Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La Noche Que El Nahual Caminó Detrás De Nosotros - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: Me llamo Ernesto y todavía recuerdo lo que pasó aquella
- 0:08vez que decidimos ir a acampar lejos de cualquier camino.
- 0:13Éramos pocos y todos nos conocíamos, por eso el plan
- 0:17fue sencillo y no se habló más de lo necesario.
- 0:21Queríamos un lugar apartado, sin ruido, sin gente cerca y
- 0:26por eso elegimos una zona boscosa a la que no
- 0:28se llegaba en vehículo. Dejamos la camioneta a cierta distancia
- 0:33del monte y y caminamos cargando sólo lo básico, mochilas medianas,
- 0:38una tienda por persona, algo de comida, lámparas y agua
- 0:43suficiente para pasar la noche. El trayecto no fue complicado,
- 0:48pero si lento, el suelo estaba húmedo y lleno de raíces.
- 0:51Avanzamos en fila hasta encontrar un claro que nos pareció adecuado.
- 0:58No era grande ni completamente abierto, los árboles lo rodeaban
- 1:02por todos lados y y apenas dejaban pasar la luz,
- 1:06pero el terreno estaba más parejo, que en otros puntos
- 1:09y no se veían ramas caídas recientes. Ahí decidimos quedarnos,
- 1:15colocamos las tiendas, formando un semicírculo, dejamos las mochilas juntas
- 1:20y encendimos una fogata pequeña, más por costumbre que por necesidad,
- 1:24porque la noche todavía no caía por completo. Mientras acomodábamos
- 1:30las cosas, empecé a fijarme en el suelo, no por
- 1:34desconfianza sino porque el terreno estaba marcado de una forma
- 1:38poco común. Había huellas profundas, no muchas, pero si bien definidas,
- 1:44hundidas más de lo normal, con una separación irregular entre
- 1:48una y otra. No parecían recientes, pero tampoco viejas, y
- 1:54no coincidían con animales comunes de la zona. No dije
- 1:58nada en ese momento, porque no quería hacer comentarios sin sentido.
- 2:03pero seguí observando. Más allá, cerca de los árboles, había
- 2:08ramas rotas a una altura poco habitual, no estaban en
- 2:12el suelo, estaban quebradas a más de un metro, como
- 2:15si algo pesado hubiera pasado por ahí sin detenerse. Seguimos
- 2:20con lo nuestro, levantamos las tiendas, guardamos lo que no
- 2:24íbamos a usar y preparamos algo sencillo de comer. El
- 2:29lugar estaba en silencio, no se escuchaban aves ni insectos,
- 2:33tampoco viento, sólo el crujir ocasional del fuego. Fue entonces
- 2:38cuando se escucharon los primeros pasos. No fueron fuertes ni repentinos,
- 2:44más bien lentos, como si alguien caminara con cuidado alrededor
- 2:48del claro. Al principio pensé que podía ser alguno de
- 2:52nosotros moviéndose, pero todos estábamos cerca de la fogata. Los
- 2:58pasos se escuchaban siempre a la misma distancia, no se
- 3:01acercaban ni se alejaban, rodeaban el área con calma. No
- 3:06se oían respiraciones ni sonidos de animal, sólo el peso
- 3:10sobre el suelo y el quiebre leve de ramas secas.
- 3:14Miré hacia los árboles y alcancé a ver movimiento entre
- 3:17los troncos, cuerpos grandes que cambiaban de lugar sin prisa.
- 3:22No corrían, no se ocultaban de golpe, simplemente se desplazaban
- 3:27de un punto a otro, como si se turnaran para observar.
- 3:32Uno de los que iba con nosotros comentó que podían
- 3:35ser animales grandes, tal vez venados o algo parecido, y
- 3:39nadie lo contradijo, pero el movimiento no era el habitual.
- 3:44No se escuchaban carreras ni saltos, tampoco se alejaban cuando
- 3:48la fogata crecía un poco. Solo permanecían ahí, dando vueltas,
- 3:54marcando presencia sin mostrarse del todo. Al poco rato, uno
- 4:00de nosotros tomó la lámpara y alumbró hacia el monte.
- 4:04En cuanto la luz apuntó hacia los árboles, los pasos
- 4:07se detuvieron de golpe. La luz no alcanzó a mostrar
- 4:11nada claro, sólo troncos, hojas y sombras fijas, pero nada
- 4:16que se moviera. Apagó la lámpara y casi de inmediato,
- 4:21los pasos volvieron a escucharse, pero esta vez desde otro
- 4:24punto del claro, manteniendo la misma distancia que antes, como
- 4:29si la luz solo hubiera provocado un cambio de posición.
- 4:33Eso se repitió un par de veces. Cada vez que
- 4:37se alumbraba, el movimiento se detenía, cada vez que la
- 4:41luz se apagaba, los pasos regresaban desde otro lado. Nadie
- 4:46dijo nada más, no porque no hubiera inquietud, sino porque
- 4:50no había nada concreto que señalar. Seguimos comiendo y revisando
- 4:55el equipo, tratando de mantener la rutina, aunque ya era
- 4:59evidente que no estábamos solos en ese lugar. Conforme avanzó
- 5:04la tarde y la luz empezó a bajar, el monte
- 5:07se cerró más alrededor del claro. Las figuras entre los
- 5:11árboles seguían moviéndose con la misma calma, sin acercarse del todo,
- 5:17pero sin retirarse. No era un comportamiento normal, pero tampoco
- 5:22algo que pudiera explicarse en ese momento. Nos limitamos a
- 5:27mantenernos juntos, cerca del fuego, atentos a los sonidos, mientras
- 5:32la noche terminaba de caer sobre el campamento. Conforme avanzó
- 5:37la noche, los pasos se volvieron más constantes, ya no
- 5:41eran sonidos aislados, sino movimientos claros, alrededor del campamento, siempre
- 5:47marcando un círculo amplio, y manteniendo la misma distancia. Cada
- 5:52vez que alguien tomaba la lámpara y alumbraba hacia el monte,
- 5:56los pasos se detenían por completo, no se escuchaba nada
- 6:00durante unos segundos, y en cuanto la luz se apagaba,
- 6:04volvían a escucharse desde otro punto distinto, como si se
- 6:07hubieran desplazado mientras no los veíamos. Ese patrón se repitió
- 6:13varias veces, y dejó claro que no se trataba de
- 6:16animales moviéndose al azar, había una respuesta directa a lo
- 6:20que hacíamos. Nos mantuvimos cerca del fuego, atentos a cualquier cambio,
- 6:26revisando el entorno sin movernos demasiado. El sonido del monte
- 6:31no regresó, no se escucharon insectos ni aves nocturnas, solo
- 6:36los pasos y el crujir ocasional de las ramas. El
- 6:40ambiente se volvió pesado, no por miedo, sino porque la
- 6:44situación era clara y no había una explicación simple. En
- 6:49un momento uno de los que iba con nosotros se
- 6:52ofreció a revisar un poco más lejos, nos dijo que
- 6:55tal vez era mejor confirmar que estaba pasando, en lugar
- 6:59de quedarnos esperando. Caminó unos metros con la lámpara encendida,
- 7:04avanzó despacio entre los árboles, se detuvo un momento y
- 7:08luego regresó. Cuando volvió se notaba alterado, no gritó ni exageró,
- 7:14solo dijo que había visto una figura erguida entre los troncos,
- 7:18más alta que una persona promedio, con el cuerpo inclinado
- 7:22hacia adelante y movimientos torpes pero firmes, como si no
- 7:26estuviera acostumbrada a caminar de esa forma. Dijo que no
- 7:30se movía rápido, que simplemente cambiaba de posición, cuando la
- 7:35luz la alcanzaba, y que no había visto una sola,
- 7:39sino al menos dos sombras grandes a distinta distancia no
- 7:43alcanzó a decir nada más cuando algo entró al campamento
- 7:48no se escuchó una carrera ni un salto simplemente apareció
- 7:52entre las tiendas era un animal enorme o una criatura
- 7:56con pelaje oscuro colmillos enormes y garras empujó una mesa
- 8:01tiró una mochila y golpeó a uno de nosotros con
- 8:04el cuerpo como si lo hubieran vestido con el hombro
- 8:07o el costado El golpe fue seco y fuerte, lo
- 8:11tiró al suelo y lo dejó sin aire por unos segundos.
- 8:16La figura se retiró de inmediato, sin atacar de nuevo,
- 8:19y se metió otra vez entre los árboles, por el
- 8:23mismo lado por donde había entrado, mientras los pasos alrededor
- 8:27continuaban desde otros puntos. Nos acercamos al que había sido golpeado,
- 8:32y quedó claro que no se trataba de un ataque
- 8:36normal de animal. No había mordidas ni rasguños, el daño
- 8:41había sido causado por el impacto, el brazo estaba torcido
- 8:45y no podía moverlo bien. Respiraba con dificultad y se
- 8:49quejaba de dolor, así que lo sentamos con cuidado y
- 8:53tratamos de inmovilizarle el brazo como pudimos. Mientras hacíamos eso,
- 8:59los pasos seguían rodeando el campamento, no se alejaban ni
- 9:03se acercaban del todo, solo se movían con calma, como
- 9:06si observaran cada movimiento. El desorden que había quedado era evidente,
- 9:12equipo tirado, cosas fuera de lugar y la fogata casi apagada.
- 9:18Nadie intentó perseguir lo que había entrado, porque ya estaba
- 9:21claro que no era uno solo y que no tenía
- 9:24sentido correr hacia el monte. Los movimientos continuaban desde distintos puntos,
- 9:31cambiaban de posición, se detenían por momentos y luego volvían
- 9:35a escucharse, siempre manteniendo el mismo patrón, sin prisa. Ahí
- 9:41fue cuando entendimos que no estaban actuando sin intención. No
- 9:46se trataba de animales curiosos, ni de algo que hubiera
- 9:49reaccionado por accidente, se acercaban, probaban y volvían a rodear,
- 9:54como si midieran nuestra reacción. Fue entonces, cuando recordé historias
- 10:00que había escuchado tiempo atrás, en pueblos cercanos, relatos que
- 10:04se contaban sin mucho detalle sobre nahuales que se mueven
- 10:08en grupo, que rodean primero y atacan sólo para marcar territorio,
- 10:13sin perseguir fuera de ciertas zonas. No lo pensé como
- 10:17una explicación sobrenatural, ni como una creencia, lo pensé porque
- 10:22el comportamiento coincidía exactamente con lo que estaba pasando frente
- 10:27a nosotros. No lo dije en voz alta de inmediato,
- 10:31pero la idea ya estaba clara. Los pasos seguían moviéndose
- 10:36alrededor y se escuchaban gruñidos que no eran sonidos de
- 10:40animales y el peso de los cuerpos sobre el suelo
- 10:43y el quiebre de las ramas. Cada vez que alguien
- 10:47levantaba la lámpara, el movimiento se detenía y cuando la
- 10:51bajaba volvía desde otro punto, pues conocían muy bien el terreno.
- 10:56Nos concentramos en mantener al herido estable y en no separarnos,
- 11:01sabiendo que el campamento ya no era un lugar seguro.
- 11:06El silencio entre nosotros era tenso, no había discusiones ni pánico,
- 11:10sólo la certeza de que lo que nos rodeaba no
- 11:13iba a irse por sí solo. Seguimos atentos a los sonidos,
- 11:18esperando el momento adecuado, para decidir qué hacer, mientras los
- 11:22pasos continuaban marcando su presencia alrededor del claro, sin apuro,
- 11:27como si el tiempo estuviera de su lado. Decidimos abandonar
- 11:32el campamento en cuanto notamos un momento de calma relativa,
- 11:36no porque los pasos se hubieran ido, sino porque dejaron
- 11:40de acercarse y se mantuvieron quietos por unos segundos más
- 11:44largos de lo normal. No fue una decisión discutida, simplemente
- 11:49empezamos a movernos, cada quien tomó lo que tenía más
- 11:52cerca y ayudamos al herido a ponerse de pie. No
- 11:57intentamos apagar bien la fogata ni recoger todo, sabíamos que
- 12:01no había tiempo para eso. Salimos del claro caminando rápido,
- 12:06sin correr al principio, para no separarnos, cargando mochilas mal
- 12:11cerradas y lámparas que apenas alumbraban el camino. El terreno
- 12:16estaba más complicado de lo que recordábamos, las raíces sobresalían
- 12:21del suelo y las piedras estaban sueltas, tropezamos varias veces
- 12:25y y en uno de esos tropiezos se nos cayó
- 12:28una mochila que no volvimos a levantar. El herido avanzaba
- 12:33con dificultad apoyándose en nosotros, respiraba con esfuerzo y se
- 12:38quejaba de dolor en la pierna, pues cada paso le
- 12:41costaba trabajo y teníamos que detenernos unos segundos para acomodarlo mejor.
- 12:48Los pasos volvieron a escucharse casi de inmediato y unos
- 12:51gruñidos fuertes como la primera vez, no detrás de nosotros,
- 12:55sino paralelos, avanzando dentro del monte, marcando el mismo ritmo
- 13:00que llevábamos, sin prisa y sin atacar. Seguimos avanzando sin detenernos,
- 13:07tratando de no perder la dirección, pero en un punto
- 13:10el sendero se cerró más de lo esperado y tuvimos
- 13:14que desviarnos. Ahí fue cuando nos desorientamos por unos minutos,
- 13:19giramos más de una vez sin darnos cuenta y regresamos
- 13:23sobre nuestros propios pasos. Esa confusión nos hizo avanzar más lento,
- 13:29cuidando no caernos y no dejar atrás al herido, mientras
- 13:32los sonidos continuaban moviéndose a nuestro alrededor, sin acercarse de
- 13:37golpe ni intentar cortarnos el paso. Simplemente acompañando el avance,
- 13:43como si supieran exactamente por dónde íbamos a salir. En
- 13:48medio de esa confusión, fue cuando alcancé a ver con
- 13:51claridad a una de esas criaturas. Estaba a pocos metros,
- 13:56entre los árboles, iluminada apenas por la luz de la lámpara.
- 14:02Se miraban unos ojos rojos, como si fueran brasas. Su
- 14:07cuerpo era grande, más ancho que el de una persona,
- 14:10con el lomo alto y las piernas traseras, dobladas de
- 14:14una forma que no correspondía a ningún animal conocido. Caminaba
- 14:19erguida por momentos, y luego bajaba el cuerpo, apoyándose en
- 14:24las patas delanteras, su movimiento no era rápido ni torpe,
- 14:28era firme y constante. Tenía unos colmillos largos y garras enormes,
- 14:34por un momento creí ver que esbozó una sonrisa que
- 14:37la verdad se miraba demoníaca. No llevaba nada encima, no
- 14:42tenía rasgos humanos completos, pero tampoco era un animal común.
- 14:48Nos miró unos segundos y luego se movió hacia otro
- 14:51punto del monte, sin hacer ruido o como si no
- 14:55tuviera necesidad de esconderse. Después de eso nadie dijo nada,
- 15:00seguimos avanzando con más cuidado, manteniendo las lámparas bajas y
- 15:05evitando hablar. Poco a poco el terreno empezó a abrirse,
- 15:09los árboles se separaron y el suelo se volvió más parejo.
- 15:14Cuando llegamos a un camino de terracería, los pasos se
- 15:17detuvieron de golpe, no se escuchó nada más desde el
- 15:22no hubo intentos de seguirnos ni sonidos a lo lejos.
- 15:26Cruzamos el camino sin detenernos y seguimos avanzando unos metros
- 15:30más antes de parar, asegurándonos de que no hubiera movimiento detrás.
- 15:36Ahí revisamos mejor al herido, la pierna también la tenía
- 15:40inflamada y no podía apoyar el peso, así que improvisamos
- 15:44un apoyo, con lo que teníamos, ajustamos la carga y
- 15:48seguimos avanzando despacio hasta llegar al vehículo. Nadie miraba hacia
- 15:54el monte, no porque hubiera miedo, sino porque ya estaba
- 15:57claro que no iban a salir de ahí. Nos alejamos
- 16:01del lugar sin detenernos y sin comentar nada durante el trayecto.
- 16:07El resto de la noche fue silenciosa. No hubo más
- 16:11movimientos ni sonidos extraños, solo el ruido del camino, el
- 16:15cansancio acumulado y la preocupación por el estado del herido.
- 16:20Al amanecer lo llevamos a que lo atendieran y las
- 16:23lesiones eran más serias de lo que parecían, el golpe
- 16:27había dañado la pierna más de lo que imaginamos y
- 16:30el golpe del brazo fue menos grave, y aunque recibió
- 16:34atención médica, quedó con una limitación permanente para caminar. No
- 16:40perdió la pierna ni quedó inmóvil, pero nunca volvió a
- 16:43moverse igual. Después de eso, nadie quiso hablar mucho del tema.
- 16:50No se levantaron reportes, ni se buscó una explicación oficial,
- 16:54simplemente cada quien regresó a su vida. No volvimos a
- 16:59acampar juntos, ni a buscar lugares aislados. Algunos evitaron por
- 17:04completo el monte, otros siguieron yendo, pero siempre cerca de
- 17:09caminos y zonas transitadas. Yo no volví a vivir algo parecido,
- 17:14ni a ver cosas extrañas, después de esa noche. No
- 17:19tuve sueños ni pensamientos recurrentes, tampoco busqué explicaciones más allá
- 17:24de lo que vi. Sé exactamente que nos atacó y
- 17:28por qué se detuvieron cuando salimos de esa zona, no
- 17:31porque lo haya leído o porque alguien me lo explicara,
- 17:35sino porque el comportamiento fue claro y consistente. No nos persiguieron,
- 17:41no intentaron matarnos, solo nos hicieron entender que ese lugar
- 17:46no nos correspondía. Desde entonces, aprendí a respetar ciertos espacios
- 17:51y a no asumir que todo el monte es igual.
- 17:55Esa noche no fue un accidente ni una confusión, fue
- 17:59un encuentro directo con algo que existe y que actúa
- 18:02bajo reglas claras. Nosotros entramos donde no debíamos y salimos
- 18:08cuando nos lo permitieron. Eso fue todo, pero la verdad
- 18:13es algo que no le deseo a nadie, solo con
- 18:16ver a esas criaturas y con sus colmillos enormes y
- 18:19sus garras. El simple hecho de ver los ojos rojos
- 18:23en la oscuridad es algo muy aterrador. Sé que ellos
- 18:28siguen ahí y seguirán por siempre, pues es su territorio.
- 18:32Lo único que agradezco es que nos dejaron vivir y
- 18:35que no pasó de ahí solo un susto que nos
- 18:38marcó por un tiempo. Ahora más que nunca, creo en
- 18:42las historias que cuentan sobre los Nahuales, Esos seres misteriosos
- 18:46que caminan en dos patas, con sus colmillos y garras enormes,
- 18:50algunos los describen como perros grandes, otros como lobos gigantes.
- 18:55Yo los miré de esa manera que les cuento, sé
- 18:58que parece increíble, pero fue más que verdad. Me llamo
- 19:11Iván Salgado, y aún recuerdo cuando pasó. Fue una misión real,
- 19:16en un ejido pegado a la sierra, y porque desde
- 19:19ese día ya no leo un rastro como antes. Nos
- 19:23mandaron por una serie de reportes que se juntaron en
- 19:27pocos días y ya no podían tratarse como pleito de vecinos.
- 19:32En el mismo tramo de brecha se repitieron tres cosas,
- 19:36animales apareciendo sin piel en los bordes de los corrales,
- 19:39perros que no regresaron, y un hombre que salió a
- 19:43buscar ganado y ya no regresó. La gente del ejido
- 19:47no pidió que fuéramos a espantar historias, pidió que alguien
- 19:51revisara lo que estaba pasando, porque el monte estaba empezando
- 19:55a comerse a las personas, eso era lo que decían.
- 19:59Llegamos en dos unidades, y nos recibió el comisario con
- 20:03dos hombres mayores, que conocían cada brecha. El ejido estaba separado,
- 20:09con patios amplios, corrales de madera vieja y cercos reparados
- 20:13con alambre. A un lado se escuchaba el arroyo, y
- 20:17del otro estaba el monte cerrado, pegado a las últimas casas.
- 20:23Había una brecha principal que se perdía entre los cerros.
- 20:28Nos guiaron primero al corral más afectado, en el suelo
- 20:32se veían remiendos recientes, tierra removida y tablas cambiadas. El
- 20:37dueño del corral, Nos explicó que en una noche amaneció
- 20:41un animal tirado, que lo dejaron como si lo hubieran
- 20:44trabajado con alguna daga, y que después de eso, empezó
- 20:48a encerrar más temprano, a reforzar con madera y a
- 20:52dejar una lámpara prendida. Revisé el cerco con calma y
- 20:57vi marcas en dos tablas, como uñas o garras que
- 21:01se clavaron y jalaron. En la esquina del corral, donde
- 21:05el alambre estaba más flojo, había lodo seco con pisadas mezcladas.
- 21:11No eran pisadas claras todavía, pero sí se veía el
- 21:14sentido de salida hacia el arroyo. Le pedí al comisario
- 21:20que me llevara al punto en donde encontraron el primer
- 21:23animal y al tramo por donde el hombre se metió
- 21:26al monte cuando salió a buscar sus animales y se perdió.
- 21:31La gente del ejido hablaba en voz baja, diciendo que
- 21:34los animales se alborotaban sin razón y que se escuchaban
- 21:38golpes en los corrales como si alguien empujara desde afuera
- 21:42y que cerca del agua se miraba una figura moverse
- 21:45entre los árboles. Eso último lo anoté como dato, pero
- 21:50me concentré en lo que podía comprobar. Bajamos al arroyo
- 21:56por un sendero angosto detrás de las casas. Ahí el
- 22:00terreno cambió y el lodo se puso más blando. En
- 22:03una orilla encontré huellas de animal marcadas largas, profundas y
- 22:08separadas como si hubiera corrido. El peso se notaba en
- 22:12cómo se hundía y en la forma en que despedazaba
- 22:15la orilla. Seguí ese rastro unos metros y el detalle
- 22:20que me dejó frío apareció ahí. En el mismo lodo
- 22:24y en la misma línea empezaron huellas humanas descalzas. No
- 22:30eran huellas viejas, la marca estaba fresca, con el borde limpio.
- 22:35Los dedos quedaron definidos, y la profundidad era parecida a
- 22:39la de un cuerpo que venía con prisa, cargando el
- 22:42peso hacia adelante. La parte que no me cuadró fue
- 22:47el cambio, pues no vi señal de que alguien se
- 22:50hubiera detenido, no vi un rodeo de huellas que explicara
- 22:54que salió del agua y volvió a entrar, y no
- 22:56vi un tramo sin huellas que sugiriera un salto largo.
- 23:01El rastro iba de animal a humano, como si las
- 23:04huellas fueran de lo mismo que iba corriendo. Le pedí
- 23:09a uno de los míos que caminara a un lado,
- 23:12sin pisar encima, y que marcara con ramas los puntos
- 23:16donde el rastro cambiaba. También mandé a otro a revisar
- 23:20la orilla contraria, para ver si aparecía un segundo rastro paralelo.
- 23:26Pero no apareció, y todo apuntaba a un solo recorrido,
- 23:29que entraba hacia una zona de piedras y matorral bajo.
- 23:35El comisario señaló una construcción abandonada cerca del arroyo, a
- 23:39unos minutos siguiendo la orilla. Era una estructura vieja, paredes revocadas,
- 23:46techo caído, en muy mal estado, y la gente la evitaba,
- 23:50porque según decían, ahí se juntaban vagos, y porque el
- 23:54monte se la estaba tragando. No me interesó el motivo social,
- 23:59me interesó que el rastro se dirigía directo hacia ese punto.
- 24:05Nos acercamos con cuidado y revisamos por fuera primero. En
- 24:10la entrada había tierra removida y huellas que se cruzaban,
- 24:13algunas humanas y otras de animal. También había ramas rotas,
- 24:18a una altura que no correspondía a un animal chico.
- 24:23En una pared vi manchas viejas de humo, señal de
- 24:26que alguien había prendido fuego ahí en días recientes. Volteé
- 24:33a ver el ejido desde esa distancia y entendí el problema,
- 24:36la construcción estaba lo suficientemente cerca como para vigilar corrales,
- 24:41y lo suficientemente cubierta como para esconderse sin que lo
- 24:45vieran desde las casas. Si el responsable se movía desde ahí,
- 24:51podía acercarse al arroyo, al monte y a los patios,
- 24:54sin cruzar por la brecha principal. Con esa lectura, tomé
- 25:00una decisión simple. Organicé a mi gente en dos grupos.
- 25:06Uno se quedó cubriendo el ejido, con instrucciones claras de
- 25:10no dejar que ningún civil saliera solo hacia el monte
- 25:13y de mantenerse cerca de los corrales donde se repitieron
- 25:17los ataques. El otro grupo, conmigo, se quedó en el
- 25:22borde del arroyo y en la entrada de la construcción,
- 25:25sin meterse todavía al interior, cuidando las líneas de vista
- 25:29y revisando cualquier movimiento en la orilla. Antes de separarnos,
- 25:35repetí el punto de referencia, para que todos lo tuvieran
- 25:39en la cabeza, el arroyo como línea de tránsito, la
- 25:43construcción abandonada como posible escondite, y la brecha de regreso
- 25:48como salida más probable. Con la vigilancia ya puesta, desde
- 25:53ese momento dejé de pensar en un simple depredador, y
- 25:56empecé a tratarlo como algo que podía moverse con cabeza fría,
- 26:00con intención, y con una ventaja que todavía no entendía.
- 26:07La vigilancia empezó a rendir fruto cuando la brecha del
- 26:10arroyo dejó de verse vacía. Yo estaba con el grupo
- 26:14que cubría la entrada de la construcción abandonada a unos
- 26:18metros del agua, cuidando la orilla y el paso hacia
- 26:21el monte. Y en el lado del ejido, Quedaron dos
- 26:26elementos y el comisario, atentos a los corrales, por si
- 26:30el movimiento se intentaba por atrás. Primero vi dos figuras
- 26:35en la brecha, recortadas entre los troncos. Caminaban rápido, sin hablar,
- 26:42mirando hacia los corrales, como revisando el punto antes de acercarse.
- 26:47No iban de paseo, pues en el modo en que
- 26:50se movían, se notaba que conocían el terreno. Uno iba
- 26:55un paso adelante y el otro se quedaba más pegado
- 26:58al arroyo, como queriendo cubrir los lados. Los dejé avanzar
- 27:04lo suficiente para confirmar que no eran pobladores que venían
- 27:08a curiosear. Cuando estuvieron a una distancia donde ya se
- 27:12les podía marcar el alto con control, hice la señal
- 27:16al grupo y nos abrimos en abanico, sin correr y
- 27:19sin meternos todavía al carrizal. Les marqué el alto en
- 27:24voz fuerte y clara. El que iba adelante se detuvo
- 27:28apenas un segundo, volteó hacia la construcción y luego hacia
- 27:31el monte. El otro, el de la orilla, se quedó
- 27:36más cerca del agua, como si esperara que yo me
- 27:39fuera directo, tras el primer hombre. El que iba adelante
- 27:44tomó la decisión de huir hacia el monte, se metió
- 27:47por la parte de piedras y matorral bajo, justo donde
- 27:51el rastro del día anterior se hacía confuso. El de
- 27:55la orilla se empezó a mover paralelo al arroyo, pegado
- 27:58al carrizo, buscando perderse entre el monte. En ese momento
- 28:03dividí al equipo, tal como lo habíamos planeado. Dos elementos
- 28:08se fueron por la orilla, para intentar cortar al segundo,
- 28:12y yo me fui con otros dos, por el que
- 28:15se metió al monte. no lo perdimos de vista al principio.
- 28:21Corría como hombre, con pasos largos, levantando grava y empujando
- 28:26ramas con el hombro, traía ropa oscura y una gorra.
- 28:31Lo seguíamos a distancia corta, cuidando no caer en una
- 28:35zanja o en una piedra floja. El terreno ahí nos engañaba,
- 28:40porque parecía parejo y de repente se abría en una bajada.
- 28:44Yo llevaba la lámpara apuntando hacia abajo y para ver
- 28:48por donde pisábamos, pero alcancé a alzarla lo suficiente, cuando
- 28:52lo vi frenar. El sujeto se encorvó, como si se
- 28:58le hubiera cerrado el aire. Puso una mano en la
- 29:01tierra y luego la otra, la espalda se le levantó
- 29:04de un modo que no correspondía a una caída. La
- 29:09ropa se le estiró y se le abrió en la
- 29:11parte alta, como si el cuerpo se hubiera ensanchado por debajo.
- 29:16lo vi apoyar el peso en cuatro puntos, y el
- 29:18movimiento siguiente ya no fue de persona. Se impulsó hacia
- 29:23adelante pegado al suelo, con las piernas dobladas, avanzando con fuerza.
- 29:31No fue una ilusión rápida, la lámpara le pegó directo,
- 29:34cuando salió del matorral a un tramo con menos ramas.
- 29:38En ese claro corto, lo vi como un animal grande,
- 29:42del tamaño de un perro pero más grande, con el
- 29:45lomo alto y la cabeza que terminaba en hocico, con
- 29:49colmillos afilados y garras largas en las patas. Y con
- 29:53una proporción rara en las patas traseras, como si tuvieran
- 29:57más empuje de lo normal. En la parte del cuello
- 30:01se le marcaba una línea de piel sin pelo, como
- 30:04si hubiera zonas donde el pelo no terminaba de cubrir.
- 30:09La respiración era fuerte y el cuerpo se movía con rapidez.
- 30:15El animal giró hacia el ejido, esa fue la intención clara,
- 30:19pues no siguió huyendo hacia la sierra, intentó abrirse paso
- 30:23hacia donde estaban los corrales. Ahí entendí que el objetivo
- 30:28no era solo escapar, era regresar al punto donde tenía ventaja.
- 30:34Le cerramos el paso como pudimos en ese tramo. Uno
- 30:38de los míos se adelantó para bloquear la salida hacia
- 30:41la brecha y el animal se le fue encima. El
- 30:46golpe fue directo al cuerpo, vi como lo tumbó con
- 30:49el empujón y lo arrastró un tramo corto en el lodo.
- 30:53Mi compañero quedó en el suelo, aturdido, con la lámpara
- 30:57girando y alumbrando al cielo. Actuamos para detenerlo y proteger
- 31:03al que estaba abajo. No hubo tiempo para otra cosa,
- 31:07disparamos a las patas, buscando frenar, no rematar. pero el
- 31:13animal alcanzó a girar y retrocedió con una herida clara.
- 31:17La sangre cayó en gotas gruesas sobre las piedras y
- 31:20se mezcló con el agua que corría por la orilla.
- 31:25Se metió hacia la construcción abandonada, usando el mismo camino
- 31:29por donde habíamos encontrado las huellas. Yo levanté a mi
- 31:34compañero del suelo, tenía la boca llena de tierra y
- 31:38un golpe en el costado, pero estaba consciente y podía moverse.
- 31:43Le pasé la lámpara al otro para que no perdiéramos
- 31:46al herido y seguimos a distancia, sin meternos al interior
- 31:50de la construcción de golpe. Mientras eso ocurría, por el
- 31:56radio me avisaron del segundo sujeto. Los dos que fueron
- 32:00por la orilla lo alcanzaron a ver de cerca por
- 32:03un instante antes de que se metiera al carrizal. Era humano, flaco,
- 32:09con la cara sudada y la mirada fija hacia adelante.
- 32:13Tenía las manos con uñas largas y rotas, como uñas
- 32:17trabajadas contra tierra y piedra. La ropa la traía mojada
- 32:21a la altura de la cintura, como si hubiera cruzado
- 32:25el arroyo o se hubiera metido al agua para tapar
- 32:27el rastro. Cuando se metió entre los carrizos, desapareció en
- 32:32un laberinto de ramas verdes. Mis elementos intentaron rodear por
- 32:37la orilla, pero el terreno ahí se vuelve puro canal
- 32:41y maleza y cada paso falso te hunde hasta la rodilla.
- 32:46Nos concentramos en el herido, porque ya lo teníamos contenido
- 32:50por el terreno. La construcción estaba cerca, con paredes que
- 32:55permitían cerrar entradas. Lo rodeamos por fuera primero, cuidando que
- 33:01no saliera por una ventana o por el lado del arroyo.
- 33:05En la entrada se escuchaban movimientos, piedras rodando, como si
- 33:10alguien arrastrara el cuerpo por el suelo. Entramos con cuidado,
- 33:16con lámparas al frente y con pasos cortos. En el
- 33:20primer cuarto no había nadie, en el segundo, atrás de
- 33:24un muro caído, lo vimos. Ya no estaba en cuatro patas,
- 33:29con esa forma humanoide y aterradora en la que lo
- 33:32vimos convertirse. Estaba humano, tirado sobre el costado, con sangre
- 33:38en la boca y en el pecho, respirando apenas. La
- 33:42cara estaba sucia, la ropa rota en la espalda y
- 33:45en los hombros, y los brazos tenían raspones recientes, como
- 33:50de atravesar matorrales con el cuerpo desnudo. Intentó levantarse y
- 33:56se le fue el aire, se le marcó una tensión
- 33:59en la espalda y en los brazos, como si buscara
- 34:02volver a encorvarse. Pero no lo dejamos, Entre varios lo
- 34:06aseguramos con amarres simples, sin golpes innecesarios, y le hicimos
- 34:11una revisión rápida de manos y cintura por si traía arma.
- 34:16Pero no traía arma de fuego, traía una daga de trabajo,
- 34:20corta y manchada, la traía pegada al cuerpo como herramienta.
- 34:26Lo sacamos al patio para tenerlo a la vista y
- 34:29evitar que se escondiera en un rincón oscuro. Le cubrimos
- 34:34la herida para que no se desangrara y lo mantuvimos sentado,
- 34:38con control en los brazos y en los hombros. No
- 34:42hubo discursos, solo se le trató como detenido y como herido.
- 34:48Les pedí que reforzaran el perímetro, porque el que huyó
- 34:51conocía el terreno y podría volver por su amigo, y
- 34:55si llegaba convertido en ese animal aterrador, podría causarnos daño
- 34:59y algunas bajas. y porque yo ya había visto que
- 35:02esa noche el terreno podía cambiar de un segundo a otro.
- 35:08Con el detenido asegurado en el patio de la construcción,
- 35:12lo primero fue cerrar el área, para que el que
- 35:15se escapó no intentara regresar por él o por lo
- 35:18que hubiera adentro. Dejé a dos elementos cuidando la entrada
- 35:22principal y la parte de atrás, donde el muro estaba
- 35:26caído y se podía salir por una abertura. También pedí
- 35:31por radio que el grupo de elegidos se mantuviera en
- 35:34su lugar porque en ese momento la prioridad era que
- 35:37ningún civil se acercara a mirar. Ese tipo de lugares
- 35:42se vuelve peligroso cuando la gente se junta y empieza
- 35:45a caminar por el lugar y si esa bestia llegaba
- 35:49podría causar daño a los civiles. Entré con otros dos
- 35:54y revisé cuarto por cuarto. La construcción era vieja pero
- 35:59estaba usada. En el primer cuarto, había un fogón con
- 36:04ceniza reciente y ramas a medio quemar. A un lado
- 36:08había cuerdas enrolladas y dos dagas de trabajo, de esas
- 36:12que se usan para cortar cuero o carne, con el
- 36:15filo gastado. En una esquina estaban dos cubetas con agua
- 36:19sucia y grasa flotando, como si hubieran enjuagado algo ahí.
- 36:24El piso tenía manchas viejas y otras más frescas, oscuras,
- 36:29que no eran de tierra en el segundo cuarto colgaban
- 36:35pieles frescas para escurrir algunas eran de chivo y otras
- 36:40más grandes de res estaban acomodadas de una manera aterradora
- 36:46debajo había huesos con restos de carne y moscas concentradas
- 36:50en un punto señal de que eso no llevaba mucho
- 36:53tiempo ahí en un rincón encontré ropa manchada doblada de
- 36:58cualquier forma, pero guardada, pantalones, una camisa, un pedazo de
- 37:03manta y una gorra similar a la que yo había
- 37:06visto en el primero que huyó al monte. Me quedé
- 37:10con ese detalle, porque amarraba con lo que habíamos visto
- 37:14en la persecución. En el tercer cuarto, detrás de un
- 37:19muro con humedad, estaba lo que subió el caso. Era
- 37:23una libreta escolar, de las comunes, con letras apretadas. No
- 37:29tenía dibujos ni claves raras, tenía nombres reales de elegido
- 37:33y de ranchos cercanos. Algunos nombres tenían una marca al lado,
- 37:38como una línea, y otros tenían dos marcas. También había
- 37:43un par de apellidos repetidos, lo que me indicó que
- 37:47no era una lista al azar, era gente ubicada por
- 37:50familia o por zona. Saqué fotos y anoté la ubicación
- 37:55exacta donde estaba la libreta, también tomé las dagas y
- 37:59la ropa como evidencia. No cargamos pieles ni huesos, porque
- 38:04no íbamos a poder mover todo sin contaminar, pero dejamos
- 38:08el lugar sellado con vigilancia hasta que llegara quien debía
- 38:12levantar el registro completo. Regresé al patio para revisar al
- 38:18detenido con calma. Ya sentado, se veía más humano que
- 38:23cuando lo levantamos entre el escombro, pero el cuerpo traía
- 38:26señales que no cuadraban con alguien que sólo estaba en
- 38:30el monte por trabajo. Tenía raspones profundos en la espalda
- 38:35y costillas, como si hubiera pasado por matorrales sin protección.
- 38:40Las uñas las traía partidas hasta la carne, no por
- 38:43una caída, sino por desgaste repetido. El olor era fuerte,
- 38:49como animal mojado, y no se le quitaba con el
- 38:52agua que le echamos para limpiarle sangre de la cara.
- 38:56La respiración le iba y venía por ratos, como si
- 38:59el pecho todavía estuviera trabajando distinto, y aún no alcanzara
- 39:04respiración bien. Le hice preguntas cortas, y él contestó que
- 39:10conocía el monte, que se movía por esos rumbos desde joven,
- 39:14que a veces ayudaba con animales porque sabía cortar y curtir,
- 39:18y que lo acusaban por envidia, porque no le caía
- 39:21bien a algunos. Cuando le mencioné la libreta, se le
- 39:26tensó la mandíbula y volteó hacia la puerta de la construcción,
- 39:29como si quisiera ver si seguía ahí. Me dijo que
- 39:33no era suya, que cualquiera pudo dejarla ahí. No explicó
- 39:38por qué estaba tan cerca de las pieles, ni por
- 39:41qué su ropa olía igual que el lugar. pedí que
- 39:46lo subieran a la unidad con cuidado, con control, porque
- 39:49estaba herido y porque no íbamos a dejar que volviera
- 39:53a encorvarse para intentar otra vez el cambio a esa
- 39:56bestia demoníaca. Lo trasladamos a la cabecera municipal, donde lo
- 40:01entregamos a la autoridad correspondiente y dejamos constancia formal de
- 40:06lo que encontramos en la construcción. Se asentó el registro
- 40:11del sitio, el estado del detenido, lo asegurado y la
- 40:14lista de nombres. No me extendí en interpretaciones en el documento.
- 40:21Me limité a hechos verificables, persecución, agresión, detención y evidencia
- 40:27en el lugar. Al mismo tiempo, el comisario se quedó
- 40:32con la tarea de avisar a las personas que aparecían
- 40:35en la libreta. Se les dijo que no salieran solos
- 40:40que evitaran el arroyo por unos días y que mantuvieran
- 40:43el ganado encerrado por la noche. Eso no fue por
- 40:47miedo teatral, fue por prevención real, porque el que se
- 40:51escapó conocía todo el terreno y porque ya había demostrado
- 40:55que podía acercarse sin ser visto. La diferencia se notó
- 41:00rápido en el patrón. Después de esa noche, dejaron de
- 41:05aparecer animales sin piel en ese ejido, y los perros
- 41:08ya no amanecen muertos, el arroyo volvió a ser solo arroyo,
- 41:13con agua y piedras, sin marcas nuevas en las orillas.
- 41:17La gente seguía con cuidado, pero el trabajo se estabilizó,
- 41:21que era lo que buscaban. Y del otro Nahual que
- 41:26se escapó no volvió a haber rastro claro. Revisamos orillas,
- 41:31Preguntamos en ranchos cercanos y se hicieron recorridos por brechas,
- 41:36pero el carrizal y el monte se lo tragaron. Aún así,
- 41:40el cambio real fue que el daño se cortó de
- 41:43raíz al asegurar la construcción y al detener al Nahual herido,
- 41:47que era el que traía el vínculo directo con ese punto.
- 41:51Yo me fui de esa misión con el hombro adolorido
- 41:55por el golpe que me dio el animal cuando tumbó
- 41:57a mi compañero y por el esfuerzo de cargarlo en
- 42:01un terreno malo. Ese dolor me duró semanas, pero lo
- 42:05que no se me quitó fue la certeza simple que
- 42:08me acompaña desde entonces. Ese día vi un rastro pasar
- 42:12de animal a humano en el mismo lodo y vi
- 42:15un cuerpo cambiar a la vista en el mismo terreno.
- 42:19Desde ahí, Cuando alguien me habla de Nahuales, ya no
- 42:23lo tomo como cuento, pues me tocó presenciar uno. Lo
- 42:27tomo como un riesgo, que si se presenta, se enfrenta
- 42:31con hechos, con control y con la mente fría. Alcancé
- 42:44a ver un animal grande salir. Yo, Martín Salazar, Digo
- 42:49esto porque fui quien le disparó a mi tío Severiano
- 42:52Salazar cuando se fue contra su propia familia. Yo cuento
- 42:57lo que vi, lo que escuché de su boca y
- 42:59lo que pasó en su casa y en el terreno
- 43:02que cuidó hasta el final. Mi tío vivía en la
- 43:06orilla del pueblo, con su esposa Petra y con su
- 43:09hijo Tomás. Se levantaba temprano, revisaba la cerca, miraba el
- 43:15agua del pozo, contaba los animales y trabajaba el terreno.
- 43:20Era un hombre callado y firme, no buscaba pleitos, pero
- 43:24no permitía que nadie se metiera en lo suyo. Ese
- 43:28terreno era lo más importante para él. El problema empezó
- 43:34con Lucinda Cota. Vivía sola, a cierta distancia de las
- 43:39últimas casas. Mucha gente iba con ella por hierbas, remedios
- 43:44y sobadas. También la nombraban con cuidado. Yo sostengo lo
- 43:50que vi. Vi dos bultos enterrados cerca del pozo de
- 43:54mi tío. Vi una gallina abierta detrás del corral después
- 43:58de que Lucinda se peleó con Petra. Vi que el
- 44:02agua salió turbia dos mañanas seguidas. Y vi a Tomás
- 44:07caer con fiebre después de que mi tío fue a reclamarle.
- 44:12El primer bulto lo sacó Severiano con una pala. Lo
- 44:16abrió en el suelo. Adentro había cabello, tierra negra, clavos
- 44:22viejos y una foto doblada de Tomás. Esa foto no
- 44:26estaba perdida. Petra la tenía guardada dentro de la casa.
- 44:31Cuando mi tío la vio, se le endureció la cara.
- 44:35Ese mismo día fue a buscar a Lucinda. Yo fui
- 44:39con él. La encontramos sentada afuera de su casa y
- 44:43mi tío le dijo que dejara de meterse en su
- 44:46terreno Lucinda le respondió que estaba moviendo algo que no
- 44:51entendía y que si seguía desenterrando lo que no era suyo,
- 44:55alguien de su sangre iba a enfermarse. Mi tío le
- 44:59respondió que no volviera a acercarse y nos regresamos. Esa
- 45:04misma semana el agua se ensució y Tomás cayó enfermo.
- 45:10Mi tío intentó arreglarlo por la vía normal. Fue con
- 45:14el comisario y le explicó lo de los bultos y
- 45:16lo de las entradas al terreno. El comisario dijo que
- 45:21no podía hacer nada con eso. Luego llamaron al padre
- 45:25Mauro para que bendijera la casa y el pozo. El
- 45:29padre fue, rezó y pidió que dejaran el pleito. Dos
- 45:34días después apareció otro bulto enterrado junto al portón. Mi
- 45:39tío lo quemó sin abrirlo y desde esa noche dejó
- 45:43de dormir dentro de la casa y empezó a quedarse
- 45:46en un cuarto cerca del corral. Decía que alguien caminaba
- 45:50alrededor en la madrugada. Una noche me pidió que me
- 45:54quedara con él. Yo acepté. Escuché pasos afuera y escuché
- 46:01vueltas alrededor del patio. Salimos con una lámpara y no
- 46:05encontramos a nadie. pero vimos marcas recientes en la tierra.
- 46:11Desde entonces empezó a hablar de otra forma. Me dijo
- 46:16que eso ya no se iba a resolver ni con
- 46:18el comisario ni con Rezos, también me dijo que un
- 46:21hombre de otro rancho le había advertido algo, cuando una
- 46:25bruja se empeña en entrar a un terreno, si uno
- 46:28no la detiene a tiempo, el daño se mete a
- 46:31la casa y ya no sale. Yo no le seguí
- 46:34la conversación, pensé que estaba cansado y mal dormido días
- 46:40después salió solo en la noche Petra me pidió que
- 46:43lo siguiera así que yo salí detrás de él y
- 46:46me mantuve a distancia lo vi llegar al crucero viejo
- 46:51donde se junta el camino del monte con la acequia
- 46:54seca llevaba un gallo negro una botella y unas monedas
- 46:59yo me quedé escondido y al poco rato apareció otro
- 47:04hombre No lo vi llegar por el camino. Cuando levanté
- 47:09la vista, ya estaba frente a él. Hablaron un rato.
- 47:15Yo no alcancé a escuchar todo, pero vi a mi
- 47:18tío cortarse la mano y dejar caer sangre en la tierra.
- 47:22También vi que dejó las monedas y la botella. El
- 47:26gallo quedó tirado. Cuando decidí acercarme, el otro hombre ya
- 47:31no estaba. Mi tío regresó con la mano abierta y
- 47:35la ropa empapada en sudor. En el camino me dijo
- 47:39que ya estaba hecho y yo le pregunté qué había hecho.
- 47:44Me respondió que había pactado con el diablo para defender
- 47:47lo suyo y para acabar con Lucinda. También me dijo
- 47:51que iba a pagar ese trato mientras el cuerpo le aguantara.
- 47:57Esa noche no le conté a nadie lo que me
- 47:59había dicho. Me quedé con él hasta llegar a la casa.
- 48:05Petra quiso curarle la mano y él no la dejó.
- 48:09Le subió la fiebre y empezó a temblar y en
- 48:12los días siguientes se puso peor. Sudaba mucho, dormía poco
- 48:17y se quejaba del dolor en las piernas y en
- 48:19la mandíbula. A ratos hablaba claro, a ratos se quedaba callado,
- 48:25con la vista fija en la puerta o en la ventana.
- 48:29Una tarde me dijo que el trato ya había empezado
- 48:31a cobrar. Poco después pasó lo de Lucinda. Esa noche
- 48:38los perros estaban alterados y Severiano no estaba en el
- 48:42cuarto donde dormía. Petra fue por mí. Yo llegué con
- 48:47Tomás y cerca del pozo escuchamos un golpe fuerte y
- 48:51luego un arrastre. Oscuridad. No vi bien la forma, pero
- 48:56vi a Lucinda tirada en el suelo. Ya estaba muerta,
- 49:01tenía la garganta destrozada. Tomás quiso correr hacia ella, pero
- 49:06lo detuve porque escuchamos a alguien vomitar a unos metros.
- 49:11Era mi tío. Estaba desnudo, lleno de tierra y sangre,
- 49:16arrodillado y con el hombro torcido. Cuando le hablé, levantó
- 49:21la cara y me dijo que ya había terminado con
- 49:24ella y que ya no iba a volver a entrar
- 49:26al terreno. No llamamos de inmediato a todo el pueblo,
- 49:32primero lo levantamos entre los dos y lo metimos a
- 49:35la casa. Petra quería saber qué había pasado, Tomás estaba temblando,
- 49:40y yo salí después por ayuda. Cuando llegaron los demás,
- 49:45Lucinda seguía tirada donde la habíamos visto. Desde esa noche
- 49:50ya no tuve duda, mi tío hizo algo en el crucero.
- 49:55Lo hizo para detener a Lucinda, y eso no terminó
- 49:58con la muerte de ella. Ahí empezó lo peor. Después
- 50:05de que Lucinda apareció muerta, el terreno se quedó en paz.
- 50:10Ya no encontramos bultos junto al pozo, ya no oímos
- 50:13pasos alrededor de la casa, y ya no aparecieron animales
- 50:17abiertos cerca del corral. Varios dijeron que todo había terminado,
- 50:22pero yo vi otra cosa. Lo que terminó fue el
- 50:26pleito con Lucinda y lo que empezó después fue el
- 50:30cambio de mi tío. Severiano pasó varios días en cama,
- 50:35tenía fiebre, las manos hinchadas y las piernas llenas de golpes.
- 50:41El médico del pueblo dijo que había que llevarlo al hospital.
- 50:46Mi tío se negó y esperó a que el médico saliera,
- 50:50me pidió que cerrara la puerta y me habló sin rodeos.
- 50:54Me dijo que el pacto no había sido para una
- 50:56sola noche, y me dijo que esa fuerza le había
- 50:59servido para vencer a Lucinda, pero que ahora el cuerpo
- 51:03no le obedecía igual cuando caía la tarde. También me
- 51:07dijo esto, si no salía cuando le entraba esa necesidad,
- 51:11el cambio se le iba a adelantar y luego no
- 51:14iba a poder volver entero. Quise pensar que estaba hablando
- 51:19desde la fiebre. No pude sostener esa idea por mucho tiempo.
- 51:25Al poco empezó a pasar lo mismo que él me
- 51:28había dicho. De día seguía siendo mi tío, caminaba el terreno,
- 51:33veía el agua y preguntaba por los animales. En la
- 51:37tarde se ponía inquieto, dejaba de hablar y levantaba la
- 51:41cabeza y olía el aire. Yo le pregunté una vez
- 51:45qué estaba buscando. me respondió que ya podía oler a
- 51:49las otras brujas y a los otros nahuales. Dijo que
- 51:53se movían de noche y que tenía que salir a
- 51:56buscarlos antes de que se acercaran al pueblo. La primera
- 52:02vez que pidió que lo amarráramos, nos llamó al cuarto
- 52:05de herramientas. Entró por su pie, se sentó contra la
- 52:10pared y nos dijo a Tomás y a mí que
- 52:12lo aseguráramos con una cadena. Petra estaba en la puerta
- 52:16y y lloró cuando cerramos el candado. Mi tío le
- 52:20dijo que no abriera si empezaba a golpear. A nosotros
- 52:25nos dijo que si se soltaba, nadie se le pusiera enfrente.
- 52:30Al principio sólo se quejaba, luego se le tensaron las piernas.
- 52:36Los dedos de las manos se le torcieron, y la
- 52:38mandíbula se le movió del lugar y él mismo se
- 52:41la acomodó con la mano. se mordió por dentro y
- 52:45empezó a escupir sangre con saliva. En algunos momentos nos
- 52:49reconocía y pedía agua, en otros gruñía y jalaba la cadena,
- 52:54con una fuerza que yo no le había visto ni
- 52:56cuando estaba sano. Nosotros nos quedamos afuera y oíamos cada
- 53:02golpe y cada arrastre. Cuando amaneció, la cadena seguía puesta,
- 53:07el poste estaba cuarteado y mi tío estaba tirado en
- 53:10el suelo, temblando y con las uñas levantadas. Desde esa
- 53:16noche se volvió rutina. Antes de que anocheciera lo encerrábamos
- 53:21y lo amarrábamos. Algunas veces se calmaba y amanecía rendido,
- 53:27con fiebre y sin fuerza para ponerse de pie. Otras
- 53:31veces se ponía peor. Teníamos que quedarnos despiertos hasta el amanecer,
- 53:37oyendo cómo golpeaba la pared y cómo tiraba del fierro.
- 53:41El padre Mauro volvió a la casa y alcanzó a
- 53:44ver una de esas noches. Dijo que no podía ayudar
- 53:48y el médico repitió que había que sedarlo y llevarlo
- 53:51al hospital. Mi tío respondió que si lo sacábamos del terreno,
- 53:56iba a llevar ese mal a otra parte. Yo ya
- 54:00no sabía qué pensar, solo veía dos cosas, cada día
- 54:04estaba más flaco y cada noche tenía más fuerza. Una
- 54:09madrugada logró soltarse encontramos la cadena arrancada y la puerta
- 54:15abierta salimos a buscarlo pero no dimos con él volvió
- 54:21al amanecer caminando solo con una herida en el costado
- 54:25y las manos cubiertas de sangre seca Petra quiso revisarlo
- 54:30pero él se apartó me dijo que había encontrado a
- 54:34otro de los que salen de noche y que por
- 54:36eso se había ido más lejos no explicó más Yo
- 54:42no vi a nadie esa noche. Lo que vi fue
- 54:45que a partir de entonces ya no solo se defendía
- 54:47del cambio, también salía a buscar algo. Después de esas
- 54:53salidas empezó a traer cosas que no eran de la casa.
- 54:58Unas veces eran listones con nudos, otras, bolsas con semillas,
- 55:03mechones de cabello o pedazos de ropa. Yo los fui
- 55:07guardando en una caja y cuando amanecía sereno, Me decía
- 55:11que esas cosas pertenecían a lo que andaba persiguiendo. Repetía
- 55:16que no podía dejarlos sueltos, porque entonces iban a entrar
- 55:20primero al pueblo. Esa idea se le fue quedando fija.
- 55:25En las tardes no hablaba de otra cosa. Revisaba puertas,
- 55:30revisaba ventanas, olía el aire y decía que alguien estaba rondando.
- 55:37La vida dentro de esa casa cambió por completo. Petra
- 55:42dejó de recibir visitas, Tomás escondió cuchillos, machetes y herramientas
- 55:47con filo. Yo empecé a dormir ahí casi todas las noches.
- 55:53Lo más duro era verlo volver por momentos a hacer
- 55:56el mismo de antes. En la mañana preguntaba por el maíz,
- 56:01por la bomba del agua o por lo que se
- 56:02debía en la tienda. A media tarde se quedaba callado
- 56:07y miraba la puerta. Una vez me dijo que cada
- 56:10vez le costaba más detener el cambio antes de salir.
- 56:15Otro día me pidió que si llegaba el momento en
- 56:17que se fuera contra alguien de la casa, no intentáramos sujetarlo.
- 56:22Me pidió que lo matáramos. Yo no le respondí, pues
- 56:28no quise aceptar que eso podía pasar. Pero en los
- 56:32últimos días ya era claro que estaba perdiendo el control.
- 56:36El cambio empezaba más temprano y A veces todavía con
- 56:40luz se le tensaban las manos y dejaba de hablar.
- 56:44Una noche me dijo que ya no salía solo para
- 56:46cuidar el terreno. Me dijo que salía porque algo dentro
- 56:51de él lo empujaba a buscar a las otras brujas
- 56:54y a los otros nahuales. También me dijo que cada
- 56:58vez le costaba más regresar siendo el mismo. Esa fue
- 57:02la última vez que lo escuché explicar con claridad lo
- 57:06que le estaba pasando. En la última semana mi tío
- 57:11casi no durmió. Caminaba dentro de la casa, salía al patio,
- 57:17revisaba la cerca y volvía a entrar. Comía poco, tomaba
- 57:22agua a cada rato y se sentaba frente a la
- 57:24puerta durante largos minutos. Si uno le hablaba, respondía. Si
- 57:31se quedaba solo, guardaba silencio y se ponía tenso. El
- 57:36médico volvió a verlo y dijo que ya no podían
- 57:39seguir así. Dejó medicamento para sedarlo y pidió que al
- 57:44amanecer lo subiéramos a un vehículo para llevarlo al hospital.
- 57:49Esa vez mi tío aceptó y me dijo que ya
- 57:52no confiaba en aguantar otra noche entera. Ese mismo día
- 57:57me pidió que sacara la caja donde yo había guardado
- 58:01las cosas que traía cuando regresaba de sus salidas. la
- 58:05puso sobre la mesa y la abrió frente a mí.
- 58:09Fue sacando los listones, las bolsas, los mechones de cabello
- 58:13y los pedazos de tela. Los miró uno por uno,
- 58:17luego me dijo que quemara todo. Solo pidió que dejara
- 58:22la cadena. Después me habló de frente y me dijo
- 58:26que si lograba salir del cuarto y se iba contra
- 58:29alguien de la casa, yo no intentara detenerlo con las manos.
- 58:34Me dijo que le disparara Petra empezó a llorar y
- 58:37le pidió que se callara. Pero ya no respondió, bajó
- 58:42la vista y se quedó quieto. Antes de anochecer lo
- 58:47metimos al cuarto y lo amarramos con dos cadenas, una
- 58:50en la cintura y otra en los tobillos. Tomás revisó
- 58:54el candado y la puerta y yo le di el
- 58:57medicamento con agua y vi que lo tragó. Petra se
- 59:01quedó en el cuarto de al lado. Yo me senté
- 59:04en una silla, en el pasillo y con la lámpara
- 59:07y la escopeta cerca de la puerta. Al principio estuvo
- 59:12más tranquilo que otras veces. Respiraba fuerte, pero todavía hablaba.
- 59:19En un momento me llamó por mi nombre, me acerqué
- 59:21a la puerta y me dijo que si escuchaba romperse
- 59:24el metal, sacara a Petra de inmediato. Esa fue la
- 59:29última vez que le oí la voz entera. Después empezaron
- 59:34los golpes, Primero fueron jalones secos, luego se oyó la
- 59:38cadena arrastrarse sobre el piso y el poste crujió contra
- 59:42la pared. Tomás salió del otro cuarto y se quedó
- 59:46conmigo en el pasillo. Los dos escuchamos cada tirón. Esperé
- 59:52que el medicamento lo frenara, pero no pasó. Los golpes siguieron,
- 59:57luego vino un silencio corto y después oímos el rechinido
- 1:00:02de la lámina de la puerta. Alumbré hacia abajo y
- 1:00:05vi el borde doblado. La abertura empezó a crecer y
- 1:00:10de pronto apareció una de las cadenas arrastrándose hacia afuera.
- 1:00:16Le grité a Petra que saliera por la parte de atrás.
- 1:00:20Ella abrió su puerta al mismo tiempo que mi tío
- 1:00:23salió del cuarto. Venía arrastrándose primero y levantándose a tilones después.
- 1:00:30Tenía la ropa rota, sangre en el pecho y en
- 1:00:33la boca y y la cadena de los tobillos todavía colgando.
- 1:00:37Cuando escuchó a Petra, levantó la cara hacia ella. Yo
- 1:00:42le dije que se detuviera y volteó hacia mí. Me
- 1:00:46reconoció y me dijo que la sacara de ahí, porque
- 1:00:50ya no podía parar. Lo dijo con la voz rota,
- 1:00:54pero claro. Petra se quedó inmóvil y Tomás corrió hacia
- 1:00:59ella para moverla. mi tío se lanzó en ese momento
- 1:01:05se fue directo contra Petra y la alcanzó antes de
- 1:01:08que Tomás lograra abrir la puerta del patio la tiró
- 1:01:12al suelo y fue al cuello Tomás se metió entre
- 1:01:16los dos y recibió un golpe en la cara luego
- 1:01:19recibió un rasguño profundo en el brazo yo me acerqué
- 1:01:23por un lado y le agarré el hombro fue un
- 1:01:26error pues mi tío me aventó con una fuerza que
- 1:01:29no le conocí nunca Me estrellé contra la pared, y
- 1:01:33cuando me levanté, Petra gritaba y Tomás estaba encima de ella,
- 1:01:38tratando de cubrirla. Mi tío seguía pegado a ellos, respirando
- 1:01:43con ruido y buscando morder. La escopeta estaba detrás de
- 1:01:49la puerta del pasillo. La agarré, le grité a Tomás
- 1:01:53que se apartara y apunté al pecho de mi tío.
- 1:01:57Disparé desde cerca. El tiro lo sacudió y lo hizo
- 1:02:02rodar hacia un lado. Petra se arrastró hasta la pared
- 1:02:06y Tomás la jaló por debajo de los brazos. Yo
- 1:02:10no bajé el arma, pues mi tío todavía se movía.
- 1:02:14Se apoyó en una mano e intentó levantarse. Volteó hacia
- 1:02:19mí otra vez. Ya no estaba sobre ellos, pero seguía
- 1:02:23tratando de ponerse de pie. Entonces me habló y me
- 1:02:27dijo que no lo dejara seguir. Lo dijo sin gritar
- 1:02:31y entonces yo hice el segundo disparo. Cayó de costado
- 1:02:37y ya no se levantó. Me acerqué despacio, sin soltar
- 1:02:42la escopeta. Vi a mi tío Severiano tirado en el pasillo,
- 1:02:47tenía el pecho abierto por los tiros, los dedos destrozados,
- 1:02:51las piernas marcadas por las cadenas y la mandíbula fuera
- 1:02:54de lugar. Petra tenía golpes en el hombro y en
- 1:02:58la cara. Tomás sangraba del brazo. Yo tenía las manos temblando,
- 1:03:04la cara caliente y el oído zumbando por los disparos.
- 1:03:09La cadena seguía moviéndose un poco en el piso, luego
- 1:03:13quedó quieta. Llamamos al comisario en cuanto pudimos. Llegó con
- 1:03:20dos policías, revisaron el cuarto roto, la puerta forzada, las cadenas,
- 1:03:25el pasillo y el cuerpo. Dieron los golpes de Petra
- 1:03:30y la herida de Tomás y la escopeta que yo
- 1:03:32dejé sobre la mesa. Tomaron fotos y nos hicieron declarar
- 1:03:37por separado. Yo repetí lo mismo que había dicho desde
- 1:03:41el principio, que mi tío llevaba semanas perdiendo el control,
- 1:03:46que lo habíamos amarrado para evitar que saliera y que
- 1:03:49esa noche se fue contra su propia casa. Nadie nos
- 1:03:53dio una explicación, pues nadie la tenía. Después de esa
- 1:03:59noche ya no se pudo seguir viviendo ahí. Petra se
- 1:04:03fue con una hermana, Tomás dejó el pueblo poco después.
- 1:04:06Yo ayudé a cerrar la casa y dejé el terreno solo,
- 1:04:11también quemé la caja con todo lo que mi tío
- 1:04:13había traído de sus salidas. La cadena la enterré lejos
- 1:04:18del pozo y no volví a abrir ese cuarto. Esta
- 1:04:23es la versión que sostengo. Yo vi a mi tío
- 1:04:27cambiar noche tras noche. Lo vi salir, lo vi volver
- 1:04:31herido y lo vi perder el control. Hizo un pacto
- 1:04:36para vencer a Lucinda y la venció. Después empezó a
- 1:04:40salir en busca de otras brujas y de otros Nahuales
- 1:04:43porque decía que ya podía reconocerlos y que tenía que
- 1:04:47ir tras ellos. Cada salida lo dejó peor y al
- 1:04:51final ya no pudo detener la transformación. Se volvió un
- 1:04:55peligro para su familia, y cuando se lanzó contra Petra
- 1:04:59y contra Tomás, yo fui quien le disparó. No hubo
- 1:05:03otra salida. No lo digo para justificarme, lo digo porque
- 1:05:08así pasó.