Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Desde Esa Noche Dejé De Confiar
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- 0:05Speaker 2: Me llamo Alfredo Martínez y durante más de 20 años
- 0:08manejé trailer por carreteras federales. Lo que recuerdo de esa
- 0:14noche sigue completo en mi cabeza, porque antes de que
- 0:18ese hombre subiera, el viaje venía normal, con el motor parejo,
- 0:22la caja bien asentada y la carretera casi sola. Llevaba
- 0:27la carga en una caja seca, debía entregarla al día
- 0:31siguiente y conocía esa ruta de memoria. Por eso iba atento,
- 0:36pero sin miedo, haciendo lo mismo que hacía en cualquier
- 0:40salida nocturna. Salí del patio después de revisar lo necesario.
- 0:45Las llantas estaban bien, las luces respondían, el motor trabajaba
- 0:50sin falla y los frenos agarraban parejo. Iba solo, porque
- 0:55en esa empresa casi todos los viajes se hacían así.
- 0:59También conocía las reglas, no subir desconocidos. no salirse de
- 1:04ruta y reportar cualquier problema. Yo mismo se las había
- 1:09repetido a operadores nuevos. Manejé un buen tramo sin novedad.
- 1:14La carretera tenía partes vacías, luego aparecía un carro, después
- 1:19otro tráiler, y otra vez quedaba sola. Llevaba la radio baja,
- 1:24miraba los espejos, revisaba el tablero y sentía el peso
- 1:28de la caja en cada subida. En ese trabajo uno
- 1:32aprende a manejar con los ojos, con las manos y
- 1:35con el oído, porque cualquier cambio pequeño puede avisar un problema.
- 1:40Más adelante entré a una estación de servicio. Paré para
- 1:44comprar agua y revisar una llanta que me había marcado baja.
- 1:49Había poca gente, operadores descansando, empleados en las bombas y
- 1:54algunos vehículos estacionados. Revisé la llanta y Compré la botella
- 1:59de agua y regresé al tráiler. Cuando iba a subir,
- 2:03vi a un hombre cerca de la salida. Levantó la
- 2:07mano para pedirme que me detuviera. Era delgado, traía ropa
- 2:12de trabajo y cargaba una mochila pequeña. Tenía la cara
- 2:16cansada y las manos visibles. Me quedé junto a la puerta,
- 2:21sin abrirle paso, y le pregunté qué necesitaba. Me pidió
- 2:25que lo acercara al siguiente entronque. Me contó que lo
- 2:29habían dejado en esa estación, que venía de trabajar en
- 2:33una obra y que el encargado se había ido sin esperarlo.
- 2:37Hablaba bajo, pero claro. No olía a alcohol, no se
- 2:42tambaleaba y no intentaba invadir mi espacio. Le respondí que
- 2:47no podía llevarlo, pues la empresa prohibía subir pasajeros y
- 2:51yo lo sabía. Insistió con calma y me dijo que
- 2:55solo necesitaba avanzar un tramo que se bajaría donde hubiera
- 2:59luz y que no quería quedarse ahí, porque unos hombres
- 3:03lo seguían. Señaló hacia un vehículo estacionado. Miré, pero desde
- 3:09mi lugar no distinguía a nadie. Debí cerrar la puerta
- 3:13y seguir, eso era lo correcto. Pero lo vi parado ahí, solo,
- 3:18con la mochila en una mano y la mirada fija
- 3:21en mí. Pensé que podía dejarlo en la primera gasolinera.
- 3:26le puse condiciones no tocar nada no moverse del asiento
- 3:31y bajarse en cuanto yo encontrara un lugar seguro aceptó
- 3:36subió por el lado del copiloto cerró sin hacer ruido
- 3:39puso la mochila entre sus pies y se abrochó el
- 3:42cinturón me dijo que se llamaba Rogelio que era de
- 3:47un pueblo más adelante y que llevaba varios días fuera
- 3:51yo arranqué salí de la estación y tomé carretera otra
- 3:55vez No quería conversación, quería avanzar y dejarlo pronto. Durante
- 4:01los primeros minutos habló de su pago, de la obra
- 4:05y de cómo se había quedado sin dinero para moverse.
- 4:09Yo le contesté poco. Le repetí que lo bajaría donde
- 4:13hubiera luz, él aceptó y luego dejó de hablar. Ese
- 4:17silencio fue el primer cambio. Se quedó sentado derecho, con
- 4:22las manos sobre las piernas y la mirada al frente.
- 4:26Lo vi de reojo. Parpadeaba poco y le pregunté si
- 4:30se sentía mal, pero tardó en contestar y cuando respondió,
- 4:34su voz salió más baja, áspera, diferente a la de antes.
- 4:40Le ofrecí agua, pero rechazó la botella sin mover la cabeza.
- 4:45Seguí manejando, pero ya no iba tranquilo. Revisé el espejo derecho,
- 4:50el tablero y la línea de la carretera. Afuera todo
- 4:55seguía igual, adentro la cabina empezó a sentirse pesada. El
- 5:00hombre mantenía el cuerpo rígido, las manos quietas y la
- 5:04cabeza apenas inclinada hacia mi lado. No giraba el cuello,
- 5:09movía los ojos y me miraba de reojo. Le pregunté
- 5:13dónde quería bajar, me respondió que más adelante. Antes había
- 5:18pedido el siguiente entronque, ahora alargaba el tramo. Le dije
- 5:23que no, que iba a detenerme en el primer lugar iluminado. Entonces,
- 5:29con esa voz más grave, me ordenó que manejara. Apreté
- 5:33el volante y bajé la velocidad. No había casa cerca,
- 5:38ni negocios abiertos, ni acotamiento amplio. Frenar ahí podía dejarme
- 5:43solo con él en un punto malo. Seguir me daba
- 5:47oportunidad de encontrar gente. Elegí seguir, con los ojos puestos
- 5:52en el camino y la atención puesta en su cuerpo.
- 5:56Él respiraba por la nariz, lento y pesado. Cada vez
- 6:01que lo veía de lado, seguía igual, sentado derecho, con
- 6:05los ojos torcidos hacia mí. Entonces vi sus manos. Sus
- 6:10uñas estaban más largas que cuando subió. Yo las había
- 6:14visto en la estación, sucias, cortas, normales. Ahora pasaban la
- 6:20punta de los dedos, Eran oscuras, gruesas y curvas. Tragué
- 6:25saliva y no dije nada, miré al frente, luego otra
- 6:28vez hacia sus manos, y las uñas habían crecido más.
- 6:33Una tocaba la tela de su pantalón. No miraba sus dedos,
- 6:38no hacía gestos de dolor y no se movía. En
- 6:42ese momento supe que algo iba mal dentro de mi cabina.
- 6:46No tenía explicación, pero lo estaba viendo mientras manejaba. seguí
- 6:51con las dos manos firmes en el volante bajé la
- 6:54velocidad poco a poco sin frenar de golpe porque la
- 6:58caja venía pesada y cualquier movimiento brusco podía sacarme del
- 7:02carril busqué luces adelante una entrada amplia una gasolinera una
- 7:09patrulla o algo que me permitiera detenerme sin quedar solo
- 7:13con él el hombre movió la cabeza hacia mi lado
- 7:17no giró por completo y Mantuvo los ojos clavados en
- 7:20mí desde la esquina de la mirada y me dijo
- 7:24que ya lo había visto, que ahora tenía que verlo bien.
- 7:28No le respondí, dejé la vista en la línea blanca
- 7:31y seguí avanzando. Levantó una mano despacio y las uñas
- 7:36tocaron la guantera y rasparon el plástico. El sonido entró
- 7:41claro en la cabina, por encima del motor. Le ordené
- 7:45que bajara la mano, pero no obedeció y y la
- 7:48dejó suspendida. Su voz cambió más, salió más grave, áspera,
- 7:54de una manera gutural o demoníaca. Con una fuerza que
- 7:58no tenía cuando subió en la estación. Me dijo que
- 8:02no parara, luego agregó que si quería seguir vivo, tenía
- 8:06que voltear a verlo. Habló bajo, sin gritar, y aún
- 8:11así cada palabra me llegó. Sentí la cara caliente y
- 8:15la espalda mojada, aunque el aire estaba prendido, pero dentro
- 8:19de la cabina no sentía alivio. Miré el espejo izquierdo
- 8:24y no venía nadie cerca, luego miré el derecho y
- 8:28la caja seguía recta. Por delante no vi luces, ni casas,
- 8:33ni negocios abiertos, así que seguí buscando un punto para salir.
- 8:38El hombre me volvió a decir que volteara, pero no
- 8:41lo hice. Sus uñas crecieron más. Las vi de lado
- 8:46y por partes, mientras mantenía la vista al frente. Ya
- 8:51no sólo pasaban la punta de los dedos, ahora le
- 8:54cubrían parte de las manos. Salían desde la base de
- 8:58cada uña y le levantaban la piel. Había sangre en
- 9:02dos dedos, pero él no se quejó, no bajó la mirada,
- 9:06no movió las manos. Las dejó sobre las piernas, con
- 9:11esas uñas tocando la tela. Pensé en droga, en una enfermedad,
- 9:15en cansancio o en una falla de mi vista. Revisé
- 9:20el tablero, la línea del camino, los espejos y todo
- 9:24se veía claro. Yo no había tomado, no había consumido
- 9:29nada y había dormido antes de salir. Lo único fuera
- 9:34de lugar, estaba sentado a mi derecha, respirando lento y
- 9:38pidiéndome que lo mirara. Entonces empezó a decir datos de
- 9:42mi casa. Dijo el nombre de mi esposa, el de
- 9:45mi hijo menor y la colonia donde vivíamos. No lo
- 9:50dijo rápido, lo soltó en partes. Yo no había mencionado
- 9:54nada de eso, mi teléfono estaba bloqueado en el soporte,
- 9:58mis papeles guardados. y él no había tocado mis cosas
- 10:03le pregunté cómo sabía eso pero no me contestó me
- 10:07repitió que volteara que quería que lo mirara y después
- 10:11dijo que no me convenía seguir viendo el camino en
- 10:15ese momento entendí que no podía esperar más Si seguía manejando,
- 10:21podía tocarme, jalarme el brazo o hacerme perder el control.
- 10:26Vi una entrada de terracería, no era grande, pero alcanzaba
- 10:30para meter el tráiler y sacar la caja del carril.
- 10:34Encendí las intermitentes y empecé a orillarme. El hombre reaccionó
- 10:39al instante y me ordenó que no lo hiciera. La
- 10:43voz salió más fuerte, rota y pesada. Me dijo que siguiera,
- 10:48que no detuviera el tráiler, que si paraba tendría que verlo.
- 10:52Yo no contesté, bajé cambios, cuidé la caja y metí
- 10:56el tráiler en la entrada. El camión brincó al tocar
- 11:00la terracería, luego se acomodó fuera del carril. Puse el
- 11:05freno de estacionamiento. El aire descargó con fuerza, apagué el
- 11:10motor y la cabina quedó en silencio, con las intermitentes
- 11:14marcando luz. No solté el volante enseguida. pues tenía las
- 11:19manos tensas y la mirada fija en el parabrisas. Él
- 11:24estaba a mi derecha y oía sus uñas rozar el plástico,
- 11:27oía su respiración, oía mi pecho trabajando rápido. Me dijo
- 11:33que ahora sí, que volteara, pero no me moví. Mi
- 11:37teléfono vibró, la pantalla se prendió y la luz pegó
- 11:41en el vidrio. En el reflejo alcancé a ver su
- 11:45mano levantada, las uñas largas, dobladas, casi sobre el tablero,
- 11:49y también su cabeza inclinada hacia mí. No vi su
- 11:54cara completa, no quise verla, con el reflejo bastó. Repitió
- 11:59que volteara, y dijo que si lo miraba, todo terminaba.
- 12:04Dijo que si no lo miraba, se quedaría conmigo. Esa
- 12:08orden me cerró la garganta, ya no pensé en explicaciones,
- 12:12pensé en salir. Solté el cinturón, el click sonó fuerte.
- 12:18Dejó de hablar, y abrí la puerta con la mano izquierda,
- 12:21empujé con el hombro y bajé sin acomodar bien los pies.
- 12:26Caí sobre la tierra, sentí un golpe en el tobillo,
- 12:30pero seguí. No cerré la puerta, no tomé mi mochila,
- 12:34y no busqué las llaves, solo corrí hacia la carretera.
- 12:39Detrás de mí, escuché un golpe dentro de la cabina,
- 12:43luego otro. No miré, Corrí con las botas pesadas y
- 12:47el chaleco reflejante puesto. Un vehículo frenó cerca, el conductor
- 12:53tocó el claxon, levanté las manos y le pedí ayuda.
- 12:58Era un hombre mayor con una mujer al lado. No
- 13:01me abrió la puerta. Le dije que había alguien en
- 13:04mi tráiler que necesitaba llamar a la autoridad y que
- 13:08no se acercaran a la cabina. La mujer llamó al 911.
- 13:14El conductor me preguntó si era un asalto, pero le
- 13:17dije que no sabía. Preguntó si había arma y le
- 13:21dije que no vi ninguna. Preguntó por qué corrí y
- 13:26le dije que la voz cambió, que sus uñas crecieron
- 13:29y que me exigía mirarlo. Me quedé junto al vehículo
- 13:33que frenó en la carretera, con las manos arriba y
- 13:36el tobillo doliéndome por la caída. El conductor me miraba
- 13:40desde adentro, la mujer hablaba por teléfono y yo volteaba
- 13:45apenas hacia mi trailer. Necesitaba saber si algo salía. Las
- 13:50intermitentes seguían prendidas, mi puerta quedó abierta, la luz interior
- 13:55marcaba parte del tablero, y desde la orilla sólo se
- 13:58distinguía el hueco de la cabina. Y la caja ocupaba
- 14:03la entrada de terracería, fuera del carril. La mujer daba
- 14:07la ubicación a la operadora, yo escuchaba partes de la llamada.
- 14:12Tenía la boca seca y el pecho me subía rápido.
- 14:16El conductor me dijo que me sentara, lo hice en
- 14:19la grava, sin dejar de vigilar el trailer. Le pedí
- 14:23que no iluminara la cabina y que no se acercara,
- 14:26él cerró los seguros. No vi bajar a nadie, la
- 14:31puerta del copiloto no se abrió. No escuché pasos en
- 14:35la tierra, solo oí tres golpes dentro de la cabina, separados,
- 14:40contra plástico o metal. Después quedó silencio y ese silencio
- 14:46me obligó a mirar al suelo. Cuando llegó la patrulla,
- 14:50los oficiales bajaron con lámparas. Uno me preguntó si yo
- 14:55era el operador y le dije que sí. Me pidió
- 14:58mantener las manos visibles y preguntó si había armas dentro
- 15:02del tráiler. Respondí que no había visto ninguna. También le
- 15:08dije que había un hombre en el asiento del copilótomo
- 15:12que no abrieran primero esa puerta y que yo había corrido,
- 15:15porque me exigía mirarlo. El oficial me ordenó quedarme donde estaba,
- 15:21el otro caminó hacia el tráiler por el lado del conductor.
- 15:25Yo le grité que tuviera cuidado, iluminó la cabina desde afuera,
- 15:29abrió más mi puerta, apuntó la lámpara hacia adentro y revisó.
- 15:35Luego dijo que la cabina estaba vacía. Le pedí que
- 15:38revisara bien, Le dije que el hombre estaba ahí cuando
- 15:42yo bajé, que no lo vi salir, y que nadie
- 15:45había abierto la puerta del copiloto. El oficial alumbró el piso,
- 15:50el asiento y la parte de atrás, después abrió la
- 15:53otra puerta, pero nadie salió. Solo estaba la mochila. La
- 15:59bajaron y la abrieron sobre la tierra. Traía ropa, un
- 16:04pan envuelto, un encendedor y papeles viejos. No había identificación. teléfono,
- 16:11cartera ni nada con nombre. Les dije que esa mochila
- 16:15era del hombre que subió conmigo. Un oficial preguntó dónde
- 16:20estaba él, pero le contesté que no lo sabía. Revisaron
- 16:24alrededor de la cabina. Mis pisadas estaban marcadas del lado
- 16:29del conductor, pero del otro lado había marcas en la tierra,
- 16:33pero los oficiales no confirmaron cuando se hicieron. La puerta
- 16:38del copiloto estaba cerrada cuando llegaron, la ventana de mi
- 16:42lado seguía un poco abierta. El freno de estacionamiento estaba puesto.
- 16:48Todo coincidía con lo que yo recordaba, menos la ausencia
- 16:52del hombre. Me hicieron preguntas ahí mismo. Les conté que
- 16:57el desconocido me pidió ayuda en la estación, que lo subí,
- 17:01que al principio habló normal, que después cambió la voz,
- 17:04empezó a mirarme de reojo, Le crecieron las uñas y
- 17:08me pidió varias veces que volteara a verlo. Les dije
- 17:12que paré, porque temí perder el control del tráiler y
- 17:16que corrí porque sentí que iba a alcanzarme. La prueba
- 17:20de alcohol salió limpia y me preguntaron si pudo correr
- 17:23al monte. Les dije que pudo hacerlo, pero yo no
- 17:28lo vi y nadie vio abrirse la puerta. Más tarde
- 17:32llamaron a la estación. y después me dijeron que una
- 17:35cámara grabó a una persona acercándose a mi trailer y subiendo.
- 17:40La imagen no sirvió para identificarlo, pero confirmó que yo
- 17:44no inventé al pasajero, y todo lo demás quedó en
- 17:47mi palabra. La empresa mandó a otro chofer por la unidad,
- 17:52pues yo no quise subir solo. Un oficial me acompañó
- 17:56para sacar mis cosas, y dentro seguía el olor a
- 17:59polvo y sudor. En la guantera vi tres rayones profundos
- 18:04y le dije al oficial que esas marcas no estaban antes.
- 18:08Las alumbró, las anotó y no dijo nada. Esa noche
- 18:13declaré en una oficina y repetí los hechos varias veces.
- 18:18Cuando llegaba a las uñas, los hombres que escribían levantaban
- 18:22la vista. Uno me pidió contar solo lo seguro. Vi
- 18:27las manos, Vi las uñas, oí la voz, oí la
- 18:31orden de que volteara y vi el reflejo en el
- 18:34parabrisas antes de bajar. No me acusaron de nada, pero
- 18:38la empresa me sancionó. El reporte decía que subí a
- 18:42una persona no autorizada y que abandoné la unidad en
- 18:46la carretera. A las pocas semanas me quedé sin trabajo.
- 18:51En mi casa conté una versión corta, mi esposa me
- 18:54vio llegar con el tobillo hinchado, la ropa sucia y
- 18:58la cara descompuesta. Le dije que subía un desconocido y
- 19:02que tuve que correr. Mucho después le conté lo de
- 19:06la voz y las uñas. Ella me preguntó por qué
- 19:10lo dejé subir, la verdad no supe responder. Desde entonces
- 19:15dejé de manejar de noche, luego dejé el tráiler. Cada
- 19:19vez que veía vacío el asiento del copiloto, recordaba esa
- 19:23orden de y sentía otra vez la obligación de no
- 19:26girar la cabeza. Nunca supe que se subió conmigo, solo
- 19:31sé que pidió ayuda, que entró a mi cabina, que
- 19:34habló normal al principio y después cambió. Sé que sus
- 19:38uñas crecieron delante de mí, que me exigió verlo, y
- 19:42sé que no lo hice. Cuando llegaron los oficiales, la
- 19:46cabina estaba vacía. Quedaron una mota sin dueño, tres marcas
- 19:52en la guantera, un reporte contra mí y una pregunta
- 19:55que nadie quiso investigar. Trabajo como Uber. por las noches
- 20:08y madrugadas desde hace tiempo, ese horario ya forma parte
- 20:13de mi vida, conozco las calles, conozco el movimiento y
- 20:18conozco también los riesgos, por eso siempre tuve una regla clara,
- 20:23no subir a nadie si el viaje no estaba marcado
- 20:26en la aplicación, esa regla la hice por seguridad, si
- 20:31el pasajero no entra por la app, no hay registro,
- 20:35no hay respaldo y si pasa algo, uno se queda
- 20:38solo con el problema. Muchas veces me pararon personas en
- 20:42la calle para pedirme un aventón, siempre con la promesa
- 20:46de que me pagaban en efectivo y de que iban cerca,
- 20:50pero casi siempre seguí de largo. Esa noche no lo
- 20:54hice y desde entonces no he vuelto a romper esa regla.
- 21:00Salí a trabajar como cualquier otra noche. Ya había hecho
- 21:04varios viajes y y seguía esperando el siguiente. Iba por
- 21:09una calle del centro, despacio, atento al celular y al camino.
- 21:14En una esquina, vi a un señor que levantó la
- 21:17mano para llamarme. No hizo señas exageradas ni se aventó
- 21:22hacia el carro, sólo levantó el brazo y esperó. Me
- 21:26orillé para ver qué quería. Pensé que tal vez iba
- 21:30a preguntarme una dirección o que quizá había pedido un
- 21:34viaje y todavía no me aparecía la solicitud. Bajé un
- 21:40poco el vidrio y el señor se acercó. Me habló
- 21:43con calma y me pidió que lo llevara porque tenía
- 21:47rato buscando cómo moverse y no encontraba taxi. Lo primero
- 21:52que hice fue preguntarle si tenía el viaje en la aplicación.
- 21:57Me respondió que no. que él no usaba eso y
- 22:00que si yo podía llevarlo me pagaba al llegar en
- 22:04cuanto escuché eso le dije que no trabajaba de esa
- 22:07manera le expliqué sin darle muchas vueltas que sólo subía
- 22:13pasajeros con viaje marcado por seguridad el señor no se
- 22:18molestó ni discutió sólo me dijo que ya era tarde
- 22:21que no quería seguir esperando y que necesitaba llegar a
- 22:25una dirección En ese momento lo miré mejor. Era un
- 22:31señor mayor, de voz firme, tranquilo al hablar. No se
- 22:36veía tomado, no hablaba golpeado y tampoco se veía agresivo.
- 22:41La calle estaba casi sola y no había taxi cerca.
- 22:46Dudé unos segundos, pues sabía que estaba rompiendo mi propia regla,
- 22:50eso lo pensé en ese mismo momento, pero también pensé
- 22:54que estaba ayudando a una persona mayor, que no encontraba
- 22:58cómo irse al final destrabé la puerta y le dije
- 23:02que subiera se sentó en la parte de atrás me
- 23:07dio las gracias y me pasó la dirección la puse
- 23:11en el mapa y vi que el destino quedaba lejos
- 23:15no era un viaje corto arranqué y durante los primeros
- 23:19minutos todo fue normal me preguntó si siempre trabajaba de
- 23:24noche le dije que sí que casi siempre. Entonces empezó
- 23:30a contarme cosas de su vida. Me dijo que durante
- 23:34muchos años también había trabajado en turnos nocturnos, primero como
- 23:39velador y después en una bodega. Hablaba de eso con tranquilidad,
- 23:44sin hacerse el interesante, sin exagerar nada. Solo iba recordando
- 23:50su vida mientras yo manejaba. Me contó que ese tipo
- 23:55de trabajo era Le había dejado el sueño cambiado y
- 23:58el cuerpo cansado, que uno se acostumbra, pero con los
- 24:02años todo pesa más. También me dijo que llevaba mucho
- 24:06tiempo viviendo solo y que ya no tenía a su
- 24:09familia cerca. No me dio detalles de más, ni me
- 24:14quiso meter en su vida. Solo soltó esos datos mientras avanzábamos.
- 24:19Yo le respondí a lo justo, por educación, y seguía
- 24:24concentrado en el camino. Hasta ahí, el viaje era un
- 24:28viaje más y nada se sentía fuera de lugar. La
- 24:34plática me hizo bajar la guardia y pensé que había
- 24:37hecho bien en subirlo. Era un pasajero serio, callado, respetuoso.
- 24:44No me estaba presionando, no me estaba preguntando cosas raras
- 24:48y tampoco estaba intentando hacerse confianza de más. En varios
- 24:53momentos lo miré por el retrovisor. primero por costumbre y
- 24:57después para seguirle la conversación. Fue entonces cuando empecé a
- 25:02notar cosas que al principio no había visto. Su piel
- 25:08se veía muy pálida. No era un tono claro normal,
- 25:13era una palidez marcada. También tenía ojeras profundas y varias
- 25:18cicatrices en la cara. No sabría decir si eran antiguas
- 25:22o recientes, pero se notaban, Cuando se acercó a la
- 25:26ventana no me fijé bien en esos detalles. Ya con
- 25:31el viaje en marcha, con la luz de la calle
- 25:33entrando por momentos, empecé a verlo mejor. Seguí manejando y
- 25:39traté de no pensar demasiado en eso, pues me dije
- 25:42que podía estar enfermo, cansado o recuperándose de algo. No
- 25:47sería la primera vez que subía a alguien con mal aspecto,
- 25:51por temas de salud, aún así, empecé a sentirme incómodo.
- 25:57La conversación siguió unos minutos más, pero ya no de
- 26:01la misma manera. Yo empecé a contestar menos. Se dio
- 26:06cuenta y me preguntó si estaba bien, le dije que sí,
- 26:10que solo iba atento al manejo. Entonces me dijo que
- 26:14en la noche, la mente le juega cosas a uno.
- 26:18Lo dijo tranquilo, sin cambiar el tono, mirando al frente.
- 26:23Esa frase me dejó inquieto, porque yo ya traía esa
- 26:26incomodidad encima. No le respondí gran cosa, me concentré en
- 26:32la ruta y seguí avanzando. Después le pregunté otra vez
- 26:37a dónde iba, solo para confirmar. Me repitió la dirección
- 26:42y revisé con más atención el mapa. Ahí fue cuando
- 26:46vi con claridad que el punto quedaba junto a un
- 26:49panteón de la ciudad. El destino no marcaba dentro, pero
- 26:54sí a un lado, en esa zona pensé que tal
- 26:58vez vivía cerca o que iba con alguien de por
- 27:01ahí no le pregunté más solo le dije que faltaba
- 27:05poco y él me respondió que sí que siguiera desde
- 27:10ese momento el viaje cambió por completo el señor dejó
- 27:15de hablar se quedó callado sentado derecho mirando hacia el
- 27:19frente yo lo veía por el retrovisor y cada vez
- 27:24me inquietaba más la palidez, las ojeras, las cicatrices, y
- 27:29la forma en que iba sentado, todo junto empezó a pesarme. Además,
- 27:35casi no se movía. Yo buscaba una explicación lógica, porque
- 27:41no quería asustarme por nada, y me repetí varias veces
- 27:44que era un hombre enfermo, o cansado, o simplemente maltratado
- 27:49por la vida. Pero el miedo ya había entrado. Se
- 27:54me secó la boca, Empecé a apretar el volante más
- 27:58de la cuenta y me dieron ganas de terminar ese
- 28:01viaje lo más rápido posible. No quería hablar, no quería
- 28:06mirarlo tanto y no quería seguir pensando en lo que
- 28:09estaba viendo. Solo quería llegar, dejarlo en la dirección y
- 28:13seguir con mi trabajo. Cada vez que alzaba los ojos
- 28:17al retrovisor sentía más tensión. Él seguía igual, serio, callado
- 28:24y con la vista fija al frente. En una de
- 28:29esas miradas se dio cuenta de que yo ya estaba nervioso.
- 28:33Entonces me preguntó, con total tranquilidad, si le tenía miedo.
- 28:39Me lo dijo de frente, sin cambiar la voz y
- 28:42sin ningún gesto brusco. Yo reaccioné rápido y le respondí
- 28:46que no, que por qué habría de tenerle miedo. La
- 28:50respuesta me salió automática y La verdad no quería reconocer
- 28:54lo que ya estaba sintiendo. Sonrió apenas. Fue una sonrisa breve, seca,
- 29:02y después me dijo, yo ya estoy muerto. Lo dijo
- 29:07sin énfasis, sin alzar la voz, sin reírse después. Lo
- 29:12soltó y se quedó callado. Yo no respondí enseguida, y
- 29:17mi primera idea fue que quería asustarme, Luego pensé que
- 29:21podía tener algún problema mental. También pensé que tal vez
- 29:25yo ya estaba demasiado cansado y estaba dándole demasiado peso
- 29:29a sus palabras. Busqué explicaciones rápidas porque necesitaba seguir manejando
- 29:36y mantener el control del carro. no frené no volteé
- 29:41de golpe y no hice nada brusco sólo seguí derecho
- 29:46pasaron unos segundos en silencio y le pregunté otra vez
- 29:50si esa dirección era la correcta me respondió que sí
- 29:54que ya casi llegábamos Me lo dijo con total normalidad,
- 29:59igual que antes, y eso me puso peor. Ya no
- 30:03quise seguir la conversación, me quedé callado y seguí manejando.
- 30:09La calle empezó a verse más sola, y el mapa
- 30:12marcaba pocas cuadras para llegar. Yo iba mirando el camino
- 30:17y de vez en cuando, el retrovisor. Él seguía atrás, inmóvil, callado,
- 30:24con la vista al frente. La zona del panteón ya
- 30:27estaba cerca y yo sabía bien dónde estábamos. Pensé en
- 30:32no detenerme, en seguir de largo, en inventar cualquier cosa
- 30:37para no dejarlo ahí. Pero no tenía un motivo claro
- 30:41para hacerlo. El hombre no me había amenazado, no me
- 30:45había insultado y no había intentado tocarme. Lo único que
- 30:50tenía era esa presencia rara, su aspecto y la frase
- 30:53que me acababa de decir. Aún así seguí hasta el punto,
- 30:59pues en ese momento, yo sólo quería que se bajara
- 31:02y terminar con eso. El miedo ya iba conmigo, sentado adelante,
- 31:08pegado al volante, y cada metro que avanzaba me hacía
- 31:12sentir más tenso. Cuando el mapa marcó que estábamos por llegar,
- 31:16respiré hondo, sin apartar la vista del camino, y esperé
- 31:21a que ese viaje se acabara de una vez. Cuando
- 31:26llegamos a la zona, El Señor me pidió que avanzara
- 31:29un poco más. Yo ya conocía ese rumbo y sabía
- 31:33que estábamos junto al panteón. Seguí despacio hasta que me
- 31:38indicó que me detuviera junto a la banqueta. Frené y
- 31:42dejé el motor encendido, porque mi intención era que bajara rápido,
- 31:46me pagara y yo salir de ahí de inmediato. Ya
- 31:50no quería seguir hablando, ya no quería mirarlo por el
- 31:53retrovisor y ya no quería alargar ese momento. Tenía la
- 31:58vista al frente, las manos apretadas sobre el volante y
- 32:01la cabeza puesta sólo en terminar el viaje. Entonces, antes
- 32:07de que yo dijera una sola palabra, él me dio
- 32:10las gracias por haberlo llevado a su eterno descanso. Esa
- 32:14fue la última frase que le escuché. En cuanto terminó
- 32:18de decirla, giré para verlo bajar, pero no vi que
- 32:22se moviera hacia la puerta o No escuché que tocara
- 32:25la manija y no vi ningún movimiento dentro del carro.
- 32:29Volteé por completo y el asiento estaba vacío. Me quedé
- 32:35inmóvil unos segundos, sin entender lo que tenía enfrente. Miré
- 32:40el asiento trasero, miré la puerta del lado derecho, luego
- 32:44la del lado izquierdo y después otra vez el asiento.
- 32:48Pero no había nadie, la puerta seguía cerrada y el
- 32:52vidrio seguía arriba. No había ruido afuera, no había pasos
- 32:57y no había nada que indicara que una persona acababa
- 33:00de salir. Yo sabía perfectamente que ese señor venía atrás.
- 33:06Había subido por su cuenta, me había dado una dirección,
- 33:10había hablado conmigo durante el camino y acababa de decirme
- 33:14esa última frase. No era una duda, no era una
- 33:18confusión menor y no era algo que yo estuviera inventando
- 33:22en ese momento. Él, venía en el carro y al girar,
- 33:26ya no estaba. En ese instante sentí un golpe de
- 33:31miedo en el cuerpo, no pensé con claridad y no
- 33:34busqué entender nada, solo reaccioné. Quité el seguro de las
- 33:40puertas y me bajé rápido. Fui primero a la puerta trasera,
- 33:44del lado donde venía sentado y la abrí de golpe,
- 33:48pero no había nadie. Me incliné para revisar bien el
- 33:52asiento y el piso y el espacio entre los asientos,
- 33:56pero fue lo mismo, no había nada. Cerré esa puerta
- 34:00y rodeé el carro para abrir la otra. Tampoco había nadie.
- 34:06Miré hacia la banqueta, miré la calle y miré alrededor
- 34:10del carro. La calle estaba sola y frente a mí
- 34:14estaba el panteón, oscuro y cerrado. No vi a una
- 34:18persona alejándose, no vi a nadie cruzando y no escuché pasos.
- 34:23El lugar estaba en silencio. Volví a asomarme al interior
- 34:28del carro, porque seguía buscando una respuesta sencilla, cualquier cosa
- 34:33que me permitiera decir que había pasado algo normal y
- 34:36que yo estaba reaccionando de más. Revisé otra vez el
- 34:41asiento y las puertas, pero todo seguía igual. El señor
- 34:46ya no estaba y no había rastro de que hubiera bajado.
- 34:51En ese momento me subí al carro y, cerré todo
- 34:54y arranqué de inmediato no me quedé ni un segundo
- 34:58más del necesario pues lo único que quería era salir
- 35:01de esa zona avancé varias calles con la vista fija
- 35:06al frente sin mirar apenas el retrovisor porque cada vez
- 35:10que sentía ganas de levantar los ojos me volvía la
- 35:13misma sensación en el estómago seguía oyendo su voz en
- 35:18la cabeza primero la parte en que me preguntó si
- 35:22le tenía miedo luego la frase en que me dijo
- 35:24que ya estaba muerto y al final ese agradecimiento por
- 35:28haberlo llevado a su eterno descanso. Todo había pasado en
- 35:33un mismo trayecto y yo no lograba acomodarlo. Quería pensar
- 35:38que había algo que se me escapaba, un detalle lógico,
- 35:42una salida rápida o una explicación práctica, pero no tenía nada.
- 35:48Solo tenía el recuerdo del hombre sentado detrás de mí
- 35:51y luego el recuerdo del asiento vacío con las puertas cerradas.
- 35:57Manejé hasta una gasolinera donde sabía que siempre había gente despierta. Entré,
- 36:03me estacioné y me quedé un momento sin bajarme. Tenía
- 36:08las manos temblando y la respiración corta. Miré al frente,
- 36:13luego a los espejos laterales y me costó trabajo reunir
- 36:17valor para mirar el retrovisor central. Cuando lo hice, vi
- 36:22el asiento vacío y aún así no sentí alivio. Bajé
- 36:26del carro, fui al baño y me eché agua en
- 36:29la cara. Me miré al espejo y tenía la cara tensa,
- 36:33los ojos muy abiertos y el gesto de alguien que
- 36:36acababa de pasar un susto fuerte. Me quedé ahí unos
- 36:40minutos tratando de ordenar la cabeza. Me pregunté varias veces
- 36:45si si el cansancio me había afectado, si en algún
- 36:49momento me distraje, si el Señor había alcanzado a bajar
- 36:52sin que yo lo notara, pero ninguna de esas ideas
- 36:56me cerraba. Si alguien baja de un carro, se abre
- 37:00una puerta, se escucha un movimiento, se siente algo. Ahí
- 37:05no pasó nada de eso, pues yo giré y ya
- 37:08no estaba. Volví a repasar el trayecto en mi cabeza y,
- 37:14desde el momento en que lo vi en la calle
- 37:16hasta el momento en que desapareció. Recordé su voz, la
- 37:20forma en que me pidió el viaje, la dirección que
- 37:23me dio, lo que me contó de su trabajo y
- 37:26de su vida. También recordé el punto exacto en que
- 37:31empecé a notar su cara más pálida, sus ojeras, las cicatrices,
- 37:36el silencio que empezó a hacerse más pesado y la
- 37:39frase que soltó cuando me preguntó si le tenía miedo.
- 37:44Todo estaba claro. Yo había subido a un señor mayor
- 37:48en mi carro, lo había llevado hasta esa zona y
- 37:50al llegar, desapareció sin abrir la puerta y sin dejar rastro.
- 37:56Eso era lo que había ocurrido. Podía repetirlo de otra manera,
- 38:01podía buscarle palabras distintas, pero el hecho no cambiaba. Y
- 38:06mientras más lo pensaba, más me pesaba aceptar que no
- 38:10tenía manera de explicarlo. Esa noche ya no seguí trabajando,
- 38:16cerré la aplicación y me fui directo a mi casa.
- 38:20En el camino manejé tenso, con la vista fija al
- 38:23frente y evitando el retrovisor todo lo que pude. Cada
- 38:27alto me incomodaba, cada calle sola me ponía peor, pues
- 38:31sentía que si miraba atrás en el momento menos esperado,
- 38:35podía volver a encontrarlo sentado en el asiento. Llegué a
- 38:40mi casa y me quedé un rato dentro del carro
- 38:42antes de bajarme. Apagué el motor, pero no salí enseguida.
- 38:48Necesité unos minutos para respirar, para convencerme de que ya
- 38:53estaba en un lugar conocido y de que no había
- 38:55nadie atrás. Esa noche casi no dormí, pues cada vez
- 39:00que cerraba los ojos, me regresaba la misma escena, la
- 39:04del señor hablándome con calma, la del asiento vacío, y
- 39:08la del silencio junto al panteón. Dormía a ratos y
- 39:12me despertaba sobresaltado. Al día siguiente seguía con la misma
- 39:17presión en el cuerpo. Los días que siguieron fueron pesados.
- 39:24No podía dormir bien y tampoco podía manejar tranquilo. Cada
- 39:29vez que un pasajero subía al asiento de atrás, yo
- 39:32estaba más pendiente de lo normal. Si alguien se quedaba
- 39:37callado mucho tiempo, yo me tensaba. Si alguien me daba
- 39:41una dirección apartada, se me cerraba el estómago. Si una
- 39:46luz me cambiaba la cara del pasajero en el retrovisor...
- 39:50yo sentía el golpe del recuerdo de inmediato. No me
- 39:54pasó una sola vez y se fue, se me quedó
- 39:56metido en mi mente. Me acompañó desde esa madrugada y
- 40:01se volvió parte de mi trabajo. Aún así seguí manejando,
- 40:06porque necesitaba el dinero y no podía dejarlo todo de
- 40:09un día para otro. Lo que sí cambió fue mi
- 40:13forma de trabajar. Desde esa noche llegué No he vuelto
- 40:17a subir a nadie si no trae el viaje en
- 40:19la aplicación. No importa si me dicen que van cerca,
- 40:24no importa si ofrecen pagar más, si es una persona mayor.
- 40:29Si no está marcado en la app, no se sube.
- 40:33Esa regla ya no la rompo. También cambié otras cosas.
- 40:38Ahora reviso el asiento trasero cada vez que termina un viaje.
- 40:43Lo hago en automático y antes de arrancar otra vez.
- 40:47Reviso por costumbre y reviso porque, necesito comprobar que no
- 40:52hay nadie. Me volví más cuidadoso con las rutas y
- 40:56con las zonas donde acepto viajes. Sigo trabajando de noche,
- 41:01porque ese sigue siendo mi horario y de eso vivo,
- 41:04pero ya no manejo con la misma tranquilidad. La madrugada
- 41:09ya no es solo trabajo para mí. Desde esa vez,
- 41:13Cada viaje trae una parte de esa memoria. Cuando alguien
- 41:17me pregunta por qué soy tan estricto con la aplicación,
- 41:21no doy muchas explicaciones. Solo digo que una vez rompí
- 41:25mi propia regla y con eso tuve suficiente. Lo que
- 41:29viví esa madrugada me dejó un trauma. Sigo manejando porque
- 41:34tengo que hacerlo, pero desde esa noche, si no es
- 41:38por aplicación, no subo a nadie. Yo trabajaba en los
- 41:50canales desde hacía años. No era guía de los que
- 41:54van contando historias para entretener, yo era de los que
- 41:57se mueven por trabajo, cargar cosas, llevar gente que conoce
- 42:02la zona, apoyar a los remeros cuando se atoran, amarrar trajineras,
- 42:07revisar que no se metan a canales cerrados y sacar
- 42:10basura cuando el agua se llena de ramas y botellas.
- 42:14En Xochimilco uno termina sabiendo lo que se comenta y
- 42:18aunque no lo busque. Ahí la isla de las muñecas
- 42:22se menciona, como se menciona cualquier punto turístico, porque atrae gente,
- 42:27porque deja algo de dinero, y porque todos traen la
- 42:30misma pregunta. Yo escuché ese nombre desde antes de ir,
- 42:36escuché lo de Julián Santana, lo del hombre que vivió
- 42:40en una chinampa, colgando muñecas por años, y que un
- 42:43día apareció muerto en el agua. También escuché versiones distintas,
- 42:49como pasa siempre, pero el punto era el mismo, la
- 42:52isla ya era una visita obligada, y había gente que
- 42:56iba solo por tomarse fotos. Eso era parte del ambiente.
- 43:02Se vendían refrescos, se vendían recuerdos, se subía gente a
- 43:06las trajineras, y a cada rato alguien pedía que los
- 43:10llevaran a donde están las muñecas. Lo que a mí
- 43:15me metió de verdad en el problema no fue esa
- 43:17isla famosa, fue otra chinampa, más escondida, metida en canales
- 43:22angostos que no se usan para pasear. A esa no
- 43:27la anunciaban, no tenía letreros, no tenía puesto y no
- 43:31tenía fila de trajineras. Se llegaba porque el remero sabía
- 43:36el camino y porque uno conocía los desvíos, las zonas
- 43:40de plantas altas, las ramas que casi pegan en la
- 43:43cara si vas parado. Yo no fui solo, iba con
- 43:47un remero que hacía encargos, de esos que llevan gente
- 43:51a chinampas privadas o pasan mercancía de un lado a
- 43:54otro sin meterse al paseo. Ese día íbamos por una
- 44:00entrega sencilla. En el camino vi que el remero no
- 44:04llevaba la trajinera por donde normalmente pasan los turistas, se
- 44:08metió por un canal más estrecho, con el agua oscura
- 44:12por las plantas y por la tierra de las orillas.
- 44:14Olía a lodo, a madera húmeda y a hoja podrida.
- 44:20Las chinampas estaban quietas, con sus cercas de ramas y tablas.
- 44:26En una parte, el canal se abría un poco y
- 44:29se veía una chinampa con árboles viejos, y ahí fue
- 44:32donde se me fue la vista. Vi muñecas colgadas, no
- 44:37eran tantas como en la isla conocida. Eran pocas, elegidas,
- 44:43puestas con orden, no estaban amarradas al azar. Algunas muñecas
- 44:48estaban a la altura de la cara, otras arriba, como
- 44:52si el que las colgó hubiera pensado en dónde iban
- 44:55a quedar. Había una en especial más arriba, amarrada con
- 44:59alambre a una rama gruesa. Era la que dominaba el lugar,
- 45:04la que se notaba primero. Abajo, en el suelo, vi
- 45:09restos de plástico y un ojo de muñeca y tiras
- 45:12de tela húmeda pegadas al lodo. Eso me dio una
- 45:16idea clara de que el trabajo era constante, porque ese
- 45:20tipo de piezas no se juntan solas y nadie toca nada.
- 45:26La chinampa tenía una casa sencilla, no era casa de turista,
- 45:30era casa de alguien que vive ahí. Tablas viejas, techo ligero,
- 45:36cosas acomodadas para lo básico. Vi un bote para agua,
- 45:40vi un recipiente de plástico, un lazo enrollado y un
- 45:44machete recargado, donde se podía agarrar rápido. Cerca de la
- 45:49entrada había una bolsa con alambre y pedazos de cuerda,
- 45:53como herramienta de diario. También vi dos muñecas nuevas tiradas
- 45:58a un lado, mojadas, como recién sacadas del canal. El
- 46:04remero amarró y me dijo que no me bajara a caminar,
- 46:07que sólo iba a entregar y ya yo me bajé
- 46:11igual no a recorrer sino a mirar de cerca en
- 46:15ese momento salió el hombre era de esos hombres que
- 46:19se notan acostumbrados a estar solos no se veía agresivo
- 46:24pero se veía firme camisa pegada al cuerpo por la
- 46:28humedad pantalón viejo y manos raspadas se movía con calma
- 46:34me vio, me midió, y me dejó pasar hasta donde
- 46:38estaba la orilla, no me soltó la conversación, solo me
- 46:42hizo entender con una seña corta y directa, que yo
- 46:45no tocara nada de lo colgado, me quedé ahí unos minutos,
- 46:51viendo como el lugar estaba armado para mirarte todo el tiempo,
- 46:55las muñecas no estaban puestas de frente al canal nada más,
- 46:59varias estaban orientadas hacia adentro de la chinampa, como si
- 47:03cuidaran la casa, Algunas tenían la cara llena de lama seca,
- 47:07otras tenían la boca abierta por lo roto, algunas no
- 47:11tenían ojos, y los huecos se veían negros. No se
- 47:16sentía como decoración, se sentía como una costumbre repetida por años,
- 47:21con intención. En un rato, mientras el remero hacía lo suyo,
- 47:27el hombre se me quedó cerca, como cuidando el espacio.
- 47:32No me habló con amabilidad, pero tampoco con amenaza, me
- 47:36dijo lo único que quiso decir, sin adornos. Me contó
- 47:41que una temporada atrás, mientras limpiaba la orilla, sacó del
- 47:45agua el cuerpo de una niña. Dijo que la halló
- 47:49cerca de las plantas, atorada, y que ya estaba sin
- 47:52vida cuando la vio bien. Dijo que intentó moverla para sacarla,
- 47:57pero que no había nada que hacer. También me dijo
- 48:01que ese mismo día o poco después, vio una muñeca
- 48:05flotando cerca, como si el canal la hubiera empujado hacia
- 48:08la chinampa. Dijo que la colgó en un árbol, en
- 48:12el mismo punto, porque pensó que tal vez era de
- 48:15la niña y porque necesitaba hacer algo con esa imagen
- 48:19que le quedó marcada. No habló de espíritus ni de
- 48:24cosas raras con palabras grandes, dijo que a partir de
- 48:28ahí empezó a encontrar muñecas más seguido, y que también
- 48:31le dejaban muñecas, y que él las colgaba porque así
- 48:35podía dormir mejor. Eso fue todo, yo no vi esa muerte,
- 48:40yo solo escuché su versión, y me quedó claro que
- 48:43él lo contaba, como un hecho que todavía le pesaba
- 48:46en el cuerpo, por la forma en que apretaba la mandíbula,
- 48:49y por lo seca que traía la mirada. Me subí
- 48:55de nuevo, el remero soltó la cuerda y nos fuimos
- 48:58por el mismo canal angosto. Yo iba pensando en lo
- 49:02que me dijo, pero no me clavé en la historia
- 49:05de la niña, como si fuera un cuento. Me quedé
- 49:08con lo que sí fue mío, con lo que yo vi,
- 49:11sin que nadie me lo contara. Antes de irnos, yo
- 49:15había mirado la muñeca principal colgada arriba, apuntando hacia el
- 49:20canal como viendo a los que llegan al alejarnos me
- 49:24volteé una vez más por costumbre y la vi girada
- 49:28hacia la entrada de la chinamba el alambre se miraba
- 49:32torcido como recién movido debajo en el lodo de la
- 49:37orilla Había una marca fresca, un arrastre corto, como si
- 49:42algo pesado hubiera sido jalado desde el agua hacia adentro.
- 49:48No le dije nada al remero, me guardé esa imagen
- 49:51y me fui con eso en la cabeza, porque esa
- 49:53parte no dependía de versiones ni de fama. Esa marca
- 49:58estaba ahí, y esa muñeca ya no estaba mirando al canal.
- 50:03Esa noche, al llegar a mi casa, me lavé las manos,
- 50:07y todavía traía el olor del canal pegado en la ropa.
- 50:11Me acosté pensando en esa chinampa escondida y en el
- 50:14hombre que vivía ahí, como si lo único importante fuera
- 50:18colgar muñecas para aguantar el día siguiente. Volví, porque ese
- 50:25tipo de cosas se quedan dando vueltas en la cabeza
- 50:27y porque en los canales uno no se puede dar
- 50:31el lujo de ignorar un lugar raro cuando está en
- 50:34una ruta que se usa para trabajo. regresé con el
- 50:38mismo remero no fue un viaje de paseo fuimos con
- 50:42un encargo y de pasada nos metimos otra vez por
- 50:45el canal angosto el agua traía más basura que la
- 50:49vez anterior se notaba por los pedazos de unicel por
- 50:53bolsas atoradas en las plantas y por ramas que venían
- 50:56flotando en Xochimilco eso cambia de una semana a otra
- 51:01y a veces cambia de un día a otro al
- 51:06llegar la chinampa ya no se veía igual. Las muñecas
- 51:11eran más, no era que hubiera una diferencia pequeña, era
- 51:15un salto enorme. En los árboles habían colgado nuevas, y
- 51:19también en los troncos, clavadas con alambre o sostenidas con clavos.
- 51:25Algunas colgaban tan bajo que casi tocaban el agua. Vi
- 51:29una con el cabello apelmazado por la humedad, como mechones
- 51:33de lodo, y otra con la cara levantada, sin párpados,
- 51:37con los huecos abiertos. En una tabla recargada contra la casa,
- 51:43tenía una bolsa con alambre y pedazos de cuerda, y
- 51:46arriba de esa bolsa había una pinza, como herramienta. Eso
- 51:51me dio una idea clara, de que estaba trabajando todo
- 51:54el tiempo, no sólo cuando llegaba alguien. El hombre salió
- 52:00después de un rato, La primera vez se veía firme
- 52:03y tranquilo, pero esta vez se veía gastado. No era
- 52:08un cambio exagerado, era un desgaste de esos que se
- 52:11ven en los ojos y en las manos. Traía las
- 52:15uñas negras por el lodo, tenía raspones frescos en los
- 52:18nudillos y en el antebrazo tenía una línea roja, como arañazo.
- 52:24Su ropa estaba húmeda, pegada a la piel, y se
- 52:28le notaba el frío del canal en los hombros. Caminó
- 52:32directo a la orilla, miró al remero, miró el encargo,
- 52:35y luego me miró a mí, como si ya supiera
- 52:38que yo iba a volver. Yo me quedé donde no estorbaba,
- 52:44no fui a meterme a la casa ni a caminar
- 52:46entre árboles. Aún así vi lo suficiente. La lámpara estaba
- 52:52a la mano, colgada en un clavo a la entrada,
- 52:55el machete estaba recargado en la pared. donde se podía
- 52:58agarrar con un movimiento y un recipiente con comida estaba cerca.
- 53:04Todo estaba acomodado, para que él no tuviera que andar
- 53:07buscando las cosas de noche. Eso me dejó claro que
- 53:11dormía poco, o que se despertaba seguido y no quería
- 53:15prender luces, ni estar caminando en la oscuridad. Empecé a
- 53:21notar algo que le daba fuerza real a lo que
- 53:23él contaba. No colgaba muñecas nuevas ni muñecas bonitas, colgaba
- 53:29lo que el canal le traía o lo que la
- 53:31gente dejaba. Algunas traían lama pegada en el plástico, como costra,
- 53:37otras venían sin brazos, con el hueco del hombro abierto.
- 53:42Otras olían a humedad vieja, a trapo podrido, y había
- 53:46muñecas que parecían de casas, muñecas de esas que alguien
- 53:50tuvo en un cuarto y que un día terminaron en
- 53:53el agua. No se veía un intento de hacer escenografía,
- 53:57se veía una necesidad repetida, como si colgarlas fuera una
- 54:01tarea que le daba una forma al día. Le pregunté
- 54:06por la niña, buscando algo firme, un dato que cerrara
- 54:10el tema. No le pregunté por Morbo, le pregunté para
- 54:15saber un poco más sobre ese caso. pues si una
- 54:18niña aparece muerta en un canal, alguien lo comenta en
- 54:22el embarcadero, alguien lo grita y alguien lo repite. El
- 54:27hombre no me dio un nombre, no me dio familia,
- 54:30no me dio un lugar exacto más allá de aquí cerca.
- 54:34Me dijo que él la sacó y que después se
- 54:36la llevaron y que desde entonces no volvió a estar tranquilo.
- 54:41Me lo dijo sin levantar la voz y sin inventar
- 54:44frases raras, como si esa parte ya la hubiera repetido
- 54:48muchas veces en su cabeza. Cuando salimos de ahí, yo
- 54:53pregunté en el rumbo, con cuidado, sin andar alborotando. Pregunté
- 54:59a gente que trabaja en lo mismo, a un señor
- 55:02de una chinampa cercana, a un muchacho que renta trajineras
- 55:06y a una señora que vende cerca. Nadie me dio
- 55:10un dato firme, unos dijeron que nunca escucharon de un
- 55:13caso así, otros me dijeron que en los canales se
- 55:16pierde gente y casi nunca se sabe bien qué pasó.
- 55:21Uno me dijo que a veces aparece un cuerpo y
- 55:24se lo llevan rápido y ya no vuelve a salir
- 55:26en plática porque en ese ambiente la gente aprende a
- 55:30no meterse. Eso dejó el asunto en lo que de
- 55:33verdad era, la versión del hombre, el ruido de la
- 55:36gente y una chinampa que seguía creciendo de muñecas. En
- 55:43ese mismo periodo, pasó lo que rompió la línea. No
- 55:47fue un día especial, fue una vuelta cualquiera. Al entrar,
- 55:52vimos una trajinera chica amarrada a la orilla, de esas
- 55:56que se meten para grabar o para llevar a dos
- 55:58o tres personas. Había dos visitantes caminando en la chinampa
- 56:03sin permiso, moviéndose como si ese lugar fuera de nadie.
- 56:08Uno llevaba el celular en la mano, apuntando a las muñecas,
- 56:12el otro jaló una de las que colgaban más bajo,
- 56:15como probando si se soltaba. El hombre salió rápido, salió
- 56:21con pasos firmes y se les fue encima con una
- 56:24cara que no le había visto. Les habló fuerte, directo,
- 56:29para que se fueran, pero los visitantes se rieron y
- 56:32uno se quiso hacer el valiente. En el movimiento, el
- 56:36que jalaba, se enganchó la mano con alambre oxidado, que
- 56:40estaba amarrando a una muñeca al tronco. Fue un jalón
- 56:45seco y el alambre le abrió la palma, la sangre
- 56:48cayó al lodo, no fue una cortada pequeña, se le
- 56:51vio la piel levantada y se le fue el color
- 56:54de la cara. Ahí se les acabó la risa, el
- 56:58remero se metió para separarlos, porque el hombre se le
- 57:01estaba acercando demasiado al otro y el otro también se
- 57:04estaba enfureciendo. Se armó un pleito corto, de empujones y palabras.
- 57:11Fue algo directo, gente metiéndose a lo tonto en un
- 57:14lugar lleno de clavos y alambres y un hombre defendiendo
- 57:18su chinampa como defiende uno su casa. Salimos de ahí
- 57:24con el ambiente pesado. En el canal, ya de regreso,
- 57:29el remero me dijo que el hombre llevaba días, diciendo
- 57:32que las muñecas no se quedaban donde las ponía. Yo
- 57:36no repetí eso como misterio, Me quedé con lo que
- 57:39vi esa última vez que entré antes de irnos. Una
- 57:44muñeca que yo había visto colgada alto apareció abajo, recargada
- 57:49en la pared de la casa, con la cara hacia adentro,
- 57:52como si alguien la hubiera bajado para mirarla. Yo la
- 57:56recordaba arriba, porque tenía una cinta roja en el cuello. Abajo,
- 58:02en el lodo, había marcas de arrastre cortas, como si
- 58:06la hubieran jalado. No vi a nadie más en ese
- 58:09lado de la chinampa, no escuché pasos, solo vi el cambio.
- 58:16Me salí con cuidado y me subí a la trajinera
- 58:18sin decir nada. En el camino le dije al remero
- 58:22que la próxima vez no iba a ir solo. No
- 58:26porque creyera en cuentos de terror, sino porque ya había
- 58:30visto suficiente para entender que el hombre estaba encerrándose en
- 58:34esa costumbre y que ese encierro lo estaba empujando a
- 58:37un punto, donde cualquier cosa, una visita, una caída, una discusión,
- 58:43podía terminar mal. Pasó poco tiempo desde la última vez
- 58:49que entré con el remero, no fue una temporada larga.
- 58:53Fueron días. En los embarcaderos las cosas se saben rápido,
- 58:58porque el trabajo depende de eso. Si un canal está cerrado,
- 59:04Si un tronco se cayó y estorbó el paso, si
- 59:07hay una patrulla en el agua, uno lo tiene que saber.
- 59:10para no meterse. Por eso el rumor de que el
- 59:13hombre no había salido al canal, corrió como corren los
- 59:17avisos útiles, corto, directo y de boca en boca. El
- 59:23remero me buscó temprano, me dijo que el hombre no
- 59:26había dado señales y y que nadie lo había visto
- 59:29moverse en la chinampa y que la trajinera de un
- 59:32conocido estaba amarrada donde siempre y que seguía igual, como abandonada.
- 59:39Yo fui porque ya traía el lugar atravesado y porque
- 59:42después del pleito con los visitantes me quedó claro que
- 59:46el hombre estaba al límite. No fui solo, entramos varios,
- 59:51remeros y dos hombres de chinampas cercanas. Entramos con cuidado
- 59:56y Revisando las orillas con el remo y con una vara,
- 1:00:00porque ahí el agua engaña, hay zonas que se ven
- 1:00:03bajas y tienen hoyos, y hay plantas que esconden ramas filosas.
- 1:00:09Al llegar, la chinampa se veía quieta, demasiado quieta. Las
- 1:00:15muñecas colgaban como siempre, pero algunas estaban pegadas entre sí
- 1:00:19por la humedad y por el lodo. La casa tenía
- 1:00:22la puerta cerrada. no se veía humo y no se
- 1:00:26veía movimiento. Amarramos en la orilla y nos bajamos despacio,
- 1:00:31sin caminar fuerte para no quebrar tablas. Un hombre se
- 1:00:35asomó por un lado y otro rodeó por atrás, buscando
- 1:00:39si había huellas recientes en el lodo. La chinampa olía
- 1:00:43más fuerte que otras veces, un olor a agua estancada
- 1:00:47y a trapo mojado, mezclado con plástico viejo. el primero
- 1:00:53que lo vio no dijo nada largo señaló con la
- 1:00:56mano hacia la orilla ahí estaba el hombre en el
- 1:01:00agua baja atorado entre las plantas recargado como si se
- 1:01:05hubiera quedado sin fuerza si se hubiera dejado ir el
- 1:01:09cuerpo ya estaba pesado la ropa se le pegaba al
- 1:01:12cuerpo y la cara estaba vuelta hacia abajo un remero
- 1:01:16se metió con cuidado agarrándolo por el hombro para sacarlo
- 1:01:20sin lastimarlo más Cuando lo jaló, las plantas se soltaron
- 1:01:25y se vio que estaba en el mismo tramo, donde
- 1:01:28siempre se paraba a limpiar la orilla. Ese detalle me pegó,
- 1:01:33porque ahí fue donde decía que encontró a la niña.
- 1:01:38Lo subimos a la chinampa con esfuerzo, lo acomodamos sobre
- 1:01:42una tabla firme, lejos del agua. Uno revisó si respiraba,
- 1:01:47otro le tocó el cuello, pero no había nada. Uno
- 1:01:51de los compañeros se persignó, y yo me quedé mirando
- 1:01:55la bolsa de alambre, que él siempre tenía cerca, tirada
- 1:01:58en el piso, abierta, con pedazos regados como si la
- 1:02:02hubiera soltado de golpe. Cerca había huellas en el lodo, marcadas,
- 1:02:08como de pasos rápidos, pero en ese terreno una huella
- 1:02:11no te dice todo. Ahí pisa uno, pisa otro, y
- 1:02:16todo se revuelve. Ese golpe me pegó por una razón sencilla,
- 1:02:22se parecía demasiado a lo que ya se cuenta del
- 1:02:25caso de la isla famosa. Un cuidador solo, una historia
- 1:02:30de una niña en el canal, muñecas colgadas y al
- 1:02:33final el hombre muerto cerca del agua. En Xochimilco esas
- 1:02:38coincidencias se vuelven plática inmediata porque el lugar ya tiene
- 1:02:42la fama encima y cualquier cosa parecida se pega como lodo.
- 1:02:47En menos de un día, Ya había gente preguntando por
- 1:02:51la chinampa. Unos querían ir por curiosidad, otros querían grabar
- 1:02:56y otros querían colgar una muñeca para dejarla ahí. Yo
- 1:03:01escuché esas frases varias veces y me dio coraje, porque
- 1:03:05yo acababa de ver un cuerpo encima de una tabla
- 1:03:07y ya había quien lo estaba convirtiendo en foto. Llegó
- 1:03:13la autoridad. No llegaron con un operativo grande, llegaron con
- 1:03:17lo básico, como llegan a cualquier reporte. Preguntaron quién lo encontró,
- 1:03:22quién lo conocía, si tenía familia y si alguien lo
- 1:03:26había visto discutir con alguien. Anotaron lo que pudieron, revisaron
- 1:03:32la casa, sólo viendo si había señales de fuerza. Se
- 1:03:36asomaron por los lados de la chinampa y se fueron.
- 1:03:40No hubo conclusión clara ahí mismo, nadie se quedó a
- 1:03:44resolver nada. En el agua casi nunca se resuelve algo
- 1:03:48de inmediato, el canal se traga las cosas y deja
- 1:03:52pocas respuestas. La chinampa quedó sola otra vez, pero ya
- 1:03:58no era la misma. En los días siguientes la gente
- 1:04:02empezó a buscarla. Algunos decían que era la isla verdadera,
- 1:04:07otros decían que era otra isla igual y que ahora
- 1:04:10sí estaba más fuerte. porque ahí había muerto el cuidador.
- 1:04:15Empezaron a llegar con muñecas, como si eso fuera parte
- 1:04:18del juego. Yo vi llegar a un grupo en una
- 1:04:22trajinera pequeña, con una bolsa grande llena de muñecas. Vi
- 1:04:27a otro con una mochila, sacando una muñeca nueva, todavía
- 1:04:31con el cabello brillante. No llegaban a respetar, llegaban a
- 1:04:36dejar basura colgada. El cambio fue rápido y feo. La
- 1:04:43chinampa dejó de parecer un lugar de un hombre aislado
- 1:04:46y se volvió un tiradero de muñecas. Muñecas nuevas mezcladas
- 1:04:51con muñecas podridas. Muñecas quemadas, con la cara negra, como
- 1:04:56si alguien las hubiera maltratado, solo para que se vieran
- 1:05:00más aterradoras en los videos. El lugar se volvió más
- 1:05:04peligroso por lo físico, alambre oxidado a la altura de
- 1:05:08la mano, clavos sobresaliendo, ramas rotas, tablas mojadas y resbalosas.
- 1:05:15Yo volví una última vez, ya sin curiosidad. Volví porque
- 1:05:20necesitaba cerrar la imagen en mi cabeza, ver el lugar
- 1:05:24sin el hombre ahí, y comprobar que de verdad había terminado.
- 1:05:29Entré con el remero y nos quedamos en la orilla.
- 1:05:33No caminamos hacia la casa, solo miramos. La puerta estaba
- 1:05:38cerrada con una tabla atravesada, la ventana estaba tapada con plástico.
- 1:05:44La muñeca principal, la que antes colgaba arriba dominando el árbol,
- 1:05:48estaba adentro, visible desde afuera, sentada en una silla vieja,
- 1:05:53como si alguien la hubiera puesto ahí para que se viera.
- 1:05:57En el suelo, cerca de la entrada, había un montón
- 1:06:01de alambre cortado, pedazos revueltos, como si alguien hubiera trabajado
- 1:06:06con prisa y hubiera dejado todo tirado. En una esquina
- 1:06:10había dos muñecas nuevas, tiradas, con sangre en los ojos,
- 1:06:14y sentí como si me vieran, el miedo me recorrió
- 1:06:18la espalda completa. Escuché susurros, que la verdad por el
- 1:06:24miedo no les puse mucha atención, pero eran claros, y
- 1:06:27vi los ojos moviéndose, de la muñeca que estaba en
- 1:06:31la silla, la muñeca que yo había visto la primera vez,
- 1:06:34que se había movido del lugar. Le dije al remero
- 1:06:38que nos fuéramos de ahí, la verdad no quería comprobar nada.
- 1:06:43Pues ahora era un lugar abandonado, lleno de basura humana
- 1:06:47y la idea de un hombre que se quedó solo
- 1:06:50hasta que el canal lo encontró flotando. Vi también algo
- 1:06:54más claro, la forma en que la gente agarra una
- 1:06:57tragedia y la convierte en atracción sin pensar en el
- 1:07:01cuerpo y sin pensar en la soledad del que vivía ahí.
- 1:07:07Desde entonces no regreso a esa chinampa. Y cuando paso
- 1:07:11por Xochimilco, aunque sigo trabajando, sigo cruzando canales, y sigo
- 1:07:16amarrando trajineras, pero evitó ese desvío. Por lo que vi,
- 1:07:22por esa duda que me quedó, si el hombre murió
- 1:07:25por alguna enfermedad, por soledad, o porque esas muñecas se
- 1:07:29lo llevaron. Sé que en sí, no son las muñecas,
- 1:07:33es lo que se apodera de ellas, demonios, espíritus, pero
- 1:07:37no quise saber la verdad. Por cómo terminó y porque
- 1:07:42entendí que en ese lugar lo más pesado fueron las
- 1:07:45muñecas y lo fácil que se volvió reemplazar a un
- 1:07:48hombre por más muñecas, como si con eso se tapara
- 1:07:51lo que pasó.