Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La Tragedia Que Llegó A Mi Vida Por Invadir En La Morada Del Olvido - Voces De La Noche
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- Familia. También pueden encontrar el contenido en Spotify, Amazon Music y a Paul Podcast. Les dejaré los enlaces en la descripción y en los comentarios. Sin más comenzamos. Alejandro, un joven apasionado de la fotografía, vivía en una tranquila ciudad. Su vida transcurría entre los estudios universitarios de la carrera de arte. Además de ser un excelente estudiante, también se ganaba la vida como asistente dentro de una pequeña librería, la cual era de las más antiguas de la ciudad una tranquila. Mañana fue despertado por su madre, Alejandra, quien, según toda su familia y sus conocidos, había heredado el amor por el arte mediante la cocina, donde cada platillo que creaba conectaba rápidamente con las papilas gustativas de cualquier persona. Su madre lo llamó para que bajara a desayar, ya que se hacía tarde para llegar a la universidad. Además, ella sabía que su hijo se encontraba en semana de exámenes, por lo que no podía llegar tarde a la escuela. Alejandro se arregló rápidamente. Guardó todas las cosas en su vieja mochila, la cual cargaba a todos lados. Metió libretas, libros y su cámara fotográfica. Mientras guardaba sus cosas, miró su calendario para recordar que exámenes tendría en el día. Sin embargo, cuando vio la fecha, se llevó una sorpresa, ya que recordó que también era el aniversario con su novia Paola, una bella chica de cabello rizado y ojos azules, con quien llevaba una sana relación de tres años. Había olvidado completamente aquella fecha debido a tanto estrés entre el trabajo y la escuela. Una idea se le ocurrió al momento ella amaba demasiado la naturaleza y siempre había querido tener un jardín lleno de coloridas plantas, por lo que el regalo serían varias plantas que ella pudiera plantar en su casa y hacía hacer realidad. Su sueño Alejandro Apurado, bajó a desayunar y le preguntó a su madre donde podía conseguir plantas a esta hora. Ella respondió que a unas cuadras del parque, una florería abría demasiado temprano. La ventaja es que dicho parque le quedaba cerca de la Universidad, pero a veces no tenían demasiada variedad en plantas. Mientras desayunaba, recordó que cerca de la cafetería donde trabajaba su amigo Daniel, se encontraba el mercado de flores, por lo que le llamó para pedirle de favor que le consiguiera unas cuantas plantas. Su viejo amigo, quien trabajaba en una cafetería amablemente, dijo que lo ayudaría y le entregaría las flores. Al llegar a la Universidad, salió de casa. Aún estaba a tiempo de llegar a la escuela. Camino hacia la escuela pasó por una gran casa abandonada que desde que él tenía memoria siempre había estado así. Desconocía porque nadie la habitaba ahí porque aún no era demolida. Continuó con su camino y se dirigió hacia la Universidad. Finalmente llegó a la escuela corriendo, entró al salón. Su amigo Daniel lo estaba esperando junto con todas las plantas que él había conseguido. El regalo estaba listo y lo único que faltaba era esperar a Paola para entregarle sus plantas soñadas. Le preguntó a su amigo si lo ayudaría a preparar todo para la gran sorpresa. Lastimosamente, su amigo dijo que no tendría tiempo, ya que en su trabajo le dijeron que esta semana tendría que doblar turno, ya que era temporada donde aumentaban los clientes. Alejandro trataba de convencer a su amigo cuando entró el maestro, junto con varias hojas en mano que comenzó a repartir. Al finalizar el examen, dio el anuncio de que esa prueba sólo era una mitad de la calificación final. La otra mitad la obtendrían a través de un proyecto final, el cual consistiría en tomar una serie de fotografías en base a todos los conocimientos a prender en clase. Las fotos deberían de ser atractivas y salirse de todo lo común. El profesor tomó los exámenes y salió del salón. Pasaron las horas, terminaron las clases y todos salieron del salón. Los dos amigos apurados se despidieron y cada quien tomó su rumbo, Daniel hacia la cafetería y Alejandro en busca de su novia para darle su sorpresa. Al igual que su amigo, él no tenía mucho tiempo, ya que su jornada laboral en la librería comenzaría en unas cuantas horas. Llamó a su novia para preguntar en dónde se encontraba y acordaron verse en el parque, que a ambos les quedaba cerca entusiasmado por ver la cara de felicidad de su novia, comenzó a caminar hacia el parque. De igual manera, estaba pensando en donde podría tomar las mejores fotografías. Él sabía que todos van a tomarse fotos al parque o a un atardecer y quería tener una escena más original. Mientras seguía su camino, se volvió a encontrar con la gran casa abandonada. Se detuvo un momento para analizarla. La casa tenía varios detalles que le llamaron la atención. Inmediatamente pensó en que ese escenario sería perfecto para las fotografías de la escuela, pero no estaba conforme con simplemente una foto. A la fachada le nació la intriga de saber que guardaba dentro la casa abandonada. Avanzó unos pasos hacia la entrada para investigar si era posible entrar a ella. Se asomó por la reja y notó que el aire movía fácilmente. La puerta estaba a punto de entrar cuando recibió una llamada de Paola, avisando que estaba cerca de llegar. Alejandro tomó sus cosas y corrió al parque regresaría en los próximos días para poder sacar sus fotos en el parque. Alejandro corría hacia una pequeña mesa de cemento donde siempre la pareja iba a platicar y comenzó a ordenar las plantas. A lo lejos veía a su novia llegar con una gran caja de regalo y ambos corrieron a darse un fuerte abrazo. Paola hizo entrer del regalo un oso de peluche que llevaba puesta una playera justo como la favorita de su novio. Él le tapó los ojos a su pareja y la llevó hacia donde estaba el regalo. Sorpresa. Al momento de llegar, los ojos de Paola se llenaron de lágrimas y su entrega de la planta más especial, la que le recordaba al azul de sus bellos ojos. Ambos se dieron un fuerte abrazo y prometieron siempre estar juntos. A pesar de todas las adversidades, estuvieron platicando un buen rato hasta que sonó su alarma. Su turno en el trabajo estaba a punto de comenzar. Tomó su regalo, se despidió de Paola y corrió hacia la librería. La vieja señora García alzaba la cortina de la librería. Alejandro llegó rápidamente a ayudarla. La señora notó la cara de felicidad del chico y preguntó el por qué. Él respondió que estaba teniendo un buen día en la universidad y con su pareja todo iba de manera correcta. Ambos entraron al local y la señora María cuando al chico a ordenar los libros, ya que los clientes tomaban todos los libros y quedaban desordenados. Mientras acomodaba los libros, vio a la pared y se encontró con varias fotos antiguas de la ciudad. En esas fotos se podían ver los edificios más populares con grandes historias admirado por la calidad de las fotografías, buscó inspiración en una de ellas para su proyecto. Analizando cada una de ellas, se encontró con una foto que tenía un edificio familiar, la casa abandonada Alejandro. Bajo el cuadro de la foto la volteó para conocer detalles y encontró en un pequeño título La morada del Olvido mil novecientos noventa y nueve. Una curiosidad nació en Alejandro, por lo que se acercó a la vieja señora a preguntar si conocía algo sobre el edificio. Ella afirmó la pregunta y contó resumidamente la historia. La morada del Olvido llevaba abandonada desde hace tiempo. Se contaba que pertenecía a una antigua e importante familia de la ciudad. La familia gozaba de riquezas y privilegios, todo esto mientras una serie de desapariciones de menores ocurría. La gente de la ciudad tenía sus teorías, pero nada era seguro. Lo más extraño de todo fue cuando las desapariciones de los menores se detuvieron y seguidamente, la morada del olvido se consumió entre las llamas por alguna extraña razón, llevándose la vida de la familia y todo lo que había dentro. Sin embargo, se contaba que dicha casa aún conservaba todos los objetos de valor en un buen estado, pero nadie podía sacarlos de ahí o hacerle algo a la casa, ya que cuando alguien intentaba entrar a la casa se desencadenaba una serie de desgracias, por lo que todos decidieron mejor evitar entrar ahí. El interés en Alejandro creció aún más. Estaba decidido en tomar las fotos ahí dentro. No robaría ni movería nada. Solamente tomaría unas simples fotos que, además de ser perfectas, contarían una buena historia. Caía la no che rs y cerraron la librería. Con ganas de contarle todo a su amigo acerca del regalo de Paola y la morada del olvido, se dirigió a la cafetería donde trabajaba. Llegando a la cafetería se sentó en una mesa. Su amigo lo vio llegar e inmediatamente lo atendió. Afortunadamente, no había tanta gente, por lo que se pudo sentar a platicar con él un momento. Le contó la reacción de su novia Paola al ver todas las plantas y le enseñó el peluche que ella le había regalado. Después le contó acerca del lugar en donde tomaría sus fotos para el proyecto final. Al contar la historia, su amigo se notó un poco preocupado y le dijo que mejor buscara otro lugar, pues no debería de meterse en cosas peligrosas. Sin embargo, no hizo mucho caso. Ya era algo tarde la noche, fría y nublada estaba en su máximo esplendor. Caminaba rumbo a la morada del olvido, preparando su cámara y pensando en cómo quedarían mejor las tomas. Finalmente llegó frente a la gran que la casa, envuelta en enredaderas y sombras. Emanaba una vibra de misterio que cautivó su imaginación. Mientras recordaba la historia que su jefa de la librería había contado, comenzó a tomar sus fotos por fuera de la casa, en donde la arquitectura antigua y desgastada de la casa destacaba como si estuviera posando para la cámara. Mientras tomaba fotos, se daba cuenta de cómo las personas que pasaban cerca de él. Murmuraban y sostenían una mirada fija en él, pero no les tomaba importancia y continuaba tomando fotos. Finalizó de capturar el exterior. Movido por la curiosidad y la necesidad de explorar nuevos escenarios, decidió adentrarse en la casa. No le costó mucho trabajo encontrar manera de saltar la reja. Llegó a la puerta principal, la cual fácilmente se abrió con el aire como si estuvieran esperando su llegada. Al abrirse la puerta se reveló un interior polvoriento y oscuro, dejando salir un aire caliente sobre él. A medida que avanzaba por los pasillos desiertos. El sonido de sus propios pasos se escuchaban en toda la casa. Rompiendo el silencio, caminaba por las habitaciones, cada una con su propia historia enterrada en el tiempo le ofrecían oportunidades fotográficas únicas. La luz tenue se filtraba por las ventanas rotas, creando sombras en las paredes. Cada vez que avanzaba más en la casa, una rara sensación recorría su cuerpo de pies a cabeza. Pareciera que una fuerza que no podía explicarlo guiaba a lo más profundo de la casa. Llegó a un cuarto y abrió lentamente la puerta para analizar el interior del cuarto. Asomando se vio en el centro de la habitación, una antigua mesa cubierta por una capa de polvo que apenas permitía ver un libro con hojas amarillentas y envejecidas. Se llevó una gran sorpresa al ver que no se encontraba solo en la casa, ya que en la mesa se encontraba una mujer vestida de blanco, la cual escribía sobre aquellas oras mientras soltaba un llanto penetrante, cautivado y aterrado, observó en silencio. Cuando la dama alzó la vista y sus ojos se encontraron con los suyos. Un escalofrío recorrió su espina dorsal. La dama emitió un grito que casi rompe los oídos de Alejandro. Su rostro demacrado se impregnó en su cabeza y, de repente, la dama desapareció entre las sombras. Con la mano temblorosa. Avanzó hacia la mesa y descubrió el antiguo libro de cuero. Al abrirlo, sus ojos se fijaron en una inscripción reciente. El destino del lector está escrito en estas páginas. Un aire helado recorrió su cuerpo sin comprender lo que estaba sucediendo. Mientras examinaba el libro. Un murmullo se escuchaban de entre el rincón más oscuro de la habitación. Estos murmullos cada vez aumentaban su volumen, al mismo tiempo que el libro comenzaba a calentarse, llegando al punto de quemar sus manos. Asustado por la presencia sobrenatural que se estaba manifestando, retrocedió apresuradamente, dejando caer el libro al suelo y abandonando la morada del olvido. Mientras corría por el umbral de la puerta, sintió como una ráfaga helada, parecía empujarlo hacia el exterior. En su huida. No se dio cuenta que había dejado su mochila con su valiosa Cámara y el regalo de su novia dentro de la casa. Fue hasta que llegó a su casa asustado que recordó todo lo olvidado. Su madre Alejandra, pensando que alguien le había hecho algo debido a que estaba muy alterado y no traía nada con él, lo cuestionó sobre que había pasado. Él entró corriendo a su cuarto a analizar lo que vivió en aquel extraño lugar. La noche avanzaba mirando hacia la ventana. Pensaba en todo lo que dejó abandonado en la morada del olvido. Dichos objetos con valor lo llevaron de vuelta a aquel lugar maldito. Al salir del cuarto, la madre preguntó a dónde iba, pero al no recibir respuesta, sólo le pidió que tuvieramos mucho cuidado. Bajo la luz parpadeante de su linterna, retornó a la casa abandonada. Cauteloso, Se adentró una vez más en los oscuros corredores, buscando sus cosas entre cada rincón de sombras. Volvió a entrar al cuarto, donde todo sucedió. Finalmente las encontró, pero la sensación de que estaba siendo observado le pesaba en sus espaldas. Sin pensarlo. Dos veces salió rápidamente dentro de casa. En su cuarto revisó que todo estuviera en orden el regalo su Cámara, pero algo llamó su atención. El libro que había descubierto antes en la habitación, ahora se encontraba en el interior de su mochila como si hubiera decidido acompañarlo. La confusión y el miedo se mezclaron en su mente mientras se enfrentaba a una pregunta sin respuesta de cómo ese objeto había llegado hasta su casa, pensando en el cómo y por qué a su mente llegó la mirada perturbadora de la dama de blanco. Intrigado por la presencia del libro, Alejandro, abrió sus páginas que revelaron escrituras con mensajes completamente extraños y difíciles de comprender. En el libro venía escrito algo parecido a una introducción que narraba una extraña profecía acerca de una fuerza de otro mundo que descansaba en un lugar olvidado. Esta fuerza buscaba ser alimentada de almas puras del mundo terrenal. Continuó leyendo sólo para encontrar tres lecturas misteriosas. La primera lectura titulada bajo las sombras del reloj, Las manecillas marcarán el primer suspiro apagarse, la cual relataba como una alma necia se veía frente a frente con la mismísima muerte, mientras las manecillas marcaban la hora final. Continuó con la segunda lectura titulada El cuervo desatará lágrimas en el jardín del amor, una historia de un ave que consumía almas de buen corazón sólo con colocar sus filosas garras encima. Finalmente llegó a la tercera lectura. Entre hilos de sangre. La luz se desvanece en el umbral del hogar presentaba un relato en donde el alma más bondadosa se encontraba con un trágico destino relacionado con el don que había nacido Alejandro. Consumido por las lecturas, buscó si era todo lo que el libro ofrecía. Pasando las amarillentas páginas viejas, se encontró con una última lectura al final, sólo que ésta no contenía historia alguna únicamente el título bajo la luna llena, el responsable del allanamiento a la morada sentirá el desceso principal. Las páginas acabaron alejando intentando encontrar una explicación racional. Cerró el libro y lo lanzó por la ventana. Al siguiente día se levantó aún con las historias en su cabeza. El olor de un delicioso desayuno llegó a su nariz, por lo que se apresuró a cambiarse y poder desayunar a gusto con su madre. Ella preguntó qué tanto había sucedido la noche anterior. Sólo respondió que había olvidado sus cosas en la cafetería de su amigo y por eso tuvo que salir rápido antes de que cerraran. Su madre, confundida, aceptó la respuesta. Le dijo que necesitaba que llegara temprano a casa después del trabajo, ya que irían a repartir comida a las personas de la calle. Alejandro prometió no demorarse en regresar camino a la Universidad. Su novia le marcó mediante una videollamada contestó y lo primero que vio fue ese par de ojos azules que él amaba tanto Paola le mostró como el jardín que tanto había soñado ya estaba hecho y esperaba que fuera a verlo en persona. La cara de su novia denotaba mucha felicidad de igual manera, ella preguntó acerca del peluche que le había regalado. Alejandro respondió que ya estaba en su cuarto encima de su cama y así podría sentir que estaba con ella todas las noches antes de llegar se volvió a encontrar frente a la morada del olvido. Por más que lo quería olvidar. El recuerdo de la experiencia sobrenatural le llegó a la mente y aún peor, mirando fijamente hacia la casa, vio cómo una sombra recorrió el interior de la casa. El miedo lo invadió e hizo que se alejara de ese lugar. Miró a su amigo Daniel, quien estaba cansado por la jornada laboral del día pasado, pero feliz porque hoy le pagarían. Siempre le comentaba que necesitaba mucho ese dinero y estaba dispuesto a sacrificar horas de su tiempo para conseguirlo. También le compartió la idea que él tenía para sus fotografías una pareja disfrutando su café y la luna. En el fondo, como protagonista de la velada, le preguntó a Alejandro con un tono de burla cómo habían salido sus fotos en la casa embrujada. El solo respondió que mejor buscaría otro lugar. Las clases terminaron y nuevamente cada uno tomó su camino en casa de Paola. Pudo admirar las plantas en el jardón que ora por fin ella había podido hacer. Su novia preparó una pequeña comida para ambos. Comían en la cocina y por la ventana. Se lograba ver el jardín, sacó su cámara y comenzó a tomar varias fotos. Cuando enfocó a las plantas, se percató de un ave que estaba volando sobre ellas. Era un cuervo. Su piel se tornó pálida recordando el relato del libro, salió a ahuyentar al ave. Su novia extrañada preguntó por qué había hecho eso. Él solo dijo que estaba protegiendo las plantas. Miró la hora y tenía que entrar al trabajo y se despidió de ella con un fuerte abrazo. Platicando con la señora García, Alejandro preguntó que tan cierta era la leyenda de la morada del olvido. La mujer de manera seria, intuyo que Alejandro estuvo en ese lugar alterada. Le preguntó qué había estado haciendo la noche anterior. Asustado, respondió que tomó fotos, pero jamás mencionó aquel libro. La señora García le pidió que se fuera a casa y yo no r nr egresara En un tiempo temía por su vida al saber que Alejandro había creado una conexión con la morada del olvido. Sabía perfectamente que desgracia se aproximaban. Alejandro, asustado por la actitud de la señora García, caminaba a casa pensando en aquel libro. Llegó a casa y fue recibido por su madre. Alejandro iba a confesar todo lo que había sucedido, pero ella no le dio oportunidad, ya que comenzó a sacar cajas con recipientes llenos de comida para la gente necesitada. La noche se alzaba sobre la ciudad. Madre e hijo habían recorrido la mayor parte, pero les quedaba un recipiente más por repartir. Caminando hacia casa, cruzaron la morada del olvido. Alejandro trataba de ignorar dicha casa, pero fue inevitable, ya que justo en la entrada vieron a una mujer sentada con ropas blancas sucias y la cabeza agachada, aparentemente en situación de calle. Su madre le dio el último recipiente y la mujer con una voz voz profunda, le dijo gracias. Es usted un alma bondadosa. Alejandro, al escuchar esas palabras, entró en pánico y pidió regresar a casa con el pretexto de que tenía que ver a su amigo Daniel. Sabía que él le podría ayudar. Dejó a su madre en casa dijo que no tardaría mientras ella cocinaría algo para la cena. Apresurado y con el sentimiento de que algo estaba a punto de ocurrir, se dirigía a la cafetería. Pero en la calle más desolada del camino, un cuervo apareció de la oscuridad y voló sobre él para después alejarse y recordó que ya había visto antes a esa ave en un lugar cercano en casa de su novia. Llamó a Paola, pero no tuvo respuesta. Preocupado, llegó a la cafetería. El ambiente estaba totalmente tranquilo. Parejas amigos bebiendo café acompañados de una agradable melodía de fondo. Se sentó y no tardó en llegar su amigo. Alejandro, quería contarle todo, pero su amigo le pidió que esperara unos momentos, ya que una pareja que estaba en el patio de afuera había aceptado ser capturada en sus fotos. Tenía la escena perfecta para la foto, la pareja, la noche y la luna. Alejandro, sentado en la sala principal de la cafetería, miraba todo mientras las manecillas del reloj marcaban lentamente, pero con profundidad la medianoche, justo cuando estaba por tomar la foto, dos sujetos armados llegaron bruscamente al lugar a robar todo y a todos. La gente comenzó a alterarse y corrían esperando no ser lastimados. Alejandro pudo esconderse bajo la mesa. Ambos ladrones tomaron del cuello a Daniel y bruscamente lo llevaron hacia la caja, en donde estaba todo el dinero. Le pidieron al chico que les diera todo el dinero, pero él se negaba a hacerlo. A pesar de recibir golpe tras golpe, seguía firme a su posición de no entregarles nada. Alejandro estaba a punto de salir de la mesa a él ayudarle, pero escuchó como uno de ellos corto cartucho con su arma y decidió no hacerlo. Las amenazas hacia Daniel cada vez eran más violentas. Las manecillas del reloj sonaban entre un momento de tensión. Los ladrones le dieron una última advertencia, pero él se negó. Las palabras que el ladrón dijo dejaron el lado a Alejandro. Tu alma necia te costó la vida seguidamente un disparo junto con el reloj marcando la hora exacta congeló el ambiente. Los dos ladrones desaparecieron y Alejandro salió de la mesa para encontrarse con una desgarradora escena. Su amigo tirado sin vida bajo el reloj a su mente llegó el título. Bajo las sombras del reloj, las manecillas marcarán el primer suspiro. Apagarse asustado, llamó a la policía para que se encargaran del asunto. Afuera de la cafetería. Estaba sentado sufriendo la pérdida de su fiel amigo. Cuando el sonido de un cuervo se escuchó y entró con profundidad a sus oídos rápidamente llamó a Paola y esta vez y respondió la llamada. Ella lo escuchó alterado y nervioso con todas sus fuerzas y tratando de no derrumbarse, dijo que necesitaba verla, pero que no saliera para nada de su casa hasta que él llegara rápidamente. Caminó hacia allá. Al estar cerca, volvió a llamar ella. Respondió que en un momento iría a recibirlo de un momento la voz. Le cambió. Dijo que un cuervo estaba destruyendo las plantas que le había regalado y salió a espantar al ave. Alejandro, del otro lado le gritó que no lo hiciera, pero no lo escuchó y dejó su teléfono en la cama. Se apresuró a llegar en el jardín. Estaba Paola ahuyentando al ave con una escoba, pero el ave se negaba a Irse había acabado con cada una de las plantas, excepto con la azul. Aquella que le recordaba a los ojos de su novia, entró al jardín para rescatar la planta sobreviviente. La tomó desde la raíz y observó fijamente en l esa planta se vio reflejada toda la relación de ambos a sus espaldas. Paola seguía ahuyentando al cuervo. Esta ave pasó a tener mirada de odio y se lanzó sobre los ojos azules de la chica, arrancándolo sin piedad alguna. El grito de Paola y el cuervo lo hicieron reaccionar. Se quedó completamente estático del miedo, impresión y terror. Nuevamente, una lectura del libro había predecido el final de un alma. El cuervo desatará lágrimas en el jardín del amor. El cuervo voló lejos de ahí, llevándose con él la vida de su amada entre lágrimas. Sostuvo fuertemente su cuerpo sin vida. El libro estaba prediciendo las tragedias por haber invadido la morada del olvido. Ya había perdido a dos seres queridos ahogado en su pena presintió el siguiente deceso el de su madre, Alejandra. Decidido a evitar ese último deceso, corrió a casa para llegar lo más pronto posible. A lo lejos veía su hogar con las luces encendidas a la a la a la a la. Al parecer, todo estaba tranquilo. Entró agitado y buscó a su madre, quien estaba en la cocina cenando a solas. Al verla la abrazó fuertemente. Alejandra se dirigió a la cocina a prepararle un té y algo de comer para tranquilizarlo. Su hijo en la sala platicaba todo lo sucedido desde el día en que puso un pie en la morada del olvido. En la casa sólo estaban madre e hijo, pero sintió una tercera presencia en la casa. Mirando a su alrededor, vio una silueta blanca en las escaleras dirigiéndose a su cuarto, saltó de la silla para su vida a averiguar de qué se trataba. Ruidos extraños salían de su cuarto Lentamente se acercaba y cuando abrió la puerta, nadie estaba dentro, pero no pudo evitar ver el peluche que Paola le había regalado sosteniéndolo en sus brazos. De sus ojos salieron lágrimas y el oso comenzó a calentarse de manera exagerada y de los ojos le salía sangre. Asustado. Lo dejó caer y se dio cuenta que cerca de la ventana, el libro había regresado a su cuarto. Éste se encontraba abierto en la tercera lectura entre hilos de sangre. La luz se desvanece en el umbral del hogar. De repente se escuchó alguien bajar agresivamente las escaleras. Alejandro corrió hacia donde estaba su madre, pero cuando salió del cuarto, las luces en toda la casa se apagaron llamando desesperadamente a su madre. No obtuvo respuesta, solamente un grito desgarrador. Emergió de la cocina completamente a oscuras. Llegó a la cocina y con la linterna de su celular, vio la tercera desgracia cumplirse su madre, tirada en el piso llena de sangre, con toda la comida regada, la maldición de la morada del olvido había cumplido todas y cada una de sus profecías. Alejandro había perdido todo a su amigo, su novia y su madre. Estaba completamente solo en el mundo, desesperado y sin ninguna esperanza. Fue por el libro a su cuarto lo tomó y salió de casa directo al lugar donde todo había comenzado en en orca, en un solo objetivo. Ignoró por completo cualquier manifestación dentro de la casa. Llegó al cuarto, donde encontró el libro. Para tirarlo al suelo, tomó una silla, arrancó una cortina vieja, dejando entrar la luz de la luna llena al cuarto y seguidamente acabó con su propia existencia, cumpliendo con la profecía final. Bajo la luna llena, el responsable del allanamiento a la morada sentirá el desceso principal. Relato escrito y adaptado por Andrea Lezama