Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Me Invitaron A Una Reunión Espiritual: Pero Era Un RITUAL SATÁNICO - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Vivo en una colonia
- 0:15común al poniente de la ciudad, con calles que se
- 0:18cortan en ángulo y postes viejos que alumbran a medias.
- 0:22Los cables cuelgan bajos y suman cuando hace humedad. Hay
- 0:26casas de dos pisos con azoteas llenas de tinacos, rejas
- 0:30oxidadas que se abren con un golpe seco y terrenos baldíos,
- 0:34donde crece zacate alto. En las noches se oyen los
- 0:38perros callejeros peleando por bolsas de basura, el camión pasa
- 0:42cada media hora por la avenida principal y tiembla el
- 0:46pavimento cuando frena en la parada frente a la miscelánea.
- 0:50Conozco ese ritmo desde niño y casi nada cambia, salvo
- 0:54una casa antigua en la esquina de Magnolia con séptima,
- 0:57lote amplio, fachada de ladrillo sin repello, portón de lámina
- 1:02con remaches y ventanas cubiertas por dentro con madera. Desde
- 1:07chico me llamaba la atención porque nunca vi a nadie asomarse.
- 1:12Solo notaba sombras cruzando el patio cuando el sol pegaba
- 1:15de frente. Hace un par de meses llegó un vecino
- 1:19nuevo al departamento de arriba, se presentó como un hombre callado,
- 1:23de mi edad, que trabajaba por su cuenta, lo veía
- 1:27cargar cajas al atardecer y bajar y subir sin hacer ruido.
- 1:32Una tarde me alcanzó en la escalera y comentó que
- 1:35los jueves por la noche asistía a una reunión espiritual
- 1:38a una cuadra de la colonia. Dijo que servía para concentrarse,
- 1:43que ayudaba con el insomnio y la ansiedad. Me insistió
- 1:47en que a mí me haría bien porque andaba con
- 1:49el sueño volteado por el trabajo y me ofreció ir
- 1:52ese mismo día. Acepté por educación y por curiosidad. Además,
- 1:57pensé en la casa de Magnolia con séptima y me
- 2:00pregunté si sería ahí. Llegué a las nueve con una
- 2:05chamarra ligera y una botella de agua, la calle estaba
- 2:09casi vacía, el portón de la casa antigua se abrió
- 2:12sin rechinar, como si lo hubieran engrasado ese mismo día. Adentro,
- 2:18el patio tenía piso de cemento cuarteado y manchas viejas
- 2:21de humedad, a la derecha, un pasillo techado llevaba a
- 2:25la puerta principal. El vecino me indicó que pasara primero,
- 2:30la puerta pesaba y cerró con un seguro por dentro.
- 2:35El vestíbulo era angosto, sin cuadros, con una mesa alta
- 2:39donde descansaban llaves y un manojo de velas rojas atadas
- 2:42con listón, la luz era tenue, de lámparas, suficiente para
- 2:47no tropezar, pero no más. La sala quedaba al fondo,
- 2:51en la entrada me pidieron dejar el teléfono en una
- 2:55caja de plástico con tapa, lo hice sin discutir. Dentro,
- 3:01había unas quince personas formando un círculo amplio, vestían de negro,
- 3:06algunos con capas delgadas, otros con camisas cerradas hasta el cuello,
- 3:11llevaban collares con símbolos de metal, triángulos, cruces inclinadas, figuras
- 3:17con puntas y círculos. En las paredes colgaban telas oscuras
- 3:22con marcas pintadas a mano, y el piso tenía dibujos
- 3:25hechos con pintura espesa de color oscuro, líneas en espiral,
- 3:30flechas hacia el centro, números repetidos a intervalos, y tres
- 3:34figuras de punta en los extremos del círculo. En una
- 3:38mesa al centro, había figuras pequeñas talladas en madera y piedra,
- 3:43cuencos de barro con líquidos opacos y un libro grande
- 3:46sin homo, encuadernado con cordeles. Todo estaba ordenado con cuidado milimétrico,
- 3:53como si cada objeto tuviera un lugar determinado. Me ofrecieron
- 3:59una silla plegable y un vaso con una bebida amarga,
- 4:03la textura era densa, de medicina casera, tragué despacio para
- 4:07no hacer muecas. El vecino me dijo que respirara hondo
- 4:12y que me concentrara en un punto del piso, una
- 4:15mujer de cabello muy corto, caminó alrededor del círculo apagando
- 4:19las luces del pasillo, y dejando encendidas sólo las lámparas
- 4:23cercanas al suelo. El aire se sentía pesado, más por
- 4:28el encierro que por otra cosa, un ventilador de pedestal
- 4:32giraba lento en una esquina, moviendo de a poco las
- 4:35telas de la pared, no había ventanas abiertas, todas estaban
- 4:39cubiertas por tablones clavados por dentro. El que parecía líder
- 4:45entró desde una habitación contigua, era alto, delgado y con
- 4:50una máscara de madera pulida que cubría la mitad de
- 4:52la cara y dejaba ver sólo la boca. Llevaba una
- 4:56capa pesada sujeta por un broche metálico en el pecho.
- 5:00Traía el libro grande del centro y lo colocó sobre
- 5:03la mesa, pasó las páginas con una mano, muy despacio,
- 5:08como para que notáramos la calidad del papel. Dijo en
- 5:12voz baja que esa noche se trabajaría la voluntad, no
- 5:15levantó la voz, lo dijo como quien lee una instrucción,
- 5:19y la gente del círculo bajó la cabeza, y comenzó
- 5:22a mover los labios al mismo tiempo. El murmullo creció
- 5:28y tomó un ritmo parejo, no eran palabras en español,
- 5:31eran sílabas largas, repetidas con un compás que cualquiera puede
- 5:36seguir aunque no entienda. La mujer del cabello corto me
- 5:40colocó una capa oscura sobre los hombros, no pidió permiso,
- 5:45sólo me dijo al oído que así se participaba, entonces
- 5:48yo asentí por reflejo. El líder señaló con la mano
- 5:53el dibujo central del piso, varios se levantaron sin romper
- 5:57el círculo y acercaron la mesa unos centímetros hacia mí,
- 6:01sentí el borde de la madera rozarme las rodillas, y
- 6:04el ventilador dejó de girar, pues alguien lo había desconectado,
- 6:08y el calor subió de golpe. El olor de la
- 6:13sala cambió por el encierro y por la cera derretida,
- 6:16las velas rojas y negras se consumían sin flama alta, cortas,
- 6:21con un hilo de humo quieto que subía recto. El
- 6:25líder tomó un cuenco, y con la yema de dos dedos,
- 6:28marcó trazos en mi frente y en mis manos, el
- 6:31líquido estaba frío y espeso. Dijo que debía mantener los
- 6:36ojos abiertos, todos sostuvieron el murmullo y clavaron la mirada
- 6:40en mí. La mujer del cabello corto recorrió el círculo
- 6:44y cerró con pestillos dos puertas interiores que yo no
- 6:48había visto, una a la izquierda junto a la cocina
- 6:51y otra detrás de la tela colgada en la pared.
- 6:54El sonido del metal encajando fue claro. Noté entonces que
- 6:59la única salida quedaba a mi espalda, al final del pasillo,
- 7:03y que el seguro de la puerta principal había girado solo,
- 7:07sin que yo lo escuchara, el vecino se había colocado
- 7:11a un lado de esa puerta, como para cubrirla si
- 7:14alguien intentaba salir, respiré hondo y conté mis pulsaciones para
- 7:18no perder el control. Busqué con la mirada el teléfono,
- 7:23seguía en la caja de plástico, ahora debajo de la
- 7:26mesa alta del vestíbulo, fuera de mi alcance. El líder
- 7:31alzó el libro a la altura del pecho y se
- 7:33acercó lo suficiente para que yo viera las páginas, no
- 7:37tenían letra impresa, sólo líneas dibujadas con tinta oscura, símbolos
- 7:42y números repetidos con orden. El murmullo del grupo cambió
- 7:47de tono y adoptó golpes breves, parecidos al latido que
- 7:51yo traía acelerado. Me pidieron cerrar los ojos, pero no
- 7:57lo hice y el líder apoyó su mano en mi
- 8:00hombro con un peso calculado, ni violento ni suave, sentí
- 8:04que lo usaba más como señal que como fuerza. Me
- 8:08dijo que avanzara un paso hacia el centro, obedecí para
- 8:11evitar que la situación escalara, desde la mesa levantaron una
- 8:15campana pequeña y la golpearon dos veces con un mazo
- 8:19de madera. El sonido se quedó vibrando en el techo
- 8:23como si la casa guardara ecos viejos, la capa sobre
- 8:26mis hombros me apretaba el cuello y me costó tragar saliva.
- 8:31Las figuras talladas parecían colocadas para delimitar un perímetro y
- 8:36nadie parpadeaba. Empecé a calcular el camino de regreso, tres
- 8:42pasos hacia atrás, giro a la izquierda, corredor, puerta y seguro.
- 8:48A la mitad de ese cálculo, vi como el líder
- 8:51extendía la mano derecha con la palma hacia abajo y
- 8:54cerraba los dedos, señal clara para el resto. El murmullo
- 8:59se detuvo en seco, 15 personas quedaron mirándome sin mover un músculo.
- 9:05El ventilador apagado, las velas consumiéndose, las puertas con pestillo,
- 9:09el teléfono en la caja, el vecino junto a la salida.
- 9:14Entendí que estaba encerrado y que a partir de ese gesto,
- 9:18la reunión cambió de nombre aunque nadie lo dijera. Me
- 9:22mantuve de pie, la capa pegada al cuerpo, mientras el
- 9:26líder bajaba la mano con lentitud, como quien da inicio
- 9:30a una orden que no admite interrupción. El líder avanzó
- 9:35hacia mí con pasos lentos, su capa larga rozaba el
- 9:39suelo y arrastraba las puntas sobre los dibujos pintados, la
- 9:43máscara de madera que llevaba puesta parecía tallada a mano,
- 9:47cubría todo su rostro y tenía cuernos largos que se
- 9:50curvaban hacia atrás. Los ojos estaban hundidos en sombras y
- 9:55la boca mostraba una sonrisa esculpida que daba la impresión
- 9:59de estar mirando con burla. Llevaba el libro viejo que
- 10:03había visto en la mesa, encuadernado con cuerdas negras, las
- 10:07páginas amarillentas llenas de símbolos hechos a mano. Los sostuvo
- 10:12con una sola mano, mientras con la otra señalaba el
- 10:16centro del círculo, donde se cruzaban varias marcas pintadas en
- 10:20el piso. Me ordenó avanzar, y dos personas se levantaron
- 10:25de sus asientos para indicarme el camino, sus capas se
- 10:28movían sin hacer ruido, como si hubieran ensayado esa coreografía
- 10:33muchas veces. Me colocaron justo en medio, sobre un dibujo
- 10:39circular con triángulos y números escritos alrededor, la luz era
- 10:43tenue y las velas parpadeaban como si les faltara oxígeno,
- 10:47el ambiente estaba cargado, no de humo ni de olor,
- 10:50sino de una tensión que hacía más difícil respirar. Tres
- 10:55hombres con capas más pesadas tomaron tambores pequeños y comenzaron
- 10:59a golpear con las manos abiertas, un ritmo lento que
- 11:03se repetía sin variación. Las mujeres, sentadas con las piernas cruzadas,
- 11:09empezaron a cantar en voz baja, repitiendo las mismas sílabas
- 11:13que había escuchado antes, ese idioma que no podía reconocer.
- 11:20El líder dejó el libro abierto, sobre un atril que
- 11:23alguien colocó a su lado. Metió la mano en uno
- 11:27de los cuencos de barro y sacó una mezcla espesa
- 11:29y oscura, con dos dedos dibujó líneas en mi frente,
- 11:33mi pecho y mis manos. El líquido estaba helado, como
- 11:38si lo hubieran sacado de un refrigerador y tenía una
- 11:41textura que se pegaba a la piel. Cada vez que
- 11:45terminaba un símbolo murmuraba una palabra y la gente del
- 11:49círculo respondía en coro. Sentí el impulso de dar un
- 11:53paso atrás, pero dos miembros se acercaron para sostenerme por
- 11:57los hombros, nadie me sujetó con fuerza, bastó con verlos
- 12:01para entender que debía quedarme quieto. Los tambores aumentaron el
- 12:07ritmo poco a poco, hasta que cada golpe resonaba en
- 12:11el pecho como un eco interno, las velas, que antes
- 12:14iluminaban toda la sala, comenzaron a disminuir su luz, no
- 12:19fue como si las apagaran, parecía que la oscuridad ganaba espacio.
- 12:24Las sombras se extendieron por las paredes y cubrieron los
- 12:27dibujos de las telas. En ese momento, un viento fuerte
- 12:31recorrió la habitación, moviendo las capas y apagando dos velas
- 12:36cercanas a la puerta. No había ventanas abiertas, ni ventilador encendido.
- 12:41El viento parecía salir del piso. La gente del círculo
- 12:46bajó la cabeza al mismo tiempo y apoyó las manos
- 12:49en el suelo, yo miraba alrededor, tratando de encontrar de
- 12:53donde venía el aire, cuando escuché un gruñido grave detrás
- 12:57de mí. El sonido me atravesó el estómago, no era
- 13:02el gruñido de un perro ni de un hombre, tenía
- 13:05un tono profundo, vibrante, como si resonara desde el fondo
- 13:09de un túnel, me giré despacio y lo vi, una
- 13:12sombra alta, más alta que cualquier persona de la sala,
- 13:17moviéndose de un lado a otro, su cuerpo no tenía
- 13:20forma definida, parecía una sombra demoníaca, pero no se desvanecía.
- 13:25Y de entre esa oscuridad resaltaban dos ojos brillando con
- 13:29un resplandor rojizo, fijos en mí, eran ojos demasiado grandes
- 13:33sin párpados. Alcancé a ver también unos cuernos largos y
- 13:39estaba esbozando una sonrisa aterradora. El líder levantó los brazos
- 13:45y dijo en voz clara, ahora él lo protege. El
- 13:49resto del grupo se arrodilló sin levantar la vista, murmurando
- 13:53oraciones rápidas que no entendía, yo me quedé paralizado. La
- 13:58sombra dio un paso al frente y sentí el suelo
- 14:01vibrar bajo mis pies, el aire en la sala se
- 14:04volvió más pesado, me costaba tragar saliva y cada respiración
- 14:08era un esfuerzo. La figura se inclinó un poco hacia mí,
- 14:12y aunque no la distinguía por completo, sentí su atención
- 14:16como si me analizara, y la piel se me erizó entera.
- 14:22El líder bajó los brazos y pronunció algo en ese
- 14:25idioma extraño, después de unos segundos, el gruñido disminuyó y
- 14:30el viento se calmó, las velas recuperaron su luz lentamente,
- 14:34y la sombra retrocedió hacia un rincón oscuro de la sala,
- 14:38hasta que sus ojos se apagaron como brasas que pierden calor.
- 14:43El líder cerró el libro y dio una palmada seca.
- 14:46Todos levantaron la cabeza y regresaron a sus asientos. Uno
- 14:50de ellos me ayudó a quitarme la capa. Nadie sonrió
- 14:53ni me explicó nada. Solo me dijeron que estaba listo
- 14:56y que podía irme. El vecino me entregó mi teléfono
- 15:02y me acompañó hasta el portón. Sus palabras fueron cortas.«
- 15:06Camina tranquilo y no voltees». Hice lo que me dijo,
- 15:10la calle estaba desierta, apenas iluminada por dos postes, caminé
- 15:15rápido hacia mi casa, sintiendo que los ojos de esa
- 15:19cosa seguían sobre mí. A mitad de la cuadra escuché pasos,
- 15:24pero no eran de perro ni de persona, eran pasos pesados, acompasados,
- 15:29que se detenían cuando yo me detenía. Giré la cabeza
- 15:33y no vi a nadie, pero la sensación de estar
- 15:36vigilado me aceleró el corazón y empecé a trotar. Al
- 15:42llegar a la avenida, la luz de una tienda encendida
- 15:45me dio un poco de calma, crucé sin mirar y
- 15:48seguí corriendo hasta mi casa, cerré la puerta con seguro
- 15:51y tranca y me senté en el suelo, con la
- 15:54espalda apoyada contra la madera. El pecho me dolía de
- 15:58tanto esfuerzo, ya no escuché voces ni ruidos afuera, pero
- 16:02no me sentía a salvo, miré por la ventana hacia
- 16:06la calle vacía y juraría que vi al final de
- 16:08la cuadra, dos puntos rojos brillando en la oscuridad. Bajé
- 16:13la cortina, apagué todas las luces y me encerré en
- 16:17mi cuarto, temblando, con la sensación de que esa sombra
- 16:20sabía exactamente dónde vivía. Las primeras noches después del ritual,
- 16:27me dormí con la luz encendida, pero el cansancio me
- 16:30vencía igual, a las dos o tres de la madrugada
- 16:33empezaron los ruidos, golpes suaves en la ventana del pasillo,
- 16:38como si alguien tocara con los nudillos una sola vez
- 16:41y esperara. Al principio pensé que era el viento moviendo ramas,
- 16:46pero al mirar desde la sala, vi claramente una sombra
- 16:50proyectada en el muro del vecino. Era alta y no
- 16:54correspondía a nada cercano. Cuando abrí la cortina, la calle
- 16:58estaba vacía, sin autos ni peatones. Cerré de golpe y
- 17:03sentí que alguien me observaba. La verdad era un miedo
- 17:06que no puedo explicar. Quizás sabía lo que pasó, pero
- 17:10no lo podía asimilar. Las noches siguientes fueron peores, escuché
- 17:17pasos lentos en el pasillo interior, donde el piso de
- 17:20cemento resuena incluso con calcetines, no había nadie despierto, pero
- 17:25la sombra de una figura alargada cruzaba las paredes de
- 17:28mi cuarto, cuando las luces de la calle pasaban entre
- 17:32los huecos de la cortina. Me cubría con la sábana
- 17:35y me quedaba inmóvil, con la respiración contenida, sintiendo un
- 17:40peso en el aire, la sensación era constante, alguien estaba
- 17:44parado en la esquina de mi habitación, a un metro
- 17:47de mis pies, mirándome. La primera vez que lo vi completo,
- 17:53fue una madrugada en que bajé al baño, caminé por
- 17:56el pasillo con el teléfono en la mano como linterna,
- 17:59y al pasar junto a la puerta que da al patio,
- 18:02vi su reflejo en el vidrio. Una figura alta, con
- 18:06ojos encendidos, cuernos, brazos demasiado largos y esa sonrisa demoníaca.
- 18:13Estaba del otro lado del cristal, inmóvil, a centímetros de mí,
- 18:17entonces retrocedí hasta golpearme con la pared, y cuando volví
- 18:21a mirar, no había nada. Corrí a mi cuarto, cerré
- 18:26la puerta con seguro y empujé el ropero frente a ella,
- 18:30me quedé despierto hasta que amaneció, sin atreverme a asomarme.
- 18:36Desde entonces no tuve noches tranquilas, lo veía en cada
- 18:40rincón oscuro, lo encontré parado en el pasillo mientras regresaba
- 18:44del baño. Sus ojos eran dos puntos rojos que brillaban
- 18:47en medio de la penumbra. También lo vi reflejado en
- 18:50la puerta de vidrio del patio, con la cabeza inclinada
- 18:54como si quisiera entrar. Una tarde, al salir a comprar comida,
- 18:59lo vi en la esquina de la calle, detrás de
- 19:02un poste, mirándome fijamente, nadie más pareció notarlo, entonces me
- 19:07apresuré a regresar, y esa noche tapé todas las ventanas
- 19:11con cartón, pero aún así veía su sombra pasar frente
- 19:15a la puerta. Mi salud se deterioró rápido, perdí peso
- 19:20porque dejé de comer con normalidad, no podía dormir más
- 19:24de una hora seguida y tenía los nervios destrozados, mi
- 19:28madre me decía que parecía enfermo, no me atrevía a
- 19:31contarle nada. Cada mañana encontraba marcas en la puerta principal,
- 19:37manos grandes impresas en polvo, dedos largos que terminaban en
- 19:41arañazos superficiales. Parecía que alguien había empujado desde afuera con
- 19:47las palmas abiertas. Pero una mañana descubrí una marca en
- 19:51el vidrio del patio, a la altura de mi rostro,
- 19:55era la silueta de una mano, que parecía mucho más
- 19:58grande que la de cualquier persona. Los autos empezaron a
- 20:04aparecer frente a la casa, eran sedanes negros o camionetas oscuras,
- 20:09siempre distintos, estacionados a media cuadra, dentro, había personas vestidas
- 20:14de negro, con lentes oscuros, aunque fuera de noche. Se
- 20:19quedaban horas, sin hablar, mirando hacia mi casa. No hacía
- 20:24ningún movimiento cuando salía, solo me seguían con la mirada,
- 20:29intenté ignorarlos, pero el miedo se volvió insoportable. Mis vecinos
- 20:34también notaron algo extraño. Una señora de la cuadra comentó
- 20:38que desde hacía noches escuchaba voces alrededor de mi casa.
- 20:43Decía que parecían rezos murmurados y que había visto gente
- 20:47caminando en círculo por la madrugada. Otro vecino juró que
- 20:51vio a una mujer parada frente a mi portón a
- 20:53las 3 de la mañana con una vela encendida. Una noche,
- 20:59mientras trataba de dormir, escuché pasos en el techo, al
- 21:03principio creí que eran gatos, pero eran pasos pesados, firmes,
- 21:08que recorrían la casa lentamente, bajé de la cama con
- 21:12el corazón acelerado, y me escondí en un rincón de
- 21:15la habitación. Los pasos bajaron por el pasillo, escuché el
- 21:20roce de uñas largas sobre la pared, acercándose. El seguro
- 21:25de mi puerta tembló como si alguien lo probara, yo
- 21:28me quedé quieto, conteniendo el aire. El sonido se fue alejando,
- 21:34pero la sensación de estar rodeado seguía, afuera se escuchaban murmullos,
- 21:39miré por la cortina y vi a cuatro personas de
- 21:41la secta paradas en la banqueta, sosteniendo velas negras, no hablaban,
- 21:47solo miraban mi ventana. No pasaba una noche sin sobresaltos,
- 21:53siempre veía sombras cruzar el techo, escuchaba susurros junto a
- 21:57mi cama, y el rostro de ese ser aparecía en
- 22:00cualquier superficie reflectante, había noches en que me sentía sofocado,
- 22:05como si alguien respirara directamente sobre mi cuello. Vivía en alerta,
- 22:11saltando ante cualquier ruido, ya mi cuerpo no soportaba más,
- 22:15y las ojeras eran tan profundas que parecía enfermo grave,
- 22:19los vecinos dejaron de saludarme, notaba que sus miradas eran
- 22:23de lástima, como si supieran que algo me había marcado.
- 22:29La peor noche llegó sin aviso, me quedé dormido por
- 22:32el agotamiento, y al abrir los ojos a mitad de
- 22:35la madrugada y vi algo que me paralizó, el demonio
- 22:38estaba sentado en una silla frente a mi cama, a
- 22:42menos de dos metros. Su cuerpo era oscuro, con hombros
- 22:45anchos y brazos demasiado largos que llegaban casi al suelo,
- 22:49no se movía ni respiraba, y noté la habitación estaba helada,
- 22:54sentí que no podía moverme ni gritar. Giré la cabeza
- 22:59lentamente hacia la ventana y vi a los miembros de
- 23:02la secta afuera, caminando en círculo alrededor de mi casa,
- 23:06llevaban velas negras y capas largas, sus rostros estaban cubiertos
- 23:11por capuchas, y sus sombras se reflejaban en las paredes.
- 23:16Caminaban en silencio, todos al mismo ritmo, el demonio seguía
- 23:20mirándome sin parpadear, sentado como si esperara una señal, no
- 23:25me atrevía a mover un solo dedo, pasé así toda
- 23:28la noche, mirando esos ojos rojos que no se apartaban
- 23:31de mí, mientras el sonido de pasos lentos rodeaba mi
- 23:35casa una y otra vez. Esa noche, supe que ya
- 23:40no había nada que proteger, me senté en el borde
- 23:43de la cama, vestido, con los zapatos puestos, escuchando como
- 23:48el silencio se estiraba como una cuerda a punto de romperse.
- 23:52Miré por la ventana y sentí que el corazón se detenía.
- 23:57Frente a la puerta de mi casa, en medio de
- 23:59la calle, había por lo menos diez personas de la
- 24:02secta formando un círculo perfecto. Todos vestían de negro, con
- 24:08capas largas y capuchas que les cubrían el rostro, cada
- 24:11uno sostenía una vela negra encendida. No se movían ni hablaban,
- 24:17solo estaban ahí, mirándome, aunque no pudiera ver sus ojos.
- 24:22El resplandor de las velas iluminaba sus manos pálidas y
- 24:26dibujaba sombras largas que se unían en el asfalto. Me
- 24:32agaché lentamente para que no me vieran, pero el piso
- 24:35vibraba bajo mis pies, era una vibración leve, como si
- 24:39algo enorme caminara muy despacio por la calle, entonces me
- 24:43acerqué de nuevo a la ventana y lo vi. Detrás
- 24:46de ellos, entre la penumbra, estaba el diablo con esa
- 24:50sonrisa que me hacía temblar de miedo, sus brazos eran
- 24:54largos y delgados, casi arrastraban los nudillos sobre el suelo,
- 24:58su sonrisa era lo más visible. Una hilera de dientes
- 25:02blancos y afilados que brillaban bajo el reflejo de las
- 25:05velas me movía hacia la pared opuesta, pero sentí que
- 25:09esos ojos seguían cada paso. Las paredes de mi cuarto
- 25:14empezaron a crujir como si alguien las empujara desde afuera,
- 25:18la lámpara del techo osciló y el aire se volvió denso, caliente,
- 25:23difícil de respirar. Abrí el closet sin hacer ruido y
- 25:27saqué una mochila, eché lo necesario, aunque no había planeado
- 25:32salir esa noche, pero algo en mi interior gritaba que
- 25:35si no me iba en ese momento, no saldría nunca.
- 25:40Me acerqué a la ventana trasera, quedaba al patio, y
- 25:43quité la tranca con cuidado, la abrí despacio, sin mirar atrás,
- 25:48temiendo encontrar a esa cosa parada detrás de mí. salí
- 25:54al patio y cerré la ventana sin ruido, el pasto
- 25:57estaba húmedo y frío, el silencio era absoluto, salvo por
- 26:02los cantos bajos que empezaban a salir de los labios
- 26:05de los encapuchados frente a mi casa, era un murmullo grave, constante,
- 26:09que se repetía como un eco. Crucé el patio y
- 26:14salté la barda trasera, al caer al callejón sentí un escalofrío,
- 26:19había sombras moviéndose sobre los techos, se movían rápido, saltando
- 26:23de una azotea a otra, vigilando. Corrí con todas mis fuerzas,
- 26:29sin detenerme a mirar. El callejón estaba oscuro, corrí hasta
- 26:35salir a una calle secundaria y me escondí detrás de
- 26:39un poste, no había nadie, pero sentía que me observaban
- 26:43desde cada rincón, seguí avanzando, cruzando calles desiertas, esquivando autos abandonados.
- 26:51A lo lejos, el sonido de los cantos seguía persiguiéndome,
- 26:55aunque ya no hubiera nadie cerca, miré hacia arriba y
- 26:58vi una silueta oscura moverse sobre los techos, siguiendo mi camino.
- 27:04Apreté el paso hasta que llegué a la carretera. Me
- 27:09escondí detrás de una bodega, y esperé a que pasara
- 27:12algún transporte, la adrenalina no me dejaba estar, solo mi
- 27:16cuerpo quería temblar, solo sentía los músculos tensos y el
- 27:20corazón golpeando el pecho. Después de lo que parecieron horas,
- 27:25pasó un taxi con el letrero apagado, le hice señas
- 27:29desesperado y se detuvo, subí sin mirar atrás y pedí
- 27:32que me llevara lo más lejos posible, a la salida
- 27:36de la ciudad. El chofer no hizo preguntas, pero me
- 27:40miró varias veces por el retrovisor, como si notara que
- 27:43algo estaba mal, no me atreví a mirar por la ventana,
- 27:47pues sentía que si lo hacía, vería los ojos rojos
- 27:50siguiéndonos entre los postes de luz. Me bajé en una
- 27:56gasolinera cerca de un entronque, caminé hasta un rincón donde
- 28:00había bancas de cemento y me senté con la mochila
- 28:03entre las piernas. El cansancio me golpeó de repente, pero
- 28:07no podía dormir, cada vez que cerraba los ojos, sentía
- 28:12que alguien me observaba desde los árboles cercanos. A ratos
- 28:17escuchaba crujidos en la maleza, ramas moviéndose sin viento, pasos
- 28:21que se detenían cuando volteaba, me quedé sentado hasta que amaneció,
- 28:26con el cuello adolorido y la espalda encorvada. Al día
- 28:31siguiente tomé un autobús a otra ciudad, no llevé casi
- 28:35nada conmigo, dejé la casa, mis cosas y mi trabajo
- 28:38sin despedirme de nadie, cambié de número y me alojé
- 28:42en un cuarto barato, donde pasé semanas sin salir. Los
- 28:47primeros días saltaba con cualquier ruido, una puerta que se cerraba,
- 28:51el rechinar de una bicicleta, el ladrido de un perro.
- 28:56Y siempre tenía pesadillas, en las que despertaba con el
- 28:59demonio parado junto a mi cama, respirando sobre mi cara,
- 29:03el sonido de los cantos seguía en mi cabeza, como
- 29:07si se hubieran grabado en mis oídos. Han pasado años,
- 29:12y nunca volví a esa colonia, pero a veces busco
- 29:16noticias y siempre encuentro lo mismo, casas abandonadas, calles vacías,
- 29:21y gente que se muda sin avisar. Mi antigua casa
- 29:25sigue en pie, pero nadie vive ahí, los vecinos que
- 29:29quedan dicen que de noche se escuchan cánticos lejanos y
- 29:32que hay personas vestidas de negro rondando la cuadra. Algunos
- 29:37aseguran que han visto ojos brillando entre los postes, moviéndose rápido,
- 29:42como si saltaran de una azotea a otra, nadie se
- 29:46queda en la calle después de las nueve. Yo sigo lejos,
- 29:51pero no siento que esté a salvo, hay noches en
- 29:54que despierto y siento que alguien está sentado frente a
- 29:57mi cama, como aquella noche. No lo veo, pero sé
- 30:02que está ahí, observando. El silencio de la habitación pesa
- 30:07igual que entonces, y sé que aunque corra, aunque cambie
- 30:10de nombre y de ciudad, nunca me libraré de lo
- 30:13que vi. porque desde que entré a esa casa, desde
- 30:17que crucé el portón y me senté en medio de
- 30:20ese círculo, quedé marcado, y lo peor es que no
- 30:23necesito verlo para saber que sigue cerca. Solo cierro los
- 30:28ojos y siento su respiración detrás de mí, esperando el
- 30:32momento exacto para reclamar lo que ya es suyo. Relato
- 30:40anónimo