Latest / Inframundo Relatos / 4 Aterradoras LEYENDAS URBANAS de TAQUEROS MEXICANOS Vol. III - RELATOS PARANORMALES | Inframundo Relatos
Transcript
- 0:19Me llamo Esteban y fui taquero durante varios años en la zona
- 0:23centro de San Luis Potosí. Tenía un carrito de tacos sobre
- 0:28la Calle 13, justo en una esquina poco iluminada que,
- 0:32aunque parecía tranquila, tenía su fama por las noches.
- 0:38Se decía que se veían cosas raras cerca del canal que pasaba
- 0:43unas cuadras más abajo, pero como buen trabajador nocturno
- 0:48aprendí a ignorar chismes. Empecé con mi puesto en 2018.
- 0:53Trabajaba de 7 de la tarde a 2 de la mañana.
- 0:58Al principio todo bien, clientes frecuentes, borrachos buscando
- 1:02que cenar, taxistas, vigilantes, vendía de todo, pastor, suadero,
- 1:08tripa dorada. Pero algo cambió.
- 1:11Una noche de noviembre eran casi las 12.
- 1:14El flujo de clientes ya había bajado.
- 1:17Estaba solo limpiando la plancha cuando vi a lo lejos una silueta
- 1:22acercándose. Caminaba lento, con la cabeza
- 1:26agachada. Al llegar noté que era un hombre
- 1:30muy delgado, vestido completamente de negro, con un
- 1:34sombrero viejo y botas desgastadas.
- 1:39Lo raro era que a pesar del frío, sudaba.
- 1:44Tenía el rostro cubierto por la sombra del sombrero.
- 1:50Me pidió 3 tacos de lengua, le serví.
- 1:53Aunque no solía vender lengua esa noche, por alguna razón, sí
- 1:58llevaba. Los devoró en silencio y al
- 2:01terminar me miró fijamente. Sus ojos eran grises, sin
- 2:06brillo. Me extendió un billete de 100,
- 2:09pero al tocarlo sentí un escalofrío helado que me
- 2:13recorrió todo el brazo. Le di el cambio y, sin decir una
- 2:17palabra, se fue calle abajo, perdiéndose en la oscuridad.
- 2:23Al día siguiente encontré el billete en la caja, pero estaba
- 2:27completamente negro. Como quemado.
- 2:30Lo tiré sin pensarlo. Pasaron varios días sin novedad
- 2:34hasta que volvió. Era viernes.
- 2:37Había algo en el aire, una pesadez difícil de explicar.
- 2:41A eso de la 1:00 de la mañana llegó otra vez.
- 2:45Esta vez no pidió tacos, sólo se acercó.
- 2:48Se quedó de pie frente a mí y señaló la plancha como exigiendo
- 2:52que cocinara. Yo no quería, pero me ganó la
- 2:56costumbre. Puse carne al fuego.
- 2:59Empezó a Chisporrotear como siempre, pero no olía igual.
- 3:03Algo en ese vapor olía a podrido.
- 3:07Volté para servir la carne en la tortilla y cuando miré de nuevo
- 3:13al cliente ya no estaba. Me asomé a ambos lados de la
- 3:18calle, nada, pero el TACO seguía ahí, en la plancha quemándose.
- 3:25Intenté no pensar mucho en eso, hasta que la siguiente semana,
- 3:29después de su tercera visita, las cosas se salieron de
- 3:32control. Esa noche no vino sólo 3 hombres
- 3:37lo acompañaban, todos vestidos de negro.
- 3:41Uno de ellos cargaba algo envuelto en una manta.
- 3:44Yo seguía cocinando. Fingiendo que no me incomodaban,
- 3:49pero los VI colocarlos sobre una de las sillas de plástico justo
- 3:53al lado del carrito. Uno de ellos dijo algo, pero no
- 3:57pude entender. No era español el que parecía.
- 4:00El líder me hizo una señal para que cocinara.
- 4:04No quise contrariarlos, saqué más carne, la carne chispeó como
- 4:09siempre, pero ese olor volvió más fuerte como carne pasada,
- 4:14como descomposición. Uno de los tipos se acercó al
- 4:17bulto y lo desenvolvió un poco. Sentí náuseas.
- 4:21Era una cabeza humana pálida, con los ojos abiertos.
- 4:26Me quedé congelado, quise correr, pero el líder me agarro
- 4:31la muñeca. Sentí como si algo me clavara
- 4:34agujas en los nervios, me obligó a servir los tacos, me temblaban
- 4:40las manos, colocó los 3 tacos frente Asus acompañantes.
- 4:46Comieron con lentitud, como si te gustaran algo sagrado.
- 4:52Cuando terminaron, envolvieron el bulto, se levantaron y se
- 4:56fueron caminando por la misma dirección de siempre.
- 5:00Esa noche no pude dormir. Vomité 2 veces.
- 5:05Soñé con perros negros, con lenguas largas y calientes que
- 5:09me lamían la cara. Al despertar tenía la muñeca
- 5:13marcada con algo que parecía una quemadura.
- 5:17Falté 2 días al puesto, pero el tercero volví.
- 5:21A veces. Uno se engaña diciendo que fue
- 5:24una alucinación, una pesadilla inducida por el cansancio, pero
- 5:28no lo era. La Última Vez que los vi fue un
- 5:31lunes, eran las 2:30 de la mañana y no había vendido nada.
- 5:36Pensaba cerrar cuando vi al Grupo acercarse, solo que esta
- 5:40vez. No venían por tacos.
- 5:43El líder me habló Por Primera Vez, su voz no parecía humana.
- 5:48Me dijo que había sido elegido, que lo que yo había cocinado esa
- 5:54noche los había complacido, que necesitaban otro taquero, uno
- 6:01que supiera trabajar sin hacer preguntas.
- 6:04No contesté, me entregó un anillo oxidado.
- 6:10Me dijo que si lo aceptaba tendría clientes eternos.
- 6:14Siempre tendría carne, nunca faltaría el gas ni el maíz, pero
- 6:19tendría que cerrar a las 3:00 y jamás mirar lo que pasaba en la
- 6:23plancha. Después de servir la última
- 6:26orden, tiré el anillo al piso. Me Subí al carrito y salí de
- 6:31ahí. A la mañana siguiente fui al
- 6:33mercado y vendí todo el equipo. Desde entonces no volví a hacer
- 6:39tacos. A veces me despierto con olor a
- 6:42carne quemada, a veces sueño con la cabeza de ese bulto moviendo
- 6:47los labios como si quisiera hablar, y en ocasiones, cuando
- 6:52camino por ciertas calles, juro que veo un carrito idéntico al
- 6:56mío con alguien que se parece a mí cocinando bajo una lámpara
- 7:01fundida. Me llamo Jaime y Vendo Tacos en
- 7:19la Colonia Doctores, aquí en la Ciudad de México, mi puesto está
- 7:25en la esquina de doctor Barragán y doctor.
- 7:27La vista trabajo ahí desde el 2014 y aunque ya he visto de
- 7:34todo en la noche, hay una historia que no he podido
- 7:37sacarme de la cabeza todos los viernes sin falta.
- 7:42Llegaba un cliente peculiar, siempre a la misma hora. 12:45
- 7:47de la madrugada, caminaba lento, sin prisa y siempre vestía
- 7:52igual, pantalón de vestir negro, camisa blanca, tirantes y un
- 7:58sombrero tipo fedora. Se notaba que era de esos
- 8:01hombres mayores, de unos 60 años, pero conservado.
- 8:05Su rostro era sereno, pero lo que más me llamaba la atención
- 8:09eran sus ojos completamente grises, no claros, grises como
- 8:15vidrio opaco. Nunca hablaba mucho, solo decía
- 8:193 de cabeza y un agua de Jamaica.
- 8:22Se sentaba en la misma silla de plástico, en la esquina más
- 8:26oscura del Toldo. Comía lento, siempre dejaba la
- 8:30servilleta doblada perfectamente sobre el plato, como si fuera
- 8:34una ceremonia. Así estuvo por meses, cada
- 8:39viernes, mismo horario, misma orden, misma actitud.
- 8:45Una noche de lluvia, uno de esos viernes no vino.
- 8:51Yo ya me había acostumbrado a verlo, así que me pareció raro.
- 8:55Lo esperé sin querer, mirando la hora cada tanto.
- 9:00Pensé que a lo mejor se había enfermado o que algo le había
- 9:03pasado. La siguiente semana volvió, pero
- 9:08algo estaba distinto. Tenía la ropa empapada, aunque
- 9:12esa noche no había llovido. La piel de su cara se veía más
- 9:16pálida, como si no hubiera dormido en días y cuando le di
- 9:20sus tacos no los tocó, sólo se quedó viéndolos y luego me vio a
- 9:25mí con esos ojos grises. Ese viernes me habló mas de lo
- 9:30normal, me preguntó si creía en las señales que da la ciudad.
- 9:35Así dijo, no supe que responder, solo le dije que no mucho.
- 9:40Entonces él asintió como si ya supiera mi respuesta.
- 9:45Terminó su comida y antes de irse me dijo algo que todavía no
- 9:50entiendo del todo. No te quedes después de las
- 9:542:00. La ciudad cobra lo que DAS y a
- 9:58veces se cobra con hambre. No volví a verlo después de esa
- 10:03noche. Pasaron varias semanas, lo di
- 10:08por muerto o simplemente creí que se mudó o cambió de rumbo.
- 10:12Hasta que pasó, lo que te voy a contar era viernes, pero no
- 10:16cualquier viernes. Era quincena, mucho cliente,
- 10:20todo lleno, hasta fila. Mis manos no paraban, carne,
- 10:25cebolla, salsa, gritadera, Risas, música de algún coche a
- 10:30lo lejos, el puesto lleno yofelis.
- 10:33Pero cuando dieron las 2.10 de la mañana ya todos se habían
- 10:37ido. Empecé a recoger, estaba solo,
- 10:41silencio total. Hasta que lo vi al fondo de la
- 10:44calle, entre 2 postes apagados, venía caminando alguien, era el
- 10:50el mismo cliente, mismo sombrero, misma ropa.
- 10:54Pero esta vez venía más lento y sus pies no hacían ruido.
- 10:59Era como si flotara apenas unos milímetros sobre el suelo.
- 11:03Me paralicé, llegó al puesto y se sentó en su silla de siempre,
- 11:08aunque yo no la había puesto. 3 de cabeza y un agua de Jamaica
- 11:13dijo, No podía moverme, pero mis manos lo hicieron solas.
- 11:19Puse la carne, corte el limón, serví la Jamaica, se los dí, él
- 11:24me miró, sus ojos ya no eran grises, eran completamente
- 11:29negros como pozos. No comió, sólo se levantó, tomó
- 11:34los tacos con una mano, el vaso con la otra.
- 11:37Y caminó hacia la oscuridad, como si se disolviera entre el
- 11:41vapor de la calle mojada. No volví a abrir los viernes. 2
- 11:46días después, una señora del edificio de enfrente me preguntó
- 11:51si había oídolo del accidente. Le dije que no.
- 11:57Un taxista murió aplastado, según contaron, alguien lo hizo
- 12:02bajar de su auto para comprar algo y al regresar lo
- 12:05atropellaron. El chofer del otro coche dijo
- 12:10que no vio nada, que solo había neblina y una silueta en medio
- 12:15del camino. Cuando me enseñaron la nota en
- 12:18el periódico se me fueron los colores.
- 12:21La ilustración del accidente mostraba una figura borrosa en
- 12:25la esquina. Era el mismo sombrero, tiré la
- 12:29silla donde siempre se sentaba, la rompí y la quemé.
- 12:34Desde entonces cierro antes de la una y solo vendo de lunes a
- 12:37jueves. No he vuelto a ver al cliente,
- 12:41pero a veces cuando paso por ahí en domingo o voy por el pan, veo
- 12:44la silla nueva blanca, perfectamente colocada bajo El
- 12:50Poste más oscuro. Y ahí están 3 Servilletas
- 12:54Dobladas y un vaso de Jamaica. Yo me llamo Rubén y durante años
- 13:14trabajé en la Colonia Obrera vendiendo tacos de suadero y
- 13:19tripa en un pequeño puesto que heredé de mi papá.
- 13:23Era un trabajo duro, pero con el tiempo me hice de clientela
- 13:27fija. Había días en que desde que
- 13:30abría hasta que cerraba no dejaba de trabajar.
- 13:34Me iba bien. A veces demasiado bien.
- 13:38Frente a mi esquina, a unos 20 M, estaba el puesto de Martín,
- 13:43un señor ya grande que también vendía tacos, pero se notaba que
- 13:47le costaba trabajo levantar ventas.
- 13:50Sus tortillas eran frías, el suadero grasoso y la salsa ni
- 13:55picaba. Yo nunca me metí con él, incluso
- 13:59cuando llegaban clientes y hacían fila conmigo, yo mismo
- 14:03les decía que si querían. Podían cruzar con Martín, pero
- 14:07la gente regresaba. Decían que la carne sabía rara,
- 14:12como recalentada. Un día, al cerrarme, lo encontré
- 14:16parado frente a mi puesto. No dijo nada, sólo me miró, le
- 14:20pregunté si necesitaba algo y me respondió que no, que estaba
- 14:25viendo cómo trabajaba uno. Cuando todo le sale fácil, me
- 14:31reí nervioso. Le ofrecí un taco de tripa y me
- 14:34dijo que no, que ya era tarde y que él no comía nada.
- 14:39Después de las 9:00 se fue sin despedirse a la semana siguiente
- 14:44todo empezó a cambiar. Primero se me echaron a perder
- 14:48los limones, luego se me cortó la salsa verde.
- 14:52Aunque la había hecho en la mañana, los clientes comenzaron
- 14:56a quejarse. Uno dijo que los tacos sabían
- 14:59amargos. Otro se fue sin pagar y dijo que
- 15:03le había revuelto la panza. Yo seguí trabajando, tratando de
- 15:07entender que pasaba, cambie la carne, lave todo con vinagre,
- 15:12tiré los ingredientes y volví a comprar todo nuevo.
- 15:16Pero el problema seguía, la carne no se doraba, la tortilla
- 15:21no calentaba parejo y lo peor, ya casi nadie venía una noche
- 15:27después de cerrar. Encontré un amarre debajo de mi
- 15:31mesa. Era un pedazo de trapo amarrado
- 15:34con hilo rojo. Adentro había restos de carne,
- 15:37un diente de ajo y algo que parecía cabello.
- 15:41Lo tiré sin pensarlo. Lo aventé al bote de basura y
- 15:45leche cloro. Pero esa misma noche soñé con un
- 15:50perro negro que caminaba entre los puestos.
- 15:54Cuando pasaba por el mío se detenía.
- 15:58Alzaba la pata y orinaba sobre mi asador.
- 16:03Desperté con el olor en la nariz, un hedor a podrido que
- 16:07venía directo de la parrilla, aunque la había lavado antes de
- 16:12dormir. Fui con una señora que vive a 2
- 16:15calles. Doña Isidra es curandera.
- 16:19Le conté lo que pasaba y me dijo sin rodeos que alguien me había
- 16:23echado mal de ojo. Me dió un ramo de albahaca.
- 16:27Me hizo una limpia y me entregó un frasco con alcohol y ruda.
- 16:32También me dijo que vigilara quién pasaba por mi puesto
- 16:36cuando ya no hubiera nadie. Esa noche me quedé más tarde de
- 16:41lo normal. Apagué las luces pero me quedé
- 16:44detrás del puesto esperando y lo vi.
- 16:48Martín caminaba lento, llevaba un vaso de agua en la mano,
- 16:53llegó hasta mi puesto y lo tiró debajo de anafre.
- 16:57Luego metió la mano al bolsillo y sacó otro amarre.
- 17:01Lo escondió entre las servilletas.
- 17:04No dije nada, solo lo dejé hacer.
- 17:09Al día siguiente tiré todo, limpie el puesto con el líquido
- 17:12que me dio doña Isidra y en la noche volví a abrir.
- 17:17Ese día, Por Primera Vez en semanas volvió una pareja de
- 17:21clientes, luego 2 chavos en moto.
- 17:25Me pidieron tacos y dijeron que todo sabía diferente, más
- 17:29sabroso. Volvieron los clientes poco a
- 17:33poco, pero Martín ya no volvió a su puesto.
- 17:37Una vecina me dijo que una noche empezó a gritar en su casa, que
- 17:42decía que lo estaban siguiendo, que veía un perro negro afuera
- 17:46de su ventana. Lo encontraron temblando en su
- 17:49patio cubierto con una cobija. Murmurando cosas que nadie
- 17:54entendía. Cerró su puesto sin decir nada y
- 17:58a la semana siguiente se fue del barrio.
- 18:02Yo sigo vendiendo tacos en la misma esquina.
- 18:06Ya no abro tan tarde, sólo hasta las 11 y cada vez que barro el
- 18:12puesto reviso con atención por si alguien más quiere envidiar
- 18:17el sabor. Me llamo marco López y nací en
- 18:37Tepito, donde las calles huelen a masa, carne asada y a destino
- 18:42marcado desde que el sol apenas raja el alba.
- 18:47Mi familia tiene un puesto de tacos al pastor en la zona de la
- 18:51Plaza Garibaldi, instalado hace casi 2 décadas en la esquina
- 18:56donde la luz del farol se funde con el humo del trompo.
- 19:01Desde niño observé a mi padre girar la piña y cerrar la cabeza
- 19:05del trompo con un machete viejo, dejando que el humo llene el
- 19:10aire de promesas y de hambre. Nunca me imaginé que esa misma
- 19:16carne algún día fuera la última prueba de una noche sin retorno.
- 19:22Esta historia comienza un viernes de noviembre, cuando las
- 19:26lluvias recién habían saturado las alcantarillas.
- 19:30Y se filtraban por las grietas de las banquetas.
- 19:34El frío se arremolinaba en los callejones angostos y la gente
- 19:38llegaba con chamarras Remendadas y gorros de lana, formando filas
- 19:43interminables para probar los tacos de mi padre.
- 19:48El desapareció una semana antes aquejado por una gripe que le
- 19:52provocó fiebre durante 3 noches seguidas en sus últimos
- 19:57suspiros. Apenas alcanzó a musitar, un
- 19:59nombre antiguo que yo nunca entendí.
- 20:03La abuela me dijo que guardara el puesto con cuidado.
- 20:06Sin embargo, cuando encendí el trompo para atender la
- 20:11clientela, percibí un aroma distinto.
- 20:16La carne despedía un olor agrio, como si las especias se hubieran
- 20:22fermentado con algo que no correspondía.
- 20:28El primer cliente fué un repartidor de paquetería que
- 20:32acostumbraba pasar por ahí para cenar.
- 20:34Después de las 10:00 pedía 5 tacos con piña extra y salsa
- 20:39verde. Cuando corté la carne me
- 20:43cercioré de que la piña tuviera el color habitual, un amarillo
- 20:47intenso con bordes dorados. Al pasarlos por la plancha noté
- 20:52como el fuego chisporroteaba al contacto con la grasa.
- 20:57El taco emitió un siseo breve y un ligero crujido que se tragó
- 21:01el murmullo del puesto. Pagué los 20 pesos como siempre
- 21:06y alcancé a verlo alejarse entre la bruma que crecía bajo los
- 21:10faroles. Unos minutos después, el
- 21:14repartidor regresó con paso bamboleante la mirada se le
- 21:18había hundido, como si sus ojos contuvieran un remolino de
- 21:22ceniza. Se inclinó hacia la banqueta y
- 21:26vomitó un líquido espeso, rojo como bilis mezclada con humo.
- 21:32Antes de que pudiera auxiliarlo. Se levantó tambaleo 1 segundo y
- 21:36se desplomó en un charco que parecía absorber la luz Del
- 21:40Poste más cercano. El grito agudo de algún vecino
- 21:45que presenció la escena rompió el silencio de la madrugada.
- 21:50Los curiosos se agolparon en la entrada del puesto.
- 21:54Yo corrí con el jicote entre manos y arrastré al repartidor
- 21:58hasta el borde de la banqueta. Sus labios se entreabrían sin
- 22:02emitir sonido y la piel le sudaba un sudor frío.
- 22:07Me decía que estaba bien, pero la rigidez de su cuerpo
- 22:11evidenciaba que no lo estaba. Recogí sus pertenencias del
- 22:16suelo, una mochila naranja, un recibo de envío doblado y un
- 22:21billete de 50 pesos. El precio de ese taco había sido
- 22:27de 20 pesos. ¿Insistidos quién pagó los 30
- 22:31restantes? El silencio se abalanzaba sobre
- 22:35mí, espeso, como mosquitos. En la noche volví al puesto y
- 22:41miré la carne en el trompo. La piña tenía un tinte grisáceo
- 22:46en el centro, como si se hubiera infiltrado un hollín oscuro.
- 22:51El pastor giraba con lentitud inusual, atorado en un sonido
- 22:55gutural que resonaba en mis oídos.
- 22:59Apoyé la mano en la cabeza del trompo intentando fradear la
- 23:03fuerza de la carne, pero fue como hundir un puño en el
- 23:07vientre de un cadáver tibio. El frío se coló por mi nuca,
- 23:13erizando cada fibra del cuerpo. El viento arrancó un ladrido de
- 23:18perro. Desde lo profundo de alguna
- 23:20callejuela y las gotas de lluvia comienzan a salpicar los bordes
- 23:25del Toldo. Reuní la carne en una charola de
- 23:29aluminio y la parté bajo ella distinguí un charquito de
- 23:34líquido oscuro, casi negro, que relucía bajo la bombilla
- 23:39amarilla. Hundí la yema del dedo en ese
- 23:42charco y lo acerque a la nariz. Olía a mezcla de sangre,
- 23:46cuajada, grasa rancia y hule quemado.
- 23:50Mis entrañas se revolvieron mientras apartaba el brazo con
- 23:54repulsión. En ese instante el trompo se
- 23:58detuvo por completo y el silencio se alzó como un manto
- 24:03húmedo sobre la plaza. Regresé a casa con la piel de
- 24:08gallina. La abuela me esperaba en la sala
- 24:12cubierta con una manta raída. Sus ojos húmedos y fijos en el
- 24:17zaguán me harán entender que algo había cambiado para
- 24:21siempre. Me preguntó por mi padre y solo
- 24:25alcancé a murmurar que no había vuelto al puesto.
- 24:28Alzó un brazo tembloroso y rozó mi mejilla con la uña llena de
- 24:33hollín. Sin mediar palabra, me guió
- 24:37hacia la cocina y me mostró un cajón donde guardaba una pequeña
- 24:41libreta de tapas gastadas allí. Notas con tinta negra describían
- 24:47ingredientes prohibidos y nombres de personas que habían
- 24:51trabajado en el puesto hacía años.
- 24:53Uno de esos nombres coincidía con el del misterioso repartidor
- 24:58Rubén Cruz. Su pedido no concluyó la
- 25:01libreta. Hablaba de pactos heredados, de
- 25:04recetas que se transmitían. En susurros, la abuela explicó
- 25:09con voz cansada que mi padre había aceptado una ofrenda.
- 25:14Para mantener la clientela piel debía mezclar Chiles de árbol
- 25:19con cenizas de un horno antiguo, sellándolo a la carne antes de
- 25:23cada amanecer. A cambio, el puesto no se
- 25:27quedaría nunca sin carne ni sin gente, pero algo debía
- 25:32sacrificarse. El precio real no era dinero,
- 25:36sino la esencia de quien comiera aquellos tacos.
- 25:40Cada mordida perdía una fracción de humanidad.
- 25:44Un retazo de recuerdos, un susurro de conciencia.
- 25:51Entendí entonces la gravedad. Mi padre, desesperado por
- 25:56recuperar la fama del puesto, había seguido la anotación,
- 26:00cenizas de antiguas víctimas del fuego, chiles de un comal
- 26:05maldito, agua robada del pozo que conectaba con los túneles de
- 26:10la ciudadela. Desde que hizo ese pacto
- 26:13nocturno, el puesto de tacos de la Plaza Garibaldi adquirió un
- 26:18sabor que la gente describía como adictivo y etéreo, pero con
- 26:23un regusto metálico que endulzaba la garganta y ardía en
- 26:27el pecho. Ese sabor era el eco de la
- 26:31sangre vertida para que el trompo jamás quedara sin carne.
- 26:36Volvía al puesto bajo la llovizna persistente.
- 26:40Encendí el trompo con carbón de Mezquite y Limpié la plancha
- 26:44temblando en cada movimiento, abajo de la trampilla que cubre
- 26:49el asador, distinguí brisnas de ceniza pegadas al metal,
- 26:54haciendo dibujos que no lograba descifrar en el bordillo.
- 26:58Marqué con un cuchillo las iniciales de mi padre, con la
- 27:02carne a medio cocer. Un escalofrío me recorrió la
- 27:05espalda. De pronto, un susurro rascó mis
- 27:09oídos. Marco, marco, alcé la mirada y
- 27:14abrí la boca con el asombro clavado en el pecho.
- 27:17Frente a mí estaba mi padre, válido y demacrado, con los ojos
- 27:22hundidos y la piel tornada en un tono ceniciento.
- 27:26Su ropa estaba empapada. El miedo que desprendía se
- 27:30condensaba en forma de sudor frío, sin articular palabra.
- 27:36Extendió la mano huesuda. Y señaló el trompo con un
- 27:40movimiento apenas perceptible. Quise retroceder, pero mis pies
- 27:47quedaron clavados al suelo. El fuego chisporroteó en la
- 27:51parrilla y las brasas prendieron con un tono a su lado casi
- 27:56sobrenatural. Sentí el retumbar de un latido
- 28:00que no era el mío, una fuerza profunda que apelmazaba el aire
- 28:05y sepultaba el sonido de la lluvia.
- 28:08El rostro de mi padre se transformó.
- 28:11Los párpados se alzaron dejando ver pupilas completamente negras
- 28:16y un brillo infame que heló mi sangre.
- 28:20Sus labios se entreabrían exhalando un susurro gutural,
- 28:24como un aliento de ceniza que emergía desde lo más hondo de la
- 28:29Tierra. En la calle, las farolas
- 28:33comenzaron a parpadear con un tintineo desesperado.
- 28:37El trompo giró con velocidad inhumana, haciendo volar chispas
- 28:42que trazaron destellos en el aire.
- 28:45Las ventiadoras se doblaron al viento y las sillas que nadie
- 28:49había dejado volteadas cayeron con un estruendo seco.
- 28:54Vi que mi padre se alzaba en el aire, flotando sobre el asador
- 28:59como engendrado por el fuego mismo.
- 29:02Su sombra se extendió como tentáculo sobre la plancha.
- 29:06Con un forcejeo interno alcé el Cuchillo Delgado que usaba para
- 29:10cortar la carne recordando las advertencias de mi abuela.
- 29:16Debes romper el Pacto antes de que el fuego consuma tu esencia
- 29:23con manos temblorosas. Acerqué el FILO encendido al
- 29:28centro de la carne, justo donde el sabor prohibido se
- 29:31concentraba. El viento se volvió más frío y
- 29:35escuché un coro ahogado de lamentos que parecía surgir de
- 29:39la misma Tierra. El comal comenzó a humear con un
- 29:44olor acre, a grasa carbonizada y a ceniza vieja.
- 29:48Corté con firmeza separando un pequeño trozo que cayó sobre la
- 29:52plancha con un siceo profundo. Entonces el grito de mi padre
- 29:58retumbó en mis oídos. Un alarido que desgarró el
- 30:02silencio de tepito y se perdió en los túneles de Alcántara.
- 30:07Sus ojos se encendieron en un fulgor último y con un empujón
- 30:12invisible descendió hacia el trompo, hundiéndose en las
- 30:16brasas, que lo convirtieron en una sombra incandescente.
- 30:21La carnicería terminó en 1 segundo.
- 30:24El fuego encogió su llama hasta desaparecer y las brasas se
- 30:28tornaron ceniza grisácea. El cuerpo de mi padre ya no
- 30:32existía como pulverizado por la efímera Butaca del infierno.
- 30:37Yo caí de rodillas con el cuchillo a un lado y las manos
- 30:42manchadas de hollín. La bombilla principal parpadeó
- 30:46una última vez antes de fundirse con un estallido sordo.
- 30:51El puesto quedó en penumbras, apenas iluminado por el
- 30:56resplandor confuso de las calles.
- 31:00Al amanecer, la gente se acercó con curiosidad, preguntando por
- 31:04qué el trompo ya no giraba. Por qué el aliento de aquella
- 31:08carne se había esfumado en la noche.
- 31:12Solo le respondí que el puesto necesitaba descanso y que
- 31:16regresaría mañana si el comal así lo permitía.
- 31:20Mientras guardaba la charola metálica y barría las cenizas,
- 31:25noté un billete de 50 pesos arrugado junto a la caja.
- 31:29Tomé el billete y lo doblé con cuidado.
- 31:32No podía contener la marca de la ceniza una mancha negra que
- 31:37parecía retorcerse como un remolino de lodo.
- 31:41Lo guarde en el bolsillo recordando la advertencia de mi
- 31:44padre, no dejes que el fuego vuelva a arder con la misma
- 31:48salsa. Desde entonces, el puesto
- 31:52permanece cerrado algunas noches.
- 31:55Ni mi abuela ni yo mencionamos el episodio.
- 31:59La gente murmura que algo ocurrió con el trompo al
- 32:02amanecer, que no hay sabor que valga la pena si la carne no
- 32:07trae consigo el peligro. Yo sigo viviendo en tepito
- 32:12recordando el susurro de la salsa, que me enseñó que el
- 32:16hambre puede ser una trampa letal cada vez que paso frente
- 32:22al puesto. En la madrugada, las brasas aún
- 32:26brillan con un fulgor tenue. Como si el pasado no quisiera
- 32:31dejar de girar el trompo. Querida Comunidad, espero que
- 32:40esta entrega les haya gustado. Es un honor para mí pasar un
- 32:44buen rato con ustedes. Muchas gracias por abrirme la
- 32:48puerta de su hogar. Por favor, no olviden dejarme
- 32:53sus comentarios. Esto nos ayuda a seguir trayendo
- 32:56mejor contenido. Me encanta leer sus experiencias
- 33:00y conocernos un poco más. Si el video les gustó, por
- 33:05favor, no duden en compartirlo con sus amigos.
- 33:08Esto nos ayuda a llegar a más personas y que la Comunidad siga
- 33:12creciendo. Un abrazo muy fuerte.
- 33:15Nos vemos en una próxima entrega.
- 33:18Esto fue inframundos relatos.