Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Una Posesión DEMONÍACA Que Marcó A Mi Familia: El Demonio De La Iglesia - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Crecí en una casa vieja,
- 0:15de un barrio donde las calles siguen empedradas y el
- 0:19camión pasa cada media hora con un bramido que hace
- 0:22vibrar los cristales. A dos cuadras está la iglesia, con
- 0:27su torre corta y la campana que marca las misas,
- 0:30y al otro lado queda la panadería, y desde temprano
- 0:34el olor a bolillo caliente se mete por las rendijas
- 0:37de las ventanas. Mis padres llevaban años en esa colonia,
- 0:42mi madre era la que organizaba el rosario de los jueves,
- 0:45y mi padre atendía un puesto de refacciones en el mercado.
- 0:50Yo compartía el cuarto del fondo con mi hermana mayor,
- 0:54que estudiaba secretariado y pasaba las tardes copiando formularios en
- 0:58una Olivetti que heredó de un tío. La casa se
- 1:03levantaba sobre cimientos de piedra y tenía un saguán de
- 1:06madera que rozaba el suelo cada vez que lo abríamos.
- 1:11El pasillo conducía a un patio con una pila de cemento,
- 1:15una higuera que ya no daba fruto y unas macetas
- 1:17que mi madre cuidaba con disciplina. Adentro, la cocina mantenía
- 1:23un orden que parecía inamovible, frascos de vidrio con arroz
- 1:27y frijol en la alacena, un calendario con el santo niño,
- 1:31un cuadro de la última cena encima de la mesa.
- 1:35En la sala colgaban las fotos de primeras comuniones y
- 1:38una cruz de metal, que según mi madre, había traído
- 1:42suerte a la familia, todo estaba en su sitio y
- 1:45olía a café, a ropa recién planchada y a polvo.
- 1:51La vigilia en la iglesia fue un viernes de noviembre,
- 1:53mi madre se alistó como siempre, velo, mi sal doblado,
- 1:58una botellita de agua bendita y un listón rojo que
- 2:01la catequista daba como recordatorio. Me dijo que la acompañara,
- 2:06pero yo tuve trabajo hasta tarde en el mercado y
- 2:09preferí llegar a casa directo. Mi hermana salió con amigas
- 2:14a un ensayo de danza y mi padre cerró el
- 2:17puesto y se quedó acomodando cajas. Mi madre regresó cerca
- 2:22de la medianoche, yo estaba sentado en la mesa con
- 2:25un vaso de leche y la libreta de cuentas, la
- 2:28vi entrar con pasos cortos, más cansada de lo normal,
- 2:32dejó el misal en la alacena, puso la botellita en
- 2:35el nicho de la sala y se fue al cuarto
- 2:37sin mirar nada más. Desde esa noche, la casa cambió
- 2:43de aire. Primero fueron cosas que yo traté de explicar
- 2:47con la costumbre, puertas entornadas que amanecían abiertas, la llave
- 2:51de la pila goteando, cucharas fuera de la charola. Luego
- 2:55empecé a escuchar a mi madre en su cuarto alrededor
- 2:58de las tres de la mañana, murmuraba oraciones atropelladas, como
- 3:02si las repasara a toda velocidad, pero intercalaba nombres que
- 3:07no conocíamos. Cuando pregunté, dijo que se le habían pegado
- 3:12cantos de la vigilia y que por eso despertaba. Al
- 3:16día siguiente, al barrer el pasillo, detecté un olor nuevo,
- 3:20no venía de la higuera ni de la pila, era
- 3:23un olor a tierra húmeda, como si hubieran abierto un
- 3:26hoyo dentro de la casa. Se concentraba cerca del ropero
- 3:30grande de su cuarto, un mueble antiguo que mi abuela
- 3:33había dejado como herencia. La segunda semana, los ruidos aparecieron
- 3:40a cualquier hora, se escuchaba un arrastre suave en la cocina,
- 3:44como de silla empujada con cuidado, y al ir a
- 3:47ver no hallaba nada fuera de lugar. El pasillo crujía
- 3:51bajo pasos que yo no lograba ver, la cruz de
- 3:54metal en la sala se la dio dos veces, y
- 3:56yo mismo la enderecé con la mano, pensando en vibraciones
- 4:00por el tráfico. Mi madre empezó a comer menos, su
- 4:04café se quedaba frío, y los platos regresaban a la
- 4:08cocina con la mitad del guiso intacto, también se le
- 4:11marcó una ojeriza que no le conocía. Mi hermana comentó
- 4:16que la notaba ida durante el día, como si estuviera
- 4:19escuchando a alguien, mientras hacía los oficios, mi padre lo
- 4:23atribuyó al cansancio de fin de año y a que
- 4:26la vigilia la había dejado desvelada. Una tarde de domingo,
- 4:31mi madre se encerró a limpiar el ropero, desde la
- 4:35sala escuché que movía cajas, me acerqué para preguntarle si
- 4:39necesitaba ayuda, y antes de que hablara, oí que decía
- 4:43que ya no quería que nadie metiera mano ahí. Su
- 4:47voz sonó distinta, más grave, como si hubiera despertado con
- 4:51la garganta tomada, le llevé un vaso con agua, lo
- 4:54dejó en el buró y siguió acomodando en silencio, espaldas.
- 4:59Al abrir la ventana del cuarto, el olor a tierra
- 5:03se hizo más fuerte y tuve la sensación de que
- 5:05venía del interior del mueble. No dije nada, solo me
- 5:09alejé al notar que sus labios seguían moviéndose en un
- 5:12murmullo constante. Con la tercera semana llegaron los despertares, yo
- 5:19abría los ojos a las dos y media y el
- 5:21reloj marcaba siempre un minuto distinto, pero la sensación era
- 5:25la misma, algo me obligaba a incorporarme. El barrio a
- 5:29esa hora se quedaba en calma y se oía pasar
- 5:32un taxi lejano, los perros de la esquina ladraban por
- 5:35turno y la campana de la iglesia daba un golpe
- 5:38aislado por ajuste del sacristán. En ese ambiente, mi madre hablaba.
- 5:45No eran oraciones completas, de pronto pronunciaba palabras que a
- 5:49mí me sonaban a otro idioma. Mi hermana, en la
- 5:54cama de al lado, se cubría la cabeza y me
- 5:56pedía que la dejara dormir, mi padre roncaba en la
- 6:00sala cuando el calor le estorbaba en su cuarto, ajeno
- 6:03a todo. Yo empecé a anotar los detalles en una libreta,
- 6:09la hora del murmullo, el olor, los objetos fuera de lugar,
- 6:13escribí que el agua bendita del nicho bajaba de nivel
- 6:16sin que nadie la usara, apunté que la llave maestra
- 6:20de la casa cambió de sitio dos veces y apareció
- 6:23junto al ropero, encima de una caja con medallas viejas.
- 6:28Registré que los gatos del callejón dejaron de cruzar nuestro patio,
- 6:32se detenían en el umbral y daban la vuelta. Mi madre,
- 6:36por su parte, se pasaba el día entero con el
- 6:39rosario entre los dedos, pero no parecía rezarlo, sólo lo contaba,
- 6:44cuando le preguntaban en la iglesia cómo seguía. Respondía que
- 6:48estaba bien y que su insomnio pronto se iría. Una madrugada,
- 6:54ya en los últimos días de noviembre, me levanté a
- 6:57cerrar la ventana del corredor, el aire traía polvo y
- 7:01una humedad que se pegaba a la ropa, caminé por
- 7:04el pasillo con la intención de ir al baño. Al
- 7:08pasar frente a la cocina, escuché que mi madre me
- 7:11llamaba por mi apodo, lo dijo en tono bajo, como
- 7:14si no quisiera despertar a nadie, y me pidió que
- 7:18la ayudara con un frasco en la alacena, me detuve
- 7:21a medio paso, y en ese mismo instante, desde el
- 7:24cuarto del fondo, oí su voz llamándome por mi nombre completo,
- 7:29con prisa, pidiéndome que fuera a su lado. Eran dos
- 7:33llamados distintos, que venían de direcciones opuestas, pronunciados con la
- 7:38misma cadencia que yo reconocía desde niño. Me quedé inmóvil,
- 7:44con la mano en la pared para no perder el equilibrio,
- 7:47y traté de distinguir cuál era real. La voz en
- 7:51la cocina volvió a pedirme el frasco, más cerca, casi
- 7:54al lado de mi oreja, pero la voz en el
- 7:57cuarto repitió mi nombre como un regaño. No hubo alboroto
- 8:02de sillas ni pasos que explicaran un movimiento entre cuartos,
- 8:05el pasillo seguía en calma, la casa respiraba ese olor
- 8:09húmedo que me llenaba la nariz, no supe a cuál
- 8:12responder primero. Di un paso hacia la cocina y al hacerlo,
- 8:17la voz del cuarto pronunció una palabra que sólo mi
- 8:20madre usaba cuando estaba molesta, después, todo quedó igual, sin
- 8:25que yo viera a nadie asomarse por las puertas. Esa
- 8:30fue la noche en que entendí que la fase de
- 8:33rarezas había terminado, hasta entonces yo había buscado acomodo en
- 8:37la costumbre, en el cansancio o en mis nervios, pero
- 8:41a partir de ese momento, la casa me dejó claro
- 8:44que empezaba otra cosa. Yo seguí de pie un buen rato,
- 8:49sin avanzar, midiendo el pasillo, la distancia entre la cocina
- 8:53y el cuarto, y el peso de los dos llamados
- 8:56que me habían partido en dos. Los días posteriores a
- 9:01aquella noche se volvieron pesados. Mi madre ya no parecía
- 9:05la misma mujer que rezaba el rosario en voz baja
- 9:08y vigilaba que la casa siempre estuviera limpia. Empezó a
- 9:12caminar más lento y su cuerpo se notaba más delgado,
- 9:15como si hubiera perdido varios kilos de golpe. Su rostro
- 9:20estaba pálido y sus labios siempre secos. Parecía que no
- 9:24dormía y sus ojos tenían un brillo extraño que no reconocía.
- 9:29Su voz cambió, al principio pensé que era por una
- 9:32gripe mal cuidada, pero cada día sonaba más grave y profunda,
- 9:37hasta el punto de que me incomodaba escucharla llamarme por
- 9:40mi nombre. Era como si hablara otra persona desde su garganta.
- 9:46Algunas mañanas entraba a su cuarto para ver cómo estaba,
- 9:49y la encontraba sentada en la orilla de la cama,
- 9:53mirando al vacío. Una vez entré sin hacer ruido y
- 9:57vi que movía los labios, pero no salía sonido alguno,
- 10:01me acerqué para preguntarle qué decía, y ella sin mirarme,
- 10:05respondió con una frase sobre un problema que yo había
- 10:08tenido en la escuela y que nunca le conté a nadie.
- 10:12Aquello me dejó helado, no pregunté cómo lo sabía, sólo
- 10:16salí del cuarto y cerré la puerta despacio, desde ese
- 10:19día ya no me sentía tranquilo a su lado. Mi
- 10:24hermana intentaba mantener las rutinas, pero también empezó a notar
- 10:29que algo no estaba bien. Encontramos marcas en las paredes
- 10:32del pasillo hechas con carbón, eran símbolos extraños, líneas torcidas
- 10:38y círculos mal cerrados. Tenía también pentagramas como si los
- 10:42hubiera dibujado con prisa. Nadie en la casa tenía carbón,
- 10:46y menos para escribir. Al principio pensamos que había sido
- 10:50una broma de algún vecino, pero las marcas estaban por dentro,
- 10:55en lugares que sólo nosotros podíamos ver. Mi padre pintó
- 10:58encima de ellas, pero a los pocos días volvieron a aparecer.
- 11:05Los animales del vecindario comenzaron a actuar raro. El perro
- 11:08del vecino, que siempre se echaba en nuestra entrada, ya
- 11:12no pasaba ni cerca, ladraba a la casa desde la
- 11:15acera de enfrente. Las palomas que solían pararse en el
- 11:19techo de la higuera dejaron de aparecer, hasta los gatos
- 11:22que solían colarse por el patio para cazar lagartijas empezaron
- 11:26a evitar nuestro terreno. Ya parecía que todo animal sentía
- 11:30que algo oscuro habitaba entre esas paredes. Una noche, cuando
- 11:36el calor no me dejaba dormir, escuché ruidos en el
- 11:40cuarto de mis padres, pensé que mi madre hablaba sola
- 11:43otra vez, me acerqué despacio y la puerta estaba entornada.
- 11:48Me asomé y lo que vi me quitó el sueño
- 11:50por completo, mi madre estaba acostada boca arriba, con los
- 11:55brazos extendidos, pero su cuerpo no tocaba el colchón. Flotaba
- 12:00unos 20 centímetros sobre él, inmóvil, como si alguien invisible la sostuviera,
- 12:06me quedé paralizado, sentí un escalofrío que me recorrió entero
- 12:10y di un paso atrás sin hacer ruido. Al girarme
- 12:14para volver a mi cuarto, escuché que murmuraba algo en
- 12:17un idioma que no entendía, cerré la puerta y no
- 12:20dormí hasta que salió el sol. La situación empeoró, llevamos
- 12:26a mi madre con un médico del centro, que le
- 12:29mandó estudios y le dio vitaminas porque dijo que estaba anémica,
- 12:33pero nada cambió, y otro doctor sugirió exámenes neurológicos, pero
- 12:38nunca pudimos hacerlos porque mi madre se negaba a salir
- 12:42de la casa. Decía que afuera ellos la seguían, no
- 12:46nos explicó quiénes eran ellos, pero cada vez que intentábamos
- 12:50subirla al coche, se aferraba al marco de la puerta,
- 12:54con una fuerza que no correspondía con su cuerpo frágil.
- 12:59Mi padre, preocupado, buscó al párroco del barrio, el padre
- 13:04Julio vino una tarde con sotana negra, agua bendita y
- 13:07un crucifijo, entró al cuarto de mi madre mientras ella
- 13:11estaba acostada. Apenas roció agua bendita, mi madre se incorporó
- 13:17con una rapidez imposible y se lanzó sobre él, arañándole
- 13:20el brazo, la mirada que le dirigió me heló la sangre.
- 13:24El padre salió apresurado y dijo que iba a consultar
- 13:27con el obispo. Después de eso, nadie de la parroquia
- 13:32volvió a acercarse. Con los días, la casa se transformó
- 13:38aún más. Mi padre tapó las ventanas con cobijas porque
- 13:42mi madre decía que alguien la espiaba desde afuera, eso
- 13:46hizo que la casa se sintiera como una cueva, siempre oscura,
- 13:50con olor a encierro, el aire se volvió pesado, y
- 13:54cada vez que entrabas a su cuarto, había un hedor
- 13:57a podredumbre que ningún limpiador quitaba. Buscamos ratones muertos, revisamos cañerías,
- 14:04pero no había explicación. Mi hermana comenzó a dormir conmigo
- 14:08porque decía que sentía que la miraban desde la puerta
- 14:12por las noches. Los ataques de mi madre llegaron poco después.
- 14:19Una tarde, al intentar darle de comer, mi hermana se
- 14:22acercó con una cuchara de caldo, mi madre estaba sentada,
- 14:26aparentemente tranquila, y de pronto, le agarró el brazo con
- 14:31una fuerza brutal y le clavó las uñas hasta sacarle sangre.
- 14:35Yo corría a ayudarla, pero mi madre la sostuvo sin
- 14:39que pudiéramos soltarla, sus ojos se veían vidriosos, y de
- 14:43su boca salió un gruñido profundo que no parecía humano,
- 14:47sólo cuando mi padre le gritó y la empujó hacia
- 14:49la cama. Ella la soltó, después se quedó rígida, mirando
- 14:54al techo. Mi padre decidió dormir en el sillón de
- 14:59la sala, porque ella lo había atacado varias veces mientras dormía,
- 15:03decía que despertaba sintiendo que lo estrangulaban, y al abrir
- 15:07los ojos veía a mi madre sentada encima de él,
- 15:11presionándole el cuello, a veces yo escuchaba el ruido de
- 15:14los muebles golpeando las paredes, cuando intentaba quitársela de encima,
- 15:19y las noches se volvieron una batalla constante. El aislamiento
- 15:25fue total, dejamos de recibir visitas porque mi madre no
- 15:29soportaba el ruido de otras personas, los vecinos dejaron de saludar,
- 15:34algunos cruzaban la calle al pasar frente a la casa.
- 15:38Yo ya no invitaba a nadie y mi hermana dejó
- 15:41de ir a sus clases porque no quería dejarme solo.
- 15:45Mi padre iba a trabajar solo mediodía y regresaba temprano,
- 15:49siempre con ojeras y el ceño fruncido. La casa parecía
- 15:54abandonada por fuera, con las cortinas cerradas y el patio
- 15:58lleno de hojas secas que ya nadie barría. El olor
- 16:03empeoró tanto que empezamos a usar pañuelos con alcohol para limpiar.
- 16:07Mi madre no quería que tiráramos nada. Decía que sus
- 16:11cosas tenían protección y que si las movíamos todo sería peor.
- 16:15Nos ordenaba desde su cama con esa voz ronca que
- 16:18ya no parecía de ella. Había días en que no
- 16:22comía nada, y otros en que devoraba todo lo que
- 16:25le poníamos, como si alguien más controlara su cuerpo. A veces,
- 16:32al pasar por el pasillo, sentía que alguien respiraba detrás
- 16:36de mí, mi hermana también decía sentirlo, incluso mi padre,
- 16:40que nunca creía en nada, empezó a persignarse antes de
- 16:44entrar a su cuarto. Las paredes parecían sudar humedad y
- 16:49las manchas de carbón que habíamos pintado encima, volvieron a aparecer,
- 16:54más oscuras y torcidas, era evidente que algo más habitaba
- 16:58en esa casa, y mi madre era sólo el recipiente
- 17:01que lo contenía. Las noches se convirtieron en vigilias obligadas,
- 17:07dormíamos poco, siempre alerta, esperando el próximo ataque. La cruz
- 17:13de la sala amaneció caída una mañana, partida en dos.
- 17:18Nadie la escuchó caer. Cuando mi padre intentó volver a colocarla,
- 17:23dijo que el metal estaba tan frío que parecía sacado
- 17:26del congelador. Fue la primera vez que lo vi temblar
- 17:30y supimos entonces que estábamos atrapados en algo que iba
- 17:34más allá de cualquier enfermedad. El padre Julio regresó después
- 17:40de una semana, acompañado por otro sacerdote, dijo que había
- 17:45hablado con la diócesis y que habían autorizado un ritual formal.
- 17:50El segundo sacerdote era mayor, delgado y con un rostro severo,
- 17:54se presentó como el padre Ernesto y traía un maletín
- 17:57negro que parecía demasiado pesado para su tamaño. Entraron a
- 18:03la casa justo al caer la noche, mi padre cerró
- 18:06el saguán y corrió los cerrojos, como si de esa
- 18:09manera pudiera contener lo que estaba por suceder, la penumbra
- 18:13de la sala se iluminó apenas con una lámpara de mesa,
- 18:16y el aire olía a incienso antes de que lo encendieran.
- 18:22Los sacerdotes revisaron cada rincón del cuarto de mi madre,
- 18:26pusieron un crucifijo grande en la pared frente a su
- 18:29cama y rociaron agua bendita en las esquinas. El padre
- 18:33Ernesto sacó un libro con tapas desgastadas y letras doradas
- 18:37que casi no se leían. El padre Julio colocó sobre
- 18:41la mesa una caja pequeña de madera con reliquias envueltas
- 18:45en paños. Todo se veía antiguo, como si lo hubieran
- 18:50sacado de una sacristía que ya nadie usaba. Nosotros estábamos apartados,
- 18:55mi hermana y yo junto a la puerta, y mi
- 18:59padre sentado en una silla con las manos entrelazadas. Mi
- 19:03madre permanecía inmóvil en la cama, mirando al techo, su
- 19:07respiración era pesada, pero no decía nada. Cuando el padre
- 19:13Ernesto comenzó a leer en latín, la temperatura de la
- 19:17habitación bajó, podía ver mi aliento como si estuviéramos en
- 19:21la calle en pleno invierno, mi madre giró la cabeza
- 19:24lentamente hacia él y sonrió. No era una sonrisa común,
- 19:29sus labios se estiraron de una manera que nunca le
- 19:32había visto, el padre Julio se colocó detrás de ella
- 19:36con un crucifijo más pequeño y comenzó a orar en
- 19:39voz alta. Mi madre empezó a murmurar algo, primero suave,
- 19:44luego más fuerte, hasta que su voz se mezcló con otra,
- 19:48grave y retumbante, era como si hablaran dos personas a
- 19:51la vez. El padre Ernesto ordenó que nadie se moviera,
- 19:57sacó un frasco y roció agua bendita sobre ella. Apenas
- 20:02las gotas tocaron su piel, mi madre se arqueó en
- 20:05la cama y soltó un grito tan fuerte que sentí
- 20:08que me perforaba los oídos. Fue un sonido inhumano, profundo,
- 20:13que hizo temblar las ventanas, de pronto, la cama se
- 20:17levantó unos centímetros y comenzó a golpear contra el piso,
- 20:21mi hermana se tapó la boca para no gritar, y
- 20:24yo me quedé paralizado viendo como los muebles del cuarto vibraban.
- 20:30El padre Julio presionó el crucifijo contra su frente y
- 20:33ella reaccionó con una carcajada, no era su risa, parecía
- 20:38el eco de varias personas burlándose al mismo tiempo. Mi
- 20:42padre intentó acercarse, pero el padre Ernesto le hizo una
- 20:46señal para que no interviniera, empezó a leer más rápido,
- 20:50en un tono firme, mientras rociaba más agua bendita. Mi
- 20:55madre se sacudía con violencia, golpeando la cabeza contra la cabecera,
- 21:00la lámpara de la esquina parpadeó y luego se apagó,
- 21:03dejando el cuarto iluminado sólo por las velas que los
- 21:06sacerdotes habían colocado. De pronto, algo invisible empujó al Padre Julio,
- 21:14su crucifijo salió volando y se estrelló contra la pared,
- 21:18doblándose el metal. Yo grité, y el padre Ernesto elevó
- 21:23la voz en una oración más fuerte, la cama volvió
- 21:26a moverse, arrastrándose por el cuarto como si alguien enorme
- 21:30la empujara, las cortinas se agitaron aunque las ventanas estaban cerradas,
- 21:35era como si hubiera una tormenta encerrada en nuestra casa.
- 21:40Los vecinos después nos contaron que escucharon los gritos y golpes,
- 21:44pero nadie se atrevió a acercarse, decían que la casa
- 21:48vibraba como si estuvieran demoliendola por dentro. Nosotros solo escuchábamos
- 21:54los rezos y los alaridos que salían de mi madre.
- 21:58Su cuerpo se contorsionaba de maneras imposibles, sus brazos parecían
- 22:02desarticulados y sus pies golpeaban con fuerza el colchón. En
- 22:07un momento, abrió los ojos y vi que sus pupilas
- 22:10estaban completamente blancas, me miró fijamente y sentí que esa
- 22:15mirada no era de ella. El padre Ernesto sacó de
- 22:20su maletín una estola púrpura y la colocó sobre su cuello.
- 22:24Comenzó una serie de letanías mientras el padre Julio intentaba
- 22:28sujetar los brazos de mi madre. Yo vi como las
- 22:31uñas de ella le abrían heridas en los antebrazos. Él
- 22:35soportaba el dolor mientras continuaba rezando, el olor a podrido
- 22:40se intensificó tanto, que tuve que cubrirme la nariz con
- 22:43la manga de mi camisa, mi hermana estaba llorando en
- 22:46silencio y temblando del miedo. En un momento, las velas
- 22:52se apagaron todas al mismo tiempo, el cuarto quedó en
- 22:56completa oscuridad y se escuchó una carcajada profunda que parecía
- 23:00salir de todas partes. El padre Ernesto ordenó que encendieran
- 23:05otra vela, pero la caja de cerillos se le resbalaba
- 23:08de las manos. Cuando finalmente una llama iluminó el cuarto,
- 23:13mi madre estaba de pie sobre la cama, rígida, con
- 23:16los brazos extendidos. Su pelo caía hacia adelante y su
- 23:21cara estaba oculta, pero escuché cómo pronunció el nombre completo
- 23:25de mi hermana con una voz masculina, ella se desmayó
- 23:28en ese instante y yo apenas pude sostenerla. Los rezos
- 23:35no cesaron, el padre Ernesto gritaba en latín mientras el
- 23:39padre Julio sostenía el crucifijo doblado, presionándolo contra su pecho,
- 23:44mi madre se abalanzó hacia él con una fuerza descomunal,
- 23:48pero fue como si algo invisible la detuviera a medio camino.
- 23:52Empezó a convulsionar y a gritar, pero no eran gritos humanos,
- 23:57eran rugidos, chillidos y voces mezcladas que llenaban toda la casa.
- 24:02Sentí que las paredes vibraban y que el aire se
- 24:05hacía más pesado. Esa noche fue muy larga, yo estaba
- 24:11sentado en el suelo, con mi hermana desmayada a mi lado,
- 24:15sin poder moverme, vi como el padre Ernesto recitaba una
- 24:19oración tras otra, con el rostro cubierto de sudor. Mi
- 24:23madre cayó al piso varias veces, golpeándose sin mostrar dolor,
- 24:28sus ojos se movían rápidamente y a veces parecía que
- 24:32se enfocaban en mí. En esos momentos sentía que me
- 24:36hablaba con la mirada, como si supiera lo que pensaba,
- 24:39no era mi madre, y esa certeza se clavó en mí.
- 24:45El exorcismo terminó al amanecer, no sé cuánto tiempo pasó exactamente,
- 24:50pero cuando la luz del sol entró por la rendija
- 24:52de la cortina, mi madre estaba tendida en la cama, inmóvil,
- 24:57respirando apenas. Su piel estaba cubierta de moretones, y su
- 25:02cabello enredado le tapaba el rostro, los sacerdotes estaban agotados, pálidos,
- 25:08con la ropa manchada de sudor y sangre seca. La
- 25:12casa estaba en silencio, pero el ambiente seguía denso, como
- 25:16si algo permaneciera escondido. El padre Ernesto nos dijo que
- 25:22lo peor había pasado, pero que no nos confiáramos, yo
- 25:25no podía dejar de mirarla, tenía la sensación de que
- 25:29aunque su cuerpo estaba ahí, lo que había dentro de
- 25:32ella no se había ido del todo. Los días posteriores
- 25:37al exorcismo fueron una prueba distinta, mi madre quedó tan
- 25:41débil que parecía una sombra de la mujer que había sido,
- 25:45su piel estaba cubierta de hematomas y los ojos hundidos
- 25:49la hacían irreconocible. Pasaba horas dormida, apenas despertando para tomar
- 25:55agua o probar alguna cucharada de caldo. No recordaba nada,
- 25:59y cuando le preguntábamos si sabía qué había pasado, fruncía
- 26:04el ceño, como si no entendiera, y luego desviaba la mirada.
- 26:09Se limitaba a decir que había tenido pesadillas, que se
- 26:12sentía muy cansada, la casa estaba destruida, muebles rotos, paredes
- 26:18rayadas y objetos quebrados. El olor que había impregnado cada
- 26:23rincón comenzó a desvanecerse, pero el ambiente seguía cargado, como
- 26:28si algo invisible se resistiera a irse. El padre Ernesto
- 26:33regresó un par de veces a revisar a mi madre
- 26:36y a bendecir la casa, nos recomendó mantener una vela
- 26:40encendida junto al crucifijo y que ella durmiera con un
- 26:43rosario en la mano. A pesar de todo lo que presenció,
- 26:47la iglesia nunca reconoció el caso oficialmente, lo trataron como
- 26:52una experiencia aislada y nos pidieron discreción. Dijeron que hablar
- 26:57abiertamente de estas cosas podía traer problemas. Nos dieron instrucciones
- 27:03escritas para hacer oraciones diarias, mantener agua bendita a la
- 27:07vista y acudir a misa cada semana. Mi padre, aunque
- 27:11siempre había sido un hombre práctico, obedeció cada indicación al
- 27:15pie de la letra. La recuperación de mi madre fue lenta,
- 27:21caminaba con dificultad y su voz nunca volvió a ser
- 27:24la misma. Conservaba un tono áspero, como si su garganta
- 27:28hubiera sufrido daños permanentes. Nosotros intentábamos actuar con normalidad, pero
- 27:34no había un solo día en que no sintiéramos miedo.
- 27:38Las noches eran las peores, a pesar de las oraciones,
- 27:42seguíamos escuchando pasos en el pasillo, las ventanas vibraban suavemente
- 27:47cuando estábamos a punto de dormir, y a veces, mientras
- 27:51me lavaba los dientes, veía una sombra cruzar detrás de mí,
- 27:55reflejada en el espejo del baño, pero al voltear, no
- 27:59había nada. Mi hermana comenzó a tener pesadillas recurrentes, despertaba
- 28:05gritando y decía que soñaba con mamá hablándole en otro idioma,
- 28:10sentada en la cama con los ojos en blanco, yo
- 28:13también soñaba con ella, pero en mis sueños estaba parada
- 28:16en el corredor, con el cabello cubriéndole la cara, observándome
- 28:20sin moverse. Lo más inquietante era que al despertar, el
- 28:25pasillo siempre estaba frío. Mi padre decidió que lo mejor
- 28:31era mudarnos, vender la casa fue difícil, pues nadie quería
- 28:35comprarla y tuvimos que entregarla por mucho menos de su valor,
- 28:39nos cambiamos a una colonia más céntrica, en un departamento pequeño.
- 28:44Creímos que eso sería suficiente para dejar atrás lo que
- 28:48habíamos vivido, pero no fue así. Desde el primer mes
- 28:52en el nuevo lugar, los focos se apagaban sin razón,
- 28:55las puertas se abrían solas y el mismo olor a
- 28:59tierra húmeda que conocíamos volvió a aparecer, sobre todo en
- 29:03el cuarto de mi madre. Con los años nos mudamos
- 29:08dos veces más, y en cada casa los fenómenos se repetían,
- 29:11a veces más leves, a veces con más fuerza. Mi
- 29:16madre parecía resignada, decía que tal vez Dios le había
- 29:20dado una cruz que debía cargar, nunca volvió a hablar
- 29:23del exorcismo, y cuando alguien insinuaba algo relacionado, ella desviaba
- 29:28el tema. Su salud nunca se recuperó del todo, tenía
- 29:33días buenos, pero siempre estaba pálida y frágil. Mi hermana
- 29:38y yo aprendimos a ignorar las sombras que cruzaban por
- 29:41el rabillo del ojo, los susurros que venían de habitaciones
- 29:45vacías y los golpes leves en las paredes a mitad
- 29:48de la noche. Era como vivir con una presencia que
- 29:51no podíamos echar. Los años pasaron, y aunque nos acostumbramos,
- 29:58yo nunca dejé de sentir que había algo pendiente, ese
- 30:02sentimiento se intensificó cuando mi madre murió. Fue una muerte tranquila,
- 30:08en su cama, mientras dormía. Para entonces yo ya era adulto,
- 30:13pero la sensación de que la casa respiraba junto con
- 30:16ella no se había ido. En el funeral, el padre
- 30:20Ernesto apareció, había envejecido mucho, pero se acercó a mí
- 30:25y me dijo en voz baja que nunca bajara la guardia,
- 30:28que hay cosas que se quedan atadas a la sangre.
- 30:32Sus palabras me persiguieron mucho tiempo. Unos meses después de
- 30:38su muerte, mientras ayudaba a mi hermana a limpiar un
- 30:41viejo baúl que había permanecido cerrado desde nuestra infancia, encontramos
- 30:47algo que no esperábamos. Entre manteles amarillos por el tiempo
- 30:51y fotos antiguas, había un cuaderno forrado con tela negra.
- 30:57No tenía título ni fecha, lo abrimos con cuidado y
- 31:00descubrimos páginas llenas de símbolos que ninguno de los dos conocía.
- 31:05Eran dibujos demoníacos, palabras escritas en un idioma extraño y
- 31:10oraciones incompletas, algunas páginas estaban manchadas con lo que parecía
- 31:15cera derretida, reconocí la letra de mi madre. Revisamos las
- 31:21primeras hojas y encontramos una especie de ritual escrito a mano,
- 31:25hablaba de abrir canales y escuchar a los antiguos. Los
- 31:30dibujos parecían rostros deformes y figuras humanas rodeadas de círculos.
- 31:36La última página estaba firmada con su nombre, y debajo
- 31:39había una fecha, dos semanas antes de la vigilia donde
- 31:43todo comenzó. Sentí que el aire se me iba del cuerpo,
- 31:48mi hermana cerró el cuaderno de golpe y dijo que
- 31:50debía quemarlo, yo no respondí, solo me quedé viendo ese baúl,
- 31:55recordando como mi madre lo defendía cuando éramos niños, diciendo
- 31:59que no lo tocáramos porque eran cosas de familia. Esa
- 32:05noche soñé con ella, estaba sentada al pie de mi cama,
- 32:09con el mismo vestido que llevaba el día del exorcismo,
- 32:12sus ojos estaban en blanco, pero su boca se movía
- 32:16como si rezara, desperté empapado en sudor, y el cuaderno
- 32:20estaba en el buró junto a mí. Estoy seguro de
- 32:23que lo había dejado en el baúl cerrado con llave.
- 32:28Desde entonces, no hay día que no me pregunte si
- 32:31lo que pasó fue un castigo o una consecuencia de
- 32:34algo que ella misma buscó, tal vez nunca fue víctima
- 32:37de una fuerza externa, sino que abrió una puerta que
- 32:41nadie debía abrir. He pensado en quemar el cuaderno muchas veces,
- 32:46pero cada vez que lo sostengo siento que alguien me observa,
- 32:49lo guardo de nuevo, sabiendo que mientras exista, esa sombra
- 32:54que nos siguió por todas partes nunca se irá. Hoy
- 32:59tengo hijos y me he prometido que jamás les contaré
- 33:02lo que hay escrito en esas páginas, pero a veces,
- 33:06cuando paso frente a un espejo y veo una sombra
- 33:08detrás de mí, recuerdo que hay cosas que no mueren
- 33:12con las personas, y que quizás lo que poseyó a
- 33:15mi madre sigue aquí, esperando que alguien más lo despierte.
- 33:22Relato anónimo