Latest / El Mural del Alma / Reflexiones En Tiempos Del COVID-19 - Salón De La Fama De Males Peores Que El Covid - Las Excusas
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- En estos tiempos de pandemia, en estos tiempos de Covid diecinueve, pues digámoslo así, sale lo mejor o lo peor de cada uno de nosotros como seres humanos. Y por eso, en esta serie grande podríamos decirlo así de reflexiones en tiempos del covid diecinueve y dentro de ella una subserie titulada El Salón de la fama de males peores que el covid diecinueve, traemos otro más. Así que bienvenidos a esta subserie que hace parte de nuestro podcast. El mural del alma, un abrazo para todos, mi nombre David Fernando Higuera, saludándoles en esta oportunidad. Gracias por darle like a nuestra fan page de Facebook como el mural del alma y darle suscribirse y darle, por supuesto, la campana de notificaciones activa a través de nuestro canal de YouTube, que también lo encuentran como el mural del alma. Pero también gracias a todos los que nos siguen en nuestro blog, el mural del alma blogspot, com para estar al tanto de estos episodios, de esta subserie, de toda la serie en general, y de los programas convencionales que fueron grabados antes de esta pandemia del covid diecinueve. Así que nada acompáñeme. Vamos a seguir paseando por el salón de la fama de males peores que el covid diecinueve. Así que bienvenidos bien, perfecto. Bueno el día de hoy quiero hablarles bueno. Ayer estábamos hablando del exceso de confianza, que es uno de los males peores que el covid diecinueve. Sí, porque, si bien es cierto que el covid diecinueve es un mal que paraliza el mundo entero, hay otros males que son, digo yo peores en peores circunstancias, Por ejemplo, y quiero citar esto porque en mi país, en Colombia, el Gobierno de Colombia, a través de los distintos medios de comunicación oficiales, privados, comerciales y demás, pues está lanzando campañas muy interesantes, buscando la prevención del ciudadano frente a esta pandemia, que es una realidad, independientemente de lo que se comenta. Por ahí es algo verídico, es algo ciento por ciento real. Y había una de las campañas donde dice que bueno, una persona trabaja en un fluver, es decir, en un establecimiento de venta de frutas y verduras que solamente se había lavado las manos una vez y usaba tapabocas y todo eso, y tuvo contacto con billetes con las frutas, y esas frutas y esos billetes los tocaron otras personas que estaban sanas y llegaron a su casa, pues infectadas con el virus. Entonces la excusa de esa primera persona ya me lavé las manos esta mañana. Como diciendo yo solo una vez ya es suficiente. Eso no pasa nada. Pero me encontré con otra otra publicidad institucional del Gobierno de Colombia, donde habla de una mujer que trabaja en una factoría textil, en una fábrica textil y pues resultó que era positiva para covid y tocó la cafetera, se relacionó con otras personas, el jefe y todo esto y resultado todos los miembros de esa empresa textil, pues resultaron infectados para covid y resultado de eso, la empresa se cerró. Entonces, Hablando del tapabocas, por qué no te pones el tapaocas, le preguntaban al personaje. La excusa de ella es me aprieta las orejas. Sí, yo sé que hay algunas personas que me están escuchando y dice Luis Fernando, yo ya no aguanto tener el tapabocas, puesto porque me aprietan las orejas. No hay otra manera bueno. En fin, otra persona, a un deportista, salió a la calle muy poco de las medidas de bioseguridad. Bueno sobre todo el distanciamiento físico. No tuve ese distanciamiento físico. Salieron a trotar. Todos estaban corriendo, haciendo el ejercicio y todo el asunto. Solo uno de los de los uzodichos tenía una botella de agua. Todos toman de esa botella de agua, pero uno de los amigos de este deportista era positivo para covid según la campaña publicitaria. Entonces todos resultaron infectados. Llevaron ese virus a las familias y las familias quedaron infectadas. Entonces a esta persona, cuando se le pregunta que por qué no guardó el distanciamiento físico. La excusa es yo que iba a saber que alguno de mis amigos estaba contagiado y esta que me parece el colmo y que es algo que, por lo menos en mi país está viviendo. Y es que bueno. Hemos venido de puentes festivos seguidos en el mes de junio aquí en Colombia. Entonces, pues en puentes festivos es común puentes feriados, es muy común que las familias salgan a pasear a compartir en familia y todo eso. Pero, bajo las circunstancias del covid es mejor quedarse en la casa. Entonces, en esta campaña publicitaria dice que una familia salieron muy temprano de casa, Se levantaron temprano, cogieron el camino más corto en el vehículo en el que se encontraban, para no pasar por los retenes, para no pasar por las casetas de cobro, los peajes y llegaron a un pueblo donde no habían casos de covid diecinueve fueron a la piscina, la pasaron rico, fueron a la panadería, desayuna de rano allí y el padre de familia resultó ser asintomático para covid diecinueve y llegó el virus a un pueblo donde donde no habían casos. Entonces a la pregunta a esta familia por qué no se quedaron en la casa el puente, por qué salieron este puente feriado su excusa. Estamos cansados de estar encerrados. Y aparte de estas excusas que vi en estas campañas publicitarias muy bien logradas por parte del Gobierno nacional de Colombia, hay otras. Yo veía en estos días en las noticias que en algunas partes de mi país, mucha gente en la ciudades, por ejemplo, en las costas Atlántica y pacífica de nuestro país, de Colombia, estaban haciendo fiestas, parrandas, burlándose de las medidas de bioseguridad, no respetando el distanciamiento físico y aprovechando, tomando trago, tomando cerveza aquí y cerveza allá y nada, sencillamente, pues la policía tiene que hacer cumplir la ley Y cuál es el hecho de cumplir la ley, pues es sencillamente no hacer esas fiestas, porque todo el mundo se emborracha. Y qué pasa cuando cuando tenemos más alcohol que cerebro vamos y bueno, el virus infecta a personas que están sanas y que nada que ver Y me llamó el caso. No recuerdo en qué parte de Colombia sucedió, pero resulta y pasa. No sé si fue en Kipto, capital del departamento de Chopo, no sé en dónde fue, pero resulta que pasa que la policía y el ejército, pues escucharon ruidos, fueron a la casa y claro los de la parranda, los dueños de la parranda, sacaron pistolas y a darles plomo papa, a darles bala porque no dirán esto, no, pues es que qué le pasan a estos tombos. Dirán la gente no es un tombo. Es una forma un poco despectiva de algunos de la sociedad colombiana de llamar a la autoridad. No, entonces dirán estos tombos. Vienen a la fiesta. Saquemos las pistolas y l tremendo. Eso increíble. Ahora sí, pues, fueron capturados. Fueron capturados por agredir un funcionario público, en este caso, a un oficial de policía y, aparte de eso, una multa considerable de dinero, por lo menos bajo los códigos de policía de Colombia. Una persona que digamos e infrinja estas normas siempre y sencillamente paga una multa, una multa pues que llama poderosamente la atención que son pues casi estamos hablando de un millón de pesos colombianos, A eso nos estamos refiriendo. Entonces no sé en cuanto a dólares, aquel cantidad. Aquí, de hecho, estoy buscando la manera de convertir para los que dicen hey, pero cómo así eso, cómo es que es un millón de pesos colombianos, a qué se refiere a eso Aquí yo estoy arrojando la cifra casi doscientos sesenta y ocho dólares, aproximadamente un mil de pesos, ok. Pero me llama la atención esto por qué, porque hoy les venga a hablar del segundo mal peor que el covid diecinueve las excusas. La gente tiene excusa para todo. Siempre nos zafamos de cosas cuando nos metemos en problemas, cuando cuando a uno le dicen, Hey, no hagas esto porque te vas a meter en problemas, Hey, no hagas esto porque vas a estar. Y uno se cree el Superman, uno se cree el chacho, uno se cree duro el fuerte. Como que no es conmigo, eso es a otros, a mi que eso yo soy invencille, usted no sabe quién soy yo. Pero va a llegar el día, va a llegar la ocasión, va a llegar el momento en el que, sencillamente, por agarrarnos de las excusas, vamos a pagar las consecuencias. Eso le pasaba a estas familias. Digamos ficticias de estos comerciales del Gobierno en Colombia. Y eso pasó, obviamente, con estas familias que pretendían que haciendo farra, que haciendo fiesta, que haciendo rumba en tiempos de pandemia. Como que no es conmigo, eso van a multar a los que no se ponen bien, el tapabocas y todo eso, pero vea, como dicen, en mi país llevaron del bulto resultado apagar sanción, a pagar multa y otros tantos, a pagar prisión, porque el Código Penal civil colombiano reza que cuando alguien está infringiendo todo esto, que es el aislamiento y los criados para evitar una pandemia o una epidemia, pues hay penas de cuatro a ocho años de prisión, o eso por lo menos en Colombia. Entonces, si eso es en tiempos del coronavirus, del covid diecinueve, cuántas veces más o cuánto más más. Bien le sacamos excusas a cosas importantes, por ejemplo, a sufrir las necesidades de la familia. No, pues, la excusa es no, pues, pero para qué? Para qué atender a mi familia si están en casa también una excusa, pero, entre otras tantas, la excusa de llegar tarde al trabajo no jefe. Rodríguez, usted por qué llegó tarde al trabajo no jefe? Es que me coge el tráfico o lo que sea y bueno, no pasó. Eso no. Cuando uno no pasa eso de accidentes, trancones y eso pues uno inventa cualquier excusa. Se nos es difícil reconocer nuestros errores. Entonces las excusas sean a causa del orgullo que hay en nuestro corazón. Pero hay una peor que todas, y es que a alguien le hablan de Dios un cura, un pastor, un familiar, un amigo y como que nos hacemos, los de las orejas sordas, los de las gafas. Ah yo no necesito Dios, para qué necesito de Dios. Y yo yo estoy bien montado, yo tengo billete, yo tengo influencia, yo tengo abolengo, yo tengo apellido. Yo tengo reputación para qué necesito de Dios. Eso es lo que en algunas partes de la sociedad están diciendo. Pero saben podemos sacar excusas a cualquier circunstancia, al covid diecinueve, al jefe, a quien sea, a la pareja, a los hijos, a quien sea, Pero no podemos excusarnos ante Dios. Saben dice la Biblia, el libro de libros, el qui encubre sus pecados no prospera, pero el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Entonces basta de tanta excusa. Reconozcamos que estamos mal, reconozcamos que la hemos embarrado, que metimos, como dijo alguien, metimos a las cuatro patas y bien hondo, es decir, hey, señor yo, siguí listo, la embarré me equivoqué. Ayúdame a no volver a cometer esos errores. Ayúdame a ser respetuoso de las medidas de bioseguridad en esos tiempos de pandemia. Sí, porque perdóneme la expresión. Uno piensa que no. El Gobierno lo está jodiendo a uno con tanta cosa, pero hey es por nuestro bien. Es una medida de prevención mis mis mientras un o exista de momento un tratamiento. Llámese pildoras, cápsulas, vacuna lo que sea contra este mal y contra los que vengan. Pues, hombre, hay que acatar las órdenes como buenos ciudadanos que somos. Así es sencillo, así es fácil, pero como lo que no nos cuesta, hagamos la fiesta simple. Sencillamente, esas son las cosas que suceden. Entonces cero excusas. Tengamos compromisos serios de arreglar nuestra vida, de mentar nuestros errores y de ponernos para Dios, de vivir para Dios, como dice un dicho popular. Así, en medio de estos tipos de pandemia, nuestro mañana, en nuestra vida, día a día, será mucho mejor. Así que, cuidado con las excusas, es un mal peor que el covid diecinueve, mi nombre David hernándo que era en el próximo episodio. Seguimos con más de esta subserie para que juntos escribamos aquí en el mural del Almac