Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Después De Aquello Nadie Dejaba La Casa Sola
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- 0:05Speaker 2: Declaro esto por mi voluntad. Me llamo Tomás Barrera y
- 0:09viví en San Jerónimo del Monte cuando pasó todo. Lo
- 0:14recuerdo porque desde ese año el pueblo dejó de dormir tranquilo.
- 0:19En pocos meses nacieron varios niños y dos desaparecieron. El
- 0:24primero fue el hijo de Rosa y Mateo Ceballos y
- 0:27después desapareció el hijo de Julia Pérez. Desde ahí entendimos
- 0:32que alguien estaba entrando a las casas para llevarse a
- 0:35los recién nacidos. La primera vez yo no vi el
- 0:39momento en que se llevaron al niño, pero sí vi
- 0:42la casa, a los padres y lo que quedó. Rosa
- 0:46se acostó con el niño en su cuna, al lado
- 0:49de la cama. Despertó por el aire de la ventana.
- 0:54La cuna estaba vacía, la ventana estaba abierta, y el
- 0:57mosquitero tenía un desgarrón y en el piso había tierra húmeda.
- 1:02Mateo salió al patio con una lámpara, pero no encontró
- 1:06a nadie. Los perros seguían echados y no ladraban. Cuando
- 1:12amaneció salimos a buscar, pero solo hallamos el gorro del
- 1:15niño cerca del arroyo y el cuerpo no apareció. Ese
- 1:20día varias mujeres recordaron a una vieja que había pasado
- 1:23por las casas pidiendo agua. Mi madre la atendió en
- 1:27la puerta, la mujer miró hacia adentro y dejó los
- 1:31ojos puestos en la cama donde dormía mi sobrina recién nacida.
- 1:36Mi madre le vio las manos al pasarle el vaso.
- 1:40Tenía las uñas largas, curvas y sucias. Esa tarde se
- 1:45habló de la mujer en la tienda y en la capilla,
- 1:47pero nadie salió a buscarla. Pocos días después, desapareció el
- 1:52hijo de Julia Pérez. Yo fui de los primeros en llegar,
- 1:57porque vivo frente a su casa. Recuerdo a Julia sentada
- 2:01en el piso, con la espalda pegada a la pared
- 2:04y las manos llenas de sangre. La puerta seguía cerrada
- 2:08por dentro, la ventana del cuarto tenía cinco marcas largas
- 2:12en la madera. La cuna estaba volcada y en la
- 2:16sábana había sangre. Julia alcanzó a decir que se despertó
- 2:21por un ruido dentro del cuarto y y oyó aleteos
- 2:24antes de abrir bien los ojos su esposo salió al
- 2:28corral y vio una lechuza sobre el techo le aventó
- 2:32una piedra pero el animal no se movió y después
- 2:35abrió las alas y se fue hacia el molino ahí
- 2:39cambió el pueblo el comisario reunió a los hombres y
- 2:42armó turnos para cuidar las casas donde hubiera bebés cerramos
- 2:48ventanas con tablas reforzamos puertas y dejamos fogatas encendidas Las
- 2:54mujeres dejaron de salir cuando bajaba la luz, los hombres
- 2:57regresaban temprano del campo. El padre Eusebio pidió calma, pero
- 3:03esa misma noche se quedó con su sobrina, que también
- 3:06tenía un recién nacido. La vieja volvió a verse una tarde,
- 3:11frente a la tienda. Yo estaba ahí. Era una mujer
- 3:16flaca y encorvada, pidió sal, pagó y antes de irse
- 3:20volteó hacia la casa de los Olmedo, donde una muchacha
- 3:23acababa de parir. Don Lupe le cerró el paso y
- 3:27le ordenó que siguiera su camino. La mujer no respondió.
- 3:33Yo le vi las manos cuando tomó la bolsa, las
- 3:36uñas le nacían completas del dedo, eran largas y dobladas
- 3:39hacia adentro. Esa misma tarde la seguimos seis hombres. La
- 3:45vimos entrar en una choza abandonada, cerca del molino. Esperamos afuera,
- 3:51pero no salió nadie, así que entramos. Encontramos un petate,
- 3:57dos ollas, plumas de lechuza, un chupón y una pulsera
- 4:01con el nombre de Saúl. Mateo la reconoció, y también
- 4:05hallamos una cadena que Julia reconoció después. Mateo quiso quemar
- 4:11la choza ahí mismo, pero el comisario ordenó salir y
- 4:15volver con más gente. Cuando regresamos, la ventana trasera estaba abierta,
- 4:22En el suelo había huellas de huarache y marcas de ave,
- 4:25pero las dos seguían el mismo rumbo y luego se perdían.
- 4:29Con eso tomamos una decisión, reunimos a las madres con
- 4:33recién nacidos en el salón de catecismo. Entraron cinco mujeres
- 4:38con sus bebés, tres ancianas, el padre Eusebio y cuatro
- 4:42hombres armados. Afuera nos quedamos otros seis, rodeando el lugar.
- 4:49La orden fue simple. Nadie abría hasta el amanecer y
- 4:52nadie soltaba su puesto. Al principio todo quedó en silencio,
- 4:57después los perros empezaron a gemir y más tarde oímos
- 5:01pesos sobre el techo. Eran apoyos lentos, de un lado
- 5:05a otro. Levanté la lámpara y vi una sombra moverse
- 5:10hacia la parte trasera. Corrí con Anselmo Pérez y al
- 5:14doblar la esquina la vi agachada en la orilla del techo.
- 5:19Tenía las manos sobre la teja y las uñas clavadas
- 5:22en el barro, levantó la cara y me miró, para
- 5:25mi sorpresa era la misma mujer de la tienda. La
- 5:29alumbré de frente, vi el cambio completo. El cuerpo se
- 5:33le encogió, la ropa cayó y los brazos se cerraron
- 5:37hacia adelante y se cubrieron de plumas. La cabeza tomó
- 5:42forma redonda, las piernas se doblaron y todo ocurrió en
- 5:46pocos segundos. Cuando terminó, en el borde del techo estaba
- 5:51una lechuza con los ojos puestos en nosotros. Bajó al
- 5:55patio trasero y en ese momento se oyó un grito
- 5:58dentro del salón. Anselmo me gritó que corriera a la puerta,
- 6:03yo avancé sin bajar la lámpara, pero algo golpeó una
- 6:07ventana del salón. Después se oyó otro grito. El padre
- 6:12Eusebio gritó desde adentro que nadie soltara la entrada y
- 6:16Dimos la vuelta y vimos una tabla suelta en una
- 6:19de las ventanas. Debajo del marco había barro removido y
- 6:23plumas pegadas. Entonces entendí para qué había vuelto, no había
- 6:29ido por una casa, había ido por todos los niños juntos.
- 6:34Corrimos a la entrada, pero la puerta seguía cerrada desde adentro.
- 6:39Los que estaban dentro empujaban con fuerza, porque los golpes
- 6:43venían de la parte del fondo. El padre Eusebio gritó
- 6:47que nadie abriera. Mi padre, Anselmo y yo dimos la
- 6:52vuelta por el costado. La ventana ya tenía una abertura
- 6:56del ancho de un brazo. La tabla estaba arrancada de
- 7:00un lado y en el barro vimos otra vez las
- 7:03marcas de ave. También vimos un surco largo y profundo
- 7:07junto al muro. Yo acerqué la lámpara y alumbré el marco,
- 7:12la madera estaba rota y tenía astillas frescas. Anselmo levantó
- 7:17la escopeta, yo sostuve la lámpara con las dos manos.
- 7:22En ese momento algo empujó desde afuera y la abertura
- 7:25se hizo más grande. Metí la mano para sujetar la tabla,
- 7:30pero ya era tarde. Vi entrar una mano humana por
- 7:34el hueco, era una mano vieja, delgada y huesuda. Las
- 7:39uñas se clavaron en la madera. Anselmo disparó a poca distancia,
- 7:44el estampido me sacudió el pecho, y después oí un chillido,
- 7:48un golpe contra la pared y un aleteo fuerte que
- 7:51salió hacia los árboles. Todo pasó en unos segundos, el
- 7:56ruido se fue, pero adentro siguieron los gritos. Entramos al
- 8:01salón cuando dejaron de empujar la puerta. El hijo de
- 8:05los Olmedo ya no estaba en brazos de su madre.
- 8:09Elena tenía arañazos en el cuello y sangre en la blusa,
- 8:12pero estaba contra la pared, sentada en el piso, con
- 8:16las manos vacías y los ojos abiertos. No lloraba, y
- 8:21le costaba respirar. Alcanzó a decir que sintió aire en
- 8:25la cara, vio moverse la tabla y luego vio entrar
- 8:28la mano por la abertura. Alcanzó a sujetar la cobija,
- 8:33pero se la arrancaron junto con el niño. En el
- 8:37adobe quedaron cinco surcos marcados. El padre Eusebio vio la pared,
- 8:43salió al patio y mandó tocar la campana. La campana
- 8:48levantó al resto del pueblo. Salimos sin orden, unos siguieron
- 8:53las plumas que habían quedado en el patio, otros buscaron sangre,
- 8:58yo fui con mi padre, con Anselmo y con Mateo Ceballos.
- 9:03Detrás del salón encontramos gotas sobre las piedras y un
- 9:06pedazo de tela oscura atorado en un mezquite. Más adelante
- 9:11volvieron a aparecer huellas de huarache. El rastro dejó atrás
- 9:16las marcas de ave y siguió ya solo con pasos
- 9:19de persona. El pie izquierdo arrastraba, eso lo vimos todos,
- 9:24y nadie discutió el rumbo. El rastro iba derecho hacia
- 9:29la choza del molino. Llegamos muchos, y el comisario pidió
- 9:33esperar hasta que hubiera más luz, pero Mateo dijo que
- 9:37el niño no iba a aguantar si perdíamos tiempo. Nadie
- 9:41lo contradijo, y entramos de una vez. La vieja estaba
- 9:46sentada junto al petate, tenía el hombro abierto por el
- 9:49disparo y sangraba mucho. La sangre le había bajado por
- 9:54el brazo y le manchaba la falda, a su lado
- 9:57estaba el bebé de Elena, envuelto en la misma criatura.
- 10:00cobija vivo pero con el cuello apretado y la cara
- 10:03morada mi padre se agachó le soltó la tela y
- 10:07se lo entregó a mateo mateo salió corriendo con el
- 10:12niño en brazos y sin mirar atrás yo me quedé
- 10:15dentro la vieja seguía respirando Abrió los ojos, movió la
- 10:21boca y levantó una mano. Las uñas seguían llenas de
- 10:25sangre fresca y en la otra esquina, debajo de un costal,
- 10:30encontramos ropa de niño, dos gorros, listones, un biberón quebrado
- 10:35y una cadena que Julia Pérez reconoció al instante, cuando
- 10:39entró detrás de nosotros. También había huesos pequeños. No digo
- 10:45que todos fueran humanos, porque yo no podía saberlo en
- 10:48ese momento. Digo lo que vi, eran huesos pequeños, ropa
- 10:53de niño y objetos que salieron de casas, donde faltaban bebés.
- 10:59El padre Eusebio pidió que la sacáramos viva y que
- 11:02la entregáramos a la autoridad. Nadie obedeció. Elena llegó con
- 11:08su hijo otra vez en brazos, ya respiraba mejor, pero
- 11:11seguía pálido. Ella vio a la vieja y quiso aventarse encima.
- 11:17pero la detuvimos entre varios. Rosa Ceballos entró detrás, vio
- 11:22los objetos tirados y empezó a gritar que esa mujer
- 11:25sabía dónde estaba su niño. El comisario se acercó y
- 11:30le exigió que hablara, la vieja escupió sangre, mostró los
- 11:34dientes y no respondió. Mateo volvió a entrar. Dejó al
- 11:38bebé con una de las mujeres que había llegado detrás
- 11:41de él, agarró un asadón que estaba recargado junto a
- 11:45la pared y se fue directo sobre la vieja. Yo
- 11:48vi el primer golpe en la cabeza. El comisario quiso apartarlo,
- 11:54pero dos hombres lo detuvieron y después cayeron más golpes.
- 11:59La vieja dejó de moverse muy rápido. cuando todo terminó
- 12:04nadie habló durante varios segundos sólo se oía la respiración
- 12:08de los que estaban dentro y el llanto del bebé
- 12:10afuera el padre Eusebio se persignó mi padre me tomó
- 12:15del brazo y me sacó de la choza afuera ya
- 12:19empezaba a aclarar y el comisario mandó que nadie tocara
- 12:22nada más algunos obedecieron otros seguían mirando hacia adentro Elena
- 12:30no soltaba a su hijo y Rosa seguía llorando y
- 12:33repetía el nombre del suyo. Julia llegó después y reconoció
- 12:38la cadena desde la puerta, no quiso entrar y se
- 12:41quedó parada con las manos apretadas contra el pecho. Cuando
- 12:45amaneció llegó la policía estatal, dieron la choza, el cuerpo,
- 12:49los objetos y al bebé rescatado. Levantaron declaraciones, midieron las
- 12:56marcas de la ventana del salón, recogieron plumas y fotografiaron
- 13:00las uñas de la bruja también se llevaron el cadáver
- 13:05días después nos informaron que la mujer se llamaba Jacinta
- 13:09Neri y que había vivido en otro municipio dijeron que
- 13:13la habían sacado de ahí por robos y por entrar
- 13:16a casas ajenas también dijeron que el miedo podía haber
- 13:20confundido a la gente yo declaré lo que vi vi
- 13:24a la vieja sobre el techo vi el cambio en
- 13:27su cuerpo y vi la mano entrar por la ventana.
- 13:31Eso fue lo que dije y eso sostengo. El hijo
- 13:35de Elena sobrevivió esa noche, pero murió meses después. Del
- 13:40hijo de Rosa y Mateo no apareció el cuerpo. Del
- 13:44hijo de Julia sólo encontraron un hueso pequeño junto al barranco,
- 13:48ya tarde. Rosa y Mateo se fueron del pueblo, Julia
- 13:53dejó una lámpara encendida cada noche hasta que se mudó
- 13:56con una hermana, y el padre Eusebio pidió cambio de parroquia.
- 14:01Nadie fue acusado por la muerte de Jacinta. Desde entonces,
- 14:06cuando nace un niño, nadie lo deja solo por la noche.
- 14:11Yo recuerdo las casas abiertas, las madres heridas, la choza
- 14:15y los objetos guardados. Recuerdo también a esa mujer sobre
- 14:20el techo, y lo digo ahora igual que lo dije entonces.
- 14:25Eso fue lo que vi. Recuerdo bien esa noche, porque
- 14:38hasta entonces, el camino viejo de San Miguel de la
- 14:41Presa era parte de mi rutina, no de una historia
- 14:45que yo tuviera que contar con cuidado. Yo lo usaba
- 14:49desde muchacho, salía del pueblo por detrás de los terrenos
- 14:52y llegaba más rápido a mi casa, sin rodear por
- 14:56la carretera. Lo había recorrido de día, de tarde y
- 15:00también de noche, tantas veces que conocía sus bajadas y
- 15:04las piedras sueltas, el tramo donde el monte cerraba el
- 15:08paso y el punto exacto donde empezaba a perderse la
- 15:12luz del pueblo. Ese día salí más tarde de la empacadora.
- 15:17Hubo un problema con una máquina y nos quedamos hasta
- 15:21que terminaron de ordenar el área. Cuando pasé por la
- 15:25última tienda abierta, Doña Meche ya estaba cerrando. Me vio
- 15:30con la mochila al hombro y me preguntó si todavía
- 15:33iba para mi casa. Le contesté que sí, que iba
- 15:37a cortar por el camino viejo. Ella me pidió que
- 15:41mejor tomara la carretera, no levantó la voz, no hizo escándalo,
- 15:46solo lo dijo seria, con la cortina de la tienda
- 15:49a medio bajar. Yo le respondí que conocía bien el
- 15:53camino y seguí. Traía una lámpara pequeña, mi celular y
- 15:59un cuchillo de trabajo para abrir costales. Iba cansado, pero
- 16:04iba despierto, y con la cabeza clara antes de entrar
- 16:09al camino le mandé un mensaje a mi mujer para
- 16:12avisarle que ya iba de regreso guardé el teléfono y
- 16:16seguí caminando al principio todo estuvo normal la tierra estaba
- 16:22seca no había gente cerca y el ruido de mis
- 16:25pasos se escuchaba más fuerte porque el pueblo quedaba atrás
- 16:31no pensé en nada extraño pues sólo quería llegar a
- 16:34casa Cuando entré al tramo de los árboles, escuché una
- 16:40rama quebrarse del lado izquierdo. Me detuve y alumbré hacia
- 16:44el monte, pero no vi movimiento. Esperé un momento, con
- 16:49la lámpara fija entre los troncos, y el ruido se apagó.
- 16:54Pensé en un animal, tal vez una vaca suelta o
- 16:57un perro metido entre la maleza, así que seguí avanzando,
- 17:01más atento al suelo y a los lados. Había caminado poco,
- 17:07cuando escuché una risa. Venía de la izquierda, entre los árboles, ronca, breve,
- 17:14de mujer vieja. Me paré, y la luz de la
- 17:18lámpara quedó apuntando al camino, porque mi mano se quedó
- 17:21quieta antes de levantarla. Entonces escuché otra risa a la derecha,
- 17:27más cerca. Y esa segunda risa me hizo girar de inmediato.
- 17:34Alumbré hacia ese lado vivía una anciana saliendo del monte.
- 17:39Caminaba despacio, con el cuerpo encorvado y el pelo blanco
- 17:43cayéndole sobre la cara. Tenía las manos hacia adelante, abiertas,
- 17:48y las uñas largas, gruesas y amarillas. La luz le
- 17:53dio en los ojos y no se cubrió. Me miró
- 17:57de frente, después sonrió, y pude verle los dientes afilados, separados, podridos,
- 18:03con manchas oscuras hasta la encía. Retrocedí un paso. En
- 18:10ese mismo momento, escuché movimiento al otro lado del camino.
- 18:15Giré la lámpara y vi a otras dos ancianas entre
- 18:18los árboles. Una llevaba un rebozo viejo sobre los hombros,
- 18:23la otra caminaba con la cabeza baja, pero los ojos
- 18:26los tenía puestos en mí. Venían separadas, cada una por
- 18:31un lado y acercándose al camino sin hablar las tres
- 18:36tenían las manos visibles y las tres tenían uñas largas
- 18:42les pedí que se apartaran les dije que iba para
- 18:45mi casa y que no quería problemas la voz me
- 18:49salió baja por eso repetí lo mismo con más fuerza
- 18:53pero ninguna respondió la del rebozo avanzó un poco abrió
- 18:58la boca y me enseñó los dientes La primera soltó
- 19:02otra risa, más fuerte, y la tercera contestó desde el
- 19:06lado contrario. No hablaban entre ellas, y no preguntaban nada,
- 19:12solo se acercaban. Saqué el cuchillo de la mochila y
- 19:17lo sostuve al frente. No lo hice por valentía, lo
- 19:21hice porque necesitaba poner algo entre ellas y yo. Les
- 19:26ordené que se quedaran donde estaban. pero la anciana de
- 19:30la derecha dio otro paso y sus uñas se movieron
- 19:33dentro de la luz. La del rebozo hizo un sonido bajo,
- 19:38de garganta, y volvió a reír. Yo miré por encima
- 19:42del hombro, hacia la entrada del camino, buscando un espacio
- 19:47para regresar. El camino estaba abierto, pero desde allá llegó
- 19:52otra risa, más lejana y clara. No vi a nadie,
- 19:56aunque el sonido salió de esa dirección. Empecé a caminar
- 20:02hacia atrás, sin dejar de alumbrarlas. Ellas avanzaron al mismo ritmo.
- 20:09La tierra crujía bajo mis zapatos, la mochila me pesaba
- 20:12en la espalda y el cuchillo me resbalaba por el
- 20:15sudor de la mano. Di dos pasos más, luego otro,
- 20:20midiendo el suelo para no caer. La anciana de la
- 20:24derecha levantó la cara, abrió la boca y dijo mi nombre.
- 20:29Lo escuché completo, sin duda. Nadie me había nombrado en
- 20:34ese camino, nadie de esas mujeres podía saberlo, y yo
- 20:38nunca las había visto en el pueblo. La anciana sonrió
- 20:43otra vez, la luz le pegó en la boca y
- 20:45volví a ver los dientes negros, largos, metidos en una
- 20:49sonrisa abierta. Sentí que las piernas me fallaban, pero no
- 20:54me quedé quieto. Apreté el cuchillo, bajé la lámpara para
- 20:59ver el suelo y corrí hacia la entrada del camino
- 21:02mientras las risas empezaban a moverse detrás de mí y
- 21:06entre los árboles. Escuché pasos en la tierra, apreté los
- 21:12dientes y seguí corriendo, sin volver a mirar atrás. Recuerdo
- 21:18que empecé a correr por el mismo camino por donde
- 21:21había entrado. La lámpara se movía en mi mano, la
- 21:25luz caía sobre la tierra por partes y cada paso
- 21:28me obligaba a mirar el suelo. Detrás escuché pisadas, primero
- 21:34una carrera, luego ramas quebrándose a los lados. No miré atrás,
- 21:39porque cualquier piedra podía tirarme llevaba el cuchillo en una
- 21:45mano y la lámpara en la otra corría con la
- 21:49boca abierta tragando aire con la garganta seca la mochila
- 21:54me golpeaba la espalda escuchaba risas detrás de mí una
- 21:59cerca otras entre los árboles y también oía uñas raspando
- 22:03troncos Llegué a la curva donde el camino bajaba hacia
- 22:08el arroyo seco. Frené para alumbrar el suelo. La bajada
- 22:14tenía piedras sueltas y esa noche no podía pisar a ciegas.
- 22:19Entonces una risa salió a mi izquierda, muy cerca. Giré
- 22:24apenas la cabeza y vi a una de ellas avanzando
- 22:27entre los árboles. Se movía rápido, con las manos sobre
- 22:32los troncos y las uñas dejaban un ruido seco. Bajé
- 22:38al arroyo, crucé entre piedras y subí del otro lado.
- 22:42Al pasar por una rama baja, la mochila se atoró.
- 22:47El jalón me echó el cuerpo hacia atrás y casi
- 22:50perdí el equilibrio. Traté de soltar la correa, pero estaba trabada.
- 22:56Jalé una vez, luego otra, y escuché las risas encima.
- 23:01Entonces me quité la mochila y la dejé colgada, la verdad,
- 23:05solo quería seguir vivo. Al subir unos pasos, miré hacia atrás.
- 23:13La anciana del rebozo estaba junto a la mochila, la
- 23:16tomó con una mano, metió las uñas en la tela
- 23:19y la abrió. Sacó mi chamarra, la acercó a su
- 23:23cara y levantó la vista hacia mí. Luego dijo mi
- 23:27nombre otra vez, Esteban, con una voz baja que llegó clara.
- 23:34Seguí corriendo, no respondí y no grité. Sentí el estómago
- 23:39cerrado porque yo no les había dicho mi nombre y
- 23:43en el pueblo nunca había visto a esas mujeres. Después
- 23:48del arroyo, el camino se cerraba más. Las ramas bajas
- 23:53me golpeaban la cara y los brazos. Una me abrió
- 23:57el labio, sentí la sangre en la boca y seguí
- 24:00sin limpiarme. Las risas cambiaban de lugar. Una sonaba atrás,
- 24:06otra a la derecha, otra a la izquierda. Yo avanzaba
- 24:11por el camino, pero ellas avanzaban por dentro del monte
- 24:14y cada vez quedaba menos espacio. Más adelante estaba la zanja,
- 24:21la recordé cuando ya la tenía cerca. De día se
- 24:25veía fácil, pero de noche podía caer cualquiera que corriera derecho.
- 24:31Alumbré al frente y vi el corte del terreno. Frené
- 24:35con fuerza y La tierra se soltó bajo mis zapatos,
- 24:39mis pies resbalaron, y alcancé a detenerme antes de caer.
- 24:45Me giré para volver al camino, pero la de la
- 24:48falda oscura ya estaba ahí. Venía con la boca abierta,
- 24:53respirando fuerte, con los dientes negros a la vista. A
- 24:57mi derecha apareció la bruja del reboso, y a mi
- 25:00izquierda salió la otra. Las tres quedaron frente a mí.
- 25:06Levanté el cuchillo y les ordené que se alejaran. La
- 25:11mano me temblaba, pero mantuve la hoja al frente. La
- 25:15de la falda oscura avanzó, así que le tiré un
- 25:18corte para detenerla, la punta alcanzó su ropa y la
- 25:22tela se rasgó, pero no vi sangre. Ella miró la
- 25:26abertura y se rió. La del rebozo entró por mi
- 25:32derecha y extendió una mano hacia mi brazo. Vi las uñas, largas,
- 25:38sucias y curvas. La otra se agachó, recogió algo del
- 25:43suelo y se lo llevó a la boca. Escuché los
- 25:46dientes apretar contra eso. Me moví hacia un tronco caído
- 25:51que cruzaba parte de la zanja, porque era la única salida.
- 25:57La del rebozo quiso cerrarme el paso, pero le aventé
- 26:01la lámpara a la cara. La golpeó en la frente
- 26:04y cayó al suelo, encendida. La anciana gritó. Corrí hacia
- 26:10el tronco, pisé en medio, sentí la madera hundirse y
- 26:14salté al otro lado. Caí sobre el hombro y la rodilla,
- 26:18y el cuchillo se me soltó, intenté buscarlo con la vista,
- 26:23pero las ancianas ya estaban en el borde. La del
- 26:27rebozo bajaba apoyándose con las manos, y sus uñas se
- 26:30clavaban en la madera. Me levanté y corrí por la
- 26:35parte baja de la zanja, sabía que ese cauce salía
- 26:39cerca de la casa de los Román. Eran vecinos conocidos
- 26:43y dejaban una luz prendida afuera. El suelo estaba lleno
- 26:48de piedras, así que tropecé, me corté la mano con
- 26:51algo filoso y seguí. Detrás venía el raspado de uñas
- 26:56contra piedra. Una estaba dentro de la zanja y otra
- 27:01corría por arriba. Cuando vi la cerca de los Román,
- 27:06empecé a gritar el nombre de Beto. Pedí ayuda con
- 27:10la poca voz que me quedaba. Una luz se movió
- 27:14en el patio. Llegué a los alambres, me atoré la camisa,
- 27:19jalé con fuerza y una púa me abrió el costado. Crucé,
- 27:23caí dentro del terreno y me levanté. Beto salió con
- 27:29una lámpara grande y un rifle, y su hijo venía detrás.
- 27:34Les dije que unas mujeres me seguían desde el camino.
- 27:38Beto alumbró hacia la cerca y del otro lado estaba
- 27:41la del reboso, con la boca abierta y los dientes
- 27:44a la vista. Beto la vio, su hijo también. Le
- 27:49gritó que se fuera y ella giró la cabeza hacia
- 27:52los árboles y desde allá contestaron dos risas. Beto levantó
- 27:59el rifle y disparó al aire. La anciana retrocedió sin
- 28:03dejar de mirarnos, luego entró al monte y desapareció. Recuerdo
- 28:10que Beto me metió a su casa con el rifle
- 28:12en la mano. Su esposa cerró la puerta, la atrancó
- 28:16y mandó a sus hijos al cuarto. Yo traía tierra
- 28:20en la ropa, sangre en la mano y una herida
- 28:23abierta en el costado. Me sentaron junto a la mesa
- 28:27y la mujer de Beto buscó agua, alcohol y una
- 28:30venda limpia mientras él se quedó junto a la ventana,
- 28:35mirando hacia el corral. Me preguntaron qué había pasado, y
- 28:40les conté que desde la entrada del camino viejo. Había
- 28:44escuchado risas entre los árboles, tres ancianas salieron al camino,
- 28:49una de ellas dijo mi nombre y mi mochila quedó
- 28:52atorada junto al arroyo. Hablé rápido, con la boca seca.
- 28:58Beto y su hijo habían visto a la del reboso
- 29:00junto a la cerca y eso bastó para que nadie
- 29:03se riera. La esposa de Beto me pidió que bajara
- 29:08la voz porque los niños estaban despiertos en el cuarto.
- 29:13Me lavaron la mano y me apretaron el costado con
- 29:16una tela y me ardía fuerte. Beto no dejó el
- 29:20rifle y su hijo tampoco se apartó de la ventana.
- 29:26Usé el teléfono de la casa para llamar a mi
- 29:28mujer y me contestó llorando. Le avisé que estaba en
- 29:33casa de los Román, golpeado, pero vivo. Le pedí que
- 29:37llamara a mi hermano y que no saliera sola. Ella
- 29:41quería saber qué había pasado, pero le pedí que esperara.
- 29:46No quería hacerla caminar de noche hacia donde estábamos. Beto
- 29:52ordenó que nadie saliera hasta que amaneciera. Revisó la puerta
- 29:57y Revisó las ventanas y apagó las luces de afuera
- 30:00y la casa quedó quieta. Se oían los animales en
- 30:04el corral, la respiración de todos y el roce de
- 30:08la venda. Nadie comió y nadie se acostó. Pasó un
- 30:14rato en silencio. Yo estaba sentado con los pies firmes
- 30:18en el suelo, la esposa de Beto me dio agua,
- 30:22pero el vaso tembló en mis manos y se derramó
- 30:24sobre la mesa. Ella lo limpió sin decir nada. Después
- 30:31golpearon la lámina del corral, fueron tres golpes separados. Beto
- 30:36levantó el rifle, su hijo apagó la lámpara de la
- 30:40sala y la esposa de Beto entró al cuarto con
- 30:43los niños y cerró. Yo me quedé inmóvil, con la
- 30:47espalda pegada a la silla. Los golpes pararon y enseguida
- 30:51escuchamos uñas raspando la pared trasera. y una voz de mujer,
- 30:58dijo mi nombre desde afuera. Lo dijo bajo, y claro,
- 31:03igual que en el arroyo. Beto me miró y levantó
- 31:07una mano para que guardara silencio. La voz volvió a
- 31:12decir Esteban, luego dijo que saliera por mi mochila. Nadie
- 31:17dentro de la casa respondió. Beto siguió apuntando hacia la pared,
- 31:21y el raspado pasó de la parte trasera a un costado, lento,
- 31:26con pausas. Luego llegó una risa desde el corral y
- 31:31otra contestó desde los árboles. Los animales se inquietaron. Una
- 31:38vaca golpeó contra la madera y el perro de los
- 31:41román lloró debajo de una banca, pero no ladró. Yo
- 31:45apreté la venda hasta sentir dolor y la voz repitió
- 31:49mi nombre una vez más, pero más lejos. Después todo
- 31:53quedó quieto, Esperamos hasta que entró luz por las rendijas,
- 31:59pero Beto no abrió al primer claro. Se quedó oyendo,
- 32:04y cuando decidió salir, fue primero con el rifle. Su
- 32:08hijo salió detrás y yo salí al último. El patio
- 32:13estaba revuelto, y había marcas en la tierra junto a
- 32:16la pared trasera y arañazos largos en una tabla del corral.
- 32:21Ninguno habló al verlos. Mi hermano llegó después con dos
- 32:26vecinos y nos fuimos juntos al camino viejo. Caminamos en
- 32:31grupo hasta el arroyo. Mi mochila seguía ahí, rota. La
- 32:37tela tenía cortes largos. Mi chamarra estaba tirada a un lado,
- 32:42abierta por el centro. Más adelante encontramos la lámpara quebrada
- 32:48y en la parte baja de la zanja apareció el
- 32:50cuchillo con la hoja doblada. En el tronco por donde crucé,
- 32:57había marcas profundas. Eran líneas paralelas, hundidas en la madera,
- 33:03justo donde la del reboso había puesto las manos. Beto
- 33:07las vio de cerca y se quedó callado. Un vecino
- 33:11habló de animales, pero nadie respondió. No entramos al monte,
- 33:16pues mi hermano dijo que primero me llevaría a curar.
- 33:22En el centro de salud dije que me había caído,
- 33:25que me había cortado con alambre y que perdí la
- 33:28mochila al correr. La enfermera me preguntó si alguien me
- 33:32había atacado, pero contesté que no. Beto estaba a mi
- 33:36lado y guardó silencio. Después algunos preguntaron por qué no denunciamos.
- 33:43Siempre he dado la misma respuesta, teníamos heridas, marcas y
- 33:48una mochila rota, pero no teníamos una explicación que la
- 33:51autoridad fuera a tomar en serio. Beto habló con vecinos cercanos.
- 33:59Al principio sólo advirtió que evitaran el camino viejo de noche,
- 34:03luego contó lo que vio junto a la cerca y
- 34:05su hijo confirmó lo mismo. Varias familias dejaron de cruzar
- 34:10por ahí cuando oscurecía. Ese día quemamos mi mochila y
- 34:16la chamarra. tiré el cuchillo y la lámpara. Mi mujer
- 34:21me pidió que no hablara del tema dentro de la casa,
- 34:25porque cualquier ruido afuera la despertaba. Yo dejé de usar
- 34:29el camino viejo. Rodeé por la carretera y después cambié
- 34:34de trabajo. Tiempo después, mi hermano pasó por la entrada
- 34:40del camino y vio a tres ancianas junto a la barda,
- 34:43mirando hacia el pueblo. No se detuvo, pero llegó a
- 34:47mi casa y se quedó hasta que amaneció. Desde esa noche,
- 34:52mi familia no volvió a cruzar por el camino viejo,
- 34:55y yo tampoco. Todavía recuerdo esa tarde con claridad, porque
- 35:08desde que llegamos el pozo quedó ahí, a un lado
- 35:11del terreno donde montamos la base, quieto, abierto y sin uso.
- 35:17mientras nosotros levantábamos las tiendas, bajábamos el equipo y revisábamos
- 35:22lo necesario, para pasar la noche. Nadie habló de él
- 35:26al principio, nadie se acercó tampoco, era una parte más
- 35:30del lugar, hasta que llegaron unos hombres del pueblo con material,
- 35:34y uno de ellos, ya mayor, lo señaló sin rodeos
- 35:38y nos dejó una advertencia muy precisa, de día se
- 35:42podía sacar agua, después de medianoche no. El sargento le
- 35:46preguntó cuál era el problema y el hombre respondió de frente,
- 35:51dijo que una bruja bebía primero, que después de esa
- 35:54hora el agua ya no era para nadie, que no
- 35:57lo tomáramos a juego. El sargento quiso que hablara claro,
- 36:02le pidió una razón concreta, contaminación, un animal muerto, cualquier
- 36:07cosa que se pudiera revisar, pero el hombre repitió lo mismo,
- 36:11dijo que ya habían avisado antes. que el que no
- 36:14hacía caso terminaba mal, y se fue. Luna oyó todo,
- 36:20y desde ese momento empezó con las bromas. Era de
- 36:24esos hombres que siempre buscaban quedar por encima del resto,
- 36:28delante del mando y delante de la tropa, así que
- 36:31tomó la advertencia, como una oportunidad para lucirse. Mientras trabajábamos,
- 36:38repitió varias veces, que en cada pueblo salía alguien con
- 36:41historias viejas para meter miedo, que seguro el pozo tenía basura,
- 36:47lodo o un animal en el fondo, nada más. Lo
- 36:51dijo una vez, luego otra, hasta que dejó de tener gracia.
- 36:56Nosotros lo escuchábamos a medias, no porque creyéramos lo del pueblo,
- 37:01sino porque seguíamos ocupados, cada quien en lo suyo, con
- 37:05ganas de terminar y sentarnos un rato. Ya de noche
- 37:10cenamos rápido, hubo una falla de luz y nos quedamos
- 37:14con lámparas, así que la parte del pozo quedó fuera
- 37:17de vista, apenas marcada por la oscuridad. Estábamos guardando unas
- 37:23cosas cuando Luna volvió al tema, esta vez con más
- 37:27ganas de hacerse notar. Dijo que iba a sacar agua
- 37:31en cuanto pasara la medianoche, que así se iba a
- 37:35acabar el cuento de una vez y todos veríamos que
- 37:38no había nada. El sargento le ordenó que lo dejara,
- 37:42que nadie necesitaba probar nada, pero Luna siguió, se rió,
- 37:47tomó una lámpara y caminó hacia el pozo, sin esperar permiso.
- 37:52El sargento soltó una maldición y fue detrás de él.
- 37:57Yo fui también, con otros dos, porque dejarlo solo era peor,
- 38:01y porque ya sabíamos que después, iba a decir otra
- 38:04versión si nadie lo veía. Cuando llegamos, Luna ya tenía
- 38:10una mano en el lazo. Se inclinó un poco, miró
- 38:15hacia abajo y gritó que le iba a invitar un
- 38:17trago a la bruja que saliera de una vez y
- 38:20que dejara de esconderse. El sargento le ordenó que cerrara
- 38:25la boca y se apartara. Luna no hizo caso, soltó
- 38:29el cubo y dejó que bajara. El lazo corrió bastante
- 38:34antes de que se oyera el golpe en el agua.
- 38:37Ahí se volvió a reír, y dijo que ya estaba,
- 38:41que puro cuento, y empezó a jalar. Al principio subió
- 38:45sin problema, luego se puso pesado de golpe. Luna cambió
- 38:50el apoyo de los pies, apretó las manos y siguió jalando.
- 38:55Uno de los compañeros se acercó para ayudarle, y entre
- 38:59los dos terminaron de subirlo. En cuanto el cubo pasó
- 39:04el borde, se acabó la risa. El agua venía negra, cerrada,
- 39:10sin transparencia, y encima flotaban mechones de cabello largo. El
- 39:16sargento reaccionó al momento, le ordenó a Luna que soltara
- 39:20el lazo y se apartara. Luna intentó hablar, dijo que
- 39:24eso podía venir del fondo, que podía ser basura arrastrada
- 39:28por el agua, pero ya no. lo dijo sin la
- 39:31misma seguridad se inquinó para mirar mejor y entonces el
- 39:36cubo dio un tirón corto hacia su pierna no fue
- 39:40un balanceo suave ni un movimiento del lazo fue un
- 39:43tirón seco suficiente para que el sargento lo jalara del
- 39:47brazo y lo empujara hacia atrás A nosotros también nos
- 39:51mandó apartarnos. Uno de los compañeros dijo que había que
- 39:58vaciar el cubo lejos del campamento. El sargento respondió que
- 40:03nadie tocara nada. Llamamos al teniente y esperamos junto al pozo,
- 40:08en silencio, mirando esa agua y esos mechones sin acercarnos más.
- 40:14Cuando llegó el teniente, Luna ya estaba tratando de componer
- 40:18lo que había hecho. Dijo que todo debía tener una explicación,
- 40:23que no había motivo para armar un problema por eso.
- 40:27El teniente no discutió, miró el cubo, miró el contenido
- 40:31y ordenó cubrir el pozo, dejarlo fuera de uso y
- 40:34prohibir que alguien volviera a acercarse. En ese momento, todavía
- 40:40podía tomarse como una imprudencia de Luna y un problema
- 40:43de lugar. Pero al mover el cubo, vimos un mechón
- 40:49atorado en el borde. El teniente se agachó, lo levantó
- 40:54con cuidado y lo dejó sobre un costal para verlo
- 40:57mejor bajo la lámpara. Era cabello humano, eso se notaba
- 41:02al instante. Nadie dijo nada cuando lo vio de cerca,
- 41:06ni el sargento, ni nosotros, ni Luna, que por fin
- 41:10se quedó callado. El teniente mandó guardar el cubo aparte,
- 41:15cubrir el pozo y dejar guardia cerca hasta el amanecer.
- 41:20Luego le dijo a Luna que en cuanto se pudiera,
- 41:23lo revisaría a sanidad, por si había tocado agua contaminada.
- 41:29Yo pensé que ahí terminaba todo, que lo siguiente sería
- 41:33el reporte, una regañiza y el pozo clausurado. Eso pensé
- 41:38hasta que regresamos al área de radio y Luna pidió
- 41:41su cantimplora. Dijo que tenía la boca seca, la abrió
- 41:46delante de nosotros y bebió un trago. Apenas lo pasó,
- 41:51se llevó una mano al cuello, tosió y se dobló
- 41:54hacia adelante. El sargento creyó que se estaba atragantando y
- 41:59dio un paso para sostenerlo, pero Luna abrió la boca
- 42:03y escupió al suelo. Lo que cayó no fue agua,
- 42:07ni comida, ni flema. Fueron gusanos finos, vivos, moviéndose en
- 42:13la tierra bajo la luz de la lámpara. Yo vi varios,
- 42:17los otros también, pero nadie reaccionó en ese primer segundo,
- 42:21nadie habló, porque nadie entendía lo que tenía enfrente. Luna retrocedió,
- 42:28miró el suelo y preguntó qué era eso. Tenía la
- 42:32voz trabada, se tocaba la garganta, tragaba saliva y volvía
- 42:37a escupir. El sargento le quitó la cantimplora y ordenó
- 42:41que no bebiera más. Uno de los compañeros fue por
- 42:45el cabo de sanidad y otro por el teniente. Mientras llegaban,
- 42:50Luna siguió revisándose la boca con los dedos, decía que
- 42:54él no tenía nada antes, que eso acababa de salir,
- 42:58que alguien tenía que haberle puesto algo. Y nosotros seguíamos
- 43:03mirando el suelo porque los gusanos seguían vivos. Cuando llegaron
- 43:09el teniente y el cabo, vieron lo mismo que nosotros.
- 43:12El cabo le revisó la boca con una lámpara, dijo
- 43:16que no veía heridas ni sangre y le preguntó si
- 43:20había tragado agua del pozo y Luna respondió que no,
- 43:24que sólo había jalado el cubo. El teniente ordenó que
- 43:28nadie se moviera de ahí, que nadie tocara nada y
- 43:31trató de comunicarse por radio mientras el cabo guardaba dos
- 43:35de los gusanos en una bolsa limpia, y luego le
- 43:39tomaba el pulso a Luna. Estaba acelerado, pero seguía consciente
- 43:44y hablaba claro. Luna pidió agua para enjuagarse la boca.
- 43:51El cabo se negó, revisó primero la cantimplora, la abrió,
- 43:55la olió, vació el contenido en un recipiente limpio y
- 43:59no encontró nada raro. El teniente dudó un momento y
- 44:03autorizó una prueba con agua de garrafón servida delante de todos.
- 44:08Le dieron un sorbo pequeño. Luna apenas intentó tragar, cuando
- 44:15volvió la arcada y escupió otra vez. Cayeron más gusanos,
- 44:20finos y vivos, iguales a los primeros y uno quedó
- 44:23pegado un instante en su labio antes de caer. Ahí
- 44:28ya nadie habló de agua sucia ni de bromas. El
- 44:31teniente ordenó sacar a la mayoría de la tienda, dejar
- 44:35solo al cabo y al sargento y a dos testigos,
- 44:38cerrar el paso al pozo y mantener a Luna sentado
- 44:41en la camilla hasta decidir el traslado. Yo me quedé dentro.
- 44:47Lo vi temblar, lo vi mirarnos uno por uno y
- 44:51preguntar qué le estaba pasando, pero nadie tuvo respuesta. Después
- 44:57de eso la base cambió de inmediato, nadie volvió a
- 45:00hablar fuerte, nadie siguió con bromas y el teniente tuvo
- 45:05que poner orden. entre hombres que unos minutos antes estaban
- 45:09trabajando normal y ahora miraban el suelo, las cantimploras y
- 45:14la oscuridad del pozo, con la misma desconfianza. La primera
- 45:19orden fue cerrar el paso, nadie se acercaba al pozo,
- 45:23nadie tocaba el cubo, nadie abría agua sin hacerlo delante
- 45:26del sargento o del cabo. Porque varios empezaron a revisar
- 45:31hasta sus propias cosas y y eso yo lo entiendo,
- 45:35todos habíamos visto salir gusanos de la boca de Luna
- 45:38después de un trago. Todos lo vimos bajo la misma lámpara,
- 45:43en el mismo suelo, y nadie tenía una explicación útil
- 45:47para sostenerse. Yo me quedé dentro de la tienda con
- 45:52el sargento, el cabo y el teniente, porque me habían
- 45:56dejado como testigo desde la prueba del garrafón y desde
- 45:59ahí vi a Luna, sentado en la camilla, inclinado hacia adelante,
- 46:04con una cubeta entre las piernas, escupiendo saliva a ratos
- 46:08y tragando con trabajo. El cabo le tomó la presión,
- 46:12le revisó la garganta, le alumbró los ojos, le preguntó
- 46:17su nombre, dónde estaba, qué había hecho en el pozo,
- 46:20y Luna respondió bien a todo, pues no estaba confundido,
- 46:24no delidaba, y no decía cosas sueltas. Sabía perfectamente en
- 46:30dónde estaba, y lo que había hecho, lo único que
- 46:33no podía controlar era la boca. Decía que sentía algo
- 46:38subirle desde adentro, cada vez que intentaba pasar saliva, decía
- 46:42que le raspaba la garganta, que le daba asco cerrar
- 46:46la boca, por eso escupía a cada rato en la cubeta.
- 46:49Y en cada pausa nos miraba con una vergüenza clara.
- 46:54porque entendía que todo había empezado por querer hacerse el
- 46:57valiente delante de todos. La radio seguía fallando por momentos,
- 47:03así que el teniente ordenó preparar el traslado, aún sin
- 47:08respuesta formal, nadie quería esperar más tiempo con Nuna en
- 47:12ese estado. Mientras afuera movían el vehículo y despejaban el paso,
- 47:17el cabo pidió confirmar una sola cosa, Quería saber si
- 47:21la reacción se daba con cualquier líquido o sólo con
- 47:25el agua que había tomado primero. El teniente lo pensó
- 47:29un momento y aceptó. Le acercaron un poco de café
- 47:33frío en una tapa, apenas una cantidad mínima, y Luna
- 47:37dijo que ya no quería probar nada, que sentía la
- 47:41garganta cerrada y que no quería volver a pasar por
- 47:44lo mismo. Pero al final obedeció, porque el teniente se
- 47:48lo ordenó y porque todavía pensábamos que hacía falta una
- 47:52explicación médica, algo que pudiera entenderse y atenderse rápido. La
- 47:59reacción fue inmediata. Luna apenas mojó la boca, se tensó
- 48:04de golpe, apoyó una mano en la camilla, soltó una
- 48:08arcada seca y escupió otra tanda de gusanos vivos, dentro
- 48:12de la cubeta. Yo estaba lo bastante cerca para verlos caer, finos, blancos,
- 48:19moviéndose igual que los primeros el cabo se apartó un
- 48:23paso luego volvió miró la cubeta levantó la vista y
- 48:27dijo que ya no hacía falta ninguna prueba más el
- 48:32teniente ordenó que no le dieran nada por la boca
- 48:35hasta que lo viera un médico ni agua ni café
- 48:39ni enjuague nada ahí luna empezó a preguntar si se
- 48:43iba a morir lo dijo más de una vez primero
- 48:47bajo luego más fuerte y el sargento le respondió que
- 48:51se calmara. Que lo iban a sacar de ahí, que
- 48:54se sentara derecho y respirara, pero yo le vi la
- 48:58cara al sargento y supe que tampoco tenía respuesta. El
- 49:03vehículo de apoyo llegó poco después con un médico militar.
- 49:08Entró a la tienda mientras el teniente le resumía lo ocurrido.
- 49:14El cubo de agua, el cabello que estaba en él,
- 49:17la prueba del garrafón, El café y el café. las
- 49:20muestras guardadas por el cabo. El médico no perdió tiempo,
- 49:25revisó a Luna con calma, le abrió la boca, le
- 49:28palpó el cuello y le hizo preguntas directas. Si había
- 49:33tragado agua del pozo, si había metido las manos, si
- 49:37se había llevado los dedos a la boca... si tenía
- 49:40antecedentes de parásitos o si alguien podía haberle puesto algo
- 49:44en la cantimplora. Luna contestó que no a todo, con
- 49:49enojo al principio y luego con cansancio, porque a esa
- 49:52altura ya estaba agotado, con la garganta irritada y la
- 49:56cara empapada en sudor. El médico pidió ver las muestras,
- 50:01las revisó sin hacer comentarios y luego dijo que lo
- 50:04importante era moverlo de inmediato y y mantenerlo sin líquidos
- 50:09por vía oral. También ordenó guardar más muestras, aislar el
- 50:14cubo y dejar el pozo cerrado hasta nueva revisión. Antes
- 50:20de subirlo al vehículo, Luna volvió a pedir agua. Tenía
- 50:24los labios resecos, hablaba con trabajo y cada palabra le
- 50:28salía arrastrada por la saliva que no quería tragar. El
- 50:33médico se negó. Le dijo que en cuanto llegaran al hospital,
- 50:38lo hidratarían por otra vía, que no iba a darle
- 50:41nada por la boca, porque ya estaba claro lo que
- 50:44pasaba cada vez que intentaba beber. Luna insistió una vez más,
- 50:50nadie respondió, y entre el sargento y yo, lo ayudamos
- 50:54a levantarse y a caminar hasta la parte trasera. Yo
- 50:58subí con ellos, porque el teniente quería otro testigo para
- 51:02el informe, además de alguien que ayudara si Luna volvía
- 51:05a doblarse. En el trayecto casi no habló, iba inclinado,
- 51:11con una bolsa en la mano para escupir saliva, respirando
- 51:14por la nariz y apretando los dientes. Dos veces se
- 51:19llevó la mano al cuello, dos veces cerró los ojos
- 51:22y aguantó la arcada sin beber nada. Y yo ahí
- 51:26entendí que el problema ya no dependía sólo del líquido,
- 51:30dependía también del miedo que le había quedado en el cuerpo.
- 51:35En el hospital se lo llevaron directo. A mí me
- 51:39dejaron afuera, me tomaron los datos y después me llamaron
- 51:43para declarar. Desde el pasillo, vi entrar al médico con
- 51:47las muestras y al cabo con la bolsa donde habían
- 51:50guardado lo que salió en la base. Nadie hacía comentarios,
- 51:55Nadie improvisaba respuestas, todos se movían con la misma seriedad
- 52:00con la que se trata un caso que no encaja.
- 52:03Más tarde me dejaron verlo desde la puerta. Ya tenía
- 52:07una vía puesta en el brazo y seguía bajo observación.
- 52:12Lo primero que me dijo el enfermero fue que no
- 52:15podían darle agua, que iban a mantenerlo hidratado por la
- 52:18vena mientras intentaban entender el resto. Luna estaba despierto, pero
- 52:24no quiso hablarme en ese momento. Tenía la vista fija
- 52:28en la sábana, una cubeta al lado y la mandíbula tensa.
- 52:35Yo regresé a la base más tarde. El pozo seguía
- 52:39cubierto y acordonado, con guardia fija y el cubo apartado
- 52:43para revisión. El suelo ya estaba limpio, el cabo había
- 52:47levantado todo lo que pudo y había desinfectado la zona,
- 52:51pero eso no cambió nada. porque el ambiente ya estaba
- 52:55roto y todos lo sabíamos. Cada hombre que pasaba cerca
- 53:00giraba la vista hacia otro lado, nadie quería mirar de
- 53:03frente el lugar donde habían sacado el cubo y donde
- 53:07Luna había escupido por primera vez. A la mañana siguiente
- 53:11llegó personal de sanidad, revisaron el pozo, tomaron muestras y
- 53:16nos mantuvieron lejos. Nunca nos explicaron qué encontraron, solo dijeron
- 53:22que la base se movería y que ese pozo quedaba restringido.
- 53:27Nosotros desmontamos sin hacer preguntas, en silencio, con una sola
- 53:32idea en la cabeza, salir de ahí. Durante las semanas
- 53:37siguientes supe de Luna por el sargento. Seguía vivo, eso
- 53:43fue lo primero, pero seguía igual. Habían comprobado que cada
- 53:48vez que intentaba beber cualquier líquido, aunque fuera un sorbo pequeño,
- 53:52escupía gusanos finos y vivos casi al momento. No importaba
- 53:58si era agua, café, leche o suero, el resultado era
- 54:02el mismo, por eso lo mantenían con hidratación por vena
- 54:05y por eso empezó a comer cada vez menos. No
- 54:10por falta de hambre, sino porque después de comer le
- 54:13daba sed y no había manera de calmarla. Eso lo
- 54:17fue desgastando. El sargento me dijo que ya no levantaba
- 54:22la voz, que ya no discutía, que hablaba poco y
- 54:25sólo preguntaba si alguien había vuelto al pozo después de nosotros.
- 54:31Meses después, me llamaron para ratificar mi declaración y aproveché
- 54:36para preguntar por él. Me dijeron que seguía fuera de
- 54:40servicio y pedí verlo unos minutos. Cuando entré, lo vi
- 54:46más delgado y Más quieto, con un vaso vacío sobre
- 54:49la mesa, para escupir saliva cuando sentía que no podía tragar.
- 54:55Me reconoció, me preguntó si el pozo ya estaba cerrado
- 54:58y le dije que sí. Luego me preguntó si alguien
- 55:02más había salido igual que él y le dije que no.
- 55:07Bajó la mirada y no volvió a hablar. En ese
- 55:10momento entró una enfermera con una charola para una prueba controlada.
- 55:16Traía medicamento y una cantidad mínima de agua medida. Le
- 55:21explicaron que querían revisar si había algún cambio. Luna no quiso,
- 55:26pero luego aceptó. Tomó el agua, intentó pasarla y la
- 55:31escupió de inmediato dentro del vaso con una arcada seca.
- 55:36Los gusanos cayeron ahí mismo, vivos, moviéndose igual que la
- 55:41primera noche. La enfermera retiró la charola, anotó algo y salió.
- 55:47Luna se limpió la boca con la manga y se
- 55:50quedó mirando al frente. Esa fue la última vez que
- 55:55lo vi. Después firmé mi declaración final y puse solo
- 55:59lo necesario, que nos advirtieron sobre el pozo, que Luna
- 56:03quiso lucirse, que bajó el cubo después de medianoche, que
- 56:07el cubo subió con agua negra y cabello, y que
- 56:10desde entonces... No pudo volver a beber sin escupir gusanos vivos.
- 56:16También puse que la base se movió, que el pozo
- 56:19fue cerrado y que Luna no regresó al servicio. No
- 56:23escribí una explicación, porque no la tengo. Yo solo recuerdo
- 56:28lo que vi, y lo recuerdo completo. A Luna riéndose
- 56:32al borde del pozo, después callado frente al cubo, luego
- 56:36doblado sobre la tierra, y luego a Luna con una
- 56:39sed que no pudo volver a quitarse.