Latest / Cultura y Audiolibros / Hop-Frog (Edgar Allan Poe) | Cuento de Terror 17
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- Ha sentido alguna vez la sed de venganza, la necesidad de justicia cuando ha sido menospreciado o maltratado en un Reino lejano. Y sombrío conocerás a un dufón de la Corte Job la rana, quien, a pesar de su deformidad y su posición humilde, posee una inteligencia y astucia. Sin igual su rey le pedirá algo inesperado. Te atreverías a explorar los oscuros pasillos de la venganza, la humillación y la astucia. Estarías preparado para descubrir hasta dónde puede llegar a alguien cuando se le ha arrebatado todo con ustedes. Hop la rana de Allan Poe Hp la rana. Jamás he conocido a nadie tan dispuesto a celebrar una broma como el rey. Parecía vivir sólo para las bromas. La manera más segura de ganarse sus favores consistía en contarle un cuento lleno de chistes y contarlo bien. Así fue como sus siete ministros destacaron por su habilidad como bromistas. Todos ellos se parecían al rey en su corpulencia robustez y sudor, además de ser bromistas inimitables. Nunca pude determinar si la gente engorda cuando se dedica a hacer bromas o si hay algo en la grasa que favorece las chanzas. Pero la verdad es que un bromista delgado es algo raro. En cuanto a los refinamientos, o como él los llamaba los espíritus del ingenio. Al rey no le importaban mucho. Admiraba especialmente el volumen de una broma y a menudo le añadía gran exageración para completarla. No le gustaban las sutilezas. Prefería él gargantúa de Rabelais al sadig de Voltaire. En general, las bromas prácticas se adaptaban mejor a sus gustos que las verbales. En la época de mi relato, los bufones todavía gozaban del favor de las cortes. Varios países conservaban a sus bufones profesionales vestidos con trajes llamativos y sombreros de cascabeles. A cambio de las migajas de la mesa real. Debían mantenerse alertas para mostrar su ingenio agudo. Nuestro rey también tenía a su bufón. Necesitaba una cierta dosis de locura, al menos para equilibrar la pesada sabiduría de sus siete sabios ministros y la suya propia. Su loco o bufón profesional no era sólo un loco. Su valor se triplicaba ante los ojos del rey debido a que también era enano y cojo. En aquellos tiempos, los enanos eran tan comunes en las cortes como los bufones, y muchos monarcas no sabrían cómo pasar los días que son más largos en la corte que en cualquier otros lugar, sin un bufón con quien reír y un enano de quien reírse. Pero, como ya mencioné en el noventa y nueve, por ciento de los casos, los bufones son gordos, redondos y torpes en sus movimientos, por lo que nuestro rey se alegraba de tener a Job la Rana. Ese era el nombre de su bufón. Un triple tesoro en una sola persona. Creo que el nombre de hop La Rana no fue dado al Enano por sus padrinos en el momento del bautismo, sino que fue elegido por los siete ministros, ya que era imposible para el caminar como el resto de las personas. En efecto, job La Rana sólo podía avanzar mediante un movimiento convulsivo, algo entre un salto y un arrastre. Un movimiento que divertía infinitamente al rey y al mismo tiempo le servía de consuelo. Aunque la corte, a pesar del vientre prominente y el tamaño enormes de la cabeza del rey, lo consideraba un modelo de perfección. Pero sí, la deformidad en las piernas sólo permitía a JOPP la rana moverse con gran dolor y dificultad en un camino o un salón. La naturaleza parecía haber compensado esa deficiencia en sus extremidades inferiores, otorgándole una fuerza prodigiosa en los brazos, lo que le permitía realizar hazañas de gran destreza cuando trepaba cuerdas o árboles. Mientras llevaba a cabo tales ejercicios, se parecía más a una ardilla o a un mono que a una rana. No puedo precisar exactamente de qué país provenía JOBP La Rana era de una región bárbara de la que nadie había oído hablar, situada a gran distancia de la corte de nuestro rey. Tanto JP la Rana como una joven apenas menos en anaquel pero de exquisitas proporciones y una bailarina admirable, habían sido arrancados por la fuerza de sus respectivos hogares, ubicados en provincias cercanas y enviados como regalo al rey por uno de sus generales, siempre victoriosos. No es sorprendente que en tales circunstancias se creara una gran intimidad entre los dos pequeños cautivos. Muy pronto se convirtieron en amigos entrañables. Joop Larrana, a pesar de sus constantes actuaciones, no era popular en absoluto y no podía brindar grandes servicios a tripeta. Sin embargo, ella, con su gracia y belleza, exquisita, a pesar de ser una Enana era admirada y mimada por todos, lo que le otorgaba una gran influencia y la usaba en favor de job La Rana, algo que nunca dejaba de hacer. En una ocasión de gran solemnidad oficial. No recuerdo cuál el rey decidió celebrar un baile de máscaras en la corte. Cuando se trataba de mascaradas u otras fiestas similares, Siempre se recurría a hobb La Rana y a tripeta para que desplegaran sus habilidades. Job La Rana, en particular, tenía tanta inventiva para organizar espectáculos, sugerir nuevos personajes y preparar máscaras para los disfraces que parecía que nada podía hacerse sin su ayuda. Llegó la noche de la gran fiesta. Bajo la dirección de tripeta se preparó un espléndido salón decorado con todo lo que pudiera agregar brillo a una mascarada. La Corte estaba llena de expectativa. En cuanto a los trajes y los personajes a representar, es comprensible que cada uno estuviera debidamente preparado. Algunos llevaban semanas preparando sus roles y nadie mostraba la menor indecisión excepto el Rey y sus siete ministros. No puedo explicar por qué exactamente vacilaban a menos que lo hicieran por pura diversión. Lo más probable es que, debido a su obesidad, les resultara difícil decidir. Mientras tanto, el tiempo pasaba y como último recurso, llamaron a Tripeta y a hop La Rana. Cuando los dos pequeños amigos respondieron al llamado del Rey, lo encontraron bebiendo vino con los siete miembros de su Consejo. Sin embargo, el monarca parecía de muy mal humor. Sabía que a hop La rana no le gustaba el vino, ya que le causaba una especie de locura y la locura no es agradable, pero al rey le encantaban sus bromas y le pareció divertido obligar a hop La rana a beber y, como él decía, ponerse alegre ven aquí. Jop La rana ordenó cuando el bufón y su amiga entraron en la sala. Bebe esta copa a la salud de tus amigos ausentes. Cop La rana suspiró y veamos si se te ocurre algo. Necesitamos personajes, personajes, entiendes algo fuera de lo común, algo extraño. Estamos cansados de hacer siempre lo mismo. Vamos Bebe, el vino te inspirará como de costumbre. Joopla rana trató de responder con una broma a las palabras del rey, pero sus esfuerzos fueron en vano. Ese día era el cumpleaños del pobre enano y la orden de beber a la salud de sus amigos ausentes. Hizo que las lágrimas afloraran en sus ojos grandes y amargas botas cayeron en la copa mientras la tomaba humildemente de manos del tirano jajaja rió éste con todas sus fuerzas mira lo que puede hacer un vaso de buen vino. Tus ojos están brillando pobre. Desgraciado, sus grandes ojos fulguraban en lugar de brillar, ya que el efecto del vino en su cerebro excitable era tan poderoso como instantáneo. Dejando la copa en la mesa con un movimiento nervioso, hop la rana miró a sus amos con una mirada casi enloquecida. Todos ellos parecían divertirse mucho con la broma del rey y ahora ocupémonos de cosas serias. Dijo el Primer Ministro un hombre muy gordos aprobó el rey ven aquí jop La Rana y ayúdanos. Necesitamos personajes, querido, muchacho, personajes jajaja y como sus palabras pretendían ser otra broma, los siete la celebraron en coro. Hop La Rana también rió, aunque débilmente y como si estuviera distraído, vamos vamos dijo impaciente el rey no se te ocurre nada que sugerir. Estoy tratando de pensar en algo nuevo. Respondió vagamente el enano, confundido por completo por el vino, tratando gritó furioso el tirano. Qué quieres decir con eso. Ah ya entiendo, estás melancólico y necesitas más vino. Toma bebe esto y llenando otra copa. Se la ofreció al lisiado, quien sólo la miró tratando de recuperar el aliento. Bebe Te digo gritó el monstruo por todos los diablos que el enano vaciló. Mientras el rey se ponía púrpura de rabia. Los cortesanos sonreían tontamente pálida como un cadáver tripeta. Se acercó al trono del monarca y, cayendo de rodillas, le imploró que dejara en paz a su amigo. Durante unos momentos, el tirano la miró con asombro. Parecía incapaz de decir o hacer algo, de expresar adecuada su indignación. Finalmente, sin pronunciar una palabra, la rechazó con violencia y le arrojó el contenido de la copa en la cara. La pobre niña se levantó como pudo y sin atreverse a suspirar, regresó a su lugar junto a la mesa. Durante casi un minuto reinó un silencio tan mortal que se hubiera podido escuchar caer una hoja o una pluma. Ese silencio se rompió por un rechinido áspero y prolongado que parecía venir de todos los rincones de la sala. Al mismo tiempo, qué qué ruido estás haciendo, preguntó el rey. Volviéndose furioso hacia el enano. Este último parecía haberse recuperado en gran medida de su embriaguez y mientras miraba fija y tranquilamente a los ojos al tirano, respondió yo no estoy haciendo ningún ruido. Parece que el sonido viene de afuera o con uno de los cortesanos. Creo que es el loro en la ventana que frota su pico contra los barrotes de la jaula. Debe ser eso afirmó el monarca, como si la sugerencia lo aliviara mucho, pero habría jurado por el honor de un caballero que el ruido lo hacía este idiota con sus dientes. Al escuchar esas palabras, el enano comenzó a reír y el rey era un bromista empedernido que no se oponía a la risa de los demás, mientras mostraba unos dientes enormes, poderosos y repulsivos. Además, declaró que estaba dispuesto a beber todo el vino que su Majestad quisiera, lo cual calmó al rey de inmediato. Después de beber otra copa sin efectos demasiado perceptibles, job la rana comenzó a exponer vivamente sus planes para la mascarada. No puedo entender cómo se me ocurrió esta idea. Dijo tranquilamente con como como si nunca hubiera bebido vino en su vida, pero apenas Vuestra Majestad empujó a esa niña y le arrojó el vino a la cara en ese mismo instante, mientras el loro producía ese extraño ruido en la ventana. Se me ocurrió una idea extraordinaria. Una de las extravagancias que realizamos en mi país y que se llevan a cabo frecuentemente en nuestras mascaradas. Aquí será completamente novedoso. El único problema es que necesitamos un grupo de ocho personas y pues aquí estamos Exclamó el rey riendo. Al darse cuenta de la coincidencia justo ocho, yo y mis Ministros vamos en qué consiste esa diversión. La llamamos los ocho orangutanes encadenados. Respondió el enano y si se representa de manera adecuada, es algo extraordinario. Nosotros lo representa. Sentaremos adecuadamente. Observó el rey enderezándose y levantando las cejas. Lo divertido del asunto continuó jop La Rana está en el terror que provoca entre las mujeres magnífico. Gritaron al unísono, el monarca y su Consejo. Yo los disfrazaré de orangutanes. Continuó el enano. Déjenlo todo en mis manos. El parecido será tan real que los asistentes a la mascarada los tomarán por verdaderas bestias y, naturalmente, sentirán tanto miedo como asombro. Eso es perfecto. Exclamó el rey cop la rana te convertiré en un hombre. Usaremos cadenas para aumentar el efecto de confusión. Correremos el rumor de que han escapado en masa de sus jaulas. Vuestra Majestad no puede imaginar el impacto que causan ocho orangutanes encadenados en un baile de máscaras. Todos los considerarán auténticos y se lanzarán con gritos salvajes entre damas y caballeros elegantemente vestidos. El contraste es inigualable. Así debe ser de claro el rey. Mientras el Consejo se levantaba apresuradamente ya era tarde para poner en marcha el plan de hop La Rana. La forma en que procedió el enano para convertir a sus amos en orangutanes era simple, pero efectiva para su propósito. En la época en que ocurre mi relato, los orangutanes eran poco conocidos en el mundo civilizado y las imitaciones realizadas por el enano eran lo suficientemente bestiales y horrorosas como para que nadie dudara de que eran una reproducción exacta de la naturaleza. Primero, el Rey y sus Ministros se vistieron con ropa interior elástica y ajustada. Luego fueron untados con brea. Alguien del grupo sugirió cubrirse de plumas, pero el enano rechazó esa idea de inmediato y convenció a los ocho bromistas mediante una demostración práctica, de que el lino podía imitar mucho mejor el pelo de orangután. Se aplicó una gruesa capa de lino sobre la brea. Luego buscaron una cadena larga. Hop La Rana la pasó por la cintura del rey y la aseguró. Hizo lo mismo con otro del grupo y luego con el resto. Una vez que todo estuvo preparado, los miembros del grupo se separaron lo más posible entre sí, formando un círculo para darle un aspecto más natural. Jop La rana extendió el exceso de cadena, formando dos diámetros cruzados en ángulo recto, como lo hacen actualmente los cazadores de Chimpancés y otros grandes monos en Borneo. La amplia sala donde se celebraría el baile de máscaracera circular con un techo muy alto y sólo recibía luz solar a través de una claraboya en lo más alto durante la noche, momento para el cual se había diseñado. La sala se iluminaba con un gran candelabro que colgaba de una cadena en el centro de la claraboya y se movía hacia arriba y hacia abajo mediante un contrapeso según el sistema habitual. Sin embargo, para que el contrapeso no fuera visible, estaba instalado en el techo del otro lado de la cúpula. La decoración de la sala había sido encargada a tripeta, pero al parecer, había seguido los consejos del enano en ciertos detalles. Siguiendo sus indicaciones. Se retiró el candelabro. Las gotas de cera de las velas, que en esos días calurosos resultaba inevitable, podrían dañar los lujosos trajes de los invitados y, como el salón estarían lleno de gente, no podrían evitar estar cerca del centro donde solía estar el candelabro. En su lugar, se instalaron candelabros adicionales en varias partes de la sala sin causar molestias, y se colocaron antorchas perfumadas en la mano derecha de cada una de las cariátides que estaban contra las paredes, sumando entre cincuenta y sesenta en total. Siguiendo el Consejo de job La Rana, los ocho orangutanes esperaron pacientemente hasta la medianoche, cuando la sala estaba llena de máscaras, para hacer su entrada tan pronto como sonó el último tañido del reloj. Se precipitaron o más bien rodaron juntos, ya que la cadena que los unía hacía que la mayoría cayera y tropezara hacia la sala. El revuelo entre los asistentes fue increíble y llenó de alegría el corazón del rey. Como se había anticipado. Muchos invitados creyeron que esas criaturas de aspecto feroz eran orangutanes o al menos bestias de alguna otra especie. Muchas mujeres se desmayaron de miedo y si el rey no hubiera prohibido llevar armas en la sala, la alegre compañía habría pagado cara su extravagancia. Sin medios de defensa. Se produjo una carrera desesperada hacia las puertas, pero el rey había ordenado que se cerraran inmediatamente después de su entrada y siguiendo la sugerencia del enano, él tenía las llaves mientras el tumulto alcanzaba su punto máximo y cada máscara sólo se preocupaba por su seguridad personal, ya que ahora había un verdadero peligro debido a la multitud excitada y aglomerada. Se podría haber observado que la cadena a la que solía estar colgado el candelabro y que había sido elevado. Cuando se quitó, el candelabro descendió gradualmente hasta que el gancho en su extremo quedó a unos tres pies del suelo. Poco después, el rey y sus siete amigos, que habían estado zigzagueando por toda la sala, se encontraron en el centro y, como era de esperar, en contacto con la cadena. Mientras estaban allí, el enano, que no se había separado de ellos y los animaba a continuar con la broma, agarró la cadena de los orangutanes en el punto de intersección de los dos diámetros que se cruzaban en ángulo recto. Con la rapidez del rayo enganchó allí el gancho, donde solía colgar el candelabro. En un instante y gracias a una intervención desconocida, la cadena del candelabro se elevó lo suficiente como para dejar el gancho fuera del alcance de cualquier mano y, como consecuencia inevitable, arrastró a los orangutanes uno hacia otro cara a caer. En ese momento, los invitados comenzaron a recuperarse parcialmente de su alarma y a considerar todo como una gran broma, lo que provocó carcajadas. Al ver la torpe situación de los simios Déjenmelos a mí, gritó job la Rana, cuya voz penetrante se podía escuchar fácilmente, a pesar del ruido. Déjenmelos a mí, creo que los reconozco. Si pudiera mirarlos más de cerca, pronto podría decirles quiénes son. Treparon sobre las cabezas de la multitud, logrando llegar a la pared donde hop La Rana tomó una de las antorchas que sostenían las cariátides. En un instante regresó al centro de la sala y saltando ágilmente como un mono sobre la cabeza del rey. Subió unos cuantos pies por la cadena mientras bajaba la antorcha para examinar al grupo de orangutanes y gritaba. Una vez más pronto podré decirles quiénes son. Y luego, mientras todos los presentes, incluidos los monos, se retorcían de risa, el bufón lanzó un silbido agudo. Instantáneamente, la cadena subió violentamente a una altura de treinta pies, arrastrando a los orangutanes aterrorizados que luchaban por liberarse, dejándolos suspendidos en el aire a medio camino entre la claraboya y el suelo. Aferrado a la cadena, jop la rana permanecía en la misma posición por encima de los ocho disfrazados y continuaba acercando su antorcha, fingiendo investigar quiénes eran. La Asamblea quedó asombrada por esta elevación y un profundo silencio se apoderó del lugar duró un minuto antes de que fuera roto por un chirrido áspero y profundo, similar al que había llamado la atención del rey y sus consejeros, después de que él rey había arrojado el vino a la cara de tripeta. Pero esta vez no había duda de dónde provenía el sonido. Venía de los dientes del enano, parecidos a los colmillos de una bestia, rechinaban mientras espumas salía de su boca y sus ojos, como los de un loco furioso, se clavaban en los rostros del rey y sus siete compañeros. Ah Ahora veo gritó finalmente el bufón enfurecido. Ahora veo quiénes son. Y luego, fingiendo mirar más de cerca al rey, acercó la antorcha a la capa del hlino que lo cubría, la cual se prendió instantáneamente en llamas pálidas en menos de medio minuto, los ocho orangutanes ardieron horriblemente entre los gritos de la multitud que los miraba desde abajo aterrada y sin poder hacer nada para ayudarlos. Finalmente, las llamas intensificándose en su furia o o o s u n la ron al bufón a trepar por la cadena para escapar de su alcance. Al ver sus movimientos, la multitud volvió a guardar silencio. El enano aprovechó la oportunidad para hablar una vez más. Ahora veo claramente quiénes son estos hombres. Dijo es un gran rey y sus siete consejeros privados, un rey que no tiene escrúpulos para golpear a una niña indefensa y siete consejeros que permiten ese ultraje. En cuanto a mí, no soy más que job la rana. El bufón y esta es mi última actuación. Debido a la alta inflamabilidad del lino y la brea, el acto de venganza quedó consumado tan pronto como el enano terminó de pronunciar estas palabras. Los ocho cadáveres colgaban de sus cadenas como una masa irreconocible, repugnante y negra. El bufón arrojó su antorcha sobre ellos y luego trepan dos tranquilamente hasta el techo desapareció a través de la claraboya. Se supone que Tripetta, desde el tejado del salón, fue cómplice de su amigo en su venganza incendiaría. Y ambos escaparon juntos a su país sin que se les volviera a ver. Y ambos escaparon juntos a su país sin que se les volviera a ver. Gracias por unirse a cultura y audiolibros. Acompáñame en este breve resumen y análisis. Resumen, cop la rana es un enano deformado que ha sido llevado a la Corte desde una tierra lejana, a pesar de su apariencia y la crueldad con la que es tratado, es increíblemente inteligente y astuto. También es amigo de otra figura de la Corte, una joven enana llamada Tripetan. El Rey y sus Ministros disfrutan humillando a job la Rana, especialmente en lo que respecta a su incapacidad para beber vino debido a una intolerancia. En una ocasión, el rey incluso arroja vino en la cara de tripeta, enfureciendo a hobb la rana. Cop Larrana decide vengarse de la realeza y aprovecha una próxima celebración de disfraces para llevar a cabo su plan. Convence al Rey y a sus ministros de que se disfracen de orangutanes en cadenas, asegurando que asustarán y entretendrán a los invitados de la fiesta. Utilizando su posición como bufón y su conocimiento de los deseos y debilidades de la Corte, cop La Rana diseña los disfraces, de manera que los hombres queden encadenados juntos durante la fiesta y mientras todos están distraídos con la representación, hob La Rana usa una antorcha para prender fuego a los disfraces, quemando vivos al rey y a sus ministros frente a los invitados horrorizados. Cop La Rana y Tripeta escapan y la historia termina con la declaración de que regresan a su tierra natal. Análisis Cobb Larrana es un cuento escrito por Poe, publicado por primera vez en mil ochocientos cuarenta y nueve. El autor, reconocido por su habilidad para explorar los rincones más oscuros de la psique humana, nos ofrece en hop La Rana una narración que trasciende la mera historia de venganza para sumergirse en una crítica mordaz a la crueldad, el poder y la justicia. La historia de hop La Rana, un bufón deformado de la Corte, se convierte en una alegoría que invita a una profunda reflexión sobre la condición humana. Cop La Rana, quien es objeto de burlas y maltrato, encarna a los oprimidos en una sociedad que juzga y menosprecia en función de las apariencias. Su deformidad se convierte en una metáfora de la vulnerabilidad frente a los poderosos, quienes se encuentran placer en su humillación. Pero contrariamente a lo que se podría esperar, su aparente debilidad esconde una inteligencia y determinación formidables. Hop La Rana utiliza la misma crueldad y burla que le ha sido impuesta para diseñar su venganza, poniendo de manifiesto que la humillación y la degradación pueden tener consecuencias devastadoras. La relación entre hop la rana y la joven enana tripotaña de una dimensión emotiva y humana a la historia trpeta, quien también sufre las burlas de la corte. Representa un vínculo de empatía y comprensión en el mundo hostil de hobb la Rana. La brutalidad con la que el rey la trata se convierte en el catalizador de la venganza de hop la Rana, evidenciando cómo la crueldad innecesaria puede ser la chispa que encienda una furia incontenible. Poe también juega con el concepto de máscaras y disfraces en la historia. El rey y sus ministros, disfrazados de orangutanes reflejan su verdadera naturaleza, salvaje y primitiva. La farsa y la hipocresía de la nobleza quedan al descubierto en una escena grotesca y macabra que revela la verdadera cara de la Corte cop La Rana a su vez, utiliza su papel de bufón, su máscara de debilidad para llevar a cabo su plan, demostrando que las apariencias pueden ser engañosas. El final de Job la Rana, con su violenta retribución y la huida del protagonista, plantea preguntas éticas complejas, fue justa la venganza de Hopp la Rana. Puede la violencia hacer la respuesta a la injusticia. Poul no ofrece respuestas fáciles, dejando al lector con la tarea de enfrentarse a estas cuestiones morales. En conclusión, Job la Rana no es sólo una historia de terror y venganza. Es una exploración profunda de la naturaleza humana, una crítica de la sociedad y una reflexión sobre la justicia y la moralidad. La habilidad de Poe para entrelazar temas complejo s con una narrativa apasionante y emotiva convierte a hob La Rana en una obra que resuena en el corazón y la mente del lector y que continúa siendo relevante en la actualidad. La historia de hop La Rana es una advertencia sobre la crueldad innecesaria y una llamada a la comprensión y la empatía, un eco de la humanidad en un mundo a menudo desprovisto de ella.