Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Algo Maligno Vive En El Bosque: Duendes Y Brujas Me Persiguieron - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, suscríbete,
- 0:08dale like y comparte. Cuando era niño, vivía en la
- 0:16zona poniente de Guadalajara. Hoy en día casi toda la
- 0:19ciudad está urbanizada. A causa de esto, a veces cuesta
- 0:23creer que en su mayoría, donde hoy se levantan centros
- 0:27comerciales y edificios de departamentos, todo era llano. Había riachuelos
- 0:33que primero fueron empedrados y después quedaron totalmente cubiertos por
- 0:37calles y carreteras. En la zona donde yo vivía de niño,
- 0:42solo existían unas cuantas casas y muchas rancherías. Casas donde
- 0:47las personas guardaban un poco de ganado y otras cosechaban
- 0:51algo de maíz y frijol. Los niños no estábamos atados
- 0:55ni al celular ni a la televisión, pues el primero
- 0:58no existía y la segunda era muy escasa, sobre todo
- 1:02la programación nacional y local. Incluso las películas eran algo
- 1:06que veíamos en grupo. A espaldas de mi casa, existía
- 1:11un lavadero comunitario, y si caminabas más hacia el norte,
- 1:15te encontrabas con una serie de norias, era curioso, pues
- 1:19éstas se encontraban totalmente descubiertas, y fácilmente podías caer dentro
- 1:24y estarse ahogando y gritando, sin que nadie pudiera oírte,
- 1:28sin embargo, esto fue algo que no ocurría muy seguido.
- 1:32Además rara vez acudían a ese sitio sin supervisión de
- 1:36algún adulto. Creo haber escuchado una vez a un tío
- 1:40abuelo decir, que donde existían cuerpos de agua, había duendes,
- 1:44así que nos advertía que no nos acercáramos a las norias.
- 1:49Yo no era un niño miedoso, a decir verdad, solía
- 1:52ser demasiado atrevido, cosa que me costó más de una
- 1:56buena tunda por parte de mis padres. Mis padres me
- 2:00llevaban a jugar fútbol a un campo cerca de una ranchería,
- 2:03como una tía era la dueña del equipo, siempre llegaba
- 2:07antes que todos, y una ocasión al llegar no la vimos.
- 2:11Un par de niños más grandes que yo, me dijeron
- 2:14que nos fuéramos a caminar al campo, porque lo más
- 2:17seguro era que ella no vendría. A mí la verdad
- 2:21ni me gustaba el fútbol, así que no me la
- 2:23pensé dos veces para hacerme la pinta. Caminamos hasta un riachuelo,
- 2:29donde construimos una presa utilizando piedras, regresamos al atardecer y
- 2:34ya en la entrada de la cuadra vimos que estaban
- 2:36reunidos nuestros padres y los demás niños que conocíamos. Yo
- 2:41me estaba preparando para recibir una buena tunda, pero los
- 2:45señores lo primero que nos preguntaron fue si no habíamos
- 2:48visto a Edgar y Lucy. Recuerdo muy bien que estos
- 2:52niños vivían justo al lado de mi casa. La verdad
- 2:56que ese día no los habíamos visto, así que después
- 2:59de confesar que no asistimos al fútbol, les dijimos que
- 3:03no los habíamos visto. Nos contaron que los niños se
- 3:07fueron a jugar en dirección a Las Norias, pero que
- 3:09ya habían revisado muy bien esa zona, y lo único
- 3:13que encontraron fue un moño que traía en el cabello
- 3:16la niña. Llegando a mi casa, recibí la peor tunda
- 3:20de mi vida, aparte me castigaron sin dejarme salir durante
- 3:24un mes. Como éramos muchos hermanos, mi madre pronto se
- 3:29olvidó de mi castigo y para no estarnos aguantando a
- 3:32todos en casa, me dio permiso de salir, siempre y
- 3:35cuando no me alejara de la cuadra. Recuerdo que los
- 3:39niños del barrio comentaron que de las norias salían duendes
- 3:43y que atrapaban a quien se dejara, los ahogaban y
- 3:46después les robaban el alma. Todos teníamos miedo, y duramos
- 3:51bastante tiempo para querer arrimarse a aquella zona, pero un
- 3:55día en Semana Santa, mi padre me pidió que le
- 3:57acompañara a un mandado a esa zona. Mi padre se
- 4:01metió a una casa, creo que le iban a vender
- 4:04unas cosas. Yo me quedé en la entrada de la casa,
- 4:08pues dentro había un tiradero y me daba miedo que
- 4:11algún bicho me picara. Me entretuve viendo el horizonte, vi
- 4:16una ardilla trepando a un árbol, cuando de repente noté
- 4:19a alguien, que en un principio pensé era un niño
- 4:22que arrastraba algo pesado. Mirando más a detalle vi que
- 4:27su rostro era como el de un anciano, y lo
- 4:29que arrastraba era una chiva muerta, el hombrecillo se dio
- 4:33cuenta que lo miraba, y dejó a la chiva y
- 4:35corrió hasta perderse en el campo. Yo en cambio corrí
- 4:40dentro de la casa para contarle a mi padre lo ocurrido,
- 4:43pero cuando salieron él y el señor con el que
- 4:45estaba realizando el negocio, la chiva ya no estaba, aunque
- 4:49sí un charco de sangre en el lugar donde había estado.
- 4:53Mi padre me dijo que eso pudo haber sido cualquier cosa,
- 4:56que tal vez un ladrón se robó un animal de
- 4:59algún vecino, no quise discutir con mi padre y preferí
- 5:03quedarme dentro de la casa en una silla. Aquella noche
- 5:07no pude dormir, escuchaba sonidos afuera de mi casa e
- 5:11imaginaba que en cualquier momento vería a ese maldito duende
- 5:14colgado de la viga de mi cuarto o que lo
- 5:17escucharía tocando mi puerta. Para mi suerte esto no ocurrió,
- 5:22sin embargo, con el pasar de los días, comenzamos a
- 5:25escuchar rumores acerca de que vieron algunos animales muertos flotando
- 5:30en los pozos, a todos les habían comido los ojos,
- 5:33las orejas y la lengua. Recuerdo haber escuchado a mi
- 5:37padre decir, que los peces se comen los tejidos más
- 5:40blandos de los cadáveres, pero en esos pozos no había
- 5:44ningún pez, tal vez renacuajos, ranas y sapos, pero no peces.
- 5:49Eso solo podías verlos en una presa, que se encontraba
- 5:52a unos cuantos kilómetros de ahí. De niño yo era
- 5:56bastante morboso, así que varios niños y yo, nos escapamos
- 6:01después de clases para ver con nuestros propios ojos, a
- 6:04los animales flotando en las norias, cuando llegamos ya no
- 6:07había nada, solo uno de los dueños del terreno, levantó
- 6:11una malla alrededor del perímetro, pero esta era demasiado débil
- 6:15y le faltaban pedazos. Nosotros la atravesamos fácilmente, por eso
- 6:21nos dimos cuenta que ya no había animales dentro del pozo,
- 6:24pero uno de ellos estaba aún teñido de rojo, a
- 6:27causa de la sangre del animal que estuvo ahí. Decepcionados,
- 6:32comenzamos el camino de regreso a casa, tomamos otro camino,
- 6:37uno por donde se estaba levantando un pequeño templo, ahí
- 6:40vimos en uno de los cimientos, algo que en un
- 6:43principio pensamos era un muñeco viejo. Nos acercamos a ver,
- 6:48tenía ropa hecha como de terciopelo verde, un sombrero en
- 6:52punta y una cara demoníaca. Parecía una calavera, solo el
- 6:57rostro parecía el de un niño sonriente, uno de los
- 7:00niños notó que la cara era realmente una máscara de porcelana.
- 7:05Al retirarla, vimos que realmente no se trataba de un
- 7:08muñeco ni juguete alguno, sino una especie de momia de
- 7:12una persona pequeña. Recuerdo muy bien sus facciones, no parecían
- 7:17las de un niño, sino las de una persona ya
- 7:20muy mayor, pero con grandes diferencias que no sabría explicar,
- 7:24era como si ese cuerpo no perteneciera al de un
- 7:27ser humano. Nos echamos hacia atrás, y comenzamos a escuchar
- 7:31el sonido de un cascabel, cuando nos volvimos a asomar,
- 7:35el pequeño cuerpo había desaparecido, dejando solo ese extraño bastón
- 7:40y un agujero pequeño y profundo en la tierra. A
- 7:43uno de los niños se le ocurrió llevar el bastón
- 7:46consigo para enseñárselo a su abuelo, a quien le encantaba
- 7:49contarnos historias de la antigüedad. Nos dirigimos a la casa
- 7:54del abuelo de inmediato a ver si él nos podría
- 7:57ofrecer alguna respuesta acerca de tan extraño bastón. Encontramos al
- 8:02señor desgranando maíz y al vernos aprovechó para ponernos a ayudarle.
- 8:08Le entregamos el bastón, y después de mirarlo por apenas
- 8:11un par de segundos, nos pidió que lo devolviéramos al
- 8:14agujero inmundo de donde lo sacamos. Le pedimos que nos
- 8:19contara lo que sabía acerca del objeto en cuestión, a
- 8:22lo que el Señor nos contestó que estábamos mejor sin
- 8:25saber nada sobre el tema, luego nos sugirió mantenernos alejados
- 8:29del lugar donde encontramos ese objeto. Nosotros le dijimos que
- 8:34lo encontramos en uno de los cimientos de la nueva iglesia,
- 8:36que estaban construyendo cerca de las Norias. El Señor al
- 8:41notar nuestra insistencia, se dio ante nuestra petición, de que
- 8:45nos contara sobre él porque le daba tanto miedo ese bastón.
- 8:50Nos dijo que la oscuridad oculta una maldad sin nombre
- 8:53que habita en los lugares más profundos de la tierra
- 8:56y que debajo de nuestras casas existen mantos de agua
- 9:00que conectan con estos lugares de las profundidades, que siempre
- 9:04terminan siendo arrojados a la superficie. Siendo él un niño,
- 9:09cuando apenas se estaban levantando las primeras construcciones de esa
- 9:13zona de Guadalajara, descubrió algo demasiado terrible. El Señor nos
- 9:18contó que cuando era niño, junto con unos amigos, se
- 9:22aventuró a explorar las norias y los alrededores, a pesar
- 9:25de las advertencias de los adultos. Encontraron un túnel escondido
- 9:30bajo una de las norias que por aquel entonces se
- 9:33encontraba seca. Decidieron adentrarse en él, con la curiosidad propia
- 9:38de la infancia, lo que descubrieron ahí fue más allá
- 9:42de sus peores pesadillas. Dentro del túnel, se encontraron con
- 9:47una serie de cámaras subterráneas donde había extrañas figuras encerradas
- 9:51en jaulas de hueso y piel, con rostros deformes y
- 9:54ojos sin brillo. Aquellas criaturas emitían gemidos y lamentos que
- 9:59helaban la sangre, y el aire estaba cargado de un
- 10:02olor a podredumbre y humedad. En el centro de la
- 10:06última cámara, encontraron un altar oscuro donde reposaba el bastón
- 10:10que nosotros habíamos encontrado, sobre el altar, se encontraba una
- 10:15criatura pequeña que pensaban estaba momificada, pues el color de
- 10:19su piel era acartonado, además de los ojos sin brillo,
- 10:23lo peor de todo, es que sobre las piernas de
- 10:25ese demoníaco ser, se encontraba el cuerpo de un niño
- 10:30vestido a la usanza de los indígenas. No nos quiso
- 10:34seguir contando, pero nos volvió a advertir que regresáramos ese
- 10:38bastón al lugar de donde lo sacamos, además de que
- 10:41nos mantuviéramos alejados de las norias, pues ese tipo de
- 10:45criatura era atraída por la luz que cargan todos los niños,
- 10:49ya que es muy necesaria para ellos, para poder existir
- 10:52en nuestro plano de existencia. No dejaron el bastón donde
- 10:56lo encontraron, sino que lo pusieron dentro de un bote
- 11:00de basura afuera de una escuela. Aquella noche tuve una
- 11:04terrible pesadilla, salía a la sala de mi casa y
- 11:07encontraba todo cubierto por un moho de color grisáceo, y
- 11:11llegando a la sala principal, veía los cadáveres de un
- 11:14par de gatitos que tuve, que desaparecieron, pegados a la pared,
- 11:18y en el sillón favorito de mi padre, a modo
- 11:21de trono, estaba sentado ese ser, del que nos habló
- 11:26el abuelo de mi amigo. Poseía una cabeza enorme y
- 11:30un cuerpo pequeño, llevaba fuego en los ojos, su nariz
- 11:33era larga y puntiaguda, y sentado frente a él, un bebé,
- 11:37a quien se comía de un solo bocado. En ese
- 11:41momento me desperté gritando, no tardó en entrar mi madre
- 11:44a mi cuarto, y apenas encendió la luz y vio
- 11:47con horror, como al pie de mi cama, se encontraba
- 11:50un pequeño zapato de tela, puntiagudo y con un par
- 11:54de cascabeles en los tobillos. Esto me causó más miedo aún,
- 11:59pues aunque no había visto algo parecido en sueños, ni
- 12:02aquella tarde mientras esperaba a mi padre, sabía por algunos
- 12:06libros de cuentos, que de esta manera se vestían los duendes.
- 12:11Mi madre tiró el zapato a la basura, y no
- 12:13creyó que aparecieron mágicamente, sino que me echó la culpa,
- 12:17dijo que probablemente yo me lo había encontrado en alguna
- 12:20parte y no lo recordaba. Cuando éramos niños, agarrábamos temporadas
- 12:26de juegos, y por un tiempo nos olvidamos del asunto
- 12:29de la noria, comenzamos a entretenernos con algo bastante peligroso.
- 12:34Como cerca de la casa pasaba el tren, y en
- 12:37este tramo bajaba mucho su velocidad, saltábamos a uno de
- 12:41los vagones, la adrenalina que sentíamos al hacerlo, era tal,
- 12:45que no medimos el peligro. Una vez que estábamos adentro,
- 12:50saltábamos justo antes de llegar a una curva, saltábamos, pues
- 12:54a esta altura el tren comenzaba a agarrar de nuevo velocidad,
- 12:58y de no hacerlo, quién sabe hasta dónde nos llevaría.
- 13:02Durante una ocasión, saltamos como siempre, y todos saltaron antes,
- 13:07yo me quedé, pues sentía algo de pánico, cosa que
- 13:10era estúpida, pues ya en varias ocasiones había saltado, pero
- 13:14en esta ocasión, no sé qué ocurrió, pero el caso
- 13:18es que me quedé arriba del tren y cuando ya
- 13:20no vi a mis amigos, lancé un grito de desesperación.
- 13:24Cuando al fin tuve el valor suficiente para arrojarme, ya
- 13:28había alcanzado algo de velocidad, esto causó que al caer
- 13:31por la ladera, rodara sin control, causando grandes raspones y golpes,
- 13:36de pura suerte no me quebré un hueso. Rodé y rodé,
- 13:41hasta que al fin pude detenerme, me puse en pie
- 13:44y me eché a llorar, luego caminé hasta perderme. Comencé
- 13:49a llamar a gritos a mis amigos, pero nadie vino
- 13:51en mi auxilio, entré en pánico al no reconocer el
- 13:55lugar y estaba rodeado por la hierba alta y no
- 13:57miré ninguna casa por ningún lado. Quise regresar a seguir
- 14:02las líneas del tren, pero había caminado tanto que ya
- 14:06no alcanzaba a verlas. Cuando me puse a llorar de nuevo,
- 14:10escuché unas voces a unos metros de mí, rápidamente corría
- 14:14a asomarme, tenía la esperanza de encontrar a algún adulto
- 14:17que me ayudara a regresar a mi casa.¿ Cuál sería
- 14:22mi sorpresa? Que lo que encontré fue de lo más extraño.
- 14:26Cuando estuve más cerca, escuché a un caballo relinchando desesperadamente,
- 14:31el animal forcejeaba con tanta fuerza que tuve miedo de
- 14:35acercarme mucho, me quedé detrás de un árbol y sacando
- 14:38la cabeza, vi lo que ocurría. Cuatro hombrecitos, como el
- 14:43de mi sueño, estaban molestando al pobre caballo, uno de
- 14:47ellos intentaba domarlo y los demás le picaban los ojos,
- 14:50le jalaban el cabello y las orejas, el pobre caballo
- 14:54lucía muy espantado. Yo me eché para atrás, pero algo
- 14:59me jaló de los pies, causando que cayera al piso
- 15:02y me golpeara de nuevo. Miré que era aquello que
- 15:05me había derribado, y para mi terror, era uno de
- 15:09esos sombrecillos. De manera inconsciente le di una patada en
- 15:13la cara y corrí hasta alejarme de ahí. Sin que
- 15:16lo esperara, llegué de nuevo a las vías y me
- 15:19encontré con mis amigos, que estaban demasiado asustados por mí.
- 15:24Les conté lo ocurrido con el caballo, pero nadie quiso
- 15:27ir a ver qué era lo que ocurría. Regresamos a
- 15:31casa y a partir de ese día, mejor ya no
- 15:34regresamos a subirnos al tren. Sin embargo, los encuentros con
- 15:38los duendes continuaron. Todos los niños pensábamos que el problema
- 15:42no eran las norias, sino nosotros, que de cierta manera
- 15:46nos estaban persiguiendo. Ignoro cómo funcionan ese tipo de seres,
- 15:51pero no todo el tiempo los veíamos, ni nos acechaban,
- 15:55pero cada que nos olvidábamos del asunto, de nuevo pasaba algo,
- 15:59ya fuera de forma directa, o simples rumores de que
- 16:02los habían visto o atacado. Recuerdo haber escuchado a una
- 16:07tía contar que uno de esos duendes salió de un
- 16:10desagüe para morderle el tobillo izquierdo, recuerdo haber visto su herida,
- 16:15y era demasiado extraña como para haber sido causada por
- 16:18un animal salvaje. Por aquellas fechas cerraron varias norias y
- 16:24levantaron una especie de salón de eventos en un terreno
- 16:28justo a un lado. Se dio la ocasión de que
- 16:31un primo cumplió años y su familia le rentó ese
- 16:34espacio y nos invitó. Antes no era como hoy en día,
- 16:39que las terrazas tienen alberca y si no hay alberca
- 16:43rentan brincolines y ese tipo de artefactos para entretener a
- 16:47los niños, entonces teníamos que tener ingenio para entretenernos. Un
- 16:52rato mis tíos organizaron juegos, pero no duró mucho tiempo,
- 16:57terminamos jugando a las escondidas en el terreno de al lado,
- 17:00aprovechando que la hierba estaba alta. Recuerdo muy bien que
- 17:05estaba por oscurecer. Yo me escondí muy cerca de una
- 17:09de las norias, que ahora se encontraban cerradas y encerradas
- 17:13con alambre de púas, aproveché que en esa zona la
- 17:16maleza era más densa, me puse de cuclillas y me
- 17:19quedé mirando a que pasara el niño que estaba buscando.
- 17:23En eso vi de repente pararse a lo que me
- 17:25pareció otro niño, y le dije que se sentara, porque
- 17:29si no nos iban a encontrar. En eso, él se
- 17:33agachó conmigo, y por unos segundos, su rostro se iluminó,
- 17:37todo para darme cuenta con horror de que no era
- 17:40un niño, sino uno de esos malditos duendes con cara
- 17:43de viejecito. El duende se veía tan asustado como yo,
- 17:48y apenas me reconoció, se echó a correr en dirección
- 17:51contraria a mí. Yo hice lo mismo, me devolví a
- 17:55buscar a mis padres, pues, aunque no era la primera
- 17:59vez que los veía, nunca me había acercado tanto. El
- 18:03resto de niños ni se dio cuenta de lo que
- 18:05me estaba ocurriendo. Justo fuera del salón de eventos, tropecé
- 18:10con el bastón que aquel niño tomó del cadáver que
- 18:13encontramos cerca del templo. Ni siquiera lo quise levantar, así
- 18:18que de una patada lo arrojé hasta una boca de
- 18:20tormenta en la calle. Apenas golpeó la reja que impedía
- 18:25la entrada de basura, vi como dentro salían varias manos
- 18:28pequeñas y tomaban el bastón. Entré de inmediato al salón
- 18:33y les pedí a mis padres que nos fuéramos a
- 18:35la casa, pero ellos no quisieron, así que pasé el
- 18:38resto de la fiesta sentado en silla, siempre mirando debajo
- 18:42del mantel de la mesa, pues pensaba que en cualquier
- 18:45momento me atacaría uno de esos seres. Con el pasar
- 18:50de los días, les conté a los chicos lo que
- 18:52ocurrió durante la fiesta, todos comenzaron a contar las historias
- 18:56de sus encuentros con estos malditos duendes. Uno de los
- 19:00niños tuvo la idea de ir a las norias para
- 19:03arrojar varios barrenos y cohetes, pues creía que esto lograría
- 19:07ahuyentarlos de una vez por todas. Había una señora cerca
- 19:12de la escuela que nos vendía este tipo de pirotecnia
- 19:16siempre y cuando le guardáramos el secreto. Compramos los barrenos
- 19:20más potentes que tenía, en total fueron cinco. Así, armados
- 19:26con la bolsa de explosivos, una caja de cerillos y
- 19:29unas resorteras, nos acercamos a las norias. Fue un poco
- 19:34difícil lograr entrar, pero con el uso de unas pinzas,
- 19:38logramos cortar un agujero en el alambrado lo suficientemente grande
- 19:41para poder entrar. Yo no encendí ningún explosivo porque les
- 19:45tenía miedo, así que me quedé afuera, apuntando con la resortera.
- 19:51Encendieron los explosivos y arrojaron dentro de la primera noria,
- 19:54y como era de esperarse, no encendió porque dentro había agua,
- 19:59aún así, los niños quisieron intentar con las otras dos,
- 20:03pues decían que una debería estar seca, y era precisamente esa,
- 20:07en la que vivían los duendes. Lo intentamos en otra noria,
- 20:11y en este pozo resonó con mucha fuerza la explosión
- 20:15del barreno, segundos después escuchamos gritos y varias frases, pero
- 20:19en otro idioma. Los niños corrieron, pero después de un
- 20:24par de segundos, escuchamos las mismas voces entre la hierba,
- 20:27y aunque no los veíamos, sabíamos que iban detrás de nosotros.
- 20:33Recuerdo haber visto cómo arrastraron a varios de los niños
- 20:36por la maleza, yo intenté disparar mi resortera, pero ni
- 20:40siquiera veía un blanco fijo al cual atacar, además sentía
- 20:44mucho miedo de terminar descalabrando a uno de los niños.
- 20:49Al final no regresamos todos los niños, y estábamos planeando
- 20:53ir a buscarlos, cuando llegaron al fin, estaban completamente asustados,
- 20:58dijeron que los duendes intentaron arrastrarlos y meterlos por otros pozos,
- 21:02que no habíamos visto, pero que gracias a que de
- 21:05la nada aparecieron dos perros enormes que se les echaron
- 21:08encima a los duendes. Lograron escapar. A partir de esto,
- 21:14sufrimos mucho acoso por parte de estas criaturas. Yo por
- 21:19mi parte, cada que me quedaba solo escuchaba sus voces
- 21:22y miraba aterrado, como algunos objetos se movían solos y
- 21:26como se empezaron a desaparecer cosas, como las llaves de
- 21:30mis padres, lo mismo algunas joyas de mi madre. Recuerdo
- 21:34que teníamos una pecera con al menos doce peces, de
- 21:38los cuales desaparecieron de la noche a la mañana al
- 21:41menos cinco, yo escuché una voz que me dijo al oído,
- 21:44que pronto vendrían también por mí, y de la misma
- 21:47manera en que desaparecieron los peces, desaparecería yo también. Mis
- 21:53padres me culparon por algunas de las cosas que desaparecieron,
- 21:56y cuando yo les dije que habían sido los duendes,
- 21:59sólo se burlaron de mí. Lo curioso del asunto era
- 22:04que mis padres sí solían creer en este tipo de
- 22:06fenómenos extraños, pero se negaban a creerme ni siquiera cuando
- 22:11ellos mismos estaban siendo testigos de que las cosas no
- 22:14estaban normales. Era como si un velo no les dejara
- 22:17entender qué era lo que estaba ocurriendo. Todo cambió respecto
- 22:22a mis padres cuando comenzaron a amanecer unas hojas de
- 22:25papeles con unas pequeñas letras marcadas en color rojo. Aquí
- 22:31fue donde sí comenzaron a preocuparse, pues la caligrafía con
- 22:34que había sido escrita la nota no era parecida a
- 22:37la de nadie de la casa y mi madre sabía
- 22:40mucho sobre ello, ya que era maestra de español a
- 22:43nivel secundaria. Después de hablar con los padres de los
- 22:47demás niños, todos coincidían en que también estaban siendo acechados
- 22:52por estos seres. Para esta altura del problema, interfirió el
- 22:57abuelo del niño, que nos dijo que nos deshiciéramos del bastón,
- 23:01según supe, este señor les hizo un tipo de ofrenda
- 23:04a los duendes, y se los dejó junto a la noria.
- 23:08No sé si la ofrenda del señor habrá funcionado, pues
- 23:11al poco tiempo nos fuimos a vivir a Nayarit, y
- 23:14cuando tuve la oportunidad de regresar, ya tenía cerca de
- 23:17cuarenta años, y me encontré con que ya todo estaba construido.
- 23:22Hoy en día me pregunto si las personas que viven
- 23:25actualmente en esas casas modernas y departamentos no serán visitados
- 23:30por esos duendes demoníacos. Cuando tenía 10 años, la emoción palpitaba
- 23:42en mi pecho con la fuerza de un corazón enloquecido.
- 23:45Mis padres, tras muchos ruegos y promesas de buen comportamiento,
- 23:50finalmente habían dejado pasar unos días en casa de mi
- 23:53primo Román. La última vez que nos vimos, él y
- 23:56yo éramos inseparables, pero dos años atrás. Sus padres tuvieron
- 24:01que mudarse debido a compromisos laborales y nuestra conexión se
- 24:05desvaneció con la distancia. El día prometido llegó y mi
- 24:09padre se encargó de llevarme a casa de mis tíos.
- 24:12El recibimiento fue efusivo. Mi primo me recibió con una
- 24:16sonrisa que no había cambiado desde la última vez que
- 24:19nos vimos. Me llevó a su habitación para que me
- 24:22instalara y mientras desempacaba mis cosas, no pude evitar notar
- 24:26unos dibujos pegados en la pared. Román no era un
- 24:30gran artista, pero disfrutaba plasmar su imaginación en papel, sin embargo,
- 24:35lo que me encontré no era la típica galería de
- 24:38dibujos infantiles en las hojas. Su figura estaba rodeada por
- 24:42lo que inicialmente creí que eran insectos exageradamente grandes, pero
- 24:46al observar con más detenimiento. Me di cuenta de que
- 24:50se trataba de pequeñas criaturas aladas, como diminutas personas con alas,
- 24:55algunos dibujos mostraban esas extrañas figuras rodeando a un perro,
- 25:00que por la expresión en su rostro dibujado, no parecía
- 25:03estar muy feliz. Mis ojos recorrían los trazos mientras la
- 25:08extrañeza se apoderaba de mí, que eran esas criaturas.¿ Román
- 25:12había desarrollado alguna fascinación por las hadas o seres míticos?,
- 25:17Pero eso no tenía sentido, aunque sólo tenía diez años,
- 25:21sabía que las hadas no eran reales. La tarde avanzaba,
- 25:26y con una mezcla de intriga y nerviosismo, pregunté a
- 25:29Román acerca de sus extraños dibujos y su respuesta fue inquietante,
- 25:34me dijo que en el bosque cercano, el mismo bosque
- 25:37del cual habíamos hablado tanto en nuestras cartas, vivían esas criaturas,
- 25:41insistía en que eran seres mágicos, mitad insecto. mitad humano
- 25:47y que sólo podían ser vistos por aquellos que eran elegidos.
- 25:52Aunque mi mente infantil estaba llena de escepticismo, la curiosidad
- 25:56ganó la batalla. Esa tarde, Román me llevó al bosque,
- 25:59el lugar de nuestras futuras aventuras y entre los árboles
- 26:03altos y el susurro del viento. Sentí una extraña energía
- 26:07que no podía describir. El sol se filtraba a través
- 26:10de las hojas. creando un juego de luces y sombras
- 26:14que añadía un toque mágico al lugar. Román señaló hacia
- 26:18un rincón del bosque, insistiendo en que era ahí donde
- 26:22las criaturas mágicas solían congregarse, mientras explorábamos, me di cuenta
- 26:27de sombras que se movían en la periferia de mi visión,
- 26:30pero cada vez que volteaba para mirar, no había nada,
- 26:33supuse que mi mente infantil estaba jugando trucos. Después de
- 26:38que le dije a Román que no creía en sus
- 26:40historias y sugerí que volviéramos a la casa, su reacción
- 26:44fue inesperada, en lugar de asentir y aceptar mi propuesta,
- 26:47me desafió a una carrera a través del bosque. Antes
- 26:51de que pudiera siquiera aceptar o declinar, Román se lanzó
- 26:54a correr entre los árboles, dejándome parado en un estado
- 26:59de desconcierto. La sorpresa se convirtió en determinación y sin
- 27:04pensarlo dos veces, me lancé a correr tras él, la
- 27:07penumbra del bosque rodeaba cada rincón y los rayos del
- 27:10sol comenzaban a filtrarse entre las hojas, creando un mosaico
- 27:14de luz y sombra en el suelo del bosque. A
- 27:18pesar de mis esfuerzos, Román estaba a una distancia cada
- 27:21vez mayor, sus piernas parecían impulsadas por una fuerza sobrenatural
- 27:26y a medida que avanzábamos entre los árboles, la sensación
- 27:29de ser observado se intensificaba, cada paso se volvía más
- 27:33pesado y mi respiración se aceleraba mientras intentaba alcanzar a
- 27:37mi primo y... En un momento lo perdí de vista.
- 27:42Los árboles se cerraron a mi alrededor y las risas
- 27:45de Román se desvanecieron en la distancia. Llamé su nombre
- 27:49varias veces, pero sólo el eco de mi voz respondió.
- 27:52La preocupación se apoderó de mí mientras caminaba sólo entre
- 27:55los árboles, aún envuelto en la sombra del bosque. Persistí,
- 28:00esperando encontrar a Román detrás de cada árbol y en
- 28:04cada curva del sendero, pero mi búsqueda resultó infructuosa. La
- 28:08sensación de ser observado no me abandonaba y de pronto
- 28:11unos susurros leves comenzaron a filtrarse. Decidí seguir los susurros,
- 28:16que parecían provenir de un punto específico en el bosque.
- 28:20Mis pasos resonaban en el suelo cubierto de hojas secas
- 28:24y a medida que me acercaba, la voz se hizo
- 28:26más clara, sin embargo, algo era extraño, aunque la voz
- 28:30parecía entablar una conversación, no podía distinguir otra voz que respondiera,
- 28:35era como si la primera voz hablara consigo misma. La
- 28:40intriga me llevó más cerca, entre sombras danzantes y árboles,
- 28:44los leves susurros se volvieron más definidos, aunque aún incomprensibles,
- 28:48al acercarme, comencé a escuchar palabras sueltas, fragmentos de una
- 28:53conversación que no lograba entender del todo. Apenas unos metros
- 28:58más y estaría frente a la fuente de aquel extraño monólogo,
- 29:02pero antes de llegar, Román saltó de detrás de un árbol,
- 29:06imitando un rugido para asustarme, el sobresalto se apoderó de
- 29:10mí y mi corazón latía con fuerza en mi pecho.
- 29:13Román comenzó a reír, pero mi diversión se desvaneció rápidamente,
- 29:18lo miré con seriedad y le pregunté si él era
- 29:20el que estaba hablando y con quién, Román aún riendo,
- 29:24negó cualquier interacción con otra voz. aseguró no hablar con
- 29:29nadie más que conmigo, al mismo tiempo que me cuestionaba
- 29:32si me había asustado, mostraba una expresión de sorpresa ante
- 29:36mi preocupación. Aunque mi primo insistía en que no había
- 29:40hablado con nadie más, la sensación de inquietud persistía en
- 29:44mi interior, la conexión con Román, que una vez fue
- 29:47tan fuerte, ahora parecía haberse debilitado. Le dije que sería
- 29:52mejor regresar a la casa, de vuelta en la casa,
- 29:55tratamos de retomar nuestras actividades normales. pero la atmósfera había cambiado,
- 30:01la conexión entre nosotros ya no era la misma y
- 30:04la sombra de lo desconocido continuaba acechándonos, la noche cayó
- 30:08y mientras intentaba dormir en la habitación de Román, las
- 30:11imágenes de las sombras y los susurros en el bosque
- 30:14regresaron a mí como un eco incesante. Al día siguiente,
- 30:19mientras compartíamos el desayuno, Román notó mi semblante serio y
- 30:23no pudo evitar hacer un comentario al respecto, mientras masticaba
- 30:27un trozo de tostada. Soltó una risa burlona y mencionó
- 30:31que parecía que me lo había tomado demasiado en serio
- 30:34el día anterior, aseguró que todo el asunto de las
- 30:37hadas y criaturas del bosque era sólo una broma, y
- 30:41su sorpresa ante mi aparente credulidad se dibujó en su rostro.
- 30:46Aunque una parte de mí no estaba completamente convencida por
- 30:50las palabras de Román, decidí tomármelo con ligereza, reí y asentí,
- 30:55actuando como si el incidente del día anterior no hubiera
- 30:58dejado huella en mí. El resto del día transcurrió de
- 31:01manera agradable, jugamos, nos reímos y disfrutamos como en los
- 31:05viejos tiempos, sin embargo. A medida que la tarde cedía
- 31:10paso a la noche, Román volvió a mencionar el bosque.
- 31:14Esta vez, su propuesta fue más atrevida, acampar en el bosque,
- 31:18aseguró tener un pequeño refugio en el cual la experiencia
- 31:22sería increíble, ante mi indecisión, sugirió pedir permiso a sus padres,
- 31:27argumentando que ellos aceptarían sin problemas, ya que lo hacía
- 31:31todo el tiempo y en esta ocasión. Sus palabras eran
- 31:36ciertas y mis tíos accedieron sin tomar mayor importancia a
- 31:39la propuesta. De nuevo, nos aventuramos en el bosque, caminamos
- 31:44durante mucho tiempo hasta llegar a un sitio especial, donde
- 31:48Román afirmaba tener su escondite secreto, al adentrarnos, pude ver
- 31:52con más detalle el lugar. El refugio estaba construido con
- 31:56ramas y costales, creando una estructura rústica pero funcional, Román
- 32:01se apresuró a entrar. Entusiasmado por mostrarme el interior del fuerte,
- 32:06mientras yo examinaba el entorno con mayor detenimiento. Las ramas
- 32:11de los árboles cercanos estaban adornadas con lo que parecían
- 32:15ser atrapasueños hechos a mano, sus hilos y plumas se
- 32:18movían suavemente con la brisa, en el suelo, montones de
- 32:22rocas apiladas captaron mi atención, desde la más grande hasta
- 32:26la más pequeña, formaban extrañas figuras y patrones que no
- 32:30lograba descifrar completamente. Aunque el lugar tenía una sensación peculiar,
- 32:36una sensación incómoda se apoderó de mí, las sombras danzaban
- 32:39en las rendijas de las ramas y la luz del
- 32:41atardecer pintaba un cuadro intrigante pero inquietante. Los atrapasueños se
- 32:47movían como si tuvieran vida propia y las piedras apiladas
- 32:50en el suelo parecían tener un propósito más allá de
- 32:53ser simples montones. Román, aún dentro del refugio, me llamó
- 32:59para unirme a él y al entrar, noté que el
- 33:01interior estaba decorado de manera similar, con más atrapasueños colgando
- 33:06del techo improvisado. Una lámpara de mano parpadeaba en la penumbra,
- 33:10proyectando sombras en las paredes. De pronto, mi primo volvió
- 33:15a mencionar a las hadas, asegurando que lo que me
- 33:18había dicho esa mañana no era cierto, que las hadas
- 33:21eran reales y que esa noche yo podría verlas. Román
- 33:25estaba emocionado, hablando sobre las noches mágicas que había pasado
- 33:29ahí y cómo las hadas y criaturas del bosque eran
- 33:32sus amigas. A pesar de sus palabras, no podía quitarme
- 33:37la incomodidad que sentía, cada movimiento de sombras, cada susurro
- 33:41de la brisa contribuía a mi malestar, mientras Román seguía entusiasmado.
- 33:46Yo me preguntaba qué secreto se escondía realmente aquel refugio
- 33:50en el corazón del bosque. La noche avanzó y Román
- 33:54sugirió salir a explorar el bosque en busca de las
- 33:56criaturas mágicas, aunque mi escepticismo persistía, decidí acompañarlo, tratando de
- 34:02apagar la inquietud que ardía en mi interior. Mientras caminábamos
- 34:06entre los árboles, las sombras se cerraban a nuestro alrededor
- 34:10y los atrapasueños tintineaban suavemente. A medida que explorábamos, Román
- 34:16comenzó a hablar de las hadas como si fueran amigas cercanas,
- 34:19asignándoles nombres y atribuyéndoles personalidades, aunque intenté seguirle el juego.
- 34:25Una parte de mí no podía evitar sentir que las
- 34:28sombras del bosque escondían secretos más oscuros. Con cada paso
- 34:32en la oscuridad del bosque, las sombras parecían cobrar vida propia.
- 34:37Román continuaba su narrativa entusiasta sobre las criaturas mágicas, pero
- 34:41mi mente luchaba contra la creciente inquietud. A pesar de
- 34:45sus historias coloridas, no podía sacudir la sensación de que
- 34:49algo más acechaba en las sombras. Algo que escapaba a
- 34:53la explicación de la fantasía. El bosque tomaba una atmósfera misteriosa.
- 34:59Mientras avanzábamos entre los árboles, Román señalaba hacia lugares específicos,
- 35:03alegando que ahí había visto hadas y figuras mágicas. Sin embargo,
- 35:08mis ojos no lograban distinguir nada más allá de las
- 35:12sombras que se cerraban a nuestro alrededor. En un momento,
- 35:16Román señaló hacia un claro iluminado por la luz de
- 35:19la luna, según él, era el lugar donde las hadas
- 35:22solían congregarse, nos acercamos con cautela y mientras avanzábamos, percibíamos
- 35:28susurros que flotaban en el aire, eran murmullos ininteligibles que
- 35:32se mezclaban con el susurro del viento entre las hojas.
- 35:36Llegamos al claro, y aunque mis ojos escudriñaron cada rincón,
- 35:40no encontré ninguna evidencia de las criaturas mágicas que Román
- 35:44describía con tanta ilusión. Las sombras se extendían sobre la
- 35:48hierba y la quietud de la noche aumentaba la sensación
- 35:50de misterio que rodeaba el lugar. Román insistió en que
- 35:55debíamos quedarnos ahí, esperando a que las hadas hicieran su aparición.
- 35:59Aunque mi escepticismo se mantenía firme, decidí jugar el juego
- 36:03y me senté junto a él en el claro. El
- 36:05murmullo de los susurros se intensificó, como si el bosque
- 36:09mismo estuviera intentando comunicarse con nosotros. A medida que esperábamos,
- 36:15Román compartió más historias, mezclando la fantasía con la realidad,
- 36:19de una manera que comenzaba a desdibujar las líneas entre
- 36:23ambos mundos. Mientras hablaba, una figura fugaz pareció moverse en
- 36:27la periferia de mi visión, mis ojos se enfocaron rápidamente,
- 36:32pero la sombra desapareció en la oscuridad antes de que
- 36:35pudiera identificarla. Entusiasmado, Román me cuestionó si había visto aquello.
- 36:41Al mismo tiempo que me aseguraba que habían sido las hadas,
- 36:45no podía estar seguro de lo que había visto y
- 36:47una sensación incómoda se arraigó más profundamente en mi ser.
- 36:51Sin embargo, asentí, tratando de sumergirme en la narrativa de
- 36:55mi primo. A medida que avanzaba la noche, las sombras
- 37:00del bosque comenzaron a adquirir formas más definidas en mi mente,
- 37:04las ramas crujían y susurros ininteligibles rodeaban el aire. Román
- 37:08parecía completamente inmerso en la fantasía, pero yo luchaba contra
- 37:12la sensación de que algo más estaba presente, algo que
- 37:16no encajaba con su narrativa alegre. Finalmente, Román propuso regresar
- 37:22al refugio antes de la medianoche, argumentando que las hadas
- 37:25solían retirarse a esa hora, aunque la parte racional de
- 37:29mí quería rechazar la idea. Decidí seguir a Román de
- 37:33vuelta al lugar del refugio. Cuando llegamos, el refugio estaba
- 37:38envuelto en sombras y la lámpara de mano titilaba débilmente
- 37:41en su interior. Román entró primero, con su entusiasmo sin disminuir,
- 37:46mientras yo me detenía un momento afuera, observando los atrapasueños
- 37:50mecerse con la brisa nocturna. Al entrar, noté que Román
- 37:55había encendido unas velas y la tenue luz iluminaba la
- 37:58habitación de manera etérea, los atrapasueños colgaban del techo, sus
- 38:02hilos se movían suavemente y Román se sentó en un rincón,
- 38:06con una expresión de éxtasis. La noche avanzaba y a
- 38:10pesar de la extrañeza del lugar, decidí unirme nuevamente a
- 38:14Román en el interior del refugio. La lámpara de mano
- 38:17arrojaba sombras sobre las paredes y Román continuaba inmerso en
- 38:21su mundo de hadas y criaturas mágicas. La lámpara de
- 38:25mano parpadeó un momento antes de apagarse por completo, sumiendo
- 38:30todo en la oscuridad, un silencio tenso llenó el espacio,
- 38:33sólo interrumpido por los susurros del bosque exterior. La incomodidad
- 38:38se apoderó de mí, mientras mis ojos se ajustaban a
- 38:41la oscuridad. Román, ajeno a mi creciente inquietud, murmuró algo
- 38:46sobre la magia de la noche y como las hadas
- 38:48eran guardianas de secretos antiguos, intenté mantener la compostura, pero
- 38:53una parte de mí ansiaba la salida de aquel lugar,
- 38:56aunque no podía explicar exactamente por qué, sentía que algo
- 39:00no estaba bien. Que las sombras del bosque escondían verdades
- 39:05más profundas y oscuras de las que estaba dispuesto a descubrir.
- 39:09A pesar de la oscuridad que envolvía el refugio y
- 39:12la incomodidad que se aferraba a mi ser, decidí permanecer
- 39:16ahí con Román, mientras él continuaba inmerso en su narrativa,
- 39:20sobre las hadas y sus misterios, ajeno a la creciente
- 39:23tensión en el aire. Mientras mis ojos se acostumbraban a
- 39:27la oscuridad, comencé a notar detalles inquietantes en el refugio,
- 39:31las sombras proyectadas por los atrapasueños y las figuras talladas
- 39:35en madera, tomaban formas, como siluetas que se retorcian y
- 39:39la estructura del refugio parecía estremecerse con susurros apenas perceptibles.
- 39:45El silencio era aplastante, sólo roto por los susurros del
- 39:49bosque y las ocasionales ramas que crujían, Román sugirió que
- 39:53intentáramos comunicarnos con las hadas, alegando que si nos sumergíamos
- 39:57en la energía del bosque, podríamos captar sus mensajes, aunque
- 40:01mi escepticismo seguía presente, accedí, deseando encontrar una explicación lógica
- 40:08para todo lo que estaba experimentando. Román empezó a silbar
- 40:12una tonada bastante extraña, fue por un tiempo tan alargado
- 40:16que no sabía qué decir al respecto, sin embargo, mi
- 40:20atención se vio repentinamente desviada cuando gracias a la luz lunar,
- 40:24pude vislumbrar una silueta moviéndose rápidamente afuera del refugio. La
- 40:29figura se desplazaba con una gracia inhumana, apenas visible en
- 40:33la oscuridad del bosque, mi corazón comenzó a latir más rápido,
- 40:37cuando de manera veloz, tres siluetas más pasaron rápidamente ante
- 40:42mis ojos. La sorpresa se mezcló con el miedo cuando
- 40:45intenté comprender lo que estaba sucediendo. Fue en ese momento
- 40:49que compartí mi inquietud con Román, quien en lugar de
- 40:53ofrecer una explicación, simplemente dijo,« Están llegando». El suspenso aumentó
- 40:59cuando los costales que formaban las paredes del refugio comenzaron
- 41:03a soltarse y de repente, el fuerte colapsó sobre nosotros.
- 41:07El polvo flotaba en el aire y me encontré luchando
- 41:10por liberarme de la pesada carga. La risa maníaca de
- 41:13Román resonó en medio del caos y su tono desquiciado
- 41:16provocó un escalofrío en mi espina dorsal. Finalmente, logré quitarme
- 41:22los costales que me aprisionaban y salí corriendo del refugio
- 41:26en busca de seguridad. La escena fuera del colapsado fuerte
- 41:30era aún más aterradora. La luz de la luna iluminaba
- 41:33tres figuras que se movían con una agilidad antinatural. La
- 41:37visión de aquellas criaturas del tamaño de una mano me
- 41:40dejó paralizado por un instante. Las criaturas eran espantosas en
- 41:45su apariencia, no superaban los 5 centímetros de altura, con cuerpos
- 41:50humanoides tan delgados que parecían ser solo piel y huesos,
- 41:54su piel o lo que parecía ser piel, estaba marcada
- 41:57por cicatrices de quemaduras, dándoles un aspecto grotesco. Con garras
- 42:02en las manos y la falta de cabello acentuaba la
- 42:05extrañeza de sus cuerpos y sus ojos, grandes y negros
- 42:08como los de insectos, reflejaban una experiencia aterradora. Mis piernas
- 42:14comenzaron a moverse instintivamente, alejándome de la aterradora escena y
- 42:18a medida que corría, sólo podía escuchar la risa psicótica
- 42:22de Román resonando detrás de mí, el terror me impulsaba
- 42:26hacia adelante, lejos de aquel lugar oscuro y siniestro. Finalmente,
- 42:31llegué a la casa de mis tíos, con la respiración
- 42:34agitada y el miedo impreso en mi rostro. Les conté
- 42:38a mis tíos lo sucedido, tratando de explicar la extraña
- 42:42serie de eventos que habían culminado en la destrucción del
- 42:45fuerte y el encuentro con las criaturas infernales, aunque mi
- 42:49relato estaba lleno de detalles. La incredulidad se reflejaba en
- 42:54sus ojos. Preocupados por el paradero de Román, mis tíos
- 42:58y algunos vecinos se dirigieron al lugar donde se encontraba
- 43:02el refugio, sin embargo, no encontraron nada más que ruinas,
- 43:06costales desmoronados y ramas eran los únicos vestigios de lo
- 43:10que había sucedido. Al día siguiente, la policía se involucró
- 43:15en la búsqueda, me entrevistaron y mientras explicaba los eventos,
- 43:19pude percibir el escepticismo en sus miradas, a mi primo
- 43:22nunca se le encontró y pese a mis insistencias, mi
- 43:26historia se recibió con dudas y cuestionamientos. Aunque la comunidad
- 43:31se cerró en torno a la idea de que mi
- 43:33experiencia fue simplemente una fantasía inventada, yo permanecí firme en
- 43:37mi testimonio, la visión de esas criaturas grotescas y la
- 43:41risa perturbadora de Román, continuaban atormentándome en mis pesadillas, cada
- 43:46vez que cerraba los ojos, volvía a ver esos ojos
- 43:50negros y sin vida, sintiendo la presencia malévola que habían
- 43:54dejado en su estela. A pesar de los años transcurridos
- 43:58desde aquel encuentro en el bosque, la memoria de esa
- 44:01noche sigue viva en mi mente y mi historia se
- 44:04ha convertido en poco más que una anécdota extraña y olvidada.
- 44:08Sin embargo, yo sé la verdad y aunque el mundo
- 44:11haya decidido olvidarla, yo seguiré recordando a Román. Los susurros
- 44:16del bosque y las criaturas que me acecharon en aquella
- 44:19noche infernal. Cuando tenía 10 años, solía pasar mis veranos en
- 44:31el pintoresco pueblo donde vivía mi abuela materna. Mi lugar
- 44:35favorito en el mundo entero era aquel rincón mágico donde
- 44:38compartía momentos inolvidables con mi amiga Liliana, juntas explorábamos los bosques.
- 44:44Nadábamos en el río y buscábamos lombrices en el jardín
- 44:47de mi abuela. Pero un verano, cuando llegué al pueblo
- 44:51todo cambió. Me encontré con una desagradable sorpresa. Mi mejor
- 44:55amiga Liliana se había mudado con su familia a otro
- 44:58lugar y no volvería al pueblo. La tristeza de perder
- 45:02a mi amiga era abrumadora y no parecía encontrar a
- 45:05nadie con quien pudiera llenar ese vacío. Mi abuela me
- 45:09sugirió que hiciera nuevos amigos, pero mis intentos no tuvieron éxito,
- 45:14me sentía sola y fuera de lugar en un lugar
- 45:16que solía ser tan acogedor y lleno de alegría. Los
- 45:19lugares que solía visitar con Liliana parecían ahora sombríos y desolados.
- 45:25Un día, decidí visitar la orilla del río, mi lugar favorito,
- 45:30donde Liliana y yo solíamos nadar y explorar, sentada en
- 45:33una roca, miré el río y me lamenté por la
- 45:36ausencia de mi amiga. Estaba a punto de irme cuando
- 45:40un brillo inusual atrajo mi atención. El brillo venía de
- 45:45algo que estaba medio enterrado en la tierra. Intrigada caminé
- 45:48hacia la fuente de luz y comencé a desenterrarla con
- 45:51mis manos. Finalmente, desenterré una pequeña caja de plata con
- 45:56grabados inusuales en su superficie. La caja brillaba cuando la
- 46:00luz del sol la alcanzaba, como si estuviera esperando ser descubierta.
- 46:05Abrí la caja sin pensarlo mucho, revelando su contenido, una
- 46:09caja musical única y en lugar de la bailarina típica
- 46:12que solía aparecer en cajas musicales. Esta caja tenía en
- 46:16su interior una pequeña figura dorada de un duende, la
- 46:20figura estaba intrincadamente detallada y parecía estar hecha de oro.
- 46:25Quedé cautivada por la belleza y singularidad de la figura.
- 46:29Sin poder resistirme, le di cuerda a la caja y
- 46:32de repente, una melodía peculiar comenzó a llenar el aire,
- 46:36la melodía no se parecía a ninguna que hubiera escuchado antes.
- 46:41Era hermosa y al mismo tiempo inquietante, enviando escalofríos por
- 46:45mi espalda. Estaba a punto de cerrar la caja cuando
- 46:49escuché un suave crujido entre los arbustos cercanos al río.
- 46:53Mi corazón comenzó a latir con fuerza mientras me giraba
- 46:56hacia el sonido. En ese momento, no sabía si era
- 47:00un animal, un pájaro o algo completamente distinto, así que
- 47:04permanecí quieta y mis ojos se fijaron en el arbusto
- 47:07que se movía. Pero después de un rato, el arbusto
- 47:11dejó de moverse, por lo que pensé que debía haber
- 47:14sido un conejo o cualquier animal pequeño, puesto que en
- 47:18el pueblo eran muy comunes de ver, por lo cual
- 47:20decidí no darle mayor importancia. Solo cerré la caja y
- 47:24volví a casa de mi abuela. Al llegar a la
- 47:27casa de mi abuela, no pude evitar mostrarle la caja
- 47:31musical con la figura dorada del duende, aunque estaba un
- 47:34poco cansada. Mi abuela fingió interés en mi historia durante
- 47:38unos minutos antes de decir que se retiraría a dormir.
- 47:41Yo me quedé en la sala mirando la televisión por
- 47:44un par de horas antes de irme a dormir. Estaba
- 47:48sentada en el suelo de la sala, con la caja
- 47:51musical aún a mi lado, cuando de repente escuché algunos
- 47:54sonidos extraños que parecían provenir de la cocina, eran como
- 47:58si alguien estuviera revisando todos los cajones y estantes. Al principio,
- 48:04pensé que podría ser mi abuela, pero al voltearme di
- 48:07cuenta de que todas las gavetas y cajones estaban abiertos,
- 48:11no había nadie en la cocina, y de inmediato caí
- 48:14en cuenta de que mi abuela no solía hacer ese
- 48:16tipo de cosas. Por su avanzada edad, las gavetas más
- 48:21altas habían estado vacías durante mucho tiempo, ya que no
- 48:24podía alcanzarlas. Intrigada, me levanté y caminé hacia la cocina
- 48:30para averiguar qué estaba ocurriendo, pero por más que lo intenté,
- 48:34no pude encontrar una explicación para lo que acababa de suceder.
- 48:39Estaba a punto de llamar a mi abuela para contarle
- 48:42lo que había ocurrido cuando de repente escuché algo, la
- 48:45tonada particular que había escuchado horas atrás, era la melodía
- 48:49de la caja musical, extrañada. Corrí hacia la sala, donde
- 48:53había dejado la caja y para mi sorpresa, la caja
- 48:56musical ya no estaba en el piso, sino encima de
- 49:00uno de los sillones de la sala, abierta y funcionando,
- 49:04reproduciendo aquella tonada una y otra vez. Esto era muy extraño,
- 49:09no solo recordaba haber dejado la caja en el piso,
- 49:12sino que la caja no reproducía la música a menos
- 49:15que le dieras cuerda, mis pensamientos se llenaron de confusión
- 49:19y miedo,¿ qué estaba sucediendo?¿ Cómo era posible que la
- 49:23caja funcionara sola? De repente, me vino a la mente
- 49:28la idea de que mi tío, conocido por su sentido
- 49:31del humor, pudiera estar detrás de esta broma. Él era
- 49:34el único que tenía las llaves de la casa de
- 49:37mi abuela y la estatura para alcanzar las estanterías, su
- 49:40carácter bromista lo hacía querido por todos en el pueblo.
- 49:45Así que no sería extraño que hubiera planeado esta broma
- 49:48solo por diversión. Cerré la caja y dije en voz alta,
- 49:52como si estuviera cerca,«¡ Qué gracioso!». pero no me asustaste,
- 49:57inténtalo de nuevo. Después de eso, me dirigí a mi
- 50:02cuarto con mi caja musical en mano, la coloqué sobre
- 50:05el ropero y agotada por los eventos inusuales de la noche,
- 50:08me quedé dormida poco después. Esa madrugada, mientras dormía, empecé
- 50:14a sentir como si alguien me jalara las cobijas en
- 50:18mi estado somnoliento, pensé que era una simple cuestión de
- 50:21las cobijas deslizándose de mi cama, así que me limité
- 50:25a jalarlas de nuevo para cubrirme. Sin embargo, pronto me
- 50:29di cuenta de que no era un simple sueño, algo
- 50:32o alguien estaba tirando de las cobijas desde el costado
- 50:36de la cama. La realidad se apoderó de mí cuando
- 50:39aquella melodía de la caja musical comenzó a resonar en
- 50:42toda la habitación. En ese momento, estaba a punto de
- 50:46gritar para llamar a mi abuela, pero antes de que
- 50:49pudiera hacerlo, me di cuenta de que no estaba sola
- 50:53en la habitación, mi abuela estaba ahí, pero su presencia
- 50:56era inquietante, me dijo que tenía miedo y que quería
- 51:00dormir en mi habitación esa noche. Mi abuela siempre había
- 51:04sido una mujer valiente que no retrocedía ante la adversidad,
- 51:08por lo que esta súbita muestra de temor me pareció extraña.
- 51:12Sentí su fría y helada mano acariciando mi mejilla y
- 51:15estaba a punto de asegurarle que todo estaba bien y
- 51:18que podía dormir conmigo, pero entonces... La mano que me
- 51:23tocaba empezó a sentirse mucho más pequeña y las palabras
- 51:26que salían de su boca no eran las de mi
- 51:28abuela y en su lugar escuché risas siniestras que se
- 51:31mezclaban con la inquietante tonada de la caja musical. El
- 51:36miedo me invadió por completo, me levanté de un salto
- 51:39y encendí la luz de la habitación. Mis ojos se
- 51:43abrieron de par en par y mis latidos resonaron en
- 51:46mis oídos, la caja musical estaba abierta y funcionando en
- 51:49una repisa alta, pero no había absolutamente nadie más en
- 51:53la habitación y la puerta estaba cerrada. Me quedé paralizada,
- 51:58sin saber qué pensar o hacer, la caja musical, que
- 52:01en teoría debía estar cerrada y sin cuerda, seguía reproduciendo
- 52:05esa tonada inquietante, mi mente se llenó de preguntas y miedos.¿
- 52:10Qué estaba ocurriendo en la casa de mi abuela?,¿ Por
- 52:13qué mi abuela estaba actuando de manera tan extraña o
- 52:16siquiera si esa cosa había sido mi abuela? Y lo
- 52:20más inquietante de todo,¿ quién había activado la caja musical?
- 52:25La habitación estaba en un silencio escalofriante, interrumpido sólo por
- 52:29la persistente melodía de la caja musical que seguía resonando.
- 52:33La caja estaba abierta y funcionando en lo alto de
- 52:36la repisa y mi mirada se aferraba a ella como
- 52:39si esperara que ésta revelara el misterio detrás de los
- 52:42acontecimientos inexplicables que habían ocurrido. Me quedé mirando la caja,
- 52:48tratando de entender lo que había sucedido, la puerta de
- 52:51la habitación seguía cerrada, y no había nadie más en
- 52:54la habitación. La presencia de mi abuela había desaparecido, mi
- 52:59mente estaba llena de preguntas y miedos y la melodía,
- 53:02en lugar de calmarme, sólo aumentaba mi ansiedad. Finalmente, decidí
- 53:08cerrar la caja musical, como si eso pudiera detener la
- 53:12extraña música y poner fin a la inquietud que se
- 53:15apoderaba de mí, cuando la tapa de la caja se
- 53:17cerró la melodía cesó abruptamente, dejando un silencio aún más inquietante.
- 53:24Me senté en la cama, tratando de tranquilizarme, pero mi
- 53:27mente estaba llena de pensamientos confusos y no sabía qué
- 53:31hacer a continuación. Había algo inusual en la caja, algo
- 53:35que trascendía lo que yo podía comprender. Las noches siguientes
- 53:39estuvieron marcadas por episodios similares, la caja musical se activaba
- 53:44de forma misteriosa, siempre en medio de la noche y
- 53:47una presencia desconocida parecía visitarme. La sensación de no estar
- 53:52sola en mi propia habitación me llenaba de inquietud. Las
- 53:56noches sin sueño y la persistente melodía me tenían agotada,
- 54:00pero también había algo en esto que me atraía, algo
- 54:03que me impulsaba a descubrir la verdad detrás de esta
- 54:06extraña caja y las misteriosas visitas nocturnas. Siempre he adjudicado
- 54:11esto a la inocencia infantil que tenía en ese tiempo.
- 54:16Una noche, mientras yacía despierta en la oscuridad, decidí enfrentar
- 54:20mi temor, esperé en silencio, observando la caja musical, como
- 54:25si respondiera a mi desafío. La caja se abrió por
- 54:28sí sola y la melodía llenó la habitación una vez más,
- 54:31pero esta vez decidí no huir y me quedé quieta
- 54:34y observé. Fue entonces cuando algo increíble sucedió, una pequeña figura,
- 54:40no más alta que un niño, apareció en la repisa
- 54:43al lado de la caja, tenía una apariencia traviesa y
- 54:46una sonrisa juguetona en su rostro. No había duda de
- 54:50que era una Lux, una criatura mágica de la mitología mechica,
- 54:54lo sabía porque mi abuela paterna, la cual era muy
- 54:58creyente de esas cosas, me había contado de ellos muchas
- 55:02veces a lo largo de mi joven vida. El Alux
- 55:06se acercó a la caja musical y comenzó a moverse
- 55:08al ritmo de la melodía, parecía encantado por la música,
- 55:12me sentí abrumada por la sorpresa y la curiosidad, sin
- 55:16dejar de mirar al Alux, le pregunté,¿ Quién eres y
- 55:19por qué estás aquí? El Alux se detuvo y me
- 55:23miró con sus ojos centelleantes, habló en un susurro melodioso,
- 55:27como si la música misma fuera su voz, soy un Alux,
- 55:31me respondió sin dejar de mover los pies. No sé
- 55:35por qué lo hice, tal vez es la cierta superioridad
- 55:38con la que nos educan a los humanos, ya saben
- 55:41como si fuéramos los protagonistas y las criaturas a nuestro
- 55:44alrededor fueran solo instrumentos, pero recuerdo bien que acerqué mi
- 55:48mano para acariciarle las orejas, pues se veían muy grandes
- 55:52y extrañas. Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, este
- 55:57pequeño ser me mordió tan fuerte que me sacó sangre,
- 56:01aún en la obscuridad, pude ver cómo esa cosa tenía
- 56:04mi sangre en sus labios, y después me negó con
- 56:07la cabeza, dándome a entender que no lo volviera a intentar.
- 56:11La habitación estaba sumida en la obscuridad, con sólo la
- 56:15inquietante melodía de la caja musical llenándola. Con su sonrisa juguetona,
- 56:21seguía danzando alrededor de la repisa y sus ojos negros
- 56:24entelleaban con malicia mientras me observaba. A pesar de mi miedo,
- 56:29no pude apartar la mirada de la lux, me sentía
- 56:32atrapada por él y su presencia mágica, el ser se
- 56:35acercó a la cama y habló en un susurro melodioso,«
- 56:38Has perturbado un equilibrio antiguo al abrir mi caja, humana. Ahora,
- 56:44debes enfrentar las consecuencias». Mi corazón latía con fuerza mientras
- 56:50trataba de comprender lo que estaba sucediendo, que había liberado
- 56:53al abrir la caja.¿ Y qué tipo de consecuencias tendría
- 56:57que enfrentar? El aluc se detuvo frente a mí y
- 57:01de repente, sus risas se volvieron más siniestras, la melodía
- 57:05de la caja ha invocado a los guardianes de la naturaleza,
- 57:09pero no todos somos amigables. Algunos de nosotros somos protectores
- 57:14feroces de la tierra y tu intrusión nos ha enfurecido.
- 57:18La habitación parecía llenarse de sombras mientras el alux hablaba,
- 57:22pude ver movimientos inquietantes en las esquinas de la habitación,
- 57:26como si otras criaturas mágicas estuvieran acechando en la oscuridad.
- 57:31Casi por instinto y también porque no sabía qué otra
- 57:34cosa hacer, pateé la caja, tengo un recuerdo borroso de mí,
- 57:38diciéndole a ese alux que se llevara su caja porque
- 57:41yo no la quería, pero a día de hoy no
- 57:44estoy segura de que siquiera fuera capaz de hablar en
- 57:46ese momento, solo sé que eso no sirvió. Pues esas
- 57:51presencias que parecían salir de todos lados de mi habitación
- 57:54seguían ahí y ahora que podía verlos, me daba cuenta
- 57:58de que eran aluxes. La habitación estaba llena de tensión
- 58:02y el alux continuaba mirándome con sus ojos malignos. Sus
- 58:07risas siniestras llenaban el aire y las sombras en las
- 58:10esquinas parecían moverse con una amenaza palpable, la melodía de
- 58:14la caja musical resonaba incesantemente. En un momento, pensé que
- 58:19quizás si cerraba la caja, ellos se irían, puesto que
- 58:23realmente parecía que les gustaba, así que rápidamente la recogí
- 58:27del suelo, mis manos temblaban mientras buscaba desesperadamente una solución.
- 58:33La presión en la habitación era asfixiante y sabía que
- 58:36no podía darme el lujo de fallar, pero por más
- 58:39que luchaba, la caja musical seguía reproduciendo su tonada inquietante,
- 58:44parecía que algo o alguien no me permitía cerrarla. En
- 58:48algún punto, por la desesperación, la puse al revés, para
- 58:52que de esa manera pudiera cerrarla usando todo mi peso
- 58:56sobre ella, lo cual para mi alivio pareció funcionar. Después
- 59:01de cerrar la caja musical y detener la melodía, la
- 59:04habitación quedó en silencio y las sombras en las esquinas
- 59:07parecían retroceder ligeramente, el alux, aunque seguía mirándome con desprecio,
- 59:13pareció menos amenazante. El alux habló de nuevo, pero su
- 59:17voz ya no era tan tenebrosa como antes. Has evitado
- 59:21que la melodía continúe llamando a los guardianes de la naturaleza,
- 59:25pero aún debes enfrentar las consecuencias de tu imprudencia. Los
- 59:29aluxes no perdonan a quienes perturban su equilibrio. Las sombras
- 59:34en las esquinas de la habitación parecían agitarse, como si
- 59:37estuvieran inquietas pero no tan amenazadoras como antes. Sabía que
- 59:41mi acción sólo había detenido temporalmente su furia y que
- 59:45tendría que enfrentar las consecuencias de mi atrevimiento. El Alux continuó,«
- 59:51Deberás pagar por lo que has hecho, aunque aún no
- 59:54sabes cuál será el precio de tu imprudencia, el tiempo
- 59:57dirá cuál será tu destino». Mis pensamientos se llenaron de
- 1:00:01incertidumbre mientras el alux me miraba con sus ojos oscuros,
- 1:00:05no sabía cuál sería el castigo por mi imprudencia ni
- 1:00:08cuándo o cómo se manifestaría, pero al menos no se
- 1:00:12trataba de daño físico. Las sombras en las esquinas de
- 1:00:16la habitación seguían presentes, pero ya no parecían estar tan
- 1:00:19decididas a avanzar hacia mí. El aluc se mantuvo cerca,
- 1:00:24su sonrisa malévola nunca desapareció por completo, pero su mirada
- 1:00:29era menos intensa. El tiempo pasó y la habitación seguía
- 1:00:33cargada de tensión, pero al menos ya no me sentía
- 1:00:36en peligro físico. Sabía que mi destino estaba en manos
- 1:00:40de estos seres malvados y que tendría que enfrentar las
- 1:00:43consecuencias de mi acto sin saber cuándo ni cómo se manifestarían.
- 1:00:48Para los que se preguntan el por qué nunca me
- 1:00:50deshice de ella, lo intenté un sinnúmero de veces y
- 1:00:54de todas las formas imaginables, pero sin importar lo que
- 1:00:57yo hiciera siempre volvía a aparecer en mi cuarto, intacta
- 1:01:01y perfecta, como si nada hubiera pasado. El tiempo pasó
- 1:01:06y las sombras en la habitación continuaron su danza inquietante,
- 1:01:09el alux permaneció cerca y su sonrisa malévola nunca desapareció
- 1:01:14por completo. Aunque seguía siendo una presencia amenazante, poco a
- 1:01:19poco notaba que ya no se acercaba mucho o incluso
- 1:01:22había días enteros en los que no los veía. Días
- 1:01:26se convirtieron en semanas, y finalmente, las sombras en las
- 1:01:30esquinas de la habitación comenzaron a desvanecerse, la tensión en
- 1:01:34el aire se disipó gradualmente y la melodía de la
- 1:01:36caja musical nunca volvió a sonar por sí misma. La
- 1:01:41vida volvió a la normalidad, pero nunca pude olvidar la
- 1:01:44experiencia aterradora que viví en la casa de mi abuela.
- 1:01:48Los aluxes me habían asustado, recordando la importancia de respetar
- 1:01:52la naturaleza y sus misterios, si bien nunca supe cuál
- 1:01:56fue el castigo que me esperaba, la lección sobre el
- 1:01:59equilibrio de la naturaleza quedó grabada en mi mente. El
- 1:02:03verano llegó a su fin y regresé a casa con
- 1:02:06una nueva apreciación por el mundo natural que me rodeaba
- 1:02:09y nunca volví a abrir la caja musical y en
- 1:02:11su lugar, la guardé en un lugar de la habitación.
- 1:02:15Aunque mi historia no termina ahí, puesto que cuando tuve
- 1:02:19la oportunidad, le conté a mi abuela paterna todo lo
- 1:02:22que me había ocurrido y no solo si me creyó
- 1:02:24sino que también llegó a una conclusión, la cual les
- 1:02:27quiero compartir. Ellos jamás planearon hacerme nada y es que
- 1:02:32esas criaturas les encanta hacer sufrir a los humanos, les
- 1:02:36juegan bromas y les esconden sus cosas, por ende, mi
- 1:02:39abuela me dijo que lo más probable era que ellos
- 1:02:42dejaran la caja musical ahí para que alguien la encontrara
- 1:02:45y después molestarlo un poquito, era por eso que aunque
- 1:02:48iban a asustarme, jamás me hicieron daño real, salvo cuando
- 1:02:53cometí el error de ofenderlo al tratar de acariciarlo como
- 1:02:57si fuera un cachorro. El verano siguiente, se podría decir
- 1:03:02que lo comprobé, puesto que al llegar a la casa
- 1:03:04de mi otra abuela, me di cuenta que la caja
- 1:03:07musical ya no estaba ahí, pregunté por ella, ya que,
- 1:03:11aunque no planeaba abrirla, sí quería llevársela a mi abuela paterna,
- 1:03:16pero mi abuela me dijo que no recordaba ver algo así.
- 1:03:20Por lo que asumo que se la llevaron y quizás
- 1:03:22hoy en día, ésta esté enterrada en alguna parte del pueblo.
- 1:03:33Esto me ocurrió cuando yo era una niña y es
- 1:03:36algo que me ha costado mucho superar y al día
- 1:03:38de hoy me da miedo dejar que mis hijos desaparezcan
- 1:03:42de mi vista por más de una hora. Y siempre
- 1:03:44tengo que ver con quién están exactamente, muchos me llaman sobreprotectora,
- 1:03:49pero creo que habiendo visto lo que mis ojos vieron,
- 1:03:53la mayoría de personas actuarían igual o peor que yo.
- 1:03:57En aquel entonces mis padres, me habían llenado la cabeza
- 1:04:01con historias de magia y fantasía, se empeñaban cada año
- 1:04:04en crear eventos inolvidables, no sólo para mí, sino también
- 1:04:08para mis hermanas, las cartas que escribía, cargadas de sueños
- 1:04:12y anhelos. Eran como pequeños poemas que tejían un vínculo
- 1:04:17directo con la fantasía y las respuestas de Santa Claus
- 1:04:20y los reyes magos convertían mi mundo en un lugar
- 1:04:23lleno de maravillas. A esa edad, la realidad de Santa
- 1:04:28Claus y los Reyes Magos era incuestionable para mí, eran
- 1:04:31seres mágicos que sin lugar a dudas, llenaban mi hogar
- 1:04:34de alegría, sin embargo, aquellas creencias infantiles, tan puras y
- 1:04:39llenas de asombro, se convertirían en el hilo conductor hacia
- 1:04:43un peligro que ni en mis sueños más oscuros hubiera imaginado.
- 1:04:48El fatídico giro en mi vida se manifestó cuando a
- 1:04:51mis nueve años una desgracia se posó sobre mi familia.
- 1:04:55Mi abuelo materno, un hombre de rostro serio y mirada distante,
- 1:04:59partió de este mundo. Aunque no compartía una conexión profunda
- 1:05:03con él, su muerte resonó como un eco pesaroso en
- 1:05:06cada rincón de la casa. Para honrar su memoria y
- 1:05:10atender a los asuntos pendientes en el rancho donde vivió
- 1:05:13sus últimos días, la familia decidió pasar las fiestas en
- 1:05:17aquel remoto lugar. A sólo cuatro días de la Navidad,
- 1:05:21nos dirigimos al rancho en medio de la nada, como
- 1:05:24un tributo a las tradiciones familiares, mientras los adultos se
- 1:05:28ocupaban de cuidar el ganado y organizar las pertenencias del abuelo.
- 1:05:32Los primos mayores no tardaron en manifestar su descontento por
- 1:05:37la falta de acceso a Internet y señal de datos móviles.
- 1:05:41En cambio, los más pequeños, entre los que me encontraba,
- 1:05:45aguardábamos con entusiasmo la prometida Navidad que nos aseguraban sería inolvidable.
- 1:05:51La primera tarea al llegar fue desempacar y asignar los cuartos.
- 1:05:55Me tocó compartir la habitación con mis dos hermanas y
- 1:05:58dos primos gemelos, junto con una prima más pequeña. Sin embargo,
- 1:06:03mientras nos instalábamos, la atención se desvió hacia una vieja
- 1:06:07libreta en la mesa de noche, desgastada por el tiempo.
- 1:06:11se veía como algo que prometía contener algo emocionante. La libreta,
- 1:06:17casi en su totalidad en blanco, guardaba sólo una página
- 1:06:21rayada con una frase que se repetía como un eco perturbador,
- 1:06:25no confíes en el duende, la intriga nos envolvió como
- 1:06:28una neblina densa, pero nuestras indagaciones no revelaron más información.
- 1:06:34Decidimos guardar la libreta en uno de los cajones de
- 1:06:37la habitación, pensando que tal vez mi abuelo había dejado
- 1:06:40ahí el nombre de una película o libro para no
- 1:06:43olvidar cómo se llamaba. Después de habernos instalado en la habitación,
- 1:06:48que sería nuestro refugio durante los próximos tres días, decidimos
- 1:06:52aventurarnos a explorar el rancho. La idea era jugar y
- 1:06:56disfrutar del aire fresco antes de regresar para la próxima comida. Afortunadamente,
- 1:07:01nuestros padres estuvieron de acuerdo y con risas y corriendo.
- 1:07:06Todos nos dirigimos hacia el vasto terreno del rancho. Durante
- 1:07:11las primeras horas, la armonía reinaba, jugamos en perfecta sincronía,
- 1:07:16sin conflictos ni peleas, sin embargo, como es común en
- 1:07:20niños de esa edad. La situación dio un giro inesperado
- 1:07:23cuando alguien propuso cambiar de juego, lo que empezó como
- 1:07:26un inocente cambio de actividad, llevó a una fractura en
- 1:07:30el grupo, niñas por un lado, niños por el otro.
- 1:07:34Cada grupo emprendió su propia ruta de diversión y se
- 1:07:37distanció en su propio mundo. El grupo de las niñas,
- 1:07:41conformado conmigo y por mis hermanas y otras tres primas,
- 1:07:45comenzamos a caminar sin dirección, después de un rato sin
- 1:07:49decidir qué jugar. Decidimos explorar los establos con la esperanza
- 1:07:53de encontrar algo interesante o tal vez construir un fuerte improvisado.
- 1:07:59No obstante, al llegar, nos dimos cuenta de que los
- 1:08:02establos carecían de cualquier material útil para nuestras travesuras, sólo
- 1:08:06se encontraba heno y el espacio vacío de la realidad
- 1:08:09desinfló nuestras expectativas. En ese momento, nos acomodamos entre las
- 1:08:15pacas de alfalfa, compartiendo risas y conversaciones sobre nuestros deseos
- 1:08:20navideños y las cartas que escribiríamos. Mis hermanas y yo
- 1:08:24comenzamos a enumerar nuestros más preciados deseos para Santa Claus
- 1:08:28y los Reyes Magos, sumergiéndonos en la magia que sólo
- 1:08:31los ojos de los niños pueden ver. Sin embargo, nuestras primas,
- 1:08:37con una certeza que nos desconcertó, afirmaron que Santa Claus
- 1:08:40no era real, sosteniendo que sólo los reyes magos tenían
- 1:08:44el poder de traer regalos. Un revuelo de incredulidad y
- 1:08:47protesta se desató, desencadenando una discusión acalorada sobre la existencia
- 1:08:53de Santa Claus. La tensión escaló y las palabras se
- 1:08:57volvieron gritos, incluso mi hermana estuvo a punto de lanzar
- 1:09:00un golpe contra una de mis primas. Justo cuando la
- 1:09:04disputa alcanzaba su punto más alto, una risa infantil resonó
- 1:09:09desde detrás de las pacas de alfalfa en la esquina
- 1:09:11del establo. La disputa se evaporó al instante. Las miradas
- 1:09:16se dirigieron hacia el sonido misterioso. Todas escuchamos claramente aquella risa.
- 1:09:22Una risa que no podíamos confundir con el sonido de
- 1:09:25algún roedor o animal pequeño. Era una risa infantil que
- 1:09:29se filtraba entre las pacas, imposible de atribuir a cualquier
- 1:09:33ser visible. Inicialmente, pensamos que algún primo intentaba jugar una broma,
- 1:09:39pero pronto nos dimos cuenta de que sólo había una
- 1:09:42entrada al establo y ninguna de nosotras había visto a
- 1:09:45nadie entrar o salir desde que llegamos. El misterio se
- 1:09:49apoderó de nosotras, dejándonos en un silencio expectante, frente a
- 1:09:53la posibilidad de que algo más, algo incomprensible se escondiera
- 1:09:57en el establo. Con cautela, nos aproximamos hacia la fuente
- 1:10:02de aquella risa misteriosa, cada paso resonaba en el establo
- 1:10:06y cuando estábamos justo detrás de las pacas de alfalfa,
- 1:10:09la extrañeza se apoderó de nosotras, al percatarnos de que
- 1:10:13no había absolutamente nadie ahí. Aquella ausencia detrás de las
- 1:10:18pacas desafió toda lógica, dejándonos boquiabiertas, una de mis primas mayores,
- 1:10:23con sus diez años cumplidos ya, trató de disipar el
- 1:10:27misterio sugiriendo que tal vez había sido el grasnido de
- 1:10:30algún ave de paso, un sonido amplificado por el eco
- 1:10:33del lugar, no obstante, las demás rechazamos esta explicación de inmediato.
- 1:10:39pues la risa que habíamos escuchado era clara y distintiva,
- 1:10:43lejos de ser confundida con el simple chirrido de un ave.
- 1:10:47Justo cuando estábamos a punto de abandonar la búsqueda de respuestas,
- 1:10:51la risa volvió a resonar, esta vez, con una fuerza
- 1:10:55y claridad que no admitía dudas, la risa ahora más potente,
- 1:10:59parecía emerger de una pila de heno totalmente seco en
- 1:11:02el extremo opuesto del establo. Las seis nos miramos con desconcierto,
- 1:11:08pero la curiosidad inicial se transformó en un escalofrío de temor,
- 1:11:12decidimos salir del establo antes de adentrarnos aún más en
- 1:11:15el enigma que se despegaba ante nosotras. Con pasos cautelosos,
- 1:11:21iniciamos el camino hacia la salida, sin embargo, a mitad
- 1:11:25de trayecto, la risa persistía y para nuestra consternación, cada
- 1:11:29vez que volteábamos hacia la pila de heno, podíamos observar
- 1:11:33claramente cómo ésta se movía, como si algo o alguien
- 1:11:36estuviera oculto en su interior. Un escalofrío recorrió nuestra columna
- 1:11:41vertebral y un nudo de temor se instaló en nuestras gargantas.
- 1:11:46Ante esta perturbadora visión, comenzamos a correr hacia la salida
- 1:11:50del establo, gritando y llorando, llamando a nuestros padres con
- 1:11:54desesperación y la risa continuaba, acompañándonos como una melodía macabra,
- 1:11:59mientras huíamos de aquel lugar cargado de inexplicables fenómenos. Llegamos
- 1:12:05a la casa, con los ojos aún llenos de lágrimas
- 1:12:08y los corazones palpitando con fuerza, al relatar a nuestros
- 1:12:12padres lo sucedido, esperábamos encontrar consuelo y respuestas, sin embargo,
- 1:12:17sus rostros apenas mostraron asombro y con tranquilidad, nos explicaron
- 1:12:21que en el rancho habitaban mapaches y zarigüeyas. Argumentaron que
- 1:12:26estos animales, en ocasiones, emitían sonidos que podrían confundirse con
- 1:12:31risas y que además solían refugiarse entre las pilas de
- 1:12:35heno o alfalfa para resguardarse del frío. Aunque sus palabras
- 1:12:40buscaron calmar nuestras inquietudes, ninguna de nosotras podía aceptar completamente
- 1:12:45esa explicación. La risa que habíamos escuchado no se asemejaba
- 1:12:49a los gruñidos o chillidos de un animal. No obstante,
- 1:12:53ante la insistencia de nuestros padres, nos resignamos a aceptar
- 1:12:57su versión, dejando el tema en pausa por el momento.
- 1:13:01Sin embargo, la idea de regresar a aquellos establos, ahora
- 1:13:05impregnados de una extraña presencia, nos aterraba, pues el misterio
- 1:13:10flotaba en el aire y ninguna deseaba aventurarse de nuevo
- 1:13:13en aquel rincón del rancho. A la mañana siguiente, mis hermanas,
- 1:13:18primas y yo decidimos continuar explorando el rancho, evitando cuidadosamente
- 1:13:23el área que incluía los establos, después de un rato
- 1:13:27de caminar y disfrutar del paisaje. Decidimos detenernos a descansar
- 1:13:31bajo la sombra de un majestuoso árbol de pirul que
- 1:13:34se erigía en la propiedad. La idea de convertirlo en
- 1:13:38nuestra propia casa del árbol nos entusiasmó y comenzamos a
- 1:13:42escalar sus robustas ramas, dejándonos llevar por la magia de
- 1:13:46la imaginación. Mientras fantaseábamos sobre los planes para nuestra futura morada,
- 1:13:51entre risas y sueños compartidos, una voz desconocida se sumó
- 1:13:56al bullicio, sugiriendo con inocencia. Podríamos poner un tobogán desde
- 1:14:00la entrada hasta el piso, sorprendidas, las seis nos volvimos
- 1:14:04hacia arriba, de donde parecía provenir la voz, sin embargo.
- 1:14:09El asombro pronto se transformó en terror al percatarnos de
- 1:14:13la presencia de un pequeño ser sentado en una de
- 1:14:16las ramas más altas del pirul. Este ser, vestido con
- 1:14:20ropas de manta y un sombrero peculiar, nos miraba con
- 1:14:24ojos de un morado vibrante y una dentadura que a
- 1:14:26pesar de parecer humana, destacaba por sus dientes caninos puntiagudos.
- 1:14:31A pesar de su baja estatura, su rostro y orejas
- 1:14:34puntiagudas le conferían la apariencia de un duende salido de
- 1:14:38los cuentos de hadas. La sorpresa y el miedo se
- 1:14:41apoderaron de nosotras y mis primas, junto con mis hermanas,
- 1:14:45comenzaron a bajar del árbol con rapidez, intentando huir de
- 1:14:49la criatura que había aparecido de la nada. Una vez
- 1:14:53todas estuvimos abajo, nos dimos cuenta de que aquel ser
- 1:14:57había descendido con un solo salto, bloqueando nuestro camino y
- 1:15:00su presencia se reveló por completo y la realidad frente
- 1:15:04a nosotras se tornó más extraña y misteriosa de lo
- 1:15:07que hubiéramos imaginado, aunque sus ropas eran delgadas para el clima.
- 1:15:12Su aspecto y sus rasgos sugerían algo fuera de lo común.
- 1:15:16Mientras nuestras pulsaciones se aceleraban y el temor nos envolvía,
- 1:15:20aquel ser nos dirigió una sonrisa y con una voz tranquila,
- 1:15:24nos dijo, no tienen por qué tenerme miedo, aquellas palabras,
- 1:15:29pronunciadas por la criatura que desafiaba toda explicación lógica, colocaban
- 1:15:33un velo de incertidumbre sobre el día soleado en el rancho.
- 1:15:38A pesar de que la criatura parecía irradiar un cierto
- 1:15:41aire de hospitalidad y buena fe, algo en lo más
- 1:15:44profundo de nosotras nos hacía dudar acerca de sus verdaderas intenciones,
- 1:15:49sin embargo, fue la prima más pequeña, de tan sólo
- 1:15:52seis años, quien se atrevió a romper el tenso silencio
- 1:15:56y preguntó quién era aquel extraño ser. Con una sonrisa,
- 1:16:01el duende confirmó lo que nuestras miradas ya sugerían, era
- 1:16:04un duende, pero no uno común, antes de que pudiéramos
- 1:16:08expresar nuestras opiniones, nos reveló que era un ayudante de
- 1:16:12Santa Claus. Nos dijo que el día anterior, nos había
- 1:16:16estado observando en el establo y presenciado nuestra acalorada discusión
- 1:16:20sobre la existencia de Santa Claus y con tono amigable,
- 1:16:23nos aseguró que Santa Claus era totalmente real. La noticia
- 1:16:28resonó en nuestros corazones infantiles y cualquier pensamiento de duda
- 1:16:32sobre las intenciones del duende desapareció por completo. Ahora estábamos
- 1:16:37convencidas de que aquel ser simpático era un leal aliado
- 1:16:40de Santa Claus, dispuesto a cumplir todos nuestros deseos. Entusiasmadas,
- 1:16:46comenzamos a hacerle preguntas y a expresar nuestros deseos, la
- 1:16:50más común fue la solicitud de juguetes y para nuestra sorpresa,
- 1:16:54el duende respondió afirmativamente, con una facilidad aparentemente mágica, cada
- 1:17:00vez que alguna de nosotras pedía un juguete en específico.
- 1:17:04El duende tomaba una roca del suelo o arrancaba una
- 1:17:07rama del árbol y después de realizar algunos movimientos con
- 1:17:10las manos, el juguete aparecía en sus manos como por
- 1:17:14arte de magia. Recuerdo claramente cómo le pregunté al duende
- 1:17:18si no sentía frío con esa delgada ropa de manta
- 1:17:21que llevaba, siguiendo su fachada de alegría. Nos aseguró que
- 1:17:25no sentía en absoluto el frío. Luego, con una divertida ocurrencia,
- 1:17:30nos mostró cómo en caso de necesitar abrigo, podía estirar
- 1:17:34sus orejas y usarlas como una pequeña manta. Las risas
- 1:17:38estallaron entre nosotras y después de que las orejas del
- 1:17:41duende regresaron a su estado normal, continuamos jugando con los
- 1:17:45juguetes que nos había traído. Sin embargo, la alegría pronto
- 1:17:50se desvaneció cuando, después de unas horas, comenzamos a notar
- 1:17:55que los juguetes se volvían frágiles y se rompían con
- 1:17:58el más mínimo movimiento. La felicidad que nos proporcionaron aquellos
- 1:18:02regalos efímeros se vio ensombrecida por la rápida decadencia de
- 1:18:06su calidad. A pesar de la decepción que sentimos al
- 1:18:10ver que los juguetes estaban frágiles y rotos, nos dirigimos
- 1:18:14al duende para preguntarle si podría arreglarlos, para nuestro pesar.
- 1:18:18Nos comunicó que no tenía la capacidad para reparar los juguetes,
- 1:18:22al observar la hora. Nos dimos cuenta de que habíamos
- 1:18:26pasado muchas horas fuera de la casa y era momento
- 1:18:29de regresar. Sin embargo, antes de que alguna de nosotras
- 1:18:33pudiera expresarlo en voz alta, el duende nos miró y
- 1:18:36nos propuso una oferta tentadora. Aunque no podía reparar los juguetes,
- 1:18:41podría llevarnos al taller de Santa Claus, donde tendríamos acceso
- 1:18:46a montañas de juguetes y podríamos escoger los que quisiéramos,
- 1:18:50incluso más de uno si así lo deseábamos. Inicialmente, la
- 1:18:55propuesta sonó irresistiblemente atractiva, pero mi prima, movida por la curiosidad,
- 1:19:01cuestionó cómo podríamos llegar al Polo Norte estando en México.
- 1:19:05La expresión del duende cambió abruptamente. Su sonrisa desapareció como
- 1:19:09si no hubiera esperado ser cuestionado. Permaneció en silencio por
- 1:19:13un momento. como si estuviera ideando una nueva mentira, luego,
- 1:19:19volvió a sonreír amablemente y nos aseguró que en el
- 1:19:22establo donde habíamos estado, había un portal que nos transportaría
- 1:19:26al polo norte y desde ahí, nos llevaría al taller,
- 1:19:29solo teníamos que seguirlo y pronto tendríamos todos los juguetes
- 1:19:33que deseáramos. Aunque inicialmente las seis parecíamos estar seguras de
- 1:19:38querer seguir al duende, la vacilación en su respuesta generó
- 1:19:42un escepticismo colectivo. Nos dimos cuenta de que algo no
- 1:19:45estaba bien con aquella criatura y no estábamos dispuestas a seguirlo,
- 1:19:50tratando de mantener una fachada amable, mi prima mayor, con
- 1:19:54sus diez años de edad. Le dijo al duende que
- 1:19:57nos encantaría ir, pero que ya era hora de regresar
- 1:20:01a nuestras casas o nuestros padres se enojarían. Tomó a
- 1:20:05su hermana de la mano y comenzó a avanzar hacia
- 1:20:07la casa. Sin embargo, el duende se interpuso en su camino,
- 1:20:11bloqueándonos el paso y forzando una sonrisa cada vez más inquietante,
- 1:20:16nos insistió en que no podíamos irnos. Debíamos quedarnos para
- 1:20:20recibir regalos y evitar ser catalogadas como niñas malas. Las
- 1:20:25amenazas veladas sobre quedar fuera de la lista de niñas
- 1:20:28buenas y no recibir regalos jamás, comenzaron a ponernos nerviosas,
- 1:20:33aunque le dijimos ya más asustadas, que realmente no podíamos
- 1:20:37quedarnos y debíamos volver a casa, el duende en un
- 1:20:40acto desesperado. metió sus manos en las bolsas de su
- 1:20:44pequeño pantalón de manta y sacó un montón de dulces,
- 1:20:48nos dijo que si nos quedábamos, podríamos disfrutar de los
- 1:20:51dulces con él, y aunque no teníamos que ir al
- 1:20:54Polo Norte, debíamos permanecer un poco más para compartir este
- 1:20:58momento dulce. Prácticamente, nos hizo tomar los dulces de sus
- 1:21:03manos a la fuerza, dejándonos en una situación incómoda y angustiante.
- 1:21:09Con el corazón latiendo con fuerza, las seis tomamos los
- 1:21:12dulces que aquel duende insistente nos ofrecía, pero ninguna de
- 1:21:16nosotras se atrevió a probarlos, intentamos convencerlo de que debíamos
- 1:21:20regresar a casa, pero su insistencia se volvía cada vez
- 1:21:24más agresiva, dejándonos atrapadas en una situación incómoda. Cualquier intento
- 1:21:30de huir parecía estar destinado al fracaso, ya que él
- 1:21:33se colocaba en una posición amenazante, bloqueando cualquier salida hacia
- 1:21:37la seguridad de nuestros hogares. Después de varios minutos de tensión,
- 1:21:43el duende propuso un juego de escondidas. Si ganábamos, podríamos
- 1:21:48irnos a casa, pero si él ganaba, nos llevaría al
- 1:21:51establo para viajar al polo norte. Aunque estábamos aterradas, pensamos
- 1:21:56que podríamos aprovechar la oportunidad para correr hacia casa mientras contaba.
- 1:22:01Accedimos a jugar y con entusiasmo. El duende comenzó a
- 1:22:05contar hasta diez. Sin perder tiempo, nos lanzamos a toda
- 1:22:10velocidad hacia la casa, pero la distancia era demasiado grande.
- 1:22:14Al llegar al número siete, nos dimos cuenta de que
- 1:22:17no importaba cuán rápido corriéramos. No llegaríamos antes de que
- 1:22:21terminara de contar. Desesperadas, nos escondimos detrás de un gigantesco
- 1:22:26tronco de árbol derribado, rezando para pasar desapercibidas. Mientras esperábamos,
- 1:22:33las linternas de nuestros padres parpadeaban a lo lejos, buscándonos
- 1:22:38en la creciente oscuridad, intentamos llamar su atención sin hacer ruido.
- 1:22:42Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, estábamos a punto de salir
- 1:22:47de nuestro escondite para correr hacia ellos, cuando de repente
- 1:22:50escuchamos una tétrica voz detrás de nosotras. que dijo diez, volteando,
- 1:22:56vimos al duende trepado en el tronco, pero su rostro
- 1:22:59había cambiado por completo y sus ojos morados brillaban en
- 1:23:03la oscuridad, sus dientes puntiagudos y sus manos ahora parecían garras.
- 1:23:08Gritamos y corrimos hacia nuestros padres, quienes al escuchar nuestras voces,
- 1:23:13se dirigieron hacia nosotros, al ver al duende, nuestros padres
- 1:23:17comenzaron a gritar para asustar a lo que ellos pensaron
- 1:23:20era un perro a primera vista, pero al estar más cerca,
- 1:23:24vieron que es lo que era y para nuestra fortuna.
- 1:23:28El duende pareció asustarse con su presencia y huyó del lugar,
- 1:23:31todos estaban tan alterados que apenas salió el sol al
- 1:23:34día siguiente, nos fuimos de ese rancho. Nunca pudimos olvidar
- 1:23:40esa experiencia extraña, especialmente porque al investigar el lugar donde
- 1:23:44pasamos esas largas horas, los adultos descubrieron que los juguetes
- 1:23:48que creíamos tener eran solo piedras y palos. Siempre he
- 1:23:53creído que aquel duende tenía el poder de crear ilusiones
- 1:23:56y aunque jamás volvió, su recuerdo perdurará entre nosotras, gracias
- 1:24:01a nuestros padres. Salimos ilesas de aquella misteriosa y aterradora
- 1:24:05situación y ninguna de nosotras se aventuraría a regresar al rancho.
- 1:24:16Relatos escritos y adaptados por Mauricio Farfán