Latest / Carne Cruda Podcast / Un Derroteros sin fin, dedicado a la palabra Fin, con Santiago Alba Rico (CARNE CRUDA EXTRA)
Transcript
- Adiós se va igualmente derrotero er camino en dirección medio tomado para llegar al fin propuesto conjunto de datos que indican el camino para llegar a un lugar que nos vamos, dirección que se da por escrito para María Vieja alemán a fin de el libro que contiene un derrotozo, una línea marcada en el mapa de mareas para guiar a los pilotos en rota ru derrotero deja de rotero derroteros roso pensar paseando con Santiago Albarrico. Santi qué tal feliz Año, aunque es una expresión un tanto vacía en tiempos tan oscuros y terroríficos como estos. Ya bueno, pero creo que conviene seguirá haciendo al dinos esto no sí, no, finalmente, desear lo mejor a los amigos. Así que feliz feliz Año y además, aprovecho para darte la norabuena por la salida en mi mente de tu novela que además aprovecho para recomendar vivamente a los oyentes. Es una gran obra, muy trabajada y creo que va a ser un éxito. Te lo agradezco muchísimo. Te agradezco además que leyeras ese primer borrador y que me ayudas a mejorarlo para la publicación de la novela que sí me va a traer. Espero muchas felicidades en este dos mil veinticuatro y hablando de felicidad, una palabra que empieza por efe. Vamos a seguir pensando a partir de las palabras y nos toca una palabra con la letra efe, en efecto, y la vi a introducir con un cierto suspense a través de un prólogo, de un pequeño prólogo que es en realidad, una reflexión que ya hemos hecho alguna otra vez sobre las palabras, pero de tal manera que nos guiará hasta aquí que yo he elegido para esta letra de la raveta y te acuerdas de que en el critias Platón insistía en que los tribundos muy frágil y cada cierto tiempo es volteado por catástrofes que, como con la Atlántida, pues emergen siempre era por el agua. En el caso de Platón, civilizaciones enteras o incluso el mundo entero, y estas catástrofes son lo sobrevivirían, según él, algunos nombres y algunos hombres y letrados y cerriles. Entonces, a mí siempre había intrigado mucho y no he conseguido encontrar en Platón en la respuesta cuáles serían estos nombres que, según Platón y seguirían utilizando esos hombres y letrados y cerriles supervivientes del del apocalipsis supervivientes del colapso o de la catástrofe renovadora de la Tierra, Me preguntaba cuáles podían ser y pensando en otro, en otro diálogo de platón, el crátilo, pues me preguntaba qué clase de palabras serían esas allí en platón, pues habla de cuatro clases de palabras. Tú Si recuerdas el argumento del diálogo es una discusión en la que Sócrates no interviene, sino al final entre hermógenes que pretende que la relación entre las palabras arbitrarias y es decidida por alguien a quien llama el nominador podría ser un dios o. Cualquier otra figura, en cualquier caso, enlaza las palabras y las cosas de manera totalmente arbitraria y, por tado, estaba el propio crátil, lo que es un naturalista que considera que entre las palabras y las cosas. Hay una identidad orgánica. El otro día hablábamos, por ejemplo, de Elefante, que para mí es una de esas palabras que da sin duda la razón a crátilo, porque le da la palabra elefante. Está llena de elefante y nombre de ahí ninguna otra cosa. Pero luego él habla de cuatro tipos de palabras. No habla de los nombres comunes genéricos, pues el pan o madre o cuerpo de los propios como Javier y Santiago Camila. Luego hablar de los propios, de los dioses, zeus oab podríamos decir. Pero habla de los comunes de nociones intelectuales, pues no sé el bien, la justicia, la nación, la libertad, la democracia. De qué tipos serían estas, estas palabras que sobrevivirían al viuño universal Apocalipsis, los hombres supervivientes y letrados y cerriles. Esperemos que también haya mujeres. Invocarían inmediatamente algún dios o. Nombrarían de nuevo estas elementos cruciales para la supervivencia, la tierra, la madre, del agua, el aire. Insultarían, se insultarían los unos a los otros. Tal y como está el mundo. Cabe pensar que el insulto, la blasfemia son las palabras que, como los insectos de más posibilidades tienen de sobrevivir a la extinción lingüística, o serían estas palabras de nociones intelectuales. Como sabe salir me han gustado siempre más las palabras digamos comunes y genéricas que llama ya a platón y algunas de ellas hemos dedicado estas conversaciones, por ejemplo, con la letra fe, pues me acuerdo que ya dedicamos un derroteros al fuego lo recordarás. Luego he pensado en otras, en otras que me gustan como suenan desde luego felicidad, a que también hemos hablado pregunta fiebre. Me gusta falda, Me gusta hablábamos de las faldas como indumentaria y como tejidos, como símbolo. También me gusta Filigrane, me gusta Furia, me gusta mucho ficción. Y ya esta algo tentado de hacer versar esta conversación sobre la ficción, sobre todo inmediatamente después de los reyes magos, que es una ficción maravillosa. Pero al final me he quedado con una que en realidad es muy corta y algún tiempo tan amplia que permite discutir su velo físico y sobre lo metafísico, que es la palabra uin Y sí, y digo que tiene que ver con este prólogo que he hecho en la medida en que precisamente empezaba hablando de un diálogo de platón, en el que plazón habla de cómo cada cierto tiempo se produce el fin del mundo. Así que vamos a hablar de la biograf y de dónde viene, pues bueno, o de la mente en cinini que quiere decir término o límite o borde, Y de ahí ya puedes imaginar cuántas palabras se derivan que utilizamos habitualmente desde fórmulas adverbiales, como en definitiva o en fin hasta desde luego, sinitud, definición con fin, el confinamiento todavía recién de triste recuerdos y también, obviamente finalidad o infinito. Lo que no tiene finta, eso es lo que no tiene cir Y bueno, yo creo que en estos tiempos tograba haciendo, pues podemos desear del seis año. En estos tiempos, estos tiempos en los que, de alguna manera todos estamos pensando. A veces nos descubrimos pensando o incluso hablando. A veces también no hemos mencionado otras veces con una cierta delectación morbosa fruto de la impotencia. Hablamos del fin del mundo. Y bueno, pues, por desgraciada, la humanidad siempre ha hablado del fin del mundo. Característica de nuestra época. Hay muchas variantes del fin del mundo. Hay muchísimas, muchísimas variantes que fíjate esas en que en Platón o en los filósofos son griegos y romanos, pues naturalmente había sería la inmersión por agua, que está también en la Biblia, en el mito de Noé o la encuentras en la critología griega, en el mito del Calión, o lo encuentras también era el Jing la mes en la mitología india, los estoicos, sin embargo, pues más bien recurrían al fuego esa conflagración universal, llamaban ecpirosis y, en general, en todo caso, lo que es interesante entre estas versiones antiguas es que este acontecido catastrófico, cataclístico, pues no se identificada con el final definitivo y valga la redundancia del mundo o de la tierra, sino que eran como procesos de regeneración, de purificación, de limpieza, que estaban de hecho, asociados siempre como una batalla final entre el bien del mal, como ocurre desde luego, en el Apocalipsis de que San Juan. Y, por tanto, también que es lo que quiere decir la palabra apocalipsis a una revelación sólo en algunas mitologías extrañas, como en los heddas nórdicos, pues que esa catastrofe, esa catástrofecinal conlleva también la muerte y la destrucción de los dioses. Pero en principio, ese fin del mundo está pensado como una purificación y, desde luego, como una revelación. Es interesante, desde luego, que pensemos en esa etimología del tema apocalipsis, que todos asociamos a una catástrofe natural definitiva, con caídas de estrellas y con efusión de sangre. Y en definitiva, nos recuerda que se finde del mundo va precedido o acompañado de una revelación en torno a esa idea, pues, como sabes, se han concebido toda una serie de profecías a lo largo de la historia, que han incluso señalado fechas muy concretas desde fin del mundo, entre otros, los mayas que recordarás que habían fijado en su calendario plumar perramente diariamente competente hayan fijado el fin del mundo en algún sentido para el veintiuno de diciembre del dos mil doce, ya que hemos dejado ya atrás y puede que todo sea una ilusión o un espejismo, que es la música que realmente acabara en dos mil doce el mundo y nos ha hemos dado cuenta, pero la impresión de que no, de que todavía estamos, estamos realmente realmente vivor claro, pero bueno. En todo caso, es verdad que siempre se ha pensado en esos términos, salvo demócrito por cierto demócrito que el filósofo que siempre se reía no sabe por qué. Pues, pues sí, concibió el fin del mundo como un verdadero fin del mundo, el choque, además no por el fuego ni por el agua, sino como el choque entre dos mundos, como si tuviera algún recuerdo de la extinción de los dinosaurios hace sesenta y cinco millones de años, fruto de la colisión de un meteorismo. El libro quizá por el que más conocemos en el mundo cristiano la palabra Apocalipsis, es el Libro de Juan, que es el Libro del Apocalipsis, el Libro de la revelación y, al mismo tiempo, el Libro del fin de los tiempos y la llegada del juicio final, exactamente anunciada por esos cuatro jiletes del Apocalipsis, que son la muerte, de la guerra, del hambre y, curiosamente, el primero era la gloria o la conquista, Sí como también, una vez más, señalar a qué punto el exceso. La libri es uno de los grandes males que han acompañado siempre la humanidad y que anunciarán sino el gen del mundo, al menos grandes transformaciones. Sin embargo, yo cuando pienso en el fin del mundo, más que en ese apocalipsis estruendoso y cruento que cuentas San Juan, yo pienso en la frase del verso con el que termina la tierra baldía de ese heliot que dice que así es como termina el mundo, no con una explosión, sino con un lamento not withe bang bad with wimper me parece una preciosa manera de contar en realidad como el fin del mundo sucede que es más poco a poco y de una manera, al final mucho más silenciosa. Cuando llegue el fin del mundo, en realidad, lo único que quedará no será la explosión, sino el lamento pedísimo como una extinción incluso del sonido, como en un simo lamento. Después de muchos gritos, no entrar un lamento un quejido, como un último crujido de la boz. Pero cuando yo pienso en el fin del mundo, lo que pienso fundamentalmente es en el mundo. Ya no suena en cómo proteger el mundo, sino en qué significa eso del mundo y qué relación tiene con la a finitud, Porque en realidad, el mundo que es una, es una bola cerrada, clausurada en sí misma, que gira en un universo casi infinito. Por tanto, algo pequeño y vulnerable, como sabemos, pero que de alguna manera está acabado, que cada vez que él lo miramos, está acabado, por supuesto, que estamos constantemente añadiendo cosas que no deberíamos añadir, pero sin duda, cada vez que abrimos la ventana y nos asomamos al mundo, lo que vemos ahí es algo lo que se puede decir que está acabado, Y eso quiere decir que es finito, porque ni tú, que es el sustantivo, da lugar a este adjetivo que quiere decir eso que se acaba, pero que está tan bien, que está también acabado. Tiene fin, porque él mismo es invitado, Tiene sus bordes y sus límites. Recordarás que durante estos sustos, en realidad no es cierto. Casi nadie ha creído a lo largo de la historia que la tierra fuera plana o que tuviera bordes de buceaban a abismos infinitos. Pero sí es cierto que siempre se han imaginado puntos donde de algún modo la tierra acababa, aunque solo fuera a figuradamente. De hecho, en Galicia tenemos finisterre, que es el fin de la Tierra, donde la tierra, donde la tierra acaba, y es verdad que vivimos como como una maldición y en seguir hablaremos de esto, el carácter finito de las cosas, el hecho de que las cosas tengan un principio y tengan un fin, pero de alguna manera también es, como no voy a decir, una bendición, pero es la condición misma de la relación verbal y lingüística entre los hombres. Cuando hablábamos del fuego, recordarás o de la cocina de la casa, hablábamos de los relatos, de esos relatos que se producen en torno al fuego, del hogar, y esos relatos. Es muy interesante, porque esos relatos lo que hacen es estar constantemente, introducir, segmentando el flujo eterno infinito del tiempo. Los cuentos tienen en principio, que tienen fin, pero porque la vida tiene principio y fiel. La vida es un relato, porque, por muy caótica que sea, la existencia, tiene un principio, un fin, pero fíjate. La jornada misma es un relato, porque se hace de noche, entonces tú puedes recapitular la jornada. A partir de este último vestigio de luz con el momento de ir a la cama y las jornadas, pues como las vidas suelen ser muy caóticas, pero los relatos consisten precisamente en ordenar retrospectivamente estos segmentos en entrarazar una línea, de tal manera que a partir de esa línea podamos reconstruir una historia. Nos conectamos contarnos una historia a nosotros mismos, vuestra propia historia, de la historia de los demás. Y esas historias tienen que tener un fin, aunque sea un fin a veces engañoso o provisional, Y precisamente en las mil y una noches, como ya hemos hablado alguna otra vez en este espacio, cerezade mantenía en vilo su vida para evitar el fin de relato en relato exactamente y a veces incluso pues como hacen hoy con sus precuelas y secuelas, las series cinematográficas o las telenovelas, pues dejando interrumpida la trama para que el suspense, a su vez mantuviese con vida a ser esa. Sí, bueno, pero es verdad que el tiempo se puede concebir como un río y los relatos se pueden concebir como puentes o como barcas que a veces van a la deriva. Pero en cualquier casas, contamos relatos dentro de un relato que acaba cerrándose, que es la vida, la vida humana. Como bien con trabajan aren que el modelo de todos los relatos es el modelo de la propia vida. Y para qué relatamos santi por qué te necesitamos contarnos. Yo creo que necesitamos contarnos porque estamos todo el rato a punto de perdernos. No es que tiene que ver con otro término que se derivado de filis y que tiene que ver con tanto con fin que es el término de definir. Definir es poner límites a aquellas sustancias vaporosas o mufilaginosas que querrían desbordarse en todas direcciones, Es poner poner límites a terrenos, objetos amares a todo lo que está constantemente constantemente fluyendo. Estamos a punto siempre de perdernos, a punto de perder nuestras identidad, que a veces protegemos porque la sentimos perdida, incluso con violencia y fanatismo. Entonces esto de redactar tiene que ver con el hecho, con la tentativa de de controlar el caos. Y controlar el caos es muy divertido la humanidad enseguida y controlar el caos, además, no sólo de es divertido, sino que es útil y genera dazos entre los seres humanos. También relatamos definimos para de alguna manera, saber con quién tratamos y saber de qué manera tenemos que tratar a los otros. Esto juntábamos de seres ad pero digamos que en las tradiciones de hospitalidad griegas y romanas, sobre todo la griega, a un huésped desconocido, primeros le daba de comer y sobre todo de beber tener vino. Y sólo entonces le preguntaba su nombre y se le preguntaba por su historia y contaba su historia. A través de esta historia, pues se establecían, obviamente, vínculos con nosotros, incluso con los enemigos. Nos relacionamos a través de relatos, y esos relatos son maldiciones y bendiciones, maldiciones porque acabamos encerrados en ellos se nos define nos definimos de alguna manera, reclamamos una definición y, al mismo tiempo huimos de esas definiciones, como hemos hablado otras veces. En todo caso, lo que sí es cierto es que allí donde hay omnipotencia, no hay relato. Allí, digamos, donde hay infinitud, no no hay relatos. Esto es una frase que nos mías de Pierre Bernán, un grandísimo helenista ya ya muerto francés que explicaba, pues, esta diferencia que hay, por ejemplo, entre los dioses griegos o entre en general, los panteones politeístas y el Dios bíblico. El Dios bíblico es es omnipotente e interviene desde arriba para desviar el curso de los acontecimientos, como lo hace con andando plagas a Moisés o destruyendo Soboma y Gomorra. Pero él mismo no puede contar nada de sí mismo. Dios no tiene biografía, sus súbditos, los seres humanos sí tienen en biografía, porque son finitos y porque se la pueden contar a otros. Dios no puede decir nada de sí mismo. No tiene biografía. Los dioses griegos. En cambio, si la tienen, no están constantemente provocando guerras, pero poniéndose dos cuernos, unos a otros, pidiendo grandes aventuras, transformándose unas veces en cisness otras veces en otras cosas que de alguna manera participan de la finitud, de la finitud narrativa de los seres humanos. Sí, y estabas hablando de que nos contamos relatamos para identificarnos cuando llegamos a una casa nueva y conocemos a personas a las que antes no habíamos tratado, es decir, nos identificamos coño. Pero también con los relatos se identifican el bien y el mal, el peligro y la tranquilidad, los cuentos tienen moraleja totalmente que esa es otra de las funciones que cumple los relatos, dar instrucciones que son manuales, destrucciones desde luego, la iaa te enseñan a recoger la cosecha, a construir barcos y fabricar y fabricar armas y al mismo tiempo, pues, te van con una serie de instrucciones morales, eso de cómo tienes que recibir a un huésped, de cómo le tienes que comportar en un encierro. Los relatos siempre han servido también para esto. Yo siempre decía sorna. Otras veces no catrucita roja también, pues es una lectura que tiene parcientes muy inquietantes que de alguna manera, pues, educan los aspectos más oscuros de la sexualidad humana vinculada al canibalismo. Pero al mismo tiempo, es una lista de la compra muy útil para que un niño aprenda a nombrar objetos básicos, alimentos, alimentos básicos e incluso para numerar. Entonces los relatos también han servido siempre para esto. Oye y hablemos de finales. Hablemos de finales de novelas, de finales de películas, de de frases, finales de epitafios. Tú acabas de citar este verso final de Elliot que me parece maravilloso. Yo, desde luego, no sé cuáles son tus favoritas. Hablando de finales de películas y hablamos si quieres luego de si nos gustan ver los finales felices son los no felices. Pero Mira yo pensaba sobre todo en tres películas cuyos finales ahí emorfueran mucho. Una de ellas, pues es sin duda de senderos de Gloria de Kubrick, con Kirk Douglas y Adolfo donju que todo recordaremos una película de cincuenta y siete, en la que Kubrick aborda un episodio ficticio, pero en realidad fundado en un hecho histórico, en muchos hechos históricos guin de exacto escondi con guion de las docultades de Don trun y que cuenta este episodio en el que un general, interpretado por Ador Mendiu, manda a la muerte de la manera más fría a miles de soldados, de soldados franceses y como ya los sobreviven para ocultar su culpa, los manda a fusilar. Quier Douglas, que es un oficial que procede el medio civil, se opone, pero no consigue evitar el fusilamiento. Y pues creo que todo el mundo habrá visto la película en la última escena, muy abatido y muy asqueado después de una última conversación con el general, pues se acerca a la cantina y desde fuera. Hoye cantar una canción, Y esta canción cuando se asoma de que la canta una prisionera alemana a la que el hospedero ha subido a un estrado y todo el mundo puede imaginar que no haya visto cómo estoy haciendo un spoiler. Pero es que me encanta hacer spoiler. No me importa nada. Creo que hay que hacer spoilers, sobre todo de los grandes clásicos, porque bueno es como hacer un spoiler de le ver esto el mundo tiene y porque, además, las obras maestras siempre pueden acabar de otra manera, así que yo la puedo contar así, pero cuando la vea el que la vea que no la haya visto, puede encontrarse con la sorpresa de que acaba de otra manera o desde luego va a esperar que acabe de otra manera. Y esta imagen en la que quier Douglas se siente absolutamente abatido viendo la reacción de sus soldados a los que él ha intentado proteger. Ante la vista de esta criatura que tiene en ese momento dos defectos muy grandes, o corre dos peligros muy grandes. Por un lado, es alemana, por tanto, enemiga y, por otro lado, es mujer y plante un vento muy masculino y muy machista de gran represión sexual, pues obviamente, llueven sobre ella toda clase de groserías y de provocaciones de carácter sexual y en los pero la la obliga a cantar y ella rompe a cantar con mil loros. Primero, entre lágrimas de mira que va cantando, va dejándose embargar por la fuerza de la canción que habla de un soldado que vuelven a casa a reunirse con su novia y los soldados franceses reunidos en la cantina britones soeces bárbaros crueles hasta ese momento, de pronto se transforman por completo. Y la última imagen es de usted este corriendo de la Cámara por los rostros que previamente han aparecido deformados, por la violencia del rencor y el odio, humanizándose hasta el punto de que entiendes de la manera más sutil que a través de esa canción y de esa mujer se produce de pronto, por debajo de la oficialidad, un vínculo humano entre entre enemigos, entre los alemanes y los franceses. Para mí es uno de los finales mejores en la historia del cine. Pero luego pienso, por ejemplo, en Raxumon de Kurosaba mil novecientos cincuenta con uno de mis actores favoritos en absoluto que esto Shiro Mifune, y recuerdas, también curusava en este talento. Para mí de siempre dejarte caer en una pendiente muy muy desconcertante y muy deprimente y, sin embargo, cada siempre como un resquicio de luz. Y recordaráse el templo de Rashumont bajo la lluvia, la José es placable, diluvio, chorrea, el templo chorrean los árboles, chorrean las ropas y ese niño, ese niño que acá aparece por allí y que le dejan atosigur un mi fun en las manos en medio de la lluvia, son su final maravilloso. Y luego los muertos de Houston, mil novecientos gentes pasado en dublineses de Joyce, de joyce exactamente cuál es el final de la nieve y la voz de off de Jelica Houston tirando por la ventana o son quizá no sé cuáles son los tuyos que son quizá como los primeros que viene antes en buenos finales de oye una cosa, pero en una buena película y en un buen libro y en un cuento. En realidad, el fin no es el fin empieza y, de hecho, lo que uno le pasa cuando ha leído un buen libro, cuando termina una buena película es que se queda pensando en qué les pasará a esos personajes, algo que además, a veces te explican en algunas películas y nunca me ha gustado. Es como no quiero saber, prefiero imaginarlo mira que hay dos cosas que me estás haciendo pensar en este momento. Por ejemplo, cuando leemos literatura infantil y tus niños, los niños exitan que los cuentos acaben bien y que esa conclusión sea una conclusión valga la redundancia conclusiva. Ningún niño se pone a pensar en que ha sido de la cenicienta. Después de casarse con el príncipe. Sería atroz que pensarán en el divorcio, en el negocio, que papelir para la princesa de la senición. Entonces no, pues yo creo que cuando eres niño, dices qué bien inclusientes alivio, pues pues o se han casado, eso comen fueron felices y comieron perdices. Te anuncia al futuro ya a partir de ese momento y han sufrido todas las peripecias y todas las adversidades. En eso consiste el cuento en contarte todas las adversidades que han sufrido. Pero a partir del banquete de de bodas que podemos llamarlo como queramos, pues la vida ya va a ser siempre feliz. Sabemos que no es así, que los finales felices, pues son siempre provisionales, que la vida está llena de finales felices y está llena también, por lo tanto, de cuñas de infelicidad, de dolor, de sombras y que tanto valen y tanto duran unas como otras. Es lo que decía alguien que amo de mi ser las horas oscuras, pues hay que aprender a amarlas también. Pero bueno, es verdad que nos olvida que los finales son siempre engañosos y provisionales y que después de las bodas vienen los divorcios y después de la vuelta a casa, pues vienen nuevos, nuevos, nuevos viajes y después de la reconciliación, pues, vienen nuevas nuevas disputas. Pero es verdad que eso está bien. Mira a mí una y pienso en finales de libros es mucho más fácil acordarse de principios de clos. Yo tengo mi lista como la tendrás tú no, pero a finales de libros a Mrs. El único, ya que me acuerdo ahora y creo que tiene mucho que ver con éstor y que siempre me encantó, es el de un santo de la Iglesia Bernardo de Flarval en el siglo XIII, tiempo, por lo demás, bastante fanático que persiguió a los cátaros y convocó la segunda cruzada, pero que, aparte de muy interesante, acababa siempre esos libros con esta frase que a mí me gusta mucho y talle también te va a gustar. Dice aquí, termina el libro, pero no la búsqueda y, en efecto, la búsqueda que a últera continúa, porque la vida consiste en eso, en buscar cada vez con menos fuerzas hasta el final, hasta el final. Y esto no no sé qué ocurrido preguntarme por últimas palabras de grandes personajes históricos. Es verdad, Es verdad, bueno eso hay recapilaciones, de hecho, de algunas de esas últimas frases que dicen que dijeron la parte de los epitafios que antes te decía que dicen que dijeron. En efecto, es una buena observación, porque muchas veces las fuentes son inseguras. Pero a mí hay cuatro que siempre me han gustado. Una que es desde el Emperador Augusto, el primer Emperador romano, tras el golpe de Estado de Julio Céjar y siempre tuvo una concepción muy escénica de su vida y de sus gestas, hasta el punto de que hizo publicar en piedra en todas las ciudades del Imperio, una especie de currículum que mariber caduce como lo que hice, como para dejar clara su grandeza teatral y como tenía esta visión muy teatral, tanto de su vida como del del propio poder. La última palabra que dicen dice suetonio que dijo dijo Augusto fue claudite aplaudirme antes de cerrar los ojos para siempre y se supone que se burnió para siempre, escuchando el aplauso de los que lo rodeaban por haber gobernado tan bien el mundo romano de otro emperador espaciano que murieron el año setenta y nueve, padrenetito que también hizo como todos algunas variedades, pues empezó la guerra contra los judíos y fue el artífice de la segunda destrucción del templo. Pero qué hombre, como llegó un anciano al poder y tenía a fiesta ironía que que ha vivido mucho y sabes quién la entre las tradiciones imperiales estaba esta de tras su muerte, convertirlo en en Dios y divinizarlo e incluso elegir templos para rendirle culto. Y la última palabra te dijo despaciano en un tono muy bonico como esta ay creo que me estoy convirtiendo en un dios era gente de ingeniosa y graciosa para detenirse el punto y de las pompas del poder. Luego está esa que a mí siempre me impresionó cuando era pequeño y y leía a Víctor Hugo, pues me impresionó mucho. Al parecer, la última frase que dijo a Víctor Hugo fue veo la luz negra. Nunca supe si quería decir que veo negra la luz o veo una luz negra. En todo caso es de oxímoro no la luz negra, pues desde luego da una proporción, una imagen muy muy vívida y bueno y muy dura de lo que es amor. Bueno, se dice que cuando ves una estrella negra está esta leyenda, uno sabe que va a morir y, de hecho, el final de la vida tan corporal como artística de David Bowie fue el disco Black Star, que yo creo que no ha habido artista que haya hecho un cierre más redondo, más pensado, más artístico, valga la redundancia y está basado en esa idea en que él veía ya la estrella negra y escribió todo este disco de despedida, que es una hermosura sublime, uno de mis discos favoritos. Fíjate mi ignorancia, que no conozco el disco y tampoco conozco no conocía esta pro eso. No lo sé, pues lo voy a investigar, porque no sé dónde viene esa leyenda de que ver una estrella negra, si es que eso se puede ver, pero ver una luz negra es el anuncio de que vas a morir oye y hemos hablado de eso, de la muerte, del fin de las novelas, de las películas, pero no hemos hablado de lo infinito de lo que no acaba. Claro, pues es hace porque el efecto y su contrario, es lo vencimiento. Lo que no acaba y es que, como nos sentimos tan atrapados en los límites de nuestro cuerpo, de nuestra tierra, de nuestra lengua, de nuestra casa, siempre acabamos soñando con el infinito, que es una idea jánica que tiene dos caras, una muy atractiva y muy tentadora y de otra muy angustiosa. Fíjate Tú, por ejemplo, que volviendo a los griegos, la idea del infierno para los griegos estaba asociada siempre hasta esta idea de infinito, de esas tareas infinitas, no piensa en sí sífo llevando su haciendo rodar la bola de piedra que volvía todos los días hacia abajo en tántalo, en los castigos infinitos de hades. Esto era lo terrible para un griego de lo que volvía siempre que aquello que no que no tenía fin Y eso, por ejemplo, tenía que ver desde luego, con el hambre o con el deseo. El hambre y el deseo son potencialmente infinitos. Se dirigen hacia el infinito o busca perpetuarse en el infinito. Y bueno, pues, esa idea es una idea que ha acabado también asociándose a cierta visión de la naturaleza, sobre todo durante el romanticismo. Hay un poema en el que no podemos dejar dejar de pensar cuando hablamos de literatura y de la idea del infinito, que es un poema que sea precisamente el infinito del gran. Ya como Leopardi, que no sé si lo recuerdas, ya como Leo Parby, que murió en el año mil ochocientos, específete, muy joven, con treinta y nueve años, que estuvo toda su vida enfermo y que tuvo una visión muy sombría del mundo, el hombre enfermizo jorobado que nunca consiguió atraer a ninguna mujer, que sufrió siempre de amores y que escribió, por ejemplo, pues este el pibaldone sus diarios, donde se compara el mundo con un hospital que declara que todo lo existente es un mal Y qué es algunos de los más grandes poemas de la historia de la literatura en solitaria. Es universal y es que el infinito, que es bellísimo, que no sé si lo recuerdas, es uno y me he aprendido siempre de memoria. Me sé de memoria y que empieza con ese cempre caro. Mi fucoes termo coller, que cuesta siempre que da tanta parte del último horizonte y el guardos Club está leopardy pues, pues está mirando, me encanta llegar al horizonte y el horizonte se lo cubre un objeto, un macizo detrás del cual, además, hay una colina despojada de de toda la vegetación. Y y luego el poema sigue diciendo. Pero aquí, sentado y mirando, pues de pronto interminables espacios más allá de su obstáculo se van llenando de sobrehumanos, silencios de quietud profundísima. Y todo eso hace dice que me precipiten en mi pensamiento, donde por poco mi corazón se nos espanta de miedo, el miedo entonces y hoy el viento que se frota contra las plantas y en medio de ese sonido de viento y hierba, pues él va escuchando ese infinito silencio que va comparando a esos sonidos del mundo y dice me sobreviene lo eterno y las estaciones muertas y la presente y viva y el sonido de todas ellas. Y acaba diciendo eso es el remate, pues si hay ver versos como antes el que has citado tú, pero sos bien rematados y, además, muy conocidos. Es este del infinito de Leopardio donde dice, después de toda esta descripción del infinito, pues dice el naufragarme dolce. Encuesto, mare y naufragar me es dulce. En este mar leopardia netado, un obstáculo, límite, un borde sin un finis que es este efecto para superarlo más allá y precipitarse en un infinito que al mismo tiempo le llena de gozo y de angustia, una angustia en la que quiere perder pie, en la que quiere naufragar, en la que desea naufragar. Y bueno, pues creo que el infinito tiene esta doble caras. Pensamos en el aves, pues yo mira fíjate. Me ocurría esta idea que podíamos, a través de esta relación entre lo finitos y lo infinito, establecer una diferencia entre el calendario y la agenda. Calendario es fija aquellas ceméridas o fechas que se repiten que hay que esperar o que nos esperan en el futuro, que no podemos hacer nada por adelantar y que, en cualquier caso, pues que escribe un tiempo finito, que empieza y acaba en cambio, agenda es que es todo lo contrario a la a. La agenda viene de hago del verbo hacer, pero es un imperactivo. Es las cosas que que debemos hacer y, por lo tanto, hay ahí como una inducción permanente al movimiento. Imagínate tú la agenda, la agenda de sísifo y, si fuese lo tiene agenda asentífico, no tiene calendario físico. No puede esperar que de pronto llegue el otro de marzo o el aniversario de su boda o que llegue el carnaval. Si si fox lo tiene agenda en el sentido de que está constantemente obligado una y otra vez a levantar esa piedra y hacerla a robar arriba, arriba y abajo. Los condenados en el aves solo tienen agenda y yo diría que como el neoliberalismo, que no tiene más que agenda y todos, de alguna manera hemos acabado siendo prisioneros de esa agenda, que determinan nuestras vidas de cosas que tenemos imperiosamente que hacer hacia las que vamos y que que alguna nos impiden descansar en nuestro cuerpo filetos, ese cuerpo finito al que se refería Leopardi, con esos límites y bordes que le impiden ver el horizonte en el que me he quedado pensando, porque la idea hermosa de ese poema es que, al final traspasamos esos límites finitos la propia vida, la angustia de morir gracias a la imaginación, gracias a la religión, gracias a la mística, gracias a la trascendencia, que la mente humana es capaz de tener más allá de su cuerpo. Finito totalmente la idea que está ahí y es obviamente como no podemos escapar. Cuando caemos en el espacio, nos atraviesa el tiempo y lo único que podemos hacer es superarlo provisionalmente, saltar por encima del tiempo de ese tiempo infinito y homogéneo a través de experiencias que la humanidad ha buscado siempre con la religión, pero nos ha buscado también le tú en los estupefacientes, en ciertas sustancias que de alguna manera te hacen perder la noción, la noción del tiempo, pero también las secuencias en el amor apasionado, en el amor erótico apasionado, y todas estas experiencias que de alguna manera te liberan provisionalmente del tiempo estas eternidades que se agotan en minutos de duración. En la novela, mi novela que citabas y perdón por autos intermet se habla de que la química permite trascender la física, pues es una buena frase que resumen de resur de alguna manera el destino de la humanidad. De esa búsqueda de la que hablaba Bernardo Deja, búsqueda de trascendencia que se ha hecho a través de toda clase de medios, algunos infames, pero otros no sólo de mignos, sino recomendables. Sí, hemos hablado de muchas excepciones de fin, pero no de otra que se me viene a la cabeza para terminar esta casi inacabable conversación. La finalidad, pues tienes razón por decir que si tú juegas en plural sale cine y cambia totalmente de sentido, pasamos de lo físico, de algún modo a lo metafísico, a los fines, a los fines que son, pues es estos objetivos hacia los cuales nos dirigiríamos o que dirigen en nuestras vidas. Hay un concepto muy teleológico de la vida, de la vida humana, sobre todo en las religiones. No digamos dentro de la filosofía, en heagel el que hay un sujeto que de una manera se busca a sí mismo para reencontrarse consigo mismo al final de la historia y temos sobre sí mismo. Sí, yo creo que es inevitable, no es muy fácil huirte del concepto de finalidad. O que este mas el granplom es el de los fines, los objetivos que nos marcamos, que es el que lleva, por ejemplo, a la expresión asociada falsamente a maquiavelo de que los fines justifican los medios. Eso no lo dijo nunca, nunca maquiavelo? Es verdad que esa idea se puede colegir de algunos pasajes de maquiavelo. Al que, en todo caso, lo que le interesa señalar es sobre todo el hecho de que el poder utiliza todos los medios y se justifica a sí mismo como único fin. El poder es su único, su único fin y el poder, utilizados todos los medios a su alcance, aún más el poder reciben en los medios del que tiene poder lo utiliza precisamente para acumular más medios, más medios de todo tipo, más armas, más periódicos, más ejércitos, más mentiras. Y yo, pues, he dicho siempre que es al revés. No es que los fines justifiquen los medios, sino que son los medios los que justifican siempre los tienes. Y por eso que te tener mucho cuidado y si ya y mos ir a clando que lo estamos termilón y reivindicar a ese Khant que a veces permitía la pata que era machista, que quería desnudar a las ovejas de su lana como si nos las estuvieran ofreciendo de buena voluntad, que también, pues pedía que los pueblos indígenas que hicieran mayores de edad a la medida de nuestros valores y nuestros razonamientos. Pero que, en definitiva, dejó muy clara el modo que desde la ética tenemos que abordar la relación entre los medios y los fines cuando hablamos de seres humanos, y él decía que el terror no era este precisamente de tratar a los seres humanos solo como medios y no como fines, que es lo que beben, es lo que deben ser estos días. Y acabamos y nos puede pagar de otra manera, pues estamos viendo no como realmente, como realmente de manera absolutamente anticantiana, pues hay un Estado que está cometiendo un genociidio en que está utilizando bueno pues o medios o obstáculos, porque es esto de ver en el otro un obstáculo, ver en el otro un medio. Y eso es exactamente lo mismo. Es olvidarte de que los seres humanos somos unos para los otros fines, nosotros mismos y no podemos ser medios, diremos como este Estado está utilizando tratándonos los cuerpos, los cuerpos de niños, de mujeres, de hombres, como si fueran obstáculos que que hay que del mundo. De manera además, está así muy maquiavélica, porque sí, porque aquí a verlos una cosa y el maquiavelismo es otra, y el machavelismos y que consiste, en efecto, en proponerse a ti mismo un fin, pues egoísta un fin de que nada tiene que ver con el conjunto de la humanidad y procurarte todos los medios para alcanzarlo, con independencia de los efectos que introduzca en el mundo. Querido santi has querido hacer una conversación sobre el fin que no tuviera fin, pero seguiremos la búsqueda Javi y has dicho efectivamente, hablando de esa búsqueda, has dicho algo antes que me ha hecho acordarme de José Luis López Aranguren, del filósofo que decía que uno no se acaba de conocer a sí mismo hasta que llega al final de su vida. En ese sentido, de que en realidad, desde esa búsqueda de uno mismo, desde el nacimiento hasta la muerte, que es donde uno se acaba. Por fin, así es y saber acabar que es muy importante. No sabes tú que te has pasado años intentando acabar manuela c el fin conseguido novela Cómo acabamos