mi cuarto. Escuché
- 50:46el chirrido de la escalera, el mismo sonido que me
- 50:49había acompañado desde aquella noche en que enterré la bolsa,
- 50:53los pasos subían lentos, golpeando la madera con un ritmo
- 50:56que parecía medir el tiempo. Uno tras otro, sin prisa,
- 51:02hasta detenerse justo frente a mi habitación. Me recosté con
- 51:07la espalda contra la pared, con el corazón latiendo tan fuerte,
- 51:11que apenas podía respirar, pero el silencio duró apenas un instante.
- 51:17Luego los pasos continuaron, bajando despacio, como si la cosa
- 51:21que subía, quisiera asegurarse de que sabía que estaba ahí.
- 51:26Esperé así, hasta que la primera luz del amanecer entró
- 51:30por la ventana, cuando me atreví a mirar, el pasillo
- 51:34estaba vacío, pero el olor a tierra húmeda seguía en
- 51:37el aire, impregnado en la madera, como si algo hubiera
- 51:41estado caminando toda la noche, subiendo y bajando la escalera.
- 51:47No sabía a quién acudir, y la verdad es que
- 51:49la salud de mi madre empeoraba y el dinero no
- 51:52alcanzaba para más doctores. Una tarde recordé a mi tía Luisa,
- 51:58hermana de mi madre, que vivía en otro estado, así
- 52:01que la llamé y le conté todo, sin omitir nada,
- 52:05las manchas, los olores, los frascos, los pasos en la escalera.
- 52:11No dudó en venir y llegó tres días después, con
- 52:14una maleta pequeña y una expresión dura. Apenas vio a
- 52:18mi madre, se quedó inmóvil, se acercó al borde de
- 52:22la cama, levantó la cobija y observó las heridas, me
- 52:26miró sin hablar, pero su rostro decía lo que estaba pensando.«
- 52:32Esto no es enfermedad», dijo al fin, con voz baja,«
- 52:36es un trabajo de entierro». Sentí un vacío en el estómago,
- 52:41pues no entendía del todo, pero algo dentro de mí
- 52:45sabía que tenía razón. Le mostré los frascos que había guardado,
- 52:50los extendí sobre la mesa del comedor, cada uno envuelto
- 52:53en un trapo. Mi tía los fue abriendo uno por uno,
- 52:58sin miedo, revisando su contenido. Dentro había cera negra, restos
- 53:03de uñas, trozos de tela con nombres escritos y un
- 53:07líquido espeso que olía a hierro. Estos frascos se usan
- 53:13para absorber la vida de una persona, me explicó. Es
- 53:17brujería antigua, alguien los entierra cerca de la casa o
- 53:21los deja donde duermes. El aire se volvió más pesado
- 53:26con cada palabra, revisamos toda la casa, desde la cocina
- 53:30hasta los cuartos, pero nada parecía fuera de lugar, hasta
- 53:34que mi tía se detuvo en la habitación de mi madre,
- 53:37se arrodilló y miró debajo de la cama. Me pidió
- 53:41una linterna y al iluminar el fondo se vio una
- 53:45caja de madera cubierta de polvo. La sacamos despacio, dentro
- 53:50había muñecos de trapo atados con hilos de colores, algunos
- 53:54con alfileres clavados, y en la tela estaban escritos nuestros nombres,
- 54:00pero faltaba el mío. Mi tía cerró la caja con
- 54:04fuerza y me dijo que eso explicaba por qué yo
- 54:08seguía con fuerzas, mientras las demás se debilitaban, era como
- 54:12si esa mujer no pudiera alcanzarme por completo, me pidió
- 54:16que no llorara, que no mostrara miedo. Buscó una cubeta,
- 54:20le echó alcohol y dijo que había que quemar todo
- 54:24esa misma noche. Esperamos a que cayera el sol y
- 54:29mi tía colocó los muñecos, los frascos y los trapos
- 54:32en el centro del patio. Trajo una vela, la encendió
- 54:37y comenzó a rezar en voz alta. Las llamas prendieron
- 54:41rápido y el humo subió en espirales negras, el olor
- 54:45era insoportable, una mezcla de grasa y carne podrida, yo
- 54:49la acompañaba rezando como podía, temblando por dentro. Entonces se
- 54:56escuchó un grito, vino desde adentro de la casa, tan
- 55:00fuerte que me paralizó. Era un grito humano, desgarrado, lleno
- 55:05de furia, corrí hacia la puerta, pero mi tía me detuvo.
- 55:10Me dijo que no entrara, que era lo que esa
- 55:13cosa quería. La puerta se cerró sola, y por debajo
- 55:17se coló un humo oscuro y denso, que olía igual
- 55:20que los frascos. De pronto, escuchamos una risa, que provenía
- 55:27de la cerca. Levanté la vista y la vi, la
- 55:31vecina estaba parada del otro lado, con la boca abierta
- 55:34en una sonrisa amplia, observando el fuego, no parecía sorprendida,
- 55:39ni asustada. Tenía los ojos brillantes, y el humo del
- 55:44fuego se remolinaba hacia ella, como si lo absorbiera. Mi
- 55:49tía tomó un puñado de sal del bolsillo y lo
- 55:51lanzó al aire, la mujer retrocedió un paso, sin dejar
- 55:55de reír, luego se dio media vuelta y desapareció entre
- 55:59la oscuridad. Esa noche no dormimos, nos quedamos junto a
- 56:05la cama de mi madre, pero a media noche, su
- 56:08respiración se hizo más tranquila y las manchas en la
- 56:11piel comenzaron a secarse. Amaneció con algo de color en
- 56:16las mejillas. Cuando abrió los ojos, me miró y me
- 56:20dijo que había soñado con mi padre, que la llamaba
- 56:23desde un lugar lleno de tierra, no quise que siguiera hablando,
- 56:27y mi tía le dio agua bendita y la cubrió
- 56:30con una manta limpia. A la mañana siguiente, la casa
- 56:35vecina estaba vacía, la reja abierta, las ventanas sin cortinas
- 56:40y los frascos colgantes desaparecidos. Nadie en la colonia la
- 56:45volvió a ver, los vecinos decían que se había ido
- 56:48durante la madrugada, que alguien la recogió en un carro oscuro.
- 56:53Pero nadie vio moverse el portón, ni escuchó motor alguno.
- 56:59Con los días, mi madre mejoró, las heridas cicatrizaron, y
- 57:03aunque seguía débil, podía levantarse y caminar despacio por la casa.
- 57:09Mi tía se quedó unas semanas más, limpiando con incienso
- 57:13y agua bendita, dejando ramas de romero en las esquinas,
- 57:17la verdad parecía que el aire volvía a ser respirable.
- 57:23Una tarde, mientras limpiaba el sótano, encontré una caja vieja
- 57:27con fotografías. Eran del tiempo en que mis padres estaban
- 57:32juntos y en una de ellas aparecían en una fiesta
- 57:36mi madre con un vestido azul, mi padre con una
- 57:39copa en la mano, pero al fondo, desenfocada, se veía
- 57:43la vecina. Más joven, pero inconfundible. Pregunté a mi tía
- 57:50y me dijo que aquella mujer había trabajado con mi
- 57:52padre en un taller hace muchos años, pero nadie supo
- 57:56más de ella después de que mis padres se separaron.
- 58:02Sentí un escalofrío que me recorrió el cuerpo entero, comprendí
- 58:06que la vecina no había llegado por casualidad, que conocía
- 58:09nuestra historia desde antes, quizás su odio venía de mucho
- 58:13tiempo atrás, y mi madre solo había sido el último
- 58:17paso de su venganza. Semanas después, con mi madre estable
- 58:23y la casa libre de olores, decidimos venderla. No quería
- 58:28pasar otra noche ahí, pero el día antes de mudarnos,
- 58:31me quedé sola, barriendo una última vez. La escalera seguía igual,
- 58:37con la madera gastada por los años, cuando pasé la
- 58:40escoba por el último peldaño, sentí un golpe seco. Algo
- 58:45duro sonó debajo, me agaché y metí la mano entre
- 58:49las rendijas. Toqué una tela húmeda y la saqué con cuidado.
- 58:56Era una bolsa, igual a la primera que había encontrado
- 58:59meses atrás, estaba fresca, recién atada con hilo rojo. Dentro,
- 59:05al abrirla, encontré mi propio cabello, no sé cuánto tiempo
- 59:09me quedé mirando aquello, pero el aire del cuarto se
- 59:12volvió frío otra vez, y la escalera crujió detrás de mí.
- 59:17No miré hacia arriba, salí al patio, dejé la bolsa
- 59:21sobre la tierra y la quemé. Esa fue la última
- 59:26noche que pasé en esa casa, al día siguiente nos
- 59:29fuimos con mi madre. Desde entonces, cada vez que escucho
- 59:34pasos en la madera o siento el olor a tierra húmeda,
- 59:37me viene la duda de si realmente me libré de todo,
- 59:40o si lo que aquella mujer empezó, sigue caminando detrás
- 59:44de mí, esperando su turno para terminar el trabajo. Vivía
- 59:59en un vecindario tranquilo de la ciudad, un lugar donde
- 1:00:02los ruidos de la calle se confundían con los de
- 1:00:05las fábricas cercanas. Mi vida era monótona, pero no me molestaba.
- 1:00:11Trabajaba en un taller de carpintería, donde el día se
- 1:00:15deslizaba entre el sonido del martillo, el serrucho y el
- 1:00:18polvo que cubría mis manos. Todo era rutinario, sin sobresaltos,
- 1:00:24eso hasta que un día llegaron tres mujeres. Una tarde,
- 1:00:30cuando la luz del sol se reflejaba en el metal
- 1:00:32de las máquinas, las tres entraron al taller. Ninguna de
- 1:00:37ellas era del barrio, y su presencia despertó en mí
- 1:00:41una sensación extraña. Una de ellas llevaba una pulsera hecha
- 1:00:45con pequeños huesos, otra tenía los ojos completamente negros, y
- 1:00:50la tercera, la que parecía la más tranquila, apenas hablaba.
- 1:00:55Se acercaron al mostrador con un mueble antiguo, un armario
- 1:00:59pequeño y polvoriento, que parecía haber sido forjado hace siglos.
- 1:01:06Me lo dejaron con una advertencia, no abras el cajón.
- 1:01:11Algo en su tono, o tal vez en la forma
- 1:01:13en que sus ojos me miraban, me hizo sentir incómodo,
- 1:01:17pero acepté el encargo sin pensarlo mucho, pues necesitaba el dinero.
- 1:01:22Ellas se fueron tan rápido como llegaron, y yo me
- 1:01:26quedé solo con el mueble, pero no hice caso a
- 1:01:28la advertencia. Cuando estuve solo en el taller, abrí el cajón,
- 1:01:33atraído por la curiosidad, dentro, había un pequeño saco con tierra,
- 1:01:38cabellos oscuros, y un papel arrugado con mi nombre escrito
- 1:01:42en él. No sabía qué pensar, cerré el cajón rápidamente,
- 1:01:48pero algo en mi interior me decía que algo andaba mal.
- 1:01:53Esa noche, después de cerrar el taller, me fui a casa,
- 1:01:57pero cuando traté de dormir, algo extraño sucedió, no pude,
- 1:02:01así que pasaron horas sin que pudiera cerrar los ojos,
- 1:02:04y el malestar comenzó a invadirme. Mi cabeza comenzó a
- 1:02:09latir con fuerza, como si alguien estuviera golpeando en mi cráneo,
- 1:02:14había un zumbido constante en mis oídos, y mi cuerpo
- 1:02:17se adormecía cada vez que intentaba moverme. El ambiente en
- 1:02:22mi casa parecía volverse más pesado y una sensación inquietante
- 1:02:26me invadió como si algo o alguien estuviera observándome desde
- 1:02:30las sombras. Intenté ignorarlo, pero cuando finalmente pude dormir, el
- 1:02:36malestar sólo empeoró. Los días siguientes fueron peores, el dolor
- 1:02:43de cabeza se intensificó y la sensación de que alguien
- 1:02:46me seguía persistía. El taller, que antes olía a madera
- 1:02:51y aceite, ahora emanaba un olor metálico, extraño, como si
- 1:02:56la humedad estuviera impregnada en las paredes, y a veces,
- 1:03:00un leve rastro de sangre flotaba en el aire. Me
- 1:03:04sentía exhausto, agotado sin razón, los animales que solían rondar
- 1:03:09por el barrio, como los gatos y perros, comenzaron a evitarme.
- 1:03:14Mi gato, que siempre me seguía a todas partes, ahora
- 1:03:18no se acercaba y si lo hacía, se quedaba alejado
- 1:03:22mirándome con esos ojos penetrantes como si me temiera. Una
- 1:03:28mañana me levanté temprano y al mirarme al espejo noté
- 1:03:33algo que no estaba ahí antes. En mi cuello, cerca
- 1:03:37de la clavícula, aparecieron unas manchas oscuras como si algo
- 1:03:42me hubiera marcado. La sensación de que algo invisible me tocaba,
- 1:03:47me acechaba, me envolvía cada vez más. Al principio pensé
- 1:03:52que estaba delirando, pero la realidad de lo que estaba
- 1:03:55ocurriendo me fue abrumando lentamente. Intenté salir del taller para
- 1:04:02despejar mi mente, pero cuando volví, me encontré con que
- 1:04:06el mueble había sido movido, no recordaba haberlo tocado después
- 1:04:10de aquel día. Lo miré con cautela, algo en mi
- 1:04:14interior me decía que ya era demasiado tarde, que lo
- 1:04:18que había tocado en ese cajón ya no se podía deshacer.
- 1:04:22Decidí entonces moverlo de nuevo, dejarlo en el lugar donde
- 1:04:26lo había encontrado, pero al intentar levantarlo, algo me detuvo.
- 1:04:31No podía, el mueble estaba demasiado pesado, como si algo
- 1:04:36invisible lo hubiera atado al piso, mis manos sudaban, el
- 1:04:40corazón me latía rápido, y una presión incomprensible empezó a invadirme.
- 1:04:46El mueble estaba literalmente pegado al suelo, lo intenté con
- 1:04:50todas mis fuerzas, pero no se movió ni un centímetro.
- 1:04:56Recuerdo haber pasado la noche siguiente en vela, incapaz de
- 1:05:00dejar de pensar en las tres mujeres, en el saco,
- 1:05:03en las manchas en mi cuello, y en el mueble
- 1:05:06que parecía tener vida propia. Era como si todo estuviera conectado,
- 1:05:12de alguna manera que no entendía, pero no podía ignorarlo más,
- 1:05:16lo que más me aterraba no era sólo el mueble
- 1:05:19o las sensaciones extrañas, sino que al observar el objeto,
- 1:05:23sentí una especie de llamado, como si algo desde dentro
- 1:05:26de él me estuviera empujando a continuar con lo que
- 1:05:30había comenzado. Y ahí, con la madrugada recién llegada, comprendí
- 1:05:36que lo que me estaba ocurriendo no era sólo un
- 1:05:39mal sueño o una coincidencia, algo mucho más oscuro estaba ocurriendo.
- 1:05:45Mi cuerpo ya no respondía como antes y me di
- 1:05:48cuenta de que había sido marcado por una maldición, una
- 1:05:52maldición que no sólo me afectaba a mí, sino que
- 1:05:55se estaba apoderando de mi vida, de mi hogar y
- 1:05:58de todo lo que conocía. Cada día que pasaba, me
- 1:06:03sentía más débil, más vacío, y las noches ya no
- 1:06:07eran sólo largas, eran interminables. Mi cuerpo ya no respondía
- 1:06:13como antes y mi mente parecía estar atrapada en una
- 1:06:16espiral de confusión y desesperación. Intentaba concentrarme en mi trabajo,
- 1:06:22pero mis manos temblaban de tal manera que me resultaba
- 1:06:26casi imposible clavar una clavija correctamente. Los dolores de cabeza
- 1:06:31se hicieron insoportables y mi temperatura corporal subía y bajaba
- 1:06:36sin razón alguna. Las manchas en mi cuello, que al
- 1:06:40principio eran apenas perceptibles, ahora se extendían por mi pecho
- 1:06:44y espalda, como si algo estuviera marcando mi cuerpo de
- 1:06:48forma irreversible. Una noche, el agotamiento me venció, pero lo
- 1:06:54que me despertó no fue el cansancio, sino una sensación
- 1:06:58de frío extremo, que me recorrió de pies a cabeza.
- 1:07:02Abrí los ojos, y cuando intenté moverme, no pude, no
- 1:07:07era una parálisis del sueño, era algo más profundo, más penetrante.
- 1:07:13El aire se llenó con un susurro bajo, algo que
- 1:07:16no podía entender. Luego, escuché mi nombre, pronunciado suavemente desde
- 1:07:21el patio de mi casa. Mi corazón se aceleró, y
- 1:07:25a pesar de la presión que sentía en mi pecho,
- 1:07:28me levanté con dificultad y caminé hacia la ventana, pero
- 1:07:32no vi a nadie, pero en el suelo del patio,
- 1:07:35entre las ramas caídas, había algo que me heló la sangre,
- 1:07:39símbolos extraños, hechos con polvo y ramas, formando un círculo.
- 1:07:45Un nudo se formó en mi estómago, pues sabía que
- 1:07:48todo esto estaba relacionado con el mueble, con las mujeres
- 1:07:52que me lo dejaron, con esa maldición que me estaba consumiendo.
- 1:07:58Al día siguiente ya no podía seguir ignorando lo que
- 1:08:01me estaba sucediendo. Fui a buscar ayuda médica, aunque en
- 1:08:06el fondo sabía que algo más oscuro estaba en juego.
- 1:08:10El médico me examinó, me preguntó por mis síntomas y
- 1:08:13me recetó algunos analgésicos, pero al final, su diagnóstico fue claro,
- 1:08:19es solo estrés, no parece haber nada físico que te afecte.
- 1:08:23Regresé a casa con una sensación de vacío aún mayor,
- 1:08:27pues nadie podía ayudarme. En mi desesperación, recordé a una
- 1:08:33vecina anciana, a quien siempre había visto caminar por el
- 1:08:36barrio con una mirada sabia, casi enigmática. La gente la respetaba,
- 1:08:42y algunos incluso le temían, pero yo siempre la había
- 1:08:46considerado una mujer interesante, alguien que sabía más de lo
- 1:08:50que decía. Así que decidí ir a su casa, y
- 1:08:54cuando llegué, me recibió con una mirada fija, como si
- 1:08:58supiera exactamente lo que me estaba pasando, aunque no le
- 1:09:01había contado nada. Has tocado algo que no debías, me
- 1:09:07dijo con voz grave, mientras me sentaba frente a ella
- 1:09:10en su pequeño salón, esas mujeres no eran simples quietas,
- 1:09:15practican una magia antigua y oscura. La magia que usan
- 1:09:19para atar el espíritu y desgastar el cuerpo, hasta que
- 1:09:23la víctima muere, lo que te está pasando no es
- 1:09:26algo físico, es mucho más profundo, pues estás siendo drenado lentamente.
- 1:09:33Mi corazón se detuvo por un instante, la verdad no
- 1:09:36podía creerlo, pero las palabras de la anciana resonaron con
- 1:09:40una verdad incómoda. Ella continuó, yo no puedo ayudarte directamente,
- 1:09:46no tengo los medios para enfrentar a esas brujas, pero
- 1:09:50conozco a alguien que sí. Vive fuera de la ciudad,
- 1:09:54en un pequeño poblado, donde la naturaleza es más fuerte.
- 1:09:59Es una bruja blanca, de las que curan, no de
- 1:10:02las que destruyen, ella puede romper la maldición, pero necesitarás
- 1:10:06enfrentarte a lo que has desatado. Me dio un nombre
- 1:10:11y un mapa rudimentario, la mujer que me ayudaría vivía
- 1:10:15rodeada de árboles, y estaba más allá de la ciudad,
- 1:10:19donde el mundo parecía más salvaje. La anciana me advirtió
- 1:10:23que no sería fácil, que no debía confiar en nadie
- 1:10:26más y que debía estar preparado para lo que estaba
- 1:10:30por venir. Lleva el mueble con ella, me dijo, solo
- 1:10:34enfrentando el origen de la maldición podrás liberarte. Desesperado, y
- 1:10:41con la sensación de que no tenía otra opción, empaqué
- 1:10:44mis cosas y partí al día siguiente, tomé el mueble,
- 1:10:48que parecía más pesado que nunca, y con la mirada
- 1:10:51fija en el destino que me esperaba, conduje hacia el
- 1:10:55pueblo apartado. Cuando llegué, la bruja blanca no tardó en encontrarme,
- 1:11:01la casa donde vivía estaba oculta entre un mar de árboles,
- 1:11:05rodeada de frascos que colgaban del techo, y el aire
- 1:11:09ahí estaba impregnado con una mezcla de hierbas y un
- 1:11:12aroma que no podía identificar. La mujer era alta, de
- 1:11:17rostro sereno, pero de mirada profunda, que parecía atravesar la
- 1:11:21oscuridad de mi alma, no me preguntó nada al principio,
- 1:11:25simplemente me observó y luego dijo, sé lo que te
- 1:11:28está pasando. Tu energía está corrompida, esa trinidad de brujas
- 1:11:34oscuras te está drenando, alimentándose de tu fuerza vital, y
- 1:11:38el mueble que has traído aquí es el origen, así
- 1:11:41que debemos enfrentarlo. Me sentí como un niño perdido, pero
- 1:11:47seguí sus instrucciones sin cuestionarla. Me pidió que la acompañara
- 1:11:52a un pequeño espacio en el jardín, donde había una
- 1:11:55mesa cubierta con mantas y hierbas secas. Ella preparó una
- 1:12:00mezcla extraña de hierbas, carbón y sangre de gallina en
- 1:12:04un tazón de barro, y me pidió que colocara el
- 1:12:07mueble en el centro del círculo, que formó en el
- 1:12:10suelo con sal y polvo. Durante tres noches, dijo, esas
- 1:12:15brujas intentarán detenernos, necesitarás resistencia, porque lo que está a
- 1:12:20punto de suceder, no es solo un ritual, es una
- 1:12:24batalla por tu vida. La bruja me advirtió que los
- 1:12:29rituales no serían fáciles, que el mueble no solo contenía
- 1:12:33la maldición, sino que era un objeto cargado de una
- 1:12:36energía que no podía entender del todo. Te voy a proteger,
- 1:12:41pero necesitarás fuerza para resistir, me dijo, mientras preparaba el
- 1:12:46primer ritual, sentí el peso del mueble aumentar, como si
- 1:12:50las brujas estuvieran conscientes de lo que estaba a punto
- 1:12:53de suceder. Me quedé ahí, esperando, preparado para lo que viniera,
- 1:13:00aunque el miedo ya me había invadido por completo. la
- 1:13:06primera noche comenzó sin mayor aviso pero la bruja me
- 1:13:09había preparado me pidió que no hablara que me concentrará
- 1:13:13en lo que estaba a punto de ocurrir el aire
- 1:13:17en el bosque se volvió denso espeso como si el
- 1:13:20mismo viento se hubiera detenido para escuchar lo que íbamos
- 1:13:24a hacer estaba nervioso pero la calma de la mujer
- 1:13:29frente a mí era contagiante Ella tomó el mueble y
- 1:13:33lo colocó cuidadosamente en el centro de un círculo de
- 1:13:36ceniza marcado con símbolos antiguos que se extendían como una
- 1:13:41red a su alrededor. Tan pronto como lo hizo, el
- 1:13:46mueble pareció cobrar vida. El cajón se abrió por sí
- 1:13:50mismo y de su interior salió un viento gélido cargado
- 1:13:54de un olor que me recordó a tierra podrida a descomposición.
- 1:13:59Sentí una punzada en el pecho, como si algo tratara
- 1:14:03de escapar de mi cuerpo. La bruja comenzó a murmurar
- 1:14:07palabras en una lengua que no comprendía, oraciones que parecían
- 1:14:11hacer eco en los árboles cercanos. Cada sílaba que pronunciaba
- 1:14:16me quemaba la piel, como si las palabras mismas tuvieran
- 1:14:20un poder ancestral. El viento comenzó a girar a nuestro
- 1:14:25alrededor y el círculo de ceniza empezó a temblar, mi
- 1:14:29cabeza daba vueltas, mi cuerpo se sentía cada vez más pesado,
- 1:14:33pero la mujer no dejó de murmurar. Fue entonces cuando
- 1:14:37la presión en mi pecho desapareció y el aire se
- 1:14:41volvió más claro, aunque aún pesaba. Miré al mueble, ahora inerte,
- 1:14:46y entendí que había comenzado algo que no podía detenerse,
- 1:14:51pero sentí que la bruja había evitado lo peor. Al
- 1:14:56final de la primera noche, las sombras parecían haberse calmado,
- 1:15:00pero sabía que lo peor estaba por venir. La bruja
- 1:15:04me miró fijamente y sin decir nada, se retiró hacia
- 1:15:08su cabaña. Me quedé ahí, en el silencio del bosque,
- 1:15:13con el eco de su canto aún resonando en mi mente.
- 1:15:18La segunda noche fue peor. La temperatura descendió tanto, que
- 1:15:23mi aliento se hizo visible, y mis dientes castañaron al
- 1:15:27contacto con el aire, me sentía como un prisionero en
- 1:15:30medio de un campo de batalla. En lo profundo del bosque,
- 1:15:35una risa femenina comenzó a retumbar, baja, distante, pero lo
- 1:15:40suficientemente cercana como para helarme la sangre. Miré a la bruja,
- 1:15:45quien ya estaba preparándose para enfrentar lo que venía. De repente,
- 1:15:52las tres brujas que me habían maldecido aparecieron, pero no
- 1:15:55como seres de carne y hueso. Se materializaron en sombras oscuras,
- 1:16:01flotando entre los árboles, su presencia palpable en el aire,
- 1:16:05como si el mismo bosque las hubiera absorbido. No había
- 1:16:10forma de ver sus rostros, pero sus risas se amplificaban,
- 1:16:13llenando el espacio con una sensación de amenaza. La bruja
- 1:16:19blanca no se inmutó, se acercó a mí y me
- 1:16:22entregó un colgante, hecho de ramas trenzadas, un amuleto que
- 1:16:26brillaba débilmente bajo la luz de la luna. No lo sueltes,
- 1:16:31me dijo con firmeza, y mientras lo guardaba en mi mano,
- 1:16:35sentí una energía recorrerme, un hilo de esperanza, aunque no
- 1:16:39estaba seguro de que fuera suficiente. En ese momento, las
- 1:16:45sombras comenzaron a abalanzarse sobre nosotros. El fuego del círculo
- 1:16:51de cenizas se apagó de golpe, como si alguien lo
- 1:16:54hubiera extinguido con un solo suspiro, la bruja blanca gritó
- 1:16:58una palabra y un resplandor brillante emergió de su cuerpo,
- 1:17:02empujando a las sombras hacia atrás. Con cada grito, las
- 1:17:07figuras oscuras vacilaban, pero no se desvanecían por completo. La
- 1:17:13bruja me miró con urgencia, no tienes tiempo, ellas son fuertes,
- 1:17:18pero no más que tú si sigues luchando. Mi corazón
- 1:17:22latía desbocado, y mi mente se llenó de imágenes de
- 1:17:25las mujeres malvadas que me habían maldecido, pero la bruja
- 1:17:29no me dejó sucumbir al miedo, me decía confía en mí,
- 1:17:33pues esta batalla está a punto de terminar. El resto
- 1:17:38de la noche fue una lucha entre el fuego y
- 1:17:41las sombras, una danza macabra entre la luz que la
- 1:17:44bruja controlaba y las criaturas oscuras que trataban de destruirla.
- 1:17:50Al final, la luz prevaleció y las sombras se desvanecieron.
- 1:17:55La bruja me sonrió con agotamiento, una noche más, murmuró
- 1:17:59y me condujo hacia el interior de su casa para descansar.
- 1:18:05La tercera noche llegó con más fuerza que las dos anteriores,
- 1:18:09algo en el aire me decía que sería la última
- 1:18:12vez que tendría que enfrentarme a lo que había desatado.
- 1:18:16Los animales del bosque estaban inquietos y el silencio era opresivo.
- 1:18:22La bruja blanca colocó el mueble en el centro del
- 1:18:25círculo una vez más, y esta vez, el aire se
- 1:18:29sintió más pesado, como si las fuerzas que me habían atacado,
- 1:18:32estuvieran concentrándose en ese objeto. Ella pronunció unas palabras más,
- 1:18:39sus manos comenzaron a brillar, y un rayo de luz
- 1:18:42atravesó el mueble. Fue entonces cuando comencé a sentir una
- 1:18:47presión enorme en mi pecho, como si algo intentara salir
- 1:18:50de mi interior. El mueble comenzó a arder, pero no
- 1:18:56con fuego común, la madera se quemaba con un fuego negro, oscuro,
- 1:19:01como si absorbiera la luz misma. Mi cuerpo tembló, y
- 1:19:05en ese momento, sentí que algo se desataba dentro de mí.
- 1:19:10Una sombra, la misma que había comenzado a acecharme desde
- 1:19:14el primer día, salió de mi pecho, como si fuera
- 1:19:17una extensión de mi alma. Se fundió con el humo
- 1:19:21del mueble, y por un instante, todo se detuvo. El
- 1:19:26tiempo pareció detenerse, y las fuerzas que me perseguían desaparecieron
- 1:19:31en el aire. La bruja blanca colocó sus manos sobre
- 1:19:36mi pecho y comenzó a murmurar otro conjuro, el aire
- 1:19:39se llenó de gritos, de dolor, de lo que parecían
- 1:19:42ser las voces de las brujas malignas que me habían maldecido.
- 1:19:47pero la bruja no se detuvo, finalmente, el humo desapareció,
- 1:19:51y lo único que quedaba era el mueble, ahora reducido
- 1:19:55a cenizas. Estás libre, dijo la bruja blanca, con una
- 1:20:01sonrisa triste, pero no olvides lo que has enfrentado. Me
- 1:20:07entregó una pequeña cruz de madera, con la advertencia de
- 1:20:10que nunca aceptara nada extraño de nadie, y que debía
- 1:20:14guardar silencio sobre lo sucedido. No tenía palabras, solo asentí,
- 1:20:20agradecido pero desconcertado. De regreso a mi taller, todo parecía normal,
- 1:20:27pero algo había cambiado. El aire, aunque fresco, parecía más limpio,
- 1:20:34más claro. El mueble ya no estaba, pero en una
- 1:20:38esquina del taller, entre las virutas de madera, encontré algo
- 1:20:42que me heló la sangre, tres cabellos trenzados, idénticos a
- 1:20:46los que había encontrado en el saco dentro del mueble.
- 1:20:50Los quemé sin pensarlo, y cuando el fuego devoró los restos,
- 1:20:54el taller quedó en silencio absoluto. Esa noche dormí sin soñar,
- 1:21:01pero juro que escuché risas demoníacas como las de esas
- 1:21:04brujas desde el fondo del fuego. Relatos anónimos