
Tus padres amaron como pudieron. Y aun así, dolió.
Génesis 25:28 nos muestra algo muy humano: padres que amaron, pero desde sus propios filtros. Un amor real, pero condicionado. Y eso deja marcas profundas en el corazón. Hoy te acompaño a mirar esa herida con compasión — sin culpa, sin rencor — y a descubrir que lo que no recibiste en tu infancia, Dios lo puede restaurar. Porque lo que te marcó no te define. Tu historia no termina ahí.
👉 Escuchá este episodio y dejá que Dios entre en esos espacios vacíos.
The skinny
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