Latest / Historias De Terror / Relatos de Terror Nunca Escuchados de la Santa Muerte
Transcript
- 0:08Speaker 2: Soy de la Ciudad de México, nacido y criado entre
- 0:11Speaker 2: sus calles bulliciosas y su historia interminable. Hace un año,
- 0:15Speaker 2: decidí comprar una vieja casa en Tepito, un barrio que
- 0:19Speaker 2: se conoce por sus mercados y su energía caótica, pero
- 0:22Speaker 2: también por su historia oscura. Había ahorrado durante años y,
- 0:26Speaker 2: cuando vi la oportunidad de hacerme con una propiedad a
- 0:29Speaker 2: buen precio, no lo pensé dos veces. Era una casa antigua,
- 0:34Speaker 2: de esas con techos altos y gruesas paredes de adobe,
- 0:37Speaker 2: ubicada en una esquina que parecía haber sido olvidada por
- 0:40Speaker 2: el tiempo. La gente del barrio, al enterarse de mi compra,
- 0:44Speaker 2: comenzó a apertirme con una insistencia que me resultó casi desconcertante.«
- 0:50Speaker 2: Esa casa está maldita», me decían una y otra vez.
- 0:54Speaker 2: Me hablaron de su anterior propietario, un hombre que veneraba
- 0:57Speaker 2: a la Santa Muerte, una figura que siempre me había
- 1:00Speaker 2: provocado un escalofrío, aunque no sabía exactamente por qué. Tenía
- 1:05Speaker 2: altares por toda la casa, me dijeron. Velas negras, cráneos
- 1:09Speaker 2: humanos y el hedor de la muerte impregnaba cada rincón.
- 1:14Speaker 2: Al principio, no creí en esas historias. Siempre he sido escéptico,
- 1:19Speaker 2: un hombre que no se deja llevar por supersticiones ni
- 1:22Speaker 2: mitos urbanos. Pensé que los rumores eran sólo eso, historias
- 1:26Speaker 2: exageradas por gente que necesitaba explicaciones para sus propios miedos.
- 1:32Speaker 2: Así que ignoré las advertencias y me instalé en la casa,
- 1:35Speaker 2: seguro de que no había nada más que polvo y
- 1:37Speaker 2: ruinas esperando ser renovadas. Pero poco después de mudarme, las
- 1:42Speaker 2: cosas comenzaron a cambiar. La primera noche que pasé en
- 1:46Speaker 2: la casa fue extrañamente tranquila, pero había algo en el aire.
- 1:50Speaker 2: No podría explicarlo, pero era como si la casa respirara.
- 1:55Speaker 2: Me desperté varias veces en la madrugada, incómodo y sudando frío,
- 1:59Speaker 2: sintiendo una presencia, aunque nunca llegué a ver nada. El
- 2:03Speaker 2: silencio era abrumador, como si la casa misma estuviera conteniendo
- 2:07Speaker 2: el aliento, esperando. Los días pasaron, y las pequeñas molestias
- 2:12Speaker 2: que al principio descarté como ruidos comunes en una casa
- 2:15Speaker 2: vieja empezaron a multiplicarse. escuchaba pasos en los pasillos cuando
- 2:20Speaker 2: sabía que estaba solo las puertas se cerraban por sí
- 2:24Speaker 2: solas con un golpe seco que resonaba en la casa
- 2:26Speaker 2: vacía pero lo peor llegó una madrugada cuando me despertó
- 2:31Speaker 2: una risa era suave al principio apenas un murmullo pero
- 2:36Speaker 2: luego fue creciendo hasta volverse un eco que rebotaba en
- 2:38Speaker 2: las paredes como si alguien estuviera riéndose directamente en mis
- 2:42Speaker 2: oídos me levanté de un salto tratando de ubicar el
- 2:46Speaker 2: origen del sonido La casa estaba oscura, más oscura de
- 2:50Speaker 2: lo normal, como si las sombras hubieran crecido, extendiéndose por
- 2:54Speaker 2: cada rincón. Sentí que algo se movía en la sala.
- 2:59Speaker 2: Al asomarme, vi una figura. Al principio, solo pensé que
- 3:04Speaker 2: era una ilusión causada por la falta de luz, pero
- 3:07Speaker 2: cuando parpadeé, seguía ahí. Era una sombra, alta y delgada,
- 3:11Speaker 2: envuelta en lo que parecía ser un mando. Me quedé congelado,
- 3:16Speaker 2: incapaz de moverme o de gritar. La figura no hacía nada.
- 3:21Speaker 2: Solo estaba ahí, mirándome, o al menos eso creía, porque
- 3:25Speaker 2: no tenía rostro. Su mera presencia me hacía sentir una
- 3:29Speaker 2: presión insoportable en el pecho, como si el aire en
- 3:32Speaker 2: la habitación hubiera sido succionado. De pronto, desapareció, sin hacer ruido,
- 3:38Speaker 2: como si nunca hubiera estado ahí. La casa volvió a
- 3:41Speaker 2: sumirse en un silencio absoluto. Intenté explicármelo de mil maneras.
- 3:48Speaker 2: Tal vez fue un sueño, me dije. Tal vez mi
- 3:51Speaker 2: mente me está jugando una mala pasada. Pero en el
- 3:54Speaker 2: fondo sabía que no era así. Esa figura había sido real.
- 3:59Speaker 2: Y no sería la última vez que la vería. A
- 4:02Speaker 2: partir de esa noche, la situación empeoró. La risa se
- 4:06Speaker 2: convirtió en un sonido recurrente, algo que escuchaba cada madrugada,
- 4:11Speaker 2: siempre justo antes de las 3 de la mañana. Y la figura,
- 4:15Speaker 2: la figura oscura comenzó a aparecer con más frecuencia. Al
- 4:19Speaker 2: principio solo la veía de reojo, en la sala o
- 4:22Speaker 2: parada junto a la ventana. Luego, la vi más cerca,
- 4:26Speaker 2: al pie de mi cama, observándome mientras intentaba dormir. No
- 4:31Speaker 2: podía seguir así. Intenté vender la casa, pero nadie la quería.
- 4:36Speaker 2: El rumor de la maldición ya se había esparcido por
- 4:39Speaker 2: todo el barrio y cualquier comprador potencial desaparecía en cuanto
- 4:42Speaker 2: escuchaba la historia. La gente evitaba pasar cerca de mi casa,
- 4:47Speaker 2: como si temieran ser atrapados por algo invisible. Desesperado, comencé
- 4:52Speaker 2: a investigar. Descubrí que el dueño anterior no solo era
- 4:56Speaker 2: un devoto de la Santa Muerte, sino que había realizado
- 4:59Speaker 2: rituales en la casa, supuestamente para pedir protección y poder.
- 5:04Speaker 2: La gente decía que había vendido su alma a cambio
- 5:07Speaker 2: de favores oscuros y que la casa estaba maldita desde entonces.
- 5:12Speaker 2: Según las leyendas locales, el alma del hombre nunca había
- 5:15Speaker 2: dejado la casa y seguía vagando por ella, acompañado por
- 5:19Speaker 2: la misma muerte que había venerado en vida. Las noches
- 5:22Speaker 2: se volvieron insoportables. Empecé a quedarme despierto, temeroso de lo
- 5:28Speaker 2: que podría suceder si me dormía. Las risas se volvieron
- 5:31Speaker 2: más fuertes, más perturbadoras. Sentía el aliento frío de algo
- 5:36Speaker 2: cerca de mí, una presencia que se cernía sobre la cama,
- 5:40Speaker 2: esperando que bajara la guardia. Y siempre estaba esa figura oscura,
- 5:44Speaker 2: cada vez más definida, cada vez más cercana. Hubo una
- 5:49Speaker 2: noche en particular que me hizo perder cualquier duda que
- 5:51Speaker 2: pudiera haber tenido. Estaba sentado en la sala, con las
- 5:55Speaker 2: luces encendidas, tratando de convencerme de que todo estaba en
- 5:59Speaker 2: mi cabeza. Escuché los pasos otra vez, lentos y pesados,
- 6:04Speaker 2: como si alguien estuviera arrastrando los pies por el pasillo.
- 6:08Speaker 2: Mi corazón comenzó a acelerarse, pero me obligué a mantener
- 6:11Speaker 2: la calma.« No es real», me repetía.« Nada de esto
- 6:16Speaker 2: es real». De repente, la puerta del pasillo se abrió
- 6:20Speaker 2: de golpe. Frente a mí, la figura oscura estaba ahí,
- 6:24Speaker 2: más cercana que nunca, ocupando casi todo el marco de
- 6:27Speaker 2: la puerta. No se movía, solo me miraba, o eso pensé.
- 6:33Speaker 2: Pero esta vez, algo era diferente. En una mano, sostenía
- 6:37Speaker 2: algo que no había visto antes, una vela negra, cuya
- 6:41Speaker 2: llama parpadeaba débilmente. El aire en la habitación se volvió denso, sofocante,
- 6:47Speaker 2: y la risa, esa risa maldita, comenzó a resonar nuevamente,
- 6:51Speaker 2: pero esta vez desde dentro de mi cabeza, como si
- 6:54Speaker 2: algo estuviera intentando abrirse paso en mi mente. El miedo
- 6:58Speaker 2: me paralizó, Pero la figura no hizo nada más. Solo
- 7:02Speaker 2: se quedó ahí, con la vela encendida, como esperando. Y entonces, comprendí.
- 7:08Speaker 2: Esa vela, esa llama tenue, no era solo una simple luz.
- 7:13Speaker 2: Representaba algo. Algo que estaba a punto de extinguirse. Mi
- 7:18Speaker 2: propia vida. Salí de la casa esa misma noche, sin
- 7:22Speaker 2: mirar atrás. No me importaba dejar mis cosas, no me
- 7:27Speaker 2: importaba el dinero que había gastado. Sabía que si me
- 7:30Speaker 2: quedaba una noche más, no saldría con vida. Nunca volví
- 7:35Speaker 2: a poner un pie en Tepito. Desde entonces, he escuchado
- 7:39Speaker 2: rumores sobre la casa. Dicen que sigue vacía, que nadie
- 7:43Speaker 2: ha logrado venderla. Algunos aseguran que todavía se pueden escuchar
- 7:47Speaker 2: risas en la madrugada, y que una figura oscura aparece
- 7:51Speaker 2: de vez en cuando, en la ventana de la sala,
- 7:53Speaker 2: sosteniendo una vela negra, esperando. La Santa Muerte no se
- 7:58Speaker 2: va de donde la han invocado, eso lo sé ahora.
- 8:01Speaker 2: Y mientras esa vela siga encendida en esa casa maldita,
- 8:05Speaker 2: sé que su sombra continuará acechando a cualquiera que intente
- 8:08Speaker 2: hacer la suya. Ahora, mientras escribo esto, hay una risa suave,
- 8:13Speaker 2: apenas un murmullo, en la distancia. Pero ya no estoy
- 8:17Speaker 2: en Tepito. Y eso me aterra más que nada. La
- 8:27Speaker 2: Santa Muerte Trabajé como guardia en una prisión estatal en Texas,
- 8:32Speaker 2: no muy lejos de la frontera con México. Una prisión vieja,
- 8:37Speaker 2: de esas que se siente como si hubiera vivido más
- 8:39Speaker 2: vidas que las que contenía dentro de sus paredes. Ladrillos
- 8:43Speaker 2: carcomidos por el tiempo, pasillos oscuros que parecían respirar y
- 8:47Speaker 2: luces que titilaban como si estuvieran cansadas de permanecer encendidas.
- 8:52Speaker 2: El edificio, una estructura de piedra que había visto demasiada
- 8:56Speaker 2: violencia y demasiada desesperanza, albergaba no sólo a hombres, sino
- 9:00Speaker 2: también a algo más. Recuerdo con exactitud la primera vez
- 9:04Speaker 2: que escuché hablar de la Santa Muerte. Uno de los reclusos,
- 9:09Speaker 2: un hombre mexicano de mirada vacía, tenía en su celda
- 9:12Speaker 2: un pequeño altar improvisado con velas, huesos y una figura
- 9:15Speaker 2: esquelética cubierta con un manto colorido. A su alrededor, otros
- 9:20Speaker 2: prisioneros le hacían ofrendas discretas, murmurando rezos en voz baja,
- 9:24Speaker 2: sus palabras apenas audibles pero cargadas de una energía oscura.
- 9:29Speaker 2: No entendía en ese momento lo que significaba, solo me
- 9:32Speaker 2: parecía una superstición más, una forma de estos hombres de
- 9:36Speaker 2: aferrarse a algo en medio de la locura que era
- 9:38Speaker 2: su encierro. Con el tiempo, descubrí que muchos de los
- 9:42Speaker 2: prisioneros veneraban a esa figura. Algunos incluso afirmaban que ella
- 9:46Speaker 2: los protegía. Había escuchado historias de otros guardias, relatos de
- 9:51Speaker 2: cómo ciertos reclusos hacían pactos con la muerte para evitar castigos,
- 9:55Speaker 2: enfermedades o incluso la muerte misma dentro de esos muros.
- 10:00Speaker 2: No les di mucha importancia. Después de todo, había trabajado
- 10:04Speaker 2: allí por años y nunca había visto nada que me
- 10:07Speaker 2: hiciera pensar que algo sobrenatural rondaba el lugar. Hasta el
- 10:11Speaker 2: día en que Guzmán murió. Guzmán era uno de los
- 10:14Speaker 2: presos más silenciosos de todo el bloque. Un hombre corpulento,
- 10:19Speaker 2: con tatuajes que cubrían cada centímetro visible de su piel
- 10:22Speaker 2: y una mirada que te perforaba el alma. Él también
- 10:26Speaker 2: tenía su altar a la Santa Muerte, pero el suyo
- 10:28Speaker 2: era diferente. No era un rincón humilde como los demás.
- 10:33Speaker 2: El de Guzmán parecía un trono. La figura de la
- 10:37Speaker 2: Santa Muerte que poseía era grande, detallada, con una túnica
- 10:40Speaker 2: negra y una guadaña en la mano. Se decía que
- 10:44Speaker 2: había hecho un pacto con ella, pero nadie sabía en
- 10:47Speaker 2: qué consistía exactamente. Sólo los rumores volaban entre los presos,
- 10:51Speaker 2: que la había invocado para que lo protegiera, que le
- 10:54Speaker 2: había ofrecido algo a cambio. Una noche de verano, el
- 10:58Speaker 2: calor era sofocante. El aire acondicionado no funcionaba bien en
- 11:03Speaker 2: esas antiguas instalaciones y las celdas estaban sofocadas por un
- 11:07Speaker 2: calor casi asfixiante. Era el tipo de calor que te
- 11:10Speaker 2: hacía sentir atrapado, incluso si no estabas tras las rejas.
- 11:15Speaker 2: Estaba haciendo mi recorrido nocturno cuando escuché un grito proveniente
- 11:19Speaker 2: del bloque donde Guzmán estaba encerrado. Corrí hacia allí, pero
- 11:23Speaker 2: al llegar, encontré su celda completamente en silencio. Otros guardias
- 11:28Speaker 2: se unieron a mí mientras revisábamos su celda. Lo encontramos
- 11:32Speaker 2: en su cama, inmóvil. Guzmán estaba muerto. No había signos
- 11:37Speaker 2: de lucha, ni heridas visibles. Simplemente, su cuerpo yacía allí,
- 11:43Speaker 2: como si la vida se hubiera apagado sin previo aviso.
- 11:47Speaker 2: Lo que más me perturbó fue la expresión en su rostro,
- 11:49Speaker 2: una mezcla de sorpresa y terror, como si hubiera visto
- 11:52Speaker 2: algo antes de morir, algo que lo había congelado en
- 11:55Speaker 2: el lugar. Lo más extraño era el altar a la
- 11:59Speaker 2: Santa Muerte. Las velas que solía mantener encendidas estaban apagadas
- 12:03Speaker 2: y la figura que solía estar perfectamente colocada en el
- 12:07Speaker 2: centro del altar ahora estaba inclinada hacia un lado, como
- 12:10Speaker 2: si alguien la hubiera empujado. Desde esa noche, algo cambió
- 12:14Speaker 2: en la prisión. En las semanas posteriores a la muerte
- 12:18Speaker 2: de Guzmán, comenzaron a suceder cosas que no tenían explicación.
- 12:23Speaker 2: Durante mis rondas nocturnas, escuchaba pasos en los pasillos cuando
- 12:27Speaker 2: sabía que no había nadie más allí. El sonido de
- 12:30Speaker 2: cadenas arrastrándose, como si alguien estuviera caminando detrás de mí,
- 12:35Speaker 2: era cada vez más frecuente. Al principio pensé que eran
- 12:39Speaker 2: bromas de otros guardias, pero cuando me di la vuelta
- 12:41Speaker 2: en varias ocasiones, no había nadie. El eco de esos
- 12:46Speaker 2: pasos resonaba en los pasillos vacíos, haciéndome sentir observado, vigilado.
- 12:51Speaker 2: Los otros guardias también empezaron a notarlo. Algunos incluso se
- 12:56Speaker 2: negaban a hacer las rondas solos. Pero yo, por alguna
- 13:00Speaker 2: razón que no logro entender, seguí adelante. Quizás fue mi
- 13:04Speaker 2: terquedado la necesidad de demostrar que nada de eso me afectaba.
- 13:08Speaker 2: Pero pronto comencé a arrepentirme de mi decisión. Una noche,
- 13:13Speaker 2: mientras caminaba por el bloque donde murió Guzmán, algo me
- 13:16Speaker 2: obligó a detenerme frente a su celda vacía. A pesar
- 13:20Speaker 2: de que había sido limpiada y reasignada a otro recluso,
- 13:23Speaker 2: la sensación en ese lugar era diferente. El aire se
- 13:27Speaker 2: sentía más denso, más pesado, como si la atmósfera misma
- 13:31Speaker 2: estuviera impregnada de algo que no pertenecía a este mundo.
- 13:35Speaker 2: Sentí un escalofrío recorrer mi espalda, a pesar del calor sofocante.
- 13:40Speaker 2: Fue entonces cuando escuché un susurro, apenas audible, pero lo
- 13:44Speaker 2: suficientemente claro como para ponerme en alerta. Ayúdame, decía la voz.
- 13:51Speaker 2: Miré a mi alrededor, pero no había nadie. El sudor
- 13:54Speaker 2: comenzó a correr por mi frente. Di un paso hacia atrás,
- 13:58Speaker 2: con la intención de alejarme, pero algo me hizo girar
- 14:01Speaker 2: hacia la celda de nuevo. La puerta, que debería haber
- 14:05Speaker 2: estado cerrada, se abrió lentamente frente a mí, emitiendo un
- 14:09Speaker 2: chirrido que resonó en todo el pasillo. Mis manos temblaban
- 14:13Speaker 2: mientras intentaba calmarme. Mi instinto me decía que corriera, que
- 14:18Speaker 2: me alejara de ese lugar, pero algo me tenía clavado
- 14:21Speaker 2: en el suelo. Dentro de la celda, sobre lo que
- 14:24Speaker 2: ahora era la cama de otro prisionero, estaba el altar
- 14:27Speaker 2: de la Santa Muerte, intacto. El mismo altar que había
- 14:31Speaker 2: sido retirado tras la muerte de Guzmán. Me acerqué, incapaz
- 14:36Speaker 2: de comprender lo que veía. El rostro esquelético de la
- 14:40Speaker 2: Santa Muerte parecía mirarme, y en ese momento lo sentí,
- 14:43Speaker 2: una presencia detrás de mí, fría, oscura, como si la
- 14:47Speaker 2: muerte misma estuviera respirando en mi nuca. No me atrevía
- 14:51Speaker 2: a girar. Sabía, en lo más profundo de mi ser,
- 14:55Speaker 2: que si lo hacía, vería algo que no debía. Algo
- 14:59Speaker 2: que me llevaría al mismo destino que Guzmán. En lugar
- 15:02Speaker 2: de huir, me arrodillé frente al altar, sin entender por
- 15:06Speaker 2: qué lo hacía. Era como si una fuerza más allá
- 15:09Speaker 2: de mi comprensión me obligara a rendir tributo. Mi mente gritaba,
- 15:14Speaker 2: pero mi cuerpo ya no me respondía. Los pasos, aquellos
- 15:18Speaker 2: malditos pasos que había escuchado durante semanas, comenzaron a acercarse.
- 15:23Speaker 2: Sabía que no era un prisionero, ni un guardia. Sabía
- 15:27Speaker 2: lo que era. El aire se volvió helado a mi alrededor.
- 15:32Speaker 2: Podía sentirlo, ese peso invisible que llenaba el espacio, el
- 15:36Speaker 2: eco de algo antiguo, inhumano. Un murmullo suave comenzó a
- 15:40Speaker 2: resonar en mis oídos, en una lengua que no reconocía,
- 15:43Speaker 2: pero que de alguna manera entendía. Era una apertencia, un
- 15:48Speaker 2: recordatorio de que la muerte siempre está cerca, observando, esperando. Finalmente,
- 15:54Speaker 2: me atreví a levantarme y salir de la celda, el
- 15:57Speaker 2: corazón martillando en mi pecho. Sabía que no podía quedarme
- 16:01Speaker 2: allí por más tiempo. Esa noche, presenté mi renuncia. No
- 16:06Speaker 2: volví a pisar esa prisión, pero las noches siguientes, incluso
- 16:10Speaker 2: en la seguridad de mi hogar, sentía la presencia detrás
- 16:13Speaker 2: de mí. El sonido de cadenas arrastrándose, el eco de
- 16:17Speaker 2: pasos que no pertenecían a este mundo. No estoy seguro
- 16:21Speaker 2: de que quería la santa muerte, o por qué me
- 16:23Speaker 2: dejó ir, pero sé una cosa, la muerte no siempre
- 16:27Speaker 2: se lleva a lo que busca en su primer intento.
- 16:37Speaker 2: La curandera. Mi nombre es Ignacio, nací y crecí en
- 16:42Speaker 2: un pequeño pueblo de Oaxaca, rodeado de montañas y niebla
- 16:46Speaker 2: espesa que bajaba de las sierras en las madrugadas. De niño,
- 16:50Speaker 2: siempre fui escéptico. Aunque crecí entre leyendas y relatos de brujería,
- 16:55Speaker 2: nunca creí en esas cosas. No era que me faltara respeto,
- 17:00Speaker 2: simplemente pensaba que eran cuentos para asustar a los más crédulos.
- 17:05Speaker 2: Sin embargo, ahora entiendo que hay cosas más allá de
- 17:07Speaker 2: lo visible, fuerzas que no podemos controlar ni comprender del todo.
- 17:12Speaker 2: Y a veces, la curiosidad nos lleva por caminos de
- 17:15Speaker 2: los que no hay vuelta atrás. Tenía 25 años cuando todo comenzó.
- 17:21Speaker 2: Había escuchado rumores de una curandera en las afueras del
- 17:24Speaker 2: pueblo que trabajaba con la Santa Muerte. Decían que podía
- 17:28Speaker 2: predecir el futuro y que sus visiones, aunque precisas, traían
- 17:32Speaker 2: consigo una carga oscura. Fue la curiosidad lo que me
- 17:36Speaker 2: llevó hasta su pequeña casa de adobe, perdida entre la maleza,
- 17:39Speaker 2: a la orilla del bosque. El lugar estaba envuelto en
- 17:43Speaker 2: un aire pesado, como si el tiempo se moviera más
- 17:45Speaker 2: lento a su alrededor. No era común que alguien de
- 17:49Speaker 2: mi edad buscara este tipo de ayuda, pero en mi
- 17:52Speaker 2: mente no había peligro, solo quería saber que me deparaba
- 17:55Speaker 2: el destino. La mujer, a quien todos conocían simplemente como
- 17:59Speaker 2: la curandera, me recibió en un cuarto oscuro, iluminado por
- 18:03Speaker 2: velas desgastadas, con el olor penetrante de incienso llenando el aire.
- 18:08Speaker 2: Ella no dijo mucho, solo me observó con ojos vacíos y,
- 18:11Speaker 2: después de un rato de silencio incómodo, me advirtió que
- 18:15Speaker 2: el futuro no siempre trae buenas noticias. No le di
- 18:19Speaker 2: mucha importancia a sus palabras en ese momento. Me dijo
- 18:22Speaker 2: que alguien me estaba observando, pero que esa entidad aún
- 18:25Speaker 2: no estaba lista para rebelarse por completo. Solo me advirtió,
- 18:30Speaker 2: no busques más respuestas. No llames lo que no entiendes.
- 18:35Speaker 2: Cuando salí de su casa, sentí un escalofrío que recorrió
- 18:38Speaker 2: mi espalda, pero lo atribuí al frío que caía con
- 18:41Speaker 2: el atardecer. No le conté a nadie lo que la
- 18:44Speaker 2: curandera me dijo. De hecho, intenté olvidar la experiencia, convencerme
- 18:50Speaker 2: de que había sido solo un juego de superstición. Sin embargo,
- 18:54Speaker 2: esa misma noche, empecé a notar algo extraño. Me encontraba
- 18:59Speaker 2: en mi habitación, acostado, cuando escuché un suave susurro que
- 19:02Speaker 2: parecía venir del rincón más oscuro de la pieza. Al principio,
- 19:07Speaker 2: pensé que era el viento, pero la voz continuó, casi imperceptible,
- 19:11Speaker 2: como un murmullo constante. Me llamó por mi nombre, Ignacio.
- 19:17Speaker 2: No lo reconocía al principio, pero era una voz femenina,
- 19:20Speaker 2: baja y fría, como si proviniera de algún lugar lejano,
- 19:24Speaker 2: casi del otro lado del mundo. Traté de ignorarla, pensando
- 19:28Speaker 2: que era mi mente jugando trucos por la visita a
- 19:31Speaker 2: la curandera. Pero la voz no se fue. En las
- 19:35Speaker 2: siguientes noches, los susurros se hicieron más persistentes. A veces,
- 19:40Speaker 2: despertaba en la madrugada con la sensación de que alguien
- 19:43Speaker 2: estaba de pie al pie de mi cama, observándome. Pero
- 19:47Speaker 2: cuando encendía la luz, no había nada. Solo sombras. Con
- 19:52Speaker 2: los días, la presencia se hizo más evidente. No solo
- 19:56Speaker 2: era un susurro en la oscuridad. Sentía que algo me seguía,
- 20:01Speaker 2: como una sombra que se movía a la par de
- 20:03Speaker 2: mis pasos, pero que nunca lograba ver del todo. En
- 20:06Speaker 2: las noches de luna llena, la voz se hacía más clara,
- 20:10Speaker 2: más insistente. Era como si alguien estuviera justo detrás de mí,
- 20:14Speaker 2: respirando en mi cuello. Cuando me giraba, no había nadie,
- 20:19Speaker 2: solo la negrura vacía de mi habitación. El miedo comenzó
- 20:23Speaker 2: a infiltrarse en mi vida diaria. Mi salud empezó a deteriorarse.
- 20:28Speaker 2: No podía dormir, y cuando lo lograba, tenía pesadillas tan
- 20:32Speaker 2: vívidas que despertaba con el corazón acelerado y el sudor
- 20:35Speaker 2: empapando las sábanas. Las ojeras bajo mis ojos se profundizaron,
- 20:39Speaker 2: y mi piel se volvió pálida. La gente en el
- 20:43Speaker 2: pueblo empezó a notarlo. Algunos susurraban a mis espaldas, diciendo
- 20:47Speaker 2: que había caído bajo una maldición. Mis padres, preocupados, intentaron
- 20:53Speaker 2: llevarme a médicos y curanderos, pero nadie podía explicar lo
- 20:56Speaker 2: que me ocurría. Yo sabía que estaba siendo seguido por
- 21:00Speaker 2: algo que no pertenecía a este mundo, algo que no
- 21:03Speaker 2: podía ser curado con medicinas ni rezos. La advertencia de
- 21:07Speaker 2: la curandera resonaba en mi cabeza, no llames lo que
- 21:10Speaker 2: no entiendes. Un día, desesperado, regresé a verla. Mi cuerpo
- 21:16Speaker 2: ya no me respondía como antes. Las fuerzas me abandonaban
- 21:20Speaker 2: y sentía que me consumía desde dentro. Al llegar a
- 21:24Speaker 2: su casa, la curandera me miró con lástima. No dijo nada,
- 21:29Speaker 2: solo me dejó entrar. Me senté frente a ella y
- 21:32Speaker 2: antes de que pudiera hablar, me interrumpió.« Te advertí que
- 21:36Speaker 2: no buscaras más respuestas», dijo con voz baja, pero firme.«
- 21:41Speaker 2: Lo que te sigue no es de este mundo». Ha
- 21:44Speaker 2: sido marcado, y no puedes deshacer lo que has llamado.¿
- 21:48Speaker 2: Qué es?, pregunté, mi voz quebrada por el miedo y
- 21:51Speaker 2: la desesperación. La santa muerte no es maligna, pero tampoco
- 21:56Speaker 2: es misericordiosa. Es justa, implacable. Aquellos que la invocan, a
- 22:02Speaker 2: veces llaman cosas que no pueden controlar. Ha sido seguido
- 22:06Speaker 2: por una sombra, una entidad que espera, pacientemente. No puedes
- 22:11Speaker 2: deshacer el vínculo que has creado. Intenté rogarle por una solución,
- 22:16Speaker 2: algo que me librara de la presencia que me atormentaba,
- 22:19Speaker 2: pero la curandera solo sacudió la cabeza. No hay vuelta atrás.
- 22:24Speaker 2: Lo único que puedes hacer es esperar. Quizá nunca te alcance,
- 22:28Speaker 2: o quizá esté más cerca de lo que crees. Esa noche,
- 22:32Speaker 2: el terror se materializó. Sentí que la presencia estaba dentro
- 22:37Speaker 2: de mi habitación, más cerca que nunca. El aire se
- 22:40Speaker 2: volvió denso, casi irrespirable, y el susurro en mi oído
- 22:44Speaker 2: fue tan claro que sentí el aliento frío sobre mi piel. Ignacio,
- 22:49Speaker 2: decía la voz, arrastrando las sílabas, como si disfrutara mi miedo.
- 22:54Speaker 2: Me levanté de la cama, sudando y temblando, tratando de
- 22:57Speaker 2: encender la luz. Pero antes de que mis dedos tocaran
- 23:01Speaker 2: el interruptor, la sombra apareció. Era una figura alta, oscura,
- 23:06Speaker 2: con un velo negro que cubría su rostro, pero podía
- 23:09Speaker 2: sentir sus ojos sobre mí, penetrando mi alma. No podía moverme.
- 23:15Speaker 2: El miedo me tenía paralizado. La sombra se acercó lentamente,
- 23:19Speaker 2: cada paso resonando en el silencio de la habitación, hasta
- 23:23Speaker 2: que estuvo a sólo unos centímetros de mí. Pude sentir
- 23:26Speaker 2: el frío emanando de su presencia, un frío que se
- 23:29Speaker 2: apoderó de mis huesos. No sé cómo, pero logré gritar.
- 23:34Speaker 2: En ese momento, la sombra se desvaneció, como si nunca
- 23:38Speaker 2: hubiera estado allí. Sin embargo, el terror no se fue.
- 23:43Speaker 2: Sabía que la presencia no había desaparecido del todo, solo
- 23:46Speaker 2: se estaba escondiendo, esperando el momento adecuado. Desde entonces, he
- 23:51Speaker 2: sido seguido por esa sombra. A veces, la veo de
- 23:55Speaker 2: reojo en los rincones oscuros, y siempre la siento en
- 23:58Speaker 2: las noches de luna llena. El susurro de mi nombre
- 24:02Speaker 2: no ha cesado, y con cada luna llena, se vuelve
- 24:05Speaker 2: más fuerte, más insistente. Es como si estuviera esperando el
- 24:09Speaker 2: momento perfecto para llevarme. Sé que el final está cerca.
- 24:14Speaker 2: Siento que cada día me consume un poco más, como
- 24:17Speaker 2: si la sombra estuviera absorbiendo mi vida lentamente. He dejado
- 24:21Speaker 2: de hablar de esto con la gente del pueblo, no
- 24:24Speaker 2: me creen. Mis padres piensan que he enloquecido. Pero yo
- 24:29Speaker 2: sé la verdad. No sé cuánto tiempo me queda. A veces,
- 24:34Speaker 2: cuando la luna llena ilumina el cielo, siento que la
- 24:36Speaker 2: sombra está más cerca que nunca y temo que, cuando
- 24:39Speaker 2: finalmente me alcance, no quedará nada de mí. El susurro
- 24:44Speaker 2: se ha vuelto constante. Ya no solo lo escucho de noche,
- 24:48Speaker 2: sino también durante el día. Incluso ahora, mientras escribo esto,
- 24:53Speaker 2: puedo oír la voz llamándome. Ignacio. EL TRATO DEL NARCO
- 25:06Speaker 2: Luis Cárdenas era un hombre que había construido su vida
- 25:09Speaker 2: a partir de sombras y violencia. Desde su adolescencia, el
- 25:14Speaker 2: mundo del narcotráfico lo había atrapado con sus promesas de
- 25:17Speaker 2: poder y riqueza, y para cuando alcanzó los 30 años, era
- 25:20Speaker 2: uno de los hombres más buscados en todo el país.
- 25:24Speaker 2: Su nombre estaba asociado con algunos de los crímenes más
- 25:27Speaker 2: brutales que la policía había visto, y su cartel, conocido
- 25:31Speaker 2: por su ferocidad, controlaba una vasta red de distribución de drogas.
- 25:36Speaker 2: Luis era temido, respetado, y sobre todo, mortalmente peligroso. Pero
- 25:42Speaker 2: con cada acción, cada golpe que daba, la soga del
- 25:45Speaker 2: destino se apretaba más alrededor de su cuello. Esa noche,
- 25:49Speaker 2: el destino finalmente lo alcanzó. El operativo policial fue rápido
- 25:54Speaker 2: y letal. Una delación interna, un traidor entre sus filas,
- 25:59Speaker 2: había llevado a las autoridades directamente a su escondite, una
- 26:02Speaker 2: casa en las afueras de la ciudad que él consideraba
- 26:05Speaker 2: su último refugio. Los federales lo rodearon en cuestión de minutos,
- 26:09Speaker 2: sellando todas las salidas, sin darle oportunidad alguna de escapar.
- 26:15Speaker 2: Los reflectores de las patrullas bañaban la casa en una
- 26:17Speaker 2: luz blanca y cegadora, mientras los agentes, con sus armas desenfundadas,
- 26:22Speaker 2: Le gritaban que se rindiera. Luis se encontraba atrapado. No
- 26:27Speaker 2: había ventanas por las que saltar, ni túneles subterráneos que
- 26:30Speaker 2: lo llevaran a la libertad. Cada puerta y cada ventana
- 26:34Speaker 2: de la casa estaban cubiertas por los rifles de los policías,
- 26:38Speaker 2: listos para disparar al menor movimiento sospechoso. Se asomó por
- 26:42Speaker 2: la ventana del segundo piso, solo para ver un mar
- 26:45Speaker 2: de uniformes oscuros, como hormigas rodeando a su presa. Sabía
- 26:50Speaker 2: que si se rendía, su vida terminaría en una celda,
- 26:53Speaker 2: si tenía suerte, o más probablemente, en una tumba anónima.
- 26:58Speaker 2: Los enemigos que había hecho dentro y fuera de la
- 27:00Speaker 2: ley se asegurarían de que no viviera para ver otro amanecer.
- 27:04Speaker 2: Con la desesperación en su rostro y el miedo helándole
- 27:07Speaker 2: la sangre, Luis se refugió en la sala de la casa,
- 27:09Speaker 2: donde tenía un pequeño altar dedicado a la Santa Muerte.
- 27:14Speaker 2: No era un hombre religioso, ni mucho menos, pero en
- 27:17Speaker 2: su mundo, la fe en la santa muerte era casi
- 27:19Speaker 2: un seguro de vida. Ella era la protectora de aquellos
- 27:23Speaker 2: que caminaban por el borde del abismo, la que no juzgaba,
- 27:27Speaker 2: sino que otorgaba favores a cambio de ofrendas. Se arrodilló
- 27:31Speaker 2: frente al altar, respirando con dificultad, y prendió una vela
- 27:34Speaker 2: que había dejado ahí desde su última súplica. Sabía que
- 27:38Speaker 2: la santa muerte no era indulgente, que concedía lo que
- 27:41Speaker 2: se le pedía, pero siempre con un precio. Y aún así,
- 27:46Speaker 2: no tenía otra opción. Con las manos temblorosas, Luis comenzó
- 27:50Speaker 2: a rezar, suplicando un milagro, pidiéndole que lo ayudara a
- 27:54Speaker 2: escapar de la muerte segura que lo esperaba fuera de
- 27:56Speaker 2: esas paredes. Sus palabras salían entrecortadas, llenas de desesperación y arrepentimiento,
- 28:03Speaker 2: sabiendo que estaba poniendo su vida en manos de una
- 28:06Speaker 2: entidad cuyo poder y misterio iba mucho más allá de
- 28:09Speaker 2: su comprensión. El silencio que siguió fue sofocante. El ruido
- 28:14Speaker 2: de los helicópteros y las órdenes gritadas afuera se convirtieron
- 28:17Speaker 2: en un eco lejano, como si el tiempo se hubiera detenido.
- 28:22Speaker 2: Luis permaneció arrodillado, con la cabeza baja, esperando, sin saber
- 28:26Speaker 2: qué más hacer. Y entonces, lo sintió. Una brisa fría
- 28:31Speaker 2: recorrió la sala, apagando la vela que había encendido. Alzó
- 28:36Speaker 2: la vista, pero la habitación estaba vacía, solo iluminada por
- 28:39Speaker 2: el débil resplandor de las luces que entraban por la ventana.
- 28:44Speaker 2: Por un momento, pensó que su súplica no había sido escuchada.
- 28:48Speaker 2: Pero cuando se levantó y caminó hacia la puerta de
- 28:51Speaker 2: la sala, algo cambió. El caos afuera continuaba, pero era
- 28:55Speaker 2: como si estuviera aislado de él, como si una barrera
- 28:58Speaker 2: invisible lo protegiera de la mirada de la policía. Luis
- 29:02Speaker 2: respiró hondo y, con una valentía nacida del miedo, decidió
- 29:06Speaker 2: bajar las escaleras hacia la puerta principal. Se movía despacio,
- 29:11Speaker 2: esperando que en cualquier momento una bala atravesara el aire,
- 29:14Speaker 2: pero no ocurrió nada. La puerta, que debería haber estado
- 29:18Speaker 2: bloqueada por la policía, se abrió sin resistencia. Luis salió
- 29:23Speaker 2: de la casa, caminando entre las sombras, sin ser visto.
- 29:27Speaker 2: La escena era surrealista, los policías seguían rodeando el lugar,
- 29:31Speaker 2: gritando órdenes, sin notar su presencia. Podía sentir sus corazones acelerados,
- 29:37Speaker 2: el sudor en sus frentes, pero sus ojos pasaban sobre
- 29:40Speaker 2: él como si no existiera. La Santa Muerte le había
- 29:44Speaker 2: concedido lo que pedía. Con una mezcla de incredulidad y alivio,
- 29:48Speaker 2: cruzó el perímetro y antes de que nadie pudiera darse cuenta,
- 29:52Speaker 2: se perdió en la oscuridad de la noche. Durante las
- 29:56Speaker 2: semanas siguientes, Luis se mantuvo oculto en un pequeño pueblo
- 29:59Speaker 2: lejos de la ciudad, en un lugar donde la presencia
- 30:02Speaker 2: del cartel no era conocida. El milagro de su escape
- 30:06Speaker 2: le había dado una nueva oportunidad, una segunda vida. Agradecido,
- 30:11Speaker 2: decidió mantener un perfil bajo, alejarse del narcotráfico y vivir
- 30:15Speaker 2: con la fortuna que había acumulado durante años. El miedo
- 30:19Speaker 2: a ser descubierto aún estaba presente, pero confiaba en que
- 30:22Speaker 2: la Santa Muerte lo protegería mientras cumpliera con sus ofrendas.
- 30:27Speaker 2: Sin embargo, la tranquilidad no duró mucho. Una noche, mientras
- 30:32Speaker 2: dormía en la pequeña cabaña que había alquilado en las montañas,
- 30:35Speaker 2: comenzó a sentir un frío inusual que lo despertó. Abrió
- 30:39Speaker 2: los ojos en la oscuridad, y en un primer momento,
- 30:42Speaker 2: pensó que sólo era el viento que soplaba a través
- 30:44Speaker 2: de las grietas de la cabaña. Pero algo estaba mal.
- 30:49Speaker 2: El aire se sentía denso, pesado, como si la misma
- 30:52Speaker 2: atmósfera estuviera cargada de una energía opresiva. Luis se levantó
- 30:57Speaker 2: y encendió una lámpara. El débil resplandor de la luz
- 31:01Speaker 2: no hizo mucho por calmar su creciente sensación de inquietud.
- 31:05Speaker 2: Se dio cuenta de que la temperatura dentro de la
- 31:08Speaker 2: cabaña había caído drásticamente, como si estuviera en medio de
- 31:11Speaker 2: un invierno a pesar de que era verano. Caminó hacia
- 31:15Speaker 2: la ventana y la cerró, pero el frío persistía. Fue
- 31:19Speaker 2: entonces cuando escuchó el primer sonido, un suave susurro que
- 31:22Speaker 2: parecía provenir de las paredes mismas. Se quedó quieto, conteniendo
- 31:27Speaker 2: la respiración, escuchando atentamente. Los susurros se hicieron más claros,
- 31:33Speaker 2: como si una multitud de voces estuviera hablando en un
- 31:35Speaker 2: lenguaje que no podía entender. Eran voces llenas de desesperación,
- 31:40Speaker 2: llenas de angustia. Luis sintió un escalofrío recorrer su columna,
- 31:45Speaker 2: el miedo que había estado enterrado profundamente en su mente
- 31:48Speaker 2: comenzó a resurgir con fuerza. Intentó ignorarlo, convencido de que
- 31:53Speaker 2: sólo estaba cansado, de que todo era fruto de su imaginación.
- 31:58Speaker 2: Pero los susurros no cesaron. De hecho, se volvieron más fuertes,
- 32:03Speaker 2: más insistentes. No provenían sólo de las paredes, sino de
- 32:07Speaker 2: todas partes, rodeándolo, acorralándolo. Se giró rápidamente, esperando encontrar a
- 32:14Speaker 2: alguien en la habitación, pero estaba solo. El pánico empezó
- 32:18Speaker 2: a apoderarse de él, su respiración se volvió errática y
- 32:21Speaker 2: su corazón martilleaba en su pecho. Corrió hacia el altar
- 32:25Speaker 2: improvisado que había construido en una esquina de la cabaña,
- 32:28Speaker 2: donde había colocado una figura de la Santa Muerte similar
- 32:32Speaker 2: a la que tenía en la casa que había abandonado.
- 32:35Speaker 2: Se arrodilló frente a ella, murmurando oraciones, pidiendo protección, pidiendo
- 32:40Speaker 2: que lo librara de lo que fuera que estaba ocurriendo.
- 32:43Speaker 2: Pero la sensación de opresión no disminuyó. Los susurros, que
- 32:48Speaker 2: ahora se habían convertido en gritos, llenaban la cabaña, resonando
- 32:51Speaker 2: en su cabeza como un eco interminable. Fue entonces cuando
- 32:56Speaker 2: comprendió el error que había cometido. Había pedido un milagro,
- 33:00Speaker 2: había pedido escapar de la muerte, pero no había considerado
- 33:03Speaker 2: el precio. La Santa Muerte no había olvidado su pacto
- 33:07Speaker 2: y ahora venía a cobrar lo que era suyo. Luis
- 33:11Speaker 2: sintió como el aire en la habitación se hacía más pesado,
- 33:14Speaker 2: como si una presencia invisible se acercara a él, como
- 33:17Speaker 2: si algo se deslizara en las sombras, acechándolo. La lámpara
- 33:22Speaker 2: comenzó a parpadear, y las sombras en la habitación parecían
- 33:25Speaker 2: moverse por su cuenta, alargándose, retorciéndose, acercándose a él. Luis
- 33:31Speaker 2: sintió que su mente estaba al borde del colapso, pero
- 33:34Speaker 2: no podía moverse, no podía hacer nada más que observar
- 33:37Speaker 2: con horror lo que estaba ocurriendo. Las sombras se juntaron
- 33:41Speaker 2: en un rincón de la habitación, formando una figura alta, encorvada,
- 33:45Speaker 2: que avanzaba hacia él con lentitud, pero con una determinación inexorable.
- 33:51Speaker 2: Luis intentó retroceder, pero sus piernas no le respondían. Estaba paralizado,
- 33:57Speaker 2: congelado por un terror que nunca había conocido, un terror
- 34:00Speaker 2: que iba más allá de la muerte misma. La figura
- 34:03Speaker 2: se detuvo frente a él, y aunque su rostro estaba
- 34:06Speaker 2: cubierto por la oscuridad, Luis supo que era la Santa Muerte,
- 34:10Speaker 2: que había venido a reclamar lo que le pertenecía. Sin
- 34:14Speaker 2: pronunciar palabra, la figura alzó su mano, y en ese momento,
- 34:18Speaker 2: Luis sintió un dolor indescriptible en el pecho, como si
- 34:21Speaker 2: su corazón estuviera siendo arrancado de su cuerpo. Cayó al suelo,
- 34:26Speaker 2: gimiendo de agonía, sintiendo como la vida se le escapaba,
- 34:29Speaker 2: como la muerte, esa misma muerte de la que había huido,
- 34:33Speaker 2: lo atrapaba finalmente. No había escapatoria, no había redención. Había
- 34:39Speaker 2: firmado su sentencia en el momento en que pidió ese milagro,
- 34:42Speaker 2: y ahora estaba pagando el precio. La figura se desvaneció
- 34:46Speaker 2: en las sombras, y el frío en la cabaña desapareció
- 34:49Speaker 2: tan repentinamente como había llegado. Luis yacía en el suelo,
- 34:53Speaker 2: con la mirada fija en el techo, su cuerpo inmóvil,
- 34:57Speaker 2: su vida apagada. Nadie lo encontraría hasta días después, cuando
- 35:01Speaker 2: los vecinos, preocupados por no verlo en varios días, avisaron
- 35:05Speaker 2: a la policía. El informe médico concluyó que había muerto
- 35:09Speaker 2: de un infarto masivo pero los oficiales que llegaron a
- 35:12Speaker 2: la escena comentaron entre ellos sobre la expresión de terror
- 35:15Speaker 2: absoluto que había quedado grabada en su rostro como si
- 35:18Speaker 2: hubiera visto algo más allá de la comprensión humana en
- 35:21Speaker 2: sus últimos momentos. La cabaña fue sellada y olvidada un
- 35:26Speaker 2: recordatorio mudo del precio que se paga cuando se desafían
- 35:29Speaker 2: las fuerzas que controlan la vida y la muerte. El
- 35:39Speaker 2: milagro de Ernesto Márquez. Ernesto Márquez siempre había sido un
- 35:44Speaker 2: hombre fuerte. A sus 58 años, tenía un cuerpo robusto y
- 35:49Speaker 2: una mente afilada, fruto de años de trabajo duro y disciplina.
- 35:53Speaker 2: Había pasado la mayor parte de su vida como obrero
- 35:56Speaker 2: en una fábrica de cemento, levantándose antes del amanecer y
- 36:00Speaker 2: regresando a casa al anochecer, sin quejarse nunca. Era un
- 36:04Speaker 2: hombre de pocas palabras, reservado, y con un sentido de
- 36:08Speaker 2: responsabilidad inquebrantable hacia su familia. Vivía en un pequeño pueblo
- 36:13Speaker 2: a las afueras de la ciudad de Querétaro, un lugar
- 36:15Speaker 2: tranquilo donde todos se conocían. La casa que compartía con
- 36:19Speaker 2: su esposa, Rosa, era modesta pero bien cuidada, con un
- 36:23Speaker 2: jardín que ella atendía con devoción. Su vida, aunque sencilla,
- 36:27Speaker 2: era estable y sin grandes sobresaltos, hasta que una mañana,
- 36:31Speaker 2: todo cambió. Ernesto llevaba semanas sintiéndose cansado, más de lo
- 36:36Speaker 2: habitual Al principio, lo atribuyó a la edad, a los
- 36:40Speaker 2: años de trabajo pesado que habían comenzado a pasar factura
- 36:43Speaker 2: en su cuerpo Pero el cansancio no era lo único
- 36:48Speaker 2: Comenzó a perder peso rápidamente, a sentir un dolor persistente
- 36:52Speaker 2: en el estómago y a tener fiebre sin causa aparente Rosa, preocupada,
- 36:57Speaker 2: lo convenció de ir al médico, algo a lo que
- 37:00Speaker 2: él se resistió durante un tiempo Después de varias pruebas
- 37:04Speaker 2: y análisis, la verdad salió a la luz. Ernesto tenía
- 37:08Speaker 2: cáncer de estómago en estado avanzado, un tumor maligno que
- 37:12Speaker 2: se había extendido a otros órganos. Los médicos fueron claros,
- 37:16Speaker 2: no había mucho que se pudiera hacer. La quimioterapia podría
- 37:20Speaker 2: ofrecerle unos meses más, pero la enfermedad era implacable. Ernesto
- 37:25Speaker 2: estaba desahuciado. La noticia golpeó a la familia Márquez con
- 37:30Speaker 2: una fuerza devastadora. Rosa intentó mantenerse fuerte por su esposo,
- 37:35Speaker 2: pero no pudo evitar derrumbarse en más de una ocasión.
- 37:39Speaker 2: Sus hijos, aunque ya adultos, se quedaron sin palabras ante
- 37:42Speaker 2: la idea de perder a su padre. Pero el que
- 37:45Speaker 2: más lo sintió fue el propio Ernesto. Por primera vez
- 37:49Speaker 2: en su vida, se sintió completamente impotente. No había nada
- 37:53Speaker 2: que pudiera hacer para luchar contra la enfermedad que lo
- 37:56Speaker 2: estaba consumiendo desde dentro. En los días que siguieron al diagnóstico,
- 38:01Speaker 2: Ernesto se sumió en una profunda desesperación. Pasaba las horas
- 38:05Speaker 2: en su cama, mirando al techo, preguntándose cómo su vida
- 38:09Speaker 2: había tomado ese giro tan trágico. Las noches eran las peores,
- 38:14Speaker 2: cuando el dolor se intensificaba y el insomnio se apoderaba
- 38:17Speaker 2: de él. Fue en una de esas noches, cuando la
- 38:20Speaker 2: casa estaba en silencio y la oscuridad parecía envolverlo por completo,
- 38:24Speaker 2: que Ernesto recordó algo que había escuchado hace muchos años,
- 38:28Speaker 2: una historia que le contaron en la fábrica, sobre la
- 38:31Speaker 2: Santa Muerte. La Santa Muerte no era una figura que
- 38:35Speaker 2: Ernesto hubiera venerado en el pasado. Era católico, como la
- 38:39Speaker 2: mayoría de la gente en su pueblo, y había asistido
- 38:42Speaker 2: a misa todos los domingos desde que tenía memoria. Pero
- 38:45Speaker 2: había algo en esa figura esquelética, con su túnica y
- 38:48Speaker 2: su guadaña, que siempre lo había fascinado de manera extraña.
- 38:53Speaker 2: Recordaba a un viejo compañero de trabajo, un hombre que
- 38:56Speaker 2: decía haber sido salvado por la santa muerte cuando estuvo
- 38:59Speaker 2: a punto de morir en un accidente. Aunque Ernesto nunca
- 39:03Speaker 2: le había dado mucha credibilidad a esas historias, ahora, enfrentado
- 39:07Speaker 2: a su propia muerte, estaba dispuesto a intentar cualquier cosa.
- 39:12Speaker 2: Esa misma noche, cuando el dolor se volvió insoportable y
- 39:15Speaker 2: la desesperación lo ahogaba, Ernesto decidió hacer algo que nunca
- 39:19Speaker 2: había hecho antes. Se levantó de la cama con esfuerzo,
- 39:23Speaker 2: cada movimiento le causaba un dolor agudo en el estómago,
- 39:26Speaker 2: pero lo ignoró. Se dirigió al pequeño altar que Rosa
- 39:30Speaker 2: había montado en la sala, donde había imágenes de santos
- 39:33Speaker 2: y velas encendidas, y junto a ellas, colocó una figura
- 39:37Speaker 2: de la Santa Muerte que había comprado en una feria
- 39:39Speaker 2: muchos años atrás. No sabía cómo rezarle, no sabía si
- 39:44Speaker 2: lo que estaba haciendo era correcto, pero en ese momento,
- 39:47Speaker 2: nada de eso importaba. Con la voz rota por el sufrimiento,
- 39:51Speaker 2: Ernesto comenzó a suplicar. Le pidió a la Santa Muerte
- 39:55Speaker 2: un milagro, le pidió que lo sanara, que le diera
- 39:58Speaker 2: más tiempo para estar con su familia. Sabía que estaba
- 40:02Speaker 2: pidiendo lo imposible, pero en ese momento, era lo único
- 40:05Speaker 2: que podía hacer. Después de lo que le pareció una eternidad,
- 40:09Speaker 2: el agotamiento lo venció, y se desplomó en el suelo,
- 40:13Speaker 2: quedándose dormido junto al altar. A la mañana siguiente, Ernesto
- 40:18Speaker 2: se despertó sintiéndose diferente. El dolor que lo había atormentado
- 40:23Speaker 2: durante semanas había desaparecido por completo. Se levantó con cuidado,
- 40:28Speaker 2: esperando que el dolor volviera en cualquier momento, pero no
- 40:31Speaker 2: fue así. Se sintió más fuerte, más despierto, como si
- 40:36Speaker 2: una energía renovada lo hubiera invadido durante la noche. Rosa,
- 40:40Speaker 2: al verlo de pie, no pudo ocultar su sorpresa. Ernesto
- 40:45Speaker 2: le dijo que se sentía mejor, pero no mencionó nada
- 40:47Speaker 2: sobre su plegaria a la Santa Muerte. No quería asustarla,
- 40:52Speaker 2: ni quería que pensara que había perdido la razón. Días después,
- 40:56Speaker 2: Ernesto volvió al hospital para un chequeo. Los médicos, que
- 41:01Speaker 2: esperaban encontrar un avance rápido de la enfermedad, quedaron perplejos
- 41:05Speaker 2: cuando los resultados de las pruebas llegaron. No había rastro
- 41:09Speaker 2: del tumor. El cáncer que había estado devorando el cuerpo
- 41:13Speaker 2: de Ernesto había desaparecido, como si nunca hubiera estado allí.
- 41:17Speaker 2: Los médicos no podían explicarlo, y lo que debía ser
- 41:21Speaker 2: una visita de seguimiento rutinaria se convirtió en una serie
- 41:24Speaker 2: de pruebas exhaustivas para entender lo que había ocurrido. Pero
- 41:28Speaker 2: los resultados siempre eran los mismos, Ernesto estaba completamente sano.
- 41:33Speaker 2: La noticia se extendió rápidamente por el pueblo. Lo que
- 41:37Speaker 2: había sucedido era un milagro, no había otra forma de explicarlo.
- 41:42Speaker 2: Ernesto fue recibido como un hombre renacido, y la gente
- 41:45Speaker 2: comenzó a hablar de la intervención divina. Algunos decían que
- 41:49Speaker 2: la Virgen lo había sanado, otros mencionaban a los santos.
- 41:54Speaker 2: Pero Ernesto sabía la verdad, y aunque no se atrevía
- 41:57Speaker 2: a contarlo a nadie, sentía una mezcla de gratitud y miedo.
- 42:01Speaker 2: Sabía que la Santa Muerte había escuchado su súplica, pero
- 42:04Speaker 2: también sabía que nada en esta vida es gratis. Con
- 42:08Speaker 2: el paso de los días, Ernesto comenzó a notar cosas extrañas.
- 42:13Speaker 2: Todo empezó con pequeños detalles, sombras que parecían moverse en
- 42:17Speaker 2: los rincones de la casa, un susurro que oía en
- 42:19Speaker 2: la noche cuando todo estaba en silencio, y una sensación
- 42:23Speaker 2: constante de que alguien lo estaba observando. Al principio, pensó
- 42:27Speaker 2: que era su mente jugándole una mala pasada, que el
- 42:30Speaker 2: miedo a la muerte aún no tenía en su poder.
- 42:33Speaker 2: Pero las cosas no mejoraron. Las sombras se hicieron más pronunciadas,
- 42:38Speaker 2: y los susurros, que al principio eran apenas audibles, se
- 42:42Speaker 2: volvieron más claros. Ernesto no podía entender lo que decían,
- 42:46Speaker 2: pero el tono era frío, vacío, como el viento que
- 42:49Speaker 2: sopla a través de un cementerio en invierno. Rosa no
- 42:53Speaker 2: parecía notar nada extraño, lo que hizo que Ernesto comenzara
- 42:57Speaker 2: a cuestionar su cordura. Pero lo que más lo inquietaba
- 43:00Speaker 2: era que, cada vez que miraba la figura de la
- 43:03Speaker 2: Santa Muerte en el altar, sentía un escalofrío recorrer su espalda.
- 43:08Speaker 2: La figura, que antes le parecía inofensiva, ahora parecía tener
- 43:12Speaker 2: una presencia propia, como si estuviera viva, esperando. Una noche,
- 43:17Speaker 2: mientras estaba en la cama, Ernesto sintió una presión en
- 43:20Speaker 2: el pecho, como si algo invisible estuviera sentado sobre él.
- 43:25Speaker 2: Abrió los ojos y vio la figura de la Santa
- 43:27Speaker 2: Muerte de pie al pie de la cama, su túnica
- 43:29Speaker 2: ondeando suavemente a pesar de que no había viento. No
- 43:33Speaker 2: era una visión borrosa, ni un producto de su imaginación.
- 43:38Speaker 2: Era tan real como la cama en la que estaba acostado.
- 43:41Speaker 2: Ernesto intentó moverse, pero su cuerpo no respondía. Estaba paralizado,
- 43:47Speaker 2: incapaz de gritar o de apartar la mirada. La Santa
- 43:50Speaker 2: Muerte se inclinó hacia él y Ernesto sintió un frío
- 43:54Speaker 2: glacial que lo envolvía, como si todo el calor hubiera
- 43:57Speaker 2: sido arrancado de su cuerpo. En ese momento, entendió lo
- 44:01Speaker 2: que estaba ocurriendo. Había pedido un milagro, había rogado por
- 44:06Speaker 2: más tiempo y la Santa Muerte se lo había concedido.
- 44:10Speaker 2: Pero ahora, ella estaba allí para cobrar el precio. Nada
- 44:14Speaker 2: es gratis en esta vida, y mucho menos un segundo
- 44:16Speaker 2: aliento cuando la muerte ya había tocado a tu puerta.
- 44:20Speaker 2: La figura de la Santa Muerte no dijo nada, pero
- 44:23Speaker 2: sus ojos vacíos, oscuros como el abismo, le transmitieron un
- 44:27Speaker 2: mensaje claro, su tiempo estaba contado, y cuando llegara el momento,
- 44:31Speaker 2: ella estaría allí para llevárselo. La figura se desvaneció tan
- 44:36Speaker 2: rápidamente como había aparecido, y Ernesto recuperó el movimiento en
- 44:39Speaker 2: su cuerpo. Se levantó de la cama, empapado en sudor frío,
- 44:44Speaker 2: y se dirigió al altar donde estaba la figura de
- 44:47Speaker 2: la Santa Muerte. La miró fijamente, su mente nublada por
- 44:51Speaker 2: el miedo y la desesperación. Sabía que no podía deshacerse
- 44:55Speaker 2: de ella, sabía que no podía huir. La había invocado,
- 44:59Speaker 2: y ahora debía vivir con las consecuencias. Los días siguientes
- 45:04Speaker 2: fueron una tortura para Ernesto. Aunque seguía sano la sensación
- 45:08Speaker 2: de que algo oscuro se cernía sobre él no lo abandonaba.
- 45:12Speaker 2: Las sombras y los susurros lo seguían a todas partes
- 45:15Speaker 2: incluso cuando salía de la casa. Se convirtió en un
- 45:19Speaker 2: hombre paranoico temeroso de su propia sombra sabiendo que la
- 45:23Speaker 2: muerte estaba siempre cerca esperando el momento para reclamar lo
- 45:27Speaker 2: que era suyo. Cada vez que cerraba los ojos, veía
- 45:31Speaker 2: la figura de la Santa Muerte, y cada vez que respiraba,
- 45:34Speaker 2: sentía como si el aire que entraba en sus pulmones
- 45:37Speaker 2: le fuera prestado. La gente en el pueblo seguía hablando
- 45:40Speaker 2: del milagro de Ernesto Márquez, del hombre que venció al
- 45:43Speaker 2: cáncer gracias a la intervención divina. Pero Ernesto sabía la verdad.
- 45:49Speaker 2: Sabía que no había vencido nada, que simplemente estaba viviendo
- 45:53Speaker 2: en un tiempo prestado, y que ese tiempo se estaba agotando.
- 45:57Speaker 2: Una noche, mientras estaba sentado en la sala mirando fijamente
- 46:01Speaker 2: la figura de la santa muerte en el altar ernesto
- 46:04Speaker 2: sintió una punzada en el pecho fue un dolor agudo
- 46:08Speaker 2: repentino que lo hizo caer al suelo se llevó la
- 46:12Speaker 2: mano al pecho tratando de respirar pero el aire no
- 46:15Speaker 2: entraba se dio cuenta de que su tiempo había llegado
- 46:19Speaker 2: que la santa muerte finalmente había venido a cobrar su
- 46:22Speaker 2: deuda Con su última gota de fuerza, miró hacia el
- 46:26Speaker 2: altar y vio a la figura de la Santa Muerte
- 46:28Speaker 2: mirándolo con esos ojos vacíos, su guadaña brillando a la
- 46:31Speaker 2: luz tenue de la vela. Y entonces, todo se oscureció.
- 46:36Speaker 2: Cuando Rosa encontró a Ernesto, ya era demasiado tarde. Su
- 46:41Speaker 2: corazón había dejado de latir, pero su rostro mostraba una
- 46:44Speaker 2: expresión de resignación, como si hubiera aceptado su destino. Nadie
- 46:49Speaker 2: podía explicar lo que había sucedido. Los médicos que lo
- 46:53Speaker 2: examinaron dijeron que no había rastro de la enfermedad que
- 46:56Speaker 2: una vez lo había condenado. Había muerto, aparentemente, sin ninguna
- 47:01Speaker 2: razón aparente. El pueblo entero lamentó su muerte, recordando el
- 47:06Speaker 2: milagro que lo había salvado temporalmente. Pero sólo Ernesto sabía
- 47:10Speaker 2: que ese milagro tenía un precio, un precio que finalmente
- 47:14Speaker 2: había tenido que pagar. El precio del amor. Lorena no
- 47:26Speaker 2: había visto venir el final de su matrimonio. Después de
- 47:30Speaker 2: casi 10 años juntos, Manuel había decidido dejarla sin previo aviso.
- 47:35Speaker 2: Era una tarde de domingo, lluviosa y gris, cuando él
- 47:38Speaker 2: le anunció que se marchaba. No hubo una discusión acalorada,
- 47:42Speaker 2: ni gritos, ni reproches. Manuel simplemente hizo su maleta y
- 47:47Speaker 2: salió por la puerta, dejándola sola en la casa que
- 47:50Speaker 2: habían compartido desde el día de su boda. La despedida
- 47:54Speaker 2: fue tan fría y abrupta que Lorena no pudo procesarla.
- 47:58Speaker 2: Se quedó allí, paralizada, mirando la puerta cerrada, esperando que
- 48:02Speaker 2: él regresara. Pero Manuel no regresó. Los días pasaron, convirtiéndose
- 48:08Speaker 2: en semanas, y la casa, que alguna vez había sido
- 48:11Speaker 2: un hogar, se sintió vacía y opresiva. Lorena no podía
- 48:16Speaker 2: entender que había salido mal. No había habido señales, ningún
- 48:20Speaker 2: indicio de que Manuel estuviera infeliz. Habían tenido altibajos, como
- 48:25Speaker 2: cualquier pareja, pero nada que ella hubiera considerado insuperable. La
- 48:30Speaker 2: soledad comenzó a pesarle y la tristeza se transformó en desesperación.
- 48:35Speaker 2: Necesitaba a Manuel de vuelta, a cualquier costo. Los amigos
- 48:40Speaker 2: de Lorena intentaron ayudarla. Le decían que debía seguir adelante,
- 48:44Speaker 2: que era joven y que aún tenía mucho por vivir.
- 48:48Speaker 2: Pero esas palabras no le servían de consuelo. Se sentía
- 48:52Speaker 2: atrapada en un ciclo de dolor y anhelo, y la
- 48:54Speaker 2: idea de que Manuel pudiera estar con otra mujer, viviendo
- 48:58Speaker 2: una vida sin ella, la enloquecía. No podía comer, no
- 49:02Speaker 2: podía dormir, y cada día que pasaba sin él se
- 49:05Speaker 2: sentía como una eternidad. Fue entonces cuando una de sus vecinas,
- 49:09Speaker 2: una mujer mayor llamada Carmen, le habló de la Santa Muerte.
- 49:14Speaker 2: Carmen era conocida en el barrio por sus conocimientos de
- 49:17Speaker 2: remedios tradicionales y prácticas espirituales. Lorena siempre la había visto
- 49:22Speaker 2: con un poco de escepticismo, pero en su estado de desesperación,
- 49:26Speaker 2: estaba dispuesta a intentar cualquier cosa. Carmen le explicó que
- 49:31Speaker 2: la Santa Muerte era poderosa, que podía conceder deseos imposibles,
- 49:35Speaker 2: pero que sus favores no venían sin un precio. Lorena,
- 49:39Speaker 2: sin embargo, ya no tenía miedo de pagar ese precio.
- 49:43Speaker 2: Si la Santa Muerte podía devolverle a Manuel, haría cualquier cosa.
- 49:48Speaker 2: carmen la llevó a un pequeño altar que tenía en
- 49:50Speaker 2: su casa lleno de velas flores y figuras esqueléticas vestidas
- 49:54Speaker 2: con túnicas coloridas le explicó que debía hacer una ofrenda
- 49:58Speaker 2: y rezar con devoción pidiendo con el corazón lo que
- 50:01Speaker 2: deseaba lorena con el alma rota se arrodilló frente al
- 50:06Speaker 2: altar y le suplicó a la santa muerte que le
- 50:08Speaker 2: devolviera a su esposo dejó una foto de manuel junto
- 50:12Speaker 2: a una vela roja encendida y repitió su deseo una
- 50:15Speaker 2: y otra vez, hasta que las lágrimas le nublaron la vista.
- 50:19Speaker 2: Carmen le aseguró que debía tener fe y que, si
- 50:22Speaker 2: su deseo era sincero, la santa muerte lo concedería. Lorena
- 50:27Speaker 2: regresó a casa con una extraña mezcla de esperanza y miedo,
- 50:30Speaker 2: sin saber si había hecho lo correcto, pero sintiendo que
- 50:33Speaker 2: ya no tenía nada que perder. Tres días después, Manuel
- 50:37Speaker 2: apareció en la puerta de la casa. Lorena no podía creerlo.
- 50:43Speaker 2: Su corazón dio un vuelco al verlo allí, con la
- 50:45Speaker 2: misma ropa con la que se había ido. No traía
- 50:48Speaker 2: ninguna maleta, no explicó por qué había vuelto, simplemente entró
- 50:52Speaker 2: como si nada hubiera pasado. Lorena lo abrazó con todas
- 50:56Speaker 2: sus fuerzas, sintiendo que por fin su pesadilla había terminado. Manuel,
- 51:02Speaker 2: sin embargo, no correspondió al abrazo con la misma intensidad.
- 51:07Speaker 2: Estaba distante, con una expresión vacía en el rostro, como
- 51:10Speaker 2: si estuviera ausente. Los primeros días fueron extraños. Manuel parecía
- 51:16Speaker 2: haber regresado, pero no era el mismo. Apenas hablaba, pasaba
- 51:21Speaker 2: horas mirando la televisión sin prestar atención a lo que
- 51:24Speaker 2: sucedía en la pantalla y rara vez salía de la casa.
- 51:28Speaker 2: Lorena intentaba iniciar conversaciones, preguntarle cómo se sentía, pero él
- 51:32Speaker 2: solo respondía con monosílabos o con un silencio incómodo. Las
- 51:37Speaker 2: noches eran aún más perturbadoras. Manuel se acostaba junto a ella.
- 51:42Speaker 2: pero su cuerpo se sentía frío, como si no hubiera
- 51:45Speaker 2: calor en él. Lorena se despertaba en medio de la noche,
- 51:49Speaker 2: sintiendo que había una presencia extraña en la habitación, solo
- 51:52Speaker 2: para descubrir que Manuel estaba despierto, mirándola fijamente en la oscuridad.
- 51:58Speaker 2: Con el tiempo, su comportamiento se volvió más errático. Manuel
- 52:03Speaker 2: comenzó a mostrar arranques de ira que nunca antes había tenido.
- 52:07Speaker 2: Cosas triviales lo irritaban, y su paciencia, que antes parecía infinita,
- 52:11Speaker 2: ahora era inexistente. Lorena intentaba complacerlo, hacer que se sintiera cómodo,
- 52:18Speaker 2: pero nada parecía funcionar. Una tarde, cuando le pidió que
- 52:22Speaker 2: le pasara la sal durante la cena, él simplemente arrojó
- 52:25Speaker 2: el plato al suelo, rompiéndolo en mil pedazos. Lorena se
- 52:30Speaker 2: quedó paralizada, incapaz de comprender qué estaba pasando. Poco a poco,
- 52:35Speaker 2: la situación se volvió insostenible. Manuel ya no era el
- 52:39Speaker 2: hombre con el que Lorena se había casado. Parecía una
- 52:42Speaker 2: sombra de sí mismo, alguien que había perdido toda conexión
- 52:46Speaker 2: con la realidad. Empezó a aislarse, pasando horas en el
- 52:50Speaker 2: cuarto oscuro que alguna vez había sido su oficina. Lorena
- 52:54Speaker 2: lo escuchaba murmurar para sí mismo, palabras ininteligibles que la
- 52:58Speaker 2: llenaban de un terror que no podía explicar. Una noche,
- 53:03Speaker 2: lo escuchó reírse en la oscuridad, una risa que no
- 53:05Speaker 2: era la suya, una risa fría y vacía que la
- 53:08Speaker 2: hizo temblar. Intentó hablar con Carmen, pero la mujer parecía distante,
- 53:14Speaker 2: como si supiera algo que no estaba dispuesta a compartir.
- 53:17Speaker 2: Ya lo tienes de vuelta, Lorena, le dijo una tarde,
- 53:21Speaker 2: pero recuerda que la santa muerte no concede deseos sin
- 53:24Speaker 2: un precio. Lorena sintió un nudo en el estómago al
- 53:27Speaker 2: escuchar esas palabras, pero ya era demasiado tarde para arrepentirse.
- 53:33Speaker 2: Las cosas empeoraron rápidamente. Manuel comenzó a salir por las noches,
- 53:37Speaker 2: sin decir a dónde iba. Regresaba en la madrugada, con
- 53:42Speaker 2: los ojos vidriosos y un olor extraño en su ropa,
- 53:45Speaker 2: un olor que Lorena no podía identificar pero que la
- 53:47Speaker 2: llenaba de repulsión. Intentó seguirlo una noche, pero se perdió
- 53:52Speaker 2: en las sombras antes de que pudiera descubrir a dónde iba.
- 53:56Speaker 2: Cuando le preguntó, él la miró con una expresión vacía,
- 53:59Speaker 2: sin reconocerla, como si ella fuera una extraña. Lorena se
- 54:04Speaker 2: dio cuenta de que lo había perdido de nuevo, pero
- 54:06Speaker 2: esta vez de una manera mucho más aterradora. Finalmente, una noche,
- 54:12Speaker 2: Manuel se volvió completamente violento. Se levantó de la cama
- 54:16Speaker 2: en medio de la noche y comenzó a gritarle a
- 54:18Speaker 2: algo que sólo él podía ver. Golpeó las paredes, rompió muebles,
- 54:23Speaker 2: y cuando Lorena intentó calmarlo, él la empujó con tanta
- 54:27Speaker 2: fuerza que cayó al suelo. no había piedad en sus
- 54:30Speaker 2: ojos sólo una furia incontrolable como si una fuerza oscura
- 54:34Speaker 2: se hubiera apoderado de él lorena corrió al baño y
- 54:38Speaker 2: se encerró escuchando los gritos y golpes hasta que todo
- 54:41Speaker 2: quedó en silencio al día siguiente cuando salió del baño
- 54:45Speaker 2: encontró la casa destrozada manuel había desaparecido lorena sintió un
- 54:52Speaker 2: alivio inmediato al no verlo allí pero el terror la
- 54:54Speaker 2: invadió al darse cuenta de que había traído algo malvado
- 54:57Speaker 2: a su vida Pasó horas limpiando los destrozos, tratando de
- 55:02Speaker 2: borrar cualquier rastro de lo que había ocurrido. Pero sabía
- 55:06Speaker 2: que no podía huir de lo que había invocado. Los
- 55:09Speaker 2: días se convirtieron en semanas, y no hubo señales de Manuel.
- 55:13Speaker 2: Lorena intentó reconstruir su vida, pero la paz que había
- 55:17Speaker 2: anhelado nunca llegó. Las noches eran insoportables, llenas de susurros
- 55:22Speaker 2: que parecían provenir de las sombras. Sentía que Manuel estaba cerca, observándola,
- 55:28Speaker 2: esperando el momento para regresar. Su rostro, antes tan familiar
- 55:33Speaker 2: y amado, ahora la perseguía en pesadillas, distorsionado por una
- 55:37Speaker 2: oscuridad que no podía comprender. Finalmente, decidió volver a casa
- 55:42Speaker 2: de Carmen. Sabía que no podía seguir viviendo con ese miedo.
- 55:47Speaker 2: Carmen la recibió con la misma expresión distante, pero esta
- 55:50Speaker 2: vez hubo un destello de compasión en sus ojos. Te
- 55:54Speaker 2: advertí que los favores de la Santa Muerte tienen un precio,
- 55:57Speaker 2: le dijo. Lorena, con lágrimas en los ojos, le suplicó
- 56:01Speaker 2: que la ayudara a deshacerse de lo que había traído
- 56:04Speaker 2: a su vida. Carmen asintió lentamente y la llevó de
- 56:07Speaker 2: nuevo al altar. Esta vez, la ofrenda fue diferente. En
- 56:12Speaker 2: lugar de pedir, Lorena debía ofrecer algo en devolución. Carmen
- 56:17Speaker 2: la guió a través de una ceremonia que Lorena no
- 56:19Speaker 2: comprendió del todo, pero que realizó con devoción, rezando para
- 56:23Speaker 2: que pudiera recuperar su vida, aunque tuviera que perder a
- 56:26Speaker 2: Manuel para siempre. Esa noche, Lorena regresó a su casa
- 56:31Speaker 2: sintiéndose vacía, pero al menos en paz. No había más susurros,
- 56:36Speaker 2: no había más sombras. Sentía que la presencia oscura había
- 56:40Speaker 2: sido expulsada, pero a un costo que aún no entendía
- 56:43Speaker 2: por completo. Pasó los siguientes días tratando de retomar una
- 56:47Speaker 2: rutina normal, aunque el recuerdo de Manuel seguía persiguiéndola. Una
- 56:52Speaker 2: semana después, recibió una llamada de la policía. Habían encontrado
- 56:57Speaker 2: el cuerpo de un hombre en las afueras del pueblo
- 56:59Speaker 2: y querían que Lorena fuera a identificarlo. Con el corazón
- 57:03Speaker 2: en la garganta, se dirigió a la morgue. Cuando levantaron
- 57:07Speaker 2: la sábana blanca, vio el rostro de Manuel, pero algo
- 57:10Speaker 2: estaba terriblemente mal. Su expresión era de puro horror, como
- 57:15Speaker 2: si hubiera visto algo indescriptible en sus últimos momentos. Su
- 57:19Speaker 2: cuerpo estaba intacto, pero sus ojos reflejaban una oscuridad que
- 57:23Speaker 2: Lorena nunca había visto en él. No hizo preguntas. No
- 57:28Speaker 2: quiso saber qué había pasado en las semanas desde que
- 57:30Speaker 2: Manuel desapareció, ni cómo había llegado a ese lugar. Firmó
- 57:35Speaker 2: los papeles necesarios y se fue de allí lo más
- 57:37Speaker 2: rápido que pudo. Esa noche, encendió una vela frente al
- 57:42Speaker 2: altar y rezó en silencio, pidiendo perdón por lo que
- 57:45Speaker 2: había hecho, sabiendo que había invocado algo que nunca debió llamar.
- 57:50Speaker 2: Desde entonces, Lorena vive con la certeza de que hay
- 57:53Speaker 2: fuerzas en este mundo que no deben ser perturbadas y
- 57:56Speaker 2: que el precio por tratar de manipular el destino es
- 57:58Speaker 2: mucho más alto de lo que cualquiera podría imaginar. El
- 58:08Speaker 2: Santuario de las Almas Perdidas Nunca imaginé que mi fe,
- 58:14Speaker 2: que había sido mi guía durante toda mi vida, se
- 58:16Speaker 2: vería tan duramente puesta a prueba como lo fue cuando
- 58:19Speaker 2: me enviaron a ese barrio marginal en las afueras de
- 58:22Speaker 2: la ciudad. Mi nombre es Padre Andrés, y desde que
- 58:25Speaker 2: fui ordenado como sacerdote, he trabajado en algunas de las
- 58:29Speaker 2: comunidades más desfavorecidas de la diócesis. Conocía bien el dolor,
- 58:34Speaker 2: la pobreza y la desesperación, pero siempre había encontrado consuelo
- 58:38Speaker 2: en la idea de que mi labor, por pequeña que fuera,
- 58:41Speaker 2: ayudaba a aquellos que más lo necesitaban. Todo comenzó cuando
- 58:45Speaker 2: el obispo me llamó a su despacho una mañana de otoño.
- 58:49Speaker 2: La ciudad estaba en un estado de constante lucha contra
- 58:52Speaker 2: la violencia y la pobreza, y ese barrio en particular
- 58:55Speaker 2: había sido un foco de problemas durante años. Sin embargo,
- 58:59Speaker 2: no era la violencia la que preocupaba al obispo, sino
- 59:02Speaker 2: algo mucho más siniestro. En las últimas semanas, habían llegado
- 59:07Speaker 2: a la diócesis rumores sobre un pequeño santuario dedicado a
- 59:10Speaker 2: la Santa Muerte, escondido en uno de los callejones del barrio.
- 59:14Speaker 2: Se decía que allí, los devotos estaban recibiendo milagros a
- 59:18Speaker 2: cambio de ofrendas. Algunos decían que eran simples supersticiones, pero
- 59:23Speaker 2: otros aseguraban que los milagros eran reales y que, tras ellos,
- 59:27Speaker 2: había algo oscuro. El obispo, un hombre pragmático y desconfiado
- 59:32Speaker 2: de cualquier forma de idolatría que no estuviera sancionada por
- 59:35Speaker 2: la iglesia, me pidió que investigara el asunto. Mi tarea
- 59:39Speaker 2: era sencilla, averiguar qué estaba ocurriendo en ese santuario y,
- 59:43Speaker 2: si era necesario, disuadir a los feligreses de seguir visitándolo.
- 59:48Speaker 2: Yo acepté la misión sin dudar, creyendo que podría manejar
- 59:52Speaker 2: cualquier situación que se presentara. El barrio era un lugar desolado,
- 59:57Speaker 2: marcado por la miseria y la desesperanza. Las calles estaban
- 1:00:01Speaker 2: llenas de basura, los edificios eran ruinas, y la gente,
- 1:00:04Speaker 2: aunque amable, llevaba en el rostro la marca de la
- 1:00:07Speaker 2: lucha diaria por sobrevivir. Al llegar, me recibió Doña Lupe,
- 1:00:12Speaker 2: una anciana que había vivido en el barrio toda su
- 1:00:15Speaker 2: vida y que me había sido recomendada por el obispo
- 1:00:18Speaker 2: como guía. Me llevó a su casa, un pequeño hogar
- 1:00:21Speaker 2: construido con láminas de metal y madera podrida. Allí, me
- 1:00:25Speaker 2: explicó lo que sabía del santuario. Según Doña Lupe, el
- 1:00:30Speaker 2: santuario había sido establecido hace varios años por un hombre
- 1:00:33Speaker 2: al que llamaban Don Mateo, un antiguo curandero que había
- 1:00:36Speaker 2: llegado al barrio sin que nadie supiera de dónde venía.
- 1:00:40Speaker 2: Se decía que Don Mateo tenía un poder especial, que
- 1:00:43Speaker 2: podía interceder ante la Santa Muerte para conceder deseos y milagros.
- 1:00:48Speaker 2: La gente del barrio, desesperada por escapar de la pobreza
- 1:00:51Speaker 2: y la violencia, comenzó a visitarlo, llevando ofrendas de todo tipo, velas, comida, dinero,
- 1:00:58Speaker 2: e incluso objetos personales. A cambio, Don Mateo les prometía
- 1:01:03Speaker 2: la intervención de la Santa Muerte. Al principio, todo parecía inofensivo,
- 1:01:08Speaker 2: casi como un ritual folclórico. Pero luego comenzaron a ocurrir
- 1:01:13Speaker 2: cosas que nadie podía explicar. Gente que estaba al borde
- 1:01:17Speaker 2: de la muerte debido a enfermedades incurables, de repente, se
- 1:01:20Speaker 2: recuperaba por completo. Mujeres que no podían tener hijos quedaban
- 1:01:25Speaker 2: embarazadas después de una sola visita al santuario. Hombres que
- 1:01:29Speaker 2: habían sido dados por muertos en enfrentamientos con la policía
- 1:01:32Speaker 2: volvían caminando a sus casas sin una sola herida en
- 1:01:35Speaker 2: el cuerpo. Estos milagros se hicieron conocidos en todo el barrio,
- 1:01:39Speaker 2: y pronto, el santuario se llenó de devotos que llegaban
- 1:01:43Speaker 2: de todas partes buscando su propia intervención divina. Mientras Doña
- 1:01:48Speaker 2: Lupe me hablaba, sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo. Sabía
- 1:01:52Speaker 2: que la fe podía mover montañas, pero lo que me
- 1:01:55Speaker 2: estaba describiendo era diferente. Había algo oscuro, algo profundamente perturbador
- 1:02:01Speaker 2: en la manera en que la Santa Muerte estaba siendo venerada.
- 1:02:05Speaker 2: Decidí que necesitaba ver el santuario por mí mismo y
- 1:02:08Speaker 2: Doña Lupe accedió a llevarme. El santuario estaba escondido en
- 1:02:12Speaker 2: un callejón estrecho y oscuro entre dos edificios derruidos. A
- 1:02:17Speaker 2: simple vista parecía un lugar humilde, casi insignificante. Una pequeña
- 1:02:22Speaker 2: estructura de madera, apenas lo suficientemente grande para que una
- 1:02:26Speaker 2: persona entrara con una puerta pintada de negro y velas
- 1:02:29Speaker 2: encendidas en su entrada. pero en cuanto puse un pie
- 1:02:33Speaker 2: dentro del callejón, sentí una presión en el pecho, como
- 1:02:36Speaker 2: si el aire se volviera más denso, más pesado. Doña
- 1:02:40Speaker 2: Lupe me dejó en la entrada, diciendo que no se
- 1:02:43Speaker 2: atrevía a entrar. Me dijo que no había visto a
- 1:02:46Speaker 2: don Mateo en semanas, pero que el santuario seguía atrayendo
- 1:02:49Speaker 2: a gente del barrio. Entré en la pequeña estructura, esperando
- 1:02:54Speaker 2: encontrarme con algo que pudiera racionalizar, algo que pudiera entender
- 1:02:58Speaker 2: y desmantelar con lógica y razón. pero lo que encontré
- 1:03:02Speaker 2: fue mucho más perturbador. El interior del santuario estaba iluminado
- 1:03:06Speaker 2: solo por la luz de las velas, y el aire
- 1:03:09Speaker 2: olía a cera derretida y algo más, algo agrio y
- 1:03:12Speaker 2: metálico que no pude identificar. Frente a mí, en el
- 1:03:16Speaker 2: centro de la habitación, estaba la figura de la Santa Muerte,
- 1:03:20Speaker 2: vestida con una túnica negra, sosteniendo su característica guadaña en
- 1:03:24Speaker 2: una mano y un globo terráqueo en la otra. La
- 1:03:27Speaker 2: figura era imponente, casi intimidante, pero lo que más me
- 1:03:31Speaker 2: sorprendió fue la cantidad de ofrendas que la rodeaban. Había fotografías, muñecos,
- 1:03:37Speaker 2: joyas e incluso billetes cuidadosamente doblados a los pies de
- 1:03:40Speaker 2: la estatua. Me arrodillé frente a la figura, no como
- 1:03:44Speaker 2: un acto de devoción, sino de investigación, intentando discernir qué
- 1:03:48Speaker 2: era lo que hacía que la gente creyera en el
- 1:03:51Speaker 2: poder de ese lugar. Entonces, noté algo que me heló
- 1:03:55Speaker 2: la sangre. las fotografías que estaban dispuestas a los pies
- 1:03:59Speaker 2: de la estatua mostraban a personas que según doña lupe
- 1:04:02Speaker 2: habían recibido milagros pero también había otras más desgastadas que
- 1:04:08Speaker 2: mostraban a personas con rostros que reflejaban miedo y desesperación
- 1:04:12Speaker 2: algunas de esas personas reconocí vagamente habían sido reportadas como
- 1:04:17Speaker 2: desaparecidas en el barrio en los últimos meses Mientras intentaba
- 1:04:22Speaker 2: procesar lo que veía, escuché un susurro, bajo, casi imperceptible,
- 1:04:27Speaker 2: que parecía provenir de la estatua misma. Me quedé quieto,
- 1:04:31Speaker 2: sintiendo que algo no estaba bien. El susurro se hizo
- 1:04:35Speaker 2: más fuerte, una mezcla de palabras que no lograba entender
- 1:04:38Speaker 2: del todo, pero que me llenaron de un miedo irracional.
- 1:04:42Speaker 2: Fue entonces cuando comprendí que el poder de ese lugar
- 1:04:45Speaker 2: no provenía de la fe de sus devotos, sino de
- 1:04:47Speaker 2: algo mucho más oscuro. Salí del santuario, sintiendo que la
- 1:04:52Speaker 2: presión en mi pecho disminuía un poco, pero el miedo persistía.
- 1:04:57Speaker 2: Doña Lupe me estaba esperando, su rostro reflejaba preocupación. Le
- 1:05:01Speaker 2: conté lo que había visto, y ella me miró con
- 1:05:04Speaker 2: una mezcla de tristeza y resignación. Me dijo que había
- 1:05:08Speaker 2: visto a algunos de los devotos caer en desgracia después
- 1:05:11Speaker 2: de recibir sus milagros. Un hombre que había sido curado
- 1:05:15Speaker 2: de una enfermedad terminal fue encontrado muerto semanas después, su
- 1:05:18Speaker 2: cuerpo desfigurado en un accidente inexplicable. Una mujer que había
- 1:05:23Speaker 2: deseado riqueza desapareció sin dejar rastro, y cuando la encontraron
- 1:05:27Speaker 2: días después, su rostro mostraba una expresión de terror absoluto.
- 1:05:32Speaker 2: No podía negar lo que había presenciado. Los milagros eran reales,
- 1:05:36Speaker 2: pero el precio era mucho más alto de lo que
- 1:05:39Speaker 2: cualquiera de los devotos podía imaginar. Algo o alguien estaba
- 1:05:43Speaker 2: cobrando esas ofrendas con la vida y el alma de
- 1:05:45Speaker 2: aquellos que recibían la intervención de la Santa Muerte. Sabía
- 1:05:50Speaker 2: que debía hacer algo para detener lo que estaba ocurriendo,
- 1:05:53Speaker 2: pero la sensación de impotencia me abrumaba.¿ Cómo podía, un
- 1:05:57Speaker 2: simple sacerdote, luchar contra una fuerza tan poderosa, una fuerza
- 1:06:01Speaker 2: que parecía estar más allá del bien y del mal?
- 1:06:05Speaker 2: Esa noche, me quedé en la casa de Doña Lupe,
- 1:06:08Speaker 2: sin poder conciliar el sueño. Las imágenes de las fotografías,
- 1:06:12Speaker 2: las voces susurrantes y la presencia opresiva del santuario no
- 1:06:16Speaker 2: dejaban de rondar mi mente. Al amanecer, tomé una decisión.
- 1:06:21Speaker 2: Volvería al santuario, pero esta vez con la intención de destruirlo.
- 1:06:26Speaker 2: No podía permitir que más personas cayeran en la trampa
- 1:06:29Speaker 2: de esos falsos milagros. Armado con agua bendita y un crucifijo,
- 1:06:34Speaker 2: regresé al santuario. Sabía que no sería fácil, pero mi
- 1:06:38Speaker 2: fe me daba fuerzas. Al llegar, sentí de nuevo esa
- 1:06:42Speaker 2: presión en el aire, como si una presencia invisible intentara detenerme.
- 1:06:47Speaker 2: Pero seguí adelante. Dentro, el santuario estaba como lo había
- 1:06:52Speaker 2: dejado la noche anterior, pero había algo diferente en el ambiente.
- 1:06:56Speaker 2: El aire estaba cargado de electricidad, y la estatua de
- 1:06:59Speaker 2: la Santa Muerte parecía mirarme con una intensidad que no
- 1:07:03Speaker 2: había notado antes. Comencé a rociar el agua bendita alrededor
- 1:07:07Speaker 2: del lugar, rezando en voz alta, pidiendo la intervención de
- 1:07:11Speaker 2: Dios para purificar ese lugar de cualquier maldad. Pero a
- 1:07:14Speaker 2: medida que avanzaba, sentía que mi voz se hacía más débil,
- 1:07:18Speaker 2: que las palabras que pronunciaba eran absorbidas por la oscuridad
- 1:07:21Speaker 2: que llenaba el santuario. De repente, una de las velas
- 1:07:25Speaker 2: cayó al suelo, apagándose de inmediato, y en su lugar,
- 1:07:29Speaker 2: una sombra comenzó a crecer en la pared. El miedo
- 1:07:33Speaker 2: se apoderó de mí, pero no podía retroceder sabía que
- 1:07:37Speaker 2: si no hacía algo esa oscuridad seguiría reclamando vidas me
- 1:07:41Speaker 2: acerqué a la estatua con la intención de derribarla de
- 1:07:45Speaker 2: romperla si era necesario pero antes de que pudiera tocarla
- 1:07:49Speaker 2: la sombra que había crecido en la pared se deslizó
- 1:07:52Speaker 2: hacia el suelo moviéndose como una serpiente y envolvió la
- 1:07:55Speaker 2: figura en ese instante sentí un dolor agudo en el
- 1:07:59Speaker 2: pecho como si algo invisible me estuviera clavando una estaca
- 1:08:03Speaker 2: en el corazón Caí de rodillas, jadeando, sintiendo como la
- 1:08:08Speaker 2: vida se me escapaba. La estatua parecía cobrar vida, su rostro,
- 1:08:13Speaker 2: ante sereno, se torció en una sonrisa cruel. Entendí entonces
- 1:08:17Speaker 2: que el santuario no era sólo un lugar de adoración,
- 1:08:20Speaker 2: sino un portal, una conexión con algo que no pertenecía
- 1:08:24Speaker 2: a este mundo. Y había despertado a la bestia que
- 1:08:27Speaker 2: lo habitaba. Con mi última gota de fuerza, intenté levantarme,
- 1:08:32Speaker 2: pero el dolor era insoportable. Mi visión se nubló, y
- 1:08:36Speaker 2: lo último que vi antes de que todo se oscureciera
- 1:08:38Speaker 2: fue la figura de la Santa Muerte acercándose, extendiendo su
- 1:08:42Speaker 2: guadaña hacia mí. Mi cuerpo se desplomó en el suelo,
- 1:08:45Speaker 2: y sentí como mi alma era arrastrada hacia un abismo
- 1:08:48Speaker 2: de sombras, un lugar donde el tiempo y la luz
- 1:08:51Speaker 2: no existían. Cuando Doña Lupe me encontró al día siguiente,
- 1:08:55Speaker 2: el santuario estaba vacío. La estatua de la Santa Muerte
- 1:08:59Speaker 2: había desaparecido, junto con todas las ofrendas. Mi cuerpo, sin vida,
- 1:09:05Speaker 2: yacía en el suelo, con una expresión de terror grabada
- 1:09:08Speaker 2: en mi rostro. La gente del barrio nunca volvió a
- 1:09:12Speaker 2: hablar del santuario, y poco a poco, la historia se
- 1:09:15Speaker 2: desvaneció en el olvido. Pero yo, atrapado en ese abismo
- 1:09:19Speaker 2: de sombras, nunca dejaré de recordar el precio que pagué
- 1:09:22Speaker 2: por intentar detener lo que no debía ser tocado. El
- 1:09:26Speaker 2: santuario sigue ahí, en algún lugar, esperando a que el
- 1:09:29Speaker 2: próximo devoto caiga en su trampa y la santa muerte
- 1:09:33Speaker 2: siga cobrando los sacrificios que le son ofrecidos en la
- 1:09:36Speaker 2: eterna oscuridad. El último respiro Nunca imaginé que el final
- 1:09:48Speaker 2: de mi vida sería tan cercano y tan amargo. Mi
- 1:09:51Speaker 2: nombre es Ernesto Olivares y he pasado gran parte de
- 1:09:55Speaker 2: mis 82 años luchando por mantener a mi familia unida, trabajando
- 1:09:59Speaker 2: duro para darles una vida mejor, pero también cometiendo errores
- 1:10:02Speaker 2: que ahora, en mi lecho de muerte, me atormentan. El
- 1:10:06Speaker 2: cáncer de pulmón que me consumen no es más que
- 1:10:09Speaker 2: una manifestación física de la culpa y el remordimiento que
- 1:10:12Speaker 2: llevo dentro. La muerte, que durante tanto tiempo fue sólo
- 1:10:16Speaker 2: una idea distante, ahora se siente como una presencia constante,
- 1:10:20Speaker 2: rondando mi cama, esperando pacientemente a que de mi último suspiro.
- 1:10:25Speaker 2: Mis hijos, Carlos y Lucía, están a mi lado, velando
- 1:10:29Speaker 2: por mí con una devoción que me duele. Me miran
- 1:10:32Speaker 2: con tristeza, y aunque intentan ocultar su desesperación, sé que
- 1:10:36Speaker 2: están sufriendo al verme así. Mis nietos, pequeños aún, no
- 1:10:41Speaker 2: entienden del todo lo que está ocurriendo, pero sienten la
- 1:10:44Speaker 2: tensión en el ambiente, el peso de la muerte que
- 1:10:47Speaker 2: se cierne sobre nuestro hogar. He intentado mantenerme fuerte por ellos,
- 1:10:52Speaker 2: pero mi cuerpo ya no responde como antes. Estoy débil,
- 1:10:56Speaker 2: cada respiración es un esfuerzo, y el dolor se ha
- 1:10:59Speaker 2: vuelto una compañía constante. Sin embargo, no es sólo el
- 1:11:03Speaker 2: dolor físico lo que me consume. Hay cosas que no
- 1:11:07Speaker 2: he dicho, palabras que se quedaron atrapadas en mi garganta
- 1:11:10Speaker 2: durante años, y que ahora, al borde de la muerte,
- 1:11:13Speaker 2: me arrepiento de no haber pronunciado. Necesito más tiempo, solo
- 1:11:18Speaker 2: un poco más, para poder arreglar las cosas, para dejar
- 1:11:22Speaker 2: las cuentas claras con mis hijos, para despedirme como es debido.
- 1:11:26Speaker 2: Pero el cáncer no espera, y cada día que pasa
- 1:11:29Speaker 2: siento que me queda menos tiempo. Fue en una de
- 1:11:32Speaker 2: esas noches, cuando el dolor se volvió insoportable y el
- 1:11:35Speaker 2: insomnio me mantuvo despierto, que decidí hacer algo que nunca
- 1:11:39Speaker 2: pensé que haría. Recordé una figura que había visto en
- 1:11:43Speaker 2: mi juventud, una imagen esquelética que algunos de mis compañeros
- 1:11:46Speaker 2: de trabajo veneraban en secreto. La Santa Muerte, la llamaban.
- 1:11:52Speaker 2: Nunca fui un hombre muy religioso, pero en ese momento
- 1:11:55Speaker 2: de desesperación, la idea de recurrir a la Santa Muerte
- 1:11:58Speaker 2: no me pareció tan descabellada. Era una súplica desesperada, lo sabía,
- 1:12:04Speaker 2: pero estaba dispuesto a intentar cualquier cosa por un poco
- 1:12:07Speaker 2: más de tiempo. Con mucho esfuerzo, me incorporé en la
- 1:12:11Speaker 2: cama y busqué en el cajón de mi mesita de
- 1:12:13Speaker 2: noche una vieja estampa de la Santa Muerte que había
- 1:12:16Speaker 2: guardado por curiosidad hace muchos años. Nunca pensé que llegaría
- 1:12:20Speaker 2: a usarla, pero ahí estaba, aferrado a un pedazo de papel,
- 1:12:24Speaker 2: rogando por un milagro. Con la voz temblorosa y casi
- 1:12:28Speaker 2: sin aliento, recé por primera vez a la Santa Muerte,
- 1:12:31Speaker 2: pidiendo que me concediera más tiempo, sólo unos días más
- 1:12:35Speaker 2: para poder hacer las paces con mi familia, para despedirme
- 1:12:38Speaker 2: de ellos como debía. Al terminar mi súplica, sentí un
- 1:12:42Speaker 2: cansancio extremo. Me recosté de nuevo, sin saber si mi
- 1:12:46Speaker 2: petición había sido escuchada, y me sumergí en un sueño profundo,
- 1:12:50Speaker 2: el primero que lograba tener en semanas. A la mañana siguiente,
- 1:12:55Speaker 2: me desperté con una sensación extraña. El dolor que había
- 1:12:59Speaker 2: sido mi compañero constante había disminuido considerablemente. Podía respirar con
- 1:13:04Speaker 2: más facilidad y aunque seguía sintiéndome débil, había algo diferente
- 1:13:09Speaker 2: en mi cuerpo. Mis hijos notaron el cambio de inmediato. Lucía,
- 1:13:14Speaker 2: siempre tan atenta, me ayudó a levantarme de la cama
- 1:13:17Speaker 2: y se sorprendió al ver que mis movimientos eran menos torpes,
- 1:13:21Speaker 2: menos dolorosos. Carlos, escéptico por naturaleza, trató de ocultar su
- 1:13:26Speaker 2: preocupación detrás de una sonrisa, pero podía ver en sus
- 1:13:30Speaker 2: ojos la incredulidad. Yo mismo no sabía qué pensar.¿ Había
- 1:13:35Speaker 2: sido un milagro?¿ Había funcionado mi súplica a la Santa Muerte?
- 1:13:40Speaker 2: En los días que siguieron, mi salud continuó mejorando. El médico,
- 1:13:45Speaker 2: que había venido preparado para firmar mi certificado de defunción
- 1:13:49Speaker 2: en cualquier momento, se mostró perplejo al ver mis signos vitales.
- 1:13:54Speaker 2: El cáncer no había desaparecido, pero parecía haberse detenido, como
- 1:13:58Speaker 2: si algo lo estuviera manteniendo a raya. Mi cuerpo, que
- 1:14:02Speaker 2: había sido consumido por la enfermedad, ahora mostraba señales de recuperación,
- 1:14:07Speaker 2: como si estuviera rejuveneciendo. Al principio, mi familia estaba encantada.
- 1:14:13Speaker 2: Verme levantado, caminando por la casa, hablando con ellos como
- 1:14:17Speaker 2: lo hacía antes, les devolvió la esperanza que creían perdida.
- 1:14:21Speaker 2: sin embargo junto con mi mejoría comenzaron a ocurrir cosas
- 1:14:25Speaker 2: extrañas pequeños accidentes que al principio no parecían más que
- 1:14:30Speaker 2: coincidencias lucía la más cercana a mí fue la primera
- 1:14:35Speaker 2: en notarlo un día mientras preparaba el almuerzo se cortó
- 1:14:39Speaker 2: la mano con un cuchillo de manera extraña la herida
- 1:14:43Speaker 2: no fue profunda pero me dejó intranquilo carlos que siempre
- 1:14:47Speaker 2: había sido cuidadoso sufrió un torciéndose el tobillo de una
- 1:14:52Speaker 2: manera que lo dejó cojeando durante días. Al principio, no
- 1:14:57Speaker 2: quise darle demasiada importancia a estos incidentes. Eran cosas que
- 1:15:02Speaker 2: podían pasar en cualquier hogar, me decía a mí mismo.
- 1:15:06Speaker 2: Pero a medida que mi salud mejoraba, los accidentes comenzaron
- 1:15:09Speaker 2: a volverse más graves, más inquietantes. Mi nieta mayor, Ana,
- 1:15:14Speaker 2: cayó de la bicicleta y se rompió un brazo. El
- 1:15:18Speaker 2: auto de Carlos, que nunca había dado problemas, se descompuso
- 1:15:21Speaker 2: de repente en medio de la carretera, dejando a mi
- 1:15:24Speaker 2: hijo varado durante horas bajo el sol abrasador. Lucía comenzó
- 1:15:29Speaker 2: a sufrir de fuertes dolores de cabeza que ningún medicamento
- 1:15:32Speaker 2: parecía aliviar. Comencé a notar un patrón. Cada vez que
- 1:15:37Speaker 2: me sentía mejor, que mi cuerpo parecía rejuvenecer, algo malo
- 1:15:40Speaker 2: le ocurría a alguien de mi familia. Al principio, lo
- 1:15:44Speaker 2: atribuí a la casualidad, a la mala suerte, pero no
- 1:15:47Speaker 2: pude ignorar la conexión por mucho tiempo. Me di cuenta
- 1:15:51Speaker 2: de que cada vez que respiraba con más facilidad, cada
- 1:15:54Speaker 2: vez que el dolor en mi pecho disminuía, algo dentro
- 1:15:57Speaker 2: de mí se helaba. Sentía un frío profundo, no en
- 1:16:01Speaker 2: mi cuerpo, sino en mi alma, como si algo oscuro
- 1:16:04Speaker 2: estuviera tomando lo que no le pertenecía. Fue una tarde,
- 1:16:08Speaker 2: mientras estaba solo en el jardín, cuando la comprensión me
- 1:16:11Speaker 2: golpeó como una bofetada. Me senté en mi vieja silla
- 1:16:15Speaker 2: de madera, disfrutando del aire fresco, cuando sentí una punzada
- 1:16:19Speaker 2: en el pecho, pero no de dolor, sino de realización.
- 1:16:23Speaker 2: Mi súplica había sido escuchada, pero el precio que estaba
- 1:16:27Speaker 2: pagando no era solo mío. Me di cuenta de que,
- 1:16:30Speaker 2: de alguna manera, estaba absorbiendo la vida de mis seres
- 1:16:33Speaker 2: queridos para mantener la mía. Cada respiración que tomaba, cada
- 1:16:38Speaker 2: momento que me sentía mejor, era a costa de su bienestar,
- 1:16:41Speaker 2: de su salud, de sus vidas. El horror de lo
- 1:16:45Speaker 2: que había hecho me dejó paralizado. No podía seguir negándolo.
- 1:16:50Speaker 2: Los accidentes, las enfermedades repentinas, no eran coincidencias. Eran el
- 1:16:56Speaker 2: precio de mi egoísmo, de mi desesperación por más tiempo.
- 1:17:00Speaker 2: La santa muerte me había concedido mi deseo, pero a
- 1:17:03Speaker 2: un costo que jamás habría imaginado. Sentí que la muerte,
- 1:17:07Speaker 2: que había estado rondando mi cama, acechándolos en cada esquina,
- 1:17:13Speaker 2: en cada momento. Esa noche no pude dormir. Me quedé
- 1:17:18Speaker 2: en la cama, observando las sombras en el techo, sintiendo
- 1:17:22Speaker 2: el peso de mi culpa. Sabía que debía hacer algo,
- 1:17:26Speaker 2: que no podía permitir que esto continuara. Pero no sabía
- 1:17:30Speaker 2: cómo detenerlo. No sabía cómo revertir lo que había comenzado.
- 1:17:35Speaker 2: Mis hijos me querían, mis nietos me adoraban, y ahora
- 1:17:38Speaker 2: sus vidas estaban en peligro por mi culpa. Al día siguiente,
- 1:17:43Speaker 2: Lucía sufrió un accidente de coche. Iba camino a casa
- 1:17:47Speaker 2: después de haber pasado la tarde conmigo, cuando su auto
- 1:17:50Speaker 2: derrapó en una curva y chocó contra un poste. Sobrevivió,
- 1:17:54Speaker 2: pero con varias fracturas y contusiones graves. Cuando me dieron
- 1:17:58Speaker 2: la noticia, sentí como si una mano de hierro me
- 1:18:01Speaker 2: apretara el corazón. Ya no podía negarlo más. Mi tiempo
- 1:18:06Speaker 2: extra estaba drenando la vida de los que amaba. Sabía
- 1:18:10Speaker 2: lo que debía hacer, pero el miedo me paralizaba. No
- 1:18:14Speaker 2: quería morir, no quería dejar a mi familia, pero tampoco
- 1:18:17Speaker 2: podía seguir siendo la causa de su sufrimiento. Volví a
- 1:18:21Speaker 2: buscar la estampa de la Santa Muerte que había dejado
- 1:18:24Speaker 2: guardada en el cajón de mi mesita de noche. Con
- 1:18:27Speaker 2: manos temblorosas las sostuve frente a mí y por primera
- 1:18:31Speaker 2: vez sentí un profundo odio hacia esa figura esquelética que
- 1:18:34Speaker 2: había invocado. No había salvación en su rostro. solo la
- 1:18:39Speaker 2: promesa de una muerte inevitable. Me arrodillé junto a mi cama,
- 1:18:43Speaker 2: sintiendo el frío de la muerte infiltrándose en mi habitación.
- 1:18:47Speaker 2: Esta vez, no pedí por más tiempo. Pedí perdón. Pedí
- 1:18:52Speaker 2: que todo se detuviera, que mi familia pudiera vivir sin
- 1:18:55Speaker 2: el peso de mi maldición. Supliqué que la santa muerte
- 1:18:59Speaker 2: retirara el pacto que había hecho, que tomara lo que
- 1:19:02Speaker 2: le pertenecía sin más daño a los míos. El silencio
- 1:19:06Speaker 2: que siguió a mi súplica fue absoluto. No hubo respuesta,
- 1:19:10Speaker 2: no hubo alivio inmediato, solo la fría certeza de que
- 1:19:13Speaker 2: el tiempo se estaba acabando. Pasaron las horas, y mientras
- 1:19:17Speaker 2: la noche se hacía más oscura, comencé a sentir el
- 1:19:20Speaker 2: dolor en mi pecho regresar. Cada respiración se volvió más pesada,
- 1:19:25Speaker 2: más difícil, como si el aire se volviera espeso y denso.
- 1:19:29Speaker 2: Supe entonces que mi petición había sido escuchada. La muerte,
- 1:19:34Speaker 2: que había estado esperando pacientemente, había decidido que ya era hora.
- 1:19:39Speaker 2: Esa noche, en la soledad de mi habitación, sentí como
- 1:19:42Speaker 2: mi vida comenzaba a desvanecerse. El dolor era insoportable, pero
- 1:19:47Speaker 2: no me importaba. Sabía que, al final, esto era lo
- 1:19:51Speaker 2: que debía suceder. Mientras me deslizaba hacia la oscuridad, escuché
- 1:19:56Speaker 2: las risas de mis nietos en la habitación contigua y
- 1:19:59Speaker 2: por primera vez en mucho tiempo, sentí paz. Mi último
- 1:20:03Speaker 2: pensamiento fue para ellos, para Lucía y Carlos, esperando que
- 1:20:07Speaker 2: pudieran perdonarme por el mal que les había causado, esperando que,
- 1:20:11Speaker 2: después de todo, pudieran seguir adelante sin la sombra de
- 1:20:14Speaker 2: la muerte sobre sus hombros. Y entonces, el mundo se
- 1:20:19Speaker 2: desvaneció en silencio. El altar de Sofía Nunca imaginé que
- 1:20:32Speaker 2: algo tan simple como un altar pudiera cambiar nuestras vidas
- 1:20:35Speaker 2: de una manera tan aterradora. Todo comenzó cuando mi hija, Sofía,
- 1:20:40Speaker 2: cayó enferma. Era una niña saludable, llena de vida, pero
- 1:20:45Speaker 2: en cuestión de semanas se debilitó rápidamente. Los médicos no
- 1:20:49Speaker 2: podían explicar lo que estaba sucediendo. Primero fue una fiebre alta,
- 1:20:54Speaker 2: luego la pérdida de apetito, y finalmente, una extraña fatiga
- 1:20:58Speaker 2: que parecía absorber cada gota de energía de su pequeño cuerpo.
- 1:21:03Speaker 2: Los doctores la sometieron a toda clase de pruebas, pero
- 1:21:06Speaker 2: ningún diagnóstico era concluyente. Solo sabían que algo en su
- 1:21:10Speaker 2: cuerpo estaba fallando, y no podían detenerlo. Ver a mi
- 1:21:14Speaker 2: hija postrada en la cama, con los ojos apagados y
- 1:21:17Speaker 2: su cuerpo frágil, me destrozaba el alma. Había sido una
- 1:21:21Speaker 2: niña tan activa, siempre corriendo, siempre riendo. Pero ahora, solo
- 1:21:27Speaker 2: era una sombra de lo que solía ser. Intenté mantener
- 1:21:30Speaker 2: la esperanza, apoyándome en la fe que había tenido desde siempre,
- 1:21:34Speaker 2: rezando por un milagro que la salvara. Pero cada día
- 1:21:38Speaker 2: que pasaba, me sentía más desesperada. Mis oraciones parecían no
- 1:21:43Speaker 2: ser escuchadas, y el tiempo se deslizaba entre mis dedos
- 1:21:46Speaker 2: como arena. Una tarde, después de otra visita infructuosa al médico,
- 1:21:51Speaker 2: me encontré con una antigua amiga de la familia, Doña Estela.
- 1:21:56Speaker 2: Nos conocíamos desde hacía años, y aunque no la veía
- 1:21:59Speaker 2: con frecuencia, su presencia siempre me transmitía una extraña mezcla
- 1:22:03Speaker 2: de paz e inquietud. Cuando le conté sobre la enfermedad
- 1:22:06Speaker 2: de Sofía, sus ojos se llenaron de una preocupación que
- 1:22:10Speaker 2: no había visto antes. Me habló de la Santa Muerte,
- 1:22:13Speaker 2: de su poder para proteger y sanar a aquellos que
- 1:22:16Speaker 2: le rezan con devoción. Me ofreció un pequeño altar, una
- 1:22:20Speaker 2: figura de la Santa Muerte de unos 30 centímetros de altura,
- 1:22:23Speaker 2: envuelta en una túnica blanca y sosteniendo una guadaña en
- 1:22:27Speaker 2: una mano. Aunque había oído hablar de ella, nunca había
- 1:22:31Speaker 2: considerado venerarla. Pero en ese momento, con mi hija consumiéndose
- 1:22:35Speaker 2: ante mis ojos, estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por
- 1:22:39Speaker 2: su bienestar. Esa misma noche, coloqué el altar junto a
- 1:22:43Speaker 2: la cama de Sofía. La figura, aunque pequeña, tenía una
- 1:22:47Speaker 2: presencia poderosa, casi tangible. Encendí una vela blanca y me arrodillé,
- 1:22:53Speaker 2: repitiendo las palabras que Doña Estela me había enseñado, pidiendo
- 1:22:56Speaker 2: protección y sanación para mi hija. Sofía me observaba desde
- 1:23:01Speaker 2: su cama, con una curiosidad silenciosa, y luego cerró los ojos,
- 1:23:05Speaker 2: como si estuviera aceptando lo que estaba por venir. Recé
- 1:23:09Speaker 2: hasta que la vela se consumió por completo, sintiendo una
- 1:23:12Speaker 2: extraña mezcla de esperanza y miedo. A la mañana siguiente,
- 1:23:17Speaker 2: noté un cambio en Sofía. Aunque aún estaba débil, sus
- 1:23:21Speaker 2: ojos tenían un brillo que no había visto en semanas.
- 1:23:24Speaker 2: Me dijo que se sentía mejor, que la fiebre había
- 1:23:27Speaker 2: bajado y que tenía hambre, algo que no había expresado
- 1:23:30Speaker 2: en mucho tiempo. Mi corazón dio un vuelco de alegría.
- 1:23:35Speaker 2: Atribuí su mejoría al altar, a la santa muerte que
- 1:23:38Speaker 2: había escuchado mis súplicas. Sentí que por fin, Después de
- 1:23:42Speaker 2: semanas de desesperación, un milagro estaba ocurriendo. Durante los días siguientes,
- 1:23:48Speaker 2: Sofía continuó mejorando. Recuperó el apetito, comenzó a caminar por
- 1:23:53Speaker 2: la casa y, aunque aún estaba pálida, su energía parecía regresar.
- 1:23:58Speaker 2: Le conté a Doña Estela sobre el milagro, y ella
- 1:24:01Speaker 2: me sonrió con esa calma que siempre me había desconcertado.«
- 1:24:05Speaker 2: La Santa Muerte es poderosa», me dijo. Pero recuerda, siempre
- 1:24:10Speaker 2: hay que tener cuidado con lo que se le pide.
- 1:24:13Speaker 2: No entendí el significado de sus palabras hasta que las
- 1:24:15Speaker 2: cosas empezaron a volverse extrañas en la casa. Al principio,
- 1:24:20Speaker 2: fueron solo pequeños detalles que no me parecieron importantes. Las
- 1:24:25Speaker 2: muñecas de Sofía, que siempre habían estado en su estante,
- 1:24:28Speaker 2: comenzaron a aparecer en lugares diferentes. A veces, las encontraba
- 1:24:33Speaker 2: en la cama de Sofía, acomodadas como si alguien las
- 1:24:36Speaker 2: hubiera puesto allí. Otras veces, las veía en el suelo,
- 1:24:40Speaker 2: como si hubieran caído, pero Sofía insistía en que no
- 1:24:44Speaker 2: las había tocado. Pensé que tal vez ella las movía
- 1:24:47Speaker 2: mientras jugaba y no lo recordaba, pero la frecuencia con
- 1:24:50Speaker 2: la que ocurría comenzó a inquietarme. Una noche, mientras estaba
- 1:24:55Speaker 2: en la cocina preparando la cena, escuché un susurro proveniente
- 1:24:59Speaker 2: de la habitación de Sofía. Al principio, lo ignoré, pensando
- 1:25:03Speaker 2: que era ella hablando con sus muñecas. pero los susurros
- 1:25:07Speaker 2: se volvieron más insistentes, casi como si estuvieran discutiendo. Fui
- 1:25:12Speaker 2: a ver qué pasaba y encontré a Sofía sentada en
- 1:25:15Speaker 2: el suelo, rodeada por sus juguetes. Estaba pálida, sus ojos
- 1:25:19Speaker 2: fijos en una de sus muñecas, la favorita, una muñeca
- 1:25:23Speaker 2: de trapo que había tenido desde que era bebé.—¿ Estás bien, Sofí?—
- 1:25:28Speaker 2: le pregunté, tratando de mantener la calma, pero ella no
- 1:25:31Speaker 2: me respondió. simplemente asintió sin apartar la vista de la
- 1:25:36Speaker 2: muñeca intenté no darle importancia pero algo en su mirada
- 1:25:40Speaker 2: me hizo sentir un escalofrío esa noche después de acostarla
- 1:25:45Speaker 2: volví a rezar frente al altar pidiendo que la santa
- 1:25:48Speaker 2: muerte siguiera protegiendo a mi hija aunque una parte de
- 1:25:51Speaker 2: mí ya comenzaba a preguntarse si había cometido un error
- 1:25:56Speaker 2: las cosas se intensificaron a partir de ahí Los susurros
- 1:26:00Speaker 2: se hicieron más frecuentes, y ya no solo provenían de
- 1:26:03Speaker 2: la habitación de Sofía. Empecé a escucharlos en diferentes partes
- 1:26:07Speaker 2: de la casa, como si algo o alguien estuviera siempre cerca, observando, esperando.
- 1:26:13Speaker 2: Las muñecas de Sofía comenzaron a moverse solas. A veces
- 1:26:18Speaker 2: las encontraba sentadas en la mesa del comedor, otras veces
- 1:26:21Speaker 2: en el sofá, siempre en posiciones que parecían deliberadas, como
- 1:26:25Speaker 2: si estuvieran conversando entre ellas. Un día, mientras limpiaba la
- 1:26:30Speaker 2: habitación de Sofía, me di cuenta de que una de
- 1:26:32Speaker 2: las muñecas tenía una expresión diferente. Era una muñeca de porcelana,
- 1:26:37Speaker 2: un regalo de mi madre, que siempre había tenido una
- 1:26:40Speaker 2: cara sonriente. Pero ahora, su boca parecía haberse curvado en
- 1:26:45Speaker 2: una mueca, como si estuviera molesta. Me quedé mirándola, sintiendo
- 1:26:50Speaker 2: como el miedo se apoderaba de mí. Sacudí la cabeza,
- 1:26:54Speaker 2: diciéndome a mí misma que estaba imaginando cosas, pero la
- 1:26:57Speaker 2: sensación de inquietud no me abandonó. Sofía, por su parte,
- 1:27:02Speaker 2: parecía cada vez más distante. Ya no era la niña
- 1:27:05Speaker 2: alegre que había sido antes de enfermar. Pasaba horas en
- 1:27:09Speaker 2: su habitación, murmurando para sí misma, y cuando le preguntaba
- 1:27:13Speaker 2: qué hacía, solo me miraba con esos ojos vacíos y
- 1:27:16Speaker 2: decía que estaba jugando con sus amigas. Cuando le pregunté
- 1:27:20Speaker 2: a qué amiga se refería, señaló a sus muñecas. Intenté
- 1:27:24Speaker 2: razonar con ella, explicarle que sus muñecas no podían hablarle,
- 1:27:29Speaker 2: pero ella simplemente me ignoraba, como si lo que yo
- 1:27:31Speaker 2: decía no tuviera importancia. Una noche, mientras dormía, sentí una
- 1:27:37Speaker 2: presencia en mi habitación. Abrí los ojos y vi una
- 1:27:40Speaker 2: sombra al pie de mi cama. Al principio, pensé que
- 1:27:44Speaker 2: era Sofía, pero cuando traté de encender la luz, la
- 1:27:47Speaker 2: sombra se desvaneció antes de que pudiera ver quién o
- 1:27:50Speaker 2: qué era. Mi corazón latía con fuerza, y aunque intenté
- 1:27:54Speaker 2: convencerme de que sólo había sido una pesadilla, sabía que
- 1:27:58Speaker 2: algo no estaba bien. Decidí quitar el altar de la
- 1:28:01Speaker 2: Santa Muerte. No sabía si tenía alguna relación con lo
- 1:28:05Speaker 2: que estaba ocurriendo, pero sentí que había algo mal en
- 1:28:08Speaker 2: la casa desde que había comenzado a rezarle. Una mañana,
- 1:28:12Speaker 2: mientras Sofía estaba en la escuela, retiré la figura del
- 1:28:15Speaker 2: altar y la guardé en una caja, escondiéndola en el ático.
- 1:28:20Speaker 2: Sentí un alivio inmediato, como si una pesada carga hubiera
- 1:28:23Speaker 2: sido levantada de mis hombros. Pero ese alivio duró poco.
- 1:28:28Speaker 2: Esa misma noche, los susurros regresaron, más fuertes que nunca.
- 1:28:33Speaker 2: Era como si una docena de voces estuvieran hablando al
- 1:28:36Speaker 2: mismo tiempo, susurrando en un idioma que no podía entender.
- 1:28:40Speaker 2: Corrí a la habitación de Sofía y la encontré despierta,
- 1:28:43Speaker 2: sentada en su cama, rodeada por todas sus muñecas. Sus
- 1:28:48Speaker 2: ojos estaban fijos en un rincón oscuro de la habitación
- 1:28:51Speaker 2: y cuando la llamé, no respondió. Me acerqué a ella, temblando,
- 1:28:56Speaker 2: y entonces escuché el susurro más fuerte, proveniente de la
- 1:29:00Speaker 2: muñeca de trapo que estaba en sus brazos.« Déjala en paz»,
- 1:29:04Speaker 2: decía la voz, una voz fría y sin vida, que
- 1:29:07Speaker 2: no era la de Sofía. Grité, arrebatando la muñeca de
- 1:29:11Speaker 2: sus manos y arrojándola al suelo. Pero Sofía no reaccionó.
- 1:29:16Speaker 2: Sus ojos, vacíos y apagados, no mostraban ninguna emoción. Fue
- 1:29:21Speaker 2: entonces cuando entendí que había perdido a mi hija, que
- 1:29:24Speaker 2: algo oscuro y malvado se había apoderado de ella desde
- 1:29:27Speaker 2: el momento en que había traído ese altar a nuestra casa.
- 1:29:31Speaker 2: Al día siguiente, llevé a Sofía con Doña Estela, desesperada
- 1:29:35Speaker 2: por una solución. Le conté todo lo que había pasado,
- 1:29:39Speaker 2: esperando que pudiera ayudarme a revertir lo que había hecho.
- 1:29:43Speaker 2: Pero cuando llegamos a su casa, la encontramos vacía. Doña
- 1:29:47Speaker 2: Estela había desaparecido, y con ella, cualquier esperanza que tenía
- 1:29:51Speaker 2: de salvar a Sofía. Desde entonces, la casa ha estado
- 1:29:55Speaker 2: en silencio. Los susurros se han detenido, pero Sofía sigue distante,
- 1:30:00Speaker 2: perdida en un mundo del que no puedo traerla de vuelta.
- 1:30:04Speaker 2: No sé qué hacer, no sé cómo enfrentarme a lo
- 1:30:06Speaker 2: que he traído a nuestra vida. Cada vez que miro
- 1:30:10Speaker 2: la caja en el ático, sé que la Santa Muerte
- 1:30:12Speaker 2: aún está allí, esperando, observando. Y cada vez que veo
- 1:30:17Speaker 2: a Sofía, me pregunto si alguna vez podré recuperar a
- 1:30:20Speaker 2: mi hija, o si ella, como las muñecas, ha sido
- 1:30:23Speaker 2: convertida en algo que ya no es completamente humano. La
- 1:30:27Speaker 2: casa se ha vuelto un lugar oscuro, lleno de sombras
- 1:30:30Speaker 2: que parecen acecharme a cada paso. Y ahora... Cuando me
- 1:30:34Speaker 2: siento frente a la cama de Sofía, con la esperanza
- 1:30:36Speaker 2: de que algún día despierte de este trance, todo lo
- 1:30:39Speaker 2: que puedo hacer es rezar. Pero esta vez, no rezo
- 1:30:43Speaker 2: por un milagro. Rezo por el perdón, por haber permitido
- 1:30:47Speaker 2: que algo tan malvado entrara en nuestras vidas. Rezo para que,
- 1:30:51Speaker 2: de alguna manera, pueda deshacer el terrible error que cometí.
- 1:30:56Speaker 2: Pero en el fondo, sé que ya es demasiado tarde.
- 1:31:05Speaker 2: Si te gustaron los relatos, nos gustaría que nos apoyaras
- 1:31:08Speaker 2: con un like o un comentario, ya que eso nos
- 1:31:11Speaker 2: ayudaría bastante. Y si no estás suscrito o suscrita, te
- 1:31:15Speaker 2: invito a que lo hagas para que no te pierdas
- 1:31:18Speaker 2: lo mejor de Oscuros Relatos de la Noche. Sin más,
- 1:31:21Speaker 2: gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.